{"id":15475,"date":"2024-05-05T05:00:02","date_gmt":"2024-05-05T04:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15475"},"modified":"2024-05-05T00:00:15","modified_gmt":"2024-05-04T23:00:15","slug":"entrevista-a-luis-gonzalez-reyes-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15475","title":{"rendered":"Entrevista a Luis Gonz\u00e1lez Reyes (I)"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00abNo es un mito hablar de colapso ecol\u00f3gico. Decir que es un mito es negacionismo.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Luis Gonz\u00e1lez Reyes trabaja en temas relacionados con el ecologismo, la econom\u00eda y la pedagog\u00eda. Es socio de Gar\u00faa, mienbro de Ecologistas en Acci\u00f3n y responsable de educaci\u00f3n ecosocial en FUHEM. Participa en varias experiencias justas y resilientes como Entrepatios (vivienda), El Arenero (crianza) y Las Carolinas (alimentaci\u00f3n). Es coautor de <i>En la espiral de la energ\u00eda. <\/i>Recientemente ha publicado en Icaria, junto a Adri\u00e1n Almaz\u00e1n, <i>Decrecimiento: del qu\u00e9 al c\u00f3mo. <\/i>Centramos en este \u00faltimo libro nuestra conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/decrecimiento-del-que-al-como-propuestas-para-el-estado-espanol.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-14043 alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/decrecimiento-del-que-al-como-propuestas-para-el-estado-espanol.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/decrecimiento-del-que-al-como-propuestas-para-el-estado-espanol.jpg 626w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/decrecimiento-del-que-al-como-propuestas-para-el-estado-espanol-190x300.jpg 190w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Enhorabuena por vuestro reciente libro. \u00bfQu\u00e9 debemos entender por decrecimiento?<\/b><\/p>\n<p>Nuestra propuesta decrecentista se basa en un pu\u00f1ado de ideas fuerza.<\/p>\n<p>En primer lugar, como resulta evidente por el t\u00e9rmino, la reducci\u00f3n del consumo material y energ\u00e9tico hasta los marcos ecol\u00f3gicamente viables. Pero la reducci\u00f3n de la esfera material de la econom\u00eda no implica una reducci\u00f3n de toda la econom\u00eda. Es m\u00e1s, la econom\u00eda que cuida los ecosistemas y las personas tendr\u00eda que crecer en volumen y complejidad.<\/p>\n<p>La segunda idea es relocalizar y diversificar la econom\u00eda. No existe ning\u00fan sustituto del petr\u00f3leo que permita mantener el actual modelo de transporte masivo, a largas distancias y en tiempos breves, de personas, mercanc\u00edas e informaci\u00f3n. Esta relocalizaci\u00f3n implica la necesidad de diversificar las actividades econ\u00f3micas para poder satisfacer las necesidades humanas en cercan\u00eda.<\/p>\n<p>La tercera propuesta es la integraci\u00f3n del metabolismo social dentro del ecosist\u00e9mico. Los ecosistemas son mucho m\u00e1s poderosos y resilientes que el capitalismo industrial. Si los ecosistemas centran su esfuerzo no en el crecimiento, sino en el cierre de ciclos usando energ\u00eda solar, maximizando la diversidad y con altas tasas de cooperaci\u00f3n, tendr\u00eda l\u00f3gica que las econom\u00edas humanas traten de hacer lo mismo. Lo anterior significa que las sociedades humanas dediquen el grueso de su esfuerzo productivo al sector primario bajo el paradigma agroecol\u00f3gico, pues ni el sector secundario ni el terciario son capaces de satisfacer este imprescindible cierre de ciclos. Un corolario de esta idea que es que, aunque podemos ayudar y catalizar la regeneraci\u00f3n ecosist\u00e9mica, la naturaleza puede hacerlo perfectamente sin el concurso humano. Es m\u00e1s, el grueso del trabajo lo hace y har\u00e1 sin participaci\u00f3n humana. La principal contribuci\u00f3n ecol\u00f3gica de una econom\u00eda decrecentista no es la regeneraci\u00f3n de los ecosistemas, sino articular una econom\u00eda que no los destruya.