{"id":1542,"date":"2011-04-10T00:00:00","date_gmt":"2011-04-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1542"},"modified":"2020-02-21T14:25:43","modified_gmt":"2020-02-21T13:25:43","slug":"el-legado-cultural-del-comunismo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1542","title":{"rendered":"El legado cultural del comunismo (1)"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-left: 0cm; text-indent: 0cm; margin-top: 0cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;\"><em><strong>Debate con Jordi Borja<\/strong><\/em><\/p>\n<h1 class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-left: 0cm; text-indent: 0cm; margin-top: 0cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: normal; line-height: 150%; page-break-after: auto;\"><\/h1>\n<p><strong>1. LA RECUPERACI\u00d3N DE LA TRADICI\u00d3N COMUNISTA.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl filosofar del marxismo es el filosofar de la pr\u00e1ctica marxista (en genitivo subjetivo, no objetivo: de la pr\u00e1ctica, no sobre la pr\u00e1ctica)\u2026\u201d<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/p>\n<p>Jordi Borja ha publicado un extenso ensayo en <strong>EL Viejo Topo<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/strong> y <strong>rebeli\u00f3n<\/strong>, en febrero del 2011. El objeto de la misma es la recuperaci\u00f3n de la tradici\u00f3n comunista para el presente. Una recuperaci\u00f3n cr\u00edtica, que se\u00f1ala carencias, pero que asume \u2013as\u00ed me parece- el legado de la tradici\u00f3n comunista como herencia y patrimonio culturales reales, no ficticios ni inventados, y por ello, en consecuencia anima a la unificaci\u00f3n de las diferentes organizaciones pol\u00edticas comunistas, en especial a las que surgieron de la ruptura del PSUC\/PCE, para que vuelvan a hacer acto de presencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n de Jordi Borja sobre cultura comunista, se revela ahora, parad\u00f3jicamente, oportuna, tras la quiebra del comunismo espa\u00f1ol, tras el hundimiento de la URSS y el bloque del Este, tras la desaparici\u00f3n de los principales, grandes partidos comunistas europeos. Porque tras todo esto, una cosa s\u00ed ha quedado clara. La desaparici\u00f3n de la cultura comunista fue la desaparici\u00f3n del \u00fanico freno que exist\u00eda contra el capitalismo. En Europa as\u00ed ha sido, con la excepci\u00f3n de alg\u00fan pa\u00eds escandinavo.<\/p>\n<p>En otros momentos, tras la implosi\u00f3n del comunismo espa\u00f1ol en 1981, y, luego, en 1990, tras el hundimiento del bloque del Este como consecuencia de una revoluci\u00f3n popular, cab\u00eda que muchas personas de izquierdas pensaran razonablemente que con la desaparici\u00f3n del comunismo y el fin de la guerra fr\u00eda era posible, y hasta l\u00f3gico, que las fuerzas de la Internacional Socialista, entre nosotros, el PSOE\/PSC, viraran hacia la izquierda, ocupasen el espacio pol\u00edtico vac\u00edo -\u00bfacaso no eran los PCs occidentales fuerzas cuya pol\u00edtica era imitaci\u00f3n de la socialdem\u00f3crata?- y asegurasen para s\u00ed la vinculaci\u00f3n con las clases subalternas como garant\u00eda de una larga vida pol\u00edtica en la nueva fase abierta. Y esto dentro de una din\u00e1mica general posible, en que las otras fuerzas pol\u00edticas que declaraban tener pensamiento e inspiraci\u00f3n social \u2013las democracias cristianas, o las fuerzas que proclamaban tener un proyecto social dem\u00f3crata, tal como, por ejemplo, lo hab\u00eda afirmado en la fecha de su fundaci\u00f3n, Converg\u00e8ncia Democr\u00e1tica de Catalunya \u2013 libres del lastre de la guerra fr\u00eda, desarrollar\u00edan tambi\u00e9n estas l\u00edneas de fuerza inspiradoras de su programa \u2013 en <strong>Les Terceres vies a Catalunya.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que sobrevino es que las peores expectativas, las que a priori parec\u00edan ser las m\u00e1s maledicentes se hicieron realidad. En concreto, la involuci\u00f3n pol\u00edtica y moral de los partidos socialdem\u00f3cratas parece un gui\u00f3n de pel\u00edcula escrito al dictado de Zhdanov. En lo pol\u00edtico, el paso con armas y bagajes al neoliberalismo econ\u00f3mico de estricta observancia. El apoyo a la pol\u00edtica de vaciamiento \u2013eufemismo para \u201cliquidaci\u00f3n\u201d- de las democracias europeas y sus programas sociales de base mediante el expediente de la creaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n del paquete de medidas \u2013m\u00e1s de 100 p\u00e1ginas- que se suele denominar \u201cconstituci\u00f3n\u201d europea, que elimina las capacidades de control de los ciudadanos sobre las pol\u00edticas y las instancias efectivas de gobierno de la Uni\u00f3n Europea y que vac\u00eda de soberan\u00eda a los Estados que ya no controlan su econom\u00eda, sus impuestos ni sus finanzas. La colaboraci\u00f3n activa o la supeditaci\u00f3n consciente a aquellos poderes que han impuesto la creaci\u00f3n de las leyes e instituciones, surgidas tras la guerra fr\u00eda, que articulan la desregulaci\u00f3n de la econom\u00eda y la financiarizaci\u00f3n de la misma. A\u00f1adamos, como im\u00e1genes impresionistas, el recuerdo del corrupto mafioso Craxi, el ultraliberalismo de Strauss Kahn, actual director del FMI, la herencia del ex premier ingl\u00e9s XX, Tony Blair, coprotagonista de la m\u00e1s feroz guerra colonial desde la del Vietnam. La pertenencia a la internacional socialdem\u00f3crata del golpista Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, y, tal como hemos sabido \u00faltimamente, de los partidos de los dictadores de T\u00fanez y Egipto.<\/p>\n<p>En lo referido concretamente a nuestra historia, nuestra experiencia y nuestra cultura, la de los comunistas espa\u00f1oles y catalanes, hay que concluir que la pol\u00edtica inspirada, impulsada y organizada por nuestro partido, practicada y protagonizada, desde luego, por muchos ciudadanos democr\u00e1ticos organizados en movimientos, fue la \u00fanica, real, cultura democr\u00e1tica popular, de masas que ha existido en nuestra sociedad despu\u00e9s de 1939; la \u00fanica \u201crealmente existente\u201d y no de cen\u00e1culo, ni de mesa camilla, no de libro, o de c\u00e1tedra, que hab\u00eda en Espa\u00f1a. La \u00fanica cultura pr\u00e1ctica democr\u00e1tica. Tal y como qued\u00f3 demostrado, a contrario, por las consecuencias que acarre\u00f3 el vac\u00edo dejado por su desaparici\u00f3n: la oligarquizaci\u00f3n fren\u00e9tica de la pol\u00edtica espa\u00f1ola, la imposici\u00f3n del poder de las maquinarias de los partidos pol\u00edticos, tan sordas a los reclamos populares como complacientes con la plutocracia, y la entrega al liberalismo.<\/p>\n<p>Desde luego, en la construcci\u00f3n y organizaci\u00f3n de ese proyecto de movimiento democr\u00e1tico participaron tambi\u00e9n otras fuerzas comunistas cuyos militantes impulsaron el movimiento. Pero su peso fue muy menor.<\/p>\n<p>Todos estos acontecimientos hacen que debamos volver sobre nuestros pasos para reconsiderar nuestra historia y reflexionemos sobre aquella experiencia hist\u00f3rica, para recuperar para el presente todo lo valioso de nuestra cultura<\/p>\n<p>En parecido sentido, creo, se expresa Jordi Borja en relaci\u00f3n con la actitud liberal sometida al poder, del PSOE\/PSC. Cabe decir que el de Jordi Borja es un texto valiente por la cr\u00edtica despojada a la que somete a la socialdemocracia, p\u00fablicamente y por escrito. Cr\u00edtica de la que se concluye que esas fuerzas pol\u00edticas oligarquizadas por sus dirigencias, sin militancias reales y arraigo popular, entregadas a la \u201ccombinazione\u201d pol\u00edtica, y a la subordinaci\u00f3n y la inclusi\u00f3n en el mundo de las grandes finanzas especulativas, han dejado de ser relevantes como posibilidad y alternativa pol\u00edtica si se piensa en la pol\u00edtica como democracia.<\/p>\n<p>Para abrir la reflexi\u00f3n sobre las carencias o limitaciones que hicieron fracasar el proyecto comunista \u2013hecho indiscutible- Jordi Borja vuelve al periodo hist\u00f3rico tras el cual el comunismo espa\u00f1ol estalla, y anuda con los debates y la pol\u00edtica de entonces.<\/p>\n<p>En consecuencia vuelvo yo tambi\u00e9n a hacer un breve examen del eurocomunismo a la par que de las pol\u00edticas concretas impulsadas por la direcci\u00f3n eurocomunista en el periodo, pues unas y otro iban unidos. Tratar\u00e9 de se\u00f1alar lo que, en mi opini\u00f3n, son las limitaciones que hundieron el proyecto comunista, y tambi\u00e9n las ense\u00f1anzas positivas, en las que debe inspirarse todo nuevo proyecto pol\u00edtico para el presente.<\/p>\n<p>Por lo tanto, tratar\u00e9 en primer lugar de la experiencia que signific\u00f3 el eurocomunismo en Espa\u00f1a. S\u00f3lo, luego, brevemente, me referir\u00e9 a la experiencia italiana. En la segunda parte, y para finalizar, tratar\u00e9 de hacer una reflexi\u00f3n de \u00edndole m\u00e1s gen\u00e9rica extrayendo conclusiones para el presente, pues de eso se trata.<\/p>\n<p>El eurocomunismo, es una propuesta pol\u00edtica que elabora el PCI tras el golpe de Estado contra la democracia chilena organizado por Henry Kissinger. La nueva pol\u00edtica era una estrategia que trataba de salir al paso del golpismo en caso de que el PCI accediera al gobierno y de abrir v\u00edas que preparasen este mismo acceso. Era un desarrollo posible de la pol\u00edtica propia de los PCs en los reg\u00edmenes liberal parlamentarios democr\u00e1ticos, surgidos en la segunda posguerra mundial. El debate sobre el eurocomunismo se introdujo en nuestro partido desde la direcci\u00f3n ya antes de 1977, fecha en que los secretarios generales de los partidos comunistas franc\u00e9s, italiano y espa\u00f1ol presentaron juntos la iniciativa pol\u00edtica sobre el eurocomunismo, y del libro de Santiago Carrillo. Se abri\u00f3 incluso antes de 1975, fecha de la declaraci\u00f3n conjunta de Berlinguer y Carrillo seg\u00fan la cual el socialismo deber\u00eda hacerse en paz y libertad, y en realidad se concluye con la ruptura del partido tras el quinto congreso.<\/p>\n<p>De hecho, la apertura del debate sobre el eurocomunismo, impulsada por la direcci\u00f3n se enmarcaba, como no pod\u00eda ser de otra manera en la inflexi\u00f3n de l\u00ednea pol\u00edtica general \u2013\u201csvolta\u201d a la espa\u00f1ola- decidida por la direcci\u00f3n, dentro de la cual era un elemento clave. Un primer aceler\u00f3n en la inflexi\u00f3n pol\u00edtica se produjo de forma muy marcada en julio de 1974 a consecuencia del agravamiento de la salud del dictador, que en el verano de ese a\u00f1o sufri\u00f3 su primera gran crisis. En esa situaci\u00f3n se abri\u00f3 el debate sobre la revisi\u00f3n y abandono de la pol\u00edtica de movilizaci\u00f3n de masas.<\/p>\n<p>La causa de la inflexi\u00f3n pol\u00edtica hay que buscarla en la valoraci\u00f3n hecha por la direcci\u00f3n del partido sobre el movimiento de masas. Se consideraba que la movilizaci\u00f3n popular, a pesar de la fuerza muy notable que hab\u00eda adquirido, sobre todo en el movimiento obrero, era una v\u00eda pol\u00edticamente fracasada o agotada para los objetivos propuestos y era preciso abrir otras formas de hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Se pretend\u00eda sustituir la v\u00eda de la movilizaci\u00f3n popular por el pacto y el compromiso con el \u201csector aperturista\u201d del r\u00e9gimen franquista \u2013los editoriales de Santiago Carrillo en Mundo Obrero, marcando la l\u00ednea pol\u00edtica nueva \u201cAl b\u00fanker o a la libertad\u201d y \u201cAl vado o a la puente\u201d, de t\u00edtulo expl\u00edcito el primero, al distinguir entre un sector franquista irreductible y otro reformador -, y para ello, ya para 1974 hab\u00eda hecho amago de ceder en asuntos tales como la aceptaci\u00f3n de la bandera mon\u00e1rquica, la forma de Estado y de aceptar la candidatura a la monarqu\u00eda decidida por el dictador. En esta l\u00ednea de innovaciones pol\u00edticas no discutidas, y de desmovilizaci\u00f3n, que continuar\u00eda hasta la constituci\u00f3n y los pactos de la Moncloa, decisiones todas adoptadas con gran precipitaci\u00f3n e impuestas mediante el autoritarismo de la direcci\u00f3n, se enmarca el empuje dado, tambi\u00e9n de golpe, al asunto te\u00f3rico nuevo del eurocomunismo, impulsado con gran fuerza, una vez estuvo Santiago Carrillo en Espa\u00f1a, mediante la reuni\u00f3n celebrada en Madrid, en 1977, de los secretarios generales a la que me he referido.<\/p>\n<p>En lo que hace a la inflexi\u00f3n de la l\u00ednea pol\u00edtica a aplicar para la transici\u00f3n, el apret\u00f3n definitivo se produjo tras la muerte del dictador, en noviembre de 1975, cuando la direcci\u00f3n sinti\u00f3 \u201cque se le acababa el tiempo\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que espoleaba a la direcci\u00f3n al abandono de la pol\u00edtica de movilizaci\u00f3n y a la adopci\u00f3n r\u00e1pida, sin debate, y en paralelo, de lo que se presentaba como una nueva estrategia pol\u00edtica?. Esta es a mi juicio, la pregunta cuya respuesta puede poner en claro los l\u00edmites del eurocomunismo, que, en realidad, no eran distintos de los que adolec\u00eda la izquierda en general.<\/p>\n<p>Pero antes conviene recordar c\u00f3mo era, por aquel entonces, el partido cuya influencia a\u00f1oramos, el producido por \u201csu otra alma\u201d.