{"id":15162,"date":"2024-03-08T05:00:44","date_gmt":"2024-03-08T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15162"},"modified":"2024-03-08T01:34:33","modified_gmt":"2024-03-08T00:34:33","slug":"e-p-thompson-vio-como-se-deshacia-la-clase-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15162","title":{"rendered":"E. P. Thompson vio c\u00f3mo se deshac\u00eda la clase obrera"},"content":{"rendered":"<p>Algunas personas son influyentes pero no brillantes. Otras son brillantes pero pasan desapercibidas toda su vida. Ni lo uno ni lo otro le ocurri\u00f3 a Edward Palmer Thompson. En el \u00cdndice de Citas de Artes y Humanidades, el historiador marxista brit\u00e1nico fue uno de los \u00ab100 autores m\u00e1s citados del siglo XX en todos los campos\u00bb entre 1976 y 1983. Incluso en vida, muchos hablaban de una \u00abvisi\u00f3n thompsoniana\u00bb de la historia social.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil ver por qu\u00e9. Thompson se desarroll\u00f3 intelectualmente en el grupo de historiadores comunistas brit\u00e1nicos, al que se atribuye ampliamente haber revolucionado internacionalmente la profesi\u00f3n de historiador. Seg\u00fan Perry Anderson, incluso allan\u00f3 el camino para la hegemon\u00eda angl\u00f3fona en el marxismo occidental. En su obra fundamental de 1963, <i>The Making of the English Working Class<\/i>, que su \u00edntimo amigo Eric Hobsbawm describi\u00f3 como un \u00abvolc\u00e1n hist\u00f3rico\u00bb en erupci\u00f3n, Thompson hab\u00eda desarrollado su concepci\u00f3n de la clase como \u00abhistoria desde abajo\u00bb. Detectando un \u00abhegelianismo no reconstruido\u00bb en los <i>Grundrisse<\/i> de Marx que convert\u00eda al capital en sujeto de la historia, Thompson argument\u00f3 que <i>El capital<\/i> no era una obra de historia (y que en a\u00f1os posteriores incluso Friedrich Engels hab\u00eda comprendido que carec\u00eda de un car\u00e1cter suficientemente hist\u00f3rico).<\/p>\n<p>Thompson observ\u00f3 \u00abun verdadero silencio\u00bb en Marx respecto a la historia real del capitalismo, en tanto que incrustada en la pol\u00edtica, el derecho, la ideolog\u00eda y formas culturales como los sistemas de valores. Thompson se volvi\u00f3 contra el uso predominante de la met\u00e1fora \u00abbase-superestructura\u00bb de Marx y contra la distinci\u00f3n anal\u00edtica de Georg Luk\u00e1cs de \u00abclase en s\u00ed\u00bb y \u00abclase para s\u00ed\u00bb, que consideraba problem\u00e1ticas. En su lugar, Thompson defini\u00f3 la clase como el proceso de desarrollo de la conciencia de clase.<\/p>\n<p>Esto llev\u00f3 a Thompson al antagonismo con otro pensador marxista contempor\u00e1neo seminal, Louis Althusser. Este fil\u00f3sofo franc\u00e9s critic\u00f3 duramente el humanismo marxista al que Thompson pretend\u00eda volver, y argument\u00f3 que la historia era un \u00abproceso sin sujeto\u00bb.<\/p>\n<p>En su ensayo de 1978 <i>Miseria de la teor\u00eda<\/i>, dirigido contra Althusser, Thompson defendi\u00f3 la \u00abl\u00f3gica hist\u00f3rica\u00bb y el enfoque te\u00f3rico del conocimiento hist\u00f3rico. Reconoc\u00eda que los historiadores marxistas estaban \u00aben deuda, por ciertos conceptos, con una teor\u00eda marxista general que se extiende hacia los marxistas que trabajan en otros campos y se basa en sus descubrimientos\u00bb. Con sus \u00abdif\u00edciles pero a\u00fan creativas\u00bb \u00abcategor\u00edas provisionales\u00bb, argument\u00f3, \u00abel marxismo nos ha proporcionado un vocabulario universal\u00bb: \u00ab[S]i existe un terreno com\u00fan para todas las pr\u00e1cticas marxistas, debe estar donde el propio Marx lo situ\u00f3, en el materialismo hist\u00f3rico. Este es el terreno del que surge toda teor\u00eda marxista y al que debe volver al final\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, el estructuralismo franc\u00e9s de Althusser, al igual que otras corrientes como el marxismo de derivaci\u00f3n estatalista de Alemania Occidental (que pretend\u00eda derivar conceptualmente el Estado, la ley, la ideolog\u00eda, etc. de la sociedad burguesa de las relaciones econ\u00f3micas capitalistas), hab\u00eda llevado al extremo una tendencia, ya presente en Marx y Engels, a fundir la historia real en leyes abstractas. Thompson se burl\u00f3 de \u00ablos absurdos a los que se ha llevado este error en la obra de Althusser y sus colegas, es decir, los absurdos de cierto tipo de estructuralismo \u201cmarxista\u201d est\u00e1tico autocirculante\u00bb.<\/p>\n<p><b>\u00bfTen\u00eda raz\u00f3n Thompson?<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, algunos que simpatizaban con Thompson, como Perry Anderson y Ellen Meiksins Wood, consideraron exageradas sus cr\u00edticas a Althusser. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <i>Miseria de la teor\u00eda<\/i>, Anderson intent\u00f3 una salvaci\u00f3n a medias de Althusser y \u00c9tienne Balibar en sus Argumentos dentro del marxismo ingl\u00e9s. Para Anderson, la acusaci\u00f3n de que los coautores de <i>Para leer El capital<\/i> hab\u00edan equiparado el \u00abmodo de producci\u00f3n\u00bb capitalista, en el que operan las leyes de tendencia de Marx, con la \u00abformaci\u00f3n hist\u00f3rico-social\u00bb real del capitalismo no estaba justificada. Para \u00e9l, Althusser y Balibar hab\u00edan hecho hincapi\u00e9 en esta separaci\u00f3n conceptual precisamente porque pretend\u00edan problematizar y corregir la \u00abconfusi\u00f3n constante en la literatura marxista entre la formaci\u00f3n social y su infraestructura econ\u00f3mica\u00bb. Thompson, argumentaba Anderson, \u00abse las hab\u00eda ingeniado para condenar a sus oponentes por un error que ellos fueron los primeros en nombrar\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, Meiksins Wood coincidi\u00f3 con la percepci\u00f3n de Anderson, considerando la cr\u00edtica de Thompson \u00abbastante desacertada\u00bb. Consideraba que Thompson y Althusser eran dos intentos diferentes de abordar el problema de la \u00abmet\u00e1fora base\/superestructura\u00bb de Marx. Para ella, esta \u00faltima \u00absiempre ha generado