{"id":1470,"date":"2010-12-21T00:00:00","date_gmt":"2010-12-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1470"},"modified":"2020-02-21T16:19:55","modified_gmt":"2020-02-21T15:19:55","slug":"algunas-actitudes-ideologicas-contemporaneas-ante-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1470","title":{"rendered":"Algunas actitudes ideol\u00f3gicas contempor\u00e1neas ante la ciencia"},"content":{"rendered":"<p><em>Una conferencia de 1969<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOTA EDICI\u00d3N: Manuel Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con este t\u00edtulo en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valencia el 25 de abril de 1969, con motivo de una semana de Renovaci\u00f3n Cient\u00edfica que organiz\u00f3 durante el curso 1968-69 el Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad valenciana. Francisco Hern\u00e1ndez S\u00e1nchez, uno de los asistentes, grab\u00f3 y transcribi\u00f3 la intervenci\u00f3n. A su gentileza, recuerdo y trabajo debemos el siguiente texto.<\/p>\n<p>El papel de la ciencia en los procesos de liberaci\u00f3n, qu\u00e9 nudos b\u00e1sicos deber\u00edan ser suelo de una pol\u00edtica cient\u00edfica de orientac\u00f3n socialista y la cr\u00edtica a las aproximaciones irracionalistas e indocumentadas a la ciencia y la tecnolog\u00eda contempor\u00e1neas fueron, como es sabido, algunas tem\u00e1ticas centrales del \u00faltimo Sacrist\u00e1n, en clara continuidad con preocupaciones, reflexiones e intereses suyos de siempre.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que agradezco la invitaci\u00f3n hecha por ustedes, lo deploro en cierto sentido, pues yo tengo muy poca fe en la f\u00f3rmula de la conferencia, como tampoco la tengo en la lecci\u00f3n magistral, y esto hace que -como ocurre siempre que se tiene poca fe- tenga poca capacidad de hacer conferencias [1]. Lo \u00fanico que me sale como forma de expresi\u00f3n es m\u00e1s bien lo que podr\u00edamos llamar \u201cponencia\u201d, es decir, la exposici\u00f3n de alg\u00fan problema o de alguna tesis para discusi\u00f3n. La \u00fanica justificaci\u00f3n de la f\u00f3rmula &#8216;conferencia&#8217; ser\u00eda, en todo caso, justificaci\u00f3n en f\u00edsica, y como \u00e9ste no es el tema, no creo que sea una f\u00f3rmula para hablar de asuntos de orden cient\u00edfico y sociol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Entiendan pues, aunque un ambiente tan numeroso no es el m\u00e1s adecuado para esto, entiendan la intervenci\u00f3n que voy a tener como una ponencia, como una mera propuesta de temas, en los cuales el ponente dice lo que piensa sobre ellos, pero un poco provocativamente, por as\u00ed decirlo, y m\u00e1s para que otros hablen que porque considere completado el tema. Ni mucho menos.<\/p>\n<p>El tema en cuestion puede ser tambi\u00e9n un poco desagradable, en el sentido de restringir al t\u00edtulo de \u201cActitudes ideol\u00f3gicas ante la ciencia&#8217;. Habr\u00eda que a\u00f1adirle delante, para fijar m\u00e1s fielmente el tema, alg\u00fan adjetivo que lo delimitara: &#8216;Algunas actitudes ideol\u00f3gicas ante la ciencia&#8217;, no todas, y aquellas por las cuales voy a interesarles me preocupan a m\u00ed particularmente y no es seguro que les interesen a todos ustedes: se trata de actitudes manifiestas ante el tema de la ciencia en grupos intelectuales, incluyendo entre ellos a los estudiantes, de lo que podr\u00edamos llamar corrientes progresistas, inconformistas, rebeldes o hasta socialistas y revolucionarias en casi todo el mundo.<\/p>\n<p>No s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto este tema puede ser vivo hoy en la Universidad de Valencia. De todos modos, me parece honrado y obligado cargar con el riesgo de aburrirles, en el supuesto de que el tema hoy no tenga actualidad en Valencia, aunque, si no me equivoco, es de todos modos un problema que s\u00ed que va a tener vigencia en cualquier Universidad. Donde la tiene ya, no s\u00f3lo entre intelectuales, sino tambi\u00e9n entre estudiantes, es en el movimiento universitario americano, alem\u00e1n, franc\u00e9s e italiano y tambi\u00e9n, por ejemplo, en Barcelona. Se trata de una serie de actitudes y de maneras de entender la actividad cient\u00edfica y su relaci\u00f3n con la pr\u00e1ctica, que importan mucho para todos aquellos que, teniendo intereses cient\u00edficos, los tienen tambi\u00e9n de tipo social en general.<\/p>\n<p>En la descripci\u00f3n que brevemente he hecho del tipo de hombres en el que se presentan estas actitudes y hoy vamos a comentar, he usado los calificativos de &#8216;rebelde&#8217;, &#8216;inconformista&#8217;, \u201cprogresista&#8217;, hasta \u201csocialista\u201d, pero eso no quiere decir que esta crisis de conceptos que vamos a examinar no se produzca tambi\u00e9n en pa\u00edses socialistas, del mismo modo que tambi\u00e9n en pa\u00edses socialistas se han producido, como ustedes saben, en los \u00faltimos a\u00f1os, movimientos estudiantiles de cierta importancia.<\/p>\n<p>Lo que yo ya no s\u00e9 es hasta qu\u00e9 punto esta incipiente crisis en la idea de las relaciones entre trabajo cient\u00edfico, conocimiento cient\u00edfico y actividad pr\u00e1ctica social, progresista y revolucionaria, llega tambi\u00e9n a sectores que no sean estrictamente universitarios e intelectuales. Esto ser\u00eda de mucho inter\u00e9s, pero, desgraciadamente, no tengo mucho conocimiento al respecto. Tradicionalmente, el obrero de la Europa Occidental estaba acostumbrado a pensar que lucha pol\u00edtica y esp\u00edritu cient\u00edfico iban juntos y, tradicionalmente tambi\u00e9n, por ejemplo, en la tradici\u00f3n socialista, socialdem\u00f3crata o leninista, que es la m\u00e1s numerosa en la Europa Occidental, en esas tres ramas, la idea era que el pensamiento pol\u00edtico obrero era una alianza del movimiento de la clase con la ciencia, seg\u00fan la c\u00e9lebre f\u00f3rmula de un poeta amigo de Marx, de Heine: la asociaci\u00f3n, dec\u00eda Heine para describir el trabajo de Marx, del movimiento obrero con la ciencia. En cambio, en estas tres l\u00edneas que ahora paso a examinar, lo que se observa es la p\u00e9rdida de ese buen encaje cl\u00e1sico, tradicional en el movimiento revolucionario, entre esp\u00edritu cient\u00edfico o actividad cient\u00edfica, y pr\u00e1ctica, pr\u00e1ctica social, pr\u00e1ctica humana en general [2].<\/p>\n<p>En unos casos, se trata propiamente del olvido de la naturaleza filos\u00f3fica de la ciencia, es decir, de la trascendencia filos\u00f3fica de la ciencia, de la importancia que el conocimiento cient\u00edfico tiene para niveles filos\u00f3ficos de la vida, para la conducta, para la estimaci\u00f3n de los objetivos de cada individuo. Esto a veces va junto con un claro desprecio, o una condena incluso, de la civilizaci\u00f3n cient\u00edfica o de la t\u00e9cnica, pero esto, repito, en grupos o en l\u00edneas de pensamiento que quieren ser revolucionarias, socialistas o anarquizantes, en cualquier caso, anticapitalistas.<\/p>\n<p>Si no me equivoco, la sesi\u00f3n que ten\u00edan ustedes ayer aqu\u00ed con Castilla [del Pino], m\u00e1s o menos gir\u00f3 en tomo a este tema, es decir, [en torno] a la relaci\u00f3n entre conocimiento cient\u00edfico y conciencia revolucionaria. \u00bfVerdad que s\u00ed, que m\u00e1s o menos el tema era \u00e9se? Lo que hoy vamos a hacer es, por tanto, sin que yo supiera antes que iba a tratarlo Castilla, preguntarnos hoy por qu\u00e9 algunos grupos de cierta importancia, sobre todo, en intelectuales americanos y de Europa Occidental que quieren ser revolucionarios, se presenta en cambio una conciencia anticient\u00edfica, o, por lo menos, falsamente cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Primero hagamos una descripci\u00f3n de esas corrientes. Por un lado, se trata de eso que les dec\u00eda como desconocimiento del aspecto filos\u00f3fico del conocimiento cient\u00edfico, de su trascendencia, con desprecio de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Esto, por empezar document\u00e1ndolo con personajes de importancia, se puede, por ejemplo, apreciar muy bien en un te\u00f3rico muy influyente en el movimiento intelectual y estudiantil de Norteam\u00e9rica y de algunos pa\u00edses europeos, en Marcuse, del que habl\u00f3 tambi\u00e9n ayer bastante Castilla, y habl\u00f3 con m\u00e1s inequ\u00edvoca adhesi\u00f3n de lo que voy a hacerlo yo. Por ejemplo, en El hombre unidimensional de Marcuse [3], se encuentra un p\u00e1rrafo como el siguiente, que es, en mi opini\u00f3n, una buena muestra, a un nivel cultural alto, de desconocimiento de la importancia de la ciencia, del conocimiento cient\u00edfico y de la actitud cient\u00edfica, para el pensamiento en general: \u201cEl conocimiento cient\u00edfico tiene un car\u00e1cter \u00edntimamente instrumental, parece haber una relaci\u00f3n muy estrecha entre el pensamiento cient\u00edfico natural y su aplicaci\u00f3n, entre el universo del discurso cient\u00edfico natural y el lenguaje y el comportamiento cotidiano, una relaci\u00f3n en la cual ambos se mueven bajo la misma l\u00f3gica irracionalidad del dominio\u201d.<\/p>\n<p>Pensamiento cient\u00edfico, en la forma de m\u00e9todo cient\u00edfico, est\u00e1 aqu\u00ed caracterizado como algo \u00edntimamente instrumental y, adem\u00e1s, determinado por una l\u00f3gica irracionalidad, s\u00ed, pero que manifiestamente no est\u00e1n descritas como l\u00f3gica irracionalidad de b\u00fasqueda de la verdad, sino como l\u00f3gica irracionalidad de b\u00fasqueda del dominio.