{"id":15726,"date":"2024-06-20T05:00:29","date_gmt":"2024-06-20T04:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15726"},"modified":"2024-06-19T23:53:31","modified_gmt":"2024-06-19T22:53:31","slug":"la-revolucion-fallida-de-karl-polanyi-el-orden-mundial-liberal-se-derrumba-una-vez-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15726","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n fallida de Karl Polanyi. El orden mundial liberal se derrumba una vez m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p>Pocos pensadores del siglo XX han tenido una influencia tan duradera y profunda como Karl Polanyi. \u00abAlgunos libros se niegan a desaparecer: son sacados del agua pero emergen de nuevo y se mantienen a flote\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Charles Kindleberger, historiador de la econom\u00eda, sobre su obra maestra <em data-dl-uid=\"72\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La gran transformaci\u00f3n<\/em>. Esto sigue siendo m\u00e1s cierto que nunca, 60 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Polanyi y 80 a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n del libro. Mientras las sociedades siguen luchando contra los l\u00edmites del capitalismo, el libro sigue siendo posiblemente la cr\u00edtica m\u00e1s aguda del liberalismo de mercado jam\u00e1s escrita.<\/p>\n<p>Nacido en Austria en 1886, Polanyi creci\u00f3 en Budapest en el seno de una pr\u00f3spera familia burguesa de habla alemana. Aunque \u00e9sta era nominalmente jud\u00eda, Polanyi se convirti\u00f3 pronto al cristianismo o, m\u00e1s exactamente, al socialismo cristiano. Tras el final de la Primera Guerra Mundial, se traslad\u00f3 a la Viena \u00abroja\u00bb, donde se convirti\u00f3 en editor de la prestigiosa revista econ\u00f3mica <em>Der \u00d6sterreichische Volkswirt (El<\/em>economista austriaco), y en uno de los primeros cr\u00edticos de la escuela neoliberal, o \u00abaustriaca\u00bb, de econom\u00eda, representada por Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, entre otros. Tras la conquista nazi de Alemania en 1933, las opiniones de Polanyi fueron condenadas al ostracismo social y se traslad\u00f3 a Inglaterra, y luego a Estados Unidos en 1940. Escribi\u00f3 <em>La gran transformaci\u00f3n<\/em> mientras ense\u00f1aba en el Bennington College de Vermont.<\/p>\n<p>Polanyi se propuso explicar las enormes transformaciones econ\u00f3micas y sociales de las que hab\u00eda sido testigo a lo largo de su vida: el final del siglo de \u00abpaz relativa\u00bb en Europa, de 1815 a 1914, y la posterior ca\u00edda en la agitaci\u00f3n econ\u00f3mica, el fascismo y la guerra, a\u00fan en curso en el momento de la publicaci\u00f3n del libro. El autor atribuye estos trastornos a una causa general: el auge del liberalismo de mercado a principios del siglo XIX, la creencia de que la sociedad pod\u00eda y deb\u00eda organizarse a trav\u00e9s de mercados autorregulados. Para \u00e9l, esto representaba nada menos que una ruptura ontol\u00f3gica con gran parte de la historia de la humanidad. Antes del siglo XIX, insist\u00eda, la econom\u00eda humana siempre hab\u00eda estado \u00abintegrada\u00bb en la sociedad: estaba subordinada a la pol\u00edtica, las costumbres, la religi\u00f3n y las relaciones sociales locales. La tierra y el trabajo, en particular, no se trataban como mercanc\u00edas, sino como partes de un todo articulado: de la vida misma.<\/p>\n<p>Postulando la supuesta naturaleza \u00abautorregulada\u00bb de los mercados, el liberalismo econ\u00f3mico anul\u00f3 esta l\u00f3gica. No s\u00f3lo separ\u00f3 artificialmente \u00abla sociedad\u00bb y \u00abla econom\u00eda\u00bb en dos esferas distintas, sino que tambi\u00e9n exigi\u00f3 la subordinaci\u00f3n de la sociedad, de la vida misma, a la l\u00f3gica del mercado autorregulado. Para Polanyi, esto \u00absignifica nada menos que el funcionamiento de la sociedad adem\u00e1s del mercado. En lugar de incorporar la econom\u00eda a las relaciones sociales, las relaciones sociales se integran en el sistema econ\u00f3mico\u00bb.