{"id":14674,"date":"2023-12-10T05:00:34","date_gmt":"2023-12-10T04:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14674"},"modified":"2023-12-10T03:15:09","modified_gmt":"2023-12-10T02:15:09","slug":"sobre-antisemitas-antimasonicos-y-antibolcheviques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14674","title":{"rendered":"Sobre antisemitas, antimas\u00f3nicos y antibolcheviques"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de: Paul Preston,<i> Arquitectos del terror. Franco y los art\u00edfices del odio<\/i>, Madrid: Debate, 2021, traducci\u00f3n de Jordi Ainaud i Escudero, 520 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/preston-arquitectos-terror.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-14675\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/preston-arquitectos-terror.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/preston-arquitectos-terror.jpg 648w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/preston-arquitectos-terror-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Nuevo paseo de Paul Preston, siempre muy documentado, por el coraz\u00f3n de nuestras peores tinieblas. Libro dedicado a los historiadores Francisco Espinosa Maestre y \u00c1ngel Vi\u00f1as, ni el t\u00edtulo <i>\u2013Arquitectos del terror\u2013<\/i> ni el subt\u00edtulo <i>\u2013<\/i><i>Franco y los art\u00edfices del odi<\/i>o<i>\u2013<\/i> son exagerados. Porque fue eso: barbarie, impiedad, odio y terror (En una carta a Mola de julio de 1937, Juan Yag\u00fce, ministro del Ej\u00e9rcito del Aire con Franco, comentaba: \u00abSoy optimista [\u2026] La juventud est\u00e1 en la calle y matan y mueren por sus ideales; terminar\u00e1n triunfando los mejores, los m\u00e1s fuertes, los m\u00e1s valientes y estos gobernar\u00e1n con autoridad por haber escalado los puestos con valor y sangre\u00bb).<\/p>\n<p>Componen este ensayo del gran hispanista e historiador ingl\u00e9s un pr\u00f3logo, ocho cap\u00edtulos, las notas, la bibliograf\u00eda, los agradecimientos y un muy \u00fatil indice alfab\u00e9tico (m\u00e1s una selecci\u00f3n de fotograf\u00edas, p. 288 y ss, que no hay que pasar por alto).<\/p>\n<p>A grandes rasgos, se\u00f1ala el autor en el pr\u00f3logo, el libro trata \u00abde c\u00f3mo las noticias falsas contribuyeron al estallido de una guerra civil\u00bb. Retoma aqu\u00ed las cuestiones planteadas por \u00e9l mismo en <i>El holocausto espa\u00f1ol<\/i>, ampliando especialmente el segundo cap\u00edtulo: \u00abTe\u00f3ricos del exterminio\u00bb. En un pa\u00eds con una \u00ednfima presencia de jud\u00edos (unos 6 mil calcula Preston en 1936) y un n\u00famero poco mayor de masones, \u00abresulta sorprendente que una de las justificaciones fundamentales de una guerra civil que se cobr\u00f3 la vida de medio mill\u00f3n de espa\u00f1oles fueran los supuestos planes de dominaci\u00f3n cultural de lo que se dio en llamar \u00abel contubernio judeo-mas\u00f3nico-bolchevique\u00bb.\u00bb<\/p>\n<p>En todo caso, <i>Arquitectos del terror <\/i>no es propiamente una historia del antisemitismo ni de la antimasoner\u00eda en Espa\u00f1a. Tampoco del contubernio. El libro \u00abadopta la forma de estudios biogr\u00e1ficos de los principales individuos antisemitas y antimas\u00f3nicos que propagaron el mito del contubernio y de los personajes centrales que pusieron en pr\u00e1ctica los horrores que dicho mito justificaba\u00bb. A ellos se dedican seis cap\u00edtulos; dos cap\u00edtulos m\u00e1s \u00ababordan cuestiones de contexto relativas a Franco y su c\u00edrculo, y su convicci\u00f3n de la existencia de tal contubernio\u00bb.