{"id":14602,"date":"2023-11-25T05:00:19","date_gmt":"2023-11-25T04:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14602"},"modified":"2023-11-25T01:26:01","modified_gmt":"2023-11-25T00:26:01","slug":"la-noche-de-palestina-es-larga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14602","title":{"rendered":"La noche de Palestina es larga"},"content":{"rendered":"<p>\u00abLa noche de Irak es larga<br \/>\nS\u00f3lo amanece para los asesinados<br \/>\nrezando media oraci\u00f3n y sin terminar de saludar a nadie\u00bb.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.jadaliyya.com\/Details\/29270\">Mahmoud Darwish<\/a><\/p>\n<p><em>En un momento impregnado del peso de un mundo asesinado<\/em>, Gaza est\u00e1 siendo martirizada en la oscuridad<sup>1<\/sup> Asciende mientras mi coraz\u00f3n desciende a un abismo familiar. Larga es la noche de la traici\u00f3n, hu\u00e9rfano el grito de la mujer.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en mi autoelegido exilio del norte del estado de Nueva York, los matices infernales de la histeria israel\u00ed que se cierne sobre Gaza me desplazan a la primavera de 2003. \u00c9rase una vez Irak, una guerra terrorista que asesin\u00f3 vidas, sue\u00f1os y futuros para deleite de la rapaz mirada de los belicistas analistas occidentales.<\/p>\n<p>Los planes de estos \u00faltimos para una \u00abreconstrucci\u00f3n\u00bb post-genocidio <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2023\/10\/16\/opinion\/israel-gaza-iraq-iran.html?smid=tw-share\">ya aparecen en el <em>New York Rag<\/em><\/a>. Entre los seis puntos que complementan la \u00abvictoria\u00bb militar de Israel, Thomas S. Warrick, un sirviente imperial seudoanalista del Consejo Atl\u00e1ntico, sugiere cambiar el plan de estudios.<\/p>\n<p>Los nuevos libros de texto deber\u00edan \u00abser fieles a la historia palestina\u00bb. No se nos dice si se incluir\u00e1 el manual-gu\u00eda del genocidio en desarrollo. \u00bfC\u00f3mo los leer\u00e1n los miles de ni\u00f1os ejecutados? \u00bfSe erigir\u00e1n las nuevas aulas sobre sus tumbas sin nombre?<\/p>\n<p>Generoso como siempre en tiempos de derramamiento de sangre, el <em>Beltway<\/em> <a href=\"https:\/\/apnews.com\/article\/israel-hamas-gaza-lessons-us-b8e03d6795f5186b44e9bd801222078e\">envi\u00f3 en ayuda de Israel a asesores militares<\/a> curtidos en teatros de operaciones como Faluya y otros episodios criminales de la vergonzosa historia del imperio en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os perseguidos y atormentados por las secuelas de la invasi\u00f3n angloamericana, \u00bfhay algo m\u00e1s violatorio del yo iraqu\u00ed que ver a nuestros antiguos ocupantes ayudar en la tortura de palestinos, de esta reescritura de la historia de la guerra en el alfabeto de los vencedores?<\/p>\n<p>Estados Unidos tiene un rico historial de patrocinio de ba\u00f1os de sangre en geograf\u00edas colonizadas.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, su paranoia anticomunista de la Guerra Fr\u00eda incluy\u00f3 el env\u00edo de asesores para ayudar a la Polic\u00eda Nacional (PN) de Carlos Castillo Armas de Guatemala a purgar a los comunistas incluidos en listas negras elaboradas con la bendici\u00f3n y el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/harpers.org\/archive\/2007\/12\/the-atrocity-files\/\">Guatemala fue el primer benefactor latinoamericano<\/a> de la Oficina de Seguridad P\u00fablica, \u00abun programa mundial de formaci\u00f3n policial establecido por la Administraci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n Internacional (precursora de la Agencia Internacional para el Desarrollo)\u00bb.