{"id":14900,"date":"2024-01-27T05:00:37","date_gmt":"2024-01-27T04:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14900"},"modified":"2024-01-27T03:56:23","modified_gmt":"2024-01-27T02:56:23","slug":"todavia-es-posible-una-nueva-interpretacion-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14900","title":{"rendered":"\u00bfTodav\u00eda es posible una nueva interpretaci\u00f3n de Octubre?"},"content":{"rendered":"<p>La influencia que la Revolucio\u0301n de Octubre proyecta sobre la izquierda socialista plantea un problema evidente a simple vista: los bolcheviques enfrentaron a un gobierno autocra\u0301tico en un pai\u0301s predominantemente campesino, carente de tradiciones parlamentarias y desprovisto de un movimiento reformista burgue\u0301s, todo ello en medio de una guerra implacable. El modelo estrate\u0301gico que surge de un contexto de este tipo difi\u0301cilmente puede trasladarse a las democracias capitalistas contempora\u0301neas. Suele concluirse, entonces, que es necesario romper con la tradicio\u0301n leninista y su estrategia insurreccional de doble poder. Pero, \u00bfy si esta conclusio\u0301n fuera apresurada? \u00bfNo estamos dejando intacta\u00a0la interpretacio\u0301n convencional de la Revolucio\u0301n Rusa (compartida tanto por sus partidarios como por sus cri\u0301ticos)?<\/p>\n<p>Mi enfoque sera\u0301 otro. Comparto la necesidad de construir un enfoque estrate\u0301gico que se adapte a las caracteri\u0301sticas del ciclo histo\u0301rico actual. Es decir, que se ajuste a la existencia de un Estado complejo y ramificado en la sociedad civil y a la existencia de instituciones democra\u0301ticas que metabolizan las demandas de las clases populares. Pero, a su vez, considero que las interpretaciones que hicieron de Octubre un \u00abmodelo estrate\u0301gico\u00bb utilizaron una imagen distorsionada de la experiencia rusa. En mi opinio\u0301n, una reinterpretacio\u0301n adecuada de la revolucio\u0301n bolchevique puede proporcionar valiosas lecciones para los socialistas, ma\u0301s provechosas que el simple rechazo que prevalece en ciertos sectores de la nueva izquierda.<\/p>\n<p>Para demostrar esto me centrare\u0301 u\u0301nicamente en algunos aspectos clave del peri\u0301odo revolucionario. Me limitare\u0301 a resaltar y articular de la manera que considero adecuada ciertos hechos histo\u0301ricos bien establecidos, sin necesidad de apoyarme en argumentos que dependan de nueva evidencia histo\u0301rica o de investigaciones recientes, a excepcio\u0301n de algunas referencias al trabajo de Lars Lih. A trave\u0301s de esta aproximacio\u0301n que se basa en ajustar algunos e\u0301nfasis, veremos co\u0301mo emerge finalmente una imagen global diferente.<\/p>\n<p>Este debate va ma\u0301s alla\u0301 de ser un simple ejercicio acade\u0301mico. Al adoptar esta perspectiva se demuestra, nada menos, que la experiencia bolchevique no puede considerarse un caso exitoso de la estrategia que defiende el \u00ableninismo realmente existente\u00bb. Si no hubie\u0301ramos relegado la interpretacio\u0301n de la Revolucio\u0301n Rusa a las concepciones dogma\u0301ticas tradicionales, habri\u0301amos tenido una visio\u0301n de esa experiencia como un feno\u0301meno rico y multiface\u0301tico en lugar de un respaldo histo\u0301rico para las tradiciones dogma\u0301ticas.<\/p>\n<p>La experiencia bolchevique, cuando se comprende adecuadamente, ofrece ma\u0301s lecciones valiosas de las que se aprecian a simple vista. A veces el mayor gesto antidogma\u0301tico no pasa por romper con la tradicio\u0301n, sino por comprenderla adecuadamente.