{"id":15958,"date":"2024-07-30T05:00:33","date_gmt":"2024-07-30T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15958"},"modified":"2024-07-29T21:18:27","modified_gmt":"2024-07-29T20:18:27","slug":"globalizacion-capitalismo-y-hegemonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15958","title":{"rendered":"Globalizaci\u00f3n, capitalismo y hegemon\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-content\">\n<div class=\"entry-content\">\n<p data-dl-uid=\"39\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><em data-dl-uid=\"40\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El auge y agudizaci\u00f3n de la rivalidad entre China y Estados Unidos se reduce con frecuencia a deseos personales de supremac\u00eda (Trump vs. Xi Jinping en particular), cuando no se presenta como una simple reiteraci\u00f3n de la eterna batalla del Bien (Occidente, la democracia) contra el Mal (Oriente, el despotismo). <\/em>Al contrario, <em data-dl-uid=\"40\" data-dl-translated=\"true\">en su \u00faltimo libro<\/em>, el <em data-dl-uid=\"40\" data-dl-translated=\"true\">economista Benjamin B\u00fcrbaumer se propone describir y explicar esta rivalidad, que determina algunas de las transformaciones m\u00e1s importantes del orden mundial actual, a partir de un an\u00e1lisis del capitalismo y de sus contradicciones<\/em>. <em data-dl-uid=\"42\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Andrea Cavazzini ha escrito una fascinante rese\u00f1a de esta obra capital.<\/em><\/p>\n<p data-dl-uid=\"54\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15959\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer.jpg 800w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer-192x300.jpg 192w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer-657x1024.jpg 657w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/burbaumer-768x1197.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>El contexto global en el que vivimos est\u00e1 marcado en gran medida no s\u00f3lo por la relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s conflictiva entre China y Estados Unidos, sino tambi\u00e9n por una aceleraci\u00f3n de la capacidad de China para modificar estrat\u00e9gicamente el orden institucional \u2013econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico\u2013 del mundo contempor\u00e1neo. Urge elaborar an\u00e1lisis lo m\u00e1s ricos posible de esta situaci\u00f3n, para comprender no s\u00f3lo las metamorfosis de las relaciones capitalistas y sus alternativas internas, sino tambi\u00e9n (obviamente) para intentar descifrar las posibles perspectivas de su abolici\u00f3n.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"55\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En lo que respecta a la Rep\u00fablica Popular China (RPC), el peso de los t\u00f3picos y fantas\u00edas m\u00e1s o menos recientes sigue pesando en los estudios franc\u00f3fonos y, sobre todo, en la imagen generalizada y \u00abp\u00fablica\u00bb de la potencia asi\u00e1tica. Desde el discurso apolog\u00e9tico de ciertas corrientes \u00abmao\u00edstas\u00bb de los a\u00f1os setenta hasta el discurso apenas m\u00e1s sutil de la ola \u00abantitotalitaria\u00bb. En resumen, desde los escritos de Maria Antonietta Macciocchi y Philippe Sollers hasta los de Simon Leys, existe un riesgo real de que ya no haya lugar para la inteligibilidad de la China contempor\u00e1nea y su periplo, reducidos a la imagen dist\u00f3pica de un inmenso hormiguero tecnol\u00f3gico, d\u00f3cil y videovigilado, caldo de cultivo inagotable de la locura colectiva y la manipulaci\u00f3n diab\u00f3lica<sup data-dl-uid=\"57\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[1]<\/sup>. Sin embargo, es la inteligibilidad del mundo contempor\u00e1neo y de sus tendencias estructurales lo que est\u00e1 en juego en la posibilidad de ver en el futuro de la RPC algo distinto de una f\u00e1bula orientalista.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"64\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El libro de Benjamin B\u00fcrbaumer representa un paso decisivo en la construcci\u00f3n de esta inteligibilidad. Sit\u00faa el papel que China desempe\u00f1a hoy en la escena mundial tanto en la din\u00e1mica de las relaciones de producci\u00f3n capitalistas como en una historia de luchas: las luchas por la hegemon\u00eda libradas por las grandes potencias mundiales dentro del modo de producci\u00f3n capitalista, pero tambi\u00e9n las luchas de las clases trabajadoras y de los movimientos de oposici\u00f3n, cuya realidad ineludible constituye el punto de partida de una narraci\u00f3n y un an\u00e1lisis que conducen a la coyuntura actual y a su futuro posterior.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"68\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ser\u00eda imposible tratar aqu\u00ed todos los numerosos e importantes temas que Benjamin B\u00fcrbaumer aborda a lo largo de este relato: el libro debe leerse en su totalidad si se quiere obtener una visi\u00f3n de conjunto pertinente. No obstante, intentaremos destacar algunos puntos que nos parecen decisivos y ofrecer algunas reflexiones basadas en esta contribuci\u00f3n esencial.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"69\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>De las luchas sociales al capital transnacional<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"73\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El punto de partida del autor es una constataci\u00f3n: la actual rivalidad entre China y Estados Unidos presupone la interdependencia entre ambas potencias dentro de lo que se conoce como \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb, que corresponde a la hegemon\u00eda mundial de Estados Unidos bajo el liderazgo de los sectores transnacionales del capital norteamericano.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"74\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Lejos de acercar a los dos gigantes y pacificar sus relaciones, esta dependencia mutua est\u00e1 impulsando a China a subvertir la globalizaci\u00f3n, reestructurar el mercado mundial con vistas a adquirir un papel dominante en \u00e9l y, en \u00faltima instancia, desafiar abiertamente la hegemon\u00eda estadounidense, una estrategia global en la que las Nuevas Rutas de la Seda, las iniciativas diplom\u00e1ticas chinas y el rearme de la Rep\u00fablica Popular figuran entre los principales componentes. Seg\u00fan B\u00fcrbaumer, esta tendencia no depende de factores contingentes, sino de la forma en que se ha construido la dependencia mutua y del papel que ha desempe\u00f1ado en la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"75\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El autor vuelve al contexto de los a\u00f1os 70, en el que ve, de forma esclarecedora, la clave tanto de ciertos aspectos estructurales de la \u00e9poca actual como de las tendencias que amenazan con subvertir esas estructuras. En efecto, la d\u00e9cada de 1970 fue el momento en que, por un lado, ten\u00eda lugar la \u00faltima secuencia mundial de luchas sociales y pol\u00edticas y, por otro, ca\u00eda la tasa de beneficios de las empresas capitalistas norteamericanas. Los primeros p\u00e1rrafos del libro describen el \u00abp\u00e1nico patronal\u00bb que golpe\u00f3 al <em>establishment<\/em> estadounidense a principios de los a\u00f1os 70 frente a una secuencia de movimientos que se articulaban y alimentaban mutuamente: el crecimiento del contrapoder sindical, pr\u00e1cticas de lucha y reivindicaciones en las f\u00e1bricas que tend\u00edan a desbordar a las centrales sindicales, y una contestaci\u00f3n del orden social fuera de las f\u00e1bricas por parte de movimientos juveniles, feministas, antirracistas, antibelicistas, etc.<sup data-dl-uid=\"76\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[2]<\/sup>.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"80\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Se trata de un cuestionamiento general de los fundamentos de la sociedad capitalista norteamericana, y que se encuentra al otro lado del Atl\u00e1ntico, de forma m\u00e1s o menos intensa y duradera<sup data-dl-uid=\"82\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[3]<\/sup>: un cuestionamiento que est\u00e1 vinculado a una disminuci\u00f3n constante, desde los a\u00f1os sesenta, de la capacidad del capital para extraer beneficios de las inversiones pasadas. Bas\u00e1ndose en los trabajos de G\u00e9rard Dum\u00e9nil y Dominique L\u00e9vy, por una parte, y en los de Robert Brenner, por otra, B\u00fcrbaumer explica que esta ca\u00edda de la tasa de beneficio depende no s\u00f3lo de la presi\u00f3n ejercida por las reivindicaciones salariales y las luchas sociales, sino tambi\u00e9n de la competencia de las empresas de Alemania Occidental y Jap\u00f3n y, por \u00faltimo, de los costes de la mecanizaci\u00f3n, que no se ven compensados por la eficacia en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n del empleo de mano de obra viva<sup data-dl-uid=\"84\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[4<\/sup>].