<\/p>\n<p>Miles de agentes guatemaltecos, <a href=\"https:\/\/harpers.org\/archive\/2007\/12\/the-atrocity-files\/\">escribe<\/a> Kate Doyle, \u00abfueron instruidos por asesores estadounidenses dentro de Guatemala en investigaciones criminales y t\u00e9cnicas de laboratorio del crimen, control de disturbios, armas de fuego, toma de huellas dactilares, interrogatorios, vigilancia y t\u00e9cnicas de contrainsurgencia\u00bb.<\/p>\n<p>De 1954 a 1974, Estados Unidos ayud\u00f3 a reestructurar la PN en tropas de choque<sup>3<\/sup>.\u00a0 <a href=\"https:\/\/harpers.org\/archive\/2007\/12\/the-atrocity-files\/\">200.000 guatemaltecos murieron o desaparecieron<\/a> en los 36 a\u00f1os de guerra del pa\u00eds. Sus fantasmas siguen persiguiendo al pa\u00eds en la actualidad.<\/p>\n<p>Los conspiradores de Washington siguieron un camino trillado que reproduc\u00eda las pr\u00e1cticas coloniales europeas en la vigilancia de las poblaciones nativas<sup>4.<\/sup> En Bahr\u00e9in, no s\u00f3lo el comandante de la polic\u00eda de Al Khalifa, Charles Belgrave, se dedic\u00f3 personalmente a torturar a los reclusos, sino que el rechazo del asesor brit\u00e1nico a los reclutas ind\u00edgenas baharna (chi\u00edes de Bahr\u00e9in) por su <em>f\u00edsico<\/em> y su <em>aspecto<\/em> tambi\u00e9n articula el racismo del hombre blanco <em>y<\/em> explica c\u00f3mo el reclutamiento policial estaba arraigado en la discriminaci\u00f3n social<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>En 2011, los gobernantes de Bahr\u00e9in invitaron al ex jefe de polic\u00eda de Miami, John Timoney, a reformar el cuerpo local siguiendo \u00abel modelo de Miami\u00bb. Este modelo, escribe Marc Owen Jones, \u00abse caracteriza por el despliegue de veh\u00edculos blindados de transporte de personal de estilo militar y el uso de helic\u00f3pteros, lo que hace que muchas protestas parezcan zonas de guerra\u00bb.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>En El Salvador, Washington patrocin\u00f3 otra \u00abcontrainsurgencia\u00bb en <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2013\/mar\/06\/el-salvador-iraq-police-squads-washington\">una guerra<\/a> que dej\u00f3 decenas de miles de muertos y un mill\u00f3n de refugiados. Uno de sus hombres <em>sobre el terreno<\/em> fue <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=_ca1HsC6MH0\">James Steele<\/a>. Despu\u00e9s de abrir Irak al capitalismo global, Steele dejar\u00eda un rastro de sangre a trav\u00e9s de todo el continente y se unir\u00eda a una unidad de comandos de la polic\u00eda tristemente c\u00e9lebre por su centro de detenci\u00f3n en Samarra.<\/p>\n<p>Una <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/world\/2013\/mar\/06\/el-salvador-iraq-police-squads-washington\">investigaci\u00f3n de <em>The Guardian<\/em><\/a> cita a un soldado familiarizado con las haza\u00f1as del comando durante los a\u00f1os de abundante muerte en Irak: \u00abEra como los nazis&#8230; b\u00e1sicamente como la Gestapo. Ellos [los comandos] b\u00e1sicamente torturaban a cualquiera del que tuvieran buenas razones para sospechar\u00bb.<\/p>\n<p>Millones de vidas iraqu\u00edes se perdieron, se desbarataron y se dispersaron por geograf\u00edas ajenas despu\u00e9s de 2003. Los refugiados palestinos en Bagdad no quedaron exentos. Algunos de los temidos milicianos que hoy se hacen pasar por aliados de los palestinos en las calles de Bagdad <a href=\"https:\/\/www.hrw.org\/report\/2006\/09\/09\/nowhere-flee\/perilous-situation-palestinians-iraq\">tienen las manos manchadas<\/a> de <a href=\"http:\/\/chrome-extension:\/\/efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj\/https:\/www.palestine-studies.org\/sites\/default\/files\/mdf-articles\/9716.pdf\">sangre palestina<\/a>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, rodeado de camaradas palestinos ante una emisi\u00f3n de <em>Al Jazeera<\/em>, recibo ahora un mensaje de texto de mi hermana en Bagdad: \u00abLas mezquitas est\u00e1n elevando oraciones por Gaza\u00bb. \u00bfCu\u00e1ndo amanecer\u00e1 por fin, Gaza?