m\u00e1s problemas de los que soluciona\u00bb debido a su \u00abnegaci\u00f3n de la agencia humana y a su incapacidad para conceder un lugar adecuado a los factores \u201csuperestructurales\u201d, a la conciencia encarnada en la ideolog\u00eda, la cultura o la pol\u00edtica\u00bb. Mientras Thompson persegu\u00eda el humanismo marxista como soluci\u00f3n, los althusserianos teorizaban una \u00abautonom\u00eda relativa\u00bb de los diversos \u00abniveles\u00bb de la sociedad burguesa y \u00absu interacci\u00f3n mutua\u00bb, con \u00abun aplazamiento de la determinaci\u00f3n por lo \u201cecon\u00f3mico\u201d hasta \u201cla \u00faltima instancia\u201d\u00bb, erradicando as\u00ed, con \u00abcierta argucia conceptual\u00bb, la historia real de la \u00abciencia de la sociedad\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, Wood tambi\u00e9n intent\u00f3 salvar partes de la cr\u00edtica de Thompson. En <i>La democracia contra el capitalismo<\/i> escribe que \u00absigue habiendo un sentido importante en el que Thompson ten\u00eda raz\u00f3n\u00bb, porque la distinci\u00f3n de Althusser y Balibar entre modo de producci\u00f3n y formaci\u00f3n social \u00absimplemente reproduc\u00eda los mismos errores de la met\u00e1fora base\/superestructura que pretend\u00eda corregir\u00bb. Esto podr\u00eda decirse en la medida en que su \u00abconcepto \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d (\u2026) constituye la base a partir de la cual puede generarse te\u00f3ricamente una totalidad social: el \u201ccapitalismo\u201d en la totalidad de sus relaciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas\u00bb.<\/p>\n<p><b>La teor\u00eda din\u00e1mica y subjetiva de la clase de Thompson<\/b><\/p>\n<p>En cierto sentido, el marxismo de Thompson (\u00e9l prefer\u00eda el t\u00e9rmino \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb) part\u00eda de este punto de escepticismo respecto al modelo base-superestructura. Para \u00e9l, el \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb expresaba un \u00absentido de que las ideas y los valores se sit\u00faan en un contexto material, y las necesidades materiales se sit\u00faan en un contexto de normas y expectativas, y se gira en torno a este objeto de investigaci\u00f3n social de m\u00faltiples facetas. Desde un aspecto es un modo de producci\u00f3n, desde otro una forma de vida\u00bb. Con esto en mente, Thompson reclam\u00f3 una \u00abheur\u00edstica alternativa de \u201cestructura\u201d y de \u201cproceso\u201d\u00bb y se dedic\u00f3 al efecto de las estructuras en lo procesual.<\/p>\n<p>Thompson defini\u00f3 el proceso hist\u00f3rico como aquel que surge de la acci\u00f3n humana colectiva:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Toda acci\u00f3n est\u00e1 en relaci\u00f3n con otras, del mismo modo que el individuo est\u00e1 generalmente mediado (a trav\u00e9s del mercado, las relaciones de poder y subordinaci\u00f3n, etc.). En la medida en que estas acciones y relaciones dan lugar a cambios, que se convierten en objeto de indagaci\u00f3n racional, podemos definir esta suma como proceso hist\u00f3rico: es decir, pr\u00e1cticas ordenadas y estructuradas de forma racional (\u2026).<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, el concepto de <i>making<\/i> de Thompson [N. de la T.: traducido al espa\u00f1ol como \u00abformaci\u00f3n\u00bb] se utiliza ampliamente, desde los estudios de Beverly Silver sobre el \u00abhacer\u00bb, \u00abdeshacer\u00bb y \u00abrehacer\u00bb de la clase obrera mundial hasta <i>Making of Global Capitalism<\/i> de Leo Panitch y Sam Gindin. Esto no era as\u00ed cuando se public\u00f3 el libro de Thompson, de ah\u00ed que su pr\u00f3logo explique que su t\u00edtulo utiliza la palabra <i>making<\/i> porque \u00abes un estudio sobre un proceso activo (\u2026). La clase obrera no sali\u00f3 como el sol a una hora se\u00f1alada. Estuvo presente en su propia creaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En su libro, Thompson escribi\u00f3 contra dos concepciones de la clase: dentro del marxismo, contra la dicotom\u00eda \u00abclase en s\u00ed\/para s\u00ed\u00bb de Georg Luk\u00e1cs, y m\u00e1s all\u00e1 de wsta, contra la ciencia burguesa. Thompson argument\u00f3 contra el concepto de clase de Luk\u00e1cs y contra los althusserianos y el vanguardismo leninista que tend\u00eda a serles inherente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Existe hoy una tentaci\u00f3n siempre presente de suponer que la clase es una cosa. Esto no era lo que Marx quer\u00eda decir, en su propio escrito hist\u00f3rico, y sin embargo el error vicia gran parte de los escritos \u00abmarxistas\u00bb de hoy en d\u00eda. Se supone que \u00abeso\u00bb, la clase obrera, tiene una existencia real, que puede definirse casi matem\u00e1ticamente: tantos hombres que se encuentran en una determinada relaci\u00f3n con los medios de producci\u00f3n. Una vez asumido esto, es posible deducir la conciencia de clase que \u00abeso\u00bb deber\u00eda tener (pero que rara vez tiene) si \u00abeso\u00bb fuera debidamente consciente de su propia posici\u00f3n y de sus intereses reales. Existe una superestructura cultural a trav\u00e9s de la cual este reconocimiento amanece de forma ineficaz. Estos \u00abretrasos\u00bb y distorsiones culturales son una molestia, por lo que es f\u00e1cil pasar de esto a alguna teor\u00eda de sustituci\u00f3n: el partido, la secta o el te\u00f3rico, que revelan la conciencia de clase, no como es, sino como deber\u00eda ser.