{"id":1469,"date":"2010-12-18T00:00:00","date_gmt":"2010-12-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1469"},"modified":"2020-02-21T16:22:30","modified_gmt":"2020-02-21T15:22:30","slug":"la-izquierda-y-los-controladores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1469","title":{"rendered":"La izquierda y los controladores"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">El reciente conflicto entre los controladores a\u00e9reos y el gobierno espa\u00f1ol ha producido un interesante debate y una profunda confusi\u00f3n en la Izquierda (entendamos Izquierda en sentido amplio, incluyendo a todos aquellos sujetos y grupos que preconizan la transformaci\u00f3n de la sociedad capitalista, y no su apuntalamiento) a la hora de tomar una posici\u00f3n pol\u00edtica con respecto al mismo. Y esta misma situaci\u00f3n de incertidumbre, y en muchos casos de silencio, es fruto de las limitaciones de los diferentes paradigmas (en el sentido \u201cestricto\u201d que Kuhn le daba a la palabra) de la Izquierda, puestas al descubierto ante una situaci\u00f3n l\u00edmite que ha provocado las reacciones m\u00e1s dispares.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Las recientes elecciones en Kosovo, donde ha resultado vencedor el partido oficial del primer ministro, no sin acusaciones de fraude electoral, traen a la memoria otra situaci\u00f3n, no muy lejana en el tiempo, en la que a la Izquierda se le plante\u00f3 otro dilema dif\u00edcil. No cuesta encontrar similitudes entre esta reacci\u00f3n dubitativa y contradictoria de la Izquierda ahora, y la que mostr\u00f3 con motivo de la declaraci\u00f3n de independencia de Kosovo en febrero de 2008, con todo el debate surgido en torno al concepto de <i>autodeterminaci\u00f3n<\/i>, y si era o no aplicable al caso kosovar. En aquel momento la duda era si se deb\u00eda apoyar aquella declaraci\u00f3n, a pesar de saberse de la implicaci\u00f3n y direcci\u00f3n estadounidense del proceso, considerando el derecho de autodeterminaci\u00f3n como un derecho democr\u00e1tico fundamental que deb\u00eda observarse incondicionalmente en todo momento aunque no gustaran los tipos que lo invocaran, o bien, por el contrario, hab\u00eda que diferenciar, atendiendo al contexto concreto, entre lo que era autodeterminaci\u00f3n y lo que era una maniobra intervencionista norteamericana, asumiendo los riesgos e inconvenientes que implicaba lanzarse a dilucidar esta distinci\u00f3n y el consiguiente posicionamiento en contra de la declaraci\u00f3n. Para colmo, el debate se hac\u00eda en clave interna, con la vista puesta en las implicaciones que pudiera tener un posicionamiento u otro de cara al conflicto vasco.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">La duda estaba, y est\u00e1 ahora, en posicionarse en abstracto e incondicionalmente a favor de un derecho, obviando las circunstancias concretas, el discurso y las caracter\u00edsticas de quienes lo invocan (o se dice que lo invocan), o bien en analizar esas mismas circunstancias siguiendo alg\u00fan tipo de criterio, a\u00fan a riesgo de equivocarse. La huelga de los controladores a\u00e9reos, o si se prefiere, el plante, ha puesto de nuevo a la Izquierda ante el mismo problema con respecto al <i>derecho de huelga<\/i>. Se trata, quiz\u00e1 m\u00e1s a\u00fan que en el caso kosovar, de una situaci\u00f3n l\u00edmite en la que los sujetos que intervienen y los repertorios de acci\u00f3n colectiva utilizados no encuentran un f\u00e1cil acomodo en los paradigmas utilizados habitualmente por la Izquierda como gu\u00edas para situaciones mucho m\u00e1s frecuentes, definidas y c\u00f3modas, tanto intelectualmente como de cara a un posicionamiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Para la izquierda, por lo tanto, el conflicto entre el sindicato de controladores a\u00e9reos, USCA, y el gobierno, ha supuesto una situaci\u00f3n l\u00edmite porque plantea problemas