{"id":15983,"date":"2024-08-04T05:00:22","date_gmt":"2024-08-04T04:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15983"},"modified":"2024-08-04T08:01:52","modified_gmt":"2024-08-04T07:01:52","slug":"el-debate-teorico-politico-sobre-gramsci-en-los-anos-70","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=15983","title":{"rendered":"El debate te\u00f3rico-pol\u00edtico sobre Gramsci en los a\u00f1os 70"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Los a\u00f1os setenta constituyen el momento de m\u00e1ximo desarrollo de la presencia de Gramsci en el debate p\u00fablico italiano. Y, al menos en algunos aspectos decisivos, representan tambi\u00e9n el apogeo de los estudios gramscianos en Italia, que sigue siendo, a pesar de las fases de declive que se han alternado con las de mayor difusi\u00f3n, el pa\u00eds en el que el desarrollo del estudio del autor sardo ha alcanzado sin duda \u2013por razones f\u00e1cilmente comprensibles, ligadas sobre todo a la lengua en la que fueron escritas y editadas sus obras y a su dificultad intr\u00ednseca\u2013 los resultados m\u00e1s relevantes, en t\u00e9rminos de profundizaci\u00f3n y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">De hecho, es cierto que hay pa\u00edses o contextos pol\u00edtico-culturales en los que hoy Gramsci parece estar m\u00e1s presente en la escena p\u00fablica que en Italia \u2013esto es cierto o era cierto, creo, sobre todo en lo que se refiere a Brasil\u2013, el mito de un Gramsci m\u00e1s le\u00eddo o estudiado en el extranjero que en su propio pa\u00eds. No faltan estudiosos notables en muchos contextos diferentes. Pero en la mayor\u00eda de los casos se trata de estudiosos capaces de leer a Gramsci y la literatura secundaria relacionada en italiano. El esfuerzo por traducir y publicar, sobre todo, los escritos completos de Gramsci en otros idiomas, y en ediciones cr\u00edticas, deber\u00eda, por tanto, esperarse y fomentarse, como requisito previo para un estudio cada vez m\u00e1s profundo de su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>1. Cagliari 1967<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Para entender el debate sobre Gramsci en la Italia de los a\u00f1os setenta, probablemente convenga dividir la d\u00e9cada en dos partes. La primera parte, que llega hasta la publicaci\u00f3n en 1975 de la edici\u00f3n cr\u00edtica de <i>los Cuadernos de la c\u00e1rcel <\/i>a cargo de Valentino Gerratana, se caracteriza por una serie de estudios innovadores para la \u00e9poca, que reaccionaron en algunos aspectos a la conferencia gramsciana de Cagliari de 1967 (de la que hablar\u00e9) y que supusieron un verdadero <i>salto cualitativo<\/i><i> <\/i><i>en <\/i>el conocimiento de Gramsci y sobre todo de su pensamiento. La segunda parte de la d\u00e9cada, en cambio, es m\u00e1s relevante desde el punto de vista <i>pol\u00edtico<\/i>, es decir, del debate p\u00fablico, y se cruza: <i>a<\/i>) con la llamada \u00abcuesti\u00f3n comunista\u00bb, es decir, con la esperanza de un <i>adelantamiento <\/i>electoral del PCI sobre la DC, y luego con los gobiernos de solidaridad nacional y las pol\u00e9micas que siguieron; <i>b<\/i>) con la creciente pol\u00e9mica entre comunistas y socialistas de la \u00e9poca, a partir del \u00abnuovo corso\u00bb craxiano, una pol\u00e9mica sin cuartel, en la que Gramsci tambi\u00e9n estuvo implicado.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Detr\u00e1s de la d\u00e9cada de 1970 estaba la larga ola del segundo bienio rojo 1968-1969, que provoc\u00f3 en Italia una fortuna sin precedentes y prolongada de todos o casi todos los autores de la tradici\u00f3n marxista, y con ellos tambi\u00e9n de Gramsci. En cuanto a los estudios gramscianos propiamente dichos, el antecedente m\u00e1s inmediato fue el congreso de Cagliari de 1967, cuyas actas se publicaron dos a\u00f1os despu\u00e9s<sup>1<\/sup>. Un congreso que, si bien no era un\u00edvoco, ya desde el t\u00edtulo \u2013<i>Gramsci y la cultura<\/i><i> <\/i><em>contempor\u00e1nea\u2013<\/em> corr\u00eda el riesgo de encasillar a Gramsci en el papel de \u00abgran intelectual\u00bb que se le hab\u00eda asignado despu\u00e9s de la guerra y hasta mediados de los a\u00f1os cincuenta, cuando tanto la publicaci\u00f3n de los escritos del Bienio Rojo como las noticias del XX Congreso hab\u00edan contribuido a devolver a la escena, justa e inevitablemente, al Gramsci pensador militante, ejecutivo y <i>pol\u00edtico.<\/i><i> <\/i>Incluso Togliatti hab\u00eda propiciado esa nueva temporada de interpretaciones gramscianas, no s\u00f3lo con sus c\u00e9lebres escritos de 1958 sobre <i>Gramsci y el leninismo<\/i>, sino tambi\u00e9n insistiendo mucho en la necesidad de contextualizar hist\u00f3ricamente el pensamiento del gran comunista sardo, so pena de no comprender plenamente su elaboraci\u00f3n te\u00f3rica<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">El congreso de Cagliari \u2013aunque se propon\u00eda volver a situar a Gramsci en una divisi\u00f3n tradicional del saber, de tipo acad\u00e9mico\u2013 hab\u00eda contribuido a la labor de historizaci\u00f3n del pensamiento de Gramsci, sobre todo gracias al informe de Ernesto Ragionieri (gran historiador comunista), que hab\u00eda intentado situar a Gramsci en el contexto del movimiento comunista internacional: un considerable salto adelante en la direcci\u00f3n de una correcta comprensi\u00f3n del autor de <i>los Quaderni<\/i>. La de Ragionieri fue probablemente tambi\u00e9n una respuesta (creo que no del todo suficiente, sin embargo) a la cultura marxista de los a\u00f1os inmediatamente anteriores, por ejemplo a las posiciones <i>te\u00f3ricas <\/i>de Louis Althusser, que tambi\u00e9n hab\u00eda hecho incursiones en el marxismo italiano: baste pensar en Cesare Luporini, que se convirti\u00f3 en su abanderado, promoviendo la publicaci\u00f3n del <i>Pour<\/i><i> <\/i><i>Marx<\/i><i> <\/i>althusseriano en Editori Riuniti en 1967, con su autorizada <i>nota introductoria<\/i>.