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"85\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb fue (el fruto de) la respuesta del capital a esta crisis m\u00faltiple. En el curso de la secuencia, surgi\u00f3 en el seno del capital estadounidense una tendencia hacia la \u00abinversi\u00f3n en el extranjero\u00bb como instrumento para reducir los costes de producci\u00f3n (p. 29), que condujo a la formaci\u00f3n estable, y luego a la hegemon\u00eda, de una \u00abfracci\u00f3n transnacional\u00bb del capital industrial: \u00abEsta fracci\u00f3n vio converger sus intereses con los del sector financiero para formar una alianza a favor de la libre circulaci\u00f3n de capitales y mercanc\u00edas: el capital transnacional estadounidense\u00bb<em data-dl-uid=\"86\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">(ib\u00edd.<\/em>).<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"87\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>Del capital transnacional a la globalizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"89\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esta fracci\u00f3n es la fuerza motriz del proceso conocido como \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb, que aparece como una reestructuraci\u00f3n de las relaciones sociales a escala mundial: un proceso a la vez econ\u00f3mico, pol\u00edtico y sociol\u00f3gico, que ha alterado radicalmente las estructuras sociales y las comunidades humanas desde los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"90\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Su fuerza motriz ha sido la doble exigencia de extinguir la din\u00e1mica de la protesta e impulsar los beneficios capitalistas. Fue en pos de este doble objetivo que el capital transnacional estadounidense adopt\u00f3 lo que David Harvey denomina un <em data-dl-uid=\"91\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00abarreglo espacial\u00bb<\/em> frente a la crisis: modificar las \u00abcondiciones territoriales\u00bb dentro de las cuales el capital persigue la realizaci\u00f3n de beneficios (p. 36). En el contexto de la d\u00e9cada de 1970, esto implicaba no s\u00f3lo la expansi\u00f3n espacial en un sentido cuantitativo, sino tambi\u00e9n la \u00abproducci\u00f3n de un nuevo espacio global\u00bb favorable a la \u00abcirculaci\u00f3n de bienes, servicios y capital\u00bb (p. 37).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"92\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La reconstrucci\u00f3n que hace B\u00fcrbaumer del proceso de globalizaci\u00f3n y de sus etapas no puede repetirse aqu\u00ed en detalle. Baste decir que uno de sus operadores pol\u00edticos fundamentales es la Comisi\u00f3n Trilateral, cuyo objetivo expl\u00edcito es promover \u00abpol\u00edticas coordinadas de liberalizaci\u00f3n [&#8230;]: libre comercio, libre circulaci\u00f3n de capitales, reducci\u00f3n del gasto p\u00fablico y de la fiscalidad, flexibilizaci\u00f3n del empleo y de los tipos de cambio\u00bb (p. 34). Siguiendo el ejemplo de la Comisi\u00f3n Trilateral, otros institutos privados, como el Club Bilderberg y el Instituto Atl\u00e1ntico, formularon y aplicaron las pol\u00edticas internacionales del capital transnacional estadounidense, apoyadas principalmente por inversiones directas en el extranjero.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"93\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Para los pa\u00edses receptores, se trata de \u00abla absorci\u00f3n de una parte significativa del capital nacional por el de un tercer pa\u00eds\u00bb, de la \u00abformaci\u00f3n de una fracci\u00f3n de capital integrada en circuitos transnacionales\u00bb y, por \u00faltimo, de \u00abuna red de interconexiones que vincula org\u00e1nicamente el pa\u00eds de acogida con Estados Unidos\u00bb (p. 35), hasta el punto de comprometer la separaci\u00f3n y la independencia de las unidades socio-institucionales atrapadas en este sistema de relaciones. Este es inicialmente el destino de los socios de Europa Occidental, destinatarios iniciales de las inversiones m\u00e1s masivas.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"94\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Al haberse fusionado el capital transnacional con el Estado estadounidense desde el mandato de Gerald Ford (1974-1977), gracias sobre todo a los trabajos de la Comisi\u00f3n Trilateral, las pol\u00edticas de liberalizaci\u00f3n y desregulaci\u00f3n se aplicaron primero en casa y luego se exportaron a trav\u00e9s de la inmensa red de influencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la que el capital estadounidense era el centro:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"95\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00abDurante la d\u00e9cada de 1980, todos los pa\u00edses m\u00e1s avanzados acabaron eliminando la mayor\u00eda de los obst\u00e1culos a la libre circulaci\u00f3n de capitales\u00bb (p. 44). Esto tambi\u00e9n signific\u00f3 exportar el desmantelamiento de \u00absecciones enteras del Estado del bienestar [&#8230;], la desregulaci\u00f3n, los recortes fiscales, los recortes presupuestarios y los ataques a los sindicatos\u00bb (p. 41).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"96\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Es imposible resumir aqu\u00ed los an\u00e1lisis de B\u00fcrbaumer sobre los tratados de libre comercio, el GATT, la OMC y las m\u00faltiples etapas de la estrategia pol\u00edtica del capital transnacional. Esta estrategia, que implica una compleja interacci\u00f3n entre agentes p\u00fablicos y privados y una coordinaci\u00f3n internacional cada vez m\u00e1s estrecha, tiene ahora un alcance verdaderamente mundial, tras la desintegraci\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico. La plena globalizaci\u00f3n lleg\u00f3 bajo el mandato de Bill Clinton, quien declar\u00f3 expl\u00edcitamente que la prosperidad y la estabilidad de Estados Unidos depend\u00edan de su pol\u00edtica exterior, y que Estados Unidos deb\u00eda \u00abestar en el centro de toda red mundial vital\u00bb (p. 58). La \u00absoluci\u00f3n espacial\u00bb aportada a la crisis de los a\u00f1os setenta implicaba, en \u00faltima instancia, el papel de Estados Unidos como \u00absupervisor\u00bb del capitalismo globalizado y, por tanto, su hegemon\u00eda en las relaciones internacionales.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"97\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esta din\u00e1mica de reestructuraci\u00f3n del mundo al servicio de los intereses del capital transnacional estadounidense, cuyos dos pivotes son la realizaci\u00f3n de beneficios mediante la expansi\u00f3n espacial y el disciplinamiento de los trabajadores y de los posibles disidentes. Tiene dos dimensiones estrat\u00e9gicas, a las que B\u00fcrbaumer atribuye gran importancia, y en las que debemos centrarnos.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"98\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El primero es la organizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial en \u00abcadenas de valor\u00bb mediante la liberalizaci\u00f3n de los flujos de capital y los acuerdos de libre comercio. La deslocalizaci\u00f3n ha sido la \u00abpieza central estrat\u00e9gica\u00bb de la globalizaci\u00f3n, dando a \u00ablas empresas la oportunidad de aumentar sus beneficios al tiempo que garantizan un bajo incremento de los precios \u2013mediante el recorte de costes, el aumento de la flexibilidad, la evasi\u00f3n de riesgos y, en ocasiones, la elusi\u00f3n de la normativa laboral y medioambiental\u2013 y conservando las rentas de la actividad de dise\u00f1o, comercializaci\u00f3n y financiera\u00bb (p. 61)<sup data-dl-uid=\"100\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[5<\/sup> ].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"101\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La deslocalizaci\u00f3n no implica la propiedad formal de los distintos segmentos de producci\u00f3n dispersos por el mundo: para controlar los procesos de producci\u00f3n basta con \u00abdisponer de las palancas de control de las cadenas de valor mundiales, es decir, la propiedad de las tecnolog\u00edas clave y la organizaci\u00f3n de las redes de distribuci\u00f3n esenciales para la producci\u00f3n\u00bb (p. 61). Dicho de otro modo:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"102\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Los protagonistas de las cadenas de valor mundiales son las empresas l\u00edderes. Supervisan la fabricaci\u00f3n de un bien a partir de una serie de f\u00e1bricas, a menudo dispersas en distintos pa\u00edses, cada una de las cuales suministra un bien intermedio esencial para el ensamblaje del bien final, que tiene lugar en pa\u00edses donde los costes laborales son bajos. Aunque, en detalle, podemos identificar una variedad de razones para la formaci\u00f3n de la cadena \u2013reducci\u00f3n del riesgo mediante la diversificaci\u00f3n de las ubicaciones; reducci\u00f3n de los costes de producci\u00f3n (mano de obra, tierra, energ\u00eda, materias primas); aumento de la flexibilidad\u2013 surge un hilo conductor com\u00fan.