{"id":15275,"date":"2024-03-29T05:00:56","date_gmt":"2024-03-29T04:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15275"},"modified":"2024-03-29T04:37:42","modified_gmt":"2024-03-29T03:37:42","slug":"el-malestar-europeo-del-campo-evidencia-las-incoherencias-del-neoliberalismo-verde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15275","title":{"rendered":"El malestar europeo del campo evidencia las incoherencias del neoliberalismo verde"},"content":{"rendered":"<p><em>Desde Polonia hasta Espa\u00f1a, pasando por Alemania y Francia, la oleada de protestas de agricultores refleja la dificultad de llevar a cabo una transici\u00f3n ecol\u00f3gica del sector con los postulados econ\u00f3micos actuales.<\/em><\/p>\n<p>El fantasma de una revuelta campesina planea sobre Europa. Los agricultores han multiplicado en las \u00faltimas semanas las tractoradas, cortes de carretera y otras acciones de contestaci\u00f3n en numerosos pa\u00edses del Viejo Continente. Alemania, Francia, Polonia, Pa\u00edses Bajos, Rumania, Italia\u2026 Es larga la lista de los Estados donde se ha producido este tipo de movilizaciones, que tambi\u00e9n tienen lugar en los \u00faltimos d\u00edas en Espa\u00f1a. Aunque las protestas de los sindicatos agropecuarios resultan un cl\u00e1sico, sorprende la r\u00e1pida propagaci\u00f3n por Europa. Un efecto de bola de nieve que evidencia la dimensi\u00f3n estructural del malestar del campo.<\/p>\n<p>\u00abSe trata de un movimiento social de envergadura que no hab\u00edamos visto desde la crisis lechera de 2009. Entonces, ya hubo grandes movilizaciones\u00bb, recuerda Edouard Lynch, historiador del mundo agr\u00edcola y profesor en la Universidad Lumi\u00e8re-Lyon 2, en declaraciones a El Salto. Desde los grandes medios y buena parte de la clase pol\u00edtica \u2014desde el centro hasta la ultraderecha\u2014, se ha impuesto una interpretaci\u00f3n parcial e interesada: se trata de un pulso entre los agricultores y los ecologistas. \u00abMe parece muy simplista decir que todo esto se debe a las normas medioambientales\u00bb, asegura el economista Maxime Combes. M\u00e1s que un rechazo de la transici\u00f3n verde del sector primario, esta indignaci\u00f3n es el fruto de las incoherencias del neoliberalismo verde.<\/p>\n<p>En realidad, el sector primario europeo sufre una crisis capitalista de manual. Los agricultores y ganaderos est\u00e1n muriendo de \u00e9xito. La industrializaci\u00f3n y la modernizaci\u00f3n durante la segunda mitad del siglo XX aumentaron la productividad del campo y convirtieron a Europa en una potencia agr\u00edcola que exportaba sus excedentes. Pero desde principios de este siglo ese modelo se encuentra estancado. Y buena parte de los campesinos europeos viven atrapados en esta l\u00f3gica productivista: intentan invertir en maquinaria m\u00e1s moderna sin lograr incrementos significativos de productividad, pero s\u00ed que aumentan sus deudas y emisiones de di\u00f3xido de carbono.<\/p>\n<p><strong>La PAC se rige por criterios productivistas y poco sociales<\/strong><\/p>\n<p>A eso se le suman las incongruencias de las pol\u00edticas p\u00fablicas en el Viejo Continente. El sector recibe una gran cantidad de ayudas, sobre todo, los 41.400 millones de la Pol\u00edtica Agraria Com\u00fan (PAC) de la Uni\u00f3n Europea. No obstante, estas subvenciones se distribuyen de manera desigual y con una l\u00f3gica (basada en la cantidad de hect\u00e1reas) en las ant\u00edpodas de la justicia social, adem\u00e1s de resultar insuficientes para impulsar una transici\u00f3n verde del sector. En 2020, el 0,5% de las explotaciones europeas m\u00e1s grandes recibieron el 16,6% de los fondos de la PAC, con ayudas individuales superiores a los 100.000 euros, mientras que el 75% de los peque\u00f1os y medios percibieron apenas el 15%, con menos de 5.000 euros cada uno.