{"id":14617,"date":"2023-11-28T05:00:08","date_gmt":"2023-11-28T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14617"},"modified":"2023-11-28T02:24:20","modified_gmt":"2023-11-28T01:24:20","slug":"el-proceso-en-tres-etapas-por-el-que-se-cedio-la-soberania-de-los-recursos-africanos-a-las-empresas-mineras-extranjeras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14617","title":{"rendered":"El proceso en tres etapas por el que se cedi\u00f3 la soberan\u00eda de los recursos africanos a las empresas mineras extranjeras"},"content":{"rendered":"<p><em>En la d\u00e9cada de 1960, los gobiernos africanos reci\u00e9n independizados reivindicaron la soberan\u00eda sobre sus recursos met\u00e1licos y minerales, en un proceso inverso a su anterior explotaci\u00f3n colonial por parte de las corporaciones mineras europeas. En este extracto de su nuevo libro <a href=\"https:\/\/global.oup.com\/academic\/product\/disrupted-development-in-the-congo-9780192849052?lang=en&amp;cc=gb#\">Disrupted Development in the Congo: The Fragile Foundations of the African Mining Consensus<\/a>, Ben Radley muestra c\u00f3mo las empresas transnacionales han vuelto a convertirse en la fuerza dominante que asume la propiedad y la gesti\u00f3n de los proyectos mineros industriales. Radley sostiene que este \u00faltimo cambio se ha producido a trav\u00e9s de un proceso en tres fases basado en una lectura err\u00f3nea del estancamiento econ\u00f3mico africano desde mediados de los a\u00f1os setenta. Las recientes revisiones de los c\u00f3digos mineros de varios pa\u00edses han sido anunciadas por algunos como el inicio de una nueva era de nacionalismo de los recursos. Sin embargo, los nuevos c\u00f3digos distan mucho de la anterior \u00e9poca de soberan\u00eda de los recursos. Los tres primeros cap\u00edtulos del libro pueden descargarse gratuitamente <a href=\"https:\/\/fdslive.oup.com\/www.oup.com\/academic\/pdf\/openaccess\/9780192849052.pdf\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><b>Primera etapa: Culpar al Estado africano<\/b><\/p>\n<p>La primera oleada de independencia pol\u00edtica en \u00c1frica, que comenz\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada de 1950, dio paso a un periodo de soberan\u00eda de los recursos, incluida la b\u00fasqueda del socialismo africano en varios pa\u00edses. Esto se basaba en el reconocimiento de que, durante el periodo colonial, los recursos naturales de \u00c1frica hab\u00edan sido explotados por empresas mineras europeas en beneficio de los pa\u00edses colonizadores. Para que estos recursos sirvieran a los intereses de los pa\u00edses, las econom\u00edas y los pueblos africanos, se sosten\u00eda que hab\u00eda que reducir el control y la propiedad externos. Impulsados por el largo auge de las materias primas de la d\u00e9cada de 1950 y el esp\u00edritu de acontecimientos como la Conferencia de Bandung de 1955 y la Conferencia de Todos los Pueblos Africanos de 1958, los gobiernos africanos reci\u00e9n independizados se comprometieron en general a arrebatar a sus antiguos colonizadores el control y la gesti\u00f3n de su riqueza en recursos naturales.<\/p>\n<p>En la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC), el primer paso se dio bajo la presidencia de Joseph-D\u00e9sir\u00e9 Mobutu con la Ley Bakajika de junio de 1966. Esta ley constitu\u00eda un ataque expl\u00edcito a la pol\u00e9mica ley belga de 1960 que conced\u00eda la nacionalidad belga a las empresas coloniales congole\u00f1as pocas semanas antes de la Independencia. Exig\u00eda a todas las empresas extranjeras cuyas actividades principales se desarrollaran en la RDC que establecieran su sede en el pa\u00eds antes de finales de a\u00f1o.