<\/p>\n<p><strong>El mito del partido ultradisciplinado y liberado de oportunistas <\/strong><\/p>\n<p>En cuanto a la relacio\u0301n entre los bolcheviques y otras corrientes obreras, reformistas y oportunistas, el relato convencional sostiene algo similar a lo siguiente: \u00ablos bolcheviques, con un partido altamente centralizado y liberado de oportunistas, se abrieron paso hacia las masas a trave\u0301s de su implacable lucha contra los reformistas que respaldaban el gobierno provisional. Esta estrategia se materializo\u0301 en su llamado a romper con el gobierno provisional y transferir \u00abtodo el poder a los soviets\u00bb.<\/p>\n<p>En primer lugar, es importante abordar el mito de un partido \u00abultradisciplinado y libre de oportunistas\u00bb que habri\u0301a construido Lenin. La evidencia histo\u0301rica muestra que la realidad de la socialdemocracia rusa, y en particular del bolchevismo, dista mucho de esta imagen ampliamente aceptada. Segu\u0301n la descripcio\u0301n del historiador Robert Service, quien no tiene simpati\u0301a alguna con la causa comunista, los bolcheviques \u00abno eran la secta poli\u0301tica celosamente excluyente de la mitologi\u0301a popular: en realidad estaban mucho ma\u0301s cerca de ser un partido <em>catch-all <\/em>[atrapa todo] para aquellos socialdemo\u0301cratas radicales que estaban de acuerdo en la urgente necesidad de derrocar al gabinete dominado por los liberales, establecer un gobierno socialista y poner fin a la guerra\u00bb.<\/p>\n<p>No es difi\u0301cil reconocer la asombrosa mutacio\u0301n de los bolcheviques <em>durante <\/em>el proceso revolucionario en todos los aspectos relevantes que definen a un partido: el giro estrate\u0301gico de abril de 1917, el salto abrupto en la composicio\u0301n obrera y popular y la fusio\u0301n con redes de cuadros provenientes de otros partidos socialistas (eseristas, mencheviques o el Comite\u0301 Interdistrital de Trotsky y Lunacharski). Segu\u0301n Deutscher, Lenin mantuvo incluso hasta la vi\u0301spera de la revolucio\u0301n la expectativa de ganar a Martov para el bolchevismo. En cierto modo, el partido que encabeza Octubre surge del proceso revolucionario mismo.<\/p>\n<p>En este sentido, el partido bolchevique, un heredero leal de la tradicio\u0301n de los grandes partidos obreros de la socialdemocracia, surgio\u0301 a trave\u0301s de un metabolismo constante con los cambios en la clase trabajadora y sus partidos, lo que lo hizo receptivo a procesos de fusio\u0301n y reagrupamiento. Lejos del mito de la acumulacio\u0301n de cuadros autocentrada, el bolchevismo en 1917 fue un partido abierto que vivio\u0301 una reconfiguracio\u0301n profunda a partir de una confluencia de fuerzas de distintas procedencias. Esto no disminuye el me\u0301rito de la fraccio\u0301n bolchevique, sino que lo ubica en su perspectiva adecuada: el bolchevismo pudo ser el vehi\u0301culo de este reagrupamiento debido a este cara\u0301cter distintivo, abierto y flexible.<\/p>\n<p><strong>Sobre el significado de la consigna \u00abtodo el poder a los soviets\u00bb <\/strong><\/p>\n<p>Vayamos ahora al terreno propiamente estrate\u0301gico. La consigna bolchevique, que trazo\u0301 una li\u0301nea de delimitacio\u0301n clara con los liberales, los capitalistas y los oportunistas, fue \u00abTodo el poder a los soviets\u00bb. Pero, \u00bfque\u0301 significaba darle el poder a los soviets entre abril y septiembre\u00a0de 1917? Ba\u0301sicamente, consisti\u0301a en instar a los li\u0301deres mencheviques y socialrevolucionarios \u2014que eran mayoritarios en los soviets\u2014 a romper sus acuerdos con los liberales y establecer un gobierno sin capitalistas responsable ante los consejos obreros. La estrategia que domino\u0301 la mayor parte del an\u0303o no fue nada parecido a \u00abninguna confianza en los reformistas\u00bb sino un emplazamiento permanente a los reformistas a que \u00abrompieran con la burguesi\u0301a\u00bb para conformar un gobierno de trabajadores y campesinos basado en los partidos socialistas mayoritarios (lo que hubiese excluido a los bolcheviques).