{"id":15704,"date":"2024-06-14T05:00:07","date_gmt":"2024-06-14T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15704"},"modified":"2024-06-14T03:58:06","modified_gmt":"2024-06-14T02:58:06","slug":"feminismo-y-acumulacion-de-capital-en-espana-1977-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15704","title":{"rendered":"Feminismo y acumulaci\u00f3n de capital en Espa\u00f1a, 1977-2023"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-heading\"><strong>1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El avance social de los derechos de la mujer, del feminismo, y la incorporaci\u00f3n masiva de la mujer al mercado laboral son fen\u00f3menos bastante evidentes, sin embargo la relaci\u00f3n que se establece entre ambos es controvertida. Algunos incluso la niegan. Nuestra opini\u00f3n, que trataremos de fundamentar, es que a pesar de que la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero se presente como un fen\u00f3meno interclasista, en su determinaci\u00f3n principal responde a una necesidad del capital y, por tanto, es una modalidad de la lucha de clases. De una forma u otra, gran parte de los temas incluidos en la agenda feminista (divorcio, aborto, violencia de g\u00e9nero, conciliaci\u00f3n, brecha salarial, entre otros) tienen que ver con la reproducci\u00f3n de la fuerza femenina de trabajo y con las condiciones de la venta de esta fuerza.<\/p>\n<p>La tesis anterior puede dar cuenta del avance feminista, pero plantea interrogantes sobre la reacci\u00f3n antifeminista, que es alentada por determinados sectores ideol\u00f3gicos, partidistas y medi\u00e1ticos, que no tienen ning\u00fan \u00e1nimo de superaci\u00f3n del capitalismo. Seg\u00fan publicaba el CIS m\u00e1s del 40 por ciento de los hombres opinaba que las pol\u00edticas de igualdad hab\u00edan ido demasiado lejos y que se sent\u00edan discriminados.<\/p>\n<p>As\u00ed, afrontamos un movimiento contradictorio, que empuja y disuade el feminismo en el contexto del desarrollo capitalista. C\u00f3mo explicar esta reacci\u00f3n y qu\u00e9 papel juega en el movimiento de la relaci\u00f3n social general, el capital. Porque este es nuestro punto de partida, vivimos en una sociedad capitalista donde todo est\u00e1 relacionado con el capital, en la que el capital es la determinaci\u00f3n principal e inmediata.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n, que admite discusi\u00f3n, adem\u00e1s entiende que el conocimiento, la toma de conciencia, respecto de los fen\u00f3menos sociales nos puede ayudar a organizar una acci\u00f3n consciente y voluntaria, por tanto libre<sup>1<\/sup>, respecto de nuestro futuro. Es una manera de responder al fetichismo al que nos conduce la enajenaci\u00f3n en la mercanc\u00eda, intr\u00ednseca al modo de producci\u00f3n capitalista, y as\u00ed convertirnos en autores de nuestra vida.<\/p>\n<p>En el caso que nos trae, presentaremos el avance feminista a trav\u00e9s de una espec\u00edfica forma de acci\u00f3n estatal como resultado de la lucha de clases que es la forma en que se desarrolla el capital, cuyas necesidades se expresan en el mercado laboral, para el caso de Espa\u00f1a en los \u00faltimos 50 a\u00f1os. Posteriormente, recorreremos el camino inverso pero en t\u00e9rminos abstractos a modo de recapitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>2.\u00a0 Leyes feministas<\/strong><\/p>\n<p>En este apartado presentaremos la evoluci\u00f3n del feminismo, la expresi\u00f3n ideol\u00f3gica del avance de los derechos de las mujeres, a trav\u00e9s del camino seguido por la legislaci\u00f3n, una espec\u00edfica forma de acci\u00f3n del estado capitalista. Partiremos de la situaci\u00f3n legislativa en la dictadura franquista, por motivos pedag\u00f3gicos, e iremos anotando sus cambios hasta los tiempos recientes.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la situaci\u00f3n de la mujer espa\u00f1ola en la sociedad, y en el mercado laboral que luego veremos, entendemos que las leyes particulares sobre la mujer dan una idea general de la consideraci\u00f3n social hacia los derechos de las mujeres. Ciertamente hay muchos tipos de mujeres, aqu\u00ed nos centramos en las mujeres asalariadas que es la forma m\u00e1s general en la sociedad actual.<\/p>\n<p>El punto de partida es el retroceso de los derechos femeninos, entre otros, con el golpe de Estado dirigido por Franco. Desde el inicio, la reacci\u00f3n franquista limit\u00f3 la capacidad de obra, particularmente en el \u00e1mbito laboral, de las mujeres. Antes de ganar la Guerra Civil, mediante la ley de 12 de marzo de 1938 anul\u00f3 la legislaci\u00f3n republicana, devolviendo las relaciones entre las personas al C\u00f3digo Civil de 1889. Esto implica entre otros efectos: los maridos deben proteger a las mujeres y \u00e9stas obedecerles; la mujer queda inhabilitada para ser tutora recort\u00e1ndole el ejercicio de la patria potestad; el marido es el administrador de los bienes del matrimonio; la mujer tiene muy limitados sus derechos sobre los bienes y requiere licencia marital para la disposici\u00f3n de los mismos, e incluso para contratar laboralmente. Esto \u00faltimo se reitera en la Ley de Contratos de Trabajo de 1944. Adem\u00e1s, se prohibi\u00f3 el trabajo nocturno a las mujeres y las \u00abliber\u00f3\u00bb del taller y las f\u00e1bricas en el Fuero del Trabajo (1938); estableci\u00f3 el subsidio familiar, pagado al var\u00f3n, para que la mujer no tuviera que trabajar fuera del hogar (Ley de Bases de 18 de julio de 1938). Posteriormente, la mayor\u00eda de las regulaciones laborales estipularon la excedencia forzosa por matrimonio para las mujeres. El Fuero de los espa\u00f1oles de 17 de julio de 1945 confirm\u00f3 el car\u00e1cter fundamental de la familia dentro del Estado y declar\u00f3 \u00fanico e indisoluble el matrimonio. Se priv\u00f3 del plus familiar a las familias cuya esposa tuviera un empleo (Ley de Ayuda Familiar de 1946). La mujer ocupada tuvo limitadas las posibilidades de ascenso, caso de las funcionarias, as\u00ed como el acceso a determinadas carreras profesionales (delegados e inspectores provinciales, t\u00e9cnicos administrativos, notarios, justicia y diplom\u00e1ticos). Aunque sectores muy feminizados como el textil o el conservero excluyeron de sus reglamentaciones la obligatoriedad de abandonar el empleo cuando la mujer se casaba y no regularon la correspondiente indemnizaci\u00f3n (dote). Fue una cesi\u00f3n a las demandas de los respectivos capitalistas.