{"id":15061,"date":"2024-02-23T05:00:12","date_gmt":"2024-02-23T04:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15061"},"modified":"2024-02-23T00:02:06","modified_gmt":"2024-02-22T23:02:06","slug":"la-variante-austriaca-de-la-economia-burguesa-vulgar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15061","title":{"rendered":"La variante austr\u00edaca de la econom\u00eda burguesa vulgar"},"content":{"rendered":"<p>Hacia 1830 en la Europa occidental se inicia la crisis definitiva de lo mejor de la econom\u00eda burguesa: <i>\u00abLas campanas sonaron a muerto por la econom\u00eda burgues\u00eda cient\u00edfica. Ya no se trataba de si este o aquel teorema era verdadero, sino de si al capital le resultaba \u00fatil o perjudicial, c\u00f3modo o inc\u00f3modo, de si contraven\u00eda o no las ordenanzas policiales. Los espadachines a sueldo sustituyeron a la investigaci\u00f3n desinteresada y la mala consciencia y las ruines intenciones de la apolog\u00e9tica ocuparon el sitial de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sin prejuicios\u00bb. <\/i> (K. Marx; El Capital; Siglo XXI Editores; 1975; Libro i; vol. 1; p\u00e1g. 14).<\/p>\n<p>Aceptado que sea esta apreciaci\u00f3n de Marx sobre la econom\u00eda burguesa, debemos advertir que para el 2030, los cultores, sostenedores y difundidores de esta econom\u00eda, parecen no advertir que ya han transcurrido \u00a1dos siglos! en que piensan, escriben, editan textos en un campo completamente alejado del an\u00e1lisis cient\u00edfico y tambi\u00e9n completamente dominado por puras ideas y construcciones cada vez m\u00e1s vulgares hasta convertirse en repugnantes <b>libelos ideol\u00f3gicos<\/b> en defensa del capital y la esclavitud asalariada de los trabajadores, pero eso s\u00ed, con t\u00edtulos rimbombantes y contenidos mentirosos, a los que le conceden loas execrables por parte de las pandillas de \u00abescribas\u00bb empleados por el capital en universidades e instituciones de investigaci\u00f3n, incluso gubernamentales, cuyo fin, consciente o no, es el embrutecimiento de alumnos, investigadores y funcionarios \u00a1y vaya si lo logran!<\/p>\n<p>De una manera puramente descriptiva se pueden se\u00f1alar varias etapas de \u00abinvoluci\u00f3n\u00bb de la econom\u00eda burguesa a partir de aquel a\u00f1o se\u00f1alado por Marx.<\/p>\n<p>Difusi\u00f3n-disoluci\u00f3n de la econom\u00eda de Ricardo en manos de \u00absucesores\u00bb inmediatos: Ramsey Mc Culloch; William Nassau-Senior; Samuel Bailey; R. Torrens; James Mill; como los m\u00e1s destacados. Durante esta etapa surgi\u00f3 simult\u00e1neamente una oposici\u00f3n \u00absocialista\u00bb ut\u00f3pica a las ideas de Ricardo sobre sus propias ideas en nombres como T. Hodgskin; William Thompson; T. R. Edmonds; John F. Bray; muy cr\u00edticos y rigurosos pero que luego quedaran eclipsados por la obra de Marx.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1870 aparecer\u00e1 una supuesta reformulaci\u00f3n y \u00absuperaci\u00f3n\u00bb de Ricardo: W. Stanley Jevons; Le\u00f3n Marie Esprit Walras; Karl Menger, que dar\u00e1 lugar al nacimiento de la <b>escuela \u00abneocl\u00e1sica\u00bb<\/b> m\u00e1s conocida como <b>\u00abmarginalismo\u00bb<\/b> por introducir el c\u00e1lculo matem\u00e1tico para explicar la conducta de los consumidores y de las empresas en el mercado bajo la expresi\u00f3n de costo marginal e ingreso marginal, \u00a0<b> <\/b>y que habr\u00e1 de encontrar su exposici\u00f3n m\u00e1s conocida y difundida en Alfred Marshall en sus \u00abPrincipios de Econ\u00f3mica\u00bb, traducida al espa\u00f1ol como Principios de Econom\u00eda, en la que hac\u00eda su presentaci\u00f3n la <b>\u00abMicroeconom\u00eda\u00bb. <\/b><\/p>\n<p>En esta \u00e9poca aparece en Austria la variante vulgar austr\u00edaca teniendo en E. von B\u00f6hm Bawerk su representante m\u00e1s eminente y m\u00e1s serio, al menos en su denodado esfuerzo por demoler la teor\u00eda econ\u00f3mica de Marx, cosa \u00e9sta jam\u00e1s lograda. Es un peque\u00f1o grupo de enardecidos defensores de la explotaci\u00f3n obrera por los capitalistas tan o m\u00e1s ciegos a\u00fan que los \u00abneocl\u00e1sicos\u00bb ingleses.