<\/p>\n<p>El primero de ellos, \u00abFake news y Guerra Civil\u00bb examina la relaci\u00f3n entre el general golpista y el contubernio. Analiza los motivos que explican su ferviente adopci\u00f3n y posterior aplicaci\u00f3n de la idea. \u00abLos personajes clave son su cu\u00f1ado y mentor pol\u00edtico, Ram\u00f3n Serrano Su\u00f1er, el psiquiatra Antonio Vallejo-N\u00e1jera y el pediatra y profesor universitario Enrique Su\u00f1er Ord\u00f3\u00f1ez\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo cap\u00edtulo, \u00abEl polic\u00eda\u00bb, trata de Mauricio Carlavilla, \u00abuno de los propagandistas m\u00e1s desagradables del contubernio\u00bb. De uno de sus libros, llegaron a venderse unos cien mil ejemplares. Corrupto, fue \u00abun elemento clave en el intento de asesinar al presidente del gobierno democr\u00e1tico Manuel Aza\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>El tercer cap\u00edtulo, \u00abEl sacerdote\u00bb, analiza la vida del padre Juan Tusquets. Entre los fieles lectores de sus ensayos sobre el contubernio: Franco y Mola. Activo propagandista de la sublevaci\u00f3n militar de 1936, su praxis es una demostraci\u00f3n de la falaz idea, extendida entre la historiograf\u00eda nacionalista y en la cultura del nacional-secesionismo, que la guerra civil espa\u00f1ola no fue una contienda que se libr\u00f3 \u00abpara anular las reformas educativas y sociales de la Segunda Rep\u00fablica democr\u00e1tica y para combatir su cuestionamiento del orden establecido\u00bb (as\u00ed lo se\u00f1ala Preston), sino una guerra de Espa\u00f1a (sin m\u00e1s matices) contra Catalu\u00f1a (con ausencia tambi\u00e9n de ellos).<\/p>\n<p>El cuarto cap\u00edtulo, \u00abEl poeta\u00bb, tiene como protagonista a Jos\u00e9 Mar\u00eda Pem\u00e1n, uno de los principales propagandistas de las bondades de la dictadura del general Primo de Rivera. Se erigi\u00f3 en orador p\u00fablico oficial de los generales sublevados. Tras la derrota del nazismo, \u00abse transform\u00f3 en la cara moderada del r\u00e9gimen franquista. Reescribi\u00f3 con diligencia su pasado radical y fue honrado por el rey Juan Carlos, I\u00bb. La deconstrucci\u00f3n de Preston del personaje es excelente, deslumbrante en muchas ocasiones. \u00abComo hemos visto, en C\u00e1diz, la derecha local sigue venerando a Jos\u00e9 Mar\u00eda Pem\u00e1n, no como el art\u00edfice del odio que, sino como un palad\u00edn de la reconciliaci\u00f3n. As\u00ed perviven las mentiras.\u00bb<\/p>\n<p>El quinto cap\u00edtulo, \u00abEl mensajero\u00bb, se centra en un arist\u00f3crata y terrateniente, Gonzalo de Aguilera, conde de Alba de Yeltes (\u00abUn terrateniente de la aristocracia con tierras en la provincia de Salamanca se jact\u00f3 ante unos extranjeros de que, el d\u00eda en que hab\u00eda estallado la Guerra Civil, hab\u00eda hecho que sus trabajadores se pusieran en fila, hab\u00eda escogido a seis de ellos y les hab\u00eda pegado un tiro para escarmiento de los dem\u00e1s\u00bb). Los que estuvieron a su cargo \u00abestaban fascinados por su idea de que la represi\u00f3n no era m\u00e1s que una labor de reducci\u00f3n peri\u00f3dica y necesaria de la clase obrera\u00bb. Los pasajes finales del cap\u00edtulo narran una tragedia familiar de dimensiones shakesperianas.<\/p>\n<p>El sexto cap\u00edtulo, titulado \u00abEl asesino del Norte\u00bb, entre los m\u00e1s logrados en mi opini\u00f3n, se centra en el general Emilio Mola. Oficial africanista (sus memorias \u00absobre su experiencia de combate se recrean en el salvajismo\u00bb), su convencimiento \u00abde la existencia del contubernio explica el entusiasmo con el que supervis\u00f3 el asesinato de miles de civiles como jefe de Estado del Norte\u00bb (Duelen leer estas l\u00edneas de Preston: \u00abLa conspiraci\u00f3n se vio facilitada por la complacencia del Gobierno ante las repetidas advertencias. El director general de Seguridad, Jos\u00e9 