<\/p>\n<p>A partir de finales de los a\u00f1os cincuenta algunos de estos aspectos se relajar\u00e1n: primero con la reforma del C\u00f3digo Civil (Ley de 24 de abril de 1958) y, posteriormente, con la Ley de derechos pol\u00edticos, profesionales y de trabajo de la mujer (1961). El desarrollo de esta ley, en el decreto de 1962, permite a la mujer trabajadora que se casa elegir entre mantener el empleo y poner fin al contrato a cambio de cobrar la dote. La aprobaci\u00f3n del Decreto 2310\/1970, de 20 de agosto, de Derechos Laborales de la Mujer, ser\u00e1 otro avance para la mujer (reconoce el derecho de la mujer al trabajo en igualdad con el hombre, otorga facilidades a la maternidad de la mujer trabajadora mediante excedencias y reconoce derechos de descanso y subsidio a la mujer en per\u00edodo de gestaci\u00f3n). Otras reformas que mejorar\u00e1n la situaci\u00f3n de la mujer ser\u00e1n la Ley de 4 de julio de 1970 (el padre ha de contar con la madre para dar a los menores en adopci\u00f3n) y la Ley de 22 de julio de 1972 (mayor\u00eda de edad a 21 a\u00f1os para los dos sexos y permite que las hijas mayores de edad y menores de 25 a\u00f1os puedan abandonar la casa familiar sin el permiso paternal y sin obligaci\u00f3n de casarse o entrar en un convento). Sin embargo, la autorizaci\u00f3n marital para el desempe\u00f1o de un trabajo retribuido no desaparecer\u00e1 hasta la ley 14\/1975 de 2 de mayo, poco antes de la muerte del dictador.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo democr\u00e1tico la tendencia continua. Durante los gobiernos del presidente Su\u00e1rez y UCD se aprueba la Ley 16\/1976 de Relaciones Laborales, que establec\u00eda la equiparaci\u00f3n global de varones y mujeres. Al poco, el Real Decreto Ley 17\/1977 iniciar\u00e1 la paulatina desaparici\u00f3n de las reglamentaciones laborales franquistas sustituy\u00e9ndose por los convenios colectivos. Te\u00f3ricamente, tanto la Constituci\u00f3n de 1978 como el Estatuto de los Trabajadores (1980), consagran la igualdad retributiva y la prohibici\u00f3n de discriminaci\u00f3n salarial por raz\u00f3n de sexo. El 26 de abril de 1978 el Congreso de los Diputados dio luz verde al proyecto de ley de Despenalizaci\u00f3n de la venta y divulgaci\u00f3n de anticonceptivos y otro hito del avance feminista ser\u00e1 la ley del divorcio (1981).<\/p>\n<p>A partir de 1982, tras la victoria del PSOE con Gonz\u00e1lez en el gobierno, se mantendr\u00e1 el avance de los derechos de las mujeres; la creaci\u00f3n del Instituto de la Mujer a trav\u00e9s de la Ley 16\/1983, inici\u00e1ndose el feminismo institucional; legalizaci\u00f3n limitada del aborto (1985) y, en el \u00e1mbito laboral, el Real Decreto 1424\/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relaci\u00f3n laboral de car\u00e1cter especial del Servicio del Hogar Familiar. Mucha normativa espec\u00edfica de las mujeres, con avances o retrocesos, se contendr\u00e1 en leyes laborales de car\u00e1cter general, por ejemplo la prohibici\u00f3n del trabajo nocturno de las mujeres en talleres y f\u00e1bricas que se modificar\u00e1 en el Real Decreto 2001\/1983, de 28 de julio, sobre regulaci\u00f3n de jornadas de trabajo, jornadas especiales y descansos; la ley 3\/1989, de 3 de marzo, por la que se amplia a 16 semanas el permiso de maternidad as\u00ed como se incluyen medidas para favorecer la igualdad de trato de la mujer en el trabajo.<\/p>\n<p>En 1996 accede al gobierno nacional el Partido Popular de Aznar que gobierna hasta 2004. Durante su mandato se dan los primeros pasos en la legislaci\u00f3n en materia de la lucha contra la violencia de g\u00e9nero, plasmados en normas como la Ley Org\u00e1nica 11\/2003, de Medidas Concretas en materia de seguridad ciudadana, violencia dom\u00e9stica e integraci\u00f3n social de los extranjeros, o la Ley 27\/2003, reguladora de la Orden de Protecci\u00f3n de las V\u00edctimas de la Violencia Dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>El siguiente gobierno, 2004-2011, lo forma Rodr\u00edguez (PSOE) aprob\u00e1ndose diversas leyes que impulsan la igualdad: como primera ley de la legislatura la Ley Org\u00e1nica 1\/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci\u00f3n Integral contra la Violencia de G\u00e9nero; la Ley 13\/2005, que permite el matrimonio de personas del mismo sexo; la Ley 39\/2006, de Promoci\u00f3n de la Autonom\u00eda Personal y Atenci\u00f3n a las personas en situaci\u00f3n de dependencia. Un paso importante fue la Ley Org\u00e1nica 3\/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (LOIEMH), donde se recogen medidas de acci\u00f3n positiva para garantizar la igualdad efectiva en el acceso al empleo, formaci\u00f3n, promoci\u00f3n y en general en las condiciones de trabajo. Tambi\u00e9n se incluye la protecci\u00f3n frente al acoso sexual y al acoso por raz\u00f3n de sexo, la negociaci\u00f3n de planes de igualdad y el permiso de paternidad, entre otras. Adem\u00e1s, la Ley Org\u00e1nica 2\/2010, de salud sexual y reproductiva y de interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo.<\/p>\n<p>Tras las elecciones de 2011, formar\u00e1 gobierno Rajoy (PP). En 2015 entra en vigor la Ley de modificaci\u00f3n del sistema de protecci\u00f3n a la infancia y a la adolescencia que avala a los menores como v\u00edctimas de la violencia machista.<\/p>\n<p>En 2018 una moci\u00f3n de censura dar\u00e1 el gobierno a S\u00e1nchez (PSOE). La LOIEMH conocer\u00e1 un impulso con el Real Decreto-ley 6\/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garant\u00eda de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupaci\u00f3n (m\u00e1s planes de igualdad, registro retributivo para las empresas, conciliaci\u00f3n de la vida familiar y la vida profesional de los progenitores y los cuidadores).