{"id":15380,"date":"2024-04-19T05:00:30","date_gmt":"2024-04-19T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15380"},"modified":"2024-04-19T05:06:47","modified_gmt":"2024-04-19T04:06:47","slug":"un-lugar-sin-puerta-y-tio-dame-un-cigarrillo-dos-escritos-del-preso-politico-palestino-walid-daqqah","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15380","title":{"rendered":"\u00abUn lugar sin puerta\u00bb y \u00abT\u00edo, dame un cigarrillo\u00bb: dos escritos del preso pol\u00edtico palestino Walid Daqqah"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_15382\" aria-describedby=\"caption-attachment-15382\" style=\"width: 250px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Walid_Daqah_Artwork.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15382\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Walid_Daqah_Artwork.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Walid_Daqah_Artwork.jpg 720w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Walid_Daqah_Artwork-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15382\" class=\"wp-caption-text\">Retrato de Walid Daqqah de Hazem Abutawila.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El Club de Presos Palestinos anunci\u00f3 el lunes 8 de abril la muerte en una prisi\u00f3n israel\u00ed del l\u00edder, escritor e intelectual palestino Walid Daqqah a los 62 a\u00f1os. Daqqah llevaba 38 a\u00f1os encarcelado.<\/p>\n<p>Daqqah hab\u00eda sido diagnosticado de c\u00e1ncer en 2015. Israel se neg\u00f3 a liberarlo por razones humanitarias debido al deterioro de su salud en agosto del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Daqqah naci\u00f3 en 1961 en la localidad palestina de Baqa, en la Palestina del 48, bajo el r\u00e9gimen militar impuesto entonces a los ciudadanos palestinos de Israel. Walid Daqqah fue detenido en 1986 por las fuerzas israel\u00edes y condenado a 37 a\u00f1os de prisi\u00f3n por pertenencia a una c\u00e9lula del FPLP, acusada del secuestro y posterior asesinato de un soldado israel\u00ed.<\/p>\n<p>En 1996, Daqqah se afili\u00f3 a la Asamblea Patri\u00f3tica Democr\u00e1tica, partido palestino en Israel, y se convirti\u00f3 en miembro de su comit\u00e9 central. En 1999, Daqqah se cas\u00f3 con la periodista y activista palestina Sana&#8217; Salameh, mientras estaba en prisi\u00f3n. Israel nunca permiti\u00f3 a la pareja recibir visitas conyugales.<\/p>\n<p>Daqqah se convirti\u00f3 en un reconocido escritor y pensador durante su estancia en las c\u00e1rceles israel\u00edes. Escribi\u00f3 algunas de las obras m\u00e1s importantes sobre la experiencia de la resistencia en prisi\u00f3n y la vida de los presos. Daqqah tambi\u00e9n fue autor de varios libros para ni\u00f1os, en los que aparec\u00eda el hijo de un preso, s\u00edmbolo del hijo que se le hab\u00eda prohibido engendrar. Sus obras se han convertido en los \u00faltimos a\u00f1os en referencias significativas de la cultura palestina.<\/p>\n<p>En 2020, Salameh dio a luz a su hija, Milad, concebida gracias al esperma de Daqqah, que hab\u00eda salido de contrabando de la c\u00e1rcel. Se supon\u00eda que la familia iba a reunirse tras la liberaci\u00f3n de Daqqah, prevista inicialmente para mayo de 2023. Sin embargo, un tribunal israel\u00ed lo conden\u00f3 a dos a\u00f1os m\u00e1s por cargos de ayuda en el contrabando de tel\u00e9fonos m\u00f3viles a presos palestinos. Su nueva fecha de excarcelaci\u00f3n se fij\u00f3 para mayo de 2025. El domingo, la Comisi\u00f3n de Asuntos de los Presos Palestinos fue informada de la muerte de Walid Daqqah por fuentes israel\u00edes. M\u00e1s tarde, la Comisi\u00f3n y el Club de Presos Palestinos anunciaron oficialmente su muerte en un comunicado conjunto.