{"id":1558,"date":"2011-05-09T00:00:00","date_gmt":"2011-05-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1558"},"modified":"2020-02-21T13:14:28","modified_gmt":"2020-02-21T12:14:28","slug":"el-legado-cultural-del-comunismo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1558","title":{"rendered":"El legado cultural del comunismo (2)"},"content":{"rendered":"<p><strong>8.<\/strong> <strong>OTRAS IDEAS. LA TRADICI\u00d3N HIST\u00d3RICA DEMO REPUBLICANA.<\/strong><\/p>\n<p>La posibilidad de otra forma de hacer pol\u00edtica, de otra forma de organizar establemente la izquierda, vincul\u00e1ndola a la realidad y a la movilizaci\u00f3n democr\u00e1tica surgir\u00e1, en todo caso, de la movilizaci\u00f3n democr\u00e1tica de masas, no de la teor\u00eda. La teor\u00eda no puede sustituir la actividad de masas. Eso es lo que nos ense\u00f1a la experiencia. Como dec\u00eda Gramsci, las sobrestructuras no generan sobrestructuras<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a>. La raz\u00f3n pr\u00e1ctica, el sentido com\u00fan, est\u00e1 ya alimentado por saberes que son patrimonio de los organizados y forman la cosmovisi\u00f3n en que se basa su orientaci\u00f3n al mundo. Si a determinados saberes los consideramos parte de la cultura es porque pertenecen al acerbo colectivo que alimenta el sentido com\u00fan de gran n\u00famero de personas. De lo contrario, ni ser\u00edan cultura, ni tendr\u00edan eficacia operativa.<\/p>\n<p>Quiero ahora se\u00f1alar tres ideas que combaten la teor\u00eda liberal y de elites, y que est\u00e1n en el n\u00facleo intelectual de la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica. En consecuencia, el art\u00edculo pasa ahora a ser una reflexi\u00f3n sobre la posibilidad de pensar la pol\u00edtica en otras claves, y sobre el hecho de que los cl\u00e1sicos del movimiento democr\u00e1tico y revolucionario ya lo hicieron.<\/p>\n<p>Hemos visto las limitaciones de la teor\u00eda del Estado que subyace al eurocomunismo y a toda ideolog\u00eda pol\u00edtica inspirada en el liberalismo y en el positivismo. Creo que es importante rescatar la teor\u00eda del Estado que ha sido tradicional en nuestra cultura hist\u00f3rica, la mediterr\u00e1nea, desde la antigua Grecia, y que es la que hacen suya nuestros cl\u00e1sicos, a trav\u00e9s de la reelaboraci\u00f3n modernizadora que opera con ella Hegel, y del conocimiento directo que todos ellos ten\u00edan de la versi\u00f3n cl\u00e1sica \u2013Arist\u00f3teles en particular-. Me refiero a Marx, a Gramsci, a Lukacs, a Bloch, a Korsch, a Rosenberg, a Benjamin\u2026<\/p>\n<p>Es la idea expresada por Arist\u00f3teles de que la polis es el ethos. Ethos, esto es el conjunto de saberes pr\u00e1cticos, t\u00e9cnicos, normativos, organizacionales, etc pose\u00eddos por los individuos, que orientan la actividad material que produce y reproduce la vida, que se objetivan en el hacer, en el llevar a cabo el saber conocido objetiv\u00e1ndolo en cosas, en normas ejecutadas, en instituciones. Y que, hacia adentro, construyen el car\u00e1cter, la forma de ser de cada individuo al desarrollar en \u00e9l facultades existentes. Es decir, el ethos es, la entera cultura material en sentido antropol\u00f3gico del t\u00e9rmino; la civilizaci\u00f3n cultura. Cabr\u00e1 a\u00f1adir que el ethos no es objetivo, ni subjetivo, sino, a la vez, ambas cosas. No es objetivo porque es un saber que orienta la actividad de los individuos, sin la cual \u00e9sta no adquiere car\u00e1cter de objeto; pero no es tampoco subjetivo porque no es inherente a la naturaleza del individuo sino que es saber pr\u00e1ctico creado por el ser humano, es transmitido y debe ser aprendido. Considerado desde la subjetividad del individuo es la cosmovisi\u00f3n que \u00e9ste posee. El ethos posee un grosor intelectual muy profundo. Conviene resaltar esto, porque el ethos es, todo \u00e9l, raz\u00f3n pr\u00e1ctica. No es sin embargo, mero saber parcializado y simpr\u00e1ctico. Abarca la tejne, y adem\u00e1s las virtudes \u00e9ticas y tambi\u00e9n las diano\u00e9ticas, \u00e9stas \u00faltimas son virtudes o capacidades desarrolladas por cada individuo como consecuencia del ejercicio de las primeras, el grado de virtuosismo y pericia que desarrolla en relaci\u00f3n con aquellas: Un conjunto de saberes integrados en una cosmovisi\u00f3n en proceso permanente de construcci\u00f3n, de los ciudadanos, todos los cuales estaban escolarizados y pose\u00edan informaci\u00f3n puntual de las noticias atinentes a la polis y sus problemas y a sus relaciones externas. La idea de ethos no es antihist\u00f3rica. Se refiere a una cultura densa, rica, productiva y pr\u00e1ctica, que posee la creatividad en su seno. Esto sea dicho para salir al paso de la idea de que la raz\u00f3n pr\u00e1ctica es intelectualmente endeble, y requiere de la intervenci\u00f3n desde fuera del ethos de otros saberes, del zeorein. El sentido com\u00fan es siempre sentido com\u00fan desde y de una cultura y de la cosmovisi\u00f3n que a partir de la experiencia de vida articula los saberes e informaciones del ciudadano. No se da ni se ejerce en el vac\u00edo como trascendental; es el pensamiento que moviliza todos los saberes pr\u00e1cticos, informativos, poi\u00e9ticos, normativos, de valoraci\u00f3n y evaluaci\u00f3n sobre el mundo, que producen y reproducen el mundo; moviliza el saber de una cosmovisi\u00f3n que abarca conocimientos te\u00f3ricos difundidos y que son utilizados para la actividad inmediata. A su vez, produce nueva experiencia y permite reflexionar sobre ella, y desarrollar un saber segundo o filosofar, que posee el saber inherente de que se puede rectificar. Esto es, es siempre en su mayor parte \u201cbuen sentido\u201d, pues sabe a qu\u00e9 atenerse y resulta adecuado y creativo. En pol\u00edtica, cuando sale de la pasividad para tratar de hacerse con el control de su propia actividad dominada por otros y entra en la acci\u00f3n, poni\u00e9ndose de acuerdo con los dem\u00e1s deliberando sobre los principios a seguir y las medidas que tomar, tambi\u00e9n, entonces, se convierte en buen sentido pol\u00edtico, democr\u00e1tico, creativo: la fr\u00f3nesis. El sentido com\u00fan, la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, es creativa en todo momento, tal como lo recuerda Gramsci.<\/p>\n<p>El zeorein est\u00e1 fuera del ethos, y no interviene de forma inmediata en la producci\u00f3n de la vida social.<\/p>\n<p>En ese sentido, ethos y nomos, costumbre y ley son indiscernibles, como lo eran para todo griego. Cuando un fil\u00f3sofo responde que lo mejor para educar a un hijo de forma virtuosa es una polis donde haya buenas leyes est\u00e1 refiri\u00e9ndose a todo esto junto. El gran estudioso del ethos del polites, Arist\u00f3teles, &#8211;<strong>\u00c9tica nicomaquea<\/strong>, etc- excluye de su reflexi\u00f3n las facultades \u2013aret\u00e9s- que gobiernan la poiesis o trabajo porque considera que tales actividades no son propias de un ciudadano; no pensaban as\u00ed los dem\u00f3cratas, la plebe ciudadana. Este entramado, a la vez visi\u00f3n del mundo que orienta la praxis y costumbre normativa, el ethos, que regimenta la polis, es llamada por Arist\u00f3teles, adem\u00e1s de ethos, \u201cr\u00e9gimen\u201d. Por eso seg\u00fan el estagirita, una polis sigue siendo la misma, aunque cambien sus polites o ciudadanos mientras se mantenga el mismo r\u00e9gimen &#8211; ethos; pero desaparece y se convierte en otra, a\u00fan permaneciendo en vida sus ciudadanos si cambia su ethos constitucional<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a>. La pol\u00edtica es la forma de producir y preservar el ethos, esto es la polis, el orden social y sus relaciones. Polis no quiere decir ciudad, en el sentido urban\u00edstico que nosotros le damos \u2013asty ser\u00eda la palabra adecuada a la \u201curban\u00edstica\u201d; en lat\u00edn lo ser\u00eda urbs, y no civitas-, sino orden social humano creado por los polites o cives. La pol\u00edtica es la creaci\u00f3n y deliberaci\u00f3n sobre el ethos. Los reg\u00edmenes distintos, monarqu\u00eda, oligarqu\u00eda y democracia son formas distintas de organizar la vida material. La democracia es el vivir libre de todos por igual.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n de la intentio recta y del ethos mediterr\u00e1neo no se perder\u00e1, se mantendr\u00e1 en el derecho natural.<\/p>\n<p>La res publica iusnaturalista es la sociedad ordenada pol\u00edticamente. Y es asociada al ethos natural<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a> Y ser\u00e1 repensada y reelaborada por un gran admirador de Arist\u00f3teles, Hegel en el comienzo de la Edad Contempor\u00e1nea. Para Hegel, que recoge y actualiza la idea a la luz de la experiencia social de su tiempo, el Estado es denominado, indistintamente, la Eticidad, Esp\u00edritu Objetivo y Sociedad Civil \u2013deja fuera de ellos, siguiendo la tradici\u00f3n, a la familia, lo que es una reliquia del ius naturalismo-. El esp\u00edritu Objetivo o Eticidad o Sociedad civil es lo que caracteriza e individ\u00faa un Estado. Esp\u00edritu Objetivo o Eticidad es la denominaci\u00f3n del conjunto de saberes pr\u00e1cticos que producen y reproducen una sociedad y orientan pr\u00e1cticamente el intercambio entre \u00e9sta y la naturaleza. Por eso el Estado constituye el \u201creino de la libertad\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan esto y siguiendo los pasos del estagirita, para Hegel la constituci\u00f3n de un Estado es el entramado cultural que lo articula, y no un simple texto escrito con las leyes generales en el sentido jur\u00eddico t\u00e9cnico de la palabra leyes. Es m\u00e1s, cuando se intenta aplicar un texto jur\u00eddico a una sociedad cuyo ethos o Esp\u00edritu Objetivo, es diverso al que inspira a aqu\u00e9lla, la aplicaci\u00f3n de la misma es inviable. El caso que propone como ejemplo en Principios de filosof\u00eda del derecho es Espa\u00f1a<\/p>\n<p>Escribe Hegel: \u201cAgregado El Estado en y por s\u00ed es la totalidad <strong>\u00e9tica<\/strong>, la realizaci\u00f3n de la libertad, (.). El Estado es el esp\u00edritu que est\u00e1 presente en el mundo y se realiza en \u00e9l con conciencia (\u2026) &amp;274)\u2026el Estado, en cuanto esp\u00edritu de un pueblo, es al mismo tiempo la ley que penetra todas sus relaciones, las costumbres y la conciencia de sus individuos, la constituci\u00f3n de un pueblo determinado depende del modo y de la cultura de su autocosnciencia (.) Obs. La pretensi\u00f3n de dar a un pueblo una constituci\u00f3n a priori, sea m\u00e1s o menos racional por su contenido, pasa por alto el momento por el cual ella es m\u00e1s que un objeto de pensamiento. Cada pueblo tiene por tanto la constituci\u00f3n que le conviene y le corresponde\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a><\/p>\n<p>Estado es, a la vez, y seg\u00fan el uso que Hegel le d\u00e9, el nombre del ethos, y el del principio activo que produce ordena, crea, articula el ethos. Esta diferencia se\u00f1ala tan s\u00f3lo dos aspectos inseparables del Estado. Hegel escribe que el Estado es inseparable de la sociedad civil. El Estado es el nombre de la actividad que constituye la sociedad civil, cuya existencia no es posible sin el Estado, y que no es sino consecuencia de aquel. Y el Estado es tambi\u00e9n el nombre de la Sociedad Civil. El Estado no es en absoluto una sobrestructura de la sociedad.<\/p>\n<p>Creo conveniente citar de nuevo a Hegel en un paso cuya literalidad encontraremos parafraseada en Marx. Es un texto en el que Hegel, en la l\u00ednea de la tradici\u00f3n griega, critica la idea de que la constituci\u00f3n del Estado sea un texto escrito, y propone el ethos como verdadero ser de la constituci\u00f3n del Estado, escribe: \u201c&amp; 271. En primer lugar la constituci\u00f3n pol\u00edtica es la organizaci\u00f3n del Estado y el proceso de su vida org\u00e1nica en referencia a s\u00ed mismo; en ellos [organizaci\u00f3n y proceso, cosas diferenciadas por Hegel] el Estado diferencia sus momentos en su propio <strong>interior<\/strong> y los despliega hasta que alcanzan una existencia firme.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el Estado es, en cuanto individualidad, una unidad excluyente, que de esta manera se relaciona con otros, vuelve por lo tanto su diferenciaci\u00f3n hacia el <strong>exterior<\/strong> y de acuerdo con esta determinaci\u00f3n, transforma en ideales las diferencias existentes en el interior de s\u00ed.\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/p>\n<p>En consecuencia, para Hegel el Estado y la ley es la realidad en la que el individuo tiene su libertad.<\/p>\n<p>Dejo aqu\u00ed las ideas pol\u00edticas de Hegel sobre el Estado, pero deseo hacer constar que el modelo de pr\u00e1ctica pol\u00edtica que asume Hegel es el de las tradici\u00f3n res publicana a cuya idea de libertad se acoge, rechazando, como ya hemos visto, la liberal<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a>.<\/p>\n<p>La idea de Estado que hemos documentado como propia de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica y la seguida por Hegel, radicalmente no \u201csobrestructural\u201d es la que recogen y comparten Marx y Engels. Cito La Ideolog\u00eda Alemana: \u201cLa organizaci\u00f3n social y el Estado brotan constantemente del proceso de vida de determinados individuos; pero de estos individuos, no como puedan representarse ante la imaginaci\u00f3n propia o ajena, sino tal y como realmente son; es decir, tal y como act\u00faan y como producen materialmente\u2026\u201d Y luego siguen \u201cLa sociedad civil abarca todo el intercambio material de los individuos (.) [y] tiene que hacerse valer <strong>al exterior<\/strong> como nacionalidad y <strong>hacia el interior, como Estado<\/strong>\u201d. M\u00e1s adelante a\u00f1aden: \u201cEl Estado es la forma (.) <strong>en la que se condensa toda la sociedad civil de una \u00e9poca, se sigue de ah\u00ed que todas las instituciones comunes <\/strong>[de la sociedad civil] <strong>tienen como mediador al Estado y adquieren a trav\u00e9s de \u00e9l una forma pol\u00edtica. De ah\u00ed la ilusi\u00f3n de que la ley se basa (.) en la voluntad desgajada de su base real <\/strong>[el ethos]\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Marx y Engels el Estado es el nombre del orden \u201cinterior\u201d que construye la sociedad civil, el nombre del ethos. El Estado no es una entidad \u201csobrestructural\u201d, para los cl\u00e1sicos de la filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, sino, tal y como ellos la definen usando para ello la misma palabra propuesta por Hegel en la cita anterior, es el <strong>interior<\/strong> u organizador, el nombre del principio activo estructurador de la sociedad civil. Las sobrestructuras son solo las ideas del zeoriein, la raz\u00f3n te\u00f3rica; no la raz\u00f3n pr\u00e1ctica interior al hacer. S\u00ed lo es el filosofar, porque es reflexi\u00f3n sobre la conciencia de la experiencia generada por la praxis.