{"id":15477,"date":"2024-05-06T05:00:24","date_gmt":"2024-05-06T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15477"},"modified":"2024-05-06T00:07:31","modified_gmt":"2024-05-05T23:07:31","slug":"como-los-trabajadores-hicieron-suyo-el-primero-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15477","title":{"rendered":"C\u00f3mo los trabajadores hicieron suyo el Primero de Mayo"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-content\">\n<p>En 1990, Michael Ignatieff, escribiendo sobre la Pascua para el <i>Observer<\/i>, se\u00f1alaba que \u00ablas sociedades seculares nunca han conseguido ofrecer alternativas a los rituales religiosos\u00bb. Apuntaba que la Revoluci\u00f3n Francesa pod\u00eda haber \u00abconvertido a los s\u00fabditos en ciudadanos, haber puesto <i>libert\u00e9<\/i>, <i>\u00e9galit\u00e9<\/i> y <i>fraternit\u00e9<\/i> en el dintel de todas las escuelas y haber desterrado a los monasterios, pero aparte del catorce de julio nunca hizo mella en el viejo calendario cristiano\u00bb.<\/p>\n<p>El tema que nos ocupa es quiz\u00e1 la \u00fanica mella incuestionable hecha por un movimiento laico en el calendario cristiano o en cualquier otro calendario oficial, una fiesta establecida no en uno o dos pa\u00edses, sino, desde 1990, oficialmente en 107 Estados. Es m\u00e1s, es una ocasi\u00f3n establecida no por el poder de gobiernos o conquistadores, sino por un movimiento totalmente no oficial de hombres y mujeres pobres. Hablo del Primero de Mayo, la fiesta internacional del movimiento obrero, cuyo centenario deber\u00eda haberse celebrado en 1990, ya que se inaugur\u00f3 en 1890.<\/p>\n<p>\u00abDeber\u00eda\u00bb es la expresi\u00f3n correcta, ya que, aparte de los historiadores, pocos han mostrado mucho inter\u00e9s por esta ocasi\u00f3n, ni siquiera los partidos socialistas que son descendientes directos de los que, en los congresos inaugurales de lo que se convirti\u00f3 en la Segunda Internacional, convocaron en 1889 una manifestaci\u00f3n obrera internacional simult\u00e1nea a favor de una ley para limitar la jornada laboral a ocho horas que se celebrar\u00eda el 1\u00ba de mayo de 1890. Esto es cierto incluso para los partidos realmente representados en los congresos de 1889, y que todav\u00eda existen. Estos partidos de la Segunda Internacional o sus descendientes proporcionan hoy los gobiernos o las principales oposiciones en casi toda Europa al oeste de lo que era la autodenominada regi\u00f3n del \u00absocialismo realmente existente\u00bb. Cabr\u00eda haber esperado que mostraran un mayor orgullo, o incluso simplemente algo m\u00e1s de inter\u00e9s por su propio pasado.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s fuerte en Gran Breta\u00f1a al centenario del Primero de Mayo vino de Sir John Hackett, antiguo general y, lamento decirlo, antiguo director de una facultad de la Universidad de Londres, que pidi\u00f3 la abolici\u00f3n del Primero de Mayo, al que parec\u00eda considerar una especie de invento sovi\u00e9tico. En su opini\u00f3n, el d\u00eda no deb\u00eda sobrevivir a la ca\u00edda del comunismo internacional. Sin embargo, el origen de la fiesta primaveral del Primero de Mayo en la Comunidad Europea es todo lo contrario de bolchevique o incluso socialdem\u00f3crata. Se remonta a los pol\u00edticos antisocialistas que, reconociendo lo profundamente que las ra\u00edces del Primero de Mayo calaban en el suelo de las clases trabajadoras occidentales, quisieron contrarrestar el atractivo de los movimientos obreros y socialistas cooptando su fiesta y convirti\u00e9ndola en otra cosa. Por citar una propuesta parlamentaria francesa de abril de 1920, apoyada por cuarenta y un diputados a los que solo les un\u00eda el hecho de no ser socialistas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta fiesta no debe contener ning\u00fan elemento de celos ni odio [palabra clave para la lucha de clases]. Todas las clases, si es que a\u00fan puede decirse que existen clases, y todas las energ\u00edas productivas de la naci\u00f3n deben confraternizar, inspiradas por la misma idea y el mismo ideal.<\/p>\n<p>Los que, antes de la Comunidad Europea, llegaron m\u00e1s lejos en la cooptaci\u00f3n del Primero de Mayo fueron los de extrema derecha, no los de izquierda. El gobierno de Hitler fue el primero, despu\u00e9s de la URSS, en convertir el Primero de Mayo en un D\u00eda Nacional del Trabajo oficial. El gobierno de Vichy del mariscal Petain declar\u00f3 el Primero de Mayo \u00abFiesta del Trabajo y de la Concordia\u00bb y se dice que se inspir\u00f3 para ello en el Primero de Mayo falangista de la Espa\u00f1a de Franco, donde el mariscal hab\u00eda sido un entusiasta embajador.<\/p>\n<p>De hecho, la Comunidad Econ\u00f3mica Europea que hizo del Primero de Mayo un d\u00eda festivo, a pesar de las opiniones de la Sra. Thatcher sobre el tema, era un organismo compuesto no por gobiernos socialistas sino predominantemente antisocialistas. Los Primero de Mayo oficiales occidentales fueron reconocimientos de la necesidad de llegar a un acuerdo con la tradici\u00f3n de los Primero de Mayo no oficiales y desvincularla de los movimientos obreros, la conciencia de clase y la lucha de clases. Pero, \u00bfc\u00f3mo es que esta tradici\u00f3n era tan fuerte que hasta sus enemigos pensaron que ten\u00edan que asumirla, incluso cuando, como Hitler, Franco y Petain, destruyeron el movimiento obrero socialista?<\/p>\n<p><b>Un ascenso r\u00e1pido<\/b><\/p>\n<p>Lo extraordinario de la evoluci\u00f3n de esta instituci\u00f3n es que no fue intencionada ni planificada. En este sentido, no fue tanto una \u00abtradici\u00f3n inventada\u00bb como una que surgi\u00f3 de repente. El origen inmediato del Primero de Mayo no se discute. Fue una resoluci\u00f3n aprobada por uno de los dos congresos fundadores rivales de la Internacional \u2014el marxista\u2014 en Par\u00eds en julio de 1889, a\u00f1o del centenario de la Revoluci\u00f3n Francesa. En ella se convocaba a los trabajadores a una manifestaci\u00f3n internacional ese mismo d\u00eda, en la que plantear\u00edan a sus respectivas autoridades p\u00fablicas y de otro tipo la reivindicaci\u00f3n de una jornada legal de ocho horas. Y como la Federaci\u00f3n Americana del Trabajo ya hab\u00eda decidido celebrar dicha manifestaci\u00f3n el 1\u00ba de mayo de 1890, se eligi\u00f3 este d\u00eda para la manifestaci\u00f3n internacional. Ir\u00f3nicamente, en los propios Estados Unidos el Primero de Mayo nunca lleg\u00f3 a establecerse como lo hizo en otros lugares, aunque solo fuera porque ya exist\u00eda un d\u00eda festivo del trabajo cada vez m\u00e1s oficial, el Labor Day, el primer lunes de septiembre.