<\/p>\n<p>Es evidente que el car\u00e1cter instrumental o instrumentalizable, y el car\u00e1cter de b\u00fasqueda del dominio que tiene la ciencia moderna, e incluso en algunos aspectos la ciencia cl\u00e1sica, antigua, los primeros conatos de mec\u00e1nica surgen entre los griegos, son un objetivo importante de la ciencia moderna y de la ciencia en general. Lo que ya no es tan claro es, en cambio, una conceptualizaci\u00f3n unilateral de la ciencia: la reducci\u00f3n de toda actividad cient\u00edfica a car\u00e1cter instrumental y a b\u00fasqueda de dominio. Sin que vaya a hacer un recorrido hist\u00f3rico, la historia de la ciencia m\u00e1s bien ense\u00f1a que reducir la ciencia a instrumentalidad y a b\u00fasqueda de dominio puede resultar a la larga, parad\u00f3jicamente, incluso peligroso para la misma b\u00fasqueda de dominio. Quiero decir que una ciencia o un trabajo cient\u00edfico unilateralmente orientado a los aspectos tecnol\u00f3gicos podr\u00eda acarrear muy f\u00e1cilmente, al cabo de pocos a\u00f1os, una esterilidad tecnol\u00f3gica en la misma. Ejemplo: el desarrollo de la ciencia en el Renacimiento en donde las t\u00e9cnicas pudieron seguir adelante sin necesidad de innovaci\u00f3n te\u00f3rica, produciendo, por ejemplo, excelentes joyeros y excelentes pulidores de metal, pero con paralizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica en lo que tiene de descubrimiento de problemas tecnol\u00f3gicos, es decir, en reconstrucci\u00f3n del mundo, por as\u00ed decirlo. La t\u00e9cnica en cuanto mera operaci\u00f3n de detalle, pulimentaci\u00f3n o c\u00e1lculo, s\u00ed puede ir adelante sin esp\u00edritu te\u00f3rico, pero, en cambio, la ciencia, incluso la misma t\u00e9cnica como reconstructora del ambiente humano, dif\u00edcilmente puede vivir mucho tiempo sin inspiraci\u00f3n te\u00f3rica, desinteresada (&#8216;desinteresada&#8217; entre comillas), cuando no se propone directamente la aplicaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sino ideales que, en forma un poco cl\u00e1sica, se pueden llamar \u201cb\u00fasqueda de la verdad\u201d<\/p>\n<p>En fin, no quiero extenderme en eso. El texto de Marcuse lo daba s\u00f3lo como documentaci\u00f3n de la aparici\u00f3n, en gentes que ideol\u00f3gicamente se pueden considerar revolucionarias, de una nueva relaci\u00f3n, muy deteriorada, con la ciencia, en este caso por p\u00e9rdida de vista del valor del conocimiento filos\u00f3fico, de inspiradora, que puede tener la actividad cognoscitiva cient\u00edfica para la reducci\u00f3n de esta actividad a la mera tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Es muy curioso que en esto, Marcuse, que es un pensador muy espont\u00e1neo y que evidentemente dice todo lo que piensa, se contradice \u201cagradablemente\u201d&#8217; digamos. No le achaco esta contradicci\u00f3n como reproche. Antes al contrario, lo se\u00f1alo como elogio, porque, en otro libro, por ejemplo, en El final de la utop\u00eda, arranca con la tesis de que la ciencia es capaz de cambiar las perspectivas de vida, no s\u00f3lo tecnol\u00f3gicamente sino tambi\u00e9n cr\u00edticamente. En realidad, si les cito este texto de Marcuse no lo hago para catalogarlo como hombre cuya idea de la ciencia sea puramente tecnol\u00f3gica e instrumental, porque tambi\u00e9n se podr\u00edan aducir otros textos suyos contradictorios, lo hago s\u00f3lo para documentar, en un pensador de importancia y, sobre todo, de mucha influencia, la presencia de esa tendencia a renunciar al valor filos\u00f3fico de la ciencia y, por tanto, tambi\u00e9n a su valor revolucionario, de inspirador de la conciencia.<\/p>\n<p>Es muy curioso que en el mismo libro, en El hombre unidimensional, Marcuse llegue a usar una expresi\u00f3n de un fil\u00f3sofo que pol\u00edticamente ha estado en las ant\u00edpodas de \u00e9l: Heidegger. Heidegger, que es un fil\u00f3sofo de mucha importancia, pol\u00edticamente ha sido siempre un hombre sumamente reaccionario, es decir, fue rector de la Universidad bajo Hitler, en Alemania, y adem\u00e1s convoc\u00f3 a los estudiantes a votar por Hitler. Pero, con una disparidad pol\u00edtica tan grande como la que puede haber entre \u00e9l y Marcuse, que era, en cambio, un exiliado de Alemania (precisamente en el momento en que Heidegger llegaba al rectorado, Marcuse ten\u00eda que huir), no s\u00f3lo se puede encontrar una actitud paralela en el desprecio de la conciencia cient\u00edfica y su reducci\u00f3n a pura instrumentalidad, sino que Marcuse llega en El hombre unidimensional a citar a Heidegger, a citar un texto de Heidegger en el que se dice que la conciencia cient\u00edfica es pura hybris, que dec\u00edan los griegos, soberbia, en la tradici\u00f3n cristiana. Soberbia, s\u00ed, funci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p>De ah\u00ed se desprende, como es natural, dentro de grupos que sean de tendencia socialista o de tendencia anticapitalista en general, la vuelta a una idea de socialismo, de revoluci\u00f3n o de progreso social en general, previa al marxismo. Esto est\u00e1 muy visible en un texto que he recogido tambi\u00e9n de Marcuse. En El final de la utop\u00eda, en la p\u00e1gina 12, dice Marcuse: \u201cHemos de concebir al menos la idea de un camino al socialismo desde la ciencia hasta la utop\u00eda, y no, como a\u00fan crey\u00f3 Engels, desde la utop\u00eda hasta la ciencia\u201d. Este texto, montado sobre el desprecio o la condena de la conciencia cient\u00edfica, ha propuesto un socialismo premarxiano, desligado de consideraciones cient\u00edficas, un socialismo -para decirlo con otras palabras- moral, hecho a golpes de voluntad, sea lo que sea lo que la ciencia ense\u00f1a acerca de la sociedad o acerca de la naturaleza. Observen, para no ser injustos con un pensador de tanta importancia, que las formulaciones, de todos modos, cambian. Dice &#8216;Hemos de concebir al menos&#8217;; no propone abiertamente que se formule la idea de un socialismo acient\u00edfico. Pero, de todos modos, hay una posibilidad, que \u00e9l abre.<\/p>\n<p>Todo el mundo sabe que esa interpretaci\u00f3n puramente instrumental de la ciencia se encuentra tambi\u00e9n en ide\u00f3logos mucho m\u00e1s brillantes. Antes de recordarlos, o de darles un ejemplo, quer\u00eda hacer una observaci\u00f3n que vale la pena intercalar: la diferencia entre una gran pensador como es Heidegger, de tipo reaccionario (nadie ha dicho que el pensamiento reaccionario no pueda dar grandes frutos), la diferencia de todos modos entre un importante pensador reaccionario como Heidegger, y Marcuse, pese a la coincidencia en este anticientificismo, es, de todas maneras, la siguiente: que Heidegger condenar\u00eda todo absolutamente de la cultura y de la conciencia cient\u00edficas, desde la matem\u00e1tica hasta las aplicaciones tecnol\u00f3gicas, incluida, por ejemplo, la farmacopea -los escritos de Heidegger lo dicen abiertamente-, se condenar\u00eda, por ejemplo, una investigaci\u00f3n sobre el c\u00e1ncer, o el uso de las sulfamidas, cualquier cosa que fuera intervenci\u00f3n en lo que deber\u00eda ser dominio exclusivo de los dioses, para decirlo con el mismo lenguaje de Heidegger. En cambio, en este nuevo antificientificismo que, a pesar de todo, quiere ser progresista o revolucionario, se ve un desprecio de la conciencia cient\u00edfica, pero qued\u00e1ndose con toda la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Esto se aprecia muy visiblemente en ide\u00f3logos muy inferiores a Marcuse. En fin, algunos de ustedes conocer\u00e1 el libro de El retomo de los brujos. En el fondo, la propuesta de Pauwels y de todo su grupo, tanto en este libro como en su revista, Plan\u00e8te, es vivir con una filosof\u00eda, con una concepci\u00f3n general del mundo de car\u00e1cter irracionalista, m\u00e1gico, m\u00edtico, pero aceptando la ciencia como mera terminolog\u00eda. Para decirlo gr\u00e1ficamente, ser magos pero usando antibi\u00f3ticos, aunque sin admitir las implicaciones que para las concepciones de la naturaleza tiene el que uno sintetice sulfamidas.<\/p>\n<p>Repito que mi intenci\u00f3n al asociar un hombre como Marcuse a unos ide\u00f3logos tan poco respetables como los de Plan\u00e8te, no es criticar a Marcuse que es un escritor muy respetable. Es s\u00f3lo la intenci\u00f3n de evidenciar tambi\u00e9n en pensadores respetables esa vena de abandono del esp\u00edritu cient\u00edfico, que es la tradicional alianza del movimiento obrero con la conciencia pol\u00edtico-social.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, para acabar de hacer esta descripci\u00f3n a nivel digamos, de ide\u00f3logos, vale la pena decir que incluso en una corriente tambi\u00e9n de moda, pero muy antip\u00f3dica a la de Marcuse, en el estructuralismo franc\u00e9s, se puede conocer estas actitudes. Es muy curioso que se pueda encontrar en textos de ide\u00f3logos estructuralistas, por una parte, un trabajo y una aplicaci\u00f3n exacerbada, yo dir\u00eda incluso que supersticiosa, de criterios estrictamente cient\u00edficos formales, pero que son de tradici\u00f3n [\u00bf] porque, aunque esa coincidencia no es manifiesta del todo (en algunos casos s\u00ed se ve), la presencia del concepto de estructura de una manera muy viva en la cultura filos\u00f3fica contempor\u00e1nea, e incluso en la cient\u00edfica, tiene, seguramente, dos o tres or\u00edgenes incluso: uno, filos\u00f3fico-rom\u00e1ntico; otro, de las ciencias biol\u00f3gicas de principios de siglo, incluyendo en las ciencias biol\u00f3gicas la Psicolog\u00eda en este caso (psic\u00f3logos como los de la psicolog\u00eda de la Gestalt, de la forma, han sido los primeros introductores del concepto de estructura), y, por \u00faltimo, la l\u00f3gica simb\u00f3lica, en cuyas primeras manifestaciones (por ejemplo, en los primeros escritos de Carnap) hay el primer desarrollo formal de la idea de estructura; la idea de estructura es una idea manifiestamente formal, lo cual no quiere decir que no se pueda aplicar en todas partes como es obvio. Pero, en cambio, en la literatura estructuralista, es frecuente encontrar un uso, en mi opini\u00f3n, demasiado confiado, de t\u00e9rminos formales, como son las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis estructural, junto con una escapatoria m\u00edstica en algunos momentos, en momentos muy frecuentes. Esto ten\u00eda tradici\u00f3n ya en el neopositivismo. Ya en el neopositivismo hab\u00eda sido relativamente frecuente la presencia, en un mismo pensador, de t\u00e9cnicas formales muy exacerbadas, dentro de un mismo texto, con arrebatos m\u00edsticos manifiestos. Wittgenstein es un hombre de esos cuyos \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo cuando ya hab\u00eda hecho lo principal de su trabajo l\u00f3gico formal, los pas\u00f3 con una vida espiritual, no ya m\u00edstica, sino m\u00e1s bien de borrachera sentimental, viviendo solo entre la m\u00fasica de \u00f3rgano y las novelas polic\u00edacas.