{"id":14742,"date":"2023-12-25T05:00:37","date_gmt":"2023-12-25T04:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14742"},"modified":"2023-12-25T12:22:45","modified_gmt":"2023-12-25T11:22:45","slug":"por-que-reimaginar-la-georgia-sovietica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14742","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 reimaginar la Georgia sovi\u00e9tica?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Si no tienes cuidado, los peri\u00f3dicos te har\u00e1n odiar a la gente que est\u00e1 siendo oprimida, y amar a la gente que est\u00e1 oprimiendo.<br \/>\n-Malcolm X<\/p>\n<p>Hace un par de a\u00f1os, estaba con unos amigos y decidimos jugar a un juego. Se parec\u00eda a la \u00abNoche de la Mafia\u00bb, pero con cartas del tipo \u00ab\u00bfQui\u00e9n es Hitler?\u00bb Repartimos las cartas, alguien recibe la carta de Hitler y tenemos que averiguar su identidad a trav\u00e9s de la conversaci\u00f3n. Es una vuelta de tuerca al cl\u00e1sico juego de la \u00abMafia\u00bb popular en Georgia. Los \u00abbuenos\u00bb eran los \u00abliberales\u00bb, con un escudo que recordaba a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, menos la hoz y el martillo, sustituidos por una paloma. El juego enfrentaba a los liberales con los villanos fascistas. Ninguno de los j\u00f3venes participantes conoc\u00eda el papel central de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Este juego, junto con diversas formas de propaganda amplia y sutil, contribuye a la distorsi\u00f3n y reescritura de la historia sovi\u00e9tica desde el colapso de la URSS. Esta narrativa se refuerza a trav\u00e9s de personas influyentes, historias, relatos, d\u00edas festivos, libros, pel\u00edculas y organizaciones no gubernamentales, entre otros.<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n hab\u00eda recibido la influencia de la historia anticomunista. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se hab\u00eda descrito a menudo como un Estado inmenso, inhumano e indiferente a sus ciudadanos, una representaci\u00f3n que recordaba a las novelas dist\u00f3picas arraigadas en nuestra educaci\u00f3n desde la escuela secundaria en Estados Unidos. Adem\u00e1s, yo hab\u00eda sido \u00abeducada\u00bb en c\u00edrculos socialistas anticomunistas en Estados Unidos y entend\u00eda la URSS como un proyecto fracasado (cada tendencia de la que form\u00e9 parte marc\u00f3 diferentes a\u00f1os como la traici\u00f3n de la revoluci\u00f3n). Sin embargo, al regresar a Georgia desde Estados Unidos, adonde hab\u00eda emigrado durante las guerras y la violencia de la d\u00e9cada de 1990, descubr\u00ed una perspectiva diferente.<\/p>\n<p>Los georgianos de todas partes hac\u00edan hincapi\u00e9 en c\u00f3mo el Estado actual desatend\u00eda a su pueblo, contrast\u00e1ndolo con los cuidados durante la \u00e9poca de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Incluso los liberales anticomunistas hac\u00edan referencia a las normas y estudios sovi\u00e9ticos para oponerse a la construcci\u00f3n incesante y al da\u00f1o medioambiental durante las protestas a las que asist\u00ed. Recordaban c\u00f3mo, durante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, construir edificios por encima de cierto nivel se consideraba perjudicial para la salud de las personas, haciendo hincapi\u00e9 en factores como la luz solar y un suelo estable. Para proteger a los ciudadanos exist\u00edan estrictas normas.