<\/p>\n<p>Los estudiosos han investigado naturalmente los or\u00edgenes de esta resoluci\u00f3n, y el modo en que se relacionaba con la historia anterior de la lucha por la jornada legal de ocho horas en Estados Unidos y en otros lugares, pero estos asuntos no nos conciernen aqu\u00ed. Lo que es relevante para el presente argumento es la diferencia entre lo que la resoluci\u00f3n preve\u00eda y lo que realmente ocurri\u00f3. Se\u00f1alemos tres hechos sobre la propuesta original. En primer lugar, se ped\u00eda simplemente una manifestaci\u00f3n internacional \u00fanica. No se suger\u00eda que se repitiera, y mucho menos que se convirtiera en un acontecimiento anual regular. En segundo lugar, no se suger\u00eda que fuera una ocasi\u00f3n especialmente festiva o ritual, aunque se autorizaba a los movimientos obreros de todos los pa\u00edses a \u00abrealizar esta manifestaci\u00f3n de las formas que la situaci\u00f3n de su pa\u00eds haga necesarias\u00bb.<\/p>\n<p>Esto, por supuesto, fue una salida de emergencia dejada por el bien del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, que en ese momento todav\u00eda era ilegal seg\u00fan la ley antisocialista de Bismarck. Por \u00faltimo, no hay indicios de que esta resoluci\u00f3n se considerara especialmente importante en aquel momento. Al contrario, la prensa de la \u00e9poca apenas la menciona, si es que lo hace, y, con una excepci\u00f3n (curiosamente un peri\u00f3dico burgu\u00e9s), sin la fecha propuesta. Incluso el informe oficial del Congreso, publicado por el Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, se limita a mencionar a los proponentes de la resoluci\u00f3n e imprime su texto sin ning\u00fan comentario ni aparente sensaci\u00f3n de que se trataba de un asunto de importancia. En resumen, como Edouard Vaillant, uno de los delegados m\u00e1s eminentes y pol\u00edticamente sensibles del Congreso, recordaba unos a\u00f1os m\u00e1s tarde: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda haber predicho (\u2026) el r\u00e1pido ascenso del Primero de Mayo?\u00bb.<\/p>\n<p>Su r\u00e1pido auge y veloz institucionalizaci\u00f3n se debieron sin duda al extraordinario \u00e9xito de las primeras manifestaciones del Primero de Mayo en 1890, al menos en Europa al oeste del Imperio Ruso y los Balcanes. Los socialistas hab\u00edan elegido el momento oportuno para fundar o, si lo preferimos, reconstituir una Internacional. El primer Primero de Mayo coincidi\u00f3 con un avance triunfal de la fuerza y la confianza obreras en numerosos pa\u00edses. Por citar solo dos ejemplos conocidos: el estallido del Nuevo Sindicalismo en Gran Breta\u00f1a que sigui\u00f3 a la Huelga del Dock de 1889, y la victoria socialista en Alemania, donde el Reichstag se neg\u00f3 a continuar la ley antisocialista de Bismarck en enero de 1890, con el resultado de que un mes despu\u00e9s el Partido Socialdem\u00f3crata dobl\u00f3 su voto en las elecciones generales y sali\u00f3 con algo menos del 20% del voto total. Lograr que las manifestaciones de masas tuvieran \u00e9xito en un momento como aquel no fue dif\u00edcil, ya que tanto los activistas como los militantes se volcaron en ellas, mientras que masas de trabajadores corrientes se unieron a ellas para celebrar una sensaci\u00f3n de victoria, poder, reconocimiento y esperanza.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, el grado de participaci\u00f3n de los trabajadores en estas reuniones asombr\u00f3 a quienes les hab\u00edan convocado a hacerlo, especialmente a los 300.000 que llenaron Hyde Park en Londres, que as\u00ed, por primera y \u00faltima vez, constituy\u00f3 la mayor manifestaci\u00f3n del d\u00eda. Porque, si bien todos los partidos y organizaciones socialistas hab\u00edan convocado naturalmente reuniones, solo algunos hab\u00edan reconocido todo el potencial de la ocasi\u00f3n y se hab\u00edan volcado a ella desde el principio. El Partido Socialdem\u00f3crata austriaco fue excepcional en su sentido inmediato del estado de \u00e1nimo de las masas, con el resultado de que, como observ\u00f3 Friedrich Engels unas semanas m\u00e1s tarde, \u00aben el continente fue Austria, y en Austria, Viena, la que celebr\u00f3 esta fiesta de la manera m\u00e1s espl\u00e9ndida y apropiada\u00bb.<\/p>\n<p>De hecho, en varios pa\u00edses, lejos de lanzarse de todo coraz\u00f3n a la preparaci\u00f3n del Primero de Mayo, los partidos y movimientos locales, como es habitual en la pol\u00edtica de izquierdas, se vieron perjudicados por discusiones y divisiones ideol\u00f3gicas sobre la forma o formas leg\u00edtimas de tales manifestaciones \u2014volveremos sobre ellas m\u00e1s adelante\u2014 o por pura cautela. Frente a una reacci\u00f3n muy nerviosa, incluso en ocasiones hist\u00e9rica, ante la perspectiva de la jornada por parte de los gobiernos, la opini\u00f3n de la clase media y los empresarios, que amenazaban con la represi\u00f3n policial y la victimizaci\u00f3n, los dirigentes socialistas responsables prefirieron a menudo evitar formas de confrontaci\u00f3n excesivamente provocadoras. Este fue especialmente el caso de Alemania, donde la prohibici\u00f3n del partido acababa de ser revocada tras once a\u00f1os de ilegalidad. \u00abTenemos todas las razones para mantener a las masas bajo control en la manifestaci\u00f3n del Primero de Mayo\u00bb, escribi\u00f3 el l\u00edder del partido August Bebel a Engels. \u00abDebemos evitar conflictos\u00bb. Y Engels estuvo de acuerdo.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n crucial era si se deb\u00eda pedir a los trabajadores que se manifestaran en horario laboral, es decir, que fueran a la huelga, ya que en 1890 el Primero de Mayo ca\u00eda en jueves. B\u00e1sicamente, los partidos cautelosos y los sindicatos fuertes y establecidos \u2014a menos que quisieran deliberadamente o se vieran envueltos en una acci\u00f3n industrial, como era el plan de la Federaci\u00f3n Americana del Trabajo\u2014 no ve\u00edan por qu\u00e9 deb\u00edan arriesgar su propio cuello y el de sus miembros en aras de un gesto simb\u00f3lico. Por lo tanto, tend\u00edan a optar por una manifestaci\u00f3n el primer domingo de mayo y no el primer d\u00eda del mes. Esta era y sigui\u00f3 siendo la opci\u00f3n brit\u00e1nica, raz\u00f3n por la cual el primer gran Primero de Mayo tuvo lugar el 4 de mayo.