<\/p>\n<p>Sobre L\u00e9vi-Strauss [4] esto habr\u00eda que decirlo con m\u00e1s cuidado. L\u00e9vi- Strauss es un pensador y un cient\u00edfico muy cauto y muy prudente. En el campo filos\u00f3fico siempre est\u00e1 vacilando. Los libros de L\u00e9vi-Strauss incluso a veces ponen un poco nervioso, sobre todo cuando hace filosof\u00eda en los ensayos metodol\u00f3gicos, por su mucha cautela, por las muchas cl\u00e1usulas de limitaci\u00f3n de lo que dice y a\u00f1ade. De modo que achac\u00e1rselo esto a \u00e9l quiz\u00e1 fuera injusto, pero en los seguidores de tipo divulgador y, sobre todo, period\u00edstico, se aprecia una exacerbaci\u00f3n de la confianza en aspectos formales del conocimiento cient\u00edfico, con una gran desconfianza en cuanto al valor filos\u00f3fico de la ciencia, con el resultado, puesto que la mayor\u00eda de ellos son etn\u00f3logos, de una sobrevaloraci\u00f3n enorme de los tipos de conciencia no cient\u00edfica: conciencia salvaje, primitiva, hasta el punto de que en algunos momentos los fil\u00f3sofos estructuralistas parecen reproducir mitos rousseaunianos, mitos de finales del siglo XVIII.<\/p>\n<p>Les voy a leer un texto que es de divulgaci\u00f3n period\u00edstica y en el que, claro, se roza ya el rid\u00edculo. Es un texto an\u00f3nimo de tres estructuralistas franceses, y es un art\u00edculo de mucho \u00e9xito publicado por muchas revistas mundiales; por ejemplo, el Sunday Times y L&#8217;Express, quiz\u00e1 algunos de ustedes lo hayan le\u00eddo en L&#8217;Express. All\u00ed se habla muy justificadamente de la monstruosidad que se est\u00e1 cometiendo con los indios brasile\u00f1os, que est\u00e1n siendo objeto de un genocidio monstruoso, sin que nadie parezca enterarse. Y llevados por la justificad\u00edsima indignaci\u00f3n que les produce, estos hombres hablan de la cultura de estos indios, que pr\u00e1cticamente est\u00e1n a un nivel realmente inferior a lo que en nuestra \u00e1rea occidental llamamos &#8216;neol\u00edtico&#8217;, usando expresiones del siguiente tenor, que son sutiles de recoger, como la primera que les voy a leer, pero la segunda es categ\u00f3rica:<\/p>\n<p>\u201cEn el Parque Nacional Simbel, de Brasil, se concentran una docena de tribus que viven en la dulce obsesi\u00f3n de sus ritos de la edad de piedra\u201d&#8217;.<\/p>\n<p>Para este hombre, ritos de la edad de piedra son obsesi\u00f3n &#8216;dulce&#8217;. Lo que tal vez ser\u00eda triste e inhumano ser\u00eda un tratado de f\u00edsica, por lo visto:<\/p>\n<p>\u201cFabricando con sus manos refinados objetos\u201d.<\/p>\n<p>Esos objetos pueden ser geniales, por qu\u00e9 no, genialidad art\u00edstica la puede tener el indio del parque Simbel, igual que cualquier hombre del siglo XX europeo; refinado, en cambio, es muy posible que no sean m\u00e1s refinados que objetos que pueden fabricarse hoy en un laboratorio, etc.<\/p>\n<p>&#8216;Pint\u00e1ndose el cuerpo y alimentando un fuego eterno&#8217;.<\/p>\n<p>Esta ret\u00f3rica parece indicar que este hombre siente nostalgia de no creer que hay que alimentar eternamente el fuego, en vez de producirlo cuando se quiera, sacando las cerillas o el mechero. Pero si esto es solamente interpretaci\u00f3n sutil, el t\u00edtulo del art\u00edculo es categ\u00f3rico: \u201cLos indios viv\u00edan conscientes de su lugar en el universo\u201d. Esto quiere decir que en esta glorificaci\u00f3n estructuralista, ideol\u00f3gica, parece que estos hombres confunden la serenidad, relativa, de la ignorancia, con lo que Marx llamaba &#8216;la bestial limitaci\u00f3n del campesino&#8217;, la tranquilidad absoluta de la ignorancia.<\/p>\n<p>Estas ideolog\u00edas reaccionarias reproducen lo que es la ideolog\u00eda del Inquisidor, de Dostoievsky. El Inquisidor es un hombre que est\u00e1 dispuesto a condenar a Cristo si \u00e9ste reapareciera, porque Cristo, al inquietar a las almas, les har\u00eda perder su serenidad.<\/p>\n<p>Esta es la ideolog\u00eda, que hay en el fondo, debajo de este desprecio de la conciencia cient\u00edfica y esta valoraci\u00f3n de la consciencia que estos salvajes prehist\u00f3ricos pueden tener. Con esto no quiero despreciar, porque es muy respetable, un tema ideol\u00f3gico muy importante de los etn\u00f3logos estructuralistas: su protesta, en mi opini\u00f3n justificad\u00edsima, contra la crueldad que supone arrancar estas poblaciones de sus culturas, violentamente, por v\u00edas de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, y sin darles una posibilidad de vivir ellos mismos y de hecho encontrarse a s\u00ed mismos, si eso es posible en el cambio. Desde este punto de vista moral, los etn\u00f3logos estructuralistas tienen, en mi opini\u00f3n, toda la raz\u00f3n, pero, en el siglo en que estamos, lo que m\u00e1s nos amenaza es la confusi\u00f3n mental y hay que intentar ser claros, hay que intentar saber, a la vez, que uno est\u00e1 a favor del ind\u00edgena cruelmente arrancado a su mundo y su naturaleza y en contra de que se diga que la ignorancia es consciencia.<\/p>\n<p>\u00bfQue esto es m\u00e1s complicado que ser unilateralmente cientificista o anficientificista?. De acuerdo. Pero me parece que el problema de nuestra sociedad y nuestra cultura ha llegado ya a tal grado de complicaci\u00f3n que hay que empezar a no ser simplistas y aceptar, a la vez, que uno tiene que jug\u00e1rselas por los indios de Brasil y tambi\u00e9n por la conciencia cient\u00edfica del esp\u00edritu revolucionario.<\/p>\n<p>Claro que el ejemplo que he cogido de este art\u00edculo period\u00edstico es grotesco, pero lo grotesco sirve para subrayar extremosamente a donde puede llegar lo que en Marcuse es s\u00f3lo imaginar un socialismo que prescindiera de la ciencia.<\/p>\n<p>Bien, acerc\u00e1ndonos m\u00e1s a la media de edad de ustedes, me parece muy importante el hecho de que esta corriente anticientificista de esp\u00edritu revolucionario, empiece tambi\u00e9n a encontrarse entre estudiantes, en los movimientos estudiantiles mundiales. Por ejemplo, una pariente m\u00eda es bioqu\u00edmica en Italia, una mujer muy madura como cient\u00edfica [5]. Dirige ella el laboratorio y en los primeros movimientos en la vida estudiantil (ella es muy roja, por lo dem\u00e1s, es decir, no hab\u00eda ninguna dificultad con los estudiantes desde este punto de vista), pero los estudiantes, que le tienen mucha simpat\u00eda, le llegaron a preguntar: &#8216;Bueno, \u00bfy para qu\u00e9 sirve la investigaci\u00f3n pura? \u00bfPor qu\u00e9 no dejas de hacer investigaci\u00f3n pura y te pones a buscar algo para el asma de las lavanderas del Ticino?&#8217;. El incidente no tuvo mayor importancia pr\u00e1ctica, pero revela un estado de \u00e1nimo: un movimiento estudiantil rebelde que empieza a creer que no tiene sentido hacer investigaci\u00f3n b\u00e1sica, en bioqu\u00edmica, por ejemplo.<\/p>\n<p>Un dirigente estudiantil italiano, en una revista cultural importante, El contempor\u00e1neo (en la que hay mucha tribuna abierta, salen ideas de todo tipo), sostiene que la investigaci\u00f3n pura, la investigaci\u00f3n fundamental, es un sistema por el cual los pa\u00edses m\u00e1s adelantados pueden gastar mucho dinero, y as\u00ed mantener lo que se suele llamar el &#8216;calor de la coyuntura&#8217;: igual que los gastos militares, se hacen gastos en investigaci\u00f3n b\u00e1sica, y as\u00ed se evitan crisis de superproducci\u00f3n, para decirlo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos tradicionales. En la econom\u00eda americana es evidente el derroche en gastos militares o incluso en gastos pseudocient\u00edficos. Evidentemente, como compensador del calor de la coyuntural, para ir eliminando riqueza y evitar fen\u00f3menos de tensi\u00f3n econ\u00f3mica por exceso de riqueza, dada la posibilidad de aprovechamiento humano en general. Entonces, este hombre, bas\u00e1ndose en ese juicio verdadero, llega a la conclusi\u00f3n de que lo que tiene que hacer una cultura revolucionaria es suprimir la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, quedarse s\u00f3lo con la investigaci\u00f3n aplicada. Por ejemplo, aqu\u00ed, en ciencias, suprimir la f\u00edsica te\u00f3rica y quedarse s\u00f3lo con las asignaciones tecnol\u00f3gicas que tienen ustedes, y en la qu\u00edmica, quedarnos con los pl\u00e1sticos y la farmacopea, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Voy a citarles ahora a Michael Rossman, un combatiente universitario que lleva un mont\u00f3n de a\u00f1os saliendo y entrando a la c\u00e1tedra en Estados Unidos, que es como para respetarlo en serio. Rossmann ha sido uno de los primeros dirigentes del movimiento por la libertad de palabra en la Universidad de Berkeley, en California. \u00bfRecuerdan?, una cosa de los a\u00f1os 64. En un art\u00edculo que se titula \u201cNotas de la c\u00e1rcel local\u201d, en el que habla de cuando \u00e9l estaba en la c\u00e1rcel, hace la comparaci\u00f3n entre la c\u00e1rcel de ese condado y la Universidad de Berkeley, escribiendo as\u00ed (y escribe maravillosamente). Dice ir\u00f3nicamente a los estudiantes:<\/p>\n<p>\u201cEstabl\u00e9cete una personalidad distinta, pero no amenazadora (&#8230;) Elige un s\u00edmbolo de excelencia en tu persona, acent\u00faa (\u2026). S\u00e9 apasionadamente dedicado a la b\u00fasqueda de la verdad; osa una hip\u00f3tesis audazmente heterodoxa, cuya sutil fragancia pueda captar tu profesor (&#8230;) Admite graciosamente tu error evidente, mu\u00e9strate abierto a la ense\u00f1anza y capaz de aprovecharla\u201d. Entonces termina, y aqu\u00ed traduzco literalmente, rebajando un poco: \u201cPodr\u00eda seguir, pero que se vayan a hacer pu\u00f1etas\u201d<\/p>\n<p>Este hombre est\u00e1 haciendo un retrato muy justo del estudiante cobista, del estudiante conformista, etc., pero resulta que entre los t\u00edtulos del estudiante conformista pone &#8216;S\u00c9 APASIONADAMENTE DEDICADO A LA B\u00daSQUEDA DE LA VERDAD&#8217;. Claro que est\u00e1 dicho ir\u00f3nicamente, pero en la tradici\u00f3n revolucionaria lo que se habr\u00eda hecho es un panfleto para demostrar que el estudiante cobista no tiene derecho a decir que se apasiona por la verdad. Rossman, en cambio, usa ya el apasionamiento por la verdad como una cosa con la que se puede hacer iron\u00eda, puesta al mismo nivel que los dem\u00e1s detalles del estudiante cobista.