{"id":15395,"date":"2024-04-21T05:00:03","date_gmt":"2024-04-21T04:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15395"},"modified":"2024-04-21T03:49:04","modified_gmt":"2024-04-21T02:49:04","slug":"entrevista-a-emilio-santiago-muino-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15395","title":{"rendered":"Entrevista a Emilio Santiago Mui\u00f1o (I)"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>El colapsismo es ideolog\u00eda (mi cr\u00edtica al colapsismo tambi\u00e9n, por supuesto), pero tiene una base cient\u00edfica seria. M\u00e1s que de creencia falsa, lo catalogar\u00eda de creencia distorsionada, exagerada o err\u00f3nea.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Emilio Santiago Mui\u00f1o (Ferrol, 1984) es doctor en Antropolog\u00eda y cient\u00edfico titular del CSIC. Activista ecosocial, es fundador del Instituto de Transici\u00f3n Rompe el C\u00edrculo. Ha sido docente en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, en la Universidad de Zaragoza y en el Programa de Estudios Independientes del MACBA de Barcelona. Entre 2016 y 2019 fue director t\u00e9cnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de M\u00f3steles.<\/p>\n<p>Es autor de numerosas publicaciones sobre crisis y transici\u00f3n ecol\u00f3gica. Entre ellas <i>Rutas sin mapa<\/i> (2015), <i>Opci\u00f3n Cero. El reverdecimiento forzoso de la Revoluci\u00f3n cubana<\/i> (2017) y <i>\u00bfQu\u00e9 hacer en caso de incendio? Manifiesto por el Green New Deal<\/i> (2019), coescrito con H\u00e9ctor Tejero. Recientemente ha publicado en Arpa Ediciones, <i>Contra el mito del colapso ecol\u00f3gico. Por qu\u00e9 el colapsismo es una interpretaci\u00f3n equivocada del porvenir y c\u00f3mo formular un horizonte de transici\u00f3n transformador. <\/i>Centramos una buena parte de nuestra conversaci\u00f3n en esta \u00faltima publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/contra-mito-colapso.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-15396\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/contra-mito-colapso.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/contra-mito-colapso.jpg 333w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/contra-mito-colapso-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Enhorabuena por su nuevo libro. La riqueza y diversidad de cuestiones que plantea me obligar\u00e1n a dejar asuntos importantes en el tintero.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 un libro sobre el mito del colapso ecol\u00f3gico en estos momentos?<\/b><\/p>\n<p>Porque lo que llamo en el libro colapsismo es una posici\u00f3n ideol\u00f3gica que ha ganado mucho peso en el ecologismo transformador (anticapitalista, para entendernos). Y aunque en peque\u00f1as dosis es un aporte necesario, su creciente monopolio compromete para mal la capacidad del ecologismo transformador para intervenir en un momento hist\u00f3rico decisivo.<\/p>\n<p><b>\u00bfDecir que el colapsismo ecol\u00f3gico es un mito equivale a decir que es una falsa creencia, una conjetura no justificada, una ideolog\u00eda anticient\u00edfica?<\/b><\/p>\n<p>De las opciones planteadas, la que se ajusta mejor es una conjetura o una hip\u00f3tesis no justificada. El colapsismo es ideolog\u00eda (mi cr\u00edtica al colapsismo tambi\u00e9n, por supuesto), pero tiene una base cient\u00edfica seria. Y m\u00e1s que de creencia falsa, lo catalogar\u00eda de creencia distorsionada, exagerada o err\u00f3nea.<\/p>\n<p><b>Como el ser aristot\u00e9lico, podr\u00edamos aceptar que el colapsismo se dice de muchas maneras. \u00bfTienen algo en com\u00fan, en su opini\u00f3n, esos diversos colapsismos y los autores que las representan? \u00bfEl fracaso regulatorio del estado, el Estado fallido al que usted hace referencia en el libro?