<\/p>\n<h3 class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"margin-bottom: 0cm;\">2. C\u00d3MO ERA EL PARTIDO Y SU POL\u00cdTICA HASTA ENTONCES.<\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo era el partido antes de la nueva pol\u00edtica y de las transformaciones organizativas que ir\u00eda imponiendo la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica del eurocomunismo?. El partido, es decir, todos nosotros \u2013el PSUC- en nuestra inmensa mayor\u00eda, \u00e9ramos un partido con escasa formaci\u00f3n ideol\u00f3gica. Salvo raras excepciones personales, el partido no pose\u00eda nivel te\u00f3rico. La formaci\u00f3n te\u00f3rica del militante y del cuadro medio estaba muy por debajo de lo que hubiesen permitido las condiciones de clandestinidad impuestas a la militancia hasta el S\u00e1bado de Gloria de 1977. La formaci\u00f3n se limitaba a la discusi\u00f3n de los documentos que orientaban la lucha pol\u00edtica \u2013\u201cDespu\u00e9s de Franco qu\u00e9\u201d y \u201cHacia el posfranquismo\u201d-, algunos cursillos sobre can\u00f3nica de marxismo leninismo, y sobre Cuesti\u00f3n Nacional, al menos en el PSUC. Los manuales de marxismo leninismo eran el instrumento intelectual m\u00e1s socorrido. Fundamentalmente, en los \u00faltimos a\u00f1os el manual de Marta Harnecker, <strong>Qu\u00e9 es el materialismo hist\u00f3rico<\/strong> Las revistas te\u00f3ricas del partido \u2013<strong>Nous Horitzons<\/strong>, <strong>Nuestra Bandera<\/strong>&#8211; hab\u00edan tenido siempre contenidos muy d\u00e9biles, con contadas excepciones. Y el instrumento m\u00e1s interesante, la revista <strong>Realidad<\/strong> hab\u00eda sido suprimida por la direcci\u00f3n. La formaci\u00f3n, de cualquier tipo, cuando no tiene fines instrumentales es un proceso largo, y cuyos resultados no pueden ser previstos, o mejor dicho, pueden ser imprevistos.<\/p>\n<p>El militante del partido, en contrapartida, no estaba atenazado, como le ocurr\u00eda a los militantes de partidos de extrema izquierda, por un cuerpo doctrinal basado en las pol\u00e9micas de la izquierda de los a\u00f1os veinte y treinta del siglo XX, desconectado del mundo contempor\u00e1neo, y convertido en can\u00f3nica escol\u00e1stica \u00fatil solo como se\u00f1al identitaria.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica pol\u00edtica hab\u00eda desarrollado en cuadros y militantes de masas experimentados, precisamente como consecuencia del realismo que se\u00f1ala Jordi Borja, una cultura pol\u00edtica, en el sentido antropol\u00f3gico de la palabra, un ethos, un saber hacer, opuesto tambi\u00e9n al doctrinarismo y al ideologismo.<\/p>\n<p>Eran formas de hacer pol\u00edtico cotidiano que en la vida del militante no se diferenciaban de su vivir, pues eran una extensi\u00f3n del mismo. El militante era, en su centro de trabajo, en su lugar de militancia, un individuo reconocido como tal comunista, en uno u otro grado, y al menos por un c\u00edrculo de personas. Y muchos conoc\u00edan sus opiniones, que deb\u00edan ser expresadas abiertamente si se quer\u00eda que tuviesen peso. \u201cClandestino\u201d, lo era el partido. El militante era \u201cdiscreto\u201d; de ser clandestino en el sentido del significado pleno de la palabra, no hubiera habido militancia. Un partido comunista no era una logia. Si el trabajo de militancia estaba bien hecho, los depositarios de la confianza bien elegidos, la informaci\u00f3n, bien medida, la solidaridad y complicidad de los compa\u00f1eros del entorno era la mejor protecci\u00f3n; esto era causa y efecto de v\u00ednculos personales.<\/p>\n<p>Los militantes aportaban a su trabajo y al partido sus propias experiencias culturales, heterog\u00e9neas, existentes en la realidad social, pero no por ello contradictorias u opuestas entre s\u00ed; formas de vivir la pol\u00edtica en la vida cotidiana, formas de vivir en pol\u00edtico, de h\u00e1bitos de vida inspirados por la pol\u00edtica &#8211; comunismo del frente popular con la \u201ccuesti\u00f3n nacional\u201d bien aprendida, comunismo campesino andaluz, socialismo catalanista, catalanismo republicano, igualitarismo cat\u00f3lico, no necesariamente \u201ccps\u201d, y, en general, y sobre todo, las culturas obreras y campesinas de las clases subalternas, culturas de vida aut\u00f3nomas, reproducidas en la familia, en la comunidad, en la barriada \u2013vieja o de nueva creaci\u00f3n- de ethos igualitario, &#8230;. Eran culturas que formaban parte de nuestra sociedad, y que se expresaban en el interior de nuestro partido porque, precisamente, nuestro partido estaba en la sociedad. Se expresaban, no como teor\u00edas o ideolog\u00edas, sino como pensamiento vivido en conato, como pautas del vivir que exig\u00edan una vida pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La militancia del partido trabajaba en los frentes de masas. Cada militante estaba organizado en una c\u00e9lula. Creo que es necesario explicar qu\u00e9 es una c\u00e9lula pol\u00edtica dado que un hipot\u00e9tico lector cuarent\u00f3n de hoy ha nacido en 1971, y estaba en plena infancia por aquel entonces -1977, 78, 79\u202681-. Las c\u00e9lulas eran peque\u00f1os grupos de militantes cuyo cometido era trabajar en un determinado frente de masas. Los militantes adscritos a una c\u00e9lula no ten\u00edan que estar juntos en el mismo \u00e1mbito concreto de militancia de masas, la misma empresa o asociaci\u00f3n de vecinos, el mismo centro docente, etc., pero s\u00ed en un \u00e1mbito an\u00e1logo de militancia, con problemas similares: diversas f\u00e1bricas del peque\u00f1o metal, diversos tajos de la construcci\u00f3n, diversos centros de ense\u00f1anza. Su tarea era tratar de organizar a los trabajadores y dem\u00e1s sectores populares, con objeto de que nos moviliz\u00e1ramos, e, integrados todos en el movimiento democr\u00e1tico, combati\u00e9semos al franquismo. Un buen trabajo militante, generaba organizaci\u00f3n democr\u00e1tica estable; generaba cultura, h\u00e1bitos de relaci\u00f3n, anudaba nuevas relaciones y nuevas formas de hacer, incluidas las del trabajo; esto es, modificaba en la realidad las relaciones sociales internas al centro de trabajo y a la sociedad; se disputaba el control sobre la empresa, se desarrollaba capacidad de control y decisi\u00f3n reales, o, lo que es lo mismo, poder, al margen de la \u201ctitularidad\u201d de la propiedad. En SEAT, por ejemplo, el orden de los talleres era establecido por los propios trabajadores. Hubo una larga \u00e9poca en que los ingenieros no bajaban al taller.<\/p>\n<p>La solidaridad, la comunidad creada entre los miembros del movimiento en cada \u00e1mbito concreto era muy fuerte. La din\u00e1mica abierta de participaci\u00f3n y debate era la que produc\u00eda nuevas ideas e iniciativas, que el militante apoyaba, y de las que daba parte y expon\u00eda a los camaradas de militancia, y eran reflexionadas, asumidas y convertidas en propuestas a reintroducir en otros \u00e1mbitos semejantes. Cada militante las propon\u00eda a las personas de su \u00e1mbito de militancia como sugerencia pr\u00e1ctica que era escuchada por gentes generacionalmente semejantes de cultura semejante y en puestos de trabajo similares; sol\u00edan prender. Para ilustrar esto con ejemplos, las CCOO no las hab\u00eda inventado el partido; \u00e9ste supo entender esta creaci\u00f3n cuyo origen tiene nombre de lugar y de gentes, concretos, y supo extenderla como propuesta. La pol\u00edtica del frente de ense\u00f1anza entre trabajadores interinos y contratados del sector p\u00fablico, hasta 1978 \u2013maestros, profesores de institutos, profesores de universidad- era el Contrato Laboral como nueva forma de elaborar una funci\u00f3n p\u00fablica democr\u00e1tica. \u00c9sta idea fue asumida y propagada por el partido. Pero surgi\u00f3 de una asamblea de docentes no numerarios, universitarios, celebrada en Granada \u2013 as\u00ed me fue contado-. El partido trabajaba por organizar establemente a los trabajadores, en unificar los distintos organismos estables en un frente de masas sectorial y en organizar todos los frentes sectoriales en un gran movimiento democr\u00e1tico popular. El partido era el sistema nervioso del movimiento. Era un partido frente.<\/p>\n<p>Junto al movimiento obrero, los otros grandes frentes de masas fueron el movimiento estudiantil, el de ense\u00f1anza, en desarrollo a medida se incorporaban las promociones que hab\u00edan hecho su experiencia pol\u00edtica en la universidad; el intelectual y las asociaciones de vecinos, que eran instituciones \u2013si es que se puede utilizar esta palabra para definirlas- muy flexibles, en las que tanto se desarrollaba lucha vecinal como se organizaba la difusi\u00f3n cultural, o se organizaba a mujeres en una lucha que luego se denominar\u00eda feminista. En las asociaciones de vecinos, se pod\u00edan dar clases de alfabetizaci\u00f3n, etc. Las asociaciones de vecinos, eran tambi\u00e9n centros de socializad barrial.<\/p>\n<p>El frente m\u00e1s potente y exitoso era el del movimiento obrero. La pol\u00edtica del partido lo hab\u00eda convertido en el unificador de esas gentes y esas concepciones de vida. La praxis pol\u00edtica del partido hab\u00eda logrado crear, a partir de gentes y culturas, \u2013sin que la direcci\u00f3n lo hubiese buscado- un movimiento democr\u00e1tico del que surg\u00eda, en conato, una nueva forma de entender el vivir, a partir de la posibilidad de control de espacios de vida cotidiana, de la solidaridad y la actividad cooperativa permanente, etc. Esta era una experiencia desigualmente repartida y se daba con m\u00e1s fuerza en barriadas obreras del cintur\u00f3n de Barcelona. La nueva situaci\u00f3n generaba nuevas expectativas de vida, incluso ante el saber, que era percibido como instrumento \u00fatil en relaci\u00f3n con las nuevas capacidades desarrolladas por las personas activas y las aspiraciones nuevas a una vida mejor. La cultura generada por el PSUC produjo familias obreras que formaban hijos con inquietudes intelectuales. Muchos hijos de obreros de los cinturones industriales, cuyos padres estaban politizados, y viv\u00edan en su familia esa cultura, fueron a estudiar a la universidad; algo hoy inexistente.<\/p>\n<p>El movimiento democr\u00e1tico creado por el partido dio esperanzas y aspiraciones de mejora, dio respiro cultural a amplios sectores de trabajadores. Cre\u00f3 culturas de f\u00e1brica, abriendo mediante la lucha y la imposici\u00f3n de facto nuevas formas de trabajar, nuevas formas solidarias de trato y comportamiento entre trabajadores. Desarroll\u00f3 las relaciones humanas entre los miembros del movimiento. Todo este cambio en la gente, que no era fruto de las falsas expectativas sobre la democracia como jauja, no fue nunca tenido en cuenta ni valorado por el partido como colectivo, ni por la direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todas estas nuevas relaciones sociales democr\u00e1ticas en ciernes, pod\u00edan dar origen a una nueva cultura, unificadas por la actividad, dentro del movimiento democr\u00e1tico, organizado.<\/p>\n<p>Que entre esas mismas gentes hoy d\u00eda, tras la derrota del movimiento, se haya vuelto a formas de ver la vida y de vivirla acomodadas a la cotidianidad del consumo creada por el capitalismo, y a valores de vida, a pensamiento vivido, integrados, nada tiene que ver con la \u201cirrealidad\u201d y \u201cidealismo juvenil iluso\u201d.<\/p>\n<p>Se es lo que se vive, y se vive lo que se hace, esto es, lo que permiten las relaciones sociales anudadas, por cada individuo, que no es sino el resultado de ese anudarse en el que \u00e9l se auto elige entrando en unas relaciones nuevas, y pone la decisi\u00f3n de participar y el esfuerzo activo, pero cuyas consecuencia son imprevistas y nuevas. Sencillamente, \u00e9ramos mejores como consecuencia de nuestro hacer, y ahora vivimos y somos peores, y no me refiero solo a los militantes organizados en el partido.<\/p>\n<p>Lo cierto es que nosotros mismos, los que cre\u00e1bamos el movimiento, y hac\u00edamos surgir una nueva cultura de vida, un nuevo ethos, no ten\u00edamos categor\u00edas intelectuales para \u201cverlo\u201d, para percibir las mutaciones antropol\u00f3gicas y culturales que siempre produce en los colectivos humanos el paso a la actividad organizada protagonizada. Hab\u00eda all\u00ed bases para reformar la cultura social. Cambio que cualquier antrop\u00f3logo no dudar\u00eda en considerar una hip\u00f3tesis razonable. Aquel ethos que surg\u00eda del hacer pr\u00e1ctico del movimiento democr\u00e1tico, de la vida cotidiana nueva en ciernes que all\u00ed despuntaba, que no era una simple modernizaci\u00f3n de las costumbres, que era una b\u00fasqueda del sentido de vida, un filosofar unido al hacer, el \u00fanico que exist\u00eda, era un ya apuntar hacia un nuevo Estado, esto es hac\u00eda unas nuevas formas de relaci\u00f3n y hacia nuevas formas de vida, de una relaciones sociales distintas en la medida en que eran modificadas ya. Solamente para el pensamiento imbuido por la matriz ideol\u00f3gica liberal (liberal \u2013 positivista), la cultura material, la cultura de vida, es decir, el ethos, seg\u00fan el vocabulario cl\u00e1sico, es algo \u201cnatural\u201d, \u201cespont\u00e1neo\u201d o \u201cmagm\u00e1tico\u201d , y no tiene nada que ver con la Sociedad Civil y con el Estado.