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Thompson arremeti\u00f3 contra la ciencia burguesa por medio de dos l\u00edneas de ataque. En primer lugar, contra las teor\u00edas burguesas hegem\u00f3nicas de la \u00e9poca, como las de Ralf Dahrendorf y la teor\u00eda del papel de Talcott Parsons en sociolog\u00eda, que reconoc\u00edan la existencia de clases pero persegu\u00edan el objetivo inmanente de adaptar las \u00abquejas\u00bb de los trabajadores asalariados al sistema. En segundo lugar, escribi\u00f3 contra el positivismo sociol\u00f3gico, que, al ser incapaz de encontrar una clase con identidad colectiva en los estudios cuantitativos transversales de la conciencia de los trabajadores, niega por completo la existencia de clases. Contra ellos escribi\u00f3 Thompson:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero un error similar se comete a diario al otro lado de la l\u00ednea divisoria ideol\u00f3gica. En una forma, se trata de una simple negaci\u00f3n. Puesto que la burda noci\u00f3n de clase atribuida a Marx puede ser criticada sin dificultad, se asume que cualquier noci\u00f3n de clase es una construcci\u00f3n te\u00f3rica peyorativa, impuesta sobre la evidencia. Se niega que la clase haya existido en absoluto.<\/p>\n<p>Impl\u00edcitamente, Thompson se dirigi\u00f3 as\u00ed tambi\u00e9n contra las ideas liberales neocl\u00e1sicas y de derechas en ascenso de Ludwig von Mises y Friedrich August Hayek, que hab\u00edan criticado el socialismo como una invenci\u00f3n enga\u00f1osa de los intelectuales y no como la expresi\u00f3n ideol\u00f3gica de clases reales que se hicieron a s\u00ed mismas en la historia real. Contra el marxismo luk\u00e1csiano y las perspectivas burguesas, Thompson defini\u00f3 la clase como<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">un fen\u00f3meno hist\u00f3rico, que unifica una serie de acontecimientos dispares y aparentemente inconexos, tanto en la materia prima de la experiencia como en la conciencia. Insisto en que es un fen\u00f3meno hist\u00f3rico. No veo la clase como una \u00abestructura\u00bb, ni siquiera como una \u00abcategor\u00eda\u00bb, sino como algo que de hecho ocurre (y puede demostrarse que ha ocurrido) en las relaciones humanas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Thompson, \u00abla clase la definen los hombres a medida que viven su propia historia y, al final, esta es su \u00fanica definici\u00f3n\u00bb. Como argument\u00f3 en su ensayo \u00abLas peculiaridades de lo ingl\u00e9s\u00bb, la clase solo puede observarse a lo largo del tiempo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los soci\u00f3logos que han detenido la m\u00e1quina del tiempo y, con una buena dosis de resoplidos conceptuales, han bajado a la sala de m\u00e1quinas a mirar, nos dicen que en ninguna parte han sido capaces de localizar y clasificar una clase. Solo pueden encontrar una multitud de personas con diferentes ocupaciones, ingresos, jerarqu\u00edas y dem\u00e1s. Por supuesto que tienen raz\u00f3n, ya que la clase no es tal o cual parte de la m\u00e1quina, sino la forma en que la m\u00e1quina funciona una vez que se pone en marcha \u2014no este inter\u00e9s y aquel inter\u00e9s, sino la fricci\u00f3n de intereses\u2014, el movimiento en s\u00ed, el calor, el ruido atronador. La clase es una formaci\u00f3n social y cultural (que a menudo encuentra una expresi\u00f3n institucional) que no puede definirse de forma abstracta o aislada, sino solo en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n con otras clases; y, en \u00faltima instancia, la definici\u00f3n solo puede hacerse en el medio del tiempo, es decir, acci\u00f3n y reacci\u00f3n, cambio y conflicto (\u2026). La clase en s\u00ed no es una cosa, es un acontecimiento\u00bb.<\/p>\n<p>En este sentido, la teor\u00eda de Thompson puede entenderse como una teor\u00eda de clase din\u00e1mica y subjetiva:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La clase sucede cuando algunos hombres, como resultado de experiencias comunes (heredadas o compartidas), sienten y articulan la identidad de sus intereses entre s\u00ed y frente a otros hombres cuyos intereses son distintos (y normalmente opuestos) a los suyos. La experiencia de clase est\u00e1 determinada en gran medida por las relaciones productivas en las que los hombres nacen o entran involuntariamente. La conciencia de clase es la forma en que estas experiencias se manejan en t\u00e9rminos culturales: plasmadas en tradiciones, sistemas de valores, ideas y formas institucionales. Si la experiencia aparece como determinada, la conciencia de clase no lo hace.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo hist\u00f3rico thompsoniano de Alemania Occidental, Michael Vester, describi\u00f3 as\u00ed el \u00absurgimiento del proletariado\u00bb como un \u00abproceso de aprendizaje\u00bb. Seg\u00fan Thompson, en Inglaterra este proceso finaliz\u00f3 entre 1780 y 1832, en la medida en que \u00abla mayor\u00eda de los trabajadores ingleses llegaron a sentir una identidad de intereses entre s\u00ed y frente a sus gobernantes y patronos\u00bb.<\/p>\n<p>Con esta teor\u00eda de clase, Thompson se volvi\u00f3 contra tres ortodoxias. En primer lugar, contra el fabianismo burgu\u00e9s-socialista, que ve\u00eda a la clase obrera como mera \u00abv\u00edctima pasiva del capitalismo del <i>laissez-faire<\/i>\u00bb y, por tanto, la miraba con paternalismo. En segundo lugar, contra los planteamientos burgueses que ven a la clase obrera solo como \u00abfuerza de trabajo, como emigrantes o como datos de series estad\u00edsticas\u00bb. Ambos convert\u00edan a la clase obrera en pasiva e ignoraban su agencia y su eficacia hist\u00f3rica, as\u00ed como sus luchas por lo que el psic\u00f3logo cr\u00edtico Klaus Holzkamp conceptualiz\u00f3 como \u00abcapacidad de agencia\u00bb. Thompson, en cambio, quer\u00eda rehabilitar a la clase obrera como sujetos actuantes de su propia historia. Esto significaba \u00abhistoria desde abajo\u00bb en el sentido m\u00e1s enf\u00e1tico: Thompson era un dem\u00f3crata radical m\u00e1s all\u00e1 del dominio de la \u00e9lite liberal, m\u00e1s all\u00e1 de la nueva \u00abcr\u00edtica cr\u00edtica\u00bb de la Escuela de Frankfurt y m\u00e1s all\u00e1 del vanguardismo leninista y a menudo sectario.