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n era la preferencia del partido alem\u00e1n, aunque all\u00ed, a diferencia de Gran Breta\u00f1a, en la pr\u00e1ctica fue el Primero de Mayo el que prevaleci\u00f3. De hecho, la cuesti\u00f3n se debatir\u00eda formalmente en el Congreso Socialista Internacional de Bruselas de 1891, en el que brit\u00e1nicos y alemanes se opusieron a franceses y austriacos en este punto, siendo superados en las votaciones. Una vez m\u00e1s, esta cuesti\u00f3n, como tantos otros aspectos del Primero de Mayo, fue el subproducto accidental de la elecci\u00f3n internacional de la fecha. La resoluci\u00f3n original no hac\u00eda referencia alguna a la interrupci\u00f3n del trabajo. El problema surgi\u00f3 simplemente porque el primer Primero de Mayo cay\u00f3 en d\u00eda laborable, como todos los que planeaban la manifestaci\u00f3n descubrieron inmediata y necesariamente.<\/p>\n<p>La prudencia dictaba lo contrario. Pero lo que hizo realidad el Primero de Mayo fue precisamente la elecci\u00f3n del s\u00edmbolo por encima de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. Fue el acto de parar simb\u00f3licamente el trabajo lo que convirti\u00f3 el Primero de Mayo en algo m\u00e1s que otra manifestaci\u00f3n, o incluso otra ocasi\u00f3n conmemorativa. Fue en los pa\u00edses o ciudades donde los partidos, incluso contra los sindicatos vacilantes, insistieron en la huelga simb\u00f3lica donde el Primero de Mayo se convirti\u00f3 realmente en una parte central de la vida de la clase obrera y de la identidad laboral, como nunca ocurri\u00f3 realmente en Gran Breta\u00f1a, a pesar de su brillante comienzo.<\/p>\n<p>Abstenerse de trabajar en un d\u00eda laborable era tanto una afirmaci\u00f3n del poder de la clase obrera \u2014de hecho, la afirmaci\u00f3n por excelencia de este poder\u2014 como la esencia de la libertad, es decir, no verse obligado a trabajar con el sudor de la frente, sino elegir qu\u00e9 hacer en compa\u00f1\u00eda de la familia y los amigos. Era, por tanto, tanto un gesto de afirmaci\u00f3n y lucha de clases como una fiesta: una especie de tr\u00e1iler de la buena vida que vendr\u00eda tras la emancipaci\u00f3n del trabajo. Y, por supuesto, en las circunstancias de 1890, era tambi\u00e9n una celebraci\u00f3n de la victoria, una vuelta de honor al estadio. Visto as\u00ed, el Primero de Mayo llevaba consigo un rico cargamento de emoci\u00f3n y esperanza.<\/p>\n<p><b>Formalizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>De esto se dio cuenta Victor Adler cuando, en contra de los consejos del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, insisti\u00f3 en que el partido austriaco deb\u00eda provocar precisamente la confrontaci\u00f3n que Bebel quer\u00eda evitar. Al igual que Bebel, reconoci\u00f3 el clima de euforia, de conversi\u00f3n de masas, casi de expectaci\u00f3n mesi\u00e1nica que recorr\u00eda a tantas clases trabajadoras en ese momento. \u00abLas elecciones han hecho volver la cabeza a las masas [<i>geschult<\/i>] menos formadas pol\u00edticamente. Creen que solo tienen que querer algo y todo se puede conseguir\u00bb, en palabras de Bebel.<\/p>\n<p>A diferencia de Bebel, Adler a\u00fan necesitaba movilizar estos sentimientos para construir un partido de masas a partir de una combinaci\u00f3n de activistas y de la creciente simpat\u00eda del pueblo. Adem\u00e1s, a diferencia de los alemanes, los trabajadores austriacos a\u00fan no ten\u00edan voto. Por tanto, la fuerza del movimiento todav\u00eda no pod\u00eda demostrarse electoralmente. De nuevo, los escandinavos comprendieron el potencial movilizador de la acci\u00f3n directa cuando, tras el primer Primero de Mayo, votaron a favor de que se repitiera la manifestaci\u00f3n de 1891, \u00abespecialmente si se combinaba con un cese del trabajo, y no con simples expresiones de opini\u00f3n\u00bb. La propia Internacional adopt\u00f3 el mismo punto de vista cuando en 1891 vot\u00f3 (en contra de los delegados brit\u00e1nicos y alemanes, como hemos visto) celebrar la manifestaci\u00f3n el Primero de Mayo y \u00abcesar el trabajo all\u00ed donde no sea imposible hacerlo\u00bb.<\/p>\n<p>Esto no significaba que el movimiento internacional llamara a la huelga general como tal, pues, con todas las ilimitadas expectativas del momento, los trabajadores organizados eran conscientes en la pr\u00e1ctica tanto de su fuerza como de su debilidad. Si la gente deb\u00eda ir a la huelga el Primero de Mayo, o si se pod\u00eda esperar que renunciara a un d\u00eda de salario por la manifestaci\u00f3n, eran cuestiones ampliamente debatidas en los bares de la proletaria Hamburgo, seg\u00fan los polic\u00edas de paisano enviados por el Senado para escuchar las conversaciones de los trabajadores en esa ciudad masivamente \u00abroja\u00bb. Se comprendi\u00f3 que muchos trabajadores no podr\u00edan salir, aunque quisieran. As\u00ed, los ferroviarios enviaron un telegrama al primer Primero de Mayo de Copenhague que fue le\u00eddo y vitoreado: \u00abYa que no podemos estar presentes en la reuni\u00f3n debido a la presi\u00f3n ejercida por los que est\u00e1n en el poder, no omitiremos apoyar plenamente la reivindicaci\u00f3n de la jornada laboral de ocho horas\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando los empresarios sab\u00edan que los trabajadores eran fuertes y estaban s\u00f3lidamente comprometidos, a menudo aceptaban t\u00e1citamente que se les quitara la jornada. As\u00ed ocurri\u00f3 a menudo en Austria. De esta forma, a pesar de las claras instrucciones del Ministerio del Interior de que las procesiones estaban prohibidas y de que no estaba permitido tomarse tiempo libre y a pesar de la decisi\u00f3n formal de los empresarios de no considerar el Primero de Mayo como d\u00eda festivo \u2014y a veces incluso de sustituirlo por el d\u00eda anterior al Primero de Mayo como d\u00eda festivo laboral\u2014, la f\u00e1brica estatal de armamento de Steyr, Alta Austria, cerr\u00f3 el Primero de Mayo de 1890 y todos los a\u00f1os posteriores. En cualquier caso, salieron suficientes trabajadores en suficientes pa\u00edses para hacer plausible el movimiento de paro. Despu\u00e9s de todo, en Copenhague cerca del 40% de los trabajadores de la ciudad estuvieron presentes en la manifestaci\u00f3n de 1890.