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, sugerimos la integraci\u00f3n de la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n en una sola unidad econ\u00f3mica. No se deben desligar unos trabajos de otros, ya que ambos se encuentran indisociablemente unidos. Es m\u00e1s, el trabajo de reproducci\u00f3n es la condici\u00f3n de posibilidad de todo trabajo de producci\u00f3n y de la vida en general. A esto hay que a\u00f1adir que es de justicia repartir esos trabajos entre los distintos g\u00e9neros, rompiendo su desigual distribuci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>La pen\u00faltima propuesta es la redistribuci\u00f3n fuerte de la riqueza inter e intra territorios con criterios de justicia global. Esto implicar\u00eda medidas como expropiaciones a los grandes patrimonios, implantaci\u00f3n de una renta b\u00e1sica de las iguales, pol\u00edticas impositivas fuertemente redistributivas, reparto del empleo, etc. En el plano internacional hablar\u00edamos de restituci\u00f3n de las deudas ecol\u00f3gicas o coloniales, por ejemplo. Es decir, que los colectivos sociales que deben decrecer en mayor medida son las \u00e9lites.<\/p>\n<p>Finamente, pero no menos importante: aumentar la autonom\u00eda econ\u00f3mica de las personas. Para conseguir las transformaciones expuestas no basta con reasignar trabajos es adem\u00e1s necesario terminar con el trabajo asalariado como el eje fundamental de organizaci\u00f3n de las relaciones sociales. Para ello es imprescindible avanzar en el control social de los medios de producci\u00f3n en un proceso de desalarizaci\u00f3n y sustraer del mercado cada vez m\u00e1s actividades desmercantilizando nuestras vidas. Eso requiere defender y reconstruir bienes comunes que permitan una nueva organizaci\u00f3n de la subsistencia.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 del \u00abqu\u00e9 al c\u00f3mo\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>Porque en el libro abordamos qu\u00e9 pol\u00edticas habr\u00eda que poner en marcha en sectores clave de la econom\u00eda productiva espa\u00f1ola, como el transporte, el turismo, las finanzas, la energ\u00eda, la alimentaci\u00f3n o la gesti\u00f3n de residuos, pero somos conscientes de que eso no es suficiente. Tambi\u00e9n es necesario plantear c\u00f3mo vamos a conseguir que se pongan en marcha, c\u00f3mo vamos a articular las luchas sociales que las hagan realidad.<\/p>\n<p><b>Las p\u00e1ginas del ensayo, as\u00ed lo afirm\u00e1is, no tienen la pretensi\u00f3n de construir un programa de gobierno ni un manual de instrucciones. Hay que entenderlo, se\u00f1al\u00e1is, como fermento o semilla. Fermento o semilla, \u00bfde qu\u00e9?<!-- Esta podr\u00eda ser una pregunta a quitar para entrar en caracteres. --><\/b><\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n es que sean un fermento que ayude a continuar las reflexiones y luchas sociales que nos aproximen a sociedades que sean justas, democr\u00e1ticas y sostenibles. Por justas, entiendo aquellas que permiten a todas las personas que habitan el planeta satisfacer sus necesidades, no solo las de subsistencia, sino tambi\u00e9n las de entendimiento, participaci\u00f3n, creaci\u00f3n o libertad.