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"103\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Todos estos factores contribuyen a aumentar la rentabilidad del l\u00edder en detrimento de muchos proveedores, que se ven obligados a aceptar una competencia feroz para formar parte de un n\u00famero reducido de cadenas, y sobre todo de sus empleados. Las empresas l\u00edderes suelen ser grandes empresas de pa\u00edses avanzados cuya actividad se centra en el control oligopol\u00edstico del acceso a los mercados finales y que aspiran al monopolio de las tecnolog\u00edas clave [&#8230;].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"104\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dado que la creaci\u00f3n de cadenas de valor mundiales es ante todo una cuesti\u00f3n de poder de coordinaci\u00f3n, requiere un desembolso m\u00ednimo de capital \u2013a diferencia de los proveedores\u2013, al tiempo que fomenta la reducci\u00f3n de los precios de los insumos. Como tal, es una herramienta particularmente eficaz para aumentar los beneficios. Gracias a las cadenas de valor mundiales, las multinacionales obtienen beneficios sin acumulaci\u00f3n, o m\u00e1s bien beneficios basados en la acumulaci\u00f3n por correspondencia, que impone la carga de la inversi\u00f3n a los proveedores (p. 94).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"105\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Como condici\u00f3n para obtener beneficios y operador del dominio de la fuerza de trabajo, las cadenas de valor son la infraestructura material \u2013incluyendo en el adjetivo la materialidad de las organizaciones y pr\u00e1cticas\u2013 de la globalizaci\u00f3n, la otra cara de los tratados de libre comercio y las instituciones internacionales, lo que el \u00abdespotismo fabril\u00bb es a la santa trinidad de \u00ablibertad, propiedad y Bentham\u00bb en el Libro I de <em data-dl-uid=\"106\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El Capital<\/em> de Marx<em data-dl-uid=\"107\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/em><\/p>\n<p data-dl-uid=\"108\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Para ocupar una posici\u00f3n dominante en las cadenas de valor es necesario, por un lado, controlar las condiciones materiales de acceso a los flujos comerciales internacionales \u2013en concreto : Controlar los canales f\u00edsicos de comunicaci\u00f3n, fijar los criterios t\u00e9cnicos de validaci\u00f3n de los productos comerciales, monopolizar las tecnolog\u00edas o los recursos clave\u2013 y, por otra parte, asegurarse de que los socios subordinados en la globalizaci\u00f3n crean que esta subordinaci\u00f3n tambi\u00e9n les beneficia \u2013lo que B\u00fcrbaumer denomina con el t\u00e9rmino gramsciano \u00abhegemon\u00eda\u00bb\u2013. Es precisamente en estos dos nodos estrat\u00e9gicos donde China desaf\u00eda actualmente el liderazgo norteamericano, al tiempo que desencadena una din\u00e1mica que probablemente reestructure radicalmente el orden mundial.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"109\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>De la globalizaci\u00f3n al auge de China<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"110\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">China ha desempe\u00f1ado, y sigue desempe\u00f1ando, un papel crucial en la configuraci\u00f3n de este orden. Hacia finales del siglo XX, la asociaci\u00f3n asim\u00e9trica entre China y Estados Unidos constituy\u00f3 la espina dorsal de las relaciones capitalistas globalizadas, y las relaciones entre ambos gigantes pod\u00edan considerarse una especie de fusi\u00f3n dentro de un mecanismo econ\u00f3mico mundial.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"112\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La apertura progresiva de China a los inversores extranjeros y su integraci\u00f3n en las redes del capitalismo mundial fueron decididas por la facci\u00f3n \u00abliberal\u00bb del Partido Comunista Chino (PCC), que lleg\u00f3 al poder tras la muerte de Mao Zedong y la liquidaci\u00f3n de sus partidarios: una facci\u00f3n existente desde 1949 y cuyo objetivo no era tanto la experimentaci\u00f3n de una sociedad alternativa a las relaciones capitalistas como el desarrollo y el poder de un pa\u00eds que, a finales de los a\u00f1os setenta, experimentaba una crisis industrial y agr\u00edcola radical y un aumento del descontento de la poblaci\u00f3n (p. 68). Fue este sector de la estructura pol\u00edtica dominante el que mantuvo un firme control sobre el proceso de liberalizaci\u00f3n, rechazando cualquier \u00abterapia de choque\u00bb pol\u00edticamente inmanejable y, sobre todo, cualquier desaf\u00edo al control del proceso por parte del Partido.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"113\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La preocupaci\u00f3n por mantener el equilibrio pol\u00edtico y evitar una p\u00e9rdida de legitimidad ante la poblaci\u00f3n estuvo en el origen del proceso de liberalizaci\u00f3n, as\u00ed como en su gesti\u00f3n. Este proceso iba a ralentizarse<sup data-dl-uid=\"115\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[6<\/sup> ], sobre todo tras las movilizaciones de masas de 1989-1992, cuyo episodio m\u00e1s conocido fue la plaza de Tiananmen. B\u00fcrbaumer recuerda el \u00abfuerte componente obrero\u00bb y las \u00abreivindicaciones sociales\u00bb para la protecci\u00f3n de los trabajadores y contra el enriquecimiento del estrato de bur\u00f3cratas en proceso de fusi\u00f3n con el nuevo estrato empresarial (pp. 73 y 75).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"116\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La respuesta a estas movilizaciones fue, por supuesto, la represi\u00f3n, pero tambi\u00e9n una intensificaci\u00f3n de la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica destinada a generar prosperidad y movilidad social, que supuestamente podr\u00edan extinguir la contestaci\u00f3n del poder y estructurar un nuevo consenso de masas. As\u00ed, Pek\u00edn ha abierto radicalmente el pa\u00eds a los inversores extranjeros:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"117\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00abDurante la d\u00e9cada de 1990, China reforz\u00f3 su posici\u00f3n como plataforma de exportaci\u00f3n. Autoriz\u00f3 la creaci\u00f3n de empresas de propiedad totalmente extranjera, firm\u00f3 acuerdos de protecci\u00f3n de las inversiones [&#8230;] y satisfizo la otra gran demanda del capital transnacional: la repatriaci\u00f3n sin trabas de los beneficios\u00bb (p. 81).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"118\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El an\u00e1lisis de B\u00fcrbaumer muestra que el proceso de liberalizaci\u00f3n tuvo lugar en un marco que segu\u00eda estando fuertemente sobredeterminado por la herencia del primer periodo de la Rep\u00fablica Popular (1949-1976), sobre todo en lo que se refiere a la pr\u00e1ctica gubernamental del Partido-Estado y a la composici\u00f3n objetiva y subjetiva de la mano de obra. Por un lado, el Partido multiplic\u00f3 las intervenciones verticales imponiendo normativas favorables a los inversores; por otro, jug\u00f3 a la descentralizaci\u00f3n de los ejecutivos locales en favor de las multinacionales que buscaban las mejores condiciones locales para sus inversiones (pp. 82-83)<sup data-dl-uid=\"120\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[7<\/sup> ].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"121\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Pero los trabajadores asalariados tambi\u00e9n demostraron una gran capacidad de iniciativa y resistencia entre los a\u00f1os 90 y principios de los 2000, a trav\u00e9s de una oleada de movilizaciones y conflictos cuya intensidad fue la mayor desde la Revoluci\u00f3n Cultural. Alcanz\u00f3 niveles cuasi insurreccionales, con \u00absentadas, bloqueos, ocupaciones, huelgas, disturbios, incluso suicidios de trabajadores y asesinatos de empresarios\u00bb (pp. 87-88). Sin embargo, la otra cara de la moneda del poder de acci\u00f3n de los trabajadores chinos era su atractivo para los inversores extranjeros, que no se ve\u00edan atra\u00eddos \u00fanicamente por los bajos salarios:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"122\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00abLo que distingue a China de otros pa\u00edses perif\u00e9ricos que tambi\u00e9n disponen de una mano de obra barata y han lanzado vastos programas de liberalizaci\u00f3n es la herencia socialista, que confiere a las enormes reservas de mano de obra cualidades suplementarias en materia de educaci\u00f3n y salud. A este contraste se a\u00f1ade el hecho de que, al proceder a una liberalizaci\u00f3n m\u00e1s controlada, China ha podido evitar los efectos devastadores de la terapia de choque\u00bb (p. 90).