{"id":15511,"date":"2024-05-14T05:00:28","date_gmt":"2024-05-14T04:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15511"},"modified":"2024-05-14T01:46:49","modified_gmt":"2024-05-14T00:46:49","slug":"el-bando-ganador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15511","title":{"rendered":"El bando ganador"},"content":{"rendered":"<p>Si la batalla de \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 \u2013el Stalingrado de la descolonizaci\u00f3n\u2013 necesitara un s\u00edmbolo, lo mejor ser\u00eda una bicicleta. Una ensillada con piezas de artiller\u00eda de cohetes Katyusha, de camino a ser reensamblada en el borde de las tierras altas que dominan el valle donde las divisiones del ej\u00e9rcito de V\u00f5 Nguy\u00ean Gi\u00e1p aplastaron a las fuerzas imperiales francesas hace setenta a\u00f1os. Para conmemorar su victoria, el Estado vietnamita organiz\u00f3 esta semana una recreaci\u00f3n a gran escala de los hechos, en la que miles de personas asumieron los papeles de porteadores campesinos y regulares del ej\u00e9rcito que gan\u00f3 la Primera Guerra de Indochina. Todo estaba listo excepto los actores que interpretar\u00edan a los franceses, aunque si la invitaci\u00f3n se hubiera hecho a los veteranos de la Nueva Ola Francesa, es dif\u00edcil que hubieran rechazado la llamada. Jean-Pierre L\u00e9aud como Henri Navarre.<\/p>\n<p>Uno de los dramas centrales de \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 es que ambos bandos deseaban el enfrentamiento. El comandante de los franceses, Navarre, confiaba en poder derrotar al ej\u00e9rcito vietnamita como hab\u00edan hecho en N\u00e0 S\u1ea3n dos a\u00f1os antes. Quer\u00eda impedir cualquier incursi\u00f3n vietnamita en Laos por el norte, convirtiendo \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 en un \u00abcampamento atrincherado\u00bb poblado por 12.000 soldados franceses, al tiempo que enviaba 53 batallones para acabar con las fuerzas vietnamitas en el delta meridional del r\u00edo. Su segundo al mando, Ren\u00e9 Cogny, quer\u00eda enfrentarse a los soldados de Gi\u00e1p en campo abierto, al estilo de las batallas del siglo anterior: \u00abQuiero un enfrentamiento en \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7. Har\u00e9 todo lo posible para que coma tierra y se olvide de querer probar suerte en la gran estrategia\u00bb. Gi\u00e1p recogi\u00f3 encantado el guante, diciendo a sus planificadores que \u00ab\u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 podr\u00eda ser la batalla\u00bb.<\/p>\n<p>La batalla en s\u00ed ten\u00eda caracter\u00edsticas que parec\u00edan mirar m\u00e1s hacia atr\u00e1s que hacia delante: un enfrentamiento a bal\u00f3n parado, en terreno abierto, con trincheras que, con los monzones tropicales, debieron rivalizar con Verd\u00fan (algunos de cuyos veteranos lucharon en el bando franc\u00e9s). Hubo llamamientos a pasar por encima; hubo intentos de hacer un t\u00fanel bajo el enemigo; incluso hubo poetas implicados en ambos bandos. Los pol\u00edticos franceses intentaron avivar la fiebre de guerra sugiriendo que las fuerzas de Ho eran nada menos que nazis. \u00abYo digo que cualquier pol\u00edtica actual de capitulaci\u00f3n en Indochina ser\u00eda como la de Vichy\u00bb, dijo Edmond Michelet a los diputados franceses en Par\u00eds. (El llamamiento fue deso\u00eddo por los estibadores de Marsella, que se negaron a descargar los ata\u00fades que regresaban de \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7).<\/p>\n<p>Pero para Ho la batalla era a\u00fan m\u00e1s existencial: ser\u00eda el golpe maestro que pondr\u00eda a Hanoi en una posici\u00f3n fuerte en las negociaciones de posguerra en Ginebra. En el mes previo al enfrentamiento, los chinos suministraron a las tropas vietnamitas una gran cantidad de artiller\u00eda y munici\u00f3n. Los ca\u00f1ones de Gi\u00e1p destruyeron la pista de aterrizaje francesa en los primeros d\u00edas de bombardeo. Decenas de miles de vietnamitas, en su mayor\u00eda mujeres, fueron reclutados como porteadores, suministrando alimentos y armas. Los franceses se centraron en romper su acceso al arroz. \u00abMatar de hambre al adversario\u00bb, era la orden de Raoul Salan. La solidez de las cadenas de suministro de alimentos era primordial para una batalla tan prolongada, y los vietnamitas del norte ten\u00edan la memoria cruda de la hambruna provocada por el bloqueo a\u00e9reo estadounidense en 1944-5, una hambruna en la que murieron al menos un mill\u00f3n de personas y que merece un lugar m\u00e1s firme en los anales de la infamia liberal-capitalista.