<\/p>\n<p>En sus memorias, el difunto poeta iraqu\u00ed Muhammed Mahdi al-Jawahiri escribe sobre su primer viaje en avi\u00f3n, en una dolorosa visita a Palestina en la d\u00e9cada de 1940. La p\u00e9rdida de ciudades como Haifa le perseguir\u00eda a \u00e9l y a millones de \u00e1rabes durante toda su vida: \u00abOjal\u00e1 nunca hubiera visto (Palestina el para\u00edso)\u00bb<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p>En un poema que recit\u00f3 ante ojos anegados en l\u00e1grimas en Yaffa, la voz dolorida de al-Jawahiri conten\u00eda las siguientes palabras: \u00ab\u00a1Mucha tierra herida en Oriente \/ lamentando el vendaje no las heridas!\u00bb<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n cura las heridas de Gaza?<\/p>\n<p>Ahora Gaza asciende, Gaza sangra sola en la oscuridad.<\/p>\n<p>No puedo ver.<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo la conmoci\u00f3n del estallido del 7 de octubre lo que hace necesario borrar al palestino de la tierra y de la palabra.<\/p>\n<p>Es la <em>audacia<\/em> de los que est\u00e1n encerrados en el limbo de existir <em>por encima<\/em> y <em>m\u00e1s all\u00e1<\/em> de un <em>statu quo<\/em> prescrito lo que impulsa el paso del palestino de ser una molestia que se alimenta de la ayuda a la <em>animalidad<\/em> de un <em>terrorista<\/em> deshistorizado (y llama a los ataques a\u00e9reos)<sup>9<\/sup>.<\/p>\n<p>Los movimientos anticoloniales iniciados al alba de la Revoluci\u00f3n Haitiana (1791-1804) significaron, en palabras de Vijay Prashad, que \u00abya no pod\u00eda decirse que una potencia europea tuviera el destino manifiesto de gobernar a otros pueblos\u00bb<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p>Los palestinos, exige el perverso antisemitismo europeo y el proyecto sionista, son una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n haitiana, escribe Michel-Rolph Trouillot, era <em>impensable<\/em>. Saturados de la asunci\u00f3n ontol\u00f3gica y pol\u00edtica de los escritores de la Ilustraci\u00f3n, los hombres y mujeres del siglo XVIII <em>no pod\u00edan<\/em> pensar en el negro como igual<sup>11<\/sup> \u00bfC\u00f3mo iba a sublevarse un esclavo negro e inferior?<\/p>\n<p>Las noticias de Saint-Domingue fueron recibidas con incredulidad en la metr\u00f3poli. Incluso anticolonialistas como Jean-Pierre Brissot, miembro fundador de <em>Amis des Noirs<\/em>, pronunci\u00f3 un discurso en una asamblea diciendo que cualquiera que conociera a los negros se daba cuenta de que los esclavos no pod\u00edan concebir la rebeli\u00f3n por s\u00ed solos<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Los esclavos rebeldes antes del levantamiento de agosto de 1791 eran considerados como casos <em>patol\u00f3gicos<\/em> individuales. Admitir una resistencia masiva en las plantaciones era reconocer <em>un fallo del sistema<\/em><sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p>La <em>conversi\u00f3n del palestino<\/em> en un ser inferior se ha ido perfeccionando con el tiempo. No puede tener aspiraciones similares a las de un triste colono israel\u00ed en un <em>kibbutz<\/em> erigido sobre la tierra robada a sus abuelos.