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"123\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">De este modo, las innegables capacidades gubernamentales del PCCh \u2013aunque lastradas por la presi\u00f3n de una poblaci\u00f3n acostumbrada a la indecisi\u00f3n y al combate\u2013 y la calidad de su obra viva<sup data-dl-uid=\"125\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[8<\/sup> ] han contribuido a proteger a China de los efectos m\u00e1s brutales de la globalizaci\u00f3n y a permitirle posicionarse como un actor subordinado, aunque con considerables ventajas estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"126\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Estados Unidos ha sido el principal impulsor de la inversi\u00f3n extranjera en China: la productividad de la mano de obra china ha permitido a las empresas estadounidenses aumentar sus beneficios, mientras que los productos baratos fabricados en China satisfacen las demandas de los consumidores estadounidenses y europeos, debilitados por la precarizaci\u00f3n y la desregulaci\u00f3n. Los a\u00f1os 1990-2000 fueron a\u00f1os de luna de miel a ambos lados del Pac\u00edfico: una proporci\u00f3n cada vez mayor de los beneficios de las empresas estadounidenses proced\u00eda de China, mientras que el crecimiento chino se disparaba (p. 10).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"127\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Fue en ese momento cuando China empez\u00f3 a aparecer como un competidor y no como un socio subordinado dentro del orden capitalista globalizado. En primer lugar, en cuanto al d\u00e9ficit comercial entre China y Estados Unidos y el car\u00e1cter \u00ab<em>upmarket<\/em>\u00bb de las manufacturas chinas (pp. 10-11). En segundo lugar, en la medida en que la propia China debe adoptar una \u00absoluci\u00f3n espacial\u00bb a la sobreacumulaci\u00f3n provocada por el aumento de la capacidad de producci\u00f3n (sobre todo a ra\u00edz del plan de est\u00edmulo adoptado durante la crisis mundial de 2007-2008), que s\u00f3lo la proyecci\u00f3n hacia el mercado mundial parece capaz de absorber. Pero esta proyecci\u00f3n no puede seguir formando parte del mercado tal y como lo ha estructurado la globalizaci\u00f3n, sino que debe reorganizarlo en profundidad.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"128\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El r\u00e1pido aumento de la productividad del trabajo en los a\u00f1os de crecimiento, gracias al mayor uso de m\u00e1quinas, acab\u00f3 reduciendo la eficiencia del capital: la ca\u00edda de la tasa de beneficio en la d\u00e9cada de 2000 impuls\u00f3 una contratendencia mediante la intensificaci\u00f3n de la participaci\u00f3n en el comercio internacional (pp. 96-97). Contrarrestar la ca\u00edda de la tasa de beneficio aumentando la presi\u00f3n sobre los asalariados, por ejemplo reduciendo los salarios o alargando la jornada laboral, result\u00f3 imposible por el riesgo de protestas masivas y violentas.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"129\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Por otra parte, la extraversi\u00f3n de la econom\u00eda, y la centralidad de las exportaciones que conllevaba, permit\u00edan \u00abbeneficios indirectos en beneficio de campesinos, obreros y empleados\u00bb y alimentaban \u00abla esperanza de una mejora continua del nivel de vida\u00bb (p. 97). En otras palabras, se trataba de conciliar la acci\u00f3n para reducir la tasa de beneficios con el mantenimiento de la legitimidad y el consenso, que el Partido Comunista hab\u00eda convertido en una prioridad innegociable. Dado que, incluso en el contexto de la explotaci\u00f3n intensiva y extensiva del trabajo, las relaciones de fuerzas entre los trabajadores, el Partido y el capital, y entre los gobernantes y los gobernados, nunca son totalmente desequilibradas o fijas, la estrategia china para absorber las contradicciones de la acumulaci\u00f3n s\u00f3lo puede girar hacia una radicalizaci\u00f3n de la extraversi\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"130\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">China tiene, pues, una necesidad estructural de reorganizar de forma favorable a sus intereses una econom\u00eda globalizada cuya configuraci\u00f3n ha estado hasta ahora inextricablemente ligada a la hegemon\u00eda del capital y del Estado norteamericanos.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"131\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>Del ascenso de China a la lucha por la hegemon\u00eda<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"132\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">As\u00ed pues, China se ve impulsada por una din\u00e1mica que est\u00e1 reestructurando las relaciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales a escala mundial. Esta reestructuraci\u00f3n se ha convertido en una estrategia expl\u00edcita y deliberada por parte de los dirigentes de la Rep\u00fablica Popular. El Partido Comunista ha mantenido bajo control estatal poderosos conglomerados monopol\u00edsticos en sectores cruciales (p. 113) y ha impedido, mediante un sistema de rotaci\u00f3n de cargos, la formaci\u00f3n de una clase de dirigentes empresariales aut\u00f3noma del Partido y solidaria con el capital transnacional extranjero <em data-dl-uid=\"133\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">(Ibid.<\/em>).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"134\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Adem\u00e1s, el Partido ha logrado canalizar el capital privado incorporando a sus representantes a trav\u00e9s de complejas redes de relaciones informales, familiares y afectivas, que de nuevo parecen formar parte de la larga historia de las estructuras antropol\u00f3gicas chinas (p. 114). En cualquier caso, a diferencia de Europa Occidental, China no ha perdido su autonom\u00eda estrat\u00e9gica e institucional como consecuencia de su inclusi\u00f3n en el orden globalizado, que ahora trata de reestructurar en su beneficio.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"135\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Este intento tiene varias caras, la m\u00e1s espectacular de las cuales es la Nueva Ruta de la Seda (NRS, es decir, la \u00abiniciativa del cintur\u00f3n y la carretera\u00bb), un conjunto de enlaces e infraestructuras que engloba \u00abferrocarriles, oleoductos y gasoductos, redes el\u00e9ctricas y telef\u00f3nicas, puertos y carreteras\u00bb, dise\u00f1ado para \u00abfomentar una mayor integraci\u00f3n econ\u00f3mica de al menos sesenta pa\u00edses, que representan casi dos tercios de la poblaci\u00f3n mundial, alrededor de un tercio de la producci\u00f3n mundial y el 70% de los recursos energ\u00e9ticos mundiales\u00bb (p. 121). El efecto de esta gigantesca operaci\u00f3n es la reestructuraci\u00f3n de las cadenas de valor:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"136\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Las NRS promueven relaciones comerciales y financieras centradas en China, pero tambi\u00e9n la adaptaci\u00f3n de normas t\u00e9cnicas igualmente centradas en China. Las eficientes conexiones que garantizan las infraestructuras se traducen en plazos de entrega m\u00e1s cortos y menores costes de transporte y producci\u00f3n [&#8230;]. La mejora de las conexiones tambi\u00e9n atrae la inversi\u00f3n extranjera directa y fomenta el establecimiento de cadenas de suministro bajo la supervisi\u00f3n de las principales empresas chinas. Adem\u00e1s de convertirse en mercados de exportaci\u00f3n para la producci\u00f3n china, los pa\u00edses conectados por el NRS pasan a formar parte de una nueva divisi\u00f3n territorial del trabajo (p. 123).<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"137\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Se trata de una reestructuraci\u00f3n global del mercado, y no de una simple intensificaci\u00f3n cuantitativa de la extrovertida econom\u00eda china: los NRS est\u00e1n introduciendo cambios duraderos en la vida econ\u00f3mica. Los pa\u00edses miembros de los SNR pueden satisfacer necesidades de infraestructuras y competencias t\u00e9cnicas que las instituciones de la globalizaci\u00f3n (como el FMI o el Banco Mundial) nunca han estado dispuestas a financiar, mientras que China, adem\u00e1s de la financiaci\u00f3n, proporciona los bienes y la mano de obra necesarios para construir las infraestructuras (p. 122).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"138\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Junto a las infraestructuras f\u00edsicas, China invierte cada vez m\u00e1s en infraestructuras t\u00e9cnicas, como las normas que definen los criterios de cualquier mercanc\u00eda que la hacen \u00abidentificable y calificable por los agentes del mercado\u00bb (p. 127). Las potencias que ostentan el poder de establecer estas normas tienen una clara ventaja competitiva. China es cada vez m\u00e1s activa e influyente en los organismos internacionales que elaboran normas t\u00e9cnicas (p. 129). Tal como la describe B\u00fcrbaumer, en p\u00e1ginas que conviene leer con detalle, la estrategia china se presenta como una operaci\u00f3n coherente y sistem\u00e1tica destinada a desmantelar progresivamente todos los nodos \u2013espaciales, f\u00edsicos, t\u00e9cnicos\u2013 cuyo control permite a Estados Unidos dominar el sistema mundial de producci\u00f3n y comercio.