Alonso Mallol, trabajaba para combatir el terrorismo falangista y vigilar las actividades de los oficiales hostiles. En mayo entreg\u00f3 a Aza\u00f1a y Casares Quiroga una lista de m\u00e1s de quinientos conspiradores que, seg\u00fan \u00e9l, deb\u00edan ser detenidos de inmediato. Temerosos de las posibles reacciones, Aza\u00f1a y Casares no actuaron. Mallol se\u00f1al\u00f3 con el dedo a Mola, pero nada se hizo al respecto. Poco despu\u00e9s de que Casares fuera nombrado presidente del Gobierno, hizo caso omiso de la informaci\u00f3n que le proporcion\u00f3 el comunista navarro, Jes\u00fas Monz\u00f3n, que indicaba que los carlistas estaban haciendo acopia de armas\u00bb).<\/p>\n<p>El s\u00e9ptimo, \u00abEl psic\u00f3pata del sur\u00bb, el que m\u00e1s ha impresionado a este lector, est\u00e1 dedicado al general Gonzalo Queipo de Llano y, por supuesto, pone los pelos de punta. No se pierdan detalle. Uno de los salvajes arquitectos del terror m\u00e1s destacados y m\u00e1s corruptos. \u00abA modo de virrey el Sur, supervis\u00f3 la brutal represi\u00f3n en Andaluc\u00eda occidental y Extremadura, que llev\u00f3 a la muerte a m\u00e1s de cuarenta mil hombres y mujeres, adem\u00e1s de enriquecerse gracias a la represi\u00f3n\u00bb. Preston lo \u00abdespide\u00bb con estas palabras: \u00abQueipo muri\u00f3 el 9 de marzo de 1951. Franco no se dign\u00f3 a asistir al funeral, sino que envi\u00f3 en su lugar al ministro del Ej\u00e9rcito, Fidel D\u00e1vila. El hombre que hab\u00eda presidido el asesinato de decenas de miles de andaluces fue enterrado vestido de penitente de la Cofrad\u00eda de la Virgen de la Macarena. Mentiroso, traidor y asesino, no hay motivo para sospechar que se arrepintiera ni hiciera penitencia de ninguno de sus actos.\u00bb<\/p>\n<p>El octavo cap\u00edtulo, \u00abLa guerra interminable\u00bb, relata c\u00f3mo Franco y su c\u00edrculo \u00edntimo (Serrano Su\u00f1er, Carrero Blanco, Gim\u00e9nez Caballero) continuaron propagando la noci\u00f3n de contubernio. El antisemitismo de Franco, clave en su relaci\u00f3n con Hitler, sobrevivi\u00f3 a la derrota del Reich e incluso muchos a\u00f1os despu\u00e9s. \u00abEl discurso antisemita sigui\u00f3 estando omnipresente en Espa\u00f1a mucho despu\u00e9s de la muerte de Franco. Su \u00e9xito comercial m\u00e1s espectacular fue el enorme y fant\u00e1stico tratado de Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 <i>G\u00e1rgoris y Habidis.<\/i> Una historia m\u00e1gica de Espa\u00f1a, publicado por primera vez en 1979. Entre sus muchas ideas curiosas sobre la relaci\u00f3n entre Espa\u00f1a y los jud\u00edos, se encuentra la extra\u00f1a tesis de que los propios jud\u00edos fueron responsables del Holocausto.\u00bb<\/p>\n<p>A excepci\u00f3n de Mola, muerto en 1937, y de Franco y Carlavilla que nunca vacilaron en su antisemitismo, la mayor\u00eda de los citados \u00abrecurrieron a mentiras e invenciones para reescribir su comportamiento anterior\u00bb. Desmontar sus falsedades es otro de los objetivos fundamentales del libro de Preston, un ensayo que se lee, adem\u00e1s, como una buena novela.<\/p>\n<p>El autor (o el traductor) usa en ocasiones la expresi\u00f3n \u00abregulares moros\u00bb (o afines) y tambi\u00e9n \u00abizquierdistas\u00bb por ciudadanos de izquierda. Deber\u00eda corregirlas en futuras reediciones.<\/p>\n<p>\u00abPara viajar lejos no hay mejor nave que un libro\u00bb. Con esta frase de Emily Dickinson se cierra el libro de Preston. Para viajar a momentos de nuestra historia tan presentes en nuestro presente este libro es imprescindible.<\/p>\n<p>Fuente: <i>El Viejo Topo<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de: Paul Preston, Arquitectos del terror. 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