{"id":15553,"date":"2024-05-21T05:00:11","date_gmt":"2024-05-21T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15553"},"modified":"2024-05-21T03:13:56","modified_gmt":"2024-05-21T02:13:56","slug":"el-por-que-el-socialismo-de-einstein-y-monthly-review-una-introduccion-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15553","title":{"rendered":"El \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb de Einstein y <i>Monthly Review<\/i>: Una introducci\u00f3n hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<div class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cauthorbio\">Esta es la introducci\u00f3n a Albert Einstein, <i>Why Socialism? Texts and Commentaries<\/i>, de pr\u00f3xima aparici\u00f3n en Monthly Review Press.<\/div>\n<p>Un memor\u00e1ndum de la primavera de 1949 del \u00abArchivo Albert Einstein\u00bb de la Oficina Federal de Investigaci\u00f3n, que forma parte de la <i>Caja Fuerte <\/i>de documentos del FBI publicados en virtud de la Ley de Libertad de Informaci\u00f3n, afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Avisado [por un agente sobre el terreno de que] en abril de 1949, se distribuy\u00f3 una circular en la zona de Nashua, New Hampshire, anunciando una nueva revista titulada <em>Monthly Review<\/em>, \u00abuna revista socialista independiente\u00bb. El primer n\u00famero estaba fechado para salir en la edici\u00f3n de mayo de 1949. El primer n\u00famero contendr\u00eda art\u00edculos de Albert Einstein: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb; Paul M. Sweezy: \u00abEvoluci\u00f3n reciente del capitalismo estadounidense\u00bb; Otto Nathan: \u00abLa transici\u00f3n al socialismo en Polonia\u00bb; Leo Huberman: \u00abEl socialismo y el trabajo estadounidense\u00bb; &#8230;.. Re: Informe de Nueva York, fechado 3-15-51 Espionaje-CH<sup>.1<\/sup><\/p>\n<p>El resto del mensaje est\u00e1 tachado. Otro memorando que sigue inmediatamente en el archivo Einstein del FBI, y que est\u00e1 igualmente redactado, dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Inform\u00f3 a la Oficina de Nueva York de que la <em>Monthly Review<\/em> 66 Barrow Street, Nueva York, autoproclamada \u00abrevista socialista independiente\u00bb hizo su aparici\u00f3n inicial en mayo de 1949. El primer n\u00famero conten\u00eda art\u00edculos de Albert Einstein y otros. Este informe [de investigaci\u00f3n] afirmaba adem\u00e1s que un estudio de los art\u00edculos contenidos en una comprobaci\u00f3n de los antecedentes de los editores y colaboradores revelaba que esta revista era de inspiraci\u00f3n comunista y segu\u00eda la l\u00ednea aprobada por el Partido Comunista&#8230;. Informe de Nueva York, fechado el 1-30-50; Re: Seguridad Interna.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Albert Einstein, el f\u00edsico te\u00f3rico m\u00e1s famoso del mundo y su cient\u00edfico m\u00e1s c\u00e9lebre, hab\u00eda huido de Alemania tras el ascenso de Adolf Hitler, emigrando a Estados Unidos en 1933, donde obtuvo la ciudadan\u00eda en 1940. Sin embargo, para el FBI de J. Edgar Hoover, Einstein segu\u00eda siendo una figura peligrosa y antiamericana, que amenazaba la seguridad interna de Estados Unidos con su sola presencia en el pa\u00eds. Su publicaci\u00f3n en 1949 de un art\u00edculo titulado \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb para la nueva revista <i>Monthly Review: An Independent Socialist<\/i> <em>Magazine<\/em> fue vista as\u00ed por el FBI como una confirmaci\u00f3n directa de sus fuertes \u00absimpat\u00edas comunistas\u00bb.<\/p>\n<p>El FBI hab\u00eda abierto su expediente sobre Einstein en 1932, cuando intentaba emigrar a Estados Unidos, con un largo informe de la Woman Patriot Corporation (WPC), que en su extremo anticomunismo, afirmaba que Einstein era inadmisible en el pa\u00eds. \u00ab<i>Ni el propio Stalin\u00bb<\/i>, acusaba la WPC, \u00abest\u00e1 afiliado a tantos grupos internacionales anarco-comunistas para promover&#8230; la revoluci\u00f3n mundial y la anarqu\u00eda definitiva, como ALBERT EINSTEIN\u00bb.<sup>3<\/sup> El FBI sigui\u00f3 recopilando todo lo que pudo sobre las numerosas conexiones socialistas de Einstein durante el resto de su vida.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Aunque Einstein envi\u00f3 una famosa carta al presidente Franklin D. Roosevelt el 2 de agosto de 1939 sobre la posibilidad de desarrollar una bomba at\u00f3mica \u2013una carta que a menudo se ha considerado que condujo directamente al Proyecto Manhattan\u2013, el ej\u00e9rcito estadounidense lo declar\u00f3 un riesgo para la seguridad y fue excluido del desarrollo, e incluso del conocimiento, de la fabricaci\u00f3n de la bomba at\u00f3mica durante la Segunda Guerra Mundial, incluida la decisi\u00f3n del presidente Harry S. Truman de lanzarla sobre Hiroshima y Nagasaki.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de 1940, el miedo a los rojos asociado con el macartismo, llamado as\u00ed por el senador estadounidense Joseph McCarthy, ya estaba empezando. En abril de 1949, s\u00f3lo un mes antes de que se publicara \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb de Einstein en <i>Monthly Review<\/i>, la revista <i>Life <\/i>(publicaci\u00f3n hermana de la revista <i>Time<\/i>), incluy\u00f3 a Einstein en un reportaje fotogr\u00e1fico de dos p\u00e1ginas de cincuenta de los principales \u00abDupes and Fellow Travelers\u00bb del comunismo en el pa\u00eds. El art\u00edculo inclu\u00eda tambi\u00e9n a figuras tan c\u00e9lebres como el compositor y director de orquesta Leonard Bernstein, el actor Charlie Chaplin, el poeta Langston Hughes, la dramaturga Lillian Hellman, el congresista estadounidense Vito Marcantonio, el profesor de estudios americanos F. O. Matthiessen, el dramaturgo Arthur Miller, el f\u00edsico at\u00f3mico Philip Morrison, la escritora Dorothy Parker y el locutor de radio J. Raymond Walsh. El ex Vicepresidente de Estados Unidos Henry A. Wallace fue descrito en la p\u00e1gina anterior como un \u00abdestacado compa\u00f1ero de viaje\u00bb.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>Sin duda, a los temores y sospechas del FBI de la \u00e9poca, unidos a la histeria anticomunista general, se sum\u00f3 el hecho de que \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb de Einstein constitu\u00eda uno de los argumentos a favor del socialismo m\u00e1s sucintos y contundentes jam\u00e1s escritos. Se trata de un ensayo que ha superado la prueba del tiempo y que es mucho m\u00e1s c\u00e9lebre en todo el mundo hoy, setenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, de lo que era en la fecha de su publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>\u00abEn este sentido, soy socialista\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>En 1949, Einstein no era un reci\u00e9n iniciado en el socialismo. En 1895, a la edad de 16 a\u00f1os, se hab\u00eda trasladado a Suiza para estudiar en la Escuela Polit\u00e9cnica Federal de Z\u00farich.<sup>7<\/sup> Para Einstein, 1905 iba a ser el \u00aba\u00f1o milagroso\u00bb, durante el cual se doctor\u00f3 en la Universidad de Z\u00farich y public\u00f3 cinco art\u00edculos revolucionarios sobre f\u00edsica te\u00f3rica (incluida su tesis doctoral) que le har\u00edan mundialmente famoso. Se le vener\u00f3 en todo el mundo como personificaci\u00f3n del progreso y la creatividad humanos.<\/p>\n<p>Pero la creatividad de Einstein como cient\u00edfico y su universalismo nunca estuvieron separados de su compromiso con una sociedad m\u00e1s igualitaria. Era un socialista convencido, vinculado a innumerables grupos y causas radicales, y un firme opositor a toda forma de discriminaci\u00f3n. Tras su apertura en 1911, pas\u00f3 mucho tiempo en el Grand Caf\u00e9 Odeon de Z\u00farich, lugar de encuentro de radicales rusos, entre ellos Alexandra Kollontai y, m\u00e1s tarde, V. I. Lenin y Le\u00f3n Trotsky, adem\u00e1s de numerosas figuras culturales de vanguardia. No cabe duda de que se vio envuelto en las numerosas y encendidas discusiones pol\u00edtico-culturales que all\u00ed ten\u00edan lugar. Tampoco era el suyo un socialismo t\u00edmido. Ve\u00eda la necesidad de revoluciones en determinadas circunstancias hist\u00f3ricas. El 19 de noviembre de 1918, el d\u00eda en que abdic\u00f3 el k\u00e1iser Guillermo II, Einstein puso un famoso cartel en la puerta de su clase: \u00abCLASE CANCELADA: REVOLUCI\u00d3N\u00bb<sup>8<\/sup>. Un a\u00f1o despu\u00e9s escribi\u00f3: \u00abAbogo por una econom\u00eda planificada&#8230; en este sentido soy socialista\u00bb<sup>9<\/sup>. En 1929 declar\u00f3: \u00abHonro a Lenin como un hombre que se sacrific\u00f3 completamente y dedic\u00f3 toda su energ\u00eda a la realizaci\u00f3n de la justicia social. No considero que sus m\u00e9todos sean pr\u00e1cticos, pero una cosa es cierta: los hombres de su tipo son los guardianes y restauradores de la conciencia de la humanidad\u00bb.<sup>10<\/sup> En un art\u00edculo de 1931, \u00abEl mundo tal y como yo lo veo\u00bb, escribi\u00f3: \u00abConsidero que las distinciones de clase son injustificadas y, en \u00faltima instancia, se basan en la fuerza\u00bb.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>Aunque posteriormente se distanciar\u00eda del car\u00e1cter sovi\u00e9tico de la organizaci\u00f3n, Einstein, junto con Bertrand Russell, Upton Sinclair y otros socialistas independientes, suscribi\u00f3 la postura general del Congreso Internacional contra las Guerras Imperialistas en 1932.<sup>12<\/sup> En 1945, declar\u00f3: \u00abEstoy convencido&#8230; de que en un Estado con una econom\u00eda socialista las perspectivas son mejores para que el individuo medio alcance el m\u00e1ximo grado de libertad que sea compatible con el bienestar de la comunidad\u00bb.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p>Como explicar\u00eda Otto Nathan, amigo \u00edntimo y colaborador de Einstein, en <i>Einstein on Peace<\/i> en 1960:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Einstein era socialista. Cre\u00eda en el socialismo porque, como igualitario convencido, se opon\u00eda a la divisi\u00f3n de clases en el capitalismo y a la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre que, en su opini\u00f3n, este sistema facilitaba m\u00e1s ingeniosamente que cualquier organizaci\u00f3n econ\u00f3mica anterior. Era socialista porque estaba seguro de que una econom\u00eda capitalista no pod\u00eda funcionar adecuadamente para el bienestar de <i>todas las<\/i> personas y de que la anarqu\u00eda econ\u00f3mica del capitalismo era la fuente de muchos males de la sociedad contempor\u00e1nea. Y, por \u00faltimo, era socialista porque estaba convencido de que, bajo el socialismo, exist\u00eda una mayor posibilidad de alcanzar el m\u00e1ximo grado de libertad compatible con el bienestar p\u00fablico que bajo cualquier otro sistema conocido por el hombre<sup>.14<\/sup><\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>La Fundaci\u00f3n Albert Einstein y el ascenso del macartismo en la ense\u00f1anza superior<\/strong><\/p>\n<p>En 1933, Einstein se incorpor\u00f3 al reci\u00e9n creado Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. All\u00ed pasar\u00eda mucho tiempo con Nathan, que era profesor visitante en el departamento de econom\u00eda de Princeton y que, como el propio Einstein, era un refugiado de la Alemania nazi. Nathan, economista socialista, se hab\u00eda doctorado en econom\u00eda y derecho en Alemania en 1921 y hab\u00eda sido asesor econ\u00f3mico del gobierno de Weimar. En Estados Unidos, hab\u00eda formado parte en 1930-31 del Comit\u00e9 de Emergencia para el Empleo del Presidente Herbert Hoover. Dimiti\u00f3 de sus cargos en Alemania en 1933 y fue contratado como profesor visitante en Princeton en 1933-35, tras lo cual ense\u00f1\u00f3 en la Universidad de Nueva York de 1935-42, en Vassar de 1942-44 y en la Universidad Howard de 1946-52. A principios de la d\u00e9cada de 1940, Nathan dio una conferencia sobre econom\u00eda marxista en el Grupo de Estudios Marxistas de Vassar. Trabaj\u00f3 estrechamente con Einstein desde 1933 hasta la muerte de \u00e9ste en 1955, a menudo tambi\u00e9n como asesor financiero. Einstein se refer\u00eda a \u00e9l como su \u00abamigo m\u00e1s \u00edntimo\u00bb y confidente. Nathan fue el \u00fanico albacea y fideicomisario (junto con la secretaria de Einstein, Helen Dukas) de la herencia de Einstein. Durante su larga colaboraci\u00f3n, Einstein trat\u00f3 a Nathan como su representante en cuestiones pol\u00edticas y educativas, haciendo hincapi\u00e9 en su acuerdo en todas las cuestiones.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p>Para Einstein, una educaci\u00f3n humana y progresista estaba directamente vinculada al avance de la causa socialista. En 1946-47, desempe\u00f1ar\u00eda un papel destacado, junto con Nathan, en la fundaci\u00f3n de la Universidad Brandeis, concebida originalmente como una instituci\u00f3n secular de ense\u00f1anza superior de base jud\u00eda que tambi\u00e9n representar\u00eda una concepci\u00f3n nueva y m\u00e1s amplia de una universidad libre. En ella confluir\u00edan las ideas de Einstein sobre la reforma educativa y el cambio social radical. La fundaci\u00f3n de Brandeis fue una respuesta al sistema de cuotas de las instituciones de la Ivy League estadounidense, as\u00ed como de casi todas las dem\u00e1s universidades, que restring\u00eda el n\u00famero de estudiantes jud\u00edos, junto con los de otras minor\u00edas.<sup>16<\/sup> La propuesta original para la nueva universidad consist\u00eda en bautizarla con el nombre de Einstein, pero \u00e9ste se neg\u00f3 y declar\u00f3 que en su lugar deb\u00eda llevar el nombre de \u00abun gran jud\u00edo que tambi\u00e9n era un gran estadounidense [nativo]\u00bb, lo que llev\u00f3 a bautizar la universidad con el nombre del antiguo juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos Louis Brandeis.<sup>17<\/sup> No obstante, el apoyo de Einstein fue crucial para poner en marcha la nueva universidad. La principal fuente de financiaci\u00f3n de la nueva universidad fue la Fundaci\u00f3n Albert Einstein para la Ense\u00f1anza Superior, de cuyo consejo formaba parte Nathan. El presidente de la Fundaci\u00f3n era S. Ralph Lazrus, un acaudalado hombre de negocios de ideas pol\u00edticas progresistas, vinculado a la cadena de grandes almacenes Allied Stores y a la Benrus Watch Company. El consejo de administraci\u00f3n de Brandeis estaba presidido por George Alpert, un abogado conservador de Boston, presidente del ferrocarril de Boston y Maine y figura destacada de la filantrop\u00eda jud\u00eda.