<\/p>\n<p>El gobierno no consigui\u00f3 llegar a un acuerdo sobre la nacionalidad de la mayor filial minera colonial de propiedad belga, <em>Union mini\u00e8re de Haut Katanga<\/em>. Por ello, el 31 de diciembre de 1966, el gobierno de Mobutu anunci\u00f3 su decisi\u00f3n de expropiar la empresa y transferir sus activos a una nueva compa\u00f1\u00eda, la <em>Soci\u00e9t\u00e9 g\u00e9n\u00e9rale Congolaise des minerais<\/em> (G\u00e9camines), que acabar\u00eda siendo 100% estatal. La pol\u00edtica de aumento de la participaci\u00f3n estatal en la econom\u00eda productiva continu\u00f3 en otros sectores. En 1970, el sector p\u00fablico congole\u00f1o controlaba el 40% del valor a\u00f1adido nacional.<\/p>\n<p>Los esfuerzos en otros lugares fueron igualmente ambiciosos, como la iniciativa zambiana de Kenneth Kaunda del Consejo Intergubernamental de Pa\u00edses Exportadores de Cobre (CIPEC) y la prohibici\u00f3n nacionalista de las industrias extractivas de Julius Nyerere, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/03056244.2020.1859839\">destinada a mantener los recursos en el suelo hasta que la naci\u00f3n pudiera desarrollar las fuerzas productivas para gestionar las industrias extractivas para el desarrollo nacional<\/a>\u00bb. Los primeros resultados fueron impresionantes. En la RDC y Zambia, la producci\u00f3n de cobre aument\u00f3 de forma constante entre 1960 y 1974 \u2013durante los a\u00f1os inaugurales del CIPEC\u2013, pasando de unas 300.000 a 500.000 toneladas y de 500.000 a 700.000 toneladas, respectivamente.<\/p>\n<p>En la RDC, un mayor control soberano del valor a\u00f1adido contribuy\u00f3 a triplicar los ingresos del Estado, que pasaron de 190 millones de d\u00f3lares en 1967 a 630 millones en 1970, gracias en parte a un impuesto del 50% sobre los beneficios del sector minero. Se estableci\u00f3 un sistema nacional de salud con 500.000 empleados, considerado un modelo de atenci\u00f3n primaria en el Sur global. Se nacionaliz\u00f3 el sistema educativo, logrando una tasa de escolarizaci\u00f3n primaria del 92% y un mayor acceso a los sectores secundario y terciario.<\/p>\n<p>El periodo culmin\u00f3 en mayo de 1974 con la adopci\u00f3n por las Naciones Unidas de una Declaraci\u00f3n y Programa de Acci\u00f3n sobre el Establecimiento de un Nuevo Orden Econ\u00f3mico Internacional. Esta declaraci\u00f3n y este programa \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/03056244.2020.1839876\">establecen principios para la igualdad entre las naciones, incluida la soberan\u00eda sobre los recursos naturales y una relaci\u00f3n equitativa entre los productores y los consumidores de materias primas\u00bb<\/a>. Sin embargo, en lugar de inaugurar un nuevo orden econ\u00f3mico internacional, el periodo en el que se firm\u00f3 esta declaraci\u00f3n fue un duro recordatorio de la solidez del antiguo orden.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n se inaugur\u00f3 en un momento en el que el precio del petr\u00f3leo empezaba a subir y la demanda de exportaciones africanas empezaba a disminuir debido a la recesi\u00f3n en el Norte global, lo que provoc\u00f3 un descenso de los precios de las materias primas. En la RDC y Zambia, el precio del cobre se desplom\u00f3 de 1,40 d\u00f3lares la libra en abril de 1974 a 0,53 d\u00f3lares a principios de 1975 y se estanc\u00f3 a partir de entonces. Por la misma \u00e9poca, de 1973 a 1977, el coste de las importaciones de petr\u00f3leo se cuadruplic\u00f3. Junto con el aumento de la inflaci\u00f3n en todo el mundo durante este per\u00edodo, el efecto de estos cambios de precios en los ingresos del gobierno habr\u00eda sido a\u00fan mayor en t\u00e9rminos reales. Adem\u00e1s, a medida que venc\u00edan los reembolsos de los pr\u00e9stamos del gobierno africano, los tipos de inter\u00e9s de los pr\u00e9stamos empezaron a subir, ya que Estados Unidos intentaba controlar la inflaci\u00f3n mediante la pol\u00edtica monetaria.