<\/p>\n<p>Dado el notable y a menudo inesperado \u00e9xito del primer Primero de Mayo, era natural que se exigiera su repetici\u00f3n. Como ya hemos visto, los movimientos escandinavos unidos lo pidieron en el verano de 1890, al igual que los espa\u00f1oles. A finales de a\u00f1o, el grueso de los partidos europeos hab\u00eda seguido su ejemplo. Puede que los militantes de Toulouse, que aprobaron una resoluci\u00f3n en este sentido en 1890, fueran los primeros en sugerir que la ocasi\u00f3n se convirtiera en un acontecimiento anual regular, pero para sorpresa de todos, el congreso de Bruselas de la Internacional de 1891 comprometi\u00f3 al movimiento con un Primero de Mayo anual regular.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hizo otras dos cosas, al tiempo que insist\u00eda, como hemos visto, en que el Primero de Mayo deb\u00eda celebrarse con una \u00fanica manifestaci\u00f3n el primer d\u00eda del mes, fuera cual fuera ese d\u00eda, para subrayar \u00absu verdadero car\u00e1cter de reivindicaci\u00f3n econ\u00f3mica de la jornada de ocho horas y de afirmaci\u00f3n de la lucha de clases\u00bb.<\/p>\n<p>A la jornada de ocho horas a\u00f1adi\u00f3 al menos otras dos reivindicaciones: la legislaci\u00f3n laboral y la lucha contra la guerra. Aunque a partir de entonces form\u00f3 parte oficial del Primero de Mayo, en s\u00ed misma la consigna de la paz no se integr\u00f3 realmente en la tradici\u00f3n popular del Primero de Mayo, salvo como algo que reforzaba el car\u00e1cter internacional de la ocasi\u00f3n. Sin embargo, adem\u00e1s de ampliar el contenido program\u00e1tico de la manifestaci\u00f3n, la resoluci\u00f3n inclu\u00eda otra innovaci\u00f3n. Hablaba de \u00abcelebrar\u00bb el Primero de Mayo. El movimiento hab\u00eda llegado a reconocerlo oficialmente no solo como una actividad pol\u00edtica, sino como una fiesta.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, esto no formaba parte del plan original. Al contrario, el ala militante del movimiento y, no hace falta a\u00f1adir, los anarquistas se opon\u00edan apasionadamente a la idea de las festividades por motivos ideol\u00f3gicos. El Primero de Mayo es un d\u00eda de lucha. Los anarquistas habr\u00edan preferido que se ampliara de un d\u00eda de ocio arrancado a los capitalistas a la gran huelga general que derrocar\u00eda todo el sistema. Como tantas veces, los revolucionarios m\u00e1s militantes ten\u00edan una visi\u00f3n sombr\u00eda de la lucha de clases, como confirma la iconograf\u00eda de masas negras y grises iluminadas por no m\u00e1s que alguna que otra bandera roja.<\/p>\n<p>Los anarquistas prefer\u00edan ver el Primero de Mayo como una conmemoraci\u00f3n de los m\u00e1rtires \u2014los m\u00e1rtires de Chicago de 1886\u2014, \u00abun d\u00eda de dolor m\u00e1s que un d\u00eda de celebraci\u00f3n\u00bb, y all\u00ed donde ten\u00edan influencia, como en Espa\u00f1a, Sudam\u00e9rica e Italia, el aspecto martirol\u00f3gico del Primero de Mayo se convirti\u00f3 de hecho en parte de la ocasi\u00f3n. Los pasteles y la cerveza no formaban parte del plan revolucionario. De hecho, como pone de manifiesto un reciente estudio sobre el Primero de Mayo anarquista en Barcelona, negarse a tratarlo o incluso a llamarlo \u00abFesta del Traball\u00bb, fiesta del trabajo, era una de sus principales caracter\u00edsticas antes de la Rep\u00fablica. Al diablo con las acciones simb\u00f3licas: o la revoluci\u00f3n mundial o nada. Algunos anarquistas incluso se negaron a alentar la huelga del Primero de Mayo, con el argumento de que todo lo que no iniciara realmente la revoluci\u00f3n no pod\u00eda ser m\u00e1s que otra diversi\u00f3n reformista. La Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGT) francesa, sindicalista revolucionaria, no se resign\u00f3 a la festividad del Primero de Mayo hasta despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Es muy posible que los dirigentes de la Segunda Internacional alentaran la transformaci\u00f3n del Primero de Mayo en una fiesta, ya que sin duda quer\u00edan evitar las t\u00e1cticas anarquistas de confrontaci\u00f3n y naturalmente tambi\u00e9n estaban a favor de una base lo m\u00e1s amplia posible para las manifestaciones. Pero la idea de una fiesta de clase, tanto de lucha como de diversi\u00f3n, definitivamente no estaba en sus mentes originalmente. \u00bfDe d\u00f3nde surgi\u00f3?<\/p>\n<p><b>Festividad<\/b><\/p>\n<p>Al principio, la elecci\u00f3n de la fecha desempe\u00f1\u00f3 casi con toda seguridad un papel crucial. Las vacaciones de primavera est\u00e1n profundamente arraigadas en el ciclo ritual del a\u00f1o en el hemisferio norte templado y, de hecho, el propio mes de mayo simboliza la renovaci\u00f3n de la naturaleza. En Suecia, por ejemplo, el Primero de Mayo era ya, por larga tradici\u00f3n, casi un d\u00eda festivo. Este era, por cierto, uno de los problemas que planteaba la celebraci\u00f3n de los Primeros de Mayo invernales en la por lo dem\u00e1s militante Australia. Del abundante material iconogr\u00e1fico y literario a nuestra disposici\u00f3n, que se ha puesto a nuestra disposici\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, resulta bastante evidente que la naturaleza, las plantas y, sobre todo, las flores simbolizaban autom\u00e1tica y universalmente la ocasi\u00f3n. La m\u00e1s sencilla de las reuniones rurales, como la de 1890 en un pueblo de Estiria, no muestra pancartas, sino tablones con guirnaldas y lemas, as\u00ed como m\u00fasicos. Una encantadora fotograf\u00eda de un posterior Primero de Mayo provincial, tambi\u00e9n en Austria, muestra a los ciclistas obreros socialdem\u00f3cratas, hombres y mujeres, desfilando con las ruedas y el manillar adornados con flores, y a un peque\u00f1o ni\u00f1o adornado con flores en una especie de sillita de beb\u00e9 colgada entre dos bicicletas.<\/p>\n<p>Alrededor de los severos retratos de los siete delegados austriacos al Congreso Internacional de 1889, distribuidos con motivo del primer Primero de Mayo vien\u00e9s, aparecen flores de forma despreocupada. Las flores se infiltran incluso en los mitos militantes. En Francia, la fusilada de Fourmies de 1891, con sus diez muertos, est\u00e1 simbolizada en la nueva tradici\u00f3n por Maria Blondeau, de dieciocho a\u00f1os, que bail\u00f3 a la cabeza de doscientos j\u00f3venes de ambos sexos, balanceando una rama de espino en flor que le hab\u00eda regalado su prometido, hasta que las tropas la mataron a tiros.