a la hora de definir a los sujetos en conflicto. Para quienes, por un lado, entienden a la clase trabajadora como un sujeto est\u00e1tico y eterno, se les plantea el problema de tener que posicionarse en defensa de un grupo profesional especialmente privilegiado, que no son trabajadores al uso, debido a sus elevados salarios y prebendas, pero a los que s\u00ed se ha de considerar trabajadores al fin y al cabo, puesto que lo que define a la clase trabajadora, seg\u00fan esta concepci\u00f3n, es la mera realizaci\u00f3n de un trabajo a cambio de unos ingresos o salario, con independencia de la relaci\u00f3n laboral concreta en que se halle inmersa.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Por otro lado, podr\u00edamos hablar de una concepci\u00f3n postmoderna, para la que la negaci\u00f3n de la relevancia del concepto de clase, forma parte de su ADN intelectual, y busca sujetos transformadores en \u00e1mbitos ajenos al trabajo, desde los estilos de vida a cualquier tipo de fragmentaci\u00f3n cultural o discursiva que implique el establecimiento de dos entidades bien diferenciadas en t\u00e9rminos de poder, ante las que posicionarse. Sin embargo, una vez inmersos en la actual crisis econ\u00f3mica internacional, con las recientes movilizaciones de trabajadores acaecidas en Europa, t\u00e9rminos como trabajo, huelga o derechos laborales, vuelven a estar en el primer plano de la agenda pol\u00edtica e ideol\u00f3gica. Ante esta situaci\u00f3n, el postmodernismo, empe\u00f1ado en rechazar un concepto caricaturesco de la clase trabajadora (el mono azul), y renunciando a cualquier an\u00e1lisis de tipo estructural por considerarlo irrelevante u objetivista, asume como propia la defensa del derecho a la huelga de cualquier sujeto que la invoque frente a los atropellos del Estado, y opta por una definici\u00f3n del <i>sujeto trabajador<\/i> tan precaria como la del dogmatismo economicista anterior: asume la heterogeneidad de los trabajadores para darla por hecha y, sin molestarse en analizarla, la resuelve bajo el com\u00fan denominador de la realizaci\u00f3n de un trabajo a cambio de un salario. Ese sujeto amorfo tendr\u00eda pues un inter\u00e9s com\u00fan y arm\u00f3nico en la defensa del derecho a la huelga o de las condiciones laborales de cualquiera de sus integrantes frente a las pretensiones del Estado de modificarlas o recortarlas.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">La situaci\u00f3n se hace especialmente dif\u00edcil, en tanto en cuanto, en este caso, el gobierno ha echado mano del ej\u00e9rcito para la gesti\u00f3n de una crisis supuestamente espont\u00e1nea, en primer lugar, y, acto seguido, para la imposici\u00f3n del <i>Estado de alarma<\/i> como medio de gestionar el conflicto y, ya de paso, el trabajo de los controladores. La militarizaci\u00f3n del este sector especializado es sin duda un precedente en las relaciones laborales, cuya importancia y repercusiones no deben ser infravaloradas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Ahora bien, expuesto as\u00ed el problema de la Izquierda y su posicionamiento ante el conflicto, conviene hacer algunas consideraciones:<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Lo primero que hay que dejar claro es que las dos cuestiones que se entremezclan, a saber, la identificaci\u00f3n de los sujetos en conflicto y la valoraci\u00f3n pol\u00edtica de su actuaci\u00f3n, no son f\u00e1cilmente separables. En funci\u00f3n de a <i>qui\u00e9nes<\/i> se define como los opresores y a <i>qui\u00e9nes<\/i> como los oprimidos, se establece un <i>porqu\u00e9<\/i> y una posici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Despu\u00e9s, hay que precisar algunas cosas con respecto al derecho a la huelga y qui\u00e9n la lleva a cabo. Para empezar, no ha existido en ning\u00fan momento ninguna declaraci\u00f3n de huelga, ni pretensi\u00f3n de realizarla de la que se tenga constancia. Pero