<sup>18<\/sup><\/p>\n<p>En enero de 1947, Paul M. Sweezy, uno de los economistas de izquierda m\u00e1s destacados del mundo, autor de <i>The Theory of Capitalist Development: Principles of Marxian Political Economy<\/i> (1942), que acababa de dejar su puesto de profesor de econom\u00eda en Harvard, present\u00f3 un informe de ochenta y siete p\u00e1ginas, titulado <i>A Plan for Brandeis University (Un plan para la Universidad de Brandeis<\/i>), en el que se esbozaba una propuesta de estructura para la nueva universidad.<sup>19<\/sup> El plan de Sweezy fue claramente un encargo de la Fundaci\u00f3n Albert Einstein, emanado de Nathan como representante de Einstein. Nathan y su buen amigo, el periodista obrero socialista Leo Huberman, se reun\u00edan casi a diario mientras el primero impart\u00eda clases en la Universidad de Nueva York. Como resultado, Nathan se hab\u00eda familiarizado con Sweezy, con quien Huberman manten\u00eda una gran amistad y una estrecha relaci\u00f3n de trabajo.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>El plan Brandeis de Sweezy pretend\u00eda crear una universidad m\u00e1s abierta, accesible y con visi\u00f3n de futuro, diferente a todas las que exist\u00edan entonces en Estados Unidos. Ten\u00eda \u00abdos premisas principales\u00bb. En primer lugar, \u00abel coraz\u00f3n y el alma de la universidad\u00bb ser\u00eda \u00absu profesorado\u00bb, que gobernar\u00eda la universidad por s\u00ed mismo como autoridad \u00faltima. Todas las normas e incentivos deber\u00edan determinarse desde dentro, en lugar de venir de fuera. En segundo lugar, la propia universidad se concebir\u00eda como \u00abuna <i>comunidad<\/i> de erudici\u00f3n y aprendizaje\u00bb. Sweezy indic\u00f3 que habr\u00eda que hacer hincapi\u00e9 en establecer una peque\u00f1a instituci\u00f3n de primer orden, comenzando con un cuerpo docente de cien personas y un alumnado de unas quinientas. El \u00e9nfasis inicial se pondr\u00eda en las ciencias sociales y las humanidades, y el profesorado se organizar\u00eda en escuelas, no en departamentos. Tambi\u00e9n subray\u00f3 que se dar\u00eda prioridad a \u00abatraer a negros cualificados tanto para el profesorado como para el alumnado\u00bb y que se reservar\u00eda un cierto n\u00famero de becas ofrecidas por la universidad \u00abexclusivamente para estudiantes negros\u00bb. Todas estas propuestas coincid\u00edan con los puntos de vista de Nathan y Einstein, y Nathan present\u00f3 un esbozo de cinco p\u00e1ginas de la estructura de la nueva universidad con el que encajaba el plan m\u00e1s extenso de Sweezy. Una obra cr\u00edtica clave destacada en <i>A Plan for Brandeis University<\/i> de Sweezy fue <i>The Higher Learning in<\/i> <em>America<\/em> de Thorstein Veblen.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, surgi\u00f3 un conflicto entre la Fundaci\u00f3n Albert Einstein para la Ense\u00f1anza Superior y el Consejo de Administraci\u00f3n de Brandeis en torno a los planes acad\u00e9micos progresistas de la Fundaci\u00f3n. Este conflicto sali\u00f3 a la luz en el contexto de la selecci\u00f3n de un presidente para la nueva universidad. En busca de un posible presidente, y con el apoyo de Einstein, Nathan viaj\u00f3 a Londres para reunirse con Harold Laski, sin duda animado por Huberman y Sweezy, que hab\u00edan estudiado con Laski en la London School of Economics (LSE).<sup>22<\/sup> Laski, antiguo instructor de Harvard, luego profesor durante muchos a\u00f1os en la LSE y miembro de la ejecutiva del Partido Laborista brit\u00e1nico, era ampliamente reconocido como uno de los principales pensadores pol\u00edtico-econ\u00f3micos del mundo. En 1939, Laski escribi\u00f3 un art\u00edculo, \u00abWhy I Am a Marxist\u00bb (Por qu\u00e9 soy marxista), publicado originalmente en Estados Unidos en <i>The Nation<\/i> y reimpreso posteriormente en <i>Monthly Review<\/i> a su muerte en 1950. En respuesta a la Gran Depresi\u00f3n y al ascenso del nazismo, declar\u00f3: \u00abHa llegado el momento de un ataque central a la estructura del capitalismo. Nada que no sea la socializaci\u00f3n total puede remediar la situaci\u00f3n. La alternativa en toda la civilizaci\u00f3n occidental&#8230; es, creo, una r\u00e1pida deriva hacia el fascismo\u00bb.<sup>23<\/sup><\/p>\n<p>Nathan y Einstein cre\u00edan que Laski, como uno de los principales pensadores jud\u00edos del mundo, comprometido con la educaci\u00f3n laica y con fuertes valores socialistas, era la elecci\u00f3n ideal para la presidencia de Brandeis, capaz de dar forma a la universidad m\u00e1s libre, abierta y progresista que ellos imaginaban. Einstein, con el apoyo inicial de Alpert, y con lo que Einstein entend\u00eda que era la autorizaci\u00f3n tanto del Consejo de Administraci\u00f3n como de la Fundaci\u00f3n (aunque esto se cuestionar\u00eda m\u00e1s tarde), escribi\u00f3 a Laski, invit\u00e1ndole a considerar la posibilidad de aceptar el cargo de presidente de Brandeis.<sup>24<\/sup> En su carta del 15 de abril de 1947, Einstein dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Estimado Sr. Laski,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como usted ha sabido por mi amigo, el Sr. Otto Nathan, hace unos meses, se est\u00e1 haciendo aqu\u00ed un esfuerzo muy serio para fundar una nueva Universidad que creemos que se ha hecho necesaria debido al sistema de cuotas utilizado abierta o sutilmente por casi todos los Colegios y Universidades de Estados Unidos. Esperamos que la nueva instituci\u00f3n facilite a los j\u00f3venes de fe jud\u00eda y de otras minor\u00edas la obtenci\u00f3n de una educaci\u00f3n de primera clase. Del mismo modo, esperamos hacer posible que aquellos cient\u00edficos y eruditos, que en las condiciones actuales sufren una grave discriminaci\u00f3n, encuentren un lugar donde poder ense\u00f1ar y trabajar. La Universidad estar\u00e1 en manos jud\u00edas, pero estamos decididos a convertirla en una instituci\u00f3n animada por un esp\u00edritu libre y moderno, que haga hincapi\u00e9, sobre todo, en la erudici\u00f3n y la investigaci\u00f3n independientes y que no conozca la discriminaci\u00f3n a favor o en contra de nadie por motivos de sexo, color, credo, origen nacional u opini\u00f3n pol\u00edtica. Todas las decisiones sobre las pol\u00edticas educativas, sobre la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n estar\u00e1n en manos del profesorado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El Consejo de Administraci\u00f3n me ha delegado la autoridad de seleccionar al primer presidente de la Universidad. Este hombre tendr\u00eda la dif\u00edcil tarea de ayudarnos a determinar los cimientos b\u00e1sicos de la Universidad y a seleccionar y organizar el profesorado inicial, del que tanto depende. Todos pensamos que, entre todos los jud\u00edos vivos, usted es el hombre que, aceptando el gran reto, tendr\u00eda m\u00e1s probabilidades de \u00e9xito. No s\u00f3lo conoce los Estados Unidos y sus instituciones acad\u00e9micas m\u00e1s \u00edntimamente que muchos educadores estadounidenses, sino que su reputaci\u00f3n como acad\u00e9mico sobresaliente est\u00e1 extendida por todo el pa\u00eds.<\/p>\n<blockquote class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cquote\"><p>Le escribo, por tanto, para preguntarle si estar\u00eda dispuesto a considerar tal invitaci\u00f3n<sup>25<\/sup>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Laski respondi\u00f3 casi inmediatamente a la oferta de Einstein, indicando que, desgraciadamente, por razones personales y familiares, as\u00ed como por su compromiso con la lucha por el socialismo en Gran Breta\u00f1a, no pod\u00eda abandonar Londres y, por tanto, no pod\u00eda aceptar el puesto.<sup>26<\/sup> Sin embargo, a pesar de la carta de Laski declinando el puesto, que ya se hab\u00eda recibido, Alpert vio claramente la oferta de Laski como un asunto potencialmente pol\u00e9mico y una forma de hacerse con el control de la direcci\u00f3n de la universidad. El objetivo era marginar a Nathan y Lazrus, y por tanto a Einstein, anulando el papel de la Fundaci\u00f3n Albert Einstein en la determinaci\u00f3n de la direcci\u00f3n acad\u00e9mica de la universidad. As\u00ed, a pesar de su apoyo inicial a la oferta a Laski, Alpert adopt\u00f3 ahora la postura contraria. De repente afirm\u00f3, aunque la acusaci\u00f3n era dudosa y sin pruebas claras que la respaldaran, que Nathan y Lazrus (implicando indirectamente al propio Einstein) se hab\u00edan extralimitado en sus funciones al hacer tal oferta a Laski. Alpert neg\u00f3 que el Consejo de Administraci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n hubiera autorizado la oferta en una reuni\u00f3n, que ahora declaraba que hab\u00eda carecido de qu\u00f3rum.<sup>27<\/sup> M\u00e1s concretamente, insisti\u00f3 en que la elecci\u00f3n de Laski era inaceptable porque reflejaba una pol\u00edtica radical y \u00abantiamericana\u00bb. La respuesta de Einstein fue defender a Nathan y a Lazrus y dejar claro que contaban con su plena confianza y que hab\u00edan actuado de acuerdo con sus propias opiniones. Hizo hincapi\u00e9 en que hab\u00eda sido \u00e9l mismo quien hab\u00eda escrito la carta a Laski tras obtener primero la aprobaci\u00f3n de Alpert, el Consejo de Administraci\u00f3n y la Fundaci\u00f3n. Einstein rompi\u00f3 entonces su relaci\u00f3n con Brandeis y dispuso que la Fundaci\u00f3n Albert Einstein para la Ense\u00f1anza Superior pasara a llamarse Fundaci\u00f3n Brandeis, y tanto Nathan como Lazarus dimitieron de sus cargos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Alpert, cuyas observaciones sobre el incidente fueron destacadas por el <i>New York Times<\/i> el 23 de junio de 1947, bajo el titular \u00abSe acusa a la izquierda de parcialidad en una disputa universitaria\u00bb, los socios de Einstein se hab\u00edan \u00abarrogado el dise\u00f1o de la pol\u00edtica acad\u00e9mica\u00bb con el objetivo de dar a la universidad \u00abuna orientaci\u00f3n pol\u00edtica radical\u00bb, y \u00absubrepticiamente\u00bb se hab\u00edan acercado a una \u00abopci\u00f3n totalmente inaceptable\u00bb. En palabras de Alpert: \u00abEstablecer una universidad patrocinada por jud\u00edos y colocar a su frente a un hombre totalmente ajeno a los principios democr\u00e1ticos estadounidenses, marcado con la brocha comunista, habr\u00eda condenado a la universidad a la impotencia desde el principio&#8230;. En la cuesti\u00f3n del americanismo no puedo transigir\u00bb. Otros peri\u00f3dicos se hicieron eco de la noticia, afirmando que Laski era objetable por ser un \u00absocialista internacional con antecedentes\u00bb.<sup>28<\/sup> No fue mera coincidencia que las acusaciones pol\u00edticas de Alpert coincidieran totalmente con las opiniones del Consejo Nacional para la Educaci\u00f3n Americana, una organizaci\u00f3n fervientemente anticomunista fundada en 1946 que puso en marcha el macartismo en las universidades. Con la introducci\u00f3n de las t\u00e1cticas macartistas, Alpert estaba declarando que era inaceptable que cualquier figura intelectual asociada a ideas socialistas dirigiera una universidad estadounidense.<sup>29<\/sup><\/p>\n<p>Einstein estaba conmocionado por las t\u00e1cticas de miedo al rojo que se estaban utilizando contra \u00e9l y sus colaboradores, como indica su borrador de respuesta a las declaraciones p\u00fablicas de Alpert. Sin embargo, su respuesta p\u00fablica fue comedida y directa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las declaraciones a la prensa que el Sr. George Alpert y otro miembro del Consejo de Administraci\u00f3n de la Universidad de Brandeis hicieron p\u00fablicas con motivo de la retirada m\u00eda y de mis amigos, el profesor Otto Nathan y el Sr. S. Ralph Lazrus, me han convencido de que era demasiado pronto para cortar una conexi\u00f3n de la que no se pod\u00eda esperar nada bueno para la comunidad. Mis socios y yo mismo hab\u00edamos llegado a la conclusi\u00f3n, a rega\u00f1adientes, de que el tipo de instituci\u00f3n acad\u00e9mica que nos interesaba no pod\u00eda lograrse en las circunstancias existentes y con la direcci\u00f3n actual.<sup>30<\/sup><\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 William Zuckerman en la publicaci\u00f3n jud\u00eda <i>The American Hebrew<\/i>: \u00abLa declaraci\u00f3n del Sr. Alpert es&#8230; [la] de un pol\u00edtico reaccionario de estrecho margen partidista que corresponde a un miembro del Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas, no a un presidente de una universidad que lleva el nombre del difunto juez Brandeis\u00bb.<sup>31<\/sup><\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>La campa\u00f1a de Wallace y el nacimiento de <i>Monthly Review<\/i><\/strong><\/p>\n<p>El fracaso, en el clima represivo de la \u00e9poca, de establecer un nuevo tipo de universidad abierta y democr\u00e1tica dedicada a una visi\u00f3n m\u00e1s progresista, en la que el control absoluto de la instituci\u00f3n lo ejerciera el profesorado, no hubiera discriminaci\u00f3n racial en sus pol\u00edticas de admisi\u00f3n e incorporara valores socialistas de igualdad, tuvo un profundo efecto en Einstein. En 1948, en medio de la histeria anticomunista que se dirig\u00eda entonces contra todos los movimientos de izquierda del pa\u00eds, incluidas las fuerzas radicales-laborales, de derechos civiles y acad\u00e9micas de izquierda que hab\u00edan formado una coalici\u00f3n durante el New Deal de Roosevelt, Einstein apoy\u00f3 a Wallace, el candidato del Partido Progresista en las elecciones presidenciales. Wallace contaba con el apoyo de las fuerzas radicales que hab\u00edan impulsado en gran medida el New Deal de Roosevelt. Su campa\u00f1a se opon\u00eda a la Guerra Fr\u00eda, apoyaba el control internacional de las armas nucleares y respaldaba los derechos civiles y laborales. Una famosa foto tomada poco antes del lanzamiento oficial del Partido Progresista muestra a Einstein y Paul Robeson junto a Wallace.