{"id":14751,"date":"2023-12-27T05:00:09","date_gmt":"2023-12-27T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14751"},"modified":"2023-12-24T02:52:29","modified_gmt":"2023-12-24T01:52:29","slug":"del-colapsismo-y-sus-enemigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14751","title":{"rendered":"Del colapsismo y sus enemigos"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Cambio Clim\u00e1tico y posicionamientos pol\u00edticos<\/strong><\/h3>\n<p>El calentamiento global antropog\u00e9nico, descubierto en los a\u00f1os 60 del siglo pasado por departamentos de investigaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas petroleras \u2014hay evidencias de Shell y de EXXON, aunque es de suponer que otras grandes petroleras dispondr\u00edan tambi\u00e9n de informaci\u00f3n al respecto\u2014 fue celosamente escondido durante veinte a\u00f1os. Puede considerarse que la comparecencia p\u00fablica del climat\u00f3logo de la NASA James Hansen, en la que puso al d\u00eda del estado de la cuesti\u00f3n a los congresistas norteamericanos \u2014y, por extensi\u00f3n, <em>urbi et orbi<\/em>\u2014, fue el hito que rompi\u00f3 ese silencio y que dio paso a multitud de informes cient\u00edficos que alertaban de la situaci\u00f3n. A partir de entonces, la agenda comunicativa del <em>lobby<\/em> mundial de los combustibles f\u00f3siles pas\u00f3 de la ocultaci\u00f3n a la negaci\u00f3n, o al ninguneo, del problema. Ahora nos encontramos en los inicios de una tercera etapa de comunicaci\u00f3n que refleja un cambio t\u00e1ctico radical: de la pasividad y el boicot, a la pretensi\u00f3n de protagonismo por parte de estas grandes corporaciones y sus aliados.<\/p>\n<p>En lo que va de siglo, y especialmente en su segunda d\u00e9cada, la comunidad cient\u00edfica, casi por unanimidad, ha ido avalando, pese a presiones y variopintos intentos de soborno, la realidad del cambio clim\u00e1tico (<acronym title=\"Cambio Clim\u00e1tico\">CC<\/acronym>), de su causaci\u00f3n por un exceso de emisiones de CO<sub>2<\/sub> y otros gases de efecto invernadero, y de las consecuencias catastr\u00f3ficas para las sociedades humanas a que puede dar lugar. Aunque todav\u00eda quedan n\u00facleos muy minoritarios, especialmente en \u00e1mbitos de extrema derecha, los grandes financiadores de <em>think tanks<\/em> negacionistas han dejado de poner dinero (incluso los tristemente c\u00e9lebres hermanos Koch; o eso dicen ellos) y el respaldo al negacionismo, incluso a la <em>neutralidad<\/em>, ha desaparecido en los grandes medios y dem\u00e1s hacedores de la opini\u00f3n p\u00fablica. P\u00fablicamente nadie con un m\u00ednimo de verosimilitud cient\u00edfica lo defiende y la crisis clim\u00e1tica se acepta casi universalmente como uno de los grandes problemas de nuestro tiempo. Ya no se puede mantener invisible el elefante en la habitaci\u00f3n. Hay que modificar la narrativa, pero sin que deje de estar al servicio del objetivo irrenunciable: la obtenci\u00f3n de ganancias que hace posible la acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14765\" class=\"wp-caption alignright\" aria-describedby=\"caption-attachment-14765\"><\/figure>\n<p>Y es que, si el discurso ha cambiado en estos cincuenta a\u00f1os, no as\u00ed quienes lo elaboran, difunden y, dir\u00edamos, imponen. En el marco estructural del capitalismo, las grandes corporaciones extractivas, industriales y comerciales \u2014entre las cuales, las del sector energ\u00e9tico en primera fila\u2014 fusionadas con el sector financiero, han adquirido mucho m\u00e1s poder relativo que entonces. La fase neoliberal del modo de producci\u00f3n capitalista ha supuesto una concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico sin precedentes y ha subordinando a los poderes pol\u00edticos y culturales como nunca antes en la historia contempor\u00e1nea; todo ello en medio del progresivo declinar de una izquierda sin apenas ya se\u00f1ales de identidad, y cuya inoperatividad la hace semirresidual. Por todo esto, cualquier reflexi\u00f3n en torno a la tem\u00e1tica del CC \u2014y, en general, de la Crisis Ecol\u00f3gica Global (<acronym title=\"Crisis Ecol\u00f3gica Global\">CEG<\/acronym>), de la que el CC es un componente\u2014, y de sus posibles soluciones debe tener en cuenta la estructura actual de poder en el mundo y las relaciones de fuerzas \u2014en continuo cambio, pero, me temo, no favorable por ahora a las opciones emancipadoras\u2014 entre las distintas capas y sectores sociales en pugna por conseguir sus intereses (o su supervivencia).