{"id":14867,"date":"2024-01-21T05:00:56","date_gmt":"2024-01-21T04:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14867"},"modified":"2024-01-21T03:40:13","modified_gmt":"2024-01-21T02:40:13","slug":"volver-a-lenin-es-una-oportunidad-para-que-la-izquierda-comunista-lleve-a-cabo-la-necesaria-tarea-de-hacer-balance-global-de-la-revolucion-sovietica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14867","title":{"rendered":"\u00abVolver a Lenin es una oportunidad para que la izquierda comunista lleve a cabo la necesaria tarea de hacer balance global de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><em>En el centenario de la muerte de Lenin, recuperamos esta entrevista que Salvador L\u00f3pez Arnal hizo a Constantino B\u00e9rtolo con motivo de la aparici\u00f3n en 2012 de una antolog\u00eda de obras de Lenin editada por este \u00faltimo.<\/em><\/p>\n<p>Nacido en 1946 en Navia de Suarna (Lugo), licenciado en Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica por la Universidad Complutense de Madrid, Constantino B\u00e9rtolo Cadenas ejerci\u00f3 la cr\u00edtica literaria entre 1970 y 1990 en diversos medios de prensa (<i>El Urogallo, El Pa\u00eds<\/i>\u00a0y otros). Desde 1990 viene desempe\u00f1ando funciones ejecutivas en el mundo editorial. Director de la editorial Debate entre 1994 y 2003, cofundador de la Escuela de Letras de Madrid, donde ejerci\u00f3 como Director de Estudios hasta 1995, es actualmente Director Literario de la editorial Caballo de Troya.<\/p>\n<p>Profesor Invitado en distintos Cursos y M\u00e1ster de Edici\u00f3n, en 2008 public\u00f3 el ensayo <i>La cena de los notables,<\/i>\u00a0y en 2009 recibi\u00f3 el Premio Period\u00edstico sobre Lectura de la Fundaci\u00f3n Germ\u00e1n S\u00e1nchez Ruip\u00e9rez.<\/p>\n<p>Nuestra conversaci\u00f3n se ha centrado en esta ocasi\u00f3n en su \u00faltima publicaci\u00f3n: una antolog\u00eda de la obra del revolucionario sovi\u00e9tico que lleva por t\u00edtulo <em>Lenin. El revolucionario que no sab\u00eda demasiado<\/em> que ha sido editada recientemente por Los Libros de la Catarata.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">****<\/p>\n<p><b>Empiezo con una bater\u00eda de preguntas, disc\u00falpame. \u00bfPor qu\u00e9 editar hoy a Lenin? \u00bfNo es una afirmaci\u00f3n universalmente compartida, a derecha e incluso en la mayor\u00eda de las izquierdas, que el autor de\u00a0<\/b><i><b>Qu\u00e9 hacer<\/b><\/i>\u00a0<b>es hoy un \u00abperro muerto\u00bb? Item m\u00e1s: la colecci\u00f3n en que has publicado la antolog\u00eda lleva por t\u00edtulo \u00abCl\u00e1sicos del pensamiento cr\u00edtico\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 sentido Lenin es un cl\u00e1sico?<\/b><\/p>\n<p>Quiero pensar que editar hoy a Lenin es una forma de resistirse a los imperativos de las culturas bienpensantes, de izquierdas o derechas, y de insistir en aquello de \u00ablos muertos que vos mat\u00e1is gozan de buena salud\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista editorial su publicaci\u00f3n en estos momentos no responde a ninguna ocasi\u00f3n coyuntural pues la antolog\u00eda aparece dentro de una colecci\u00f3n \u00abCl\u00e1sicos del Pensamiento Cr\u00edtico\u00bb en donde ya se hab\u00eda publicado con anterioridad los correspondientes a Trostky o Marcuse. Pero evidentemente, las consideraciones sobre el aqu\u00ed y el ahora, es decir, sobre el imaginable \u00abhorizonte de expectativas\u00bb con que cab\u00eda pensar su recepci\u00f3n, desempe\u00f1aron no solo un papel principal sino un claro aliciente a la hora de elaborar su orientaci\u00f3n y contenido. Entiendo que despu\u00e9s de d\u00e9cadas de anomia social la crisis econ\u00f3mica ha vuelto a poner sobre el tapete de lo pol\u00edtico cuestiones que parec\u00edan desterradas por ese \u00abfin de la historia\u00bb del que hablaba Fukuyama y que es un paradigma ideol\u00f3gico m\u00e1s interiorizado de lo que parece y que viaja de contrabando disfrazado de realismo o crudo pragmatismo. Creo que fen\u00f3menos como el 15M, dejando ahora aparte el an\u00e1lisis de sus posibles significados, dan lugar a la necesidad de repensar pol\u00edticamente temas tan \u00ableninistas\u00bb como la organizaci\u00f3n del descontento y la protesta o lo que bien podr\u00edamos llamar \u00abla organizaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n\u00bb. El \u00ableninismo\u00bb parecer\u00eda estar en la ant\u00edpodas de las preocupaciones, intereses o necesidades del movimiento asambleario que viene caracterizando al 15M pero tambi\u00e9n es cierto que lo que vulgar e interesadamente se conoce\/desconoce como \u00abel leninismo\u00bb poco o nada tiene que ver con el pensar de Lenin. Por desgracia, y no solo desde la derecha, se ha tratado \u2013y con bastante \u00e9xito\u2013 de descalificar el pensar y el actuar de Lenin adjudic\u00e1ndole una rigidez mental que en realidad es lo propio del parlamentarismo fundamentalista, de la socialdemocracia m\u00e1s dogm\u00e1tica o del neoliberalismo salvaje que hoy es due\u00f1o y se\u00f1or de eso que llamamos los mercados. El dogmatismo de los que se presentan como antidogm\u00e1ticos dar\u00eda para varias tesis doctorales. Publicar a Lenin hoy puede ser una impertinencia pero quiero pensar que en caso de serlo ser\u00eda una impertinencia necesaria, al fin y al cabo un cl\u00e1sico es alguien que aporta, m\u00e1s que una teor\u00eda cerrada, una visi\u00f3n del mundo y un cl\u00e1sico del pensamiento cr\u00edtico entiendo que es aquel que propone todo un horizonte de trabajo.<\/p>\n<p>Creo adem\u00e1s que volver a Lenin es una oportunidad para que la izquierda comunista lleve a cabo una tarea que entiendo como absolutamente necesaria: el balance global de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica. Sin realizar esta tarea la izquierda se ver\u00e1 obligada a vivir entre la glorificaci\u00f3n y el anatema, entre el silencio y la verg\u00fcenza y entre la cr\u00edtica y el arrepentimiento. La izquierda comunista ha salido de la guerra fr\u00eda habiendo perdido la batalla de la legitimidad y para recuperarla no llegan las condenas parciales, obligadas u oportunistas de tal o cual hecho, actuaci\u00f3n o per\u00edodo. No llega con poner cara de asco cuando sale a relucir el tema del estalinismo y sumarse encantados a las tesis de lo patol\u00f3gico o de \u00ablas perversiones del poder\u00bb para escaparse por \u00abla pendiente\u00bb diciendo que esas cuestiones nada tienen que ver conmigo. Se trata de asumir con los niveles de cr\u00edtica y autocr\u00edtica necesarios la propia tradici\u00f3n. Con los niveles necesarios y a partir de juicios y reflexiones emitidas desde la tradici\u00f3n propia. No se puede seguir insistiendo en la necesidad de la revoluci\u00f3n mientras uno se sonroja intelectualmente de la revoluci\u00f3n. Se trata de una oportunidad para evaluar cuanto anticomunismo inconsciente hemos interiorizado los comunistas en aras del \u00abcomunismo pol\u00edticamente correcto\u00bb. Se trata de obligarse a salir de esa tentaci\u00f3n ideol\u00f3gica que a la sombra de la derrota busca refugio en una especie de marxismo-librepensador m\u00e1s cercano a un humanismo confortable que a un marxismo comunista que tiene en la dictadura del proletariado uno de sus elementos constituyentes.<\/p>\n<p>No se ha pretendido presentar ninguna interpretaci\u00f3n secreta u oculta de lo que Lenin representa pero s\u00ed se ha tratado de ofrecer una muestra de su modo de \u00abpensar\u00bb los problemas que el proceso revolucionario les puso delante a los bolcheviques una vez que tomaron el poder y empezaron a ejercerlo. Ojal\u00e1 fuese este libro una impertinencia \u00fatil para recordar a tantos y tantos presuntos refundadores de la izquierda que olvidarse de las experiencias del pasado no es propio del revolucionario sino del desclasado que disfraza y se averg\u00fcenza de sus or\u00edgenes con la disculpa, tan dogm\u00e1tica por cierto, de que la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica fue solo un error del que no cabe aprender ense\u00f1anza alguna.<\/p>\n<p><b>Me salgo del tema un momento pero d\u00e9jame formularte dos preguntas sobre lo que acabas de se\u00f1alar. Hablas del balance global de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica como tarea absolutamente necesaria. Sucintamente: \u00bfdanos algunas entradas de tu propio balance? \u00bfTodo ha sido naufragio?<\/b><\/p>\n<p>No creo que todo pueda resumirse como el naufragio de una nave que ya desde su botadura tuvo que enfrentarse a la agresi\u00f3n y al bloqueo de los due\u00f1os de los astilleros. La revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica y la posterior historia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a pesar de todas sus vicisitudes creo son prueba palpable de que es posible la construcci\u00f3n de una sociedad no necesariamente organizada alrededor de la l\u00f3gica de la rentabilidad individual, es decir, una muestra, todo lo defectuosa que se quiera pero muestra, de que la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n no es la piedra angular de todo sistema social. Supongo que este hecho el que provoca que el capitalismo y sus cl\u00e9rigos sigan necesitando hacer le\u00f1a del \u00e1rbol ca\u00eddo y traten de cortar o debilitar las ra\u00edces de las experiencias de signo socialista que sobreviven o brotan. Creo adem\u00e1s que como materia de estudio e investigaci\u00f3n, la historia de la experiencia sovi\u00e9tica aporta un patrimonio inapreciable para todos aquellos que, aprendiendo de sus errores y aciertos, pretendemos avanzar en esa misma direcci\u00f3n, el socialismo.