<\/p>\n<p>Dos tradiciones de mayo se funden patentemente en esta imagen. \u00bfQu\u00e9 flores? Al principio, como sugiere la rama de espino, colores m\u00e1s propios de la primavera que de la pol\u00edtica, aunque pronto el movimiento se decanta por flores de su propio color: rosas, amapolas y, sobre todo, claveles rojos. Sin embargo, los estilos nacionales var\u00edan. No obstante, las flores y esos otros s\u00edmbolos del crecimiento floreciente, la juventud, la renovaci\u00f3n y la esperanza, es decir, las mujeres j\u00f3venes, ocupan un lugar central. No es casualidad que los iconos m\u00e1s universales para la ocasi\u00f3n, reproducidos una y otra vez en diversos idiomas, procedan de Walter Crane (especialmente la famosa joven con un bonete frigio rodeada de guirnaldas). El movimiento socialista brit\u00e1nico era peque\u00f1o y sin importancia. Sus Primero de Mayo, tras los primeros a\u00f1os, fueron marginales. Sin embargo, a trav\u00e9s de William Morris, Crane y el movimiento <i>arts-and-crafts<\/i>, inspiradores del \u00abnuevo arte\u00bb o <i>art nouveau<\/i> m\u00e1s influyente de la \u00e9poca, encontr\u00f3 la expresi\u00f3n exacta para el esp\u00edritu de los tiempos. La influencia iconogr\u00e1fica brit\u00e1nica no es la menor prueba del internacionalismo del Primero de Mayo.<\/p>\n<p>De hecho, la idea de un festival o fiesta p\u00fablica del trabajo surgi\u00f3, una vez m\u00e1s, de forma espont\u00e1nea y casi inmediata, sin duda ayudada por el hecho de que en alem\u00e1n la palabra <i>feiern<\/i> puede significar tanto \u00abno trabajar\u00bb como \u00abcelebrar formalmente\u00bb (el uso de <i>playing<\/i> como sin\u00f3nimo de <i>stricking<\/i>, com\u00fan en Inglaterra en la primera parte del siglo, ya no parece com\u00fan a finales del mismo). En cualquier caso, parec\u00eda l\u00f3gico que en un d\u00eda en el que la gente se ausentaba del trabajo se complementaran las reuniones pol\u00edticas y las marchas de la ma\u00f1ana con la sociabilidad y el entretenimiento posteriores, tanto m\u00e1s cuanto que el papel de las tabernas y los restaurantes como lugares de encuentro del movimiento era tan importante. En m\u00e1s de un pa\u00eds, los taberneros y <i>cabaretieri<\/i> constitu\u00edan una parte importante de los militantes socialistas.<\/p>\n<p>Hay que mencionar inmediatamente una consecuencia importante de ello. A diferencia de la pol\u00edtica, que en aquella \u00e9poca era \u00abcosa de hombres\u00bb, las fiestas inclu\u00edan a mujeres y ni\u00f1os. Tanto las fuentes visuales como las literarias demuestran la presencia y participaci\u00f3n de las mujeres en el Primero de Mayo desde el principio. Lo que lo convert\u00eda en una aut\u00e9ntica manifestaci\u00f3n de clase y, de paso, como en Espa\u00f1a, atra\u00eda cada vez m\u00e1s a los trabajadores que no estaban pol\u00edticamente con los socialistas, era precisamente que no se limitaba a los hombres, sino que pertenec\u00eda a las familias. Y a su vez, a trav\u00e9s del Primero de Mayo, las mujeres que no estaban directamente en el mercado laboral como trabajadoras asalariadas, es decir, el grueso de las mujeres obreras casadas en varios pa\u00edses, se identificaron p\u00fablicamente con el movimiento y la clase. Si la vida laboral asalariada pertenec\u00eda principalmente a los hombres, negarse a trabajar por un d\u00eda un\u00eda edad y sexo en la clase obrera.<\/p>\n<p><b>La Pascua Obrera<\/b><\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente todos los d\u00edas festivos regulares antes de esta \u00e9poca hab\u00edan sido fiestas religiosas. El Primero de Mayo compart\u00eda con las fiestas cristianas la aspiraci\u00f3n a la universalidad o, en t\u00e9rminos laborales, al internacionalismo. Esta universalidad impresion\u00f3 profundamente a los participantes y aument\u00f3 el atractivo de la jornada. Los numerosos diarios del Primero de Mayo, a menudo de producci\u00f3n local, que constituyen una fuente tan valiosa para la iconograf\u00eda y la historia cultural de la ocasi\u00f3n \u2014solo de la Italia prefascista se conservan 308 efem\u00e9rides de este tipo\u2014 insisten constantemente en ello. La primera revista del Primero de Mayo de Bolonia, de 1891, contiene no menos de cuatro art\u00edculos dedicados espec\u00edficamente a la universalidad de la jornada. Y, por supuesto, la analog\u00eda con Pascua o Pentecost\u00e9s parec\u00eda tan obvia como la de las celebraciones primaverales tradicionales.<\/p>\n<p>Los socialistas italianos, muy conscientes del atractivo espont\u00e1neo de la nueva <i>festa del lavoro<\/i> para una poblaci\u00f3n mayoritariamente cat\u00f3lica y analfabeta, utilizaron el t\u00e9rmino \u00abla Pascua de los trabajadores\u00bb a partir de 1892, y tales analog\u00edas se hicieron internacionalmente corrientes en la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1890. Es f\u00e1cil comprender por qu\u00e9. La similitud del nuevo movimiento socialista con un movimiento religioso, e incluso, en los primeros a\u00f1os de efervescencia del Primero de Mayo, con un movimiento de resurgimiento religioso con expectativas mesi\u00e1nicas era patente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo era, en cierto modo, la similitud del cuerpo de los primeros l\u00edderes, activistas y propagandistas con un sacerdocio, o al menos con un cuerpo de predicadores laicos. Tenemos un extraordinario folleto de Charleroi, B\u00e9lgica, de 1898, que reproduce lo que solo puede describirse como un serm\u00f3n del Primero de Mayo: no hay otra palabra que valga. Fue redactado por, o en nombre de, diez diputados y senadores del Parti Ouvrier Belge, ateos sin duda alguna, bajo los ep\u00edgrafes conjuntos \u00abTrabajadores de todas las tierras, un\u00edos\u00bb (Karl Marx) y \u00abAmaos los unos a los otros\u00bb (Jes\u00fas). Unas pocas muestras sugerir\u00e1n su estado de \u00e1nimo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta es la hora de la primavera y de la fiesta, cuando la Evoluci\u00f3n perpetua de la naturaleza brilla en todo su esplendor. Como la naturaleza, ll\u00e9nense de esperanza y prep\u00e1rense para La Nueva Vida.