{"id":15901,"date":"2024-07-19T05:00:46","date_gmt":"2024-07-19T04:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15901"},"modified":"2024-07-18T19:44:40","modified_gmt":"2024-07-18T18:44:40","slug":"el-pueblo-congoleno-lucha-por-su-propia-riqueza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15901","title":{"rendered":"El pueblo congole\u00f1o lucha por su propia riqueza"},"content":{"rendered":"<section class=\"single-post--content--section\">\n<div class=\"single-post--content--acknowledgments\">\n<p>Este dossier fue elaborado en colaboraci\u00f3n con el Centre Culturel Andr\u00e9e Blouin [Centro Cultural Andr\u00e9e Blouin], el Centre for Research on the Congo-Kinshasa [Centro de Investigaci\u00f3n sobre el Congo-Kinshasa] (CERECK), Likambo Ya Mabele (Movimiento por la Soberan\u00eda de la Tierra) y el Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social.<\/p>\n<p>Agradecemos profundamente al Dr. Eyamba Bokamba, Dr. Georges Nzongola-Ntalaja, a Marie Claire Faray, Muadi Mukenge, Patricia Lokwa Servant, Lubangi Muniania, Kambale Musavuli y al profesor John Higginson, entre otros, por sus indispensables contribuciones.<\/p>\n<p>Este dossier est\u00e1 dedicado a los millones de congole\u00f1as y congole\u00f1os que han perdido la vida a lo largo de los a\u00f1os por satisfacer las demandas del mercado; a las y los luchadores por la libertad de los levantamientos de Telema, cuya perseverancia influy\u00f3 en las elecciones presidenciales de 2018; y a C\u00e9drick Nianza, Armand Tungulu, Floribert Chebeya, Th\u00e9r\u00e8se D\u00e9chade Kapangala Mwanza, Rossy Tshimanga y Luc Nkulula, quienes sacrificaron sus vidas por la visi\u00f3n de un Congo renovado.<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"single-post--content--text-small\">Las obras de arte de este dossier buscan enaltecer la lucha secular del pueblo congole\u00f1o contra el colonialismo y por la soberan\u00eda nacional. Con la excepci\u00f3n de dos contribuciones de los renombrados artistas congole\u00f1os Barly Baruti y M Kadima, las dem\u00e1s obras fueron creadas para esta publicaci\u00f3n gracias a la colaboraci\u00f3n entre el departamento de arte del\u00a0 Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social y el colectivo de artistas del Centre Culturel Andr\u00e9e Blouin de Kinshasa. Las yl os dedicados y talentosos artistas pasaron semanas en el estudio discutiendo el contenido del dossier y creando estas obras de arte, adem\u00e1s de algunas que no pudieron incluirse aqu\u00ed. A partir de fotograf\u00edas hist\u00f3ricas y contempor\u00e1neas investigadas colectivamente, estas im\u00e1genes ubican al pueblo congole\u00f1o como protagonista, y no como v\u00edctima, de la historia.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-15901 gallery-columns-4 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=15905'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"267\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Andree-Blouin-300x267.png\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Andree-Blouin-300x267.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Andree-Blouin.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=15904'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"297\" height=\"300\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Likambo-Ya-Mabele-297x300.png\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Likambo-Ya-Mabele-297x300.png 297w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Likambo-Ya-Mabele.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 297px) 100vw, 297px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=15903'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"300\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/CERECK-300x300.png\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/CERECK-300x300.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/CERECK-150x150.png 150w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/CERECK.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/espai-marx.net\/?attachment_id=15902'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"52\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Tricontinental-300x52.png\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Tricontinental-300x52.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Tricontinental.png 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<figure id=\"attachment_15906\" aria-describedby=\"caption-attachment-15906\" style=\"width: 533px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/congo-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15906\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/congo-1.jpg\" alt=\"\" width=\"533\" height=\"780\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/congo-1.jpg 533w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/congo-1-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15906\" class=\"wp-caption-text\">Barly Baruti (RDC), <em>Congo!<\/em>, 2024.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cobalto, litio y colt\u00e1n: son los minerales necesarios para impulsar la Cuarta Revoluci\u00f3n Industrial. La Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC) concentra alrededor del 71% de la producci\u00f3n mundial de cobalto y el 35% de la de colt\u00e1n (Bokamba y Bokamba, 2024). Mientras existan estos minerales en el Congo, habr\u00e1 fuerzas que tratar\u00e1n de desestabilizar el pa\u00eds. Pero los minerales no son el origen del problema: es el capitalismo. \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre Noruega, por ejemplo, un pa\u00eds rico en recursos con lucrativas reservas de petr\u00f3leo, y la RDC? La RDC ha quedado rezagada en la cadena de producci\u00f3n capitalista. Sus recursos se explotan mientras se permite que la violencia contin\u00fae sin restricciones.<\/p>\n<p>Si bien, la RDC es uno de los pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo por sus recursos, tiene una de las poblaciones m\u00e1s pobres. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) calcula que la RDC tiene reservas minerales sin explotar valoradas en 24 billones de d\u00f3lares, y cuenta con mitad de los recursos h\u00eddricos de \u00c1frica, la mitad de la cubierta forestal africana y 80 millones de hect\u00e1reas de tierra cultivable con capacidad para alimentar a todo el continente (2011: 22). En 2022, se exportaron dos metales \u2014cobre y cobalto\u2014 por un total combinado de 25.000 millones de d\u00f3lares, lo que equivale a m\u00e1s de un tercio del PIB del Congo de ese a\u00f1o (OEC, 2022). A pesar de la enorme riqueza en recursos naturales, la poblaci\u00f3n de la RDC lucha por sobrevivir. Ese mismo a\u00f1o, el Banco Mundial devel\u00f3 que alrededor del 74,6% de la poblaci\u00f3n de la RDC vive con menos de 2,15 d\u00f3lares al d\u00eda, y aproximadamente uno de cada seis congole\u00f1os vive en la extrema pobreza (2024). La brecha entre la riqueza nacional del pa\u00eds y la extrema pobreza que sufre la mayor\u00eda es abrumadora.<\/p>\n<p>La RDC ocupa el puesto 180 de 193 pa\u00edses en el \u00cdndice de Desarrollo Humano de 2022 (PNUD). Esto significa que la poblaci\u00f3n del Congo tambi\u00e9n padece hambre y tiene un acceso inadecuado a infraestructura b\u00e1sica decente, condiciones que est\u00e1n vinculadas a una larga historia de explotaci\u00f3n y ausencia de una gobernanza eficaz. Las mujeres congole\u00f1as, en particular, se enfrentan a m\u00e1s adversidades debido al machismo rampante, el uso de la violencia de g\u00e9nero en los conflictos armados y los deficientes servicios sociales. Por ejemplo, presentan una elevada tasa de mortalidad materna, casi tres veces superior a la media mundial (OMS, 2023). Aunque las mujeres participaban plenamente en la vida p\u00fablica en la \u00e9poca precolonial, han quedado totalmente excluidas y oprimidas en el periodo poscolonial.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n no puede atribuirse \u00fanicamente a los conflictos existentes en el pa\u00eds, que son el origen de la muerte de m\u00e1s de seis millones de personas desde 1996 (Naciones Unidas, 2024). Estos, en los que intervienen diversos actores, son consecuencia de la sustantiva desigualdad en la riqueza. Pero bajo la violencia y el desgaste institucional del aparato estatal se esconde una fuerza a\u00fan m\u00e1s maligna, activa en la regi\u00f3n desde hace casi dos siglos, y que describiremos en este dossier. Esta fuerza ha llevado al saqueo de la tierra y sus recursos para obtener beneficios a cualquier costo. La actual Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo sigue afligida por el comercio transatl\u00e1ntico de seres humanos (del siglo XV al XIX) y por la colonizaci\u00f3n del rey Leopoldo II (1884-1908) continuada por el Estado belga (1908-1960). La persigue el sabotaje a su soberan\u00eda, mediante el asesinato de su primer dirigente elegido democr\u00e1ticamente, Patrice Lumumba (1925-1961), y la subordinaci\u00f3n de sus \u00e9lites a las agendas de las grandes multinacionales mineras. La desigualdad de riqueza, en otras palabras, es f\u00e1cil de explicar, pero igualmente simple de enterrar en el marasmo de siglos de propaganda racista y d\u00e9cadas de mala gesti\u00f3n de los recursos.<\/p>\n<p>Este dossier sostiene que el pueblo congole\u00f1o lleva luchando contra el robo de sus riquezas no s\u00f3lo desde la formaci\u00f3n en 1958 del Mouvement National Congolais (Movimiento Nacional Congole\u00f1o o MNC) \u2013 que buscaba liberarse de B\u00e9lgica y controlar los extensos recursos naturales del Congo \u2013, sino incluso antes, a trav\u00e9s de la resistencia de la clase trabajadora entre los a\u00f1os 30 y 50. Esa lucha no ha sido f\u00e1cil, ni ha tenido \u00e9xito. La RDC contin\u00faa dominada por la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n en manos de una poderosa oligarqu\u00eda congole\u00f1a y de empresas multinacionales que operan con el permiso de la primera. Adem\u00e1s, el pa\u00eds sufre, por un lado, las guerras de agresi\u00f3n de sus vecinos Ruanda y Uganda, apoyados por grupos milicianos interpuestos, y, por otro, las instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que imponen pol\u00edticas neoliberales como requisito para recibir pr\u00e9stamos (Tricontinental, 2023).