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, que el partido como colectividad no discutiera y elaborara una pol\u00edtica basada en la organizaci\u00f3n de una nueva cultura material de vida como fundamento de hegemon\u00eda es una de las responsabilidades de la direcci\u00f3n pol\u00edtica del partido. Una responsabilidad grav\u00edsima. Porque en el partido exist\u00eda elaboraci\u00f3n intelectual al respecto. Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n y Giulia Adinolfi, cuya comprensi\u00f3n del filosofar de Gramsci era profundamente cultural trabajaban en esa l\u00ednea desde la segunda mitad de los sesenta<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a>. Hab\u00edan entendido el calado de la reflexi\u00f3n que el \u00faltimo Lukacs hab\u00eda abierto sobre la penetraci\u00f3n del capitalismo para el consumo en la vida cotidiana y su estructuraci\u00f3n de un nuevo pensamiento cotidiano<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a>. Y sobre la imperiosa necesidad de que la pol\u00edtica pasase en primer lugar por la creaci\u00f3n de un movimiento democr\u00e1tico contra la manipulaci\u00f3n de la vida cotidiana. Tambi\u00e9n los textos de Pasolini fueron muy tenidos en cuenta, especialmente por Giulia Adinolfi, as\u00ed como los trabajos antropol\u00f3gicos sobre las subculturas portadoras de valores de vida, de pensamiento vivido. En este sentido, en 1974 Sacrist\u00e1n, que era combatido fieramente por la direcci\u00f3n del partido, y estaba rodeado por un cintur\u00f3n sanitario para evitar el contagio de sus ideas en la organizaci\u00f3n, traduc\u00eda y prologaba un libro que resultaba una \u201cextravagancia\u201d, para los militantes del partido, que no ten\u00edan la posibilidad de debatir sus ideas; la Biograf\u00eda de <strong>Ger\u00f3nimo<\/strong>. En \u00e9l reflexionaba sobre la posibilidad de luchar exitosamente contra el enemigo en condiciones de suma desigualdad, haciendo de la defensa y preservaci\u00f3n del propio ethos y de la autonom\u00eda de propia cultura material, la clave de la opci\u00f3n de lucha, y sin hacerse falsas ilusiones o inventar \u201cestrategias\u201d para el futuro. En relaci\u00f3n con esta otra idea, precisamente en otro texto suyo, de 1969 se puede ver ya c\u00f3mo Sacrist\u00e1n elogia en Gramsci su rechazo del estrategismo, esto es, de la pretensi\u00f3n de poder aventurar una visi\u00f3n prof\u00e9tica del futuro que permite elaborar en la mente una serie de etapas y de correspondientes jalones pol\u00edticos que deben ser asumidos como metas intermedias. A\u00f1os despu\u00e9s, en 1978, en el debate sobre el eurocomunismo, y sobre la firma de los pactos de la Moncloa \u2013\u00bfubi sunt?, \u00bfd\u00f3nde el cumplimiento de los mismos, d\u00f3nde el de los art\u00edculos sociales de la constituci\u00f3n, que nos iban a curar y cuidar para siempre? M\u00e1s difuntos y olvidados que el padre de Jorge Manrique- en respuesta a una carta de Daniel Lacalle, Manuel Sacrist\u00e1n se expresar\u00eda de igual forma pero con mucha m\u00e1s contundencia: \u201c\u2026fabular v\u00edas del socialismo es meterse a zascandil de la historia, intentar ser universal y perder en el intento hasta la misma identidad de uno, es, en suma, querer ser demiurgo y quedarse en mequetrefe. Y eso mismo me parece en general el empe\u00f1arse en instrumentar \u201cengarces\u201d entre el d\u00eda y el siglo\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a>.<\/p>\n<p>Esta forma de ver la lucha cultural como el combate fundamental abr\u00eda posibilidades de hacer pol\u00edtica en el otro gran tema que Sacrist\u00e1n supo poner sobre el tapete a ra\u00edz de los Informes del Club de Roma sobre los L\u00edmites del crecimiento \u2013Forrester Meadows, Mesarovic Pestel etc- y del libro de Wolfgang Harich <strong>\u00bfComunismo sin crecimiento? Babeuf y el club de Roma<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/strong>. Porque la lucha por la construcci\u00f3n de una cultura ya en el presente abr\u00eda v\u00edas de trabajo posibles a la creaci\u00f3n de una cultura material sobria, respetuosa con la naturaleza.<\/p>\n<p>Ten\u00edamos camaradas que sab\u00edan que eran las culturas materiales subalternas, aut\u00f3nomas, hist\u00f3ricas, las que hab\u00edan permitido producirse y reproducirse a la izquierda y que esas mismas culturas materiales estaban siendo fulminadas. Que hab\u00eda que tomar la decisi\u00f3n de pasar la actividad pol\u00edtica a este trabajo. Y no se hizo. Luego, cuando vino el colapso, se prefiri\u00f3 echar la culpa a la URSS por el fracaso propio. Pero el fracaso de la URSS no explica el hundimiento cultural de la socialdemocracia, ni el de la Iglesia cat\u00f3lica; ni el nuestro.<\/p>\n<p>Pero por encima y por debajo de todo esto, hab\u00eda una realidad contundente. Lo que constituye a un r\u00e9gimen como democracia, -y algo de esto indica Jordi Borja al final de su texto- es, no simplemente la existencia de elecciones. Lo fundamental, imprescindible sine qua non para la existencia de una democracia, es la existencia de dem\u00f3cratas. Y \u00e9sta no es tampoco una simple trivialidad. Porque dem\u00f3crata no es cualquier votante, sino quien interviene activamente en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y social. Y aquel movimiento, resultado del activismo de los individuos y colectivos que hab\u00edan pasado al protagonismo de la pol\u00edtica unificados entre s\u00ed por el partido, que acog\u00eda a quienes entre ellos deseaban un grado mayor de discusi\u00f3n sobre su experiencia, de debate, y buscaban mejorar su capacidad organizativa pr\u00e1ctica. El nuestro era un partido movimiento, ya no un partido \u201cliberal-leninista\u201d, esto es, una versi\u00f3n de la teor\u00eda de elites como \u201cconsciencia exterior\u201d; el modelo del <strong>Qu\u00e9 hacer<\/strong>, en el que se rinde homenaje y se sigue a pies juntillas a Kautsky. Esto es, ya no era un partido de matriz socialdem\u00f3crata; era la expresi\u00f3n y a la vez la escuela de formaci\u00f3n de la democracia, era el crisol de una nueva forma de hacer democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Sin la participaci\u00f3n activa de la ciudadan\u00eda, no existe tal ciudadan\u00eda, y no existe res publica en consecuencia. Y sin un movimiento democr\u00e1tico que garantice la participaci\u00f3n pol\u00edtica de la plebe, de los de abajo, esto es, del <strong>demos<\/strong>, no existe la democracia republicana.<\/p>\n<p><strong>3. LA DEMOCRACIA REPUBLICANA.<\/strong><\/p>\n<p>Las democracias vitales solo existen por el activismo, no por la universalidad del sufragio; y basta referirnos al presente pol\u00edtico para saber qu\u00e9 verdad y qu\u00e9 calado posee esta afirmaci\u00f3n. Desde luego, las democracias vitales, -antes de la guerra, la Espa\u00f1a republicana, Checoslovaquia, etc; lo sabemos gracias a Arthur Rosenberg; despu\u00e9s de la guerra Italia, Francia\u2026-, fueron siempre perseguidas y siempre se trat\u00f3 de aniquilarlas.<\/p>\n<p>Si en cualquier realidad social la democracia depende de los dem\u00f3cratas organizados y de su praxis, en una realidad social como la espa\u00f1ola \u00e9sta resultaba doblemente imprescindible. Porque Espa\u00f1a estaba sometida al franquismo desde hac\u00eda casi 40 a\u00f1os, y era una sociedad ahormada por el apoliticismo, educada en la sumisi\u00f3n y la resignaci\u00f3n, imbuida de temor a la autoridad, de anticomunismo, en la que la corrupci\u00f3n era lo habitual \u2013recordemos solo los grandes ejemplos, Matesa, Redondela en los que sal\u00eda comprometida la burgues\u00eda\u2026-. El individualismo, la insolidaridad, la aceptaci\u00f3n de lo existente, el pensar que siempre mandar\u00e1n los mismos, etc era la cultura predominante, el ethos estatal impuesto por el franquismo. Sobre este aspecto de la vida social, sobre el acuerdo de masas con la ideolog\u00eda impuesta por el r\u00e9gimen, en uno u otro grado, se empieza a reflexionar ahora. Sobre el \u201colvido\u201d de las posiciones pol\u00edticas, en sus diversos grados, desde la aceptaci\u00f3n a la incondicionalidad, sostenidas masivamente por much\u00edsimos individuos, durante la larga existencia de lo que fue nada menos que un r\u00e9gimen pol\u00edtico social, esto es, no un periodo de excepci\u00f3n, no una dictadura, no se quiere reflexionar. Cu\u00e1nta gente que en 1978 se declaraba dem\u00f3crata de toda la vida e incluso catalanista y nacionalista, hab\u00eda olvidado su adhesi\u00f3n al r\u00e9gimen anterior. Incluso, y, por ejemplo, durante los a\u00f1os 50 su afiliaci\u00f3n a organizaciones del \u201cMovimiento\u201d, cu\u00e1nta gente se benefici\u00f3 de sus gajes, desde la vivienda del sindicato, a los campamentos de verano, desde el estanco a la licencia para hacer algo, y no digamos los que mordieron en los presupuestos del estado. Cu\u00e1ntos negocios pr\u00f3speros de la \u201cburgues\u00eda Boccaccio\u201d no pillaban de ah\u00ed \u2013l\u00e1stima que <strong>La Escopeta Nacional<\/strong>, de Berlanga cayera en el vodevil trivial-<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a>. Qu\u00e9 parte de las quejas expresadas contra el r\u00e9gimen eran tan solo reclamaciones de modernizaci\u00f3n en las costumbres. Todo esto debe ser recordado, no para tratar de abrir un imposible proceso sobre la limpieza de sangre, sino para comprender cu\u00e1l era, y seguir\u00eda siendo, la cultura real de nuestra sociedad. Porque es cierto que el franquismo era un Estado. Pero no es cierto que el Estado sea un conjunto de aparatos pol\u00edtico administrativos, un funcionariado y unas leyes escritas. El Estado es un ethos,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a> una cultura material que organiza la vida. Y se pueden remover las leyes escritas, cambiar el aparato de gobierno y en parte el personal funcionarial que los gestiona, pero heredar el ethos cultural existente, la corrupci\u00f3n, la inmoralidad. Es lo que nos ocurri\u00f3. Y queda, por el momento, pendiente de probar que para la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, ya que no para \u201cEl Marxismo\u201d y tampoco para el nacionalismo, imbuidos en general hasta la m\u00e9dula por la teor\u00eda liberal del Estado como conjunto de aparatos jur\u00eddicos administrativos y gubernativos, el Estado es un ethos, una cultura material de vida.<\/p>\n<p>Los l\u00edmites de nuestro movimiento democr\u00e1tico eran debidos a esa situaci\u00f3n de partida cultural. Sin negar el auge espl\u00e9ndido del mismo, expresado en la movilizaci\u00f3n en el mundo del trabajo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a>, y en el aumento exponencial de las huelgas en la fuerza del movimiento estudiantil, de Barcelona a Madrid, y de Valladolid a Granada y a Santiago de Compostela, etc; en las movilizaciones del mundo del campo \u2013las \u201cguerras\u201d de la leche, la \u201cguerra\u201d del pimiento&#8230;-. Pero precisamente por eso, y dado que no exist\u00eda una cultura progresista elaborada desde otras clases sociales, la existencia del movimiento democr\u00e1tico era fundamental para la construcci\u00f3n de un nuevo ethos, de una nueva cultura material de vida, esto es de un nuevo Estado; para la implantaci\u00f3n de las libertades.<\/p>\n<p>Mientras existi\u00f3 el partido, tuvo la reci\u00e9n creada CDC de Pujol inter\u00e9s en desarrollar una militancia que trabajase directamente entre las masas. Y tambi\u00e9n el PSC. Una vez liquidado el partido, dejaron caer sus propias militancias. La capacidad de luchar contra la oligarquizaci\u00f3n de la pol\u00edtica de una fuerza de masas, de influir en la sociedad e incluso en sus rivales es enorme.<\/p>\n<p>Tanto si se pose\u00edan las \u201cgafas\u201d culturales \u2013recibidas en la tradici\u00f3n marxista directamente desde los textos cl\u00e1sicos griegos, y a trav\u00e9s de la reelaboraci\u00f3n actualizadora de Hegel\u2026cuando el marxismo es \u201chegeliano\u201d- que permitieran entender que la creaci\u00f3n de una nueva vida cotidiana es la creaci\u00f3n de un nuevo Estado, como si se interpretaba la realidad tan solo desde la perspectiva del sentido com\u00fan democr\u00e1tico, el movimiento c\u00edvico organizado era fundamental para el ser o no ser del nuevo, eventual, r\u00e9gimen. M\u00e1s que los esca\u00f1os, que las banderas, que los partidos que ocupasen las instituciones pol\u00edtico administrativas.<\/p>\n<p>Ellos, los individuos organizados en el movimiento, eran los \u00fanicos dem\u00f3cratas. Los dem\u00e1s partidos s\u00f3lo se formaron a \u00faltima hora, recogiendo gentes que hab\u00edan permanecido pasivas durante el periodo franquista, que no hab\u00edan tenido particulares inquietudes ni quejas; franquismo sociol\u00f3gico, con la excepci\u00f3n de algunas personas \u2013no todas- de sus c\u00fapulas dirigentes, aunque previamente como siglas \u2013no todos, p.e, no CDC- existieran desde antes del fin del franquismo; partidos \u201cescoba\u201d, que recog\u00edan a quienes se desprend\u00edan de la adhesi\u00f3n pasiva al r\u00e9gimen existente solo \u201cal final de los finales\u201d.