<\/p>\n<p>Tras el abandono del negacionismo, el sector empresarial energ\u00e9tico y sus ramificaciones pol\u00edticas y medi\u00e1ticas han dado una vuelta de tuerca al cl\u00e1sico principio de que \u201csi no puedes con tu enemigo, \u00fanete a \u00e9l\u201d convirti\u00e9ndolo en \u201csi no puedes con tu enemigo, ocupa su lugar: supl\u00e1ntalo\u201d. O, dicho de otra forma: \u201carreb\u00e1tale el objetivo al enemigo\u201d (para hacerlo inalcanzable, claro). Mediante un giro t\u00e1ctico espectacular, el poder corporativo trasnacional, directamente o a trav\u00e9s de Estados e Instituciones p\u00fablicas y privadas internacionales, toma las riendas de la lucha contra el CC \u2014desplazando a los m\u00e1rgenes a quienes la hab\u00edan sostenido antes\u2014 y decide c\u00f3mo se lleva a cabo. Por supuesto, para ello cuenta con el monopolio de los instrumentos conformadores de la opini\u00f3n p\u00fablica y del sentido com\u00fan de \u00e9poca, encargados de <em>vender el relato<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed, la propuesta del <em>establishment<\/em> a la CEG (aunque, de hecho, sea s\u00f3lo al CC, y deje de lado los otros l\u00edmites ecol\u00f3gicos ya sobrepasados) se resume en dos palabras: Capitalismo Verde (<acronym title=\"Capitalismo Verde\">CV<\/acronym>). En s\u00edntesis, el CV consiste en abordar esta problem\u00e1tica observando dos principios que han de regir todas las acciones que se emprendan. Uno de ellos es macro: nada de lo que se haga puede, ni m\u00ednimamente, poner en cuesti\u00f3n el orden capitalista y debe supeditarse al funcionamiento de unos mercados (supuestamente) libres. El segundo es micro: cada una de las actuaciones debe inspirarse en el eslogan capitalista que preconiza hacer de las crisis oportunidades (de negocios). Las medidas que se adopten para (pretendidamente) atajar el deterioro ecol\u00f3gico deben proporcionar beneficios al sector privado; de ning\u00fan modo pueden entrar en contradicci\u00f3n con los <em>business as usual<\/em> (<acronym title=\"Business As Usual\">BAU<\/acronym>s). Los BAUs <em>verdes<\/em> har\u00e1n posible, nos cuentan, detener el cambio clim\u00e1tico y, al tiempo, seguir a lo nuestro, o sea, al consumo y a las ganancias empresariales sin l\u00edmites. Medicina y golosina.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14767\" class=\"wp-caption alignright\" aria-describedby=\"caption-attachment-14767\"><\/figure>\n<p>Mencionaba arriba el ardid que busca eliminar al enemigo usurp\u00e1ndole su espacio pol\u00edtico. Aqu\u00ed, al enemigo podemos llamarlo, gen\u00e9ricamente, <em>Ecologismo<\/em>. Y hablar de enemigo es hablar de guerra. \u00bfQu\u00e9 hacer con el CC se ha convertido en un <em>casus belli<\/em> que enfrenta al capitalismo financiero-industrial con los movimientos ecologistas? Este enfrentamiento contin\u00faa, ampli\u00e1ndolo, el que ya ten\u00eda lugar desde el inicio del ecologismo entre quienes consideran la Tierra como un mero contenedor de materias primas \u2014lo que normaliza la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de ecosistemas\u2014 y quienes, valorando la Naturaleza en s\u00ed misma, se oponen a esa relaci\u00f3n destructiva. Ahora, si estuvi\u00e9semos filmando esa contienda, habr\u00edamos llegado al cl\u00edmax. La batalla final en que todo se decide. Ya no se combate contra la construcci\u00f3n de una presa, la instalaci\u00f3n de una central nuclear o la contaminaci\u00f3n del aire urbano y sus consecuencias negativas. Se combate contra la suma de todo eso, se combate contra el ecocidio global a la vuelta de la esquina.<\/p>\n<p>Una extra\u00f1a guerra en que todos los contendientes parecen perseguir el mismo objetivo \u2014luchan entre s\u00ed, en lugar de aliarse, contra un enemigo com\u00fan\u2014, y en la que el objeto de conflicto ser\u00edan los medios para alcanzarlo. Perm\u00edtaseme usar una brocha de trazo un tanto grueso y denominar a los bandos en liza <em>CV<\/em> y <em>Ecologismo<\/em>. Ya indiqu\u00e9 quien sostiene el CV: empresas y aparatos estatales y paraestatales; me ocupar\u00e9 ahora, tambi\u00e9n muy sumariamente, del Ecologismo. Considero aqu\u00ed Ecologismo al conjunto de todos los activistas y organizaciones ecologistas tradicionales que han colocado la CEG, globalmente, como su preocupaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n primordial. Tambi\u00e9n a personas, generalmente cient\u00edficas, que confluyen con los anteriores aunque no tengan un <em>pedigree<\/em> ecologista. Es obvio, pues, que el poder \u2014actual, real, no potencial\u2014 de unos y otros es extremadamente dis\u00edmil, aunque, ciertamente, el desarrollo de la CEG va reduciendo la distancia.