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">La conferencia de Cagliari, sin embargo, pas\u00f3 a la historia (al menos en la peque\u00f1a historia de las interpretaciones gramscianas) sobre todo por un aspecto diferente: la impronta fundamental que le dio Norberto Bobbio con una ponencia \u2013reimpresa varias veces y que pronto se hizo famosa\u2013 sobre <i>Gramsci y la concepci\u00f3n de la sociedad civil. El <\/i>estudioso turin\u00e9s vio en \u00e9l una especie de \u00abinversi\u00f3n\u00bb de Gramsci con respecto a Marx. Porque en Gramsci \u00abel momento activo\u00bb de la historia residir\u00eda efectivamente en la sociedad civil. Pero mientras que para Marx este \u00abmomento activo\u00bb (\u00abel teatro de toda la historia\u00bb) estaba en la estructura, para Gramsci se encontrar\u00eda en la superestructura<sup>4<\/sup>. Es decir, la sociedad civil comprender\u00eda para Gramsci \u00abno el \u00abcomplejo de relaciones materiales\u00bb sino todo el complejo de relaciones ideol\u00f3gico-culturales\u00bb . Para Marx el \u00abteatro de la historia\u00bb era la estructura, la econom\u00eda, para Gramsci la superestructura, la cultura, el mundo de las ideas. Gramsci era pues, para Bobbio, sobre todo el te\u00f3rico de las superestructuras.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">La lectura de Bobbio tuvo un amplio eco y a\u00fan hoy se encuentran generosos reconocimientos de la misma. Pero esta lectura de Bobbio \u2013que no es un detalle menor\u2013 era en gran medida err\u00f3nea. En primer lugar porque presupon\u00eda una visi\u00f3n simplificada de la relaci\u00f3n entre estructura y superestructura: se basaba en una lectura <i>mecanicista <\/i>de la relaci\u00f3n entre los dos t\u00e9rminos de la famosa met\u00e1fora marxiana, donde la determinaci\u00f3n de uno se le\u00eda como una <i>determinaci\u00f3n fuerte e<\/i><i> <\/i><i>inmediata <\/i>del otro.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Esta distinci\u00f3n en Gramsci era en realidad <i>met\u00f3dica <\/i>y no org\u00e1nica<sup>5<\/sup>. Gramsci es el marxista dial\u00e9ctico por excelencia, por eso el concepto de \u00abbloque hist\u00f3rico\u00bb, o la unidad dial\u00e9ctica de estructura y superestructura, es central en su obra de madurez. No cabe duda de que en Gramsci hay una primac\u00eda de la subjetividad y de la pol\u00edtica, pero su intento de construir una teor\u00eda de la pol\u00edtica y de las formas ideol\u00f3gicas <em>segu\u00eda bas\u00e1ndose en <\/em><i>Marx<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">En el marxismo de Gramsci, adem\u00e1s, irrumpen las novedades registradas en la relaci\u00f3n entre econom\u00eda y pol\u00edtica en el siglo XX: la expansi\u00f3n de la intervenci\u00f3n estatal en la esfera de la producci\u00f3n, el trabajo de organizaci\u00f3n con el que la pol\u00edtica se relaciona con la sociedad<i>. <\/i>Bobbio no capt\u00f3 este elemento fundamental debido tambi\u00e9n al car\u00e1cter fuertemente dicot\u00f3mico de su pensamiento antidial\u00e9ctico y a la naturaleza en \u00faltima instancia idealista de su discurso, en el que se va de doctrina en doctrina, de teor\u00eda en teor\u00eda, sin que aparezca nunca su referente real: la historia y la pol\u00edtica. Uno se quedaba siempre en la esfera de la cultura.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">El informe de Bobbio suscit\u00f3 numerosas reacciones en la conferencia de Cagliari. Algunas de estas cr\u00edticas a Bobbio ya estaban presentes en la intervenci\u00f3n en caliente de Jacques Texier, y luego, en 1968, en un ensayo suyo aparecido en <em>Critica marxista<\/em>, en el que sosten\u00eda que la categor\u00eda fundamental de los <i>Quaderni<\/i><i> <\/i>no era la de \u00absociedad civil\u00bb, sino la de \u00abbloque hist\u00f3rico\u00bb: era necesario partir de la unidad dial\u00e9ctica de estructura y superestructura para no caer ni en el determinismo ni en el subjetivismo<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">En la pr\u00e1ctica, Bobbio convirti\u00f3 a Gramsci en crociano al ver en la sociedad civil del marxista sardo sobre todo el conjunto de relaciones ideol\u00f3gicas y culturales. En cambio, la sociedad civil tiene tambi\u00e9n, en Gramsci, un contenido econ\u00f3mico. Para Gramsci, la hegemon\u00eda tiene tambi\u00e9n \u2013se dice expl\u00edcitamente\u2013 un fundamento econ\u00f3mico y un contenido econ\u00f3mico y social, adem\u00e1s de pol\u00edtico y cultural: las actividades superestructurales est\u00e1n todas marcadas por un car\u00e1cter de clase.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Quer\u00eda recordar brevemente esta discusi\u00f3n de 1967-1968 para explicar por qu\u00e9 en los a\u00f1os setenta, e incluso despu\u00e9s, hasta nuestros d\u00edas, las lecturas de Gramsci se diversificaron. Para algunos, siempre ser\u00e1 ante todo el <i>te\u00f3rico de la hegemon\u00eda cultural, <\/i>y por tanto fundamentalmente un <i>crociano <\/i>(de izquierdas, huelga decirlo). Para otros, Gramsci fue y sigue siendo un marxista dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>2. Gramsci del Bienio Rojo a los <em>Quaderni<\/em><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><sup><br \/>\n<\/sup><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-size: medium;\">Tras estos debates, la d\u00e9cada de 1970 comenz\u00f3 con una serie de obras relevantes, dedicadas<\/span> <span style=\"font-size: medium;\">principalmente al Gramsci de los a\u00f1os de Tur\u00edn: el libro de Leonardo Paggi, <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>Gramsci e il Moderno<\/i><\/span><i> <\/i><span style=\"font-size: medium;\"><i>Principe<sup>7<\/sup>, <\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\">y el de Franco De Felice, <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>Serrati<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i><b>, <\/b><\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>Bordiga<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i><b>, <\/b><\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>Gramsci<\/i><sup>8<\/sup><\/span><span style=\"font-size: medium;\">. <\/span><span style=\"font-size: medium;\">Sobre todo, Paggi desempe\u00f1\u00f3 un<\/span> <span style=\"font-size: medium;\">papel importante en aquellos a\u00f1os, no s\u00f3lo con su libro, sino tambi\u00e9n con un amplio y ambicioso<\/span> <span style=\"font-size: medium;\">trabajo<\/span> <span