{"id":1533,"date":"2011-04-01T00:00:00","date_gmt":"2011-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1533"},"modified":"2020-02-21T14:36:30","modified_gmt":"2020-02-21T13:36:30","slug":"mas-sobre-el-lado-oscuro-y-ocultado-de-la-industria-nuclear","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1533","title":{"rendered":"M\u00e1s sobre el lado oscuro (y ocultado) de la industria nuclear"},"content":{"rendered":"<p>Fukuhisma es un negocio privado. Un tanto peculiar pero un negocio al fin y al cabo. Como British Petroleum, como Microsoft, Carrefour o la central de Santa Mar\u00eda de Garo\u00f1a. La propietaria de la central accidentada es Tokyo Electric Power Company, TEPCO, una corporaci\u00f3n nipona, la tercera compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica del mundo, una empresa que recientemente ha pedido a los bancos japoneses una ayuda urgente de 1,5 billones de yenes (unos 18 mil millones de d\u00f3lares). \u00bfPodemos confiar en las informaciones que nos brinda y en las medidas de seguridad que anuncia? No parece prudente. El pasado no les avala.<\/p>\n<p>A finales de julio de 2007, un terremoto de intensidad 6,8 golpe\u00f3 la provincia de Niigata, a 200 km de Tokio y alter\u00f3 gravemente el funcionamiento el Kashiwazaki-Kariwa, una de las mayores plantas nucleares del mundo con 7 reactores. Los informes hablaron de fugas radiactivas, conductos obsoletos, tuber\u00edas quemadas, aparte de incendios. Varios centenares de barriles de residuos se vinieron abajo; m\u00e1s de 1.000 litros de agua radiactiva se vertieron al mar y fugas de is\u00f3topos se dispersaron en la zona. Despu\u00e9s de muchas dudas y vacilaciones, los responsables de la central lo admitieron: el terremoto hab\u00eda provocado un desastre. Ya entonces un portavoz de la corporaci\u00f3n propietaria, tambi\u00e9n TEPCO, se\u00f1al\u00f3 que los reactores de la central hab\u00edan sido dise\u00f1ados para resistir terremotos, pero s\u00f3lo, matiz\u00f3, hasta una determinada intensidad que era inferior a la magnitud del se\u00edsmo registrado aquel lunes de julio de 2007. La misma melod\u00eda que ahora estamos oyendo. \u00bfPodemos creerles?<\/p>\n<p>No parece razonable. A\u00f1os antes, en 2002, se descubri\u00f3 que TEPCO falsificaba informaci\u00f3n sobre seguridad. La empresa fue obligada a cerrar sus 17 reactores, incluidos los de la central de Fukushima I. Los ejecutivos de la corporaci\u00f3n admitieron haber presentado unos 200 informes t\u00e9cnicos con datos falsos en las dos d\u00e9cadas anteriores. Un ingeniero nuclear estadounidense que trabajaba en la empresa dio a conocer el desaguisado tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las informaciones sobre la situaci\u00f3n actual presentan datos contradictorios que abonan, a un tiempo, esperanza y des\u00e1nimo. En el momento en que escribimos este art\u00edculo, los ingenieros de la central han logrado conectar cables de energ\u00eda a los seis reactores de la central a los que s\u00f3lo faltaba dotarlos de corriente. Al mismo tiempo, la temperatura en el n\u00facleo del primer reactor volv\u00eda a ascender y el reactor 3, el que usa como combustible una mezcla con plutonio, echaba humo nuevamente. Por otra parte, la Organizaci\u00f3n Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica, nada sospechosa de alarmismo, informaba que en un radio de 20 km alrededor de la central el nivel de radiactividad ha adquirido niveles muy importantes. La propia compa\u00f1\u00eda ha reconocido la presencia de yodo radiactivo 120 veces superior al l\u00edmite establecido en una muestra de agua marina. Y el plutonio, parece ser, est\u00e1 asomando su prolongada patita radiactiva.<\/p>\n<p>No hay ya ninguna duda de la existencia de importantes fugas radiactivas. La radiaci\u00f3n ni se ve ni se huele ni se siente, pero sus efectos son a largo plazo y da\u00f1ar\u00e1n la salud y el medio ambiente durante largos a\u00f1os. En el n\u00facleo de un reactor at\u00f3mico existen m\u00e1s de 60 contaminantes radiactivos, unos de vida media muy larga y otros de vida corta. Muchos de estos elementos tienen una gran afinidad con nuestro organismo. Entre esos contaminantes, los que tendr\u00e1n mayores consecuencias para la salud humana ser\u00e1n el yodo-131, el cesio-137 y el estroncio-90 con el plus del plutonio. Seg\u00fan el organismo oficial austriaco para la meteorolog\u00eda y la geodin\u00e1mica (ZAMG: Zentralstalt f\u00fcr Meteorologie und Geodynamik) el yodo-131 emitido representa el 20% del total que dispers\u00f3 Chernobil, mientras que el cesio-137 alcanza el 50% de aquel. Y esto son estimaciones de la pasada semana. El 19 de marzo ya fueron detectadas emisiones de Fukushima en Hawai, las islas Wake y la costa de California. El organismo similar alem\u00e1n da estimaciones parecidas (Carlos Bravo de Greenpeace ha comentado recientemente que la radiactividad emitida hasta la fecha por los reactores de Fukushima es ya mayor que la emitida en Chern\u00f3bil).