<\/p>\n<p>El estado de salud de Daqqah se hab\u00eda ido deteriorando desde 2022, y su familia acusaba a Israel de negligencia m\u00e9dica. La portavoz del Club de Prisioneros, Ayah Shreiteh, dijo a <em>Mondoweiss<\/em> el lunes que \u00abWalid hab\u00eda sido trasladado de ida y vuelta entre la cl\u00ednica de la prisi\u00f3n de Ramleh y el hospital israel\u00ed Assaf Harofeh durante los \u00faltimos tres meses\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abAntes del 7 de octubre, Walid hab\u00eda estado recluido entre la prisi\u00f3n de Gilboa y la cl\u00ednica de la prisi\u00f3n de Ramleh, que carece de tratamiento esencial para casos avanzados de c\u00e1ncer como el suyo\u00bb, dijo Shreiteh. \u00abDesde el 7 de octubre, el estado de Walid se deterior\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, ya que se le prohibi\u00f3 recibir visitas familiares, como a todos los presos palestinos\u00bb, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abLa abogada de Walid pudo visitarlo varias veces, la \u00faltima hace una semana, tras lo cual nos dijo, en el Club de Presos, que tem\u00eda que fuera la \u00faltima visita de Walid\u00bb, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abEl abogado describi\u00f3 el estado de Walid, diciendo que se le ve\u00edan los huesos de la cara y que su voz se estaba apagando. Dijo que su traslado al hospital se hab\u00eda retrasado repetidamente hasta que su estado era muy dif\u00edcil, y que durante uno de los traslados, los guardias de la prisi\u00f3n israel\u00ed lo manipularon de tal manera que los tubos m\u00e9dicos conectados a su cuerpo se desconectaron\u00bb, detall\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abWalid estaba constantemente esposado a su cama en el hospital, a pesar de su grave estado, y no dejaba de preguntar por su hija Milad y su esposa Sana\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>A \u00faltima hora del domingo, el hermano de Walid Daqqah declar\u00f3 a Al Yazira que las autoridades israel\u00edes est\u00e1n retrasando la entrega de su cad\u00e1ver. El hermano dijo que la polic\u00eda israel\u00ed comunic\u00f3 a la familia que el cad\u00e1ver sigue en manos de los servicios penitenciarios israel\u00edes, para realizar tr\u00e1mites administrativos antes de entregarlo a la polic\u00eda. La familia tambi\u00e9n dijo el lunes que las autoridades israel\u00edes les prohibieron abrir su casa para recibir condolencias, seg\u00fan las tradiciones palestinas.<\/p>\n<p>El Club de Prisioneros dijo a Mondoweiss que la aprobaci\u00f3n final para la liberaci\u00f3n del cad\u00e1ver tendr\u00e1 que venir de la oficina del ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir. Tras el anuncio de la muerte de Daqqa, Ben-Gvir dijo en declaraciones p\u00fablicas que \u00abdesgraciadamente, la vida de Walid Daqqa termin\u00f3 con una muerte natural, y no con una ejecuci\u00f3n, como estaba previsto desde mi punto de vista\u00bb.<\/p>\n<p>Antes del 7 de octubre, Israel reten\u00eda en sus c\u00e1rceles a unos 200 palestinos enfermos, entre ellos 24 con c\u00e1ncer. El Club de Presos declar\u00f3 a <em>Mondoweiss<\/em> que \u00abes imposible calcular el n\u00famero actual de presos y detenidos enfermos, ya que la ocupaci\u00f3n ha detenido a miles, entre ellos muchos ya enfermos, y su violenta represi\u00f3n de los presos desde octubre ha causado da\u00f1os a un n\u00famero desconocido de presos y detenidos\u00bb.