{"id":15271,"date":"2024-03-28T05:00:05","date_gmt":"2024-03-28T04:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15271"},"modified":"2024-03-28T04:09:39","modified_gmt":"2024-03-28T03:09:39","slug":"el-ecologismo-rebelde-y-humanista-de-friedrich-engels","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15271","title":{"rendered":"El ecologismo rebelde y humanista de Friedrich Engels"},"content":{"rendered":"<p><em>Si el problema del fin del mundo aparece como algo demasiado elitista para quienes sufren porque no tienen qu\u00e9 comer, entonces debemos volver a Engels para buscar pistas que permitan vincular de manera consistente la relaci\u00f3n que existe entre el fin del mundo y el fin de mes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 80px;\">Es m\u00e1s, debemos pensar que es tarea propia de la ciencia f\u00edsica el investigar con precisi\u00f3n la causa de los fen\u00f3menos m\u00e1s importantes, y que precisamente de eso depende nuestra felicidad. (Epicuro, Carta a Her\u00f3doto).<\/p>\n<p>El 16 de julio de 2017 se inaugur\u00f3 una estatua de Friedrich Engels en el centro de Manchester, Reino Unido. Este monumento de la era sovi\u00e9tica \u2014uno de los pocos en los que Engels aparece solo y no junto a Marx\u2014 hab\u00eda sido parcialmente destruido en Ucrania tras la ca\u00edda de la cortina de hierro y se encontraba abandonado en una zona remota del pa\u00eds. Tras un proceso de b\u00fasqueda e investigaci\u00f3n, el artista brit\u00e1nico Phil Collins la encontr\u00f3 y transport\u00f3 en un cami\u00f3n hasta la ciudad en la que Engels vivi\u00f3 cerca de veinte a\u00f1os, donde conoci\u00f3 de primera mano las din\u00e1micas y contradicciones del primer capitalismo industrial, y en la que escribi\u00f3 gran parte de su obra.<\/p>\n<p>El d\u00eda en que la estatua fue inaugurada se hab\u00eda programado una ceremonia que r\u00e1pidamente se transform\u00f3 en una fiesta callejera espont\u00e1nea y multitudinaria. Las personas llevaron flores, pusieron m\u00fasica, ondearon banderas y bailaron por horas en torno a la estatua de una de las figuras m\u00e1s queridas de la historia de la ciudad, pero tambi\u00e9n m\u00e1s incomprendidas y malinterpretadas de la izquierda.<\/p>\n<p>El retorno material de Engels a la que fue su ciudad, a su vez, ha ido de la mano de un retorno incipiente de su pensamiento a la teor\u00eda social. La fiesta en torno a su estatua, en particular, simboliza de manera poderosa el humanismo rebelde y optimista que atraviesa la vida y obra de este autor, y que se presenta como un importante contrapunto a los sentidos comunes que hoy en d\u00eda se han construido en torno a la ecolog\u00eda.<\/p>\n<p>Fundador del materialismo hist\u00f3rico junto a Karl Marx, Engels dedic\u00f3 las \u00faltimas dos d\u00e9cadas de su vida al estudio sistem\u00e1tico de las teor\u00edas de la naturaleza y a la filosof\u00eda de la ciencia. Por mucho tiempo, los textos de Engels sobre la naturaleza fueron vilipendiados por ser asociados con el positivismo determinista y el materialismo vulgar del <em>Diamat<\/em> sovi\u00e9tico. Las relecturas contempor\u00e1neas de estos textos, en consecuencia, no solamente han reflexionado sobre la manera en que fueron tendenciosamente interpretados e instrumentalizados por el estalinismo como su justificaci\u00f3n filos\u00f3fica; tambi\u00e9n han rescatado aquello que hay de relevante para comprender y para actuar frente a la emergencia clim\u00e1tica y a las din\u00e1micas de destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica que se desprenden del capitalismo tard\u00edo.