{"id":16,"date":"2006-03-13T00:00:00","date_gmt":"2006-03-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16"},"modified":"2020-02-29T11:53:36","modified_gmt":"2020-02-29T10:53:36","slug":"un-eco-fecundo-algunos-textos-de-marx-y-engels-sobre-la-revolucion-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16","title":{"rendered":"Un eco fecundo:  Algunos textos de Marx y Engels sobre la Revoluci\u00f3n Francesa"},"content":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n francesa est\u00e1 presente a lo largo y ancho de la obra de Marx y Engels. Fue para ellos un motivo de fecunda inspiraci\u00f3n y de impulso te\u00f3rico. En numerosas ocasiones, fue para ellos un modelo sobre el que reflexionar. Digamos, para emplear la expresi\u00f3n de Hobsbawn, que \u201cLa Marsellesa\u201d tuvo en Marx y Engels, en su obra y en su acci\u00f3n revolucionaria, un eco fecundo. En \u00e9ste n\u00famero de Realitat tan s\u00f3lo se pretende traer a colaci\u00f3n algunos escritos integrantes de un largo recorrido te\u00f3rico con la doble intenci\u00f3n de resaltar algunos de los pasos m\u00e1s relevantes del mismo, as\u00ed como\u00a0 tambi\u00e9n de resaltar la clara evoluci\u00f3n entre las posiciones iniciales de Marx y Engels sobre la Revoluci\u00f3n Francesa,\u00a0 en los a\u00f1o 40 y las que adoptaron al final de su vida.<\/p>\n<p>Puede consultarse una buena selecci\u00f3n de los escritos de Marx y Engels (probablemente completa) en \u201cSur la R\u00e9volution Fran\u00e7aise. Ecrits de Marx et Engels\u201d. Antolog\u00eda publicada bajo la responsabilidad de Claude Mainfroy, .Messidor Editions Sociales, Paris 1985 ( 306 p\u00e1ginas). La presente selecci\u00f3n de textos (adecuada en su tama\u00f1o a su publicaci\u00f3n en Realitat) se ha realizado con la ayuda de dicho libro y siguiendo la investigaci\u00f3n realizada en paralelo, por Joaqu\u00edn Miras y por Jacques Texier en relaci\u00f3n a la importancia del concepto de democracia en la obra de Marx i de Engels <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.\u00a0 Los textos se publican con arreglo a las diversas traducciones espa\u00f1olas que se indican al inicio de cada uno de los textos.<\/p>\n<p>Como selecci\u00f3n que es, no aspira a la neutralidad, ni a la objetividad. Sin embargo, es preciso resaltar que se ha tratado de dar una imagen de la mencionada evoluci\u00f3n y de la problem\u00e1tica de la relaci\u00f3n entre nuestros autores y la revoluci\u00f3n francesa. Entendemos el proceso revolucionario franc\u00e9s como un proceso que no se detiene en\u00a0 1795 o en 1814, sino que prosigue para intentar realizar sus tareas pendientes en 1830, 1848 y 1871. As\u00ed lo entend\u00edan Marx i Engels y es por ello que nuestros lectores encontrar\u00e1n aqu\u00ed, textos que comentan o analizan aspectos de estas diversas revoluciones.<\/p>\n<p>Insistimos en que una selecci\u00f3n de citas no podr\u00eda substituir la lectura de los textos referenciados completos, estudiados tambien, para su correcta comprensi\u00f3n en el marco hist\u00f3rico en que fueron producidos<\/p>\n<p><b>La cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/b><\/p>\n<p>(El texto con este t\u00edtulo fue escrito por Marx entre agosto y diciembre de 1843,\u00a0 apareci\u00f3 publicado en los Anuarios franco-alemanes en 1844. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda en\u00a0 OME\/5 Obras de Marx y Engels Cr\u00edtica. Editorial Grijalbo, Barcelona, Buenos Aires, M\u00e9xico, 1978)<\/p>\n<p>[&#8230;]\u201c Por\u00a0 consiguiente no decimos a los jud\u00edos como Bauer: hasta que os emancip\u00e9is radicalmente del juda\u00edsmo, no pod\u00e9is ser emancipados pol\u00edticamente. Al contrario, lo que les decimos es: el hecho de que pod\u00e1is ser emancipados pol\u00edticamente, sin que abandon\u00e9is total y coherentemente el juda\u00edsmo, muestra que la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica no es por s\u00ed misma la emancipaci\u00f3n humana. Si los jud\u00edos quer\u00e9is ser emancipados pol\u00edticamente sin emanciparos humanamente, la inconsecuencia y la contradicci\u00f3n no es vuestra sino de la realidad\u00a0 y categor\u00eda de la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica. Si est\u00e1is presos en esta categor\u00eda, lo est\u00e1is con todos.(&#8230;) (pags. 192,193)<\/p>\n<p>(&#8230;)Les droits de l\u2019homme, los derechos humanos, se distinguen en cuanto tales de los droits du citoyen , los derechos pol\u00edticos. \u00bfQui\u00e9n es ese homme distinto del citoyen? Ni m\u00e1s ni menos que el miembro de la sociedad burguesa. \u00bfPor qu\u00e9 se llama \u201chombre\u201d, hombre a secas? \u00bfPor qu\u00e9 se llaman sus derechos derechos humanos? \u00bfC\u00f3mo explicar este hecho? Por la relaci\u00f3n entre Estado pol\u00edtico y la sociedad burguesa, por lo que es la misma emancipaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Constatemos ante todo el hecho de que, a diferencia de los droits du citoyen, los llamados derechos humanos, los droits de l\u2019\u00a0 homme, no son otra cosa que los derechos del miembro de la sociedad burguesa, es decir del hombre ego\u00edsta, separado del hombre y de la comunidad. Claro que la Constituci\u00f3n m\u00e1s radical, la Constituci\u00f3n del 93, dice:<\/p>\n<p>Declaraci\u00f3n de los derechos del hombre y del ciudadano.<\/p>\n<p>At\u00edculo 2: \u201cEstos derechos, etc. (los derechos naturales e imprescriptibles) son : la igualdad, la libertad, la seguridad, la propiedad\u201d<\/p>\n<p>Pero \u00bf en qu\u00e9 consiste la libertad?<\/p>\n<p>Art\u00edculo 6: \u201cLa libertad es el poder que tiene el hombre de hacer todo lo que no perjudique a los derechos de otros\u201d. O seg\u00fan la declaraci\u00f3n de los derechos humanos de 1791, \u201cLa libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a otro\u201d.<\/p>\n<p>O sea que la libertad es el derecho de hacer y deshacer lo que no perjudique a otro. Los l\u00edmites en los que cada uno puede moverse sin perjudicar a otro, se hallan determinados por la ley, lo mismo que la linde entre dos campos\u00a0 por la cerca. Se trata de la libertad del hombre en cuanto m\u00f3nada aislada y replegada en s\u00ed misma. (&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;) Pero el derecho humano de la libertad no se basa en la vinculaci\u00f3n entre los hombres sino al contrario en su aislamiento. Es el derecho de este aislamiento, el derecho del individuo restringido, circunscrito a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica del derecho humano de la libertad es el derecho humano de la propiedad privada.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste el derecho humano de la propiedad privada?<\/p>\n<p>Art\u00edculo 16 ( Constituci\u00f3n de 1793): \u201cEl derecho de propiedad es el que corresponde a todo ciudadano de disfrutar y disponer a su arbitrio de sus bienes, de sus ingresos, del fruto de su trabajo y de su industria\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed pues el derecho humano de la propiedad privada es el derecho a disfrutar y disponer de los propios bienes a su arbitrio (\u201c\u00e0 son gr\u00e9\u201d), prescindiendo de los otros hombres, con independencia de la sociedad; es el derecho del propio inter\u00e9s. Aquella libertad individual y esta aplicaci\u00f3n suya son el fundamento de la sociedad burguesa. Lo que dentro de \u00e9sta puede encontrar un hombre en\u00a0 otro hombre no es\u00a0 la realizaci\u00f3n si no al contrario la limitaci\u00f3n\u00a0 de su libertad. Pero el derecho humano que \u00e9sta proclama, es ante todo el<\/p>\n<p>\u201cde disfrutar a su arbitrio de sus bienes, de sus ingresos, del fruto de su trabajo y de su industria\u201d.