<\/p>\n<p>La primera objeci\u00f3n de Polanyi era moral y estaba inextricablemente ligada a sus convicciones cristianas: es sencillamente err\u00f3neo tratar los elementos org\u00e1nicos de la vida -los seres humanos, la tierra, la naturaleza- como mercanc\u00edas, bienes producidos para la venta. Tal concepto viola el orden \u00absagrado\u00bb que ha regido las sociedades durante la mayor parte de la historia de la humanidad. \u00abIncluir [el trabajo y la tierra] en el mecanismo del mercado es subordinar la sustancia misma de la sociedad a las leyes del mercado\u00bb, argumentaba Polanyi. Y en este sentido, era lo que podr\u00edamos llamar un \u00absocialista conservador\u00bb: se opon\u00eda al liberalismo de mercado no s\u00f3lo por motivos distributivos, sino tambi\u00e9n porque \u00abatacaba el tejido de la sociedad\u00bb, rompiendo los lazos sociales y comunitarios y generando formas atomizadas y alienadas de individuos.<\/p>\n<p>Esto se relaciona con el segundo nivel del argumento de Polanyi, que era m\u00e1s pr\u00e1ctico: los liberales de mercado podr\u00edan haber <em>querido<\/em> separar la econom\u00eda de la sociedad y crear un mercado completamente autorregulado, e hicieron todo lo que pudieron para lograrlo, pero su proyecto siempre estuvo condenado al fracaso. Sencillamente, no pod\u00eda existir. Como escribe en el comienzo del libro: \u00abNuestra tesis es que la idea de un mercado autorregulado implica una burda utop\u00eda. Una instituci\u00f3n as\u00ed no podr\u00eda existir durante mucho tiempo sin aniquilar la sustancia humana y natural de la sociedad; destruir\u00eda f\u00edsicamente al hombre y convertir\u00eda su entorno en un desierto\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Polanyi, los seres humanos siempre reaccionar\u00e1n contra las devastadoras consecuencias sociales de los mercados desenfrenados y luchar\u00e1n por volver a subordinar la econom\u00eda, hasta cierto punto, a sus necesidades materiales, sociales e incluso \u00abespirituales\u00bb. Este es el origen de su argumento del \u00abdoble movimiento\u00bb: puesto que los intentos de separar la econom\u00eda de la sociedad inevitablemente provocan resistencia, las sociedades de mercado est\u00e1n constantemente conformadas por dos movimientos opuestos. Por un lado, el movimiento de expansi\u00f3n constante del mercado y, por otro, el movimiento opuesto que se resiste a esta expansi\u00f3n, sobre todo en lo que respecta a las mercanc\u00edas \u00abficticias\u00bb, principalmente el trabajo y la tierra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los intentos de separar la econom\u00eda de la sociedad invitan inevitablemente a la resistencia.<\/p>\n<p>Esto nos lleva al tercer nivel de la cr\u00edtica de Polanyi, que desmonta la visi\u00f3n liberal ortodoxa del surgimiento del capitalismo. Precisamente porque no hay nada natural en la econom\u00eda de mercado, que de hecho representa un intento de alterar el orden natural de las sociedades, nunca pudo surgir espont\u00e1neamente, ni autorregularse. Al contrario, el Estado era necesario para imponer cambios en la estructura social y en el pensamiento humano que permitieran una econom\u00eda capitalista competitiva. La proclamada separaci\u00f3n entre Estado y mercado es una ilusi\u00f3n, afirmaba Polanyi. Los mercados y el comercio de mercanc\u00edas forman parte de todas las sociedades humanas, pero para crear una \u00absociedad de mercado\u00bb, estas mercanc\u00edas deben estar sujetas a un sistema m\u00e1s amplio y coherente de relaciones de mercado. Esto es algo que s\u00f3lo puede lograrse mediante la coerci\u00f3n y la regulaci\u00f3n estatales.<\/p>\n<p>\u00abNo hab\u00eda nada natural en el <em>laissez-faire<\/em>; los mercados libres nunca podr\u00edan haber surgido simplemente dejando que las cosas siguieran su curso\u00bb, escribi\u00f3. \u00ab<em>El laissez-faire<\/em> fue planificado&#8230; [fue] impuesto por el Estado\u00bb. Polanyi no s\u00f3lo se refer\u00eda al \u00abenorme aumento del intervencionismo continuo, organizado y controlado centralmente\u00bb necesario para imponer la l\u00f3gica del mercado, sino tambi\u00e9n a la necesidad de la represi\u00f3n estatal para contrarrestar la inevitable reacci\u00f3n -el contramovimiento- de quienes soportan los costes sociales y econ\u00f3micos de la perturbaci\u00f3n: familias, trabajadores, agricultores y peque\u00f1as empresas expuestos a las fuerzas perturbadoras y destructivas del mercado.