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"139\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Parte de este proceso tiene una relevancia m\u00e1s inmediata, sobre todo en lo que respecta a la rivalidad chino-estadounidense en los campos de la inteligencia artificial y los semiconductores: \u00abla infraestructura digital tambi\u00e9n es objeto de una feroz batalla por el control exclusivo de tecnolog\u00edas clave\u00bb (p. 142), lo que presupone una intensificaci\u00f3n de la capacidad de China para producir innovaci\u00f3n en sectores punteros y, por ende, de la capacidad del sistema de investigaci\u00f3n y educaci\u00f3n para desarrollar conocimientos y competencias avanzadas en estas tecnolog\u00edas (p. 144).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"140\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En \u00faltima instancia, es la infraestructura monetaria el objetivo cuando China desaf\u00eda la supremac\u00eda monetaria del d\u00f3lar como principal divisa internacional, que permite a Estados Unidos no s\u00f3lo obtener \u00abganancias exorbitantes financiadas por el resto del mundo\u00bb, sino tambi\u00e9n disponer de un \u00abinstrumento extraterritorial de poder pol\u00edtico\u00bb a trav\u00e9s de las sanciones financieras (p. 169)<sup data-dl-uid=\"142\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[9<\/sup>]. Pero dado que la supremac\u00eda monetaria est\u00e1 inextricablemente ligada a una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n pol\u00edtica, los intentos de China de internacionalizar el renminbi tienen una relaci\u00f3n directa con el problema de la hegemon\u00eda mundial de Estados Unidos. Porque, como nos recuerda B\u00fcrbaumer, refiri\u00e9ndose a Gramsci, el concepto de hegemon\u00eda incluye la dimensi\u00f3n del consenso, de la adhesi\u00f3n voluntaria a un orden sometido a la autoridad del hegem\u00f3n (p. 217). Sin embargo, como demuestra el curso de las crisis ucraniana y palestina, \u00abEstados Unidos y sus aliados m\u00e1s cercanos tienen dificultades para generar el consentimiento m\u00e1s all\u00e1 del c\u00edrculo del Atl\u00e1ntico Norte\u00bb <em data-dl-uid=\"143\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">(Ib\u00edd.<\/em>).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"144\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Mientras que Estados Unidos, a pesar de la desestabilizaci\u00f3n provocada por China, conserva una supremac\u00eda innegable en las esferas monetaria y militar, parece encontrar cada vez m\u00e1s dificultades para transformar el poder <em data-dl-uid=\"145\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">de facto <\/em>en un reconocimiento voluntario por parte de los actores subordinados que, en cierto modo, comparten libremente los beneficios de su lealtad al hegem\u00f3n. Al desafiar el orden mundial bajo hegemon\u00eda norteamericana, al menos desde la llegada al poder de Xi Jinping<sup data-dl-uid=\"147\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[10]<\/sup>, China ha tenido que vincular las mentes y los corazones de l\u00edderes y sociedades extranjeros a su proyecto y papel globales. Su desaf\u00edo a la hegemon\u00eda, y su posible nueva hegemon\u00eda, deben llegar a ser deseables, adem\u00e1s de estar respaldados por ventajas materiales (pp. 219-220).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"148\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">China se ha esforzado cada vez m\u00e1s por desarrollar un discurso sobre la paz y la prosperidad que su influencia aportar\u00eda al mundo. Aunque la asociaci\u00f3n de estas dos nociones puede traer a la mente el mito del \u00abcomercio blando\u00bb, B\u00fcrbaumer se\u00f1ala oportunamente que parte del discurso chino hunde sus ra\u00edces en el tradicional antiimperialismo de la Rep\u00fablica Popular. El apoyo que prest\u00f3 en el pasado a los movimientos de liberaci\u00f3n sustenta el prestigio del que goza actualmente en el \u00abSur global\u00bb (p. 223): en otras palabras, China sigue benefici\u00e1ndose del papel, tanto real como simb\u00f3lico, que desempe\u00f1\u00f3 durante la secuencia \u00abroja\u00bb internacional de los a\u00f1os sesenta y setenta.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"149\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Adem\u00e1s, las relaciones de China con otros pa\u00edses, en particular a trav\u00e9s del SNR, difieren de las pr\u00e1cticas de Estados Unidos: China construye infraestructuras y f\u00e1bricas en pa\u00edses que carecen de ellas, sin apelar a la aplicaci\u00f3n de terapias de choque neoliberales ni a la adopci\u00f3n de sus propias estructuras pol\u00edticas. Frente a Estados Unidos y los antiguos imperios coloniales europeos, la Rep\u00fablica Popular se presenta como una fuerza de paz, cooperaci\u00f3n y pluralismo, frente al aventurerismo belicoso y el desprecio que muestran el hegem\u00f3n y sus principales aliados.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"150\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">De este modo, China despliega una compleja diplomacia con los pa\u00edses \u00abperif\u00e9ricos\u00bb, centrada en la educaci\u00f3n, la informaci\u00f3n y la salud, sobre todo en el acceso a medicamentos y t\u00e9cnicas de tratamiento. Al mismo tiempo que los medios de comunicaci\u00f3n chinos difunden informaci\u00f3n sobre China y los pa\u00edses del \u00abSur\u00bb, el sistema universitario chino facilita el acceso a los estudiantes extranjeros de la periferia, a los que las universidades \u00aboccidentales\u00bb prefieren explotar o incluso rechazar cobrando matr\u00edculas exorbitantes y vejatorias (pp. 229-232):<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"151\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">De este modo, aumenta la proporci\u00f3n de futuros responsables africanos y altos funcionarios formados en la Rep\u00fablica Popular, gracias a los conocimientos tecnol\u00f3gicos y a los m\u00e9todos de administraci\u00f3n p\u00fablica y gesti\u00f3n empresarial que prevalecen all\u00ed (p. 231).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"152\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Como se\u00f1ala Alessandra Colarizzi, el \u00abmodelo chino\u00bb puede representar un factor de dinamismo y emancipaci\u00f3n para un continente africano con una poblaci\u00f3n joven y muchas necesidades, aunque s\u00f3lo sea por la mayor movilidad y circulaci\u00f3n de personas, conocimientos y t\u00e9cnicas<sup data-dl-uid=\"154\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[11<\/sup>]. Los efectos de la estrategia china tambi\u00e9n pueden tener consecuencias imprevisibles en partes del mundo que Estados Unidos y Europa Occidental son incapaces de ver como algo m\u00e1s que objetos pasivos de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"155\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El desaf\u00edo que China representa para la hegemon\u00eda norteamericana ya est\u00e1 movilizando al mundo \u00abperif\u00e9rico\u00bb, sacudiendo el llamado <em>statu quo<\/em> de un orden globalizado que cada vez m\u00e1s parece volver a la matriz imperialista y colonial del siglo XIX. China parece ser consciente de esta situaci\u00f3n, como demuestra su deseo de presentarse oficialmente no como una \u00abgran potencia\u00bb, sino como \u00abel mayor de los pa\u00edses en desarrollo\u00bb<sup data-dl-uid=\"158\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[12<\/sup> ]: una elecci\u00f3n discursiva que describe la realidad con bastante lucidez, al tiempo que marca su pertenencia estructural al campo opuesto al del hegem\u00f3n. La traducci\u00f3n de esta posici\u00f3n por la implicaci\u00f3n cada vez m\u00e1s asertiva de China en la diplomacia y la gesti\u00f3n de los asuntos internacionales es una historia muy reciente.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"159\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"160\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En resumidas cuentas, China est\u00e1 transformando profundamente el orden mundial en todos sus aspectos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y tecnol\u00f3gicos. La hegemon\u00eda de lo que se ha dado en llamar \u00abOccidente\u00bb, t\u00e9rmino plagado de dudosas sobredeterminaciones ideol\u00f3gicas, se est\u00e1 agotando. Por supuesto, hay otros factores detr\u00e1s de este desaf\u00edo que la sola presi\u00f3n china, aunque la estrategia de la Rep\u00fablica Popular represente un momento decisivo.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"161\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El libro de Benjamin B\u00fcrbaumer traza un rico panorama de las formas en que se articula la posici\u00f3n china dentro de esta coyuntura. Este tipo de an\u00e1lisis y s\u00edntesis se ha convertido en una base indispensable para comprender las fuerzas que configuran el mundo actual, fuerzas que, seg\u00fan muestra el autor, hunden sus ra\u00edces en las experiencias de las revoluciones y los conflictos sociales del \u00absiglo XX corto\u00bb. Tanto la globalizaci\u00f3n neoliberal como el auge del capitalismo chino tienen sus ra\u00edces en las \u00absecuencias rojas\u00bb de los a\u00f1os sesenta y setenta, y su liquidaci\u00f3n en los albores de los ochenta.