<\/p>\n<p>Ve\u00edamos que postuladores del CV y ecologistas pueden llegar a coincidir, <em>grosso modo<\/em>, en el diagn\u00f3stico \u2014la realidad amenazante del CC\u2014 pero disienten en el pron\u00f3stico y la terapia, que vendr\u00edan determinados por la respuesta que se d\u00e9 a la siguiente pregunta: \u00ab\u00bfEs posible ejecutar medidas econ\u00f3micas y sociales efectivas dentro del marco socioecon\u00f3mico del capitalismo que puedan detener la CEG?\u00bb A primera vista, no cabr\u00edan m\u00e1s respuestas que el \u00abs\u00ed\u00bb del CV y el \u00abno\u00bb del Ecologismo. El <em>s\u00ed<\/em> del CV es incondicional: el libre movimiento de mercanc\u00edas y capitales, y s\u00f3lo \u00e9l, har\u00e1 posible, mediante la fijaci\u00f3n de precios por los mecanismos de oferta\/demanda, la transici\u00f3n energ\u00e9tica que impida el desarrollo del CC; en consecuencia, toda medida adoptada a tal fin ha de ser <em>business friendly<\/em>. Pero la disyuntiva \u2014<em>si<\/em> o <em>no<\/em>\u2014 no est\u00e1 tan clara, por el lado del Ecologismo, cuyo <em>no<\/em>, presumiblemente, habr\u00eda de ser tan tajante como el <em>s\u00ed<\/em> del CV. Pero no es tan sencillo.<\/p>\n<p>Y es que el Ecologismo no incluye entre sus fundamentos te\u00f3ricos constitutivos el anticapitalismo. Los capitalistas son capitalistas, pero los ecologistas no son necesariamente contrarios al Capitalismo. De hecho, algunos no lo son. A lo sumo, y parafraseando a Simone de Beauvoir, el Ecologismo no nace anticapitalista, deviene anticapitalista \u2014y no necesariamente\u2014 a trav\u00e9s de sus experiencias de lucha. Esta circunstancia exige precisar los criterios que permiten trazar la l\u00ednea divisoria entre CV y Ecologismo.<\/p>\n<p>Propongo, aunque reconozco que es un poco alambicado y no resuelve la amplia casu\u00edstica existente, que el criterio sea que, aunque pueda existir, y existe, un Ecologismo conciliador con el Capitalismo, todo ecologista antepondr\u00e1 la lucha contra el CC a cualquier inter\u00e9s mercantil y, llegado el caso, al modo de producci\u00f3n capitalista en su conjunto. En contraste, para el CV el Capitalismo no es negociable, si hay que escoger entre colapso y desmantelamiento del modo de producci\u00f3n capitalista, optar\u00e1, de facto, por el colapso. Esta distinci\u00f3n es necesaria para entender de la tem\u00e1tica del colapsismo, que paso a esbozar.<\/p>\n<h3><strong>Colapso, Colapso Social Contempor\u00e1neo y Colapsismo<\/strong><\/h3>\n<figure id=\"attachment_14770\" class=\"wp-caption alignright\" aria-describedby=\"caption-attachment-14770\"><figcaption id=\"caption-attachment-14770\" class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>El t\u00e9rmino <em>colapso<\/em>, tan en boga, es utilizado frecuentemente con ligereza, cuando no manipulado para reforzar las posiciones pol\u00edticas de cada cual. Por ello, creo que es necesaria una muy breve caracterizaci\u00f3n del concepto gen\u00e9rico de <em>colapso<\/em> y el del colapso concreto del que estamos hablando tal como lo entiendo y lo uso. Un colapso, en general, es la ruptura irreversible de las relaciones que definen un sistema, de modo que \u00e9ste deja de ser funcional a los sistemas superiores en que se integra (un sistema aislado s\u00f3lo colapsa, <em>stricto sensu<\/em>, si desaparece en tanto que sistema). Cuando el sistema que se desorganiza es una sociedad humana, o varias, o una civilizaci\u00f3n completa, se habla de <em>colapso social<\/em>, un acontecimiento hist\u00f3rico que da lugar al desmoronamiento de las estructuras y relaciones sociales existentes en un territorio poblado. Un colapso social, sea cual fuere su causa material, end\u00f3gena o ex\u00f3gena (el famoso meteorito), siempre es de naturaleza psicosocial, opera en el \u00e1mbito de la subjetividad de masas. La inminencia de la cat\u00e1strofe origina un estado de p\u00e1nico general tal que los v\u00ednculos interpersonales y grupales se rompen, las instituciones p\u00fablicas se tornan in\u00fatiles (con la posible excepci\u00f3n de las represivas) y no hay una alternativa preparada hist\u00f3ricamente para sustituirlos y construir una nueva cohesi\u00f3n social autorreproducida que mantenga la complejidad estructural y tecnol\u00f3gica de la anterior. Si hay supervivientes, el nuevo orden social y su aparataje tecnol\u00f3gico, dada la inmensa destrucci\u00f3n que se produce, son mucho m\u00e1s simples que los anteriores. Un colapso social, a diferencia de los procesos hist\u00f3ricos normales, que pueden durar siglos, es de corta duraci\u00f3n, pongamos entre uno y cinco a\u00f1os, diez a lo sumo.