<\/p>\n<p>\u00ab<b>Evaluar cuanto anticomunismo inconsciente hemos interiorizado los comunistas en aras del \u2018comunismo pol\u00edticamente correcto\u00bb, afirmas. \u00bfNos das algunos ejemplos de ese anticomunismo inconsciente interiorizado?<\/b><\/p>\n<p>Creo que la mejor respuesta la podemos encontrar si nos colocamos frente a nosotros mismos y mientras leemos aquello que Marx afirma en carta escrita a Joseph Weydemeyer: <i>la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado<\/i>, nos tomamos el pulso.<\/p>\n<p><b><em>El revolucionario que no sab\u00eda demasiado<\/em> es el t\u00edtulo elegido para la antolog\u00eda. \u00bfQu\u00e9 es lo que Lenin ignoraba?<\/b><\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n, hablando del cinismo ideol\u00f3gico como caracter\u00edstica del per\u00edodo estalinista, se\u00f1alaba como lo que los bolcheviques rusos, y luego todos los comunistas en la III Internacional, han vivido como revoluci\u00f3n socialista no era en absoluto lo que hasta poco antes hab\u00edan imaginado y pensado como revoluci\u00f3n socialista y esta idea, que comparto, me parece que enmarca bien aquello que Lenin ni sab\u00eda ni pod\u00eda saber. Es evidente que el proyecto de revoluci\u00f3n socialista con el que accedieron al poder los bolcheviques estaba directamente relacionado con el triunfo de la revoluci\u00f3n en otros pa\u00edses del occidente desarrollado como Alemania, Francia o Inglaterra. Que esto no llegase a producirse indudablemente oblig\u00f3 Lenin y al proletariado sovi\u00e9tico a enfrentarse a problemas y circunstancias que nadie se hab\u00eda imaginado. La guerra civil formaba claramente parte de sus expectativas pero el acoso militar y econ\u00f3mico de las potencias capitalistas no parec\u00eda formar parte de lo predecible. Lenin no sab\u00eda, no pod\u00eda saber porque entre sus instrumentos para conocer no contaba con las artes adivinatorias o prof\u00e9ticas, el contexto de soledad pol\u00edtica y econ\u00f3mica en el que el proceso revolucionario iba a tener lugar. La asunci\u00f3n de que aquella revoluci\u00f3n se estaba quedando en \u00abla revoluci\u00f3n en un solo pa\u00eds\u00bb entiendo que es el hecho m\u00e1s importante al que Lenin tiene que enfrentarse por todo lo que eso va a implicar de cara al asentamiento del bloque social campesino y obrero que apoya y sobre el que se apoya la revoluci\u00f3n, de cara a lograr y mantener un estatus viable en el chirriante concierto de las naciones y, sobre todo, de cara a poder desarrollar de la manera m\u00e1s amplia y eficiente posible el marco de las necesarias mediaciones e interrelaciones entre el partido y el proletariado y entre el proletariado y las masas. Tareas que la revoluci\u00f3n necesita resolver con urgencia una vez que se comprueba que el futuro que viene va a estar inevitablemente atravesado por la condici\u00f3n de revoluci\u00f3n aislada y asediada. Creo que leyendo textos como <i>M\u00e1s vale poco y bueno<\/i>\u00a0o\u00a0<i>Acerca del papel y de las tareas de los sindicatos<\/i>\u00a0se advierte la preocupaci\u00f3n que aplica para buscar posibles resoluciones a los problemas de la construcci\u00f3n de un Estado al que le espera una larga transici\u00f3n al socialismo en medio del acoso universal. Esto supone un cambio dr\u00e1stico en la escala y el\u00a0<i>timing<\/i> de los saberes porque hasta ese momento el pensar revolucionario es fundamentalmente un pensar de ataque, de ofensiva, mientras que a partir de esa constataci\u00f3n el pensar revolucionario \u2013y hasta hoy\u2013 va a estar obligado a reconvertirse, al menos en gran parte, en un pensar defensivo, de repliegue. A veces sospecho que lo que Sacrist\u00e1n llam\u00f3 cinismo ideol\u00f3gico no deja de ser una consecuencia de esa nueva situaci\u00f3n. Creo que ese saber \u00aben repliegue\u00bb es algo que Lenin asimila y que trata de conjugar con la necesidad de avanzar que el crear socialismo exige, de ah\u00ed su insistencia en el tema de las cooperativas y otras pr\u00e1cticas que como los s\u00e1bados comunistas pueden parecer anecd\u00f3ticas, pero que valoraba como pr\u00e1cticas absolutamente necesarias para que los revolucionarios no olvidaran que la revoluci\u00f3n es algo m\u00e1s que una mera pragm\u00e1tica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo escogido hace menci\u00f3n a una caracter\u00edstica general de \u00abel pensar\u00bb de Lenin que es siempre una actividad estrechamente ligada al hacer y al qu\u00e9 hacer. Leyendo sus textos creo que podr\u00edamos concluir que el Lenin revolucionario \u00absabe\u00bb las cartas que est\u00e1n en juego y las reglas de ese juego que llamamos capitalismo. Cartas y reglas cuyo conocimiento en gran parte encuentra en los textos del marxismo. A partir de ah\u00ed traza hip\u00f3tesis de futuro e imagina posibles escenarios pero siendo consciente de que el \u00abno saber\u00bb debe de ocupar un sitio relevante en esas hip\u00f3tesis e imaginarios. Dicho en otras palabras: est\u00e1 dispuesto a aprender, a escuchar las lecciones de la praxis. Esta actitud de apertura es una forma de inteligencia que en pol\u00edtica se encuentra pocas veces. Ya sabemos que para hacer pol\u00edtica en estos tiempos parece necesario estar dispuesto a no aprender ni siquiera aquello que ya se sabe.<\/p>\n<p><b>Abres la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb con una cita del revolucionario que no sab\u00eda demasiado: \u00abNo existe la verdad abstracta. La verdad es siempre concreta\u00bb. \u00bfQu\u00e9 significa esa afirmaci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 te parece tan importante?<\/b><\/p>\n<p>Porque creo que nos avisa de dos inercias mentales propias del pensamiento accidental, es decir, de aquel que deriva de esa extra\u00f1a mezcla que representa la convivencia, no siempre pac\u00edfica, en una misma cultura del logos griego y la ex\u00e9gesis cristiana. La primera de esa inercias consiste a mi entender en una simplificaci\u00f3n del pensamiento deductivo que lleva a tomar por lo absoluto la mera suma de datos relativos, la parte por el todo, el momento por la totalidad y por lo abstracto lo sujeto a repetici\u00f3n; la segunda inercia reside en confundir, por prisa o pereza mental, el principio de contig\u00fcidad por el que la imaginaci\u00f3n asocia ideas pr\u00f3ximas en el espacio o en el tiempo con el principio de causalidad, confusi\u00f3n esta \u00faltima que da lugar a veces a lo que Mart\u00edn L\u00f3pez Guerra llamaba el \u00abpensamiento m\u00e1gico de izquierdas\u00bb. De estos inercias o vicios, m\u00e1s socr\u00e1ticos que aristot\u00e9licos y por tanto m\u00e1s simp\u00e1ticos que meditados, podemos encontrar f\u00e1cilmente ejemplos cuando se habla de \u00abcontagio democr\u00e1tico\u00bb para analizar situaciones de conflicto que se nos ofrecen revestidas con pautas epistemol\u00f3gicas sospechosamente uniformes, o cuando, al hablar del \u00abhacer pol\u00edtico\u00bb de Lenin, se quiere deducir de su insistencia en la unidad de acci\u00f3n un obsesivo y cong\u00e9nito autoritarismo en su forma de relacionarse con el pensamiento ajeno. Con la cita de Lenin, en resumen, trataba de dar un aviso para caminantes que hace referencia a algo a mi parecer muy conveniente en pol\u00edtica y m\u00e1s en pol\u00edtica revolucionaria: no dar nada por hecho.<\/p>\n<p><b>El t\u00edtulo del segundo apartado de tu escrito: \u00abLenin en la puerta del sol\u00bb. Aunque antes ya has hablado de ello, d\u00e9jame insistir. No s\u00e9 en Madrid pero en Barcelona yo no fui capaz de ver ni una sola consigna \u2013ni una sola\u2013 que tuviera olor o sabor leninistas. \u00bfMir\u00e9 mal? \u00bfNo me enter\u00e9 de qu\u00e9 iba la cosa?<\/b><\/p>\n<p>Como en tu misma pregunta se pone de relieve tan llamativa ausencia \u2013\u00abNi una sola\u00bb, dices\u2013 no deja de ser una forma \u2013lacaniana diremos\u2013 de hacerse presencia. Y una forma muy relevante. Al fin y al cabo a \u00ablos padres putativos\u00bb de la modernidad y de la postmodernidad: Marx, Freud, Lacan, Althusser hay que agradecerles que nos ense\u00f1aran a ver \u00ablos huecos\u00bb: lo que hay en lo que no hay. Seguramente miraste bien y puedo asegurarte que lo mismo pasaba en Madrid: no se ve\u00eda a Lenin por ning\u00fan lado, pero justamente de eso iba y va la cosa: de que Lenin no estaba. Tampoco est\u00e1 ahora en el PCE y es precisamente ese no estar el que hay que \u00abver\u00bb para tratar de entender qu\u00e9 ha pasado, pasa y no pasa en el interior ya no del PCE o de Izquierda Unida sino en el conjunto de la izquierda que se quiere comunista y anticapitalista. Y no me estoy refiriendo en plan Derrida a ninguna sombra o espectro de Lenin que como el fantasma del padre de Hamleth venga a pedir venganza porque alguien haya usurpado su lugar en la alcoba real. M\u00e1s bien habr\u00eda que hablar de ese s\u00edndrome de \u00abel padre de Blancanieves\u00bb que Gopegui ha novelado, es decir, de su ausencia\/presencia en aquellas fuerzas, formaciones o movimientos que se reclaman de la revoluci\u00f3n pero luego permanecen ajenos a ella \u2013quiz\u00e1 por prurito ideol\u00f3gico o por miedo a que el democr\u00e1tico espejo parlamentario de la nueva due\u00f1a y madrastra, en el que ellos tambi\u00e9n se miran, no les devuelva su propio rostro encantado cuando lo interroguen sobre su identidad: \u00abDime espejito m\u00e1gico, hay alguien m\u00e1s de izquierdas que yo en el reino\u00bb\u2013 o se limitan a lavarse las manos en las aguas electorales mientras repiten una y otra vez que las condiciones objetivas est\u00e1n verdes y adem\u00e1s f\u00edjate lo que pas\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, quita, quita.