<\/p>\n<p>[De un resumen diario de <em>Mondoweiss<\/em> sobre la guerra en Palestina: <a href=\"https:\/\/mondoweiss.net\/2024\/04\/operation-al-aqsa-flood-day-185-israel-withdraws-from-khan-younis-palestinian-icon-walid-daqqa-dies-in-israeli-prison\">https:\/\/mondoweiss.net\/2024\/04\/operation-al-aqsa-flood-day-185-israel-withdraws-from-khan-younis-palestinian-icon-walid-daqqa-dies-in-israeli-prison<\/a>]<\/p>\n<p>Como peque\u00f1o homenaje, reproducimos a continuaci\u00f3n dos relatos de Walid Daqqah.<\/p>\n<h3><b>Un lugar sin puerta<\/b><\/h3>\n<p>Una vez, tras regresar de un viaje al oc\u00e9ano, le promet\u00ed a Milad por tel\u00e9fono que la llevar\u00eda all\u00ed la pr\u00f3xima vez. Ella hizo una pausa de unos segundos, dudando en responder, como si no quisiera escandalizarme, antes de decir finalmente: \u00abNo, no tienes una puerta\u00bb.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, cada vez que Milad me preguntaba por tel\u00e9fono: \u00abPap\u00e1, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?\u00bb. evitaba usar la palabra \u00abprisi\u00f3n\u00bb. Tem\u00eda que fuera demasiado para ella, a su tierna edad, empezar a vivir con esta palabra y sus pesadas implicaciones. Desgarrado, me preguntaba si, a pesar de todo, deb\u00eda decirle la verdad a mi hija. \u00bfO deb\u00eda ocultarle la amarga realidad, para evitar que las connotaciones de la palabra prisi\u00f3n se instalaran en su imaginaci\u00f3n?<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de sus visitas, Milad lleg\u00f3 a comprender lo que es una prisi\u00f3n, mucho antes de aprender el significado de la palabra. Para ella era un lugar sin puerta. Donde su padre estaba confinado, del que no pod\u00eda salir. Y para ella, si no hab\u00eda puerta, no pod\u00eda haber visita al oc\u00e9ano. Ni desayuno para compartir. Y ninguna posibilidad de acompa\u00f1arla a la guarder\u00eda a la que ella llamaba cari\u00f1osamente \u00abescuela\u00bb.<\/p>\n<p>Desde los primeros momentos de su vida, nuestros hijos comprenden la realidad de los muros, las barreras y los puestos de control.\u00a0 Lo hacen mucho antes de que se les presente la palabra \u00abocupaci\u00f3n\u00bb.\u00a0 Por eso nos planteamos una pregunta enojosa, de suma importancia para su educaci\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo convertimos el sentimiento de opresi\u00f3n que crea esta realidad en una fuerza de acci\u00f3n positiva, que pueda contribuir al crecimiento constructivo de sus j\u00f3venes personalidades en desarrollo?<\/p>\n<p>Mientras pensaba si deb\u00eda utilizar la palabra \u00abprisi\u00f3n\u00bb con Milad, empezaron a sonar en mi mente recuerdos de mis a\u00f1os de cautiverio. Durante esos a\u00f1os, me encontr\u00e9 conviviendo no s\u00f3lo con una, sino con tres generaciones de presos: el Padre, el Hijo y el Nieto. Tal vez sea la omnipresencia de las prisiones en la vida de los ni\u00f1os, a trav\u00e9s de sus frecuentes visitas a familiares encarcelados, lo que les lleva de nuevo a los confines de la prisi\u00f3n como presos ellos mismos. En una de mis historias de la vida en prisi\u00f3n, titulada \u00abT\u00edo, dame un cigarrillo\u00bb, un ni\u00f1o preso de 12 a\u00f1os me pidi\u00f3 un cigarrillo. En circunstancias normales, fuera de los muros de la prisi\u00f3n, le habr\u00eda dicho que no. No queremos que los ni\u00f1os fumen. Pero en este entorno, me pareci\u00f3 que el ni\u00f1o quer\u00eda con esta petici\u00f3n crecer r\u00e1pidamente para poder enfrentarse mejor a los a\u00f1os de reclusi\u00f3n que ahora se cern\u00edan sobre \u00e9l o quiz\u00e1 recuperarse de la violencia de su detenci\u00f3n. Con el acto de fumar, parec\u00eda proclamar \u00abhe aqu\u00ed un adulto\u00bb. As\u00ed que le di un cigarrillo al ni\u00f1o. Y en presencia de Milad, pronunci\u00e9 por fin la palabra \u00abprisi\u00f3n\u00bb. Al final, segu\u00ed la indicaci\u00f3n que la propia Milad me hab\u00eda dado. Ella me hab\u00eda ense\u00f1ado la importancia de la honestidad y la veracidad a la hora de educar a los hijos. Al final, no importaba si ella me o\u00eda usar la palabra \u00abprisi\u00f3n\u00bb. En su coraz\u00f3n ya hab\u00eda sentido lo que significaba. Es un lugar sin puerta.