<\/p>\n<p>En otras palabras, el apoyo de las estructuras estatales -para proteger la propiedad privada, controlar las relaciones mutuas de los distintos miembros de la clase dominante, prestar servicios esenciales para la reproducci\u00f3n del sistema- era el requisito pol\u00edtico previo para el desarrollo del capitalismo. Sin embargo, parad\u00f3jicamente, la necesidad del liberalismo de mercado para el funcionamiento del Estado es tambi\u00e9n la principal raz\u00f3n de su perdurable atractivo intelectual. Precisamente porque no puede haber mercados puramente autorregulados, sus defensores, como los libertarios contempor\u00e1neos, siempre pueden argumentar que los fracasos del capitalismo se deben a la falta de mercados verdaderamente \u00ablibres\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso los enemigos ideol\u00f3gicos de Polanyi, los neoliberales como Hayek y Mises, eran perfectamente conscientes de que el mercado autorregulado es un mito. Como <a href=\"https:\/\/www.hup.harvard.edu\/books\/9780674244849\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">escribi\u00f3<\/a> Quinn Slobodian, su objetivo no era \u00abliberar los mercados sino protegerlos, vacunar al capitalismo contra la amenaza de la democracia\u00bb, utilizando al Estado para separar artificialmente lo \u00abecon\u00f3mico\u00bb de lo \u00abpol\u00edtico\u00bb. En este sentido, el liberalismo de mercado puede considerarse un proyecto tanto pol\u00edtico como econ\u00f3mico: una respuesta a la entrada de las masas en la arena pol\u00edtica desde finales del siglo XIX, como resultado de la extensi\u00f3n del sufragio universal, un desarrollo al que la mayor\u00eda de los liberales militantes de la \u00e9poca se opusieron con vehemencia.<\/p>\n<p>Este proyecto se persigui\u00f3 no s\u00f3lo a escala nacional sino tambi\u00e9n internacional mediante la creaci\u00f3n del patr\u00f3n oro, que fue un intento de extender la l\u00f3gica del mercado supuestamente autorregulado (pero en realidad impuesto) a las relaciones econ\u00f3micas entre pa\u00edses. Fue un temprano intento globalista de marginar el papel de los Estados-naci\u00f3n -y de sus ciudadanos- en la gesti\u00f3n de los asuntos econ\u00f3micos. El patr\u00f3n oro subordinaba de hecho las pol\u00edticas econ\u00f3micas nacionales a las reglas inflexibles de la econom\u00eda mundial. Pero tambi\u00e9n proteg\u00eda el \u00e1mbito econ\u00f3mico de las presiones democr\u00e1ticas que se iban acumulando a medida que el sufragio se extend\u00eda por Occidente, al tiempo que ofrec\u00eda una herramienta muy eficaz para regular el trabajo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el patr\u00f3n oro impuso unos costes tan elevados a las sociedades, en forma de pol\u00edticas deflacionistas destructivas, que las tensiones creadas por el sistema acabaron por implosionar. Primero asistimos al colapso del orden internacional en 1914, y de nuevo tras la Gran Depresi\u00f3n. Esta \u00faltima desencaden\u00f3 el mayor contramovimiento antiliberal que el mundo hab\u00eda visto jam\u00e1s, ya que las naciones buscaron diferentes formas de protegerse de los efectos destructivos de la econom\u00eda global \u00abautorregulada\u00bb, abrazando incluso el fascismo. En este sentido, seg\u00fan Polanyi, la Segunda Guerra Mundial fue una consecuencia directa del intento de organizar la econom\u00eda mundial sobre la base del liberalismo de mercado.<\/p>\n<p>La guerra segu\u00eda su curso cuando se public\u00f3 el libro. Sin embargo, Polanyi segu\u00eda siendo optimista. Cre\u00eda que las violentas transformaciones que hab\u00edan sacudido el mundo en el siglo anterior hab\u00edan sentado las bases para la \u00abgran transformaci\u00f3n\u00bb definitiva: la subordinaci\u00f3n de las econom\u00edas nacionales y la econom\u00eda mundial a la pol\u00edtica democr\u00e1tica. Polanyi denomin\u00f3 a este sistema \u00absocialismo\u00bb, pero su interpretaci\u00f3n del t\u00e9rmino difer\u00eda significativamente del marxismo tradicional. El socialismo de Polanyi no era s\u00f3lo la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa, sino \u00abla continuaci\u00f3n de ese esfuerzo por hacer de la sociedad una relaci\u00f3n t\u00edpicamente humana entre las personas que en Europa Occidental siempre se ha asociado a las tradiciones cristianas\u00bb. En este