<\/p>\n<p>Varios de los componentes m\u00e1s importantes de la infraestructura mundial moderna dependen de minerales y metales extra\u00eddos en la RDC (colt\u00e1n, cobalto, cobre, diamantes, oro, tungsteno y uranio). Por ejemplo, los componentes b\u00e1sicos de la econom\u00eda global digitalizada se extraen de lugares como la RDC a muy bajo costo. Los grupos de milicianos aseguran la mano de obra mediante la fuerza, lo que se traduce en salarios nulos o bajos para las personas que trabajan en la miner\u00eda y en las zonas mineras industriales. Debido a estas condiciones laborales, la tasa de explotaci\u00f3n de quienes producen el iPhone \u2014s\u00edmbolo omnipresente del producto final de los minerales\u2014 es 25 veces superior a la tasa de explotaci\u00f3n de lxs trabajadorxs textiles en la Inglaterra del siglo XIX (Tricontinental, 2019; Savram y Tonak, 2024).<\/p>\n<p>El precio de las materias primas digitales se ve a\u00fan m\u00e1s abaratado debido a los escasos ingresos obtenidos por el Estado congole\u00f1o. Tomando el ejemplo de una multinacional clave en la extracci\u00f3n de recursos de la RDC, Glencore anunci\u00f3 ganancias ajustadas al mercado de 3.500 millones de d\u00f3lares estadounidenses para 2023 (antes de intereses e impuestos)(Goriainoff y Laursen, 2024). Es el \u00absubsidio\u00bb de los salarios reducidos (facilitados en parte por el trabajo coaccionado y forzado) y la disminuci\u00f3n de los ingresos del Estado lo que proporciona a esta empresa ingresos tan altos. Sin la sangre, el sudor y la miseria de los \u00abmil millones de abajo\u00bb de la poblaci\u00f3n congole\u00f1a y las materias primas que producen, las empresas del Norte Global no podr\u00edan obtener ganancias tan elevadas.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>Las miserias del presente tienen su origen en el colonialismo<\/h3>\n<p>En septiembre de 1876, el rey Leopoldo II de B\u00e9lgica celebr\u00f3 la Conferencia Geogr\u00e1fica de Bruselas, aparentemente para debatir sobre el despreciable comercio transatl\u00e1ntico de seres humanos procedentes del continente africano. Sin embargo, el verdadero motivo de la conferencia era trazar el plan para lo que se convertir\u00eda en el sindicato financiero Comit\u00e9 d\u2019\u00e9tudes du Haut-Congo [Comit\u00e9 de Estudios del Alto Congo] en 1878 y luego en la Association internationale du Congo [Asociaci\u00f3n Internacional del Congo \u2013 AIC] en 1879. La AIC contrat\u00f3 al periodista estadounidense Henry Morton Stanley para ir al Congo y conseguir \u00abuna porci\u00f3n de este magn\u00edfico pastel africano\u00ab para Leopoldo II, como dijo el rey (Nzongola-Ntalaja, 2007: 15-16). Posteriormente, en la Conferencia de Berl\u00edn para repartir \u00c1frica entre las potencias coloniales (1884-1885), Leopoldo II estableci\u00f3 el \u00c9tat ind\u00e9pendant du Congo (Estado Libre del Congo \u2013 ELC). Siglos de la prehistoria del Congo desaparecieron cuando el ELC transform\u00f3 la vasta tierra cultivable, 80 veces el tama\u00f1o de la B\u00e9lgica de Leopoldo, en <em>terra nullius<\/em> (territorio sin due\u00f1o) y desarroll\u00f3 una descarnada econom\u00eda de plantaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bajo el ataque a su anterior modo de vida, millones de habitantes del Congo de un amplio espectro de grupos \u00e9tnicos soportaron un estado de violencia sostenido provocado por las demandas del ELC de caucho y otras materias primas necesarias para alimentar la Revoluci\u00f3n Industrial. A muchxs les cortaron las manos y los pies (en un solo d\u00eda le entregaron al comisario colonial 1.308 manos cortadas). Fueron asesinadxs con armamento m\u00e1s avanzado (como la pistola Maxim) y sufrieron incursiones sistem\u00e1ticas y la quema de aldeas (Hochschild, 1998). Bajo el reinado de Leopoldo, de 1865 a 1909, la <em>Force Publique<\/em> [Fuerza P\u00fablica] mercenaria del rey cre\u00f3 un torbellino de dinero, asesinatos y caos que se desplaz\u00f3 desde la regi\u00f3n del Gran Bakongo o Boko, en el oeste, hasta Katanga, en el sureste. Las cuatro principales comunidades a su paso fueron las de los pueblos campesinos kongo y kuba del Bajo Congo y las de los pueblos pastores y campesinos de subsistencia luba y lunda del este del Congo (Vansina, 1966 y 2010). De 1876 a 1889, los belgas intentaron crear una colonia en el Bajo Congo basada en la extracci\u00f3n de man\u00ed y aceite de palma. De 1891 a 1895, el marfil y el caucho compitieron por el primer puesto. De 1896 a 1908, la extracci\u00f3n de caucho convirti\u00f3 al Bajo Congo y partes de la colonia al norte y al este de Stanley Pool (actual Malebo Pool) en un osario (Nzongola-Ntalaja, 2007: 26-41). De 1906 a la d\u00e9cada de 1930, se impuso una colonia minera en las regiones de Kasai, Katanga e Ituri. En octubre de 1903, en el apogeo del violento gobierno de Leopoldo, Bellamy Storer (embajador estadounidense en el Imperio Austroh\u00fangaro y admirador del rey belga) pregunt\u00f3 al presidente de Estados Unidos Theodore Roosevelt: \u00bfCu\u00e1ndo ha \u00abdifundido la humanidad el influjo civilizador de una raza superior\u00bb sin crueldad? (Sternstein, 1969: 191).<\/p>\n<p>Aunque el pueblo congole\u00f1o fue finalmente aplastado, enfrent\u00f3 las incursiones coloniales con una resistencia colectiva generalizada. De 1900 a 1905, grupos locales atacaron estaciones y plantaciones coloniales y recuperaron Luebo, la capital de la regi\u00f3n de Kasai, rica en caucho (Kolar, 2015: 15-19). En 1915, un movimiento espiritual de masas dirigido por Maria N\u2019koi combin\u00f3 la medicina tradicional y la insurrecci\u00f3n armada para oponerse a los impuestos coloniales y rechazar el trabajo forzado en el sur del Congo (Lauro, 2020). Las autoridades belgas capturaron y exiliaron a N\u2019koi por su rebeli\u00f3n. Los africanos del este del Congo se vieron obligados a refugiarse en las monta\u00f1as y en la densa selva, o a cruzar los lagos Alberto y Eduardo (hoy conocidos localmente como Mwitanzige y Rutanzige) hacia Uganda y Ruanda (Martin de Ryck; Ngbwapkwa, 1993: 291-306).<\/p>\n<p>El enorme esfuerzo por crear empresas mineras y obligar a lxs trabajadorxs africanxs a extraer codiciados recursos subterr\u00e1neos como carb\u00f3n, cobalto, diamantes, oro, hierro, \u00f3palos, manganeso, platino, esta\u00f1o y uranio se convirti\u00f3 en el eje central de la explotaci\u00f3n en el Congo. De tales esfuerzos, los de la Union Mini\u00e8re du Haut-Katanga (Uni\u00f3n Minera del Alto Katanga, conocida hoy como Umicore) fueron los mayores y m\u00e1s lucrativos (Higginson, 1989; Nzongola-Ntalaja, 1983: 57-94). La empresa minera formaba su mano de obra a partir de una gran reserva de potenciales reclutas africanos, pero tem\u00eda enormemente a la posibilidad que estos reclutas se convirtieran en una clase trabajadora con exigencias de salarios decentes y poder de decisi\u00f3n en el lugar de trabajo. A pesar de este temor y del uso de niveles de violencia casi genocidas para evitar que los reclutas se convirtieran en una fuerza pol\u00edtica, la empresa no consigui\u00f3 frenar el crecimiento de una clase trabajadora africana (Pavlakis, 2023: 585-608).<\/p>\n<p>La violencia tambi\u00e9n fue empleada por diferentes brazos del Estado \u2014como la agencia de contrataci\u00f3n paraestatal Bourse du Travail du Katanga [Bolsa de Trabajo de Katanga o BTK] y el ej\u00e9rcito colonial <em>Force Publique\u2014<\/em> as\u00ed como por agencias de contrataci\u00f3n privadas. Estas instituciones coloniales colaboraban con los jefes locales para ejercer su poder, y si estos se resist\u00edan, eran destituidos, aunque no siempre era tarea f\u00e1cil (Higginson, 1989: 8-10, 20-24). Esta maquinaria coercitiva se vio reforzada por una ideolog\u00eda de superioridad racial, que los belgas utilizaron para justificar el uso de la fuerza e impedir que lxs africanxs accedieran a las instituciones estatales o al poder real del Estado. Al principio de la dominaci\u00f3n belga, casi todos lxs europexs cre\u00edan realmente en el mito del salvajismo africano e impusieron sin piedad su versi\u00f3n del orden pol\u00edtico a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. El racismo colonial fue la g\u00e9nesis de una ilusi\u00f3n que, sin embargo, influy\u00f3 poderosamente en el ritmo de la ocupaci\u00f3n colonial.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>La lucha del pueblo congole\u00f1o por la soberan\u00eda y la dignidad<\/h3>\n<p>La ocupaci\u00f3n alemana de B\u00e9lgica (1940-1945) ech\u00f3 por tierra la idea de que el Estado colonial belga (conocido popularmente como <em>Bula Matadi<\/em>, o \u00abRompepiedras\u00bb) era invencible. En 1941, los trabajadores africanos de las minas de esta\u00f1o de Kikole (provincia de Kantanga) se declararon en huelga y plantearon requisar jeeps y unirse a africanos de otras partes del continente en su lucha. \u00abLos blancos han sido derrotados en Europa por negros de Kenia y Am\u00e9rica. \u00bfPor qu\u00e9 no podemos derrotarlos aqu\u00ed tambi\u00e9n?\u00bb, dijo un l\u00edder de la huelga. \u00abTenemos derecho a comer huevos y a adquirir autom\u00f3viles como los blancos. Tomemos la tienda y repartamos las mercanc\u00edas. Nos pertenece de todos modos, la Union Mini\u00e8re ha comprado estos productos con nuestro trabajo\u00bb (Higginson, 1989: 175-176). Gracias al pleno apoyo de las familias campesinas y la proximidad de los trabajadores, la huelga se extendi\u00f3 por toda Katanga (hoy Haut-Katanga), donde la miner\u00eda estaba m\u00e1s concentrada. Esta oleada huelgu\u00edstica alcanz\u00f3 a los soldados, quienes se sublevaron contra la <em>Force Publique<\/em> en 1944, inspirados por sus ra\u00edces de lucha obrera y campesina en las f\u00e1bricas de Elisabethville y Jadotville (hoy Lubumbashi y Likasi), en el sur, y en las minas de esta\u00f1o en el norte (Higginson, 1988a: 199-223; 1988b: 97-118; 1989).<\/p>\n<div class=\"single-post--content--media-block single-post--content--image\">\n<div id=\"attachment_106083\" class=\"wp-caption alignnone\"><figure id=\"attachment_15907\" aria-describedby=\"caption-attachment-15907\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Soulevement-Populaire.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15907\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Soulevement-Populaire.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Soulevement-Populaire.jpg 950w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Soulevement-Populaire-300x212.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Soulevement-Populaire-768x542.