<\/p>\n<p>Tras varias repeticiones electorales, en 2020, la alianza de PSOE y Unidas Podemos (UP) dar\u00e1 el gobierno a S\u00e1nchez. Se aprueba el Real Decreto 902\/2020, de 13 de octubre, de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, dirigido a establecer medidas para hacer efectivo el derecho a la igualdad de trato y a la no discriminaci\u00f3n entre mujeres y hombres en materia retributiva. Tambi\u00e9n la Ley de Protecci\u00f3n a la Infancia y la Adolescencia (2021) que incluye la violencia digital. Adem\u00e1s la Ley 15\/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminaci\u00f3n, que aporta un nuevo marco legal integral antidiscriminatorio en todos los \u00e1mbitos de la sociedad, sea educativo, laboral, sanitario, etc. La ley incorpora adem\u00e1s la prohibici\u00f3n de discriminar por nuevos motivos, como, por ejemplo, por enfermedad o estado de salud. Asimismo, el Real Decreto-Ley 16\/2022 de 6 de septiembre, para la mejora de las condiciones de trabajo y de Seguridad Social de las personas trabajadoras al servicio del hogar es tambi\u00e9n otro hito normativo de esta Legislatura y responde a una amplia y extensa en el tiempo reclamaci\u00f3n del movimiento sindical y el movimiento feminista. Otras leyes que tienen que ver con el avance feminista y la igualdad son la Ley Org\u00e1nica 10\/2022, de 6 de septiembre, de garant\u00eda integral de la libertad sexual y la Ley Org\u00e1nica 1\/2023, de 28 de febrero, de reforma del aborto, por la que se modifica la Ley Org\u00e1nica 2\/2010; la. Ley 4\/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garant\u00eda de los derechos de las personas LGTBI, que hab\u00eda salido del Consejo de Ministros en junio de 2021; el Real Decreto- ley 5\/2023, de 28 de junio, entre otras cuestiones, de transposici\u00f3n de Directivas de la Uni\u00f3n Europea en materia de modificaciones estructurales de sociedades mercantiles y conciliaci\u00f3n de la vida familiar y la vida profesional de los progenitores y los cuidadores.<\/p>\n<table style=\"width: 52.155%; height: 992px;\" width=\"733\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"7\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 99.5907%;\" colspan=\"4\" valign=\"bottom\" width=\"717\" height=\"25\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><strong><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Leyes feministas por etapa del ciclo econ\u00f3mico y partido en el gobierno. Espa\u00f1a 1976-2023<\/span><\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"26\"><\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Leyes Feministas<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Ciclo Econ\u00f3mico<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Partido Gobierno<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1976-1982<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">6<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Crisis<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">UCD<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1982-1984<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Crisis<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1985-1991<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">3<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1992-1993<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">0<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Crisis<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1994-1996<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">0<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1996-2004<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PP<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2004-2007<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">4<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2008-2011<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Crisis<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2011-2014<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Crisis<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PP<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2014-2018<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">0<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PP<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2018-2019<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">1<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"bottom\">\n<td style=\"width: 23.6016%;\" width=\"159\" height=\"20\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">2019-2023<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 23.1924%;\" width=\"156\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">9<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 28.2401%;\" width=\"193\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Expansi\u00f3n<\/span><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 24.5566%;\" width=\"166\">\n<p class=\"western\" align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">UP-PSOE<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td style=\"width: 99.5907%;\" colspan=\"4\" valign=\"bottom\" width=\"717\" height=\"19\">\n<p class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"western\">La tabla de arriba expresa el n\u00famero de leyes feministas en cada per\u00edodo seg\u00fan la etapa del ciclo econ\u00f3mico (expansi\u00f3n o crisis) y seg\u00fan el partido en el gobierno en el mencionado per\u00edodo.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>3.\u00a0 Lucha feminista de clases<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el movimiento legislativo apunta a una tendencia, que veremos despu\u00e9s, tambi\u00e9n se\u00f1ala que la afirmaci\u00f3n de dicha tendencia adopta una forma contradictoria, de avances y paradas cuando no retrocesos. Esto pone en evidencia que nos encontramos ante fuerzas contrarias; es la lucha de clases en el \u00e1mbito de la mujer, la lucha feminista de clases.<\/p>\n<p>En el apartado anterior, sobre la legislaci\u00f3n feminista se\u00f1al\u00e1bamos el partido gobernante con la intenci\u00f3n de establecer una vinculaci\u00f3n. Llaman la atenci\u00f3n los gobiernos del PP que son menos prol\u00edficos en leyes feministas, pero algunos per\u00edodos del PSOE tampoco son para tirar cohetes. Y, ciertamente, la legislatura de UP s\u00ed muestra un impulso de la legislaci\u00f3n feminista. A pesar de esto no creemos que la abstracta voluntad pol\u00edtica (gobierno y mayor\u00eda parlamentaria) sea la principal determinaci\u00f3n del avance feminista.<\/p>\n<p>Otra determinaci\u00f3n es la coyuntura econ\u00f3mica. Aquellos per\u00edodos marcados por el auge econ\u00f3mico, donde los a\u00f1os de expansi\u00f3n que impulsan el movimiento que acelera los cambios (a\u00f1os sesenta, a\u00f1os ochenta, primera d\u00e9cada del nuevo siglo y los a\u00f1os posteriores a la mitad de la segunda d\u00e9cada) mientras que las crisis capitalistas (finales de los setenta y primero de los ochenta, crisis de primero de los noventa, la gran recesi\u00f3n 2008-2014, y la pandemia de 2020) frenan la expansi\u00f3n de los derechos sociales, y los de las mujeres en particular.