<\/p>\n<p>Para Marx y Engels, siguiendo a Hegel s\u00ed es sobrestructural el texto escrito que usualmente el constitucionalismo liberal denomina constituci\u00f3n, y que es una elaboraci\u00f3n de t\u00e9cnicos en leyes. Es sobrestructural respecto del ethos y debe ser funcional al mismo. Desde una lectura de nuestros cl\u00e1sicos imbuida de ideolog\u00eda liberal, considerar sobrestructural la Constituci\u00f3n escrita es considerar sobrestructural a la totalidad del Estado, pero esta interpretaci\u00f3n distorsiona el sentido de nuestros autores.<\/p>\n<p>Esta noci\u00f3n de Estado es la que permite darle todo su sentido profundo a la noci\u00f3n de hegemon\u00eda, que no es una lucha por las ideas del \u201cimaginario simb\u00f3lico\u201d, o por la \u201cinteracci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d o \u201ccomunicativa\u201d de las gentes, nociones que vienen a referirse a las derivaciones de las ideas del saber te\u00f3rico, que alcanzan mediante la divulgaci\u00f3n, las mentes de las \u201cgentes corrientes\u201d; sino que es una lucha por las ideas de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica que organizan la praxis, por controlar e inspirar el saber pr\u00e1ctico que orienta el vivir, el consumir, el organizar la vida material diaria, el asueto, el amor\u2026las mores. Ning\u00fan elemento institucional, gubernativo, podr\u00e1 resistir ese vaciamiento de la cultura de la que es una \u00faltima trinchera exterior.<\/p>\n<p>Esta noci\u00f3n de Estado es la que permite comprender que el combate pol\u00edtico por la liberaci\u00f3n humana es interior al propio Estado, no porque \u201cel Estado no tenga car\u00e1cter de clase\u201d, o \u201csea neutro\u201d, sino porque estamos hablando del interior del mundo organizado existente; y adem\u00e1s se puede ver c\u00f3mo es factible esa lucha, que consiste en el combate por el cambio del vivir ya. La articulaci\u00f3n de un movimiento democr\u00e1tico que luche contra la manipulaci\u00f3n de la vida cotidiana, para usar las formas de decir de otro \u201chegeliano\u201d \u2013Luk\u00e1cs-.La lucha por la reforma de las mores, del ethos, de la materialidad de la vida cotidiana. Se abre aqu\u00ed la posibilidad de una lucha pol\u00edtica entendida como lucha por la construcci\u00f3n de una nueva cultura cotidiana \u2013qu\u00e9 no nos hubiera dicho al respecto Pasolini- basada en las necesidades que la experiencia de explotaci\u00f3n dicta a las clase subalternas, que devuelve a las gentes comunes, el protagonismo de la misma, una lucha que posee un car\u00e1cter capilar, pegada a la vida cotidiana diaria y que consiste en enfrentarse constantemente con el enemigo de clase con el fin de ya comenzar a vivir de otra manera. Es una concepci\u00f3n no elitista del Estado que posibilita una forma de lucha no elitista, cotidiana, capilar, de masas, esto es, democr\u00e1tica, verdaderamente. Una lucha por un ethos nuevo, por una \u201criforma morale e intelettuale\u201d y un \u201cordine nuovo\u201d, por una \u201cvida cotidiana\u201d alternativa, que hace factible la superaci\u00f3n de lo que desde la pol\u00edtica concebida como estrategia de ingenier\u00eda civil en manos de t\u00e9cnicos son antinomias: crear puestos de trabajo requiere sostener aparato industrial de bienes de consumo que agreden a la naturaleza por su despilfarro, habr\u00e1 que mantener las centrales nucleares, pues el nivel de consumo al que aspiran las gentes es\u2026etc<\/p>\n<p>Gramsci asume la continuidad conceptual que hemos visto entre Hegel y Marx \u2013y Arist\u00f3teles y la clasicidad-, si bien no ha podido leer los textos citados de <strong>La Ideolog\u00eda Alemana<\/strong>, o <strong>La cr\u00edtica de la filosof\u00eda del Estado de Hegel<\/strong>, etc porque fueron publicados estando ya \u00e9l en la c\u00e1rcel. Pero conoce la obra de Hegel, conoce las cr\u00edticas al liberalismo que hay en la obra de este autor, y asume su explicaci\u00f3n sobre el Estado como nombre del elemento organizador del ethos cultural.<\/p>\n<p>En primer lugar, veamos la propia autoconciencia de Gramsci al respecto: \u201c&amp;24 Nociones enciclop\u00e9dicas. La sociedad civil. Es preciso distinguir la sociedad civil tal como es entendida por Hegel y en el sentido en que a menudo es empleada en estas notas (es decir, en el sentido de hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural de un grupo social sobre la totalidad de la sociedad, como <strong>contenido \u00e9tico del Estado<\/strong>)\u2026\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a><\/p>\n<p>Como consecuencia de esta forma de entender el Estado, para Gramsci la clave de la revoluci\u00f3n es la reforma moral e intelectual de la sociedad, el cambio de las mores, del ethos, cultura material o Esp\u00edritu Objetivo. Y es Estado todo individuo que asuma reflexivamente, no inconscientemente, la producci\u00f3n de normas de vida. Un padre de familia que act\u00fae conscientemente, tratando de organizar pautas de vida es Estado, a condici\u00f3n de haberse \u201chomogeneizado\u201d \u2013t\u00e9rmino tomado en pr\u00e9stamo a Lukacs, pero que es funcional aqu\u00ed- de haber reflexionado sobre el ethos que desea impulsar.<\/p>\n<p>Se abre aqu\u00ed la posibilidad de organizar desde el microfundamento de la sociedad otro ethos, otra forma de hacer pol\u00edtica. Al tratar precisamente del hecho de que la generaci\u00f3n mayor de padres no ha sabido dar continuidad a la transmisi\u00f3n de formas de vida, escribe Gramsci: \u201c\u201c&amp;61. Lucha de generaciones. El hecho de que la generaci\u00f3n anciana no acierte a guiar a la generaci\u00f3n m\u00e1s joven es en parte tambi\u00e9n la expresi\u00f3n de la crisis de la instituci\u00f3n familiar y de la nueva situaci\u00f3n del elemento femenino en la sociedad. La educaci\u00f3n de los hijos le es confiada cada vez m\u00e1s al Estado o a iniciativas escolares privadas y esto determina un empobrecimiento sentimental en relaci\u00f3n con el pasado y una mecanizaci\u00f3n de la vida. Lo m\u00e1s grave es que la generaci\u00f3n anciana renuncia a su tarea educativa en determinadas situaciones, sobre la base de teor\u00edas mal comprendidas o aplicadas en situaciones diversas de aquellas otras de las cuales eran expresi\u00f3n. <strong>Se cae en formas estatol\u00e1tricas: <\/strong><strong>en realidad cada elemento social homog\u00e9neo es \u201cEstado\u201d,<\/strong><strong> representa el Estado, en la medida en que se adhiere a su programa: de otra manera se confunde el Estado con la burocracia estatal. <\/strong><strong>Cada ciudadano es \u201cfuncionario\u201d si est\u00e1 activo en la vida social en la direcci\u00f3n trazada por el Estado-gobierno [o por el intelectual org\u00e1nico, claro, de un estado en ciernes y en lucha de posiciones y cerco] y es tanto m\u00e1s \u201cfuncionario\u201d cuanto m\u00e1s se adhiere al programa estatal [en sus actos diarios, en sus costumbres, en su praxis diaria] y lo elabora inteligentemente<\/strong>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a><\/p>\n<p>Los corchetes son a\u00f1adidos m\u00edos. Estado es el nombre de la sociedad ordenada, del ethos que la ordena, que produce y reproduce su vida. Si tratamos de diferenciar en esa realidad inseparable denominaremos Estado a los principios activos que en todo el entramado social producen y reproducen el ethos, las mores, o lo cambian. Esto es lo que hay detr\u00e1s de esa f\u00f3rmula afor\u00edstica de Gramsci, tan citada, \u201cestado= sociedad pol\u00edtica + sociedad civil, es decir, hegemon\u00eda acorazada de coerci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Para este combate no existe la \u201cgente sencilla\u201d, el \u201cmodesto trabajador\u201d, frente al economista, al jurista, a la \u00e9lite. El que domina y aplica la raz\u00f3n pr\u00e1ctica y produce y reproduce con su actividad el mundo existente, \u00e9se, en virtud de esa capacidad es el \u00fanico que puede ser creador de un nuevo orden social de un nuevo vivir ya de otra manera en ciernes, de un nuevo Estado en conato que disgrega el orden viejo que estatuye el viejo Estado debilitado en ese proceso de suma cero.<\/p>\n<p>Estas ideas tienen una importancia enorme a la hora de concebir la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. La democracia y el intelectual org\u00e1nico.<\/p>\n<p>La democracia tambi\u00e9n adquiere, gracias a este modelo, una nueva caracterizaci\u00f3n en profundidad, que es prolongaci\u00f3n de la idea cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>En principio y desde el comienzo de esta tradici\u00f3n la democracia es el poder de los pobres. \u201cHay oligarqu\u00eda cuando los que tienen riqueza son due\u00f1os y soberanos del r\u00e9gimen; y, por el contrario, hay democracia cuando son soberanos los que no poseen gran cantidad de bienes, sino que son pobres\u2026y cuando ejercen el poder los pobres es una democracia. Pero sucede, como dijimos que unos son pocos y otros muchos, pues pocos son los que viven en la abundancia, mientras que de la libertad participan todos. Por estas causas unos y otros se disputan el poder\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a> . M\u00e1s dr\u00e1stico a\u00fan resulta Plat\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a>.<\/p>\n<p>Dentro de esta tradici\u00f3n, consciente de su significado, el gran marxista e historiador de la Antig\u00fcedad, Arthur Rosenberg, y gran apologista de la democracia, al explicar la democracia de la contemporaneidad, rechazaba su caracterizaci\u00f3n formal y explicaba: \u201cla democracia como una cosa en s\u00ed, como una abstracci\u00f3n formal no existe en la vida pol\u00edtica: la democracia es siempre un movimiento pol\u00edtico determinado, apoyado por determinadas fuerzas pol\u00edticas y clases que luchan por determinados fines. Un Estado democr\u00e1tico es, por tanto, un Estado en que el movimiento democr\u00e1tico detenta el poder\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a>.<\/p>\n<p>Por supuesto la democracia como movimiento implica dos cosas. En primer lugar movimiento no es el nombre de de una multitud cuya finalidad es tratar de asaltar el palacio de comunicaciones o el de la Zarzuela, sino organizarse capilarmente en la sociedad civil. Hacerse con el control de la propia actividad y cambiar as\u00ed el ethos. Desarrollar su creatividad cultural, porque se trata de crear una nueva cultura. Un ethos nuevo. Que esta tarea es algo que solo puede realizar la inmensa mayor\u00eda de una sociedad empe\u00f1ada en ello, no un grupo de economistas y t\u00e9cnicos desde la administraci\u00f3n del Estado. Que es una tarea que requiere del saber, de todo el inmenso saber cultural en manos de la inmensa mayor\u00eda de la sociedad, y que ese saber es ethos en toda su densidad cultural, y que el ethos, la creatividad sobre el mismo se gobierna desde la raz\u00f3n pr\u00e1ctica de todo individuo que lo aplica, que con su actividad diaria produce y reproduce la realidad social. No se necesitan, no sirven los t\u00e9cnicos ni la teor\u00eda externa al saber masivo, complejo, rico, que posee la comunidad organizada en Estado ya ahora. Se requiere que las individualidades dejen de estar aisladas, se organicen y creen un sujeto y una cultura material nueva a partir de los saberes culturales previos, heterog\u00e9neos ya pose\u00eddos. Que generen praxis desde ese saber cultural, que luchen por generarla conscientemente y protagonizando la deliberaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de la nueva alternativa pr\u00e1ctica, del nuevo orden de mores. Que lo hagan desde los principios y valores de la izquierda, cosa solo posible precisamente porque esos principios son principios y valores existentes en el ethos cultural, \u2013libertad, igualdad, democracia, justicia, socialismo-, no son creados y tra\u00eddos \u201cdesde fuera\u201d por alg\u00fan Mois\u00e9s o comit\u00e9 central, o cient\u00edfico, o fil\u00f3sofo. Aunque conviven, a la par, en el ethos con otros principios opuestos, que gobiernan la vida de las personas \u2013acciones, creencias, opiniones-, de forma alternativa, unas veces unos, otras otros \u2013\u201cTrato a mis hijos por igual\u201d\/ \u201cno es posible la igualdad\u201d\u2026- creando una heterogeneidad de praxis.<\/p>\n<p>Que luchen por ponerlos en obra desde su propia actividad en la vida cotidiana para cambiar la cotidianidad del mundo, y que en esa original nueva forma de ir haciendo, cuyas emergencias hist\u00f3ricas son originales e imprevisibles a priori, en esa tremenda lucha molecular, reflexionen sobre esa nueva praxis y sobre ese nuevo sujeto que ellos van configurando a partir de lo quer\u00edan y sab\u00edan, de lo que van siendo y aprendiendo. Filosofar praxeol\u00f3gico o filosof\u00eda de la praxis como piso superior o consciencia de una cultura en proceso de cambio voluntariamente intentado, del que surge siempre un sujeto nuevo, de capacidades y potencialidades imposibles de saber a priori, -historicidad-, que, desde luego, puede llegar a ser un nuevo Estado. El filosofar genitivo subjetivo \u2013me permito recordar al lector el exergo que abre el texto- no es sino saber segundo, adjetivo, que reflexiona sobre la actividad que genera, desde la cultura pose\u00edda, las individualidades organizadas. El filosofar no pone ni tan siquiera los valores y principios que orientan la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, que tienen la capacidad de orientarla porque forman ya parte del ethos \u2013igualdad, libertad -.<\/p>\n<p>La lucha por una nueva vida cotidiana, por un nuevo orden de vida es la lucha por un Estado distinto, nuevo. Esa lucha no es delegable, ni es dirigible por t\u00e9cnicos a partir de teor\u00edas aristocr\u00e1ticas de elites que defienden la supeditacion de las gentes a la minor\u00eda culta, ya sean teor\u00edas liberales y tecnocr\u00e1ticas o la \u201cconciencia exterior\u201d del proletariado.<\/p>\n<p>Es la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, el saber pr\u00e1ctico de la mayor\u00eda social, que desde luego incluye los saberes aprendidos en el aparato educativo, la informaci\u00f3n, pero que son aplicados a la reflexi\u00f3n, integrados en el nuevo buen sentido que genera la praxis en cada individuo. Saberes integrados en la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, en el ethos, usados para actuar y reflexionar y deliberar \u2013tres cosas distintas- cuya posibilidad abre la organizaci\u00f3n, la unificaci\u00f3n de las gentes en una realidad nueva, que esa uni\u00f3n crea, con capaciddaes y facultades hist\u00f3ricas, es decir: creadas y cuya potencialidad es desconocida incluso para sus portadores.