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15907\" class=\"wp-caption-text\">Jardy Ndombasi (DRC), <em>Soul\u00e8vement populaire et souverainet\u00e9<\/em> [Levantamiento popular y soberan\u00eda], 70x100cm, t\u00e9cnica mixta, 2024<\/figcaption><\/figure><\/div>\n<\/div>\n<p>El gobierno colonial intensific\u00f3 esta oleada de resistencia al imponer al campesinado objetivos de mayor productividad para satisfacer las demandas de tiempos de guerra, objetivos que resultaban sencillamente inalcanzables dadas las circunstancias. Los informes gubernamentales mencionaban brotes de arroz pudri\u00e9ndose en tierras inundadas y campos abandonados, con la tierra ya preparada para la siembra.<sup>1<\/sup>\u00a0Las carencias en la producci\u00f3n de cultivos comerciales se agravaron a\u00fan m\u00e1s debido a la reducci\u00f3n de al menos un 20% de la mano de obra en las zonas rurales, ya que la generaci\u00f3n de los a\u00f1os 30 y 40 emigraba en busca de trabajo, impulsada m\u00e1s por la necesidad econ\u00f3mica y la pura supervivencia que por el deseo de convertirse en agricultorxs autosuficientes (Higginson, 1988b; Dupriez, 1973). Todo ello puso fin a la agricultura campesina independiente, cuya desaparici\u00f3n fue celebrada por las grandes empresas industriales que confiaban en poder asumir por fin el costo de la reproducci\u00f3n de la mano de obra industrial.<\/p>\n<p>Con la destrucci\u00f3n de las comunidades campesinas luba, lunda y chokwe, miles de personas se vieron obligadas a abandonar sus territorios y dirigirse hacia las explotaciones mineras del oeste. Arist\u00f3cratas codiciosos lunda y campesinos acomodados luba y chokwe, a quienes el gobierno hab\u00eda conferido t\u00edtulos de jefes, se apropiaron de las tierras abandonadas alegando v\u00ednculos con los lundaneses, chokuneses u otras etnias de lxs jornalerxs que trabajaban para ellos (Bustin, 1975: 134; Vellut, 1977: 306-309). Los futuros pol\u00edticos congole\u00f1os que colaboraron con los imperialistas, como Mo\u00efse Tshombe (l\u00edder del secesionista Estado de Katanga) y Godefroid Munongo (quien particip\u00f3 en el complot para asesinar y suplantar a Lumumba), eran descendientes de aquellos que empujaron al campesinado a cultivar cosechas comerciales, como el algod\u00f3n y el s\u00e9samo, convirti\u00e9ndose en el presagio de la desposesi\u00f3n y el hambre.<\/p>\n<p>Incluso enfrentados a esta cruda realidad, el proletariado agr\u00edcola e industrial no se dej\u00f3 amedrentar por la represi\u00f3n a la oleada huelgu\u00edstica y al levantamiento. Por el contrario, la frustraci\u00f3n por sus reivindicaciones incumplidas aliment\u00f3 una corriente de descontento que se extendi\u00f3 por toda la poblaci\u00f3n congole\u00f1a durante los \u00faltimos a\u00f1os de la Segunda Guerra Mundial. Para 1957, el Estado colonial belga hab\u00eda perdido el control del campo, y las revueltas urbanas del 4 de enero de 1959 pusieron de manifiesto la p\u00e9rdida de poder de B\u00e9lgica sobre la clase trabajadora urbana (Sohier, 1973: 485-486; Husaini, 2020).<\/p>\n<p>En diciembre de 1958, el Primer Ministro de Ghana, Kwame Nkrumah, organiz\u00f3 en Acra la Primera Conferencia Panafricana de los Pueblos, que reuni\u00f3 a l\u00edderes y activistas clave de los movimientos nacionalistas anticoloniales de todo el continente con el objetivo de debatir estrategias para expulsar a las potencias coloniales y unificar \u00c1frica. Entre ellos, se encontraban Am\u00edlcar Cabral, Frantz Fanon, Gamal Nasser, S\u00e9kou Tour\u00e9 y, en representaci\u00f3n del Congo, Gaston Diomi, Patrice Lumumba y Joseph Ngalula. Los representantes congole\u00f1os eran dirigentes del Movimiento Nacional Congole\u00f1o (MNC), fundado ese mismo a\u00f1o para luchar por la independencia del dominio belga y por un sistema de desarrollo econ\u00f3mico dirigido por el Estado y basado en el compromiso con todos los pueblos del Congo (no con un solo grupo \u00e9tnico). Para el Congo, esta conferencia marc\u00f3 el inicio de la internacionalizaci\u00f3n de la lucha que se ven\u00eda desarrollando en aldeas, f\u00e1bricas y ciudades mineras. Como dijo Lumumba en la asamblea de la Conferencia:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEl objetivo fundamental de nuestro movimiento es liberar al pueblo congole\u00f1o del r\u00e9gimen colonialista y conquistar su independencia. [\u2026] tenemos la misma conciencia, la misma alma invadida d\u00eda y noche por la angustia, los mismos deseos de convertir a este continente africano en un continente libre, feliz, liberado de la inquietud, del temor y de cualquier dominaci\u00f3n colonialista\u00bb ( citado en Lumumba y Chinh, 2017).<\/p><\/blockquote>\n<p>Estas redes panafricanas se convirtieron en una fuente crucial de solidaridad y colaboraci\u00f3n. Por ejemplo, fue gracias a estas conexiones que, en 1960, Antoine Gizenga, l\u00edder del Partido de Solidaridad Africana (PSA) y primer viceprimer ministro de Lumumba, tuvo un encuentro casual con Andr\u00e9e Blouin. Nacida en la Rep\u00fablica Centroafricana, Blouin era una destacada l\u00edder panafricana que, junto con S\u00e9kou Tour\u00e9, trabajaba con el Partido Democr\u00e1tico de Guinea y jug\u00f3 un papel clave en la organizaci\u00f3n de las mujeres en Guinea. Gizenga y Lumumba enviaron a Blouin a movilizar a las mujeres, y en un mes, hab\u00eda inscrito a 45.000 adherentes en el Movimiento Femenino de Solidaridad Africana en las regiones occidental y central del Congo. Gracias a estos esfuerzos, las mujeres congole\u00f1as, que ya hab\u00edan comenzado a autoorganizarse en asociaciones sociales y econ\u00f3micas urbanas durante la d\u00e9cada de 1930, asumieron un papel a\u00fan m\u00e1s destacado en el movimiento de descolonizaci\u00f3n de la regi\u00f3n y en el MNC (Bouwer, 2010: 91).<\/p>\n<p>Lumumba y el MNC articulaban las aspiraciones del campesinado de Pende, que se rebelaron en 1931, de los mineros de Katanga y de los estibadores, que se declararon en huelga en 1941 y en 1945, respectivamente, as\u00ed como la frustraci\u00f3n de la peque\u00f1a burgues\u00eda frente al Estado colonial. La direcci\u00f3n <em>\u00e9volu\u00e9<\/em> [avanzada] del MNC radicaliz\u00f3 su propia pol\u00edtica al hablar de <em>\u00e9mancipation<\/em> [libertad] e <em>independance inm\u00e9diate<\/em> [independencia inmediata], reflejando as\u00ed otros movimientos de descolonizaci\u00f3n en \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>La reconquista del Congo<\/h3>\n<p>El 30 de junio de 1960, el gobierno belga se vio obligado a conceder la independencia al Congo. La provincia de Katanga, rica en minerales, fue la excepci\u00f3n a la regla, ya que el poder belga se manifest\u00f3 a trav\u00e9s del secesionista Mo\u00efse Tshombe y su siniestro ministro del Interior, Godefroid Munongo. En Katanga, el verdadero poder econ\u00f3mico y civil segu\u00eda en manos de la Union Mini\u00e8re y sus fuerzas de seguridad, que actuaban como el cuerpo de oficiales de las fuerzas militares del Estado independiente de Katanga (Tshombe, 1967; O\u2019Brien, 1967).<\/p>\n<p>Lumumba intent\u00f3 poner fin a esta farsa durante su primer discurso como primer ministro, en el que enumer\u00f3 los 80 a\u00f1os de abusos que el pueblo congole\u00f1o hab\u00eda soportado bajo el dominio colonial belga. La parte final del discurso de Lumumba, pronunciado en presencia del rey belga Balduino I, provoc\u00f3 escalofr\u00edos entre la multitud y entre los muchos congole\u00f1os que lo escuchaban por radio. \u00abHemos visto c\u00f3mo se apoderaban de nuestras tierras en nombre de leyes aparentemente justas, que solo reconoc\u00edan el derecho de la fuerza\u2026 Juntos, nosotros [el pueblo congole\u00f1o] estableceremos la justicia social y garantizaremos a cada hombre una remuneraci\u00f3n justa por su trabajo\u00bb, declar\u00f3 Lumumba. \u00abYa no somos sus monos\u00bb (1961: 45-46; Bueno, 2007: 122; Meredith, 2021: 102).<\/p>\n<p>Los gobiernos de Gaston Eyskens (B\u00e9lgica) y Dwight D. Eisenhower (Estados Unidos) se unieron en su determinaci\u00f3n de eliminar a Lumumba antes de que pudiera consolidar un proceso viable en pos de la dignidad y la soberan\u00eda del Congo (Kinzer, 2013: 247-283). Ambos pa\u00edses depend\u00edan de las materias primas del Congo, como el uranio de las minas congole\u00f1as de Shinkolobwe, que Estados Unidos utiliz\u00f3 en las bombas at\u00f3micas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945 y consideraba un activo estrat\u00e9gico (Padmore, 1945: 5; Williams, 2021: 375).<\/p>\n<p>El 17 de enero de 1961, menos de seis meses despu\u00e9s de convertirse en primer ministro de la RDC, Lumumba fue asesinado en Katanga, y el proceso pol\u00edtico que \u00e9l lideraba se desmoviliz\u00f3. Las potencias occidentales, especialmente Estados Unidos, consideraron que los cerca de 100.000 congole\u00f1os muertos en los conflictos que siguieron de 1961 a 1967 y la sangrienta dictadura del gobierno t\u00edtere de Mobutu Sese Seko de 1965 a 1997, eran un peque\u00f1o precio a pagar en la Guerra Fr\u00eda, en la que las materias primas estrat\u00e9gicas del Congo daban a las potencias de la OTAN una ventaja decisiva sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (New York Times, 1964, 1977).<\/p>\n<p>Sin embargo, el pueblo congole\u00f1o, que pagaba este \u00abprecio\u00bb, opuso una resistencia generalizada, a la cual las autoridades respondieron con m\u00e1s derramamiento de sangre. Por ejemplo, durante los levantamientos contra la dictadura de Mobutu en la d\u00e9cada de 1960, liderados por Pierre Mulele, los rebeldes tomaron ciudades industriales como Kolwezi e invitaron a lxs trabajadorxs a formar tribunales y a identificar a los gerentes y capataces que les hab\u00edan maltratado. En ocasiones, los juicios eran seguidos de ejecuciones sumarias (Verhaegen, 1966: 104-116, 415-481). Cuando las fuerzas de Mobutu retomaron las ciudades industriales, a menudo con la ayuda de mercenarios blancos de Europa y Estados Unidos, la poblaci\u00f3n local y lxs trabajadorxs industriales que se hab\u00edan aliado con los rebeldes fueron masacrados en masa, junto con sus familias (New York Times, 1977; Verhaegen, 1971: 499-589). Solo aquellos que huyeron antes de la llegada de las tropas de Mobutu escaparon de la carnicer\u00eda.