style=\"font-size: medium;\">de 1973 titulado <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><i>La<\/i><\/span><i> <\/i><span style=\"font-size: medium;\"><i>teoria generale del<\/i><\/span><i> <\/i><span style=\"font-size: medium;\"><i>marxismo<\/i><\/span><i> <\/i><span style=\"font-size: medium;\"><i>in<\/i><\/span><i> <\/i><span style=\"font-size: medium;\"><i>Gramsci<\/i><\/span> <span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>9<\/sup><\/span><span style=\"font-size: medium;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Hab\u00eda en el libro de Paggi una fuerte valorizaci\u00f3n de los a\u00f1os de Tur\u00edn, de su experiencia como periodista militante, que ni siquiera la Revoluci\u00f3n de Octubre pareci\u00f3 superar del todo, aunque situ\u00e1ndola en otro nivel. El autor destac\u00f3 la influencia no s\u00f3lo de Croce y Gentile, sino de la \u00abVoce\u00bb, de Bergson y Sorel, e incluso del pragmatismo americano. En definitiva, todas las filosof\u00edas que hab\u00edan reaccionado contra <i>el<\/i><i> <\/i><i>positivismo,<\/i><i> <\/i>que a Gramsci le parec\u00edan armas contra el marxismo y el reformismo de la II Internacional.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Paggi rechaz\u00f3 la dataci\u00f3n del pensamiento gramsciano basada en una fuerte cesura entre el per\u00edodo del \u00abconsejo\u00bb y el de los primeros a\u00f1os del Pcd&#8217;I, tanto entre los a\u00f1os de libertad como entre los a\u00f1os de prisi\u00f3n, que hab\u00eda sido la periodizaci\u00f3n propuesta por Paolo Spriano en los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">El propio Paggi, en el texto de 1973, proporcion\u00f3 una lectura de Gramsci que consideraba <i>toda la<\/i><i> <\/i>elaboraci\u00f3n gramsciana como un sistema te\u00f3rico coherente y unitario, argumentando tambi\u00e9n claramente que el pensamiento de Gramsci se caracterizaba fundamentalmente por una <i>fuerte<\/i><i> <\/i><i>motivaci\u00f3n pol\u00edtica<\/i>. Gramsci hab\u00eda supuesto tambi\u00e9n un momento de profunda <i>ruptura <\/i>con la historia de los intelectuales italianos. Porque el grupo de j\u00f3venes intelectuales del <em>Ordine Nuovo<\/em> se hab\u00eda relacionado no tanto con otros intelectuales y pensadores y fil\u00f3sofos, sino con la historia real y la lucha entre clases.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Contrariamente a lo que hab\u00eda sostenido Althusser, Gramsci en <i>los Quaderni <\/i>hab\u00eda criticado realmente a Croce, se hab\u00eda negado a reducirlo todo a la cultura y a la filosof\u00eda. Y hab\u00eda rechazado, por otra parte, el modelo de las ciencias naturales o exactas. Que en cambio constitu\u00eda un fuerte paradigma para toda una tendencia, aunque compuesta, hegem\u00f3nica en el marxismo de los a\u00f1os sesenta, de la que Paggi se distanci\u00f3.<sup><span style=\"font-size: xx-small;\">10<\/span><\/sup><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Gramsci hab\u00eda escrito, recordaba Paggi, que \u00abs\u00f3lo se puede prever en la medida en que se opera\u00bb<sup>10<\/sup>. He aqu\u00ed el espacio de la <i>praxis<\/i>, para modificar el mundo. Por tanto, el concepto de previsi\u00f3n deb\u00eda ser sustituido \u2013argument\u00f3 Paggi, siguiendo a Gramsci\u2013 por el de <i>posibilidad<\/i><i> <\/i><i>objetiva,<\/i><i> <\/i>que debe ver c\u00f3mo la pol\u00edtica entra en acci\u00f3n para convertirse en realidad<sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Franco De Felice, se ha dicho, es en cambio el autor del volumen sobre <i>Serrati, Bordiga,<\/i><i> <\/i><i>Gramsci<\/i>, un estudio pionero sobre el socialismo italiano del Bienio Rojo, dedicado por tanto (al menos en parte) sobre todo al <i>primer<\/i><i> <\/i>Gramsci, a los dos a\u00f1os cruciales que siguieron a la Revoluci\u00f3n de Octubre, donde Gramsci estaba bien contextualizado en las luchas del Partido Socialista de la \u00e9poca. De Felice, sin embargo, tambi\u00e9n es importante por un breve escrito posterior, aparecido en <em>Rinascita<\/em> en 1972, en el que se llama la atenci\u00f3n por primera vez sobre uno de los textos hasta ahora m\u00e1s incomprendidos de los <i>Quaderni<\/i>, las notas sobre <i>el americanismo<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>fordismo<\/i><sup>12<\/sup>. Partiendo de la muy moderna opci\u00f3n de leer <i>todo<\/i><i> <\/i>Gramsci a la luz de sus acontecimientos pol\u00edticos, el autor explicitaba la conexi\u00f3n entre las notas de Gramsci sobre el \u00abamericanismo\u00bb (<i>Cuaderno 22<\/i>) y los temas m\u00e1s generales de <i>los Quaderni<\/i>: hegemon\u00eda, revoluci\u00f3n pasiva, an\u00e1lisis del fascismo, etc. De Felice se\u00f1al\u00f3 el americanismo <i>y el fordismo como el <\/i>centro mismo de la reflexi\u00f3n carcelaria de Gramsci, la prueba m\u00e1s clara de que no constitu\u00eda una lectura del <i>pasado<\/i>, sino un intento de fundar un nuevo discurso te\u00f3rico-pol\u00edtico dirigido al <i>presente<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Despu\u00e9s, en la primera mitad de los a\u00f1os setenta, aparecieron otros libros que razonaban meritoriamente en torno al concepto de \u00abhegemon\u00eda\u00bb, que hasta entonces no hab\u00eda sido suficientemente ilustrado. Pensemos a este respecto en el libro de Giorgio Nardone sobre <i>El<\/i><i> <\/i><i>pensamiento<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>Gramsci<\/i>, influido por Bobbio<sup>13<\/sup>, para quien la lucha por la hegemon\u00eda se desarrollar\u00eda en la sociedad civil. O al libro del autor franc\u00e9s Hugues Portelli de 1973 sobre <i>Gramsci y el bloque hist\u00f3rico<\/i><sup>14<\/sup><i>, <\/i>que tambi\u00e9n segu\u00eda la interpretaci\u00f3n de Bobbio. Definiendo el concepto de bloque hist\u00f3rico como en realidad un bloque social, lo que en Gramsci no es.