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n del feminismo es otra determinaci\u00f3n del impulso feminista. No tanto por su significaci\u00f3n espec\u00edfica, que hasta tiempos recientes no alcanza una dimensi\u00f3n de masas, sino por su capacidad para ocupar espacios en otras organizaciones (sindicatos y partidos pol\u00edticos, principalmente) con mayor influencia legislativa. As\u00ed como por su \u00e9xito medi\u00e1tico e institucional, a pesar de los vaivenes de la lucha de clases. Este aspecto de la lucha de clases, la acci\u00f3n social e institucional, es otra de las determinaciones a destacar.<\/p>\n<p>En cualquier caso, en nuestra opini\u00f3n, la determinaci\u00f3n m\u00e1s general de la evoluci\u00f3n legislativa radica en la lucha de clases; lucha que se expresa en las elecciones y en los gobiernos, en las reivindicaciones laborales que acompa\u00f1an a las distintas fases del ciclo econ\u00f3mico capitalista, en la acci\u00f3n institucional y asociativa del movimiento feminista. Deteng\u00e1monos en la evoluci\u00f3n de esta lucha feminista de clases.<\/p>\n<p>Como hemos visto ya, en pleno franquismo, una serie de leyes apuntan a la expansi\u00f3n de la mercantilizaci\u00f3n de la fuerza femenina de trabajo. Este movimiento acompa\u00f1ar\u00e1 toda la segunda mitad del siglo XX. En las luchas obreras, que se inician en los sesenta (miner\u00eda, metal), las mujeres acompa\u00f1ar\u00e1n como madres y esposas, procurando el avituallamiento o impidiendo la entrada a los esquiroles. Cuando los hombres eran detenidos, en ellas reca\u00eda el mantenimiento del hogar y la atenci\u00f3n a los encarcelados. En esta \u00e9poca (1965) se constituye el Movimiento Democr\u00e1tico de la Mujer (MDM) vinculado al PCE cuyo objetivo es unir las reivindicaciones de las mujeres a las democr\u00e1ticas. Los anticonceptivos entran y se consumen ilegalmente en Espa\u00f1a que permiten desvincular la sexualidad de la maternidad.<\/p>\n<p>Posteriormente, en los a\u00f1os setenta, las mujeres iniciar\u00e1n, como obreras, sus propias luchas en sectores m\u00e1s feminizados (textil, ense\u00f1anza, hosteler\u00eda, comercio, entre otros). Adem\u00e1s contribuir\u00e1n a la movilizaci\u00f3n general que experimenta Espa\u00f1a en la transici\u00f3n pol\u00edtica. Aqu\u00ed se iniciar\u00e1 la introducci\u00f3n de aspectos femeninos en las plataformas reivindicativas y la denuncia de las discriminaciones por raz\u00f3n de sexo. Otro \u00e1mbito importante de participaci\u00f3n femenina ser\u00e1 la lucha vecinal por condiciones e infraestructuras sociales (vivienda, urbanizaci\u00f3n, carreteras, colegios, entre otros) de vida. El MDM organiza actos y jornadas sobre temas feministas, a veces con apoyo de organismos internacionales como la UNESCO (Primeras Jornadas de Liberaci\u00f3n de la Mujer a finales de 1975). Surge el Movimiento Feminista, en parte como reacci\u00f3n al MDM. La mayor\u00eda de partidos est\u00e1n de acuerdo en que las mujeres deben ser ciudadanas de pleno derecho. En 1979 Lidia Falc\u00f3n funda el Partido Feminista de Espa\u00f1a, con poco \u00e9xito electoral.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os ochenta se producir\u00e1 la incorporaci\u00f3n masiva de la mujer espa\u00f1ola al mercado laboral, como veremos en cifras m\u00e1s adelante. Con ello las reivindicaciones laborales generales incluir\u00e1n los planteamientos feministas, m\u00e1s en unas empresas o sectores que en otros, en funci\u00f3n de la fuerza femenina laboral. Importantes conflictos laborales ponen sobre la mesa los asuntos femeninos (el de Limpieza plantea las enfermedades y embarazos; el de atenci\u00f3n a domicilio la conciliaci\u00f3n de la vida familiar y laboral; el de Jaeguer Iberica la discriminaci\u00f3n salarial). Un caso emblem\u00e1tico fue el de las 14 de HUNOSA que lucharon por entrar a trabajar en la mina con la oposici\u00f3n de buena parte de la sociedad, sindicatos incluidos, que argu\u00edan la proteccion a la mujer recogida en la ley; en 1992 el Tribunal Constitucional declarar\u00eda nula cualquier discriminaci\u00f3n por raz\u00f3n se sexo (salvo las fundamentadas en el embarazo o maternidad). El movimiento feminista asociativo se resiente: sus propuestas han sido adoptadas en mayor o menor medida por las organizaciones pol\u00edticas y sindicales, la reivindicaci\u00f3n est\u00e1 institucionalizada. En 1988 el Instituto de la Mujer celebra el Primer Plan para la Igualdad de oportunidades de las Mujeres (I PIOM).<\/p>\n<p>En los a\u00f1os noventa con la crisis de 1992-1994 as\u00ed como los gobiernos m\u00e1s liberales del PSOE y los del PP el feminismo no tendr\u00e1 muchos avances. Los a\u00f1os noventa se caracterizan por la unidad de acci\u00f3n de los sindicatos. Se detectan las diversas discriminaciones: desigualdad salarial, categor\u00edas femeninas impl\u00edcitas o explicitas, desigualdad de prestaciones a la Seguridad Social, concepto de cabeza de familia, regularizaci\u00f3n del servicio dom\u00e9stico, especificaci\u00f3n del sexo en las ofertas de empleo. Desde la Union Europea se impulsan programas (NOW, OPTIMA) para promover los derechos femeninos en las organizaciones. La V Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995) har\u00e1 un recuento de la situaci\u00f3n de la mujer en el mundo y pondr\u00e1 el foco en la igualdad; a 30 kms se reunir\u00e1n miles de actividas feministas en el Foro Alternativo de Organizaciones No Gubernamentales. Estas convocatorias remueven al movimiento feminista, el gubernamental y el asociativo, al promover las reuniones, las reflexiones y los informes.