<\/p>\n<p>Los niveles de producci\u00f3n minera, antes en alza, se estancaron o descendieron, el crecimiento se ralentiz\u00f3 y la deuda creci\u00f3 en todo el continente, reduciendo las divisas disponibles para adquirir las importaciones necesarias para impulsar la industrializaci\u00f3n. Entre 1980 y 1988, 25 pa\u00edses africanos reprogramaron su deuda 105 veces. En la RDC, las exportaciones de cobre y cobalto disminuyeron bruscamente y acabaron hundi\u00e9ndose a principios de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n<p>Por supuesto, los choques externos no fueron la \u00fanica causa del retroceso. La din\u00e1mica interna desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental. En la RDC, los choques externos desenmascararon los fracasos y las limitaciones del proyecto de construcci\u00f3n del Estado-naci\u00f3n de Mobutu. Las medidas de nacionalizaci\u00f3n emprendidas en 1973 y 1974 para proporcionar a una clase pol\u00edtico-comercial emergente de altos bur\u00f3cratas estatales acceso al capital productivo \u2013conocida como <em>zairianizaci\u00f3n\u2013<\/em> se planificaron y aplicaron mal y salieron mal. La agricultura se hab\u00eda descuidado, recibiendo menos del 1% del gasto estatal entre 1968 y 1972, y el sector manufacturero congole\u00f1o estaba en declive.<\/p>\n<p>Sin embargo, en los influyentes an\u00e1lisis de los a\u00f1os ochenta que intentaban comprender las causas del estancamiento econ\u00f3mico africano a partir de mediados de los setenta no se tuvo en cuenta el impacto de los choques externos, ni se reconocieron los progresos realizados por los gobiernos africanos reci\u00e9n independizados en el corto periodo de tiempo transcurrido hasta esa coyuntura.<\/p>\n<p>En su lugar, la intervenci\u00f3n equivocada del Estado africano y la corrupci\u00f3n gubernamental se presentaron como principales explicaciones causales, excluyendo otros factores. Defendida en gran medida por africanistas afincados en universidades norteamericanas (como Robert Bates y Eliot Berg, autor este \u00faltimo del informe del Banco Mundial de 1981 <a href=\"https:\/\/documents.worldbank.org\/en\/publication\/documents-reports\/documentdetail\/702471468768312009\/accelerated-development-in-sub-saharan-africa-an-agenda-for-action\">Accelerated Development in Sub-Saharan Africa: A Plan for Action<\/a> [Desarrollo acelerado en el \u00c1frica Subsahariana: Un plan de acci\u00f3n]), esta l\u00ednea de pensamiento fue inmediatamente adoptada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.<\/p>\n<p>En la RDC, los informes del Banco Mundial de la d\u00e9cada de 1980 muestran lo arraigada que estaba esta opini\u00f3n en la \u00e9poca. En uno de ellos, el Banco sosten\u00eda que el declive econ\u00f3mico del pa\u00eds se deb\u00eda a \u00abuna larga serie de decisiones econ\u00f3micas y financieras inadecuadas. Nada en la \u00faltima d\u00e9cada ha tenido un efecto m\u00e1s duradero y devastador en la econom\u00eda que las medidas de <em>Zairianizaci\u00f3n<\/em> y Nacionalizaci\u00f3n de 1973 y 1974\u00bb.<\/p>\n<p>No cabe duda de que las mal concebidas pol\u00edticas de nacionalizaci\u00f3n de los a\u00f1os setenta tuvieron una parte de responsabilidad en las dificultades econ\u00f3micas de la RDC durante este periodo. Sin embargo, estos factores deber\u00edan sopesarse con el impacto de los choques externos \u2013que comenzaron para la RDC con la ca\u00edda del precio del cobre en 1974\u2013 y los logros alcanzados por la administraci\u00f3n Mobutu hasta ese momento. Este ejercicio de ponderaci\u00f3n est\u00e1 ausente en ambos informes.