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">O el libro de Luciano Gruppi <i>Il<\/i><i> <\/i><i>concetto<\/i><i> <\/i><i>di<\/i><i> <\/i><i>egemonia<\/i><i> <\/i><i>in<\/i><i> <\/i><i>Gramsci<\/i>, que propon\u00eda una interpretaci\u00f3n diferente a partir de la relaci\u00f3n entre el concepto de hegemon\u00eda y la tradici\u00f3n leninista<sup>15<\/sup>, oponi\u00e9ndose as\u00ed a Bobbio. En realidad, en los <i>Cuadernos, <\/i>el concepto de hegemon\u00eda presenta un notable conjunto de facetas, lo que no permite ignorar su matriz en el seno de los debates de la III Internacional, pero tampoco dejar de ver inmediatamente c\u00f3mo Gramsci va m\u00e1s all\u00e1 de la concepci\u00f3n leninista de la hegemon\u00eda. Los grupos vieron bien el nexo hegemon\u00eda-ideolog\u00eda en Gramsci, pero no vieron las <i>formas y aparatos <\/i>a trav\u00e9s de los cuales se forma una \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb, que no desciende desde arriba, como el famoso <em>caciocavalli<\/em> de Labriola. Sin destacar el papel del Estado, del \u00abaparato hegem\u00f3nico\u00bb del que habla Gramsci, se corr\u00eda el riesgo de reintroducir algunos aspectos de la lectura bobbiano-idealista que el autor quer\u00eda combatir.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Tambi\u00e9n el libro de Giuseppe Vacca, <i>Saggio<\/i><i> <\/i><i>su<\/i><i> <\/i><i>Togliatti<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>tradizione<\/i><i> <\/i><i>comunista<\/i><i> <\/i><i>(Ensayo<\/i><i> <\/i><i>sobre Togliatti y la tradici\u00f3n comunista<\/i>), respond\u00eda a la pretensi\u00f3n de Bobbio de reproducir una visi\u00f3n dicot\u00f3mica de la relaci\u00f3n Estado-sociedad y pol\u00edtica-sociedad, en una \u00e9poca caracterizada por nuevas formas de relaci\u00f3n rec\u00edproca, de intersecci\u00f3n, a veces de \u00f3smosis. Vacca, sin embargo, ve\u00eda la relaci\u00f3n Gramsci-Togliatti sin ninguna discontinuidad, incluso a trav\u00e9s de una especie de <i>lectura<\/i><i> <\/i><i>sintomal <\/i>de Togliatti que parec\u00eda forzar algunos pasajes de su elaboraci\u00f3n y de su historia.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">En muchos aspectos diferente de los resultados de Vacca, en t\u00e9rminos de lectura de Gramsci, vino Nicola Badaloni, quien en 1975 proporcion\u00f3 algunas indicaciones interpretativas que iban en la direcci\u00f3n opuesta que en el libro El <i>marxismo<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>Gramsci<\/i><span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>16<\/sup><\/span>. Para Badaloni, el marxismo de Gramsci era una combinaci\u00f3n <i>original <\/i>de diferentes elementos. La influencia de Sorel ten\u00eda un gran peso. Luego Gramsci hab\u00eda conocido a Lenin, y fue un encuentro decisivo. Pero Gramsci \u2013para Badaloni\u2013 era <i>irreductible <\/i>a Lenin, tambi\u00e9n porque este encuentro hab\u00eda tenido lugar cuando el comunista italiano ten\u00eda a sus espaldas una formaci\u00f3n y un bagaje te\u00f3rico ya consolidados.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Gramsci hab\u00eda derivado del te\u00f3rico del sindicalismo Sorel el antipositivismo, la aversi\u00f3n al reformismo, la cr\u00edtica radical de la democracia parlamentaria, la exaltaci\u00f3n de la &#8216;clase de los productores&#8217;, el &#8216;esp\u00edritu de escisi\u00f3n&#8217; que el proletariado debe tener respecto a la burgues\u00eda. A trav\u00e9s de esta red conceptual, Gramsci hab\u00eda extra\u00eddo de Sorel una especie de \u00abprimac\u00eda de lo social\u00bb que se modific\u00f3, pero no se perdi\u00f3, en su encuentro con Lenin y su \u00abprimac\u00eda de la pol\u00edtica\u00bb. Gramsci ve\u00eda <i>la democracia como <\/i>el ocaso de la vieja formaci\u00f3n social, no como el ascenso de la nueva; mientras que fue Togliatti (aqu\u00ed hab\u00eda un importante elemento de <i>discontinuidad<\/i>), despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, quien la convirti\u00f3 en <i>el<\/i><i> <\/i>lugar de la transici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Todos estos trabajos que he mencionado ten\u00edan una limitaci\u00f3n objetiva. Todav\u00eda ten\u00edan que basarse en la edici\u00f3n tem\u00e1tica de los <i>Quaderni de <\/i>1948-1951. El primer libro que se benefici\u00f3 del trabajo de Gerratana, todav\u00eda en forma de borrador \u2013Gerratana introdujo la fundamental e indispensable dimensi\u00f3n diacr\u00f3nica en <i>los <\/i><em>Quaderni<\/em>\u2013, fue el de una alumna francesa de Althusser, Christine Buci-Glucksmann, autora de <i>Gramsci y el Estado<\/i><sup>17<\/sup><i>, que tuvo un <\/i>\u00e9xito considerable en Italia, donde orient\u00f3 el debate sobre Gramsci.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Buci-Glucksmann rechaz\u00f3 el juicio de Althusser sobre el historicismo de Gramsci. Tuvo, sobre todo, el m\u00e9rito de releer las categor\u00edas de <i>los Quaderni para <\/i>liberarlas de toda hip\u00f3tesis idealista (tipo Bobbio): e decir, subrayando c\u00f3mo Gramsci hab\u00eda unido el concepto de hegemon\u00eda al de <i>aparato <\/i>(\u00abaparato hegem\u00f3nico\u00bb) \u2013es decir, escuelas, iglesia, bibliotecas, informaci\u00f3n, peri\u00f3dicos, etc.\u2013 para dar una base material al discurso sobre la hegemon\u00eda. De este modo se dot\u00f3 al discurso sobre la hegemon\u00eda de una <i>base<\/i><i> <\/i><i>material<\/i>. La diferencia con los althusserianos \u00abaparatos ideol\u00f3gicos del Estado\u00bb se identificaba en el hecho de que el \u00abaparato hegem\u00f3nico\u00bb est\u00e1 plagado de contradicciones, no es un\u00edvoco. Y entonces Buci-Glucksmann vio bien c\u00f3mo, mientras en las<i> Quistione meridionali <\/i>(1926) la hegemon\u00eda era un atributo (potencial) del proletariado, en el <i>Primer<\/i><i> <\/i><i>Cuaderno<\/i><i> <\/i>(1929) ya se ocupaba sobre todo de las pr\u00e1cticas de las clases dominantes. Y as\u00ed, en <i>los Quaderni<\/i>, mediante la aparici\u00f3n del concepto de \u00abaparato hegem\u00f3nico\u00bb, el autor pas\u00f3 de un an\u00e1lisis de la hegemon\u00eda en t\u00e9rminos de constituci\u00f3n de clase a un an\u00e1lisis de la hegemon\u00eda en t\u00e9rminos de Estado<sup>18<\/sup>. Gramsci rechazaba cualquier distinci\u00f3n org\u00e1nica entre Estado y sociedad civil, pero ambos t\u00e9rminos \u2013se\u00f1alaba Buci-Glucksmann\u2013 ni siquiera se identificaban (como en la concepci\u00f3n gentilicia del Estado totalitario). \u00abEstado integral\u00bb, que es la expresi\u00f3n utilizada por