<\/p>\n<p>En la actualidad, en Am\u00e9rica Latina existen distintas corrientes te\u00f3ricas y sensibilidades pol\u00edticas respecto de la naturaleza y el ecologismo. Estas corrientes van desde las m\u00e1s tradicionalistas como lo son el Buen Vivir y el posdesarrollo, hasta las m\u00e1s posthumanistas como las asociadas a la literatura sobre el llamado \u00abAntropoceno\u00bb. Sus aportes para comprender los efectos destructivos de las tecnolog\u00edas capitalistas y la exclusi\u00f3n de grupos y conocimientos subalternos en procesos de toma de decisiones son de una relevancia indudable. Sin embargo, es leg\u00edtimo preguntarse hasta qu\u00e9 punto estos enfoques tambi\u00e9n han clausurado la posibilidad de un ecologismo popular que sea atractivo para las mayor\u00edas y que adem\u00e1s tenga una vocaci\u00f3n de disputa hegem\u00f3nica y estrat\u00e9gica. En efecto, y pese a sus matices y lugares de enunciaci\u00f3n, estas corrientes se encuentran unidas en su desconfianza \u2014y en algunos casos incluso abierto antagonismo\u2014 hacia la ciencia, la tecnolog\u00eda y los ideales ilustrados. Esta deriva oscurantista y tradicionalista en el pensamiento social, sin embargo, no es un fen\u00f3meno nuevo. De hecho, encuentra un importante precedente hist\u00f3rico en el irracionalismo filos\u00f3fico de autores como Heidegger, Nietzsche, Carl Schmitt, y Henri Bergson, entre otros.<\/p>\n<p>De acuerdo con John Bellamy Foster, hoy presenciamos el auge de un \u00ab<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2023\/02\/01\/the-new-irrationalism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">nuevo irracionalismo<\/a>\u00bb encarnado en corrientes posthumanistas y de los nuevos materialismos, el cual guarda claras l\u00edneas de continuidad con el antimodernismo reaccionario que se consolid\u00f3 con Heidegger en el siglo XX. Estas l\u00edneas de continuidad con Heidegger, como lo han planteado <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2023\/04\/16\/the-department-of-decolonialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Luciana Cadahia y Valeria Coronel<\/a> recientemente, tambi\u00e9n se encuentran a la base de los enfoques del llamado giro decolonial (el cual, a su vez, ha sido muy influyente en corrientes ecologistas de la regi\u00f3n como lo son el posdesarrollo, los pluriversos y el Buen Vivir). Si bien estas corrientes de pensamiento son variadas en sus presupuestos y caracter\u00edsticas, Foster afirma que en general convergen en su antihumanismo, en su nihilismo \u2014particularmente frente a los ideales y valores modernos\u2014, y en una actitud resignada que insin\u00faa que no hay salida o que esa salida involucra un retorno imposible a un pasado id\u00edlico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35530\" class=\"wp-caption alignright\" aria-describedby=\"caption-attachment-35530\"><figcaption id=\"caption-attachment-35530\" class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<p>Ante este panorama de escepticismo y pesimismo generalizado, Engels se presenta como un interlocutor imprescindible para revitalizar la imaginaci\u00f3n ecol\u00f3gica y pol\u00edtica en la regi\u00f3n. Primero, porque su obra pone de manifiesto el hecho de que un ecologismo materialista tambi\u00e9n debe ser humanista, precisamente porque el ser humano es parte de la naturaleza. Engels no solamente resalta el car\u00e1cter intr\u00ednsecamente din\u00e1mico, interconectado y evolutivo de la naturaleza.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n reivindica el pensamiento organizado \u2014particularmente en la forma de la ciencia y la filosof\u00eda\u2014 como una herramienta fundamental para aprehender con precisi\u00f3n los modos de movimiento de las formas naturales y para transformarlos de manera racional mediante una planificaci\u00f3n consciente y cient\u00edfica; una planificaci\u00f3n en la que, de acuerdo con Engels, el ser humano no gobierne la naturaleza como \u00abun conquistador sobre un pueblo conquistado\u00bb, sino bajo el reconocimiento de que \u00abnosotros, por nuestra carne, sangre y cerebro le pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno\u00bb.