<\/p>\n<p>Una primera cr\u00edtica, ya avanzada, a la pol\u00edtica del partido es esa falta de comprensi\u00f3n de la realidad social que creaba. De las fuerzas nuevas que hac\u00eda emerger en personas que pasaban a la actividad pol\u00edtica, a protagonizar sus vidas, a aprender a vivir de otra manera y a desarrollar nuevas formas de vida y de b\u00fasqueda del sentido a la misma. No estaba en nuestra teor\u00eda el poder ver en el cambio de las costumbres de las gentes, en la transformaci\u00f3n del ethos, el factor fundamental de cambio de la pol\u00edtica, aquel que deb\u00eda ser su objeto o fin. Tambi\u00e9n en esto el eurocomunismo compart\u00eda planteamientos con la corriente opuesta a la que se enfrentaba. Gramsci era citado pero no era comprendido<\/p>\n<p>Esto no significa, no hay que confundirlo, con pensar que en el partido no hubiese entre los militantes y los cuadros no percibieran a un nivel m\u00e1s emp\u00edrico la importancia del movimiento, y que no pensasen que la pol\u00edtica del inmediato futuro deb\u00eda partir de la realidad creada, del movimiento de masas como eje fundamental. Es m\u00e1s, por experiencia, por pr\u00e1ctica pol\u00edtica, la mayor\u00eda del partido era mucho m\u00e1s que solamente renuente al abandono del \u201ctrabajo de masas\u201d como forma fundamental del hacer pol\u00edtico, tal como se ver\u00eda m\u00e1s tarde, en la sublevaci\u00f3n del partido que acab\u00f3 en la creaci\u00f3n de dos organizaciones pol\u00edticas por parte de los pol\u00edticos profesionales.<\/p>\n<p>Exist\u00eda en el partido una doble alma. Y frente a las corrientes que admit\u00edan la l\u00ednea del pacto y el eurocomunismo, cuyos cuadros luego protagonizaron la creaci\u00f3n de las facciones en que termin\u00f3 la ruptura, -pues, creo poder ya adelantarlo, mi actual valoraci\u00f3n es que eran muy semejantes, y lo siguen siendo, ahora- \u00e9sta era \u201cla otra\u201d alma. La surgida de la experiencia de un trabajo de masas hecho en lugares concretos, por militantes directos, que organizaban sociedad civil, que serv\u00edan de elemento de unificaci\u00f3n para los individuos activos de la sociedad que se organizaban como movimiento en su entorno; que organizaban embriones de hacer de otro modo dentro de la sociedad civil existente alterando las relaciones sociales en el nivel microfundamentado de la vida, que creaban un nuevo ethos. A\u00fan sin la conciencia completa de la calidad de las consecuencias emergentes de la nueva praxis, pero con sensata percepci\u00f3n de que la fuerza del partido era esa. \u201cNo lo saben, pero lo hacen\u201d. En mi opini\u00f3n es \u00e9sta el alma, la cultura que resulta valiosa hoy. No la doctrinaria del teorema pol\u00edtico y del estatismo.<\/p>\n<p>Esta forma pol\u00edtica que el partido hab\u00eda tenido que adoptar por exigencias de la militancia en la clandestinidad era mucho m\u00e1s moderna, mucho m\u00e1s funcional a la nueva sociedad emergente, alfabetizada, no campesina, con niveles t\u00e9cnicos en desarrollo, que las tradicionales formas partitocr\u00e1ticas de las otras grandes fuerzas europeas, que quer\u00edan meter a la sociedad en su organizaci\u00f3n. Porque el PSUC no era un partido de Cuadros, con la consigna en la boca y la propaganda en la mano; era un partido de lucha de masas, de creaci\u00f3n de movimiento y de servicio al movimiento y a su estabilizaci\u00f3n y crecimiento. Tampoco era un \u201cpartido colegio salesiano\u201d, con cine y diversiones sanas, esto es, con una cultura interior, potente pero desarrollada intra muros de la organizaci\u00f3n. Era un tipo de organizaci\u00f3n que no pretend\u00eda subordinar energ\u00edas existentes al lecho de Procusto de su modelo organizativo \u2013lo ser\u00edan luego las agrupaciones-, sino que serv\u00eda para permitir el desarrollo de sus capacidades y saberes a todos aquellos individuos que se organizasen en el movimiento. El Sujeto, el fin, era el Movimiento obrero, popular y democr\u00e1tico, antifranquista, y el instrumento era el partido.<\/p>\n<p>La segunda deficiencia era la tradicional forma de entender la pol\u00edtica como \u201cestrategia\u201d. Es esto precisamente lo que explica la liquidaci\u00f3n del movimiento.<\/p>\n<p>La \u201cEstrategia\u201d se basa en la ficci\u00f3n de que la historia se puede prever a partir de la ciencia y que un grupo de personas debidamente cultivadas podr\u00e1n elucidar los pasos adecuados ya en el presente para adelantar hacia una direcci\u00f3n en el futuro, estableciendo en concreto cu\u00e1les deben ser los estadios de mediaci\u00f3n. Este modo de pensar es la influencia del positivismo liberal que cal\u00f3 en el movimiento obrero tras la comuna de Paris. En concreto, en este punto, del cientifismo inherente al positivismo. Cae en la confusi\u00f3n de que la sociedad humana es semejante a la naturaleza f\u00edsica y que el saber especializado puede ayudar a prever el futuro y en consecuencia que una elite iluminada puede elaborar una pol\u00edtica que adelante paso a paso hacia sus fines, siendo capaz de establecer las mediaciones adecuadas. Que aquello que se logra y se consigue en un estadio de lucha queda ya asentado para el ma\u00f1ana. \u00cdtem m\u00e1s, que en consecuencia, el ma\u00f1ana, en lo fundamental, no dar\u00e1 sorpresas, y que por tanto, en consecuencia son previsibles para la mente providencial iluminada por los saberes de la tierra los pasos futuros a dar en pol\u00edtica. Desconoce esta ideolog\u00eda que en la historia \u2013a consecuencia de la historicidad humana- solo se puede profetizar el pasado, jam\u00e1s el futuro, porque el ser humano, la humanidad es hist\u00f3rica; y que historicidad quiere decir que el futuro est\u00e1 siempre abierto, que la actividad de los seres humanos est\u00e1 siempre operante y transforma la realidad social. Que la actividad humana es creaci\u00f3n, creaci\u00f3n de la realidad, y que la creaci\u00f3n, la praxis de algo nuevo posee consecuencias imposibles de conocer incluso para el colectivo creador. Que la actividad nueva est\u00e1 en todos los agentes sociales, los subalternos y las clases dominantes, y que nadie puede saber de las consecuencias de sus actos, sino s\u00f3lo de sus deseos o de sus principios. Y que todo esto, la historicidad del ser humano, acarrea consecuencias pol\u00edticas imprevisibles, no por la debilidad epistemol\u00f3gica de nuestras herramientas intelectuales, sino por la caracter\u00edstica ontol\u00f3gica, constitutiva de la especie, que hace que sean las relaciones sociales hist\u00f3ricas, mudables, creables, las que nos constituyan y determinen \u2013historicidad humana-.<\/p>\n<p>La ciencia social \u2013las ciencias-, que es un reducci\u00f3n anal\u00edtica, cuyos resultados son no solo sobre lo ya acaecido sino sobre una parte artificialmente construida como tal de la realidad social, debe ser sometida al sentido com\u00fan y a la experiencia o a su recuerdo. S\u00f3lo supeditada a la experiencia posee valor. Y si la ciencia explica que las causas de un acontecimiento est\u00e1n en determinados hechos, presenta la cosa como si en las condiciones de posibilidad del acontecimiento ocurrido estuviesen las causas del mismo, olvidando la creatividad permanente en todo momento de los seres humanos; y que en consecuencia se hubiese podido saber, por adelantado, de la evoluci\u00f3n de la historia si se hubiesen aferrado bien en hip\u00f3tesis tales causas. Conviene volver a la memoria, para recodar c\u00f3mo y hasta qu\u00e9 punto el fen\u00f3meno, cada fen\u00f3meno hist\u00f3rico, era imprevisto. C\u00f3mo nadie, ning\u00fan economista, -ciencia de las ciencias- previ\u00f3 hace 25 a\u00f1os que en los \u00faltimos 7 a 10 a\u00f1os iba a haber en Espa\u00f1a 4 millones de inmigrantes \u2013se pretende reducir las pensiones argumentando que es para prever lo que pasar\u00e1 dentro de 25 a\u00f1os, sin embargo-. Y de hecho las consecuencias que se le atribuyen a determinadas causas no se producen en otras sociedades sometidas a igual causalidad. Cuando volvemos sobre nuestra experiencia sabemos de la imposibilidad de prever. C\u00f3mo nadie previ\u00f3 la ca\u00edda de la URSS, ni tan si quiera la CIA. C\u00f3mo no era previsible este orden econ\u00f3mico actual ni tan siquiera sabiendo que la Trilateral hab\u00eda lanzado su \u201cm\u00f4t d\u2019ordre\u201d sobre la ingobernabilidad de las democracias ya para 1973. Ni se ha previsto lo acaecido en Egipto, en T\u00fanez, en Libia. La ciencia no pod\u00eda preverlo, porque cualquier honesto trabajo cient\u00edfico de hace unos meses sobre estos pa\u00edses lo \u00fanico que pod\u00eda registrar es lo que hab\u00eda entonces: temor, malestar y resignaci\u00f3n pasiva mayoritaria, junto a movilizaciones sectoriales minoritarias. Una vez acontecido un hecho, esto es, un cambio, un novum en la pr\u00e1ctica humana, la ciencia puede reconstruir, m\u00e1s o menos sin resto, con fundamento y valor cognoscitivo, la explicaci\u00f3n del proceso de cambio ya acaecido. No m\u00e1s. La revoluci\u00f3n rusa se produjo como consecuencia de la Primera Guerra Mundial\u2026 solo que otros varios pa\u00edses igualmente castigados por la misma no estallaron en revoluci\u00f3n. Historicidad. Es interesante observar c\u00f3mo incluso personas que saben de las caracter\u00edsticas y de la parsimonia de la ciencia, de su car\u00e1cter de modesto constructo a partir de limitaciones anal\u00edticas inexistentes en la realidad, no aplican estos criterios a la hora de plantearse la acci\u00f3n pol\u00edtica. Las ideas, valiosas en s\u00ed, laboriosamente obtenidas desde la investigaci\u00f3n producida con las debidas cautelas anal\u00edticas son convertidas en caracter\u00edstica \u201contol\u00f3gica\u201d de la realidad. Tales como \u201cla econom\u00eda es la sociedad\u201d o \u201cel estado es la ley\u201d. La econom\u00eda se convierte entonces en la variante independiente a la que se tienen que ajustar todos los otros elementos de la realidad. O la ley. Los saberes parciales que aportan se convierten entonces en ideolog\u00eda en el peor sentido del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Adelanto esto porque en la actitud, en la actividad de la otra alma del partido hab\u00eda este fondo intelectual, y creo que puedo ponerlo en claro. En concreto en aquella \u00e9poca, el paso previo a plantearse el doble viraje pol\u00edtico hacia la liquidaci\u00f3n del movimiento y hacia la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica que justificase una pol\u00edtica institucional seca, fue que en la direcci\u00f3n del partido se hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que el movimiento democr\u00e1tico y popular era demasiado exiguo para conseguir una salida que implicase la derrota clara del franquismo, y que a donde no era capaz de llegar el movimiento era preciso alcanzar mediante la negociaci\u00f3n y el pacto. Pero el movimiento democr\u00e1tico, el \u00fanico valedor de la democracia, no era ni grande ni peque\u00f1o, era el que hab\u00edamos podido organizar. Esta verdad de pu\u00f1o es casi una afirmaci\u00f3n intelectualmente mema, como el lector sabe. Pues, a pesar de eso, no estaba en vigencia. Porque se med\u00eda al movimiento seg\u00fan una vara previa que era la \u201cestrategia\u201d elaborada por la direcci\u00f3n del partido \u2013y compartida por las otras fuerzas pol\u00edticas organizadas de izquierda, cuando no considerada moderada y revisionista-; la estrategia de la \u201cRuptura Democr\u00e1tica\u201d, que ya ex ante hab\u00eda pronosticado la existencia de un movimiento de una potencia suficiente para ello, hab\u00eda dise\u00f1ado hitos y jalones al proceso \u2013Huelga General Pol\u00edtica, Acci\u00f3n Nacional, etc, etc-, hab\u00edan previsto, para el futuro, y desde el an\u00e1lisis econ\u00f3mico y como consecuencia de la modernizaci\u00f3n social, qu\u00e9 sectores se movilizar\u00edan, y en qu\u00e9 sentido etc.<\/p>\n<p>Para tanta imaginaci\u00f3n especulativa \u2013\u201cestrategia\u201d, cuento de la lechera-, el movimiento s\u00ed resultaba corto. <strong>La estrategia es el pensamiento pol\u00edtico que se plantea cada acci\u00f3n pol\u00edtica no en relaci\u00f3n con las posibilidades de la realidad, tratando de explotarlas al m\u00e1ximo desde el sano realismo, sino en funci\u00f3n de una serie de pasos futuros que se supone llevan a una meta futura.<\/strong> La estrategia trata de alcanzar a la siguiente \u201cetapa\u201d mediante alianzas con fuerzas ajenas para lo cual debe llegar a compromisos y esto le impone siempre ceder en el presente en relaci\u00f3n con sus posibilidades reales potenciales. La estrategia, la \u201cacumulaci\u00f3n de fuerzas\u201d para \u201cel futuro\u201d, el etapismo, el actuar en el presente plante\u00e1ndose el futuro especulado siempre conlleva cesiones, que ha sido uno de los males de la izquierda en general, no debe ser confundido con el ser capaz de aferrar las caracter\u00edsticas de un particular momento hist\u00f3rico, y saber darle respuesta adecuada ingeniando formas de acci\u00f3n, arraigadas a las masas movilizadas, efectivas que agoten todas las posibilidades reales de intervenci\u00f3n en el aqu\u00ed y el ahora, sin aventuras irreales, pero sin cesiones, sabiendo que el futuro no se elucubra, pero que con la acci\u00f3n presente se lo determina, porque aunque no se puede prever c\u00f3mo ser\u00e1, s\u00ed se puede afirmar que estar\u00e1 marcado por el hacer del hoy, cuyas consecuencias tampoco podemos aventurar. La estrategia siempre se ampara en la creencia de que existe la posibilidad de saber de buena tinta \u2013la ciencia- c\u00f3mo va a evolucionar la historia de la sociedad que garantiza c\u00f3mo responder\u00e1n y a qu\u00e9 se atendr\u00e1n fuerzas sociales y procesos hist\u00f3ricos en marcha. El craso error de la pol\u00edtica impuesta con mano de hierro por la direcci\u00f3n no era debido al escaso nivel teor\u00e9tico y cient\u00edfico de la misma, no mucho, sino a lo errado de su concepci\u00f3n estrategista.