<\/b><\/p>\n<p>Lo esencialmente com\u00fan a las posturas colapsistas es un diagn\u00f3stico de colapso seguro o muy probable que condiciona las estrategias del presente. De fondo, lo que suele operar es una supeditaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la vida social a realidades extrasociales (un materialismo vulgarizado en un reduccionismo naturalista, que en el caso del Estado espa\u00f1ol ha tomado, mayoritariamente, un formato energ\u00e9tico).<\/p>\n<p><b>\u00bfEs partidario del Green New Deal? \u00bfEs por eso que es cr\u00edtico del colapsismo?<\/b><\/p>\n<p>Soy partidario de un <i>Green New Deal<\/i> de orientaci\u00f3n ecosocialista, pero eso es independiente de las cr\u00edticas al colapsismo. Mis cr\u00edticas se fundamentan, esencialmente, en una lectura menos pesimista del diagn\u00f3stico cient\u00edfico y en dos posiciones te\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas que beben del desarrollo del pensamiento gramsciano: un materialismo hist\u00f3rico revisado para introducir \u00abla autonom\u00eda de lo pol\u00edtico\u00bb en las relaciones socio-metab\u00f3licas y una concepci\u00f3n constructivista de la articulaci\u00f3n de los sujetos colectivos transformadores<b>.<\/b><\/p>\n<p><b>Por cierto, ser defensor del GND, \u00bfes equivalente a ser partidario del capitalismo verde?<\/b><\/p>\n<p>En absoluto. El GND es un proyecto en disputa. Para muchos el GND es una herramienta pragm\u00e1tica para avanzar, aqu\u00ed y ahora, hacia una transici\u00f3n ecosocialista y decrecentista en ese marco estrat\u00e9gico que Olin Wright denominaba \u00abdesmontar el capitalismo\u00bb (un anticapitalismo compatible con procesos de transformaci\u00f3n en democracias pluralistas representativas).<\/p>\n<p><b>Para muchos, dice usted, el GND es eso que se\u00f1ala. \u00bfY para los restantes entre los que, entiendo, usted no estar\u00eda incluido?<\/b><\/p>\n<p>Hay una parte importante del ecologismo transformador que ha entendido el Green New Deal como la marca o el paraguas de un nuevo capitalismo verde, que ciertas \u00e9lites aspiran a desplegar en la era de la crisis clim\u00e1tica, dando lugar a un nuevo ciclo hist\u00f3rico de acumulaci\u00f3n por desfosilizaci\u00f3n. Sin duda esta agenda de capitalismo verde existe, y que el giro estrat\u00e9gico en esa direcci\u00f3n que ha impulsado la Uni\u00f3n Europea a partir del 2019 lleve por nombre <i>European Green Deal<\/i> ha ayudado mucho a esta recepci\u00f3n confusa. Pero en primer lugar no se debe olvidar nunca que la idea original de GND va unida a un fuerte componente socializador y redistributivo, a una recuperaci\u00f3n de poder por parte del mundo del trabajo y las clases populares que es antag\u00f3nica con el modelo neoliberal. Algo que no est\u00e1, en absoluto, en la agenda del capitalismo verde. Y en segundo lugar, nosotros partimos de una concepci\u00f3n del cambio social que pasa por disputar los significados m\u00e1s aglutinantes, no por entregarlos al enemigo a la m\u00ednima que este intenta apropiarse de ellos.<\/p>\n<p><b>\u00bfSer cr\u00edtico del colapsismo, su caso, implica no ser partidario del decrecentismo?<\/b><\/p>\n<p>Tampoco. Como expreso en el libro, el decrecimiento es la estrella polar del ecologismo transformador. Soy decrecentista, pero pragm\u00e1tico. Y para que el decrecimiento d\u00e9 el salto de la teor\u00eda a los hechos creo que es necesario un enfoque que no quede atrapado en la apor\u00eda de una impugnaci\u00f3n revolucionaria absoluta del sistema capitalista, un escenario que ni siquiera se dio en las grandes revoluciones del siglo XX (y que adem\u00e1s estamos a a\u00f1os luz de protagonizar). Si alg\u00fan d\u00eda decrecemos, ser\u00e1 a trav\u00e9s de una especie de NEP parcial, contradictoria y en la que el ecosocialismo ser\u00e1 m\u00e1s una br\u00fajula orientativa fr\u00e1gil que un nuevo sistema socioecon\u00f3mico completo y coherente.