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Engels y de su entorno intelectual por la filosof\u00eda epic\u00farea antigua tambi\u00e9n lo llev\u00f3 a vincular esta concepci\u00f3n dial\u00e9ctica de la naturaleza a una <em>\u00e9tica<\/em> en la que el placer y el bienestar se erigen como bien supremo de la vida. En sus textos sobre la opresi\u00f3n de las mujeres, Engels plante\u00f3 la cuesti\u00f3n epic\u00farea de la emancipaci\u00f3n sensible como fundamento del verdadero desarrollo humano y social. Adem\u00e1s, Engels se vio inspirado por la insistencia de Epicuro en el hecho de que el conocimiento de los mecanismos causales de la naturaleza nos hace libres del yugo de los fantasmas irracionales e impulsa nuestra capacidad de acci\u00f3n moral. As\u00ed, el socialismo cient\u00edfico propuesto por Engels deriv\u00f3 en una audaz filosof\u00eda de la praxis que inspir\u00f3 una multiplicidad de procesos de organizaci\u00f3n pol\u00edtica alrededor del mundo. De acuerdo con <a href=\"https:\/\/us.macmillan.com\/books\/9780805092486\/marxsgeneral\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tristram Hunt<\/a>, uno de sus principales bi\u00f3grafos, el m\u00e1s importante aporte de Engels al materialismo hist\u00f3rico consisti\u00f3 en haber sintetizado sus principales presupuestos en una de las filosof\u00edas pol\u00edticas m\u00e1s persuasivas e influyentes de la historia de la humanidad.<\/p>\n<p><strong>Naturalezas dial\u00e9cticas<\/strong><\/p>\n<p>Los textos m\u00e1s relevantes de Engels sobre la naturaleza fueron <em>Anti-D\u00fchring <\/em>y su inconcluso trabajo <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>, ambos escritos entre 1872 y 1882. En la introducci\u00f3n de <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, Engels critica lo que \u00e9l denomina el \u00abmaterialismo metaf\u00edsico\u00bb de la filosof\u00eda empirista brit\u00e1nica que desde\u00f1a la capacidad del pensamiento para conocer las fuerzas naturales que gobiernan nuestras vidas. Para Engels, este materialismo metaf\u00edsico o \u00abcontemplativo\u00bb solamente conoce la naturaleza como se presenta a nuestros sentidos, y es incapaz de aprehenderla en su interconexi\u00f3n y concatenaciones.<\/p>\n<p>No fue sino hasta la aparici\u00f3n de la filosof\u00eda idealista y dial\u00e9ctica de Hegel, Engels afirma, que se hizo posible conocer din\u00e1micas de movimiento de la naturaleza \u2014esto es, en cuanto a su <em>forma<\/em>\u2014 y su similitud con los procesos del pensamiento. Si bien la transici\u00f3n del d\u00eda a la noche se presenta a la experiencia sensible de una manera espec\u00edfica, es solo a trav\u00e9s de un proceso de intelecci\u00f3n que podemos situarlo en un movimiento m\u00e1s amplio de rotaci\u00f3n y traslaci\u00f3n de cuerpos celestes, los cuales a su vez se asemejan a las figuras abstractas de la geometr\u00eda y la f\u00edsica. En este sentido, Engels sugiere que la naturaleza nos ofrece \u00abprototipos\u00bb para las magnitudes imaginarias de la ciencia (o, como lo plantear\u00eda en <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza, <\/em>\u00abla naturaleza es la prueba de la dial\u00e9ctica\u00bb).