<\/p>\n<p>La toma del palacio de la Zarzuela. El secreto \u201cmejor guardado\u201d de la revoluci\u00f3n rusa es que, cuando las tropas revolucionarias rusas entraron en el Palacio de Invierno, \u00e9ste estaba vac\u00edo, y solo el cuerpo de asistencia y limpieza del mismo estaba all\u00ed. El \u201cpoder pol\u00edtico\u201d del enemigo no fue anulado mediante la ocupaci\u00f3n -\u00a1cu\u00e1nta \u00e9pica desmontada!-. Hac\u00eda tiempo que ese poder ya no exist\u00eda; nadie hac\u00eda caso de las \u00f3rdenes y despachos que sal\u00edan de all\u00ed. La sociedad se organizaba ya en torno aun nuevo orden, y los antiguos dirigentes, conscientes de ello, lo hab\u00edan abandonado.<\/p>\n<p>Existen otras dos ideas que alimentan el n\u00facleo metate\u00f3rico del filosofar praxeol\u00f3gico, es decir, del marxismo entendido como reflexi\u00f3n interna a la praxis desarrollada a partir de la movilizaci\u00f3n, por parte de las clases subalternas, de todos los recursos culturales que posee el ethos hist\u00f3rico que ellas producen y reproducen: O lo que es lo mismo, de la filosof\u00eda de la praxis como techo superior o reflexi\u00f3n segunda a partir de esa cultura pose\u00edda y puesta en movimiento por los subalternos en su negarse a seguir si\u00e9ndolo y en su lucha por la democratizaci\u00f3n de la totalidad social. Ambas ideas combaten la teor\u00eda de elites y sus justificaciones en el saber esot\u00e9rico. Ambas proceden de Hegel.<\/p>\n<p>Son razones que motivan, en consecuencia, el rechazo del partido como organismo formado por profesionales que justifican su funci\u00f3n dirigente en la posesi\u00f3n de un saber teor\u00e9tico cient\u00edfico que les permite orientar la acci\u00f3n pol\u00edtica en la direcci\u00f3n adecuada y crear una estrategia.<\/p>\n<p>La primera es la historicidad del ser humano, que hace imposible saber qu\u00e9 depara el inmediato futuro, m\u00e1s all\u00e1 del sensato saber que habr\u00e1 de partir de las condiciones creadas por la praxis del presente, que indudablemente es portadora de elementos desconocidos para el propio generador de la misma, y cuyas consecuencias son imposibles de prever: \u201c\u2026Pues si uno se representase o se imaginase a la conciencia como yendo m\u00e1s all\u00e1 de esa realidad [que ella misma es] y como queriendo traer a la realidad un contenido distinto de esa realidad, nos estar\u00edamos imaginando una nada tratando de meterse en una nada para elaborar una nada. Adem\u00e1s este ser original no solamente es el contenido del fin, sino que es tambi\u00e9n la realidad que aparece a parte de eso como materia dada del hacer, es decir, como la realidad con la que uno se encuentra y que uno tiene que trabajar en el hacer. Pues el hacer es solo el puro traducir o trasladar de la forma del ser <strong>todav\u00eda no presentado o expuesto ah\u00ed<\/strong>; (.)- Ciertamente, este contenido original [e hist\u00f3rico] solo empieza siendo para la conciencia una vez ella lo ha realizado, (.) de modo que la acci\u00f3n es el devenir del esp\u00edritu como conciencia (.) &#8211;<strong>El individuo no puede saber, por tanto, lo que \u00e9l es antes de haberse tra\u00eddo \u00e9l a realidad mediante la acci\u00f3n<\/strong>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a><\/p>\n<p>Por supuesto esta idea parte de la previa antropolog\u00eda de la plasticidad humana: \u201c\u2026el hombre [es] aquello que \u00e9l se hace mediante su actividad.\u201d, y \u201c \u201cEl hombre es su acto, la serie de sus actos\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\">15<\/a><\/p>\n<p>El sujeto humano, sea individual o colectivo es siempre singularmente hist\u00f3rico. Las capacidades y facultades emergentes que desarrolle \u2013ll\u00e1mense dynameis, \u201cconcepto\u201d, o fuerzas productivas- como consecuencia de su aparici\u00f3n como agente activo y, en consecuencia, dotado de la correspondiente experiencia compartida, dependen de la heterogeneidad de las culturas hist\u00f3ricas que forman parte del nuevo sujeto, y del desarrollo que su unificaci\u00f3n concreta como sujeto social alcance. En relaci\u00f3n con la propia experiencia desarrollada estar\u00e1 el proyecto que se vaya elaborando y concretando, y que no podr\u00e1 existir ex ante. En todo caso, las capacidades que se desarrollen en las individualidades como resultado de las relaciones que anude y del paso a la actividad protagonizada, no son cognoscibles a priori, ni para el propio sujeto hist\u00f3rico que las hace nacer en su praxis. No lo es su alcance, ni su desarrollo, ni los objetivos que llegue a lograr, que son internos al propio movimiento y a las expectativas que la experiencia de la praxis desarrolle en sus miembros organizados. Resulta imposible en consecuencia, en cada momento hist\u00f3rico elaborar una estrategia en base a previsiones sobre las futuras posibles etapas o fases hist\u00f3ricas futuras, cuando ni el propio desarrollo de todas las capacidades potenciales de un sujeto social en ciernes no son reconocibles por \u00e9l mismo hasta que las objetiva. Lo \u00fanico previsible es la propia posici\u00f3n de fines del sujeto activo, su voluntad, dado que estos fines existen como parte del ethos, no son inventados por la especulaci\u00f3n, son por tanto parte de la realidad; y lo es tambi\u00e9n la importancia de luchar en cada momento para agotar todas las posibilidades de influir o determinar el momento presente, sabiendo que esa concreta determinaci\u00f3n del presente, aqu\u00ed y ahora, cuanto m\u00e1s fuertemente sea su huella, ser\u00e1 lo que determine el futuro, de forma imprevisible, pero real. La \u00fanica manera de alcanzar la eternidad \u201cf\u00fcr ewig\u201d\/ \u201cfor ever\u201d es actuar solo pensado en la singularidad del instante hist\u00f3rico tal como este se presenta ahora para agotar todas las posibilidades que se dan en el instante de poder ahormarlo y determinarlo conforme a la voluntad del sujeto, de la manera m\u00e1s radicalmente posible, en su concreci\u00f3n; eso es lo \u00fanico que deja huella futura.<\/p>\n<p>Es una idea de Goethe recogida por Hegel y sabida por sus lectores: el \u201can\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u201d como situaci\u00f3n que agota en s\u00ed misma toda posibilidad de acci\u00f3n, y no como \u201cmediaci\u00f3n para\u201d de Lenin; el F\u00fcr ewig de Gramsci; el aferrar el instante tal como este se presenta al resplandor del peligro, de Benjam\u00edn, o la insistencia en que los fines de la lucha revolucionaria son tales porque se corresponden a las posibilidades y necesidades inmediatas del presente, y no son traer a realidad el futuro, por parte de una doctrina que \u201cse adelanta a su tiempo\u201d y prev\u00e9 el futuro, interpretaci\u00f3n criticada por el Lukacs de <strong>Historia y conciencia de clase<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\">16<\/a><\/strong><strong>. <\/strong>Como recuerda Benjamin el materialismo hist\u00f3rico no es un aut\u00f3mata, esto es, no es alg\u00fan tipo de algoritmo cibern\u00e9tico que pueda adelantarse al presente y prever todos los movimientos futuros del enemigo por c\u00e1lculo de probabilidades u otro cualquier expediente de \u201cprognosis\u201d, mediante el que trazar una \u201cestrategia\u201d con etapas, plazos, repliegues, previsi\u00f3n de fuerzas etc. Sino un enano feo que observa desde abajo \u2013los de abajo somos siempre enanos feos- y act\u00faa, ce\u00f1ido al inmediato presente, con todos sus recursos y empe\u00f1o. Todas estas frases aparentemente arcanas y dif\u00edciles de descifrar son comentarios ir\u00f3nicos al aire de la reflexi\u00f3n de Hegel sobre la historia, bastante transparentes.<\/p>\n<p>La realidad futura deber\u00e1 partir de lo ya hecho y dado, pero eso no implica una causalidad hist\u00f3rica como la de la f\u00edsica. La centella es consecuencia posterior de una previa colisi\u00f3n de nubes de carga el\u00e9ctrica opuesta. Pero la causa de la existencia de una sociedad est\u00e1 en la actividad presente, constante, incesante, de la misma; actividad actual, operante en cada momento y en todo momento, mediante la que los individuos vivos, actuales, luchan por rescatar y reproducir una parte del legado cultural pasado, por abolir otra parte y por crear nuevas objetivaciones y relaciones. Es la \u201ccausa eficiente\u201d aristot\u00e9lica, del modelo tetracausal, construido para estudiar la praxis y su car\u00e1cter antropom\u00f3rfico, y teleol\u00f3gico -tan admirado y usado por Hegel- el que da cuenta y raz\u00f3n de la historicidad humana.<\/p>\n<p>La imposibilidad de pronosticar el futuro y, en contrapartida, la posibilidad de conocer s\u00f3lo las nuevas capacidades y facultades si se est\u00e1 en la praxis, que es de donde surgen \u00e9stas, a partir de la experiencia participante \u2013por usar t\u00e9rminos de la antropolog\u00eda moderna- .es una poderosa raz\u00f3n en contra de una organizaci\u00f3n de la pol\u00edtica que se base en la divisi\u00f3n del trabajo entre los que ejecutan \u2013 cient\u00edficos de la Academia, dirigentes pol\u00edticos y sus sanedrines- y los que deciden irrog\u00e1ndose la posesi\u00f3n de una consciencia excedente o exterior, una capacidad de prever el futuro, una ciencia que nadie posee. Curiosamente se achaca ese defecto a Hegel<\/p>\n<p>La deliberaci\u00f3n pr\u00e1ctica sobre las capacidades materiales emergentes, y desde la imaginaci\u00f3n naciente concomitante al nuevo hacer y al nuevo saber pr\u00e1ctico permite a cada individuo participante en la praxis intervenir en el debate sobre c\u00f3mo sostener y ampliar el proceso. Desde luego, no todos somos iguales en saber ingeniar nuevo saber pol\u00edtico, no todos disponemos de la misma fr\u00f3nesis ante los hechos, la misma capacidad de filosofar sobre la experiencia nueva\u2026.pero el filosofar, el deliberar no es una funci\u00f3n unida a la divisi\u00f3n del trabajo entre teor\u00e9tica y raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/p>\n<p>La democracia por lo tanto, no es aqu\u00ed un pegote adherido a una teor\u00eda de la pol\u00edtica como saber esot\u00e9rico liberal, que por su propia definici\u00f3n debe estar puesto en manos de los pocos sabios \u2013teor\u00eda de elites-, y que resulta ser en consecuencia una aristocracia electiva mediante voto. Eso no sirve para crear una verdadera pol\u00edtica pr\u00e1ctica masiva encaminada a reordenar el ethos, o a gobernar un Estado; para ordenar un todo, para crear un orden nuevo, o sea un ethos cultura nuevo. Ni para dirigir el ya existente, como sabemos, pues es hoy expl\u00edcito que el poder est\u00e1 en manos de los plut\u00f3cratas de la sociedad civil. Concebir el proceso del ser humano en la historia de esta manera, impone concebir que la filosof\u00eda de la praxis es reflexi\u00f3n sobre la \u201cexperiencia de la conciencia\u201d \u2013subt\u00edtulo de la primera parte de la <strong>Fenomenolog\u00eda<\/strong>&#8211; de un sujeto hist\u00f3rico, procedente de una determinada cultura o culturas, a partir de las cuales act\u00faa y construye su experiencia. Un sujeto unificado para la actividad, en ciernes. Sobre el cual la filosof\u00eda de la praxis dice que puede existir, que existe, que se da, que ha existido, porque las luchas de clases han existido. Impone excluir la idea, influencia del positivismo, de la filosof\u00eda de la praxis como extraciencia, saber aquilatado en manos de especialistas que deben gobernar el proceso. La raz\u00f3n pr\u00e1ctica no excluye los saberes cient\u00edficos, t\u00e9cnicos, tecnol\u00f3gicos, pose\u00eddos y puestos en obra por los individuos \u2013raz\u00f3n pr\u00e1ctica no es arco y flechas- y que deben ser publicitados ante el movimiento en sus debates. Pero la s\u00edntesis de saberes, el \u201cholismo\u201d es una s\u00edntesis hecha desde el sentido com\u00fan pr\u00e1ctico, desde la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, desde el buen sentido de la experiencia democr\u00e1tica que lucha, desde este lado de ac\u00e1 del pensar, y no \u201cdel lado del m\u00e1s all\u00e1\u201d esot\u00e9rico no desde \u201cel reino de la libertad del especialista\u201d, que argumenta con ese saber su prioridad intelectual. El saber especializado entonces, es, en primer lugar, conocimiento \u201ccr\u00edtico\u201d, esto es, saber instrumentado desde el sentido com\u00fan y sobre el sentido com\u00fan, en deliberaci\u00f3n p\u00fablica, como exig\u00eda el viejo Kant, al establecer las condiciones de la autoilustraci\u00f3n, para para combatir intoxicaciones ideol\u00f3gicas en el sentido com\u00fan. Toda la obra sobre econom\u00eda de Marx no contiene una sola receta de fontaner\u00eda o ingenier\u00eda pol\u00edtica. Es saber cr\u00edtico, \u201cCr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d para salir al paso de las intoxicaciones ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Sobre lo que emerge, sobre lo que va a ser, nada se puede decir, y la ciencia honesta lo reconoce, es el asunto de los \u201ccondicionales contraf\u00e1cticos\u201d de los que el positivismo y el neopositivismo y el an\u00e1lisis se olvidan en tocante a la pol\u00edtica; de lo que no existe, de lo que irrumpe en lucha y disrupci\u00f3n con lo que hay, nada se puede saber.<\/p>\n<p>Y esto posee consecuencias fundamentales al plantearnos el asunto de la \u201cforma partido\u201d<\/p>\n<p>Este es el segundo de los tres elementos de gran importancia, que son influencia de Hegel \u2013seguramente hay muchos m\u00e1s- y que luego probar\u00e9 recogidos en Marx. El tercer elemento herencia de Hegel, junto a la idea de Estado y a la de la historicidad, que arraiga en la filosof\u00eda de la praxis como argumento directamente en contra de la divisi\u00f3n intelectual en la organizaci\u00f3n estable del sujeto procede de una reflexi\u00f3n sostenida por Hegel a lo largo de toda su obra, que es constante desde sus a\u00f1os de juventud, y que posee a veces una arista envenenada<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\">17<\/a><\/p>\n<p>Hegel combate en su juventud contra el cristianismo y la religi\u00f3n en general e incluso contra la Biblia por ser, uno y otra, un conjunto de ideas extra\u00f1as al ethos y a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica europeas y alemanas. Las ideas del cristianismo y el juda\u00edsmo \u2013la religi\u00f3n en general- son ideas arbitrariamente elaboradas por la raz\u00f3n te\u00f3rica a partir de principios \u201csubjetivos\u201d, esto es, inventados al margen del ethos y de la raz\u00f3n practica de las sociedades europeas. Desde estas ideas, verdadero cuerpo intelectual codificado, \u201cexterior\u201d a la conciencia que vive libremente en el ethos, sostenidas como \u201ccerteza\u201d por la racionalidad te\u00f3rica subjetiva y arbitraria, se elaboran y concluyen normas de vida que ahorman el ethos, que son introducidas en el ethos de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica o \u201cverdad\u201d,y que no pueden ser discutidas porque se presentan como inspiradas por en un principio indiscutible, trascendente, que exige la obediencia y la heteronom\u00eda ciega. Y en cuanto estas \u201cpositividades\u201d \u2013esta es la denominaci\u00f3n que les da en los escritos de juventud- dominan directamente o alcanzan un pacto con el poder, se imponen por la violencia al ethos, y niegan las \u201cconstituciones\u201d, esto es, las culturas ordenadoras de la sociedad. Estas doctrinas, que obligan a aceptar las costumbres por \u00e9l inspiradas y niegan la libertad. Por ello, son tir\u00e1nicas y crueles. En contraposici\u00f3n con la \u201cpositividad\u201d, Hegel recalca la diferencia que existe entre la religi\u00f3n y un maestro de virtud como S\u00f3crates, educado en el \u201cesp\u00edritu republicano\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\">18<\/a> todos cuyos disc\u00edpulos piensan por s\u00ed mismos, son libres y desarrollan filosof\u00edas originales.