<\/p>\n<p>En tercer lugar, Thompson se opuso a lo que denomin\u00f3 la \u00abortodoxia del \u201cProgreso del Peregrino\u201d\u00bb, en la que la erudici\u00f3n se centraba en la historia temprana del movimiento obrero que estudiaba, con el fin de identificar a supuestos \u00abprecursores: pioneros del Estado del Bienestar, progenitores de una Commonwealth Socialista o (m\u00e1s recientemente) primeros ejemplares de relaciones industriales racionales\u00bb. Para Thompson, este enfoque, que piensa e interpreta la historia desde su final, como si tuviera que ocurrir as\u00ed, es problem\u00e1tico. Sin duda, esto dobla la historia tal y como ocurri\u00f3 realmente para adaptarla a los conceptos y relaciones de poder del presente. Pero para Thompson, con un esp\u00edritu que recuerda al de Walter Benjamin, tambi\u00e9n pasa por alto los \u00abcallejones sin salida, las causas perdidas y los propios perdedores\u00bb. Por el contrario, se esforz\u00f3 por \u00abrescatar al pobre tejedor de medias, al tundidor ludita, al \u201cobsoleto\u201d tejedor en telar manual, al artesano \u201cut\u00f3pico\u201d e incluso al iluso seguidor de Joanna Southcott de la enorme prepotencia de la posteridad\u00bb.<\/p>\n<p>Thompson volv\u00eda as\u00ed a la vena rom\u00e1ntico-po\u00e9tica del principio de su carrera intelectual, que hab\u00eda dado lugar a su primer libro, <i>William Morris: de rom\u00e1ntico a revolucionario<\/i>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Puede que sus oficios y tradiciones estuvieran muriendo. Su hostilidad hacia el nuevo industrialismo puede haber sido retr\u00f3grada. Sus ideales comunitarios pueden haber sido fantas\u00edas. Sus conspiraciones insurreccionales pueden haber sido temerarias. Pero ellos vivieron esos tiempos de agudos disturbios sociales, y nosotros no. Sus aspiraciones eran v\u00e1lidas desde el punto de vista de su propia experiencia; y, si fueron v\u00edctimas de la historia, permanecen, condenados en sus propias vidas, como v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue en este sentido en el que el estudio sobre William Blake publicado p\u00f3stumamente por Thompson \u2014en contra de la investigaci\u00f3n sobre Blake predominante\u2014 reconoci\u00f3 en la obra l\u00edrica del poeta rom\u00e1ntico el intento de rechazar \u00abla menor complicidad con el reino de la bestia\u00bb, el capitalismo industrial moderno.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, el hecho de que Thompson se centre en las luchas defensivas hist\u00f3ricamente fracasadas tambi\u00e9n se debe a una forma sistem\u00e1tica de pensar la clase. Se justifica por el hecho de que \u2014como tambi\u00e9n ha demostrado Beverly J. Silver con esp\u00edritu thompsoniano\u2014 las grandes oleadas de luchas obreras de la historia han estado muy a menudo vinculadas a medidas de automatizaci\u00f3n por parte del capital. Incluso si, hist\u00f3ricamente, estas sol\u00edan acabar en derrota y \u00abno pod\u00edan detener una mayor mecanizaci\u00f3n y el consiguiente descenso de los salarios\u00bb, tuvieron sin embargo un impacto en el desarrollo de la conciencia de clase porque, seg\u00fan Thompson, su surgimiento no pod\u00eda imaginarse sin las correspondientes luchas de clase.<\/p>\n<p>En esto, Thompson se bas\u00f3 en la idea de Marx de la revoluci\u00f3n que crea a los revolucionarios. En su ensayo \u00abLa sociedad inglesa del siglo XVIII: \u00bfLucha de clases sin clases?\u00bb escribe: \u00abLos protagonistas de la lucha de clases se descubren a s\u00ed mismos como clases en el curso de la lucha\u00bb. En su opini\u00f3n, \u00abse ha prestado demasiada atenci\u00f3n te\u00f3rica al t\u00e9rmino \u201cclase\u201d, (en su mayor parte bastante obviamente ahist\u00f3rica), pero muy poca al t\u00e9rmino \u201clucha de clases\u201d\u00bb. Esto, pensaba, era problem\u00e1tico porque este \u00faltimo es \u00abel concepto m\u00e1s universal\u00bb.<\/p>\n<p>El argumento de Thompson sobre la naturaleza pol\u00edtica de la clase pod\u00eda verse en acci\u00f3n en la disputa con el influyente fil\u00f3sofo polaco Leszek Ko\u0142akowski. En unas notas preparatorias para la conferencia \u00ab\u00bfHay algo malo en la idea socialista?\u00bb, el disidente Ko\u0142akowski, que viv\u00eda en Occidente desde 1968, hab\u00eda escrito: \u00abImaginemos lo que significar\u00eda la \u201cdictadura del proletariado\u201d si la clase obrera (real, no imaginaria) se hiciera con el poder pol\u00edtico exclusivo ahora en Estados Unidos\u00bb. Thompson respondi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El absurdo de la pregunta parece (en tu opini\u00f3n) proporcionar su propia respuesta. Pero dudo que hayas dedicado a la pregunta un momento de imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica seria: simplemente has supuesto una clase obrera blanca, socializada por las instituciones capitalistas tal y como es ahora, mistificada por los medios de comunicaci\u00f3n tal y como es ahora, estructurada en organizaciones competitivas tal y como es ahora, sin autoactividad ni formas propias de expresi\u00f3n pol\u00edtica: es decir, una clase obrera con todos los atributos de sujeci\u00f3n dentro de las estructuras capitalistas que luego uno \u00abimagina\u00bb para alcanzar el poder sin cambiar ni esas estructuras ni a s\u00ed misma: lo cual es, me temo, un ejemplo t\u00edpico de la fijeza de conceptos que caracteriza a gran parte de la ideolog\u00eda capitalista.<\/p>\n<p><b>Influencia contempor\u00e1nea<\/b><\/p>\n<p>La teor\u00eda de clases din\u00e1mica y subjetiva de Thompson sirvi\u00f3 como esp\u00edritu rector de muchos movimientos de pensamiento marxista. Era compatible con diversos enfoques internacionales del marxismo. En particular, era f\u00e1cilmente adaptable al opera\u00edsmo italiano, que, respirando constantemente optimismo hist\u00f3rico, consideraba sistem\u00e1ticamente el an\u00e1lisis social desde la perspectiva de la agencia, la autoemancipaci\u00f3n y la eficacia hist\u00f3rica de la clase obrera y las estrategias del capital para impedirlo. Tambi\u00e9n sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n para el libro seminal de Frank Deppe de 1981, <i>Einheit und Spaltung der Arbeiterklasse<\/i>, en el que argumentaba que la divisi\u00f3n, y no la unidad, es caracter\u00edstica t\u00edpica de la existencia de la clase obrera.