{"id":1574,"date":"2011-05-28T00:00:00","date_gmt":"2011-05-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1574"},"modified":"2020-02-21T13:06:53","modified_gmt":"2020-02-21T12:06:53","slug":"la-qasba-en-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1574","title":{"rendered":"La Qasba en Madrid"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0.5cm; font-weight: normal;\" align=\"RIGHT\">(A Alma Allende)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para los que hemos seguido de cerca las dos ocupaciones de la Qasba de T\u00fanez, es muy dif\u00edcil no sucumbir al emocionado v\u00e9rtigo de un <i>d\u00e9j\u00e0 vu<\/i> ante las im\u00e1genes de los j\u00f3venes que desde el lunes pasado dignifican la Puerta del Sol con su presencia: las lonas y los cartones, los papelitos con consignas pegados en los muros, las asambleas permanentes, las comisiones de abastecimiento, limpieza y comunicaci\u00f3n, la obstinaci\u00f3n frente a esa lluvia torrencial que tantas veces se ha utilizado para justificar la abstenci\u00f3n electoral. No nos enga\u00f1emos: las protestas en Espa\u00f1a se inscriben sin duda en la misma falla tect\u00f3nica global y prolongan y readaptan el mismo modelo organizativo inventado en T\u00fanez y en Egipto (y en Bahrein, Siria, Yemen, etc.). El capitalismo ha fracasado en todo, salvo en globalizar las respuestas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u201cMiles de j\u00f3venes espa\u00f1oles protestan contra las dificultades econ\u00f3micas\u201d, titula el diario franc\u00e9s Le Monde. Es verdad. Tambi\u00e9n en T\u00fanez el paro, la pobreza y la inflaci\u00f3n tuvieron mucho que ver en el estallido de las revueltas. Pero lo impresionante no es esto. Lo impresionante es que en ambos casos los manifestantes hayan reclamado y reclamen \u201cdemocracia\u201d. En el caso de T\u00fanez y del mundo \u00e1rabe todos esperaban que sus ciudadanos invocasen la <i>sharia<\/i> -una variante religiosa de la Ley- frente a la arbitrariedad y la corrupci\u00f3n; en Espa\u00f1a todos los an\u00e1lisis apuntaban a una penetraci\u00f3n rampante del discurso neofascista como respuesta a la inseguridad econ\u00f3mica y social y al desprestigio de la pol\u00edtica: la derecha conservadora parec\u00eda, a uno y otro lado del Mediterr\u00e1neo, la \u00fanica fuerza capaz de canalizar, deform\u00e1ndolo, el malestar general. Pero hete aqu\u00ed que lo que los j\u00f3venes piden por igual, aqu\u00ed y all\u00ed, en T\u00fanez y en Madrid, en El Cairo y en Barcelona, es \u201cdemocracia\u201d. \u00a1Democracia de verdad! Que la pidan los \u00e1rabes parece razonable, pues viv\u00edan y viven todav\u00eda sometidos a dictaduras feroces. Pero que la pidan los espa\u00f1oles es m\u00e1s extra\u00f1o. \u00bfAcaso Espa\u00f1a no es ya una democracia?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No, no lo es. En T\u00fanez, un pasito por detr\u00e1s, a\u00fan se conf\u00eda en que sea suficiente con tener constituci\u00f3n, elecciones, parlamento y libertad de prensa para que haya democracia. En Espa\u00f1a, calzada de pronto con botas de siete leguas, se ha comprendido en un rel\u00e1mpago que las instituciones no bastan si quien gobierna las vidas de los ciudadanos es el mercado y no el parlamento. Estos j\u00f3venes sin casa, sin trabajo, sin partido, han asociado con intuici\u00f3n certera las \u201cdificultades econ\u00f3micas\u201d al gobierno dictatorial, no de una persona concreta, no, sino de una estructura econ\u00f3mica que desactiva ininterrumpidamente