<\/p>\n<p><b>Lenin sosten\u00eda \u2013hablas de ello en la Introducci\u00f3n\u2013 que la historia la hacen las masas. \u00bfQu\u00e9 masas? \u00bfC\u00f3mo hacen la historia esas \u00abmasas\u00bb? \u00bfSon esas masas las multitudes de las que habla Toni Negri?<\/b><\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n del socialismo revolucionario el concepto de masas mantiene relaciones de vecindad o de frontera, nunca muy bien delimitada, con dos campos sem\u00e1nticos que tienden a invadirse o solaparse. El primero estar\u00eda ocupado por t\u00e9rminos como los oprimidos, los explotados, los pobres, los despose\u00eddos, \u00ablos miserables\u00bb de Victor Hugo en definitiva, que comparten la condici\u00f3n de carencia o ausencia de y tienen su origen en representaciones del mundo obedientes a la mirada propia de unas conciencias morales de corte pastoral laico, humanista o religioso. Curiosamente, o no tan curiosamente si bien se mira, Vattimo ha recuperado para el pensamiento actual esta l\u00ednea sem\u00e1ntica al poner en circulaci\u00f3n hablar de \u00ablos d\u00e9biles\u00bb como posibles sujetos de ese proceso de emancipaci\u00f3n que se acoger\u00eda bajo lo que \u00e9l y Zabala denominan el \u00abcomunismo hermen\u00e9utico\u00bb. En el otro gran campo sem\u00e1ntico, masas convive con t\u00e9rminos como el pueblo, los trabajadores, la plebe, clase obrera, proletariado, que comparten un denominador sem\u00e1ntico com\u00fan que apunta a su capacidad para intervenir, fundamentalmente como amenaza, en los acontecimientos hist\u00f3ricos \u2013no en vano es la Revoluci\u00f3n Francesa la que pone en marcha ese campo de significaci\u00f3n\u2013 a la vez que se\u00f1ala e incorpora la presencia del factor trabajo en su conformaci\u00f3n. Como palabras-puente entre aquellas familias conceptuales que tienen como rasgos pertinentes la desposesi\u00f3n y aquellas que avisan de su potencia performativa podr\u00edamos citar los <i>sans-culotte<\/i>\u00a0de Dant\u00f3n o \u00abla horda\u00bb, \u00abla chusma\u00bb tan en boca de las burgues\u00edas amedrentadas.<\/p>\n<p>Si bien en Marx conviven elementos de uno y otro campo sem\u00e1ntico, cuando se refiere a las masas cabe deducir que se decanta por un entendimiento del concepto como conjunto de gentes de humillada y oprimida condici\u00f3n social en actitud de rechazo y enfrentamiento, latente o activo en determinadas coyunturas, contra las fuerzas al servicio de la opresi\u00f3n que sufren. De esta definici\u00f3n subrayar\u00eda t\u00e9rminos no sociol\u00f3gicos como actitud y coyuntura y le sumar\u00eda aquellos aspectos cuantitativos que forman parte de su reconocimiento como tales masas aunque su matem\u00e1tica no responda a unidad de medida exacta alguna. Creo que en Marx las fronteras entre las masas, los trabajadores, y el proletariado no siempre aparecen delimitadas con claridad si bien se podr\u00eda concluir que hay en cada uno de estos tres t\u00e9rminos una entidad cuantitativa en escala que corresponde grosso modo con la implicaci\u00f3n de cada uno de estos niveles en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Lenin, en efecto, entend\u00eda que la historia la hacen las masas. Marx tambi\u00e9n. Y Lenin, como Marx, tambi\u00e9n entend\u00eda los conceptos de masas, de los trabajadores y del proletariado como conceptos pol\u00edticos y no meramente sociol\u00f3gicos. Las diferencias entre uno y otro, que las hay, respecto al papel de las masas en los procesos revolucionarios provienen de la distinta concepci\u00f3n que cada uno de ellos tiene respecto a las relaciones entre las masas y el partido revolucionario. De los escritos de Marx y b\u00e1sicamente de los textos de L<i>as luchas de clases en Francia<\/i> parece desprenderse que para \u00e9l son las masas las que mueven, alimentan y \u00abtransfusionan\u00bb sus fuerzas a las organizaciones pol\u00edticas de la clase obrera. Lenin parte de una idea semejante si bien su lectura de la experiencia revolucionaria de La Comuna le inclina a conceder al partido un papel mucho m\u00e1s activo en ese proceso. Es al analizar la historia de La Comuna cuando concluye sus ideas sobre la necesidad de una direcci\u00f3n que defina y marque las estrategias necesarias para que los enfrentamientos se resuelvan de manera positiva \u2013lo que no implica que sea necesariamente victoriosa\u2013 para la clase obrera. Y quiz\u00e1 proceda, visto lo visto, dejar claro que si bien para Lenin la victoria en cada enfrentamiento no es algo necesario tampoco la derrota constitu\u00eda ninguna meta por mucho que el \u00abvivir en estado de revoluci\u00f3n pendiente\u00bb permita no tener que asumir duras responsabilidades.<\/p>\n<p>Entiendo que Lenin ve en las masas tanto un instrumento como un sujeto activo de la revoluci\u00f3n. Como instrumento Lenin atiende a las masas en cuanto que su agitaci\u00f3n e intervenci\u00f3n le sirven como term\u00f3metro no s\u00f3lo de la temperatura alcanzada por el enfrentamiento de clases sino tambi\u00e9n como medida del acierto o error de la l\u00ednea estrat\u00e9gica y de los movimientos t\u00e1cticos que los partidos que se reclaman como revolucionarios \u2013entre ellos el bolchevique claro est\u00e1\u2013 est\u00e1n desarrollando en determinado momento del proceso revolucionario. Para Lenin las masas son la instancia revolucionaria en donde tiene lugar el encuentro no siempre armonioso ni mucho menos entre \u00abla espontaneidad\u00bb y la \u00abconciencia revolucionaria que viene de fuera\u00bb, o, dicho de otro modo el lugar donde las condiciones objetivas y las condiciones subjetivas se reencuentran. Son, por decirlo en su lenguaje, parte al mismo tiempo de las condiciones subjetivas y de las condiciones objetivas y en tanto que son medida materializable de unas y otras su relevancia es fundamental para el an\u00e1lisis y la evaluaci\u00f3n del proceso revolucionario.<\/p>\n<p>Como sujeto activo de la revoluci\u00f3n las masas se constituyen como \u00abmaterialidad\u00bb de la revoluci\u00f3n, como cultura \u2013lo que se cultiva\u2013 y como evidencia. En la concepci\u00f3n de Lenin la conciencia viene de fuera pero \u2013y esto parece olvidarse\u2013 son las masas las que tienen la \u00faltima palabra sobre su valor. Al respecto parece olvidarse que muchas pueden ser las conciencias que se le ofrezcan a las masas pero s\u00f3lo alguna o algunas encontrar\u00e1n acogida en ellas, y que las masas responden a una constituci\u00f3n multiforme \u2013 de ah\u00ed su plural: las masas- aunque sea un concreto denominador com\u00fan: la explotaci\u00f3n, la indignaci\u00f3n, la ira, el que les confiera unicidad. Ser\u00e1 precisamente la b\u00fasqueda de ese denominador com\u00fan el que oriente el \u00abtrabajo de masas\u00bb del partido bolchevique que se har\u00e1 fuerte como partido cuando sintonice con \u00e9l al proponer en 1917, en formato de consigna, su programa m\u00ednimo: Paz, tierra y todo el poder para los soviets. Masas de campesinos que viv\u00edan en condiciones de penuria y alta precariedad, de soldados que estaban hartos de jugarse la vida por unas tierras que no eran suyas y de trabajadores industriales que se rebelaban contra unas condiciones de trabajo dif\u00edcilmente soportables. Denominador com\u00fan: la explotaci\u00f3n. Esas eran las masas que participaron en las fases de preparaci\u00f3n y toma del poder durante la revoluci\u00f3n bolchevique.<\/p>\n<p>Pero supongo que tu pregunta se refiere a si esa masas existen hoy y, en caso de que mi opini\u00f3n sea afirmativa, trate de explicar donde se encuentran esas masas revolucionarias.<\/p>\n<p><b>A eso intento referirme.<\/b><\/p>\n<p>Vuelvo entonces a lo de antes y trato de contestar: \u00bfQu\u00e9 masas?: los explotados, aquella parte de la poblaci\u00f3n que vive de vender su fuerza de trabajo al capital, la clase trabajadora. \u00bfQu\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n?: la mayor\u00eda trabajando; una buena parte en el paro, otra buena parte en per\u00edodo de formaci\u00f3n para poder demandar trabajo y otro buena parte viviendo de las rentas de jubilaci\u00f3n provisionadas durante sus a\u00f1os de trabajo activo. La respuesta es tan obvia que no nos queda m\u00e1s remedio que deducir que cuando nos hacemos esta pregunta hay que interpretar que en realidad m\u00e1s que preguntar lo que se hace es adelantar la respuesta que se tiene preparada: no hay masas porque ya no hay clase trabajadora, porque el sector industrial empieza a ser residual, porque adi\u00f3s al trabajo fordiano que se fue y aqu\u00ed ya todos somos empresarios de nosotros mismos y las sardinas se meten en las latas ellas solas y los que embutimos textos en latas de papel o en tabletas digitales al parecer ya no somos trabajadores sino agentes cognitivos due\u00f1os de sus propios medios de producci\u00f3n. Las masas son un momento consciente de la revoluci\u00f3n: las masas deben saber que se lanzan a una lucha armada, sangrienta, sin cuartel, y no esa especie de ente irracional o meramente instintivo con que el racionalismo humanista las contempla con paternalismo o desprecio.