{"id":152,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=152"},"modified":"2020-02-12T13:24:59","modified_gmt":"2020-02-12T12:24:59","slug":"homenajes-a-albert-soboul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=152","title":{"rendered":"Homenajes a Albert Soboul"},"content":{"rendered":"<p><b>Biograf\u00eda<\/b><\/p>\n<p><b>Soboul <\/b><b>en la historia<\/b><\/p>\n<p>El historiador Claude Mazauric firma una biograf\u00eda cient\u00edfica del eminente investigador de la Revoluci\u00f3n francesa, intelectual internacionalmente respetado. Un historiador en su tiempo. Ensayo de biograf\u00eda intelectual y moral de Albert Soboul (1914-1982), seguido por las Entrevistas de Albert Soboul con Raymond Huard y Marie-Jos\u00e8phe Naudin, por Claude Mazauric, prefacio de Hubert Delpont. Ediciones de Albret, N\u00e9rac, 2004, 256 p\u00e1ginas, 20 euros (*).<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un libro que viene a punto, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del que fue y sigue siendo el faro de la historiograf\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa en el curso de la segunda mitad del siglo XX &#8211; el plazo que asegura la distancia necesaria para un an\u00e1lisis cient\u00edfico. Nadie mejor que Claude Mazauric, su disc\u00edpulo y amigo entre los m\u00e1s fieles y m\u00e1s pr\u00f3ximos, pod\u00eda escribir lo que el subt\u00edtulo de la obra expresa perfectamente : Un ensayo de biograf\u00eda intelectual y moral de Albert Soboul, con la ayuda de una documentaci\u00f3n cuyas pruebas son publicadas en anexo, as\u00ed como de notas y de memorias personales tan abundantes como precisas.<\/p>\n<p>Guiado por tal compa\u00f1ero, el lector sigue al maestro &#8211; a quien le gustaba hacerse llamar \u00abMario\u00bb por sus \u00edntimos-, los primeros tiempos de su vida argelina y en el Ard\u00e9che hasta las \u00faltimas semanas del verano de 1982. Los empe\u00f1os y el destino de Soboul han sido marcados sin duda profundamente tanto por sus or\u00edgenes como por su infancia y su primera juventud. Naciendo de un padre que ha dej\u00f3 algunos campos \u00e1ridos en el Vivarais para hacerse colono de un peque\u00f1o dominio al otro lado del Mediterr\u00e1neo, antes de ser matado cerca de Arras en noviembre de 1914, algunos meses despu\u00e9s del nacimiento de su hijo Albert, \u00e9ste sigue a su madre, de origen ardech\u00e9s, en Argel, en el barrio Belcourt donde, siendo joven, \u00e9l \u00bb descubre los comportamientos racistas y la brutalidad de las relaciones coloniales \u00ab. A consecuencia de la defunci\u00f3n de su madre con s\u00f3lo ocho a\u00f1os, vuelve con su mayor hermana a la metr\u00f3polis, donde se hace cargo de la educaci\u00f3n de ambos hu\u00e9rfanos la\u00a0 hermana\u00a0 de su padre, Mar\u00eda, que desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en la formaci\u00f3n intelectual y cultural del joven Soboul. Debido a sus aptitudes y gracias a las becas de la III Rep\u00fablica, esta joven mujer se hizo profesor, luego directora de la escuela normal de muchachas de N\u00eemes. Es en esta ciudad, en el liceo Alphonse-Daudet, que su sobrino, hu\u00e9rfano de guerra, prosigue sus estudios secundarios que le conducen luego en los cursos de dos a\u00f1os de preparaci\u00f3n de Montpellier, luego del liceo Louis-le-Grand en Par\u00eds. Y muy m\u00e1s all\u00e1&#8230; Pero, adem\u00e1s de la posibilidad ofrecida a su sobrino de seguir tales estudios universitarios, Mar\u00eda Soboul le transmiti\u00f3 los valores republicanos, caros por su familia y por su medio profesional.