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"163\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Es explorando m\u00e1s a fondo el hilo del entrecruzamiento de duraciones y acontecimientos soterrados como se puede apuntar a cuestiones posteriores relativas a la Rep\u00fablica Popular, su historia, sus determinaciones estructurales y posiblemente su trayectoria futura. Aunque el an\u00e1lisis de los mecanismos econ\u00f3micos y las estrategias globales en China es meticuloso y articulado, el libro pasa por alto la estructura socio-institucional de la Rep\u00fablica Popular y, sobre todo, los posibles efectos de dos estratos hist\u00f3ricos singulares: el de la larga duraci\u00f3n de la historia china vista en sus estructuras antropol\u00f3gicas y el del periodo mao\u00edsta, incluidos los episodios \u00abmalditos\u00bb del Gran Salto Adelante y la Revoluci\u00f3n Cultural. Sin embargo, estas dos dimensiones podr\u00edan ayudar a esclarecer ciertos aspectos del auge econ\u00f3mico durante el periodo de reformas y de construcci\u00f3n del consenso por parte del Partido Comunista Chino, lo que permitir\u00eda cuestionar a\u00fan m\u00e1s la noci\u00f3n de \u00abhegemon\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"164\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Se ha observado que, a lo largo de su dilatada historia, la China imperial exhibi\u00f3 una polaridad entre un gobierno concentrado y un \u00aboc\u00e9ano de comunidades agrarias autoorganizadas\u00bb<sup data-dl-uid=\"166\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[13]<\/sup>. Estas comunidades se basaban en un sistema familiar patrilineal que constituye la matriz del ideal confuciano de una sociedad formada por innumerables \u00abc\u00edrculos entrelazados\u00bb, una sociedad en la que \u00abtodo el mundo mantiene una relaci\u00f3n social, por elemental que sea\u00bb<sup data-dl-uid=\"168\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[14<\/sup>]. En este sistema, el \u00abamor jer\u00e1rquico\u00bb por los dem\u00e1s al que todos est\u00e1n ligados forma \u00abuna red que rodea a toda la sociedad\u00bb y garantiza la estabilidad social<sup data-dl-uid=\"170\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[15]<\/sup>. En otras palabras, el modelo dominante de relaciones sociales en China es la familia patriarcal extendida y ramificada, erigida en ideal moral y pol\u00edtico por el confucianismo.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"171\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esto significa que, a diferencia de Europa, donde las estructuras sociopol\u00edticas dominantes eran formas altamente diferenciadas y artificiales como el gremio, la Iglesia, la ciudad y el Estado, en China \u00abfue la sociedad civil, una sociedad extendida, estrechamente entretejida de v\u00ednculos econ\u00f3micos y sociales, la que se convirti\u00f3 en la principal forma de organizaci\u00f3n social [&#8230;]. Fue en estos sistemas familiares y en las redes interpersonales que encarnaban, y no en una Iglesia o un Estado, donde los chinos de la \u00e9poca imperial encontraron su principal fuente de subsistencia econ\u00f3mica y de seguridad, as\u00ed como los servicios sociales indispensables\u00bb<sup data-dl-uid=\"173\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[16<\/sup>]. Michel Aglietta y Guo Bai plantean la hip\u00f3tesis de que estas estructuras relacionales siguen sustentando las relaciones sociales y pol\u00edticas en la China actual, por ejemplo en lo que Gramsci llamar\u00eda la construcci\u00f3n del consenso por parte del Partido Comunista:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"174\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Los grupos de solidaridad [&#8230;] son grupos amplios e inclusivos que incorporan a funcionarios locales como miembros [&#8230;]. Una de las principales obligaciones de la solidaridad es hacer la parte del trabajo que le corresponde al grupo. Esta responsabilidad informal es especialmente eficaz en sistemas pol\u00edticos fragmentados, donde la aplicaci\u00f3n de la ley es d\u00e9bil. [As\u00ed] las autoridades chinas, por su parte, no derivan su legitimidad de la democracia procedimental. Su legitimidad procede directamente de la aceptaci\u00f3n de la sociedad civil, basada en la actuaci\u00f3n de la administraci\u00f3n. As\u00ed, el Gobierno chino es directamente responsable de cualquier problema que surja en la sociedad civil, sobre todo cuando se trata de la seguridad, la sostenibilidad o el bienestar de la poblaci\u00f3n<sup data-dl-uid=\"176\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[17]<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"177\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Otro aspecto significativo de la formaci\u00f3n social china y de su larga historia es la relativa indeterminaci\u00f3n de ciertos estatus sociales y pol\u00edticos y, por tanto, la sensaci\u00f3n de que es posible cambiarlos mediante la movilizaci\u00f3n y el voluntarismo. La China imperial hab\u00eda unido un poder centralizado, gestionado por funcionarios seleccionados mediante oposiciones, a complejas redes de relaciones sociales y familiares locales. Esta combinaci\u00f3n impidi\u00f3 la aparici\u00f3n de una aristocracia hereditaria como contrapeso permanente<sup data-dl-uid=\"179\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[18<\/sup>].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"180\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Pero tambi\u00e9n significa mayores oportunidades de ascenso social en un contexto en el que no existe una distinci\u00f3n esencial entre nobleza y plebeyos. En la China contempor\u00e1nea, algunos observadores, como el escritor Yu Hua, han destacado la persistencia de la movilizaci\u00f3n colectiva y su capacidad, si no para transformar conscientemente las estructuras sociales, al menos para alterar profundamente las relaciones jer\u00e1rquicas en el seno de la poblaci\u00f3n. Yu Hua considera que tanto la Revoluci\u00f3n Cultural como el advenimiento de la econom\u00eda de mercado son manifestaciones de una actividad de masas impulsada por el deseo de cambiar su destino social:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p data-dl-uid=\"181\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Cuando comenz\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cultural en 1966, el eslogan de Mao Zedong, \u00abTenemos derecho a rebelarnos\u00bb, despert\u00f3 la naturaleza revolucionaria de los elementos m\u00e1s d\u00e9biles de la sociedad, que respondieron con fervor. Uno a uno, derrocaron a los elementos fuertes de la \u00e9poca, es decir, a quienes detentaban el poder [&#8230;]. Los comit\u00e9s tradicionales del Partido Comunista y los \u00f3rganos de gobierno estatales se derrumbaron en un abrir y cerrar de ojos, y surgieron \u00f3rganos de gobierno falsos como setas. Bastaba con reunir a tu alrededor a un pu\u00f1ado de simpatizantes y, de la noche a la ma\u00f1ana, pod\u00edas montar un cuartel general rebelde [&#8230;].<\/p>\n<p data-dl-uid=\"182\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Aunque, desde el exterior, la sociedad ha cambiado por completo, el esp\u00edritu ha permanecido en algunos aspectos sorprendentemente similar. Si la Revoluci\u00f3n Cultural fue un movimiento masivo de toda la poblaci\u00f3n, de forma igualmente masiva nos embarcamos en el desarrollo econ\u00f3mico [&#8230;]. Del mismo modo que al comienzo de la Revoluci\u00f3n Cultural surgieron de golpe innumerables cuarteles generales rebeldes, en los a\u00f1os ochenta aparecieron de repente innumerables empresas privadas, cuando la pasi\u00f3n por la revoluci\u00f3n dio paso a la pasi\u00f3n por el dinero [&#8230;]. En el transcurso de estos treinta gloriosos a\u00f1os, la clase de la gente de pocos recursos ha logrado haza\u00f1as sin precedentes<sup data-dl-uid=\"184\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[19]<\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p data-dl-uid=\"185\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">De estos aspectos de la historia y la sociedad chinas, ser\u00eda imprudente extraer m\u00e1s que la siguiente conclusi\u00f3n: la interpretaci\u00f3n de la din\u00e1mica china exige vincular el an\u00e1lisis de las estrategias del Partido a la larga historia de las estructuras sociales y a los afectos y comportamientos colectivos que sacuden o transforman las relaciones de poder y legitimidad. Podemos suponer que es a partir de estos datos como podemos hacer inteligible la singularidad del sistema social y pol\u00edtico que aspira hoy a la hegemon\u00eda mundial, los recursos en los que se basa su din\u00e1mica econ\u00f3mica y el equilibrio de sus instituciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"186\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Finalmente, es en relaci\u00f3n con dicha hegemon\u00eda que podemos plantear un \u00faltimo problema. Como nos recuerda B\u00fcrbaumer, la hegemon\u00eda presupone el reconocimiento por parte de las fuerzas subordinadas de su inter\u00e9s en admitir la supremac\u00eda del hegem\u00f3n. Pero, para dar un paso m\u00e1s en la ruptura con cualquier visi\u00f3n brutalmente mecanicista de las relaciones hegem\u00f3nicas, tal vez deber\u00edamos recordar que, para Gramsci, una fuerza hegem\u00f3nica no se mide \u00fanicamente por la creaci\u00f3n de un consentimiento de facto: el hegem\u00f3n s\u00f3lo es tal a condici\u00f3n de que su hegemon\u00eda exprese una perspectiva universal, de que logre una s\u00edntesis hist\u00f3rica capaz de desarrollar en el mayor n\u00famero las potencias gen\u00e9ricas de la especie humana y de utilizarlas con fines racionales.