<\/p>\n<p>Esta propuesta adquirio\u0301 contornos muy precisos a principios de septiembre luego de derrotado el intento de golpe de Kornilov. En ese momento los bolcheviques dejaron en claro su disposicio\u0301n a adoptar una ta\u0301ctica que, an\u0303os ma\u0301s tarde, se conoceri\u0301a como \u00aboposicio\u0301n leal\u00bb. Consisti\u0301a en defender a un gobierno obrero contra los embates de la burguesi\u0301a, incluso si estaba dominado por corrientes reformistas. Los bolcheviques mantendri\u0301an su independencia como partido, preservando su libertad para criticar y actuar, pero renunciando a cualquier intento de derrocar revolucionariamente al nuevo gobierno.<\/p>\n<p>Esto no significa que los bolcheviques no pusieran e\u0301nfasis en superar la poli\u0301tica reformista que predominaba entre los partidos socialistas mayoritarios. Indica <em>de que\u0301 modo <\/em>afrontaron esta tarea. La mera delimitacio\u0301n propagandi\u0301stica y el combate directo suele dejar a los revolucionarios en un lugar demasiado alejado de las fuerzas sociales mayoritarias. En cambio, construir un marco unitario donde la delimitacio\u0301n es un subproducto de la incapacidad de los reformistas para llevar a te\u0301rmino una lucha comu\u0301n es una ta\u0301ctica que ha pasado mejor la prueba de la historia.<\/p>\n<p><strong>Democracia parlamentaria y soviets <\/strong><\/p>\n<p>Dice Eric Blanc en un texto de pole\u0301mica con el leninismo: \u00abSiguiendo los argumentos de Lenin de su panfleto <em>El Estado y la revolucio\u0301n <\/em>de 1917<em>, <\/em>los leninistas durante de\u0301cadas han articulado su estrategia a partir de la necesidad de una insurreccio\u0301n para derrocar todo el Estado parlamentario y colocar todo el poder en manos de los consejos de trabajadores\u00bb. En su re\u0301plica, Lars Lih afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta observacio\u0301n reu\u0301ne no uno, sino dos conceptos erro\u0301neos arraigados acerca de 1917: en primer lugar, que el choque entre <em>dos tipos <\/em>de democracia \u2014parlamentaria frente a sovie\u0301tica\u2014 que se encuentran en las pa\u0301ginas de <em>El Estado y la revolucio\u0301n<\/em>, tuvo algo que ver con la victoria de Octubre o la poli\u0301tica en aquel an\u0303o revolucionario. (<em>El Estado y la revolucio\u0301n <\/em>se redacto\u0301 en 1917, pero solo se publico\u0301 en 1918 y fue irrelevante para los acontecimientos del an\u0303o anterior). En segundo lugar, que los bolcheviques tomaron el poder por medio de una \u00abinsurreccio\u0301n\u00bb, \u00ablevantamiento armado\u00bb, o lo que sea.<\/p>\n<p>Como correctamente sen\u0303ala Lih, la polarizacio\u0301n entre dos formas de democracia, la parlamentaria y la sovie\u0301tica, no desempen\u0303o\u0301 un papel relevante en 1917. De hecho, la actitud de los bolcheviques en este punto es mucho ma\u0301s ambigua de lo\u00a0que indica la narrativa habitual. Una vez ma\u0301s, es necesario entender adecuadamente la consigna bolchevique de que los soviets se hagan con el poder. La reivindicacio\u0301n del poder sovie\u0301tico no era la proclamacio\u0301n de la superioridad intri\u0301nseca de un tipo especi\u0301fico de democracia, sino un llamado a que la clase obrera, a trave\u0301s de sus organismos, rompiera con la burguesi\u0301a.