<\/p>\n<p>Mi exploraci\u00f3n de las ciudades mineras de Georgia revel\u00f3 una cruda realidad. Los residentes me mostraron apartamentos cubiertos de carb\u00f3n quemado, ni\u00f1os inhalando cenizas en los patios de recreo. Al principio, tuve la tentaci\u00f3n de relacionar esto con una percepci\u00f3n de la negligencia sovi\u00e9tica hacia las personas en favor de la producci\u00f3n industrial, pero los residentes se opusieron vehementemente. En la URSS, explicaron, exist\u00eda una estricta normativa que imped\u00eda quemar carb\u00f3n cerca de las zonas residenciales, y la pr\u00e1ctica actual de almacenarlo a cielo abierto era ilegal entonces. Insistieron en que los problemas actuales no exist\u00edan en la \u00e9poca sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Tr\u00e1gicamente, muchas muertes evitables han sido causadas por las pr\u00e1cticas mineras postsovi\u00e9ticas. M\u00faltiples explosiones en las minas se han cobrado vidas, y las entrevistas con los mineros han revelado una verdad inquietante. La zona en la que se han producido frecuentes explosiones en los \u00faltimos a\u00f1os fue sellada en la d\u00e9cada de 1970 bajo la URSS, tras una explosi\u00f3n anterior. No se permit\u00eda la explotaci\u00f3n minera porque se consideraba demasiado peligrosa. Sin embargo, la empresa privada que hoy es propietaria desprecint\u00f3 la zona, lo que tuvo consecuencias fatales. Estas muertes eran totalmente evitables: el resultado de la negligencia en la b\u00fasqueda de un acceso f\u00e1cil al carb\u00f3n.<\/p>\n<p>En la ciudad minera de Kazreti, los habitantes pintaron un panorama sombr\u00edo de su vida actual. Al principio, supuse que su condici\u00f3n de centro minero de la URSS explicar\u00eda su sensaci\u00f3n de hast\u00edo, exceso de trabajo y exposici\u00f3n a la contaminaci\u00f3n, pero los lugare\u00f1os describieron la vida como m\u00e1s vibrante durante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Recordaban la animada vida nocturna, los abundantes acontecimientos deportivos y la posibilidad de viajar a Tiflis y al resto de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a precios asequibles. Los deportes ocupaban un lugar importante en su comunidad, con diversos eventos que se celebraban constantemente, desde los pueblos peque\u00f1os hasta las grandes ciudades. Las escuelas t\u00e9cnicas superiores de estas ciudades aportaron diversidad y nuevos residentes, creando un tejido social din\u00e1mico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los residentes, la gente no s\u00f3lo era socialmente activa, sino tambi\u00e9n f\u00edsicamente m\u00e1s sana y fuerte durante la era sovi\u00e9tica. Destacaron el suministro de alimentos y nutrientes adicionales a cada trabajador, reconociendo los retos de la miner\u00eda para el cuerpo. La alimentaci\u00f3n y la nutrici\u00f3n eran preocupaciones primordiales, con esfuerzos dedicados a garantizar una nutrici\u00f3n adecuada tanto para los trabajadores como para los ni\u00f1os. Este contraste entre el pasado y el presente subraya los cambios significativos en la calidad de vida de la ciudad a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p>En la ciudad minera del manganeso, los mineros soportan agotadores turnos de doce horas, en contraste con la era sovi\u00e9tica, donde las estrictas regulaciones limitaban el trabajo a siete horas, reconociendo el impacto adverso en el cuerpo tras largos periodos en las minas. Esta medida protectora destinada a priorizar el bienestar de los trabajadores se ve socavada hoy en d\u00eda y el sistema de cuotas incentiva las largas jornadas laborales. La mujer de un minero dijo: \u00abQuieren que cumplamos las cuotas como en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, pero no nos dan las ventajas y beneficios de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u00bb.<\/p>\n<p>Un trabajador encargado de detonar las minas de carb\u00f3n relat\u00f3 un incidente traum\u00e1tico que le cost\u00f3 un brazo. Revel\u00f3 la penosa lentitud de respuesta de los param\u00e9dicos, que tardaron una hora entera en llegar. El posterior viaje al hospital m\u00e1s cercano, ahora alejado debido a los cierres de hospitales vinculados a la privatizaci\u00f3n, prolong\u00f3 el calvario durante horas adicionales. La erosi\u00f3n de las normas de salud y seguridad en el trabajo durante la liberalizaci\u00f3n postsovi\u00e9tica surgi\u00f3 como otro patr\u00f3n angustioso en mis conversaciones.