<\/p>\n<p>En <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em> Engels adem\u00e1s hace un gui\u00f1o al materialismo atomista de la filosof\u00eda epic\u00farea que postula que la naturaleza es inherentemente din\u00e1mica. Para el autor, los enfoques conservadores y precient\u00edficos que conciben la naturaleza en t\u00e9rminos osificados, inmutables o de equilibrio primordial pierden de vista el hecho elemental de que las formas naturales son ante todo formas en movimiento; en sus palabras, el movimiento es <em>el modo de existencia de la materia<\/em>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Engels sugiere que Darwin expandi\u00f3 este importante descubrimiento del pensamiento antiguo al demostrar que la naturaleza no solamente es din\u00e1mica sino que se desarrolla; es decir, tiene una <em>historicidad<\/em>, y por esto podemos estudiarla de manera entrelazada con la historicidad propia de las formas sociales. De acuerdo con Engels, <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/08\/20\/marx-y-engels-lectores-de-darwin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Darwin y Marx eran entonces figuras an\u00e1logas<\/a>, pues si el primero descubri\u00f3 el principio evolutivo en la naturaleza org\u00e1nica, el segundo descubri\u00f3 el principio evolutivo en la sociedad humana. Para Engels, los registros estratigr\u00e1ficos de la geolog\u00eda ejemplifican la manera en que la sedimentaci\u00f3n de las distintas capas de la Tierra representa la historicidad de las naturalezas org\u00e1nicas e inorg\u00e1nicas y su evoluci\u00f3n en el tiempo.<\/p>\n<p>El fundamento humanista que atraviesa el ecologismo de Engels queda plasmado en <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza <\/em>cuando describe el entramado de procesos astrof\u00edsicos y biol\u00f3gicos que se conjugan de forma sorprendente y ca\u00f3tica, permitiendo que en la Tierra aparezca la vida humana. Partiendo desde las innumerables variedades de vida celular que se diferenciaron en distintos tipos de animales y plantas, hasta el surgimiento de los mam\u00edferos, momento en el cual el sistema nervioso logra su desarrollo m\u00e1s avanzado, Engels explica que se da una base material propicia para que aparezca aquel peculiar mam\u00edfero \u2014el ser humano\u2014 en el cual \u00abla naturaleza adquirir\u00e1 conciencia de s\u00ed misma\u00bb.<\/p>\n<p>La idea de lo humano como naturaleza autoconsciente, cabe mencionar, ya hab\u00eda sido planteada por Marx en sus escritos de juventud. En los <em>Cuadernos de Par\u00eds<\/em>, Marx sugiere que la consolidaci\u00f3n de los sentidos como esencialmente humanos \u2014esto es, el o\u00eddo que escucha m\u00fasica, los ojos que leen lenguaje escrito, el gusto que disfruta el acto social y convivencial de comer\u2014 hace parte de una larga historia en la que la naturaleza va avanzando hacia formas m\u00e1s complejas y variadas de autocomprensi\u00f3n. Adem\u00e1s, porque la experiencia sensible en el capitalismo hab\u00eda perdido su contenido propiamente humano, Marx sugiere en este texto que el comunismo ser\u00eda ante todo la emancipaci\u00f3n y humanizaci\u00f3n plena de los sentidos.<\/p>\n<p>La pregunta sobre el valor de lo humano tambi\u00e9n queda plasmada en <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza <\/em>cuando Engels discute el problema de la extinci\u00f3n. Si la naturaleza se desarrolla, esto significa que no solamente existe y evoluciona sino que tambi\u00e9n muere. As\u00ed, Engels se\u00f1ala que si la vida en la Tierra fue el producto de un sinn\u00famero de accidentes y procesos c\u00f3smicos, estos mismos procesos alg\u00fan d\u00eda acabar\u00e1n, en virtud de la misma \u00abnecesidad f\u00e9rrea\u00bb, con toda la vida del planeta incluyendo una de sus creaciones m\u00e1s particulares: <em>la mente pensante<\/em>.<\/p>\n<p>A simple vista, esta idea puede parecer demasiado antropoc\u00e9ntrica desde la perspectiva de los consensos intelectuales del presente. Sin embargo, si nos detenemos a pensar por un minuto lo aterrador que ser\u00eda un mundo sin m\u00fasica, sin arte, y sin las variedades espec\u00edficamente humanas de la amistad, el amor y la solidaridad, se hace evidente lo necesario \u2014incluso urgente\u2014 que es pensar un ecologismo humanista para la era del calentamiento global. Para Helena Sheehan, el gran logro de <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em> consisti\u00f3 en haber esbozado el drama del desarrollo humano \u2014con su belleza, as\u00ed como con sus peligros y sus posibilidades\u2014 en un lienzo c\u00f3smico, poni\u00e9ndolo en relaci\u00f3n tanto con los \u00e1tomos como con las estrellas.