<\/p>\n<p>Adema\u0301s, la demanda de una Asamblea Constituyente desempen\u0303o\u0301 un papel central en toda la agitacio\u0301n poli\u0301tica de los bolcheviques. Uno de los argumentos fundamentales de los bolcheviques era que, al igual que con el fin de la guerra, el gobierno provisional no era capaz de satisfacer esta demanda esencial de las masas. Como afirmo\u0301 Trotsky despue\u0301s de la disolucio\u0301n de la Asamblea Constituyente: \u00abcuando argumentamos que el camino hacia la Asamblea Constituyente pasaba (\u2026) a trave\u0301s de la toma del poder por los soviets, e\u0301ramos absolutamente sinceros\u00bb. De hecho, durante la disolucio\u0301n de la Asamblea Constituyente no se hizo ninguna referencia a la supuesta superioridad intri\u0301nseca de la democracia sovie\u0301tica sobre las formas parlamentarias convencionales, sino a razones coyunturales y pra\u0301cticas.<\/p>\n<p>Incluso si consideramos en su conjunto los escritos de Lenin de ese peri\u0301odo, su postura resulta ma\u0301s ambigua de lo que aparenta. Lenin contemplaba inicialmente cierto grado de complementariedad entre los soviets y la futura Asamblea Constituyente. Y aqui\u0301 es importante subrayar un punto crucial: a Lenin, incluso en <em>El Estado y la revolucio\u0301n<\/em>, no le interesaba particularmente la tarea de planificar las estructuras\u00a0institucionales de un futuro re\u0301gimen poli\u0301tico tras la toma del poder. Su prioridad, como siempre, era esencialmente estrate\u0301gica. Todo lo dema\u0301s se subordinaba a ello, incluso las referencias, a menudo confusas, al Estado posrevolucionario. El nu\u0301cleo fundamental de la estrategia leninista era el e\u0301nfasis en los soviets como estructuras de autoorganizacio\u0301n que serviri\u0301an de base para una estrategia de poder <em>desde abajo <\/em>basado en la fuerza de las masas. Esto implicaba ma\u0301s una ruptura con la estrategia gradualista y parlamentaria que un debate sobre la ingenieri\u0301a institucional posrevolucionaria.<\/p>\n<p>No obstante, aqui\u0301 afrontamos dos problemas que complican el asunto. Si bien es cierto que la polarizacio\u0301n entre las dos formas de democracia no desempen\u0303o\u0301 un papel relevante durante 1917, la cuestio\u0301n se vuelve ma\u0301s compleja al considerar los textos y acciones de Lenin y los bolcheviques posteriores a Octubre. En mi opinio\u0301n, es tan cierta la afirmacio\u0301n de Lih de que \u00abla Revolucio\u0301n de 1917 tuvo nada que ver con el argumento de Lenin de que \u201cla democracia sovie\u0301tica\u201d era superior a la \u201cdemocracia parlamentaria\u201d\u00bb, como que Lenin y Trotsky iban a postular posteriormente dicha superioridad (y por lo tanto fundar una tradicio\u0301n que subestima la importancia de las instituciones democra\u0301ticas parlamentarias).<\/p>\n<p>Lenin y Trosky teorizan el rechazo a las estructruras parlamentarias con una argumentacio\u0301n que sen\u0303ala el cara\u0301cter intri\u0301nsecamente burgue\u0301s de estas u\u0301ltimas. En <em>La revolucio\u0301n traicionada<\/em>, Trotsky describe al sistema sovie\u0301tico como un sistema representativo basado en \u00ablos grupos de clase y de produccio\u0301n\u00bb y por lo tanto superior a la representacio\u0301n parlamentaria basada en el sufragio universal que parte de la atomizacio\u0301n ciudadana que caracteriza a la sociedad burguesa.<\/p>\n<p>Para comprender adecuadamente esta cuestio\u0301n, es fundamental dirigir la atencio\u0301n al tema que considero verdaderamente esencial. Los bolcheviques en el poder enfrentaron el problema imprevisto de que entre la clase trabajadora (incluyendo los soviets) y el gobierno bolchevique se abrio\u0301 progresivamente una grieta que se soluciono\u0301 por medio de medidas de represio\u0301n poli\u0301tica. Ma\u0301s alla\u0301 de si se trato\u0301 de medidas de excepcio\u0301n necesarias o no, lo que todas comparti\u0301an era que surgieron como respuesta a problemas imprevistos y requirieron una reaccio\u0301n pra\u0301ctica, a veces acompan\u0303ada de una racionalizacio\u0301n teo\u0301rica que se desarrollo\u0301 sobre la marcha.