<\/p>\n<h3><b>T\u00edo, dame un cigarrillo<\/b><\/h3>\n<p>Es por la ma\u00f1ana y oigo el tintineo de dos juegos de esposas cuando el carcelero se acerca a nosotros. Las tira al suelo, repiqueteando contra el suelo de cemento, y una sensaci\u00f3n de calma se instala en la habitaci\u00f3n. Hay un par para atar las manos y otro, con cadenas m\u00e1s largas, para atar las piernas. Ocho pares de esposas de cada tipo, para siete prisioneros.<\/p>\n<p>Me quedo con los dem\u00e1s en medio de un peque\u00f1o patio rodeado de celdas e intento apoyarme en la pared. Estoy cansado de que me trasladen de una prisi\u00f3n a otra desde que iniciamos la huelga de hambre abierta. Hago acopio de energ\u00eda e intento tomar todo el aire posible para prepararme para un viaje que durar\u00e1 horas dentro de una caja de hierro que con este calor se convierte r\u00e1pidamente en un horno insoportable.<\/p>\n<p>Una vez que termina de esposarnos, el guardia se dirige al cami\u00f3n de transporte de prisioneros. Y entonces oigo una voz que emana de la celda detr\u00e1s de m\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>\u2013T\u00edo, dame un cigarrillo. Me asomo a la oscuridad de la celda pero no veo a nadie, y por un momento pienso que estoy delirando. Entonces la voz vuelve a salir de la celda, esta vez m\u00e1s fuerte y desesperada. \u2013\u00a1T\u00edo, t\u00edo m\u00edo, dame un cigarrillo!. Vuelvo a mirar dentro de la celda y llamo a la voz.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s?!<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Estoy aqu\u00ed, aqu\u00ed abajo!<\/p>\n<p>Encorvado, miro por la ranura de la parte inferior de la puerta por la que los presos reciben la comida y les atan las manos antes de dejarles salir de la celda, y veo a un ni\u00f1o, de no m\u00e1s de doce a\u00f1os. Un ni\u00f1o que me pide un cigarrillo.<\/p>\n<p>No sab\u00eda c\u00f3mo responderle. \u00bfDebo darle un cigarrillo, me pregunto, o debo educarle sobre los peligros de fumar como hacen los adultos con los ni\u00f1os fuera de la c\u00e1rcel?\u00a0 Adultos, adultos&#8230; y entonces me sorprende el hecho de incluirme en esta categor\u00eda.\u00a0 Por el hecho de que me haya llamado \u00abt\u00edo\u00bb.\u00a0 \u00bfYa soy tan viejo?<\/p>\n<p>De repente me aterroriz\u00f3 que se dirigieran a m\u00ed de esa manera. Era la primera vez en mis 26 a\u00f1os de encarcelamiento que alguien me hablaba con tal distancia de edad. En las c\u00e1rceles estamos acostumbrados a no dirigirnos los unos a los otros de esta manera, con honor\u00edficos sociales que marcan nuestra edad. Independientemente de nuestras diferencias de edad, todos nos dirigimos a los dem\u00e1s como \u00abmi hermano\u00bb o \u00abcamarada\u00bb y, m\u00e1s recientemente, \u00abluchador\u00bb.<\/p>\n<p>El ansia no es por el subid\u00f3n de nicotina, sino por lo que el cigarrillo connota. Asustado, un mero ni\u00f1o en el duro mundo de la prisi\u00f3n, quer\u00eda convertirse r\u00e1pidamente en un hombre.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en el ni\u00f1o y empatic\u00e9 con su deseo de fumar. El deseo no es por el subid\u00f3n de nicotina, sino por lo que el cigarrillo significa. Asustado, un mero ni\u00f1o en el duro mundo de la c\u00e1rcel, quer\u00eda convertirse r\u00e1pidamente en un hombre. Mientras tanto, ahora es mi deseo retroceder en el tiempo para volver a ser un ni\u00f1o, al menos un joven, como era cuando entr\u00e9 en prisi\u00f3n hace m\u00e1s de un cuarto de siglo.