{"id":1474,"date":"2010-12-27T00:00:00","date_gmt":"2010-12-27T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1474"},"modified":"2020-02-21T16:16:45","modified_gmt":"2020-02-21T15:16:45","slug":"las-cenizas-de-antonio-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1474","title":{"rendered":"Las cenizas de Antonio Gramsci"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; text-align: left;\" align=\"CENTER\"><i>La edici\u00f3n completa de \u2018Cartas desde la c\u00e1rcel\u2019 reivindica al renovador del marxismo<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"RIGHT\">\u201c\u00bfMe pedir\u00e1s t\u00fa, muerto descarnado<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"RIGHT\">Abandonar esta desesperada<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"RIGHT\">Pasi\u00f3n de estar en el mundo?\u201d<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"RIGHT\">(Las cenizas de Gramsci, Pier<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"RIGHT\">Paolo Passolini)<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Hoy en d\u00eda se lee poco a Gramsci (1891-1937). La destrucci\u00f3n del socialismo real y la desaparici\u00f3n del Partido Comunista Italiano (PCI), el m\u00e1s importante e influyente de Occidente, se ha tragado la obra de quien ha sido uno de los m\u00e1s originales pensadores marxistas de la historia. Fil\u00f3logo, periodista (cofundador de la revista <i>L\u00b4Ordine Nuovo), <\/i>dirigente antifascista, te\u00f3rico del marxismo, hombre de acci\u00f3n como l\u00edder del comunismo italiano, conviene recordar a los m\u00e1s j\u00f3venes la figura de Antonio Gramsci, el hombre eternamente enfermo \u2014sufri\u00f3 una deformaci\u00f3n de la columna vertebral que empez\u00f3 a ser visible desde los siete a\u00f1os, y muri\u00f3 de un derrame cerebral\u2014 y condenado por Mussolini a m\u00e1s de 20 a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Durante los 10 a\u00f1os que dur\u00f3 la dejaci\u00f3n de libertad, pese a sus limitaciones f\u00edsicas, elabor\u00f3 una obra te\u00f3rica que redujo el dogmatismo e introdujo frescura en el marxismo m\u00e1s mecanicista y ortodoxo, dada a conocer a trav\u00e9s de 32 cuadernos que ocuparon casi 3.000 p\u00e1ginas. Los <i>Cuadernos<\/i> <i>de la c\u00e1rcel <\/i>fueron publicados en castellano, en seis tomos, en una m\u00edtica edici\u00f3n de Ediciones Era, preparada por el Instituto Gramsci, con pr\u00f3logo de Valentino Gerratana. Durante muchos a\u00f1os esos seis tomos fueron de obligada lectura para todos aquellos que se interesaban por la renovaci\u00f3n del marxismo y su adecuaci\u00f3n a las condiciones de la segunda parte del siglo XX.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Uno de los intelectuales espa\u00f1oles que m\u00e1s tiempo y esfuerzo dedic\u00f3 al estudio de la obra de Gramsci fue, no por casualidad, Manuel Sacrist\u00e1n, que edit\u00f3 una indispensable <i>Antolog\u00eda <\/i>(Siglo XXI, 1974) con la que muchos ciudadanos de este pa\u00eds nos aproximamos a Gramsci. El historiador marxista Perry Anderson dijo hace mucho tiempo que Sacrist\u00e1n hab\u00eda sido el te\u00f3rico marxista espa\u00f1ol m\u00e1s importante, y en esta apreciaci\u00f3n han coincidido su selecto grupo de disc\u00edpulos (reunidos en la revistas <i>Materiales <\/i>y su sucesora <i>Mientras tanto), <\/i>y muchos que, sin serlo, han resaltado su papel como cient\u00edfico social de primer orden. Redescubrir a Gramsci tiene la ventaja de volver a poner en circulaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de esos c\u00edrculos, a un autor de culto como Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">A\u00f1os antes de la publicaci\u00f3n de la <i>Antolog\u00eda <\/i>sacristaniana de Gramsci, en 1965 apareci\u00f3 en Espa\u00f1a la primera edici\u00f3n del otro bloque de sus escritos desde las prisiones fascistas (1926-1937): las <i>Cartas desde la c\u00e1rcel, <\/i>editadas por Cuadernos para el Di\u00e1logo y traducidas por la inolvidable Esther Ben\u00edtez. Estas <i>lettere dal<\/i> <i>carcere <\/i>hab\u00edan sido publicadas por primera vez en 1947 y constaban de dos centenares de misivas dirigidas a su familia y amigos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En la edici\u00f3n de <i>Cuadernos <\/i>ya hab\u00edan aumentado a 418. Ahora, se edita en Espa\u00f1a (Veintisiete Letras) una versi\u00f3n cuasi definitiva (su editor no descarta que aparezca alguna m\u00e1s), con 478 cartas del epistolario de Antonio Gramsci por las sucesivas c\u00e1rceles