<\/p>\n<p>Para esta reflexi\u00f3n Hegel parte de Kant, en concreto de su texto \u201cQu\u00e9 es la ilustraci\u00f3n\u201d al que rinde el mejor de los homenajes, la trascripci\u00f3n casi literal y tambi\u00e9n sobre las ideas sobre el sentido com\u00fan de Kant<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\">19<\/a>. El ser humano, todo ser humano es capaz de protagonizar su pensamiento y ser libre. Hegel hace del sentido com\u00fan una facultad que es operativa desde el interior de la cultura material en la que el esp\u00edritu subjetivo del individuo se halla y su saber es el saber pr\u00e1ctico o raz\u00f3n pr\u00e1ctica concreta. Porque, contrariamente a las teor\u00edas liberales y positivistas, aristocraticistas, para Hegel la raz\u00f3n pr\u00e1ctica de los seres humanos, su pensamiento habitual es muy poderoso, no un mero tomar conciencia del espasmo del vientre, o un simple reconocer el olor de establo. Es el que crea el mundo.<\/p>\n<p>El Hegel maduro reelabora el esquema y lo adec\u00faa a la dfensa del protestantismo frente al catolicismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\">20<\/a>. El protestantismo garantiza \u2013dice hegel- la libertad de pensamiento, al declarar sacerdote a todo fiel, y al aceptar como v\u00e1lida la interpretaci\u00f3n que hace cada creyente del legado cristiano desde su experiencia y desde su ethos, y al rechazar la existencia de un cuerpo doctrinal cerrado administrado por un una instituci\u00f3n cerrada y jerarquizada de individuos, los curas. La Iglesia Cat\u00f3lica, por el contrario, somete a todos los creyentes al dictado de una estructura, externa a su conciencia, de curas e ideas, que elaboran institucionalmente, desde fuera del ethos, una forma de hacer, de vivir, de operar, obligatoria. \u201cEn la Iglesia Cat\u00f3lica lo externo es, pues, lo determinante (.) Lo santo, como cosa, tiene el car\u00e1cter de la exterioridad, y en este sentido tiene el car\u00e1cter de ser tomado por otro frente a m\u00ed (.) Aqu\u00ed [referencia a la Iglesia Cat\u00f3lica] se presenta (.) una separaci\u00f3n entre los que poseen y aquellos quehan recibido de otros, entre los eclesi\u00e1sticos y los seglares, los seglares son ajenos a lo divino. Tal es la absoluta cualidad (.) lo santo es conocido como algo exterior\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\">21<\/a>.<\/p>\n<p>En esta segunda elaboraci\u00f3n Hegel acepta la Biblia como instrumento intelectual valioso, esto es, considera v\u00e1lido el reflexionar sobre un pensamiento construido al margen de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica \u2013la Biblia-, pero siempre que su reflexi\u00f3n y su recepci\u00f3n se haga libremente y al hilo de lo que la raz\u00f3n pr\u00e1ctica elabore en relaci\u00f3n con el ethos, y lo elabore desde la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. Con esto recobra tambi\u00e9n aqu\u00ed su idea de que cualquier obra humana puede ser apropiada por el ser humanos desde un contexto de recepci\u00f3n distinto al contexto gen\u00e9tico. Con independencia de las razones que le hayan inducido a ello, se abre aqu\u00ed una versi\u00f3n m\u00e1s matizada que posibilita la utilizaci\u00f3n de cualquier material intelectual siempre que se reciba libremente desde la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, y que \u00e9sta lo interprete y adec\u00fae a su praxis, y no anule la libertad de criterio<\/p>\n<p>Estas mismas ideas est\u00e1n recogidas y desarrolladas in extenso en la <strong>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\">22<\/a><\/strong> \u2013cuya primera parte se titula \u201cciencia de la experiencia de la conciencia\u201d.<\/p>\n<p>La <strong>Fenomenolog\u00eda <\/strong>estudia las \u201cfiguras de conciencia\u201d equivocadas, surgidas en la Modernidad, que se desarrollan desde el esp\u00edritu subjetivo que se cree independiente del ethos existente, y que tratan de someterlo a su caprichosa \u201ccerteza\u201d subjetiva; estas tres \u201cpositividades\u201d del esp\u00edritu subjetivo moderno son la sensualidad f\u00e1ustica, que cree al mundo instrumento para su placer, el romanticismo, que se vuelve de espaldas al mundo y quiere vivir sin relacionarse con \u00e9l, y la figura de la conciencia virtuosa, que trata de imponer al mundo un modelo de virtud creado desde la \u201ccerteza\u201d, esa conciencia externa, more geom\u00e9trico. Aprovecha esta idea para insinuar que Robespierre y el jacobinismo son la expresi\u00f3n acabada de la misma, y este es el elemento envenenado que trata de colar Hegel. Hubiera bastado que se hubiese tomado la molestia de leer a Robespierre para salir de dudas<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\">23<\/a>. El lector puede ver en sus discursos y dem\u00e1s textos que Robespierre va cambiando poco a poco su idea sobre el hacer pol\u00edtico y que este cambio va de la mano de las 6 colosales jacqueries campesinas, de \u00e1mbito estatal, que se levantaron como r\u00e9plica a los 6 estados de excepci\u00f3n mediante los que la reacci\u00f3n trat\u00f3 de imponerse a las masas para volver a expulsarlas de la pol\u00edtica y de la ciudadan\u00eda. Robespierre era, no una \u201cconciencia exterior\u201d, \u201cadelantada\u201d a su momento, sino \u201cexpresi\u00f3n del movimiento\u201d, tal como explican Babeuf, Philipe Buonarroti, Louis Blanc y posteriormente los estudios de Albert Mathiez<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\">24<\/a>. No era posible otra cosa para un iusnaturalista como Robespierre, pues el iusnaturalismo es la consagraci\u00f3n del ethos existente, de las ideas mayoritarias de una cultura (libertad, derecho a la subsistencia, etc,) como pensamiento al que atenerse obligatoriamente y hacer cumplir. No cabe en esta forma de conciencia la vanidad de la invenci\u00f3n exterior, del principio intelectual aristocr\u00e1tico de que se puede traer saber al ethos desde fuera del mismo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver esto con Marx?<\/p>\n<p><strong>9. \u00bfQU\u00c9 TIENE QUE VER ESTO CON MARX?<\/strong><\/p>\n<p>Hemos visto el radical rechazo con el que se expresa Hegel respecto a la divisi\u00f3n social del trabajo en pol\u00edtica. C\u00f3mo rechaza que la praxis deba depender de la actividad intelectual exterior, de la \u201cconciencia exterior\u201d de una aristocracia intelectual. C\u00f3mo pone esa misma en relaci\u00f3n con el ethos cultural y con la experiencia que de la praxis en el mismo surja, y de la reflexi\u00f3n sobre la misma. Por m\u00e1s que muchas veces Hegel nos resulte un autor antidemocr\u00e1tico \u2013por ejemplo, cuando defiende la monarqu\u00eda en ese pegote final, inconsecuente e inconsistente en relaci\u00f3n con el resto de su libro, que hay en <strong>Principios de Filosof\u00eda del Derecho<\/strong>-, esta sola idea, heredera de la defensa intentio recta iusnaturalista, dota a su pensamiento de una radicalidad democr\u00e1tica antropol\u00f3gica, de la que carecen la mayor\u00eda de los dem\u00f3cratas de hoy d\u00eda, porque, en realidad, no son dem\u00f3cratas, sino liberales, imbuidos de cientifismo positivista.<\/p>\n<p>Evidentemente, Marx y Engels, que s\u00ed eran dem\u00f3cratas, herederos de la tradici\u00f3n de la democracia de masas jacobina, adoptan estas ideas. Conocen, tal como las conoc\u00eda cualquier lector de Hegel, y como probar\u00e9 a continuaci\u00f3n, estas ideas. Saben que se debe evitar que el pensamiento emancipatorio sea una \u201cpositividad\u201d arbitraria, subjetiva, inventada por una conciencia exterior al sujeto pr\u00e1ctico en proceso de auto creaci\u00f3n y auto movimiento. Rechazan esa divisi\u00f3n social del trabajo entre los que act\u00faan y los que piensan desde fuera del ethos. La \u201cConsciencia de clase\u201d no puede ser \u201cconsciencia exterior\u201d creada por sabios, sino reflexi\u00f3n, saber segundo, filosofar sobre la experiencia de la conciencia pr\u00e1ctica. Y extraen las sabidas conclusiones que todos hemos tenido tantas veces ante nuestros ojos \u2013de lectores- y que las interpretaciones de Marx imbuidas por el positivismo y la teor\u00eda de elites, intentan desechar como improvisaciones juveniles.<\/p>\n<p>Est\u00e1n en el cap\u00edtulo 2 \u201cProletarios y comunistas\u201d del <strong>Manifiesto del partido Comunista<\/strong>. A tenor del resumen escriben: \u201cLos comunistas no forman un partido aparte, opuesto a los otros partidos (.) No proclaman principios especiales a los que quisieran amoldar el movimiento proletario (.) El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de los dem\u00e1s partidos proletarios: constituci\u00f3n de los proletarios en clase (.). <strong>Las tesis de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas y principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo<\/strong>. No son sino la expresi\u00f3n de conjunto de las condiciones reales de una lucha de clases <strong>existente<\/strong>, <strong>de un movimiento hist\u00f3rico que se est\u00e1 desarrollando ante nuestros ojos<\/strong>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\">25<\/a><\/p>\n<p>Esta idea es repetida cuando juzgan qu\u00e9 es pensamiento ut\u00f3pico; esto es positividad arbitraria subjetiva. Al comienzo del apartado sobre \u201cEl socialismo y el comunismo cr\u00edtico ut\u00f3picos\u201d escriben: \u201cNo se trata aqu\u00ed de la literatura que en todas las revoluciones modernas ha formulado las reivindicaciones del proletariado (los escritos de Babeuf, etc)\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote26sym\" name=\"sdfootnote26anc\">26<\/a><\/p>\n<p>La historicidad, esto es la idea de que el movimiento o nuevo sujeto hist\u00f3rico est\u00e1 en proceso de autocreaci\u00f3n mediante su praxis y que es imposible conocer tanto de sus capacidades como del alcance de las mismas hasta que estas se hagan evidentes, se creen y operen sus efectos, se recoge tambi\u00e9n en el texto. Por supuesto, siguiendo a Hegel, rechazan toda posible profec\u00eda cient\u00edfica al respecto, toda prognosis de futuro sobre un sujeto hist\u00f3rico, creado por su propia praxis, en ciernes de su creaci\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote27sym\" name=\"sdfootnote27anc\">27<\/a>. Tanto Hegel como Marx y como Gramsci tienen consciencia completamente clara de eso que en el siglo XX se denominar\u00e1n \u201ccondicionales contraf\u00e1cticos\u201d o sea la teor\u00eda de que dada una contradicci\u00f3n hist\u00f3rica, y dado un cambio en la historia lo que sobrevenga es imposible de ser explicado a priori por las ciencias sociales. Que la historia es permanente cambio. Que las ciencias sociales solo pueden explicar el pasado, lo acaecido, no lo por venir. Cada ciencia acad\u00e9mica es consciente de este teorema pero se lo aplica a las dem\u00e1s ciencias sociales y se exime a s\u00ed misma de su cumplimiento para poder asumir la pretenciosa prognosis de futuro. En grado sumo esta petulancia se da en la econom\u00eda y en la sociolog\u00eda. La respuesta a la petulancia econ\u00f3mica est\u00e1 escrita en las diversas obras de Cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica de Marx. Pero no solo ah\u00ed. En el mismo <strong>Manifiesto<\/strong>, al final del cap\u00edtulo citado, detr\u00e1s y junto a frases c\u00e9lebres tales como \u201cel primer paso de la revoluci\u00f3n obrera es la elevaci\u00f3n del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia. El proletariado se valdr\u00e1 de su dominaci\u00f3n pol\u00edtica para ir arrancando gradualmente a la burgues\u00eda todo el capital\u201d, ideas que surgen del pensamiento pr\u00e1ctico del movimiento de los obreros artesanos de Par\u00eds. Justo a continuaci\u00f3n, viene el rechazo del uso de la ciencia econ\u00f3mica como orientadora de las medidas a adoptar, se\u00f1alando de paso la incapacidad de comprender el proceso por parte de la misma: \u201cEsto, naturalmente, no podr\u00e1 cumplirse al principio m\u00e1s que por una violaci\u00f3n desp\u00f3tica del derecho de propiedad (.) es decir, por la adopci\u00f3n de medidas <strong>que <\/strong><strong>desde el punto de vista econ\u00f3mico<\/strong><strong> parecer\u00e1n insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se sobrepasar\u00e1n a s\u00ed mismas y ser\u00e1n indispensables<\/strong>\u2026\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote28sym\" name=\"sdfootnote28anc\">28<\/a>. Medidas que ser\u00e1n diferentes en los distintos pa\u00edses, por sus diversos ethos y diversos movimientos pr\u00e1cticos<\/p>\n<p>Esta fulgurante \u201chegelianada\u201d, cargada de buen sentido pr\u00e1ctico, de fuerza ilustrativa, de poder explicativo no ser\u00e1 nunca abandonada por Marx. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en pleno nuevo proceso de lucha de masas, durante el periodo de la AIT, en el periodo en que iba a publicar <strong>El Capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica,<\/strong> en carta de respuesta a su amigo Kugelman, en la que satisfac\u00eda la curiosidad de aquel sobre la forma en que Marx hab\u00eda intervenido al serle solicitada su autorizada voz de \u201csabio te\u00f3rico\u201d para elaborar un programa, escribe: \u201cLo limit\u00e9 intencionadamente a los puntos que hacen posible un acuerdo inmediato para la acci\u00f3n conjunta de los obreros, y que pueden satisfacer directamente las necesidades de la lucha de clases y fomentar las organizaciones de los obreros como clase. Los se\u00f1ores de Par\u00eds tienen la cabeza atiborrada de las m\u00e1s hueras frases proudhonianas. Charlan de la ciencia y no saben nada. Mantienen una actitud despectiva ante todo los revolucionario, es decir, hacia toda acci\u00f3n que dimane de la propia lucha de clases, hacia todo movimiento social concentrado, que, por tanto, puede llevarse tambi\u00e9n por medios pol\u00edticos\u2026\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote29sym\" name=\"sdfootnote29anc\">29<\/a><\/p>\n<p>Creo que es un texto muy ilustrativo sobre los medios y los fines. Cuando actualmente alguien piensa un programa lo hace como un eslab\u00f3n dentro de una cadena que se encamina a conseguir cambios en la capacidad de acci\u00f3n del enemigo y logros para le vida inmediata de los propios. Son cambios que se pretenden mesurados. Por ejemplo ahora contra el poder financiero no se promueve el fin de la nacionalizaci\u00f3n de las finanzas sino gravar con impuestos \u2013tasa Tobin, etc-, y otros grav\u00e1menes fiscales su movilidad, su acumulaci\u00f3n, etc. Dados los recursos existentes tan brindis al sol es este tipo de propuestas como el m\u00e1s radical; tan irreales, y tan faltos de enganche en la gente que desconf\u00eda con buen sentido. C\u00f3mo no desconfiar si el \u00fanico poder capaz de aplicarlos ser\u00edan ellos mismos, de estar organizados, y no lo est\u00e1n, y nadie se ocupa de ayudar a que se organicen. Si estuvieran organizados el programa tampoco ser\u00eda \u201cese\u201d; ser\u00eda otro, no forzosamente m\u00e1s radical, pero s\u00ed forzosamente vinculado a la experiencia, a las capacidades y los debates del movimiento. Los puntos que Marx propon\u00eda no pretend\u00edan establecer objetivos medios en el camino dirigidos a un fin. Ten\u00edan otro tipo de finalidad, la finalidad de organizar un movimiento.<\/p>\n<p>Esto no es movimentismo; porque el movimiento estable, que pasa a ser un fin en s\u00ed mismo para quienes comienzan organiz\u00e1ndose por otro motivo \u2013<strong>Miseria de la filosof\u00eda<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote30sym\" name=\"sdfootnote30anc\">30<\/a><\/strong>-, es un ethos nuevo, una nueva cultura, esto es, un poder pol\u00edtico en s\u00ed apuntando en el seno del existente, en lucha con \u00e9l, modificador del existente. El movimiento es ya la transformaci\u00f3n del Estado, la nueva praxis, la correlaci\u00f3n nueva. La movilizaci\u00f3n es la ciudadan\u00eda nueva y la emergencia del nuevo Estado. S\u00f3lo las propuestas \u2013el medio- que tengan como fin la organizaci\u00f3n estable son v\u00e1lidas, y no se ponderan seg\u00fan su racionalidad estrat\u00e9gica como medio para fines \u201cabstractos\u201d, sino por el car\u00e1cter que tienen de ya previamente asumidas por las gentes, ya previamente existentes en las conciencias como exigencias \u201cnaturales\u201d.<\/p>\n<p>No era particularmente coherente la divisa \u201cllibertat, amnistia, estatut d\u00b4autonomia\u201d. \u00bfLibertad sin amnist\u00eda\u2026?. Pero era la sentida por el movimiento.<\/p>\n<p>\u201cCharlan de la ciencia\u201d: La ciencia, como opio del pensamiento pol\u00edtico cuando pretende aventurar c\u00f3mo \u201cdebe ser\u201d la praxis.<\/p>\n<p>Se puede consultar tambi\u00e9n sin desperdicio alguno la carta a Bolte, de 1871, en la que arremete contra los partidos externos al movimiento, que son los socialistas, y contra el positivismo cient\u00edfico<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote31sym\" name=\"sdfootnote31anc\">31<\/a><\/p>\n<p>Esta es la idea que subyace a la afirmaci\u00f3n de Marx de que la Comuna de Par\u00eds es la \u201cforma pol\u00edtica por fin encontrada\u201d de rep\u00fablica democr\u00e1tica para la contemporaneidad. Porque esta \u201cforma\u201d no fue una elaboraci\u00f3n teor\u00e9tica de probos res publicanistas acad\u00e9micos, sino que surgi\u00f3 de la invenci\u00f3n del movimiento democr\u00e1tico parisino desde su experiencia y a partir de su cultura<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote32sym\" name=\"sdfootnote32anc\">32<\/a><\/p>\n<p>En consecuencia, la teor\u00eda del partido que surge de todo esto es por completo distinta de la elaborada por Kautsky y que Lenin asumi\u00f3, por un tiempo, en 1902<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote33sym\" name=\"sdfootnote33anc\">33<\/a><\/p>\n<p>El partido no puede aventurar el futuro, no puede proponer desde fuera, como \u201cconciencia externa\u201d, un programa de ning\u00fan tipo, pues no posee saber de futuro, y tampoco un saber superior al saber pr\u00e1ctico que desarrolle el movimiento democr\u00e1tico organizado, desde su cultura, como resultado de su experiencia, de la cual, la filosof\u00eda de la praxis es su piso superior, su saber segundo, su toma de consciencia interna.<\/p>\n<p>De todo esto queda claro que lo que hemos considerado como partido, el sindicato de profesionales aut\u00f3nomos respecto del movimiento, el \u201calma vencedora\u201d en el debate de 1981, el alma que dirigi\u00f3 los diversos trozos en que se rompi\u00f3 el partido, es una f\u00f3rmula agotada. Se mostr\u00f3 ya agotada en los a\u00f1os sesenta del siglo XX, cuando la \u201crevoluci\u00f3n antiautoritaria\u201d de j\u00f3venes escolarizados, que pose\u00edan un sentido com\u00fan informado y ten\u00edan el acceso normal a los medios de comunicaci\u00f3n, manifestaron el rechazo a formas no democr\u00e1ticas de organizaci\u00f3n, que no les aportaban nada.<\/p>\n<p>S\u00ed ha de haber movimiento, sujeto colectivo. Y eso s\u00ed exige organizaci\u00f3n, organizadores, estabilidad. C\u00f3mo llegue a ser ese nuevo partido o intelectual org\u00e1nico es, como todo lo dem\u00e1s, esto es, como el sujeto social, o bloque social, en cuyo seno surge y del que es su organizador, algo que no se puede pronosticar. Nunca dos partidos, ni las diversas etapas hist\u00f3ricas de uno mismo fueron iguales, siempre dependi\u00f3 su constituci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico en el que estuvo inmerso. Y eso seguir\u00e1 siendo as\u00ed.<\/p>\n<p>Y esto es lo que tiene que ver Hegel como el marxismo, es decir, con ese marxismo entendido como filosofar praxeol\u00f3gico que, por volver al comienzo del texto, es la \u201cotra alma\u201d del comunismo, la que fue derrotada desde el interior del comunismo.<\/p>\n<p>Creo conveniente desarrollar m\u00e1s esta otra forma de entender la pol\u00edtica, a la luz de lo que sabemos. De lo que reflexion\u00f3 Antonio Gramsci a partir de su experiencia hist\u00f3rica. Recordemos que en la tradici\u00f3n de la filosof\u00eda de la praxis se denomina Estado a la totalidad social organizada, y, a la vez a la red de individuos \u2013no necesaria, ni principalmente los funcionarios: el padre de familia, es el ejemplo de Gramsci- que organizan el movimiento, de forma que el Estado es la suma del Estado y la Sociedad Civil. La totalidad cultural de la que el filosofar es el techo o piso superior. De la misma manera hemos de ver que el partido, es, a la vez, el movimiento o bloque social capilarmente organizado por un ethos de vida en ciernes, por una nueva praxis cotidiana en elaboraci\u00f3n, desarrollada por millones de personas, y a la vez es la red organizadora, que impulsa la organizaci\u00f3n, que hace la par\u00e9nesis, la amonestatio, el protr\u00e9ptico, a la organizaci\u00f3n como forma de vivir. Que anima a la pr\u00e1ctica \u2013el fin de la \u201cconstituci\u00f3n de los subalternos en clase\u201d, parafraseando el <strong>Manifiesto<\/strong>&#8211; , que lo hace proponiendo homogeneizar comportamientos seg\u00fan principios orientativos que son tales porque est\u00e1n ya en el ethos de la cultura, en la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, en contraposici\u00f3n de otros y al lado de ellos, y no porque la teor\u00eda los haya inventado \u2013libertad, igualdad, democracia, socialismo\u2026-, y que ayuda a definir y generalizar las concreciones de esos principios que se elaboran en la nueva opini\u00f3n de la gente movilizada; la libertad p\u00fablica del uso de la raz\u00f3n, ante todos y entre todos, es la consiga vieja y buena sobre el c\u00f3mo autoilustrarse. Que, luego, escucha, y reflexiona la experiencia singular de esa pr\u00e1ctica de masas concret\u00edsima en la que \u201cestamos incluidos\u201d y que por eso, para seguir con Marx \u201ctranscurre ante nuestros ojos\u201d, frase de\u00edctica donde las haya que ni siquiera describe, solo se\u00f1ala \u201ceso de ah\u00ed\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote34sym\" name=\"sdfootnote34anc\">34<\/a>. Experiencia compartida y elaborada reflexivamente saber segundo, genitivo subjetivo, en proceso y cambio, dif\u00edcil de explicar, porque es, precisamente, en muy buena parte, experiencia compartida, y adem\u00e1s experiencia de un proceso, esto es, de un movimiento singular en cambio y auto transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sabemos que esta tarea intelectual es una funci\u00f3n, dado que no se requiere de una cualificaci\u00f3n especial de casta o segmento social.<\/p>\n<p>A estas alturas el lector habitual de \u201cmarxismo\u201d seguramente est\u00e9 perplejo. Est\u00e1 ante uno de los secretos de familia mejor guardados, tanto que le han sido escamoteados incluso a \u00e9l mismo. Un enigma cuya soluci\u00f3n estaba en las bibliotecas -\u00a1Hegel!, \u00a1Marx!-, pero sobre el que los denominados especialistas no dicen nada; porque, o son ignorantes \u2013por ignoratio elenchi, y no solo Althuser-, o son embusteros, o callan. En este \u00faltimo caso cabe se\u00f1alar la justificaci\u00f3n: El peligro; el peligro de muerte o el de quedarse solos y excomulgados. El aislamiento, la soledad, es para un pensador de la praxis social, mucho m\u00e1s que un drama, es una tragedia, porque convierte su pensar en una inutilidad, y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, en una imposibilidad. Es el caso de Gramsci en la c\u00e1rcel, aislado, rechazado por sus propios camaradas de prisi\u00f3n a un extremo que le lleva a dejar de debatir con ellos. El de Karl Korsch o el de Arthur Rosenberg. O los casos de intento de compromiso de Lukacs o Ernst Bloch. Todos ellos, con todo, atentos a la praxis desde el ethos, al pensamiento cotidiano y a la vida cotidiana de la gente, como Lukacs. Y al ethos de otros tiempos, al que consideran digno de ser reflexionado, y no algo propio de \u201crebeldes primitivos\u201d \u2013Gramsci, el Bloch del derecho natural, de Thomas M\u00fcnzer, etc, Rosenberg y la democracia antigua y la historia de la democracia, etc\u2026-. No es que, aislados de la \u201ciglesia\u201d se sintiesen en el error; es que aislados del movimiento de masas, cuya prioridad ontol\u00f3gica para la praxis era inexcusable, sent\u00edan la incapacidad de poder decir algo, de poseer utilidad. Esto es algo que otros comunistas inspirados en otros \u201cmarxismos\u201d, e imbuidos de la creencia de poseer un saber excepcional y superior, no sent\u00edan en su aislamiento; ellos se sent\u00edan siempre portadores de un saber que deb\u00eda ser atendido por albergar en s\u00ed la verdad, al margen de la experiencia de praxis concreta, hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>El rechazo de la divisi\u00f3n del trabajo en la praxis, y por lo tanto, en la praxis pol\u00edtica es recogida y seguida al pie de la letra por Antonio Gramsci, en cuyos escritos sobre organizaci\u00f3n pol\u00edtica se recoge claramente la reflexi\u00f3n hegeliana de la cr\u00edtica a una casta sacerdotal jerarquizada que introduce desde fuera saberes arbitrarios una y otra vez. Sabemos que el desempe\u00f1o de la funci\u00f3n desarrolla capacidades, pero que es una funci\u00f3n asumible por todos los miembros organizados, y que la variaci\u00f3n estar\u00e1 no en el saber teor\u00e9tico pose\u00eddo sino en la capacidad de percibir desde el seno del movimiento la oportunidad para hacer, la fr\u00f3nesis, el grado intrasferible en que cada individuo posee esta capacidad diano\u00e9tica potencial, que sabe imaginar una propuesta inmediata, la habilidad singular de cada persona, que seguro surgir\u00e1 m\u00e1s desarrollada en personas diferentes seg\u00fan el momento, el problema concreto, la situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n seg\u00fan la cual se rechaza radicalmente, y de forma expl\u00edcita, la ideolog\u00eda como consciencia exterior de la clase obrera, la dictadura de una \u00e9lite sobre la sociedad se encuentra expl\u00edcita en sus p\u00e1ginas. Cito por extenso, porque es el final del p\u00e1rrafo el que introduce esta idea, y transforma el sentido del mismo. Sin la flagrante referencia final, el decurso de la cita podr\u00eda ser interpretado a\u00fan de forma inadvertida, por un lector poco avisado, todo hay que decirlo, como una variante de la teor\u00eda can\u00f3nica m-l sobre el partido \u2013can\u00f3nica que Gramsci no conoci\u00f3 en ninguna de subversiones; estaba en la c\u00e1rcel cuando se originaron-. \u201cPor eso se puede decir que los partidos son los elaboradores de las nuevas intelectualidades integrales y totalitarias, esto es el crisol de la <strong>unificaci\u00f3n de teor\u00eda y praxis entendida como proceso hist\u00f3rico real<\/strong>, y se comprende por qu\u00e9 es necesaria la formaci\u00f3n por adhesi\u00f3n individual y no de tipo \u201claborista\u201d, porque se trata de dirigir \u201ctoda la masa econ\u00f3micamente activa\u201d <strong>se trata de dirigirla no seg\u00fan viejos esquemas sino innovando, y la innovaci\u00f3n no puede pasar a ser de masas en los primeros estadios, sino mediante una \u00e9lite en la que la concepci\u00f3n impl\u00edcita en la <\/strong><strong>humana actividad<\/strong><strong> se haya convertido ya, en una cierta medida, en <\/strong><strong>consciencia<\/strong><strong> actual coherente y sistem\u00e1tica y voluntad precisa y decisiva. <\/strong>Una de estas fases puede ser estudiada en la discusi\u00f3n a trav\u00e9s de la cual se han verificado los m\u00e1s recientes desarrollos de la filosof\u00eda de la praxis, discusi\u00f3n compendiada en un art\u00edculo de D.S. Mirskij, colaborador de \u201cCultura\u201d. Se puede ver c\u00f3mo se ha alcanzado la transici\u00f3n desde una <strong>concepci\u00f3n<\/strong> <strong>mecanicista y <\/strong><strong>puramente exterior<\/strong><strong> a una concepci\u00f3n activista, a la que se aproxima cada vez m\u00e1s, tal como se ha observado, a una justa comprensi\u00f3n de la unidad entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica, si bien no haya extra\u00eddo todav\u00eda todo el significado sint\u00e9tico\u201d<\/strong><strong><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote35sym\" name=\"sdfootnote35anc\">35<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Vemos c\u00f3mo la tarea intelectual del partido, en una primera etapa, es elaborar una \u201cconciencia actual\u201d, y hacerlo desde la praxis humana, desde la \u201chumana actividad\u201d ya en curso, reflexionando sobre y sistematizando los apuntes que van surgiendo. La palabra usada es \u201cconsciencia\u201d, t\u00e9rmino que en el marxismo originario, que se sabe heredero de la tradici\u00f3n hegeliana se refiere a la percepci\u00f3n de la propia experiencia. Y la elaboraci\u00f3n que se propone no es sino la que se declara como t\u00edtulo de la primera parte de la <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong> de Hegel: \u201cciencia de la experiencia de conciencia\u201d. Esto es, saber reflexivo sobre la experiencia que la praxis consciente genera en nuestra consciencia. Saber interno a la praxis, reflexi\u00f3n sobre lo que acaece, elaborada desde la consciencia participante. Una teor\u00eda unida a la praxis porque surge de la reflexi\u00f3n sobre la actividad, como generalizaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n de la misma. No una elaboraci\u00f3n exterior a la conciencia, en absoluto la procedente de saberes con estatutos epistemol\u00f3gicos distintos. La cr\u00edtica a la sociolog\u00eda al uso, a la que se cree superada por Mirskij, es clara. Creo que este tipo de tarea propuesta al intelectual org\u00e1nico, que es tarea funcional, esto es, democr\u00e1tica, abierta a todo individuo, porque no requiere de capacitaci\u00f3n intelectual t\u00e9cnica especializada, y por tanto no reclama para una minor\u00eda socialmente caracterizada \u2013aristocracia del saber- la prioridad en la direcci\u00f3n, deja claro el uso del t\u00e9rmino \u201ctotalitario\u201d: no hace referencia al papel de una minor\u00eda excepcional de grandes hombres, superiores, superhombres que han de ense\u00f1orear la humanidad: se refiere a la elaboraci\u00f3n de un proyecto integral de sociedad, cuya elaboraci\u00f3n est\u00e1 en curso, y que, a su vez, depende de la actividad de la totalidad de las clases subalternas. No se trata de desarrollar ciencia para saber qu\u00e9 pasa, sino de crear praxis, esto es \u201cvoluntad\u201d, volont\u00e9, soberan\u00eda. Verum ipsum factum. Esta no es la idea de partido como consciencia \u201cexterior\u201d del proletariado de 1902.