<\/p>\n<p>Por democr\u00e1ticas, no me refiero a capacidad de elecci\u00f3n de personas que nos representen, sino una capacidad de decisi\u00f3n mucho m\u00e1s profunda que solo se puede articular a partir de autonom\u00eda en la satisfacci\u00f3n de nuestras necesidades del mercado y del Estado a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>Finalmente, sostenibilidad ser\u00eda la que surge de la integraci\u00f3n arm\u00f3nica del metabolismo humano con el funcionamiento de la trama de la vida.<\/p>\n<p><b>Sosten\u00e9is que para cualquier orden social con pretensiones de supervivencia en el tiempo es obligatorio terminar trabajando bajo el paradigma de la sostenibilidad. \u00bfQu\u00e9 paradigma es ese? \u00bfLa sostenibilidad no es m\u00e1s bien una ilusi\u00f3n?<!-- Posible pregunta a recortar. --><\/b><\/p>\n<p>La sostenibilidad a la que nos referimos no es la de la econom\u00eda capitalista, ni la del metabolismo industrial. Tampoco la de los sistemas basados en la dominaci\u00f3n. Hablamos de la sostenibilidad de las sociedades humanas en el tiempo, lo que pasa inevitablemente por la sostenibilidad de la trama de la vida, de la que formamos parte y dependemos. Y esta sostenibilidad solo puede pasar porque la parte (las sociedades humanas) se adapten al funcionamiento del todo (el conjunto de la vida), del mismo modo que nuestro cuerpo no se adapta al funcionamiento de las c\u00e9lulas del h\u00edgado, sino al rev\u00e9s. Esto implica un metabolismo centrado en intentar cerrar los ciclos de la materia usando b\u00e1sicamente energ\u00edas solares, maximizando la diversidad y fomentando los mecanismos de coordinaci\u00f3n para garantizar el funcionamiento del conjunto de los ecosistemas.<\/p>\n<p><b>Dedic\u00e1is un primer apartado del libro a la situaci\u00f3n en la que estamos. Como vosotros mismos advert\u00eds no es el foco de vuestro trabajo en esta ocasi\u00f3n, pero \u00bfestamos viviendo en vuestra opini\u00f3n el colapso de la civilizaci\u00f3n industrial y del capitalismo global? \u00bfEs un mito hablar del colapso ecol\u00f3gico?<\/b><\/p>\n<p>Los colapsos ecol\u00f3gicos est\u00e1n sobradamente documentados en la historia de la Tierra. Tambi\u00e9n tiene un alt\u00edsimo grado de consenso cient\u00edfico que estamos viviendo una de las grandes p\u00e9rdidas de biodiversidad de la historia de la vida y un cambio clim\u00e1tico muy importante. No es un mito hablar de colapso ecol\u00f3gico. Decir que es un mito es negacionismo. Pero no solo son reales los colapsos ecol\u00f3gicos, sino que tambi\u00e9n lo son los sociales, como ha mostrado con profusi\u00f3n la historia humana.<\/p>\n<p>Si nos tomamos en serio el hecho de que todo proceso econ\u00f3mico descansa sobre una serie de requerimientos materiales y energ\u00e9ticos y, adem\u00e1s, toda sociedad es ecodependiente; lo que parece evidente es que ning\u00fan orden social, tampoco el capitalismo industrial globalizado, puede mantenerse si requiere m\u00e1s cantidad de energ\u00eda y materiales, y con unas determinadas cualidades, de la que se encuentra a su disposici\u00f3n. Simplemente es imposible sostener la Globalizaci\u00f3n y la sociedad industrial sin el concurso masivo de combustibles f\u00f3siles. Tampoco si degrada los ecosistemas hasta hacerlos inservibles para la necesidad de expansi\u00f3n del capital, como est\u00e1 sucediendo.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, la energ\u00eda, los materiales y las funciones ecosist\u00e9micas disponibles configuran los l\u00edmites de lo posible y ese l\u00edmite se est\u00e1 estrechando haciendo inviable el orden socioecon\u00f3mico del siglo XX. Dentro de ese marco, los seres humanos configuramos nuestras organizaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales. De haber un determinismo ambiental ser\u00eda de lo que no se puede hacer, no de lo que es posible realizar dentro de lo factible.