<\/p>\n<p>Ese ente de la revoluci\u00f3n que llamamos las masas forma parte de un proceso revolucionario y un proceso revolucionario no es algo que venga dado ni las masas emergen como sujetos de la revoluci\u00f3n de modo espont\u00e1neo. Producen revoluci\u00f3n y son producidas por la revoluci\u00f3n, son la revoluci\u00f3n misma al igual que son mar las mareas.<\/p>\n<p>Ahora bien no solo me parece leg\u00edtimo sino cabal que hoy escuchemos la pregunta que recoges de \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las masas que seg\u00fan Marx y Lenin est\u00e1n llamadas a hacer la historia? Al hablar de Lenin y la Puerta del sol ya dijimos que hay formas de no estar que provocan efectos, es decir, act\u00faan sobre la realidad, intervienen, pero mejor partir ahora de lo que parece evidente: las masas no est\u00e1n. M\u00e1s exacto incluso ser\u00eda decir que ni est\u00e1n ni se las espera. Pero ahora la pregunta que deber\u00edamos hacernos creo que deber\u00eda ser la siguiente: Si nadie las espera \u00bfc\u00f3mo pretendemos que est\u00e9n? Si nadie las echa en falta, \u00bfc\u00f3mo sentirlas como ausencia? Si nadie las reclama \u00bfc\u00f3mo saber si es que est\u00e1n sordas o si es que se han evaporado o si simplemente se dedican a sobrevivir mientras la revoluci\u00f3n trata de aclarar si existen o no existen y los presuntos revolucionarios nos dedicamos a cantar aquello de donde est\u00e1 el sujeto hist\u00f3rico matarile rilerile matarile riler\u00f3? No se puede separar el concepto pol\u00edtico de masas del concepto pol\u00edtico de revoluci\u00f3n. Preguntar por ellas es tan absurdo, desde mi punto de vista como preguntar por la revoluci\u00f3n. Absurdo no, significativo. Claro que tambi\u00e9n podemos preguntarnos \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 revoluci\u00f3n? Pero quien se haga esa pregunta deber\u00eda aceptar que est\u00e1 fuera de la revoluci\u00f3n. Las masas como la revoluci\u00f3n no son como la primavera ha venido y nadie sabe como ha sido. Deber\u00edamos recordar que hubo algo en las revoluciones que se llamaba el trabajo de masas. Las masas son necesarias para la revoluci\u00f3n pero construir su necesidad requiere algo m\u00e1s que hacer teor\u00eda desde los espacios dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente hablando esas masas se han ido diluyendo seg\u00fan la pol\u00edtica se iba reduciendo a una\u00a0<i>iluso<\/i>\u00a0electoral. Imaginemos el \u00abcinismo ideol\u00f3gico\u00bb que significar\u00eda el que los dirigentes de IU de Andaluc\u00eda, que han aceptado formar gobierno con el PSOE, reclamasen alg\u00fan d\u00eda la presencia de esas masas que con su estrategia de colaboraci\u00f3n han convertido en imposibles. Imaginemos lo incongruente que hubiera sido ver llorar por su ausencia al Carrillo eurocomunista el d\u00eda que constat\u00f3 su escasa presencia en el parlamento juancarlista. El colmo es adormecerlas y luego decir que no existen o que est\u00e1n dormidas delante de la tele.<\/p>\n<p>Convendr\u00eda adem\u00e1s no olvidar que \u00ablas masas\u00bb es tambi\u00e9n un elemento fundamental de ese imaginario comunista que es hoy un imaginario derrotado. El capitalismo gan\u00f3 la batalla de los imaginarios, lo que no es nada extra\u00f1o teniendo en cuenta los presupuestos econ\u00f3micos con los que contaba. No en vano los pa\u00edses capitalistas han venido detentando un nivel econ\u00f3mico al que el socialismo real apenas pudo acercarse. Hoy no hay imaginario comunistas ni hay imaginario de la revoluci\u00f3n. Y sin ese imaginario dif\u00edcilmente alcanzaremos a comprender el peso de lo ausente.<\/p>\n<p>Quiero decir con todo esto que lo primero que habr\u00eda que hacer es historizar esa \u00abevaporaci\u00f3n del sujeto hist\u00f3rico\u00bb porque la estrategia de todo poder interesado en sembrar la duda, el des\u00e1nimo o el desconcierto en el interior del pensamiento que se quiere revolucionario es ante todo desideologizar el problema y hacerlo ver como algo natural que responde al inevitable paso del tiempo con sus no menos inevitables cambios tecnol\u00f3gicos: ya no hay f\u00e1bricas luego ya no hay clase obrera, no hay clase obrera luego ya no hay sujeto hist\u00f3rico, ya no hay sujeto hist\u00f3rico luego ya no hay revoluci\u00f3n. No les falta raz\u00f3n en parte \u2013y de ah\u00ed la eficacia de sus discursos\u2013 pues indudablemente es la aparici\u00f3n de la m\u00e1quina de vapor lo que propicia el agrupamiento del trabajo en talleres y f\u00e1bricas y sin duda la energ\u00eda el\u00e9ctrica gener\u00f3 cambios sustanciales en la organizaci\u00f3n del trabajo y es claro tambi\u00e9n que la electr\u00f3nica est\u00e1 modificando \u00abel paisaje laboral\u00bb, pero deducir de esos cambios la desaparici\u00f3n del trabajo como fundamento de la extracci\u00f3n de plusval\u00edas no resulta algo muy consistente. Como dir\u00eda Nestor Kohan si la derrota es tal que su evidencia desaparece del campo de lo \u00abobservable\u00bb, los sujetos sociales dominados y vencidos no solo empiezan a otorgar consenso al vencedor y a imaginarse que la situaci\u00f3n posderrota es irreversible sino que para sobrevivir sentimentalmente tratan de refundarse arrepinti\u00e9ndose de aquella parte de su pasado que resulta inaceptable para poder convivir con los vencedores.<\/p>\n<p>Supongo que con lo dicho y aunque sea de modo indirecto he respondido a la cuesti\u00f3n de si esas masas, \u00abcon comillas\u00bb, se corresponder\u00edan con las multitudes de las que habla Negri. Pero por si quedan dudas, responder\u00e9 que a mi entender no, que no tienen correspondencia alguna ni en lo que ata\u00f1e a su naturaleza cuantitativa ni a su cualidad como actor de lo pol\u00edtico. En el concepto de multitudes de Negri no se encuentra aquella actitud de enfrentamiento, latente o activo, que desde mi punto de vista es elemento propio de las masas revolucionarias. Tampoco creo que las multitudes puedan en un momento determinado constituirse como \u00abmasas\u00bb revolucionarias. Pertenecen a dos momentos distintos. Las multitudes tienen ra\u00edces existencialistas aunque lean a la contra: \u00ab<i>la vida no es una pasi\u00f3n in\u00fatil<\/i>\u00bb la cita sartreana. Las masas provienen de la did\u00e1ctica: la inteligencia es el hambre. Las multitudes del c\u00e1lculo: la inteligencia es el bien-estar. Para las multitudes la revoluci\u00f3n ya no es necesaria porque al entender de Negri las relaciones sociales de producci\u00f3n ya no est\u00e1n determinadas por la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n. Para Hardt y Negri, capital y proletariado son dos partes de un todo que comparten un destino m\u00e1s armonioso que contradictoria o enfrentado<b>.<\/b>\u00a0En Negri la lucha de clases ha dejado su lugar a la \u00absimbiosis postmoderna\u00bb: hu\u00e9sped y par\u00e1sito se necesitan mutuamente y uno no niega al otro. Se ve que hace tiempo que no siente la humillaci\u00f3n que supone sonre\u00edr al jefe de manera consciente o inconsciente cuando este se digna pasar por tu lado. Aunque tambi\u00e9n es cierto que si te acostumbras a sonre\u00edr todo el tiempo y a todo el mundo la sensaci\u00f3n de humillaci\u00f3n seguramente se aten\u00faa de manera extraordinaria. Creo que algo de ese s\u00edndrome de la postderrota de la que hemos hablado emerge en la teor\u00eda de Negri sobre las multitudes.<\/p>\n<p><b>La comprensi\u00f3n de cualquier escrito de Lenin exige, se\u00f1alas, su contextualizaci\u00f3n. \u00bfSon entonces textos de intervenci\u00f3n, pro tempore? \u00bfNo tienen entonces inter\u00e9s para nosotros que vivimos en un contexto muy distinto?