todos los mecanismos pol\u00edticos -de la judicatura a los medios de comunicaci\u00f3n- que deber\u00edan garantizar el juego democr\u00e1tico. Estos j\u00f3venes sin futuro han sabido desnudar de un golpe la falacia subcut\u00e1nea que durante d\u00e9cadas ha sostenido la legitimidad del sistema: la identidad entre democracia y capitalismo. En T\u00fanez y en Egipto el capitalismo daba palos; en Espa\u00f1a unas pocas golosinas. Ning\u00fan r\u00e9gimen econ\u00f3mico ha exaltado tanto la juventud como valor mercantil y ninguno la ha despreciado tanto como fuerza real de cambio: mientras la publicidad ofrec\u00eda una y otra vez la imagen inmutable de un deseo siempre reverdecido, eternamente joven, los j\u00f3venes espa\u00f1oles sufr\u00edan el paro, el trabajo precario, la descalificaci\u00f3n profesional, la exclusi\u00f3n material de la vida adulta y, a poco que se sustrajesen a las normas socialmente aceptadas del consumo peque\u00f1oburgu\u00e9s, la persecuci\u00f3n policial. En el mundo \u00e1rabe, para que no reclamasen una existencia digna, a los j\u00f3venes se les golpeaba y met\u00eda en prisi\u00f3n; en Europa, para que no reclamen una existencia digna, se les ofrece comida basura, televisi\u00f3n basura, el tiempo basura de los supermercados y las movidas. En T\u00fanez, los j\u00f3venes que no pod\u00edan acceder a una vida adulta, eran retenidos en sus cuerpos a porrazos; en Espa\u00f1a, los j\u00f3venes que no pueden comprar su propia casa ni vender sus competencias laborales, a\u00fan pueden adquirir tecnolog\u00eda barata, ropa barata, pizzas baratas. Retenida lejos de los centros de decisi\u00f3n, despreciada o sobreexplotada en el mercado laboral, moldeada por h\u00e1bitos homog\u00e9neos de consumo, la juventud ha acabado por convertirse (en Europa y en el mundo \u00e1rabe) en una \u201cclase social\u201d que, por sus propias caracter\u00edsticas materiales, no reconoce l\u00edmites de edad. Pero nos hab\u00edamos equivocado: si la represi\u00f3n no funciona, tampoco sirve lo que Pasolini llamaba en los a\u00f1os 70 el \u201chedonismo de masas\u201d. Golpes o golosinas, los j\u00f3venes no aceptan que los traten como a ni\u00f1os; no se dejan amedrentar (\u201csin miedo\u201d, gritan aqu\u00ed y all\u00ed) ni comprar (\u201cno somos mercanc\u00edas\u201d). La puerta del Sol en Madrid demuestra tambi\u00e9n el gran fracaso \u201ccultural\u201d del capitalismo, que ha querido mantener a las poblaciones europeas en una permanente minor\u00eda de edad alimentando s\u00f3lo el hambre: de chucher\u00edas, de im\u00e1genes, de intensidades puras. Asustados o corrompidos, a los ni\u00f1os se les pod\u00eda dejar votar sin peligro de que su voto mantuviese ninguna relaci\u00f3n real con la democracia. Por eso, en T\u00fanez y en Madrid, los j\u00f3venes piden precisamente democracia; y por eso, en T\u00fanez y en Madrid, han comprendido certeramente que la democracia est\u00e1 org\u00e1nicamente ligada a esa cosa misteriosa que Kant situaba tajantemente fuera de los mercados: la dignidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Es impresionante -impresionante, s\u00ed- o\u00edr gritar a estos j\u00f3venes apartidistas, sin mucha formaci\u00f3n ideol\u00f3gica o directamente \u00abideolof\u00f3bicos\u00bb, la palabra \u201crevoluci\u00f3n\u201d, como en la Qasba de T\u00fanez. Son pac\u00edficos, disciplinados, ordenados, solidarios, pero lo quieren cambiar Todo. Quieren cambiar el <i>r\u00e9gimen, <\/i>como en T\u00fanez: monopolio bipartidista de las