{"id":1541,"date":"2011-04-10T00:00:00","date_gmt":"2011-04-09T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1541"},"modified":"2020-02-21T14:23:39","modified_gmt":"2020-02-21T13:23:39","slug":"respondiendo-a-la-historia-oficial-excluidos-rebeldes-y-resistentes-en-la-obra-de-miquel-izard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1541","title":{"rendered":"Respondiendo a la historia oficial: Excluidos, rebeldes y resistentes en la obra de Miquel Izard"},"content":{"rendered":"<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-right: 0.1cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm; text-align: left;\" align=\"CENTER\"><i>(Universitat Autonoma de Barcelona)<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-right: 0.1cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm;\" align=\"CENTER\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0.44cm; line-height: 0.42cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i><b>Resumen: <\/b>Este art\u00edculo analiza el significado de la figura de los rebeldes y \u00abcimarrones\u00bb, fugitivos o desertores de la sociedad occidental en la obra de Miquel Izard, y destaca que el estudio de los mismos ha sido uno de sus aportes fundamentales en la interpretaci\u00f3n de los fen\u00f3menos de colonizaci\u00f3n y resistencia a la colonizaci\u00f3n en el continente americano. <\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Hace unos pocos a\u00f1os Miquel Izard me contaba entusiasmado su experiencia de convivencia con los descendientes de una comunidad cimarrona brasile\u00f1a, entre los cuales hab\u00eda hallado el esp\u00edritu y la pr\u00e1ctica de una verdadera comunidad libertaria. Confirmaba as\u00ed, seg\u00fan el dec\u00eda, todo lo que como historiador hab\u00eda estudiado e intentado rescatar de lo que la desmemoria y las deformaciones de la historia oficial (a la que \u00e9l denomina HS-Historia Sagrada) hab\u00edan negado, la posibilidad pr\u00e1ctica de realizaci\u00f3n de los sue\u00f1os de emancipaci\u00f3n que han albergado los oprimidos, los despose\u00eddos, los marginados a lo largo de los siglos. Y r\u00e1pidamente conectaba esa experiencia reciente con la que hab\u00eda realizado el proletariado catal\u00e1n y aragon\u00e9s con las colectivizaciones durante la Guerra Civil Espa\u00f1ola. Ese entusiasmo de Miquel Izard estaba motivado porque confirmaba de un modo concreto la factibilidad de los sue\u00f1os de emancipaci\u00f3n humana que \u00e9l no s\u00f3lo estudia sino comparte, y porque adem\u00e1s revelaba la importancia de la figura del \u00abrenegado\u00bb o \u00abcimarr\u00f3n\u00bb -del que huye de la sociedad dominante para rebelarse contra ella y se integra a otra sociedad que la niega o construye su propio modelo social-, para explicar las din\u00e1micas de conflicto pol\u00edtico y social, de lucha de clases que nos permiten comprender el proceso hist\u00f3rico. La figura del marginado o excluido de la sociedad oficial ha sido durante mucho tiempo m\u00e1s un objeto de la antropolog\u00eda o la sociolog\u00eda que de la historiograf\u00eda, tal vez porque por estar excluido de la sociedad burguesa de origen europeo occidental, la estructura humana por excelencia o la estaci\u00f3n terminal de su evoluci\u00f3n, a juicio de los defensores y justificadores del capitalismo, termina siendo un ser humano \u00absin historia\u00bb para la HS.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Es en este sentido que me atrevo a afirmar que Miquel Izard ha sido, en la historiograf\u00eda reciente, uno de los m\u00e1s consecuentes seguidores de la consigna establecida por Walter Benjamin en la tesis XII de su Filosof\u00eda de la Historia (Benjamin, 1984: 138-139)1. T\u00e1citamente toda su obra est\u00e1 atravesada por el af\u00e1n de dar voz a los vencidos, a los expulsados a los m\u00e1rgenes de la sociedad y al olvido. Pero no s\u00f3lo su trabajo es el de rememorar sino el de situarse, para interpretar los diversos acontecimientos hist\u00f3ricos, en la perspectiva de los desheredados. Tambi\u00e9n su trayectoria vital, y no s\u00f3lo su formaci\u00f3n intelectual, favorecieron esa forma