<\/p>\n<p>Se mantiene la promoci\u00f3n de los derechos de las mujeres por parte de la UE (programa EQUAL), pero la ONU ya no volver\u00e1 a celebrar otra conferencia feminista. Subsisten los problemas y desigualdades por raz\u00f3n de sexo, a pesar de los avances: las violencias machistas, la feminizaci\u00f3n de la pobreza, la brecha salarial y en pensiones, las desigualdades estructurales fruto de la divisi\u00f3n sexual del trabajo y su asignaci\u00f3n de las tareas y responsabilidades de cuidado a las mujeres, la falta de reconocimiento a las aportaciones de las mujeres en historia, ciencia, cultura, arte, deporte\u2026 Dos grandes momentos se van significando, adem\u00e1s del 8 de marzo, D\u00eda Internacional de las Mujers, el 25 de noviembre como Dia Internacional contra la Violencia contra las mujeres, que potencian la visibilidad de las reivindicaciones feministas. El feminismo sindical continua su quehacer reivindicativo. A los sectores tradicionales, feminizados, se han unido nuevos segmentos especialmente precarizados y donde es frecuente la denuncia, como la ayuda a domicilio, las trabajadoras del hogar, las camareras de piso, las temporeras agr\u00edcolas, o las porteadoras. En 2008 se crea el ministerio de Igualdad por primera vez, pero en 2010, fruto de los recortes presupuestarios para responder a la Gran Recesion (2008-2014) se eliminar\u00eda devolviendolo al ministerio de Sanidad. El gobierno sufri\u00f3 el reproche internacional (ONU) por ello. El movimiento feminista respondi\u00f3 muy cr\u00edticamente pues no ve\u00edan ahorro en el 0,03 por ciento que se hab\u00eda asignado al ministerio de Igualdad.<\/p>\n<p>La primera d\u00e9cada del nuevo siglo, en 2011, se inaugur\u00f3 con las protestas del 15M donde el movimiento feminista tambi\u00e9n tuvo su protagonismo. Las mareas y finalmente Podemos, que situar\u00e1 el feminismo en un lugar destacado de sus planteamientos. Continuan los proyectos transnacionales que incentivan los derechos feministas. En 2014 al calor de la pol\u00e9mica sobre la modificaci\u00f3n de la ley del aborto del gobierno del PP, en la figura de Ruiz-Gallard\u00f3n, surge una iniciativa feminista (El Tren de la Libertad) que expresar\u00e1 el rechazo de buena parte de la sociedad. A pesar de que la contrarreforma era un compromiso electoral no sali\u00f3 y el ministro dimiti\u00f3 meses despues. En ese mismo a\u00f1o Espa\u00f1a ratifica el Convenio de Estambul, el acuerdo del Consejo de Europa contra la violencia machista. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el 7 de noviembre, una manifestacion pide que la violencia machista se considere una cuesti\u00f3n de estado. En 2016 se formaliza la Asociaci\u00f3n Las Kellys, que representa a las camareras de piso que trabajan para hoteles, denunciando la precariedad de sus trabajos. En 2017, en enero la Marcha de las Mujeres contra la pol\u00edtica de Donald Trump y poco despu\u00e9s surge el Me Too, por el que varias mujeres hacen p\u00fablico la violencia a la que fueron sometidas por el productor de cine Harvey Weinstein. En Espa\u00f1a se replic\u00f3 como el #Yo Tambi\u00e9n. As\u00ed se inauguraba la extensi\u00f3n de la protesta a trav\u00e9s de las redes sociales. En este a\u00f1o se firmar\u00e1 el Pacto de Estado contra la Violencia de G\u00e9nero, por todos los partidos menos Podemos que lo considera insuficiente. La primera huelga feminista, el 8 de marzo de 2018, fue un punto de inflexi\u00f3n en el ascenso femenino en la protesta social, con manifestaciones en mas de 120 ciudades espa\u00f1olas. El caso de La Manada fue otro punto de inflexi\u00f3n, generando una ola de indignacion contra las sentencias. Otra campa\u00f1a de redes sociales, el #Cu\u00e9ntalo que pretende denunciar los abusos a las mujeres que no llegan a ser violaci\u00f3n. Esto junto con la tenci\u00f3n medi\u00e1tica generar\u00e1 mucha conciencia. Primeros de enero de 2020 conoci\u00f3 la entrada de UP, en coalici\u00f3n con el PSOE, en el gobierno haci\u00e9ndose con la cartera de Igualdad Irene Montero. En marzo, inmediatamente despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n del 8M, se declara la pandemia de la Covid.<\/p>\n<p>Hasta mediados de 2023 una convivencia dif\u00edcil que se pondr\u00e1 de manifiesto en la aprobaci\u00f3n de diversas medidas legislativas feministas, y en el que los medios de comunicaci\u00f3n, el poder judicial, y otros (corona, militares, policiales, empresariales, \u2026) focalizaran su oposicion en Podemos y en el ministerio de Igualdad, sin darles tregua. En 2021 la ley trans sale del Consejo de Ministros, recrudeci\u00e9ndose el debate en torno a ella. Surge la primera manifestacion contra la ley trans convocada por asociaciones feministas que ademas piden la prohibicion de la prostitucion y los vientres de alquiler. En 2022 el concepto de victima se ampl\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de las relaciones y comienza a hablarse de feminicidios. Es el primer 8 de marzo con divisi\u00f3n de manifestaciones, materializando la divisi\u00f3n del movimiento feminista. Tras la aprobaci\u00f3n de la Ley del Solo S\u00ed es S\u00ed, acreedora del caso de La Manada, se inician las rebajas de penas y excarcelaciones por decisiones judiciales que interpretan, a veces contradictoriamente, la ley quedando el ministerio de Igualdad con Irene Montero a la cabeza en el foco de los ataques<sup>2<\/sup>. La divisi\u00f3n del movimiento feminista se acent\u00faa, y en la celebraci\u00f3n del Dia Internacional contra la Violencia Machista, el 25 de noviembre, una de las pancartas pide la dismi\u00f3n de la ministra; en esta ocasi\u00f3n, la divergencia tiene que ver con la libre autodeterminaci\u00f3n de g\u00e9nero y con las demandas de las identidades sexuales minoritarias. En 2023, se aprueban la ley trans y la de reforma del aborto, tambi\u00e9n la Ley Org\u00e1nica 4\/2023, de 27 de abril, que reforma la ley del Solo S\u00ed es S\u00ed cerrandose la polemica medi\u00e1tica en torno a ella.<\/p>\n<p>El 23 de julio las elecciones nacionales tienen un resultado ambiguo, la mayor\u00eda simple de la derecha nacional no le da para gobernar y la izquierda nacional necesita la alianza de la derecha regional. Un balance de la presidencia de gobierno informa 500 medidas estatales con car\u00e1cter feminista, el 25 por ciento, durante la \u00faltima legislatura. As\u00ed las cosas, tras largas negociaciones, el PSOE logra formar gobierno bajo el mando de S\u00e1nchez, ya sin Podemos y sin Irene Montero.<\/p>\n<p>Antes, estallar\u00eda, tras el campeonato obtenido por la selecci\u00f3n femenina de futbol, el #Se Acab\u00f3, que denunciaba el comportamiento machista menos evidente y m\u00e1s reiterativo en el futbol, y por extensi\u00f3n en el deporte, femeninos, que acabar\u00eda con el presidente de la federacion de futbol y con el seleccionador femenino<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>4.