<\/p>\n<p>Es, no obstante, en Par\u00eds, d\u00f3nde se encuentra a partir de 1932, d\u00f3nde Albert Soboul se vuelve comunista, despu\u00e9s de un proceso que \u00e9l mismo describe en uno de las entrevistas publicadas en este libro. Se adhiere al PCF en 1939, y continuar\u00e1 fiel a este empe\u00f1o hasta su \u00faltimo soplo; \u00a1 cosa poco com\u00fan entre los intelectuales! Claude Mazauric ilumina muy bien el sentido y las ansias de tal fidelidad: \u00bb Adherente del PCF antes de la guerra, Soboul continuar\u00e1 su fidelidad al partido por encima desilusiones, inicios de disidencia, crisis y recuperaciones, hasta su muerte en 1982, en ning\u00fan momento desanimado para explicar las razones profundas de este empe\u00f1o jam\u00e1s renegado y quien, en valor de ejemplo, profundamente marc\u00f3 a muchos de sus alumnos y disc\u00edpulos. \u00bb Es verdad que jam\u00e1s ejerci\u00f3 responsabilidades pol\u00edticas ni administrativas, a pesar de las proposiciones que le han sido hechas en diversas ocasiones debido a su actitud y debido a su acci\u00f3n en la Resistencia y m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>Su vocaci\u00f3n y su pasi\u00f3n eran otras, en efecto, s\u00f3lo la investigaci\u00f3n y la ense\u00f1anza. Quien tuvo la posibilidad estar cerca de \u00e9l pod\u00eda s\u00f3lo estar impresionado por el calor y el entusiasmo de su palabra, alimentada por una erudici\u00f3n que se escond\u00eda detr\u00e1s de la sencillez y la claridad m\u00e1s grandes. Despu\u00e9s de haber descrito el trayecto pol\u00edtico de Soboul, Claude Mazauric consagra numerosas p\u00e1ginas, tambi\u00e9n muy luminosas, a sus ense\u00f1anzas y a sus trabajos, penetrando en el coraz\u00f3n de pol\u00e9micas cient\u00edficas que le opusieron a muchos otros, y que demostraban los fundamentos e incluso las visiones premonitorias, del autor de los Sans-culotte del a\u00f1o II. Con raz\u00f3n el autor subraya la importancia del seminario en la Soborna de los s\u00e1bados por la tarde, donde se atropellaban de j\u00f3venes &#8211; y menos j\u00f3venes &#8211; sabios venidos del mundo entero. No hay duda que este alto lugar de encuentro tuvo una resonancia considerable e increment\u00f3 el campo de las investigaciones relativas a la historia de la Revoluci\u00f3n francesa. Impresiona tambi\u00e9n la amplitud del c\u00edrculo de los corresponsales y amigos de Soboul, como de la potencia de su brillo en el extranjero, desde el Jap\u00f3n y los Estados Unidos a Europa del Este, de Australia a Escandinavia. Por s\u00ed misma, la lista de los nombres citados en el Ensayo de biograf\u00eda constituye una Gu\u00eda telef\u00f3nica mundial de la historiograf\u00eda revolucionaria. Una buena parte del libro aborda esta historiograf\u00eda y, a mayor provecho del lector, se desentra\u00f1an, entre otras cosas, los\u00a0 complejos lazos anudados entre Albert Soboul y los maestros de la \u00bb nueva historia \u00ab. Tambi\u00e9n, algunas p\u00e1ginas muy buenas tratan sobre la sociolog\u00eda hist\u00f3rica y el marxismo soboulianos.<\/p>\n<p>\u00bf Pero, diremos, esta biograf\u00eda intelectual y moral no roza la hagiograf\u00eda? Para nada. La amistad que un\u00eda a ambos hombres no mancilla la lucidez de Mazauric. El lector apreciar\u00e1 la sal de los pasajes del paragraphe titulada \u00bb Temperamento de Soboul \u00ab, donde son evocados sus arrebatos y sus \u00bb hipocondr\u00edas c\u00e9lebres \u00ab. Por lo dem\u00e1s, como hace ver el prologuista, no son escondidos por el disc\u00edpulo ni los juicios mordaces del maestro, ni el empleo de ciertos calificativos desgraciados con respecto a las posiciones de sus adversarios. Adem\u00e1s de ilustraciones fotogr\u00e1ficas y reproducciones de documentos aut\u00e9nticos, el propio ensayo mismo, como se ha dicho, abastecido de documentos y anexos de gran importancia, dif\u00edciles de encontrar, o in\u00e9ditos: adem\u00e1s de un art\u00edculo de Albert Soboul y Pierre Vilar: \u00bb La Revoluci\u00f3n francesa vista a trav\u00e9s de las exposiciones hist\u00f3ricas \u00bb (en el ciento quincuag\u00e9simo aniversario), aparecido en el n\u00famero 2 de la Pens\u00e9e (julio-septiembre de 1939), los dos importantes entrevistas concedidas por Albert Soboul a Raymond Huard y en Marie-Jos\u00e8phe Naudin poco tiempo antes de su muerte, y cuya continuaci\u00f3n no pudo ver la luz. En resumen, un libro pertinente y atractivo por el que hay que elogiar a los Amis de N\u00e9rac por haber permitido la publicaci\u00f3n en las Ediciones de Albret.