<\/p>\n<p>Durante la \u00faltima d\u00e9cada del reinado de Mobutu, un periodo en el que la clase trabajadora industrial mundial iba en aumento, la intervenci\u00f3n militar y la expansi\u00f3n pol\u00edtica de los vecinos Ruanda y Uganda sumieron a la regi\u00f3n de los Grandes Lagos en la guerra. Este clima increment\u00f3 el saqueo de los recursos por parte de las empresas transnacionales, agravado a\u00fan m\u00e1s por la decadencia del Estado bajo Mobutu y la migraci\u00f3n provocada por el genocidio ruand\u00e9s de 1994 y, a su vez, el saqueo desenfrenado de las riquezas del Congo aliment\u00f3 los conflictos violentos (Nzongola-Ntalaja, 2007; French, 1997; van Reybrouck, 2015: 426-462).<\/p>\n<p>El intento de las y los congole\u00f1os de establecer la soberan\u00eda de su nuevo Estado y luchar por su dignidad transformando la sociedad colonial que moldeaba sus vidas, fue frustrado por la reconquista de Occidente. Esta estructura neocolonial se mantuvo durante la dictadura de Mobutu Sese Seko (1965-1997) y luego con los gobiernos posdictadura \u2014a pesar de sus diferentes orientaciones pol\u00edticas\u2014 de Laurent-D\u00e9sir\u00e9 Kabila (1997-2001), Joseph Kabila (2001-2019) y F\u00e9lix Tshisekedi (2018- al presente). A pesar de los nombres de los partidos pol\u00edticos de los tres \u00faltimos presidentes congole\u00f1os \u2013 Alianza de Fuerzas Democr\u00e1ticas para la Liberaci\u00f3n del Congo\/Zaire, Partido Popular para la Reconstrucci\u00f3n y la Democracia, y Uni\u00f3n para la Democracia y el Progreso Social \u2013 la RDC ha visto poca democracia, reconstrucci\u00f3n o progreso social genuino.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>Un verdadero infierno<\/h3>\n<p>En 2018, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC) fue responsable del 71% de la producci\u00f3n mundial de cobalto utilizado en tel\u00e9fonos celulares, computadoras y veh\u00edculos el\u00e9ctricos (Bokamba y Bokamba, 2022). Cada tel\u00e9fono celular contiene aproximadamente 6,5 gramos de cobalto, las computadoras tienen 3 libras y cada bater\u00eda de autom\u00f3vil el\u00e9ctrico contiene 30 libras de este mineral. A medida que m\u00e1s dispositivos mec\u00e1nicos adoptan bater\u00edas el\u00e9ctricas, desde batidoras de cocina hasta sopladores de nieve, la dependencia mundial del cobalto y la mano de obra congole\u00f1a aumenta. Dado que las bater\u00edas el\u00e9ctricas que contienen m\u00e1s cobalto que litio son menos propensas a explotar o incendiarse, y dado que los veh\u00edculos el\u00e9ctricos a bater\u00eda se comercializan como una alternativa \u00abverde\u00bb, las multinacionales del sector se fijan cada vez m\u00e1s en el cobalto como recurso estrat\u00e9gico para aumentar sus ganancias futuras.<\/p>\n<p>Sin embargo, este mineral \u2014y la supuesta alternativa <em>verde<\/em> que representa\u2014 est\u00e1 manchado con el sudor y la sangre de casi medio mill\u00f3n de hombres, mujeres y ni\u00f1os congole\u00f1os que lo extraen. Ya sea como empleados directos de empresas o como mineros \u00abartesanales\u00bb, trabajan en minas a cielo abierto y en pozos peligrosos de al menos 19,7 metros de profundidad, expuestos a derrumbes, deslizamientos de tierra y la repentina p\u00e9rdida de ox\u00edgeno debido al fuego utilizado para calentar el mineral. La mayor\u00eda de los empleados directos est\u00e1n equipados con alg\u00fan equipo de seguridad y maquinaria, aunque insuficiente, mientras que a la mayor\u00eda de los mineros artesanales solo les queda la fuerza de sus manos para extraer este valioso metal (Sanderson, 2019).<\/p>\n<p>Aunque el trabajo de las y los mineros artesanales es crucial para la producci\u00f3n de las multinacionales, estas empresas apenas compensan a los mineros por su contribuci\u00f3n a sus ganancias. Por ejemplo, durante la \u00faltima d\u00e9cada, Glencore los ha alentado a trabajar en sus concesiones arrendadas para aumentar la producci\u00f3n de cobalto. Sin embargo, durante este per\u00edodo, el precio que les pagan se ha desplomado de 40 d\u00f3lares la libra a 13,50 d\u00f3lares la libra.<sup>2<\/sup> El salario real de todas las personas que trabajan como mineros de cobalto, ya sea que trabajen de manera independiente o est\u00e9n en la n\u00f3mina de una empresa, apenas supera el salario de los mil millones de personas m\u00e1s pobres de 1 o 2 d\u00f3lares al d\u00eda.<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_15908\" aria-describedby=\"caption-attachment-15908\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Aurore-Africain.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15908\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Aurore-Africain.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"596\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Aurore-Africain.jpg 851w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Aurore-Africain-300x275.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Aurore-Africain-768x704.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15908\" class=\"wp-caption-text\">Monsembula Nzaaba Richard or \u2018Monzari\u2019 (RDC), <em>Aurore Africaine<\/em> [Aurora africana].<\/figcaption><\/figure>Seg\u00fan estimaciones de UNICEF de 2014, 40.000 de estos mineros artesanales son ni\u00f1as y ni\u00f1os de apenas ocho a\u00f1os, aunque las cifras del Gobierno congole\u00f1o y de las empresas mineras sugieren que esta cantidad subestima dr\u00e1sticamente la verdadera magnitud de la situaci\u00f3n (Amnist\u00eda Internacional, 2016: 28; Reuters, 2015; Sweeney, 2012; Doherty, 2017). Estos ni\u00f1os se ven obligados a trabajar debido a que sus padres no tienen empleo formal y a menudo no pueden costear alimentos o gastos escolares (Amnist\u00eda Internacional, 2016). Junto con las mujeres mineras, constituyen el segmento m\u00e1s vulnerable de la fuerza laboral y tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir mutilaciones o perder la vida. Adem\u00e1s, muchos de los ni\u00f1os que laboran en las minas consumen alcohol y tabaco en exceso y reciben como \u00fanica remuneraci\u00f3n comida y un lugar para dormir. Como relata Yanick Kalumbu Tshiwengu, quien comenz\u00f3 a trabajar en las minas a los once a\u00f1os: \u00abFue un verdadero infierno. Presenciamos cosas que ning\u00fan ni\u00f1o deber\u00eda ver. Hab\u00eda una cultura de violaci\u00f3n y violencia. Las ni\u00f1as eran con frecuencia v\u00edctimas de abusos que, como ni\u00f1os, no pod\u00edamos evitar. A veces, se perd\u00edan vidas por unos pocos francos\u00bb (Gordon, 2019).<\/p>\n<p>Una vez que los mineros artesanales extraen el cobalto a la superficie, el mineral debe ser lavado, triturado, clasificado y embolsado en sacos de 25 o 50 kilos, en un proceso conocido como <em>droumage<\/em>, el cual suele ser realizado por mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os. En la mayor\u00eda de los casos, trabajan de pie en las aguas contaminadas del lago Malo, cerca de Kolwezi, que les llegan hasta la cintura. Las mujeres embarazadas que realizan <em>droumage<\/em> suelen absorber toxinas que provocan que sus hijxs nazcan con discapacidades o deformidades (WILPF, 2016). Adem\u00e1s, la exposici\u00f3n prolongada al polvo de cobalto puede ocasionar enfermedades pulmonares por metales pesados, potencialmente mortales, y la inhalaci\u00f3n de part\u00edculas de cobalto durante varias horas al d\u00eda puede causar dificultad respiratoria, disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n pulmonar, asma y dermatitis cr\u00f3nica.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>Entre el saqueo multinacional y las inversiones chinas<\/h3>\n<p>Menos de una d\u00e9cada despu\u00e9s que el gobierno congole\u00f1o nacionalizara todos los derechos mineros y minerales (en 1966) y luego la Union Mini\u00e8re (en 1967), los pa\u00edses del Sur Global se vieron presionados por las instituciones financieras internacionales a privatizar sus sectores mineros nacionalizados a medida que el neoliberalismo se extend\u00eda por todo el planeta durante la d\u00e9cada de 1970. En la RDC, aunque la presi\u00f3n del FMI y el Banco Mundial condujo a los inicios de la privatizaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1980, no fue hasta m\u00e1s tarde, con el c\u00f3digo minero de 2002, cuando esta tendencia comenz\u00f3 a devastar la econom\u00eda, en gran parte debido a la agitaci\u00f3n pol\u00edtica y el periodo de guerra que definieron el pa\u00eds de 1996 a 2003. La debilidad del Estado debido a esta guerra, la insensibilidad de los nuevos dirigentes pol\u00edticos de Kinshasa y los consejos del Banco Mundial empujaron a la RDC a ofrecer acuerdos ventajosos para las multinacionales mineras a costa de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2002, el nuevo c\u00f3digo minero en la RDC proporcion\u00f3 a las empresas extranjeras \u2014todas ellas estadounidenses y europeas\u2014 un r\u00e9gimen tributario favorable, incentivos para la exploraci\u00f3n, una puerta abierta a los beneficios de los expatriados y el derecho a eludir la normativa laboral y medioambiental. El c\u00f3digo prohib\u00eda las enmiendas durante diez a\u00f1os y conten\u00eda una cl\u00e1usula seg\u00fan la cual cualquier cambio en el r\u00e9gimen tributario no podr\u00eda entrar en vigor hasta 2022. La Comisi\u00f3n Lutundula de 2005 revel\u00f3 posteriormente que el entonces presidente Joseph Kabila y otros funcionarios actuaron en secreto en connivencia con las empresas para recibir peque\u00f1as ganancias personales, que palidec\u00edan en comparaci\u00f3n con las enormes ventajas concedidas a las compa\u00f1\u00edas extranjeras.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>En una reuni\u00f3n del Banco Africano de Desarrollo celebrada en diciembre de 2008, el entonces presidente de Botsuana Festus Mogae afirm\u00f3 que las exenciones tributarias y de c\u00e1nones concedidas a las multinacionales mineras imped\u00edan a los Estados africanos retener una parte justa de las ganancias derivadas de la extracci\u00f3n de recursos, por lo que, continu\u00f3, \u00abes necesario renegociar algunas de ellas\u00bb (2019). En 2011, la RDC intent\u00f3 revisar el c\u00f3digo minero, pero ese intento solo proporcion\u00f3 m\u00e1s beneficios a las empresas extranjeras.