\u00a0 Lucha de clases y compraventa de la fuerza de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>El ascenso absoluto de la participaci\u00f3n femenina en la protesta laboral tambi\u00e9n es un signo de los \u00faltimos tiempos, y lo que hay detr\u00e1s es el ascenso femenino al mercado laboral. As\u00ed, a pesar de no ser la mayor\u00eda de la fuerza laboral, las mujeres se han movilizado bajo la forma de huelga en mayor medida que los hombres: el 58% en 2023, el 51% en 2022, el 53% en 2021, el 50% en 2020, y el 65% en 2019, primer a\u00f1o en que el Ministerio de Trabajo publica la estad\u00edstica de participantes por sexos en huelgas. Bajo nuestra opini\u00f3n la fuerza de la lucha feminista de clases tiene su determinaci\u00f3n principal en el n\u00famero, en la incorporaci\u00f3n de la mujer al trabajo fuera del propio hogar.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n espa\u00f1ola de capital no solo demanda m\u00e1s fuerza de trabajo, como veremos, sino que tambi\u00e9n necesita que aumente la oferta de fuerza de trabajo, la poblaci\u00f3n activa. Efectivamente, entre 1977 y 2022, la oferta de fuerza de trabajo crece en 10,08 millones de efectivos (75,64%) de las que 7,26 millones son mujeres, el 72 por ciento. Lo cual llevar\u00e1 a la fuerza femenina de trabajo a representar el 47 por ciento del total.<\/p>\n<p>Desde el punto de visto de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la participaci\u00f3n femenina en el mercado laboral, a pesar de que hay repuntes en los a\u00f1os setenta (desagrarizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n femenina y la consecuente emigraci\u00f3n y electrificaci\u00f3n de los hogares que permite el equipamiento de electrodom\u00e9sticos), que decaen ante la crisis de los setenta y ochenta, la incorporacion masiva de la mujer espa\u00f1ola al mercado laboral data de los inicios de la d\u00e9cada de los ochenta, en torno a 1982, creciendo a partir de ese momento hasta 2012. Posteriormente, altibajos y estancamiento posiblemente relacionado con la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>5.\u00a0 Compraventa de la fuerza femenina de trabajo y acumulaci\u00f3n de capital<\/strong><\/p>\n<p>Para hacernos una idea del volumen de la acumulaci\u00f3n espa\u00f1ola de capital<sup>4<\/sup> durante este per\u00edodo b\u00e1stenos ver el crecimiento de la demanda de fuerza de trabajo inducida por \u00e9sta. En el per\u00edodo 1977-2022 la poblaci\u00f3n ocupada pasa de 12,72 millones a 20,39 millones de personas, un incremento absoluto de m\u00e1s de 7,67 millones que supone un crecimiento relativo acumulado de m\u00e1s del 60,3 por ciento.<\/p>\n<p>La forma en que evoluciona est\u00e1 muy relacionada con las fases de los ciclos del capital en Espa\u00f1a durante este per\u00edodo: crece la ocupacion cuando hay acumulaci\u00f3n de capital (fases de expansi\u00f3n, 1985-1991 y 1994-2007), y decrece cuando desaparece la acumulacion o se desacumula (fases de crisis 1976-1984, 1991-1993 y 2008-2014).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 con la demanda de fuerza de trabajo femenina en este per\u00edodo? Pas\u00f3 de 3,61 millones a 9,43 millones, creciendo en 5,82 millones (161%). Un crecimiento bastante superior al de los hombres. Esto nos da una idea de la intensidad con que la acumulaci\u00f3n espa\u00f1ola de capital atrajo la fuerza de trabajo femenina durante este per\u00edodo. Esto significa que no solo la fuerza de trabajo femenina que va adquiriendo la edad de trabajar se incorpora al mercado laboral como poblaci\u00f3n activa, sino que parte de las mujeres que antes se dedicaban a las tareas de su hogar ahora afluyen al mercado laboral. En este caso las mujeres experimentar\u00e1n lo que se viene a denominar la doble jornada (el trabajo fuera del hogar y el trabajo dentro del hogar), cuesti\u00f3n que se plantear\u00e1 en el \u00e1mbito sindical y pol\u00edtico, y cuya respuesta ser\u00e1n las normas que regular\u00e1n la conciliaci\u00f3n de la vida laboral y familiar.<\/p>\n<p>El crecimiento de la demanda de fuerza femenina de trabajo por la acumulaci\u00f3n de capital (y sus administraciones p\u00fablicas) es la determinaci\u00f3n principal de la incorporaci\u00f3n de la mujer al mercado laboral que adopta la forma de lucha femenina de clases que se expresar\u00e1 en leyes feministas.<\/p>\n<p>Ahora bien, por qu\u00e9 el capital demanda la fuerza femenina de trabajo. Pues porque la fuerza masculina de trabajo no era suficiente para los requerimientos de la acumulaci\u00f3n de capital como ponen de manifiesto los datos. Esta exigencia cuantitativa se realiza a trav\u00e9s de las demandas individuales de la empresas en los distintos sectores. La preferencia del capital individual por la fuerza de trabajo femenina tiene relaci\u00f3n con los atributos (inteligencia emocional, afecto y cuidados, atenci\u00f3n al p\u00fablico, entre otros) que esta fuerza de trabajo tiene en relaci\u00f3n a los nuevos medios de producci\u00f3n, nuevas tareas, nuevas actividades, nuevos empleos, que se desprenden de la fase de acumulaci\u00f3n de capital, por un lado, y con la baratura y docilidad de una fuerza de trabajo joven y poco experimentada como la femenina, por el otro.<\/p>\n<p>Pero, si hemos visto la cara del proceso, su cruz es que la feminizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo implicar\u00e1 tambi\u00e9n la feminizaci\u00f3n del desempleo, de la temporalidad y de la parcialidad en la contrataci\u00f3n.<\/p>\n<p>El nuevo modelo de acumulaci\u00f3n de capital exige en Esapa\u00f1a, y en otros pa\u00edses capitalistas, durante este per\u00edodo, la incorporaci\u00f3n masiva de la mujer al mercado de trabajo. Ella es requerida en los procesos de trabajo de las empresas y de las administraciones, por eso la sociedad las prepara con un sistema educativo donde ha entrado unos a\u00f1os antes o las reclama sin una gran preparaci\u00f3n previa para puestos que no exijan elevada cualificaci\u00f3n. Ahora, una vez terminada la formaci\u00f3n o directamente desde el hogar, la mujer espa\u00f1ola, se dirige al mercado laboral a ofrecer su fuerza de trabajo. Y ya nada ser\u00e1 igual, se alterar\u00e1n las relaciones de sexos, las familiares, las laborales y, tambi\u00e9n, las pol\u00edticas. El ascenso femenino tendr\u00e1 su expresi\u00f3n ideol\u00f3gica en el feminismo, iniciando una silenciosa revoluci\u00f3n. El debate p\u00fablico se har\u00e1 eco de las demandas feministas contribuyendo a la expansi\u00f3n de los derechos de las mujeres.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>6.