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva regional, merece la pena citar en detalle el <a href=\"https:\/\/idl-bnc-idrc.dspacedirect.org\/server\/api\/core\/bitstreams\/a61212cf-edc1-4066-8967-1f50e04b29a5\/content\">trabajo fundamental de Mkandawire y Soludo<\/a> sobre las causas del declive de los resultados econ\u00f3micos africanos a mediados de la d\u00e9cada de 1970:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nuestra intenci\u00f3n aqu\u00ed no es racionalizar, ni mucho menos ignorar, la infame mala gesti\u00f3n de las econom\u00edas por parte de los gobiernos africanos. Nuestra intenci\u00f3n no es racionalizar ni mucho menos ignorar la infame mala gesti\u00f3n de las econom\u00edas por parte de los gobiernos africanos, sino m\u00e1s bien subrayar que el \u00e9xito del ajuste ser\u00e1 dif\u00edcil de alcanzar a menos que se reconozca la vulnerabilidad de \u00c1frica a los factores externos. Este reconocimiento servir\u00e1 para replantear la forma y el contenido de la transformaci\u00f3n estructural de \u00c1frica. Si no se tienen en cuenta estos factores, aunque se corrijan los errores de pol\u00edtica interna, pueden frustrarse los intentos de cambio y condenarlos a un retroceso involuntario.<\/p>\n<p>Al restar importancia a lo externo y poner en primer plano lo interno, el resultado es un an\u00e1lisis y un diagn\u00f3stico que culpa firmemente a las estructuras de gesti\u00f3n y propiedad del Estado que sustentaban las ambiciones desarrollistas nacionales en los a\u00f1os sesenta y principios de los setenta, excluyendo las perturbaciones externas y las tendencias de la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Con gobiernos de todo el Sur endeudados y con escaso o nulo acceso a los mercados internacionales de capital durante este periodo, el FMI y el Banco aumentaron significativamente su influencia, formulando un conjunto neoliberal de pol\u00edticas ahora bien conocidas que llegaron a conocerse como el Consenso de Washington. La doctrina pol\u00edtica de privatizaci\u00f3n, liberalizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n se aplic\u00f3 en toda \u00c1frica mediante programas de ajuste estructural (PAE) financiados por el Banco Mundial y el FMI. Fundamentalmente, la mayor\u00eda de los PAE se centraban en aumentar las exportaciones de productos b\u00e1sicos, pero esta vez \u2013para corregir los fracasos percibidos en el pasado reciente\u2013 bajo una nueva gesti\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Segunda fase: Liberalizar y privatizar<\/b><\/p>\n<p>Fue en este contexto pol\u00edtico e ideol\u00f3gico neoliberal en el que, como han resumido Hormeku-Ajei y Goetz, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.ifaaza.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/NA-83_African-Resource-Sovreignty.pdf\">el Banco Mundial dijo a los gobiernos africanos que abandonaran toda noci\u00f3n de utilizar los recursos minerales al servicio de las prioridades sociales o de desarrollo y cedieran la explotaci\u00f3n y gesti\u00f3n de los minerales y la riqueza mineral a las empresas transnacionales<\/a>\u00bb. Entre 1980 y 2021, el Banco proporcion\u00f3 1.100 millones de d\u00f3lares en subvenciones y pr\u00e9stamos para el sector minero a quince de los diecisiete pa\u00edses de renta baja ricos en minerales (LIC) del continente (Tabla 1).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Tabla 1 Riqueza met\u00e1lica y mineral de los LIC africanos<\/strong><\/span><\/p>\n<table style=\"width: 100%; border-collapse: collapse;\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 50%;\"><strong>Insignificante o modesta<\/strong><\/td>\n<td style=\"width: 50%;\"><strong>Alta<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"width: 50%;\">Ben\u00edn, Burundi, Gambia, Guinea-Bissau, Ruanda, Somalia, Sud\u00e1n del Sur<\/td>\n<td style=\"width: 50%;\">Burkina Faso, Rep\u00fablica Centroafricana (RCA), Chad, RDC, Eritrea, Etiop\u00eda, Guinea, Liberia, Madagascar, Malawi, Mal\u00ed, Mozambique, N\u00edger, Sierra Leona, Tanzania, Togo, Uganda<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuentes: Clasificaci\u00f3n del autor basada en las clasificaciones de pa\u00edses por nivel de renta del Banco Mundial para el ejercicio fiscal 2020, informes de pa\u00edses del Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos y The Artisanal and Small-Scale Mining Knowledge Sharing Archive.