<\/p>\n<p>Esta econom\u00eda burguesa vulgar neocl\u00e1sica que domina toda la producci\u00f3n econ\u00f3mica desde el siglo XIX, en el siglo XX, encontrar\u00e1 un cr\u00edtico de notable talla anal\u00edtica que se\u00f1alar\u00e1 algunas \u00abinconsistencias\u00bb en su estructura, pero sin salir de esa misma estructura vulgar. Se trata de John Maynard Keynes quien dir\u00e1 rotundamente: <i>\u00abSostendr\u00e9 que los postulados de la teor\u00eda cl\u00e1sica <\/i>(\u00c9l llamaba as\u00ed a la escuela \u00abneocl\u00e1sica\u00bb. FHA) <i>s\u00f3lo son aplicables a un caso especial, y no en general, porque las condiciones que supone son un caso extremo de todas las posiciones posibles de equilibrio. M\u00e1s a\u00fan, las caracter\u00edsticas del caso especial supuesto por la teor\u00eda cl\u00e1sica no son las de la sociedad econ\u00f3mica en que hoy vivimos, raz\u00f3n por la que sus ense\u00f1anzas enga\u00f1an y son desastrosas si intentamos aplicarlas a los hechos reales\u00bb. <\/i>(J.M. Keynes; \u00abTeor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el dinero\u00bb; FCE; 1965; p\u00e1g. 15). Cuando Keynes se refiere a que <i>\u00ab\u2026 el caso especial supuesto por la teor\u00eda cl\u00e1sica no son las de la sociedad econ\u00f3mica en que hoy vivimos\u2026\u00bb, <\/i>est\u00e1 advirtiendo, en 1935, que el capitalismo occidental ya hab\u00eda dejado atr\u00e1s la etapa \u00abcompetitiva\u00bb y lo que domina \u00abla sociedad econ\u00f3mica en que hoy vivimos\u00bb, era la de las corporaciones monopolistas, por tanto, dominio del gran capital que daba lugar a \u00abcoaliciones\u00bb, \u00abrivalidades\u00bb y crisis, en el mercado mundial. Con \u00e9l naci\u00f3 lo que a\u00fan hoy se conoce como \u00abMacroeconom\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>La actividad cr\u00edtica te\u00f3rica de Keynes, desencaden\u00f3 un p\u00fablico debate entre quienes segu\u00edan sus ideas (J. Robinson; M. Kalecki, Roy F. Harrod, etc.) pero le cre\u00f3 tambi\u00e9n una indignada ola de enemigos, como su propio amigo personal D. Robertson, John R. Hicks, el gran deformador de su teor\u00eda que fue aceptada como \u00abel\u00bb keynesianismo puro en todo el mundo cuando lo que hizo fue \u00abencorsetar\u00bb a Keynes en la vieja y est\u00e9ril econom\u00eda \u00abneocl\u00e1sica\u00bb; esta versi\u00f3n se difundi\u00f3 en los EE.UU. por parte de Alvin Hansen y el inefable Paul A. Samuelson como exponentes conspicuos del \u00abkeynesianismo bastardo\u00bb pero que para ellos era el Keynes aut\u00e9ntico. A esta lista de oposici\u00f3n se sumaron: los representantes de la escuela austr\u00edaca de aquella \u00e9poca: Ludwig von Mises; su disc\u00edpulo Frederich Hayek, entre otros, desplegando un furioso antikeynesianismo que dura hasta hoy.<\/p>\n<p>Un caso especial presenta la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica de Piero Sraffa de 1960. Su obra econ\u00f3mica recuper\u00f3 la labor fisiocr\u00e1tica-ricardiana y con ella demostr\u00f3 la inconsistencia de la l\u00f3gica marginalista de manera irrefutable al dejar de lado todo enfoque en t\u00e9rminos de equilibrio de demanda y oferta asi como tambi\u00e9n de rendimientos constantes en todas las ramas buscando servir de base a la cr\u00edtica de tal teor\u00eda, como lo afirma en el Prefacio de su Producci\u00f3n de mercanc\u00edas por medio de mercanc\u00edas. Y si bien no super\u00f3 el horizonte de la econom\u00eda burguesa se apart\u00f3 tambi\u00e9n del camino elegido por Keynes y hoy es la formulaci\u00f3n m\u00e1s seria y honesta del pensamiento cr\u00edtico institucional. Samuelson se rindi\u00f3 ante esta teor\u00eda, pero crey\u00e9ndola como la superaci\u00f3n de la teor\u00eda de Marx y no del neoclasicismo marginalista. Sraffa nunca estuvo de acuerdo con esta opini\u00f3n. La teor\u00eda sraffiana encuentra enormes resistencias en ser ense\u00f1ada y difundida en la mayor\u00eda de las universidades de los EE.UU. Inglaterra, Francia y Alemania porque es considerada muy peligrosa para el statu-quo acad\u00e9mico burgu\u00e9s que defiende el disparate doctrinario marginalista.