<\/p>\n<p><b>Decrecentista, pero pragm\u00e1tico. \u00bfQu\u00e9 es ser pragm\u00e1tico para usted?<\/b><\/p>\n<p>Definir\u00eda pragmatismo como un tipo de disposici\u00f3n pol\u00edtica que asume un fuerte compromiso con los resultados efectivos constatables de la acci\u00f3n transformadora en el corto o medio plazo, aun a riesgo de que esta resulte parcial, insuficiente o contradictoria, unido a un an\u00e1lisis exigentemente realista (y por tanto, casi siempre amargo) de la correlaci\u00f3n de fuerzas existente. Esto suele dar lugar, en la mayor\u00eda de los contextos hist\u00f3ricos (salvo los momentos calientes de insurrecci\u00f3n popular), a posiciones que rebajan las expectativas de alcanzar pronto grandes horizontes de cambio. Y en contraste, se fomenta un proyecto m\u00e1s humilde en lo terminol\u00f3gico, relativamente gradualista, si se quiere \u00abreformista\u00bb (aunque este adjetivo en el siglo XXI ya no diga nada), enfocado en conquistas concretas. Un enfoque m\u00e1s preocupado por el camino que por la meta, algo que me parece mucho m\u00e1s radical aunque sea menos seductor.<\/p>\n<p>Este contexto hist\u00f3rico no es una excepci\u00f3n, al contrario. Somos hijos de una derrota tan colosal, y lo que est\u00e1 en juego es tan grave, que ser capaces de hacer avances tangibles, por muy insuficientes que nos parezcan, tiene un valor excepcional. Por supuesto, un movimiento transformador no puede s\u00f3lo albergar pulsiones pragm\u00e1ticas. Tambi\u00e9n necesita pulsiones ut\u00f3picas y rupturistas y ambici\u00f3n sist\u00e9mica. Pero en nuestra coyuntura, con sociedades trituradas, agotadas y desarticuladas por el neoliberalismo y en una cuenta atr\u00e1s clim\u00e1tica que avanza sin pausa, las victorias parciales creo que son una precondici\u00f3n para que podamos volver a aspirar a una victoria sist\u00e9mica.<\/p>\n<p><b>Una cr\u00edtica suya de calado: \u00abEl colapsimo es contraproducente <\/b><i><b>para cualquier tipo de acci\u00f3n transformadora constructiva<\/b><\/i><b>\u00bb. Otra muy cercana: \u00ab<\/b><i><b>Movilizar a los movilizados, desmovilizar a los desmovilizados<\/b><\/i><b>. Ese es, en el mejor de los casos, el efecto mayoritario del colapsismo\u00bb. Una tercera: \u00abEl colapsismo es una ideolog\u00eda que, de manera involuntaria, pero no por ello menos grave, retroalimenta el clima de despolitizaci\u00f3n del que surge.\u00bb \u00bfNo es muy cr\u00edtico, radicalmente cr\u00edtico dir\u00e1n algunos, en sus comentarios?<\/b><\/p>\n<p>El efecto desmovilizador del colapsismo en las grandes mayor\u00edas sociales es un fen\u00f3meno relativamente bien documentado, tanto en los estudios de comunicaci\u00f3n pol\u00edtica clim\u00e1tica como en las escasas aproximaciones a los movimientos colapsistas desde las ciencias sociales. Ahora bien, esas citas que se\u00f1alas deben complementarse con el reconocimiento que hago en el libro de que un discurso de alarma que nos se\u00f1ale la gravedad de la crisis ecosocial sigue siendo un ingrediente necesario. Lo importante es la dosis. Lo que se propone en el libro es rebajar la dosis de alarmismo, no eliminarla. Creo que de este modo la valoraci\u00f3n del papel que hago de la ideolog\u00eda colapsista se equilibra.<\/p>\n<p><b>En el primer cap\u00edtulo del libro se\u00f1ala que \u00ablas p\u00e1ginas que siguen profundizar\u00e1n en la siguiente tesis: la dicotom\u00eda que opone colapso y normalidad es falsa.\u00bb \u00bfPor qu\u00e9 es falsa?