<\/p>\n<p>Esta ciudad, antes vibrante, se ha transformado en un paisaje de miner\u00eda insegura, contaminaci\u00f3n y una comunidad obligada a tomar medidas desesperadas. Los residentes est\u00e1n recurriendo a la extracci\u00f3n de manganeso en sus propios patios traseros, lo que subraya las terribles circunstancias econ\u00f3micas y el grado de contaminaci\u00f3n. Adem\u00e1s de la miner\u00eda, el hundimiento de otras industrias anta\u00f1o pr\u00f3speras ha dejado a la ciudad lidiando con las consecuencias de una privatizaci\u00f3n desenfrenada que afecta profundamente al bienestar y la seguridad de sus habitantes.<\/p>\n<p>El papel de los especialistas en enfermedades profesionales ha quedado reducido a ser meramente simb\u00f3lico desde la liberalizaci\u00f3n radical de la d\u00e9cada de 2000. Este periodo est\u00e1 marcado por la destrucci\u00f3n total de los institutos laborales y sociales, la prohibici\u00f3n de los impuestos progresivos y la criminalizaci\u00f3n del comunismo y los s\u00edmbolos comunistas. Durante la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cada a\u00f1o se diagnosticaban aproximadamente doscientos casos de enfermedades profesionales. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os no ha habido diagn\u00f3sticos. La directora de los \u00faltimos vestigios del Instituto de Especialistas Laborales revel\u00f3 que hace unos a\u00f1os realiz\u00f3 dos diagn\u00f3sticos y se enfrent\u00f3 a amenazas de la empresa por hacerlo. Esta instituci\u00f3n, anta\u00f1o vital y ahora desaparecida, alberga d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n sobre seguridad y condiciones laborales, incapaz de compartir sus antiguos hallazgos, realizar nuevas investigaciones o diagnosticar a las personas.<\/p>\n<p>La directora me dijo con franqueza: \u00abVais a pensar que estoy loca, pero la mejor seguridad y salud laboral fue bajo el comunismo\u00bb. Le asegur\u00e9 que no la consideraba loca. Luchando contra la p\u00e9rdida de su prop\u00f3sito profesional y alimentados por una conexi\u00f3n con su identidad a trav\u00e9s del trabajo, estos especialistas se re\u00fanen en un edificio ruinoso para tomar caf\u00e9 y hablar del pasado.<\/p>\n<p>Pero hay quienes tienen una visi\u00f3n diferente de la historia de Georgia y del pasado sovi\u00e9tico, tanto locales como extranjeros que entablan conversaciones matizadas y basadas en pruebas sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Principalmente, vienen a abordar proyectos de historia desencadenados por narrativas hipernacionalistas exageradas. Por desgracia, estos debates tienen dificultades para penetrar en los canales de comunicaci\u00f3n dominantes, a pesar de que la poblaci\u00f3n est\u00e1 dispuesta y preparada para debates m\u00e1s matizados sobre la URSS.<\/p>\n<p>Un n\u00famero significativo, si no la mayor\u00eda, de los que crecieron en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica albergan una visi\u00f3n positiva, cuando no abiertamente afectuosa, de este pasado. Sin embargo, estos sentimientos son a menudo marginados y desestimados por la propaganda imperante en Georgia. Cuando alguien intenta compartir aspectos positivos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, mira cautelosamente a su alrededor para asegurarse de que sus palabras no atraen una atenci\u00f3n no deseada. A lo largo de las d\u00e9cadas, las personas que expresan estos sentimientos han soportado las cr\u00edticas de liberales y conservadores unidos en el anticomunismo, que tachan sus sentimientos de mera \u00abnostalgia\u00bb, trat\u00e1ndolos como ni\u00f1os ingenuos.