<\/p>\n<p><strong>Epicure\u00edsmo y reproducci\u00f3n social<\/strong><\/p>\n<p>Una de las relecturas m\u00e1s importantes del ecologismo de Engels es quiz\u00e1s la que ha elaborado John Bellamy Foster en su libro de 2021, <em>The Return of Nature: Socialism and Ecology<\/em>. En este importante texto, Foster demuestra que las teor\u00edas de la naturaleza que surgieron de la tradici\u00f3n socialista de finales del siglo XIX estuvieron profundamente inspiradas en la filosof\u00eda epic\u00farea.<\/p>\n<p>Una de las principales proezas de la teor\u00eda de la naturaleza de Engels consiste en haber elaborado una alternativa al enfoque mecanicista que postula que todo est\u00e1 determinado y es pura necesidad, y al enfoque vitalista, que postula que todo es aleatorio y es pura contingencia. Este tercer camino para entender el despliegue de las formas naturales se desprende precisamente de la concepci\u00f3n atom\u00edstica del mundo que se origina con Epicuro en la era Helen\u00edstica, y su v\u00ednculo con el marxismo ha sido ampliamente estudiado por la literatura. Lo que es novedoso de la relectura de Foster, sin embargo, es el hecho de que las teor\u00edas de la naturaleza que surgieron del socialismo del siglo XIX no solamente se informaron de la filosof\u00eda de la naturaleza (<em>physis<\/em>) de Epicuro, sino tambi\u00e9n de su <em>\u00e9tica<\/em>.<\/p>\n<p>Para Epicuro, existe un movimiento espont\u00e1neo o desviaci\u00f3n de los \u00e1tomos (<em>clinamen<\/em>) en el mundo f\u00edsico que le imprime un principio de libertad de acci\u00f3n a la individualidad humana. Adem\u00e1s, porque no existe una finalidad o sentido trascendente en la naturaleza, es la vinculaci\u00f3n sensible con el mundo material lo que para Epicuro constituye la fuente de normatividad. As\u00ed, la f\u00edsica atomista epic\u00farea concluye en una \u00e9tica que sit\u00faa el placer \u2014no la virtud, como sucede por ejemplo con corrientes estoicas o aristot\u00e9licas\u2014 como bien supremo de la vida. Como tambi\u00e9n lo se\u00f1ala el fil\u00f3sofo clasicista Carlos Garc\u00eda Gual, este profundo sentido humanista de la filosof\u00eda epic\u00farea ha inspirado diversos abordajes te\u00f3ricos y \u00e9ticas de la praxis en la tradici\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>En este sentido, no es una mera coincidencia que los textos de Engels sobre la naturaleza hayan sido escritos durante la misma \u00e9poca en la que el autor se dedic\u00f3 a estudiar sistem\u00e1ticamente la opresi\u00f3n de las mujeres y la forma patriarcal de la familia y las relaciones de parentesco. De hecho, Foster indica que en los textos de Engels sobre la reproducci\u00f3n social encontramos una antropolog\u00eda ecol\u00f3gica en la que el trabajo humano \u2014desde la forma m\u00e1s elemental de la divisi\u00f3n sexual del trabajo entre hombres y mujeres\u2014 se encuentra a la base del patr\u00f3n de uso de los recursos naturales y la consecuente transformaci\u00f3n de los ecosistemas.<\/p>\n<p>En estos textos, particularmente en su c\u00e9lebre libro <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/em> y en el ensayo <em>El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en hombre <\/em>y<em>,<\/em> publicados en 1884 y 1895 respectivamente, Engels recalca en el hecho de que la producci\u00f3n de los medios de subsistencia involucra primero que todo la <em>producci\u00f3n de personas<\/em>. Esto, a su vez, implica la producci\u00f3n de alimentos, prendas, vivienda, y por ende las cambiantes din\u00e1micas socionaturales de la subsistencia se entrelazan con las formas sociales de la familia y el parentesco.