<\/p>\n<p>Todas estas medidas respondi\u0301an a un problema central: los bolcheviques habi\u0301an tomado el poder basados en el poder democra\u0301tico en los soviets, pero nunca imaginaron que esa legitimidad democra\u0301tica podi\u0301a ir deteriora\u0301ndose y sencillamente no teni\u0301an un plan de accio\u0301n ante una situacio\u0301n de este tipo. La disolucio\u0301n de la Asamblea Constituyente y la negativa a convocar nuevas elecciones basadas en el sufragio universal marcaron el primer episodio de esta brecha entre el gobierno bolchevique y su legitimidad democra\u0301tica.<\/p>\n<p>Las racionalizaciones que opusieron soviets y parlamento marcaron el inicio de un camino autoritario que tendri\u0301a numerosos capi\u0301tulos posteriores. Es necesario un balance sosegado sobre estas medidas de excepcio\u0301n tomadas por los bolcheviques. Es posible que encontremos\u00a0entre ellas medidas inevitables y errores estrate\u0301gicos, pero en ningu\u0301n caso debemos confundir la excepcio\u0301n con la norma. El rechazo a la Asamblea Constituyente y a las formas parlamentarias debe considerarse como parte integrante de este peri\u0301odo excepcional, que era ajeno a la trayectoria bolchevique previa a su llegada al poder.<\/p>\n<p><strong>Dualidad de poder <\/strong><\/p>\n<p>Existe un segundo punto que complica el debate en torno a los soviets y el parlamento. Aunque considero que <em>El Estado y la revolucio\u0301n <\/em>debe ser comprendido como un texto estrate\u0301gico ma\u0301s que como uno programa\u0301tico, lo cierto es que tomado literalmente Lenin superpone ambos aspectos. En u\u0301ltimo te\u0301rmino, Lenin fusiona en la cuestio\u0301n de los soviets dos elementos de naturaleza muy distinta:<\/p>\n<p>1-. La movilizacio\u0301n de las masas en una crisis revolucionaria, segu\u0301n la percepcio\u0301n de que los organismos de autoorganizacio\u0301n son los medios ma\u0301s eficaces para empujar la radicalizacio\u0301n social y para superar el peso de las direcciones reformistas.<\/p>\n<p>2-.Y la \u00abdestruccio\u0301n del Estado\u00bb, es decir, la supresio\u0301n del conjunto de la institucionalidad vigente, segu\u0301n el supuesto de que su morfologi\u0301a completa responde a necesidades funcionales a la dominacio\u0301n capitalista, inclusive las libertades formales y democra\u0301ticas.<\/p>\n<p>La utilidad histo\u0301rica efectiva que han mostrado los o\u0301rganos de doble poder es su capacidad para expresar mejor las relaciones de fuerza en el marco de un ascenso revolucionario. \u00abLa dina\u0301mica de los acontecimientos revolucionarios\u00bb, escribe Trotsky en su <em>Historia de la Revolucio\u0301n Rusa<\/em>, \u00abesta\u0301 <em>directamente <\/em>determinada por cambios ra\u0301pidos, intensos y apasionados en la psicologi\u0301a de las clases\u00bb. Las viejas instituciones resisten o amortiguan el impacto de un cambio abrupto en las relaciones de fuerza. Se necesita un poder que <em>provenga de abajo, <\/em>basado en la participacio\u0301n masiva de sectores populares<em>, <\/em>para expresar ma\u0301s directa y claramente las relaciones de fuerza y cambiar el equilibrio entre las corrientes moderadas y las radicales. Este es el verdadero nu\u0301cleo de ruptura con la II Internacional y con el gradualismo parlamentarista.