instituciones, corrupci\u00f3n, degradaci\u00f3n del sector p\u00fablico, manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, impunidad de los responsables de la crisis. Como en la Qasba de T\u00fanez, todos los partidos institucionales, tambi\u00e9n los de izquierdas, se han visto cogidos a contrapi\u00e9 o empujados fuera de juego. Los j\u00f3venes de Sol (y de las otras ciudades espa\u00f1oles) no representan a ninguna fuerza pol\u00edtica ni se sienten representados por ninguna fuerza pol\u00edtica. Pero el error -claramente instrumentalizado por los que se sienten amenazados por el estallido- es pensar que nos encontramos ante un rechazo, y no ante una reivindicaci\u00f3n, de la pol\u00edtica. A la luz de experiencias hist\u00f3ricas precedentes podr\u00edamos concluir que el desprestigio de las instituciones y de la clase dirigente franquea el paso a las soluciones populistas o demag\u00f3gicas y a la irrupci\u00f3n de un \u201cl\u00edder fuerte\u201d cuya voluntad desate m\u00e1gicamente todos los nudos y resuelva milagrosamente todos los problemas. Es el fascismo cl\u00e1sico. Pero el fascismo cl\u00e1sico, cuya sombra se hinchaba ya en el horizonte, es m\u00e1s bien lo que estos j\u00f3venes han venido a impedir y denunciar. El populismo y la demagogia nos est\u00e1n gobernando ya; los \u201cl\u00edderes fuertes\u201d son los que dominan los partidos y tratan de imponer sus adhesiones fiduciarias, puramente emocionales, a los ni\u00f1os eternos en los que han querido convertirnos. Estamos en plena campa\u00f1a electoral y los espa\u00f1oles se pasean entre reclamos publicitarios de los candidatos. \u00bfHay alguna duda? \u201c\u00bfPor qu\u00e9 dice usted que en Jap\u00f3n no hay democracia\u201d?, le preguntaban al novelista Kenzaburo O\u00e9. \u201cPor la sonrisa del primer ministro\u201d. Los timadores, los violadores, los paid\u00f3filos, los caudillos sonr\u00eden precisamente as\u00ed. Nos han robado hasta la pureza de las sonrisas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Qasba de T\u00fanez, como la puerta del Sol, se rebelaba justamente, en nombre de la democracia, contra toda clase de liderazgo caudillista. Hab\u00eda all\u00ed, como hay aqu\u00ed, una afirmaci\u00f3n ingenua de democracia pura, cl\u00e1sica, casi griega. El historiador Claudio Eliano cuenta la an\u00e9cdota de un candidato ateniense que descubri\u00f3 a un campesino escribiendo su nombre en las listas de los que deb\u00edan ser condenados al ostracismo. \u201cPero si no me conoces\u201d, se quej\u00f3 el oligarca. \u201cPrecisamente por eso\u201d, respondi\u00f3 el campesino, \u201cpara que no llegues a ser conocido\u201d. En la Qasba de T\u00fanez era muy poderosa esta susceptibilidad frente a todo lo conocido; nadie que hubiera salido en televisi\u00f3n, nadie a quien los manifestantes <i>reconociesen, <\/i>era bienvenido en la plaza. Eran los desconocidos los que estaban autorizados para hablar y hacer propuestas; eran los desconocidos los que ten\u00edan la <i>autoridad<\/i> que el mercado -y su gemelo pol\u00edtico, el electoralismo- acumula, al contrario, en las caras famosas. Pero resulta que <i>los desconocidos<\/i> <i>somos nosotros<\/i>; los desconocidos son los \u201ccualquiera\u201d a los que esos candidatos sonrientes piden el voto para excluirlos luego de los centros de decisi\u00f3n. En la Qasba de T\u00fanez, como en la Puerta del Sol de Madrid, hay una tentativa de democratizar la vida p\u00fablica devolviendo la soberan\u00eda a los <i>desconocidos<\/i>. Nadie puede negar los riesgos ni los l\u00edmites