<\/p>\n<p>La idea expuesta es la del Intelectual org\u00e1nico, que desarrolla Gramsci en m\u00faltiples pasos. Veamos uno en el que toma un concepto can\u00f3nico y lo transforma radicalmente en algo nuevo:<\/p>\n<p>\u201cEl centralismo democr\u00e1tico ofrece una f\u00f3rmula el\u00e1stica, <strong>que se presta a m\u00faltiples encarnaciones<\/strong>; \u00e9sta vive en cuanto es interpretada y adaptada continuamente a las necesidades: \u00e9sta consiste en la b\u00fasqueda cr\u00edtica de todo lo que es igual en la aparente disformidad para organar y conectar estrechamente lo que es semejante , pero de modo que el organamiento y la conexi\u00f3n aparezcan como una necesidad pr\u00e1ctica e \u201cinductiva\u201d, experimental, y no el resultado de un proceso racionalista, deductivo, abstracto, es decir, propio de los intelectuales puros (o puros asnos. Este trabajo perseverante y continuo (.) es en realidad la acci\u00f3n pol\u00edtica concreta, la \u00fanica actividad productiva de progreso hist\u00f3rico. Esto exige una org\u00e1nica unidad entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica, entre intelectuales y masas populares, entre gobernantes y gobernados\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote36sym\" name=\"sdfootnote36anc\">36<\/a><\/p>\n<p>El arranque del texto, aparentemente metaf\u00f3rico, \u201cencarnaciones\u201d \u201cvive en cuanto que se adapta\u201d son el rastro de ideas hegelianas que acogen, precisamente la inseparabilidad entre organizaci\u00f3n y entidad social emergente. El lector retendr\u00e1 esta observaci\u00f3n, y me permitir\u00e1 que deje para el final la comprobaci\u00f3n de este extremo. Insiste en la caracter\u00edstica del intelectual como funci\u00f3n y en la reflexi\u00f3n sobre la pr\u00e1ctica en tanto que fr\u00f3nesis o prudentia aristot\u00e9lica, que surge por inducci\u00f3n e imaginaci\u00f3n a la luz de las experiencias anteriores, capaz de saber hacer apreciar la especificidad singular, que hace semejantes hechos que se producen en situaciones concretas o totalidades concretas diversas. Un proceder intelectual opuesto al de la ciencia, que opera por generalizaci\u00f3n y reducci\u00f3n anal\u00edtica que descompone la situaci\u00f3n singular concreta en diversos universos teor\u00e9ticos. Un saber que surge de la actividad pr\u00e1ctica. Una intelectualidad que solo es tal en tanto participa del movimiento y sirve a su autoconsciencia y autoorganizaci\u00f3n, y que por eso es intelectualidad democr\u00e1tica. \u201cOrganar\u201d y \u201corganamiento\u201d [\u201corganare\u201d, \u201corganamento\u201d] son sendos neologismos que deben ser explicados. Trata Gramsci de referirse con ellos al proceso mediante el cual, a partir de realidades ya existentes, la unificaci\u00f3n de las mismas, generada por el impulso unificador crea o hace emerger seres nuevos, dotados de vida propia, de din\u00e1mica nueva interna. No previsible a priori<\/p>\n<p>Sabemos, tambi\u00e9n, que para Gramsci, el partido como funci\u00f3n organizativa pod\u00eda ser una multiplicidad de organizaciones que estructuraran al Partido Movimiento Social, al Bloque Hist\u00f3rico emergente; y as\u00ed lo documentaba para la historia de la Francia de fines del siglo XlX, sin que eso sea un desideratum particular.<\/p>\n<p>Sabemos que la creaci\u00f3n del ethos es su principal tarea, gobernar desde la Sociedad civil y la hegemon\u00eda, no desde los aparatos pol\u00edticos, pues no se gobierna desde ellos: \u201cpr\u00edncipe podr\u00eda traducirse en lengua moderna por \u201cpartido pol\u00edtico\u201d; este sin embargo, <strong>a diferencia del derecho constitucional tradicional ni reina ni gobierna jur\u00eddicamente: tiene \u201cel poder de hecho\u201d , ejerce la funci\u00f3n hegem\u00f3nica y por tanto equilibradora entre los intereses diversos, en la \u201csociedad civil\u201d, que sin embargo est\u00e1 hasta tal extremo entrelazada de facto con la sociedad pol\u00edtica que todos los ciudadanos sienten que este reina y gobierna<\/strong>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote37sym\" name=\"sdfootnote37anc\">37<\/a><\/p>\n<p>Su tarea es unificar para la acci\u00f3n las capacidades culturales existentes cuyo resultado no se puede prever. Su tarea de unificaci\u00f3n es intelectual pero los principios que pone en operaci\u00f3n no son elaboraciones de la ciencia, tampoco de la filosof\u00eda, son del ethos, e impele a la homogenizaci\u00f3n de la conciencia, que nos convierte en \u201cEstado\u201d, tal como nos recordaba antes Gramsci: a aceptar unos y desechar otros, y a amonesta al uso de los mismos para organizar toda la actividad, como inspiradores de toda actividad organizada nueva, de toda praxis nueva, a partir de la movilizaci\u00f3n de los recursos culturales de la plebe, que adquieren creatividad gracias a la unificaci\u00f3n organizativa y a la organizaci\u00f3n nueva que posibilita su uso diverso.<\/p>\n<p>Escribe Gramsci: \u201cEsta direcci\u00f3n no era \u201cabstracta\u201d, no consist\u00eda en el repetir mec\u00e1nico de las f\u00f3rmulas cient\u00edficas y te\u00f3ricas: no confund\u00eda la pol\u00edtica, la acci\u00f3n real, con la disquisici\u00f3n teor\u00e9tica; aquella se aplicaba a hombres reales, formados en determinadas relaciones hist\u00f3ricas, con determinados sentimientos, modos de ver, fragmentos de concepciones del mundo, etc. que resultaban de las combinaciones \u201cespont\u00e1neas\u201d de un ambiente dado de producci\u00f3n material, con el \u201ccasual\u201d aglomerarse en este de elementos sociales dispares. Este elemento de \u201cespontaneidad\u201d no fue desatendido y aun menos despreciado: fue educado, fue enderezado, fue purificado de todo lo que por ajeno pod\u00eda, doblarlo, para hacerlo homog\u00e9neo, pero de modo viviente, hist\u00f3ricamente eficiente, con la teor\u00eda moderna. Se hablaba por parte de los mismos dirigentes, de \u201cespontaneidad\u201d del movimiento; era justo que se hablase de ello. Esta afirmaci\u00f3n era un estimulante, un energ\u00e9tico, un elemento de unificaci\u00f3n en profundidad, era ante todo la negaci\u00f3n de que se tratase de algo arbitrario, aventurero de artefacto [y no de hist\u00f3ricamente necesario]. <strong>Daba a la masa una consciencia \u201cteor\u00e9tica\u201d, de creadora de valores hist\u00f3ricos e institucionales, de fundadora de estados. <\/strong>Esta unidad de la \u201cespontaneidad\u201d y de la \u201cdirecci\u00f3n consciente\u201d o sea, de la \u201cdisciplina\u201d es precisamente la acci\u00f3n pol\u00edtica real de las clases subalternas, en cuanto pol\u00edtica de masas y no simple aventura de grupos que se reclaman de las masas\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote38sym\" name=\"sdfootnote38anc\">38<\/a><\/p>\n<p>Masa fundadora de Estados. Porque es la mayor\u00eda la que puede hacer eso, no una organizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El corchete del texto es de Gramsci. O\u00edmos los ecos de Hegel, la \u201cverdad\u201d de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica frente a la \u201ccerteza\u201d arbitraria de la positividad exterior que se trata de imponer. \u201cHist\u00f3ricamente necesario\u201d hace referencia a lo que surge de la experiencia de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica en movimiento. La tarea del intelectual org\u00e1nico es unificar organizativamente a los subalternos, participar en el debate interior sobre los principios, ideas, etc existentes ya en el ethos de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, apoyar unos frente a otros y hacer la propuesta de actuar orient\u00e1ndose en ellos. La forma concreta de la praxis depender\u00e1 de las culturas previas de las que procedan los individuos \u2013hoy, ya no de regiones colindantes, sino de Latinoam\u00e9rica, de \u00c1frica. De Extremo Oriente-, de las relaciones sociales previas que hayan anudado bajo el capitalismo hist\u00f3rico de su periodo. El fin del intelectual es crear un bloque social que se desarrolle hasta ser un Estado, un ethos nuevo, un orden nuevo, moral e intelectual.<\/p>\n<p>Y sigue la reflexi\u00f3n de Gramsci sobre el intelectual org\u00e1nico: \u201c Se trata de un proceso molecular, minucios\u00edsimo (.), capilar, cuya documentaci\u00f3n est\u00e1 constituida por una cantidad infinita de libros, de op\u00fasculos de revista y de peri\u00f3dico, de conversaciones y de debates a viva voz que se repiten infinitas veces y que en su conjunto gigantesco representan este trabajo incesante, oculto y muy intenso [lavorio] del cual nace una voluntad colectiva de un cierto grado de <strong>homogeneidad<\/strong>, de aquel cierto grado que es necesario y suficiente para determinar una acci\u00f3n coordinada y simult\u00e1nea en el tiempo y en el espacio geogr\u00e1fico en el que el hecho hist\u00f3rico se verifica (.) Lo que importa es la cr\u00edtica a la que tal complejo ideol\u00f3gico viene sometido por los primeros representantes de la nueva fase hist\u00f3rica\u2026\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote39sym\" name=\"sdfootnote39anc\">39<\/a><\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de un intelectual org\u00e1nico nuevo no es la creaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n de esas que se inscriben en el registro civil, con presidente, secretario y tesorero, sino un movimiento colosal, cuyo desarrollo lo convierte en Estado y que abarca a la vez la creaci\u00f3n del movimiento, de la cultura que lo organiza y de la red o sistema nervioso que lo pone en obra. Es por tanto, el nombre de un movimiento, cuyo origen tiene microfundamentos, pues debe surgir de la vida cotidiana de las gentes, dado que nace de la Voluntad Colectiva; y es voluntad, esto es acci\u00f3n, praxis intencionalmente gobernada. El arranque del partido est\u00e1 en la organizaci\u00f3n de la opini\u00f3n \u2013peri\u00f3dicos, revistas, charlas de viva voz&#8230;- en la medida en que pensar es hacer, es decir, en la medida en que interpelan a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica de cada individuo y le proponen que protagonice creativamente sus actos, y no creadores de programas de ingenier\u00eda social a aplicar por especialistas una vez nuestros votos los pongan en los lugares adecuados<\/p>\n<p>No es el nivel \u201corganizativo\u201d el que se cita como el punto de arranque del nuevo sujeto. La actividad de arranque est\u00e1 en la cr\u00edtica, en la negatividad contra el orden establecido, a partir de la consciencia de la experiencia de vida que se tiene, sabiendo que toda idea de saber pr\u00e1ctico organiza.<\/p>\n<p>Se trata de aclarar al sentido com\u00fan sobre la heterogeneidad de sus principios, e impulsarlo a autogobernarse a s\u00ed mismo orientando desde \u00e9l la actividad de lucha y a deliberar desde \u00e9l con los dem\u00e1s a partir de la experiencia de actividad y de lo que surja de ella. Es convertir el sentido com\u00fan en algo homog\u00e9neo que tenga en cuenta la experiencia de vida, la de explotado y la de la actividad que se realiza. Convertir el sentido com\u00fan en buen sentido, desarrollar la fr\u00f3nesis que existe en cada individuo como potencial, esa virtud diano\u00e9tica que no suele ser ornato del \u201cte\u00f3rico\u201d en ciencia cient\u00edfica, en leyes del mundo, en saberes sistem\u00e1ticos, en holismos varios que pretenden lograr una s\u00edntesis de todo saber, \u201cen la parte de all\u00e1\u201d, en un post saber, en una extraciencia o superteor\u00eda, en un megasistema para t\u00e9cnicos y especialistas; en lugar de entender que todo saber s\u00f3lo tiene un lecho, un contexto de recepci\u00f3n, el sentido com\u00fan, la experiencia de la persona fruto de su praxis, y su propia reflexi\u00f3n o saber segundo sobre esa experiencia, \u201cen la parte de ac\u00e1\u201d. Saber reflexionar desde el saber segundo sobre la experiencia, sobre el momento, y saber unir informaciones concret\u00edsimas diversas, aparentemente heterog\u00e9neas, y conjeturar lo com\u00fan a ellas, esto es, no los cambios en \u201cel mundo\u201d, en el \u201cobjeto\u201d, sino los cambios que se est\u00e1n produciendo en el propio sujeto activo en el que se participa, como consecuencia de su praxis, de su desarrollo, de su aumento de capacidad y poder; y saber proponer una iniciativa original concreta; algo que se da, muy a menudo, en personas no teor\u00e9ticas, no tituladas en grado envidiable, y que no siempre coincide en las mismas personas.<\/p>\n<p>El intelectual org\u00e1nico es el filosofar o saber segundo sobre la praxis que se devuelve a la praxis como deliberaci\u00f3n p\u00fablica para mejorar la organizaci\u00f3n y construcci\u00f3n del nuevo ethos en ciernes. El partido es por tanto en primer lugar pensamiento que surge de la experiencia de organizaci\u00f3n y que induce a organizar mejor. Pensamiento que anima a organizar y orienta a las personas en su intento pr\u00e1ctico de hacer pol\u00edtico. Pensamiento que organiza, que inspira autoorganizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>C\u00f3mo sea todo eso, a qu\u00e9 d\u00e9 lugar, qu\u00e9 surja de lo que existe una vez se organice y ponga en obra sus facultades para asumir y alcanzar los fines ya ahora existentes en la mente de la gente \u2013libertad, justicia igualdad, democracia, ya existentes en la mente, parte ya de la realidad actual, del ethos efectivo-, es imprevisible \u2013historicidad-.