<sup>32<\/sup> Huberman y Sweezy escribieron el pre\u00e1mbulo de la plataforma del Partido Progresista, que se adopt\u00f3 en la Convenci\u00f3n de Filadelfia en julio de 1948. Sweezy asumir\u00eda el cargo de presidente de la campa\u00f1a de Wallace en NewHampshire<sup>33<\/sup>.<\/p>\n<p>Aunque obtuvo m\u00e1s de un mill\u00f3n de votos, Wallace perdi\u00f3 claramente las elecciones, en parte debido a la campa\u00f1a roja dirigida contra \u00e9l por el candidato presidencial del Partido Dem\u00f3crata, el entonces presidente Truman.<sup>34<\/sup> Tras la desastrosa derrota de Wallace, Huberman, Sweezy, Nathan y, al parecer, tambi\u00e9n Einstein, llegaron a la conclusi\u00f3n de que una raz\u00f3n clave de la p\u00e9sima actuaci\u00f3n electoral de Wallace era su incapacidad para articular una visi\u00f3n positiva, que s\u00f3lo pod\u00eda provenir del socialismo. Einstein cre\u00eda que Wallace era \u00absin duda un liberal\u00bb, no un socialista.<sup>35<\/sup><\/p>\n<p>En estas circunstancias, Huberman, Sweezy y Nathan estaban convencidos de que lo que se necesitaba en Estados Unidos era una publicaci\u00f3n peri\u00f3dica socialista independiente que proporcionara la educaci\u00f3n y la visi\u00f3n pol\u00edticas necesarias, aunque s\u00f3lo fuera, en el contexto de la \u00e9poca, una mera \u00abacci\u00f3n de contenci\u00f3n, una acci\u00f3n de retaguardia\u00bb.<sup>36<\/sup> En consecuencia, empezaron a trabajar juntos para fundar lo que se convirti\u00f3 en <i>Monthly Review<\/i>. Contaron con la ayuda de Matthiessen, que hab\u00eda trabajado con Sweezy en la d\u00e9cada de 1930 en la creaci\u00f3n del Sindicato de Profesores de Harvard y tambi\u00e9n era un activo partidario de Wallace. Proporcion\u00f3 a la revista 5.000 d\u00f3lares en cada uno de sus tres primeros a\u00f1os.<sup>37<\/sup> Nathan fue un miembro silencioso del equipo editorial fundador de la nueva revista, ya que no quer\u00eda figurar en la cabecera dados los ataques macarthistas que ya se estaban dirigiendo contra los profesores universitarios. Escribi\u00f3 para los dos primeros n\u00fameros de <i>Monthly Review<\/i> y particip\u00f3 activamente en su planificaci\u00f3n y desarrollo. Sin embargo, su papel fue disminuyendo gradualmente durante el primer a\u00f1o de publicaci\u00f3n. Su contribuci\u00f3n m\u00e1s duradera a Monthly <i>Review<\/i> fue animar a Einstein a escribir para el primer n\u00famero.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>As\u00ed, cuando se public\u00f3 el n\u00famero inaugural de Monthly <i>Review<\/i> en mayo de 1949, Huberman y Sweezy figuraban como editores, mientras que los cuatro autores de los art\u00edculos del n\u00famero (tras dos editoriales) eran Einstein, Sweezy, Huberman y Nathan, en ese orden. Fue el art\u00edculo de Einstein en el primer n\u00famero de <i>Monthly<\/i> Review el que asumi\u00f3 la tarea principal de articular el significado del propio socialismo y atrajo la atenci\u00f3n del FBI hacia la revista.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una larga tradici\u00f3n de grandes socialistas que publicaban art\u00edculos titulados \u00abPor qu\u00e9 soy socialista\u00bb.<sup>39<\/sup> Nathan, con el apoyo de Huberman y Sweezy, sugiri\u00f3 a Einstein que escribiera un ensayo de este tipo. Einstein, sin embargo, decidi\u00f3 adoptar un formato totalmente diferente, no basado en sus propias opiniones subjetivas, sino m\u00e1s bien exponiendo argumentos objetivos y directos a favor de la elecci\u00f3n de una v\u00eda socialista, lo que dio lugar a la calidad tan distintiva de \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, que adquiri\u00f3 un car\u00e1cter cient\u00edfico.<sup>40<\/sup><\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>Einstein y los argumentos objetivos a favor del socialismo<\/strong><\/p>\n<p>Escrito con desesperada brevedad, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb de Einstein ten\u00eda poco m\u00e1s de seis p\u00e1ginas. Aunque era un producto exclusivamente suyo, mostraba la influencia de dos grandes pensadores socioecon\u00f3micos: Veblen y Karl Marx. Como escribi\u00f3 C. Wright Mills en una introducci\u00f3n a <i>La teor\u00eda de la clase ociosa<\/i> de Veblen, \u00abThorstein Veblen es el mejor cr\u00edtico de Estados Unidos que Estados Unidos ha producido\u00bb.<sup>41<\/sup> En la d\u00e9cada de 1940, Veblen era uno de los autores favoritos de Einstein. En 1944, Einstein escribi\u00f3: \u00abDebo innumerables horas felices a la lectura de las obras de [Bertrand] Russell, algo que no puedo decir de ning\u00fan otro escritor cient\u00edfico contempor\u00e1neo, con la excepci\u00f3n de Thorstein Veblen\u00bb.<sup>42<\/sup> Einstein ve\u00eda a Marx como un gran pensador, al que situaba junto a Baruch Spinoza como exponente de la libertad humana surgida de la tradici\u00f3n jud\u00eda. Como declar\u00f3: \u00abIncrustado en la tradici\u00f3n del pueblo jud\u00edo hay un amor por la justicia y la raz\u00f3n que debe seguir trabajando por el bien de todas las naciones ahora y en el futuro. En los tiempos modernos, esta tradici\u00f3n ha producido a Spinoza y a Karl Marx\u00bb.<sup>43<\/sup><\/p>\n<p>La primera mitad de \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb estaba relacionada con las opiniones de Veblen. Einstein comenz\u00f3 su ensayo con la pregunta y la respuesta: \u00ab\u00bfEs aconsejable que alguien que no es experto en cuestiones econ\u00f3micas y sociales exprese opiniones sobre el tema del socialismo? Creo que s\u00ed por varias razones\u00bb. Procedi\u00f3 a explicar que hasta la fecha \u00aben ninguna parte hemos superado lo que Thorstein Veblen llam\u00f3 &#8216;la fase depredadora&#8217; del desarrollo humano&#8230;. Dado que el verdadero prop\u00f3sito del socialismo es precisamente superar y avanzar m\u00e1s all\u00e1 de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia econ\u00f3mica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro\u00bb.<sup>44<\/sup> Tambi\u00e9n se daba el caso de que el socialismo estaba \u00abdirigido hacia un fin \u00e9tico-social\u00bb al que la ciencia, tal y como se entiende normalmente, pod\u00eda contribuir poco. Por lo tanto, los expertos en las disposiciones econ\u00f3micas actuales no eran \u00ablos \u00fanicos que tienen derecho a expresarse sobre cuestiones que afectan a la organizaci\u00f3n de la sociedad\u00bb.<sup>45<\/sup><\/p>\n<p>La principal ocupaci\u00f3n de Einstein en esta \u00e9poca era la lucha por la paz mundial frente a la amenaza existencial que representaban las armas nucleares. La cuesti\u00f3n de la paz estaba directamente relacionada con la relaci\u00f3n del individuo con la sociedad. El individuo t\u00edpico del capitalismo contempor\u00e1neo estaba tan alienado y angustiado por las terribles circunstancias entonces imperantes, tanto de origen econ\u00f3mico como derivadas de la amenaza de guerra, que a menudo se cuestionaba el concepto mismo de humanidad. Como escribi\u00f3 Einstein: \u00abHace poco discut\u00ed con un hombre inteligente y bien dispuesto la amenaza de otra guerra, que en mi opini\u00f3n pondr\u00eda seriamente en peligro la existencia de la humanidad, y coment\u00e9 que s\u00f3lo una organizaci\u00f3n supranacional ofrecer\u00eda protecci\u00f3n contra el peligro. Entonces, mi visitante, con mucha calma y frialdad, me dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se opone usted tan profundamente a la desaparici\u00f3n de la raza humana?\u00bb.<sup>46<\/sup><\/p>\n<p>Ninguna otra cosa, afirm\u00f3 Einstein, apuntaba tan claramente a la crisis social y moral contempor\u00e1nea: \u00abEstoy seguro de que hace apenas un siglo nadie habr\u00eda hecho tan a la ligera una afirmaci\u00f3n de este tipo. Es la afirmaci\u00f3n de un hombre que se ha esforzado en vano por alcanzar un equilibrio dentro de s\u00ed mismo y ha perdido m\u00e1s o menos la esperanza de conseguirlo. Es la expresi\u00f3n de una soledad y un aislamiento dolorosos que tanta gente padece en nuestros d\u00edas. \u00bfCu\u00e1l es la causa? \u00bfExiste una salida?\u00bb<sup>47<\/sup> La propia negativa a enfrentarse a la crisis existencial a la que se enfrenta la humanidad, llegando incluso a negar la importancia de la continuaci\u00f3n de la existencia humana, dramatizaba la desesperaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n que entonces, como ahora, estaban muy extendidas, haciendo necesaria la b\u00fasqueda de una <i>salida<\/i>.<\/p>\n<p>\u00abEl hombre\u00bb, observ\u00f3 Einstein en \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, \u00abes al mismo tiempo un ser solitario y un ser social\u00bb. El car\u00e1cter del ser humano es, por tanto, producto de impulsos tanto individuales como sociales, reflejo de fuerzas internas y externas.<sup>48<\/sup> Cada persona tiene tanto una \u00abconstituci\u00f3n biol\u00f3gica\u00bb heredada como una \u00abconstituci\u00f3n cultural\u00bb adoptada de la sociedad, que juntas afectan a su desarrollo. No obstante, los individuos pueden influir en sus propias vidas hasta cierto punto gracias a la conciencia, la comunicaci\u00f3n y las acciones que cada uno decide emprender dentro de las limitaciones que presenta la sociedad, que a su vez est\u00e1 sujeta a cambios. \u00abEl comportamiento social de los seres humanos puede diferir enormemente, dependiendo de los patrones culturales imperantes y de los tipos de organizaci\u00f3n que predominan en la sociedad. En esto pueden basar sus esperanzas quienes se esfuerzan por mejorar la suerte del hombre: los seres humanos <i>no<\/i> est\u00e1n condenados, por su constituci\u00f3n biol\u00f3gica, a aniquilarse unos a otros o a estar a merced de un destino cruel y autoinfligido\u00bb.<sup>49<\/sup><\/p>\n<p>Esta firme convicci\u00f3n llev\u00f3 a Einstein a abordar en su ensayo la estructura de la sociedad actual. La dependencia del individuo de la sociedad actual, escribi\u00f3, es tal que el individuo \u00abno experimenta esta dependencia como&#8230; un v\u00ednculo org\u00e1nico, como una fuerza protectora, sino m\u00e1s bien como una amenaza para sus derechos naturales, o incluso para su existencia econ\u00f3mica\u00bb. Esto se debe a que la estructura de la sociedad es tal que acent\u00faa \u00ablas pulsiones ego\u00edstas\u00bb y al mismo tiempo debilita las \u00abpulsiones sociales\u00bb en la constituci\u00f3n del individuo, \u00abque son por naturaleza m\u00e1s d\u00e9biles\u00bb, yendo as\u00ed contra el hecho insuperable de que \u00abel hombre s\u00f3lo puede encontrar sentido a la vida, por corta y peligrosa que sea, dedic\u00e1ndose a la sociedad\u00bb.<sup>50<\/sup><\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en Marx para gran parte de su argumentaci\u00f3n en este punto, Einstein hizo hincapi\u00e9 en que, si bien existe \u00abuna enorme comunidad de productores\u00bb en la \u00absociedad capitalista\u00bb actual, la gran mayor\u00eda de \u00e9stos se ven privados \u00abde los frutos de su trabajo colectivo\u00bb, ya que \u00abtoda la capacidad productiva de la sociedad\u00bb es \u00aben su mayor parte&#8230; propiedad privada de los individuos\u00bb. Aqu\u00ed, esboz\u00f3 \u00aben aras de la simplicidad\u00bb (es decir, a un alto nivel de abstracci\u00f3n), las principales caracter\u00edsticas de una sociedad de clases capitalista. En tal sistema, \u00ablos &#8216;trabajadores&#8217;&#8230; [o] todos aquellos que no participan en la propiedad de los medios de producci\u00f3n\u00bb se ven obligados a vender su \u00abfuerza de trabajo\u00bb al \u00abpropietario de los medios de producci\u00f3n\u00bb.<a id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen51backlink\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote-link\" href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/05\/01\/einsteins-why-socialism-and-monthly-review\/#en51\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><sup>51<\/sup><\/a> El propietario est\u00e1 as\u00ed en condiciones de apropiarse de todo el excedente (valor) generado m\u00e1s all\u00e1 de lo que se paga primero al trabajador para satisfacer las \u00abnecesidades m\u00ednimas\u00bb de este \u00faltimo. \u00abEs importante comprender\u00bb, escribi\u00f3, \u00abque incluso en teor\u00eda la remuneraci\u00f3n del trabajador no est\u00e1 determinada por el valor de su producto\u00bb<sup>52<\/sup>.<\/p>\n<p>Las principales contradicciones de la sociedad de clases capitalista, seg\u00fan Einstein, derivaban de su fomento de la desigualdad. En lugar de tender hacia condiciones igualitarias, \u00abel capital privado tiende a concentrarse en pocas manos\u00bb a trav\u00e9s del funcionamiento normal del proceso de acumulaci\u00f3n, por el que \u00abla formaci\u00f3n de unidades de producci\u00f3n m\u00e1s grandes\u00bb se produce \u00aba expensas de las m\u00e1s peque\u00f1as\u00bb. Esto genera \u00abuna oligarqu\u00eda del capital privado\u00bb que es tan poderosa que \u00abno puede ser controlada eficazmente ni siquiera por una sociedad organizada democr\u00e1ticamente\u00bb. Tanto m\u00e1s cuanto que los pol\u00edticos electos y los partidos a los que pertenecen est\u00e1n \u00aben gran parte financiados o influidos de otro modo por capitalistas privados\u00bb que se interponen entre el electorado y la mayor parte de la poblaci\u00f3n. \u00abAdem\u00e1s, en las condiciones existentes, los capitalistas privados controlan inevitablemente, directa o indirectamente, las principales fuentes de informaci\u00f3n (prensa, radio, educaci\u00f3n)\u00bb, que median entre los que gobiernan la sociedad y el conjunto de la poblaci\u00f3n<sup>53.<\/sup><\/p>\n<p>El capitalismo, explicaba Einstein, es un sistema en el que \u00abla producci\u00f3n se lleva a cabo por el beneficio, no por el uso\u00bb, dejando a muchos desfavorecidos y desatendidos. El sistema se sustenta en \u00abun ej\u00e9rcito de desempleados\u00bb, de modo que el trabajador teme constantemente ser devuelto al ej\u00e9rcito de reserva de mano de obra. Los nuevos avances tecnol\u00f3gicos a menudo provocan que los trabajadores se queden sin trabajo, lo que aumenta a\u00fan m\u00e1s el ej\u00e9rcito de desempleados y el poder relativo de los propietarios.