<\/p>\n<p>Ambos ten\u00edamos miedo. Yo tem\u00eda por el tiempo que hab\u00eda pasado y \u00e9l tem\u00eda por lo que a\u00fan no hab\u00eda pasado. Yo ten\u00eda miedo del pasado y \u00e9l ten\u00eda miedo del futuro. Yo ten\u00eda miedo de haber vivido una vida que se hab\u00eda consumido en la c\u00e1rcel y \u00e9l ten\u00eda miedo de lo que el cigarrillo que ahora ten\u00eda alojado entre los labios no pod\u00eda quemar. El cigarrillo se convirti\u00f3 en otra cosa tras exhalar y \u00e9l tambi\u00e9n, erguido ahora sobre las puntas de los pies, aparentando ahora m\u00e1s edad de la que ten\u00eda. El resplandor de la brasa se convirti\u00f3 en una linterna en su mano, ahuyentando la oscuridad de la celda, disipando su miedo y su soledad.<\/p>\n<p>No fumaba, sino que intentaba disipar la imagen de ni\u00f1o que tan incontrovertiblemente se aferraba a \u00e9l. En el mundo de la prisi\u00f3n, frente a la crueldad de sus guardianes, la infancia es una carga. Sabiendo que iba a pasar a\u00f1os en la c\u00e1rcel, intentaba despojarse de su vulnerabilidad y de su inocencia, de las que evidentemente ya no le serv\u00edan para nada, ya que al juez que le hab\u00eda condenado a cuatro a\u00f1os le hab\u00eda dado lo mismo.<\/p>\n<p>El guardia volvi\u00f3 a por nosotros, recogi\u00f3 el octavo par de esposas del suelo de cemento y ladr\u00f3 al ni\u00f1o para que metiera las manos por la ranura de la puerta. El ni\u00f1o las empuj\u00f3 y a\u00fan sosten\u00eda el cigarrillo entre los dedos. El guardia le grit\u00f3 que soltara el cigarrillo y murmur\u00f3 para s\u00ed en hebreo, lament\u00e1ndose de ver a un ni\u00f1o fumando.\u00a0 No obstante, procedi\u00f3 a esposarlo, sin inmutarse ante la visi\u00f3n de aquellas peque\u00f1as manos esposadas. Sin embargo, como las mu\u00f1ecas del ni\u00f1o eran demasiado peque\u00f1as, luch\u00f3 varias veces para asegurar las esposas, y finalmente decidi\u00f3 utilizarlas para encadenar las piernas del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando lo sacaron de la celda, prepar\u00e1ndolo para el transporte, lo mir\u00e9 e imagin\u00e9 que era mi propio hijo, como el destino no hab\u00eda querido a\u00fan traer al mundo. Quise abrazarlo con todas mis fuerzas y, cuando me invadieron esos sentimientos paternales, sent\u00ed un deseo irrefrenable de llorar. Pero ocult\u00e9 mis sentimientos. No quer\u00eda destrozar la imagen del hombre en el que ahora quer\u00eda convertirse. Me acerqu\u00e9 a \u00e9l, para estrecharle la mano como a un camarada, y como a un rival, pregunt\u00e1ndole:<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s, luchador?<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/merip.org\/2023\/07\/a-place-without-a-door-and-uncle-give-me-a-cigarette-two-essays-by-palestinian-political-prisoner-walid-daqqah\/\">https:\/\/merip.org\/2023\/07\/a-place-without-a-door-and-uncle-give-me-a-cigarette-two-essays-by-palestinian-political-prisoner-walid-daqqah\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Club de Presos Palestinos anunci\u00f3 el lunes 8 de abril la muerte en una prisi\u00f3n israel\u00ed del l\u00edder, escritor<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15383,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,1928],"tags":[],"class_list":["post-15380","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","category-palestina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15380"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15380\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}