Gramsci, no significa que el Estado \u00ablo sea todo\u00bb, sino que \u00abintegra\u00bb dial\u00e9cticamente a la \u00absociedad pol\u00edtica\u00bb y a la \u00absociedad civil\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Otro tema importante de Buci-Glucksmann es la creencia de que se necesitaba una verdadera \u00abanti-revoluci\u00f3n pasiva\u00bb<sup>19<\/sup>, para evitar que el partido revolucionario quedara atrapado en las redes de los \u00abaparatos hegem\u00f3nicos\u00bb y que triunfara un modelo anodinamente reformista. A muchos les parec\u00eda un poco como el riesgo que corr\u00eda el PCI en el periodo de la solidaridad nacional. La revoluci\u00f3n pasiva significaba en Gramsci, de hecho, esencialmente <i>reformismo<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>3. Una disputa pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">As\u00ed pues, ya hemos entrado, con los dos discursos Buci-Glucksmann, en la vertiente m\u00e1s inmediatamente pol\u00edtica de la discusi\u00f3n sobre Gramsci en los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Despu\u00e9s de 1975, a\u00f1o de la edici\u00f3n gerratana de <i>los Quaderni<\/i>, comienza una fase diferente, al menos en algunos aspectos, incluso en el \u00e1mbito de las lecturas de Gramsci. Comienza una particular temporada pol\u00edtica, con el PCI, el partido de Gramsci, que llega al umbral del gobierno. No sin conexiones rec\u00edprocas, 1976-1977 vio el apogeo de su expansi\u00f3n e, inmediatamente despu\u00e9s, el comienzo de un largo declive, tanto de la fortuna electoral del PCI como de la difusi\u00f3n del pensamiento de Gramsci en Italia, tanto en la escena p\u00fablica como en t\u00e9rminos de estudios gramscianos. Es evidente que ambas cosas est\u00e1n relacionadas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">En aquellos a\u00f1os se libraba una <i>batalla pol\u00edtica <\/i>en torno a Gramsci. La acci\u00f3n del PCI hab\u00eda sido el principal vector de difusi\u00f3n del pensamiento de Gramsci y este pensamiento hab\u00eda sido el <i>medio<\/i><i> <\/i>a trav\u00e9s del cual el PCI hab\u00eda conseguido hablar a diferentes \u00e1mbitos de intelectuales y militantes.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">El debate sobre Gramsci alcanz\u00f3 \u2013en el 40 aniversario de su muerte, en 1977\u2013 un punto caracterizado por una considerable <i>politizaci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Fue de nuevo Bobbio quien inici\u00f3 aquel \u00abdebate sobre el pluralismo\u00bb que constituy\u00f3 el antecedente inmediato de las discusiones te\u00f3rico-pol\u00edticas de 1977. En un discurso pronunciado en una conferencia de la revista oficial socialista <em>Mondoperaio<\/em> en julio de 1976 (el mismo mes en que Craxi fue elegido secretario del PSI), Bobbio se detuvo en las diferencias b\u00e1sicas que, en su opini\u00f3n, diferenciaban a socialistas y comunistas, hablando de \u00abuna concepci\u00f3n secular de la historia frente a una concepci\u00f3n totalizadora [&#8230;] en la que ya no hay lugar [&#8230;] para el nuevo pr\u00edncipe al que Gramsci confi\u00f3 la tarea de transformar la sociedad\u00bb<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Y en una entrevista posterior a <em>La Repubblica<\/em>, el fil\u00f3sofo turin\u00e9s declar\u00f3 en septiembre siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Gramsci habla de la hegemon\u00eda de clase a trav\u00e9s del partido que la representa [&#8230;] compara el partido con el &#8216;pr\u00edncipe&#8217; [&#8230;] Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda un pr\u00edncipe, que por definici\u00f3n es uno, admitir la multiplicidad? [&#8230;] si afirmamos que el pluralismo es necesario en este momento y en esta sociedad, entonces debemos renunciar al concepto de partido hegem\u00f3nico<sup>21<\/sup>.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">As\u00ed pues, Bobbio atac\u00f3 al PCI contraponiendo hegemon\u00eda y democracia. La \u00abdiscusi\u00f3n\u00bb (en realidad una recopilaci\u00f3n de art\u00edculos cr\u00edticos con Gramsci) que tuvo lugar en <em>Mondoperaio<\/em> entre octubre de 1976 y mayo de 1977 represent\u00f3 la reanudaci\u00f3n y el desarrollo del discurso de Bobbio sobre el presunto car\u00e1cter autoritario del concepto de hegemon\u00eda y, por tanto, sobre la no legitimidad de los comunistas para gobernar, si no es cortando sus propias ra\u00edces hist\u00f3rico-te\u00f3ricas y convirti\u00e9ndose en pocas palabras&#8230; \u00a1en socialistas!<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: left;\" align=\"right\">Junto a Bobbio intervinieron intelectuales entonces pr\u00f3ximos al PSI, como Massimo Salvadori, Lucio Colletti, Galli della Loggia y Luciano Pellicani. El debate concluy\u00f3 con una mesa redonda con los socialistas Amato, Diaz y Salvadori, y dos intelectuales comunistas: Gerratana y Spriano.<span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>22 <\/sup><\/span>Mientras Spriano parec\u00eda aceptar algunas de las posiciones socialistas, el editor de los <i>Quaderni<\/i><i> <\/i>Gerratana replic\u00f3 a los socialistas que el pluralismo no es incompatible con la hegemon\u00eda, porque siempre hay una hegemon\u00eda en la sociedad, s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de ver cu\u00e1l prevalece<sup>23<\/sup>. Dicho de otro modo, el sujeto de la hegemon\u00eda es una clase y no un partido. Y siempre hay una clase hegem\u00f3nica. Luego, en 1977, en el \u00e1mbito comunista, hubo dos momentos importantes: a principios de a\u00f1o, el seminario organizado en Frattocchie sobre \u00abHegemon\u00eda, Partido, Estado en Gramsci\u00bb; y a finales de a\u00f1o, el congreso de Florencia sobre \u00abPol\u00edtica e Historia en Gramsci\u00bb<sup>24<\/sup>. Fueron dos eventos muy concurridos, en los que la teor\u00eda y la pol\u00edtica se mezclaron demasiado estrechamente. Es imposible recordar todas o muchas de las intervenciones (remito necesariamente a quienes deseen profundizar a mi <i>Gramsci conteso<\/i>, ya citado). La referencia a Gramsci estuvo presente sobre todo en aquella parte de dirigentes e intelectuales comunistas que ve\u00edan el choque pol\u00edtico actual como un <i>choque de hegemon\u00edas <\/i>y se empe\u00f1aban en elaborar una posible salida <i>del capitalismo<\/i>. Un escenario, el de la <i>transici\u00f3n<\/i>, que entonces se consideraba posible, cre\u00edble, aunque en realidad ya hab\u00edan comenzado los procesos (tambi\u00e9n estructurales) que determinar\u00edan la revoluci\u00f3n neoliberal y neoconservadora de los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">S\u00f3lo recuerdo dos o tres puntos que surgieron en aquella ocasi\u00f3n y que me parecen de los m\u00e1s relevantes. En primer lugar, lo que Leonardo Paggi<sup>25<\/sup> argument\u00f3 en Frattocchie sobre Gramsci (el Gramsci precarcelario sobre todo) y la democracia: es cierto que el pluralismo no est\u00e1 tematizado en Gramsci, pero hay una propuesta de democracia m\u00e1s rica que la de la sociedad burguesa, que no puede tomarse como la <i>\u00fanica<\/i><i> <\/i><i>democracia<\/i><i> <\/i><i>posible<\/i><i> <\/i>y piedra de toque. Es una referencia a la democracia de los Consejos, de la que Gramsci fue quiz\u00e1s el mayor te\u00f3rico europeo-occidental. Y que s\u00f3lo unos a\u00f1os antes, en el \u00absegundo bienio rojo\u00bb, parec\u00eda haber vuelto a ser relevante o, al menos, una fuente de inspiraci\u00f3n renovada.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">En segundo lugar, quisiera recordar lo argumentado por Valentino Gerratana<sup>26<\/sup> tambi\u00e9n en Frattocchie. El editor de los <i>Quaderni <\/i>llamaba la atenci\u00f3n sobre lo diversas que eran, en el Gramsci maduro, las formas de la hegemon\u00eda, en funci\u00f3n de las fuerzas sociales que la ejercen. En otras palabras, las formas concretas de ejercer la hegemon\u00eda tambi\u00e9n cambian a medida que var\u00edan los sujetos: burgues\u00eda y proletariado no pueden ejercer el poder de la misma manera. Las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la hegemon\u00eda proletaria deben ser distintivas, democr\u00e1ticas y expansivas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se trata de fomentar la expansi\u00f3n de la <i>democracia real<\/i>, de la participaci\u00f3n real en la pol\u00edtica y en la democracia del mayor n\u00famero posible de personas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: left;\" align=\"right\">En tercer lugar, en los trabajos de Florencia<sup>27<\/sup> (pensemos de nuevo en la contribuci\u00f3n de Franco De Felice, pero no s\u00f3lo) surgi\u00f3 por primera vez la gran importancia que adquiri\u00f3 el concepto de <i>revoluci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>pasiva<\/i>, que a partir de entonces se convertir\u00eda en uno de los conceptos principales de los <span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i>Quaderni<\/i><\/span><span style=\"font-size: medium;\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">A este respecto, Remo Bodei plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de que el amplio espacio anal\u00edtico reservado a la categor\u00eda de revoluci\u00f3n pasiva reflejaba el hecho de que en aquel momento se percib\u00edan los <i>l\u00edmites <\/i>de la posibilidad de \u00abavance\u00bb del PCI, sumido en la pol\u00edtica de solidaridad nacional. La revoluci\u00f3n pasiva pod\u00eda indicar, afirmaba Remo Bodei por ejemplo, la \u00abcorresponsabilidad\u00bb del PCI \u00aben la gesti\u00f3n fallida de una crisis que se hab\u00eda vuelto end\u00e9mica o ingobernable\u00bb<sup>28<\/sup>. Era necesario evitar el riesgo, argument\u00f3 Nicola Badaloni, de caer en lo que Gramsci llam\u00f3 <i>estatolatr\u00eda<\/i>, es decir, un \u00e9nfasis excesivo en el Estado en lugar de en la \u00absocializaci\u00f3n de la pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Por \u00faltimo, m\u00e1s de uno (Paggi, Tortorella y otros) advirti\u00f3 del peligro de buscar en Gramsci la soluci\u00f3n a los problemas contempor\u00e1neos. Hoy dir\u00edamos: sin un trabajo adecuado de <i>traducci\u00f3n<\/i>, una categor\u00eda gramsciana que ahora se encuentra entre las m\u00e1s difundidas y \u00fatiles, o asignando un valor \u00abnormativo\u00bb a la teor\u00eda. La cuesti\u00f3n era saber si las categor\u00edas-clave de Gramsci segu\u00edan siendo \u00fatiles para <i>leer <\/i>los grandes cambios del capitalismo. La respuesta de toda la conferencia de Florencia fue b\u00e1sicamente afirmativa, tambi\u00e9n a sabiendas de que la experiencia del PCI hab\u00eda ido <i>m\u00e1s all\u00e1 <\/i>del pensamiento de Gramsci<sup>29<\/sup>, por diversos motivos, como el <i>pluralismo<\/i>, pero tambi\u00e9n la concepci\u00f3n del <i>partido<\/i>. (Podr\u00edamos a\u00f1adir, sin embargo, que el pensamiento de Gramsci, en muchos niveles, tambi\u00e9n estaba m\u00e1s all\u00e1 del PCI, como el tiempo demostrar\u00eda). Hay que recordar, sin embargo, que ninguno de los protagonistas de la \u00e9poca, creo, pod\u00eda imaginar el brusco giro pol\u00edtico mundial, en direcci\u00f3n neoliberal, destinado a relegar a Gramsci durante no pocos a\u00f1os \u2013los ochenta y parte de los noventa\u2013 a un segundo plano.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Porque a la era de la <i>ampliaci\u00f3n del <\/i>Estado estaba a punto de seguir la de su <i>contracci\u00f3n<\/i>. Y as\u00ed los caminos del regreso de Gramsci a la escena mundial, como el autor italiano m\u00e1s popular, citado\u00a0 y mundialmente conocido, seguir\u00e1n en parte caminos separados a partir de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Una se\u00f1al de este cambio general de clima la dio en 1978 una famosa entrevista de Luciano Lama<sup>30<\/sup>, el poderoso jefe de la CGIL, a Scalfari en <em>La Repubblica<\/em>, en la que declaraba que los trabajadores deb\u00edan renunciar a los beneficios salariales para favorecer el empleo <i>futuro. <\/i>Esta l\u00ednea sindical, tambi\u00e9n apoyada y teorizada en el PCI por Giorgio Amendola, remit\u00eda a una cierta lectura de la teor\u00eda de la hegemon\u00eda: para Amendola, la clase obrera deb\u00eda favorecer la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica renunciando a su propio inter\u00e9s, haciendo <i>sacrificios <\/i>en vista de un beneficio futuro debido al desarrollo capitalista que as\u00ed favorecer\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\">Sin embargo, esta lectura del concepto de hegemon\u00eda no tiene ninguna base real en Gramsci: el &#8216;pol\u00edtica de los dos tiempos&#8217; (como se llamaba la de Amendola y Lama, entre otras cosas en fuerte desacuerdo con Berlinguer<sup>31<\/sup> ) era m\u00e1s bien un caso de <i>dial\u00e9ctica<\/i><i> <\/i><i>distorsionada<\/i>, que no ve, como dice Gramsci, que \u00abtodo miembro de la oposici\u00f3n dial\u00e9ctica debe buscar extenderse todo lo posible y lanzar a la lucha todos sus propios \u00abrecursos\u00bb pol\u00edticos y morales\u00bb<sup>32<\/sup>.