de aproximaci\u00f3n al an\u00e1lisis hist\u00f3rico, ya que debi\u00f3 exiliarse en Venezuela como consecuencia de su compromiso antifranquista que le cost\u00f3 la expulsi\u00f3n de la Universidad de Barcelona. Antes de \u00e9sta, hab\u00eda enfocado su investigaci\u00f3n al estudio del movimiento obrero catal\u00e1n, ya desde su tesina de licenciatura, dirigida por Vicens Vives, en donde abord\u00f3 el estudio del movimiento huelgu\u00edstico, que m\u00e1s tarde culminar\u00eda en dos obras que son hoy en d\u00eda cl\u00e1sicos en los estudios de historia social y obrera as\u00ed como en historia del desarrollo capitalista en Catalu\u00f1a: Industrializaci\u00f3n y obrerismo y Manufactureros, Industriales y Revolucionarios (Izard, 1973; 1979). Sin abandonar en sus estudios la referencia a los explotados europeos, ir\u00e1 incorporando a otros protagonistas de resistencias y luchas de liberaci\u00f3n, especialmente aqu\u00e9llos que comienza a estudiar al dedicarse a la historia de Am\u00e9rica Latina. Uno de sus primeros trabajos sobre el tema fue Orejanos, cimarrones y arrochelados, donde explicaba las formas de organizaci\u00f3n aut\u00f3nomas de los llanos de Venezuela, y denunciaba los mitos de la historia convencional sobre el alcance del dominio espa\u00f1ol en esos territorios (Izard, 1988). Al ampliar el campo de su mirada historiogr\u00e1fica, concluy\u00f3 que pod\u00edan detectarse dos tipos de exclusiones, que no eran tan perceptibles si el \u00e1mbito de estudio se limitaba a Europa, las cuales se hac\u00edan m\u00e1s visibles, si se las deseaba buscar, en los territorios colonizados de Am\u00e9rica que en las metr\u00f3polis. La primera era la exclusi\u00f3n f\u00edsica, personal, del seno de la sociedad dominante, entre los que se contaban quienes hu\u00edan de la servidumbre a la que estaban sometidos; quienes rechazaban a la sociedad de origen y se rebelaban contra la opresi\u00f3n, tanto social como cultural, abandon\u00e1ndola; como quienes sufr\u00edan persecuci\u00f3n y exterminio porque ocupaban territorios ansiados por los colonizadores. Los primeros ser\u00edan los esclavos fugitivos que se refugiaban en la profundidad de los territorios fuera del alcance de las autoridades estatales coloniales o nacionales; los segundos los llamados \u00abrenegados\u00bb, europeos o americanos descendientes de europeos que buscaban refugio en comunidades abor\u00edgenes, y los \u00faltimos ser\u00edan los propios pueblos americanos aut\u00f3ctonos, quienes adem\u00e1s muchas veces los acog\u00edan en refugio o ayudaban a los miembros de los dos primeros grupos. El segundo tipo de exclusi\u00f3n, \u00e9sta tambi\u00e9n perceptible en Europa, era de tipo cultural, el producto de una HO que s\u00f3lo considera digno el estudio de las experiencias vitales de las clases subalternas cuando \u00e9stos explican su adaptaci\u00f3n al orden social y pol\u00edtico prevaleciente; y cuyo resultado parad\u00f3jico es una especie de desmemoria, o una memoria sesgada, del tipo de la que es impugnada por Benjamin, en tanto la sociedad moderno-occidental aparece, incluso con sus defectos, como la \u00fanica portadora de las claves del futuro.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\">Para Miquel Izard esa expulsi\u00f3n de la historia, esa marginaci\u00f3n, era el resultado de la imposici\u00f3n, de lo que \u00e9l llama sociedades y estados excedentarios sobre aqu\u00e9llas que denomina aut\u00f3nomos o autosuficientes (Izard, 2000: 113; 123). En definitiva aquellas sociedades cuya finalidad y motor es la acumulaci\u00f3n de riquezas -ya sea mediante relaciones de producci\u00f3n esclavistas o capitalistas, o ambas combinadas, como se produjo en las econom\u00edas atl\u00e1nticas entre los siglos XVI y XIX- frente a las que primaban el reforzamiento de lazos sociales solidarios y el desarrollo y maduraci\u00f3n aut\u00f3noma de sus miembros y subordinaban la producci\u00f3n a la efectiva satisfacci\u00f3n de esas necesidades. Por lo tanto, sugiere Miquel Izard que la cultura del capitalismo contribuye a legitimar los mecanismos de explotaci\u00f3n y dominio, de tal modo que el desplazamiento