<\/b><\/p>\n<p>Bueno, no creo que el contexto haya cambiado tanto. Por un lado creo que apenas ha pasado un siglo y seguimos viviendo en plena y salvaje prehistoria. Sin duda la biosfera y la sem\u00e1ntica est\u00e1n m\u00e1s saqueadas, el paisaje de superficie se ha transformado y ahora hay m\u00e1s plantas de interior que matorral y m\u00e1s antenas que chimeneas, pero aparte de que la fauna de depredadores y depredados sigue id\u00e9ntica creo que la orograf\u00eda que soporta todo el retablo se mantiene inc\u00f3lume porque las tensiones tect\u00f3nicas siguen teniendo su origen en la lucha de clases, en el enfrentamiento, sordo o estruendoso, entre los que tienen los medios de producci\u00f3n y los que para sobrevivir necesitamos vender nuestra fuerza de trabajo. Cierto que desde 1917 una amplia y muy visualizada minor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora, dado que su explotaci\u00f3n se fue desplazando desde un marco de plusval\u00eda absoluta hacia la explotaci\u00f3n a trav\u00e9s de la plusval\u00eda relativa, ha tenido acceso a la educaci\u00f3n, la salud, la vivienda y otros bienes de consumo, pero no menos cierto es que, \u2013dejando aparte que la actual crisis es un retorno hacia los mecanismos de la plusval\u00eda absoluta\u2013, la totalidad de los trabajadores y trabajadoras siguen necesitando para vivir que uno de esos due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n directamente o a trav\u00e9s de sus jefes de \u00abrecursos humanos\u00bb vea conveniente para sus intereses comprar su fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>Por otra parte todo conocer aunque sea \u00ab<i>pro tempore<\/i>\u00bb es en buena parte extrapolable aunque no sea mec\u00e1nicamente repetible, al fin y al cabo todo conocer es un conocer \u00ab<i>in tempore\u00bb<\/i>. Lo que Lenin aporta es la necesidad de trabajar desde el entendimiento de que la lucha de clases no es un concepto ret\u00f3rico ni un enfrentamiento entre dos bloques s\u00f3lidos, homog\u00e9neos, compactos y bien delimitados, y que se produce en el vac\u00edo sino a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de fuerzas sociales, de alianzas de fracciones de clases en cuya uni\u00f3n desempe\u00f1a un papel central la ideolog\u00eda (y sus \u00abespecialistas\u00bb, los intelectuales) y en el que la correlaci\u00f3n de fuerzas est\u00e1 sometida a cambios continuos, a erosiones y alteraciones en su composici\u00f3n concreta mediante el juego de alianzas y rupturas y las transformaci\u00f3n de las condiciones subjetivas en las que el entusiasmo o la desmoralizaci\u00f3n de la clase obrera intervienen de manera tan relevante como las cuestiones de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Papel central que desempe\u00f1a la ideolog\u00eda, afirmas. \u00bfY qu\u00e9 es la ideolog\u00eda desde tu punto de vista? \u00bfNo es falsa consciencia?<\/b><\/p>\n<p>Como bien sabes sobre la interpretaci\u00f3n del t\u00e9rmino ideolog\u00eda, incluso dentro de la obra de Marx, conviven dos propuestas, una como falsa conciencia que es la que predomina en el conjunto de su obra, y otra como conjunto de ideas que surgen de una clase o de un grupo social definido. Lenin utiliza el concepto casi exclusivamente en este segundo sentido que permite hablar de una \u00abideolog\u00eda proletaria\u00bb o de una \u00abideolog\u00eda peque\u00f1o burguesa\u00bb<\/p>\n<p><b>Te pregunto ahora por el partido como \u00abvanguardia del proletariado\u00bb. <\/b><b>Un partido de izquierda no servil, un partido comunista, un partido marxista revolucionario, \u00bfdebe seguir siendo la \u00abvanguardia del proletariado\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed. Las principales alternativas que se han presentado a un partido de vanguardia han sido o bien la de un partido de masas que es el tipo de organizaci\u00f3n que han venido defendiendo justamente muchos de los que creen que las masas se han evaporado, o bien la desaparici\u00f3n de las organizaciones de partido a favor de movimientos asamblearios de car\u00e1cter m\u00e1s o menos espont\u00e1neo que a mi entender son estructuras absolutamente necesarias para que un proceso revolucionario se desarrolle pero que no tienen capacidad para enfrentarse a las estrategias y maniobras de alta o baja intensidad, directas o de \u00abdiversi\u00f3n\u00bb, que el estado mayor del capital lleva a cabo de manera incesante.<\/p>\n<p>Este entendimiento del partido como vanguardia es una de los conceptos que m\u00e1s reservas ha provocado en el \u00abcomunismo pol\u00edticamente correcto\u00bb. En mi opini\u00f3n este rechazo, cuyas ra\u00edces profundas descansan en la incapacidad de buena parte de los movimientos comunistas y anticapitalistas actuales para asumir \u2013con las cr\u00edticas y autocr\u00edticas que fueren pertinentes\u2013 el legado que la historia de revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica representa, se articula alrededor de la famosa cuesti\u00f3n de la conciencia que viene de fuera y del \u00abgen autoritario\u00bb que seg\u00fan sus cr\u00edticos inevitablemente anidar\u00eda dentro de ese entendimiento. En funci\u00f3n de ese rechazo tan perceptible hoy y que inevitablemente, esto s\u00ed, forma parte de las condiciones de recepci\u00f3n de esa \u00abherencia no deseada\u00bb que es la historia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en la que la obra de Lenin est\u00e1 inserta como tambi\u00e9n lo est\u00e1n se quiera o no la obra de Trostky, Gramsci, Luk\u00e1cs o Brecht, he tratado en la introducci\u00f3n de desmontar, partiendo de los propios textos de Lenin al respecto, la deformada versi\u00f3n que contempla al partido que Lenin propone como una m\u00e1quina elitista, burocr\u00e1tica, militarizada e incapaz de o\u00edr nada de lo que no sea su propio discurso. Esta versi\u00f3n, propia de aquellas pel\u00edculas del franquismo en las que el fr\u00edo camarada no cesaba de repetir la muletilla de \u00abEl pagtido no pegdona ergoges\u00bb, es una deformaci\u00f3n interesada y muy miope de la organizaci\u00f3n de vanguardia que Lenin reclamaba. Lo primero que habr\u00eda que se\u00f1alar es que el concepto de vanguardia que est\u00e1 utilizando Lenin no es una mera traslaci\u00f3n de la terminolog\u00eda militar en donde la vanguardia se caracteriza por ocupar posiciones adelantadas \u00aby alejadas\u00bb, subrayo lo de alejadas, del cuerpo principal de la tropas. Para Lenin, como por otra parte en el mismo Clausewwitz, la vanguardia se corresponde no con una situaci\u00f3n espacial sino con un momento temporal: el inicio del movimiento, su se\u00f1al.<\/p>\n<p>Su concepci\u00f3n del partido est\u00e1 en consonancia con ese \u00abmodo de producci\u00f3n Lenin\u00bb que trat\u00e9 de reflejar en el libro y que se corresponde con esa filosof\u00eda de la praxis que el mismo Gramsci identifica como su aportaci\u00f3n m\u00e1s singular y relevante. Un entendimiento de la praxis como actividad integradora en la que las lindes entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica son dif\u00edciles si no imposibles de establecer y en el que la acci\u00f3n del partido se encamina a que el proletariado se reconozca y constituya como clase mediante su participaci\u00f3n activa en la lucha de clases, entendiendo que es precisamente esa implicaci\u00f3n en la lucha lo que da acceso a un conocer que lo convierte en sujeto hist\u00f3rico. Lenin no defiende que se construya un partido \u00abalejado\u00bb del grueso del proletariado, aunque tampoco cae en ingenuidad de identificar al proletariado como sujeto con la totalidad de las masas de trabajadores y trabajadoras. No pretende un partido que se funde o diluya con la clase o las masas porque para operar se requiere mantener cierta distanciamiento con respecto al teatro de operaciones. Como nos hace ver Juan Carlos Rodr\u00edguez en sus reflexiones sobre el Diario de Trabajo de Brecht, entre el \u00abdistanciamiento\u00bb de Brecht y \u00abla distancia\u00bb que Lenin defiende para el partido revolucionario hay estrechas coincidencias t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas coincidentes en la intenci\u00f3n de que \u00abla distancia\u00bb sirva para articular las contradicciones, de clase o de niveles de texto. Para Lenin el concepto de proletariado al igual que el concepto de masas no son entidades sociol\u00f3gicas determinadas y descriptas mec\u00e1nicamente a partir de categor\u00edas econ\u00f3micas. La filosof\u00eda de la praxis en Lenin es un \u00abestar en revoluci\u00f3n\u00bb y por eso entiende que la conciencia y las capacidades revolucionarias se desarrollan a partir de la pr\u00e1ctica organizada que es algo que no se puede ense\u00f1ar pues requiere ser aprendida de manera activa. Y el partido, en ese sentido, m\u00e1s que una organizaci\u00f3n es una actividad o si se quiere un modo de organizaci\u00f3n de la actividad revolucionaria que lo constituye. En las condiciones que la correlaci\u00f3n de fuerzas marca en el imperio zarista, es decir, en el territorio que las dos culturas enfrentadas ocupan en el comienzo del siglo XX, esa organizaci\u00f3n no pod\u00eda, si quer\u00eda actuar, estructurarse en funci\u00f3n de la deseable \u00abigualdad de responsabilidades\u00bb \u2013m\u00e1s que de posibilidades\u2013 que una organizaci\u00f3n estrictamente democr\u00e1tica exigir\u00eda. La estructura en red pero atravesada por una l\u00ednea jerarquizada por criterios de responsabilidad no se opone a que la actividad y las experiencias que lo constituyen como partido sean deliberadas y dirigidas por el conjunto de esos saberes individuales que dan lugar al intelectual colectivo del que hablar\u00e1 Gramsci. Indudablemente el grado de deliberaci\u00f3n en cada momento vendr\u00e1 determinado por variables distintas pero nada hay en su concepci\u00f3n que est\u00e9 en contra de esa deliberaci\u00f3n colectiva. Que para Lenin la clave de la organizaci\u00f3n resid\u00eda en la acci\u00f3n queda en evidencia justamente en su \u00abintransigencia\u00bb respecto a las condiciones para la pertenencia al partido. Lo que lo separa de los mencheviques es eso, su exigencia de implicaci\u00f3n en las tareas revolucionarias. Para Lenin la revoluci\u00f3n es tambi\u00e9n un acto de imaginaci\u00f3n colectiva pero de una imaginaci\u00f3n que brota en esa praxis revolucionaria que es, de modo inseparable, individual y colectiva constituy\u00e9ndose el partido como el encuentro, \u00abla disciplina\u00bb de la hablaba Gramsci, entre una y otra praxis.