<\/p>\n<p>Tras algunos pasajes de instrucci\u00f3n moral (\u00abMuestra respeto por ti mismo: Gu\u00e1rdate de los l\u00edquidos que emborrachan y de las pasiones que degradan\u00bb) y de aliento socialista, conclu\u00eda con un pasaje de esperanza milenaria:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pronto desaparecer\u00e1n las fronteras. \u00a1Pronto se acabar\u00e1n las guerras y los ej\u00e9rcitos! Cada vez que practiquen las virtudes socialistas de la Solidaridad y del Amor, acercar\u00e1n ese futuro. Y entonces, en paz y alegr\u00eda, nacer\u00e1 un mundo en el que triunfar\u00e1 el Socialismo, una vez que el deber social de todos se entienda correctamente como la realizaci\u00f3n del desarrollo integral de cada uno.<\/p>\n<p>Sin embargo, la cuesti\u00f3n sobre el nuevo movimiento obrero no era que fuera una fe, y que a menudo se hiciera eco del tono y el estilo del discurso religioso, sino que estaba tan poco influenciado por el modelo religioso, incluso en pa\u00edses donde las masas eran profundamente religiosas y estaban impregnadas de las costumbres eclesi\u00e1sticas. Adem\u00e1s, hab\u00eda poca convergencia entre la antigua y la nueva fe, excepto a veces (pero no siempre) cuando el protestantismo adoptaba la forma de sectas no oficiales e impl\u00edcitamente oposicionistas en lugar de Iglesias, como en Inglaterra. El trabajo socialista fue un movimiento militantemente laico y antirreligioso que convirti\u00f3 en masa a las poblaciones piadosas o anteriormente piadosas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos entender por qu\u00e9 fue as\u00ed. El socialismo y el movimiento obrero atrajeron a hombres y mujeres para los que, como nueva clase consciente de s\u00ed misma como tal, no hab\u00eda un lugar apropiado en la comunidad de la que las Iglesias establecidas, y especialmente la Iglesia cat\u00f3lica, eran la expresi\u00f3n tradicional. De hecho, hab\u00eda asentamientos de \u00abforasteros\u00bb, por ocupaci\u00f3n como en los pueblos mineros o protoindustriales o fabriles, por origen como los albaneses de lo que se convirti\u00f3 en el pueblo \u00abrojo\u00bb por excelencia de Piana dei Greci en Sicilia (ahora Piana degli Albanesi), o unidos por alg\u00fan otro criterio que los separaba colectivamente de la sociedad en general. All\u00ed, \u00abel movimiento\u00bb podr\u00eda funcionar como la comunidad y, al hacerlo, asumir muchas de las antiguas pr\u00e1cticas del pueblo, hasta entonces monopolizadas por la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto era inusual. De hecho, una de las principales razones del \u00e9xito masivo del Primero de Mayo fue que se consideraba la \u00fanica fiesta asociada exclusivamente a la clase obrera como tal, no compartida con nadie m\u00e1s y, adem\u00e1s, arrancada por la propia acci\u00f3n de los trabajadores. M\u00e1s que eso: era un d\u00eda en el que los que normalmente eran invisibles se exhib\u00edan p\u00fablicamente y, al menos por veinticuatro horas, acaparaban el espacio oficial de los gobernantes y la sociedad. En este sentido, las galas de los mineros brit\u00e1nicos, de las que la de los mineros de Durham es la superviviente m\u00e1s antigua, anticiparon el Primero de Mayo, pero sobre la base de una industria y no de la clase obrera en su conjunto. En este sentido, la \u00fanica relaci\u00f3n entre el Primero de Mayo y la religi\u00f3n tradicional era la reivindicaci\u00f3n de la igualdad de derechos. \u00abLos curas tienen sus d\u00edas festivos\u00bb, anunciaba en 1891 el peri\u00f3dico del Primero de Mayo de Voghera, en el valle del Po, \u00ablos moderados tienen sus celebraciones. Tambi\u00e9n los dem\u00f3cratas. El Primero de Mayo es el festival de los trabajadores de todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<p><b>El nuevo mundo<\/b><\/p>\n<p>Pero hab\u00eda otra cosa que distanciaba al movimiento de la religi\u00f3n. Su palabra clave era \u00abnuevo\u00bb, como en <i>Die Neue Zeit<\/i> (Tiempos nuevos), t\u00edtulo de la revista te\u00f3rica marxista de Kautsky, y como en la canci\u00f3n obrera austriaca que a\u00fan se asocia con el Primero de Mayo, y cuyo estribillo reza: \u00ab<i>Mit uns zieht die neue Zeit<\/i>\u00bb (\u00abCon nosotros avanzan los nuevos tiempos\u00bb). Como demuestran las experiencias escandinava y austriaca, el socialismo a menudo lleg\u00f3 al campo y a las ciudades de provincias literalmente con los ferrocarriles, con quienes los construyeron y los tripularon, y con las nuevas ideas y los nuevos tiempos que trajeron consigo.<\/p>\n<p>A diferencia de otros d\u00edas festivos, incluyendo la mayor\u00eda de las ocasiones rituales del movimiento obrero hasta entonces, el Primero de Mayo no conmemoraba nada (al menos para los acontecimientos fuera del alcance de la influencia anarquista que, como hemos visto, gustaba de vincularlo con los anarquistas de Chicago de 1886). No se trataba de otra cosa que del futuro, a diferencia de un pasado que no ten\u00eda nada que dar al proletariado m\u00e1s que malos recuerdos. \u00ab<i>Du passe faisons table rase<\/i>\u00bb (\u00abDel pasado hacemos tabla rasa\u00bb) cantaba la Internacional, no por casualidad. A diferencia de la religi\u00f3n tradicional, \u00abel movimiento\u00bb no ofrec\u00eda la recompensa despu\u00e9s de la muerte, sino la nueva Jerusal\u00e9n en esta tierra.<\/p>\n<p>La iconograf\u00eda del Primero de Mayo, que desarroll\u00f3 su propia imaginer\u00eda y simbolismo muy r\u00e1pidamente, est\u00e1 totalmente orientada al futuro. Lo que el futuro traer\u00eda no estaba nada claro, solo que ser\u00eda bueno y que llegar\u00eda inevitablemente. Afortunadamente para el \u00e9xito del Primero de Mayo, al menos un camino hacia el futuro convirti\u00f3 la ocasi\u00f3n en algo m\u00e1s que una manifestaci\u00f3n y una fiesta. En 1890, la democracia electoral era todav\u00eda muy poco com\u00fan en Europa, y la reivindicaci\u00f3n del sufragio universal se sum\u00f3 f\u00e1cilmente a la de la jornada de ocho horas y a las dem\u00e1s consignas del Primero de Mayo. Curiosamente, la reivindicaci\u00f3n del voto, aunque se convirti\u00f3 en parte integrante del Primero de Mayo en Austria, B\u00e9lgica, Escandinavia, Italia y otros lugares hasta que se consigui\u00f3, nunca form\u00f3 parte internacional de oficio de su contenido pol\u00edtico como la jornada de ocho horas y, m\u00e1s tarde, la paz. No obstante, en los casos en que se aplic\u00f3, se convirti\u00f3 en parte integrante de la ocasi\u00f3n y contribuy\u00f3 en gran medida a su significado.