es que, adem\u00e1s de esto, una huelga es un repertorio de acci\u00f3n colectiva muy concreto que incluye incluso, parafraseando con una pirueta epistemol\u00f3gica a Goffman, sus rituales teatrales de cara a la audiencia, tales como una convocatoria, una serie de reivindicaciones, una difusi\u00f3n previa, la existencia de piquetes (informativos o combativos) o la negociaci\u00f3n de servicios m\u00ednimos all\u00ed donde sea necesario (aunque s\u00f3lo sea para luego incumplirlos). Y, por tanto, no es lo mismo ese repertorio, que el sujeto que lo realiza, ni que la mera enunciaci\u00f3n del derecho a la huelga. Derecho, por cierto, que tambi\u00e9n ha sido reclamado en abstracto hist\u00f3ricamente por organizaciones patronales y grupos profesionales de ultraderecha (los famosos cierres y sabotajes patronales en latinoam\u00e9rica, por ejemplo), pero que, en este caso (insistamos), no ha sido siquiera invocado. Adem\u00e1s, aunque consideremos leg\u00edtimos otro tipo de repertorios menos tradicionales en los conflictos laborales, como el absentismo o las huelgas espont\u00e1neas no declaradas previamente, ni es el caso, ni de ello est\u00e1 hablando la Izquierda, ni hay motivo alguno para mantener una postura acr\u00edtica ante cualquiera que los lleve a cabo por el simple hecho de hacerlo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n parece conveniente situar al gremio de los controladores a\u00e9reos, en lo que respecta a su posici\u00f3n social con respecto a otros trabajadores y otros actores implicados en el conflicto. Se trata de trabajadores, s\u00ed, en un sentido ampl\u00edsimo. Son, ante todo, trabajadores de un organismo p\u00fablico, como es AENA, que se financia con fondos p\u00fablicos y cuyo propietario es, en \u00faltima instancia, el Estado, en representaci\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola en su conjunto, no una empresa privada con la vista puesta en la obtenci\u00f3n de beneficios a trav\u00e9s del trabajo ajeno. Sus elevad\u00edsimos salarios, como los de cualquier otro funcionario, son pagados por los impuestos del resto de trabajadores y su funci\u00f3n es, o deber\u00eda ser, la de prestar un servicio p\u00fablico, el cual ha de atender a las necesidades de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, este grupo profesional, a trav\u00e9s de su sindicato USCA, ha ido consiguiendo a lo largo de los a\u00f1os una serie de priviegios y prebendas que lo sit\u00faan en el l\u00edmite de lo que puede ser considerado un trabajador, un empresario y un alto funcionario del Estado. Sus salarios, superiores en m\u00e1s del doble al de ministros, alcaldes e incluso a lo que facturan al a\u00f1o muchos empresarios con trabajadores a su cargo, son causa y consecuencia de determinadas relaciones sociales y no, como se pretende a veces, una mera caracter\u00edstica anecd\u00f3tica que complementa su esencia de trabajador com\u00fan. Relaciones sociales que tambi\u00e9n les han proporcionado poderes, por ejemplo, en lo que respecta a la pol\u00edtica de contrataci\u00f3n que debe seguir AENA, algo impensable e inasumible, al menos en teor\u00eda, para la Izquierda o para la mera defensa de los servicios p\u00fablicos, en tanto que <i>p\u00fablicos<\/i>. En lugar de realizarse a trav\u00e9s de una Oferta P\u00fablica de Empleo, los contratos de nuevos controladores a\u00e9reos han tenido que pactarse con USCA, que ha tendido a limitar esta contrataci\u00f3n y solicitar horas extras pagadas a m\u00e1s de 1.000\u20ac, antes que ver reducidos sus salarios.