<\/p>\n<p>Creo sin embargo, que en lugar de tratar de indagar m\u00e1s en la concreci\u00f3n de todo esto, para terminar vale la pena tratar de iluminar el asunto del partido desde la \u201ctraducci\u00f3n\u201d a la lengua normal de determinadas nociones hegelianas \u2013si se quiere, de determinadas \u201chegelianadas\u201d que se encuentran reiteradamente en el vocabulario de Gramsci, tanto la noci\u00f3n de \u201cuniversal\u201d como la de \u201corganicidad\u201d, que procede, a trav\u00e9s de Hegel, de las ciencias biol\u00f3gicas del siglo xlX, y mediante el cual podemos darle sentido a las palabras \u201corganicidad\u201d, \u201corganar\u201d, \u201corg\u00e1nico\u201d, y tambi\u00e9n a las ideas biol\u00f3gicas sobre la \u201cencarnaci\u00f3n\u201d del intelectual org\u00e1nico que hab\u00edamos dejado para el final.<\/p>\n<p>Comencemos por la primera hegelianada con una cita del mismo Gramsci: \u201c&#8230;no es concebible una voluntad colectiva que no tenga un Objetivo <strong>universal concreto<\/strong>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote40sym\" name=\"sdfootnote40anc\">40<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfSe esconde alguna intuici\u00f3n de provecho en esta frase? \u201cUniversal\u201d es un t\u00e9rmino que, desde la Edad Media, hace referencia a palabras cuyo significado designa una caracter\u00edstica com\u00fan que puede existir en diversos objetos, los cuales, por medio de esa palabra quedan intelectualmente relacionados entre s\u00ed en funci\u00f3n de esa propiedad designada por el t\u00e9rmino universal, y convertidos en un <strong>universo<\/strong> de tipo conceptual. En el hegelianismo el sentido primordial o la propiedad importante que posee un concepto \u201cuniversal\u201d no es la de significar una caracter\u00edstica general com\u00fan a muchos objetos, sino ese otro matiz inherente a esta misma propiedad significativa referencial, la de servir precisamente como instrumento intelectual para seleccionar entre muchos objetos a unos, que pueden ser muy diferentes entre s\u00ed, pero que gracias al significado de la palabra, que quedan agrupados o \u201cunificados\u201d y comprendidos bajo tal t\u00e9rmino. Por ejemplo la operaci\u00f3n intelectual que ejecuta la palabra \u201cazul\u201d cuando la referimos a un mont\u00f3n de piedras de diversos colores, tama\u00f1os, durezas y propiedades, pero algunas de ellas con la propiedad de tener ese color. La palabra opera solo por abstracci\u00f3n y selecci\u00f3n, esto es por reducci\u00f3n anal\u00edtica. Y crea un \u201cuniverso\u201d caracterizado por la caracter\u00edstica destacada por la palabra, el de las piedras azules. Pero el hegelianismo toma en pr\u00e9stamo la palabra \u201cuniversal\u201d y la reutiliza para elaborarse, junto con otras \u2013\u201corganicidad\u201d, etc- un utillaje intelectual que le permita pensar sobre la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, y en concreto sobre la praxis, y traspone la palabra a este otro orden intelectual. Para adaptarlo a su nueva intenci\u00f3n le a\u00f1ade un adjetivo, \u201cconcreto\u201d y elabora lo que es, como poco, un ox\u00edmoron desde el punto de vista tradicional, pues los universales son t\u00e9rminos abstractos, son sencillamente palabras. \u00bfQu\u00e9 se busca destacar con esa transformaci\u00f3n del concepto? . El \u201cuniversal\u201d es una idea que crea universos nuevos, y los crea a partir de cosas heterog\u00e9neas ya existentes; pero si es \u201cconcreto\u201d, \u00e9l mismo no puede existir como tal universal a priori, ex ante, esto es, \u201cdesde fuera\u201d como t\u00e9rmino abstracto previamente construido y definido, que se aplica como un plan de ingenier\u00eda. El mismo universal surge y se carga de significado en su relaci\u00f3n con los elementos que organiza, y a la par que los organiza realmente; \u00e9l no es menos hist\u00f3rico que la realidad que organiza y hace surgir. \u00c9sta es la idea que se trata de transmitir. Si se pretende predicar la caracter\u00edstica de ser un universal concreto a algo, por ejemplo un medio de organizaci\u00f3n, relacionado con la actividad y las culturas pr\u00e1cticas humanas, la existencia de ese medio no puede ser anterior o previa a la fase en que emprende su funci\u00f3n de organizar elementos dispares. Y la capacidad organizativa del \u201cuniversal concreto\u201d no es teor\u00e9tica, sino pr\u00e1ctica, real<\/p>\n<p>Los entes concretos que el universal organiza, los seres humanos, poseen sus caracter\u00edsticas previas, culturales. Son puestos en relaci\u00f3n, unificados para la praxis por esa idea universal concreta, en caso de que tenga esa capacidad de ser propositiva universalmente para mover a la acci\u00f3n de todos desde sus saberes, en caso de que tenga capacidad de dar sentido a una unificaci\u00f3n de voluntades activas y sea capaz de unificar las culturas previas, seleccionando y apoyando pr\u00e1cticas ya existentes que adquieren un nuevo valor y eficacia al ser orientadas por el nuevo criterio, desarrollando nuevas pr\u00e1cticas a partir de las anteriores, aboliendo otras. La idea de la igualdad, de la democracia, de la libertad como ideas orientadoras de la praxis, son \u201cuniversales concretos\u201d, cuya inspiraci\u00f3n u orientaci\u00f3n de la actividad de los individuos genera nueva cultura, nueva praxis, nuevo ethos que solo surge en el proceso, y no viene predefinida ex ante<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote41sym\" name=\"sdfootnote41anc\">41<\/a>. M\u00e1s all\u00e1 de su nivel sem\u00e1ntico de abstracci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, procedente del propio ethos cultural, no inventada desde fuera del mismo, el \u201cuniversal concreto\u201d no preexiste a la praxis; se desarrolla en concreto a la vez que la propia praxis; si el partido es el universal concreto, \u00e9ste se desarrolla a la vez que el nuevo bloque social hist\u00f3rico, y no aporta al mismo ning\u00fan proyecto externo; solo hace que la actividad de las personas modifique sus culturas hist\u00f3ricas previas seg\u00fan principios y de forma organizada por ellos. No es un programa exterior al propio desarrollo de la cultura. El \u201cuniversal concreto\u201d no trae propuestas de hacer y vivir desde fuera de la praxis culturalmente determinada; esto es, no existe \u201cen abstracto\u201d, no existe como \u201cpositividad\u201d. No admite la teor\u00eda de elites. No existe ex ante, no preexiste al sujeto social que organiza, no subsiste con posterioridad al mismo, no transmigra.<\/p>\n<p>Esa trasformaci\u00f3n que opera sobre las culturas anteriores, heterog\u00e9neas, unific\u00e1ndolas, esto es, organizando a los individuos portadores de las mismas y homogeneiz\u00e1ndolos seg\u00fan principios ya existentes en ellas para que ellos act\u00faen sobre las mismas recre\u00e1ndolas, es un preservar trascendiendo saberes y culturas, que tiene que ver con otra dichosa palabra de marras \u2013\u201caufhebung\u201d- y que nos habla del cambio hist\u00f3rico que introducen determinadas ideas cuando se convierten en orientadoras de la praxis y en selectoras de la pr\u00e1ctica cultural. La propia acci\u00f3n unificadora que permite la actividad a partir de las culturas que existen produce la emergencia de realidades nuevas imprevistas, tanto en el sujeto bloque hist\u00f3rico como en el impulso organizador o intelectual org\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u201cOrganicidad\u201d es otra buena palabra hegeliana cuya reflexi\u00f3n nos dar\u00eda muchas pistas y sugerencias, en este mismo sentido, para la organizaci\u00f3n pol\u00edtica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote42sym\" name=\"sdfootnote42anc\">42<\/a>. La organicidad hace referencia al principio capaz de unificar diversas materias qu\u00edmicas y estructurarlas de manera que formen una totalidad que posee vida propia. Pero la vida no preexiste al individuo vivo. Surge con \u00e9l, precisamente de esa unificaci\u00f3n, y desaparece con la desintegraci\u00f3n del ser mismo vivo. La \u201cvida\u201d no existe al margen de los seres vivos, externamente a ellos. Esta propiedad es la misma para todas las grandes ideas hegelianas, como por ejemplo el \u201cesp\u00edritu absoluto\u201d, que no preexiste al ser, ni es una planeaci\u00f3n ex ante de la humanidad y el cosmos; no es dios, tal como entiende muy bien el padre jesuita Frederick Copleston en su c\u00e9lebre manual de filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Hasta donde yo s\u00e9, la idea de organicidad no posee hoy valor para la biolog\u00eda. Al igual que el principio indicado, la organicidad es un principio de gran simplicidad en s\u00ed mismo que es capaz de encarnarse en la materia, organizarla y hacer surgir la vida en ella, vida cuyas caracter\u00edsticas dependen no del principio vital \u201cencarnado\u201d sino de los materiales previos que \u00e9ste organiza y vivifica, sin los cuales la propia vida no existe ex ante. La organicidad surge en la materia, y muere o desaparece cuando desaparece el sujeto material, esto es, cuando se separa de la materia a la que vivifica, y es el principio que unifica sus diversos componentes en una totalidad \u201corg\u00e1nica\u201d d\u00e1ndoles vida. Si traspasamos la idea a la pr\u00e1ctica pol\u00edtica, organicidad es principio que unifica y organiza un ethos, o crea organicidad, es el que crea \u201chegemon\u00eda\u201d: otra forma de expresar lo mismo.<\/p>\n<p>Estas ideas se inspiran en la noci\u00f3n de alma aristot\u00e9lica \u2013o de \u201cforma\u201d- la cual es completamente inseparable de la materia a la que da vida, no preexiste al cuerpo que vivifica, no subsiste tras su descomposici\u00f3n y, en consecuencia, no transmigra a otro cuerpo.<\/p>\n<p>Creo que todas estas palabras aclaran el uso que determinados autores de la filosof\u00eda de la praxis hacen de ellas.<\/p>\n<p>El preservar trascendiendo, a partir de lo real existente, sometido a criterios nuevos de orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica, crea praxis nuevas, nuevas culturas \u2013esp\u00edritu que se objetiva, Esp\u00edritu Objetivo- , cuyas capacidades y potencialidades son a priori desconocidas, ellas y sus resultados; como todo en la historia. Y la consciencia sobre esta imprevisibilidad de la historia, ese es, precisamente, el saber real que tenemos \u2013saber no sabiendo, toda ciencia trascendiendo, que dec\u00eda el poeta de Fontiveros-.<\/p>\n<p>\u201cOrientaci\u00f3n axiol\u00f3gica\u201d puede ser otra forma de denominar al \u201cuniversal concreto\u201d, pero, creo, mucho m\u00e1s pobre, mucho menos matizada y reflexionada, dado que se refiere m\u00e1s com\u00fanmente a preferencias intelectuales, individuales, elegidas para elaborar un trabajo te\u00f3rico, generalmente de \u00edndole acad\u00e9mica. Y por otra parte no deja de ser tambi\u00e9n otra expresi\u00f3n horr\u00edsona.<\/p>\n<p>Bueno. No pretendo defender, tampoco rechazar, determinados usos ling\u00fc\u00edsticos, en la medida que estos tienen su raz\u00f3n de ser en el tratar de expresar ideas. Creo que las palabras que he tratado de explicar brevemente aqu\u00ed revelan la perspectiva honda de nociones utilizadas por nuestros pensadores y resultan adem\u00e1s fecundas. Creo que el intelectual \u201corg\u00e1nico\u201d es definible tambi\u00e9n como un \u201cuniversal concreto\u201d.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Antonio Gramsci <strong>Quaderni del Carcere<\/strong>, Ed Einaudi, Torino, 2001. pag. 733<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>\u201cPues si la ciudad es una cierta comunidad, y es una comunidad de ciudadanos en un r\u00e9gimen, cuando el r\u00e9gimen se altera espec\u00edficamente y se hace diferente, parecer\u00e1 forzoso pensar que la ciudad tampoco es la misma, as\u00ed como decimos de un coro que es diferente (.) aunque a menudo lo componen las mismas personas. Igualmente, decimos que toda otra comunidad, y composici\u00f3n es distinta cuando es distinto el tipo de su composici\u00f3n (.) Si esto es as\u00ed, es evidente que se debe decir de una ciudad que es la misma entendiendo principalmente a su r\u00e9gimen, y es posible llamarla con un nombre distinto o el mismo ya sean los que la habitan los mismos hombres ya sean otros completamente distintos\u201d <strong>Pol\u00edtica<\/strong>, 1276b, Ed Gredos, M. 1988, pp 159, 160<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Tanto en las tradiciones de los abogados medievales italianos que construyen la teor\u00eda de los derechos individuales naturales, como en la tradici\u00f3n del derecho natural, arist\u00f3t\u00e9lica y ciceroniana, se recoge la idea de que el ethos humano es pose\u00eddo y gobernado por el sentido com\u00fan. Ambas corrientes no se oponen y fueron sintetizadas en fechas tempranas. En realidad es posible que sea el iusnaturalismo estoico el que universaliza la ley natural y da pie a los derechos individuales naturales universales. Brian Tierney cita a Juan Gerson como pensador que las une y proclama que es la sind\u00e9resis humana, esto es, una facultad racional pr\u00e1ctica, la que por naturaleza puede discernir las reglas de conducta. Ver <strong>La idea dei diritti naturali. Diritti naturali, legge naturale e diritto canonico 1150 -16 25, <\/strong>Ed Mulino, Bologna, 2002 p. 324 Y lo mismo hizo Francisco de Vitoria.