<\/p>\n<p><strong>4. LA INTERPRETACI\u00d3N DE LA POL\u00cdTICA.<\/strong><\/p>\n<p>Detr\u00e1s de esto, a\u00fan, y como segundo problema, se deba una determinada interpretaci\u00f3n de lo que es la pol\u00edtica, que el eurocomunismo expresaba de forma aggiornada y aparentemente novedosa, pero que era la ya sostenida por el partido como can\u00f3nica pol\u00edtica. La idea de que la pol\u00edtica regular es simplemente la acci\u00f3n generada desde las instituciones pol\u00edtico administrativas del Estado mediante la ingenier\u00eda institucional. Que el Estado son las leyes y el entramado institucional burocr\u00e1tico, cuyos l\u00edmites se pueden desdibujar -\u00bfes Estado el aparato escolar, los son los medios de comunicaci\u00f3n?- pero que se diferencia de la sociedad civil, y del ethos. Tambi\u00e9n el Estado son unos saberes t\u00e9cnicos de ingenier\u00eda, dominados por personas capacitadas.<\/p>\n<p>Como he indicado, esta interpretaci\u00f3n restrictiva del Estado y en consecuencia de la pol\u00edtica, de los medios para la misma y de las acciones a ejecutar, es de origen liberal y tiene su arraigo en la izquierda a partir de la socialdemocracia, cuyo estatismo originario \u2013Programa de Gotha- combatido por Marx es la absorci\u00f3n sin cr\u00edtica de esa ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n parte de que la \u00fanica actividad pol\u00edtica real es la que se realizaba desde los aparatos pol\u00edticos del Estado, mediante el desarrollo, desde los mismos de pol\u00edticas p\u00fablicas que interviniesen en la sociedad. Y que la fuerza pol\u00edtica que, en consecuencia, no estuviese bien colocada para ganar esa carrera, ser\u00eda una fuerza pol\u00edtica marginal.<\/p>\n<p>Desde ese punto de vista que considera que la actividad pol\u00edtica sustantiva es la que se ejecuta desde el Estado como ingenier\u00eda sobre la sociedad civil, todo lo dem\u00e1s son instrumentos, y por tanto, el propio movimiento democr\u00e1tico fue tratado como tal.<\/p>\n<p>Y de ah\u00ed la tercera cuesti\u00f3n discutible que se concluye de las anteriores es que la influencia pol\u00edtica del partido exig\u00eda que este estuviese en las instituciones pol\u00edtico administrativas del Estado a toda costa. Que a toda costa se estuviese en las mejores condiciones para abordar las siguientes etapas de la larga estrategia, y que estas condiciones no eran otras que la ocupaci\u00f3n de instituciones pol\u00edtico administrativas. Pues solo a partir del acceso al gobierno, de la implantaci\u00f3n previa del partido en los aparatos pol\u00edtico administrativos de la administraci\u00f3n local, de la influencia ganada en los cuerpos burocr\u00e1ticos mediante el acceso de militantes a esos cuerpos, mediante la integraci\u00f3n en el partido de funcionarios de los mismos \u2013esta ser\u00eda la variante m\u00e1s \u201cdensa y compleja\u201d del eurocomunismo: la \u201clarga marcha\u201d por las \u201ctrincheras y casamatas\u201d\u2026 de los aparatos del estado- ser\u00eda posible articular una pol\u00edtica. Esto daba \u201csentido\u201d a la negociaci\u00f3n, al compromiso y a la entrega del movimiento a cambio de otras cosas.<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n de esta supeditaci\u00f3n instrumentalista de todo al vivir del partido y del actividad de \u00e9ste a la instalaci\u00f3n del mismo en las instituciones gubernativas es la ideolog\u00eda del partido como fin en s\u00ed mismo, ideolog\u00eda que se concluye de la propia teor\u00eda de elites liberal positivista seg\u00fan la cual todo depende del grupo de sabios superior que saben alumbrar la luz del mundo; como en la novela de ideolog\u00eda positivista <strong>Do\u00f1a B\u00e1rbara<\/strong>, hay que salvar a Santos Luzardo para que \u00e9l alumbre el mundo y as\u00ed se salvar\u00e1 la humanidad. As\u00ed las cosas, si se salva el partido, se salva el proyecto. Es m\u00e1s. El resto no es sino medios, instrumentos para poder permitir el acceso del partido a las instancias de influencia y poder pol\u00edtico. Se puede, en consecuencia, llegar a compromisos, sacrificando lo dem\u00e1s, si esto permite que el partido acceda pronto a las instancias de poder pol\u00edtico institucional.<\/p>\n<p>Como lo explicita Jordi Borja en su art\u00edculo, esta es tambi\u00e9n la concepci\u00f3n pol\u00edtica que \u00e9l sostiene para la actualidad. La ocupaci\u00f3n del gobierno a trav\u00e9s de procesos electorales y del respeto de la rotaci\u00f3n parlamentaria -\u00bfqui\u00e9n niega esto?-, y del marco jur\u00eddico pol\u00edtico, que, seguro, no se negar\u00eda a cambiar mediante procesos democr\u00e1ticos, electorales, para realizar desde las instituciones pol\u00edtico administrativas pol\u00edticas p\u00fablicas progresistas, que ilustra mediante el ejemplo de los 7 puntos que incluye. Debemos reconocer que Jordi Borja insiste en la idea de que no basta con ser elegido mediante las urnas para que un gobierno sea considerado democr\u00e1tico. Esa \u201ccondici\u00f3n formal\u201d, debe ir acompa\u00f1ada de una segunda caracter\u00edstica, \u00e9sta <strong>sustantiva<\/strong> o \u201cmaterial\u201d \u2013seg\u00fan la palabra que \u00e9l prefiere- y este desarrollo sustantivo consiste en \u201clas pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d (p. 43).<\/p>\n<p>Para lograr esto, seg\u00fan propone, habr\u00eda que articular un movimiento c\u00edvico pol\u00edtico, constituido por diferentes sectores sociales que trate de construir una sociedad c\u00edvico pol\u00edtica (pp. 43 y 34) que tenga por objeto actuar como movimiento pol\u00edtico de presi\u00f3n que imponga esas pol\u00edticas p\u00fablicas a trav\u00e9s de representantes elegidos a los cargos institucionales. Una vez en las instancias de gobierno estos representantes vigilados por el movimiento ejecutar\u00e1n tales pol\u00edticas. Queda desestimado completamente el trabajo pol\u00edtico en la sociedad civil, a la que Jordi Borja define como un \u201cmagma incoherente\u201d.<\/p>\n<p>Insisto en que esta forma de concebir la pol\u00edtica se basaba en los mismos principios que la opuesta y tradicional, de raigambre social dem\u00f3crata, reelaborada por la can\u00f3nica estalinista durante los a\u00f1os treinta \u2013el \u201cmarxismo leninismo\u201d-. Seg\u00fan ella tambi\u00e9n el acceso al poder es el acceso al Estado entendido \u00e9ste como el conjunto de aparatos pol\u00edtico administrativos desde los que se opera el desarrollo de las pol\u00edticas p\u00fablicas, a partir de los recursos econ\u00f3micos recaudados, o pose\u00eddos al tener el Estado la titularidad sobre todos los medios de producci\u00f3n, etc. S\u00f3lo que para la tradici\u00f3n can\u00f3nica, m-l, el Estado existente, los aparatos pol\u00edtico administrativos existentes no pod\u00edan ser penetrados por su manifiesto car\u00e1cter de clase y deb\u00edan ser destruidos, instrumentando para ello \u2013un medio para un fin- un movimiento revolucionario, que los liquidase y pusiese al partido en la condici\u00f3n de ser no solo el nuevo gestor de las pol\u00edticas p\u00fablicas, sino el nuevo padre de la patria constitucional, el nuevo Sol\u00f3n de Atenas. Pero no existen las personalidades excepcionales transformadoras de la realidad hist\u00f3rica, sean individuales o colectivas. Eso es pensamiento m\u00edtico simplemente, aunque se arrope y presente con saberes laicos. Que a menudo hayamos visto c\u00f3mo las revoluciones acaban siendo controladas por minor\u00edas no significa que las revoluciones hayan sido \u201dprovocadas\u201d por minor\u00edas. Son las sociedades organizadas y movilizadas, la \u201cinmensas mayor\u00edas\u201d, no las \u201cselectas minor\u00edas\u201d \u2013orteguianas o socialdem\u00f3cratas-, las que las provocan.<\/p>\n<p>Se ha se\u00f1alado muy a menudo que la diferencia entre ambos modelos est\u00e1 en la aceptaci\u00f3n de la alternancia en el gobierno, tal y como hac\u00eda Ernest Lluch y nos lo recuerda Jordi Borja (p. 33).Pero m\u00e1s ac\u00e1 y m\u00e1s all\u00e1 de este hecho, que en el nivel te\u00f3rico de modelo, es puntual, el resto de la concepci\u00f3n de la pol\u00edtica, entendida \u00e9sta como acci\u00f3n sobre la sociedad desde los aparatos pol\u00edtico estatales, es la concepci\u00f3n liberal- positivista, acu\u00f1ada durante el primer tercio del siglo XlX. Tambi\u00e9n el liberalismo asume que la pol\u00edtica adem\u00e1s depender\u00e1 de una c\u00e1mara elegida por sufragio. Y deja fuera de su contemplaci\u00f3n la sociedad civil, que pasa a ser \u201cmagm\u00e1tica\u201d, el \u00e1mbito de la iniciativa de cada cual, el \u00e1mbito de la privacidad.<\/p>\n<p>Y desde luego, desde las instancias gubernativas centralizadas \u2013los \u201caparatos de estado\u201d- no es posible administrar y dirigir la totalidad de la sociedad civil, tal como se demostr\u00f3 en la URSS.<\/p>\n<p>Quiero volver a la historia del PSUC en su momento de implosi\u00f3n final. Porque me parece que revela hasta qu\u00e9 punto el alma inspirada en la teor\u00eda de elites, eso que ahora, pero no siempre, ha sido la forma de organizaci\u00f3n convencional que se ha dado en denominar partido, asumida por el aparato con complacencia y autoritarismo fue la que se impuso y destruy\u00f3 lo que hab\u00eda de valioso y fruct\u00edfero en el PSUC.<\/p>\n<p>Para evitar equ\u00edvocos declaro que no estoy a favor de la no organizaci\u00f3n, ni del espontane\u00edsmo. Es m\u00e1s, la historia revela que eso no existe. Donde creemos que hubo o hay acciones espont\u00e1neas, sin flujo y comunicaci\u00f3n de ideas, sin propuestas, sin mediaciones organizativas, etc, sencillamente es que nuestra falta de conocimiento, o nuestros prejuicios, nos impiden ver la organizaci\u00f3n, el orden estructurante de la praxis a partir de la propia tradici\u00f3n cultural. Y luego, as\u00ed interpretado el hecho, podemos extra\u00f1arnos, o denigrarlo o alabarlo.<\/p>\n<p>El partido ten\u00eda una doble alma, y en consecuencia un doble c\u00f3digo organizativo. El del aparato central y el de las c\u00e9lulas o grupos de trabajo. Creo que esto es mucho m\u00e1s adecuado que hablar de organizaci\u00f3n \u201cinterior\u201d y organizaci\u00f3n \u201cexterior\u201d. El aparato, adem\u00e1s, se desarroll\u00f3 deprisa desde la legalizaci\u00f3n y las elecciones. Cargos electos, cargos sindicales, estructura. Una de las primeras decisiones de la nueva \u00e9poca fue transformar las c\u00e9lulas en agrupaciones, y este cambio sustancial se argument\u00f3 de forma extravagante, sin ir al fondo de lo que se dirim\u00eda, como si se tratase solo de cambiar un nombre por otro, y arguyendo que la palabra primitiva \u2013el significante- era muy \u201cleninista\u201d, o que era un t\u00e9rmino metaf\u00f3rico, procedente de las ciencias naturales, no adecuado en consecuencia. Al asunto del cambio que acarre\u00f3 la transformaci\u00f3n organizativa, al liquidar la estructura en c\u00e9lulas hace tambi\u00e9n referencia Jordi Borja.<\/p>\n<p>La agrupaci\u00f3n era una forma organizativa territorial, y con sede \u2013la c\u00e9lula no la necesitaba, pod\u00eda reunirse en la propia empresa, en una casa. S\u00f3lo cuando se hac\u00eda alguna reuni\u00f3n de todos los militantes de un sector, un plenario, una Conferencia, era un problema el local-. En las agrupaciones las gentes que se reun\u00edan en ellas, con la excepci\u00f3n de la direcci\u00f3n de la propia agrupaci\u00f3n, ya no ten\u00edan responsabilidad org\u00e1nica, porque la liquidaci\u00f3n de las c\u00e9lulas signific\u00f3 el cese del compromiso en una tarea de masas y adem\u00e1s impuso un cambio en la zona de organizaci\u00f3n en el partido. Los militantes fueron adscritos normalmente a la agrupaci\u00f3n que hab\u00eda en el territorio donde viv\u00edan. El \u00e1mbito de militancia era la agrupaci\u00f3n, no un movimiento de masas. Si en principio el militante de agrupaci\u00f3n hubiese podido ejecutar al menos un trabajo en las asociaciones de vecinos, este mismo carec\u00eda de organicidad. Un militante pod\u00eda seguir, voluntaristamente, trabajando en ella o en su empresa, pero carec\u00eda de la posibilidad de intercambiar, de debatir, y de organizar actividad a la vez en varios lugares a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n frentista del partido. No se pod\u00eda discutir de pol\u00edtica de masas, de pol\u00edtica concreta. Aquel tipo de organizaci\u00f3n solo era funcional a las tareas de propaganda electoral, \u00fanica actividad com\u00fan a todos los afiliados posible, y que pod\u00eda ser emprendida como colectivo. Las agrupaciones se convirtieron en locales para el debate pol\u00edtico general, las ideas de los militantes no ten\u00edan posibilidad de orientar actividad.