\u00a0 Compraventa y reconstituci\u00f3n de la fuerza femenina de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>La lucha de clases en torno a los derechos de las mujeres, la lucha feminista de clases, tiene al menos tres \u00e1mbitos de desenvolvimiento. Hemos visto dos: el jur\u00eddico-pol\u00edtico (leyes, lucha de clases) y el econ\u00f3mico (mercado laboral y acumulaci\u00f3n de capital). El tercero es el dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito dom\u00e9stico, lugar donde se reconstituye la fuerza de trabajo familiar, la obrera despliega una particular lucha de clases, la lucha dom\u00e9stica de clases. All\u00ed la obrera ha de recuperar la fuerza de trabajo gastada en el proceso capitalista de producci\u00f3n. Esta es una condici\u00f3n para volver a vender su fuerza de trabajo, mantener su empleo y obtener los ingresos familiares que permitan la reproducci\u00f3n familiar. Las relaciones familiares y las relaciones de poder dentro de la familia se ver\u00e1n perturbadas por el cambio en el papel de la mujer que empieza a vender su fuerza de trabajo. Por ello, primero la preservaci\u00f3n f\u00edsica de la mujer (violencia domestica) y luego la doble jornada y el reparto de tareas (conciliaci\u00f3n de la vida familiar y laboral) ser\u00e1n asuntos objeto de atenci\u00f3n por la sociedad. Adem\u00e1s, la mujer, en estos asuntos, cuenta con un aliado, su propio capitalista interesado en tener a diario una fuerza de trabajo en plenas facultades para ser adecudamente explotada. Junto a su capitalista tambi\u00e9n tiene el apoyo de toda la clase capitalista. Por ello el reparto de tareas domesticas y el trato entre los miembros de la familia dejan de ser una cuesti\u00f3n del \u00e1mbito privado y salta al debate p\u00fablico. As\u00ed, la violencia de genero y la conciliaci\u00f3n, junto a otros muchos temas que aparecen con un car\u00e1cter ciudadano, tienen como contenido econ\u00f3mico la compraventa de la fuerza femenina de trabajo. Este reordenamiento de las relaciones en el hogar entre obrero y obrera es otra de las determinaciones del rechazo masculino a la incorporaci\u00f3n femenina al mercado laboral, o sea de la reacci\u00f3n antifeminista.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>7.\u00a0 Recapitulaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hemos visto el recorrido concreto del avance feminista en Espa\u00f1a en el \u00faltimo medio siglo, a trav\u00e9s de la lucha de clases en los \u00e1mbitos pol\u00edtico y econ\u00f3mico. Ha sido un vistazo de orden descriptivo donde hemos apuntado determinaciones que pretenden poner racionalidad, objetividad y causalidad a los movimientos complejos en el mencionado avance. Ahora, realizaremos el camino inverso, partir de lo m\u00e1s simple para encumbrarnos a lo m\u00e1s complejo, pero en t\u00e9rminos te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Expondremos de manera desplegada la tesis fundamental que nos ha guiado, que la acci\u00f3n estatal en cuanto a producci\u00f3n legislativa es una forma de la lucha de clases cuyo contenido es la relaci\u00f3n social general, el capital. De otra forma, la lucha feminista de clases, y sus resultados, son la expresi\u00f3n en el \u00e1mbito de la mujer del movimiento del capital, la compraventa de la fuerza femenina de trabajo por su valor.<\/p>\n<p>El avance de los derechos de la fuerza de trabajo femenina, y en general de las mujeres, en Espa\u00f1a y en muchos pa\u00edses capitalistas, pone en evidencia que hay una necesidad del capital que subyace a dicho avance. La forma contradictoria en que se produce el desarrollo del feminismo nos indica que la citada necesidad tiene un car\u00e1cter contradictorio cuya forma de realizarse es la lucha de clases.<\/p>\n<p>Las mujeres que carecen de medios de producci\u00f3n tienen que vender su fuerza de trabajo a un capitalista a cambio de un salario. Esta relaci\u00f3n indirecta entre las personas a trav\u00e9s de las cosas determina a las personas como personificaciones de sus mercanc\u00edas (fuerza de trabajo y dinero- capital). As\u00ed la vendedora de fuerza de trabajo queda determinada como obrera mientras el poseedor de dinero queda determinado como capitalista.<\/p>\n<p>Ahora bien, entre ambas personificaciones se establece una relaci\u00f3n directa como forma, jur\u00eddica, de realizar el cambio de mercanc\u00edas. Porque las cosas no van solas al mercado, son portadas por sus poseedores. El contrato de trabajo es la forma jur\u00eddica de la compraventa de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n de compraventa tiene un car\u00e1cter antag\u00f3nico, uno quiere lo contrario que el otro. El capitalista quiere pagar poco y obtener a cambio mucha fuerza de trabajo. Por su lado, la obrera quiere ganar mucho y dar poca fuerza de trabajo. El antagonismo se prolonga hasta el uso de la fuerza de trabajo, una vez vendida, en el proceso de trabajo (relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n), donde la hambruna de plustrabajo del capitalista tender\u00e1 a exprimir a la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>A este nivel, el capitalista tiene mas fuerza y puede imponer la compraventa de la fuerza de trabajo por debajo del valor porque la competencia entre los obreros presiona a la baja los salarios.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n de competencia es un primer determinante del rechazo de una parte de los obreros hacia las obreras y viceversa, constituyendo la base econ\u00f3mica del antifeminismo. Por su parte, el capitalista, en cuanto demandante de fuerza de trabajo, tambi\u00e9n compite con el resto de capitalistas.<\/p>\n<p>Si la obrera quiere vender su fuerza de trabajo por su valor necesitar\u00e1 asociarse con otros obreros, convirtiendo as\u00ed su relaci\u00f3n de competencia en una relaci\u00f3n de solidaridad (sindicato) sobre la que descansa la relaci\u00f3n de clase. Al igual har\u00e1n los capitalistas. De esta forma, en estos polos se constituiran la clase obrera, por un lado, y la clase capitalista, por el otro. Ambos, obreras y obreros, luchan, como clase, por las mejora de las condiciones en que venden su fuerza de trabajo. Esta relaci\u00f3n de solidaridad explica que, a medida que se avanzan en los derechos laborales, se avance en los derechos laborales espec\u00edficos de las mujeres. En la medida que el peso de la fuerza laboral femenina aumenta sus intereses espec\u00edficos, en cuanto fuerza singular de trabajo, ser\u00e1n m\u00e1s tenidos en cuenta y pasar\u00e1n a ocupar mejores posiciones en las plataformas reivindicativas. Por eso, el grado de la incorporaci\u00f3n de la mujer al mercado laboral es la condici\u00f3n del avance laboral feminista.