<\/p>\n<p>Si la palestina, en su escu\u00e1lido y fabricado significado, es espectacularmente bombardeada hasta el olvido en Jabalia, entonces su <em>naturaleza<\/em> incontestablemente inmutable justifica que se hurgue en su cad\u00e1ver en fotograf\u00edas que gritan lo que no se oye, y luego se cuestione su propia mortalidad<sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Debe de haber sido un t\u00fanel de terroristas. Deben de estar relacionados. Ella muere. Un d\u00edgito mudo sustituye su muda existencia en alguna estad\u00edstica pronto olvidada. Sigue adelante.<\/p>\n<p>La cobertura del islam, escribe Edward Said, ha sido durante mucho tiempo <em>una actividad unilateral<\/em> sobre lo que son los \u00e1rabes <em>por su propia naturaleza defectuosa<\/em><sup>15<\/sup>. Las interpretaciones (err\u00f3neas) en juego se ven facilitadas, nos dice Said, por las circunstancias previas de, entre otras cosas, la expansi\u00f3n comercial y colonial, del imperio<sup>16<\/sup>.<\/p>\n<p>En una <em>normalidad<\/em> cuidadosamente trabajada, donde el palestino es vigilado por la palabra y por la pistola, no existe ninguna raz\u00f3n para que los j\u00f3venes a los que se les niega el acceso a la tierra, el mar y el cielo hagan ruido.<\/p>\n<p>Que la lucha palestina por su libertad es <em>impensable<\/em> m\u00e1s all\u00e1 del marco del terrorismo. Si lo hace, entonces <em>no puede ser<\/em>. Para llevar una piedra en los guetos desmembrados de Cisjordania o un rifle en el campo de muerte lenta de Gaza, el palestino est\u00e1 condenado de antemano, ya consignado para ser borrado.<\/p>\n<p>Incluso la resistencia de los iraqu\u00edes a la ocupaci\u00f3n de Mesopotamia dirigida por Estados Unidos (al menos antes de que al-Qaeda se apoderara de ella) se reduce en la pr\u00e1ctica al disgusto de los soldados descontentos y de los miembros del Partido Baath que pierden su trabajo. \u00bfPor qu\u00e9 iba a resistirse un iraqu\u00ed?<\/p>\n<p>En 2004, permanec\u00ed junto a la puerta de nuestra casa del oeste de Bagdad (bombardeada con bombas de racimo en 2003) mientras los convoyes civiles cargados de ayuda se dirig\u00edan hacia una Faluya asediada. All\u00ed, <a href=\"https:\/\/www.hrw.org\/news\/2023\/10\/12\/israel-white-phosphorus-used-gaza-lebanon\">como hoy en Gaza<\/a>, ni\u00f1os de mi edad y menores fueron incinerados con f\u00f3sforo blanco<sup>17<\/sup>.<\/p>\n<p>Yo crec\u00ed; ellos son j\u00f3venes para siempre.<\/p>\n<p>Muchos de ellos descansan en lo que deber\u00eda haber sido su patio de recreo: el <a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/opinions\/2023\/1\/5\/us-empires-legacy-fallujah-and-football-played-in-a-graveyard\">Cementerio de los M\u00e1rtires<\/a>. Ahora el <a href=\"https:\/\/www.democracynow.org\/2023\/10\/25\/headlines\/pentagon_sends_military_advisers_to_israel_ahead_of_expected_ground_invasion_in_gaza\">Teniente General del Cuerpo de Marines James Glynn<\/a>, veterano de Faluya, \u00abpodr\u00e1 asesorar a los israel\u00edes sobre c\u00f3mo mitigar las bajas civiles en la guerra urbana\u00bb.<\/p>\n<p>El apoyo occidental a Israel adquiere una dimensi\u00f3n genocida, imbricando hist\u00f3ricamente a ambos Estados imperiales y a blancos y sanguinarios <a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/opinions\/2014\/7\/22\/fighting-jihad-for-israel\/\"><em>jihadstrijders<\/em> <\/a>voluntarios europeos y norteamericanos.<\/p>\n<p>En alg\u00fan lugar entre los cad\u00e1veres de las moradas asesinadas en Gaza las linternas buscan una trenza, un miembro, un gatito, el rastro de un grito entre las ruinas. \u00bfCu\u00e1ndo jugar\u00e1n los ni\u00f1os?