o deformaci\u00f3n del recuerdo de los oprimidos, permita la metamorfosis de los opresores. Por lo tanto, la perspectiva hist\u00f3rica puede acabar siendo funcional a los intereses del modelo hegem\u00f3nico, aunque en el mismo acto de reconocer en la historiograf\u00eda esa potencialidad legitimadora, afirma tambi\u00e9n la potencialidad contraria, que es posible darle vuelta a ese papel, y ah\u00ed reside el desaf\u00edo para el historiador comprometido con los perdedores. Miquel Izard considera que el conflicto social y pol\u00edtico b\u00e1sico no s\u00f3lo puede observarse como un fen\u00f3meno que se produce en el interior y es inmanente a las sociedades excedentarias, la lucha de clases, sino tambi\u00e9n como la confrontaci\u00f3n con otras formas de organizar la vida distintas al modelo europeo occidental desarrollado entre los siglos XVI y XIX, aunque no debe confundirse ese conflicto con los conflictos nacionales, que pertenecen a un per\u00edodo hist\u00f3rico posterior, y que ostentan otras caracter\u00edsticas. Por ejemplo, refri\u00e9ndose a las consecuencias de la conquista y colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola en Am\u00e9rica, diferencia el enfrentamiento entre los conquistadores y los imperios azteca e inca de los que se producen como consecuencia de la ocupaci\u00f3n de zonas habitadas por sociedades n\u00f3madas. Si bien en ambos casos se\u00f1ala el car\u00e1cter brutal con que los conquistadores arrasaron esas sociedades, destaca que en el primer caso se trata de la colisi\u00f3n entre sociedades excedentarias organizadas como estados, mientras que el segundo los afectados por la conquista son sociedades auto-suficientes, y a ese car\u00e1cter diferente atribuye el que las primeras, m\u00e1s complejas pero jer\u00e1rquicas, resistieron mucho menos que las sociedades auto-suficientes, con lo cual les otorga a estas \u00faltimas una cualidad que las hace superiores: su estructura social igualitaria y libre (Izard, 2005 a, 2009). Se trata de diferencias culturales y no s\u00f3lo nacionales, si se puede hablar de tal concepto en los siglos XVI y XVII. Conflictos entre culturas distintas que revelaban la existencia de sociedades alternativas y contempor\u00e1neas al capitalismo que se desplegaba en Europa y en las \u00e1reas que los europeos y sus descendientes criollos (tanto norte como sudamericanos) pretend\u00edan colonizar y someter.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\">Al mismo tiempo la existencia de un territorio diferenciado, en conflicto y al mismo tiempo lim\u00edtrofe con la potencia colonial, creaba las condiciones de posibilidad del surgimiento de la figura hist\u00f3rica a la que Miquel Izard ha dedicado gran parte de su producci\u00f3n historiogr\u00e1fica: el cimarr\u00f3n, el huido o no tan huido, como el que resiste cambiando de medio de convivencia, de experiencia social. Las comunidades de acogida o las que surg\u00edan por iniciativa de los mismos fugitivos se caracterizaban en general por un elevado nivel de igualitarismo y de escasa presencia e incluso ausencia de jerarqu\u00eda interna; por ello resultaban tan atractivas y acogedoras para aqu\u00e9llos que decid\u00edan o eran forzados a \u00abdesertar\u00bb del \u00e1mbito de la cultura occidental. Las sociedades de acogida de esos \u00abcimarrones\u00bb o \u00abrenegados\u00bb eran por sus caracter\u00edsticas incompatibles, y por lo tanto, una negaci\u00f3n de los sistemas de producci\u00f3n y apropiaci\u00f3n desigual de excedentes, y se enfrentaban con las avanzadas del \u00e1rea colonial no desde una perspectiva nacional sino eco-social (Izard, 2000: 178-180). Tambi\u00e9n deben incluirse dentro de esta categor\u00eda los que casi construyeron de novo sociedades marginales a partir de su \u00abdeserci\u00f3n\u00bb del mundo europeo, entre los cuales ocupan un lugar privilegiado los piratas, en este caso no por olvidados sino por mal recordados. Considerados por la HS el ep\u00edtome de la crueldad y las perversiones en los siglos XVII y XVIII, la pirater\u00eda no s\u00f3lo fue una v\u00eda de escape para los tripulantes de los barcos reales sometidos