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Tanto la ley, que es simplemente la \u201ceticidad consciente\u201d como el Estado son \u201cel reino de la libertad\u201d: <strong>Principios de la Filosof\u00eda del Derecho<\/strong>, Ed. EDHASA, B. 1988, pag 65, <strong>Lecciones de Filosof\u00eda de la Historia Universal<\/strong>, Ed Alianza, M. 1989, pp 206, 210, , 100\u2026<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> G.W.F Hegel, <strong>Principios de la Filosof\u00eda del derecho<\/strong>, Ed EDHASA, M. 1989 , pp 322, 357, 358. Estas ideas y las siguientes citadas de Hegel, se encuentran reiteradas de forma pormenorizada en todas las obras con pensamiento de Hegel: <strong>Lecciones sobre la Filosof\u00eda de la Historia Universal, Enciclopedia de las Ciencias Filos\u00f3ficas<\/strong>, Ed Alianza, M. 2008, etc<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> G.W F. <strong>Principios\u2026<\/strong>, pp 349, 350<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Por ejemplo: \u201cprecisamente a ese movimiento es a lo que se llama libertad, pues ya de una manera extr\u00ednsecamente especulativa decimos: es libre quien no depende de otro, el que no sufre ninguna autoridad, lo que no se halla implicado en otro (.) La universalidad es esta referencia a s\u00ed mismo, no existir en otro, en lo extra\u00f1o, no poseer su esencia en un otro, sino existir en s\u00ed mismo\u2026\u201d <strong>Introducci\u00f3n a la Historia de la Filosof\u00eda<\/strong>, trad. de Eloy Terr\u00f3n, Ed Aguilar, reproducida por Ed. Prisa, para los quioscos, sin citar al traductor, p\u00e1g 63; tambi\u00e9n 234 y 235. Existen otros muchos pasos a lo largo de toda la obra de Hegel en los que se explicita la traditio res publicana, y tambi\u00e9n ataques expl\u00edcitos al liberalismo. Hegel no es un liberal \u201craro\u201d, sino un heredero de la traditio respublicana ilustrada<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Carlos Marx y Federico Engels, <strong>La Ideolog\u00eda Alemana<\/strong>, Ed Grijalbo, B. 1970, pp 25, 38 y 72<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Antonio Gramsci. <strong>Quaderni del Carcere<\/strong>, Ed Einaudi, Torino, 2001, pag 703<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Antonio Gramsci <strong>Q. del C.\u2026<\/strong>, pag 340. Se puede comparar, por ejemplo con la propuesta de concentraci\u00f3n de todas las facultades del individuo u homogeneizaci\u00f3n de la personalidad en una actividad constante, que Hegel propone en <strong>Lecciones sobre la Filosof\u00eda de la Historia Universal<\/strong>, pag 83, concepto sobre el que insiste Lukacs en su <strong>Est\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Arist\u00f3teles, <strong>Pol\u00edtica<\/strong> 1279b, 1280\u00aa, Gredos, M. 1988 pp173, 174<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> \u201cNace, pues la democracia, creo yo, cuando, habiendo vencido los pobres, matan a algunos de sus contrarios, a otros los destierran y a los dem\u00e1s los hacen igualmente part\u00edcipes del gobierno y de los cargos, que por lo regular, Suelen cubrirse en este sistema mediante sorteo\u201d Plat\u00f3n, <strong>Rep\u00fablica<\/strong>, 557 a, Alianza Editorial, M. 1994, pag 440<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Arthur Rosenberg <strong>Democracia y socialismo. Historia pol\u00edtica de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os (1789- 1937)<\/strong>, Ed Cuadernos de Pasado y Presente, M\u00e9xico, 1981, pp 335, 336<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> WFG Hegel, <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu, p<\/strong>ag 499. Tambi\u00e9n: \u201cLa tarea de la filosof\u00eda es concebir lo que es, pues lo que es, es la raz\u00f3n. En lo que respecta al individuo, cada uno es, de todos modos, hijo de su tiempo; de la misma manera, la filosof\u00eda es su tiempo aprehendido en pensamientos. <strong>Es igualmente insensato creer que una filosof\u00eda puede ir m\u00e1s all\u00e1 de su tiempo presente<\/strong> como que un individuo puede saltar por encima de su tiempo (.)\u201d P<strong>rincipios de la Filosof\u00eda del Derecho<\/strong>, Ed EDHASA, M. 1988 p. 52. Y en <strong>Lecciones sobre Filosof\u00eda de la Historia Universal<\/strong>, Ed Alianza, M. p 63, 108\/109 et passim\u2026<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> G.W.F Hegel, <strong>Lecciones sobre la Filosof\u00eda de la Historia Universal<\/strong>, Ed Alianza, M. 1989, pp. 64, y 103. Y pasos reiterados tambi\u00e9n en las dem\u00e1s obras<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Una idea que se compadece mal con el enjuague intelectual al que procede en la misma obra, seg\u00fan el cual el marxismo en tanto que corpus fijo, es la \u201cconciencia atribuible\u201d del proletariado. \u201cConciencia\u201d por definici\u00f3n, lo es de la \u201cexperiencia\u201d del sujeto en su concreta singularidad hist\u00f3rica; y no cabe codificarla en abstracto, fuera de \u00e9poca y para todo tiempo \u201csub especie estructuralis\u201d. Cabe reflexionarla en su singularidad como saber segundo hist\u00f3rico singular. \u00c9ste puede ser recordado, servir como medio a futuras reflexiones segundas sobre una nueva experiencia hist\u00f3rica, ser recibido en la deliberaci\u00f3n p\u00fablica desde el nuevo contexto hist\u00f3rico gen\u00e9tico de nueva praxis y nueva experiencia, para meditar sobre el presente coet\u00e1neo, no sobre el \u201cpresente pasado\u201d; pero hasta ah\u00ed.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Se puede encontrar ya en sus Escritos Republicanos, con una claridad y contundencia que luego moderar\u00e1 h\u00e1bilmente, sin abandonarla nunca: En la \u201cPositividad de la religi\u00f3n cristiana\u201d \u201cEsbozos para el esp\u00edritu del juda\u00edsmo\u201d. \u201cEsbozos sobre religi\u00f3n y amor\u201d, \u201cEsbozos para el esp\u00edritu del cristianismo\u201d, \u201cEl esp\u00edritu del cristianismo\u201d, todos estos textos escritos entre 1795 y 1799 (en <strong>Escritos de Juventud<\/strong>, Ed FCE, M. 2003). Pero sigue constante en <strong>La Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu, La Enciclopedia de las Ciencias Filos\u00f3ficas, Lecciones de Filosof\u00eda de la Historia<\/strong> y<strong> Principios de Filosof\u00eda del Derecho<\/strong>. S\u00f3lo que lo que en las primeros textos es argumentaci\u00f3n contra la religi\u00f3n cristiana en su totalidad por ser \u201cpositividad\u201d, o sea \u201ccerteza\u201d arbitraria y no \u201craz\u00f3n\u201d, pasa a ser solo contra el catolicismo y en favor del protestantismo y de la lectura y la interpretaci\u00f3n directa, desde el ethos, de la Biblia<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> Pag 85<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> \u201cLa positividad de la religi\u00f3n cristiana\u201d, <strong>Escritos de Juventud<\/strong>, FCE, M. 2003, pp 83 y 84; en esta \u00faltima, la referencia a la \u201cminor\u00eda de edad\u201d<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> G.W.F. Hegel, <strong>Lecciones sobre Filosof\u00eda de la Historia Universal<\/strong>,, Ed Alianza, M. 1989. Cuarta parte, cap\u00edtulo 3 y tambi\u00e9n cap\u00edtulo 2.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> G.W.F Hegel, Op. Cit pp. 617, 618<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> G.W.F. Hegel <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong>, Cotejo del texto de Ed. Pretextos, Valencia, 2006, traducida por Manuel Jim\u00e9nez Redondo, con la edici\u00f3n francesa de Ed Aubier, Paris, 1977, traducida por Jean Hyppolite<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Me permito recomendar la magn\u00edfica antolog\u00eda <strong>Por la felicidad y la libertad<\/strong>, Ed. Viejo Topo, B. 2005, de Florence Gauthier, Yannick Bosch y Sophie Wahnich, Trad. de Joan Tafalla Monferrer<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Gracus Babeuf, <strong>Carta al ciudadano Bodson <\/strong>en <strong>Bebeuf<\/strong>, Ed Messidor\/Editions Sociales, Paris 1988 285 a 288. Philippe Buonarroti, <strong>Conspiration pour l\u00b4\u00e9galit\u00e9, dite de Babeuf<\/strong>, Editions Sociales, Paris, 1957, tome premier, 100 primeras p\u00e1ginas. Louis Blanc <strong>Lettre sur la terreur<\/strong>, Supplement de la Revue Obsidiane, Bibliotheque nacional. A. Mathiez, <strong>Etudes sur Robespierre, <\/strong>Eds Sociales, Paris, 1958<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> Carlos Marx y Federico Engels, <strong>Manifiesto<\/strong> <strong>del Partido Comunista<\/strong>, Ed Progreso, Mosc\u00fa, 1972, pp. 44, 45<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote26anc\" name=\"sdfootnote26sym\">26<\/a> Marx y Engels, Op. Cit, pag 63<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote27anc\" name=\"sdfootnote27sym\">27<\/a> No solo rechaza la profec\u00eda cient\u00edfica, tambi\u00e9n la filos\u00f3fica: \u201cel fil\u00f3sofo no hace profec\u00edas\u201d, <strong>Lecciones\u2026<\/strong>, Op. Cit, pag 177.Y todas las veces \u2013en esta obra en <strong>Introducci\u00f3n<\/strong> en <strong>Principios de..<\/strong>&#8211; que cita su frase favorita, sobre el b\u00faho de Minerva, donde va m\u00e1s all\u00e1, porque se plantea la inutilidad del pensar<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote28anc\" name=\"sdfootnote28sym\">28<\/a> Carlos Marx y Federico Engels, <strong>Manifiesto,<\/strong> Op.Cit., pag 52<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote29anc\" name=\"sdfootnote29sym\">29<\/a>Carlos Marx, \u201cCarta a Ludwig Kugelmann\u201d 1866, en Marx y Engels, Obras Escogidas en tres vol\u00famenes, vol 2, Ed Progreso, Mosc\u00fa , 1974 pp 440, 441<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote30anc\" name=\"sdfootnote30sym\">30<\/a>\u201cSi el primer fin de la resistencia no era otro que el mantenimiento de los salarios, a medida que los capitalistas, a su vez, reunifican en un pensamiento de represi\u00f3n, sus coaliciones, al principio aisladas,, se a\u00fanan en grupos, y frente al capital siempre unificado, el mantenimiento de su asociaci\u00f3n se convierte para ellos en algo m\u00e1s necesario que su salario. Esto es hasta tal punto cierto, que los economistas ingleses est\u00e1n por completo estupefactos de ver a los obreros sacrificar una buena parte de su salario a favor de las asociaciones, que, a los ojos de los mismos economistas, no se han creado sino a favor del salario\u201d. Carlos Marx, <strong>Mis\u00e8re de la Philosophie<\/strong>, Ed Payot, 1996, pag 197<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote31anc\" name=\"sdfootnote31sym\">31<\/a>Carlos Marx en <strong>Obras Escogidas<\/strong> de Marx y Engels, en tres vol\u00famenes, vol 2, Ed Progreso, Mosc\u00fa , 1974 pp 446, a 448.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote32anc\" name=\"sdfootnote32sym\">32<\/a> Ver <strong>Guerra civil en Francia<\/strong>. El fraseo hegeliano sobre la imposibilidad de aventurar la historia se repite machaconamente: \u201cLa clase obrera no esperaba de la Comuna ning\u00fan milagro. Los obreros no tienen ninguna utop\u00eda lista para implantarla \u201cpar d\u00e9cret du peuple\u201d. Saben que para conseguir su propia emancipaci\u00f3n, y con ella esa forma superior de vida hacia la que tiende irresistiblemente la sociedad actual por su propio desarrollo econ\u00f3mico,, tendr\u00e1n que pasar por largas luchas, <strong>por toda una serie de procesos hist\u00f3ricos<\/strong>. Ellos no tienen que realizar ningunos ideales, sino simplemente, dar suelta a los elementos de la nueva sociedad que la vieja sociedad agonizante lleva en su seno\u201d. Y que s\u00f3lo pueden ser conocidos en su plenitud y potencia cuando se desarrollen. Op Cit, Ed Ricardo Aguilera editor, M. 1970, pag 72<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote33anc\" name=\"sdfootnote33sym\">33<\/a> <strong>Que hacer<\/strong>. El modelo ser\u00eda puesto en suspenso por Lenin tras la experiencia de la revoluci\u00f3n de 1905 al aceptar el proyecto agrario del campesinado. Y luego de forma evidente, en 1917, al llevar a ejecuci\u00f3n la entrega de la tierra en lotes al campesinado y al firmar la paz con Alemania; todo ello contra el prgrama del partido y contra la mayor\u00eda de los dirigentes bolcheviques. Para terminar, recordemos que cuando defiende la NEP considera que los 5000 comunistas que hay en Mosc\u00fa, son un lastre burocr\u00e1tico para las tareas que impone la revoluci\u00f3n: \u201ccomerciar\u201d. <strong>Informe Pol\u00edtico del CC del PC (b) de Rusia al Xl Congreso,<\/strong> abril 1922. Las vulgatas can\u00f3nicas que han construido una interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica de la obra de Lenin como un corpus evolutivo que se desarrolla sin dudas, cambios, ni rupturas, ocultan estos cambios<\/p>\n<p>Y a\u00fan menos, por tanto, explica cient\u00edficamente mediante la reducci\u00f3n anal\u00edtica del objeto y mediante la generalizaci\u00f3n y con ayuda de hip\u00f3tesis heur\u00edsticas. Esa otra tarea intelectual queda incoada en el cap\u00edtulo n\u00famero uno de <strong>El Manifiesto<\/strong>. \u201cLa historia de todas las sociedades hasta nuestros d\u00edas es la historia de las luchas de clases\u2026\u201d. \u201cHasta nuestros d\u00edas\u201d. No se profetiza el futuro<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote34anc\" name=\"sdfootnote34sym\">34<\/a> Y a\u00fan menos, por tanto, explica cient\u00edficamente mediante la reducci\u00f3n anal\u00edtica del objeto y mediante la generalizaci\u00f3n y con ayuda de hip\u00f3tesis heur\u00edsticas. Esa otra tarea intelectual queda incoada en el cap\u00edtulo n\u00famero uno de <strong>El Manifiesto<\/strong>. \u201cLa historia de todas las sociedades hasta nuestros d\u00edas es la historia de las luchas de clases\u2026\u201d. \u201cHasta nuestros d\u00edas\u201d. No se profetiza el futuro<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote35anc\" name=\"sdfootnote35sym\">35<\/a> Antonio Gramsci, <strong>Q. del C.<\/strong>, p\u00e1g 1385<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote36anc\" name=\"sdfootnote36sym\">36<\/a> Antonio Gramsci <strong>Q. del C. <\/strong>p\u00e1g. 1635<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote37anc\" name=\"sdfootnote37sym\">37<\/a> Antonio Gramsci Q. del C, p\u00e1g. 661<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote38anc\" name=\"sdfootnote38sym\">38<\/a> Antonio Gramsci Q. del C. p\u00e1g. 330<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote39anc\" name=\"sdfootnote39sym\">39<\/a> Antonio Gramsci Q. del C. p\u00e1g. 1058<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote40anc\" name=\"sdfootnote40sym\">40<\/a> Gramsci \u201cTres principios, tres \u00f3rdenes\u201d, febrero 1917 en La citta futura, http:\/\/www.antoniogramsci.com\/cittafutura.htm. Conviene leer el texto entero s\u00f3lo en italiano. Las traducciones disponibles -internet etc- con la excepci\u00f3n de la de Sacrist\u00e1n &#8211; <strong>El orden y el tiempo-<\/strong> liman el texto y lo \u201dmarxistizan\u201d suprimiendo la noci\u00f3n de \u201cuniversal concreto\u201d.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote41anc\" name=\"sdfootnote41sym\">41<\/a> Recordemos la seca expresi\u00f3n del gran estudioso de la democracia, Arthur Rosenberg, antes citada: \u201cla democracia como una cosa en s\u00ed, como una abstracci\u00f3n formal no existe en la vida hist\u00f3rica: la democracia es siempre un movimiento pol\u00edtico determinado\u2026\u201d. La huella hegeliana<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote42anc\" name=\"sdfootnote42sym\">42<\/a> Sobre Organicidad en Hegel, p. e., <strong>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/strong>, Ed Pretextos, op cit. pp 362 a 392 y adelante<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8. 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