<\/p>\n<p>De hecho, la pr\u00e1ctica de organizar o amenazar con huelgas generales por el sufragio universal que se desarroll\u00f3 con cierto \u00e9xito en B\u00e9lgica, Suecia y Austria y ayud\u00f3 a mantener unidos a partido y sindicatos surgi\u00f3 de los paros simb\u00f3licos del Primero de Mayo. La primera huelga de este tipo la iniciaron los mineros belgas el 1\u00ba de mayo de 1891. Por otra parte, los sindicatos estaban mucho m\u00e1s preocupados por el lema sueco del Primero de Mayo \u00abmenos horas y m\u00e1s salarios\u00bb que por cualquier otro aspecto del gran d\u00eda. Hubo momentos, como en Italia, en que se concentraron en esto y dejaron incluso la democracia para otros. Los grandes avances del movimiento, incluida su defensa efectiva de la democracia, no se basaron en estrechos intereses econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>La democracia fue, por supuesto, fundamental para los movimientos obreros socialistas. No solo era esencial para su progreso, sino inseparable de \u00e9l. El primer Primero de Mayo en Alemania se conmemor\u00f3 con una placa que mostraba a Karl Marx a un lado y la Estatua de la Libertad al otro. Un grabado austriaco del Primero de Mayo de 1891 muestra a Marx, con <i>Das Kapital<\/i> en la mano, se\u00f1alando al otro lado del mar una de esas rom\u00e1nticas islas que los contempor\u00e1neos conoc\u00edan por las pinturas de car\u00e1cter mediterr\u00e1neo, detr\u00e1s de la cual se eleva el sol del Primero de Mayo, que iba a ser el s\u00edmbolo m\u00e1s duradero y potente del futuro. Sus rayos llevaban los lemas de la Revoluci\u00f3n Francesa: Libertad, Igualdad, Fraternidad, que se encuentran en tantas de las primeras insignias y recuerdos del Primero de Mayo. Marx est\u00e1 rodeado de obreros, presumiblemente listos para tripular la flota de barcos que debe zarpar hacia la isla, sea cual sea, con sus velas inscritas: \u00abSufragio universal y directo. Jornada de ocho horas y protecci\u00f3n para los trabajadores\u00bb. Esta fue la tradici\u00f3n original del Primero de Mayo.<\/p>\n<p>Esa tradici\u00f3n surgi\u00f3 con extraordinaria rapidez \u2014en dos o tres a\u00f1os\u2014 mediante una curiosa simbiosis entre las consignas de los dirigentes socialistas y su interpretaci\u00f3n, a menudo espont\u00e1nea, por parte de militantes y trabajadores de base. Tom\u00f3 forma en aquellos primeros y maravillosos a\u00f1os del repentino florecimiento de los movimientos y partidos obreros de masas. cuando cada d\u00eda tra\u00eda consigo un crecimiento visible, cuando la propia existencia de tales movimientos, la propia afirmaci\u00f3n de clase, parec\u00eda una garant\u00eda de triunfo futuro. M\u00e1s a\u00fan: parec\u00eda una se\u00f1al de triunfo inminente cuando las puertas del nuevo mundo se abr\u00edan de par en par ante la clase obrera.<\/p>\n<p>Sin embargo, el milenio no lleg\u00f3 y el Primero de Mayo, como tantas otras cosas en el movimiento obrero, tuvo que regularizarse e institucionalizarse, aunque algo del antiguo florecimiento de esperanza y triunfo volvi\u00f3 a \u00e9l en a\u00f1os posteriores tras grandes luchas y victorias. Podemos verlo en los locos D\u00edas de Mayo futuristas de principios de la Revoluci\u00f3n Rusa, y en casi toda Europa en 1919-20, cuando la demanda original del Primero de Mayo de las ocho horas se consigui\u00f3 realmente en muchos pa\u00edses. Podemos verlo en los primeros Primero de Mayo del Frente Popular en Francia en 1935 y 1936 y en los pa\u00edses del continente liberados de la ocupaci\u00f3n tras la derrota del fascismo. A\u00fan as\u00ed, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de movimientos obreros socialistas de masas, el Primero de Mayo se rutiniz\u00f3 alg\u00fan tiempo antes de 1914.<\/p>\n<p>Curiosamente, fue durante este periodo de rutinizaci\u00f3n cuando adquiri\u00f3 su vertiente ritualista. En palabras de un historiador italiano, cuando dej\u00f3 de verse como la antesala inmediata de la gran transformaci\u00f3n se convirti\u00f3 en \u00abun rito colectivo que requiere sus propias liturgias y divinidades\u00bb, divinidades que suelen identificarse con esas mujeres j\u00f3venes de cabellos alborotados y trajes holgados que muestran el camino hacia el sol naciente a multitudes o procesiones de hombres y mujeres cada vez m\u00e1s imprecisas. \u00bfEra la Libertad, o la Primavera, o la Juventud, o la Esperanza, o la Aurora de dedos rosados, o un poco de todo eso? \u00bfQui\u00e9n sabe? Desde el punto de vista iconogr\u00e1fico, no tiene ninguna caracter\u00edstica universal, excepto la juventud, ya que ni siquiera el gorro frigio, que es extremadamente com\u00fan, o los atributos tradicionales de la Libertad, se encuentran siempre.<\/p>\n<p>Podemos rastrear esta ritualizaci\u00f3n del d\u00eda a trav\u00e9s de las flores que, como hemos visto, est\u00e1n presentes desde el principio, pero se oficializan, por as\u00ed decirlo, hacia finales de siglo. As\u00ed, el clavel rojo adquiri\u00f3 su estatus oficial en los Habsburgo y en Italia hacia 1900, cuando su simbolismo fue especialmente explicado en el animado y talentoso peri\u00f3dico de Florencia que lleva su nombre (<i>il garofano rosso<\/i> apareci\u00f3 los d\u00edas de mayo hasta la Primera Guerra Mundial). La rosa roja se hizo oficial en 1911-12. Y, para desgracia de los revolucionarios incorruptibles, el lirio de los valles, totalmente apol\u00edtico, empez\u00f3 a infiltrarse en el Primero de Mayo obrero a principios del siglo XX, hasta convertirse en uno de los s\u00edmbolos habituales de la jornada.