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Y toda esa serie de prebendas y privilegios que se han ido adquiriendo en contra del resto de trabajadores, han sido facilitadas y promovidas, en concreto, por el gobierno del Partido Popular a partir del I Convenio de 1999, jam\u00e1s a trav\u00e9s de los mecanismos habituales de huelga y negociaci\u00f3n colectiva, sino de pactos a puerta cerrada. El PP, que con aquel convenio convirti\u00f3 a los controladores a\u00e9reos en un leal grupo de presi\u00f3n, ha sido un garante durante meses de los intereses de los controladores, exigiendo permanentemente al gobierno que negocie con los mismos, al contrario de la pol\u00edtica de \u201cmano dura\u201d que ha propugnado para con cualquier otro sector o grupo profesional. Las reuniones que mantuvieron representantes del PP y de USCA en varias ocasiones antes del plante de los controladores, fueran preparatorias o no del mismo (est\u00e1 por demostrar), desde luego no fueron casuales, y ponen de manifiesto una afinidad e inter\u00e9s com\u00fan en la vuelta a las relaciones privilegiadas que ten\u00edan ambos con el I Convenio. Y sobra decir que una acci\u00f3n como la de los controladores bien podr\u00eda haber adelantado las elecciones.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En cuanto a los motivos del plante, en contra de lo que se ha argumentado en medios de la Izquierda, lo que lo ha motivado no ha sido el plan de privatizaci\u00f3n de AENA propuesto por el gobierno, sobre el que USCA no se ha pronunciado, sino un fragmento del decreto que regula las horas de trabajo de los controladores, ampliando su l\u00edmite m\u00e1ximo a una cantidad de horas menor a la de una jornada laboral completa normal, para contabilizar de otra manera las horas ordinarias y extras, y reducirles as\u00ed el salario; una medida en la t\u00f3nica neoliberalizadora y de contenci\u00f3n del gasto del gobierno del PSOE y que no es en absoluto excepcional, despu\u00e9s de haber atacado los derechos del resto de trabajadores a trav\u00e9s de la Reforma Laboral, la reforma de las pensiones o la reducci\u00f3n del salario de los funcionarios. Por lo dem\u00e1s, el discurso de los controladores ha brillado por su silencio y mutismo, salvo las declaraciones a posteriori de su representante, Cesar Cabo, que reclamaba estabilidad en el empleo, algo sorprendente en un colectivo caracterizado no s\u00f3lo por su estabilidad y nivel de ingresos, sino por su poder dentro del organismo p\u00fablico en el que opera. Las quejas, que se han comentado en varias ocasiones, sobre sus condiciones laborales, sobre el exceso de horas trabajadas, el estr\u00e9s, los turnos imposibles, etc. s\u00f3lo se han realizado en foros privados y en ning\u00fan momento USCA ha emitido ninguna declaraci\u00f3n p\u00fablica exigiendo alg\u00fan tipo de reivindicaci\u00f3n al respecto. Adem\u00e1s, resulta relativamente f\u00e1cil desmontar este discurso a partir del momento en que los controladores asumen horas extras (voluntarias, recu\u00e9rdese) a raz\u00f3n de 1.000\u20ac y condicionan la contrataci\u00f3n de nuevos controladores, reclamando \u00fanicamente el n\u00famero de nuevos trabajadores que ellos consideran necesarios. No se puede descartar la existencia de abusos con respecto a los turnos u otros derechos laborales de este colectivo, pero s\u00ed dejar claro que ello no es lo que motiva el plante.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En cuanto a la intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito y el estado de alarma, el m\u00e1s espinoso de todos los puntos en este debate, tambi\u00e9n habr\u00eda que valorar algunas cosas: cuando se dice que representa un peligroso precedente de cara a las futuras relaciones laborales, cosa que es totalmente cierta, se olvida que el precedente ya exist\u00eda en el anterior decreto que inclu\u00eda la posibilidad de recurrir al ej\u00e9rcito en el caso de producirse una situaci\u00f3n como la acaecida. USCA ten\u00eda, por tanto, conocimiento de ello y, en lugar de denunciarlo, actu\u00f3 a sabiendas de que podr\u00eda ocurrir lo que, de hecho, ha ocurrido, ya fuera premeditadamente o por simple estupidez pol\u00edtica, cegada por su habitual prepotencia.