<\/p>\n<p>En 2001 se pagaba a los productores 0,25 euros por un litro de leche, mientras que en 2022 hab\u00eda bajado a 0,24. El precio del litro envasado en los supermercados ha subido de 0,53 a 0,83<\/p>\n<p>Pese a las considerables cantidades de dinero p\u00fablico que recibe, el sector primario destaca por su desregulaci\u00f3n. El intervencionismo en los precios y excedentes establecido cuando se cre\u00f3 la PAC en 1962 siguiendo criterios keynesianos \u2014esa medida se inspir\u00f3 en el New Deal del estadounidense Franklin Delano Roosevelt\u2014 ha ido desapareciendo durante las \u00faltimas d\u00e9cadas de hegemon\u00eda neoliberal. Adem\u00e1s, se han suprimido los aranceles sobre los alimentos extranjeros con la firma de acuerdos de libre comercio.<\/p>\n<p>Esta liberalizaci\u00f3n ha perjudicado a los productores en beneficio de las empresas alimentarias y la gran distribuci\u00f3n. Tampoco los consumidores han salido especialmente beneficiados. El ejemplo del precio de la leche en Francia resulta cristalino. En 2001 se pagaba a los productores 0,25 euros por un litro, mientras que en 2022 hab\u00eda bajado a 0,24. Durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, en cambio, el precio del litro envasado en los supermercados ha subido de 0,53 a 0,83. Los m\u00e1rgenes de la industria agroalimentaria se han incrementado un 64% y los de la gran distribuci\u00f3n, un 188%, seg\u00fan <a href=\"https:\/\/www.fnh.org\/produits-laitiers-eleveurs-grands-perdants-hausse-prix\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un estudio reciente<\/a> de la Fundaci\u00f3n para la Naturaleza y el Hombre.<\/p>\n<p><strong>\u00abHace falta dinero p\u00fablico\u00bb para la transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p>El modelo agr\u00edcola europeo se asienta sobre unos cimientos tan fr\u00e1giles como contradictorios. Sus incongruencias dificultan la posibilidad de llevar a cabo una ambiciosa transici\u00f3n verde, a pesar de las promesas en ese sentido de los Gobiernos y la Comisi\u00f3n Europea. \u00abLos Estados no asumen que, si quieren llevar a cabo la transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica, hace falta invertir m\u00e1s dinero p\u00fablico\u00bb, sostiene Lynch, quien recuerda que \u00abla modernizaci\u00f3n agr\u00edcola a partir de la d\u00e9cada de los sesenta se llev\u00f3 a cabo con grandes inversiones nacionales y europeas\u00bb.<\/p>\n<p>Impulsadas entonces para modernizar el sector, las ayudas p\u00fablicas se han convertido en un medio de supervivencia para una profesi\u00f3n tan desigual como precarizada. El ingreso medio neto de los agricultores en Francia resulta inferior al salario m\u00ednimo. Un 18% de ellos viven por debajo del umbral de la pobreza, un porcentaje claramente superior al 13% del conjunto de los activos. \u00abExcepto los grandes viticultores y productores de cereales, una parte significativa del mundo campesino no logra vivir de su trabajo\u00bb, explica Combes, buen conocedor del sector primario y miembro del AITEC, sobre la situaci\u00f3n de la agricultura francesa que no resulta muy diferente a la de otros pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p>\u00abCuando llego a final de mes, no me queda ning\u00fan ingreso neto.