<\/p>\n<p>En este texto me referir\u00e9 a un colapso social concreto, el que se producir\u00eda a corto o medio plazo, de enorme intensidad y alcance planetario: lo denominar\u00e9 <em>Colapso Social Contempor\u00e1neo<\/em> (<acronym title=\"Colapso Social Contempor\u00e1neo\">CSC<\/acronym>). Colapso social, no <em>colapso clim\u00e1tico<\/em> o <em>colapso ecol\u00f3gico<\/em>, que leo a veces, confundiendo causas \u2014las crisis sist\u00e9micas en curso\u2014 y efectos \u2014el colapso social. El CSC ser\u00eda una consecuencia de las interrelaciones retroalimentadas entre los tres tipos de crisis en que est\u00e1n sumidas las sociedades capitalistas, sean imperialistas, coloniales o semiperif\u00e9ricas:<\/p>\n<ol>\n<li>las crisis pol\u00edticas, que se ponen de manifiesto en la creciente incapacidad de establecer gobernabilidades eficaces y estables basadas en mecanismos liberal-parlamentarios y en la consecuente emergencia y crecimiento de las opciones populistas de extrema derecha en Europa y Estados Unidos; asimismo, la competencia interimperial que, en un marco de escasez de recursos, amenaza con conflictos b\u00e9licos cada vez m\u00e1s frecuentes y destructivos;<\/li>\n<li>las crisis econ\u00f3micas, producto de la combinaci\u00f3n de un capitalismo cada vez con mayores dificultades para la reproducci\u00f3n ampliada de capital, debido, sobre todo, a la hipertrofia de capital ficticio y el agotamiento de los recursos naturales que constituyen el <em>input<\/em> de los procesos productivos; y,<\/li>\n<li>la crisis ecol\u00f3gica global (CEG), la destrucci\u00f3n continua y creciente de millares de ecosistemas que amenaza la del ecosistema Tierra.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es previsible que esta \u00faltima vaya a ser la causante inmediata del CSC, y que, en concreto, sea el CC quien prenda la mecha del colapso. Pero no necesariamente. Por ejemplo, antes de que el cambio clim\u00e1tico dispare el CSC, una crisis interimperialista puede devenir en una guerra entre grandes potencias y el empleo masivo de armamento nuclear, lo que asegurar\u00eda un CSC quiz\u00e1 a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tico que el producido en primer lugar por el CC. Soslayando las crisis pol\u00edticas, b\u00e9licas y econ\u00f3micas, me centrar\u00e9 en \u00e9ste en tanto que resultado de la CEG llevada a su extremo: la perturbaci\u00f3n global del ecosistema Tierra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8067\" class=\"wp-caption alignright\" aria-describedby=\"caption-attachment-8067\"><\/figure>\n<p>Es evidente que, si se frena la CEG antes de llegar a ese punto, o se aten\u00faan sus manifestaciones catastr\u00f3ficas, se evitar\u00eda el CSC (en lo que respecta a la causa <em>(c)<\/em> de arriba). Esta perogrullada marca la divisi\u00f3n, entre todos quienes se preocupan, o ponen cara de preocupaci\u00f3n, ante las perspectivas clim\u00e1ticas, en dos grupos: <em>colapsistas<\/em> y <em>no colapsistas<\/em>. Los primeros consideran que el CC (en tanto que avanzada del CEG) no se puede ya detener y que, en consecuencia, el CSC es inevitable; los segundos opinan lo contrario. Teniendo en cuenta que la controversia se ubica en un pron\u00f3stico de del futuro y que \u00e9ste, por mucha Ciencia que se aplique, es incognoscible, hay muy diversos grados de certeza que dificultan establecer una l\u00ednea divisoria entre unos y otros. As\u00ed, afirmar que hay un 40% de probabilidades de CSC, aparte de la propia arbitrariedad del porcentaje, no vale de gran cosa. En \u00faltima instancia hay un momento <em>decisionista<\/em> insoslayable. En mi opini\u00f3n, el rasgo m\u00e1s \u00fatil que permite diferenciarlos se manifiesta en la praxis que adoptan. Los colapsistas son aquellos que consideran que la probabilidad del CSC es lo suficientemente alta como para anteponer el uso de los recursos econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y operativos existentes a medidas de adaptaci\u00f3n material y psicol\u00f3gica a las que persiguen impedir el CSC. No evitar el CSC \u2014empe\u00f1o vano\u2014 sino prepararse para \u00e9l de modo que la destrucci\u00f3n sea lo m\u00e1s leve posible y que se pueda salvar o recuperar el mayor numero de cosas de nuestra civilizaci\u00f3n que se juzguen valiosas y sean compatibles con unas sociedades mucho m\u00e1s sencillas y frugales. Los no-colapsistas consideran que aun estamos a tiempo para poner en marcha medidas t\u00e9cnicas y sociales que detengan o minimice el CC de modo que no conduzca al CSC. Lo que permite distinguir a colapsistas y no-colapsistas es lo que hacen, no lo que dicen, pues con frecuencia no hay coherencia entre su teor\u00eda y su pr\u00e1ctica.