<\/b><\/p>\n<p>Porque la \u00abnormalidad\u00bb surgida de la Gran Aceleraci\u00f3n tras la segunda posguerra mundial, que por cierto ha sido un fen\u00f3meno muy circunscrito espacial y temporalmente y basado en una terrible normalizaci\u00f3n de la violencia estructural (como saben en sus propias carnes muchos pueblos del sur global, pero tambi\u00e9n las clases trabajadoras precarizadas del Norte, las mujeres\u2026), se ha ido para siempre. El Antropoceno nos arroja un momento de caos sist\u00e9mico estructural (Arrighi), una suerte de desorden o crisis org\u00e1nica cr\u00f3nica. Pero este escenario de inestabilidad estructural permanente no necesariamente devendr\u00e1 en un colapso civilizatorio si usamos el t\u00e9rmino colapso con rigor.<\/p>\n<p><b>Sostiene tambi\u00e9n que existen datos y motivos s\u00f3lidos para no dejarse llevar por el p\u00e1nico, que su libro profundiza en ellos discutiendo espec\u00edficamente \u00abcon los compa\u00f1eros ecologistas que han convertido el Antropoceno en un meteorito que ya ha impactado y del que ser\u00edamos dinosaurios civilizatorios disfrutando de un tiempo de descuento\u00bb. A\u00f1ade: \u00abUna forma bienintencionada y comprensible de confusi\u00f3n ideol\u00f3gica cuyos efectos involuntarios, en este momento cr\u00edtico, rozan la negligencia pol\u00edtica.\u00bb \u00bfA qu\u00e9 compa\u00f1eros ecologistas se refiere? \u00bfNegligencia pol\u00edtica es expresi\u00f3n ajustada?<\/b><\/p>\n<p>Negligencia pol\u00edtica puede sonar muy duro, pero algunas formas de intervenir en coyunturas pol\u00edticas concretas, inspiradas en posiciones colapsistas, creo que est\u00e1n extremadamente mal orientadas. Y llevan al ecologismo a cometer errores que no nos podemos permitir. Precisamente, y aqu\u00ed hago una concesi\u00f3n a los discursos colapsistas, porque no nos sobra el tiempo. En el libro se ponen algunos ejemplos (la lucha popular por la climatizaci\u00f3n de los colegios, una oposici\u00f3n a las macro-renovables que no distingue entre buenas y malas pr\u00e1cticas)\u2026Se podr\u00edan se\u00f1alar otros, como los posicionamientos profundamente desafortunados de una parte del ecologismo cercano a planteamientos colapsistas durante los primeros meses de la pandemia, muy poco sensible al enorme trauma humano que se estaba viviendo.<\/p>\n<p>Respecto a los compa\u00f1eros a los que me refiero, creo que es mejor discutir con ideas que con personas, pues as\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil que las personas cambiemos de ideas. No obstante, sin esquivar la pregunta, en el libro discuto tanto con una corriente ideol\u00f3gica internacional fraguada por nombres como Scranton, Duncan, Servigne, Rees, Bendell, Tverberg\u2026 pero tambi\u00e9n mantengo un debate m\u00e1s cercano con personas que son \u00abcompa\u00f1eros\u00bb en sentido estricto, como Jorge Riechmann, Luis Gonz\u00e1lez Reyes o Adri\u00e1n Almaz\u00e1n a quienes conozco, de los que aprendo, por las que siento un profundo respeto intelectual y pol\u00edtico, y con las que adem\u00e1s estoy llamado a compartir luchas m\u00e1s all\u00e1 de las discrepancias.<\/p>\n<p><b>Su cr\u00edtica al colapsismo, comenta, no es solo pr\u00e1ctica o pol\u00edtica, es tambi\u00e9n una cr\u00edtica epist\u00e9mica. El colapsismo (que no es ciencia, sino ideolog\u00eda, nos advierte) apunta a problemas reales con una base cient\u00edfica s\u00f3lida, afirma, pero sus concreciones no siempre se corresponden con la mejor evidencia cient\u00edfica de que disponemos. Los datos de los que parten los colapsistas, a\u00f1ade, est\u00e1n mal enfocados. \u00bfMala ciencia entonces? \u00bfIde\u00f3logos que no piensan bien cient\u00edficamente?