sentido, tambi\u00e9n hizo hincapi\u00e9 en el <em>\u00ab<\/em> car\u00e1cter <em data-dl-uid=\"96\" data-dl-translated=\"true\">territorial<\/em> de la soberan\u00eda\u00bb, el Estado-naci\u00f3n como condici\u00f3n previa para el ejercicio de la pol\u00edtica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Polanyi, un mayor papel del gobierno no tiene por qu\u00e9 adoptar una forma opresiva. Al contrario, sosten\u00eda que liberar a los seres humanos de la l\u00f3gica tir\u00e1nica del mercado era una condici\u00f3n previa para \u00ablograr la libertad no s\u00f3lo para unos pocos, sino para todos\u00bb, libertad para que la gente empezara a <em>vivir<\/em> en lugar de limitarse a sobrevivir. Los reg\u00edmenes socialdem\u00f3cratas y capitalistas de bienestar implantados tras la Segunda Guerra Mundial, aunque distaban mucho de ser perfectos, representaron un primer paso en esa direcci\u00f3n. Desmercantilizaron parcialmente el trabajo y la vida social y crearon un sistema internacional que facilitaba altos niveles de comercio internacional al tiempo que proteg\u00eda a las sociedades de las presiones de la econom\u00eda global. En t\u00e9rminos polanyianos, la econom\u00eda fue, hasta cierto punto, \u00abreintegrada\u00bb en la sociedad.<\/p>\n<p>Pero esto acab\u00f3 generando otro contramovimiento, esta vez de la clase capitalista. Desde la d\u00e9cada de 1980, la doctrina del liberalismo de mercado ha resucitado en forma de neoliberalismo, hiperglobalizaci\u00f3n y un renovado ataque a las instituciones de la democracia nacional, todo ello con el apoyo activo del Estado. Mientras tanto, en Europa, se cre\u00f3 una versi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s extrema del patr\u00f3n oro: el euro. Una vez m\u00e1s, las econom\u00edas nacionales se vieron forzadas a entrar en una camisa de fuerza. Al igual que en anteriores iteraciones del liberalismo de mercado, este viejo-nuevo orden empobreci\u00f3 a los trabajadores y devast\u00f3 nuestra capacidad industrial, los servicios p\u00fablicos, las infraestructuras vitales y las comunidades locales. Polanyi habr\u00eda argumentado que era inevitable una reacci\u00f3n violenta, y de hecho se ha producido desde finales de la d\u00e9cada de 2010, aunque ni siquiera los levantamientos populistas de la \u00faltima d\u00e9cada han logrado sustituir el sistema por un nuevo orden.<\/p>\n<p>El resultado es que, al igual que hace un siglo, las contradicciones inherentes al \u00aborden liberal internacional\u00bb est\u00e1n conduciendo de nuevo al colapso del sistema y a una dram\u00e1tica escalada de las tensiones internacionales. Si Polanyi viviera hoy, probablemente no ser\u00eda tan optimista como cuando public\u00f3 su libro. No cabe duda de que nos encontramos en medio de otra \u00abgran transformaci\u00f3n\u00bb, pero el futuro que anuncia no podr\u00eda estar m\u00e1s lejos del orden internacional democr\u00e1tico y cooperativo que imagin\u00f3.<\/p>\n<div class=\"authorfootnote\" data-dl-uid=\"101\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\n<p>Autor: <strong>Thomas Fazi<\/strong> es columnista y traductor <em>de UnHerd<\/em>. Su \u00faltimo libro es <a href=\"https:\/\/www.hurstpublishers.com\/book\/the-covid-consensus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-dl-uid=\"104\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">The Covid Consensus<\/a>, coescrito con Toby Green.<\/p>\n<div data-dl-uid=\"101\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\n<p>Fuente: Acro-polis, 2-5-2024 (<a href=\"https:\/\/www.acro-polis.it\/2024\/05\/02\/la-rivoluzione-fallita-di-karl-polanyi-lordine-mondiale-liberale-sta-crollando-ancora-una-volta\/\">https:\/\/www.acro-polis.it\/2024\/05\/02\/la-rivoluzione-fallita-di-karl-polanyi-lordine-mondiale-liberale-sta-crollando-ancora-una-volta\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pocos pensadores del siglo XX han tenido una influencia tan duradera y profunda como Karl Polanyi. \u00abAlgunos libros se niegan<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,1548],"tags":[1767],"class_list":["post-15726","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-politica","tag-karl-polanyi"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15726\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}