<\/p>\n<p><b>Pero, \u00bfqu\u00e9 significa colapsar?<\/b><\/p>\n<p>Entiendo por colapso social el desmoronamiento del orden pol\u00edtico, econ\u00f3mico y cultural que da paso a una situaci\u00f3n abierta en la que surgen m\u00faltiples \u00f3rdenes nuevos y en la que, eventualmente, alguno de ellos se puede convertir en hegem\u00f3nico. Este desmoronamiento no tiene que ser total. Por ejemplo, el colapso del capitalismo global puede no implicar el fin del Estado, pero s\u00ed una transformaci\u00f3n profunda de \u00e9ste para adaptarse a los nuevos \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>Un elemento central de este desmoronamiento es que se produzca una p\u00e9rdida r\u00e1pida en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, pero lenta en vitales, de la complejidad social. Ojo, hablo de complejidad social y no de ecosist\u00e9mica, que puede seguir una trayectoria opuesta.<\/p>\n<p>Un colapso social no es una crisis, que ser\u00eda una situaci\u00f3n de la que el sistema saldr\u00eda con caracter\u00edsticas esenciales parecidas a como empez\u00f3 y no habr\u00eda una p\u00e9rdida de complejidad importante.<\/p>\n<p>El colapso no es una suerte de determinismo energ\u00e9tico, material o ecol\u00f3gico. El contexto que se abre es el de una biosfera da\u00f1ada y un clima m\u00e1s inh\u00f3spito para el ser humano, el de una menor disponibilidad energ\u00e9tica y material, y unas nuevas fuentes energ\u00e9ticas mayoritarias de caracter\u00edsticas muy distintas a los f\u00f3siles. No obstante, de ah\u00ed no se deduce que nos vayamos a encaminar hacia un determinado orden social, ya sea \u00e9ste m\u00e1s liberador o m\u00e1s autoritario que el actual. A un tipo y cantidad de energ\u00eda y materiales, y a un grado de salud de los ecosistemas, no les corresponde matem\u00e1ticamente un tipo de organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p><b>Tampoco es un episodio puntual.<\/b><\/p>\n<p>En efecto, el colapso tampoco es un episodio puntual, una gran conflagraci\u00f3n a partir de la cual todo lo que hemos conocido cambia y se hunde. El colapso es un proceso y no un episodio. Un proceso que ser\u00e1 desigual en el tiempo y en el espacio. Habr\u00e1 momentos y territorios de cambio m\u00e1s r\u00e1pido, otros m\u00e1s lentos, e incluso se producir\u00e1n momentos de recuperaci\u00f3n temporal del orden pret\u00e9rito.<\/p>\n<p>En ocasiones se dice que ya hay muchas sociedades que han colapsado o que viven en un colapso constante. Creemos que esto no es el colapso del capitalismo industrial global, sino su forma de funcionamiento, que requiere de la existencia de territorios de sacrificio. Estos espacios de degradaci\u00f3n socioambiental han permitido que el sistema, como un todo, haya gozado de buena salud general hasta hace poco. El colapso del sistema es cuando este empieza a dejar de funcionar. Es cierto que estos dos procesos, las degradaciones territoriales y el colapso general, est\u00e1n relacionados, pues son esas degeneraciones socioecol\u00f3gicas parciales las que terminan contribuyendo a que el conjunto del sistema sea inviable. Pero durante d\u00e9cadas esa degradaci\u00f3n territorial ha sido se\u00f1al de un buen funcionamiento del capitalismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, el escenario m\u00e1s probable al que nos enfrentamos son deterioros severos pero progresivos (probablemente siguiendo una din\u00e1mica de crisis sucesivas) de algunos de los elementos claves para el mantenimiento del sistema (sistema agroalimentario, red global de extracci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la energ\u00eda, funcionamiento