<\/p>\n<p>No hay que exagerar el contraste de Thompson con el estructuralismo franc\u00e9s. As\u00ed como la controversia Miliband-Poulantzas sobre el Estado capitalista fue, seg\u00fan Clyde W. Barrow, un debate sobre metodolog\u00eda, este enfrentamiento fue tambi\u00e9n como una controversia disciplinaria entre la historiograf\u00eda marxista y la filosof\u00eda. Esto tambi\u00e9n se muestra en el hecho de que la obra tard\u00eda de Nicos Poulantzas, a quien Thompson hab\u00eda atacado duramente junto a su maestro Althusser, guarda paralelismos con sus propias ideas.<\/p>\n<p>As\u00ed, en su principal (y \u00faltima) obra <i>Estado, poder y socialismo<\/i> (1978), el te\u00f3rico del Estado greco-franc\u00e9s tambi\u00e9n describe la fragmentaci\u00f3n de la clase obrera como el estado normal de las cosas, que solo puede superarse mediante la lucha de clases. Poulantzas lo hace con el concepto de \u00abindividualizaci\u00f3n\u00bb. No solo los trabajadores compiten entre s\u00ed en el mercado capitalista, sino que el Estado, cuya funci\u00f3n es organizar a la clase dominante y desorganizar a las clases dominadas, los une en sus aparatos estatales mediante mecanismos de jerarquizaci\u00f3n como los grados escolares y los t\u00edtulos educativos, y barreras como los t\u00edtulos de acceso a la universidad, etc. Esto duplica la competencia objetiva en el mercado laboral, que solo puede eliminarse mediante esfuerzos extremos de organizaci\u00f3n en grupos de inter\u00e9s sindicales y partidos socialistas de clase.<\/p>\n<p>Uno de los enfoques te\u00f3ricos m\u00e1s fruct\u00edferos del marxismo actual, que inspir\u00f3 a Thompson, es el \u00abenfoque de los recursos de poder\u00bb. Este fue desarrollado originalmente por Silver en relaci\u00f3n con la herencia te\u00f3rica opera\u00edsta y, a partir de entonces, fue transformado y perfeccionado por Klaus D\u00f6rre y otros en la Universidad alemana de Jena. En <i>Fuerzas de trabajo<\/i> (2003), Silver examin\u00f3 c\u00f3mo el intento constante del capital de socavar los recursos de poder existentes de la clase obrera y su resistencia a ello \u2014que Silver, inspir\u00e1ndose en Thompson, denomina \u00abdescontento laboral\u00bb\u2014 impulsa la transformaci\u00f3n constante de las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n. Como tal, afecta y corroe los recursos de poder de la clase obrera: \u00abpoder de mercado\u00bb (resultante de la rigidez de los mercados laborales), \u00abpoder de negociaci\u00f3n en el lugar de trabajo\u00bb (que emana de la ubicaci\u00f3n estructural de los trabajadores en la producci\u00f3n) y \u00abpoder de asociaci\u00f3n\u00bb (resultante de la organizaci\u00f3n y densidad de los sindicatos).<\/p>\n<p>Restableciendo un an\u00e1lisis estructural del modo de producci\u00f3n capitalista, Silver a\u00f1adi\u00f3 as\u00ed el concepto de \u00abdeshacer la clase\u00bb [<i>unmaking<\/i>] al concepto de \u00abhacer la clase\u00bb, esencial para comprender la crisis hist\u00f3rica del movimiento obrero (occidental) en las condiciones del capitalismo global. Y sin embargo, la globalizaci\u00f3n neoliberal crea, a veces como consecuencias imprevistas de las estrategias del capital, recursos de poder de los trabajadores y \u00abdescontento laboral\u00bb. Tomemos, por ejemplo, las condiciones de la producci\u00f3n \u00ab<i>just-in-time<\/i>\u00bb, que hac\u00edan m\u00e1s vulnerable al capital y m\u00e1s prometedoras las disputas laborales en la log\u00edstica, mientras que hoy el cambio a la producci\u00f3n \u00ab<i>just-in-time<\/i>\u00bb vuelve a reestructurar las condiciones para el activismo laboral.<\/p>\n<p><b>\u00bfVolviendo al tema, pero alej\u00e1ndose del marxismo?<\/b><\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, no todo el mundo estaba entusiasmado con la enemistad de Thompson con Althusser. Una d\u00e9cada despu\u00e9s de la muerte de Thompson, Hobsbawm escribi\u00f3 en su autobiograf\u00eda que le hab\u00eda dicho que era \u00abcasi un crimen por su parte abandonar su trabajo hist\u00f3rico, que posiblemente har\u00eda \u00e9poca, para trabajar con un pensador que dentro de diez a\u00f1os ya no tendr\u00eda ninguna influencia\u00bb. Sin embargo, el soci\u00f3logo alem\u00e1n J\u00fcrgen Ritsert apoy\u00f3 la idea de que \u00abla influencia del llamado \u201cmarxismo estructuralista\u201d de algunos te\u00f3ricos franceses\u00bb era \u00abtan fuerte\u00bb que Thompson ten\u00eda raz\u00f3n al sentirse \u00abobligado a escribir una pol\u00e9mica contra lo que tem\u00eda que fuera una miseria estructuralista de la teor\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Su acierto tambi\u00e9n queda demostrado por el hecho de que la abstracci\u00f3n te\u00f3rica de la escuela de Althusser cobr\u00f3 vida propia en las d\u00e9cadas posteriores y se desvincul\u00f3 no solo de la realidad hist\u00f3rica y del an\u00e1lisis social (estructural), sino tambi\u00e9n de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica en general, por no hablar del movimiento obrero. Como esteticismo radical-chic de las \u00abteor\u00edas barrocas\u00bb (seg\u00fan el t\u00e9rmino de John Sanbonmatsu) \u2014Jacques Lacan, Jacques Ranci\u00e8re, Michel Foucault, Gilles Deleuze, y tambi\u00e9n Jean-Fran\u00e7ois Lyotard, Jean Baudrillard, Jean-Luc Nancy\u2014, prevaleci\u00f3 no obstante en el mundo acad\u00e9mico. El \u00abgiro ling\u00fc\u00edstico\u00bb era sin duda inherente a ello.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la retirada de las cuestiones de econom\u00eda pol\u00edtica, marxista o no, y el giro hacia la cultura en el marxismo occidental \u2014en la Escuela de Frankfurt, en la recepci\u00f3n de Antonio Gramsci a mediados y finales de los 60, en Stuart Hall y tambi\u00e9n en Thompson\u2014 ya hab\u00edan sido una expresi\u00f3n de derrotas hist\u00f3ricas subjetivas (en 1933 contra el fascismo, despu\u00e9s de 1945 contra la hegemon\u00eda anticomunista). Los economistas marxistas como Paul Sweezy o Ernest Mandel sol\u00edan ser una excepci\u00f3n. El \u00abgiro culturalista\u00bb pretend\u00eda explicar por qu\u00e9 hab\u00eda fracasado la revoluci\u00f3n basada en la clase obrera.