<\/p>\n<p>Y mucho m\u00e1s terrible es otro documento americano que les traigo, que est\u00e1 traducido de una revista de los estudiantes de Berkeley que se titula &#8216;La barba de Berkeley , y dice as\u00ed: \u201cNo es posible reformar las universidades, hemos de entrar a saco en los campos de los Colleges, quemando libros, deshaciendo aulas y liberando a nuestros hermanos de la prisi\u00f3n de la Universidad\u201d. Es decir, no conquistando la Universidad para un pensamiento revolucionario, sino destruy\u00e9ndola al considerarla pura y escuetamente como cristalizaci\u00f3n del esp\u00edritu reaccionario. Con estos elementos creo que basta para que vean ustedes la afirmaci\u00f3n de que se est\u00e1 produciendo tambi\u00e9n entre los j\u00f3venes una copresencia de esp\u00edritu anticient\u00edfico con voluntad revolucionaria.<\/p>\n<p>Sin ninguna duda, igual los ide\u00f3logos que he citado que estos estudiantes se quedar\u00edan muy sorprendidos, ellos que tienen una tendencia claramente m\u00edstica, si se les dijera que esto es puramente positivista, que entender la ciencia como puro instrumento, sin importancia para la conducta humana, es pura y llanamente positivismo. No es ni siquiera nuevo para el positivismo el que se doble el desprecio del aspecto filos\u00f3fico de la ciencia con una misticidad de tipo irracional. Antes les he citado el caso de Wittgenstein, pero es que ya el padre del positivismo en el siglo XIX, Augusto Comte, al mismo tiempo que concibe la ciencia como pura tecnolog\u00eda, es autor de toda una religi\u00f3n de la humanidad en la que hab\u00eda sacerdotes, etc.<\/p>\n<p>Esto por lo que hace a lo que llamar\u00eda el primer extremo o la primera tendencia cerrada en cuanto a su actitud ante la ciencia en corrientes que me parecen, o que quieren ser, especialmente revolucionarias. Esta es pues, para resumir, la que consiste en despreciar o ignorar el valor filos\u00f3fico de la ciencia, su valor moral, su valor de aspiraci\u00f3n para la conducta, despreciando consiguientemente la conciencia cient\u00edfica. Del otro extremo, nos encontramos con algo que ya t\u00e9cnicamente es m\u00e1s delicado de discutir con hombres de conciencia revolucionaria, quienes, por ello, y por el hecho de que la tradici\u00f3n revolucionaria es cient\u00edfica, entienden la ciencia pura y simplemente casi como ideolog\u00eda revolucionaria dir\u00edamos, sin respetar la necesidad positiva de la ciencia. Es el tipo de hombre que enseguida est\u00e1 dispuesto a admitir que hay una f\u00edsica de derechas y una f\u00edsica de izquierdas, como ocurri\u00f3 efectivamente en el mal pensamiento marxista durante los a\u00f1os 30 y 40. Esto ocurre hoy, no s\u00f3lo en la tradici\u00f3n dogm\u00e1tica rusa, en autores como Konstantinov, sino que existe tambi\u00e9n en corrientes nada rusas y, para no ser unilateral en las citas, en Marcuse se encuentra tambi\u00e9n este tendencia: igual que se encuentra la tendencia a hablar de la ciencia como si no tuviera importancia filos\u00f3fica, se encuentra la tendencia a hablar de la ciencia como si fuese filosof\u00eda pura. Por ejemplo, en El final de la utop\u00eda, se dice: \u201cLo que est\u00e1 en juego es una nueva idea de la Antropolog\u00eda, no s\u00f3lo como teor\u00eda, sino tambi\u00e9n como modo de existencia\u201d.<\/p>\n<p>Esto es la cl\u00e1sica confusi\u00f3n que tradicionalmente se se\u00f1ala como falacia naturalista, es decir, el creer que a golpes de ciencia se puede demostrar lo que uno tiene que hacer, creer que la ciencia no ya s\u00f3lo puede inspirar sino tambi\u00e9n que demuestra ideales. Esto es una arcaica falacia por la cual el dogm\u00e1tico cree siempre que puede demostrar matem\u00e1ticamente la existencia de Dios, o que Dios no existe, lo que sea. Y si cambia de fe, es capaz de demostrar ambas cosas, primero una y despu\u00e9s la contraria.<\/p>\n<p>Es la concepci\u00f3n de la ciencia, no ya como inspiradora de valores filos\u00f3ficos, sino como ella misma demostrativa de valores filos\u00f3ficos. Esto, a pesar de ser una falacia, sin embargo responde a una profunda necesidad espiritual, la de tener la creencia propia lo m\u00e1s seriamente basada. Por regla general, el hombre que cae en la falacia naturalista suele ser un hombre de mucha calidad espiritual, de mucha decencia moral, incapaz de vivir dos vidas, a diferencia del sinverg\u00fcenza que se caracteriza porque puede vivir 18, 60, y como esta falacia responde a una necesidad profund\u00edsima, se presenta constantemente. Pero sin entrar ahora en discusi\u00f3n l\u00f3gica sino s\u00f3lo en discusi\u00f3n pr\u00e1ctica del car\u00e1cter falaz de esa transposici\u00f3n inmediata de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica, sin mediaciones, como si la teor\u00eda ya fuera por ella misma la pr\u00e1ctica moral, entonces ser\u00eda imposible que estuvi\u00e9ramos en desacuerdo, moralmente, sobre las grandes opciones radicales. Ser\u00eda imposible que, a trav\u00e9s de tantos siglos, si la teor\u00eda fuese por s\u00ed misma conducta moral, no nos hubi\u00e9semos puesto de acuerdo moralmente. Ser\u00eda imposible.<\/p>\n<p>Una misma teor\u00eda, por ejemplo, la mec\u00e1nica cl\u00e1sica, ante el problema de levantar este peso, puede resolverlo de muchas maneras. Por ejemplo, por tracci\u00f3n, con una gr\u00faa o empujando. No es verdad pues, que de la teor\u00eda mec\u00e1nica cl\u00e1sica se desprenda deductivamente una y s\u00f3lo una pr\u00e1ctica para resolver un problema pr\u00e1ctico. Se desprenden todas las que sean compatibles con la teor\u00eda. Es una cuesti\u00f3n de compatibilidad, no de deducibilidad: si algo es deducible, es obligatorio; si algo es compatible, es s\u00f3lo admisible. Lo que la mec\u00e1nica cl\u00e1sica hace respecto del trabajo de la gr\u00faa, no es mandar deductivamente que la gr\u00faa resuelva el problema, sino dejar la potencia tecnol\u00f3gica del hombre de tal modo que pudiera resolverlo por gr\u00faa o por otro procedimiento.<\/p>\n<p>Pues bien, pensar que una antropolog\u00eda nueva pueda ser no s\u00f3lo teor\u00eda sino ya ella misma tambi\u00e9n modo de existencia, es la falacia contrapuesta: creerse que la ciencia misma ya resuelve el problema moral, como si no fuese sustantivo el problema moral. Esto es muy curioso en un hombre como Marcuse, cuyo marxismo est\u00e1 basado, sobre todo, en el Marx joven, porque el Marx joven esto lo hab\u00eda visto muy claro, y en la \u00e9poca en que \u00e9l era un feuerbachiano se opon\u00eda a que Feuerbach [6] dijera que era comunista, pues dec\u00eda que Feuerbach ten\u00eda las mismas ideas que \u00e9l sobre la realidad, pero que ser comunista era cuesti\u00f3n de asociarse hombres, no cuesti\u00f3n de tener una teor\u00eda. Y esto es una idea del Marx le\u00eddo por Marcuse, por eso es extra\u00f1o que en Marcuse aparezcan al mismo tiempo que el otro exceso, la ignorancia del car\u00e1cter filos\u00f3fico de la ciencia, tambi\u00e9n, en cambio, la indistinci\u00f3n entre ciencia y filosof\u00eda como se ve manifiestamente aqu\u00ed. La \u00fanica explicaci\u00f3n posible es que esta falacia naturalista arraiga m\u00e1s profundamente en un esp\u00edritu cuanto m\u00e1s sano y puro sea ese esp\u00edritu, arraiga al menos como explicaci\u00f3n. Luego, claro, la nota cr\u00edtica tiene que frenar esa aspiraci\u00f3n y darle su camino de soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>[Finaliza aqu\u00ed la trascripci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n]<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p><strong>Notas edici\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>[1] La modestia, se\u00f1al\u00f3 Sacrist\u00e1n reiteradamente, deb\u00eda ser una virtud principal\u00edsima del intelectual. Este paso es un ejemplo. M\u00e1s all\u00e1 de la pasi\u00f3n que podemos y debemos sentir por tem\u00e1ticas y personas que merecen nuestra atenci\u00f3n, la faceta de Manuel Sacrist\u00e1n como conferenciante, la labor socr\u00e1tica de la que nos habl\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 su amigo y disc\u00edpulo, y nuestro maestro, Joaquim Sempere, ese v\u00e9rtice de su poliedro filos\u00f3fico, merece nuestra m\u00e1xima consideraci\u00f3n intelectual y pol\u00edtica. Este editor no ha o\u00eddo hasta la fecha ning\u00fan conferenciante que le supere. A la altura del Sagan de \u201cCosmos\u201d.<\/p>\n<p>El lector\/a que por edad, o por la raz\u00f3n que fuere, no pudo escucharle en vida puede o\u00edr ahora cinco conferencias suyas que fueron incorporadas en el \u00faltimo DVD de la edici\u00f3n de los documentales dirigidos por Xavier Juncosa, \u201cIntegral Sacrist\u00e1n\u201d, El Viejo Topo, Barcelona, 2006.