<\/p>\n<p><b>Insisto en un punto del que ya has hablado. \u00bfQu\u00e9 concepto de praxis manejaba Lenin en tu opini\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Creo que de lo ya dicho se desprende que utiliza praxis como actividad revolucionaria organizada., como experiencia del hacer, del vivir, del \u00e1nimo y de la fatiga, del so\u00f1ar y el analizar, del luchar. El Lenin posterior a Materialismo y empiriocriticismo, un libro por el que es absurdamente criticado \u00abdesde la filosof\u00eda\u00bb, ese lugar que nunca ocup\u00f3 ni quiso ocupar, y cuya funci\u00f3n pol\u00edtica, cumplida, era enfrentarse al relativismo idealista, entiende la realidad \u2013y la revoluci\u00f3n en consecuencia\u2013 como un proceso, como algo que se est\u00e1 construyendo continuamente y entiende que las relaciones del hombre con la realidad no son las relaciones de dos entidades ajenas sino que las relaciones entre ambas se construyen a trav\u00e9s de la praxis en tanto que el hombre es un ser pr\u00e1ctico \u00abque decide con su actividad cambiar el mundo que no le satisface\u00bb.<\/p>\n<p><b>Lenin, que no fue un fil\u00f3sofo profesional, d\u00e9jame decirlo de manera muy mejorable, \u00bffue un buen lector de Hegel y de Arist\u00f3teles? \u00bfQu\u00e9 crees que extrajo de esas lecturas?<\/b><\/p>\n<p>Dir\u00eda que de Arist\u00f3teles, adem\u00e1s de la necesidad de tener un fin para poder hacer algo, aprendi\u00f3 que cada cosa, hecho o concepto despliega semejanzas presentes en su entorno espacial o temporal pero tambi\u00e9n ofrece y aporta a ese entorno su diferencia espec\u00edfica. De ah\u00ed su idea, tan coincidente con el gusto de Saussure de que \u00ablo importante no reside tanto en encontrar la verdad como en saber situarla\u00bb. De Hegel creo que asimil\u00f3 que todo, el proceso de saber incluido, es proceso, movimiento, relaci\u00f3n. Un saber que en realidad es el saber que constituye a la modernidad como tal, que Marx traduce con el famoso enunciado de que \u00abTodo lo s\u00f3lido se desvanece en el aire\u00bb y que Lenin aplica una y otra vez al hacerse consciente de que \u00ablo importante no es tener raz\u00f3n sino tener raz\u00f3n en el momento oportuno.\u00bb<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 aport\u00f3 Lenin a la teor\u00eda marxista del imperialismo?<\/b><\/p>\n<p>Desde mi punto de vista algo que desde el final de la II Guerra Mundial parec\u00eda haberse olvidado: que el imperialismo cabalga a lomos del capital financiero internacional pero cada caballo o Estado arrastra y es empujado por su propia econom\u00eda. La actual crisis parece haber sacado del ba\u00fal de los recuerdos algunas de las hip\u00f3tesis de trabajo \u2013yo no hablar\u00eda propiamente de tesis\u2013 que Lenin apunta en ese libro de encargo, pero convendr\u00eda, ahora que podemos vislumbrar \u00abpor detr\u00e1s\u00bb de tanta verborrea solidaria entre las potencias tradicionales y las emergentes la verdadera cara del neoimperialismo agresivo que viene, recordar la superioridad con que algunos economistas \u00abde izquierda\u00bb, en aras de la globalizaci\u00f3n, hab\u00edan dado por superado el papel de los estados nacionales en la econom\u00eda. En definitiva: que no llamemos globalizaci\u00f3n a lo que es realmente imperialismo.<\/p>\n<p><b>Cr\u00edtica frecuente al leninismo hist\u00f3rico: el \u00abtodo poder para los soviets\u00bb se convirti\u00f3 en apenas 15 d\u00edas y 20 minutos en su contrario, en \u00abun todo el poder para el politbur\u00f3 del Partido\u00bb y, m\u00e1s en concreto, la verdad es siempre concreta dec\u00edamos, para su secretario general. \u00bfEs acertada esa cr\u00edtica en tu opini\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>La verdad es que me molesta m\u00e1s que bastante tener que contestar a este tipo de cr\u00edticas precocinadas que se emiten incluso con tono de paternalismo generoso y que suelen traducir la incomodidad hist\u00f3rica que representa la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica para todos aquellos \u00abrevolucionarios\u00bb pr\u00edstinos y encantados de conocerse a si mismos como revolucionarios sin mancha ni cart\u00f3n antes del parto, en el parto y despu\u00e9s del parto y siempre dispuestos a entonar la cantinela orteguiana del \u00abno es esto\u00bb, \u00abno es esto\u00bb sin que, eso s\u00ed, nunca aclaren c\u00f3mo ser\u00eda en su opini\u00f3n ese Godot cuya llegada esperan mientras procuran no mancharse la manos. Y digo que me molesta porque demostrar que algo es falso implica, de alg\u00fan modo, que la falsedad aun como supuesto se ha aceptado en alg\u00fan momento.<\/p>\n<p><b>No deja de ser curioso que los mismos que suelen hablar del monolitismo de partido bolchevique y de la dictadura de su secretario general sean los mismos que hablan de los cruentos enfrentamientos que tuvieron lugar en el interior de todo el partido y muy especialmente en el seno de sus organismo de direcci\u00f3n durante al menos todo el per\u00edodo comprendido entre la toma de poder y la expulsi\u00f3n de Trostky de los \u00f3rganos de direcci\u00f3n. En qu\u00e9 quedamos \u00bfhubo dictadura del secretario general o hubo luchas intestinas y enfrentamientos ideol\u00f3gicos casi permanentes y sobre muy diversos problemas?<\/b><\/p>\n<p>Creo que cualquiera que se moleste en asomarse a libros de historia de E. H. Carr. o repase los datos que Charles Bettelheim ofrece en Las luchas de clases en la URSS, Primer per\u00edodo (1917-1923) comprender\u00e1 que la cosa fue bastante m\u00e1s compleja y complicada como para despacharla con dos ideas apresuradas. Con esto no estoy tratando de negar que durante el proceso revolucionario y en las condiciones en que la revoluci\u00f3n hubo de desarrollarse no se acentuaran aspectos autoritarios ni se produjesen graves cortacircuitos entre la direcci\u00f3n del partido y el partido y entre el partido y las masas de trabajadores y trabajadoras. Lo que rechazo es la afirmaci\u00f3n tan generalizada de que tales \u00abdeformaciones\u00bb fueran producto de la \u00abperversa naturaleza humana\u00bb, de la inevitable corrupci\u00f3n que el poder provoca o de la monstruosidad patol\u00f3gica de alg\u00fan dirigente traumatizado vaya usted a saber porque episodio de rencor y venganza. Mejor ser\u00eda atender a las dificultades de gestionar un pa\u00eds inmenso e inmensamente atrasado o a la dificultad de construir un partido con la amplitud suficiente para hacer trabajo de masas y ejercer el poder evitando al mismo tiempo el arribismo y el oportunismo. M\u00e1s \u00fatil y sensato parece argumentar posibles causas que respondan a condiciones materiales y no recurrir a condenas morales que nada aclaran.<\/p>\n<p><b>Defiendes en la Introducci\u00f3n que el \u00ablibertad para qu\u00e9\u00bb de Lenin, el comentario que le hizo a Fernando de los R\u00edos, no fue ning\u00fan toque de autoritarismo, no fue ning\u00fan sarcasmo. \u00bfPor qu\u00e9? La verdad es que, de entrada, no suena muy bien.<\/b><\/p>\n<p>A m\u00ed me suena perfectamente. Porque algunas preguntas merecen determinadas respuestas. Fern\u00e1ndez de los R\u00edos mantuvo ese contacto con Lenin en su condici\u00f3n de representante de un partido socialista y como tal representante deber\u00eda considerar, a poco que hubiera le\u00eddo a Saint-Just, a Marx, a Jaime Vera o al mismo Pablo Iglesias, que para empezar a hablar de libertad lo primero que hay que lograr es el establecimiento de las condiciones materiales que posibilitan realmente la igual libertad porque quien depende de una voluntad ajena para poder vivir no es libre. Cualquiera que haya pasado por la experiencia de una entrevista de trabajo creo que entiende perfectamente la respuesta de Lenin. Es curioso que en sus memorias Fern\u00e1ndez de los R\u00edos no nos explique por que no contest\u00f3 a la pregunta de Lenin. Nos hemos quedado sin saber a qu\u00e9 libertad se est\u00e1 refiriendo. Ya he dicho que hay gentes que no est\u00e1n dispuestas a aprender ni lo que ya sabe.<\/p>\n<p><b>La revoluci\u00f3n, afirmas, es la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 niega y c\u00f3mo niega la revoluci\u00f3n lo que afirmas que niega?