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"left\">Frente a esta cultura de la <i>mediaci\u00f3n <\/i>a ultranza, se dejaba una amplia apertura a esa cultura de lo inmediato, del \u00abtodo y ahora\u00bb, del hipersubjetivismo, del <i>deseo<\/i>, de la cr\u00edtica de la raz\u00f3n y de la historia, que fue uno de los componentes que provocaron la escisi\u00f3n entre el PCI y las clases subjetivamente <i>anticapitalistas <\/i>(la \u00absegunda sociedad\u00bb, se dec\u00eda en 1977).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">La limitaci\u00f3n de la intelectualidad de Gramsci consisti\u00f3 entonces en mirar poco a los procesos reales que ya estaban cambiando la sociedad, lo que habr\u00eda exigido como m\u00ednimo una r\u00e1pida \u00abreforma\u00bb del concepto de hegemon\u00eda, para permitir que la clase obrera no perdiera aliados en el mismo momento en que comenzaba su abrupto declive num\u00e9rico (y pol\u00edtico); y en segundo lugar en aplanar a Gramsci sobre las <i>necesidades <\/i>pol\u00edticas del presente, encerrando su capacidad expansiva dentro de los estrechos confines y destinada a la derrota del \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">Despu\u00e9s, la clase obrera, derrotada en el terreno pol\u00edtico, ser\u00eda destronada en la d\u00e9cada siguiente tambi\u00e9n en el plano te\u00f3rico. No es que en la d\u00e9cada siguiente vayan a faltar estudios sobre Gramsci, aunque sean importantes. Pero el debate sobre Gramsci ya no estar\u00e1 en el centro de la escena te\u00f3rica y pol\u00edtica. Marx y Gramsci ser\u00e1n sustituidos por otros autores, incluso en la izquierda.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\">El cambio de paradigma, el abandono del an\u00e1lisis en t\u00e9rminos de \u00ablucha por la hegemon\u00eda\u00bb, fue la prueba de la emergencia de <i>otra hegemon\u00eda<\/i>, la neoliberal e individualista. Y en pocos a\u00f1os, la crisis y casi la disoluci\u00f3n de la cultura gramsciana como cultura de masas, incluso dentro del PCI.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"center\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>Althusser L. (1967), <em>Per Marx<\/em>, Nota introduttiva di Cesare Luporini, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nBadaloni N. (1975), <em>Il marxismo di Gramsci<\/em>, Torino: Einaudi.<br \/>\nBobbio N. (1969), \u00abGramsci e la concezione della societ\u00e0 civile\u00bb, en <em>Gramsci e la cultura contemporanea<\/em>, vol. I, a cura di Pietro Rossi, Roma: Editori Riuniti\/Istituto Gramsci.<br \/>\n\u2014 (1976), \u00abAl \u00abPrincipe\u00bb non si addice la repubblica\u00bb, entrevista de R. Balbo, en <em>La Repubblica<\/em>, 24 setiembre 1976.<br \/>\n\u2014 (1977), \u00abQuestione socialista e questione comunista\u00bb, en <em>Mondoperaio<\/em>, n. 9, 1976, ahora en <em>Egemonia e democrazia. Gramsci e la questione comunista nel dibattito di Mondoperaio<\/em>, \u00abQuaderni di Mondoperaio\u00bb, n. 7.<br \/>\nBodei R. [Intervenci\u00f3n] (1979), en <em>Politica e storia in Gramsci,<\/em> vol. II, a cura di Franco Ferri, Roma: Editori Riuniti\/Istituto Gramsci.<br \/>\nBuci-Glucksmann C. (1976), <em>Gramsci e lo Stato. Per una teoria materialistica della filosofia<\/em> [1975], Roma: Editori Riuniti.<br \/>\n\u2014 (1977), \u00abLa classe operaia e lo Stato\u00bb, in <em>l\u2019Unit\u00e0<\/em>, 27 abril 1977.<br \/>\nde Giovanni B., Gerratana V., Paggi L. (editores) (1977), <em>Egemonia Stato partito in Gramsci<\/em>, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nDe Felice F. (1971), <em>Serrati, Bordiga, Gramsci e il problema della rivoluzione in Italia 1919-1920<\/em>, Bari: De Donato.<br \/>\n\u2014 (1972), \u00abUna chiave di lettura in \u00abAmericanismo e fordismo\u00bb\u00bb, in <em>Rinascita<\/em> (supplemento \u00abIl Contemporaneo\u00bb), n. 42.<br \/>\nFerri F. (a cura di) (1977 e 1979), <em>Politica e storia in Gramsci<\/em>, Roma: Editori Riuniti, 2 vol.<br \/>\nGerratana V. (1977), \u00abStato, partito, strumenti e istituti dell\u2019egemonia nei <em>Quaderni del carcere<\/em>\u00bb, en de Giovanni B., Gerratana V., Paggi L. (editores), <em>Egemonia Stato partito in Gramsci<\/em>, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nGramsci A. (1975), <em>Quaderni del carcere<\/em>, edizione critica a cura di Gerratana V., Torino: Einaudi.<br \/>\nGruppi L. (1972), <em>Il concetto di egemonia in Gramsci<\/em>, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nLama L. (1978), \u00abI sacrifici che chiediamo agli operai\u00bb, entrevista de Scalfari E., in <em>La Repubblica<\/em>\u00bb, 24 enero 1978, ahora en Russo G. (editor), <em>L\u2019egemonia operaia. Ricostruzione di un dibattito<\/em>, Bologna: Cappelli.<br \/>\nLiguori G. (2012), <em>Gramsci conteso. Interpretazioni, dibattiti e polemiche 1922-2012<\/em>. Nuova edizione riveduta e ampliata, Roma: Editori Riuniti university press.<br \/>\n\u2014 (2014), <em>Berlinguer rivoluzionario. Il pensiero politico di un comunista democratic<\/em>o, Roma: Carocci.<br \/>\n\u2014 (2022), \u00abLa tardiva fortuna del concetto di \u00abrivoluzione passiva\u00bb\u00bb (1972-1980), in <em>Critica Marxista<\/em>, n. 6.<br \/>\nNardone G. (1971), <em>Il pensiero di Gramsci<\/em>, Bari: De Donato.<br \/>\nPaggi L. (1970), <em>Gramsci e il moderno principe. I. Nella crisi del socialismo italiano<\/em>, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\n\u2014 (1974), \u00abLa teoria generale del marxismo in Gramsci\u00bb, en Zanardo A. (ed.), <em>Storia del marxismo contemporaneo. Annali Feltrinelli 1973<\/em>, Milano: Feltrinelli, 1974.