<\/p>\n<p>[2] En el editorial del n\u00famero de mientras tanto (1979), se\u00f1alaban Sacrist\u00e1n y el colectivo editor:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Con esas hip\u00f3tesis generales intentamos entender la situaci\u00f3n y orientarnos en el estudio de ella. El paisaje que dibujan es oscuro. Pero, precisamente porque es tan negra la noche de esta restauraci\u00f3n, puede resultar algo menos dif\u00edcil orientarse en ella con la modesta ayuda de una astronom\u00eda de bolsillo. En el editorial del n\u00ba 1 de Materiales hab\u00edamos escrito que sent\u00edamos &#8216;cierta perplejidad ante las nuevas contradicciones de la realidad reciente&#8217;. Aunque convencidos de que las contradicciones entonces aludidas se han agudizado, sin embargo, ahora nos sentimos un poco menos perplejos (lo que no quiere decir m\u00e1s optimistas) respecto de la tarea que habr\u00eda que proponerse para que tras esta noche oscura de la crisis de una civilizaci\u00f3n despuntara una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados ruidosos en un estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo. La tarea, que, en nuestra opini\u00f3n, no se puede cumplir con agitada veleidad irracionalista, sino, por el contrario, teniendo racionalmente sosegada la casa de la izquierda, consiste en renovar la alianza ochocentista del movimiento obrero con la ciencia\u201d.<\/p>\n<p>Podr\u00eda ocurrir que los viejos aliados tuvieran dificultades para reconocerse:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] pues los dos han cambiado mucho: la ciencia, porque desde la sonada declaraci\u00f3n de Emil Du Bois Reymond -ignoramus et ignorabimus, ignoramos e ignoraremos-, lleva ya asimilado un siglo de autocr\u00edtica (aunque los cient\u00edficos y t\u00e9cnicos siervos del estado at\u00f3mico y los lamentables progresistas de izquierda obnubilados por la p\u00e9sima tradici\u00f3n de Dietzgen y Materialismo y Empiriocriticismo no parezcan saber nada de ello); el movimiento obrero, porque los que viven por sus manos son hoy una humanidad de complicada composici\u00f3n y articulaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La tarea pod\u00eda verse de varios modos seg\u00fan el lugar desde el cual se emprendiera:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] consiste, por ejemplo, en conseguir que los movimientos ecologistas, que se cuentan entre los portadores de la ciencia autocr\u00edtica de este fin de siglo, se doten de capacidad revolucionaria; consiste tambi\u00e9n, por otro ejemplo, en que los movimientos feministas, llegando a la principal consecuencia de la dimensi\u00f3n espec\u00edficamente, universalmente humana de su contenido, decidan fundir su potencia emancipadora con la de las dem\u00e1s fuerzas de libertad; o consiste en que las organizaciones revolucionarias cl\u00e1sicas comprendan que su capacidad de trabajar por una humanidad justa y libre tiene que depurarse y confirmarse a trav\u00e9s de la autocr\u00edtica del viejo conocimiento social que inform\u00f3 su nacimiento, pero no para renunciar a su inspiraci\u00f3n revolucionaria, perdi\u00e9ndose en el triste ej\u00e9rcito socialdem\u00f3crata precisamente cuando \u00e9ste, consumado su servicio restaurador del capitalismo tras la segunda guerra mundial, est\u00e1 en v\u00edsperas de la desbandada; sino para reconocer que ellos mismos, los que viven por sus manos, han estado demasiado deslumbrados por los ricos, por los descreadores de la Tierra\u2026\u201d<\/p>\n<p>[3] Sacrist\u00e1n tradujo dos libros de Herbet Marcuse: El final de la utop\u00eda y Ontolog\u00eda de Hegel y teor\u00eda de la historicidad.<\/p>\n<p>[4] En sus anotaciones a Ger\u00f3nimo (Hip\u00f3tesis-Grijalbo, Barcelona, 1975, pp.161-163, n. 9), se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n sobre Claude L\u00e9vi-Strauss: \u201cLa pasi\u00f3n teoricista -una mala pasi\u00f3n que hace estragos bizantinos en el pensamiento social europeo- ha edificado sobre esa idea y, al mismo tiempo, le ha dado cimientos, con el trabajo de etn\u00f3logos y antrop\u00f3logos. La construcci\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s conocida sobre este punto es quiz\u00e1 la tesis de las sociedades \u201cfr\u00edas\u201d y las sociedades \u201ccalientes\u201d de L\u00e9vi-Strauss. Esa tesis gu\u00eda un an\u00e1lisis que abunda en sugestiones fecundas y probablemente tambi\u00e9n en verdades. Pero hay que evitar entenderlo y usarlo de un modo que haga perder de vista otros hechos a veces m\u00e1s importantes. Sociedades calientes ser\u00edan las instaladas en el cambio&#8230; Fr\u00edas ser\u00edan otras sociedades que no cuentan con el cambio social sino que viven sobre el supuesto de la inmutabilidad. Si una sociedad fr\u00eda choca con una caliente, la ruina de la primera es segura. Y es probable que a la muerte cultural (etnocidio) siga la f\u00edsica (genocidio).<\/p>\n<p>A eso se suele replicar con pruebas de adaptaciones r\u00e1pidas y beneficiosas de poblaciones cuyas culturas han chocado con la europea, m\u00e1s concretamente, con culturas capitalistas en varios estadios. Prescindiendo de opiniones que me resultan inadmisibles e incluso sublevantes -como la que cuenta entre esas adaptaciones ben\u00e9ficas el deprimente etnocidio de los hawayanos, prostituidos en la industria del turismo-, hay que reconocer que los indios norteamericanos, y los apaches entre ellos, por \u201cfr\u00edas\u201d que fueran sus sociedades, hab\u00edan asimilado cambios b\u00e1sicos antes de la llegada de los europeos (introducci\u00f3n de la agricultura como ocupaci\u00f3n secundaria, y hasta primaria entre los pueblos, los comanches, los quiovas, etc) y se asimilaron r\u00e1pidamente fuerzas productivas o instrumentos de producci\u00f3n tomados de la cultura invasora con la que chocaron: \u00bfqui\u00e9n se imagina a un sioux sin caballo, o a Ger\u00f3nimo y Naiche sin los caballitos de la c\u00e9lebre fotograf\u00eda de C. S. Fly (hasta con estribos montaban los apaches)?&#8230;<\/p>\n<p>Es conveniente, pues, no tomar al pie de la letra la contraposici\u00f3n de culturas fr\u00edas y culturas calientes (ahist\u00f3ricas e hist\u00f3ricas) ni presuponer que la indudable gravedad de los choques culturales conlleva fatalmente un etnocidio: probablemente no haya culturas de todo ahist\u00f3ricas, y tampoco es veros\u00edmil que todo cambio al\u00f3geno de una cultura sea mortal para ella (ni para sus individuos) en el sentido de implicar la p\u00e9rdida de la consciencia de continuidad.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s conveniente es para el europeo, que no quiera cegarse de progresismo el librarse de la tentaci\u00f3n tambi\u00e9n falseadora: la de despreciar el tema del choque cultural y no ver en \u00e9l m\u00e1s que una moda decadentista, rom\u00e1ntica y testimonial\u201d.<\/p>\n<p>[5] Si no ando errado, Anna Adinolfi, la hermana de Giulia Adinolfi, la primera esposa de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>[6] Dos breves aproximaciones a L. Feuerbach:<\/p>\n<p>1. \u201cPara Ludwig Feuerbach, alienaci\u00f3n es la proyecci\u00f3n que involuntariamente hace el hombre de productos de su propia actividad y su fantas\u00eda, para tomarlos luego como cosas en s\u00ed y someterse a ellos. La principal alienaci\u00f3n a que atiende Feuerbach (1804-1872) es la religi\u00f3n\u201d (\u201cAlienaci\u00f3n\u201d , Papeles de filosof\u00eda, ed cit, p. 412).<\/p>\n<p>2. \u201cLa \u201calienaci\u00f3n\u201d o \u201cmediaci\u00f3n\u201d hegeliana es el proceso por el cual el ser se constituye en objeto. Es una realizaci\u00f3n, un hacerse cosa, paso imprescindible para ser de verdad, y para ser due\u00f1o de s\u00ed mismo, una vez superada la escisi\u00f3n entre el ser s\u00f3lo sujeto y el ser s\u00f3lo objeto. La idea de alienaci\u00f3n iba a recorrer un largo camino de transformaciones. En los tres primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1840, el fil\u00f3sofo Ludwig Feuerbach difund\u00eda con bastante influencia -tambi\u00e9n sobre Karl Marx- otra acepci\u00f3n del t\u00e9rmino, fruto de su cr\u00edtica de la filosof\u00eda hegeliana. Feuerbach se niega a seguir a Hegel en sus especulaciones acerca del Mundo, el Esp\u00edritu, la Idea o como se quiera llamar al todo. Piensa que el especular tan incautamente acerca de objetos acaso inexistentes es repetir un autoenga\u00f1o que ve tambi\u00e9n en las religiones: el autoenga\u00f1o que consiste en creer que la Divinidad es algo en s\u00ed, cuando, seg\u00fan Feuerbach, no es m\u00e1s que una proyecci\u00f3n del hombre; al tomar por ser ajeno lo que es construcci\u00f3n propia, el hombre \u201cse aliena\u201d en este sentido de Feuerbach. Marx lo tendr\u00e1 presente cuando, a sus veinticinco a\u00f1os, escriba sobre la alienaci\u00f3n de los jud\u00edos y del trabajo. Pero el sentido de \u201calienaci\u00f3n\u201d en la reflexi\u00f3n de Karl Marx ser\u00e1 ya otro; tras Hegel y Feuerbach, Marx es el tercer cl\u00e1sico del concepto ( \u201cKarl Marx\u201d, Sobre Marx y marxismo, ed cit, p. 285).<\/p>\n<p>[7] Muestras del inter\u00e9s de Sacrist\u00e1n por temas de sociolog\u00eda y pol\u00edtica de la ciencia, sumadas, desde luego, a su permanente inter\u00e9s por temas de filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p>El primer esquema es el gui\u00f3n de una conferencia que Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en Zaragoza, en la Facultad de Ciencias, en torno al 16 de mayo de 1968 (o 1967), probablemente dentro de un ciclo sobre \u201cCiencia y sociedad\u201d. Llevaba por t\u00edtulo: \u201cAlgunos problemas sociales de historia de la ciencia\u201d.<\/p>\n<p>I. Planteamiento del tema.<\/p>\n<p>1. El tema tiene dos planteamientos o accesos principales:<\/p>\n<p>1.1. El estudio detallado de concretos momentos de la historia de la ciencia en los cuales cuestiones sociales hayan influido en el desarrollo cient\u00edfico o, viceversa, momentos hist\u00f3ricos en los cuales descubrimientos o problemas cient\u00edficos hayan influido manifiestamente en el desarrollo de la sociedad (de alguna sociedad).<\/p>\n<p>1.1.1. \u00c9ste es el planteamiento propio del estudio hist\u00f3rico-positivo del tema, ya desde el punto de vista de la historia de la ciencia, ya desde el de la historia<\/p>\n<p>1.2. El estudio de la estructura general formada por las relaciones entre la ciencia y el resto de las actividades sociales.