<\/p>\n<p>Para Engels, el surgimiento de la monogamia como r\u00e9gimen institucional y coercitivo de transmisi\u00f3n de la propiedad privada por v\u00eda patrilineal no solamente marca el origen de la subordinaci\u00f3n de la mujer sino que constituye la \u00abforma celular\u00bb de la que posteriormente se desprender\u00e1n todos los antagonismos de la sociedad de clase, incluyendo el antagonismo entre la sociedad capitalista y la naturaleza. En <em>El origen de la familia<\/em>, Engels tambi\u00e9n indaga en la cuesti\u00f3n epic\u00farea del pleno desarrollo humano al analizar la manera en que la dominaci\u00f3n de g\u00e9nero coarta la felicidad y el disfrute. El autor dedica una porci\u00f3n considerable del texto a describir las distintas formas de frustraci\u00f3n, enga\u00f1o, celos, aburrimiento y resignaci\u00f3n que se desprenden de las relaciones sexuales y afectivas bajo las formas patriarcales de la familia.<\/p>\n<p>Las ideas de emancipaci\u00f3n y libertad que atraviesan el an\u00e1lisis de Engels sobre la familia y el patriarcado, es importante mencionar, va a contrapelo de enfoques que proponen un retorno a formas tradicionales y precapitalistas de la sociedad. Por el contrario, Engels sugiere que la emancipaci\u00f3n sensible de las mujeres \u2014y por ende de toda la sociedad\u2014 impone la necesidad de barrer con la tradici\u00f3n y sus fundamentos irreduciblemente patriarcales; en este sentido, la visi\u00f3n de Engels se asemeja m\u00e1s a la pulsi\u00f3n prometeica del feminismo de la \u00abmarea verde\u00bb latinoamericana que de hecho impugna las relaciones sexoafectivas tradicionales por coartar el pleno despliegue de las capacidades humanas.<\/p>\n<p>En una de las partes m\u00e1s memorables de <em>El origen de la familia, <\/em>Engels afirma que lo \u00fanico que podemos decir sobre c\u00f3mo va a ser la familia en una sociedad poscapitalista es de orden negativo: es decir, ser\u00e1 una forma hist\u00f3ricamente por definir que quiz\u00e1s no se parezca a nada de lo que conocemos, pero cuyo rasgo esencial ser\u00e1 la <em>no subordinaci\u00f3n<\/em> de la mujer.<\/p>\n<p><strong>Ecosocialismo cient\u00edfico<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s destacables de <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza <\/em>es quiz\u00e1s el hecho de que Engels propone una planificaci\u00f3n consciente y racional como alternativa al patr\u00f3n an\u00e1rquico de destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica y despojo social que trae consigo el modo de producci\u00f3n capitalista. Si bien el desarrollo de la ciencia y la industria modernas logr\u00f3 multiplicar la productividad del trabajo y ampliar el espectro de la prosperidad material, tambi\u00e9n gener\u00f3 fuerzas descontroladas y hostiles (las cuales hoy en d\u00eda incluso amenazan con acabar con la vida humana sobre el planeta).<\/p>\n<p>\u00abSolamente la organizaci\u00f3n consciente de la producci\u00f3n social, donde la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n se lleven a cabo de una manera planificada\u00bb, afirma Engels, podr\u00e1 superar las contradicciones y antagonismos de la sociedad de clases y abrir una nueva \u00e9poca hist\u00f3rica en la que las ciencias y las ramas de la producci\u00f3n logren avances sin precedentes. De hecho, en su texto <em>Del socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico <\/em>\u2014que inicialmente hac\u00eda parte del esquema de <em>Anti-D\u00fchring<\/em> y que fue publicado de forma individual en 1880\u2014 Engels recalca que el fin \u00faltimo del socialismo es el desarrollo cient\u00edfico y democr\u00e1ticamente gestionado de las fuerzas