<\/span><\/p>\n<p>Antes del auge de China como fuente alternativa de financiaci\u00f3n vinculada a los recursos, y dado que muchos pa\u00edses africanos segu\u00edan sin poder acceder a los mercados internacionales de capital, el Banco pudo ejercer una influencia significativa a trav\u00e9s de estas subvenciones y pr\u00e9stamos para poner en pr\u00e1ctica su visi\u00f3n estrat\u00e9gica sobre c\u00f3mo deber\u00eda organizarse y gestionarse la miner\u00eda, expuesta en su informe de 1992 S<a href=\"https:\/\/documents.worldbank.org\/en\/publication\/documents-reports\/documentdetail\/722101468204567891\/strategy-for-african-mining\">trategy for African Mining<\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El sector privado debe tomar la iniciativa. Los inversores privados deben poseer y explotar las minas&#8230;. Las empresas mineras estatales existentes deber\u00edan privatizarse lo antes posible para mejorar la productividad de las operaciones y dar una se\u00f1al clara a los inversores de la intenci\u00f3n del gobierno de seguir una estrategia basada en el sector privado.<\/p>\n<p>En la RDC, el personal del Banco trabaj\u00f3 en estrecha colaboraci\u00f3n con un comit\u00e9 congole\u00f1o en la redacci\u00f3n de la ley minera. El C\u00f3digo Minero de 2002, que achacaba el declive del sector minero a la mala gobernanza durante el gobierno de Mobutu, pretend\u00eda privatizar las empresas mineras estatales y atraer nuevas inversiones extranjeras directas (IED) ofreciendo un r\u00e9gimen fiscal generosamente liberal, con exenciones fiscales y bajos c\u00e1nones. Esto incluy\u00f3 la privatizaci\u00f3n de las dos mayores empresas estatales del pa\u00eds, la productora de cobre G\u00e9camines y la productora de diamantes <em>Soci\u00e9t\u00e9 mini\u00e8re de Bakwanga<\/em>.<\/p>\n<p>Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, la l\u00f3gica subyacente de la estrategia minera africana del Banco sigue vigente. En 2021, el Banco ten\u00eda en marcha programas de reforma minera en siete pa\u00edses africanos de renta baja ricos en minerales: N\u00edger (100 millones de d\u00f3lares), Guinea (65 millones), Mozambique (50 millones), Mal\u00ed (40 millones), Sierra Leona (20 millones), Togo (15 millones) y la Rep\u00fablica Centroafricana (10 millones). Cada programa se centraba, total o parcialmente, en el cambio institucional y normativo dentro de un marco general que daba prioridad global a la miner\u00eda de capital intensivo y propiedad extranjera.<\/p>\n<p>Una vez revisado el marco normativo, la inversi\u00f3n extranjera se lanz\u00f3 a la b\u00fasqueda de nuevas oportunidades. La exploraci\u00f3n minera en \u00c1frica pas\u00f3 del 4% del gasto total en exploraci\u00f3n minera en todo el mundo en 1991 al 17,5% en 1998, y la inversi\u00f3n minera global en \u00c1frica se duplic\u00f3 entre 1990 y 1997. El inicio de un superciclo de materias primas en 1999 dio un nuevo impulso a esta actividad. En 2004, los 15.000 millones de d\u00f3lares invertidos en miner\u00eda en \u00c1frica representaban el 15% del total de la inversi\u00f3n minera mundial, frente al 5% de mediados de la d\u00e9cada de 1980, y situaban a la regi\u00f3n en el tercer puesto mundial, por detr\u00e1s de Am\u00e9rica Latina y Ocean\u00eda. Entre 2002 y 2012, un periodo que abarca la mayor parte del superciclo, el gasto en exploraci\u00f3n minera en \u00c1frica aument\u00f3 m\u00e1s de un 700%, alcanzando los 3.100 millones de d\u00f3lares en 2012.