<\/p>\n<p>Los te\u00f3ricos se volvieron hacia la cultura para comprender por qu\u00e9 el capitalismo parec\u00eda tan insoportablemente estable y c\u00f3mo se reproduc\u00eda. El \u00abgiro culturalista\u00bb formaba parte de \u2014y \u00e9l mismo reforzaba\u2014 el malentendido generalizado de una integraci\u00f3n m\u00e1s o menos completa de la clase obrera en el capitalismo y el silenciamiento del antagonismo capital-trabajo, ya fuera a trav\u00e9s de los aparatos administrativos estatales en combinaci\u00f3n con los medios de comunicaci\u00f3n de masas de la industria cultural (publicidad, cine, televisi\u00f3n, cultura pop), como en la Escuela de Frankfurt; mediante la combinaci\u00f3n de aparatos estatales represivos y aparatos estatales ideol\u00f3gicos, entre los que el estructuralista franc\u00e9s contaba incluso a los sindicatos, como en Althusser o, como en Foucault, el poder \u00abcuasifascista\u00bb que se infiltraba en los sujetos y las relaciones interpersonales y destru\u00eda la \u00abgran narrativa\u00bb del socialismo y los socialistas que se apoderaban del Estado, entendido como una forma de macropoder.<\/p>\n<p>El abandono de la econom\u00eda pol\u00edtica hizo m\u00e1s posible que los te\u00f3ricos radicales de izquierdas confundieran las condiciones hist\u00f3ricas espec\u00edficas del fordismo bajo la regulaci\u00f3n keynesiana, que permiti\u00f3 temporalmente unas tasas de beneficios r\u00e9cord y unos salarios reales hist\u00f3ricamente crecientes, con las condiciones generales de la sociedad capitalista desarrollada. Junto con la cultura, esto se percib\u00eda como el pegamento que lo manten\u00eda todo unido y se supon\u00eda que explicaba la estabilidad de las relaciones de poder capitalistas.<\/p>\n<p>Sin embargo, como todos los te\u00f3ricos de la izquierda radical segu\u00edan insatisfechos con el <i>statu quo<\/i> y rechazaban fundamentalmente las condiciones existentes, el \u00abanhelo de algo completamente diferente\u00bb (Max Horkheimer) y la necesidad de una unidad de teor\u00eda y pr\u00e1ctica y de cambio social segu\u00edan existiendo, sobre todo entre los que Alain Lipietz denomin\u00f3 los \u00abhijos rebeldes de Althusser\u00bb, o en los disc\u00edpulos orientados a la pr\u00e1ctica de Theodor Adorno, como Hans-J\u00fcrgen Krahl y J\u00fcrgen Habermas.<\/p>\n<p>En un principio, este deseo de cambio recurri\u00f3 a estrategias de grupos marginales: los <i>hippies<\/i> que se rebelaban contra la \u00e9tica del trabajo capitalista en Herbert Marcuse; los enfermos mentales, los presos, los peque\u00f1os delincuentes y las minor\u00edas sexuales en Foucault (y Pier Paolo Pasolini); la raz\u00f3n comunicativa del intelectual ilustrado en los propios Adorno y Horkheimer. La oportunidad de tal orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica a mayor escala surgi\u00f3 de la \u00abepifan\u00eda\u00bb de 1968, con la que Barrow explic\u00f3 el giro \u00abposestructuralista\u00bb de Poulantzas de <i>Poder pol\u00edtico y clases sociales en el estado capitalista<\/i> (1968) a <i>Estado, poder y socialismo<\/i> (1978). Otros te\u00f3ricos de referencia del \u00abmarxismo cultural\u00bb tambi\u00e9n tuvieron esta gran experiencia de despertar, en particular Marcuse, que abandon\u00f3 su teor\u00eda del hombre unidimensional en el antagonismo inmovilizado de la sociedad en favor de las consideraciones pr\u00e1ctico-pol\u00edticas de su libro <i>Contrarrevoluci\u00f3n y revuelta<\/i>.<\/p>\n<p>El \u00abPrimero de Mayo parisino\u00bb, pero tambi\u00e9n las huelgas salvajes en Alemania Occidental, hab\u00edan demostrado que la sociedad \u00abtardocapitalista\u00bb distaba mucho de estar exenta de contradicciones, y que el antagonismo capital-trabajo no hab\u00eda sido reemplazado por factores e instituciones pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas y culturales. La izquierda tradicional de orientaci\u00f3n m\u00e1s pol\u00edtico-econ\u00f3mica de los partidos comunistas occidentales, tachada de \u00abreformista\u00bb por la izquierda radical, ve\u00eda a 1968 esencialmente como el agotamiento del potencial de desarrollo del capitalismo de posguerra y una cierta intensificaci\u00f3n de los conflictos de clase y distributivos como resultado de la recesi\u00f3n y el desempleo masivo.<\/p>\n<p>Sin embargo, las diversas corrientes \u00abculturalistas\u00bb y correspondientemente elitistas-vanguardistas de la izquierda radical interpretaron a 1968 como una \u00abrevoluci\u00f3n mundial\u00bb de Par\u00eds a Praga, de California a Vietnam. Para estos \u00faltimos, que ten\u00edan una orientaci\u00f3n mucho m\u00e1s acad\u00e9mica, esta impresi\u00f3n pudo surgir \u2014incluso como una experiencia de despertar\u2014 precisamente porque hasta entonces hab\u00edan declarado la pr\u00e1ctica en gran medida imposible. Sugirieron que \u00abel sistema\u00bb solo podr\u00eda cambiarse, si acaso, desde \u00abel exterior\u00bb mediante una especie de acto revolucionario de \u00abgrupos marginales\u00bb vanguardistas, un cambio en la \u00abconciencia de las masas\u00bb (el \u00abfactor subjetivo\u00bb), o por una fuerza externa, como los \u00abpueblos luchadores\u00bb de los pa\u00edses en desarrollo a los que los mao\u00edstas identificaban como el \u00absujeto revolucionario\u00bb.<\/p>\n<p>Inevitablemente, todo esto estaba vinculado a conceptos impl\u00edcitos de vanguardia, que a su vez ten\u00edan sus ra\u00edces culturales en los medios estudiantiles y en las ideas del \u00abHombre Nuevo\u00bb de la revoluci\u00f3n cultural de los a\u00f1os 60. B\u00e1sicamente, estas corrientes encarnaban a los revanchistas izquierdistas radicales de los \u00abJ\u00f3venes Hegelianos\u00bb, cuya actitud vanguardista \u2014\u00ab\u00a1Si las masas fueran tan ilustradas y estuvieran tan liberadas intelectualmente como nosotros, si se unieran en torno a nosotros, entonces podr\u00edamos hacer una verdadera revoluci\u00f3n!