<\/p>\n<p>Pero la consecuencia no fue tan solo esta. La liquidaci\u00f3n de la estructura organizativa en c\u00e9lulas y frentes de masas signific\u00f3, hacia afuera, que nos hab\u00edamos cargado la estructura organizativa del movimiento democr\u00e1tico que, carente de la misma, se disgreg\u00f3. Esa pol\u00edtica ya no era la que interesaba al aparato, imbuido de su forma de entender la pol\u00edtica. El desinter\u00e9s por la misma hace que este cataclismo sea incluso poco considerado por muchos en su an\u00e1lisis del periodo. Pero es que seg\u00fan el modelo liberal, esa forma de hacer pol\u00edtica, al margen de las instituciones, era tan solo excepcional, y motivada por las condiciones de represi\u00f3n impuestas por el franquismo. Y ten\u00eda como objeto la protesta y la presi\u00f3n para lograr libertades, no era una forma de lucha y liberaci\u00f3n, de construcci\u00f3n de cultura en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Con el cambio de estrategia por parte de la direcci\u00f3n, con la desorganizaci\u00f3n de la militancia y la par\u00e1lisis de su trabajo de masas, la militancia perd\u00eda peso en el partido frente al aparato, frente a los cargos electos y los cargos sindicales y los equipos de t\u00e9cnicos de los que se rodeaban. La divisi\u00f3n del trabajo se desarroll\u00f3 muy deprisa.<\/p>\n<p>El crecimiento del aparato del partido hizo que muchos militantes de masas pasaran a profesionalizarse en la estructura pol\u00edtica y desarrollaran unas expectativas vitales al margen del mundo del trabajo. Para muchos de ellos era un ascenso social, era una liberaci\u00f3n material, era un acariciar poder. En aquellos momentos, en realidad, para todos ellos, pues a\u00fan se esperaba que el PSUC pudiera estar en c\u00edrculos de poder pol\u00edtico institucional en Catalunya.<\/p>\n<p>No es cierto que este fen\u00f3meno se diese solo entre los militantes con formaci\u00f3n superior. Se dio. Pero tambi\u00e9n entre militantes salidos de la f\u00e1brica, o en trabajadores t\u00e9cnicos medios e inferiores, \u2013sanitarios, maestros, en general \u201ccuerpos B\u201d de la administraci\u00f3n, etc-.Y no es cierto que todo el mundo quisiera hacer carrera. La militancia comunista de cultura convencional, que ten\u00eda gran respeto por un dirigente, no aspiraba al ascenso social, sino a encontrar sentido a su vida en la pol\u00edtica. Tampoco es cierto que todos los cargos fuesen unos \u201ctrepas\u201d. Pero s\u00ed que se constituy\u00f3 una casta pol\u00edtica. Y que la direcci\u00f3n, que tanto hablaba de la libertad y de la democracia y defend\u00eda por ello el eurocomunismo, trat\u00f3 a los militantes como los ciudadanos libres de las metr\u00f3polis tratan a los ind\u00edgenas de las colonias.<\/p>\n<p>La casta entr\u00f3 pronto en confrontaci\u00f3n interna por intereses de \u201cgremio\u201d. El aparato estaba inflacionado. Las expectativas bajo las que hab\u00eda sido creado, a pesar del ser el PSUC \u2013 16% de votos en las primeras elecciones- eran excesivas. Hab\u00eda m\u00e1s aspirantes que cargos. Sin tener en cuenta esto no se puede entender el c\u00f3mo de la explosi\u00f3n del PSUC.<\/p>\n<p>En estas circunstancias estall\u00f3 la sublevaci\u00f3n de las bases. Fue esta debida a la acumulaci\u00f3n de causas. Todos los pactos de las transici\u00f3n: el compromiso de desmovilizar, la aceptaci\u00f3n de la monarqu\u00eda, bandera, etc, y la negociaci\u00f3n con el franquismo, la liquidaci\u00f3n del partido como estructura org\u00e1nica de masas, el debate sobre el eurocomunismo \u2013era un tema muy discutido, con mucho calor, pero en s\u00ed mismo, sin las repercusiones de su aplicaci\u00f3n catastr\u00f3fica, no hubiese logrado que llegase la sangre al r\u00edo en un partido realista y de cultura de praxis- y por \u00faltimo, los Pactos de la Moncloa, en 1977. Aceptar el despido libre y una subida m\u00e1xima para los salarios de 22% frente a una inflaci\u00f3n del 44%, a cambio de promesas para el futuro que a\u00fan cuando llegasen a escribirse, -constituci\u00f3n, Estatuto de los trabajadores-, nunca se han aplicado \u2013\u201cestrategia\u201d- etc Las bases dejaron de estar bajo control. Sublevaci\u00f3n es palabra justa.<\/p>\n<p><strong>5. LA SUBLEVACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n<p>La sublevaci\u00f3n, como todo acto en la historia, no era previsible. Pero la direcci\u00f3n no present\u00f3 su dimisi\u00f3n cuando esta estall\u00f3. Argumentaba \u201csaber\u201d que aquello era lo que se deb\u00eda hacer, gracias a su mejor capacidad pol\u00edtica. Sin embargo la sublevaci\u00f3n s\u00ed fue instrumentada para el ajuste de cuentas entre los diferentes sectores de aparato.<\/p>\n<p>Ambos procesos confluyeron y terminaron en la confrontaci\u00f3n del 5\u00ba Congreso del PSUC, en el que un Comit\u00e9 Central reci\u00e9n elegido, en su primera reuni\u00f3n anulaba las decisiones congresuales y robaba el triunfo al ala anti eurocomunista que hab\u00eda salido vencedora. Se produjo la ruptura.<\/p>\n<p>Y entonces ocurri\u00f3 algo sorprendente para un militante medio que esperaba que la divisi\u00f3n hubiese sido o fuese entre una opci\u00f3n de partido organizador de masas y lucha y un partido de acuerdos e instituciones y gobierno. Lo aparentemente sorprendente era que dirigentes que hab\u00edan estado defendiendo los pactos de la Moncloa, estaban, no solo en la direcci\u00f3n entrante del PSUC, sino tambi\u00e9n en la dirigencia del nuevo PCC<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a>.<\/p>\n<p>Ambas direcciones, ambos aparatos quedaron en manos de fracciones del antiguo aparato. Quiero recalcar aqu\u00ed, que hubo en ambas organizaciones y aparatos comunistas honestos que intervinieron por sus ideales. La diferenciaci\u00f3n moral basada en la contrastaci\u00f3n \u201cemp\u00edrica\u201d con el recuerdo, no otorga ventaja a los j\u00f3venes frente a los viejos; quien escribe tiene una admiraci\u00f3n incondicional ante la moralidad intachable y la entereza \u2013y la inteligencia- de hombre sin embargo difamado como \u201cestalinista\u201d, Rom\u00e1n Serradell. Tampoco otorga ventaja moral a obreros sobre \u201cintelectuales\u201d.<\/p>\n<p>Entre los profesionales de la pol\u00edtica de ambos aparatos, en los siguientes a\u00f1os, muy, muy pocos de ellos, tan pocos como dignos, llegaron a dejar su cargo y a volver a la vida laboral, por convicci\u00f3n y sin tener que hacerlo por causas de fuerza mayor, ajenas a su voluntad.<\/p>\n<p>Ninguna de las dos fuerzas surgidas volvi\u00f3 a crear una organizaci\u00f3n basada en el micro grupo de base, org\u00e1nico del trabajo de masas, bajo el nombre que fuese, como instrumento fundamental para la militancia.<\/p>\n<p>Creo que esto puede resultar informativo a toro pasado de c\u00f3mo fueron las cosas. Y sobre qu\u00e9 es lo que hab\u00eda pasado.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 consecuencia se puede extraer de todo esto. Es el debate comunista sobre la \u201cforma partido\u201d. La organizaci\u00f3n estable es imprescindible, pero lo que convencionalmente denominamos partido es una forma perniciosa, antidemocr\u00e1tica, de organizaci\u00f3n. La organizaci\u00f3n pol\u00edtica estable, que es necesaria debe arrinconar estas formas concretas de organizaci\u00f3n, basadas en la divisi\u00f3n del trabajo entre dirigentes y bases, y justificadas en un saber solo pose\u00eddo por una minor\u00eda. Ese saber es una ilusi\u00f3n. El saber t\u00e9cnico, el conocimiento que permite la reproducci\u00f3n real de la sociedad, est\u00e1 distribuido en toda la sociedad. Y el saber esot\u00e9rico pol\u00edtico que exige una \u201cestrategia\u201d, no existe. S\u00ed existe el acervo cultural fruto de una praxis de masas, y la necesidad de dotar al movimiento de organizaci\u00f3n, pero \u00e9sta no ha de poder ser desempotrada del movimiento a voluntad de una elite de profesionales de la pol\u00edtica. La partitolatr\u00eda es el pecado parigual de la estatolatr\u00eda y adolece del mismo mal, confundir la pol\u00edtica con la acci\u00f3n ingenieril t\u00e9cnica solo ejecutable por especialistas. Pero para alcanzar esto debemos apartarnos de la cultura liberal imbuida en la izquierda.<\/p>\n<p>El cerebro y el poder ha de estar en manos de las militancias democr\u00e1ticamente organizadas. No puede ser que se trate de la democracia y de las formas de estado y de las estrategias democr\u00e1ticas y de las ideolog\u00edas democr\u00e1ticas y se pase por alto la pesada losa antidemocr\u00e1tica, olig\u00e1rquica, que acarrea esta forma de organizar la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A t\u00edtulo de resumen de la experiencia que se cierra con el quinto congreso, y valor\u00e1ndolo en funci\u00f3n del partido, puedo decir que fue un error grav\u00edsimo liquidar el movimiento, que es lo que daba valor y sentido a una fuerza pol\u00edtica popular. Que el modelo pol\u00edtico organizativo, las agrupaciones, y su pretensi\u00f3n, que el partido dejase de estar en la sociedad organizando capilarmente movimientos de masas y que pasara a ser un dispositivo que permitiese meter la sociedad en su interior, como trataba de hacer la iglesia, ya no era funcional hist\u00f3ricamente. Hab\u00eda ya demasiada cultura, el mundo civil del capitalismo del desarrollo era ya demasiado complejo y rico como para caber en una sacrist\u00eda, como para acudir al cine dominical salesiano y a sus diversiones anejas.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante me permitir\u00e9 alguna conclusi\u00f3n m\u00e1s al respecto<\/p>\n<p><strong>6. SOBRE EL EUROCOMUNISMO ITALIANO.<\/strong><\/p>\n<p>\u201c\u2026Si porf\u00edas en seguir sombras y abrazar enga\u00f1os\u201d<\/p>\n<p>Deseo referirme ahora brevemente al eurocomunismo italiano. Porque fue el modelo m\u00e1s acabado y refinado de esta pol\u00edtica y porque su decurso no traum\u00e1tico permite extraer alguna conclusi\u00f3n con m\u00e1s nitidez.<\/p>\n<p>Los dos grandes partidos que desarrollaron el eurocomunismo fueron el PCI y el PCF. Ambos partidos luchaban en pa\u00edses con reg\u00edmenes republicanos, liberal parlamentarios, de sufragio universal, con amplias libertades civiles bien asentadas y utilizadas por la ciudadan\u00eda, que hab\u00edan surgido de la Resistencia antifascista y de la correlaci\u00f3n de fuerzas de 1945, con los tanques sovi\u00e9ticos al otro lado del Elba.<\/p>\n<p>Las constituciones de estos pa\u00edses \u2013la de Francia elaborada en la inmediata posguerra hab\u00eda sido liquidada tras el golpe de estado del general De Gaulle-, no articulaban la participaci\u00f3n activa de la ciudadan\u00eda en la pol\u00edtica, un grave d\u00e9ficit democr\u00e1tico muy poco criticado, una concepci\u00f3n de los derechos y poderes del ciudadano que el republicanismo hist\u00f3rico jam\u00e1s hubiese considerado m\u00ednimamente legal o propio de su tradici\u00f3n. Pero apoy\u00e1ndose en ellas los partidos comunistas hab\u00edan creado y sosten\u00edan un fuerte apoyo social, hab\u00edan articulado, muy especialmente el partido italiano, un fuerte tejido social y cultural movilizado.<\/p>\n<p>A su vez, los estados en que se encontraba estos partidos pose\u00edan una notable capacidad de ejercicio de soberan\u00eda en econom\u00eda interior, y frente a los dem\u00e1s estados. Las pol\u00edticas impuestas por la guerra fr\u00eda manten\u00edan a los comunistas en la marginaci\u00f3n, a pesar de que hab\u00edan ocupado buena parte de la administraci\u00f3n local, y de su peso sindical etc.<\/p>\n<p>En estas circunstancias, el secretario general del PCI Berlinguer trat\u00f3 de elaborar una estrategia pol\u00edtica que permitiera al PCI impulsar una pol\u00edtica que desbloquease la situaci\u00f3n y se abriese paso hacia el socialismo. El primer avance era lograr que el partido fuese admitido en el \u00e1rea de gobierno. Para lograr ese avance propon\u00eda a la Democracia Cristiana aliarse en coalici\u00f3n en torno a un programa de reformas democr\u00e1ticas y sociales, moderado. Me he detenido con un cierto detalle en esto porque deseo que el lector registre que se trataba de lo que se denominaba una \u201cestrategia\u201d pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En 1973 en el capitalismo se hab\u00eda desencadenado una grave una grave crisis econ\u00f3mica que puso de manifiesto los l\u00edmites del modelo capitalista de la \u00e9poca. Ese mismo a\u00f1o se hab\u00eda creado la Comisi\u00f3n Trilateral, cuya finalidad era reflexionar sobre los problemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos del capitalismo. En 1975 la Trilateral lanz\u00f3 el \u00f3rdago sobre la \u201cingobernabilidad de las democracias\u201d, esto es sobre la inviabilidad de reg\u00edmenes pol\u00edtico sociales con pol\u00edticas sociales democr\u00e1ticas, contra las pol\u00edticas econ\u00f3micas de tipo keynesiano, y contra la excesiva democratizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n que se daba en algunos de aquellos reg\u00edmenes liberal parlamentarios. Thatcher primero y Reagan despu\u00e9s aparecieron en la arena pol\u00edtica. Y comenz\u00f3 la lucha a brazo partido por el vaciamiento econ\u00f3mico y democr\u00e1tico de los estados surgidos de la segunda guerra mundial. La lucha de clases impulsada por el gran capital coordinado internacionalmente. Las condiciones que se hab\u00edan dado en Europa desde 1945 a 1973, entre ellas la muy fundamental consistente en la potente integridad de la soberan\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica de los estados liberal parlamentarios, que hab\u00eda sido considerada por el eurocomunismo como elemento fijo, y sobre la que se apoyaba su estrategia, no solo no mejoraban sino que se hab\u00eda entrado en una nueva fase hist\u00f3rica y empeoraban. La estrategia elaborada perd\u00eda sus condiciones de posibilidad previstas por anticipado.