de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para Engels, los socialistas de su tiempo (principalmente Fourier, Proudhon y Owen) propon\u00edan ideas para transformar la sociedad a partir de modelos preconcebidos sobre lo que imaginaban como un futuro deseable. En consecuencia, estos \u00absocialistas ut\u00f3picos\u00bb renunciaban a conocer la sociedad <em>tal cual era<\/em>, y a transformarla a partir de sus propias contradicciones y condiciones materiales de existencia. Para Engels, \u00ablas fuerzas activas de la sociedad obran, mientras no las conocemos y contamos con ellas, exactamente lo mismo que las fuerzas de la naturaleza: de un modo ciego, violento, destructor\u00bb.<\/p>\n<p>Al conocer precisa y cient\u00edficamente los modos de movimiento de las sociedad capitalista, Engels sugiere, \u00ablos productores asociados\u00bb podr\u00e1n someterlos a su voluntad de la misma manera en la que el fuego y la electricidad de las tormentas han sido transformadas conscientemente para elevar las condiciones de vida del ser humano. Es desde las condiciones reales de lo que existe y no desde recetas prefabricadas sobre lo que queremos que sea el mundo, Engels concluye, que debemos aspirar a transformar la sociedad y sus relaciones con la naturaleza.<\/p>\n<p>En su relectura de este cl\u00e1sico texto de Engels, Matthew Huber argumenta que la ciencia clim\u00e1tica hoy en d\u00eda ha llegado a un nivel impresionante de sofisticaci\u00f3n y complejidad, pero se limita exclusivamente a diagnosticar el permanente empeoramiento de las condiciones ambientales planetarias. La visi\u00f3n dist\u00f3pica y catastrofista de gran parte de la izquierda verde, de acuerdo con este autor, le ha impedido explicar de qu\u00e9 manera el socialismo puede y debe ser construido desde las circunstancias materiales y tecnol\u00f3gicas del presente.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Huber plantea que estos movimientos usualmente parten de un rechazo rom\u00e1ntico a la ciencia y la industria modernas, neg\u00e1ndose as\u00ed a conocer sus determinaciones y la manera en que podr\u00edan ser empleadas de manera alternativa. La falta de una visi\u00f3n propiamente cient\u00edfica en la lucha pol\u00edtica contra las contradicciones ecol\u00f3gicas del capitalismo tambi\u00e9n es se\u00f1alada por Pablo Stefanoni en su cr\u00edtica al enfoque latinoamericano del Buen Vivir. En este texto, titulado \u00ab<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/especiales\/18-196220-2012-06-12.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfY qui\u00e9n no querr\u00eda vivir bien?<\/a>\u00bb, Stefanoni reflexiona sobre la ret\u00f3rica cuasi-m\u00edstica y alter-civilizatoria que caracteriza esta corriente, y que a su vez explica el desinter\u00e9s por comprender las cuestiones m\u00e1s pragm\u00e1ticas de empleo, inversi\u00f3n, tecnolog\u00eda, y mercado, entre varias otras, que hist\u00f3ricamente han sido centrales en programas transicionales.<\/p>\n<p>En un discurso pronunciado en septiembre de 2022 ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/tag\/petro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">presidente de Colombia Gustavo Petro<\/a> elabor\u00f3 una lectura geopol\u00edtica de la crisis clim\u00e1tica en la que adujo que la irracionalidad de la econom\u00eda de libre mercado se encuentra a la base de las din\u00e1micas de destrucci\u00f3n ambiental y de desplazamiento forzado que hoy afectan gravemente a la regi\u00f3n. Para Petro, el mercado y la codicia est\u00e1n \u00abarrodillando la racionalidad humana\u00bb e impidiendo formas de acci\u00f3n clim\u00e1tica planificadas y globalmente coordinadas. Haciendo un gui\u00f1o a la necesidad de combatir las tendencias oscurantistas y catastrofistas que se ciernen actualmente sobre la econom\u00eda y el debate de ideas, Petro concluy\u00f3 su discurso con un llamado a \u00abprender las luces del siglo\u00bb.