<br \/>\n\u2014 (1977), \u00abGramsci e l\u2019egemonia dall\u2019<em>Ordine nuovo<\/em> alla \u00abQuistione meridionale\u00bb\u00bb, en de Giovanni B., Gerratana V., Paggi L. (ed.), <em>Egemonia Stato partito in Gramsci<\/em>, Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nPortelli H. (1973), <em>Gramsci e il blocco storico<\/em>, Roma-Bari: Laterza.<br \/>\nRossi P. (ed.) (1969), <em>Gramsci e la cultura contemporanea<\/em>, 2 vol., Roma: Editori Riuniti.<br \/>\nTexier J. (1968), \u00abGramsci teorico delle sovrastrutture\u00bb, en <em>Critica marxista<\/em>, n. 3.<br \/>\nTogliatti P. (2013), <em>Scritti su Gramsci<\/em>, a cura di Liguori G., Roma: Editori Riuniti university press.<br \/>\nVoza P. (2009), \u00abBlocco storico\u00bb, en Liguori G., Voza P. (ed.), <em>Dizionario gramsciano 1926-1937<\/em>,<br \/>\nRoma: Carocci.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"left\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>1<\/sup> V\u00e9ase Rossi (1969).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>2 <\/sup>Para consultar los escritos de Togliatti de las distintas \u00e9pocas interpretativas sobre el antiguo camarada del <em>Ordine nuovo<\/em><i>,<\/i><i> <\/i>v\u00e9ase Togliatti (2013).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>3<\/sup> Althusser (1967).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>4<\/sup> Bobbio (1969, 85).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>5<\/sup> Voza (2009), (<i>subpunto<\/i>).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><sup>6<\/sup> Texier (1968).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>7<\/sup> Paggi (1970); (el \u00absegundo volumen\u00bb no saldr\u00eda en realidad hasta 1984 bajo el t\u00edtulo <i>Le<\/i><i> <\/i><i>strategie<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>potere<\/i><i> <\/i><i>in<\/i><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><i>Gramsci<\/i>, present\u00e1ndose, tanto formal como sustantivamente, como un volumen aparte).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>8<\/sup> De Felice (1971).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>9<\/sup> Paggi (1974).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>10<\/sup> Ibid. 1354.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>11<\/sup> En mi opini\u00f3n, el concepto de <i>praxis<\/i><i> <\/i>en Gramsci no debe equipararse al concepto labrioliano (y marxiano) de <i>trabajo<\/i>, sino que debe entenderse ante todo como <i>pol\u00edtica<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>12<\/sup> De Felice (1972).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>13<\/sup> Nardone (1971).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>14<\/sup> Portelli (1973).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>15<\/sup> <i>Cf<\/i>. Gruppi (1972), en el que el autor public\u00f3 conferencias pronunciadas en el Istituto Gramsci de Roma en 1970. El origen de la obra explica su car\u00e1cter popular y quiz\u00e1 incluso esquem\u00e1tico.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><sup>16<\/sup> Badaloni (1975).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><sup>17<\/sup> Buci-Glucksmann (1976).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>18<\/sup> Ibid, 63-4.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>19<\/sup> V\u00e9ase Buci-Glucksmann (1977). <i>Cf<\/i>. Liguori (2022, 45 y ss.) sobre estas cuestiones.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>20<\/sup> Bobbio (1977, 247).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>21<\/sup> Bobbio (1976).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>22<\/sup> <i>Hegemon\u00eda<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>democracia,<\/i><i> <\/i>mesa redonda con G. Amato, F. Diaz, Valentino Gerratana, M. L. Salvadori, P. Spriano, en <em>Mondoperaio<\/em>, 1977, n. 5, ahora en <i>Hegemon\u00eda<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>democracia<\/i>, cit., 199-222.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>23<\/sup> Ibid, 201.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>24<\/sup> Las actas del seminario est\u00e1n recogidas en (de Giovanni, Gerratana, Paggi 1977).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>25<\/sup> Paggi, ibid.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>26<\/sup> Gerratana, ivi.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>27<\/sup> Ferri (1977 y 1979).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>28<\/sup> Bodei (1979, 229-230).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>29<\/sup> Ibid, 212.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>30<\/sup> Lama (1978).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>31<\/sup> Perm\u00edtanme remitirme sobre estas cuestiones a mi Liguori (2014).<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\"><sup>32<\/sup> Gramsci (1975, 1768).<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"left\">Fuente: <em>Dialettica e Filosofia<\/em>, Nuova Serie, XVIII, 2024 Il marxismo italiano nella crisi degli anni Settanta <a href=\"https:\/\/www.dialetticaefilosofia.it\/index.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR1RljzX13QfqD2DS2exDowOf7Qz6jQFF5lNwGIktTD807I2zOQUPZZ14i8_aem_MIDPS-grXtkA8HsOz8z95Q\">(https:\/\/www.dialetticaefilosofia.it\/index.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTAAAR1RljzX13QfqD2DS2exDowOf7Qz6jQFF5lNwGIktTD807I2zOQUPZZ14i8_aem_MIDPS-grXtkA8HsOz8z95Q<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen Los a\u00f1os setenta constituyen el momento de m\u00e1ximo desarrollo de la presencia de Gramsci en el debate p\u00fablico italiano.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11981,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1546],"tags":[],"class_list":["post-15983","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antonio-gramsci"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15983"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15983\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15988,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15983\/revisions\/15988"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}