<\/p>\n<p>1.2.1. Este es un planteamiento filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>1.2.2. O, propiamente, los planteamientos filos\u00f3ficos. Son posibles:<\/p>\n<p>1.2.2.1. Planteamientos especulativos: los que tomen la palabra \u201cciencia\u201d como idea, como nombre de una actividad esencialmente inmutada desde que empez\u00f3 a manifestarse.<\/p>\n<p>1.2.2.2. Planteamientos hist\u00f3rico-filos\u00f3ficos: los que no acepten como garantizada esa inmutabilidad del concepto de ciencia.<\/p>\n<p>2. El planteamiento que se propone aqu\u00ed es el hist\u00f3rico-filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>2.1. Partiendo de datos del presente hist\u00f3rico vivido.<\/p>\n<p>II. Los datos b\u00e1sicos de la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>1. El primer dato y el lugar com\u00fan m\u00e1s indiscutible es la importancia moderna de la ciencia en la vida social.<\/p>\n<p>2. Pero hay que precisar ese dato.<\/p>\n<p>2.1. Pues la importancia indicada no es s\u00f3lo mayor, sino tambi\u00e9n cualitativamente distinta que en otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p>2.2. En este punto se percibe la inadecuaci\u00f3n de los planteamientos especulativos.<\/p>\n<p>2.2.1. epist\u00e9me scientia science ciencia<\/p>\n<p>2.2.1.1. La distinci\u00f3n debe basarse en los criterios de teor\u00eda en sentido estricto y de t\u00e9cnica. La aplicaci\u00f3n de esos criterios arroja:<\/p>\n<p>2.2.1.1.1. epist\u00e9me: teor\u00eda rigurosa, acr\u00edtica, poco emp\u00edrica y sin relaci\u00f3n intensa con t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>2.2.1.1.2. scientia: ausencia de teor\u00eda rigurosa, poco emp\u00edrica, o vagamente emp\u00edrica, relaci\u00f3n \u00edntima, pero imprecisa con la t\u00e9cnica (artesan\u00eda).<\/p>\n<p>2.2.1.1.3. ciencia: teor\u00eda rigurosa, cr\u00edtica, emp\u00edrica, \u00edntima y precisamente relacionada con la t\u00e9cnica,<\/p>\n<p>2.2.2. La distinci\u00f3n, sin embargo, no debe ocultar que desde los griegos ha habido siempre algo de ciencia en el sentido moderno y contempor\u00e1neo. Esto lo ignora el culturalismo rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>3. Al ir precisando las diferencias aparecen dos familias de hechos diferenciales de mucha importancia para nuestro tema:<\/p>\n<p>3.1. En la relaci\u00f3n ciencia-t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>3.2. En la relaci\u00f3n ciencia-ideas generales [ideolog\u00eda].<\/p>\n<p>4. En ambas se percibe que la diferencia con otras \u00e9pocas no es s\u00f3lo de intensidad.<\/p>\n<p>4.1. ad. 3.1. Ejemplos cl\u00e1sicos de ciencia inaplicada.<\/p>\n<p>4.2, ad. 3.2.: En dos sentidos:<\/p>\n<p>4.2.1. Mayor ideologizaci\u00f3n de la ciencia (Plat\u00f3n y la matem\u00e1tica, astronom\u00eda)<\/p>\n<p>4.2.2. Menor fuerza ideol\u00f3gica de la ciencia (Oresme y la f\u00edsica XIV).<\/p>\n<p>5. Todos esos temas arrojan hoy m\u00e1s problemas que resultados. Pero incluso como meros problemas es posible detallarlos m\u00e1s.<\/p>\n<p>III. Problemas sociales en la relaci\u00f3n ciencia t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>1. La relaci\u00f3n ciencia-&gt; t\u00e9cnica parece la m\u00e1s obvia: paso de una instancia te\u00f3rica a una instancia pr\u00e1ctica. Hasta frecuentemente se define por ella la ciencia moderna.<\/p>\n<p>2. Pero, si tan obvia es, habr\u00e1 que explicar por qu\u00e9 esa relaci\u00f3n no se ha dado consecuentemente en la Antig\u00fcedad (En la Edad Media no era posible, a causa del eclipse del concepto riguroso de teor\u00eda f\u00edsica), ni siquiera para los campos que eran ciencia en sentido \u201cmoderno\u201d.<\/p>\n<p>2.1. Suele darse a eso una explicaci\u00f3n sociol\u00f3gicamente plausible: que el sistema esclavista antiguo, con su consecuencia ideol\u00f3gica, el desprecio del trabajo, no facilitaba la vinculaci\u00f3n de la ciencia te\u00f3rica o pura a la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>2.2. Pero esa explicaci\u00f3n deja un problema abierto: \u00bfc\u00f3mo permiti\u00f3 entonces el sistema social la formaci\u00f3n de los correspondientes conceptos te\u00f3ricos que quedaron sin aplicar, pero eran \u201caplicables\u201d (c\u00e1lculos de exhausti\u00f3n, mec\u00e1nica arquim\u00e9dica)?<\/p>\n<p>2.2.1. Y a\u00fan fueron aplicados pintorescamente (sin productividad social)<\/p>\n<p>3. Explicaci\u00f3n propuesta: la pr\u00e1ctica interna de la ciencia.<\/p>\n<p>3.1. No puramente interna, porque requiere hombres clase socialmente posibilitados para realizarla (otium libertad antigua).<\/p>\n<p>3.2. Pero posibilitada por la naturaleza de objeto que toma el artefacto intelectual.<\/p>\n<p>3.3. Esa es la base de la dialecticidad propia de los productos sobreestructurales culturales.<\/p>\n<p>3.4. Lo cual, dicho sea de paso, plantea el problema positividad-alienaci\u00f3n, cruz del utopismo hist\u00f3rico-cultural.<\/p>\n<p>4. La relaci\u00f3n t\u00e9cnica-&gt; ciencia menos obvia, tiene, sin embargo, importante documentaci\u00f3n: el Arist\u00f3teles bi\u00f3logo y los escultores; Galileo y los artesanos y obreros portuarios y de la construcci\u00f3n, los enciclopedistas y los talleres.<\/p>\n<p>5. La novedad esencial en este punto es el nacimiento moderno de un pensamiento cient\u00edfico t\u00e9cnico-te\u00f3rico, tecnol\u00f3gico. Derivado de o posibilitado por el car\u00e1cter cr\u00edtico de la teor\u00eda (eliminaci\u00f3n de la dignidad epistemol\u00f3gica del axioma: sistema axiom\u00e1tico como artefacto: criterio de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica).<\/p>\n<p>6. La ra\u00edz o base social del pensamiento tecnol\u00f3gico posibilita puntos de vista nuevos [que se ver\u00e1n m\u00e1s adelante. Antes del tema IV]<\/p>\n<p>IV. Problemas sociales en la relaci\u00f3n ciencia ideas generales (ideolog\u00eda).<\/p>\n<p>1. Aqu\u00ed tambi\u00e9n es posible hacerse las cosas m\u00e1s c\u00f3modas distinguiendo entre ideas generales ciencia y ciencia ideas generales.<\/p>\n<p>2. La relaci\u00f3n ideas generales (ideolog\u00eda) ciencia.<\/p>\n<p>2.1. Importancia de las investigaciones acerca de las \u201cbases metaf\u00edsicas\u201d de la ciencia.<\/p>\n<p>2.2. El ambiente ideol\u00f3gico est\u00e1 sin duda entre las condiciones de la posibilidad de conceptos cient\u00edficos. \u00c9ste es todo un campo de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.3. Pero aqu\u00ed la situaci\u00f3n no es como en el caso de la t\u00e9cnica y el marco econ\u00f3mico-social, pues las ideas generales son de la misma naturaleza que la ciencia: pensamiento. \u00bfDe d\u00f3nde obtienen, pues, su \u201cfundamentalidad\u201d respecto de la ciencia?<\/p>\n<p>2.4. Respuestas<\/p>\n<p>2.4.1. Negativamente: de restos pre-cient\u00edficos de los contenidos de consciencia (magia, supersticiones, sistematismo especulativo filos\u00f3fico).<\/p>\n<p>2.4.2. Neutralmente: de la \u201cciencia f\u00f3sil\u201d (sentido com\u00fan)<\/p>\n<p>2.4.3. Positivamente: de la especulaci\u00f3n y la problem\u00e1tica urgida por el marco hist\u00f3rico-social. Y de \u00e9ste en \u00faltima instancia.<\/p>\n<p>2.4.4. Ilustraci\u00f3n con el ejemplo de la automatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.5. Otro aspecto de esa problem\u00e1tica: los a\u00f1adidos ideol\u00f3gicos de los mismos cient\u00edficos. Schr\u00f6dinger como ejemplo.<\/p>\n<p>3. La relaci\u00f3n ciencia -&gt; ideas generales (ideolog\u00eda).<\/p>\n<p>3.1. Lo m\u00e1s caracter\u00edstico es hoy la lamentaci\u00f3n de muchos fil\u00f3sofos reaccionarios o progresistas contra el &#8216;cientificismo\u201d.<\/p>\n<p>3.2. Esas lamentaciones suelen decir dos cosas:<\/p>\n<p>3.2.1. Que la ciencia \u201ccosifica\u201d<\/p>\n<p>3.2.1.1. Cr\u00edtica: distinci\u00f3n entre positividad y extra\u00f1aci\u00f3n en el mismo lenguaje de Hegel. Aspectos cr\u00edticos de la positividad cient\u00edfica<\/p>\n<p>3.2.2. Que la ciencia rebasa ideol\u00f3gicamente sus l\u00edmites<\/p>\n<p>3.2.2.1. Efectivamente, el esp\u00edritu cient\u00edfico no debe cometer la falacia naturalista. Ejemplo Einstein.<\/p>\n<p>3.2.2.2. Pero no es falacia naturalista negar que haya otras fuentes de fundamentaci\u00f3n que no sean subsumibles bajo el par experiencia-razonamiento.<\/p>\n<p>3.2.2.2.1. Intuici\u00f3n e intuicionismo.<\/p>\n<p>3.3. As\u00ed parece que hay que entender las relaciones ciencia -&gt; ideas generales en el pasado y hoy:<\/p>\n<p>3.3.1. Evitando la falacia naturalista (que en filosof\u00eda de la ciencia es fatalismo tecnol\u00f3gico).<\/p>\n<p>3.3.2. Y la supuesta irrelevancia filos\u00f3fica del hacer cient\u00edfico en beneficio de otras instancias siempre basadas en la falacia intuicionista.<\/p>\n<p>V. Ciencia y sociedad.<\/p>\n<p>1. El marco de todas esas cuestiones es la historia general,<\/p>\n<p>1.1. Por el obvio lugar com\u00fan de que no hay m\u00e1s que una historia.<\/p>\n<p>1.2. Y por la manera de desembocar los problemas. Aqu\u00ed y especialmente dos que han quedado en suspenso.<\/p>\n<p>1.2.1. La especificidad de la importancia de la relaci\u00f3n t\u00e9cnica ciencia y de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>1.2.2. Los a\u00f1adidos ideol\u00f3gicos a la obra del cient\u00edfico (de anterior ejemplo Schr\u00f6dinger).<\/p>\n<p>Un breve examen de esos dos problemas permitir\u00e1 ver, para terminar, la importancia de la consideraci\u00f3n hist\u00f3rica general para los problemas de historia de la ciencia.<\/p>\n<p>2. Sentido hist\u00f3rico de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>2.1. La mayor y creciente intensidad de la relaci\u00f3n ciencia t\u00e9cnica, su persistencia a trav\u00e9s de cambios hist\u00f3ricos y la misma existencia de tecnolog\u00eda indican la presencia de una racionalidad en la pr\u00e1ctica del trabajo.<\/p>\n<p>2.2. Pero hay que llamarla impl\u00edcita, por su contraste con la pr\u00e1ctica social en su conjunto.<\/p>\n<p>2.3. Aunque su reconocimiento basta para rechazar el utopismo irracionalista hoy frecuente.<\/p>\n<p>3. Sentido del a\u00f1adido ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>3.1. Directamente relacionado con lo anterior.