del sistema financiero global, etc.), que tendr\u00e1n efectos sensibles pero indeterminados en el marco de las profundas desigualdades hoy existentes a nivel territorial, de clase, de g\u00e9nero, por racializaci\u00f3n, etc. Estos deterioros no se limitar\u00edan al \u00e1mbito f\u00edsico-ecol\u00f3gico, vendr\u00edan tambi\u00e9n mediados por las estructuras sociopol\u00edticas existentes y, por tanto, dar\u00edan lugar a procesos con efectos muy diversos y, sobre todo, absolutamente dependientes de los conflictos pol\u00edticos y las correlaciones de fuerza existentes en cada momento y lugar. Es m\u00e1s, aunque la crisis ecol\u00f3gica est\u00e9 en el coraz\u00f3n de la inviabilidad de este sistema, eso no implica que los conflictos que vayan surgiendo la vayan necesariamente a situar en el centro de la disputa pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 pens\u00e1is que la tecnolog\u00eda no permitir\u00e1 esquivar el colapso? Bien usada, bien pensada, no en clave \u00fanica, \u00bfno puede ser una aliada?<\/b><\/p>\n<p>Es importante explicar que diferenciamos t\u00e9cnica de tecnolog\u00eda. La primera ha acompa\u00f1ado siempre a la humanidad y, adopte la forma que adopte, ser\u00e1 parte de los procesos de cambio que tengamos por delante. Trabajemos para que catalice sociedades justas, sostenibles y democr\u00e1ticas. La segunda, la tecnolog\u00eda, es el formato que la t\u00e9cnica ha adoptado en el capitalismo industrial. Ese tipo de t\u00e9cnica defendemos que no puede ser aliada por varias razones.<\/p>\n<p>En primer lugar, el trabajo cient\u00edfico se sigue realizando mayoritariamente bajo marcos mecanicistas, reduccionistas e incluso, en ocasiones, deterministas. El funcionamiento normal del trabajo cient\u00edfico sigue siendo tomar la realidad, diseccionarla en partes y estudiarla por separado, sin realizar una recomposici\u00f3n integradora y no determinista del conjunto. Este modelo no es el m\u00e1s adecuado para entender la vida en la Tierra, que funciona como un sistema org\u00e1nico en el que las propiedades no son la suma de las partes y el funcionamiento es no lineal e indeterminista.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de los avances tecnol\u00f3gicos en realidad son aumentos de la cantidad de energ\u00eda utilizada o de la eficiencia en que \u00e9sta es trasladada hasta el lugar donde el trabajo se realizaba. Esto apunta a que la tecnolog\u00eda no es m\u00e1s que energ\u00eda, materia y conocimiento colectivo sedimentados. En concreto, un determinado tipo de energ\u00eda y materiales no renovables. Es m\u00e1s, en el marco de una econom\u00eda desigual y extractiva, la tecnolog\u00eda es tambi\u00e9n tiempo, energ\u00eda y materiales embebidos de forma injusta, una suerte de imperialismo concentrado. La tecnolog\u00eda no puede generar energ\u00eda ni materiales, por lo que no puede resolver los problemas de fondo que vienen asociados a su agotamiento progresivo.<\/p>\n<p>A esto se suma que el ser humano no es ni omnisciente ni omnipotente.<\/p>\n<p><b>No, no lo somos desde luego. Probablemente ning\u00fan Ser c\u00f3smico.<\/b><\/p>\n<p>Pero es m\u00e1s, los desaf\u00edos actuales de la ciencia son los que tienen que ver con los sistemas complejos que, como afirmaba Donella Meadows, son incomprensibles e incontrolables de manera profunda. Relacionado con esta limitaci\u00f3n, est\u00e1 el hecho de que los inventos m\u00e1s f\u00e1ciles de abordar se llevan a cabo en primer lugar y los m\u00e1s dif\u00edciles, despu\u00e9s. Esto implica que los requerimientos energ\u00e9ticos, materiales, intelectuales y financieros necesarios crecen exponencialmente conforme avanza el conocimiento y que, adem\u00e1s, deben sostenerse durante periodos m\u00e1s dilatados de tiempo. Esto se refleja en que la tasa de innovaci\u00f3n (n\u00famero de inventos relevantes por a\u00f1o partido por la poblaci\u00f3n mundial) desciende y la productividad de la investigaci\u00f3n, tambi\u00e9n. Esto hace cada vez m\u00e1s improbable que vamos a inventar justo lo que necesitamos, justo en el momento que lo necesitamos y que sea pueda extender de manera econ\u00f3micamente viable por todo el planeta.