<\/p>\n<p><b>Jean Bart<\/b>, profesor em\u00e9rito de historia del derecho Universidad de Bourgogne.<\/p>\n<p><i>Art\u00edculo aparecido en l\u2019Humanit\u00e9, 16 de enero de 2004.<\/i><\/p>\n<p>Ideas<\/p>\n<p><i>Entrevista.<\/i> Mientras que Vizille, ciudad de los primeros estados generales en 1788, oficializa su biblioteca Albert-Soboul, Claude Mazauric vuelve a trazar aqu\u00ed el retrato de este intelectual que marc\u00f3 tres generaciones de historiadores.<\/p>\n<p>Albert Soboul, el historiador de la Revoluci\u00f3n francesa, leg\u00f3 su biblioteca al museo de la Revoluci\u00f3n instalado al castillo de Vizille, en el Is\u00e8re, . Este s\u00e1bado, su centro de documentaci\u00f3n-biblioteca se trasformaba en la biblioteca Albert-Soboul.<\/p>\n<p><b>\u00bf Qui\u00e9n era Albert Soboul?<\/b><\/p>\n<p><b>Claude Mazauric<\/b>. Era todo un temperamento. No\u00a0 hombre dogm\u00e1tico, ni rompedor, ni vindicativo. Pero si que era explosivo, apasionado, infinitamente atento a hacer evolucionar su pensamiento, muy abierto a las problem\u00e1ticas nuevas, con la preocupaci\u00f3n de ir siempre a fondo. \u00c9l mismo hab\u00e1i evolucionado, en la representaci\u00f3n que produjo de la Revoluci\u00f3n francesa. Al principio, era favorable a la tesis cl\u00e1sica y corriente de la Revoluci\u00f3n francesa como modelo de la revoluci\u00f3n burguesa democr\u00e1tica. Luego lleg\u00f3 a la idea, mucho m\u00e1s fecunda, de que hab\u00eda una v\u00eda espec\u00edficamente francesa, nacional, a la democracia pol\u00edtica y a la modernidad. Defendi\u00f3 e impuso, en la historiograf\u00eda internacional, la idea de que, en nuestra revoluci\u00f3n, hay m\u00e1s una especificidad que un modelo pasa por todas partes y v\u00e1lido por todas partes, particularmente en Europa. Es el historiador que manifest\u00f3 el m\u00e1ximo de erudici\u00f3n sobre la Revoluci\u00f3n y el que mejor mostr\u00f3 el car\u00e1cter fluido y evolutivo de una estructura social. Su sociolog\u00eda hist\u00f3rica est\u00e1 fundada tanto sobre la inestabilidad y lo evolutivo como sobre lo estructural. Estudiando la sans &#8211; culotterie parisina, todas esas capas que no ni son totalmente proletarios totalmente patronales, demuestra su inserci\u00f3n en un momento particular del desarrollo de la sociedad urbana y del capitalismo manufacturero y c\u00f3mo este genera nuevas contradicciones que hacen muy inestable esta estructura. No hace una historia social dogm\u00e1tica. En el dominio de la historia rural, es el que mejor integr\u00f3 las luchas campesinas en el movimiento de la Revoluci\u00f3n y en las transformaciones pol\u00edticas del fin del XVIII y de principios del siglo XIX. Lo que describe desde el punto de vista de las estructuras sociales podr\u00eda reencontrarse en otro lugar, pero muestra que una sociolog\u00eda no es una reducci\u00f3n a un modo de producci\u00f3n sino tambi\u00e9n la integraci\u00f3n de herencias mentales y culturales, intelectuales, ideol\u00f3gicos, de valores simb\u00f3licos, de pr\u00e1cticas sociales m\u00faltiples. Lo que es espec\u00edfico a la Revoluci\u00f3n, es que el modo manufacturero se sostiene por comportamientos sociales que surgen de la tradici\u00f3n francesa y de la experiencia \u00fanica de los Cuadernos de quejas.<\/p>\n<p><b>Usted titul\u00f3 su libro de recuerdos \u00abSoboul, un historiador en su tiempo\u00bb: \u00bf no es una cl\u00e1usula de estilo?<\/b><\/p>\n<p><b>Claude Mazauric.<\/b> Fue resistente, revocado por el ministro de la Instrucci\u00f3n p\u00fablica de Vichy despu\u00e9s de haber sido el organizador de la manifestaci\u00f3n del 14 de julio de 1942 en Montpellier. Se escondi\u00f3, retom\u00f3 contacto con la Resistencia en relaci\u00f3n con el museo de artes y oficios. Es un comunista que se adhiri\u00f3 en 1939, digo bien en 1939, y que jam\u00e1s renunci\u00f3. Un comunista original y parad\u00f3jico, muy a menudo en desacuerdo, hay que destacar que jam\u00e1s abandon\u00f3 su derecho a la palabra sin alejarse jam\u00e1s del partido. Al mismo tiempo, contaba entre sus amigos muy pr\u00f3ximos con gente estaban lejos de ser comunistas, como el decano Godechot, que manten\u00eda un socialismo m\u00e1s bien conservador.