<\/p>\n<h3>Configuraciones pol\u00edticas frente al Colapso Social Contempor\u00e1neo<\/h3>\n<p>Sobre la base de lo expuesto contemplar\u00e9 seis subdivisiones del conjunto de las personas, asociaciones e instituciones que tienen que afrontan activamente el CC y el (posible) CSC por \u00e9l originado, utilizando para ello dos criterios, la actitud ante el Capitalismo \u2014procapitalismo, no-anticapitalismo (aceptaci\u00f3n del capitalismo como espacio de praxis), y anticapitalismo\u2014 y ante el CSC \u2014colapsismo y no-colapsismo. Asociar\u00e9 esos con las fuerzas reales que operan en la escena sociopol\u00edtica mundial. No est\u00e1n todas las combinaciones posibles, s\u00f3lo las viables, por ejemplo, no cabe un procapitalismo colapsista, que ser\u00eda contradictorio en el mundo real.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Procapitalismo y no-colapsismo.<\/strong> Es evidente que caracteriza al establishment pol\u00edtico y econ\u00f3mico mundial con su CV; no requiere m\u00e1s explicaciones.<\/li>\n<li><strong>Ecologismo, no-anticapitalismo y no-colapsismo.<\/strong> Defiende una acci\u00f3n eficiente contra el CC \u2014lo que implica su no-colapsismo\u2014 manteniendo las relaciones capitalistas de producci\u00f3n. Aunque diverso, como el resto de los espacios (exceptuando el anterior, que es monol\u00edtico), aqu\u00ed se sit\u00faa el conglomerado de posiciones que constituyen lo que conceptuar\u00e9 como <em>Green Deal<\/em> (<acronym title=\"Green Deal\">GD<\/acronym>), o <em>Green New Deal<\/em> (<acronym title=\"Green New Deal\">GND<\/acronym>) cuando se pretende acentuar el paralelismo con el <em>New Deal<\/em> roosveltiano de la Gran Depresi\u00f3n). El GD designa, en este texto, una posici\u00f3n pol\u00edtica espec\u00edfica dentro del Ecologismo, por muy tibia que sea, con independencia de la autoetiquetaci\u00f3n de cada colectivo. As\u00ed, por mucho que las pol\u00edticas de la Comisi\u00f3n Europea en relaci\u00f3n con el CC se agrupan bajo el sello <em>European Green Deal<\/em>, son puro CV, no GD.Exceptuando el caso de Estados Unidos, donde es el ala izquierda del partido Dem\u00f3crata quien aboca por el GD, los defensores de esta pol\u00edtica son los continuadores, o los restos, de los partidos eurocomunistas europeo, y, en general, de las izquierdas a la izquierda de la Socialdemocracia. Unas organizaciones que en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX contemplaron con absoluta incomprensi\u00f3n la emergencia del movimiento ecologista, para inmediatamente despu\u00e9s de (nada nuevo) intentar capitalizarlo, y liderarlo, integrando la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica \u2014eso s\u00ed, como <em>contradicci\u00f3n secundaria<\/em>\u2014 en sus programas. No les sali\u00f3 muy bien el empe\u00f1o, y ahora, dado que la <em>contradicci\u00f3n principal<\/em> est\u00e1 a la baja, se presentan como la alternativa realista y progresista al CC, fundi\u00e9ndose, o en competencia, con los partidos verdes, ese sedicente <em>ecologismo pol\u00edtico<\/em> (como si hubiera un <em>ecologismo apol\u00edtico<\/em>, o no hubiera otra pol\u00edtica que la institucional) surgido de la fracci\u00f3n posibilista del movimiento ecologista original. Aunque debo a\u00f1adir que buena parte de los partidos verdes, t\u00edpicamente el alem\u00e1n, son abiertamente partidarios del CV (y, dicho se de paso, m\u00e1s belicistas que los halcones de la derecha; \u00a1Ay, Petra Kelly!).Por otro lado, el desplazamiento pol\u00edtico e ideol\u00f3gico de las sociedades del Norte Global desde los 1970s del siglo pasado, intensamente acentuado en los \u00faltimos a\u00f1os, ha alterado las referencias ideol\u00f3gicas tradicionales. A los herederos de la Socialdemocracia cl\u00e1sica \u2014la que se pas\u00f3 con armas y bagajes al campo