<\/b><\/p>\n<p>B\u00e1sicamente quer\u00eda referirme a la negaci\u00f3n \u2013la revoluci\u00f3n acaba con \u00e9l\u2013 de esa negaci\u00f3n que es el proletariado, pero creo que es una afirmaci\u00f3n mal utilizada. Al respecto me lleg\u00f3 un comentario cr\u00edtico del profesor Juan Carlos Rodr\u00edguez que me parece plenamente acertado y que me permito suscribir a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abLa frase es muy atractiva, pero s\u00f3lo en la fachada. Por dentro resulta hegelianismo puro, pues implica que el capitalismo ser\u00eda una negaci\u00f3n. Pero el capitalismo no es una negaci\u00f3n del feudalismo, pues el capitalismo es otra cosa, otro modo de producci\u00f3n\/ explotaci\u00f3n distinta al feudalismo. Entonces la revoluci\u00f3n comunista ser\u00eda la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n \u00bfde qu\u00e9? Obviamente parece que del esp\u00edritu humano libre. Pero el esp\u00edritu humano libre es una invenci\u00f3n o una creaci\u00f3n del capitalismo: el esp\u00edritu libre para explotar o ser explotado. Todas las ideolog\u00edas del hombre libre se centran aqu\u00ed. Pero adem\u00e1s la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n en Hegel es siempre positiva, pues supone la <em>Aufhebung<\/em>, o sea, la superaci\u00f3n \u00abconservando\u00bb lo superado. En suma, conservando el capitalismo, pero super\u00e1ndolo para mejorarlo. Pero como t\u00fa se\u00f1alas la revoluci\u00f3n o es ruptura con el capitalismo o no es revoluci\u00f3n (claro que se pueden conservar todas las cosas capitalistas que nos sirvan, pero no el capitalismo). Perdona este matiz anti-luk\u00e1csiano, pero la historia concebida como una sucesi\u00f3n de negaciones de la negaci\u00f3n no es m\u00e1s que la marcha del esp\u00edritu objetivo al Esp\u00edritu Absoluto. Y obviamente nosotros no hablamos de esp\u00edritus sino de modos de producci\u00f3n o de explotaci\u00f3n, etc\u00bb.<\/p>\n<p><b>Pues me da que Manuel Sacrist\u00e1n estar\u00eda muy de acuerdo con este comentario de Juan Carlos Rodr\u00edguez. D\u00e9jame preguntarte ahora por una categor\u00eda que irrumpi\u00f3 en el \u00e1mbito socialista poco despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n bolchevique: la del hombre nuevo.<\/b><b> \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda afirmarse con esta noci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 nuevo ser humano se pretend\u00eda alumbrar? \u00bfNo eran muy viejos, incluso muchos a\u00f1os despu\u00e9s, algunos comportamientos de muchos de aquellos revolucionarios?<\/b><\/p>\n<p>Este es otro de los temas que suele despertar el paternalismo ir\u00f3nico de los bienpensantes. D\u00e9jame que responda citando un art\u00edculo de Joaqu\u00edn Miras a prop\u00f3sito del \u00abhombre nuevo\u00bb hijo del capitalismo contempor\u00e1neo, sobre el que Santiago Alba hab\u00eda argumentado.<\/p>\n<p><b>No s\u00f3lo te dejo sino que es toda una satisfacci\u00f3n que lo hagas.<\/b><\/p>\n<p>Escrib\u00eda por ejemplo [Joaqu\u00edn] Miras que: \u00abEl individuo humano de las zonas tecnol\u00f3gicamente m\u00e1s poderosas de la tierra ha mutado de ser. Esto es completamente plausible desde el plano conceptual, pues el ser humano no posee una forma de comportamiento de ra\u00edz natural instintiva, un ethos biol\u00f3gicamente determinado; sino que es un ser cultural, un bios cuyo programa de vida debe ser culturalmente formado e interiorizado, sin lo cual no es un ser individualmente viable. Un ser por tanto social al que la sociedad le proporciona la cultura que le permite sobrevivir. Por tanto, para mutar nuestras caracter\u00edsticas definitorias como ser homo no es menester mudar el c\u00f3digo gen\u00e9tico. Basta con cambiar de forma radical nuestra antropolog\u00eda transformado nuestra axiolog\u00eda de valor civilizatoria. Los valores, principios, etc que alimentan las ideas que usamos para reproducir y producir la vida \u2013el pensamiento vivido\u2013\u2026 Los imperativos del capitalismo, doblados por las tecnolog\u00edas productivas hoy existentes desarrollar\u00edan una producci\u00f3n que ser\u00eda la forma activa que moldear\u00eda los sujetos. Al penetrar en sus vidas cotidianas moldear\u00eda sin resto la naturaleza del ser humano\u00bb.<\/p>\n<p>Entiendo que,\u00a0<i>a sensu contrario<\/i>, vale la argumentaci\u00f3n para tomar en consideraci\u00f3n ese horizonte cultural del que emerger\u00eda el tan tra\u00eddo y llevado \u00abhombre nuevo\u00bb cuyo parto de los montes nunca hemos visto puesto que lo \u00fanico que hasta ahora hist\u00f3ricamente nos ha sido dado conocer son sociedades en acosados tr\u00e1nsitos hacia el socialismo. Seguimos al respecto viviendo en la prehistoria, ese tiempo en el que la mayor\u00eda de los hombres y mujeres luchaban por tener acceso a la dignidad.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 diferencias destacar\u00edas entre lo que ha sido llamado leninismo y lo que fue llamado y es llamado estalinismo? \u00bfY entre el leninismo y el troskismo?<\/b><\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, en el interior del movimiento comunista que arranca con la llegada de los bolcheviques al poder, m\u00e1s all\u00e1 de diferencias respecto a los contenidos concretos de decisiones y medidas que van a dar lugar a agrias pol\u00e9micas \u2013el papel de los sindicatos, la legalidad de las fracciones, las pol\u00edticas agrarias, la composici\u00f3n de los \u00f3rganos dirigentes\u2013 lo que tiene lugar es el enfrentamiento entre propuestas distintas en relaci\u00f3n al tiempo y calendario conveniente para poner en pr\u00e1ctica esas medidas o decisiones. En realidad en el conjunto del partido hab\u00eda absoluta coincidencia sobre la necesidad entendida como prioritaria de implementar y desarrollar la producci\u00f3n tanto industrial como agraria como primer paso para permitir el posterior desarrollo de unas nuevas relaciones sociales de producci\u00f3n. En ese sentido el partido bolchevique era un partido productivista, utilizando un t\u00e9rmino que hoy suena indudablemente a reproche pero que en aquellos momentos no produc\u00eda, valga la redundancia, reserva alguna puesto que una de las promesas del marxismo econ\u00f3mico consist\u00eda precisamente en que la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n dar\u00eda lugar a un salto cuantitativo que acabar\u00eda traduci\u00e9ndose en una salto cualitativo. Que hoy, y en el interior de la propia tradici\u00f3n comunista a partir de las tesis sobre el crecimiento de Wolfgang Harich y otros, pongamos entre par\u00e9ntesis los cantos al productivismo no implica que podamos condenar retrospectivamente aquellos planes y esfuerzos. Pero las fuertes discrepancia emergen a la hora de determinar el <i>timing,\u00a0<\/i>el ritmo y calendario de implementaci\u00f3n de las medidas encaminadas al logro de estos objetivos que se priorizaron, entre otras razones, por la necesidad imperiosa de reconstruir toda una industria militar que permitiese la supervivencia del nuevo y amenazado estado sovi\u00e9tico. Es bueno recordar qu\u00e9 condiciones eran las que impon\u00edan a los bolcheviques l\u00edmites a su libertad y delimitaban sus posibilidades de elecci\u00f3n. Entiendo que Lenin ejerci\u00f3 al respecto como moderado, aceptando el repliegue cuando avanzar supon\u00eda enfrentamientos que pon\u00edan en peligro el bloque social sobre el que se apoyaba la revoluci\u00f3n, la no confrontaci\u00f3n con el campesinado medio, la negociaci\u00f3n con los trabajadores, la NEP, los est\u00edmulos salariales, los est\u00edmulos voluntaristas, la coerci\u00f3n como herramienta coyuntural aunque contundente. Partiendo de esa imagen de un Lenin ejerciendo como centro en relaci\u00f3n, repito, a ese\u00a0<i>timing<\/i>\u00a0de la revoluci\u00f3n creo que podr\u00edamos situar el estalinismo y el trostkyismo como interpretaciones diferentes de ese <i>timing<\/i>. Discrepancias en unas cuestiones: plazos, amplitud, que inevitablemente iban a repercutir directa e indirectamente sobre aquellas esferas del poder pol\u00edtico m\u00e1s relacionadas con el control y la producci\u00f3n: colonizaci\u00f3n del estado por el partido, colectivizaci\u00f3n obligada de las tierras con la correspondiente acentuaci\u00f3n de lo coercitivo, cuantificaci\u00f3n de lo pol\u00edtico con lo que ello implica de burocratizaci\u00f3n e intolerancia, introducci\u00f3n de la rentabilidad productiva como valor pol\u00edtico, predominio acelerado de la unanimidad sobre la discrepancia.<\/p>\n<p>Creo que tanto el estalinismo como el troskismo, al menos en su or\u00edgenes cuajan alrededor de esa discrepancia en la gesti\u00f3n de los tiempos de la revoluci\u00f3n. Del estalinismo destacar\u00eda su incapacidad para conceder un lugar a la posibilidad de equivocarse. Un lugar cuya construcci\u00f3n me parece algo absolutamente necesario.<\/p>\n<p><b>\u00bfLa figura de Stalin ha sido adecuadamente tratada en la tradici\u00f3n? \u00bfStalin es un Hitler rojo?<\/b><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n Stalin y su ubicaci\u00f3n en la tradici\u00f3n comunista entiendo que exige un espacio distinto al de una entrevista. Como ya dije pienso que los comunistas no podemos despachar el estalinismo con un anatema, con un comentario c\u00ednico, con una laudatio o con un par\u00e9ntesis. Entiendo que la reflexi\u00f3n sobre el estalinismo es una \u00abresponsabilidad pendiente\u00bb que mientras no tenga lugar con el rigor necesario lastra la legitimidad comunista a\u00fan de aquellos que van con el vade retro Satan\u00e1s por delante. No puede ser que la tradici\u00f3n marxista que se siente capacitada para interpretar historias ajenas no se enfrente, con sus herramientas propias, a la suya. Al respecto me parece que trabajos como los de Dom\u00e9nico Losurdo est\u00e1n abriendo un brecha obligada en un muro que hasta ahora parec\u00eda recoger \u00fanicamente apostas\u00edas y lamentaciones. Sobre la comparaci\u00f3n de las figuras de Stalin y Hitler solo decir que es una de las herencias m\u00e1s lamentables de la guerra fr\u00eda intelectual y que, como era de esperar, sobrevive con holgura durante esta posguerra en la que ahora habitamos. Al fin y al cabo la comparaci\u00f3n funciona como una especie de certificado de limpieza de sangre democr\u00e1tica que pretendientes y conversos utilizan a modo de patente de corso o muletilla ben\u00e9fica. A esa segunda pregunta no es que me niegue a contestar si no que simplemente, sin callarme, me niego a o\u00edrla.