<\/p>\n<p>Creo que se puede afirmar que para mediados de los 80, con las libertades en franco retroceso, los recortes del gasto p\u00fablico puestos en marcha, el enfrentamiento directo del Estado con las fuerzas populares, y el retroceso de las libertades pol\u00edticas, el modelo pol\u00edtico econ\u00f3mico y social que hab\u00eda surgido de la posguerra y sobre cuya base se erig\u00eda la estrategia eurocomunista, que pretend\u00eda ser el desarrollo l\u00f3gico del trabajo pol\u00edtico ya desarrollado desde la posguerra por aquellos PCs hab\u00eda perdido su base de sustentaci\u00f3n. Algo no previsible, y por tanto no previsto por la estrategia eurocomunista. Algo que el \u00faltimo Berlinguer hab\u00eda detectado.<\/p>\n<p>A esto se vino a sumar otro acontecimiento de enorme importancia, tampoco previsible ni previsto, ni por los partidos eurocomunistas, ni por la Trilateral, ni por la misma C\u00eda en v\u00edsperas del suceso: la crisis en barrena de la URSS y de los dem\u00e1s pa\u00edses del bloque del Este, que llevar\u00eda a su extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez desaparecido este tap\u00f3n, el capitalismo reorden\u00f3 la econom\u00eda liquidando los instrumentos interiores que los aparatos administrativos de gobierno \u2013los \u201cEstados\u201d- que permit\u00edan ejercer un grado de soberan\u00eda sobre la econom\u00eda y las finanzas; crearon nuevos instrumentos que impulsaron la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda y la falta de control sobre la circulaci\u00f3n de capitales. Adem\u00e1s en Europa se impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de instancias pol\u00edticas de decisi\u00f3n que asumieron la soberan\u00eda econ\u00f3mica de los Estados. Tras esto, est\u00e1 claro que la lucha contra las democracias, y por el recorte de las mismas, de sus instancias de redistribuci\u00f3n econ\u00f3mica, de sus libertades, de su participaci\u00f3n pol\u00edtica hab\u00edan sido rebasadas en relaci\u00f3n con los objetivos propuestos en el origen hasta cotas impensadas incluso para los dirigentes de la Trilateral.<\/p>\n<p>El keynesianismo o el conjunto de pol\u00edticas sociales y de redistribuci\u00f3n mediante el gasto p\u00fablico, que surgieron en la posguerra, hab\u00edan sido consecuencia de una correlaci\u00f3n de fuerzas, no fruto del genio y del ingenio de unos t\u00e9cnicos. Liquidada aquella correlaci\u00f3n el keynesianismo, esto es el conjunto de pol\u00edticas de recaudaci\u00f3n, inversi\u00f3n y redistribuci\u00f3n en favor de la ciudadan\u00eda y de las clase trabajadoras, desarrolladas desde el estado por t\u00e9cnicos, con independencia de la existencia de movilizaci\u00f3n democr\u00e1tica de masas han pasado a la historia.<\/p>\n<p>Los actuales estados europeos, han perdido la capacidad, incluso, de devaluar su moneda. Los m\u00e1rgenes institucionales actuales para imponer pol\u00edticas \u201ckeynesianas\u201d de redistribuci\u00f3n es nulo. Si para mediados de los 80, en mi opini\u00f3n, ya no se daban las condiciones previstas para la estrategia eurocomunista, hoy d\u00eda, en la Europa actual, bajo los reg\u00edmenes existentes, vaciados de soberan\u00eda, el eurocomunismo est\u00e1 totalmente fuera de contexto. En consecuencia, los mismos 7 puntos pol\u00edticos que nos presenta Jordi Borja como ideas fuerza que inspiren pol\u00edticas de gesti\u00f3n desde las administraciones del estado carecen de condiciones de posibilidad.<\/p>\n<p>No existen posibilidades institucionales de desarrollar pol\u00edticas keynesianas y falta la voluntad pol\u00edtica y la lucha de masas que presente cara al capitalismo financiero; que le responda de t\u00fa a t\u00fa en la lucha de clases, y luche por crear una nueva correlaci\u00f3n de fuerzas, una nueva redistribuci\u00f3n del poder real, y por romper el marco legal y el nuevo orden financiero que hoy nos atenaza. Tambi\u00e9n por cambiar una cultura material de vida, cuyo ideal de vida prestigiado est\u00e1 en el consumo individual, hoy d\u00eda inviable.<\/p>\n<p>El eurocomunismo trat\u00f3 de salir de ese empate, pero dando por supuesta y consolidada para siempre la situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Esto fue una ilusi\u00f3n. Para cuando se lanz\u00f3 la iniciativa la situaci\u00f3n hab\u00eda cambiado ya, porque la historia \u2013la historicidad humana- no para, y nuevos sujetos sociales, nuevas fuerzas econ\u00f3micas, surgidas de los acontecimientos acaecidos durante los decenios en que parec\u00eda no suceder nada, liquidaron la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>7. UN \u00daLTIMO ARGUMENTO SOBRE LA SOCIEDAD POL\u00cdTICA DE ELECTORES.<\/strong><\/p>\n<p>He discutido la propuesta pol\u00edtica de Jordi Borja, sobre la creaci\u00f3n de una sociedad pol\u00edtica de electores, para cuya fundaci\u00f3n se dirige a las fuerzas comunistas a\u00fan existentes y en concreto a las dos que proceden del PSUC. El modelo que inspira a Jordi Borja es, est\u00e1 claro, la Linke alemana. Pero se olvida de que esta fuerza pol\u00edtica es consecuencia de una previa base cultural aut\u00f3noma a\u00fan existente, la de buena parte de la sociedad de la ex RDA, cuyas expectativas de vida no son compatibles con el ethos del Estado unificado, n\u00facleo en torno al cual se han sumado los restos de la cultura creada por la SPD en otros tiempos y sectores marginales de ciudadan\u00eda lesionada por la situaci\u00f3n. Esto y la evitaci\u00f3n de toda componenda pol\u00edtica, cosa que seguramente se le debe, hasta ahora, a la influencia personal de Oscar Lafontaine, si bien a parte de los profesionales del partido parece que se les hacen los dedos hu\u00e9spedes ante la expectativa de poder pillar cargos institucionales, seg\u00fan se pod\u00eda entrever en los textos del monogr\u00e1fico publicado por <strong>Viejo Topo<\/strong> sobre la Linke hace un a\u00f1o. Por cierto, que Lafontaine pon\u00eda como ejemplo de \u201cburgos podridos\u201d a IU, o sea, a la incre\u00edble y triste historia del comunismo espa\u00f1ol y la desalmada de su direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed mi argumentaci\u00f3n ha tratado sobre la insuficiencia del modelo de Estado y de partido, hijas del liberalismo y la teor\u00eda de elites, y a la incomprensi\u00f3n de la historicidad humana que implica el creer posible adelantar estrategias \u2013sobre todo esto tratar\u00e9 de a\u00f1adir algo m\u00e1s a continuaci\u00f3n-.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n los hace imposible el tipo de organizaciones a las que Borja interpela para que asuman el modelo pol\u00edtico citado.<\/p>\n<p>Para explicar mi opini\u00f3n quiero exponer al respecto un \u201cestudio de caso\u201d, o al menos un \u201cresumen de caso\u201d. Este revela, a mi juicio, que el modelo pol\u00edtico de partido como elite, con una clase pol\u00edtica profesionalizada, que es el del PCC, el del PSUC viu, -y el de ICV, y el PSC, desde luego- imposibilita esta alternativa.<\/p>\n<p>El caso al que me refiero es el proceso de fundaci\u00f3n de Esquerra Unida i alternativa \u2013EUiA-, como fuerza anguitista en Catalunya. El proceso se produjo entre 1997 y 1998, a\u00f1o en que se constituy\u00f3 EUiA.<\/p>\n<p>Las tensiones pol\u00edticas que exist\u00edan en el seno de ICV, donde estaban en ese momento el PCC y el PSUC viu, dieron lugar a la salida de ambas organizaciones del \u00e1mbito ICV. Esta ruptura se produjo al socaire de la intervenci\u00f3n decidida en el proceso de Julio Anguita, de la cual se esperaban rendimientos importantes<\/p>\n<p>El proceso de ruptura coincidi\u00f3 con la aparici\u00f3n pol\u00edtica en escena de una masa de j\u00f3venes de las barriadas populares del cintur\u00f3n y de barriadas de Barcelona. Algunos cientos de ellos, que anunciaban que hab\u00eda una nueva generaci\u00f3n que estaba apuntando, y que como resultado de los acontecimientos vividos, sent\u00eda inter\u00e9s y deseo por incorporarse a la pol\u00edtica, y eso era posible. Esta aparici\u00f3n colectiva no hab\u00eda sido prevista por nadie; como siempre, ex post, es f\u00e1cil de explicarla, pero en aquel momento el hecho result\u00f3 una sorpresa para todos.<\/p>\n<p>Estos centenares de j\u00f3venes entend\u00edan la pol\u00edtica como participaci\u00f3n activa en movilizaciones generales de protesta, como debate sobre medidas pol\u00edticas a desarrollar desde las instituciones, y como control democr\u00e1tico de los procesos pol\u00edticos; sus aspiraciones de participaci\u00f3n se parec\u00edan a las del modelo que Jordi Borja preconiza. Rechazaban ICV por su moderantismo pol\u00edtico, y sobre todo, por su profesionalismo as\u00e9ptico, y buscaban d\u00f3nde integrarse. En principio sent\u00edan una determinada seducci\u00f3n en la lejan\u00eda hacia la figura de Julio Anguita, porque identificaban la figura de Anguita con sus propias aspiraciones y formas de entender la pol\u00edtica. El hecho de que el coordinador de IU apoyase \u2013en realidad, propulsase- les animaba y enfervorizaba. Pero no asum\u00edan las ideas concretas de Anguita \u2013desconocidas, m\u00e1s all\u00e1 de su frase sobre el \u201cprograma\u201d, etc-, sino que cre\u00edan que su sentir era recogido por aquel.<\/p>\n<p>Las circunstancias hicieron que fuera el PCC la fuerza pol\u00edtica que organizara en su entorno este brote de movimiento generacional. Dos fueron las razones. El PCC ten\u00eda unas juventudes activas y muy movilizadas gracias a la direcci\u00f3n de Fidel Lora, un dirigente nada convencional o de aparato .\u00c9ste hab\u00eda sido elegido como diputado al parlament en 1996, y aprovech\u00f3 el recurso para organizar numerosas acciones movilizadoras. Su comportamiento gener\u00f3 una interesante actividad entre los j\u00f3venes. Este mismo comportamiento y el hecho de haber llegado a ocupar un esca\u00f1o sin ser hombre de aparato hicieron que fuese defenestrado en su momento<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a><\/p>\n<p>En aquella situaci\u00f3n, las juventudes del PCC estaban en condiciones de conectar con la nueva realidad juvenil emergente en las barriadas. Ayudaba tambi\u00e9n a ello la existencia de materiales sobre democracia radical como autoorganizaci\u00f3n popular y creaci\u00f3n de un movimiento, que hab\u00edan sido aprobados por el 9\u00ba congreso del PCC. Para la \u00e9poca ya no eran los textos del congreso vigente, el 10\u00ba en el que se hab\u00eda aprobado la uni\u00f3n con IC. Los materiales con todo no hab\u00edan sido \u201ccondenados\u201d. S\u00f3lo ignorados y descartados t\u00e1citamente. Lo cierto es que hab\u00edan sido elaborados y aprobados en un periodo en el que el PCC se encontraba en profundo desconcierto, tras su salida de IC, y el hundimiento de los pa\u00edses del Este. Y aunque aprobados, nunca orientaron la actividad cotidiana impulsada desde la direcci\u00f3n, orientada a conseguir por todos los medios formas que permitiesen alcanzar representaci\u00f3n institucional en las elecciones locales y auton\u00f3micas, y peso en el aparato del sindicato, ni orientaron los debates internos de la direcci\u00f3n del partido, fijados en torno a la posibilidad de aliarse, y en qu\u00e9 grado era posible y aceptable para la militancia, con el PSC. Pero entre las juventudes segu\u00edan teniendo un predicamento. Estos materiales trataban de proponer una opci\u00f3n pol\u00edtica de trabajo de organizaci\u00f3n capilar estable en la sociedad civil, como forma de lucha. Pero fueron interpretados por sus j\u00f3venes lectores en clave de organizaci\u00f3n de base electoral, estilo la que propone Jordi Borja<\/p>\n<p>Todo esto hizo que el proceso de constituci\u00f3n de EUiA generase una expectaci\u00f3n real entre sectores de j\u00f3venes potencialmente activos, muchos de ellos universitarios, y que fuese el PCC el que acumulase ese plus inesperado.<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n del PCC consider\u00f3 \u00fatil la simpat\u00eda y la movilizaci\u00f3n en su entorno, pues le daba mayor fuerza a\u00fan para poder optar a la direcci\u00f3n de la nueva coalici\u00f3n. Pocos meses antes de la asamblea constituyente salt\u00f3 la noticia. Anguita hab\u00eda decid\u00eda que la direcci\u00f3n estuviese en manos del aparato del PSUC viu, y amenazaba con retirarse del proceso si surg\u00eda otra alternativa. Las otras peque\u00f1as fuerzas de la coalici\u00f3n \u2013Pasoc, procedentes del PSOE, colectivos libertarios, anarquistas, Esquerra alternativa y POR, trotskistas- que hasta entonces se hab\u00edan mantenido en intimidad c\u00f3mplice y complaciente con el PCC que se configuraba como la fuerza mayor, viraron en redondo y se posicionaron con Anguita y el PSUC viu, la nueva luz.