capitalista en esos a\u00f1os o antes\u2014 le conviene m\u00e1s la calificaci\u00f3n de <em>socioliberales<\/em>, mientras que la izquierda <em>greendealer<\/em>, por sus programas y sus nociones generales, conforma la socialdemocracia de hoy en d\u00eda, al desarrollar su actividad b\u00e1sicamente dentro de las instituciones estatales o paraestatales y el juego pol\u00edtico liberal-parlamentario, lo que conlleva que, de hecho, se sostiene que ese marco de actuaci\u00f3n, la acci\u00f3n gubernamental y parlamentaria, es el m\u00e1s adecuado para para resolver los problemas ecol\u00f3gicos. Como la Socialdemocracia cl\u00e1sica: a la utop\u00eda a trav\u00e9s del Estado.\n<p>Los <em>greendealers<\/em> no son no-anticapitalistas, aunque tampoco declaradamente procapitalistas; si bien suelen elaborar un discurso ambiguo \u2014hablan poco de capitalismo y mucho de neoliberalismo, como si no fuesen, hoy, lo mismo\u2014, las medidas que proponen se presentan como compatibles con el Mercado y el Capital, a lo sumo contando con un Estado que amortig\u00fce los excesos de aquellos. En l\u00edneas generales, proponen pol\u00edticas econ\u00f3micas de corte keynesiano; bastante m\u00e1s neokeynesiano que postkeynesiano, es decir un keynesianismo <em>soft<\/em>. Son tambi\u00e9n, claro, no-colapsistas. Y ejercen un no-colapsismo militante, convertido en <em>anticolapsismo<\/em> activo, incluso a veces m\u00e1s vehemente en su cr\u00edtica que en la que dirigen al CV. Tiene su l\u00f3gica. El <em>greendealismo<\/em> necesita presentarse como elemento definidor de la izquierda y del Ecologismo del siglo XXI. Parte de su nicho electoral es, en principio, el del conjunto de ecologistas \u2014en un sentido muy amplio, desde activistas a quienes simpatizan con el ecologismo. Dentro de esa amplia masa se encuentran, adem\u00e1s de ellos mismo, los colapsistas y los anticapitalistas \u2014ambos detractores del GD\u2014 y de una mayor\u00eda que duda y se mueve entre esas posiciones. Los colapsistas y anticapitalistas no suelen presentarse a elecciones generales ni tampoco llaman expl\u00edcitamente a la abstenci\u00f3n, pero se supone, con raz\u00f3n, que la influencia que ejercen, su asimilaci\u00f3n del GD a algo as\u00ed como la <em>cara B<\/em> progre del CV \u2014ciertamente, casos como los citados verdes verdes alemanes o las propuestas de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio Cortez abonan esta visi\u00f3n\u2014 no motiva mucho a los indecisos a votarlos. Por esto dec\u00eda arriba, que el no-colapsismo de los <em>greendealers<\/em> se convierte en anticolapsismo en su obsesi\u00f3n por ganar votantes.<\/li>\n<li><strong>Ecologismo, anticapitalismo y no-colapsismo.<\/strong> Este espacio pol\u00edtico se distingue del anterior por introducir el anticapitalismo, manteniendo el no-colapsismo. Se apoya en dos postulados:\n<ol>\n<li>Para evitar el CSC es necesario adoptar pr\u00e1cticas que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que puede aceptar el Modo de Producci\u00f3n Capitalista y la econom\u00eda de Mercado (lo que no necesariamente exige renunciar a la utilizaci\u00f3n parcial, sectorial o interina de mecanismos de mercado): es necesario dejar atr\u00e1s el Capitalismo.<\/li>\n<li>El CSC es, a\u00fan, evitable (luego\u2026 apl\u00edquese <em>(a)<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Este es el planteamiento t\u00edpico de los diversos ecosocialismos. En lo que se refiere a la pr\u00e1ctica de \u00e9stos, a veces puede ser confundida con la de los <em>greendealers<\/em> m\u00e1s radicales, pero lo que hay debajo de cada una es muy distinta. Los primeros creen factible reformar el neoliberalismo para dar lugar a un capitalismo <em>de rostro humano<\/em>, en cuyo marco fuesen posibles actuaciones efectivas para controlar el CC aunque chocaran con los intereses del gran Capital. Los ecosocialistas proponen, a veces, medidas similares a aquellos, pero no las juzgan viables, m\u00e1s bien su prop\u00f3sito es agudizar las contradicciones del sistema y <em>educar<\/em> a las masas en una perspectiva revolucionaria. <em>Reivindicaciones transitorias<\/em>, que dir\u00edan los trotskistas. Sin socialismo no hay salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Soy consciente de que esta cuesti\u00f3n de la <em>esencia<\/em> del Capitalismo, de los l\u00edmites que marcan hasta qu\u00e9 tipo de estructura econ\u00f3mica es capitalista y cuando es <em>otra cosa<\/em>, es un asunto harto complejo. Una