<\/p>\n<p>3.2. Incapacidad de \u201ccompletar\u201d el pensamiento cient\u00edfico en la prolongaci\u00f3n socio-cultural de aquella racionalidad impl\u00edcita.<\/p>\n<p>3.3. El &#8216;tema de nuestro tiempo&#8217; (Ortega).<\/p>\n<p>El a\u00f1adido ideol\u00f3gico:<\/p>\n<p>&#8211; muy relacionado con lo anterior: consiste en no \u201ccompletar\u201d el pensamiento cient\u00edfico en la prolongaci\u00f3n socio-cultural de esa racionalidad impl\u00edcita sino en adjuntarle una escapatoria m\u00edstica al desorden irracional de la pr\u00e1ctica social global.<\/p>\n<p>&#8211; As\u00ed aparece el tema hist\u00f3rico-social moderno: la revoluci\u00f3n, el cambio del sistema social. Una sociedad que explicite esa racionalidad potencial, haciendo in\u00fatiles las escapatorias irracionales, no por imposici\u00f3n ideol\u00f3gica de racionalismo, sino por la eliminaci\u00f3n de las ra\u00edces irracionalistas mediante una pr\u00e1ctica racional global.<\/p>\n<p>El segundo esquema es el gui\u00f3n de una conferencia que con el t\u00edtulo \u201cCiencia y sociedad\u201d imparti\u00f3 Sacrist\u00e1n el 10 de marzo de 1977 en la Facultad de Econ\u00f3micas de la Universidad de Barcelona, pensada inicialmente para estudiantes de 1er curso.<\/p>\n<p>0. Enfoque<\/p>\n<p>0.1. Disculpa por error hasta anteayer: cre\u00ed que esto hab\u00eda de ser la primera sesi\u00f3n de un seminario de 1\u00ba para una veintena de personas.<\/p>\n<p>0.2. Acto con mucha gente, s\u00f3lo cuando hay que hacer propaganda.<\/p>\n<p>0.2.1. Ejemplo ingenieros en tema parecido, pero particular.<\/p>\n<p>0.3. Mientras que este tema general llama m\u00e1s bien a una recapitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>0.3.1. De problemas ante todo<\/p>\n<p>0.3.2. De hip\u00f3tesis tambi\u00e9n, cuando es posible.<\/p>\n<p>0.4. Utilidad de la panor\u00e1mica general por la confusi\u00f3n escol\u00e1stica imperante<\/p>\n<p>0.4.1. C\u00f3mo se van a decepcionar por la insistencia en la claridad<\/p>\n<p>0.4.1.1. Decepci\u00f3n urgente e imprescindible.<\/p>\n<p>1. Sentidos de \u201cciencia\u201d.<\/p>\n<p>1.0. Mientras que \u201csociedad\u201d no requiere esta dilucidaci\u00f3n, &#8216;ciencia&#8217; s\u00ed.<\/p>\n<p>1.1. Episteme (frente a d\u00f3xa)<\/p>\n<p>1.1.1. Tal vez la teor\u00eda formalizada moderna.<\/p>\n<p>1.1.1.1. Inciso sobre sentidos de \u2018teor\u00eda\u2019.<\/p>\n<p>1.2. Scientia<\/p>\n<p>1.3. Scienza-science (franco-ingl\u00e9s lo \u00faltimo).<\/p>\n<p>1.4. Wissenschaft (Idealismo alem\u00e1n).<\/p>\n<p>1.5. Ciencia moderna.<\/p>\n<p>Lo nuevo en s. XIX-XX es el nacimiento de un pensamiento cient\u00edfico t\u00e9cnico-te\u00f3rico, tecnol\u00f3gico. Posibilitado materialmente por la base social, formalmente por el car\u00e1cter cr\u00edtico de la teor\u00eda moderna (eliminaci\u00f3n de la dignidad epistemol\u00f3gica del concepto de axioma, la concepci\u00f3n de la teor\u00eda como simple artefacto y el criterio de la pr\u00e1ctica incluso en su limitada versi\u00f3n burguesa).<\/p>\n<p>1.6. Esa multiplicidad ha permitido articular filos\u00f3ficamente la crisis de la filosof\u00eda de la ciencia en una \u00e9poca de cambio acelerado.<\/p>\n<p>2. Crisis de la filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p>2.1. La formulaci\u00f3n de Kuhn.<\/p>\n<p>2.1.1. Ciencia normal y ciencia extraordinaria o revolucionaria: teor\u00eda de las revoluciones cient\u00edficas.<\/p>\n<p>2.1.2. Paradigmas.<\/p>\n<p>2.2. Mi cr\u00edtica.<\/p>\n<p>2.2.1. Negativa.<\/p>\n<p>2.2.1.1. Vaguedad de \u201cparadigma\u201d.<\/p>\n<p>2.2.1.2. Irresoluci\u00f3n del uso anal\u00f3gico (metaparadigm\u00e1tico) de \u201cciencia\u201d.<\/p>\n<p>2.2.2. Positiva: historizaci\u00f3n, socializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.3. \u00bfPor qu\u00e9 no fue tan eficaz la cr\u00edtica marxista anterior a Kuhn? Por exceso de externalismo.<\/p>\n<p>2.4 \u00bfPor qu\u00e9 resulta casi irrelevante la filosof\u00eda anal\u00edtica (Popper) ante esa problem\u00e1tica? Por exceso de internalismo.<\/p>\n<p>2.5. De todos modos, \u00e9sta es la cuesti\u00f3n m\u00e1s interna de la problem\u00e1tica \u201cciencia y sociedad\u201d: la cuesti\u00f3n &#8216;ciencia e ideolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>3. Ciencia e ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>3.1. Ideolog\u00eda es una mediaci\u00f3n entre sociedad y ciencia.<\/p>\n<p>3.1.1. En un sentido primario de ideolog\u00eda: lugar,&#8230;.<\/p>\n<p>3.2. El hecho de la duplicidad de funciones de la ciencia.<\/p>\n<p>3.2.1. Exposici\u00f3n con ejemplos hist\u00f3ricos y etnol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>3.2.2. Explicaci\u00f3n con el esquema de 1973: 9 hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>3.3. Recapitulaci\u00f3n:<\/p>\n<p>3.3.1. Desde el punto de vista m\u00e1s internalista, la ciencia es bifronte:<\/p>\n<p>3.3.1.1. \u201cFuente de felicidad&#8217;.<\/p>\n<p>3.3.1.2. Elemento de privilegio.<\/p>\n<p>3.3.2. Desde un punto de vista externalista, la ciencia es<\/p>\n<p>3.3.2.1. Fuerza productiva<\/p>\n<p>3.3.2.2. Campo ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>3.3.2.2.1 Sobre esto, basta con lo considerado.<\/p>\n<p>4. Ciencia y producci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. 1. El fen\u00f3meno de la t\u00e9cnica cient\u00edfica<\/p>\n<p>4.1.1. Sus precedentes desde Alejandr\u00eda.<\/p>\n<p>4.1.2. Pero su modernidad, a la que ya se aludi\u00f3<\/p>\n<p>4.1.2.1. Aunque no es verdad que el esp\u00edritu intelectual burgu\u00e9s fuera tan practicista: Petty.<\/p>\n<p>4.1.2.2. Ni tan ingenuo: Bacon.<\/p>\n<p>4.2. Caracter\u00edsticas de la t\u00e9cnica moderna son<\/p>\n<p>4.2.1. Su funci\u00f3n de validaci\u00f3n<\/p>\n<p>4.2.1.1. Por eso no se puede separar sin m\u00e1s ciencia de t\u00e9cnica hoy<\/p>\n<p>4.2.1.1.1. La raz\u00f3n de Agust\u00edn [Garc\u00eda Cavo].<\/p>\n<p>4.2.1.2. Sin embargo, tampoco se pueden fundir<\/p>\n<p>4.2.1.2.1. Por el sentimiento de diferencia cultural desde Bacon hasta hoy.<\/p>\n<p>4.2.1.2.2. Por el fundamento te\u00f3rico: gr\u00faa y palanca.<\/p>\n<p>4.2.2. La enormidad (humana) de sus efectos por la eficacia que le da su compenetraci\u00f3n con la ciencia.<\/p>\n<p>4.2.2.1. La primera revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>4.2.2.2. Las armas de hasta 1939.<\/p>\n<p>4.2.2.3. La Bomba.<\/p>\n<p>4.2.2.4. La qu\u00edmica.<\/p>\n<p>4.2.2.4. Armas.<\/p>\n<p>4.2.2.4.1 Agricultura.<\/p>\n<p>4.2.2.5. La biolog\u00eda.<\/p>\n<p>4.2.2.5.1. Buen ejemplo de tecnociencia.<\/p>\n<p>4.2.2.5.2. Y, junto con la Bomba, de la toma de consciencia; Manifiesto.<\/p>\n<p>5. Ciencia y clases sociales.<\/p>\n<p>5.1. En esa descripci\u00f3n faltan los agentes, que son el problema radical: los individuos agrupados en clases.<\/p>\n<p>5.2. El viejo problema visible era el del privilegio vergonzante<\/p>\n<p>5.2.1. Apoyo servil a la clase dominante<\/p>\n<p>5.2.2. Mezclado de cr\u00edtica y resistencia casi inconscientes, por representaci\u00f3n de la eficacia iluminadora de la ciencia.<\/p>\n<p>5.3. El nuevo problema es el del peque\u00f1o privilegio institucionalizado, funcionarizado y as\u00ed dignificado (ideologizado)<\/p>\n<p>5.3.1. Digna independizaci\u00f3n respecto de los magnates, glorificaci\u00f3n de la funci\u00f3n iluminadora de la ciencia.<\/p>\n<p>5.3.2. Mezclada con siniestro servicio a la clase dominante<\/p>\n<p>5.3.2.1. Con tremenda eficacia destructiva.<\/p>\n<p>5.3.2.2. Con protagonismo disminuido incluso respecto de las decisiones internas.<\/p>\n<p>6. Perspectiva.<\/p>\n<p>6.1. La descrita situaci\u00f3n de los cient\u00edficos es elemento de una situaci\u00f3n social cargada de riesgos.<\/p>\n<p>6.2. La situaci\u00f3n social<\/p>\n<p>6.2.1. Crisis de civilizaciones<\/p>\n<p>6.2.1.1. Las coloniales<\/p>\n<p>6.2.1.2. La burguesa<\/p>\n<p>6.2.2. Sin que haya cuajado soluci\u00f3n &#8216;socialista\u201d.<\/p>\n<p>6.2.2.1 Tienen el mismo modo de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>6.2.2.2 Tienen despotismo de minor\u00edas.<\/p>\n<p>6.2.2.3 Tienen m\u00e1s ideologismo del que parec\u00eda<\/p>\n<p>6.2.2.3.1. Como ha dicho Sweezy, hasta la idea de socialismo es d\u00e9bil. (La confusi\u00f3n de hoy olvida a Sweezy).<\/p>\n<p>6.2.3. Hay por primera vez en la historia amenaza de destrucci\u00f3n total<\/p>\n<p>6.2.3.1. R\u00e1pida: Bomba.<\/p>\n<p>6.2.3.2. Menos r\u00e1pida: degradaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6.2.4. Y hay amenazas de opresi\u00f3n inauditas antes:<\/p>\n<p>6.2.4.1. Con medios tecnocient\u00edficos: Delgado, gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>6.2.4.2. Por utop\u00edas sin sind\u00e9resis: Agust\u00edn<\/p>\n<p>6.3. No valen pa\u00f1os calientes. Todo intento de soluci\u00f3n no radical est\u00e1 condenado al fracaso. Los datos claros, aunque no sea m\u00e1s que eso:<\/p>\n<p>6.3.1. Saber si se quiere o no destruir una fuente de felicidad:<\/p>\n<p>6.3.1.1. De todos modos no se podr\u00e1: nostalgia galileana.<\/p>\n<p>6.3.2. No se puede confiar en parches sin cambiar los valores culturales.<\/p>\n<p>6.3.3. Los primeros valores que hay que superar son los de beneficio y privatismo<\/p>\n<p>6.3.3.1 Que desencajan el principio competitivo. La objeci\u00f3n de Ortega.<\/p>\n<p>6.3.3.2. Y con \u00e9l la necesidad de apelar a tiran\u00edas para resolver los problemas que se plantean.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El tercer esquema es el gui\u00f3n de una conferencia no fechada de Sacrist\u00e1n que llevaba por t\u00edtulo: \u201cLa noci\u00f3n de ciencia. Propuesta para un debate\u201d y que probablemente imparti\u00f3 en la Facultad de ciencias pol\u00edticas y sociales de la UNAM, durante el curso acad\u00e9mico 1982-83, o bien en 1981 durante su participaci\u00f3n en el Congreso Mexicano de Filosof\u00eda en Guanajuato.<\/p>\n<p>1. Esta es una cuesti\u00f3n naturalmente filos\u00f3fica, sin soluci\u00f3n puramente a causa de sus implicaciones metaf\u00edsicas valorativas (normativas).<\/p>\n<p>1.1. No hay Metaphysik als strenge Wissenschaft [Metaf\u00edsica como ciencia rigurosa], que siempre se reduce a l\u00f3gica.