<sup>54<\/sup> \u00abEl af\u00e1n de lucro\u00bb, junto con la competencia desenfrenada, son responsables de graves crisis econ\u00f3micas, de un \u00abenorme despilfarro de mano de obra\u00bb y de la \u00abparalizaci\u00f3n de la conciencia social de los individuos\u00bb. Este \u00faltimo es \u00abel peor mal del capitalismo\u00bb, ya que permite que la sociedad se vuelva contra la poblaci\u00f3n. \u00abTodo nuestro sistema educativo\u00bb cultiva tales valores alienados y, por tanto, \u00abpadece este mal\u00bb.<sup>55<\/sup><\/p>\n<p>\u00abEstoy convencido de que s\u00f3lo hay <i>una<\/i> forma de eliminar estos graves males\u00bb, declar\u00f3 Einstein, \u00aba saber, mediante el establecimiento de una econom\u00eda socialista, acompa\u00f1ada de un sistema educativo orientado hacia objetivos sociales. En una econom\u00eda as\u00ed, los medios de producci\u00f3n son propiedad de la propia sociedad y se utilizan de forma planificada\u00bb de acuerdo con las necesidades sociales e individuales. \u00abLa educaci\u00f3n del individuo, adem\u00e1s de promover sus propias capacidades innatas, intentar\u00eda desarrollar en \u00e9l un sentido de responsabilidad para con sus semejantes en lugar de la glorificaci\u00f3n del poder y del \u00e9xito en nuestra sociedad actual\u00bb.<sup>56<\/sup> Aqu\u00ed vemos la importancia que conced\u00eda, tal y como expresaba en su carta a Laski, a la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n educativa libre de \u00abdiscriminaci\u00f3n a favor o en contra de nadie por raz\u00f3n de sexo, color, credo, origen nacional u opini\u00f3n pol\u00edtica\u00bb, una instituci\u00f3n en la que \u00abtodas las decisiones sobre las pol\u00edticas educativas, sobre la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n estar\u00e1n en manos del profesorado\u00bb, no de consejos de administraci\u00f3n llenos de magnates empresariales.<\/p>\n<p>\u00abUna econom\u00eda planificada\u00bb, insist\u00eda Einstein, \u00abno es todav\u00eda socialismo\u00bb. No significa necesariamente el fin de \u00abla esclavitud del individuo\u00bb. El logro real del socialismo significaba abordar cuestiones cruciales como las de extender la democracia en lugar de limitarla, combatir la burocracia y proteger los derechos del individuo. Terminaba su art\u00edculo refiri\u00e9ndose a <i>Monthly Review<\/i>, cuya fundaci\u00f3n apoyaba firmemente: \u00abLa claridad sobre los objetivos y los problemas del socialismo es de la mayor importancia en nuestra \u00e9poca de transici\u00f3n. Dado que, en las circunstancias actuales, la discusi\u00f3n libre y sin trabas de estos problemas se ha convertido en un poderoso tab\u00fa, considero que la fundaci\u00f3n de esta revista es un importante servicio p\u00fablico\u00bb.<sup>57<\/sup><\/p>\n<p>El \u00abpoderoso tab\u00fa\u00bb era el macartismo que dominaba entonces todo el discurso de la sociedad estadounidense. El propio Einstein hab\u00eda sentido su fuerza directamente en sus intentos de crear una universidad nueva y m\u00e1s libre en Brandeis, que cay\u00f3 presa de las acusaciones de antiamericanismo; en su papel en la campa\u00f1a de Wallace, que le llev\u00f3 a ser castigado como \u00abincauto y seguidor\u00bb del comunismo; y en los ataques al estilo de la caza de brujas contra muchos de los socialistas y radicales con los que estaba m\u00e1s estrechamente relacionado. Aunque la reputaci\u00f3n y el estatus mundial de Einstein le hac\u00edan pr\u00e1cticamente intocable, no ocurr\u00eda lo mismo con los dem\u00e1s autores que escribieron para el primer n\u00famero de <i>Monthly<\/i> Review. Huberman, Sweezy y Nathan fueron llamados ante la inquisici\u00f3n macartista y amenazados con ir a la c\u00e1rcel por negarse a dar nombres y a cooperar, ampar\u00e1ndose en la Primera Enmienda, como recomend\u00f3 Einstein.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 socialismo?\u00bb o \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 liberalismo?\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Tal es el poder del nombre de Einstein y la fuerza de sus opiniones que incluso hoy, setenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, se hacen esfuerzos para negar o restar importancia a su compromiso con el socialismo, y para argumentar que \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb era de poca importancia, no dec\u00eda lo que parec\u00eda decir, fue contradicho por su propio desarrollo intelectual, y no tiene ning\u00fan significado real para nuestros tiempos. La mayor\u00eda de los tratamientos biogr\u00e1ficos de Einstein simplemente ignoran por completo su pol\u00edtica por considerarla de poca importancia.<sup>59<\/sup> En realidad, esto tiene que ver con el hecho inconveniente de que Einstein era un radical pol\u00edtico, a menudo visto como un tribuno de la izquierda.<\/p>\n<p>Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, el inter\u00e9s por las opiniones pol\u00edticas de Einstein ha aumentado enormemente a ra\u00edz de la publicaci\u00f3n por Fred Jerome en 2002 de <i>The Einstein File<\/i>, que registraba la persecuci\u00f3n del FBI por sus opiniones pol\u00edticas de izquierdas. En 2007, los autores David E. Rowe y Robert Schulmann, ambos destacados estudiosos de Einstein, publicaron la colecci\u00f3n editada <i>Einstein on<\/i> <em>Politics<\/em> con Princeton University Press. El libro fue r\u00e1pidamente reconocido como un recurso inestimable, ya que reun\u00eda materiales procedentes de numerosas fuentes, algunas de ellas in\u00e9ditas. Rowe y Schulmann no s\u00f3lo ofrecieron una introducci\u00f3n general, sino tambi\u00e9n extensos comentarios sobre los diversos art\u00edculos incluidos en su colecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La deficiencia m\u00e1s obvia del libro de Rowe y Schulmann era la exclusi\u00f3n de los numerosos tratamientos del racismo por parte de Einstein fuera de las cuestiones del juda\u00edsmo, el sionismo, Israel y Palestina. \u00abS\u00f3lo despu\u00e9s de la [Segunda Guerra Mundial]\u00bb, escribieron, Einstein empez\u00f3 a \u00abhablar con m\u00e1s insistencia sobre el legado perdurable de la esclavitud manifestado en los sentimientos de superioridad de los blancos estadounidenses hacia los negros\u00bb. Sin embargo, se vieron obligados a matizar esta afirmaci\u00f3n reconociendo que Einstein ya hab\u00eda escrito sobre el racismo en Estados Unidos entre 1931 y 1932, aunque omitiendo el hecho crucial de que el art\u00edculo clave al que se refer\u00edan fue escrito para la revista <i>The Crisis<\/i> bajo la direcci\u00f3n de nada menos que W. E. B. Du Bois.<sup>60<\/sup> S\u00f3lo Robeson, y no Du Bois, aparece en el relato de Roe y Schulmann sobre la pol\u00edtica de Einstein, e incluso as\u00ed, Robeson s\u00f3lo se menciona en relaci\u00f3n con la famosa fotograf\u00eda en la que aparece con Einstein y Wallace.<sup>61<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, hay otra deficiencia m\u00e1s sutil en <i>Einstein on Politics<\/i>, relacionada con la agenda pol\u00edtica del libro, que est\u00e1 dise\u00f1ada para transformar a Einstein de socialista a liberal. Aqu\u00ed, Rowe y Schulmann intentan darle la vuelta a la declaraci\u00f3n m\u00e1s famosa de Einstein sobre el socialismo, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb De hecho, el \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb de Einstein, afirman Rowe y Schulmann, a pesar de su t\u00edtulo, no era en realidad un alegato a favor del socialismo en absoluto, sino m\u00e1s bien a favor de una especie de liberalismo de izquierdas. Esto lleva impl\u00edcita la idea de que \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 socialismo?\u00bb deber\u00eda haberse titulado \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 liberalismo?\u00bb As\u00ed, critican duramente a Nathan, el amigo y confidente m\u00e1s \u00edntimo de Einstein y el albacea\/fideicomisario de su herencia, por haber malinterpretado completamente a Einstein al describirlo como socialista.<sup>62<\/sup> \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 socialismo?\u00bb, se nos hace creer, puede parecer un alegato a favor del socialismo, pero esto se disipa pronto si se \u00ab<span class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cno-italics\">contextualiza adecuadamente\u00bb<\/span>.<sup>63<\/sup><\/p>\n<p>Una parte de esta \u00ab<i>contextualizaci\u00f3n adecuada\u00bb<\/i>, aparentemente, deriva de la observaci\u00f3n de que Einstein criticaba con frecuencia a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y hab\u00eda indicado en una carta que algunas teor\u00edas bolcheviques eran \u00abrid\u00edculas\u00bb \u2013como si esto significara en s\u00ed mismo el rechazo total del socialismo.<sup>64<\/sup> Adem\u00e1s, una \u00ab<i>contextualizaci\u00f3n adecuada\u00bb<\/i> de \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb argumentan inveros\u00edmilmente los editores de <i>Einstein on<\/i> <em>Politics<\/em>, incluye el reconocimiento de que, al criticar \u00abla oligarqu\u00eda del capital\u00bb, la intenci\u00f3n de Einstein era, en sus palabras, \u00abno tanto promover el socialismo como sistema econ\u00f3mico, sino abogar por una econom\u00eda planificada como instrumento significativo para alcanzar fines \u00e9tico-sociales\u00bb. En este punto, eluden la opini\u00f3n claramente expresada por el propio Einstein de que una econom\u00eda planificada era un primer paso \u00absocialista\u00bb <i>necesario<\/i>, pero no <i>suficiente<\/i>, en el proceso general de creaci\u00f3n de un socialismo completo.<sup>65<\/sup><\/p>\n<p>Como Einstein cre\u00eda en los derechos humanos y en la democracia, los editores de <i>Einstein on<\/i> <em>Politics<\/em> presumen extra\u00f1amente que, por lo tanto, no pod\u00eda haber sido socialista. As\u00ed, se nos dice que sus argumentos en \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb contra \u00abla desigualdad de ingresos y la explotaci\u00f3n de los econ\u00f3micamente vulnerables\u00bb, que atribuy\u00f3 al sistema capitalista, si se \u00ab<i>contextualizan adecuadamente\u00bb<\/i>, podr\u00edan verse como pertenecientes \u00abal objetivo liberal tradicional de la autorrealizaci\u00f3n del individuo\u00bb, relacionado con los derechos democr\u00e1ticos, en lugar de constituir, como pensaba el propio Einstein, argumentos a favor del socialismo democr\u00e1tico<sup>66<\/sup>.<\/p>\n<p>Volviendo a la cuesti\u00f3n de los intelectuales y la clase obrera, los defensores de una \u00ab<i>contextualizaci\u00f3n adecuada\u00bb<\/i> de la pol\u00edtica de Einstein proclaman que, como intelectual, no ten\u00eda experiencia directa con las condiciones de la clase obrera ni con la propia clase obrera, y que por tanto necesariamente \u00abdepositaba su fe en los llamamientos a la raz\u00f3n de una intelligentsia liberal\u00bb, como si <i>la fe en los llamamientos a la raz\u00f3n de una intelligentsia socialista<\/i> estuviera simplemente fuera de su alcance.<sup>67<\/sup> Aunque Einstein no estaba directamente relacionado con la clase obrera, estaba rodeado de socialistas, muchos de los cuales s\u00ed lo estaban.<\/p>\n<p>En un nuevo intento de dar la vuelta a la pol\u00edtica de Einstein, la directa declaraci\u00f3n de Nathan de que Einstein era socialista debido a su profundo compromiso con el igualitarismo es objeto de un feroz ataque por parte de Rowe y Schulmann. Afirman que Nathan, a pesar de su estrecha amistad con Einstein, confundi\u00f3 el verdadero car\u00e1cter del gran hombre, que en realidad era propenso a un \u00abferviente elitismo\u00bb<sup>68<\/sup>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, se sugiere sutilmente que una \u00ab<i>contextualizaci\u00f3n adecuada\u00bb<\/i> de las opiniones de Einstein en \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb le ver\u00eda como un \u00abfil\u00f3sofo moral\u00bb ingenuo, incapaz de encontrar su camino en el mundo real de la pol\u00edtica, lo que le llevar\u00eda a su ut\u00f3pica defensa de un futuro socialista al tiempo que desment\u00eda sus propias tendencias liberales innatas.<sup>69<\/sup><\/p>\n<p>No s\u00f3lo se somete as\u00ed a Einstein (junto con Nathan) a la \u00ab<i>contextualizaci\u00f3n adecuada\u00bb<\/i> de Rowe y Schulmann, sino tambi\u00e9n a la publicaci\u00f3n en la que apareci\u00f3 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, <i>Monthly Review<\/i>. Rowe y Schulmann alegan que los editores de <em>Monthly <\/em><i>Review<\/i>, Huberman y Sweezy (y Nathan entre bastidores) \u00abintentaron apropiarse\u00bb de Einstein para sus propios fines izquierdistas publicando \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 socialismo?\u00bb \u00aba bombo y platillo\u00bb en mayo de 1949. Sin embargo, lejos de la \u00abgran fanfarria\u00bb, el <i>\u00fanico<\/i> comentario sobre Einstein o su art\u00edculo en el n\u00famero inaugural de <i>Monthly Review<\/i> en el que apareci\u00f3 su art\u00edculo fue una sola l\u00ednea que identificaba al autor: \u00abAlbert Einstein es el f\u00edsico m\u00e1s famoso del mundo\u00bb<sup>70<\/sup>. Su art\u00edculo no ocup\u00f3 un lugar destacado dentro de la revista, ya que iba seguido de dos importantes editoriales, ni fue destacado en la portada. En lugar de apropi\u00e1rselo \u00aba bombo y platillo\u00bb, se podr\u00eda criticar razonablemente a los editores de <i>Monthly<\/i> Review por haber subestimado la importancia capital del ensayo de Einstein.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n que los distinguidos editores de <i>Einstein on<\/i> <em>Politics<\/em> querr\u00edan sin duda transmitir es que Einstein estaba lejos de ser un participante voluntario en todo esto. Sin embargo, esta opini\u00f3n queda desmentida por sus estrechas relaciones con Nathan; sus conexiones indirectas con Sweezy en la planificaci\u00f3n de Brandeis; el papel destacado que desempe\u00f1aron Huberman, Sweezy y Einstein en la campa\u00f1a de Wallace; y el p\u00e1rrafo final de su art\u00edculo, que indica un fuerte apoyo a la nueva revista.