<\/p>\n<p>Sin embargo, la imprescindible emergencia de estructuras de autoorganizacio\u0301n durante una crisis revolucionaria no hace de ellas o\u0301rganos de gobierno. Si bien una revolucio\u0301n triunfante necesita un apoyo social masivo, los o\u0301rganos que dirigen el proceso se basan siempre en un sector activo de vanguardia. A su vez, de su vi\u0301nculo indisociable con el momento de auge revolucionario se sigue que estos o\u0301rganos tienen necesariamente una existencia transitoria. Su vitalidad depende de una atmo\u0301sfera efervescente y extraordinaria, obviamente provisoria, y eso les impone su limitacio\u0301n como o\u0301rganos estatales de gobierno.<\/p>\n<p>Aqui\u0301 tocamos un problema que no podremos resolver en estas pocas li\u0301neas. El impacto de largo plazo de un o\u0301rgano que toma el control de la vida poli\u0301tica durante una crisis revolucionaria tiene consecuencias complejas de medir y de limitar. Pero la diversidad de la experiencia histo\u0301rica no admite ningu\u0301n tipo de fatalismo autoritario derivado de la suspensio\u0301n momenta\u0301nea de la democracia parlamentaria, como el que encontramos en la cri\u0301tica de Kautsky a la revolucio\u0301n bolchevique. Para tomar un ejemplo expresivo, las revoluciones democra\u0301tico-burguesas, que luego de un largo y complejo proceso histo\u0301rico concluyeron en la emergencia de las instituciones liberales y parlamentarias, fueron, sin excepcio\u0301n, encabezadas por pequen\u0303os grupos minoritarios, obviamente mucho menos democra\u0301ticos que las estructuras de\u00a0autoorganizacio\u0301n del tipo soviets o comite\u0301s de fa\u0301brica.<\/p>\n<p><strong>Insurreccio\u0301n y democracia <\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfes correcto afirmar que los bolcheviques no encabezaron una insurreccio\u0301n contra el gobierno provisional? Dice Lih: \u00abEn febrero, efectivamente se habi\u0301a producido una verdadera \u201cinsurreccio\u0301n\u201d desde abajo, pero en octubre el llamado levantamiento fue una accio\u0301n policial puesta en marcha por autoridades legalmente constituidas\u00bb G. K. Chesterton dijo alguna vez que \u00abla exageracio\u0301n es el microscopio de los hechos\u00bb. Lih procede muchas veces a exagerar un punto para resaltar un hecho que antes habi\u0301a pasado desapercibido. Esto permite ver un acontecimiento conocido con nuevos ojos. Pero luego es necesario preservar las proporciones. Efectivamente, la revolucio\u0301n de Octubre no se parece en nada al tipo de evento volca\u0301nico de masas que derroca un re\u0301gimen poli\u0301tico estable: eso fue lo que sucedio\u0301 en febrero, no en octubre. Pero solo podri\u0301amos hablar de \u00abaccio\u0301n policial\u00bb si los soviets ya hubiesen sido el u\u0301nico poder legi\u0301timo antes de la insurreccio\u0301n. Y ese no era el caso: hasta la madrugada del segundo Congreso Panruso de los soviets, el gobierno provisional liderado por Kerensky segui\u0301a existiendo.<\/p>\n<p>Lo importante de la argumentacio\u0301n de Lih, sin embargo, no pasa por su rechazo del cara\u0301cter insurreccional de Octubre, sino por resaltar, por encima de las consideraciones poli\u0301tico-militares, la importancia del avance democra\u0301tico de los bolcheviques en los soviets. Lih afirma que: \u00abLa victoria rusa y\u00a0la bolchevique son distorsionadas esencialmente si se sigue la folclo\u0301rica versio\u0301n de que los bolcheviques tuvieron e\u0301xito porque confiaban en la \u201cinsurreccio\u0301n\u201d en lugar del \u201celectoralismo\u201d\u00bb. Por el contrario, lo que permitio\u0301 el triunfo de los bolcheviques fue que desde principios de septiembre habi\u0301an ganado la mayori\u0301a en los soviets con un mensaje de ruptura con la burguesi\u0301a. La coincidencia de la insurreccio\u0301n de octubre con el segundo Congreso Panruso se debio\u0301 a este avance electoral de los bolcheviques.