\u00bb\u2014 de la que Marx se hab\u00eda burlado llam\u00e1ndola \u00abcr\u00edtica cr\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s revolucionarios se interpretaban los acontecimientos de 1968 \u2014cuanto m\u00e1s sobrevaloraban los intelectuales radicales de izquierda la importancia de la revuelta de las futuras \u00e9lites funcionales de la burgues\u00eda en las universidades, lo que inevitablemente reflejaba tambi\u00e9n una sobrevaloraci\u00f3n de sus propias capacidades\u2014, m\u00e1s inevitablemente hab\u00eda que considerar 1968 como una derrota.<\/p>\n<p>Mientras que los activistas de los partidos comunistas occidentales de orientaci\u00f3n m\u00e1s obrera experimentaron una expansi\u00f3n de su poder de acci\u00f3n en el periodo posterior al 68 (que inclu\u00eda la pol\u00edtica occidental de distensi\u00f3n con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el reconocimiento internacional de Alemania Oriental, la democratizaci\u00f3n de las universidades, el nombramiento de profesores marxistas y nuevos campos de actividad en los sindicatos), las corrientes vanguardistas de las asociaciones estudiantiles se dedicaron, en cambio, a buscar las causas de una derrota percibida. Dentro de estos grupos socialistas, la falta de conexi\u00f3n entre los trabajadores (en huelga) y el movimiento estudiantil de izquierdas se identific\u00f3 a menudo como la raz\u00f3n de esta derrota. De ah\u00ed que las fuerzas de orientaci\u00f3n mao\u00edsta en particular se dirigieran a las f\u00e1bricas con mucho ardor como \u00abrevolucionarios profesionales\u00bb ac\u00e9rrimos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la perspectiva pr\u00e1ctica (re)adquirida en este espectro se concentr\u00f3 en los movimientos de masas reales y existentes. Cada vez m\u00e1s, esto no significaba sindicatos y luchas en el lugar de trabajo defensivas y en retroceso, sino protestas de masas de la sociedad civil reclutadas principalmente entre la \u00abnueva peque\u00f1a burgues\u00eda\u00bb (Poulantzas), como las luchas en Alemania contra la \u00abPista Oeste\u00bb del aeropuerto de Frankfurt, contra la construcci\u00f3n de centrales nucleares, etc.<\/p>\n<p>Ahora bien, a diferencia de Althusser, el marxismo de Thompson distaba mucho de ser mao\u00edsta. Su orientaci\u00f3n hacia los movimientos de masas m\u00e1s all\u00e1 de la f\u00e1brica estaba relacionada con el movimiento pacifista brit\u00e1nico. La Campa\u00f1a por el Desarme Nuclear (CND), que \u00e9l dirig\u00eda, tambi\u00e9n estaba m\u00e1s en conexi\u00f3n directa e hist\u00f3rico-cl\u00e1sica con el movimiento obrero comunista, aunque Thompson fuera un l\u00edder en la ruptura con las corrientes unilaterales prosovi\u00e9ticas. Esto se reflej\u00f3 en la escisi\u00f3n de la Campa\u00f1a para el Desarme Nuclear Europeo (END) de la CND, que buscaba una conexi\u00f3n con los movimientos pacifistas de Europa del Este, alimentados (tambi\u00e9n) por disidentes, como el l\u00edder estudiantil de Praga y posterior ministro checo de Asuntos Exteriores y presidente de la Asamblea General de la ONU, Jan Kavan.<\/p>\n<p>Sin embargo, como ha se\u00f1alado el historiador alem\u00e1n Bernd H\u00fcttner, exist\u00eda una conexi\u00f3n entre la \u00abhistoria desde abajo\u00bb de Thompson y el alejamiento de la clase obrera, del an\u00e1lisis de clase y, por tanto, del marxismo. Seg\u00fan H\u00fcttner, la \u00abhistoria desde abajo\u00bb se desarroll\u00f3 en tres etapas, sobre todo en Alemania. La cr\u00edtica a las \u00abteor\u00edas de la Historia de los grandes hombres\u00bb predominantes en los a\u00f1os 50-60, que narraban la historia como el resultado de las decisiones de las \u00e9lites, condujo \u2014impulsada en parte por la incipiente recepci\u00f3n de la obra de Thompson\u2014 a una escisi\u00f3n en la Cumbre de Historiadores de Alemania Occidental (\u00abHistorikertag\u00bb) en 1972 y al desarrollo de la \u00abhistoria como ciencia social hist\u00f3rica\u00bb (Hans-Ulrich Wehler), que se dedic\u00f3 a la historia social, al an\u00e1lisis del capitalismo y al desarrollo din\u00e1mico de las clases. Sin embargo, el enfoque de Thompson, que sustituy\u00f3 la teor\u00eda del capitalismo por un an\u00e1lisis centrado en la \u00abagencia\u00bb, dej\u00f3 espacio para que dicho an\u00e1lisis se centrara en la agencia de los \u00abnuevos movimientos sociales\u00bb.<\/p>\n<p>Impulsado por el deseo de identificar al siguiente sujeto hist\u00f3rico del cambio revolucionario o reformista, este desplazamiento de la agencia de la clase obrera a los nuevos movimientos sociales se vio facilitado por dos din\u00e1micas: en primer lugar, la gran mayor\u00eda de los (antiguos) revolucionarios del movimiento estudiantil ten\u00edan poca relaci\u00f3n con el movimiento obrero realmente existente, mientras que los nuevos movimientos sociales estaban impulsados casi exclusivamente por las \u00abclases medias profesionales\u00bb a las que pertenec\u00edan los propios intelectuales. En segundo lugar, el hecho de que la contrarrevoluci\u00f3n neoliberal hubiera aniquilado las masivas oleadas de huelgas defensivas de los a\u00f1os 70 tambi\u00e9n hac\u00eda plausible seguir el desplazamiento de la atenci\u00f3n p\u00fablica hacia los nuevos movimientos sociales, entre otras cosas porque as\u00ed tambi\u00e9n se hac\u00edan las carreras acad\u00e9micas.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el plano te\u00f3rico, esto reforz\u00f3 el alejamiento del an\u00e1lisis de las estructuras de la sociedad capitalista, en la medida en que la nueva \u00abhistoria de la vida cotidiana\u00bb (\u00abAlltagsgeschichte\u00bb), que eman\u00f3 esencialmente de los nuevos movimientos sociales, hab\u00eda criticado a la \u00abciencia social hist\u00f3rica\u00bb, todav\u00eda algo estructuralista, por no incluir a los individuos, la vida cotidiana y las pautas individuales de interpretaci\u00f3n. Esta individualizaci\u00f3n epistemol\u00f3gica antiestructuralista era esencialmente una duplicaci\u00f3n te\u00f3rica del aislamiento capitalista del trabajador individual mediante la competencia en el mercado laboral. De este modo, se reforz\u00f3 y solidific\u00f3 te\u00f3ricamente la debilidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la clase obrera resultante del neoliberalismo.