<\/b><\/p>\n<p>El n\u00facleo del problema epistemol\u00f3gico del colapsismo est\u00e1 en la aplicaci\u00f3n de una mala ciencia social sobre datos cient\u00edfico-naturales relevantes, aunque tambi\u00e9n parciales. Sobre esta capa, despu\u00e9s hay un segundo nivel de error que es com\u00fan en el movimiento ecologista (y a\u00fan afecta a parte de la izquierda transformadora) en la medida en que, buena parte de \u00e9l, se sit\u00faa en lo que podr\u00edamos llamar coordenadas pol\u00edticas pre-gramscianas, con una concepci\u00f3n del cambio social aquejada de algo parecido a lo que fue el economicismo para el marxismo, pero jugando la realidad biof\u00edsica el papel categorial de la econom\u00eda.<\/p>\n<p><b>Datos cient\u00edfico-naturales relevantes aunque tambi\u00e9n parciales. \u00bfNo puede dar alg\u00fan ejemplo de esa parcialidad?<\/b><\/p>\n<p>Que estamos viviendo un proceso de rendimientos energ\u00e9ticos decrecientes en la extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles, especialmente petr\u00f3leo, y que este responde al tipo de comportamiento de ascenso-pico-descenso en los yacimientos que estudi\u00f3 Hubbert de modo pionero, es un hecho cient\u00edfico muy relevante.<b> <\/b>Lo parcial es construir a partir de esta evidencia una interpretaci\u00f3n predictiva del futuro de la sociedad industrial que se resiste a tener en cuenta otras investigaciones y sobre todo otros hechos que contradicen el esquema original. Por ejemplo el papel espec\u00edfico de las din\u00e1micas econ\u00f3micas y pol\u00edticas en la oferta-demanda del petr\u00f3leo y que no responden a cuestiones geol\u00f3gicas. O el hecho innegable de que la tecnolog\u00eda de la fractura hidra\u00falica ha desplazado sustancialmente el problema en el tiempo, al menos el problema tal y como se planteaba en los c\u00edrculos preocupados por el <i>peak oi<\/i>l a principios del 2000 (pienso en la obra pionera de Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n). Ocurre lo mismo con las renovables: el conjunto de estudios sobre su potencial nos arroja un espectro muy amplio del potencial futuro de una sociedad 100% renovable. Y los discursos colapsistas privilegian aquellos estudios que concluyen la incompatibilidad entre renovables y sociedades industriales de alta tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p><b>En cuanto a la referencia al economicismo marxista, este, salvo error por mi parte, confiaba muy alegremente en que las \u00abcontradicciones capitalistas\u00bb alumbrar\u00edan por s\u00ed misma una sociedad socialista (la Historia, con may\u00fascula, estaba a nuestro favor). Pero no parece que esa alegr\u00eda economicista sea compa\u00f1era de viaje del colapsismo.<\/b><\/p>\n<p>El esquema l\u00f3gico es el mismo, pero \u00abvuelto del rev\u00e9s\u00bb. Para el colapsismo la Historia con may\u00fascula est\u00e1 en nuestra contra, al margen de nuestro accionar pol\u00edtico. Y las contradicciones capitalistas dar\u00e1n lugar a un derrumbe asegurado del orden moderno. Es un econ\u00f3micismo reciclado en flujos energ\u00e9ticos y \u00abpuesto boca abajo\u00bb en su teleolog\u00eda.<\/p>\n<p><b>Le cito: \u00abLa divulgaci\u00f3n colapsista ha ayudado a encumbrar estudios cient\u00edficos minoritarios sobre un tema incierto, todav\u00eda en discusi\u00f3n acad\u00e9mica, a la categor\u00eda de certezas militantes. Una parte del ecologismo ha coagulado estas certezas en memes ideol\u00f3gicos que influyen en los debates actuales, empobreci\u00e9ndolos y sesg\u00e1ndolos. Uno de los sesgos cognitivos m\u00e1s estudiados es el de la confirmaci\u00f3n: la predisposici\u00f3n a creer aquello que ratifica nuestras ideas preconcebidas. En el caso del colapsismo es llamativo; su relaci\u00f3n con la literatura t\u00e9cnica sobre energ\u00eda est\u00e1 marcada por los vicios intelectuales de la endogamia.