de esta apuesta, pero nadie puede tampoco negar sin fraude que esta \u201crevoluci\u00f3n contra los conocidos\u201d constituye precisamente una denuncia del populismo mercantil y la demagogia electoralista, los dos rasgos centrales de las instituciones pol\u00edticas del capitalismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los j\u00f3venes de la Qasba de Madrid, de las Qasbas de toda Espa\u00f1a, quieren democracia real, pues saben que de ella depende su futuro y el de toda la humanidad; a\u00fan no saben que esa democracia, como nos recuerda Carlos Fern\u00e1ndez Liria, es lo que otros hemos llamado siempre comunismo. Tendr\u00e1n que descubrirlo a su modo. Nosotros, los m\u00e1s viejos, lo que venimos descubriendo desde hace cinco meses, en el mundo \u00e1rabe y ahora en Europa, es que \u201clos nuestros\u201d -as\u00ed los llama Julio Anguita- no son como nosotros. En <i>Deseo de ser punk<\/i>, la extraordinaria novela de Bel\u00e9n Gopegui, la adolescente Martina, ejemplar vivo de esta nueva clase social construida en las aristas de los mercados, le reprocha a su padre: \u201cno has sido un buen ejemplo\u201d. No hemos dado, no, un buen ejemplo a los j\u00f3venes y, a pesar de eso, cuando desde la izquierda los despreci\u00e1bamos s\u00f3lo un poco menos de lo que los desprecia Bot\u00edn o la Warner, cuando cre\u00edamos definitivamente formateadas todas las subjetividades en un horizonte blindado, son ellos los que se han levantado contra el \u201chartazgo de golosinas\u201d para reclamar una \u201crevoluci\u00f3n\u201d democr\u00e1tica. Martina est\u00e1 en la Puerta del Sol y puede que tambi\u00e9n fracase, como fracas\u00f3 su padre. Pero que ning\u00fan cincuent\u00f3n de derechas (ni de izquierdas) venga a decirle que ha tenido la vida f\u00e1cil; que ning\u00fan cincuent\u00f3n de derechas (ni de izquierdas) venga a decirle que sin lucha no se consigue nada en este mundo. La segunda d\u00e9cada del siglo XXI anuncia un futuro terrible, incierto, quiz\u00e1s apocal\u00edptico, pero nos ha deparado ya algunas sorpresas que deber\u00edan rejuvenecernos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una es que, si todo va tan mal como decimos, es seguro que habr\u00e1 resistencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Otra es que lo que verdaderamente une es el poder y que la Puerta del Sol, pase lo que pase, tiene ya poder.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y otra es que todos los an\u00e1lisis, por agudos y meticulosos que sean, dejan fuera un residuo que acabar\u00e1 desminti\u00e9ndolos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No habr\u00e1 una revoluci\u00f3n en Espa\u00f1a, al menos de momento. Pero una sorpresa, un milagro, una tormenta, una conciencia en las tinieblas, un gesto de dignidad en la apat\u00eda, un acto de coraje en la anuencia, una afirmaci\u00f3n antipublicitaria de juventud, un grito colectivo de democracia en Europa, \u00bfno es ya un poco una revoluci\u00f3n? Todo ha empezado muchas veces en los \u00faltimos 2.000 a\u00f1os. Y cuando ya s\u00f3lo esper\u00e1bamos finales, he aqu\u00ed que en muchos sitios, los m\u00e1s inesperados, hay gente nueva empe\u00f1ada en comenzar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(A Alma Allende) Para los que hemos seguido de cerca las dos ocupaciones de la Qasba de T\u00fanez, es muy<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-1574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia-republica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}