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Ello no justifica que el gobierno incluya en un decreto la posibilidad de militarizar un sector laboral en caso de huelga o cese de la actividad, pero muestra c\u00f3mo el \u201cgolpe de Estado social\u201d al que se ha aludido en algunos medios es algo m\u00e1s complejo que una demostraci\u00f3n de fuerza fascista por parte del gobierno ante el empoderamiento de los trabajadores mejor situados para llevar a cabo una contestaci\u00f3n y, en todo caso, ese \u201cgolpe de Estado social\u201d comenz\u00f3 mucho antes de que los militares hicieran su aparici\u00f3n en las torres de control. El gobierno ha actuado en todo momento de manera coherente en su l\u00f3gica de conservar un orden al servicio de los mercados y contra los trabajadores, y no ha dudado en emplear la fuerza contra un grupo profesional impopular, en un momento en el que \u00e9ste le ha servido la victoria en bandeja, con una opini\u00f3n p\u00fablica rabiosa ante la actitud de los controladores, y un Partido Popular dubitativo y contemporizador con USCA. Y la jugada, al gobierno, le ha salido bien. En definitiva, no se est\u00e1 en presencia de un <i>conflicto de clase<\/i> al uso, sino de un pulso entre \u00e9lites pol\u00edticas y sociales, ante el cual, el resto de trabajadores, y ciudadan\u00eda en general, se hallan espectantes, indignados y lo perciben como ajeno.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Dicho esto, tambi\u00e9n ser\u00eda necesario comentar los t\u00f3picos de un discurso muy simplista, m\u00e1s propio del desprecio por \u201clas masas\u201d de Gustave Le Bon que de an\u00e1lisis de izquierdas, seg\u00fan el cual los medios de comunicaci\u00f3n, en simbiosis perfecta con un poder estatal y empresarial monol\u00edtico y sin fisuras, han teledirigido el coraz\u00f3n y las mentes de los ciudadanos consumidores, siempre alienados y dispuestos a defender con u\u00f1as y dientes su derecho al consumo frente a los derechos sindicales y laborales, otorgando la legitimidad que el gobierno necesitaba para hacer uso del ej\u00e9rcito en la represi\u00f3n de los trabajadores. Sin negar que est\u00e1 m\u00e1s que emp\u00edricamente demostrada la funci\u00f3n de direcci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica que ejercen los medios, al servicio de gobiernos y poderes econ\u00f3micos (los propios medios son importantes poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos en s\u00ed mismos), y sin negar que el discurso que enfrenta a trabajadores y consumidores es esgrimido sistem\u00e1ticamente por el poder, para blindar los derechos de los \u00faltimos frente a los de los primeros, en \u00e9sta situaci\u00f3n, la reacci\u00f3n popular ante el plante de los controladores no se debe \u00fanicamente a una relaci\u00f3n vertical de control de la opini\u00f3n p\u00fablica por parte de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Se podr\u00eda argumentar incluso que la relaci\u00f3n es la contraria: dec\u00eda Gramsci que cuando un gobierno quiere aplicar alguna medida impopular, previamente crea un consenso favorable sobre la misma a trav\u00e9s de sus medios de propaganda y comunicaci\u00f3n. En este caso al gobierno no le ha hecho falta. Ha sido el propio consenso social el que ha actuado de campo abonado sobre el que ese discurso medi\u00e1tico ha calado con la mayor facilidad. Nunca previamente en la sociedad espa\u00f1ola ha existido un consenso tan amplio contra las protestas de un grupo profesional y eso no se puede explicar simplemente mediante la acumulaci\u00f3n machacona de las infamias vertidas por los medios sobre otros colectivos de trabajadores en huelga, como los del metro de Madrid, o la huelga general del 29S.