<\/p>\n<p>No contentos con estas acusaciones, Rowe y Schulmann declaran, como si quisieran poner en entredicho la \u00abapropiaci\u00f3n\u00bb de su ensayo, que el art\u00edculo de Einstein hab\u00eda sido reimpreso por <i>Monthly Review<\/i> \u00abtodos los a\u00f1os\u00bb a lo largo de su historia. Sin embargo, a lo largo de los cincuenta y ocho a\u00f1os de publicaci\u00f3n de la revista mensual, en el momento en que Rose y Schulmann escrib\u00edan, el art\u00edculo de Einstein s\u00f3lo se hab\u00eda reimpreso en sus p\u00e1ginas ocho veces, aproximadamente una vez cada siete a\u00f1os<sup>71<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>La lucha pol\u00edtica constante por el socialismo<\/strong><\/p>\n<p>La defensa del socialismo por parte de Einstein era totalmente incompatible con sus posiciones sobre la educaci\u00f3n, el racismo, el colonialismo y la paz. Las cr\u00edticas en relaci\u00f3n con sus planes para la Universidad Brandeis, sus compromisos socialistas y su carta a Laski han continuado en este siglo.<sup>72<\/sup> Sin embargo, en general, Brandeis ha preferido restar importancia al conflicto pol\u00edtico, presentando a Einstein como una figura magn\u00e1nima que particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n de la universidad y dando a entender su apoyo continuo para utilizar mejor su nombre.<sup>73<\/sup><\/p>\n<p>Einstein casi siempre declinaba educadamente las ofertas de universidades para concederle t\u00edtulos honor\u00edficos, no s\u00f3lo porque eran muy numerosas, sino tambi\u00e9n porque se sent\u00eda inc\u00f3modo con la naturaleza de la ense\u00f1anza superior en Estados Unidos.<sup>74<\/sup> Pero cuando el primer presidente de Brandeis, Abram L. Sachar, le ofreci\u00f3 tal t\u00edtulo honor\u00edfico en mayo de 1953, no envi\u00f3 su educada respuesta habitual, sino que explic\u00f3 airadamente que \u00ablo ocurrido en la etapa de preparaci\u00f3n de la Universidad de Brandeis no se debi\u00f3 a un malentendido\u00bb, sino que fue enga\u00f1oso e inconcebible \u00aby ya no se puede reparar\u00bb. En una respuesta anterior, en julio de 1949, a una insinuaci\u00f3n de Sachar, se refiri\u00f3 a \u00abla desconfianza y falsedad de algunos miembros del Consejo de Administraci\u00f3n\u00bb, que le hab\u00edan llevado a cortar toda relaci\u00f3n con la universidad.<sup>75<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, aunque Einstein deploraba la forma en que las universidades de Estados Unidos, incluida Brandeis, estaban gobernadas por intereses empresariales y pol\u00edticos elitistas, estaba dispuesto a aceptar ese t\u00edtulo honor\u00edfico en 1946 de la peque\u00f1a Universidad Lincoln de Pensilvania, hist\u00f3ricamente negra, que, cuando se fund\u00f3 en 1854, fue la primera instituci\u00f3n de su clase. En su discurso de aquella ocasi\u00f3n, recogido por el <i>Baltimore Afro-American<\/i> (la gran prensa en general ignor\u00f3 su discurso), Einstein dijo: \u00abMi viaje a esta instituci\u00f3n fue en nombre de una causa que merece la pena. En Estados Unidos existe una separaci\u00f3n entre la gente de color y los blancos. Esa separaci\u00f3n [segregaci\u00f3n] no es una enfermedad de la gente de color. Es una enfermedad de los blancos. No pienso quedarme callado al respecto\u00bb. En un art\u00edculo estrechamente relacionado en enero de 1946 sobre \u00abLa cuesti\u00f3n negra\u00bb, Einstein declar\u00f3: \u00abLa perspectiva social de los estadounidenses&#8230; su sentido de la igualdad y la dignidad humana se limita a los hombres de piel blanca&#8230;.. Cuanto m\u00e1s americano me siento, m\u00e1s me duele esta situaci\u00f3n. S\u00f3lo puedo escapar a la complicidad en ella denunci\u00e1ndola\u00bb. En respuesta a la oleada nacional de linchamientos de ese a\u00f1o, se uni\u00f3 a Robeson como copresidente de la American Crusade to End Lynching (Cruzada Estadounidense para Acabar con los Linchamientos), a pesar de que el FBI la consideraba una organizaci\u00f3n de frente comunista.<sup>76<\/sup><\/p>\n<p>En 1951, el gobierno federal acus\u00f3 a Du Bois, entonces presidente del Centro de Informaci\u00f3n para la Paz con sede en Estados Unidos, junto con otros cuatro directivos del Centro, por no haberse registrado como \u00abagentes extranjeros\u00bb. El Centro de Informaci\u00f3n para la Paz fue acusado de haber difundido el Llamamiento de Estocolmo de 1950 del Consejo Mundial por la Paz, que fue clasificado por las autoridades estadounidenses como una organizaci\u00f3n de fachada sovi\u00e9tica<sup>.77<\/sup> El Llamamiento de Estocolmo ten\u00eda como objetivo prohibir las armas nucleares y fue firmado por varios millones de personas. En el tribunal federal, Du Bois fue defendido por el fogoso abogado radical y congresista Marcantonio.<sup>78<\/sup> Einstein hab\u00eda aceptado testificar a favor de Du Bois, pero Marcantonio, para conseguir el m\u00e1ximo efecto, retuvo esta informaci\u00f3n hasta el \u00faltimo momento, cuando estaba a punto de llamar a los testigos de la defensa. Como la esposa de Du Bois, Shirley Graham Du Bois, record\u00f3 ese d\u00eda en el tribunal:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La fiscal\u00eda present\u00f3 su caso durante la ma\u00f1ana del 20 de noviembre&#8230;. Marcantonio&#8230; dijo al juez que s\u00f3lo se presentar\u00eda un testigo de la defensa, el Dr. Du Bois. [Pero] Marcantonio a\u00f1adi\u00f3 casualmente al juez: \u00abEl Dr. Albert Einstein se ha ofrecido a comparecer como testigo de car\u00e1cter del Dr. Du Bois\u00bb. El juez [Matthew F.] McGuire mir\u00f3 fijamente a Marcantonio y levant\u00f3 la sesi\u00f3n para almorzar. Cuando el tribunal se reanud\u00f3, el juez McGuire&#8230; concedi\u00f3 la moci\u00f3n de absoluci\u00f3n.<sup>79<\/sup><\/p>\n<p>Estaba claro que la publicidad internacional que habr\u00eda supuesto subir a Einstein al estrado en defensa de Du Bois era demasiado para el juez, que desestim\u00f3 el caso por falta de pruebas, incluso antes de que Einstein pudiera subir al estrado.<sup>80<\/sup><\/p>\n<p>Einstein deploraba el imperialismo estadounidense. Como escribi\u00f3 a la Reina Madre de B\u00e9lgica, Elisabeth, en 1955: \u00abNo puedo librarme de la idea de que \u00e9sta, la \u00faltima de mis patrias, ha inventado para su propio uso un nuevo tipo de colonialismo, menos llamativo que el colonialismo de la vieja Europa. Consigue dominar a otros pa\u00edses invirtiendo capital estadounidense en el extranjero, lo que hace que esos pa\u00edses dependan firmemente de Estados Unidos. Cualquiera que se oponga a esta pol\u00edtica o a sus implicaciones es tratado como enemigo de Estados Unidos\u00bb. Cre\u00eda firmemente que Estados Unidos era el principal responsable de la tragedia de la guerra de Corea.<sup>81<\/sup><\/p>\n<p>El conocido compromiso de Einstein con el sionismo se utiliza a menudo como una forma de negar o eludir sus opiniones radicales y socialistas. Un art\u00edculo de <i>Time<\/i> titulado \u00abLa complicada relaci\u00f3n de Einstein con el juda\u00edsmo\u00bb, de Samuel Graydon, publicado el 19 de diciembre de 2023, en medio de la continua guerra israel\u00ed contra Gaza, afirmaba que Einstein era un sionista declarado y que \u00absuper\u00f3 sus objeciones instintivas al elemento nacionalista inherente al movimiento, es decir, la creaci\u00f3n de un Estado jud\u00edo\u00bb. Esto, sin embargo, es un mito creado casi inmediatamente despu\u00e9s de su muerte, dise\u00f1ado para ocultar la verdad<sup>82<\/sup>. En lugar de explorar a fondo la cuesti\u00f3n, lo que plantear\u00eda preguntas dif\u00edciles, el art\u00edculo de <em>Time<\/em> se desviaba r\u00e1pidamente hacia los detalles de la inmigraci\u00f3n de Einstein a Estados Unidos y su supuesto americanismo patri\u00f3tico, a pesar de los ataques de McCarthy contra \u00e9l, vinculando este americanismo de f\u00e1bula con su \u00abcompromiso con la causa sionista\u00bb, en la que, se nos dice, \u00abno vacil\u00f3 en sus \u00faltimos a\u00f1os\u00bb.<sup>83<\/sup> De hecho, Einstein se opuso sistem\u00e1ticamente a la creaci\u00f3n de un \u00abEstado jud\u00edo\u00bb en Israel, abogando en su lugar por un Estado \u00abbinacional\u00bb que incluyera tanto a jud\u00edos como a palestinos, y por tanto era lo que se ha denominado un \u00absionista cultural\u00bb en contraposici\u00f3n a un \u00absionista pol\u00edtico\u00bb. Defend\u00eda que la inmigraci\u00f3n jud\u00eda deb\u00eda limitarse a lo que fuera compatible con la integraci\u00f3n pac\u00edfica de jud\u00edos y palestinos en una patria com\u00fan<sup>84.<\/sup><\/p>\n<p>En el art\u00edculo de <em>Time<\/em> faltaba por completo cualquier referencia a la carta del 8 de diciembre de 1948 al <i>New York<\/i> <em>Times<\/em>, firmada por Einstein, Hannah Arendt, Sidney Hook, Seymour Melman y otros intelectuales jud\u00edos, en la que advert\u00edan del ascenso en Israel del Partido Herut (\u00abLibertad\u00bb) de Menachem Begin, el progenitor del actual Likud de Benjamin Netanyahu. La carta de Einstein y sus cosignatarios caracterizaba al Partido de la Libertad de Begin como \u00abun partido pol\u00edtico estrechamente af\u00edn en su organizaci\u00f3n, m\u00e9todos, filosof\u00eda pol\u00edtica y atractivo social a los partidos nazi y fascista\u00bb.<sup>85<\/sup> La destrucci\u00f3n casi total de Gaza por las Fuerzas de Defensa israel\u00edes tras el diluvio de Al-Aqsa el 7 de octubre de 2024, que ha provocado, a fecha de abril de 2024, m\u00e1s de cien mil v\u00edctimas, entre ellas m\u00e1s de treinta mil muertos \u2013la mayor\u00eda mujeres, ni\u00f1os y otros no combatientes\u2013 y un n\u00famero varias veces superior de muertos por inanici\u00f3n, ha atra\u00eddo de nuevo la atenci\u00f3n mundial hacia la advertencia de Einstein sobre la evoluci\u00f3n del Estado israel\u00ed.<sup>86<\/sup><\/p>\n<p>La principal preocupaci\u00f3n de Einstein en sus \u00faltimos a\u00f1os fue la amenaza de aniquilaci\u00f3n humana debida a las armas nucleares. En 1946 se convirti\u00f3 en presidente del Comit\u00e9 de Emergencia de Cient\u00edficos At\u00f3micos (ECAS). Aparte de Einstein, todos los miembros del comit\u00e9 hab\u00edan trabajado en el desarrollo de la bomba at\u00f3mica. Muchos hab\u00edan recibido el Premio Nobel. Sin embargo, el FBI incluy\u00f3 al ECAS en la lista de grupos de fachada comunista, debido a sus esfuerzos por retirar el desarrollo at\u00f3mico del \u00e1mbito militar y ponerlo bajo control internacional en un momento en que Estados Unidos a\u00fan ten\u00eda el monopolio de las armas nucleares.<sup>87<\/sup><\/p>\n<p>El 1 de marzo de 1954, Estados Unidos llev\u00f3 a cabo una desastrosa prueba con una bomba de hidr\u00f3geno, denominada \u00abCastle Bravo\u00bb, en el atol\u00f3n de Bikini, en las islas Marshall. Prevista como una explosi\u00f3n con una potencia de seis megatones, result\u00f3 ser, debido a un error de c\u00e1lculo de los cient\u00edficos implicados, la mayor explosi\u00f3n nuclear jam\u00e1s realizada por Estados Unidos, con una potencia de quince megatones, mil veces la potencia explosiva de la bomba lanzada sobre Hiroshima. La lluvia radioactiva se extendi\u00f3 a lo largo de once mil kil\u00f3metros cuadrados, cayendo sobre las poblaciones marshalesas de los atolones habitados y sobre un pesquero japon\u00e9s situado a ochenta y dos millas, fuera de la zona de peligro oficial. Cuando el barco, <i>Lucky Dragon<\/i>, regres\u00f3 a Jap\u00f3n, se descubri\u00f3 que los pescadores estaban enfermos por la radiaci\u00f3n. Las noticias no tardaron en llegar a Einstein y le afectaron profundamente. Aunque la administraci\u00f3n Eisenhower trat\u00f3 de ocultar todo el alcance de la cat\u00e1strofe durante un a\u00f1o, los cient\u00edficos empezaron a hacer preguntas y a proporcionar sus propios datos, obligando a la administraci\u00f3n a divulgar gran parte de su informaci\u00f3n. El resultado fue una enorme preocupaci\u00f3n mundial por los peligros de la lluvia radiactiva de las pruebas nucleares en la superficie, junto con la carrera armament\u00edstica nuclear en general. En los a\u00f1os siguientes, cient\u00edficos y ciudadanos lucharon masivamente para que se aprobara el Tratado de Prohibici\u00f3n de Pruebas Nucleares, firmado en 1963, que supuso el primer gran \u00e9xito del movimiento ecologista moderno, que se inici\u00f3 con la preocupaci\u00f3n por las pruebas nucleares atmosf\u00e9ricas<sup>88<\/sup>.<\/p>\n<p>La \u00faltima declaraci\u00f3n firmada por Einstein en abril de 1955, s\u00f3lo unos d\u00edas antes de su muerte, fue en apoyo de lo que se conoce como el \u00abManifiesto Russell-Einstein\u00bb, que declaraba que \u00ablas mejores autoridades son un\u00e1nimes en decir que una guerra con bombas H podr\u00eda muy posiblemente poner fin a la raza humana. Se teme que si se utilizan muchas bombas H se produzca una muerte universal&#8230;. Instamos a los gobiernos del mundo a que se den cuenta y a que reconozcan p\u00fablicamente que sus prop\u00f3sitos no pueden ser promovidos por una guerra mundial, y les instamos, en consecuencia, a que encuentren medios pac\u00edficos para el arreglo de todos los asuntos en disputa entre ellos\u00bb.<sup>89<\/sup> Como Einstein declar\u00f3 en \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, el intento de encontrar una \u00absalida\u00ab a la amenaza de la extinci\u00f3n humana lleva en la direcci\u00f3n del socialismo\u00bb.<\/p>\n<p>El compromiso de Einstein con el socialismo no se basaba simplemente en la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y la creaci\u00f3n de una econom\u00eda planificada. M\u00e1s bien cre\u00eda que \u00abel socialismo&#8230; requiere que el poder concentrado est\u00e9 bajo el control efectivo de la ciudadan\u00eda, de modo que la econom\u00eda planificada beneficie a toda la poblaci\u00f3n&#8230;.. S\u00f3lo la lucha pol\u00edtica y la vigilancia constantes pueden crear y mantener tal condici\u00f3n\u00bb. De hecho, \u00abcansarse en esa lucha\u00bb por la democracia y los derechos humanos, que s\u00f3lo podr\u00edan lograrse plenamente bajo el socialismo, \u00absignificar\u00eda la ruina de la sociedad\u00bb.<sup>90<\/sup> Hasta el final, Einstein se consideraba, en sus propias palabras, un \u00abrevolucionario pol\u00edtico&#8230; un Vesubio abrasador\u00bb, luchando en nombre de una humanidad com\u00fan.