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"187\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Por eso, para el comunista sardo, la hegemon\u00eda se refiere a la \u00abreforma intelectual y moral\u00bb, es decir, a \u00abla capacidad de implicar activamente a toda la poblaci\u00f3n, haci\u00e9ndola protagonista de una gran y total conmoci\u00f3n de las relaciones de poder\u00bb<sup data-dl-uid=\"189\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[20]<\/sup>. En otras palabras, la hegemon\u00eda nunca es un simple <em data-dl-uid=\"190\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">hecho<\/em>: es tambi\u00e9n un <em data-dl-uid=\"191\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">valor<\/em>, cuya consistencia depende de lo que permita hacer a los pueblos consigo mismos, tomando en sus manos su propio destino. Desde este punto de vista, la lucha por el poder entre las potencias mundiales s\u00f3lo es interesante si puede reabrir la dial\u00e9ctica de esta concepci\u00f3n de la hegemon\u00eda y, por tanto, la perspectiva de una forma cualitativamente superior de organizar las condiciones de la existencia humana en la Tierra.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"192\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ser\u00eda precipitado afirmar o negar cualquier cosa sobre el posible v\u00ednculo entre tal organizaci\u00f3n y las tendencias conflictivas dentro de la formaci\u00f3n social china: a este respecto, la investigaci\u00f3n est\u00e1 por hacer. Como dijo una vez un poeta alem\u00e1n, \u00abla barbarie no viene de la barbarie, sino de los negocios; aparece cuando los hombres de negocios ya no pueden hacer negocios sin ella\u00bb.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"193\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Es con las palabras de otro poeta alem\u00e1n, Goethe, con las que B\u00fcrbaumer concluye su obra, inst\u00e1ndonos a barrer todo imperialismo. Por desgracia, tal operaci\u00f3n no puede tener lugar sin pasar por turbulencias, que el libro prev\u00e9 l\u00facidamente, y que corren el riesgo de hacer vana cualquier esperanza de una nueva hegemon\u00eda en el sentido gramsciano. Pero ser\u00eda igualmente in\u00fatil temer esas turbulencias, dado el precio que hay que pagar por mantener el <em>statu quo<\/em>.<\/p>\n<p class=\"wp-block-heading\" data-dl-uid=\"196\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p data-dl-uid=\"197\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"199\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">1<\/sup> ] Cf. Maria Antonietta Macciocchi, <em data-dl-uid=\"200\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">De la Chine <\/em>, Par\u00eds, Seuil, 1971 y Simon Leys, <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Les_Habits_neufs_du_pr%C3%A9sident_Mao\" data-dl-uid=\"201\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><em data-dl-uid=\"202\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Les Habits neufs du pr\u00e9sident Mao<\/em><\/a><em data-dl-uid=\"203\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">:<\/em><em data-dl-uid=\"203\" data-dl-translated=\"true\"> chronique de la \u00abR\u00e9volution culturelle\u00bb,<\/em> Par\u00eds, <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Champ_libre\" data-dl-uid=\"204\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Champ libre<\/a>, 1971, ambos caracterizados por una creencia inquebrantable en la omnipotencia del Presidente Mao, capaz unas veces de crear al Hombre Nuevo por decreto y otras de manipular a unos cuantos millones de subhumanos, tambi\u00e9n por decreto. Desgraciadamente, es esta visi\u00f3n de telenovela, que se ha independizado de los dos autores citados, la que determina en gran medida el discurso p\u00fablico-medi\u00e1tico sobre China, en contra de cualquier an\u00e1lisis de su historia y su estructura social. La literatura italiana sobre China y su papel en el mundo actual ofrece en general una visi\u00f3n bastante compleja y matizada de la sociedad y la historia chinas: v\u00e9anse en particular las obras de Simone Pieranni, colaborador de <em data-dl-uid=\"205\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Il Manifesto<\/em>, como <em data-dl-uid=\"206\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Red Mirror. Note futur s&#8217;\u00e9crit en Chine<\/em> (Ediciones C &amp; F, 2021) y <em data-dl-uid=\"207\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La Cina nuova <\/em>(Bari, Laterza, 2021), o de Alessandra Colarizzi, <em data-dl-uid=\"208\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Africa rossa. Il modello cinese e il continente del<\/em> futuro, Roma, L&#8217;Asino d&#8217;oro, 2022.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"209\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"211\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">2<\/sup><sup data-dl-uid=\"211\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">]<\/sup> Como bien nos recuerda B\u00fcrbaumer, estas diferentes \u00e1reas de conflicto no eran \u00aben absoluto estancas\u00bb (p. 24), ya que el movimiento juvenil se extendi\u00f3 de los campus a las f\u00e1bricas y las consignas del Poder Negro y los derechos civiles acabaron \u00abpenetrando en la fuerza laboral\u00bb (p. 25) y en los activistas sindicales.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"212\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"214\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">3]<\/sup> Por ejemplo, sobre el \u00abcaso\u00bb italiano, cf. La vieja, pero todav\u00eda \u00fatil, Introducci\u00f3n de Henri Weber a la colecci\u00f3n <em data-dl-uid=\"215\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Parti communiste italien : aux sources de l&#8217;eurocommunisme<\/em> (Par\u00eds, 10\/18, 1977): \u00abLa conjunci\u00f3n de la explosi\u00f3n estudiantil y de la revuelta obrera -que tanto falt\u00f3 en el Mayo franc\u00e9s- multiplic\u00f3 la potencia del movimiento de masas, as\u00ed como su carga subversiva: \u00a1m\u00e1s de diez millones de asalariados participaron en la lucha por el bien! No luchaban sobre la base de consignas corporativistas, subordinadas a la l\u00f3gica del sistema, sino por objetivos anticapitalistas, contradictorios con esa l\u00f3gica [&#8230;]. Esta lucha contra la organizaci\u00f3n capitalista de la producci\u00f3n conduce a la reivindicaci\u00f3n del control obrero sobre la organizaci\u00f3n del trabajo [&#8230;]. El movimiento de delegados de base, que desemboc\u00f3 en la creaci\u00f3n de consejos, se desarroll\u00f3 contra la pol\u00edtica de los dirigentes sindicales [&#8230;]. La influencia del movimiento estudiantil y de la extrema izquierda revolucionaria en las asambleas [&#8230;] da testimonio de ello [&#8230;]. Como sabemos, este movimiento anticapitalista (y antiburocr\u00e1tico) de las masas no se limita a las paredes de las f\u00e1bricas. Se apoder\u00f3 del campo de las condiciones de vida y de las instituciones: un movimiento por la auto-reducci\u00f3n del precio del transporte, del gas, de la electricidad, del tel\u00e9fono, de los alquileres, de los impuestos [&#8230;]; la lucha contra la falocracia y la familia patriarcal, contra la escuela, la justicia de clase y el ej\u00e9rcito\u00bb (pp. Se trata claramente de los mismos \u00abmomentos\u00bb que componen la secuencia en Estados Unidos. No fue en absoluto casualidad que Italia llamara especialmente la atenci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Trilateral, que, como nos recuerda B\u00fcrbaumer, fue un actor clave en la reestructuraci\u00f3n global del capital que surgi\u00f3 de la crisis de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"216\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"218\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">4<\/sup> ] Observar una ca\u00edda hist\u00f3rica de la tasa de beneficio no significa admitir la existencia de una tendencia a la baja inmanente a la din\u00e1mica capitalista. Esta \u00faltima hip\u00f3tesis puede asociarse a la idea (perjudicial) de una tendencia del capitalismo a superarse a s\u00ed mismo a trav\u00e9s de su movimiento interno. Sin embargo, la formulaci\u00f3n de Henryk Grossmann de la teor\u00eda de la tendencia a la baja de la tasa de beneficio pretende vincular expl\u00edcitamente los l\u00edmites internos de la valorizaci\u00f3n capitalista con las luchas sociales y las estrategias de los poderes capitalistas. La obra de Grossmann cay\u00f3 en el olvido durante los Treinta A\u00f1os Gloriosos, cuando el \u00fanico l\u00edmite inmanente a un capitalismo creciente parec\u00eda ser el antagonismo directo de la clase obrera, pero merece ser rele\u00edda en un momento en que el estancamiento de las luchas coexiste con el surgimiento de poderosas turbulencias en el seno del sistema. Cf. Romaric Godin, \u00abHenryk Grossman, replacer la lutte de classes au c\u0153ur de la crise capitaliste\u00bb, en <em data-dl-uid=\"219\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Mediapart, <\/em>5 de agosto de 2023, <a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/journal\/economie-et-social\/050823\/henryk-grossman-replacer-la-lutte-de-classes-au-coeur-de-la-crise-capitaliste\">https:\/\/www.mediapart.fr\/journal\/economie-et-social\/050823\/henryk-grossman-replacer-la-lutte-de-classes-au-coeur-de-la-crise-capitaliste<\/a>.