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Por un lado, la influencia de los medios sobre la opini\u00f3n p\u00fablica no es mec\u00e1nica y autom\u00e1tica, ni necesariamente, cuando ambas coinciden, se debe a una manipulaci\u00f3n (v\u00e9anse, por ejemplo, las diferencias entre los temas que los grupos medi\u00e1ticos tratan de imponer como el \u00f3rden del d\u00eda pol\u00edtico, y los datos del CIS en torno a las principales preocupaciones de la ciudadan\u00eda; o las divergencias entre los discursos de los medios privados y la opini\u00f3n popular en pa\u00edses como Venezuela). Los usuarios de l\u00edneas a\u00e9reas y el resto de la poblaci\u00f3n trabajadora, cuentan tambi\u00e9n con su experiencia cotidiana, y no s\u00f3lo con los medios de comunicaci\u00f3n, para obtener informaci\u00f3n del mundo. Y es que resulta muy dif\u00edcil de justificar una paralizaci\u00f3n repentina del espacio a\u00e9reo espa\u00f1ol, por parte de un grupo profesional que gana en torno a 200.000\u20ac al a\u00f1o, ante miles de trabajadores que dif\u00edcilmente llegan (con mucho estr\u00e9s, por cierto) a 12.000\u20ac, muchos de los cuales es posible que se desplazaran, no a Canc\u00fan o Punta Cana, como se ha dicho, sino a Canarias o a Coru\u00f1a para ver a sus familiares, por ejemplo, o a las costas para trabajar en la hosteler\u00eda. No solamente no todos los que sal\u00edan de puente son unos pijos ego\u00edstas que no comprenden la lucha de los trabajadores, sino que esas vacaciones forman parte de su retribuci\u00f3n por un trabajo bien precario, al igual que el bajo sueldo que ganan, y ha costado muchos a\u00f1os conquistar eso. Recu\u00e9rdese, adem\u00e1s, que viajar en l\u00edneas de bajo coste puede ser mucho m\u00e1s barato y accesible para la mayor\u00eda de los trabajadores que hacerlo en tren. Por todo ello, cuando se hace una huelga sectorial, y sobre todo en un sector tan clave como la navegaci\u00f3n a\u00e9rea u otros servicios del mismo tipo, debe seguirse cierto \u201cprotocolo\u201d si no se quiere provocar un rechazo generalizado entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Y por otro lado, hay que insistir una vez m\u00e1s en el errante comportamiento del PP y sus medios afines que, si bien se han posicionado contra el gobierno y a favor de los controladores desde antes y al inicio del conflicto, m\u00e1s tarde han reculado tras decretarse el Estado de alarma, pues es un precedente que ellos tambi\u00e9n pueden rentabilizar si se presenta la ocasi\u00f3n, y la contradicci\u00f3n entre el apoyo a los controladores y su ret\u00f3rica de la \u201cmano dura\u201d frente a los desmanes de los dem\u00e1s trabajadores, les puede quitar muchos votos. Este hecho viene a contradecir tambi\u00e9n la supuesta teledirecci\u00f3n un\u00edvoca de la opini\u00f3n por parte de los medios.<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Una vez hecho este an\u00e1lisis de situaci\u00f3n, cabe preguntarse por lo que puede esperarse de ahora en adelante y, sobre todo, a partir de hoy, una vez que el pasado 14 de diciembre, fue aprobada una pr\u00f3rroga del Estado de alarma por el Consejo de Ministros. La opini\u00f3n seg\u00fan la cual, en lo sucesivo, \u201cel gobierno podr\u00e1 reprimir todas las huelgas a trav\u00e9s del ej\u00e9rcito\u201d es tremendamente exagerada. El gobierno justifica el Estado de alarma, entre otras cosas, por su excepcionalidad como respuesta a una situaci\u00f3n tambi\u00e9n excepcional, y s\u00f3lo puede hacerlo de esa manera. Pero s\u00ed es cierto que la militarizaci\u00f3n del espacio a\u00e9reo va a suponer una serie de peligros reales:<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En primer lugar, se asiste a una degeneraci\u00f3n autoritaria de las relaciones laborales, ya en marcha antes del suceso, a partir de la cual acaba siendo habitual recurrir a los decretos sin negociaci\u00f3n colectiva previa. El incidente de los controladores viene a reforzar esta tendencia.