variante del mismo, la disputa entre <em>reforma y revoluci\u00f3n<\/em>, fue el eje en torno al cual gir\u00f3 el debate ideol\u00f3gico de la izquierda en el siglo XX, sin llegar a resolverse. Obviamente, no voy a entrar aqu\u00ed en esa tem\u00e1tica. No obstante, a efectos de este texto, creo se puede soslayar, si en el lugar de Capitalismo\/Anticapitalismo ponemos Crecentismo\/Decrecentismo. La idea de los ecosocialistas y de los que se describen m\u00e1s abajo es que la condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> de cualquier lucha seria contra el CC exige restringir dr\u00e1sticamente el uso en toda actividad econ\u00f3mica \u2014extracci\u00f3n, producci\u00f3n, distribuci\u00f3n, consumo\u2014 de materiales naturales y el monto de energ\u00eda total (no basta con sustituir energ\u00eda f\u00f3sil por renovable). Exige un decrecimiento contundente, y el Capitalismo es una econom\u00eda que se basa en el crecimiento, que necesita crecer para cumplir su esencia: acumular m\u00e1s riqueza en menos manos. Al fin y al cabo, \u00abel Capital es el valor que se (auto)revaloriza\u00bb, o, al menos, es lo que dicen los nuevos m\u00edsticos con licenciaturas en ADE. Por mucho que los economistas mareen la perdiz midiendo el crecimiento en t\u00e9rminos monetarios, todo incremento de PIB implica necesariamente m\u00e1s consumo de energ\u00eda y de materiales. Las invocaciones a la <em>desmaterializaci\u00f3n<\/em> o al <em>desacoplamiento<\/em> han sido un bonito intento, pero no cuelan. Decrecimiento y Capitalismo son incompatibles. Si alg\u00fan <em>greendealer<\/em> o similar lo objetase y planteara un decrecimiento sin salir del Capitalismo, tendr\u00eda que demostrar su viabilidad real no fundada sobre hip\u00f3tesis extravagantes. No es casualidad que los <em>greendealers<\/em> hablen mucho de <em>sostenibilidad<\/em>, pero huyan como alma que lleva el diablo de la palabra tab\u00fa: <em>decrecimiento<\/em>. V\u00e9ase, por ejemplo, el programa electoral de Sumar. Tampoco que la escondan bajo el m\u00e1s f\u00e1cilmente censurable <em>colapsismo<\/em>. En otro texto hablar\u00e9 de las falacias con que demonizan las posiciones colapsistas.<\/li>\n<li><strong>Ecologismo, anticapitalismo (decrecentismo) y colapsismo.<\/strong> Aqu\u00ed nos encontramos con el colapsismo, cuya tesis primordial es, obviamente, que el CSC es inevitable (algunos incluso opinan que ya estamos colapsando, pero creo que esto es un error conceptual que confunde el CSC con el desarrollo del CC, el cual, en efecto, est\u00e1 ya en curso, quemando etapas). El colapsismo, como sucede con el resto de los espacios pol\u00edticos que estamos caracterizando, no es monol\u00edtico, incluye formulaciones diversas, clasificables desde diversos criterios. El que me parece m\u00e1s interesante distingue dos tipos de colapsismo, a los que denominar\u00e9 <em>colapsismo cient\u00edfico<\/em> y <em>colapsismo pol\u00edtico<\/em> (lo que de ning\u00fan modo significa que el primero sea apol\u00edtico y el segundo acient\u00edfico). Para describirlos, partamos del estado del arte cient\u00edfico sobre el CC, y tomemos como referencia los informes, o metainformes, del IPCC. Desde el primer documento de evaluaci\u00f3n, de 1990, hasta el sexto y \u00faltimo, publicado en 2022, los datos aportados han ido reflejando un empeoramiento de la situaci\u00f3n clim\u00e1tica y una constataci\u00f3n de que las (ya insuficientes) medidas propuestas y objetivos comprometidos en las sucesivas Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico se incumplen por sistema. Obviando este hecho demoledor \u2014se contin\u00faa incrementando la quema de combustibles f\u00f3siles y el CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera\u2014, muchos informes del IPCC y de investigaciones primarias, tras calificar la situaci\u00f3n de <em>dram\u00e1tica<\/em> o <em>cr\u00edtica<\/em>, acaban con lo que es ya una coletilla: que \u201ct\u00e9cnicamente es a\u00fan posible detener el CC\u201d. Ese \u00abt\u00e9cnicamente\u00bb encierra de manera impl\u00edcita un <em>si<\/em> condicional: \u201csi se cumple el conjunto de actuaciones t\u00e9cnicas que habr\u00edan de tomarse para frenar la degradaci\u00f3n antropog\u00e9nica y revertirla; en caso contrario, \u00e9sta aumentar\u00e1 y el CC estallar\u00e1\u201d.Pues bien, el colapsismo <em>cient\u00edfico<\/em> pone en cuesti\u00f3n la vigencia del \u00abt\u00e9cnicamente\u00bb; en general, los informes del IPCC y