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"220\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"222\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">5]<\/sup> B\u00fcrbaumer cita a William Milberg y Deborah Winkler, <em data-dl-uid=\"223\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Outsourcing Economics. Global Value Chains in Capitalist<\/em> Development, Cambridge &amp; New York, Cambridge University Press, 2013, p. 12.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"224\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"226\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">6]<\/sup> \u00abEl alcance de las reformas liberales (1979, 1984, 1987-1988) se diluy\u00f3 con las medidas contrarias (1981-1982, 1986, 1989-1991)\u00bb (p. 72). Esta oscilaci\u00f3n parece ser una caracter\u00edstica estructural o al menos persistente de la gubernamentalidad china y merecer\u00eda sin duda un an\u00e1lisis en profundidad.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"227\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"229\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">7]<\/sup> B\u00fcrbaumer se\u00f1ala que las inversiones extranjeras en China son gestionadas a nivel de aldea o comuna por agentes locales (intermediarios, comerciantes, productores, etc.) vinculados a empresas extranjeras mediante contratos (p. 92). As\u00ed pues, las cadenas de valor mundiales est\u00e1n vinculadas a una estructura social y familiar china a la vez muy din\u00e1mica y densamente estructurada con v\u00ednculos de solidaridad m\u00e1s o menos informales. Sobre estos aspectos, v\u00e9ase Michel Aglietta, Guo Bai, <em data-dl-uid=\"230\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La voie chinoise. Capitalisme et empire<\/em>, Par\u00eds, Odile Jacob, 2012.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"231\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"233\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">8]<\/sup> Giovanni Arrighi, <em data-dl-uid=\"234\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Adam Smith in Beijing<\/em>, Londres &amp; Nueva York, Verso, 2007, hace especial hincapi\u00e9 en este aspecto de la sociedad china, argumentando que el auge de las econom\u00edas asi\u00e1ticas, y de China <em data-dl-uid=\"235\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">en particular <\/em>, a finales del siglo XX se bas\u00f3 en una gran masa de trabajadores poco cualificados, no atados a tareas fragmentadas, sino dotados de una gran capacidad para realizar m\u00faltiples tareas y una voluntad de cooperar, de compartir el trabajo y la responsabilidad dentro de la familia o la aldea, y de integrarse en la comunidad laboral.Por el contrario, estaban dotados de una gran capacidad para realizar m\u00faltiples tareas y de una voluntad de cooperaci\u00f3n, de compartir el trabajo y la responsabilidad dentro de la familia o el pueblo, de integrarse en la comunidad de trabajo, de responder con flexibilidad a las emergencias o los imprevistos y de anticiparse a las dificultades. Si seguimos a Arrighi, podemos concluir que uno de los principales resortes de la productividad laboral en China es el <em>habitus<\/em> de cooperaci\u00f3n y acci\u00f3n colectiva, que puede encontrarse, de otra forma, en los eslabones de \u00abproximidad\u00bb dentro de las cadenas de valor.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"237\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"239\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">9]<\/sup> El poder monetario extraterritorial de un Estado est\u00e1 ligado al grado de internacionalizaci\u00f3n de la moneda que emite y se despliega en las tres funciones del dinero &#8211; medio de cambio, unidad de cuenta, reserva de valor &#8211; proyectadas a nivel internacional (p. 176).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"240\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"242\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">10]<\/sup> B\u00fcrbaumer se\u00f1ala que la implicaci\u00f3n de China en los asuntos internacionales ha sido siempre una preocupaci\u00f3n de sus dirigentes desde los a\u00f1os noventa, en paralelo a su desarrollo interno (p. 221).<\/p>\n<p data-dl-uid=\"243\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"245\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">11]<\/sup> Alessandra Colarizzi, <em data-dl-uid=\"246\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00c1frica Rossa <\/em>&#8230;, op.<em data-dl-uid=\"247\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> cit <\/em>.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"248\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"250\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">12]<\/sup> <em data-dl-uid=\"251\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ibid <\/em>.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"252\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"254\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">13]<\/sup> M. Aglietta, Guo Bai, <em data-dl-uid=\"255\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La voie chinoise, <\/em>op.<em data-dl-uid=\"256\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> cit <\/em>., p. 29.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"257\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"259\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">14]<\/sup> <em data-dl-uid=\"260\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ib\u00eddem, p. <\/em>30.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"261\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"263\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">15]<\/sup> <em data-dl-uid=\"264\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ibid <\/em>.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"265\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"267\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">16]<\/sup> <em data-dl-uid=\"268\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ib\u00eddem, p. <\/em>32.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"269\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"271\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">17]<\/sup> <em data-dl-uid=\"272\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ib\u00eddem<\/em>, pp. 397-399.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"273\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"275\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">18<\/sup> ] <em data-dl-uid=\"276\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ibid, pp. <\/em>37-38.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"277\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"279\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">19]<\/sup> Yu Hua, <em data-dl-uid=\"280\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La Chine en dix mots<\/em>, Arles, Actes Sud, 2010, pp. 265-267.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"281\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">[<sup data-dl-uid=\"283\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">20]<\/sup> Fabio Frosini, \u00abRiforma intellettuale e morale\u00bb, en Guido Liguori, Pasquale Voza (eds.), <em data-dl-uid=\"284\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dizionario gramsciano, <\/em>Roma, Carocci, 2009, p. 711.<\/p>\n<\/div>\n<p data-dl-uid=\"281\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Fuente: <em>Contretremps<\/em>, \u00a0<span class=\"entry-date post-date\"><abbr class=\"published\" title=\"2024-07-26T09:49:09+01:00\" data-dl-uid=\"33\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">26 de julio de 2024<\/abbr><\/span> (<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/mondialisation-capitalisme-hegemonie-chine-etats-unis\/\">https:\/\/www.contretemps.eu\/mondialisation-capitalisme-hegemonie-chine-etats-unis\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El auge y agudizaci\u00f3n de la rivalidad entre China y Estados Unidos se reduce con frecuencia a deseos personales de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15960,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1769,44,31,16],"tags":[2146,2147,917],"class_list":["post-15958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-china","category-economia","category-eeuu","category-imperio-imperialismo","tag-benjamin-burbaumer","tag-china-etats-unis-le-capitalisme-contre-le-mondialisation","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15958\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}