<\/p>\n<p>Otro problema de primer orden es el temporal. El descenso energ\u00e9tico y material, la activaci\u00f3n de los bucles de realimentaci\u00f3n positiva clim\u00e1ticos y la desestabilizaci\u00f3n de los ecosistemas est\u00e1 sucediendo ya. Sin embargo, entre la invenci\u00f3n y la difusi\u00f3n masiva de los cambios tecnol\u00f3gicos pasan d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 de estos l\u00edmites del sistema tecnocient\u00edfico, hay otro fundamental: ni la ciencia ni la tecnolog\u00eda van a ser capaces de resolver los problemas ecol\u00f3gicos y sociales porque son pol\u00edticos, culturales y econ\u00f3micos, no tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n<p><b>Has hablado del tema, pero me permito insistir. Afirm\u00e1is que la ciencia dista mucho de ser neutral y que est\u00e1 cargada de ideolog\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfLas ciencias no son ni pueden ser aliadas de los movimientos ecologistas? Muchas de las informaciones que ofrec\u00e9is en el libro tiene su origen en estudios y descubrimientos cient\u00edficos. \u00bfNo est\u00e1n cargados de ideolog\u00eda en este caso?<!-- Esta es una de las preguntas que dejar\u00eda fuera en un recorte para entrar en caracteres. --><\/b><\/p>\n<p>Cuando decimos que la ciencia dista de ser neutral y est\u00e1 cargada de ideolog\u00eda nos referimos a que no se desarrolla mayoritariamente lo que socialmente pueda ser importante, sino lo que el mercado considera adecuado o lo que es funcional a las necesidades de control y expansi\u00f3n del Estado. Solo as\u00ed se explica que existan tantas investigaciones en transg\u00e9nicos o en enfermedades t\u00edpicas de poblaciones enriquecidas, y tan pocas sobre agroecolog\u00eda o dolencias caracter\u00edsticas de poblaciones perif\u00e9ricas. La tecnolog\u00eda no es ni podr\u00e1 ser nunca neutral, pues es el resultado de muchas decisiones que reflejan los valores e intereses de quienes la desarrollan y, sobre todo, financian.<\/p>\n<p>Pero esto no invalida el m\u00e9todo cient\u00edfico ni sus resultados (lo que tampoco quiere decir que sean el \u00fanico modo de acceso al conocimiento ni que sea infalible). Simplemente es un argumento m\u00e1s contra la idea de \u00abla tecnolog\u00eda nos salvar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p><b>Aunque os centr\u00e1is en la econom\u00eda, transformar la sociedad en el sentido que vosotros propon\u00e9is implica cambiar de ra\u00edz la pol\u00edtica, la cultura y la econom\u00eda. \u00bfEs posible ese cambio cultural y de valores de ra\u00edz al que hac\u00e9is referencia cuando el tiempo no sobra, cuando las tareas transformadoras son urgentes?<\/b><\/p>\n<p>Siempre es posible cambiar los \u00f3rdenes pol\u00edticos, culturales y econ\u00f3micos. La historia de la humanidad muestra que las sociedades humanas son muy pl\u00e1sticas y que han existido m\u00faltiples formas de organizaci\u00f3n social. Es m\u00e1s, a d\u00eda de hoy siguen existiendo muchas formatos de convivencia, incluyendo \u00f3rdenes justos, democr\u00e1ticos y sostenibles. Adem\u00e1s, la capacidad de cambio social es mucho m\u00e1s r\u00e1pida que la de transformaci\u00f3n ecosist\u00e9mica.