<\/p>\n<p>Era un hombre apasionado por la vida, por el conocimiento, por el descubrimiento de gente nueva, de pa\u00edses nuevos. Reedit\u00f3 la Historia de la Revoluci\u00f3n francesa, de Jean Jaur\u00e8s, anot\u00e1ndolo, es decir reencontrando todas las fuentes que utiliz\u00f3 Jaur\u00e8s, lo que hace que nadie sabr\u00eda recurrir a esta obra superior sin esta aportaci\u00f3n. Era muy pr\u00f3ximo de esta imagen de Francia rebelde de la que se habla mucho desde el \u00faltimo domingo.<\/p>\n<p>Una fiera para el trabajo, que se levantaba temprano y se acostaba tarde, trabajando siempre al mismo ritmo. Era su placer. Un hombre completo y atractivo cuando se le amaba, e insoportable cuando no se le quer\u00eda o cuando \u00e9l te quer\u00eda. A quienes detestaba m\u00e1s era a las gentes instaladas en el academicismo m\u00e1s ordinario. Los contra rebeldes. A los impartidores de lecciones de las \u00e9lites autoproclamadas representaban para \u00e9l el horror absoluto.<\/p>\n<p>Entrevista realizado por \u00c9milie Rive, aparecida en l\u2019<i>Humanit\u00e9 6 de junio de 2005.<\/i><\/p>\n<p>( Traducci\u00f3n Joan Tafalla)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Biograf\u00eda<\/p>\n<p>Soboul en la historia<\/p>\n<p>El historiador Claude Mazauric firma una biograf\u00eda cient\u00edfica del eminente investigador de la Revoluci\u00f3n francesa, intelectual internacionalmente respetado. Un historiador en su tiempo. Ensayo de biograf\u00eda intelectual y moral de Albert Soboul (1914-1982), seguido por las Entrevistas de Albert Soboul con Raymond Huard y Marie-Jos\u00e8phe Naudin, por Claude Mazauric, prefacio de Hubert Delpont. Ediciones de Albret, N\u00e9rac, 2004, 256 p\u00e1ginas, 20 euros (*). <\/p>\n<p>He aqu\u00ed un libro que viene a punto, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del que fue y sigue siendo el faro de la historiograf\u00eda de la Revoluci\u00f3n francesa en el curso de la segunda mitad del siglo XX &#8211; el plazo que asegura la distancia necesaria para un an\u00e1lisis cient\u00edfico. Nadie mejor que Claude Mazauric, su disc\u00edpulo y amigo entre los m\u00e1s fieles y m\u00e1s pr\u00f3ximos, pod\u00eda escribir lo que el subt\u00edtulo de la obra expresa perfectamente : Un ensayo de biograf\u00eda intelectual y moral de Albert Soboul, con la ayuda de una documentaci\u00f3n cuyas pruebas son publicadas en anexo, as\u00ed como de notas y de memorias personales tan abundantes como precisas. <\/p>\n<p>Guiado por tal compa\u00f1ero, el lector sigue al maestro &#8211; a quien le gustaba hacerse llamar &quot;Mario&quot; por sus \u00edntimos-, los primeros tiempos de su vida argelina y en el Ard\u00e9che hasta las \u00faltimas semanas del verano de 1982. Los empe\u00f1os y el destino de Soboul han sido marcados sin duda profundamente tanto por sus or\u00edgenes como por su infancia y su primera juventud. Naciendo de un padre que ha dej\u00f3 algunos campos \u00e1ridos en el Vivarais para hacerse colono de un peque\u00f1o dominio al otro lado del Mediterr\u00e1neo, antes de ser matado cerca de Arras en noviembre de 1914, algunos meses despu\u00e9s del nacimiento de su hijo Albert, \u00e9ste sigue a su madre, de origen ardech\u00e9s, en Argel, en el barrio Belcourt donde, siendo joven, \u00e9l &quot; descubre los comportamientos racistas y la brutalidad de las relaciones coloniales &quot;. A consecuencia de la defunci\u00f3n de su madre con s\u00f3lo ocho a\u00f1os, vuelve con su mayor hermana a la metr\u00f3polis, donde se hace cargo de la educaci\u00f3n de ambos hu\u00e9rfanos la  hermana  de su padre, Mar\u00eda, que desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en la formaci\u00f3n intelectual y cultural del joven Soboul. 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Se adhiere al PCF en 1939, y continuar\u00e1 fiel a este empe\u00f1o hasta su \u00faltimo soplo; \u00a1 cosa poco com\u00fan entre los intelectuales! 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