<\/p>\n<p>Por parte de la escuela neocl\u00e1sica ortodoxa se generaron tambi\u00e9n variantes cada una de ellas m\u00e1s reaccionaria y mendaz que las otras: el monetarismo de M. Friedman; la econom\u00eda de las \u00abexpectativas racionales\u00bb de Robert Lucas, y Gary Becker y su concepci\u00f3n del capital humano; la denominada economic supply side (Econom\u00eda del lado de la oferta) de 1980 en adelante, fue s\u00f3lo una enga\u00f1osa etiqueta para el contenido vulgar monetarista anti-keynesiano ya conocido. Como puede apreciar el lector la econom\u00eda burguesa vulgar fue toda una fuente que origin\u00f3 la m\u00e1s variopinta de corrientes, construcciones, formulaciones, \u00abmodas\u00bb, etc. que de seriedad anal\u00edtica no ten\u00eda (Ni tiene) absolutamente nada y much\u00edsimo menos de razonamiento cient\u00edfico.<\/p>\n<h3><b>La escuela austr\u00edaca <\/b><i><b> <\/b><\/i><\/h3>\n<p>Las caracter\u00edsticas fundamentales de esta autodenominada \u00abescuela\u00bb son las siguientes:<\/p>\n<p><b>Propiedad privada<\/b>. El fundamento de las acciones econ\u00f3micas reside en la propiedad privada de los individuos que producen y comercializan. Todo obst\u00e1culo, toda traba, toda legislaci\u00f3n obstructiva, va contra la \u00abley\u00bb natural en la acci\u00f3n de los individuos que son quienes generan la riqueza personal y social.<\/p>\n<p><b>Teor\u00eda subjetiva del valor<\/b> de las mercanc\u00edas. El valor de las mercanc\u00edas est\u00e1 determinado por las necesidades, gustos, elecciones, etc. La explicaci\u00f3n de la causa del valor de la producci\u00f3n mercantil, poco a poco fue siendo abandonada siguiendo en esto al Pope Samuelson quien dictamin\u00f3 que la Econom\u00eda no tiene por qu\u00e9 partir de teor\u00eda del valor alguna, ya que lo que domina los intercambios son los precios y no los valores. En la actualidad este dictamen se cumple cabalmente, la econom\u00eda burguesa vulgar no se interesa m\u00e1s por la teor\u00eda del valor.<\/p>\n<p><b>C\u00e1lculo marginal. <\/b>Costos e ingresos, est\u00e1n determinados por la valoraci\u00f3n de aquella que es la \u00faltima unidad agregada o restada del total del capital invertido. Esto se ha convertido en un art\u00edculo de fe de toda esta econom\u00eda burguesa vulgar en cualquier variante que se considere porque al haber desarrollado su modalidad matem\u00e1tica creen que dan a sus absurdas ideas una p\u00e1tina de \u00abcientificidad\u00bb. La escuela austr\u00edaca rechaza, no obstante, el uso intensivo y extensivo del razonamiento matem\u00e1tico.<\/p>\n<p><b>Costo de oportunidad. <\/b>Es aquel que surge al hacer un examen de las \u00abalternativas\u00bb de inversi\u00f3n y obtenci\u00f3n de ganancias por parte de los \u00abproductores\u00bb, lo cual significa que se deben dejar a un lado aquellas oportunidades menos productivas ante otra que se considera superior y m\u00e1s atractiva. <b> <\/b><\/p>\n<p><b>Libertad individual y mercados. <\/b>Nada de Estado, ni controles, regulaciones, ni leyes coercitivas a la propiedad y coacci\u00f3n a la libertad de los propietarios.<\/p>\n<p><b>Individualismo metodol\u00f3gico. <\/b>Los fen\u00f3menos econ\u00f3micos s\u00f3lo pueden ser explicados a partir de las decisiones, preferencias, tendencias, etc. de los individuos como consumidores no por las instituciones, grupos o por colectividades. El socialismo es \u00abanti-natural\u00bb.