<\/p>\n<p>Pero esto no quiere decir que estemos a tiempo de esquivar el colapso y realizar una transici\u00f3n pilotada. Primero, porque probablemente ya estamos viviendo las primeras etapas de ese colapso. Segundo, porque aunque los cambios sociales pueden ser m\u00e1s r\u00e1pidos que los ecosist\u00e9micos, tienen inercias poderosas que implican retrasos y resistencias fuertes al cambio. Y tercero porque nuestras capacidades de dirigir los sistemas son menores de lo que solemos creer. De este modo, lo que planteamos en el libro no son propuestas de transici\u00f3n pilotada, sino ideas de c\u00f3mo improvisar mientras bajamos los r\u00e1pidos de un r\u00edo turbulento para no chocar con las piedras m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p><b>Habl\u00e1is de reducir el espacio que actualmente ocupan el Estado y el mercado. El Estado en buenas manos, en manos de fuerzas pol\u00edtica populares con sensibilidad ecol\u00f3gica e igualitaria, \u00bfno puede ser un aliado?<\/b><\/p>\n<p>Indudablemente un Estado de esas caracter\u00edsticas podr\u00eda ser un aliado coyuntural del cambio que catalice los procesos de transformaci\u00f3n que sugerimos, pero la clave estrat\u00e9gica es que el Estado no puede ser el motor de esa transformaci\u00f3n, sino que dicho impulso solo puede venir de la sociedad organizada.<\/p>\n<p>El Estado no es una herramienta neutral. No existe ning\u00fan ejemplo en la historia de la humanidad de ning\u00fan Estado que haya alumbrado sociedades justas, democr\u00e1ticas y sostenibles. Su creaci\u00f3n y desarrollo est\u00e1n al servio del sostenimiento de las jerarqu\u00edas, por m\u00e1s que haya Estados menos indeseables que otros. La realidad es que sin excepci\u00f3n los intentos hist\u00f3ricos de instrumentalizar al Estado con fines emancipatorios se han encontrado con la creaci\u00f3n de nuevas clases burocr\u00e1ticas que han terminado generando nuevas \u00e9lites.<\/p>\n<p>En los casos en los que se han producido reformas estructurales a trav\u00e9s del Estado, como el del Chile de Allende o el New Deal estadounidense, en realidad \u00e9stas hubieran sido imposibles sin un fuerte movimiento social que no solo hab\u00eda ya transformado el espacio imaginario de lo posible, sino que en la mayor\u00eda de los casos hab\u00eda comenzado a construir ese otro mundo y se lo hab\u00eda impuesto a un Estado, que fue a rebufo (mientras se lo permitieron). La transformaci\u00f3n social no la impuso el Estado a la sociedad, sino m\u00e1s bien al rev\u00e9s.<\/p>\n<p><b>A prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 pens\u00e1is de las pol\u00edticas llevadas en estos \u00faltimos a\u00f1os por el Ministerio de Transici\u00f3n Ecol\u00f3gica del gobierno de coalici\u00f3n?<!-- Se podr\u00eda quitar para entrar en caracteres. --><\/b><\/p>\n<p>Ejemplifican bien los l\u00edmites del Estado para llevar a cabo las transformaciones necesarias. Hemos tenido \u00abel Gobierno m\u00e1s progresista de la historia\u00bb y al frente del Ministerio de Transici\u00f3n Ecol\u00f3gica se ha situado una ministra con un conocimiento muy bueno de los retos ambientales y de los mecanismos requeridos para enfrentarlos. Sin embargo, lo que nos hemos encontrado son pol\u00edticas funcionales a la reproducci\u00f3n del capital (esto es evidente en el modelo de desarrollo descontrolado de las renovables hipertecnol\u00f3gicas), que no han revertido los funcionamientos estructurales m\u00e1s insostenibles (como se ha visto con el apoyo a la automoci\u00f3n y la aviaci\u00f3n, o al turismo) y que no han abordado los retos que como sociedad vamos a enfrentar lo queramos o no (como la reducci\u00f3n en la disponibilidad material y energ\u00e9tica). No digo que todo haya estado mal, sino que ha sido en los temas clave o muy insuficiente o, la mayor\u00eda de las veces, directamente contraproducente.