<\/p>\n<p>La entrada del Estado chino y de empresas privadas chinas en \u00c1frica durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas ha supuesto una competencia contra los pa\u00edses del Norte Global y sus empresas mineras. Esta fue la primera vez que estas corporaciones multinacionales se enfrentaron a una competencia directa, un cambio que proporcion\u00f3 el espacio para que el gobierno congole\u00f1o modificara el c\u00f3digo minero en 2018 en t\u00e9rminos m\u00e1s beneficiosos. Este nuevo c\u00f3digo elimin\u00f3 la \u00abcl\u00e1usula de estabilidad\u00bb que garantizaba a las empresas mineras una protecci\u00f3n de diez a\u00f1os, aument\u00f3 las tasas de regal\u00edas del Estado congole\u00f1o para los metales no ferrosos y b\u00e1sicos (como el cobalto y el cobre) del 2% al 3,5%, y permiti\u00f3 que las tasas de regal\u00edas se elevaran al 10% para <em>sustancias estrat\u00e9gicas<\/em> como el colt\u00e1n y el litio (2018; UNCTAD, 2018). Adem\u00e1s, el Estado chino entr\u00f3 en el mercado africano con un programa de desarrollo muy diferente de las campa\u00f1as de presi\u00f3n emprendidas por los gobiernos del Norte Global, como veremos.<\/p>\n<p>Las empresas chinas, respaldadas por l\u00edneas de cr\u00e9dito de bancos chinos, comenzaron a adquirir importantes yacimientos de cobalto, llegando a controlar 15 de los 17 complejos mineros de la RDC. En el debate sobre el extractivismo, el Norte Global, centrado en sus propios intereses, ha dirigido la atenci\u00f3n hacia el papel de China en la regi\u00f3n, como el mayor consumidor mundial de cobalto, utilizando casi el 80% de este recurso en su industria de bater\u00edas recargables (Cheng, Zhang, Xu, 2020). Sin embargo, lo que a menudo se omite en esta discusi\u00f3n es que, como principal pa\u00eds fabricante del mundo, China emplea minerales y metales congole\u00f1os para la producci\u00f3n de bienes que se consumen en todo el planeta, incluida la RDC y el Norte Global.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los intereses chinos radican en mantener el procesamiento de minerales y metales dentro de la RDC y en construir una base industrial para el pa\u00eds. Esta pol\u00edtica difiere de la agenda promovida por el FMI para la RDC. En respuesta al fortalecimiento de los lazos entre la RDC y China, el gobierno de Estados Unidos utiliz\u00f3 su influencia sobre el FMI para socavar el intento de la RDC de renegociar un acuerdo con Sicomines. \u00c9sta es una empresa conjunta entre China Railway Group y Power Construction Corporation of China, conocida como PowerChina, siendo sus principales accionistas, junto con Zhejiang Huayou Cobalt, con una participaci\u00f3n del 1%, y la empresa minera estatal de la RDC G\u00e9camines, con una participaci\u00f3n del 32% (Kavanagh, 2024).<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s que el presidente de la RDC, F\u00e9lix Tshisekedi, asumiera el cargo en enero de 2019, plante\u00f3 la necesidad de renegociar un acuerdo entre la RDC y China en 2008 que designaba US$ 6 mil millones de Sicomines para financiar proyectos de infraestructura locales. \u00bfPor qu\u00e9 Tshisekedi intentar\u00eda poner en peligro US$ 6 mil millones en financiamiento para la infraestructura? Porque los donantes occidentales y el gobierno de EE. UU. lo estaban utilizando como motivo para profundizar su sabotaje de la econom\u00eda de la RDC, con el fin de castigar al pa\u00eds por su creciente proximidad a China. Justo despu\u00e9s de que se firmara el acuerdo de 2008, los donantes occidentales, que ten\u00edan la mayor parte de la deuda externa de la RDC, retuvieron US$ 11 mil millones en alivio de la deuda para la RDC (Jopson, 2009). El entonces embajador chino en la RDC, Wu Zexian, critic\u00f3 esta llamada a la renegociaci\u00f3n como \u00abchantaje\u00bb (Jopson, 2009). Cuando la RDC se neg\u00f3 a aceptar la demanda de los donantes, el FMI\u2014respaldando a los donantes\u2014 \u2013 dijo que el acuerdo con Sicomines deb\u00eda ser renegociado antes de que pudiera haber una discusi\u00f3n sobre un mayor alivio de la deuda. La secretaria de Estado de EE. UU. en ese momento, Hillary Clinton, viaj\u00f3 a Kinshasa para discutir la situaci\u00f3n con el gobierno del presidente Joseph Kabila, y poco despu\u00e9s, el acuerdo fue modificado para aceptar solo la mitad del financiamiento de Sicomines (Voice of America, 2009; Katwala, 2009). El Banco Exim de China, principal financiador del acuerdo se retir\u00f3 debido a desacuerdos con las condiciones del FMI, lo que dej\u00f3 a Sicomines sin un convenio de financiamiento estable en una etapa en la que no se hab\u00edan iniciado operaciones mineras y, por lo tanto, no se generaban ingresos. Esto explica en parte por qu\u00e9 los proyectos se estancaron. Desde la enmienda, se ha desembolsado menos de un tercio de la asignaci\u00f3n revisada de US$ 3 mil millones para infraestructura, influenciada por el acuerdo del FMI de 2009.<\/p>\n<p>Consciente de que el acuerdo segu\u00eda sobre la mesa, el presidente Tshisekedi reabri\u00f3 las conversaciones con China en 2019. El 20 de enero de 2024, la RDC finaliz\u00f3 la renegociaci\u00f3n de su contrato de minerales por infraestructura con China, que aportaba un financiamiento de US$ 7 mil millones. El acuerdo tiene su origen en una empresa conjunta para la extracci\u00f3n de cobre y cobalto entre G\u00e9camines (la compa\u00f1\u00eda minera estatal de la RDC) y Sicomines. Seg\u00fan Bloomberg, como parte del acuerdo, G\u00e9camines recibir\u00e1 regal\u00edas del 1,2% sobre los ingresos de Sicomines y el derecho a comercializar el 32% de su producci\u00f3n (Kavanagh, 2024). Adem\u00e1s, el acuerdo renegociado de 2024 actualiz\u00f3 la financiaci\u00f3n para centrarse en la construcci\u00f3n de carreteras nacionales. Esto es clave no solo para el funcionamiento del sector minero, sino tambi\u00e9n para el bienestar de la poblaci\u00f3n congole\u00f1a, ya que la RDC tiene menos carreteras asfaltadas para todo tipo de clima que cualquier otro pa\u00eds de su tama\u00f1o en \u00c1frica (a modo de comparaci\u00f3n, Arabia Saud\u00ed, cuya superficie es aproximadamente igual, pero est\u00e1 habitada por menos de la mitad de la poblaci\u00f3n de la RDC, tiene 20 veces m\u00e1s carreteras asfaltadas). El acuerdo tambi\u00e9n garantiz\u00f3 a la RDC una participaci\u00f3n del 40% en la central hidroel\u00e9ctrica de Busanga, un proyecto conjunto de ambos pa\u00edses construido por empresas chinas (Kavanagh, 2024).<\/p>\n<p>Amenazado por las renegociaciones, el gobierno de los Estados Unidos intervino para socavarlas. Seg\u00fan <em>Africa Intelligence<\/em>, Estados Unidos inici\u00f3 un programa que supuestamente ten\u00eda como objetivo fortalecer los esfuerzos anticorrupci\u00f3n y reformar la legislaci\u00f3n minera en la RDC, desplegando un equipo de expertos en la oficina del presidente de la RDC y los ministerios pertinentes a principios de 2020 (Liffran, 2021).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como parte de un esfuerzo m\u00e1s amplio para garantizar el acceso al alivio de la deuda de los donantes occidentales mediante la \u00abmejora\u00bb de la gobernanza, la administraci\u00f3n de Tshisekedi contrat\u00f3 al bufete de abogados estadounidense Baker McKenzie a fines de 2019 y plane\u00f3 contratar expertos legales estadounidenses para llevar a cabo auditor\u00edas anticorrupci\u00f3n, que ser\u00edan respaldadas financieramente por los departamentos de Estado y del Tesoro de los Estados Unidos (esto no se declar\u00f3 de manera transparente, siendo la \u00fanica declaraci\u00f3n p\u00fablica que estas auditor\u00edas ser\u00edan financiadas por \u00abterceros\u00bb) (Liffran, 2021). Los consultores se centraron en Sicomines e ignoraron los problemas m\u00e1s generales de la industria minera.<\/p>\n<p>Al anunciarse la finalizaci\u00f3n de la renegociaci\u00f3n de la RDC en 2024, Estados Unidos \u2014descontento con el resultado\u2014 aceler\u00f3 los debates en torno al proyecto Lobito Port, una iniciativa de infraestructura impulsada por Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea que abarca la RDC, Angola y Zambia. Se trata de un corredor que pretende facilitar el transporte de minerales desde la regi\u00f3n hasta los mercados comerciales mundiales a trav\u00e9s del puerto angole\u00f1o de Lobito (Livingstone, 2024; Africa Intelligence, 2024). El proyecto tampoco est\u00e1 dise\u00f1ado para beneficiar a la poblaci\u00f3n de la RDC, sino para contrarrestar el rol del capital chino en la RDC y garantizar la longevidad de las empresas del Norte Global en el sector minero del pa\u00eds. Ninguna de las recientes \u00abpreocupaciones\u00bb del Norte Global por el bienestar del pueblo congole\u00f1o ha abordado su propio papel en el fomento de la violencia por los recursos en la regi\u00f3n africana de los Grandes Lagos.<\/p>\n<p>Como dijo Amos Hochstein, asesor principal de Biden en materia de energ\u00eda e inversiones, \u00abun veh\u00edculo el\u00e9ctrico es esencialmente una bater\u00eda, y lo que hay en la bater\u00eda es \u00c1frica. No hay tiempo que perder\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 Hochstein; \u00abhemos estado ausentes de la escena durante demasiado tiempo\u00bb (Hill, 2024). En otras palabras, el corredor, junto con otros proyectos como la Asociaci\u00f3n para la Infraestructura e Inversi\u00f3n Globales iniciada por Estados Unidos (un intento de desafiar a la Iniciativa de la Franja y la Ruta liderada por China), forman parte de la estrategia geopol\u00edtica estadounidense para contrarrestar a China. Con el abandono de los combustibles f\u00f3siles en favor de la energ\u00eda e\u00f3lica, solar y el\u00e9ctrica, el Congo seguir\u00e1 estando en el centro del debate.<\/p>\n<p>Curiosamente, cuando las empresas chinas empezaron a sustituir a las empresas mineras del Norte Global y cuando las inversiones chinas comenzaron a construir nuevas infraestructuras, surgi\u00f3 en el Norte Global una oleada de inter\u00e9s por la explotaci\u00f3n de lxs trabajadorxs de la RDC. Este inter\u00e9s ignora las graves violaciones cometidas por las empresas del Norte Global y finge preocupaci\u00f3n por el bienestar del pueblo congole\u00f1o para favorecer intereses geopol\u00edticos. Cuando la empresa privada china CMOC (China Molybdenum Company Limited), que produce minerales clave para la tecnolog\u00eda verde, compr\u00f3 la mina Tenke Fungurume a la empresa minera estadounidense Freeport-McMoRan en 2016, aument\u00f3 el temor en el aparato estatal estadounidense de que China controlara todos los elementos clave de la \u00abtecnolog\u00eda verde\u00bb (Gulley, McCullough y Shedd, 2019: 317-232).