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En segundo lugar, garantiza la privatizaci\u00f3n de parte de la gesti\u00f3n de AENA sin ning\u00fan tipo de conflictividad, no s\u00f3lo de los controladores, que no han protestado por ello en ning\u00fan momento, salvo a posteriori, sino de la opini\u00f3n p\u00fablica y el debate pol\u00edtico. Se refuerza as\u00ed el argumento seg\u00fan el cual lo privado es m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En tercer lugar, se crea un precedente que, si bien no justificar\u00e1 f\u00e1cilmente acciones militares contra huelgas de trabajadores, s\u00ed puede justificar acciones \u201cmilitarizantes\u201d y expeditivas como la sustituci\u00f3n de trabajadores en huelga por otros trabajadores de otros servicios, sin recurrir a la negociaci\u00f3n para la resoluci\u00f3n de conflictos. O bien la imposici\u00f3n de servicios m\u00ednimos abusivos, tambi\u00e9n sin negociaci\u00f3n previa, en sectores donde no sean necesarios.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En cuarto lugar, el plante de los controladores da un argumento m\u00e1s, en este caso fundado, al discurso seg\u00fan el cual los trabajadores en huelga y los sindicatos son unos privilegiados que atentan contra los derechos del consumidor-ciudadano.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, y como consecuencia de todo lo anterior, lo m\u00e1s grave: se refuerza el clima generalizado anti-huelga entre la poblaci\u00f3n y el miedo a las represalias entre los trabajadores. Varias organizaciones de trabajadores de los servicios ya han anunciado que \u201cmantendr\u00e1n la calma\u201d durante las navidades: pilotos, maquinistas y taxistas.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">A esta alturas, la postura de la izquierda, deber\u00eda tener al menos algunos lineamientos claros, b\u00e1sicamente tres:<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">a) exigir al gobierno la retirada inmediata del Estado de alarma y de cualquier medida de excepci\u00f3n que implique el uso de militares en un conflicto laboral;<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">b) rechazar de manera tajante la privatizaci\u00f3n de AENA y denunciar la falacia del gobierno seg\u00fan la cual aquella es necesaria para evitar que vuelva a producirse un plante de los controladores;<\/p>\n<p lang=\"en-US\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">c) plantear una alternativa a la actual organizaci\u00f3n de AENA que pase por la eliminaci\u00f3n de los privilegios de los controladores y que establezca un mecanismo p\u00fablico y transparente de contrataci\u00f3n del personal laboral a trav\u00e9s de una Oferta P\u00fablica de Empleo, lo que no es incompatible con la negociaci\u00f3n colectiva en torno a las dificultades de cualquier \u00edndole que los controladores puedan encontrar en sus condiciones de trabajo.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Volviendo a la idea origen de este art\u00edculo, resulta evidente c\u00f3mo los paradigmas te\u00f3ricos que la Izquierda utiliza habitualmente para representarse el mundo y actuar sobre \u00e9l, son, con frecuencia, superados por los propios acontecimientos, lo cuales exigen, cada vez m\u00e1s, nuevos esfuerzos te\u00f3ricos y pol\u00edticos para poder seguir luchando por una transformaci\u00f3n de lo real. Esto es probablemente m\u00e1s cierto hoy que nunca. No s\u00f3lo, como quiere el pensamiento postmoderno, por la fragmentaci\u00f3n creciente y acelerada de sujetos y discursos (aunque buena parte de raz\u00f3n no le falta), sino porque las herramientas te\u00f3ricas y pol\u00edticas no se superan en una competici\u00f3n escol\u00e1stica de discursos asumidos como identidades; avanzan mediante la confrontaci\u00f3n con el mundo del que pretenden dar cuenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reciente conflicto entre los controladores a\u00e9reos y el gobierno espa\u00f1ol ha producido un interesante debate y una profunda confusi\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}