<\/p>\n<p>El poeta iraqu\u00ed <a href=\"https:\/\/www.jadaliyya.com\/Details\/34638\">Sargon Boulus<\/a>, perseguido durante mucho tiempo en vida por los espectros de los amigos que le visitaban desde Bagdad a su exilio perpetuo donde segu\u00eda las noticias de Iraq, escribi\u00f3 una vez sobre un momento en el que \u00abtodo significado nada en un charco de su sangre\u00bb<sup>18<\/sup>.<\/p>\n<p>\u00c9ste es uno de esos momentos.<\/p>\n<p>Re\u00fano los cad\u00e1veres inm\u00f3viles de mis palabras. Escribo <em>Falasteen<\/em>\/\u0641\u0644\u0633\u0637\u064a\u0646.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1 Sargon Boulus, <em>Al Awal Wal Tali<\/em>, 2nd ed. (Cologne-Baghdad: Al-Kamel Verlog, 2008), 147.<br \/>\n2 Kirsten Weld, <em>Paper Cadavers: The Archives of Dictatorship in Guatemala<\/em>, American Encounters\/Global Interactions (Durham: Duke University Press, 2014), 87.<br \/>\n3 Weld, 93.<br \/>\n4 Weld, 94.<br \/>\n5 Marc Jones, <em>Political Repression in Bahrain<\/em>, 1st ed. (Cambridge University Press, 2020), 170, \u00a0150.<br \/>\n6 Jones, 167.<br \/>\n7 Muhammad Al-Jawahiri, <em>Thikrayati \u201cAl Juz` Al Awal\u201d [My Memories \u201cPart One\u201d]<\/em>, 1st ed. (Damascus: Dar al-Rafidain, 1988), 429.<br \/>\n8 Al-Jawahiri, 429.<br \/>\n9 Roland Barthes, <em>Mythologies<\/em>, trad. Richard Howard y Annette Lavers (New York: Hill and Wang, a division of Farrar, Straus and Giroux, 2013), 254\u201358.<br \/>\n10 Vijay Prashad, <em>The Poorer Nations: A Possible History of the Global South<\/em> (London\u202f; New York: Verso, 2014), 1.<br \/>\n11 Michel-Rolph Trouillot, <em>Silencing the Past: Power and the Production of History<\/em> (Boston: Beacon Press, 2015), 82.<br \/>\n12 Trouillot, 90\u201391.<br \/>\n13 Trouillot, 83\u201384.<br \/>\n14 Barthes, <em>Mythologies<\/em>, 255.<br \/>\n15 Edward W. Said, <em>Covering Islam: How the Media and the Experts Determine How We See the Rest of the World<\/em>, Rev. ed., 1st Vintage Books ed (New York: Vintage Books, 1997).<br \/>\n16 Said, 139.<br \/>\n17 Ross Caputi, Richard Hill, y Donna Mulhearn, <em>The Sacking of Fallujah: A People\u2019s History<\/em>, Culture and Politics in the Cold War and Beyond (Amherst: University of Massachusetts Press, 2019), 107\u20139.<br \/>\n18 Boulus, <em>Al Awal Wal Tali<\/em>, 147.<\/p>\n<p><em>Nabil Salih es poeta, periodista y fot\u00f3grafo bagdad\u00ed. Sus obras aparecen en Jadaliyya, Al Jazeera English, Middle East Eye, LeftEast y otras publicaciones, y est\u00e1n traducidas al italiano, espa\u00f1ol y franc\u00e9s. Nabil vivi\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Iraq. Se licenci\u00f3 en Ingenier\u00eda en Bagdad y curs\u00f3 un m\u00e1ster en Estudios \u00c1rabes en la Universidad de Georgetown. Actualmente cursa un m\u00e1ster en Derechos Humanos y Artes en el Bard College. Su exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica individual \u00abA Requiem for Baghdad: Postales desde la escena del crimen\u00bb se exhibe actualmente en la Biblioteca Lauinger de la Universidad de Georgetown.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: <em>LeftEast<\/em>, 4-11-2023 (<a href=\"https:\/\/lefteast.org\/palestines-night-is-long\/\">https:\/\/lefteast.org\/palestines-night-is-long\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa noche de Irak es larga S\u00f3lo amanece para los asesinados rezando media oraci\u00f3n y sin terminar de saludar a<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14604,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,1928],"tags":[],"class_list":["post-14602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperio-imperialismo","category-palestina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14602\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}