\u00bb Lo que critica en este paso, \u00bfno equivale a obrar de mala fe, en t\u00e9rminos pol\u00edticos, y adem\u00e1s con poco cuidado epist\u00e9mico? Por otra parte, usted sabr\u00e1 disculparme, esa predisposici\u00f3n a creer lo que ratifica nuestras ideas previas, \u00bfno nos afecta a todos en cierta medida, tambi\u00e9n a usted?<\/b><\/p>\n<p>Sin duda, la predisposici\u00f3n a ratificar ideas previas es un sesgo universal. Para eso est\u00e1 el debate p\u00fablico: para corregir los vicios inconscientes a los que nadie es inmune. Por supuesto yo tampoco y mis posiciones tendr\u00e1n sus propios sesgos que ser\u00e1n detectados y criticados. Y as\u00ed madura, poco a poco, el conocimiento social, que es una construcci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>En el caso de este libro, la particularidad es que tiene mucho de autocr\u00edtica. Yo milit\u00e9 en c\u00edrculos colapsistas 15 a\u00f1os. Conozco bien los puntos problem\u00e1ticos de esta corriente de pensamiento sencillamente porque he participado de ella. Una de las razones por las que me alej\u00e9 de estas posiciones fue leer m\u00e1s all\u00e1 del canon establecido, y descubrir un diagn\u00f3stico cient\u00edfico bastante m\u00e1s abierto de lo que se presupon\u00eda, al menos en la cuesti\u00f3n energ\u00e9tica. Respecto a los memes simplificadores, tienen algo de inevitable. Y hasta pueden ser productivos, como los estereotipos en los imaginarios. Pero tambi\u00e9n nefastos. Por eso es necesario una dial\u00e9ctica cr\u00edtica. \u00abNo hay minerales para la transici\u00f3n energ\u00e9tica\u00bb es una especie de dogma colapsista en forma de titular que en un debate superficial con un economista neocl\u00e1sico puede tener un ligero sentido. Pero asumida como premisa anal\u00edtica para una estrategia ecosocialista, es un grave error. Lo que nos dicen los estudios cient\u00edficos m\u00e1s solventes es que tendremos problemas de minerales (no una imposibilidad absoluta) si aspiramos a mantener las actuales pautas delirantes de movilidad privada, no que los tengamos <i>per s\u00e9<\/i>. Lo que es algo completamente distinto. Al fin y al cabo la reducci\u00f3n dr\u00e1stica del coche privado es un objetivo emancipador al margen de la crisis ecol\u00f3gica, simplemente como medio para volver las ciudades lugares amables para una vida social emancipada.<\/p>\n<p><b>Sostiene que el colapsismo es un ecologismo que ha abandonado eso que hizo al socialismo grande hist\u00f3ricamente, el instinto de rebeli\u00f3n. Pero si pienso en autores (algunos de ellos, amigos y maestros comunes como Jorge Riechmann) que se autodefinen como colapsistas, la ausencia de rebeli\u00f3n no encaja, no encaja en absoluto. \u00bfEncaja en su opini\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Jorge Riechmann es una de las personas por la que siento mayor admiraci\u00f3n intelectual y moral, y adem\u00e1s es un gran amigo.<b> <\/b>Sin embargo, y aunque en sus actos jam\u00e1s ha dejado de ser un activista ejemplarmente comprometido, que hasta ha puesto en juego su libertad personal mediante la desobediencia civil, sus \u00faltimos escritos est\u00e1n enunciados desde un fort\u00edsimo derrotismo pol\u00edtico. En <i>Simbio\u00e9tica<\/i> afirma expl\u00edcitamente que el siglo XXI est\u00e1 perdido y que debemos trabajar para el siglo XXII o XXIII.<b> <\/b>Es una afirmaci\u00f3n que a m\u00ed, que me considero su disc\u00edpulo, me ha impresionado mucho, por lo que condensa de esa p\u00e9rdida de instinto de rebeli\u00f3n que me parece un rasgo esencial del colapsismo. Solo si eliminas de la ecuaci\u00f3n la posibilidad de la rebeld\u00eda pol\u00edtica organizada puedes afirmar algo as\u00ed en el a\u00f1o 2023. Despu\u00e9s Jorge, en su praxis personal, sigue siendo un luchador incansable. Pero sus ideas creo que s\u00ed que participan, junto a otros muchos autores, de esa depreciaci\u00f3n de la capacidad transformadora de la pol\u00edtica que est\u00e1 en la base de lo que llamo colapsismo.