<\/p>\n<p>En 2007, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) <a href=\"https:\/\/unctad.org\/system\/files\/official-document\/ldc2007_en.pdf\">se\u00f1al\u00f3<\/a> que:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">los cambios radicales en la pol\u00edtica minera africana en las d\u00e9cadas de 1980 y 1990 ten\u00edan como objetivo atraer IED y aumentar las exportaciones, en lo que han tenido \u00e9xito. Las entradas totales de IED en los pa\u00edses africanos menos desarrollados se multiplicaron por cuatro, pasando de una media anual de 1.700 millones de d\u00f3lares en la d\u00e9cada de 1990 a 6.800 millones entre 2000 y 2005&#8230; la mayor parte de las cuales se destinaron a las industrias extractivas de minerales.<\/p>\n<p>En la RDC, las entradas de IED se centraron casi exclusivamente en la miner\u00eda, multiplic\u00e1ndose por diecisiete entre 2002 y 2012, de 188 millones de d\u00f3lares a 3.300 millones. En el mismo periodo, los <em>stocks<\/em> de IED aumentaron de 907 millones de d\u00f3lares a 22.500 millones, es decir, del 10% al 59% del producto interior bruto.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del nivel agregado de entradas de IED en el grupo de 17 pa\u00edses africanos de renta baja ricos en minerales entre 1970 y 2019 confirma este panorama. Las entradas totales de IED en el grupo fueron bajas y estables durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, con una media anual de apenas 200 millones de d\u00f3lares, y aumentaron ligeramente hasta 600 millones en la d\u00e9cada de 1990. Posteriormente, aumentaron hasta una media anual de 3.900 millones de d\u00f3lares en la d\u00e9cada de 2000 y 13.900 millones en la de 2010.<\/p>\n<p>A nivel nacional, las entradas de IED han crecido significativamente en los 17 pa\u00edses de este grupo, con la \u00fanica excepci\u00f3n de Eritrea. Aunque pa\u00edses como Madagascar, Guinea, Mal\u00ed, Sierra Leona, Malawi, Togo y Burkina Faso recibieron los niveles m\u00e1s bajos de inversi\u00f3n extranjera de todo el grupo, han experimentado no obstante pronunciados aumentos de estos flujos desde el cambio de siglo, gran parte de los cuales se han destinado a la b\u00fasqueda de minerales. Y como se ha destacado anteriormente, es en varios de estos pa\u00edses situados en los puestos m\u00e1s bajos donde, en 2021, el Banco Mundial ten\u00eda activos programas de liberalizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n del sector minero.<\/p>\n<p>El espectacular aumento del crecimiento de la IED desde la d\u00e9cada de 1990 ha alterado la composici\u00f3n de estas econom\u00edas, que se han vuelto cada vez m\u00e1s dependientes de la IED como fuente de financiaci\u00f3n del desarrollo, y este nivel de dependencia es hoy mayor en relaci\u00f3n con otros grupos de pa\u00edses y regiones.<\/p>\n<p><b>Tercera etapa: Criminalizar a los mineros africanos<\/b><\/p>\n<p>Antes de que las empresas mineras transnacionales pudieran pasar a primer plano, era necesaria una \u00faltima etapa. Esto implicaba enfrentarse a la realidad sobre el terreno de que, para muchas de las transnacionales entrantes, sus preciados yacimientos ya estaban ocupados por mineros africanos que se dedicaban a una amplia gama de formas de miner\u00eda con gran intensidad de mano de obra. La miner\u00eda africana de uso intensivo de mano de obra, m\u00e1s com\u00fanmente asociada con el oro y los diamantes, tambi\u00e9n est\u00e1 implicada en la producci\u00f3n de plata, cobre, cobalto, esta\u00f1o, tantalio, mineral de hierro, aluminio, tungsteno, wolframita, fosfatos, piedras preciosas y semipreciosas y minerales de tierras raras, entre otros. Se calcula que, a escala mundial, la miner\u00eda intensiva en mano de obra representa hasta el 30% de la producci\u00f3n total de cobalto, el 25% de la de esta\u00f1o, tantalio y diamantes, el 20% de la de oro y el 80% de la de zafiros.