<\/p>\n<p>Es evidente que la debilidad del trabajo organizado agrav\u00f3 la desigualdad y las injusticias sociales durante el periodo neoliberal. Sin embargo, el alejamiento del an\u00e1lisis estructural y el auge del individualismo epistemol\u00f3gico significaron que los agravios apenas pod\u00edan abordarse mediante otra cosa que no fuera la pol\u00edtica de la identidad. Salvo algunas excepciones, en un principio la clase desapareci\u00f3 casi por completo de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica y del discurso p\u00fablico. Cuando se reaviv\u00f3 durante la d\u00e9cada de 2010, era dif\u00edcil hacerlo sin una comprensi\u00f3n de la clase como algo m\u00e1s que otra identidad discriminada que necesita \u00abreconocimiento\u00bb, en lugar de \u2014como la entend\u00edan Marx y tambi\u00e9n Thompson\u2014 una relaci\u00f3n social basada en la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que Ellen Meiksins Wood diagnostic\u00f3 en 1987 como una \u00abretirada de clase\u00bb general bajo el impacto de lo que Althusser hab\u00eda denominado \u00abla crisis del marxismo\u00bb pod\u00eda obviamente continuar en la medida en que el giro neoliberal supuso una crisis del movimiento obrero que contin\u00faa hasta hoy.<\/p>\n<p>El propio Thompson no se retir\u00f3 de la clase. Se mantuvo fiel a la investigaci\u00f3n marxista y a la pol\u00edtica socialista hasta el final de su vida. Pero esto no se aplic\u00f3 necesariamente a otros a los que hab\u00eda influido. Tanto el \u00abgiro culturalista\u00bb como el \u00abgiro agencial\u00bb, con los que sin duda se asocia no solo a la segunda, sino tambi\u00e9n a la primera Nueva Izquierda y, por tanto, tambi\u00e9n a Thompson, no solo fueron expresi\u00f3n de una derrota hist\u00f3rica subjetiva, sino que abrieron el terreno a un activismo pol\u00edtico que, frente a la contrarrevoluci\u00f3n neoliberal, se arroj\u00f3 sobre los nuevos movimientos sociales como actores del cambio social deseado. Se empobreci\u00f3 te\u00f3ricamente y fue absorbido por los movimientos sociales y proyectos de partido sin teor\u00eda ni historia que surgieron de ello a principios de la d\u00e9cada de 1980, como los \u00abVerdes\u00bb, que hicieron pasar su falta de teor\u00eda e historia como expresi\u00f3n de una \u00abizquierda no dogm\u00e1tica\u00bb.<\/p>\n<p>Fue durante la d\u00e9cada de 1990, tras el colapso de la URSS, cuando los nuevos movimientos sociales acabaron alcanzando el poder pol\u00edtico como parte de gobiernos de centroizquierda o progresistas y trataron de poner en pr\u00e1ctica sus objetivos de modernizaci\u00f3n social, ecol\u00f3gica y cultural. Sin embargo, lo hicieron en un momento en que el movimiento obrero estaba tremendamente debilitado por la acelerada globalizaci\u00f3n capitalista. En la medida en que ahora la clase obrera carec\u00eda de ser la \u00fanica fuerza, o al menos la m\u00e1s poderosa, capaz de fundamentar materialmente las reivindicaciones feministas o ecologistas, el resultado fue que se consiguieron victorias legales, culturales, discursivas y simb\u00f3licas a costa de la necesaria reestructuraci\u00f3n ecol\u00f3gica de la econom\u00eda o de la tan necesaria implantaci\u00f3n de guarder\u00edas p\u00fablicas gratuitas, residencias p\u00fablicas gratuitas para ancianos, etc.<\/p>\n<p>Por el contrario, los planes de privatizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n de Bill Clinton, Tony Blair y Gerhard Schroeder y la transformaci\u00f3n de la asistencia social en un estado de \u00abasistencia al trabajo\u00bb significaron que las escaleras tradicionales para la movilidad ascendente de la clase trabajadora fueron derribadas. Esto allan\u00f3 el camino para que los populismos de derechas se aprovecharan de los traicionados. Lo \u00abnuevo\u00bb en los Nuevos Dem\u00f3cratas de Clinton, el Nuevo Laborismo de Blair y la Neue Mitte de Schroeder fue derribar a patadas el viejo movimiento social, es decir, el movimiento obrero, y empujar a sus organizaciones a una posici\u00f3n m\u00e1s defensiva frente al capital. Lo que se pod\u00eda aprender de las limitadas victorias del nuevo movimiento social durante los a\u00f1os 90 de neoliberalismo progresista era que no es posible ning\u00fan progreso social real sin el trabajo organizado, y mucho menos contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un terrible idealismo filos\u00f3fico culpar a Thompson y a la Nueva Izquierda de las derrotas de la clase obrera. Sin embargo, no se puede ignorar que el reflejo te\u00f3rico de esta derrota fue un alejamiento del an\u00e1lisis de clase, y que esto se facilit\u00f3 tanto por el giro de los althusserianos hacia un teoricismo cada vez m\u00e1s abstraccionista como por la rebeli\u00f3n de los thompsonianos contra los an\u00e1lisis estructuralistas del capitalismo y la clase.<\/p>\n<figure class=\"po-fr__endmark prt-x\"><\/figure>\n<figure class=\"po-fr__endmark prt-x\"><\/figure>\n<section class=\"po-fr-sm prt-x\"><\/section>\n<div class=\"post-author\">\n<div class=\"avatar-container\"><\/div>\n<div>\n<div class=\"author\"><em>Ingar Solty<\/em><\/div>\n<p><em>Investigador principal sobre pol\u00edtica exterior, paz y seguridad en el Instituto de An\u00e1lisis Social Cr\u00edtico de la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburg de Berl\u00edn.<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Florencia Oroz<\/p>\n<p>Fuente <em>Jacobin lat<\/em>, 28-2-2024 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/02\/28\/e-p-thompson-vio-como-se-deshacia-la-clase-obrera\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/02\/28\/e-p-thompson-vio-como-se-deshacia-la-clase-obrera\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas personas son influyentes pero no brillantes. Otras son brillantes pero pasan desapercibidas toda su vida. Ni lo uno ni<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15034,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[2087],"class_list":["post-15162","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-e-p-thompson"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15162\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}