<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_15909\" aria-describedby=\"caption-attachment-15909\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15909\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"650\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited.jpg 780w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited-300x300.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited-150x150.jpg 150w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Le-peuple-a-gagne_edited-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15909\" class=\"wp-caption-text\">Monsembula Nzaaba Richard or \u2018Monzari\u2019 (RDC), <em>Le peuple a gagn\u00e9<\/em> [El pueblo gan\u00f3], 2024. Fotograf\u00eda de referencia (reverso): Patrice Lumumba recibe un voto de confianza de la C\u00e1mara de Representantes congole\u00f1a el 24 de junio de 1960, convirti\u00e9ndose en el primer Primer inistro del pa\u00eds.<br \/>Fuente: Congopresse v\u00eda <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/File:Congopresse_1.jpg\">Wikimedia<\/a>.<\/figcaption><\/figure>Ante su impotencia para impugnar la compra por parte de China, EE.UU. se movi\u00f3 en dos direcciones: deslegitimar las intervenciones de China en \u00c1frica mediante quejas sobre la explotaci\u00f3n china del trabajo infantil y presionar pol\u00edticamente a los gobiernos africanos para que rompieran v\u00ednculos con China (2023). Esto demuestra el inter\u00e9s de Estados Unidos y sus aliados por asegurar sus intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos resucitando las t\u00e1cticas de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de Estados Unidos en el continente africano para impulsar su propio proyecto y mantener la hegemon\u00eda queda a\u00fan m\u00e1s ilustrada por el tenor de la cumbre de l\u00edderes de Estados Unidos y \u00c1frica de diciembre de 2022, en ella, los gobiernos de la RDC y Zambia firmaron un acuerdo con Estados Unidos para desarrollar una cadena de valor de veh\u00edculos el\u00e9ctricos en sus pa\u00edses, desde la miner\u00eda hasta la cadena de montaje (Departamento de Estado de EE. UU., 2023)<sup>4<\/sup>. Sin embargo, cabe se\u00f1alar que los dos pa\u00edses africanos ya hab\u00edan firmado un acuerdo entre s\u00ed en abril de 2022 para establecer una cadena de valor para fabricar bater\u00edas el\u00e9ctricas (Mulenga, 2022).\u00a0 El nuevo acuerdo, anunciado con bombos y platillos, no ten\u00eda tanto que ver con la coordinaci\u00f3n entre la RDC y Zambia o las necesidades del pueblo africano, sino con el intento de bloquear a China en el continente africano y garantizar el flujo de recursos bajo el control de las empresas del Norte Global.<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>El Congo no est\u00e1 en venta<\/h3>\n<p>En junio de 2005, la Comisi\u00f3n Lutundula, dirigida por el parlamentario congole\u00f1o Christophe Lutundula, present\u00f3 un informe sobre su investigaci\u00f3n de los contratos mineros y empresariales firmados en la RDC entre 1996 y 2003, un periodo marcado por el intenso conflicto derivado de la Segunda Guerra del Congo (1998-2003) (Gobierno de la RDC, 2006). La comisi\u00f3n descubri\u00f3 que muchos contratos eran ilegales o desfavorables para el desarrollo del pa\u00eds e inst\u00f3 a rescindir o renegociar 16 contratos, adem\u00e1s de investigar a 28 empresas y 17 particulares por infracciones legales. En las conclusiones se implicaba tanto a altos cargos pol\u00edticos como a ejecutivos de empresas. Pese a que el informe propon\u00eda una moratoria inmediata de los nuevos contratos y ped\u00eda que se ampliaran las facultades de investigaci\u00f3n, el Estado firm\u00f3 nuevos acuerdos mineros con una supervisi\u00f3n m\u00ednima.<\/p>\n<p>En 2017, la RDC cre\u00f3 la Autoridad Reguladora de la Subcontrataci\u00f3n en el Sector Privado (ARSP) para cumplir los t\u00e9rminos del c\u00f3digo minero de 2002. La creaci\u00f3n de la ARSP es una se\u00f1al del intento de la RDC de hacerse con el control de los minerales y metales del pa\u00eds y poner fin al saqueo de sus riquezas que se viene produciendo desde hace tiempo. En 2023, la ARSP \u2014que ahora sigue el c\u00f3digo minero de 2018\u2014 sancion\u00f3 a varias empresas, entre ellas Bollor\u00e9, Deloitte, G4S, Havas y Huawei, y abri\u00f3 investigaciones a Eurasian Resources Group, Glencore, Ivanhoe, Kibali (Barrick Gold) y Primera por violar las leyes de subcontrataci\u00f3n (Tricontinental, 2019). El 22 de febrero de 2024, la ARSP cit\u00f3 a tres subcontratistas chinos (CRSN, Synohydro y Bangde Construction) por remitir pagos al extranjero, lo que les inhabilita para operar en la RDC (aunque seguir\u00e1n trabajando hasta que empresas locales puedan hacerse cargo de ellos) (Copperbelt Katanga Mining, 2024; Africa Business Plus, 2023, 2024).<\/p>\n<p>El Director General de la ARSP, Miguel Kashal Katemb, un experimentado hombre de negocios con trayectoria en varios pa\u00edses africanos, argument\u00f3 que las empresas sancionadas no cumpl\u00edan los criterios de elegibilidad y no contribu\u00edan adecuadamente a los ingresos fiscales del pa\u00eds (s.f.). Seg\u00fan Katemb, estas empresas deber\u00edan ser reemplazadas por otras de propiedad congole\u00f1a, que retendr\u00edan las ganancias localmente, crear\u00edan nuevas oportunidades de empleo e incluso podr\u00edan iniciar un proceso de establecimiento de la soberan\u00eda nacional sobre los recursos. Aunque estas pol\u00edticas representar\u00edan un avance, las \u00e9lites de la RDC ser\u00edan las mayores beneficiarias dadas las jerarqu\u00edas sociales del pa\u00eds (Copperbelt Katanga Mining, 2023).<\/p>\n<p>Este tipo de pol\u00edtica de clases, en la que ciertas acciones parecen beneficiosas para el pa\u00eds, pero enriquecen principalmente a una sofisticada red de parientes y amigos del presidente, est\u00e1 muy extendida en la RDC. Por ejemplo, aunque el pa\u00eds firm\u00f3 en 2022 un acuerdo con el multimillonario israel\u00ed y antiguo magnate minero sancionado, Dan Gertler para recuperar activos mineros y petrol\u00edferos congole\u00f1os por valor de m\u00e1s de 2.000 millones de d\u00f3lares que eran propiedad de su empresa Ventura Group, la falta de transparencia sobre los detalles del acuerdo suscit\u00f3 preocupaci\u00f3n por un posible nuevo ciclo de corrupci\u00f3n (Fabricius, 2022; CNPAV). Las redes familiares de la \u00e9lite pol\u00edtica de la RDC siguen actuando como compradores de las empresas multinacionales, llevando a cabo actividades transaccionales que las favorecen en lugar de mejorar las capacidades productivas del pa\u00eds para su modernizaci\u00f3n (Liffran, 2024). Un ejemplo notable de esta din\u00e1mica se da en Sicomines, donde el hijo del presidente, Anthony Tshisekedi, fue nombrado miembro del consejo de administraci\u00f3n de la empresa, a pesar de carecer de experiencia minera (Liffran, 2024).<\/p>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3>Lo que quiere el pueblo congole\u00f1o<\/h3>\n<p>En la actualidad, la lucha del pueblo congole\u00f1o se ha centrado en establecer la soberan\u00eda sobre su territorio y garantizar la dignidad humana. Esta lucha por la liberaci\u00f3n no puede librarse \u00fanicamente a escala nacional, dado que las fuerzas que mantienen a lxs congole\u00f1xs en la esclavitud operan a escala mundial. En una \u00e9poca de panafricanismo renovado que est\u00e1 transformando \u00c1frica Occidental, resuena profundamente el recordatorio de Frantz Fanon en <em>Hacia una revoluci\u00f3n africana<\/em> de que \u00abel destino de todos nosotros est\u00e1 en juego en el Congo\u00bb (Fanon, 1964: 197). Nuestro dossier se cierra con las propuestas de j\u00f3venes activistas congole\u00f1os que han identificado ocho categor\u00edas clave para construir su camino hacia la libertad.<\/p>\n<p><strong>La tierra: <\/strong>La tierra congole\u00f1a debe protegerse y utilizarse teniendo en cuenta los intereses del pueblo congole\u00f1o. Garantizar el sustento de su poblaci\u00f3n, la soberan\u00eda alimentaria y la seguridad humana debe ser una prioridad mayor que el extractivismo. La desmilitarizaci\u00f3n de la tierra es clave para acabar tanto con la violencia generalizada como con los desplazamientos humanos. Para ello, primero hay que deconstruir la visi\u00f3n capitalista de la tierra como mercanc\u00eda en venta y sustituirla por un \u00e9nfasis en el valor ancestral de la tierra centrado en el bienestar de todos sus habitantes.<\/p>\n<p><strong>Desarrollar la autonom\u00eda econ\u00f3mica: <\/strong>Los recursos congole\u00f1os deben ser controlados por el pueblo congole\u00f1o con el objetivo de fortalecer la sociedad y resistir la presi\u00f3n de las instituciones financieras internacionales. Los beneficios de las riquezas naturales del pa\u00eds deben reinvertirse para desarrollar las industrias manufactureras locales y fomentar la autonom\u00eda nacional y la autosuficiencia en \u00e1mbitos como la agroindustria y la tecnolog\u00eda. Debemos planificar con audacia proyectos econ\u00f3micos a m\u00e1s largo plazo y de mayor envergadura que puedan impulsar una transformaci\u00f3n a gran escala en beneficio del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Sociedad<\/strong>: Empecemos a reinventar las relaciones sociales proponiendo soluciones para reconstruir el contrato social que nos une. Debemos reintroducir una cultura de respeto de los derechos humanos defendiendo los principios tradicionales de igualdad, conocidos como <em>ubuntu<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Justicia estatal: <\/strong>Hay que promover una gobernanza justa en las instituciones nacionales, como la presidencia, la asamblea nacional y los tribunales. Lxs dirigentes deben aplicar la ley con imparcialidad, de acuerdo con la Constituci\u00f3n y las expectativas leg\u00edtimas del pueblo.<\/p>\n<p><strong>Dignidad: <\/strong>Debemos reclamar y sanar nuestros corazones y mentes, organizarnos de forma responsable y abrazar el autosacrificio para promover los objetivos de la comunidad. Nuestro movimiento debe aumentar la confianza en nuestra capacidad, como pueblo congole\u00f1o \u2014en particular la juventud congole\u00f1a\u2014 para cambiar y mejorar la RDC.<\/p>\n<p><strong>Pensamiento cr\u00edtico: <\/strong>Es importante desarrollar nuestra inteligencia colectiva para responder a los retos que se nos plantean con ideas claras. Nuestro sistema educativo debe ense\u00f1ar sistemas de conocimiento integrales basados en el pensamiento cient\u00edfico que incluyan aportes valiosos de las sociedades africanas, pasadas y presentes.