<\/p>\n<p>La Primera Guerra de Indochina fue en muchos sentidos una continuaci\u00f3n de la confrontaci\u00f3n entre Estados Unidos y China en Corea, llevada a cabo en un nuevo terreno, con Estados Unidos suministrando a los franceses. En la d\u00e9cada de 1950, las armas nucleares segu\u00edan siendo un regalo del cielo para los militares occidentales, y su uso no estaba en absoluto fuera de los l\u00edmites. MacArthur hab\u00eda sopesado su despliegue en Corea; Eisenhower amenazar\u00eda a China con ellas en la crisis del estrecho de Taiw\u00e1n. Independientemente de que el Secretario de Estado John Dulles se ofreciera o no a suministrar armas at\u00f3micas a las fuerzas francesas -como Georges Bidault dijo que hab\u00eda hecho-, la idea de bombardear con armas nucleares un Estado comunista en proceso de formaci\u00f3n no era ni mucho menos una fantas\u00eda para Washington o Langley.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 debemos hacer para realizar un \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7? \u00bfC\u00f3mo hacerlo?\u00bb, se preguntaba Fanon en <em>Los desdichados de<\/em> <i>la tierra<\/i>. Es una pregunta que el historiador Christopher Goscha responde con aplomo en su reciente historia de la batalla. Su respuesta es que la revoluci\u00f3n vietnamita de las d\u00e9cadas de posguerra fue m\u00e1s all\u00e1 que la de casi cualquier otro Estado descolonizador. Puede que Ho hablara en par\u00e1bolas de que Vietnam era el tigre guerrillero capaz de enfrentarse al elefante imperial. Pero en 1954, como muestra Goscha, Ho ya ten\u00eda su propio elefante. Adem\u00e1s de introducir el servicio militar obligatorio, el Estado comunista vietnamita aplic\u00f3 con audacia -y brillantez- la reforma agraria en pleno conflicto con los franceses, para construir el tipo de comunismo de guerra que pod\u00eda movilizar plenamente a una clase campesina y convertir a las minor\u00edas en vietnamitas. Para Ho la guerra ten\u00eda dos frentes: contra los franceses y contra los terratenientes vietnamitas m\u00e1s \u00abpatriotas\u00bb. Los campesinos resultaron ser el factor decisivo en la victoria de Gi\u00e1p. Esto contrastaba fuertemente con las fuerzas m\u00e1s guerrilleras de Indonesia y Argelia, que no ten\u00edan estados comunistas que las guiaran.<\/p>\n<p>El legado de \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 ya ten\u00eda una utilidad limitada en la \u00e9poca de Fanon. No hab\u00eda ninguna fuerza convencional en Oriente Medio, ni en \u00c1frica, ni en el resto del Sudeste Asi\u00e1tico capaz de enfrentarse a las potencias occidentales en terreno abierto. La adquisici\u00f3n de armas nucleares por parte de algunos Estados del Sur, en todo caso, obviaba la necesidad de fuerzas convencionales que aspirasen a ese nivel de fuerza. Los argelinos, por su parte, demostraron que las victorias pol\u00edticas pod\u00edan ser tan eficaces como las del campo de batalla. Pero la capacidad de los estados asi\u00e1ticos para librar guerras m\u00e1ximas con gran tolerancia a las bajas y pasar a una econom\u00eda de guerra en un abrir y cerrar de ojos nunca lleg\u00f3 a ser del todo ociosa. Aunque la batalla no fue m\u00e1s que el pr\u00f3logo de la d\u00e9cada de bombardeos a\u00e9reos y guerra qu\u00edmica que Estados Unidos estaba a punto de desencadenar, ninguna potencia occidental volvi\u00f3 a ganar otra gran guerra terrestre en Asia. A los l\u00edderes occidentales les atormentaba el recuerdo de 1954. Como dijo Lyndon Johnson: \u00abNo quiero ning\u00fan maldito \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la batalla de \u0110i\u1ec7n Bi\u00ean Ph\u1ee7 \u2013el Stalingrado de la descolonizaci\u00f3n\u2013 necesitara un s\u00edmbolo, lo mejor ser\u00eda una bicicleta.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15516,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,2115],"tags":[],"class_list":["post-15511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-vietnam"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15511\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}