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de actitudes m\u00edsticas y esot\u00e9ricas en la sensibilidad popular, de hecho, ha sido una caracter\u00edstica importante del movimiento socialista latinoamericano desde sus inicios. Una de las primeras revistas del feminismo socialista en Chile, fundada en 1905 y sugerentemente titulada <em>La Alborada<\/em>, tuvo como finalidad propugnar la educaci\u00f3n popular para combatir el terror supersticioso que subordinaba a las mujeres a la tradici\u00f3n y a la religi\u00f3n. Es por este motivo que la vida y obra de Engels resuenan con tanta fuerza ante el panorama en el que se encuentran los ecologismos progresistas latinoamericanos.<\/p>\n<p>Fue precisamente su actitud cient\u00edfica y rebelde frente a la producci\u00f3n de conocimiento, de acuerdo con su bi\u00f3grafo Tristram Hunt, lo que llev\u00f3 a Engels transformar el marxismo en un fen\u00f3meno de alcance virtualmente global. El comunismo como un movimiento pol\u00edtico de masas, afirma Hunt, no empieza con <em>Das Kapital <\/em>sino con los voluminosos panfletos y propaganda pol\u00edtica que Engels escribi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1880.<\/p>\n<p>Es en este sentido m\u00e1s deliberadamente estrat\u00e9gico en que encontramos otro de los grandes legados de Engels para pensar un ecologismo que sea atractivo para las mayor\u00edas y que pueda combatir el auge de la extrema derecha en la regi\u00f3n. Como lo ha se\u00f1alado <a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2021\/04\/22\/la-crisis-climatica\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Matthew Huber<\/a>, los ecologismos que se basan en una visi\u00f3n moralista sobre los h\u00e1bitos de consumo y en programas de austeridad de izquierda \u2014como lo es el caso del decrecimiento\u2014 solamente le hablan a las ansiedades de las clases profesionales y son ininteligibles para el pueblo trabajador.<\/p>\n<p>Si el problema del fin del mundo aparece como algo demasiado elitista para quienes sufren porque no tienen alimentos o est\u00e1n asediados por las deudas, entonces debemos volver a Engels para buscar pistas que permitan vincular de manera consistente y atractiva la relaci\u00f3n que existe entre el fin del mundo y el fin de mes<\/p>\n<p><em>Mart\u00edn Arboleda<\/em><br \/>\n<em>Doctor en Ciencia Pol\u00edtica por la Universidad de Manchester (Reino Unido) y profesor de sociolog\u00eda en la Universidad Diego Portales (Santiago de Chile). Autor de <\/em>Planetary Mine: Territories of Extraction Under Late Capitalism<em> (Verso Books, 2020) y de <\/em>Gobernar la utop\u00eda: sobre la planificaci\u00f3n y el poder popular<em> (Caja Negra Editora, 2021).<\/em><\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin lat<\/em>, 18-2-2024 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/02\/18\/el-ecologismo-rebelde-y-humanista-de-friedrich-engels\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/02\/18\/el-ecologismo-rebelde-y-humanista-de-friedrich-engels\/<\/a>)<br \/>\nFoto de portada: Phil Collins \/ cortes\u00eda para Jacobin de Shady Lane Productions, Berl\u00edn<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si el problema del fin del mundo aparece como algo demasiado elitista para quienes sufren porque no tienen qu\u00e9 comer,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15272,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,2001,1552],"tags":[],"class_list":["post-15271","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-friedrich-engels","category-marxismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15271"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15271\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}