italianas (Mil\u00e1n, Bari y Formia) en las que Mussolini lo tuvo encerrado, y por una cl\u00ednica a la que fue trasladado al final de su vida, tras la condena por conspiraci\u00f3n de 20 a\u00f1os, cuatro meses y cinco d\u00edas. El fiscal que le acus\u00f3 declar\u00f3: \u201cTenemos que impedir que este cerebro funcione durante 20 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Francisco Fern\u00e1ndez Buey, uno de los disc\u00edpulos predilectos de Sacrist\u00e1n y otro de los intelectuales marxistas espa\u00f1oles que mejor conocen a Gramsci, es el encargado de la edici\u00f3n y de la elaboraci\u00f3n de un sugerente pr\u00f3logo de esta nueva versi\u00f3n de las <i>Cartas desde la c\u00e1rcel. <\/i>En \u00e9l relata las condiciones en las que escribi\u00f3 el turin\u00e9s y c\u00f3mo era consciente de que las misivas \u2014en las que se manifiestan sus inquietudes literarias, la preocupaci\u00f3n por la historia y la pol\u00edtica y tambi\u00e9n el conmovedor desvelo de Gramsci por su familia, por su mujer Yulca y por sus hijos\u2014 no eran estrictamente privadas, sino que estaba escribiendo para que fuesen le\u00eddas por el censor de la c\u00e1rcel, las autoridades fascistas y por la direcci\u00f3n del PCI.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Dec\u00edamos antes que esta edici\u00f3n de las <i>Cartas<\/i>&#8230; era una buena ocasi\u00f3n para subrayar el papel y la obra de su introductor en Espa\u00f1a, Manuel Sacrist\u00e1n. Tambi\u00e9n es una oportunidad para resucitar la figura del \u00edntimo amigo de Gramsci, el economista Piero Sraffa, a quien dirige algunas de las misivas, sepultado por los partidarios del pensamiento \u00fanico. Sraffa, tambi\u00e9n turin\u00e9s y nacido poco despu\u00e9s de Gramsci, es el eslab\u00f3n perdido entre un economista conservador como lord Keynes (a quien las paradojas de la historia ha conducido a ser reivindicado por los progresistas) y un comunista como Antonio Gramsci.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">A trav\u00e9s de Sraffa, Keynes se interesar\u00e1 por la enfermedad fascista del sur de Europa y, sobre todo, por la tragedia personal de Gramsci. Este, por la mediaci\u00f3n de Sraffa, supo del debate econ\u00f3mico que se estaba produciendo entre las dos guerras mundiales y, sobre todo, el que se estaba originando en Cambridge con una generaci\u00f3n incomparable de economistas como Joan Robinson, Nicholas Kaldor, Maurice Dobb, Hicks, Robertson, adem\u00e1s de Keynes y del propio Sraffa, que dedic\u00f3 su tiempo en Gran Breta\u00f1a a combatir al <i>Duce <\/i>y luchar por la libertad de Gramsci y de otros profesores universitarios encarcelados.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Mussolini envi\u00f3 un telegrama al padre de Sraffa calificando sus art\u00edculos como \u201cun acto de derrotismo bancario puro y duro, y un acto de sabotaje a las finanzas italianas\u201d. Por cierto que la \u00fanica obra de este economista, <i>Producci\u00f3n de mercanc\u00edas<\/i> <i>por medio de mercanc\u00edas, <\/i>fue traducida en Espa\u00f1a por un jovenc\u00edsimo profesor de Teor\u00eda Econ\u00f3mica llamado Luis \u00c1ngel Rojo, que a\u00f1os despu\u00e9s ser\u00eda gobernador del Banco de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Gramsci dio a la \u00e9tica de la resistencia el sentido de su vida. La estancia en las prisiones explica su aserto del pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad. Escrib\u00edamos que ahora se le lee poco. Desgraciadamente.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-top: 0.21cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">En el pr\u00f3logo de las <i>Cartas desde la c\u00e1rcel, <\/i>Fern\u00e1ndez Buey remata: \u201cPero se le puede leer como a un cl\u00e1sico. Y las cartas que escribi\u00f3 desde la c\u00e1rcel, como un documento hist\u00f3rico de la tragedia del comunismo del siglo XX, como el testimonio de una resistencia que durante d\u00e9cadas hizo a muchos mejores. Como una p\u00e1gina del libro blanco de un ideal\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La edici\u00f3n completa de \u2018Cartas desde la c\u00e1rcel\u2019 reivindica al renovador del marxismo \u201c\u00bfMe pedir\u00e1s t\u00fa, muerto descarnado Abandonar esta<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[865],"class_list":["post-1474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-siglo-xx","tag-antonio-gramsci"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1474\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}