<\/p>\n<p>Un u\u0301ltimo punto a considerar. Mucho se ha discutido en los u\u0301ltimos an\u0303os sobre el contraste estrate\u0301gico entre \u00abla huelga general\u00bb defensiva de Kautsky con el enfoque ofensivo que pregonaron los bolcheviques. Sin embargo, aqui\u0301 tambie\u0301n hay una distorsio\u0301n ren\u0303ida con la evidencia histo\u0301rica. La insurreccio\u0301n de Octubre fue defendida por los bolcheviques como una medida de proteccio\u0301n de la democracia sovie\u0301tica ante las amenazas de la contrarrevolucio\u0301n. Y fue acompan\u0303ada por una preocupacio\u0301n obsesiva por no dejar de operar bajo la legalidad de los soviets \u2014la u\u0301nica legitimidad democra\u0301tica existente\u2014, y por evitar recurrir a una insurreccio\u0301n de partido (en este punto, Trotsky se impuso a Lenin). De estas decisiones surgio\u0301 el papel del Comite\u0301 Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado en la direccio\u0301n de la insurreccio\u0301n.<\/p>\n<p>De esto no se debe concluir que los bolcheviques hayan seguido un enfoque \u00abdefensivo\u00bb en el sentido atribuido a Kautsky. Ma\u0301s bien, se revela que la relacio\u0301n entre los momentos defensivos y ofensivos es ma\u0301s inestable de lo que parece y se pone de manifiesto que los bolcheviques no eran ajenos a los beneficios de un enfoque defensivo, especialmente en lo que respecta a la proteccio\u0301n de las libertades democra\u0301ticas durante los enfrentamientos con las fuerzas reaccionarias.<\/p>\n<p><strong>Lenin ante la revolucio\u0301n en Occidente <\/strong><\/p>\n<p>Lenin fue un maestro de la ta\u0301ctica. Y no ignoraba un hecho evidente: el Estado y la sociedad rusos eran muy diferentes de las sociedades occidentales. Asi\u0301, cuando Lenin hablaba de las \u00ablecciones universales\u00bb de Octubre estaba pensando principalmente en la necesidad de derrocar el Estado burgue\u0301s, en contraste con la estrategia que busca utilizar la vi\u0301a parlamentaria para implementar una serie ordenada de reformas. Respecto a las formas concretas de las futuras revoluciones, e\u0301l simplemente soli\u0301a decir \u00abNo sabemos ni podemos saber co\u0301mo se desarrollara\u0301n las cosas\u00bb.<\/p>\n<p>En cualquier caso, es importante entender la manera en que el triunfo ruso inspiro\u0301 a los revolucionarios de Europa occidental. Aqui\u0301 nuevamente hay un aspecto que confunde la comprensio\u0301n del asunto. Lenin remite permanentemente a la Revolucio\u0301n de Octubre para discutir con muchos de los grupos de la naciente Internacional Comunista. Esto fue entendido convencionalmente como un intento de proyectar el \u00abmodelo sovie\u0301tico\u00bb. Pero Lenin esta\u0301 haciendo exactamente lo contrario, al menos si entendemos de manera convencional el \u00abmodelo sovie\u0301tico\u00bb. Sus interlocutores son los grupos izquierdistas que integran una Internacional Comunista joven e inexperta que creen ser fieles al bolchevismo cuando aplican una poli\u0301tica fuertemente sectaria.<\/p>\n<p>Cuando Lenin remite a la experiencia rusa es precisamente para hacerles captar sus verdaderas lecciones, muy alejadas de las enson\u0303aciones ultraizquierdistas de sus seguidores. \u00abHablan muy bien de nosotros, los bolcheviques\u00bb, escribio\u0301 Lenin, \u00abA veces dan ganas de decirles: \u201c\u00a1Por favor, ala\u0301bennos un poco menos y esfue\u0301rcense un poco ma\u0301s en investigar la ta\u0301ctica de los bolcheviques y en llegar a conocerla un poco mejor!\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>Despue\u0301s de la Revolucio\u0301n de Octubre, los bolcheviques esperaban una ra\u0301pida y espectacular extensio\u0301n de la revolucio\u0301n en Europa. En ese momento, las cuestiones ta\u0301cticas y estrate\u0301gicas quedaron en un segundo plano, ya que se anticipaba una coyuntura de enfrentamientos revolucionarios inminentes. Como sen\u0303alo\u0301 ma\u0301s tarde Trotsky, la expectativa era que \u00abse produciri\u0301a una ola de levantamientos esponta\u0301neos y cao\u0301ticos, en el proceso de los cuales se clarificari\u0301a la vanguardia de la clase obrera y el proletariado tomari\u0301a el poder en uno o dos an\u0303os\u00bb.