<\/p>\n<p><b>Individualismo pol\u00edtico. <\/b>Libertad pol\u00edtica y econ\u00f3mica de los propietarios en el uso de su propiedad, libre competencia, libre mercado para los participantes en la producci\u00f3n y el cambio de lo producido. <i> <\/i><\/p>\n<p><b>Soberan\u00eda del consumidor<\/b>. Es el actor principal en la determinaci\u00f3n del equilibrio entre oferta y demanda en los mercados. Los productores deciden e invierten \u00ablibremente\u00bb viendo las se\u00f1ales que muestran los consumidores en los mercados para satisfacer sus necesidades y demandas, son una especie de \u00abrehenes\u00bb de la demanda de consumo.<\/p>\n<p>Muchas de estas caracter\u00edsticas son comunes a la concepci\u00f3n \u00abneocl\u00e1sica\u00bb y a todas sus diversas variantes. La escuela austr\u00edaca, sin embargo, destaca primordialmente las caracter\u00edsticas de <b>propiedad, individuo, libertad y mercado,<\/b> cual si se tratara de una profesi\u00f3n de fe religiosa o una especie de Credo laico que, en rigor, desfigura completamente los hechos reales econ\u00f3micos. El libertario Rothbard y sus seguidores sobre esta base religiosa desarrollan un extremismo y exaltaci\u00f3n de furibunda ideolog\u00eda econ\u00f3mico-pol\u00edtica m\u00e1s apto para distra\u00eddos y enajenados, defendiendo como de \u00absentido com\u00fan natural\u00bb lo que afirman con solemnidad para todo hombre supuestamente \u00abdesprejuiciado\u00bb de la barbarie del Estado, su casta burocr\u00e1tica, y de las coacciones e imposiciones a que da lugar las \u00abinstituciones artificiales\u00bb creadas en su torno para justificar privilegios de grupos en todas las esferas econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social y jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Esta, larga, farragosa, falsa estructura de sonoros t\u00e9rminos econ\u00f3micos, no es otra cosa que una espantosa pirueta mental para ocultar de lo que verdaderamente se trata: propietarios capitalistas explotadores de los trabajadores asalariados produciendo para apropiarse de lo producido socialmente de modo privado y proceder al proceso continuo de acumulaci\u00f3n de capital, que es acumulaci\u00f3n de lo robado a la clase que produce: la clase asalariada. Esta es la estructura social real y no las fantasiosas f\u00e1bulas de neocl\u00e1sicos, monetarista, austr\u00edacos y libertarios.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n de lo que exponemos transcribimos un fragmento de Marx sobre la econom\u00eda burguesa vulgar que se adapta con justicia a la realidad del capital y de sus apologistas: <i>\u00abLos economistas vulgares \u2013 muy distintos de los investigadores econ\u00f3micos por nosotros criticados \u2013 traducen en realidad las ideas, los motivos, etc. de los exponentes de la producci\u00f3n capitalista cautivos de ella y en los que s\u00f3lo se refleja su apariencia superficial. La traducen a su lenguaje doctrinario, pero desde el punto de vista de la clase dominante, del capitalista y, por tanto, no de un modo espont\u00e1neo y objetivo, sino de un modo apolog\u00e9tico. La limitada y pedantesca manera de expresar las ideas vulgares que necesariamente brotan en los exponentes de este modo de producci\u00f3n es muy diferente de la aspiraci\u00f3n que economistas como los fisi\u00f3cratas, A. Smith o Ricardo sienten de captar la conexi\u00f3n interna de los fen\u00f3menos econ\u00f3micos\u00bb <\/i>(K. Marx; FCE; 1989; Teor\u00edas sobre el Plusvalor; Libro III, vol. 14, p\u00e1g. 403). \u00a1Todo dicho! <i> <\/i><\/p>\n<p>Enero 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia 1830 en la Europa occidental se inicia la crisis definitiva de lo mejor de la econom\u00eda burguesa: \u00abLas campanas<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15062,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-15061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15061\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}