\u00a0Vivo gracias al salario de mi mujer\u00bb, reconoc\u00eda Yves, de 58 a\u00f1os, un agricultor de trigo ecol\u00f3gico entrevistado por El Salto en Agen, una peque\u00f1a de localidad del suroeste de Francia donde los cortes de carretera y acciones diarias empezaron desde el 22 de enero. \u00abDieron ayudas para que hici\u00e9ramos agricultura ecol\u00f3gica, pero ahora la oferta resulta superior a la demanda\u00bb, lamentaba. La crisis de la comida biol\u00f3gica ejemplifica los l\u00edmites del neoliberalismo verde. La elevada inflaci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os ha menoscabado la venta de estos alimentos m\u00e1s caros. En el caso de Francia, su parte del mercado ha ca\u00eddo al 6%, el mismo porcentaje que en Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u00abEl mensaje que est\u00e1n dando a los agricultores es que sobre todo no deben convertirse a los cultivos ecol\u00f3gicos, puesto que, si lo hacen, tendr\u00e1n grandes problemas\u00bb, advierte Aur\u00e9lie Catallo, una especialista en pol\u00edticas agr\u00edcolas europeas. Los dirigentes \u00abse han olvidado de impulsar una evoluci\u00f3n simult\u00e1nea de la oferta y la demanda\u00bb de los alimentos bio, a\u00f1ade esta experta del IDDRI, un laboratorio de ideas de Par\u00eds. Recuerda el caso de una ley aprobada en 2022 en Francia que estableci\u00f3 un m\u00ednimo de 20% de comida de ese tipo en las cantinas estatales (escuelas, hospitales, administraci\u00f3n\u2026), un objetivo que, de momento, ha resultado imposible de cumplir.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Catallo, \u00abel hecho de que la PAC contin\u00fae reparti\u00e9ndose en funci\u00f3n de las hect\u00e1reas impone la l\u00f3gica del productivismo, pero no se puede efectuar una transici\u00f3n agroecol\u00f3gica produciendo el m\u00e1ximo posible. No se dice a los campesinos que ya no estamos en la d\u00e9cada de los setenta y que el desaf\u00edo ahora es una alimentaci\u00f3n m\u00e1s sana y que respete el medioambiente\u00bb. Unos objetivos que, de momento, se encuentran lejos de la realidad. El sector primario emite el 20% de las emisiones de CO2 en Francia, mientras que Espa\u00f1a tiene el triste privilegio de encabezar el podio de los pa\u00edses que utilizan m\u00e1s pesticidas en el Viejo Continente.<\/p>\n<p><strong>Antes neoliberal que verde<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de que el actual malestar del campo refleja las incoherencias del neoliberalismo verde y la dificultad de llevar a cabo una transici\u00f3n ecol\u00f3gica si persiste el problema de la baja remuneraci\u00f3n de los campesinos, la primera reacci\u00f3n de la clase dirigente ante estas protestas del campo ha resultado previsible: si deben elegir entre lo neoliberal y lo verde, se quedan con lo primero.<\/p>\n<p>\u00abVamos a hacer que rimen el clima con el crecimiento\u00bb, asegur\u00f3 la semana pasada el primer ministro franc\u00e9s, Gabriel Attal, durante su discurso de pol\u00edtica general. Pese a su juventud \u2014con 34 a\u00f1os es el responsable del Gobierno m\u00e1s joven en la historia de la Quinta Rep\u00fablica\u2014, Attal ha aportado una respuesta a la rabia del campo que supone un viaje al pasado. Las concesiones hechas a los dos principales sindicatos agropecuarios \u2014defensores incondicionales de la agricultura industrial a diferencia de otras organizaciones, como la Conf\u00e9d\u00e9ration Paysanne, que contin\u00faan con las protestas\u2014 han dejado la agricultura ecol\u00f3gica como la gran sacrificada.<\/p>\n<p>Primero, el Gobierno de Emmanuel Macron y Attal renunci\u00f3 a una supresi\u00f3n progresiva de la subvenci\u00f3n fiscal del di\u00e9sel rural. Luego, suspendi\u00f3 la aplicaci\u00f3n de un plan para reducir el uso de pesticidas, impulsado en 2008 por el conservador Nicolas Sarkozy y que hab\u00eda dado muy pocos resultados hasta ahora. Tambi\u00e9n consigui\u00f3 que la Comisi\u00f3n Europea derogara el 4% de tierras en barbecho como uno de los pocos criterios medioambientales en la repartici\u00f3n de la PAC. Con menos concesiones que en Francia, el Ejecutivo alem\u00e1n de Olaf Scholz tambi\u00e9n ha cedido a las reivindicaciones productivistas de los principales sindicatos agr\u00edcolas. En Alemania, la subvenci\u00f3n del combustible rural no se aplicar\u00e1 este a\u00f1o, sino de manera progresiva.