<\/p>\n<p>Aunque en el interior de cada clase la competencia se transforma en solidaridad, la relaci\u00f3n entre ambas clases, la lucha de clases, es antagonica. La lucha de clases, en su primera determinaci\u00f3n, es la relaci\u00f3n entre las clases en la compraventa de la fuerza de trabajo por su valor.<\/p>\n<p>La unidad de este movimiento, la compraventa de la fuerza de trabajo por su valor bajo la forma de la lucha de clases, es la relaci\u00f3n de capital. El capital tiene la potestad de poner en marcha el proceso de producci\u00f3n de valores de uso (bienes y servicios) pero con el objetivo de valorizarse, de crear m\u00e1s valor (plusvalor). Su movimiento puede esquematizarse como dinero que genera m\u00e1s dinero. Como el final (dinero) coincide con el principio (dinero), el movimiento se retroalimenta, torn\u00e1ndose infinito. Esto convierte al capital en un aut\u00f3mata con vida propia, en el sujeto concreto inmediato de la producci\u00f3n y, con ella, del proceso social de vida humana. Pero, como tal sujeto, el capital tiene una necesidad contradictoria como garant\u00eda de su desarrollo: la compraventa de la fuerza de trabajo a su valor. Esta necesidad del capital total de la sociedad requiere expresarse mediante un representante, que no es otro que el estado capitalista.<\/p>\n<p>Por otra parte, la lucha de clases, por su car\u00e1cter antag\u00f3nico, plantea una dificultad al desarrollo del capital (conflicto, huelga, cierres patronales), por ello surge al capital la necesidad de desarrollar dicha contradicci\u00f3n transformando la relaci\u00f3n antag\u00f3nica general en una relaci\u00f3n de solidaridad general, es la relaci\u00f3n de ciudadan\u00eda. Ahora las personas dejan de ser miembros de una clase social con intereses de clase, para ser ciudadanos del Estado, depositario del inter\u00e9s general.<\/p>\n<p>As\u00ed, el estado capitalista ser\u00e1 el representante pol\u00edtico del capital total de la sociedad, expresando las necesidades del capital por encima de los intereses de clase, unas veces a favor de unos y otras a favor de los otros<sup>5<\/sup>. Pero siempre velando por el desarrollo fluido de la acumulaci\u00f3n del capital total de la sociedad.<\/p>\n<p>Los conflictos de clase habr\u00e1n de subordinarse al inter\u00e9s general; las contradicciones de clase aparecen como conflictos entre ciudadanos; la condici\u00f3n de ciudadan\u00eda subsume al atributo de clase; y con ello, los derechos ciudadanos envuelven y ocultan a los atributos clasistas.<\/p>\n<p>En el aspecto que nos ata\u00f1e el Estado, en el per\u00edodo que nos concita<sup>6<\/sup>, ser\u00e1 el encargado de elaborar y vigilar el cumplimiento de las leyes feministas. Leyes que aparecen bajo la forma de derechos ciudadanos, pero cuyo contenido son los derechos laborales de la fuerza femenina de trabajo. Estos derechos laborales tienen su origen en el resultado de la lucha feminista de clases, expresando el antagonismo de clases, pero cuyo hilo conductor es la compraventa de la fuerza femenina de trabajo por su valor como condici\u00f3n de sostenibilidad del capital total de la sociedad, que es la relaci\u00f3n social general en el modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1 El concepto de libertad que se maneja aqu\u00ed va algo m\u00e1s all\u00e1 que el inmediato \u00abhacer lo que quiera\u00bb y est\u00e1 m\u00e1s relacionado con \u00abhacer sabiendo lo que puedo hacer\u00bb que emana de Federico Engels.<br \/>\n2 Ello a pesar de haber sido aprobada en el Consejo de Ministro con los informes correspondientes y haber sido aprobada en el Congreso y luego en el Senado, con los informes correspondientes.<br \/>\n3 El mismo que en 2022 vio como 15 de las jugadoras de la selecci\u00f3n renunciaban a la convocatoria mostrando su disconformidad con el seleccionador, cuesti\u00f3n que no hab\u00eda sido atendida por la Federaci\u00f3n ni su presidente.<br \/>\n4 Me refiero con \u00abacumulaci\u00f3n de capital\u00bb al conjunto de la acumulaci\u00f3n de capital privado y de capital publico (correspondiente a las administraciones publicas).<br \/>\n5 Unas veces desregulando la jornada laboral y otras veces limit\u00e1ndola; unas veces elevando el salario m\u00ednimo y otras congel\u00e1ndolo, o disminuy\u00e9ndolo si hiciese falta.<br \/>\n6 No sabemos, si cambiando las condiciones, la necesidad del capital pasa por otra situaci\u00f3n para la mujer (o para el hombre), el estado capitalista cambiar\u00e1 su acci\u00f3n para atender la nueva necesidad.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\"><strong>Bibliograf\u00eda y webgraf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Blog de Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica. <a href=\"https:\/\/criticonomia.blogspot.com\/\">https:\/\/criticonomia.blogspot.com\/<\/a> Grupo Espa\u00f1a. Historia del feminismo en Espa\u00f1a. <a href=\"http:\/\/www.nawey.net\/\">http:\/\/www.nawey.net<\/a><\/p>\n<p>I\u00f1igo Carrera, Juan. Profesor universitario y miembro del Centro para la Investigacion como Critica Practica CICP, Centro para el Estudio. <a href=\"https:\/\/cicpint.org\/es\/category\/jic\/\">https:\/\/cicpint.org\/es\/category\/jic\/<\/a><\/p>\n<p>Marx, Karl. El capital. <a href=\"http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/index.htm\">https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/index.htm<\/a><\/p>\n<p>Mu\u00f1oz Ruiz, Maika. El feminismo en las pol\u00edticas de las centrales sindicales en Espa\u00f1a. 2023. <a href=\"http:\/\/www.inmujeres.gob.es\/\">www.inmujeres.gob.es<\/a><\/p>\n<p>Ruiz Galacho, Encarna; Berraquero Texeira, Encarna. Mujeres en CCOO: M\u00e1laga, 1970-1975. 2004<\/p>\n<p>Vald\u00e9s (2024).De la lucha que naci\u00f3 entre flores a la resistencia en redes: una d\u00e9cada del despertar social al feminismo. Isabel Vald\u00e9s. El Pa\u00eds, 03\/03\/2024. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2024-03-03\/\">https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2024-03-03\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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