a una disciplina feroz, mal alimentados y sometidos a jornadas extenuantes y de riesgo, sino que acab\u00f3 siendo una especie de organizaci\u00f3n social alternativa, un \u00abmundo al rev\u00e9s\u00bb al menos respecto a las sociedades europeas y coloniales. Como aseguran algunos autores: \u00abEl barco pirata era democr\u00e1tico en una \u00e9poca no democr\u00e1tica [.] era una organizaci\u00f3n igualitaria en una \u00e9poca jer\u00e1rquica\u00bb (Linebaugh y Rediker, 2005: 190). Los grupos piratas constitu\u00edan, en general, grupos multiculturales y cosmopolitas y el \u00fanico refugio seguro, junto a las comunidades de cimarrones del continente americano, para esclavos fugitivos y desertores (Izard, 2000: 124-127, 146-148)2. No es casual que uno de los grupos de resistentes a la dictadura nazi en Alemania, se auto-denominara Piratas EdelweiB, formado por j\u00f3venes generalmente de clase obrera, que escapaban de la obligatoria inclusi\u00f3n en las juventudes hitlerianas y del reclutamiento en el ej\u00e9rcito y se situaban en los m\u00e1rgenes de la sociedad alemana y constitu\u00edan en la clandestinidad grupos que recreaban asociaciones clandestinas que se cimentaban en una estrecha vinculaci\u00f3n y solidaridad entre sus miembros, que en lugar de adherir a una determinada ideolog\u00eda pol\u00edtica manifestaban el rechazo general de un sector de la juventud alemana a la barbarie nazi, aunque aunque algunos de estos grupos, como el de D\u00fcsseldorf, llegaban a colaborar con la resistencia comunista, lo que demuestra la vigencia a trav\u00e9s del tiempo y de otras circunstancias y geograf\u00edas, de la imagen de democracia e igualdad que mostraba la hidrarqu\u00eda \u00abdesde abajo\u00bb que se instal\u00f3 en el Mar Caribe y tambi\u00e9n en las costas africanas en los siglos XVII y XVIII (Benz y Pehle, 2001: 202-204; Ueberschar, 2006: 120-125).<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.42cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\">Por lo tanto, la figura del cimarr\u00f3n, del renegado, del que rechaza la sociedad de la que es originario, y busca integrarse en otra sociedad, aunque ello implique un riesgo, permite otra visi\u00f3n complementaria de la lucha de clases, en la que opresores y oprimidos no compart\u00edan el mismo \u00e1mbito territorial o de actividad social -la f\u00e1brica, la hacienda, la plantaci\u00f3n, o la mina- donde al no existir ese espacio social compartido como escenario y fundamento de sus proyectos y objetivos sociales y pol\u00edticos alternativos, adquir\u00eda una gran importancia el car\u00e1cter antag\u00f3nico de los sistemas culturales que estructuraban a las sociedades en colisi\u00f3n, que adem\u00e1s eran percibidos por sus miembros como tales sin mediaciones, a diferencia de lo que sucede en la lucha de clases en el seno de la sociedad actual, en los cuales ni siquiera los medios y objetivos de la producci\u00f3n pueden ser los mismos. Eso explica que la alocuci\u00f3n del jefe Seattle haya expresado con total claridad la diferente relaci\u00f3n con la Naturaleza que manten\u00eda su pueblo con la que manten\u00edan los representantes del gobierno USA que les quer\u00eda reconducir a una reserva.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Las condiciones de posibilidad de este tipo de conflicto hist\u00f3rico depend\u00edan de que existieran efectivamente \u00e1reas del planeta que, al mismo tiempo de estar fuera de la cultura agresora, fueran lim\u00edtrofes con la misma y por lo tanto pudieran ser alcanzadas por aqu\u00e9llos, que al huir de Occidente, se rebelaban contra \u00e9ste y, o adoptaban las modalidades de la sociedad de acogida o contribu\u00edan a su transformaci\u00f3n sincr\u00e9tica pero no a su aculturaci\u00f3n. Ello explica que a medida que se hizo efectiva la globalizaci\u00f3n capitalista, la posibilidad espacial del cimarronismo fue desapareciendo, y por lo tanto las rebeliones e insurrecciones contra la cultura dominante o adoptaban muchas de las pautas de aqu\u00e9lla, transmutadas en principios a-hist\u00f3ricos, obligatoriamente observables cualquier fuera su naturaleza social, o en un esfuerzo de recuperaci\u00f3n de la memoria y las tradiciones de la lucha emancipatoria \u00abimaginar\u00bb sociedades alternativas en el seno de la sociedad dominante que las negaba. En ese sentido los cimarrones tuvieron la inmensa ventaja de disponer de sociedades alternativas remanente existentes, de las que hoy en d\u00eda en este planeta s\u00f3lo aquellas pocas que por condiciones muy especiales han podido sobrevivir, como la que tuvo Miquel Izard la suerte de conocer.