<\/p>\n<p>El iodo-131 afecta inmediatamente y deja mutaciones en los genes; a partir de ellas se puede desarrollar posteriormente el c\u00e1ncer de tiroides (el accidente de Chernobil multiplic\u00f3 por diez los casos de este c\u00e1ncer en Centroeuropa). El estroncio se acumula en los huesos, como si fuera calcio, y durante este a\u00f1os contin\u00faa irradiando el organismo (30 a\u00f1os de vida media). El cesio-137 queda depositado en los m\u00fasculos, comport\u00e1ndose de forma parecida al potasio. Ambos, estroncio y cesio, aumentan el riesgo de todo tipo de c\u00e1nceres, especialmente los de huesos, m\u00fasculos y tumores cerebrales, disminuyendo la inmunidad del organismo e incrementando la capacidad de sufrir otras patolog\u00edas. La radiaci\u00f3n, adem\u00e1s, altera la reproducci\u00f3n y afecta m\u00e1s a las mujeres que a los hombres.<\/p>\n<p>Tampoco las consecuencias para el medio ambiente ser\u00e1n inocuas. La contaminaci\u00f3n nuclear se deposita en el suelo y en el mar, se incorpora a la cadena tr\u00f3fica de los peces, que son la base de la dieta en Jap\u00f3n, del resto de animales -el yodo-131 aparece precozmente en la leche-, de las plantas, la fruta y las verduras. Este proceso se ir\u00e1 acumulando, pasar\u00e1 de un ser vivo a otro e ir\u00e1 empeorando. La persistencia de estos radioelementos en el medio ambiente perdura largo tiempo y su presencia puede detectarse en los alimentos incluso a\u00f1os despu\u00e9s del accidente.<\/p>\n<p>Existen dos tipos de efectos en la salud humana por la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n. Unos son determin\u00edsticos, los inmediatos a la exposici\u00f3n, dependen de la dosis recibida; otros son probabil\u00edsticos e irrumpen cuando las part\u00edculas radiactivas se acoplan a distintos \u00f3rganos. Estos \u00faltimos son los que m\u00e1s deben preocupar. Influyen en el aumento del riesgo de sufrir c\u00e1ncer actuando como si fueran componentes biol\u00f3gicos. El cesio 137, como coment\u00e1bamos, se acopla al m\u00fasculo y va irradiando a lo largo del tiempo. Lo mejor que puede pasar es que mate la c\u00e9lula; si, por el contrario, causa una mutaci\u00f3n en un gen supresor de tumores, puede aumentar la posibilidad de que se sufra c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>El accidente de Fukushima es, en s\u00edntesis, ya lo hemos comentado en alguna ocasi\u00f3n, un Chernobil a c\u00e1mara lenta. Mientras Jap\u00f3n (y el mundo) afronta un accidente nuclear que puede llegar a ser el peor de la historia, parece evidente que cualquier debate, necesario y urgente, sobre la seguridad de la energ\u00eda at\u00f3mica deber\u00eda abordar la independencia real de los organismos reguladores. En frecuentes ocasiones, numerosas por lo que sabemos, industria y organismos reguladores son uno y lo mismo. Hay pocos expertos nucleares independientes en el mundo; en su gran mayor\u00eda, trabajan para la industria, o bien lo hicieron antes y ahora son agentes reguladores.<\/p>\n<p>Fukushima no es Hiroshima. Tampoco Nagasaki. Pero Hiroshima, Nagasaki, la Isla de las Tres millas, Chernobil, Asc\u00f3 y Fukushima pertenecen a un per\u00edodo, la era at\u00f3mica, que es necesario superar. Hiroshima abri\u00f3 el camino suicida del armamento nuclear, un sendero que debe cerrarse con urgencia. Fukushima ha sido, debe ser, la \u00faltima advertencia de la equivocada apuesta por la energ\u00eda nuclear, una apuesta que va a dejar un legado que no merecen las futuras generaciones: toneladas y toneladas de residuos radiactivos que van a exigir, aparte de la fuerte vulnerabilidad que representan ante cat\u00e1strofes, atentados y guerras, control, esfuerzos econ\u00f3micos, importantes inversiones de seguridad y riesgos nada marginales. Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, el reactor 4 de Chernobyl contin\u00faa emitiendo radiactividad pese a que est\u00e1 sepultado bajo una gruesa (pero deteriorada) cubierta de hormig\u00f3n. Se intentan recaudar m\u00e1s de 2.000 millones de d\u00f3lares para construir un sarc\u00f3fago permanente (que no ser\u00e1 permanente) que contenga la radiaci\u00f3n. Sea cual sea nuestro concepto del buen vivir, no parece consistente con un escenario como el que hemos dibujado, como el mundo que est\u00e1 irrumpiendo dantescamente ante nuestros ojos. Faust no puede ser un modelo de referencia para la Humanidad. \u00a1Por una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados ruidosos en un estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo! [2]<\/p>\n<p>PS1: De la soberbia, sofister\u00eda e irracionalidad del lobby nuclear, vale la pena recordar esta afirmaci\u00f3n reciente de cuatro partidarios de las centrales nucleares: \u201cExistir\u00e1n siempre, y por todas partes, escenarios en los que podr\u00edan producirse cat\u00e1strofes como la de Fukushima\u201d. \u00a1Siempre y por todas partes y de forma inexorable! \u00a1El progreso nuclear! \u00a1Barbarie en estado puro!<\/p>\n<p>PS2: Pio D\u2019Emilia recordaba en \u201cLos gitanos del \u00e1tomo\u201d [4] la situaci\u00f3n condiciones laborales de los trabajadores de las centrales nucleares de Jap\u00f3n, especialmente las de los obreros de Fukushima. No es el \u00fanico caso. Philippe Billard es un t\u00e9cnico nuclear que fue despedido por la firma francesa Endel, una de las cuatro grandes empresas subcontratadas de las centrales nucleares administradas por EDF (Electricit\u00e9 de France). Billard se neg\u00f3 a ser un n\u00f3mada del sector, uno de los 18.000 trabajadores que son obligados a cambiar semanalmente de central y ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica en el pa\u00eds vecino. El Tribunal Laboral de Ru\u00e1n empez\u00f3 a examinar su caso el pasado 1 de junio de 2010. El juicio fue previo a otro m\u00e1s importante, este segundo ante la justicia penal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de t\u00e9cnico nuclear, Billard es sindicalista y fundador de la asociaci\u00f3n \u201cSalud-Subcontratistas\u201d, cuya finalidad b\u00e1sica es conseguir que el pa\u00eds m\u00e1s nuclearizado del mundo reconozca que m\u00e1s de 20.000 trabajadores no son asalariados de las centrales nucleares controladas por EDF, sino contratados por subcontratistas en cascada. La f\u00e9rrea y eficaz ley de mercado, puede decirse, son nuestros tiempos modernos, nada nuevo bajo la tierra y el sol europeos. Pero s\u00ed hay algo (parcialmente) nuevo: los trabajadores de las empresas subcontratistas, las personas que no casualmente est\u00e1n a cargo de las tareas m\u00e1s peligrosas con la correspondiente absorci\u00f3n extra de radiaciones, no tienen seguimiento m\u00e9dico fijo. No lo tienen porque estas poderosas instituciones antidemocr\u00e1ticas que llamamos \u201cempresas\u201d, estas m\u00e1quinas antihumanas de generar dinero, se encargan o encargan de poner piedras piramidales del tama\u00f1o de un obelisco en el camino. En los alrededores de este escenario se ubicaron las razones del despido de Billard. Este t\u00e9cnico nuclear se implic\u00f3 sindicalmente para que los asalariados que trabajaban para las subcontratas denunciaran a las autoridades\u2026 \u00a1los accidentes de trabajo que sufr\u00edan! \u00a1Menudo crimen! No sol\u00edan hacerlo, no suelen hacerlo. Tienen miedo y el miedo paraliza el verbo y la acci\u00f3n. Es f\u00e1cil entender las razones en tiempos de crisis: penumbra, paro e incertidumbres. Anne Th\u00e9baud Mony, una investigadora del Instituto Nacional de Salud e Investigaci\u00f3n M\u00e9dica (INSERM), ha a\u00f1adido una sugerente y terrible hip\u00f3tesis: \u201cEs la propia industria nuclear la que organiza que no haya seguimiento m\u00e9dico de los trabajadores m\u00e1s expuestos\u201d. \u00a1Un sector de la industria que se encarga de organizar el no seguimiento m\u00e9dico de sus propios trabajadores! Potenciales v\u00edctimas sin luz y, con ello, sin c\u00f3mputo y sin cuidados. \u00bfUna sociedad que aspire a la justicia y equidad puede permitir una industria que opere con estos procedimientos?<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 y Salvador L\u00f3pez Arnal son autores de Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, Barcelona, 2008.<\/p>\n<p>[2] La cita esta extra\u00edda del editorial del primer n\u00famero de mientras tanto, noviembre de 1979. Manuel Sacrist\u00e1n fue su autor tras una discusi\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>[3] Tomado de Bernard Laponche, \u201cCentrales nucleares, el sistema m\u00e1s peligroso de hervir agua\u201d. <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=125340\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=125340<\/a><\/p>\n<p>[4] <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=125253\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=125253<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fukuhisma es un negocio privado. Un tanto peculiar pero un negocio al fin y al cabo. 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