<\/p>\n<p><b>Es casi una pregunta-resumen. \u00bfQu\u00e9 aspectos de la tradici\u00f3n leninista te parece que contin\u00faan siendo vindicables actualmente? \u00bfCu\u00e1les no si fuera el caso?<\/b><\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s vindicar\u00eda de Lenin es la audacia de pensar y por supuesto la necesidad de construir organizaciones estables y fuertes, formadas y conformadas en la consciencia de que en alg\u00fan momento la revoluci\u00f3n tendr\u00e1 que recurrir como leg\u00edtima defensa a la insurrecci\u00f3n armada. Lo que no vindicar\u00eda es la restauraci\u00f3n de la pena de muerte que, aun no formando parte de la tradici\u00f3n leninista y siendo su supresi\u00f3n una de las primeras medidas del gobierno de los soviets, volvieron a poner en pr\u00e1ctica durante los a\u00f1os de guerra civil.<\/p>\n<p><b>Uno de los primeros textos que has incluido en la antolog\u00eda -\u00abProyecto de decreto sobre el derecho de revocaci\u00f3n\u00bb- es de un democratismo radical. \u00bfVariaron las posiciones leninistas en este punto?<\/b><\/p>\n<p>No, entiendo que las posiciones no variaron, las que variaron, como tantas otras cosas, fueron las decisiones, tomadas, claro est\u00e1, en funci\u00f3n de los acontecimientos que en cada momento concreto ten\u00edan lugar.<\/p>\n<p><b>Algunos voces, amigas en este caso, han afirmado que Lenin muri\u00f3 de depresi\u00f3n. T\u00fa hablas de ataques cerebrales en tu cronolog\u00eda \u00bfFue el caso?<\/b><\/p>\n<p>No s\u00e9, no hice la autopsia.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 criterios has usado para elaborar la antolog\u00eda? \u00bfC\u00f3mo seleccionar entre tantos y tantos escritos?<\/b><\/p>\n<p>Una vez que tuve m\u00e1s o menos claro cual era el Lenin que quer\u00eda proponer para romper en lo posible con la imagen de un Lenin pol\u00edtica e intelectualmente r\u00edgido, monol\u00edtico, dogm\u00e1tico, impermeable e irreductible, me pareci\u00f3 conveniente renunciar a sus textos m\u00e1s can\u00f3nicos como\u00a0<i>Dos t\u00e1cticas de la socialdemocracia en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, Qu\u00e9 hacer, el Estado y la revoluci\u00f3n\u00a0<\/i>o\u00a0<i>La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo<\/i> para centrar la selecci\u00f3n en aquellos textos que va produciendo desde la toma del poder y debe enfrentarse a una tarea apasionante e ins\u00f3lita: c\u00f3mo conducir la revoluci\u00f3n hacia su meta: el socialismo. Textos \u00abpostoctubre\u00bb adem\u00e1s en los que se muestra claramente su capacidad para enfrentarse \u00aba lo nuevo\u00bb: a ese conflicto en el interior del proletariado con el que no se hab\u00eda contado en la hoja de ruta, a esa decisi\u00f3n econ\u00f3mica en la que se entrecruzan relevantes factores extraecon\u00f3micos, a ese desencuentro entre las medidas propuestas por el partido y las masas que muestran su rechazo ya con indiferencia ya con levantamientos, a esas dudas, des\u00e1nimos, fragilidades, divergencias y enfrentamientos que aparecen en muy diferentes organismos y niveles de la militancia comunista., a esas urgencias que precisan resoluciones inmediatas, a esos errores o equivocaciones que inevitablemente se comenten. Textos representativos del \u00abestar en revoluci\u00f3n\u00bb que tanto caracteriza su pensamiento y donde se hace visible ese rasgo dial\u00e9ctico \u2013saber, no saber\u2013 de su personalidad como pensador. Una muestra, espero que suficiente a pesar de las limitaciones de espacio que la edici\u00f3n requer\u00eda, del quehacer de quien no dej\u00f3 de entender la revoluci\u00f3n m\u00e1s como proceso abierto, como un horizonte a construir que como una isla del tesoro cuyo mapa alguien haya dibujado previamente.<\/p>\n<p><b>Me salgo de gui\u00f3n para acabar. Mirando hacia atr\u00e1s con la ira que estimes conveniente, \u00bfpor qu\u00e9 crees que la direcci\u00f3n del PCE \u2013m\u00e1s bien su secretario general\u2013 abandon\u00f3 el leninismo desde tierras americanas en los primeros compases de la transici\u00f3n-transacci\u00f3n? \u00bfPuro oportunismo? \u00bfRevisi\u00f3n y convicci\u00f3n? \u00bfPara pedir entrada en el Palace con garant\u00eda de ser admitido en sus amplios salones al lado de los Duran i Lleida de aquellos a\u00f1os?<\/b><\/p>\n<p>Creo que la direcci\u00f3n del PCE en aquellos momentos fue v\u00edctima de algo bastante frecuente en pol\u00edtica: hacer un an\u00e1lisis razonable y sin embargo sacar malas conclusiones. El an\u00e1lisis de la correlaci\u00f3n de fuerzas hizo evidente que las fuerzas antifranquistas que el PCE hab\u00eda venido organizando a trav\u00e9s de organizaciones pluripartidistas que cuajan en la llamada Junta Democr\u00e1tica no parecen contar con la capacidad de intervenci\u00f3n necesaria para forzar la ruptura que se propon\u00eda. El \u00e9xito del refer\u00e9ndum de Suarez, la insuficiente fuerza de las maniobras de movimientos de masas que se ensayaron desde 1974 con concentraciones, llamamientos o manifestaciones, la divisi\u00f3n del bloque antifranquista que supone la pol\u00edtica que lleva a cabo el PSOE con la creaci\u00f3n de la Plataforma de Convergencia Democr\u00e1tica y la reinvenci\u00f3n de UGT como competencia de CC.OO, sin olvidar \u00abel apoyo alem\u00e1n\u00bb al socialismo portugu\u00e9s con el correspondiente aislamiento de los comunistas, hacen que el PCE se sienta obligado a cambiar de estrategia: de la ruptura a la reforma y en consecuencia a reorganizarse como fuerza electoral capaz de disputar la hegemon\u00eda de la izquierda al \u00abenemigo electoral\u00bb: el PSOE. Hay por tanto que lavarse la cara: bandera de la monarqu\u00eda, y las manos: paso de una organizaci\u00f3n sectorial a una territorial. Cuando las primeras elecciones devuelven como resultado de ese giro una clara decepci\u00f3n ya es imposible rectificar y lo \u00fanico que cabe es huir hacia delante: abandono del leninismo, reconversi\u00f3n del trabajo de masas en mera instrumentalizaci\u00f3n electoral. Una conclusi\u00f3n que me parece err\u00f3nea porque en aquellos momentos creo que era posible utilizar el hecho de que el PCE era una fuerza con la capacidad suficiente para amenazar la viabilidad del proceso reformista con hubiera optado por negarse a participar en el tinglado mon\u00e1rquico que estaban levantando las otras fuerzas favorables, PSOE incluido, al tr\u00e1nsito. Sin el PCE creo que la Monarqu\u00eda no hubiera podido legitimarse, al menos no tan c\u00f3modamente. No aprovecharon esa fuerza.<\/p>\n<p><b>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>Bueno, agradecer a <em>Rebeli\u00f3n<\/em> la oportunidad que supone esta entrevista para seguir hablando de ese \u00abperro muerto\u00bb que en mi opini\u00f3n sigue siendo para la izquierda un interlocutor necesario, imprescindible e inevitable, sobre todo ahora, cuando a nivel nacional la crisis est\u00e1 originando el quebrantamiento del consenso social que desde la transici\u00f3n ven\u00edamos padeciendo y cuando, a escala internacional, los nuevos escenarios modelados por el gran deshielo que supuso el desmoronamiento de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, han difuminado el mapa de las geoestrategias oblig\u00e1ndonos a analizar con la m\u00e1xima prudencia los giros en la correlaci\u00f3n de fuerza a nivel global si queremos evitar que los nuevos \u00e1rboles no nos impidan comprender que para mejor detectar quien es el amo del bosque es preciso ponderar cual es el destino final de las cosechas.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Rebeli\u00f3n<\/em>, originalmente en cuatro partes, 27\/06\/2012 <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/volver-a-lenin-es-una-oportunidad-para-que-la-izquierda-comunista-lleve-a-cabo-la-necesaria-tarea-de-hacer-balance-global-de-la-revolucion-sovietica\/\">https:\/\/rebelion.org\/volver-a-lenin-es-una-oportunidad-para-que-la-izquierda-comunista-lleve-a-cabo-la-necesaria-tarea-de-hacer-balance-global-de-la-revolucion-sovietica\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el centenario de la muerte de Lenin, recuperamos esta entrevista que Salvador L\u00f3pez Arnal hizo a Constantino B\u00e9rtolo con<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13977,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2023],"tags":[],"class_list":["post-14867","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lenin"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14867"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14867\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}