similares, aunque sean correctos en su parte descriptiva, tienden, a veces de manera exagerada, a edulcorar el estado real del problema, especialmente en documentos para responsables pol\u00edticos. Esta objeci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s que justificada; de hecho, la elaboraci\u00f3n de los <em>Summaries for PolicyMakers<\/em> (<acronym title=\"Summary for PolicyMakers\">SPM<\/acronym>) es poco menos que una batalla en la que gobiernos, <em>lobbies<\/em> y ONGs que presionan cuanto pueden para preservar sus intereses y, en cualquier caso, descartar cualquier <em>catastrofismo<\/em>. El colapsista cient\u00edfico piensa que, por muy descafeinadas que sean sus conclusiones, el proceso de deterioro medioambiental es tan potente y est\u00e1 tan avanzado que, soluciones m\u00e1gicas ecomodernistas aparte \u2014geoingenier\u00eda atmosf\u00e9rica, retirada directa y masiva de CO<sub>2<\/sub> de la atm\u00f3sfera o fusi\u00f3n nuclear\u2014 el CC no puede ya ser frenado por intervenci\u00f3n humana alguna.\n<p>El colapsismo <em>pol\u00edtico<\/em> parte de una perspectiva distinta. No se centra en si <em>no estamos ya<\/em> o <em>estamos todav\u00eda<\/em> en condiciones de tomar una serie de disposiciones t\u00e9cnicas, econ\u00f3micas, sociales, etc. que podr\u00edan ser eficientes hasta el punto de conseguir la mitigaci\u00f3n y el control del CC para que no fuerce el CSC. De hecho, eso es ya un asunto secundario. Lo relevante es que esas medidas <em>no se van a tomar<\/em> porque chocan con los intereses de las oligarqu\u00edas que dominan el mundo, de modo que la imposibilidad de a lugar a la imposibilidad f\u00e1ctica, no hipot\u00e9tica, de evitar el CSC. La continuidad del Capitalismo no se negocia. Los capitalistas mandan, y, se mire por donde se mire, no se ve de donde va a salir la insurgencia mundial que mande el Capitalismo al basurero de la historia en los perentorios plazos en que nos movemos. El colapsismo pol\u00edtico coincide en buena parte con el discurso ecosocialista, pero discrepa en lo esencial: no es posible superar el Capitalismo (con socialismo o otro sistema) aqu\u00ed y ahora.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para acabar, un toque valorativo, pasando del <em>ser<\/em> al <em>deber ser<\/em>. Indicaba antes el da\u00f1o que estas divisiones han causado y causan al movimiento ecologista en general. Partiendo de la base de que todos los ecologistas son conscientes de que el proceso CEG \u2192 CSC es la mayor amenaza que se cierne sobre la Humanidad y que, por tanto, tiene una prioridad absoluta, sus diferencias, ciertamente de calado, no deber\u00edan llevar a enfrentamientos, habr\u00eda que intentar un trabajo en com\u00fan cuando sea posible (y lo ser\u00e1 con frecuencia). Por ejemplo, tanto en la perspectiva de un escenario reformista, revolucionario o de CSC y postCSC, se coincide en el combate contra el individualismo, el consumismo y por una reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica de lo com\u00fan. Tambi\u00e9n, y con independencia del entusiasmo o escepticismo subjetivos, se puede luchar por objetivos conjuntos: dejar los combustibles f\u00f3siles bajo tierra y usar energ\u00edas renovables, descontaminar suelos y mares, proteger especies, etc. Para que se produzca la colaboraci\u00f3n entre todas las corrientes, y en especial de <em>greendealers<\/em> con el resto del Ecologismo, bastar\u00e1 con evitar los juegos de poder entre ellas a la manera capitalista: compitiendo entre s\u00ed por un bot\u00edn. Deber\u00edamos jugar siempre limpio y rehuir las pr\u00e1cticas antagonistas t\u00edpicas de la pol\u00edtica convencional, donde todo vale para anular al rival, y si se lo destruye, mejor. En cualquier caso, el paso del tiempo dar\u00e1 y quitar\u00e1 razones y clarificar\u00e1 expectativas. En breve.<\/p>\n<p>Fuente: <em>15\/15\\15<\/em>, 13-12-2023 (<a href=\"https:\/\/www.15-15-15.org\/webzine\/2023\/12\/13\/del-colapsismo-y-sus-enemigos\/\">https:\/\/www.15-15-15.org\/webzine\/2023\/12\/13\/del-colapsismo-y-sus-enemigos\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cambio Clim\u00e1tico y posicionamientos pol\u00edticos El calentamiento global antropog\u00e9nico, descubierto en los a\u00f1os 60 del siglo pasado por departamentos de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563],"tags":[],"class_list":["post-14751","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14751\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}