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Todo ello, como lo refleja el trabajo de Miquel Izard, va vinculado al desarrollo de complejos ideol\u00f3gicos, representados principalmente por la narraci\u00f3n ut\u00f3pica y por las herej\u00edas, que vienen no s\u00f3lo a reflejar las inquietudes de libertad y rebeld\u00eda de quienes eran oprimidos por el sistema-mundo en expansi\u00f3n, sino tambi\u00e9n a legitimarlas mostrando la construcci\u00f3n concreta, la factibilidad de una sociedad cuya vida estuviera regida por los principios de igualdad, justicia, fraternidad y libertad y que constituyera la negaci\u00f3n de la sociedad excedentaria, su antagonista, ya que en su frontera con otras civilizaciones ese sistema-mundo fue expandi\u00e9ndose y consolid\u00e1ndose a expensas del trabajo servil que no afect\u00f3 solo a los africanos sino tambi\u00e9n a europeos, disidentes pol\u00edticos o religiosos, o simplemente pobres de solemnidad, considerados poblaci\u00f3n \u00abimproductiva\u00bb en las metr\u00f3polis imperiales, donde gobernantes y potentados consideraban que pod\u00eda ser utilizada \u00abproductivamente\u00bb en las plantaciones de las colonias americanas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Otro de los aspectos que permiti\u00f3 esa supervivencia del cimarronismo fue la escasa penetraci\u00f3n territorial europea en relaci\u00f3n a la dimensi\u00f3n nominal de los respectivos imperios, en los territorios colonizados. Miquel Izard cita la existencia de estas \u00e1reas libre de dominio colonial en: llanuras al oeste del Mississippi, que serv\u00eda de refugio a quienes hu\u00edan de Nueva Espa\u00f1a; la Costa Atl\u00e1ntica centroamericana, de Belice a Panam\u00e1, el Llano al sur de Caracas y al este de Bogot\u00e1, la cuenca amaz\u00f3nica, las pampas de Cangallo en Per\u00fa, y la Patagonia argentino-chilena (Izard, 2005b). Estas eran grandes \u00e1reas libres de la presencia no s\u00f3lo de colonos de origen europeo sino incluso de los aparatos administrativos y militares de la potencias. La ocupaci\u00f3n y colonizaci\u00f3n occidental de estas \u00e1reas se produjo con gran intensidad y rapidez en el siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando las demandas de materias primas por el mercado internacional y especialmente por las naciones m\u00e1s industrializadas pusieron en valor esas tierras todav\u00eda no incorporadas econ\u00f3mica y socialmente a los estados-naci\u00f3n resultantes de los procesos de independencia, las que fueron ocupadas en r\u00e1pidas expediciones militares que supusieron la destrucci\u00f3n de esas culturas aut\u00f3ctonas y la muerte de muchos de sus miembros, un proceso que tuvo las caracter\u00edsticas de un genocidio, y que sirvi\u00f3 para consolidar el dominio econ\u00f3mico y pol\u00edtico de esas naciones por las \u00e9lites descendientes de los colonizadores europeos, desde la \u00abConquista del Oeste\u00bb norteamericana hasta la \u00abConquista del Desierto\u00bb argentina, unas denominaciones que parecen extra\u00eddas de alg\u00fan anuario de una sociedad geogr\u00e1fica, que ocultan la masacre de pueblos enteros que sosten\u00edan un modus vivendi absolutamente incompatible con el que practicaban los portadores de la \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, y a pesar de la originalidad de sus planteamientos, Miquel Izard no se detuvo en lo que podr\u00edamos llamar la figura cl\u00e1sica del excluido, cuya recuperaci\u00f3n de por s\u00ed asegura una adecuada respuesta a la HS. Del cimarr\u00f3n posible en un mundo en el cual todav\u00eda hab\u00eda rincones libres de la man\u00eda \u00abcivilizadora\u00bb, pasa a hablar de la exclusi\u00f3n casi masiva de aquellos derrotados por esa misma \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb en un mundo abarcado por \u00e9sta y del cual no hay escapatoria geogr\u00e1fica posible, un mundo en el cual los Shangri-la han desaparecido. Si esos excluidos hasta el siglo XIX hab\u00edan sido condenados por la sociedad burguesa, incluy\u00e9ndolos en la categor\u00eda de sujetos de depravaci\u00f3n y bandolerismo, una acusaci\u00f3n habitual utilizadas por quienes, como los generales Roca y Sheridan, destru\u00edan minuciosamente sin respetar a mujeres o ni\u00f1os, especialmente durante la historia del siglo XX, sufrir\u00edan un nuevo extra\u00f1amiento bajo la forma del olvido o de su negaci\u00f3n: la desmemoria. Aqu\u00ed Izard introduce lo que abrevia con el acr\u00f3nimo Lal, que significa Leyenda apolog\u00e9tica y legitimadora; la que trata de encubrir con el pretexto de la difusi\u00f3n de la civilizaci\u00f3n y la cultura la destrucci\u00f3n de otras civilizaciones y culturas, como los cr\u00edmenes resultantes de la conquista de Am\u00e9rica y de la esclavizaci\u00f3n de \u00c1frica de los siglos XVI a XIX. Una Lal que intenta que olvidemos que solamente en Colombia entre 1535 y 1560 la poblaci\u00f3n ind\u00edgena habr\u00eda pasado de 4 millones a 1 mill\u00f3n doscientas mil personas, o sea una reducci\u00f3n de casi el 75% en s\u00f3lo un cuarto de siglo -el tiempo de una generaci\u00f3n (Izard, 1987: 59-61).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Al reivindicar la importancia hist\u00f3rica de la figura del excluido y del resistente, Miquel Izard recupera varias cosas, pero la primera es la parad\u00f3jica centralidad e importancia de los marginales en los procesos hist\u00f3ricos (y obviamente en nuestro presente, que al actualizarse se convierte en historia, y por ende en historizable) ya que fue contra ellos, contra su cultura que culmin\u00f3 la construcci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n excedentaria, y es a trav\u00e9s de mostrarnos c\u00f3mo se produjo esa agresi\u00f3n la forma elegida por nuestro autor para desnudarla, analizarla y criticarla. Pero no se detiene en mostrarnos que la supervivencia de esas sociedades autosuficientes eran un obst\u00e1culo para la expansi\u00f3n del capitalismo, tema frecuente en los estudios cr\u00edticos sobre el mismo, sino que argumenta que constitu\u00edan formas de vida y organizaci\u00f3n social alternativas, tal vez no tan complejas pero mucho m\u00e1s humanas que el productivismo excedentarista y por lo tanto una evidencia de que aquel no era la \u00fanica estaci\u00f3n posible de llegada de la aventura humana, lo que explica su alborozo al comprobar directamente, sin cronistas ni int\u00e9rpretes, esa posibilidad en la comunidad brasile\u00f1a que hab\u00eda visitado. Ha hecho respecto a las sociedades amerindias y a quienes huyendo de Occidente se refugiaban en ellas, lo que otro gran historiador, Edward Palmer Thompson hizo con respecto a los habitantes \u00abexcluidos\u00bb de las Islas brit\u00e1nicas por efecto de la primera Revoluci\u00f3n industrial: no tratarlos s\u00f3lo como v\u00edctimas de una agresi\u00f3n f\u00edsica y cultural, sino como portadores de otro sistema cultural, de unas econom\u00edas morales antag\u00f3nicas a la que conten\u00eda el imperialismo occidental. Por eso considera que el historiador que quiere contribuir a la recuperaci\u00f3n de la memoria de los oprimidos, debe intentar captar su punto de vista y desarrollarlo con las herramientas intelectuales que su disciplina le provee, elaborando argumentos que refuten lo que la HS y la Lal han pretendido y pretenden afirmar como verdades definitivas (Izard, 2005: 149-168).<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 0; orphans: 0;\"><b>Notas:<\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>1.