<\/p>\n<p>Quedan a\u00fan otros derechos humanos, la \u00e9galit\u00e9 y la\u00a0 s\u00fbret\u00e9.<\/p>\n<p>La \u00e9galit\u00e9, aqu\u00ed en su significado apol\u00edtico, reduce a la igualdad de la Libert\u00e9 que acabamos de describir, a saber: todos los hombres en cuanto tales son vistos por igual como m\u00f3nadas independientes. De acuerdo con este significado la Constituci\u00f3n de 1795 define el concepto de igualdad as\u00ed:<\/p>\n<p>Art\u00edculo 3 ( Constituci\u00f3n de 1795): \u201cLa igualdad consiste en que la ley es la misma para todos, sea protegiendo sea castigando.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfY la s\u00fbret\u00e9?<\/p>\n<p>Art\u00edculo 8 ( Constituci\u00f3n de 1793): \u201cLa seguridad consiste en la protecci\u00f3n acordada por la sociedad a cada uno de sus miembros para que conserve su persona, sus derechos y sus propiedades.\u201d<\/p>\n<p>La seguridad es el supremo concepto social de la sociedad burguesa, el concepto d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el orden p\u00fablico: la raz\u00f3n de existir de toda la sociedad es garantizar a cada uno de sus miembros la conservaci\u00f3n de su persona, de sus derechos y de su propiedad. En este sentido Hegel llama a la sociedad burguesa \u201cel estado de la necesidad y del entendimiento discursivo\u201d.<\/p>\n<p>La idea de seguridad no saca a\u00a0 la sociedad burguesa de su ego\u00edsmo, al contrario: la seguridad es la garant\u00eda de su ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Ninguno de los llamados derechos humanos va por tanto\u00a0 m\u00e1s all\u00e1 del hombre ego\u00edsta, del hombre como miembro de la sociedad burguesa, es decir del individuo replegado sobre s\u00ed mismo, su inter\u00e9s privado y su arbitrio privado, y disociado de la comunidad. Lejos\u00a0 de concebir al hombre como ser a nivel de especie, los derechos humanos presentan\u00a0 la misma vida de la especie, la sociedad como marco externo a los individuos, como una restricci\u00f3n de su independencia originaria. El \u00fanico v\u00ednculo\u00a0 que les mantiene unidos es la necesidad natural, apetencias e intereses privados, la conservaci\u00f3n de su propiedad y de su persona ego\u00edsta.<\/p>\n<p><b>La Sagrada Familia o cr\u00edtica de la cr\u00edtica cr\u00edtica. Contra Bruno Bauer y compa\u00f1\u00eda<\/b>.<\/p>\n<p>La Sagrada Familia fue escrito durante el a\u00f1o 1844 y editado por primera vez en febrero de 1845 en Frankfurt. En esa obra conjunta de Marx y Engels se ajustaba cuentas te\u00f3ricas con la \u201cizquierda hegeliana\u201d y forma parte de la evoluci\u00f3n de ambos amigos desde el idealismo y el radicalismo hacia el materialismo y el comunismo. Para su pol\u00e9mica, Marx\u00a0 \u201cUtiliz\u00f3 una parte de los manuscritos sobre econom\u00eda y filosof\u00eda redactados aquel mismo a\u00f1o y sus investigaciones sobre la historia de la revoluci\u00f3n francesa\u201d.