<\/p>\n<p>La narrativa antisovi\u00e9tica imperante en Georgia act\u00faa como un hechizo encantador, que afecta a todo el mundo, con matices y hechos aparentemente reservados a los profesionales o a la poblaci\u00f3n marginada que se encuentra encerrada aparte. Mientras tanto, los expertos y acad\u00e9micos poseen el potencial para contrarrestar las destructivas narrativas hipernacionalistas, especialmente en el contexto de la Georgia actual. Dado que la propaganda cuenta con el apoyo de instituciones, fondos de subvenci\u00f3n, pol\u00edticas de memoria patrocinadas por el Estado y organizaciones internacionales y regionales, entre otros, es comprensible que se muestren reacios a poner en peligro su estatus en este c\u00edrculo encantado. Admit\u00e1moslo: los acad\u00e9micos no son famosos por su valent\u00eda. Aqu\u00ed es donde nosotros, como socialistas, debemos dar un paso al frente.<\/p>\n<p>Aunque ha sido habitual que los socialistas occidentales se distancien p\u00fablicamente de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (\u00ab\u00a1No, nosotros no somos esa clase de socialistas!\u00bb), persiste la tarea cr\u00edtica de actualizar la historia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica bas\u00e1ndose tanto en las viejas como en las nuevas realidades. Tambi\u00e9n es importante analizar las experiencias de las personas que la vivieron, as\u00ed como las ramificaciones que siguieron, en lugar de limitarse a las memorias escogidas como arma durante la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica representaba el mayor peligro para el capitalismo porque simbolizaba una visi\u00f3n real y evangelizadora de que otro mundo era posible, un concepto que ahora a menudo parece un eslogan de protesta vac\u00edo. Aunque la iniciativa fracas\u00f3 en la URSS en varios momentos, su existencia inspir\u00f3 proyectos ut\u00f3picos a\u00fan m\u00e1s audaces en otros lugares.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fue un importante patrocinador material de la descolonizaci\u00f3n, y su desaparici\u00f3n se deja sentir en todo el mundo. Hoy en d\u00eda, la narrativa dominante sobre el desarrollo no ofrece ninguna alternativa, reforzando una dualidad de n\u00facleo y periferia en las relaciones. Esta brecha afecta tanto a la literatura, el arte, la m\u00fasica y las relaciones interpersonales como a la geopol\u00edtica. Los antiguos ciudadanos sovi\u00e9ticos est\u00e1n separados, sin oportunidades ni medios para volver a conectar, y el Tercer Mundo ya no se solapa con la anta\u00f1o dominante presencia sovi\u00e9tica. En el escenario actual, las \u00e9lites postsovi\u00e9ticas s\u00f3lo est\u00e1n conectadas con Europa, separ\u00e1ndose del resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen innumerables experimentos de \u00e9xito en la URSS que merece la pena revisar y revisar a pesar de la reducci\u00f3n del experimento sovi\u00e9tico a la violencia y la represi\u00f3n en la imaginaci\u00f3n popular. Es l\u00f3gico que la memoria de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica est\u00e9 cada vez m\u00e1s demonizada y distorsionada, lo que resulta evidente en d\u00edas reci\u00e9n acu\u00f1ados como el D\u00eda del Lazo Negro y las injustas comparaciones con el fascismo en toda Europa. Y lo que es m\u00e1s importante, los innumerables luchadores \u2013como mis abuelos\u2013 que sacrificaron sus vidas para derrotar al fascismo est\u00e1n siendo err\u00f3neamente equiparados a los propios fascistas. El fascismo, que surgi\u00f3 originalmente como oposici\u00f3n al socialismo, se ha reformulado parad\u00f3jicamente para oponerse hist\u00f3ricamente al liberalismo en lugar de considerarlo su compa\u00f1ero de cama.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de los debates sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a mera nostalgia es consecuencia de una cuesti\u00f3n m\u00e1s profunda. Desgraciadamente, los debates m\u00e1s s\u00f3lidos y matizados sobre la URSS est\u00e1n ahora confinados al \u00e1mbito de los expertos. Cuando los individuos se ven incapaces de aprovechar su riqueza de conocimientos y contribuir a la reconstrucci\u00f3n de una nueva sociedad \u2013percibidos como reliquias del pasado a la espera de desvanecerse\u2013, el \u00fanico refugio son las conversaciones privadas con amigos y colegas. Este aislamiento de la participaci\u00f3n activa en la configuraci\u00f3n del futuro les limita a compartir recuerdos y reflexiones en c\u00edrculos m\u00e1s reducidos y personales. Refleja el reto m\u00e1s amplio de integrar la sabidur\u00eda y las experiencias del pasado en la narrativa del progreso social.