<\/p>\n<p>\u00abEl gran problema es el Green Deal (Pacto Verde de la UE) y su visi\u00f3n claramente basada en el decrecimiento, ya que esto har\u00e1 que bajemos nuestra producci\u00f3n en un momento en que las importaciones no paran de aumentar\u00bb, afirm\u00f3 a finales de enero el presidente de la FNSEA \u2014principal organizaci\u00f3n agr\u00edcola en Francia\u2014, Arnaud Rousseau, conocido por poseer m\u00e1s de 700 hect\u00e1reas y cuyos intereses se encuentran a las ant\u00edpodas de los peque\u00f1os y medianos campesinos. El marco discursivo anhelado por la ultraderecha, el campo contra la ecolog\u00eda, no solo ha sido aceptado por una parte de los sindicatos agr\u00edcolas, sino tambi\u00e9n por los partidos y medios mainstream.<\/p>\n<p><strong>El rechazo a Mercosur, \u00bfuna posici\u00f3n electoralista?<\/strong><\/p>\n<p>Esto ha venido acompa\u00f1ado por ciertas dosis de un nacionalismo banal \u2014desde la defensa por parte de Pedro S\u00e1nchez del \u00abimbatible\u00bb tomate espa\u00f1ol hasta la promesa de Attal de impulsar una ley sobre la \u00absoberan\u00eda alimentaria\u00bb\u2014 para responder a la indignaci\u00f3n rural. Aunque poner un freno al comercio mundial y priorizar la producci\u00f3n de proximidad resulta una opci\u00f3n defendida tanto por los sindicatos agr\u00edcolas de derechas e izquierdas, las declaraciones de las \u00faltimas semanas corren el riesgo de quedarse en meras palabras.<\/p>\n<p>\u00abDe ninguna manera, Francia aceptar\u00e1 este tratado\u00bb, afirm\u00f3 la semana pasada Attal refiri\u00e9ndose al acuerdo de libre comercio que la Uni\u00f3n Europea negocia con Mercosur (principales pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina). Pese a esta contundencia discursiva, las ONG temen que se trate de una posici\u00f3n de cara a la galer\u00eda, sobre todo con la mirada puesta en las elecciones europeas del 9 de junio, en que la ultraderecha amenaza con sacar un r\u00e9dito electoral a la rabia del campo.<\/p>\n<p>Aunque Macron ya hab\u00eda expresado en 2019 su rechazo al tratado con Mercosur, este se sigui\u00f3 negociando. El Gobierno franc\u00e9s hab\u00eda dado en 2021 se\u00f1ales de que terminar\u00eda acept\u00e1ndolo. \u00abLa UE est\u00e1 encerrada en unas contradicciones enormes y est\u00e1 dispuesta a perjudicar la agricultura para favorecer las exportaciones industriales y de servicios\u00bb, critica Combes, quien menciona otros tratados de libre comercio (Chile, Kenia o Nueva Zelanda) adoptados recientemente. \u00abTodo esto provoca el sentimiento de que se est\u00e1 sacrificando la agricultura\u00bb, concluye.<\/p>\n<p>Fuente: <em>El salto<\/em>, 6-2-2024 (<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/agricultura\/malestar-europeo-del-campo-evidencia-incoherencias-del-neoliberalismo-verde\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/agricultura\/malestar-europeo-del-campo-evidencia-incoherencias-del-neoliberalismo-verde<\/a>)<br \/>\nFoto de portada: Tractorada en Madrid en 2023. Sara M. Ledesma<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde Polonia hasta Espa\u00f1a, pasando por Alemania y Francia, la oleada de protestas de agricultores refleja la dificultad de llevar<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15276,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1567,1563],"tags":[],"class_list":["post-15275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-campesinado","category-crisis-ecosocial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15275\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}