<\/p>\n<p><b>Desde su punto de vista, as\u00ed lo se\u00f1ala en la p\u00e1gina 85, en el ecologismo colapsista se ha escrito bastante y mal sobre nuestra sociedad infantilizada por el consumismo, adoctrinada en las comodidades de la abundancia energ\u00e9tica, manipulada por medios de comunicaci\u00f3n omnipotentes, sociedades que no tienen capacidad para asumir para asumir el sentido tr\u00e1gico de la vida. Tampoco el que la crisis ecol\u00f3gica comporta. En estas posiciones, prosigue, est\u00e1n condensadas algunos de los peores errores de la izquierda del siglo XX (vanguardismo, superioridad moral, racionalismo exacerbado, pulsi\u00f3n paternalista). Sea as\u00ed. \u00bfQui\u00e9n estar\u00eda entonces libre de pecado? \u00bfLa nueva izquierda, construida o por construir, del siglo XXI? Con m\u00e1s concreci\u00f3n en el caso de nuestro pa\u00eds: \u00bfSumar, M\u00e1s Pa\u00eds, En Com\u00fa Podem, por ejemplo?<\/b><\/p>\n<p>Nadie est\u00e1 libre de pecado. Es un problema pol\u00edtico que arrastramos el conjunto de la izquierda transformadora, que a\u00fan no sabemos solucionar, y que debe formar parte de una agenda revisionista en el buen sentido de la palabra revisionista, como aspiraba a hacer Paco Fern\u00e1ndez Buey con su marxismo sin ismos. Con todo, creo que en los \u00faltimos diez a\u00f1os se han dado experiencias interesantes. El \u00e9xito electoral del primer Podemos se explica, en parte, porque se fue muy consciente de este problema y se intent\u00f3 interpelar a un nuevo pueblo potencial desde unas coordenadas discursivas diferentes a las de la izquierda cl\u00e1sica. Despu\u00e9s el experimento sali\u00f3 mal por otras cuestiones, pero creo que el enfoque fue correcto: para disputar el sentido com\u00fan es mejor conectar desde la complicidad que desde la reprimenda o la autoridad moral. Aunque eso sea inc\u00f3modo para las simbolog\u00edas, identidades y convicciones ideol\u00f3gicas desde las que se parte. Creo que casi todas las cosas que las diferentes formaciones de la nueva izquierda est\u00e1n haciendo bien responde a este principio t\u00e1ctico de trabajar discursivamente <i>in media res<\/i> con las ambivalencias del sentir popular.<\/p>\n<p>En definitiva, una estrategia que no es la de la vanguardia cl\u00e1sica que se basa en introducir una \u00abconciencia clarificadora\u00bb desde un lugar externo.<\/p>\n<p><b>Abre el interesante cap\u00edtulo IV de su libro, \u00abLas trampas te\u00f3ricas del colapsismo\u00bb, con una cita de C\u00e9sar Rendueles. \u00bfTambi\u00e9n para usted las ciencias naturales y las ciencias sociales, por dentro, no tienen nada que ver? \u00bfOtra confusi\u00f3n del colapsismo?<\/b><\/p>\n<p>Creo que son dos campos cient\u00edficos sustancialmente diferentes, s\u00ed. En las ciencias sociales el \u00abobjeto\u00bb de estudio no es un \u00abobjeto\u00bb, sino sujetos con los que se interacciona de un modo y a una escala en la que la propia investigaci\u00f3n modifica tanto al investigador como lo investigado. Las implicaciones metodol\u00f3gicas y \u00e9ticas son muy distintas. Y m\u00e1s que un error del colapsismo, es al rev\u00e9s: el colapsismo es una expresi\u00f3n o un s\u00edntoma de una sociedad que no ha sabido construir institucionalmente esa Tercera Cultura, ese di\u00e1logo f\u00e9rtil entre humanidades y ciencias naturales, que propon\u00eda Paco Fern\u00e1ndez Buey.<\/p>\n<p><b>Desde su punto de vista, los discursos colapsistas, consciente o inconscientemente, est\u00e1n saturados de tres tics epistemol\u00f3gicos: mecanicismo, reduccionismo y determinismo. \u00bfLa cr\u00edtica es generalizable a la gran mayor\u00eda de las aproximaciones colapsistas?