<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> Los siguientes extractos se publican de acuerdo con la traducci\u00f3n de Pedro Scaron para OME 6\/. Obras de Marx y Engels. Edici\u00f3n dirigida por Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>\u201c Las ideas que hab\u00eda hecho germinar la Revoluci\u00f3n Francesa no llevaron m\u00e1s all\u00e1 , sin embargo, del estado de cosas que dicha revoluci\u00f3n quiso suprimir con la violencia\u201d\u00a0 <a name=\"_ftnref3\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Las ideas nunca pueden llevar m\u00e1s all\u00e1 de un viejo estado de cosas mundial. Las ideas no pueden ejecutar absolutamente nada. Para ejecutar las ideas se requieren hombres que empleen un poder pr\u00e1ctico. En su sentido literal, pues, la frase cr\u00edtica es de nuevo una verdad que se comprende de por s\u00ed, o sea una vez m\u00e1s un \u201cexamen\u201d.<\/p>\n<p>No impugnada por este examen, la revoluci\u00f3n Francesa ha hecho germinar ideas que llevaron m\u00e1s all\u00e1 de las ideas correspondientes a todo el viejo estado mundial de cosas. El movimiento revolucionario que se inici\u00f3 en 1789 en el Cercle Social<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> , que a mediados de su trayectoria tuvo como sus principales representantes a Leclerc y Roux y que finalmente sucumbi\u00f3 por un momento con la conspiraci\u00f3n de Babeuf, hab\u00eda hecho germinar las ideas comunistas que el amigo de Babeuf, Buonarroti, reintrodujo en Francia despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1830. Esta idea, consecuentemente desarrollada, es la idea del nuevo estado mundial de cosas.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s que la revoluci\u00f3n, por consiguiente (\u00a1), hubo abolido las demarcaciones feudales dentro de la vida del pueblo, se vio en la necesidad de satisfacer e incluso enardecer el ego\u00edsmo puro de la nacionalidad, y por otra parte de refrenarlo mediante su complemento necesario, el reconocimiento de un Ser Supremo, esto es, mediante esa confirmaci\u00f3n superior de la esencia general del estado, esencia que debe mantener ligados los diversos \u00e1tomos ego\u00edstas\u201d<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>El egoismo de la nacionalidad es el egoismo natural de la esencia general del estado, por oposici\u00f3n al ego\u00edsmo de las demarcaciones feudales. El ser Supremo es la confirmaci\u00f3n superior de la esencia general del estado, y por ende, tambi\u00e9n de la nacionalidad. Ello no obstante, \u00a1 el Ser Supremo debe refrenar el ego\u00edsmo de la nacionalidad, vale decir, de la esencia general del estado! \u00a1 Faena verdaderamente cr\u00edtica, esta de refrenar un ego\u00edsmo mediante su confirmaci\u00f3n, y nada menos que mediante su confirmaci\u00f3n religiosa, esto es, mediante el reconocimiento del mismo como ser sobrehumano y liberado, por tanto, de frenos humanos! Los creadores del ser supremo no se enteraron para nada de esta intenci\u00f3n cr\u00edtica que los animaba.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Buchez, que basa el fanatismo de la nacionalidad en el fanatismo de la religi\u00f3n, comprende mejor a su h\u00e9roe Robespierre. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cLa colosal idea de Robespierre y Saint-Just de constituir un \u201cpueblo libre\u201d que \u00fanicamente viviera conforme a las normas de la justicia y la virtud \u2013 v\u00e9ase, por ejemplo, el informe de Saint-Just sobre los cr\u00edmenes de Danton y el referido a la polic\u00eda general- solo pudo mantenerse durante cierto tiempo por el terror y era una contradicci\u00f3n, contra la cual los elementos vulgares y ego\u00edstas de la entidad popular reaccionaron de la manera cobarde y artera que por parte de ellos era de esperar\u201d<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Esta frase