<sup>91<\/sup><\/p>\n<p class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cmr-heading\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen1\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Federal Bureau of Investigation, <cite><a href=\"https:\/\/vault.fbi.gov\/Albert%20Einstein\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Albert Einstein<\/a><\/cite>, Part 8 of 14 (originalmente numerada 6 of 9) (s.f.), 45 (1002), vault.fbi.gov; Fred Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite> (Nueva York: St. Martin&#8217;s Press, 2002), 114-15.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen2\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Federal Bureau of Investigation, <cite><a href=\"https:\/\/vault.fbi.gov\/Albert%20Einstein\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Albert Einstein<\/a><\/cite>, Part 8 of 14 (originalmente numerada 6 of 9) (s.f.), 46 (1003); Fred Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite> (Nueva York: St. Martin&#8217;s Press, 2002), 114-15.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen3\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">FBI, <cite>Albert Einstein<\/cite>, Parte 1 de 14 (originalmente numerada 1 de 9) (s.f.), 14; Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 7.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen4\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">El archivo del FBI de Einstein sigui\u00f3 haciendo referencia a su art\u00edculo \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb en la d\u00e9cada de 1950, bas\u00e1ndose en informaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n anticomunista American Business Consultants Incorporated y su bolet\u00edn <cite>Counter Attack<\/cite>. FBI, <cite>Albert Einstein<\/cite>, Parte 9 de 14 (originalmente numerada 6 de 9) (s.f.), 82 (1149).<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen5\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein a Franklin D. Roosevelt, 2 de agosto de 1939 (carta redactada originalmente por Leo Szilard en consulta con Einstein y enviada a Roosevelt con la firma de Einstein), The Manhattan Project: An Interactive History, U.S. Department of Energy, osti.gov; Silvan S. Schweber, <cite>Einstein and Oppenheimer<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2008), 42-46; David E. Rowe y Robert Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, David E. Rowe y Robert Schulmann, eds. (Princeton: Princeton University Press, 2007), 40-41. Como escribe Fred Jerome: \u00abEinstein culp\u00f3 de los bombardeos at\u00f3micos de Jap\u00f3n a la pol\u00edtica exterior antisovi\u00e9tica de Truman&#8230;.. Dijo a un entrevistador del <cite>Sunday Express <\/cite>de Londres que si FDR hubiera vivido durante la guerra, Hiroshima nunca habr\u00eda sido bombardeada\u00bb (Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 56). La opini\u00f3n de Einstein sobre el uso de la bomba at\u00f3mica en Jap\u00f3n como primer paso de la Guerra Fr\u00eda era compartida por muchos otros cient\u00edficos de la \u00e9poca, en particular por el f\u00edsico nuclear brit\u00e1nico P. M. S. Blackett, galardonado con el premio Nobel. V\u00e9ase P. M. S. Blackett, <cite>Fear, War, and the Bomb <\/cite>(Nueva York: McGraw Hill, 1949), 131-39.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen6\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">\u00abRed Visitors Cause Rumpus\/The Russians Get a Big Hand from U.S. Friends\/Dupes and Fellow Travelers Dress Up Communist Fronts\u00bb, <cite>Life <\/cite>26, no. 14 (4 de abril de 1949), 39-43; Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 107. El f\u00edsico at\u00f3mico Morrison escribi\u00f3 una columna sobre ciencia para <cite>Monthly Review <\/cite>en los a\u00f1os cincuenta y principios de los sesenta. El comentarista radiof\u00f3nico Walsh era un antiguo profesor de econom\u00eda de Harvard y amigo de Sweezy que escribi\u00f3 para Monthly <cite>Review <\/cite>en los a\u00f1os cincuenta.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen7\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">John J. Simon, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-057-01-2005-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Albert Einstein, Radical<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>57, no. 1 (May 2005): 1\u20132; \u00ab<a href=\"https:\/\/odeon.ch\/en\/odeon-history\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">A Coffee House with History<\/a>\u00bb, ODEON Zurich, odeon.ch; Ronald W. Clark, <cite>Einstein: The Life and Times <\/cite>(New York: Harry N. Abrams, 1984), 22.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen8\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Simon, \u00abAlbert Einstein, Radical\u00bb, 2.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen9\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein citado en Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 47.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen10\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein citado en Lewis S. Feuer, <cite>Einstein and the Generations of Science <\/cite>(New York: Basic Books, 1974), 25; Albert Einstein, \u00abOn the Fifth Anniversary of Lenin\u2019s Death (January 6, 1929)\u00bb, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 413. Al escribir a Hedwig y Max Born en 1920, Einstein hab\u00eda indicado \u00abDebo confesaros que los bolcheviques no me parecen mal, por rid\u00edculas que sean sus teor\u00edas\u00bb. Estaba especialmente impresionado por un trabajo de 1918 de Karl Radek, al que ve\u00eda como una figura pol\u00edtica capacitada que conoce \u00absu negocio\u00bb. Albert Einstein a Hedwig y Max Born, 27 de enero de 1920, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 410. Radek muri\u00f3 m\u00e1s tarde en la purgas de Stalin.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen11\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00abThe World as I See It\u00bb en <cite>Ideas and Opinions<\/cite> (New York: Crown Publishing, 1954), 8.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen12\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Otto Nathan y Heinz Norden, eds., <cite>Einstein on Peace<\/cite> (New York: Schoken Books, 1960), 180; Rowe\u00a0 y Schulmann, comentario editorial en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 425\u201327; Albert Einstein a Victor Margueritte, 19 de octubre de 1932, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 427\u201328.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen13\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00abIs There Room for Individual Freedom in a Socialist State?\u00bb in <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 437.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen14\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Nathan and Norden, introduction to <cite>Einstein on Peace<\/cite>, viii.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen15\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Ronald D. Patkus, \u00ab<a href=\"https:\/\/vcencyclopedia.vassar.edu\/collections-and-curiosities\/the-einstein-collection\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Morris and Adele Bergreen Albert Einstein Collection at Vassar College<\/a>,\u00ab <cite>Vassar Encyclopedia <\/cite>(2005), Archives and Special Collection Library, Vassar College, Poughkeepsie, Nueva York; advertisement, <cite>Vassar Miscellany News<\/cite>, no. 40, 24 de marzo de 1943; \u00abOtto Nathan Dead at 93,\u00ab <cite>Jewish Telegraphic Agency<\/cite>, 3 de febrero de 1987; Otto Nathan, \u00ab<a href=\"https:\/\/credo.library.umass.edu\/view\/full\/mums312-b079-i230\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">R\u00e9sum\u00e9 of Dr. Otto Nathan, ca. 1936<\/a>,\u00ab W. E. B. Du Bois Papers (MS 312), Series 1A, Robert S. Cox Special Collections and University Archives, University of Massachusetts Amherst Libraries; Fred Jerome, <cite>Einstein on Israel and Zionism <\/cite>(New York: St. Martin&#8217;s Press, 2009), 262. En una carta de 1953 de Einstein al presidente de Brandeis, Abram L. Sachar, citada por Silvan S. Schweber, Einstein se refiere a su \u00abamigo m\u00e1s \u00edntimo\u00ab, que en el contexto se refer\u00eda claramente a Nathan. Stephen S. Schweber, <cite>Einstein and Oppenheimer <\/cite>(Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2008), 132. V\u00e9ase tambi\u00e9n Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 311.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen16\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Renee Walsh, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.brandeis.edu\/library\/archives\/essays\/archives\/early-docments.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Early Documents of the Formation of Brandeis University\u00bb<\/a>, Robert D. Farber University Archive and Special Collections, Brandeis University Library, s.f.; Susan H. Greenberg, \u00abIntellectuals at the Gate\u00bb, entrevista con Mark Oppenheimer, <cite>Inside Higher Education<\/cite>, 21 de septiembre de 2022.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen17\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Silvan S. Schweber, \u00abAlbert Einstein and the Founding of Brandeis University\u00bb en <cite>Revising the Foundations of Relativistic Physics<\/cite>, A. Ashtekar et al., eds. (Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 2003), 616.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen18\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber<cite>, Einstein y Oppenheimer,<\/cite> 112, 117-18.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen19\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Paul M. Sweezy, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/theory_of_capitalist_development\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Theory of Capitalist Development<\/a><\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1942, 1972). Sobre Sweezy, v\u00e9ase John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-056-05-2004-09_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Commitment of an Intellectual: Paul M. Sweezy<\/a> (1910-2004)\u00ab, <cite>Monthly Review <\/cite>56, no. 5 (octubre de 2004): 5-39.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen20\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Paul M. Sweezy, entrevista de historia oral realizada por Andrew Skotnes, 1986-1987, Columbia Center for Oral History, Columbia University Libraries, 5: 143-44. Harry Magdoff, que colabor\u00f3 estrechamente con <cite>Monthly Review <\/cite>casi desde el principio, tambi\u00e9n conoc\u00eda bien a Nathan, que le visitaba en su casa (Fred Magdoff, comunicaci\u00f3n personal).<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen21\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Paul M. Sweezy, <cite>A Plan for Brandeis University<\/cite>, enero de 1947, 2-10, 18, 44, 87, Archivos Albert <a href=\"https:\/\/albert-einstein.huji.ac.il\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Einstein<\/a> (40-461), Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n, albert-einstein.huji.ac.il; Otto Nathan, <cite>An Outline of Policy for Brandeis<\/cite> University, 9 de noviembre de 1946, Archivos Albert <a href=\"https:\/\/albert-einstein.huji.ac.il\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Einstein<\/a> (40-427), Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n; Schweber<cite>, Einstein and Oppenheimer<\/cite>, 345; Schweber, \u00abAlbert Einstein and the Founding of Brandeis University\u00ab, en Ashtekar et al, eds., <cite>Revising the Foundations of Relativistic Physics<\/cite>, 623; Thorstein Veblen, <cite>The Higher Learning in<\/cite> <em>America<\/em> (Nueva York: Augustus M. Kelley, 1965). El esquema de cinco p\u00e1ginas de Nathan estaba estrechamente relacionado con el plan de ochenta y siete p\u00e1ginas de Sweezy.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen22\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 119, 122; Leo Huberman y Paul M. Sweezy, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-002-01-1950-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Harold J. Laski<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>2, n\u00ba 1 (mayo de 1950): 5-6.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen23\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Harold J. Laski, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-002-03-1950-07_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Por qu\u00e9 soy marxista<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>2, no. 3 (julio de 1950): 81.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen24\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 122-24. En su carta, Laski se refer\u00eda a Nathan, a quien hab\u00eda conocido recientemente, como un \u00abbuen amigo\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen25\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\"><a href=\"https:\/\/iisg.nl\/collections\/einstein\/documents\/laski-26.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Albert Einstein a Harold J. Laski<\/a>, 16 de abril de 1947, Harold Joseph Laski Papers, Inventario n\u00ba 26.4, Instituto Internacional de Historia Social, Amsterdam. Al referirse en su carta a Laski a \u00abno conoce discriminaci\u00f3n a favor o en contra de nadie por raz\u00f3n de sexo, color, credo, origen nacional u opini\u00f3n pol\u00edtica\u00ab, Einstein estaba utilizando casi exactamente el mismo lenguaje empleado por Nathan en su An <cite>Outline of Policy for Brandeis<\/cite> University, mientras que el Plan Sweezy tambi\u00e9n era casi id\u00e9ntico en su redacci\u00f3n. V\u00e9ase Nathan, <cite>An Outline of Policy for Brandeis<\/cite> <em>University<\/em>, 1; Sweezy, <cite>A Plan for Brandeis<\/cite> University, 3.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen26\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 124.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen27\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 123, 347.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen28\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">\u00abLeft Bias Charged in University Row\u00bb, <cite>New York Times<\/cite>, 23 de junio de 1947; Schweber, <cite>Einstein and Oppenheimer<\/cite>, 125-32.