<\/p>\n<p>En respuesta a su marginaci\u00f3n, los nost\u00e1lgicos sovi\u00e9ticos \u2013miembros de la sociedad a menudo privados de sus derechos\u2013 resisten a trav\u00e9s de la preservaci\u00f3n privada de la memoria de la URSS. Con sus conocimientos y experiencias relegados a un segundo plano, esto se convierte en un sutil acto de rebeld\u00eda. Es una forma de mantener una visi\u00f3n del pasado que va m\u00e1s all\u00e1 de la mera nostalgia; es una protesta silenciosa contra su relegaci\u00f3n a los m\u00e1rgenes de la sociedad. Es su afirmaci\u00f3n t\u00e1cita de su valor en la configuraci\u00f3n de la narrativa, aunque se limite a lo interpersonal. Innumerables grupos y p\u00e1ginas de Facebook se dedican a rememorar los mejores tiempos de la URSS. Un sentimiento que se repite a menudo es \u00abTbilisi sol\u00eda ser una relaci\u00f3n\u00bb, que capta la esencia de la compasi\u00f3n entre las personas de la capital de la Georgia sovi\u00e9tica. No era s\u00f3lo una ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica; era una conexi\u00f3n genuina y afectuosa, un marcado contraste con la actualidad.<\/p>\n<p>La gente suele renunciar a su poder por creer que no posee ninguno. El miedo al comunismo y a su potencial para movilizar a la gente en favor de un mundo transformador queda patente en la continua promulgaci\u00f3n de leyes anticomunistas durante la restauraci\u00f3n capitalista. A pesar de treinta a\u00f1os de esfuerzos por enterrar y vilipendiar su memoria, la resistencia del comunismo permanece invicta. Esta lucha perdurable refleja la aprensi\u00f3n subyacente entre los defensores de las ideolog\u00edas capitalistas que reconocen el poder y el atractivo perdurables de una visi\u00f3n que desaf\u00eda el <em>statu quo<\/em>. Los socialistas no deber\u00edan descartar todo el experimento sovi\u00e9tico como un fracaso. Reconociendo el imperativo de redefinir la Georgia sovi\u00e9tica m\u00e1s all\u00e1 de la mera nostalgia, Bryan Gigantino y yo lanzamos el <em>podcast Reimagining Soviet Georgia<\/em>. Nuestro objetivo no es relegar la Georgia sovi\u00e9tica al pasado, sino revitalizarla, convirti\u00e9ndola en una fuerza din\u00e1mica que d\u00e9 forma a nuevas visiones del mundo. El <em>podcast<\/em> pretende inspirar, rescatando la era sovi\u00e9tica de la denigraci\u00f3n y de asociaciones infundadas con el fascismo. Abogamos por ir m\u00e1s all\u00e1 de los debates acad\u00e9micos y a\u00f1adir otro frente adem\u00e1s de rememorar el pasado sovi\u00e9tico \u00fanicamente alrededor de la mesa.<\/p>\n<p><i>Sopiko Japaridze es presidenta de la Red Solidaridad, un sindicato de trabajadores sanitarios y asistenciales de Georgia, y presentadora del podcast de historia Reimagining Soviet Georgia.<\/i><\/p>\n<p>Fuente: MRonline (<a href=\"https:\/\/mronline.org\/2023\/12\/15\/why-reimagine-soviet-georgia\/\">https:\/\/mronline.org\/2023\/12\/15\/why-reimagine-soviet-georgia\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no tienes cuidado, los peri\u00f3dicos te har\u00e1n odiar a la gente que est\u00e1 siendo oprimida, y amar a la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14743,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2076,17,26,28],"tags":[],"class_list":["post-14742","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-georgia","category-historia","category-historia-del-comunismo","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14742\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}