<\/p>\n<p><strong>La producci\u00f3n y difusi\u00f3n de la cultura patri\u00f3tica congole\u00f1a: <\/strong>Debemos ilustrar la visi\u00f3n del Congo y del mundo en el que queremos vivir a trav\u00e9s de las artes, la cultura, los deportes y todas las actividades en las que participamos, las que deben estar disponibles en nuestras lenguas locales. A trav\u00e9s del liderazgo colectivo, debemos desarrollar valores comunes basados en la toma de decisiones inclusiva para reformar nuestra cultura.<\/p>\n<p><strong>Organizar colectivos ciudadanos: <\/strong>El c\u00f3digo de conducta que creemos debe aplicarse en el Congo y en las comunidades de la di\u00e1spora a trav\u00e9s de colectivos ciudadanos. Dondequiera que estemos, debemos crear lugares para reunirnos, debatir y colaborar.<\/p>\n<\/section>\n<figure id=\"attachment_15910\" aria-describedby=\"caption-attachment-15910\" style=\"width: 613px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/rdc-femme-est-guerre-copie.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15910 size-full\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/rdc-femme-est-guerre-copie.jpg\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"780\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/rdc-femme-est-guerre-copie.jpg 613w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/rdc-femme-est-guerre-copie-236x300.jpg 236w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15910\" class=\"wp-caption-text\">M Kadima (RDC), <em>Congo Is Not for Sale<\/em> [El Congo no est\u00e1 a la venta], 2024. Fotograf\u00eda de referencia de John Behets.<\/figcaption><\/figure>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3 class=\"single-post--content--citations-title\">Notas<\/h3>\n<div class=\"single-post--content--citations-block\">\n<p><sup>1<\/sup> Robert Poupart aborda este problema en seis p\u00e1ginas magistrales, bajo el t\u00edtulo \u00abL\u2019impulsion Brousse-Ville\u00bb [El impulso Brousse-Ville], en <em>Facteurs de productivit\u00e9 de la main-d\u2019oeuvre autochone \u00e0 Elisabethville<\/em> [Factores de productividad de la mano de obra aborigen en Elizabethville] ( 1961 17-23); v\u00e9ase tambi\u00e9n Higginson, (1988: 103) y Jewsiewicki (1976: 47-70).<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Ver Moshinsky, 2015; \u00a0Katz-Lavigne, 2024; Sanderson, 2019; Pantland, 2018.<br \/>\nCon sus 80.000 trabajadores oficiales y m\u00e1s de 60.000 \u00abcontratistas\u00bb, algunos de los cuales son mineros de cobalto congole\u00f1os independientes, Glencore es un ejemplo cl\u00e1sico de lo que Bastian Obermeyer y Frederik Obermaier denominan la \u00abm\u00e1quina de saqueo\u00bb (2016: 193-208).<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> <em>Assemblee Nationale Commission Speciale Chargee de L\u2019Examen de la Validite Des Conventions A Caractere Economique Et Financier<\/em> [Comisi\u00f3n Especial de la Asamblea Nacional encargada de examinar la validez de los convenios econ\u00f3micos y financieros] (Kinshasa: Gobierno de la RDC, 2006).<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la cumbre ver Tricontinental, 29 de diciembre de 2022.<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<section class=\"single-post--content--section single-post--toc--section\">\n<h3 class=\"single-post--content--citations-title\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/h3>\n<div class=\"single-post--content--citations-block\">\n<p>Africa Business Plus. \u00abSubcontracting in the DRC: Audits Pending for Ivanhoe, Kibali, Glencore, ERG, Sicomines, Primera and CMOC\u00bb. 2 de octubre de 2023. 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Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.africabusinessplus.com\/en\/816988\/rd-congo-companies-delisted-by-the-subcontracting-regulation-authority-include-cfao-castel-cma-cgm-bollore-havas-g4s-huawei-and-deloitte-2\/\">https:\/\/www.africabusinessplus.com\/en\/816988\/rd-congo-companies-delisted-by-the-subcontracting-regulation-authority-include-cfao-castel-cma-cgm-bollore-havas-g4s-huawei-and-deloitte-2\/<\/a>.<\/p>\n<p>Africa Intelligence. \u00abDRC: Tshisekedi Clan Involved in Former Katanga Province\u2019s Mining Wild West\u00bb. 5 de febrero de 2024. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.africaintelligence.com\/central-africa\/2024\/02\/05\/tshisekedi-clan-involved-in-former-katanga-province-s-mining-wild-west,110155456-ge0\">https:\/\/www.africaintelligence.com\/central-africa\/2024\/02\/05\/tshisekedi-clan-involved-in-former-katanga-province-s-mining-wild-west,110155456-ge0<\/a>.<\/p>\n<p>Amnesty International. \u00abThis Is What We Die For: Human Rights Abuses in the Democratic Republic of the Congo Power the Global Trade in Cobalt\u00bb. London: Amnesty International, 2016.<\/p>\n<p>Angola\/RDC\/Zambia: \u00bbUS reluctant to finance Angola-Zambia extensi\u00f3n of Lobito Corridor Railways\u00bb. Africa Intelligence, 4 de marzo de 2024. Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.africaintelligence.com\/southern-africa-and-islands\/2024\/03\/04\/us-reluctant-to-finance-angola-zambia-extension-of-lobito-corridor-railways,110186992-art\">https:\/\/www.africaintelligence.com\/southern-africa-and-islands\/2024\/03\/04\/us-reluctant-to-finance-angola-zambia-extension-of-lobito-corridor-railways,110186992-art<\/a>.<\/p>\n<p>Banco Africano de Desarrollo, \u00abInterview with Mr. Festus Mogae, former president of Botswana\u00bb, Grupo del Banco Africano de Desarrollo, 6 de marzo de 2019. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.afdb.org\/en\/news-and-events\/interview-with-mr-festus-mogae-former-president-of-botswana-3235\">https:\/\/www.afdb.org\/en\/news-and-events\/interview-with-mr-festus-mogae-former-president-of-botswana-3235<\/a>.<\/p>\n<p>Banco Mundial, \u00abDemocratic Republic of Congo Overview\u00bb. 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Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.corruptiontue.org\/posts\/lecnpav-exige\">https:\/\/www.corruptiontue.org\/posts\/lecnpav-exige<\/a>.<\/p>\n<p>Congressional-Executive Commission on China. \u00abFrom Cobalt to Cars: How China Exploits Child and Forced Labour in the Congo [Audiencia]\u00bb. 215 Dirksen Senate Office Building, 14 de noviembre de 2023.<\/p>\n<p>Copperbelt Katanga Mining.\u00a0 \u00abF\u00e9lix Tshisekedi Salutes the Prowess of Miguel Kashal of the ARSP\u00bb. 4 de noviembre de 2023. Disponible en: <a href=\"https:\/\/copperbeltkatangamining.com\/felix-tshisekedi-salutes-the-prowess-of-miguel-kashal-of-the-arsp\/\">https:\/\/copperbeltkatangamining.com\/felix-tshisekedi-salutes-the-prowess-of-miguel-kashal-of-the-arsp\/<\/a>.<\/p>\n<p>______ \u00abARSP Cancels Three Subcontracting Contracts Worth Estimated $1 Billion for Law Violation\u00bb. 23 de febrero de 2024. Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/copperbeltkatangamining.com\/arsp-cancels-three-subcontracting-contracts-worth-estimated-1-billion-for-law-violation\/\">https:\/\/copperbeltkatangamining.com\/arsp-cancels-three-subcontracting-contracts-worth-estimated-1-billion-for-law-violation\/<\/a>.<\/p>\n<p>Doherty, Ben. \u00abEverything You Need to Know About Glencore, Dan Gertler and Their Interest in the DRC\u00bb. <em>The Guardian<\/em>, 5 de noviembre de 2017. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/business\/2017\/nov\/05\/what-is-glencore-who-is-dan-gertler-drc-mining\">https:\/\/www.theguardian.com\/business\/2017\/nov\/05\/what-is-glencore-who-is-dan-gertler-drc-mining<\/a>.<\/p>\n<p>Dupriez, Gerald. <em>La formation du salaire en Afrique<\/em>. 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Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/issafrica.org\/iss-today\/tshisekedi-does-a-dodgy-deal-with-gertler#:~:text=Gertler%20was%20former%20Democratic%20Republic,%242%20billion%2C%20the%20DRC%20said\">https:\/\/issafrica.org\/iss-today\/tshisekedi-does-a-dodgy-deal-with-gertler#:~:text=Gertler%20was%20former%20Democratic%20Republic,%242%20billion%2C%20the%20DRC%20said<\/a>.<\/p>\n<p>Fanon, Frantz. <em>Toward the African Revolution<\/em>. New York: Grove Press, 1964.<\/p>\n<p>French, H. \u00abAs Rebels Gain in Zaire, Army Morale Is Declining\u00bb. <em>New York Times<\/em>, 8 de febrero de 1997. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1997\/02\/08\/world\/as-rebels-gain-in-zaire-army-morale-is-declining.html\">https:\/\/www.nytimes.com\/1997\/02\/08\/world\/as-rebels-gain-in-zaire-army-morale-is-declining.html<\/a>.<\/p>\n<p>Gobierno de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo. 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Cuaderno no 2. 22 de septiembre de 2019. Disponible en: <a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/es\/la-tasa-de-explotacion-el-caso-del-iphone\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/es\/la-tasa-de-explotacion-el-caso-del-iphone\/<\/a>.<\/p>\n<p>_______ <em>La esperanza de un proyecto panafricano de auto el\u00e9ctrico queda enterrada para las generaciones venideras<\/em>. Bolet\u00edn 52. 29 de diciembre de 2022. Disponible en: <a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/es\/newsletterissue\/cubre-lideres-africa-eeuu\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/es\/newsletterissue\/cubre-lideres-africa-eeuu\/<\/a>.<\/p>\n<p>_______, <em>Vida o deuda: el yugo del neocolonialismo y la b\u00fasqueda de \u00c1frica por alternativas<\/em>. Dossier no. 63, 11 de abril de 2023. Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-63-crisis-de-la-deuda-en-africa\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-63-crisis-de-la-deuda-en-africa\/<\/a>.<\/p>\n<p>Jewsiewicki, Bogumil. \u00abLa contestation sociale et la naissance du proletariat au Zaire au cours de la premi\u00e8re moiti\u00e9 du XX\u00e8me siecle\u00bb. <em>Canadian Journal of African Studies<\/em> 10, no.1, 1976.<\/p>\n<p>Jopson, Barney. \u00abDonors Press Congo over $9bn China Deal\u00bb. <em>Financial Times<\/em>, 9 de febrero de 2009. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/f4d34d3a-f6d9-11dd-8a1f-0000779fd2ac\">https:\/\/www.ft.com\/content\/f4d34d3a-f6d9-11dd-8a1f-0000779fd2ac<\/a>.<\/p>\n<p>Kashal, Miguel Katemb. \u00abMining Indaba\u00bb. s.f. Disponible en: <a href=\"https:\/\/miningindaba.com\/speaker-list\/hon-miguel-katemb-kashal\">https:\/\/miningindaba.com\/speaker-list\/hon-miguel-katemb-kashal<\/a>.