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen29\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\"><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/05\/01\/einsteins-why-socialism-and-monthly-review\/#en29backlink\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00ab<\/a><a href=\"https:\/\/www.thecrimson.com\/article\/1949\/3\/10\/group-accuses-76-faculty-members-of\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Group Accuses 76 Faculty Members of Red Leanings<\/a>\u00bb, Harvard <cite>Crimson<\/cite>, 10 de marzo de 1949; Ben W. Heineman Jr., \u00ab<a href=\"https:\/\/www.thecrimson.com\/article\/1965\/6\/17\/the-university-in-the-mccarthy-era\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The University in the McCarthy Era<\/a>\u00bb, <cite>Harvard Crimson<\/cite>, 17 de junio de 1965.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen30\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein citado en Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 129.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen31\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 128-30. Alpert y el primer presidente de Brandeis, Sachar, entraron en una lucha de poder sobre qui\u00e9n deb\u00eda controlar la universidad poco despu\u00e9s de que Sachar fuera nombrado y Alpert fuera expulsado del consejo. Schweber, <cite>Einstein y Oppenheimer<\/cite>, 130-31.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen32\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\"><a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Einstein-Wallace-Robeson-Kingdon_300x236.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Foto de Henry Wallace, Albert Einstein, Frank Kingdon y Paul Robeson<\/a>, Wikimedia Commons, commons.wikimedia.org.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen33\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Karl M. Schmidt, <cite>Henry A. Wallace: Quixotic Crusade, 1948 <\/cite>(Syracuse, Nueva York: Syracuse University Press, 1960), 190-91. Harry Magdoff, que se convertir\u00eda en coeditor de la revista a la muerte de Huberman, escribi\u00f3 la secci\u00f3n dedicada a la peque\u00f1a empresa de la plataforma del Partido Progresista.<br \/>\nSweezy, en virtud de su papel en la campa\u00f1a de Wallace y tambi\u00e9n debido a una conferencia que hab\u00eda pronunciado en la Universidad de New Hampshire, fue citado por el fiscal general de New Hampshire en 1954, y se le acus\u00f3 de desacato al tribunal cuando se neg\u00f3 a dar los nombres de los miembros del Partido Progresista, el partido comunista, o a entregar las notas de su conferencia. Bas\u00f3 su defensa (como hab\u00eda hecho Leo Huberman cuando fue llamado ante el propio comit\u00e9 de McCarthy) en la Primera Enmienda, siguiendo una estrategia avanzada por Einstein en 1953. El caso de Sweezy, Sweezy contra New Hampshire, fue finalmente resuelto por el Tribunal Supremo de EE.UU. en una sentencia hist\u00f3rica de 1957. John J. Simon, \u00abSweezy v<a href=\"https:\/\/monthlyreviewarchives.org\/mr\/article\/view\/MR-051-11-2000-04_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">.<\/a> New Hampshire\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>51, n\u00ba 11 (abril de 2000): 35-37.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen34\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Peter Kuznick, \u00abUndoing the New Deal: Truman&#8217;s Cold War Buries Wallace and the Left\u00bb, The Real News Network, 7 de diciembre de 2017.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen35\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein a John Dudzic, 8 de marzo de 1948, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 454. Einstein se quejaba de la diluci\u00f3n del concepto de liberalismo, que hist\u00f3ricamente hab\u00eda tenido un significado muy definido en el discurso pol\u00edtico europeo, pero que se hab\u00eda convertido en todo y nada con el uso que Roosevelt hizo de \u00e9l como etiqueta para el New Deal. Los recelos de Einstein se vieron confirmados m\u00e1s tarde por las declaraciones de Wallace sobre el \u00abcapitalismo progresista\u00bb y el \u00abliberalismo\u00bb en dos art\u00edculos publicados en <cite>Monthly Review <\/cite>en 1950: Henry A. Wallace, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-001-12-1950-04_3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">What Is Progressive Capitalism?<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>1, n\u00ba 12 (abril de 1950): 390-94; Henry A. Wallace, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-002-01-1950-05_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Needed: Cooperation Between the U.S. and the USSR in a Strong UN<\/a>\u00ab, <cite>Monthly <\/cite>Review 2, no. 1 (mayo de 1950): 7-10. V\u00e9ase tambi\u00e9n I. F. Stone, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-001-12-1950-04_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Problems of the Progressive Party\u00bb<\/a>, Monthly <cite>Review <\/cite>1, n\u00ba 12 (abril de 1950): 379-89.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen36\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Sweezy oral history interview by Skotnes, 5: 143-44; \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-051-01-1999-05_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Interview with Paul M. Sweezy<\/a>\u00ab, <cite>Monthly Review <\/cite>51, n\u00ba 1 (mayo de 1999): 32; John J. Simon, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/news\/2004\/mar\/04\/guardianobituaries.obituaries\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Paul Sweezy<\/a>\u00bb, <cite>Guardian<\/cite>, 4 de marzo de 2004.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen37\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Christopher Phelps, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-051-01-1999-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Introducci\u00f3n: A Socialist Magazine in the American Century<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>51, n\u00ba 1 (mayo de 1999): 2-3.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen38\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Sweezy, entrevista de historia oral, 5: 143-44; Simon, \u00abAlbert Einstein, Radical\u00bb, 8. Otto Nathan y Paul A. Baran, una figura central en la historia de <cite>MR<\/cite>, entraron en una disputa personal que afect\u00f3 tambi\u00e9n a las relaciones de Nathan con Huberman, muy a su pesar, lo que result\u00f3 en un distanciamiento de Nathan de la revista tras su fundaci\u00f3n. Sweezy, entrevista de historia oral, 5: 144; Robert W. McChesney, \u00ab<a href=\"https:\/\/mronline.org\/2007\/05\/06\/the-monthly-review-story-1949-1984\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The <cite>Monthly Review<\/cite> Story: 1949-1984<\/a>\u00bb, MR Online, 6 de mayo de 2007.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen39\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Un ejemplo de ello es Scott Nearing, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-001-02-1949-06_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Why I Believe in Socialism<\/a>\u00bb (\u00abPor qu\u00e9 creo en el socialismo\u00ab), <cite>Monthly Review <\/cite>1, n\u00ba 2 (junio de 1949): 44-50.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen40\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Como se\u00f1al\u00f3 John J. Simon, como resultado de estas conexiones, Einstein era visto como \u00abparte de la extensa familia <cite>del MR <\/cite><cite>[Monthly Review<\/cite>]\u00bb (Simon, \u00abSweezy v. New Hampshire\u00bb, 36).<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen41\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Wright Mills, introducci\u00f3n a Thorstein Veblen, <cite>The Theory of the Leisure Class <\/cite>(Nueva York: Mentor, 1953), vi.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen42\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00abRemarks on Bertrand Russell&#8217;s Theory of Knowledge\u00bb, en <cite>The Philosophy of Bertrand<\/cite> <em>Russell<\/em>, Paul A. Schilpp, ed. (Evanston, Illinois: Library of Living Philosophers, 1944), 279. El inter\u00e9s de Einstein por Thorstein Veblen se debi\u00f3 probablemente a su relaci\u00f3n con el matem\u00e1tico Ostwald Veblen, colega suyo en la Universidad de Princeton y sobrino de Veblen. William T. Ganley, \u00abA Note on the Intellectual Connection Between Albert Einstein and Thorstein Veblen\u00bb, <cite>Journal of Economic Issues <\/cite>31, n\u00ba 1 (marzo de 1997): 245-51.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen43\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00abLa comunidad jud\u00eda\u00bb en <cite>Ideas y opiniones<\/cite>, 174. En otra declaraci\u00f3n se refiri\u00f3 a Mois\u00e9s, Spinoza y Marx. V\u00e9ase Einstein, <em>Ideas <cite>y<\/cite> opiniones<\/em>, 195.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen44\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">La afirmaci\u00f3n de Einstein de que en ninguna parte se encontraban sociedades fuera de la \u00abfase depredadora\u00bb era una admisi\u00f3n de que el socialismo completo no exist\u00eda en ninguna parte en aquel momento.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen45\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-001-01-1949-05_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb<\/a>, <cite>Monthly Review <\/cite>1, n\u00ba 1 (mayo de 1949): 9-10.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen46\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 10.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen47\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 10. Adem\u00e1s de \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, Einstein tambi\u00e9n mencion\u00f3 en \u00abSobre la libertad\u00bb en 1940 la opini\u00f3n de \u00abalguien que aprueba, como meta, la extirpaci\u00f3n de la raza humana de la tierra\u00bb. Esto es algo, a\u00f1adi\u00f3, que \u00abno se puede refutar&#8230; sobre bases racionales\u00bb, ya que elimina la base de la discusi\u00f3n racional. Albert Einstein, \u00abSobre la libertad\u00bb, en <cite>Ideas y opiniones<\/cite>, 31-32.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen48\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein no nos dice qu\u00e9 entiende por pulsiones sociales, pero hay muchas razones para suponer que le intrigaba el argumento de Veblen en <cite>El instinto del trabajo<\/cite>. Veblen subrayaba que lo que a menudo se llamaba \u00abinstintos\u00bb eran en realidad pulsiones \u00abtropism\u00e1ticas\u00bb, surgidas puramente de constituciones biol\u00f3gicas, que constitu\u00edan parte de la psicolog\u00eda humana, pero que, desde el punto de vista de la psicolog\u00eda social, eran en \u00faltima instancia menos importantes que las pulsiones sociales, o \u00abinstintos\u00bb sociales. Veblen destac\u00f3 tres pulsiones sociales primarias, que constitu\u00edan los elementos positivos de la evoluci\u00f3n cultural humana, a las que denomin\u00f3 \u00abel instinto de trabajo\u00bb (que representa las pulsiones productivas), \u00abla inclinaci\u00f3n paternal\u00bb (las pulsiones reproductivas) y \u00abla curiosidad ociosa\u00bb (las pulsiones relacionadas con la b\u00fasqueda del conocimiento y la ciencia). En su opini\u00f3n, estas pulsiones sociales estaban a menudo \u00abcontaminadas\u00bb, yendo unas contra otras, dando lugar a formas contradictorias y, en \u00faltima instancia, insostenibles, como las fases \u00abdepredadora\u00bb y \u00abpecuniaria\u00bb de la cultura, que enfrentaban a los individuos con la sociedad acentuando la \u00abexplotaci\u00f3n\u00bb, la \u00abemulaci\u00f3n\u00bb y el ego\u00edsmo. Thorstein Veblen, <cite>The Instinct of Workmanship <\/cite>(Nueva York: Augustus M. Kelley, 1914), 1-8, 42-44, 157, 175, 205; Thorstein Veblen, <cite>The Place of Science in Modern Civilization<\/cite> (Nueva York: Russell and Russell, 1961), 395; C. E. Ayres, \u00abVeblen&#8217;s Theory of Instincts Reconsidered\u00bb, en <cite>Thorstein Veblen: A Critical Reappraisal <\/cite>(Ithaca, Nueva York: Cornell University Press, 1958), 28-29.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen49\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 12.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen50\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 10-12.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen51\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Marx consideraba que la distinci\u00f3n entre trabajo y <cite>fuerza de<\/cite> <em>trabajo<\/em>, a la que Einstein se refiere aqu\u00ed, era uno de los elementos m\u00e1s clave de su cr\u00edtica pol\u00edtico-econ\u00f3mica. V\u00e9ase Karl Marx y Federico Engels, <cite>Correspondencia selecta <\/cite>(Mosc\u00fa: Editorial Progreso, 1975), 180-81.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen52\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 12-13. V\u00e9ase tambi\u00e9n Albert Einstein, \u00abThoughts on the World Economic Crisis\u00bb, (ca. 1930) en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 415.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen53\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">V\u00e9ase tambi\u00e9n Einstein, \u00ab\u00bfHay lugar para la libertad individual en un Estado socialista?\u00bb, en <cite>Einstein on<\/cite> <em>Politics<\/em>, 437.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen54\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">El ej\u00e9rcito de reserva del trabajo, el papel de las revoluciones tecnol\u00f3gicas en su reproducci\u00f3n constante, y la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital asociadas \u2013propuestas en las que Einstein se basa aqu\u00ed\u2013 son tratadas por Marx en el cap\u00edtulo 25 del primer volumen de <cite>El Capital<\/cite>. V\u00e9ase Karl Marx, <cite>El Capital<\/cite>, vol. 1 (Londres: Penguin, 1976), 762-870.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen55\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 13-14.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen56\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 14.