<\/p>\n<p><b>Vuestra propuesta central, se\u00f1al\u00e1is, es que sea el \u00e1mbito comunitario el que realice el grueso del trabajo socialmente necesario que se sustrae del mercado. \u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1is pensando cuando habl\u00e1is del \u00e1mbito comunitario?<\/b><\/p>\n<p>Estamos pensando en que la sociedad se autoorganice de abajo a arriba para satisfacer sus necesidades. Esta autoorganizaci\u00f3n ser\u00eda en comunidades capaces de producir su energ\u00eda, alimento o gestionar los cuidados que requieren en un porcentaje apreciable. Por ejemplo, un huerto barrial orientado a producir una cantidad importante de alimentos gestionado por el vecindario ser\u00eda una de estas comunidades. Una comunidad energ\u00e9tica, ser\u00eda otra. Y una red de cuidados de personas mayores un tercer ejemplo.<\/p>\n<p>Para que estas comunidades sean decrecentistas creemos que tienen que ser poscapitalistas. Esto se basa en pasar de sociedades \u00abde mercado\u00bb a sociedades \u00abcon mercados\u00bb y\/o \u00abcon mercados regulados\u00bb, que el mercado pase a ser solo un complemento econ\u00f3mico. Para esto es imprescindible la creaci\u00f3n de autonom\u00eda econ\u00f3mica y social. Tambi\u00e9n es necesario que sean resilientes ante el colapso que se abre y justas, sobre lo que lanzamos ideas en el libro.<\/p>\n<p><b>Queremos o no, nos guste o no, \u00bfdecrecer va a implicar vivir peor, con menos medios, con menos mercanc\u00edas, con menos comodidades, viajando menos?<\/b><\/p>\n<p>Decrecer efectivamente implica vivir con menos bienes materiales y viajar menos de lo que lo hace la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola, pero eso no guarda relaci\u00f3n con vivir peor. Vivimos en el momento hist\u00f3rico en el que el consumo est\u00e1 m\u00e1s exacerbado y, a la vez, probablemente en las sociedades m\u00e1s infelices que nunca hayan existido. Tambi\u00e9n en el \u00fanico orden social que ha puesto en entredicho la posibilidad de pervivencia de la especie humana. Eso desde luego no es vivir bien.<\/p>\n<p>Vivir bien es satisfacer las necesidades humanas, no solo la de subsistencia, sino tambi\u00e9n otras como las de entendimiento, participaci\u00f3n, libertad o protecci\u00f3n. La historia de la humanidad demuestra que esto se puede realizar de formas muy distintas y con un consumo energ\u00e9tico y material frugal. No caigamos en el relato de que el pasado preindustrial fue el de una vida miserable, porque es falso.<\/p>\n<p>Vamos a reducir nuestro consumo material y energ\u00e9tico inevitablemente, pero que esto se plasme en mejores o peores formas de vida no depende de esa reducci\u00f3n, sino de las luchas sociales que alumbren unas formas u otras de satisfacer nuestras necesidades.<\/p>\n<p><b>Tomemos un respiro si te parece.<\/b><\/p>\n<p>Me parece.<\/p>\n<p>Fuente: una versi\u00f3n reducida de esta entrevista se public\u00f3 en <i>El Viejo Topo<\/i>, marzo de 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo es un mito hablar de colapso ecol\u00f3gico. Decir que es un mito es negacionismo.\u00bb Luis Gonz\u00e1lez Reyes trabaja en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14040,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563],"tags":[],"class_list":["post-15475","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15475\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}