<\/b><\/p>\n<p>El colapsismo es plural en sus formulaciones, por lo que este tipo de esquemas son variables. Tambi\u00e9n es plural en sus ra\u00edces intelectuales. Los autores que llegan a \u00e9l trav\u00e9s de la filosof\u00eda o las humanidades est\u00e1n m\u00e1s inmunizados respecto estos tics epistemol\u00f3gicos, aunque muchos de ellos tienen, por ejemplo, concepciones cercanas a lo que Ortega llamaba \u00abmetahistoria\u00bb que son profundamente deterministas. Sin embargo, en los autores que han tenido su socializaci\u00f3n intelectual en ciencias naturales o en ingenier\u00edas, estos marcos son casi su filosof\u00eda espont\u00e1nea, y se dan de un modo mucho m\u00e1s acusado.<\/p>\n<p><b>\u00bfEl holismo (o la idea de totalidad) es una trampa? \u00bfPor qu\u00e9 ayuda a estructurar un mapa mental maniqueo: o bien eres parte de un problema absoluto o bien partes de una soluci\u00f3n m\u00e1gica?<\/b><\/p>\n<p>Este es un tema complej\u00edsimo que en el libro est\u00e1 apenas esbozado, porque es para m\u00ed una l\u00ednea de investigaci\u00f3n inmadura. En un reciente art\u00edculo publicado en <i>Pensamiento al margen<\/i>, junto con C\u00e9sar Rendueles y Jaime Vindel, hemos intentado desbrozarlo un poco m\u00e1s, y sigue siendo solo un punto de partida provisional. Dicho de modo simplista el holismo, exagerando la integraci\u00f3n y la interconexi\u00f3n unitaria de los fen\u00f3menos socionaturales y obviando las desconexiones que tambi\u00e9n los constituyen, ayuda mucho a cometer toda una serie de errores anal\u00edticos. En el libro se destaca la imagen del efecto domin\u00f3. Otro de estos errores es una propensi\u00f3n a la hip\u00e9rbole (que es l\u00f3gicamente coherente con un universo social altamente interconectado, donde cualquier cosa te acaba remitiendo al \u00abtodo\u00bb). Y esta propensi\u00f3n a la hip\u00e9rbole tiende a rebajar la complejidad y la ambivalencia multidireccional de la vida social. Lo que termina organizando la heterogeneidad conflictiva de lo social en marcos dicot\u00f3micos totalizantes. Que explican en parte porque el estado de \u00e1nimo transformador p\u00e9ndula entre una idea omnipresente y exageradamente asfixiante del capitalismo en tiempos de derrota y una idea omnipotente y exageradamente triunfalista en tiempo revuelta. Necesitamos concepciones del mundo social un poco m\u00e1s templadas y m\u00e1s sensibles a una complejidad evolutiva que siempre estar\u00e1 empotrada en una radical e inclausurable pluralidad.<\/p>\n<p><b>La ceguera ante la dimensi\u00f3n social, hist\u00f3rica y cultural de los impactos ecol\u00f3gicos, afirma, no es exclusiva del colapsismo, es vicio com\u00fan del pensamiento ecologista. \u00bfNo es el suyo tambi\u00e9n pensamiento ecologista, ecosocialista?<\/b><\/p>\n<p>Precisamente, lo que el ecosocialismo aporta al ecologismo (y es a\u00fan una corriente minoritaria dentro del ecologismo pol\u00edtico) es historia, pol\u00edtica, conflicto, poder. Dimensiones todav\u00eda muy poco trabajadas en el ecologismo no socialista. Como afirmaba con acierto Mart\u00edn Lallana en Twitter, en el ecologismo necesitamos menos an\u00e1lisis de la tasa de retorno energ\u00e9tico y m\u00e1s an\u00e1lisis en clave de econom\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>Tomemos un descanso si le parece.<\/b><\/p>\n<p>De acuerdo.<\/p>\n<p>Fuente: Una versi\u00f3n reducida de esta entrevista apareci\u00f3 en <i>El Viejo Topo<\/i>, marzo de 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl colapsismo es ideolog\u00eda (mi cr\u00edtica al colapsismo tambi\u00e9n, por supuesto), pero tiene una base cient\u00edfica seria. 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