<\/p>\n<p>1.1.1. Esta observaci\u00f3n no es anticient\u00edfica; lo anticient\u00edfico es la pretensi\u00f3n dicha.<\/p>\n<p>1.2. Los problemas &#8216;metacient\u00edficos&#8217; son siempre filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p>2. Conviene repasar c\u00f3mo lo han sido siempre, porque hoy tienen un matiz peculiar. Dos planteamientos principales:<\/p>\n<p>2.1. Ciencia y cultura, o ciencia y comprensi\u00f3n, o ciencia y alienaci\u00f3n: planteamiento epistemol\u00f3gico.<\/p>\n<p>2.1.1. Su antig\u00fcedad: Her\u00e1clito.<\/p>\n<p>2.1.2. Su clasicidad: Goethe.<\/p>\n<p>2.1.3. En la versi\u00f3n contraria: el viejo positivismo.<\/p>\n<p>2.1.4. O el del siglo XX: Carnap, \u00fcberwindung&#8230;<\/p>\n<p>2.2. Ciencia y naturaleza: planteamiento ontol\u00f3gico.<\/p>\n<p>2.21. Heidegger.<\/p>\n<p>2.2.1.1. La ciencia como \u00faltima derivaci\u00f3n de la &#8216;Metaf\u00edsica\u201d, voluntad de voluntad.<\/p>\n<p>2.2.1.2. Fundada en la &#8216;esencia de la t\u00e9cnica&#8217;<\/p>\n<p>2.2.1.3. La ciencia, provocaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de la naturaleza<\/p>\n<p>2.2.1.4. La ciencia, destrucci\u00f3n de la cosa<\/p>\n<p>2.2.1.5. Pero, al final, reconocimiento de la dignidad de &#8216;destino&#8217; que tiene la ciencia, s\u00edntesis del amigo del Hogar.<\/p>\n<p>2.2.2. Es muy notable que la mayor\u00eda de quienes plantean cr\u00edtica y dram\u00e1ticamente la problem\u00e1tica ontol\u00f3gica concluyen, sin embargo, con un intento de armonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.2.2.1. Roszak<\/p>\n<p>3. Estimaci\u00f3n de las cuestiones suscitadas en ambos planteamientos<\/p>\n<p>3.1. El planteamiento epistemol\u00f3gico.<\/p>\n<p>3.1.1. Parece que ser\u00e1 siempre cuesti\u00f3n filos\u00f3ficamente viva.<\/p>\n<p>3.1.2. Pero, por otra parte, pierde hoy importancia relativa, porque lo que hace hoy problem\u00e1tica a la ciencia es su bondad epistemol\u00f3gica, precisamente.<\/p>\n<p>3.1.2.1. Comentar la frase de Ortega.<\/p>\n<p>3.2. En el planteamiento ontol\u00f3gico: reaparici\u00f3n de Heidegger sobre la ciencia.<\/p>\n<p>3.2.1. Con motivo,<\/p>\n<p>3.2.2. Anunciado por Marcuse.<\/p>\n<p>3.2.2.1. Con elementos del 68.<\/p>\n<p>3.3. Una tentaci\u00f3n que evitar: ignorar despectivamente todo eso consider\u00e1ndolo resurrecci\u00f3n del pasado.<\/p>\n<p>3.3.1. Desde luego lo es (Romanticismo).<\/p>\n<p>3.3.2. Pero hay algo nuevo: la dimensi\u00f3n de las amenazas.<\/p>\n<p>3.3.2.1. Ambig\u00fcedad<\/p>\n<p>3.3.2.1.1. Nuclear.<\/p>\n<p>3.3.2.1.2. Ingenier\u00eda gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>3.3.2.1.3. Automatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3.3.2.2. Por qu\u00e9 los conservadores se hacen progresistas en los pa\u00edses adelantados: no s\u00f3lo soluci\u00f3n posible (a la antigua progre) de los problemas sociales, sino su liquidaci\u00f3n por aplastamiento.<\/p>\n<p>4. Mientras tanto, hay tambi\u00e9n una marcha cr\u00edtico-anal\u00edtica a la crisis.<\/p>\n<p>4.1. La filosof\u00eda de la ciencia de Popper.<\/p>\n<p>4.1.1. Hegem\u00f3nica tantos a\u00f1os.<\/p>\n<p>4.1.2. Parece el final de una larga retirada desde Kant.<\/p>\n<p>4.1.2.1. Habermas.<\/p>\n<p>4.1.3. Aun m\u00e1s: desde el neopositivismo.<\/p>\n<p>4.1.4. Aun m\u00e1s: desde el primer Popper.<\/p>\n<p>4.2. Pero ni siquiera es el final. Le siguen:<\/p>\n<p>4.2.1. Larga discusi\u00f3n interna.<\/p>\n<p>4.2.2. Kuhn.<\/p>\n<p>4.3. Con una desembocadura muy autodestructiva: Feyerabend.<\/p>\n<p>4.31. Muchos equ\u00edvocos y errores rodean su posici\u00f3n general:<\/p>\n<p>4.3.1.1. El Verstehen<\/p>\n<p>4.3.1.2. Malos razonamientos<\/p>\n<p>4.3.1.3. Demagogia de boca caliente<\/p>\n<p>4.3.1.3.1<strong>. <\/strong>Camino del decisionismo fascista<\/p>\n<p>4.3.1.3.2. Sin ver, en cambio, las multis<\/p>\n<p>4.3.2. Pero le quedan cosas muy serias:<\/p>\n<p>4.3.2.1. La negaci\u00f3n de la metodolog\u00eda sistem\u00e1tica<\/p>\n<p>4.3.2.2. Una afirmaci\u00f3n discutible, pero interesante, de productividad dial\u00e9ctica<\/p>\n<p>4.3.2.3. Y, en cualquier caso, un buen programa dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>5. Dos tentaciones que evitar<\/p>\n<p>5.1. Progresismo o regresismo con falacia naturalista.<\/p>\n<p>5.2. El pragmatismo-instrumentalismo como conciliaci\u00f3n: Habermas.<\/p>\n<p>6. Evitando esas tentaciones se podr\u00e1 hacer frente a lo que m\u00e1s importa hoy: el problema de la pol\u00edtica de la ciencia.<\/p>\n<p>6.1. Dentro de la pol\u00edtica general.<\/p>\n<p>7. Ambas cosas aparecen en la obra \u00faltima de Feyerabend, tan interesante<\/p>\n<p>7.1. Pero de un modo, como se ve, puramente formal.<\/p>\n<p>8. Las cuestiones materiales de la pol\u00edtica de la ciencia hoy:<\/p>\n<p>8.1. R\u00f3tulo general: titanismo, reacci\u00f3n o meden agan.<\/p>\n<p>8.2. Ejemplos de articulaci\u00f3n:<\/p>\n<p>8.2.1. Educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>8.2.2. Contemplaci\u00f3n y operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>8.2.3. Tecnolog\u00edas duras y blandas. Intensidad en capital o en trabajo.<\/p>\n<p>\u201cNota de conjunto para A.R.H.\u201d es un texto de Sacrist\u00e1n de 15 de enero de 1973 que tiene como asunto central las relaciones entre ciencia, ideolog\u00eda y clases sociales y que apunta reflexiones de inter\u00e9s sobre lo que hoy llamar\u00edamos \u201cla ciencia como construcci\u00f3n social\u201d y\/o \u201cla construcci\u00f3n social de la ciencia\u201d. Probablemente fuera el esquema de una conferencia o el gui\u00f3n detallado de una contribuci\u00f3n a un seminario. Desconozco el lugar de su intervenci\u00f3n y la referencia de las siglas A.R.H.<\/p>\n<p>Nueve hip\u00f3tesis:<\/p>\n<p>1\u00aa. La ciencia en concreto -el fen\u00f3meno global de una determinada pr\u00e1ctica, que es lo que realmente existe- es parcialmente b\u00e1sica (es una fuerza productiva) y parcialmente sobrestructural (es un campo en el que \u201cse dirimen las luchas de clase\u201d).<\/p>\n<p>2\u00aa. En ambos campos la ciencia est\u00e1 determinada por la base de la formaci\u00f3n en su conjunto. Entiendo por determinaci\u00f3n, fundamentaci\u00f3n real, o sea, posibilitaci\u00f3n: una base hace posible, no inevitable, la actuaci\u00f3n de una fuerza productiva o el desarrollo de un contenido sobrestructural (pol\u00edtico o ideol\u00f3gico). Lo activo no son las estructuras, sino los individuos (hoy divididos-agrupados en clases).<\/p>\n<p>3\u00aa. Por tanto, la g\u00e9nesis de la ciencia como realidad concreta es hist\u00f3rica. En este sentido es correcto usar las expresiones usadas incorrectamente por el estalinismo-zdanovismo: \u201cciencia esclavista\u201d, \u201cciencia feudal\u201d, \u201cciencia capitalista\u201d, etc. Es preferible usar el adjetivo que indica el sistema social que el adjetivo que indica la clase dominante (mejor &#8216;ciencia capitalista\u2019 que &#8216;ciencia burguesa&#8217;, p e.). Porque, en mi opini\u00f3n, as\u00ed se alude mejor a la base posibilitadora de una determinada ciencia.<\/p>\n<p>4\u00aa. La experiencia hist\u00f3rica muestra que hay que distinguir de la cuesti\u00f3n de la g\u00e9nesis la cuesti\u00f3n de la validez: porque productos o elementos de la ciencia esclavista, por ejemplo, siguen valiendo hoy.<\/p>\n<p>5\u00aa. Pero la distinci\u00f3n g\u00e9nesis\/validez o vigencia no afecta a la globalidad concreta del fen\u00f3meno ciencia, sino s\u00f3lo a partes o elementos suyos.<\/p>\n<p>6\u00aa. Eso determina la g\u00e9nesis de la idea de ciencia pura, extrapolaci\u00f3n, con tendencia formalista, de la experiencia de los contenidos v\u00e1lidos m\u00e1s all\u00e1 de la formaci\u00f3n social en que tuvieron su g\u00e9nesis, o sea, extrapolaci\u00f3n, en suma, de la idea de validez. Se puede decir que esta idea de validez y la de ciencia pura, tienen su origen en la clase dominante hel\u00e9nica de los siglos VI-IV, que construy\u00f3 la noci\u00f3n de demostraci\u00f3n en sentido estricto, de prueba universalmente v\u00e1lida.<\/p>\n<p>7\u00aa. Es de suponer una componente ideol\u00f3gica en la ciencia concreta -en el fen\u00f3meno global de cada momento hist\u00f3rico-, sin perjuicio de la posible validez de algunos de sus componentes para momentos y hasta formaciones e incluso sistemas sociales ulteriores o, en general, diferentes.<\/p>\n<p>8\u00aa. Numerosos elementos v\u00e1lidos son incorporables a ideolog\u00edas contempor\u00e1neas diferentes, o incluso antag\u00f3nicas (ejemplo de caj\u00f3n: la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica). Esos elementos, pues, realizan impl\u00edcitamente el ideal de \u201cverdad objetiva\u201d (que es hist\u00f3ricamente relativo), pero precisamente a trav\u00e9s de ideolog\u00edas, no al margen de ellas, como creen los formalistas. El concepto de verdad objetiva es hist\u00f3ricamente relativo.<\/p>\n<p>9\u00aa. La afirmaci\u00f3n de que la objetividad o validez universal o neutralidad de elementos cient\u00edficos -y m\u00e1s de la ciencia- es un dato, y no una simple idea reguladora, es ideol\u00f3gica y apolog\u00e9tica. Hay una posibilidad de que no sea directamente apolog\u00e9tica: que se afirme s\u00f3lo formalmente, de la ciencia no concretamente, tal como existe, sino como construcci\u00f3n en s\u00ed, sin valor real, como juego (ajedrez).<\/p>\n<p>Pero entonces ser\u00e1 ideol\u00f3gica y secundariamente apolog\u00e9tica la afirmaci\u00f3n de que la ciencia \u201ces\u201d o \u201cno es m\u00e1s que&#8217; esa formalidad cerrada de la naturaleza de los juegos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una conferencia de 1969 \u00a0 &nbsp; NOTA EDICI\u00d3N: Manuel Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con este t\u00edtulo en la Facultad de<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1470","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1470"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1470\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}