\u00bbEl sujeto del conocimiento hist\u00f3rico es la clase oprimida misma, cuando combate. En Marx aparece como la \u00faltima clase esclavizada, como la clase vengadora, que lleva a su fin la obra de la liberaci\u00f3n en nombre de tantas generaciones de vencidos. Esta conciencia, que por corto tiempo volvi\u00f3 a tener vigencia con el movimiento Spartacus, ha sido siempre desagradable para la socialdemocracia. En el curso de treinta a\u00f1os ha logrado borrar casi por completo el nombre de un Blanqui, cuyo timbre met\u00e1lico hizo temblar al siglo pasado. Se ha contentado con asignar a la clase trabajadora el papel de redentora de las generaciones futuras, cortando as\u00ed el nervio de su mejor fuerza. En esta escuela, la clase desaprendi\u00f3 lo mismo el odio que la voluntad de sacrificio. Pues ambos se nutren de la imagen de los antepasados esclavizados y no del ideal de los descendientes liberados\u00bb <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>2. Miquel Izard cita el discurso que el capit\u00e1n pirata Bellamy dirigi\u00f3 al patr\u00f3n de una balandra de Boston, llamado Beer: \u00abDetesto perjudicar a nadie cuando no saco ning\u00fan provecho [&#8230; pero] es vuesa merced un perro faldero, como todos los que se dejan gobernar por leyes que han hecho los ricos para su propia seguridad, porque los muy cobardes no tiene valor para defender lo que sacan con sus bellaquer\u00edas [&#8230;] los muy granujas nos vilipendian, cuando s\u00f3lo se diferencian de nosotros en que roban a los pobres, naturalmente amparados en la ley, mientras nosotros saqueamos a los ricos amparados en nuestro propio valor.\u00bb <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 0; orphans: 0;\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; widows: 0; orphans: 0;\"><b>Bibliograf\u00eda citada <\/b><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>BENJAMIN, Walter (1984). Art i Literatura. Vic: Eumo. <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>BENZ, Wolfgang y PEHLE, Walter H. (2001). Lexikon des deutschen Widerstandes, Frankfurt am Main, S. Fischer Verlag. (1973). Industrializaci\u00f3n y Obrerismo: Las Tres Clases De Vapor 869-1913. Barcelona: Ariel quincenal, 98. 1979). Manufactureros, Industriales y Revolucionarios, Barcelona: Cr\u00edtica. (1987). Tierra Firme. Historia de Venezuela y Colombia. Madrid: Alianza. (1988). Orejanos, cimarrones y arrochelados. Barcelona: Sendai. (2000). El rechazo a la civilizaci\u00f3n. Sobre quienes no se tragaron que las Indias fueran esa maravilla. Barcelona: Pen\u00ednsula. (2004). \u00abCreaci\u00f3n, poder y pasado\u00bb. En: VV.AA. Relaciones sociales e identidades en Am\u00e9rica. IXo Encuentro Debate Am\u00e9rica Latina ayer y hoy. Barcelona: Publicacions i Edicions Universitat de Barcelona (2005a). \u00abLa memoria callada\u00bb. Bolet\u00edn Americanista, n\u00bb 55 (Barcelona), pp. 149-168. (2005b) \u00abCimarrones a Brasil: conferencies i testimonis d&#8217;una experiencia llibertaria\u00bb. Revista HmiC http:\/\/ddd.uab.es\/pub\/hmic\/16964403n2005p221. pdf (21\/12\/2009). (2006).\u00bbDel diezmo a la totalidad\u00bb. En: VV.AA. Homogeneidad, diferencia y exclusi\u00f3n en Am\u00e9rica. Xo Encuentro Debate Am\u00e9rica Latina ayer y hoy. Barcelona: Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona. <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>LINEBAUGH, Piter y REDIKER, Marcus (2005). La hidra de la revoluci\u00f3n. Marineros, esclavos y campesinos en la historia oculta del Atl\u00e1ntico. Barcelona: Cr\u00edtica. <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\"><i>UEBERSCH\u00c1R, Gerd R. (2006). F\u00fcr ein anderes Deutschland. Der deutsche Widerstand gegen den NSStaat 1933-1945. Frankfurt am Main: S. Fischer Verlag. <\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm; line-height: 0.34cm; widows: 0; orphans: 0;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Universitat Autonoma de Barcelona) Resumen: Este art\u00edculo analiza el significado de la figura de los rebeldes y \u00abcimarrones\u00bb, fugitivos o<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[1208],"class_list":["post-1541","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","tag-miquel-izard"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1541"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1541\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}