<\/p>\n<p>La miner\u00eda africana intensiva en mano de obra ha crecido significativamente desde la d\u00e9cada de 1980 hasta emplear directamente a millones de trabajadores en todo el continente, impulsada por tres factores. En primer lugar, la crisis de la agricultura africana ha hecho que el empleo no agr\u00edcola desempe\u00f1e un papel cada vez m\u00e1s importante. En segundo lugar, el declive del desarrollismo nacional dirigido por el Estado y el colapso de las prestaciones sociales bajo el peso del ajuste estructural durante la d\u00e9cada de 1980 ejercieron una presi\u00f3n significativa sobre la capacidad productiva y reproductiva de los hogares rurales africanos. En tercer lugar, el aumento de los precios de los productos b\u00e1sicos, especialmente durante el superciclo de 1999-2012, empuj\u00f3 a la gente hacia el sector, donde a menudo se pod\u00edan obtener salarios y beneficios m\u00e1s elevados que con las alternativas disponibles localmente.<\/p>\n<p>A pesar de la importancia del sector para el empleo rural, el Banco Mundial, los gobiernos africanos y parte de la literatura acad\u00e9mica han tachado a los mineros africanos de \u00abprimitivos\u00bb, \u00abb\u00e1sicos\u00bb, \u00abineficaces\u00bb, \u00abrudimentarios\u00bb e \u00abimproductivos\u00bb (en contraste con la \u00abeficaz\u00bb, \u00abmoderna\u00bb, \u00abcompleja\u00bb y \u00abproductiva\u00bb empresa minera). Como resultado, la miner\u00eda africana intensiva en mano de obra ha sido perif\u00e9rica en las estrategias de desarrollo minero del continente. Criminalizados por los marcos pol\u00edticos a menos que se sometan a una serie de exigencias procedimentales complejas, burocr\u00e1ticamente onerosas y financieramente costosas para formalizar sus actividades, y considerados como invasores ilegales de una concesi\u00f3n una vez que ha sido asignada a una corporaci\u00f3n, los mineros africanos han sido desplazados a la fuerza una y otra vez de sus emplazamientos para dejar paso a la construcci\u00f3n de minas industriales dirigidas por corporaciones. El desplazamiento, a menudo financiado por las propias empresas entrantes y que recuerda las violentas pr\u00e1cticas coloniales del pasado, se ha producido con frecuencia en forma de \u00abbarridos\u00ab dirigidos por el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>En 2017, el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda ugandeses desplazaron a 70.000 mineros en Mubende para dejar paso a una empresa minera canadiense. En declaraciones a los medios de comunicaci\u00f3n locales poco despu\u00e9s del desplazamiento, Edwards Katto, director del Ministerio de Energ\u00eda y Desarrollo Minero de Uganda, <a href=\"https:\/\/allafrica.com\/stories\/201711040012.html\">afirm\u00f3<\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esa gente [los mineros ugandeses] que sigue bromeando deber\u00eda cambiar de estilo. No s\u00f3lo soy director [del Ministerio], sino tambi\u00e9n comandante de la Unidad de Protecci\u00f3n de Minerales de la Polic\u00eda de Uganda. As\u00ed que los mineros ilegales que sigan comport\u00e1ndose como los de Mubende [que fueron desalojados], deber\u00edan hacer las maletas y desalojar las minas, de lo contrario, mi fuerza policial les ayudar\u00e1 a hacer las maletas.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n habla muy bien de la consideraci\u00f3n general que se tiene de los mineros africanos dentro del proceso de (re)industrializaci\u00f3n minera de capital intensivo y propiedad extranjera. Estas din\u00e1micas recuerdan la descripci\u00f3n de Marx de la acumulaci\u00f3n primitiva, o la reconceptualizaci\u00f3n de Harvey (2004: 74) de \u00e9sta como un proceso continuo de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, que implica \u00ab<a href=\"https:\/\/socialistregister.com\/index.php\/srv\/article\/view\/5811\/2707\">la mercantilizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de la tierra y la expulsi\u00f3n forzosa de las poblaciones campesinas, la conversi\u00f3n de diversas formas de derechos de propiedad en derechos exclusivos de propiedad privada, [y] la supresi\u00f3n de los derechos a los bienes comunes\u00bb<\/a>. Desplazados por la fuerza y alejados de los mejores yacimientos, los mineros africanos se ven obligados a trabajar en zonas menos productivas.