<\/p>\n<p>En el congreso fundacional, que era una asamblea abierta con casi mil quinientos asistentes, el PCC se pleg\u00f3 a ello e incluso se enfrent\u00f3 contra quienes de entre los potenciales j\u00f3venes militantes trataban de organizar la protesta. Ante su corona de posibles activistas, EUiA escenificaba el pucherazo por arriba.<\/p>\n<p>La coalici\u00f3n liquid\u00f3 as\u00ed su potencial activo futuro, el verdadero capital pol\u00edtico que hab\u00eda generado. Aquellos sectores de j\u00f3venes movilizados que estaban haciendo su aproximaci\u00f3n al mundo de la pol\u00edtica fueron quemados. Eran un instrumento de los partidos y no al rev\u00e9s. No fue solo el PCC el que mostr\u00f3 desinter\u00e9s por el activo nuevo. Tambi\u00e9n los anguitistas y el propio Anguita. \u00c9ste \u00faltimo, a trav\u00e9s del prestigio que hasta esa fecha ten\u00eda, pod\u00eda haber llegado a tener de su parte a los j\u00f3venes, dando tiempo al tiempo y aceptando lo que ellos planteaban como forma correcta de hacer pol\u00edtica. Que las bases deciden y los aparatos obedecen. Pero no era este el sentir de lo que deb\u00eda ser la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>EUiA, que hubiera podido ser una fuerza movilizadora con arraigo peque\u00f1o pero real, el \u00fanico en la nueva generaci\u00f3n emergente, qued\u00f3 sin bases movilizadas y sin el arrimo clientelar, de poder y de propaganda, que confiere el acceso al poder institucional, cuando la pol\u00edtica no es m\u00e1s que lucha por el acceso al mismo, y que segu\u00eda en manos del otro grupo sindicado de profesionales de la pol\u00edtica en la izquierda, el de ICV.<\/p>\n<p>Tampoco fueron menos instrumentalistas los otros grupos minoritarios, preocupados, como los otros dos partidos en el acceso a la representaci\u00f3n. Todo se movi\u00f3 pensando ya en las futuras listas electorales.<\/p>\n<p>La maniobra tuvo como componentes tanto los intereses profesionales de la clase pol\u00edtica, o elite profesional, que se concretaba en el ir al grano de las direcciones de los partidos, como el pretencioso saber ex ante y desde fuera lo que conviene, como consecuencia de sentirse iluminado por la luz de la ciencia. Este caso es una versi\u00f3n concreta m\u00e1s del modelo sobre el que reflexionamos, y que en una variante hist\u00f3rica se denomin\u00f3 \u201ceurocomunismo\u201d.<\/p>\n<p>El sainete acab\u00f3 en un fracaso de sobresaliente cum laude. Y de nuevo hubo que volver a pactar con ICV, de aparato a aparato, la conjunci\u00f3n de ambos n\u00facleos en una misma colaci\u00f3n electoral. El chasco no hizo que las direcciones fueran removidas. Por el contrario, al menos en el PCC, fueron los cuadros y militantes que se hab\u00edan manifestado contra el proceder pol\u00edtico maniobrero y\/o hab\u00edan pedido la dimisi\u00f3n del secretario general en sede de ejecutivo, los que dos a\u00f1os despu\u00e9s ya no estaban. En su conjunto los diversos grupos dirigentes que hab\u00edan encabezado la maniobra desde las distintas fuerzas pol\u00edticas, \u2013\u201cMadrid\u201d verboso, PSUC viu, PCC-, aprobaban hacia nuevas singladuras, y, tal como aconseja el nuevo testamento, dejaban que los muertos enterrasen a los muertos.<\/p>\n<p>Nuevamente y como resumen. Al igual que sucedi\u00f3 con el PSUC, las maquinarias de las organizaciones que hoy denominamos partidos, sean grandes o peque\u00f1os, est\u00e1n gobernadas por una clase pol\u00edtica profesional que hace valer sus intereses particulares y adem\u00e1s se lo justifica mediante la teor\u00eda de elites en alguna de sus versiones, y no est\u00e1n dispuestas a convertirse en medios subordinados a unas bases ciudadanas. Aceptan de buen grado instrumentalizarlas, pero no ser sus delegados.<\/p>\n<p>Estas fuerzas, verdaderos sindicatos de profesionales de la pol\u00edtica no son funcionales al proyecto que Borja propone.<\/p>\n<p>Las \u00fanicas experiencias de candidaturas al servicio de un colectivo de ciudadanos politizados se dan en algunas localidades de Catalu\u00f1a y Espa\u00f1a. Estas experiencias han construido mecanismos de rotaci\u00f3n que permiten controlar el proceso y se han erigido sobre culturas muy democratistas. No han salido del nivel local. Por lo dem\u00e1s el voto que reciben, que les permite tener concejal\u00edas, depende del trabajo que esas bases de afiliados hacen entre las gentes, los movimientos y los problemas de cada localidad, movimientos de parados, problemas de vivienda, etc. Es el trabajo en la sociedad civil lo que explica el voto de otros ciudadanos. La sociedad pol\u00edtica por s\u00ed sola, los programas, no lograr\u00edan eso.<\/p>\n<p>Se da adem\u00e1s entre los grupos que organizan estas experiencias el apunte de una conciencia sobre la necesidad de elaborar una nueva cultura pol\u00edtica dentro de una nueva cultura general de vida, y el saber que ellos lo pretenden y lo son en ciernes.<\/p>\n<p>Estas colectividades ciudadanas tienen que defenderse de los intentos de instrumentalizaci\u00f3n por parte de peque\u00f1as fuerzas y nuevas candidaturas de \u00e1mbito general, siempre a la caza.<\/p>\n<p>La existencia de estas candidaturas su extensi\u00f3n, es muy interesante. Su, car\u00e1cter democr\u00e1tico y su transparencia, la experiencia que generan las convierte en una escuela de pol\u00edtica y de politizaci\u00f3n permanentes. Por s\u00ed mismas con todo no podr\u00e1n constituirse en una nueva fuerza pol\u00edtica, ni aunque se multipliquen. Una nueva fuerza pol\u00edtica de masas, verdadera, de car\u00e1cter democr\u00e1tico, solo puede surgir, entre nosotros, al igual que en cualquier otro lugar, como resultado del surgimiento de un movimiento de masas, de la movilizaci\u00f3n de vastos sectores de nuestra sociedad. Si eso se da, estas iniciativas, sus formas de hacer, sus saberes, etc, ser\u00e1n muy valiosas y desempe\u00f1ar\u00e1n un papel de relieve junto a otras iniciativas reales existentes. Pero, de haber un proceso creador de una nueva izquierda democr\u00e1tica, esto es basada en el demos, no literaria o trucada, no vanguardista, \u00e9ste habr\u00e1 de surgir de la movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De ser as\u00ed, ser\u00e1 entonces cuando se deba discutir sobre las caracter\u00edsticas adecuadas de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica org\u00e1nica a tal movimiento.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <strong>M.A.R.X., m\u00e1ximas aforismos, reflexiones\u2026<\/strong>Edici\u00f3n a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Ed El Viejo Topo, B., p\u00e1g 213<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> El Viejo Topo, febrero de 2011.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>Ver la <strong>Antolog\u00eda de Antonio Gramsci<\/strong> , de Sacrist\u00e1n publicada en 1970 en M\u00e9xico, Ed. Siglo XX, y luego reproducida en Espa\u00f1a. Y el escrito sobre el pensamiento de Antonio Gramsci, redactado en 1967, <strong>El orden y el tiempo<\/strong>, hoy editado en Trotta, M, 1998. Giulia Adinolfi tradujo y public\u00f3 <strong>Divina Mimesis<\/strong>, de Pasolini y fue siempre lectora atenta del mismo, y de Carlo Ginzburg, etc. Sab\u00eda entender a Gramsci desde Hegel y recomendaba a sus alumnos leer el cap\u00edtulo 5 de la <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong>. Sus \u00faltimos trabajos, ya enferma, fueron sobre las subculturas femeninas, en clave comunista gramsciana.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>Georg Lukacs, <strong>Conversaciones con Lukacs<\/strong>, Ed Alianza 1967 Entrevista hecha al viejo marxista por Leo Kofler, Wolfgang Abendroth y Heiz Holz, en 1967; se puede encontrar hoy en versi\u00f3n electr\u00f3nica en Losarbolesdefarenheit.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, \u201cRespuesta a Daniel Lacalle\u201d en <strong>Materiales<\/strong>, n\u00ba 8, pp. 143, 144<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Publicado por Ed. Materiales, Barcelona, 1978. Con pr\u00f3logo de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>La compra a precios protegidos de cereales, por los \u201csindicatos agrarios\u201d, que no \u201cmiraban mucho\u201d la calidad del producto comprado. La tolerancia al peque\u00f1o estraperlo (no digamos al grande, organizado por los mismos altos cargos de la CAT, y los directores locales del abastecimiento de las grandes y peque\u00f1as localidades) la necesaria consecuci\u00f3n de certificados de buena conducta, de no ser desafecto al r\u00e9gimen, extendidos por el \u201cMovimiento\u201d (\u201cGracia que espero alcanzar de su recto proceder\u201d), o por los curas etc. para encontrar trabajo e incluso, en la primera \u00e9poca, para trasladarse de localidad. La entrega de los puestos de trabajo buenos \u2013fresadores, torneros, administrativos de banca- a personas de familias \u201cafectas\u201d; de ah\u00ed el extraordinario m\u00e9rito de la penetraci\u00f3n del movimiento en SEAT o PEGASO, en los astilleros, cuyo personal cualificado entraba mediante diversas \u201crecomendaciones del alma\u201d\u2026 o en la banca; desde luego, en la funci\u00f3n p\u00fablica&#8230;A parte el control ideol\u00f3gico de la iglesia, protegida por el estado de quien recibi\u00f3 el predominio del aparato escolar. Todo esto crea una cultura material de vida, un pensamiento vivido. No movido por la \u201cFormaci\u00f3n del Esp\u00edritu Nacional\u201d, por la ideolog\u00eda pol\u00edtica oficial, sino por el vivir.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Una variante de ese modelo es la de Hans Kelsen; Kelsen en su estudio famoso, <strong>Teor\u00eda general del <\/strong>Estado, Eds. Coyoac\u00e1n, M\u00e9xico, 2005, parte de una leg\u00edtima reducci\u00f3n anal\u00edtica operada sobre la idea de Estado liberal, y restringe el Estado al cuerpo org\u00e1nico de leyes que obedece a un mismo principio jur\u00eddico unitario. Esto le permite elaborar un iluminador estudio sobre la ley. Pero luego, sin \u201crecordar\u201d que su trabajo descansa sobre una previa reducci\u00f3n anal\u00edtica, esto es a una separaci\u00f3n artificiosa de la ley respecto de las dem\u00e1s realidades que componen la vida social, al referirse a la realidad concreta, emp\u00edrica, total, pr\u00e1ctica, del Estado, mantiene su reducci\u00f3n anal\u00edtica de forma no menos estupenda. Y lo que sobre la ley es muy ilustrativo, sobre el Estado es muy pobre.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Los datos var\u00edan mucho a pesar de reconocer todos la amplitud del movimiento, que en contrapartida y durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n tuvo m\u00e1s de 60 muertos de bala \u2013la transici\u00f3n pac\u00edfica-. Seg\u00fan datos de El Diario vasco, -internet- En 1970 hubo en Espa\u00f1a 1595 huelgas. En 1975, hubo en Espa\u00f1a 3156 huelgas, y en 1976 m\u00e1s de 17 000 huelgas\u2026La OIT da cifras menores pues solo recoge las huelgas de las que le llegaron datos, y no las recogidas en la prensa.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a>Me permito un recuerdo personal de un mitin en el Palau del Sports, preparatorio de la creaci\u00f3n del PCC, en la que intervino \u00c1varez Sol\u00eds. Habl\u00f3 tambi\u00e9n quien ser\u00eda luego secretario del PCC, dirigente del Baix Llobregat, y su intervenci\u00f3n me llev\u00f3 a aplaudir con calor. Un viejo militante obrero, del Baix Llobregat, bajito, grueso y carente de alg\u00fan diente, que estaba sentado a mi lado, y que hab\u00eda permanecido en silencio durante todo el mitin, me dijo con serenidad, de forma parca y comedida no exenta de sarcasmo, al comentar las frases encendidas del dirigente, que aquel dirigente hab\u00eda estado defendido los pactos de la Moncloa, y a\u00f1adi\u00f3 un comentario con el que insinuaba que eso era m\u00e1s general y que nada estaba claro. Ignoro el nombre de aquel camarada desilusionado y triste, que luego vi en alguna ocasi\u00f3n militando en el PCC. Hab\u00eda militantes de base del PSUC que ten\u00edan una percepci\u00f3n de lo que pasaba diferente a la de quien esto escribe.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a>La elecci\u00f3n de Fidel Lora como diputado fue resultado de una conjunci\u00f3n de diversos azares. Para 1996 el PCC hab\u00eda vuelto a formar coalici\u00f3n electoral con ICV. En la elaboraci\u00f3n de las listas electorales para el Parlament de Catalunya, el PCC fue relegado por la direcci\u00f3n de ICV al und\u00e9cimo puesto de la lista de Barcelona. Este puesto, a priori, no ten\u00eda posibilidades de salir elegido y la acci\u00f3n era un desaire. La direcci\u00f3n del PCC decidi\u00f3 a su vez desairar el desaire, y en vez de nombrar un candidato entre su dirigencia, eligi\u00f3 al secretario de sus juventudes, un muchacho de barrio con carisma, inteligencia y gancho entre sus iguales, universitario, pero que, en consecuencia, no pose\u00eda las caracter\u00edsticas habituales requeridas para ser un miembro in pectore de futuras direcciones; era verdaderamente un dirigente juvenil, no un cuadro de las juventudes de un PC preparado para el escalaf\u00f3n. En las elecciones la coalici\u00f3n recibi\u00f3 un voto muy superior al esperado y Fidel Lora fue elegido parlamentario, para sorpresa de todos y chasco de muchos, tanto entre los propios como entre los extra\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debate con Jordi Borja 1. 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