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen57\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 14-15.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen58\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 15. Los tres fundadores originales de <cite>Monthly<\/cite> <em>Review<\/em>, Sweezy, Huberman y Nathan, se vieron envueltos en la inquisici\u00f3n macartista de los a\u00f1os cincuenta. Adem\u00e1s de la batalla de Sweezy, que le llev\u00f3 hasta el Tribunal Supremo de Estados Unidos, Huberman fue convocado ante el propio comit\u00e9 del Senado de McCarthy. Le retiraron el pasaporte estadounidense durante dos a\u00f1os y medio. Tambi\u00e9n fue citado por el Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas de la C\u00e1mara de Representantes. Junto con otros, como Paul Robeson y Arthur Miller, fue acusado de desacato al tribunal por no cooperar. Los tres (Huberman, Sweezy y Nathan) se ampararon en la Primera Enmienda, como hab\u00eda recomendado Einstein, y se negaron a dar nombres. Leo Huberman, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-005-04-1953-08_2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A Challenge to the Book Burners<\/a> (14 de julio de 1953)\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>5, no. 4 (agosto de 1953): 158-73; Geoffrey Ryan, \u00abUn-American Activities\u00bb, <cite>Index on Censorship <\/cite>2, no. 3 (septiembre de 1973): 90-91; Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 249.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen59\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">V\u00e9ase la conocida biograf\u00eda de Ronald Clark, en la que la pol\u00edtica de Einstein, aparte del sionismo, apenas es visible. Clark, <cite>Einstein: The Life and Times<\/cite>.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen60\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a<cite> Einstein on Politics<\/cite>, 55; Fred Jerome y Rodger Taylor, <cite>Einstein on Race and Racism <\/cite>(New Brunswick, Nueva Jersey: Rutgers University Press, 2005), 8-10, 135-36; Maria Popova, \u00abAlbert Einstein&#8217;s Little-Known Correspondence with W. E. B. Du Bois About Equality and Radical Justice\u00bb, <cite><a href=\"https:\/\/www.themarginalian.org\/2015\/01\/06\/albert-einstein-w-e-b-du-bois-racism\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Marginalian<\/a><\/cite>, 6 de enero de 2015.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen61\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, comentario editorial en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 479.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen62\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 47-48, 50.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen63\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, comentario editorial en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 408.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen64\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfHay lugar para la libertad individual en un Estado socialista?\u00bb, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 437. Einstein siempre sostuvo que el socialismo completo, en el sentido en que \u00e9l lo entend\u00eda, no se encontraba en ning\u00fan Estado existente. Einstein a John Dudzic, 8 de marzo de 1948, en <cite>Einstein<\/cite> <em>on Politics<\/em>, 454.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen65\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 48; Einstein, \u00ab\u00bfHay lugar para la libertad individual en un Estado socialista?\u00bb, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>,<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen66\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 48-49.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen67\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on<\/cite> Politics, Las afirmaciones de que Einstein carec\u00eda de contacto con la clase obrera pueden ser f\u00e1cilmente exageradas. V\u00e9ase su conferencia de 1930 en la Escuela Obrera Marxista de Berl\u00edn. Albert Einstein, \u00ab&#8217;Causalidad&#8217;: Lecture at the Marxist Workers School 1930 (Private Notes by Karl Korsch),\u00bb traducido por Sascha Freyberg y Joost Kircz, <em>Marxism and the Sciences<\/em> 3, no. 1 (Invierno de 2024): 207-32.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen68\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 50, 407.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen69\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 51.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen70\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Identificaci\u00f3n editorial del autor, Einstein, \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo?\u00bb, 9; Rowe y Schulmann, introducci\u00f3n a <cite>Einstein on<\/cite> <em>Politics<\/em>, 47.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen71\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Rowe y Schulmann, comentario editorial en <cite>Einstein on<\/cite> Politics, 438.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen72\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Un ejemplo de ello se encuentra en Arthur H. Reis Jr., \u00abThe Albert Einstein Involvement\u00bb, <cite>Brandeis Review: Fiftieth Anniversary Edition<\/cite> (1998), 60-61.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen73\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">V\u00e9ase Walsh, \u00abEarly Documents of the Formation of Brandeis University\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen74\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Gran parte de la visi\u00f3n general de Einstein sobre Estados Unidos era sin duda similar a la de Veblen en su obra de 1918 The <cite>Higher<\/cite> <em>Learning in America<\/em>, con su fuerte cr\u00edtica a los \u00abconsejos rectores\u00bb de las universidades. Veblen, <cite>The<\/cite> <em>Higher Learning in America<\/em>, 59-84. Sin duda, Sweezy hab\u00eda incluido una referencia a la obra de Veblen en su plan para Brandeis en apoyo de sus propias cr\u00edticas a dichos consejos de administraci\u00f3n. V\u00e9ase Sweezy, <cite>A Plan for Brandeis University<\/cite>, 18<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen75\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Reis, \u00abThe Albert Einstein Involvement\u00bb, 61. Einstein se hab\u00eda opuesto desde el principio al nombramiento de Sachar como presidente de Brandeis, impulsado en aquel momento por Israel Goldstein, entonces presidente tanto de la Fundaci\u00f3n Albert Einstein como del Patronato. En el curso de la disputa, Goldstein dimiti\u00f3 de ambos cargos y fue sustituido por Lazrus como presidente de la Fundaci\u00f3n y Alpert como presidente del Patronato.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen76\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Jerome y Taylor, <cite>Einstein on Race and Racism<\/cite>, 88-94, 139-42; Simon, \u00abAlbert Einstein, Radical\u00bb, 6-7; Fred Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 79-85.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen77\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Jerome y Taylor, <cite>Einstein on Race and Racism<\/cite>, 119-20.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen78\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Sobre Marcantonio, v\u00e9ase John J. Simon, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-057-11-2006-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Rebel in the House: The Life and Times of Vito Marcantonio<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>57, n\u00ba 11 (abril de 2006): 24-46; Richard Sasuly, \u00abVito Marcantonio: The People&#8217;s Politician\u00bb, en <cite>American Radicals<\/cite>, Harvey Goldberg, ed. (Nueva York: Monthly Review Press, 1957), 145-59.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen79\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Shirley Graham Du Bois citada en Jerome y Taylor, <cite>Einstein on Race and Racism<\/cite>, 121.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen80\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Jerome y Taylor, <cite>Einstein on Race and Racism<\/cite>, 119-21; Simon, \u00abAlbert Einstein, Radical\u00bb, 10-11. Sobre las opiniones de W. E. B. Du Bois sobre el capitalismo estadounidense en la d\u00e9cada de 1950, v\u00e9ase W. E. B. Du Bois, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-004-12-1953-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Negroes and the Crisis of Capitalism in the U.S.<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review <\/cite>4, n\u00ba 12 (abril de 1953): 478-85.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen81\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein a la Reina Madre de B\u00e9lgica, 2 de enero de 1955, en <cite>Einstein on<\/cite> <em>Peace<\/em>, 615-16; Albert Einstein a Eugene Rabinowitch, 5 de enero de 1951, en <cite>Einstein on Peace<\/cite>, 553. No cabe duda de que Einstein estaba familiarizado con los principales an\u00e1lisis cr\u00edticos de la guerra de Corea. <cite>Monthly Review<\/cite> public\u00f3 evaluaciones de la guerra desde el principio. <cite>The Hidden History of the Korean<\/cite> <em>War<\/em>, de I. F. Stone, que lanz\u00f3 Monthly Review Press, se public\u00f3 en 1952. Al a\u00f1o siguiente, Einstein se convirti\u00f3 en suscriptor fundador de F. <cite> Stone Weekly<\/cite>, de Stone. Simon, \u00abAlbert Einstein, radical\u00bb, 9.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen82\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Fred Jerome, <cite>Einstein on Israel and Zionism<\/cite> (Nueva York: St. Martin&#8217;s Press, 2009), 225-32.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen83\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Samuel Graydon, \u00ab<a href=\"https:\/\/time.com\/6549001\/einstein-judaism-zionism-essay\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Einstein\u2019s Complicated Relationship to Judaism<\/a>\u00bb, <cite>Time<\/cite>, 19 de diciembre de 2023.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen84\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Albert Einstein, \u00abOur Debt to Zionism\u00bb, en <cite>Einstein<\/cite> on Politics, 301; Albert Einstein, \u00abTestimony at a Hearing of the Anglo-American Committee of Inquiry, January 11, 1946\u00ab, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 344-45; Jerome, <cite>Einstein on Israel and Zionism<\/cite>, 4, 29-30<cite>.<\/cite><\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen85\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Yorgos Mitralis, \u00abWhen Einstein Called &#8216;Fascists&#8217; Those Who Rule Israel for the Last 44 Years\u00bb, Committee for the Abolition of Illegitimate Debt, 31 de octubre de 2023; Isidore Abramowitz, Hannah Arendt, Abraham Brick, Jessurun Cardozo, Albert Einstein y otros, Letter to the <cite>New York<\/cite> Times, 4 de diciembre de 1948, marxists.org.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen86\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">\u00ab<a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/news\/longform\/2023\/10\/9\/israel-hamas-war-in-maps-and-charts-live-tracker.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Israel-Gaza War in Maps and Charts: Live Tracker<\/a>\u00bb, <cite>Al Jazeera<\/cite>, consultado el 5 de abril de 2024.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen87\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Jerome, <cite>The Einstein File<\/cite>, 62-68; \u00ab<a href=\"https:\/\/scarc.library.oregonstate.edu\/omeka\/exhibits\/show\/ecas\/response\/hopes-and-fears\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Dear Professor Einstein: The Emergency Committee of Atomic Scientists in Post-War<\/a> America\u00ab, archivos de la Universidad Estatal de Oreg\u00f3n, scarc.library.oregonstate.edu.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen88\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">John Bellamy Foster, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-return-of-nature\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Return of Nature<\/a><\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 2020), 502-3; <cite>Einstein on Peace<\/cite>, 590, 593, 605.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen89\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Bertrand Russell, Albert Einstein y otros, \u00abManifiesto Russell-Einstein\u00ab, en <cite>Einstein on Peace<\/cite>, 632-35.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen90\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\">Einstein, \u00ab\u00bfHay lugar para la libertad individual en un Estado socialista?\u00ab, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 438; Einstein, \u00abDerechos humanos (20 de febrero de 1954)\u00ab, en <cite>Einstein on Politics<\/cite>, 497.<\/li>\n<li id=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cen91\" class=\"yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1cendnote yiv5202618840ydp50dcda2dyiv2882517483ydp17193e1chovernote\"><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/05\/01\/einsteins-why-socialism-and-monthly-review\/#en91backlink\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Steven<\/a> Schultz, \u00ab<a href=\"https:\/\/pr.princeton.edu\/pwb\/04\/0426\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Newly Discovered Diary Chronicles Einstein&#8217;s Last Years<\/a>\u00ab, <cite>Princeton Weekly Bulletin<\/cite> 93, n\u00ba 25, 26 de abril de 2004; Simon, \u00abAlbert Einstein, Radical\u00ab, 12.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fuente: <em>Monthly Review<\/em>, 2024, Volume 76, Number 01 (May 2024) (<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/05\/01\/einsteins-why-socialism-and-monthly-review\/\">https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/05\/01\/einsteins-why-socialism-and-monthly-review\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la introducci\u00f3n a Albert Einstein, Why Socialism? 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