<\/p>\n<p>Con el Estado africano tachado de corrupto y mal gestionado, y los mineros africanos de criminales ineficaces e improductivos, se despej\u00f3 el camino para la llegada masiva de empresas mineras transnacionales a un grupo de pa\u00edses mucho m\u00e1s amplio que durante el periodo colonial (cuando la mayor\u00eda de los yacimientos minerales segu\u00edan siendo desconocidos para el capital extranjero, sobre todo en \u00c1frica Occidental). Desde Glencore y Pengxin en la RDC y Emirates Global Aluminium en Guinea, pasando por Cluff Minerals y Etruscan Resources en Burkina Faso y Shandong Iron en Sierra Leona, hasta AngloGold Ashanti y Acacia Mining en Tanzania y R\u00edo Tinto en Madagascar, la lista es interminable: las empresas extranjeras dominan el panorama actual.<\/p>\n<p>Las recientes revisiones de los c\u00f3digos y pol\u00edticas mineros lideradas por gobiernos africanos como Tanzania, la RDC, Sierra Leona y Malawi han empezado a contrarrestar este dominio, inspir\u00e1ndose en la Visi\u00f3n Minera de \u00c1frica, un marco desarrollado por la Uni\u00f3n Africana en 2009 para profundizar en los v\u00ednculos entre la miner\u00eda de propiedad extranjera y las econom\u00edas nacionales y reforzar la capacidad de los gobiernos para negociar con las empresas mineras extranjeras y obtener beneficios para el desarrollo.<\/p>\n<p>La industria minera, los principales medios de comunicaci\u00f3n y algunos acad\u00e9micos se han apresurado a anunciar que estas revisiones marcan una nueva era de nacionalismo de los recursos. Como proclamaba<a href=\"https:\/\/www.bloomberg.com\/news\/articles\/2019-02-14\/the-fight-between-miners-and-african-governments-is-just-getting-started?leadSource=uverify%20wall\"> un art\u00edculo de Bloomberg<\/a> en 2019, \u00abla lucha entre los mineros y los Gobiernos africanos no ha hecho m\u00e1s que empezar\u00bb. Sin embargo, los cambios hasta la fecha a\u00fan no suponen un desaf\u00edo fundamental al modelo dominante de industrializaci\u00f3n minera de capital intensivo y propiedad extranjera en el continente. Siguen estando muy lejos del per\u00edodo anterior de soberan\u00eda de los recursos de los a\u00f1os sesenta y setenta al que alude el discurso sobre el nacionalismo de los recursos.<\/p>\n<p><i>Ben Radley (@RadleyBen) es profesor de Desarrollo Internacional en la Universidad de Bath. Sus intereses de investigaci\u00f3n se centran en la econom\u00eda pol\u00edtica de la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica en \u00c1frica, con especial atenci\u00f3n a la industrializaci\u00f3n basada en los recursos, las transiciones ecol\u00f3gicas y la din\u00e1mica laboral. Es miembro del Grupo de Trabajo Editorial de ROAPE y miembro afiliado del Centro de Investigaci\u00f3n Minera de la Universidad Cat\u00f3lica de Bukavu (Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo).<\/i><\/p>\n<p>Fuente: ROAPE, 16-11-2023 (<a href=\"https:\/\/roape.net\/2023\/11\/16\/the-three-stage-process-through-which-african-resource-sovereignty-was-ceded-to-foreign-mining-corporations\/\">https:\/\/roape.net\/2023\/11\/16\/the-three-stage-process-through-which-african-resource-sovereignty-was-ceded-to-foreign-mining-corporations\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la d\u00e9cada de 1960, los gobiernos africanos reci\u00e9n independizados reivindicaron la soberan\u00eda sobre sus recursos met\u00e1licos y minerales, en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14619,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,44,16],"tags":[],"class_list":["post-14617","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-economia","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14617\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}