<\/p>\n<p>Todo esto cambia poco tiempo despue\u0301s cuando se enfri\u0301a el proceso revolucionario y el capitalismo se encamina hacia la restablizacio\u0301n. Este cambio de situacio\u0301n comenzo\u0301 a hacerse evidente en el III y el IV Congreso de la Internacional Comunista. En las vi\u0301speras del II Congreso, Lenin escribio\u0301 su ce\u0301lebre <em>Izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo<\/em>, donde intentaba explicar a sus jo\u0301venes seguidores las verdaderas lecciones de la experiencia bolchevique. Destaco\u0301 la amplitud y la flexibilidad de sus ta\u0301cticas, la importancia de la construccio\u0301n del partido y la necesidad de poli\u0301ticas que luego se conoceri\u0301an como \u00abfrente u\u0301nico obrero\u00bb,\u00a0especialmente en relacio\u0301n al apoyo comunista al Partido Laborista en Inglaterra.<\/p>\n<p>Aunque no existe un texto sistema\u0301tico sobre la estrategia socialista en Occidente en las obras de Lenin, todos sus esfuerzos convergi\u0301an en la misma direccio\u0301n, con excepcio\u0301n de algunos errores puntuales como su intervencio\u0301n en el debate en el Partido Socialista Italiano. De hecho, sus textos y acciones se alinearon en una direccio\u0301n que, nuevamente, se opone al relato convencional defendido tanto por sus admiradores como por sus detractores.<\/p>\n<p>En el IV Congreso de la Internacional Comunista, especialmente a partir de la Revolucio\u0301n Alemana, emergieron con claridad las reflexiones sobre el frente u\u0301nico, el gobierno obrero, la oposicio\u0301n leal y las consignas transicionales. Lenin ejercio\u0301 toda su autoridad para orientar a los jo\u0301venes partidos comunistas en esta direccio\u0301n y alejarlos de posturas ultraizquierdistas, consejistas o bordiguistas. Perry Anderson definio\u0301 la importancia de este combate afirmando que el frente u\u0301nico represento\u0301 \u00abel u\u0301ltimo consejo estrate\u0301gico de Lenin al movimiento de la clase obrera occidental antes de su muerte\u00bb.<\/p>\n<p>Estas cuestiones ya habi\u0301an estado presentes en la Revolucio\u0301n Rusa, pero adquirieron una importancia particular en Europa Occidental. Podri\u0301amos decirlo de este modo: estos conceptos son tan indispensables en la estrategia revolucionaria que hasta fueron imprescindibles en el contexto autocra\u0301tico que enfrentaron los bolcheviques. Es curioso el corolario de este asunto: si algo es una \u00ableccio\u0301n universal\u00bb de Octubre son precisamente sus rasgos \u00aboccidentales\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin lat<\/em>, 21-1-2024 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/01\/21\/todavia-es-posible-una-nueva-interpretacion-de-octubre-2\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/01\/21\/todavia-es-posible-una-nueva-interpretacion-de-octubre-2\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La influencia que la Revolucio\u0301n de Octubre proyecta sobre la izquierda socialista plantea un problema evidente a simple vista: los<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14901,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,2023,851],"tags":[],"class_list":["post-14900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-comunismo","category-lenin","category-revolucion-rusa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14900\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}