<\/p>\n<p>Katwala, Jaldeep. \u00abInterview of Hillary Rodham Clinton\u00bb. Radio Okapi, 10 de Agosto de 2009. Disponible en: <a href=\"https:\/\/2009-2017.state.gov\/secretary\/20092013clinton\/rm\/2009a\/08\/127104.htm\">https:\/\/2009-2017.state.gov\/secretary\/20092013clinton\/rm\/2009a\/08\/127104.htm<\/a>.<\/p>\n<p>Katz-Lavigne, Sarah. \u00abFraming Spaces as (Il)Legitimate: \u2018Dirty\u2019 Cobalt and the (Mis)Uses of Artisanal and Small-Scale Mining Sites in South-Eastern Democratic Republic of Congo\u00bb. <em>Canadian Journal of African Studies<\/em>, 2024.<\/p>\n<p>Kavanagh, Michael J. \u00abDRC Strikes New $7 Billion Mine Road-Financing Deal with China\u00bb. <em>Bloomberg<\/em>, 27 de enero de 2024. 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Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.parliament.gov.zm\/sites\/default\/files\/images\/publication_docs\/Ministerial%20Statement%20-%20On%20Zambia-.Congo%20DR%20Joint%20Initiative%20on%20Electric%20Battery.pdf\">https:\/\/www.parliament.gov.zm\/sites\/default\/files\/images\/publication_docs\/Ministerial%20Statement%20-%20On%20Zambia-.Congo%20DR%20Joint%20Initiative%20on%20Electric%20Battery.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>Naciones Unidas,\u00a0 \u00abFar from the Headlines: The Democratic Republic of Congo, Naciones Unidas Europa Occidental\u00bb, 11 de marzo de 2024. Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/unric.org\/en\/far-from-the-headlines-the-democratic-republic-of-congo\/\">https:\/\/unric.org\/en\/far-from-the-headlines-the-democratic-republic-of-congo\/<\/a>.<\/p>\n<p>New York Times. \u00abKey Copper-Mining Centre in Zaire Reported Taken by Rebel Invaders\u00bb. <em>New York Times<\/em>, 18 de marzo de1977. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1977\/03\/18\/archives\/key-coppermining-center-in-zaire-reported-taken-by-rebel-invaders.html\">https:\/\/www.nytimes.com\/1977\/03\/18\/archives\/key-coppermining-center-in-zaire-reported-taken-by-rebel-invaders.html<\/a>.<\/p>\n<p>_______\u00bbNorth Katanga City Is Seized by Rebels, Congo Report; Europeans Flee Albertville Crossing Lake Tanganyika to Nearby Burundi\u00bb. 20 de junio de 1964. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1964\/06\/20\/archives\/north-katanga-city-is-seized-by-rebels-the-congo-report-europeans.html\">https:\/\/www.nytimes.com\/1964\/06\/20\/archives\/north-katanga-city-is-seized-by-rebels-the-congo-report-europeans.html<\/a>.<\/p>\n<p>_______\u00bbEgypt Plans to Send Its Pilots to Zaire\u00bb. 2 de mayo de 1977. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1977\/05\/02\/archives\/egypt-plans-to-send-its-pilots-to-zaire.html\">https:\/\/www.nytimes.com\/1977\/05\/02\/archives\/egypt-plans-to-send-its-pilots-to-zaire.html<\/a>.<\/p>\n<p>Ngbwapkwa, T. M. L\u2019exploitation du caoutchouc par l\u2019Etat Ind\u00e9pendant du Congo dans le territoire de Banzyville, district de l\u2019Ubangi (1900\u20131908). Civilisations 41, no. 1-2, 1993.<\/p>\n<p>Nzongola-Ntalaja, Georges. \u00abClass Struggle and National Liberation in Zaire\u00bb. <em>Contemporary Marxism<\/em>, no. 6, 1983.<\/p>\n<p>_______<em>The Congo: From Leopold to Kabila. A people\u2019s history<\/em>, London: Zed Books, 2007.<\/p>\n<p>Obermeyer, Bastian y Frederik Obermaier. <em>The Panama Papers: Breaking the Story of How the Rich and Powerful Hide Their Money. <\/em>Londres: Oneworld Publications, 2016.<\/p>\n<p>O\u2019Brien, Connor Cruise. <em>To Katanga and Back: A UN Case History<\/em>. London and New York: Faber and Faber, 1967.<\/p>\n<p>OEC, \u00abDemocratic Republic of the Congo (COD) Exports, Imports, and Trade Partners\u00bb,\u00a0 Economic Complexity Observatory, <a href=\"https:\/\/oec.world\/es\/profile\/country\/cod\">https:\/\/oec.world\/es\/profile\/country\/cod<\/a>.<\/p>\n<p>Oliver, L. DRC: \u00abTshisekedi Clan Involved in Former Katanga Province\u2019s Mining Wild West\u00bb. <em>Africa Intelligence<\/em>, 5 de febrero de 2024. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.africaintelligence.com\/central-africa\/2024\/02\/05\/tshisekedi-clan-involved-in-former-katanga-province-s-mining-wild-west,110155456-ge0\">https:\/\/www.africaintelligence.com\/central-africa\/2024\/02\/05\/tshisekedi-clan-involved-in-former-katanga-province-s-mining-wild-west,110155456-ge0<\/a>.<\/p>\n<p>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. \u00abTasa de mortalidad materna (por 100.000 nacidos vivos)\u00bb. Disponible en: <a href=\"https:\/\/data.who.int\/es\/indicators\/i\/C071DCB\/AC597B1\">https:\/\/data.who.int\/es\/indicators\/i\/C071DCB\/AC597B1<\/a>.<\/p>\n<p>Padmore, George. \u00abAfrica Holds Key to Atomic Future; World\u2019s Uranium Supply\u00bb. <em>The Chicago<\/em> <em>Defender<\/em>, 8 de septiembre de 1945.<\/p>\n<p>Pantland, Walton. \u00abSpecial Report: Glencore, the Commodities Giant with No Soul. IndustriAll Global Union\u00bb. 25 de abril de 2018. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.industriall-union.org\/special-report-glencore-the-commodities-giant-with-no-soul\">https:\/\/www.industriall-union.org\/special-report-glencore-the-commodities-giant-with-no-soul<\/a>.<\/p>\n<p>Pavlakis, Dean. \u00abThe Crime of the Congo: A Question of Genocide in the Congo Free State, 1885\u20131908\u00bb. En Ben Kiernan (ed.), <em>The Cambridge World History of Genocide: Volume 2: Genocide in the Indigenous, Early Modern and Imperial Worlds, from c.1535 to World War One<\/em>. Cambridge: Cambridge University Press, 2023.<\/p>\n<p>PNUD, \u00abCountry Insights \u2013 Human Development Index Reports\u00bb. Disponible en: <a href=\"https:\/\/hdr.undp.org\/data-center\/country-insights\">https:\/\/hdr.undp.org\/data-center\/country-insights<\/a>.<\/p>\n<p>Poupart, Robert. \u00abL\u2019impulsion Brousse-Ville\u00bb. En <em>Facteurs de productivit\u00e9 de la main-d\u2019oeuvre autochone \u00e0 Elisabethville<\/em>. Brussels: CEPSI, 1961.<\/p>\n<p>Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). \u00abThe Democratic Republic of the Congo. Post-Conflict Environmental Assessment. United Nations Environment Programme Synthesis for Policy Makers\u00bb. Nairobi: UNEP, 2011.<\/p>\n<p>Reuters. \u00abCongo State Miner Sells Copper Concession to Chinese Investors\u00bb. 13 de julio de 2015. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.reuters.com\/article\/congodemocratic-mining-idUKL5N0ZT26D20150713\/\">https:\/\/www.reuters.com\/article\/congodemocratic-mining-idUKL5N0ZT26D20150713\/<\/a>.<\/p>\n<p>Sanderson, Henry. \u00abCongo, Child Labour and Your Electric Car\u00bb. <em>Financial Times<\/em>, 7 de julio de 2019. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/c6909812-9ce4-11e9-9c06-a4640c9feebb\">https:\/\/www.ft.com\/content\/c6909812-9ce4-11e9-9c06-a4640c9feebb<\/a>.<\/p>\n<p>Savran, Sungur y Ahmet Tonak. <em>In the tracks of Marx\u2019s Capital: Debates in Marxian Political Economy and Lessons for 21st Century Capitalism<\/em>. Londres: Palgrave, 2024.<\/p>\n<p>Sohier, Jean. \u00ab\u00a0Pr\u00e9sentation de \u00abla m\u00e9moire d\u2019un policier belgo-congolais\u00bb\u00a0\u00bb. Academie Royale des Sciences D\u2019outre-mer, <em>Bulletin des Seances<\/em> 3, 1973.<\/p>\n<p>Sternstein, Jerome. \u00abKing L\u00e9opold II, Nelson W. Aldrich and the Strange Beginnings of American Economic Penetration of the Congo\u00bb. <em>African Historical Studies<\/em> 2, no.2. 1969.<\/p>\n<p>Sweeney, John. \u00abMining Giant Glencore Accused in Child Labour and Acid Dumping Row\u00bb. <em>The Guardian,<\/em> 14 de abril de 2012. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/business\/2012\/apr\/14\/glencore-child-labour-acid-dumping-row\">https:\/\/www.theguardian.com\/business\/2012\/apr\/14\/glencore-child-labour-acid-dumping-row<\/a>.<\/p>\n<p>Tshombe, Mo\u00efse. <em>Quinze Mois de Gouvernement du Congo<\/em>. Par\u00eds: La Table Ronde, 1967.<\/p>\n<p>van Reybrouck, David. Congo:<em>The Epic History of a People<\/em>. Nueva York: Harper Collins, 2015.<\/p>\n<p>Vansina, Jan. <em>Kingdoms of the savannah<\/em>. Madison, Wisconsin: University of Wisconsin Press, 1966.<\/p>\n<p>_______ <em>Being Colonised: The Kuba Experience in Rural Congo, 1880\u20131960.<\/em> Madison, Wisconsin: University of Wisconsin Press, 2010.<\/p>\n<p>Vellut, Jean-Luc. \u00abRural Poverty in Western Shaba, c. 1890\u20131930\u00bb. En Robin Palmer y Neil Parsons (eds.), <em>The Roots of Rural Poverty in Central and Southern Africa<\/em>. Los Angeles, CA: University of California Press, 1977.<\/p>\n<p>Verhaegen, Benoit. <em>Rebellions au Congo, vol. 1<\/em>. Brussels: Centre de Recherche et d\u2019Information Socio-Politiques, 1966.<\/p>\n<p>_______<em>Rebellions au Congo, vol. 2<\/em>. Brussels: Centre de Recherche et d\u2019Information Socio-Politiques, 1971.<\/p>\n<p>Voice of America. \u00abChinese Mineral Deal Blocking Congo\u2019s IMF Debt Relief\u00bb. Voice of America, 2 de noviembre de 2009. Disponible en:\u00a0 <a href=\"https:\/\/www.voanews.com\/a\/a-13-2009-05-26-voa26-68802437\/412187.html\">https:\/\/www.voanews.com\/a\/a-13-2009-05-26-voa26-68802437\/412187.html<\/a><\/p>\n<p>Williams, S. <em>White Malice: The CIA and the Covert Recolonisation of Africa<\/em>. New York: Public Affairs, 2021.<\/p>\n<p>Women\u2019s International League for Peace and Freedom (WILPF). \u00abLife at the Bottom of the Chain: Women in Artisanal Mines in DRC\u00bb. Ginebra: WILPF, Agosto 2016. Disponible en: <a href=\"https:\/\/wilpf.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/WomenInArtisanalMinesInDRC_web.pdf\">https:\/\/wilpf.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/WomenInArtisanalMinesInDRC_web.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>Fuente: Dossier del Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social, 25 de junio de 2024 (<a href=\"https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-77-el-pueblo-congoleno-lucha-por-su-riqueza\/\">https:\/\/thetricontinental.org\/es\/dossier-77-el-pueblo-congoleno-lucha-por-su-riqueza\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este dossier fue elaborado en colaboraci\u00f3n con el Centre Culturel Andr\u00e9e Blouin [Centro Cultural Andr\u00e9e Blouin], el Centre for Research<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2106],"tags":[],"class_list":["post-15901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-republica-democratica-del-congo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15901\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}