<\/p>\n<p>Sin embargo, la gran \u00e9poca de los Primero de Mayo no termin\u00f3 mientras siguieron siendo legales \u2014es decir, capaces de sacar a la calle a grandes masas\u2014 y no oficiales. Una vez que se convirtieron en un d\u00eda festivo dado o, peor a\u00fan, impuesto desde arriba, su car\u00e1cter fue necesariamente diferente. Y como la movilizaci\u00f3n p\u00fablica de masas era su esencia, no pod\u00edan resistir la ilegalidad, aunque los socialistas (m\u00e1s tarde comunistas) de Piana del Albanesi se enorgullecieran, incluso en los d\u00edas negros del fascismo, de enviar a algunos camaradas cada Primero de Mayo sin falta al puerto de monta\u00f1a donde, desde lo que a\u00fan se conoce como la roca del Dr. Barbato, el ap\u00f3stol local del socialismo les hab\u00eda dirigido la palabra en 1893. Fue en este mismo lugar donde el bandido Giuliano masacr\u00f3 la revivida manifestaci\u00f3n comunitaria y el picnic familiar tras el fin del fascismo en 1947. Desde 1914, y sobre todo desde 1945, el Primero de Mayo es cada vez m\u00e1s ilegal o, m\u00e1s bien, oficial. Solo en aquellas partes comparativamente raras del Tercer Mundo en las que se desarrollaron movimientos obreros socialistas masivos y no oficiales en condiciones que permitieron el florecimiento del Primero de Mayo existe una continuidad real de la antigua tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por supuesto, el Primero de Mayo no ha perdido sus antiguas caracter\u00edsticas en todas partes. Sin embargo, incluso all\u00ed donde no se asocia con la ca\u00edda de viejos reg\u00edmenes que en su d\u00eda fueron nuevos, como en la URSS y Europa del Este, no es demasiado afirmar que para la mayor\u00eda de la gente, incluso en los movimientos obreros, la palabra Primero de Mayo evoca m\u00e1s el pasado que el presente. La sociedad que dio origen al Primero de Mayo ha cambiado. \u00bfQu\u00e9 importancia tienen hoy esas peque\u00f1as comunidades de aldea proletarias que recuerdan los viejos italianos? \u00abMarch\u00e1bamos alrededor del pueblo. Luego hubo una comida p\u00fablica. Estaban todos los miembros del partido y todo el que quisiera venir\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha pasado en el mundo industrializado con aquellos que en la d\u00e9cada de 1890 a\u00fan pod\u00edan reconocerse en el \u00abArriba los pobres del mundo \/ De pie los esclavos sin pan\u00bb de la Internacional? Como dec\u00eda una anciana italiana en 1980, recordando el Primero de Mayo de 1920: \u00abYo llevaba la bandera cuando era una obrera textil de doce a\u00f1os, que acababa de empezar en la f\u00e1brica\u00bb: \u00abHoy en d\u00eda los que van a trabajar son todos se\u00f1oras y se\u00f1ores, consiguen todo lo que piden\u00bb. \u00bfQu\u00e9 ha sido del esp\u00edritu de aquellos sermones del Primero de Mayo de confianza en el futuro, de fe en la marcha de la raz\u00f3n y el progreso? \u00ab\u00a1Instr\u00fayanse! \u00a1Las escuelas y los cursos, los libros y los peri\u00f3dicos son instrumentos de libertad! Bebed en la fuente de la Ciencia y del Arte: entonces os har\u00e9is fuertes para hacer justicia\u00bb. \u00bfQu\u00e9 ha sido del sue\u00f1o colectivo de construir Jerusal\u00e9n en nuestra tierra?<\/p>\n<p>Y sin embargo, si el Primero de Mayo se ha convertido en una fiesta m\u00e1s, un d\u00eda \u2014cito un anuncio franc\u00e9s\u2014 en el que no es necesario tomar cierto tranquilizante porque no hay que trabajar, sigue siendo una fiesta de un tipo especial. Puede que ya no sea, en la orgullosa frase, \u00abuna fiesta fuera de todos los calendarios\u00bb, porque en Europa ha entrado en todos los calendarios. De hecho, es el d\u00eda en el que m\u00e1s gente se ausenta del trabajo, excepto el 25 de diciembre y el 1 de enero, y ha superado con creces a sus otros rivales religiosos. Pero vino de abajo. Los propios trabajadores an\u00f3nimos le dieron forma y, a trav\u00e9s de \u00e9l, se reconocieron a s\u00ed mismos, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias profesionales, ling\u00fc\u00edsticas e incluso nacionales, como una clase \u00fanica al decidir, una vez al a\u00f1o, no trabajar deliberadamente: desobedecer la obligaci\u00f3n moral, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de trabajar. Como dijo Victor Adler en 1893: \u00abEste es el sentido de las vacaciones de mayo, del descanso del trabajo, que nuestros adversarios temen. Esto es lo que sienten como revolucionario\u00bb.<\/p>\n<p>Al historiador le interesa esta ocasi\u00f3n por varias razones. Por un lado, es significativa porque ayuda a explicar por qu\u00e9 Marx lleg\u00f3 a ser tan influyente en los movimientos obreros compuestos por hombres y mujeres que no hab\u00edan o\u00eddo hablar de \u00e9l antes, pero que reconocieron su llamamiento a tomar conciencia de s\u00ed mismos como clase y a organizarse como tal. Por otro lado, es importante porque demuestra el poder hist\u00f3rico del pensamiento y el sentimiento de base, e ilumina el modo en que hombres y mujeres que, como individuos, son inarticulados, impotentes y no cuentan para nada pueden, sin embargo, dejar su huella en la historia.<\/p>\n<p>Pero sobre todo es para muchos de nosotros, historiadores o no, una \u00e9poca profundamente conmovedora, porque representa lo que el fil\u00f3sofo alem\u00e1n Ernst Bloch llam\u00f3 (y trat\u00f3 extensamente en dos voluminosos vol\u00famenes) <i>El principio esperanza<\/i>: la esperanza de un futuro mejor en un mundo mejor. Si nadie m\u00e1s lo recordaba en 1990, correspond\u00eda a los historiadores hacerlo.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Florencia Oroz<\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin lat<\/em>, 1-5-2024 (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/05\/01\/como-los-trabajadores-hicieron-suyo-el-primero-de-mayo\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2024\/05\/01\/como-los-trabajadores-hicieron-suyo-el-primero-de-mayo\/<\/a>)<\/p>\n<p>El art\u00edculo es una charla que Hobsbawm ley\u00f3 en el Departamento de Historia del Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres el 3 de mayo de 1990, The First Annual Bindoff Lecture, y publicado como op\u00fasculo en 1991 con el t\u00edtulo \u00abBirth of a Holiday: The First of May\u00bb.<\/p>\n<p>Origen de la fotograf\u00eda de portada: <a href=\"https:\/\/www.wikiwand.com\/en\/International_Workers%27_Day#Media\/File:Prvomajska_proslava_vo_Skopje,_1909.jpg\">https:\/\/www.wikiwand.com\/en\/International_Workers%27_Day#Media\/File:Prvomajska_proslava_vo_Skopje,_1909.jpg<\/a> [celebraci\u00f3n del 1\u00ba de mayo en Skopje, 1909]<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1990, Michael Ignatieff, escribiendo sobre la Pascua para el Observer, se\u00f1alaba que \u00ablas sociedades seculares nunca han conseguido ofrecer<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15479,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-15477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15477\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}