cr\u00edtico-absoluta que caracteriza a un \u201cpueblo libre\u201d de \u201ccontradicci\u00f3n\u201d contra la que tienen que reaccionar los elementos de la \u201centidad popular\u201d, es tan absolutamente huera, que libertad, justicia, virtud, en el sentido que les daban Robespierre y Saint-Just, s\u00f3lo pod\u00edan ser, por el contrario, manifestaciones vitales de un \u201cpueblo\u201d y atributos de la \u201centidad popular\u201d. Robespierre y Saint-Just se refieren expresamente a la \u201clibertad, justicia, virtud\u201d de la Antig\u00fcedad, pertenecientes exclusivamente a la \u201centidad popular\u201d. Espartanos, atenienses, romanos en la \u00e9poca de la grandeza son \u201cpueblos libres, justos, virtuosos\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l es\u201d, pregunta Robespierre en el discurso sobre los principios de la moral p\u00fablica ( sesi\u00f3n de la Convenci\u00f3n del 5 de febrero de 1794) \u201ccual es el principio fundamental del gobierno democr\u00e1tico o popular? La virtud. Hablo de la virtud p\u00fablica, que tan grandes portentos obr\u00f3 en Grecia y Roma y que los obrar\u00e1, a\u00fan m\u00e1s admirables, en la Francia republicana; de la virtud, que no es otra cosa que el amor a la patria y a sus leyes\u201d.<\/p>\n<p>Acto seguido, Robespierre caracteriza expresamente a los atenienses y espartanos de \u201cpeuples libres\u201d<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. Constantemente rememora la entidad popular antigua y cita a sus h\u00e9roes como a sus corruptores: Licurgo, Dem\u00f3stenes, Milc\u00edades, Ar\u00edstides, Bruto y Catilina, C\u00e9sar, Clodio, Pis\u00f3n.<\/p>\n<p>En el informe \u2013 citado por la cr\u00edtica- sobre la detenci\u00f3n de Dant\u00f3n, Saint-Just dice expresamente:<\/p>\n<p>\u201cEl mundo est\u00e1 vac\u00edo desde los romanos, y s\u00f3lo el recuerdo de ellos lo llena y augura a\u00fan la libertad\u201d<\/p>\n<p>Su acusaci\u00f3n est\u00e1 dirigida, a la manera antigua, contra Dant\u00f3n como Catilina.<\/p>\n<p>En el informe de Saint-Just sobre la polic\u00eda general se describe al republicano, por entero, en el sentido antiguo: inflexible, frugal, sencillo, etc. La polic\u00eda debe ser, por su naturaleza, una instituci\u00f3n similar a la censura romana. Codro, Licurgo, C\u00e9sar, Cat\u00f3n, Catilina, Bruto, Antonio, Casio, no faltan a la cita. Por \u00faltimo Saint-Just, con una sola frase, caracteriza la \u201clibertad, justicia, virtud\u201d que reclama, cuando dice:<\/p>\n<p>\u201cQue les hommes r\u00e9volutionnaires soient des Romains\u201d<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Robespierre, Saint-Just y su partido cayeron porque confund\u00edan la comunidad democr\u00e1tico-realista de la Antig\u00fcedad, fundada en la esclavitud real, con el estado representativo democr\u00e1tico-espiritualista moderno, basado en la esclavitud emancipada, en la sociedad burguesa. \u00bfQu\u00e9 espejismo colosal, tener que reconocer y sancionar en los derechos humanos la sociedad burguesa moderna, la sociedad de la industria, de la competencia generalizada, de los intereses privados que persiguen libremente sus fines, de la anarqu\u00eda de la individualidad natural y espiritual enajenada de s\u00ed misma, y al propio tiempo anular posteriormente las manifestaciones vitales de esta sociedad en diversos individuos y, a la vez, querer formar la cabeza pol\u00edtica de esta sociedad a la manera de la Antig\u00fcedad!<\/p>\n<p>Este espejismo se reviste de tragedia cuando Saint-Just, el d\u00eda de su ejecuci\u00f3n, se\u00f1ala el gran letrero con los derechos humanos colgado en la sala de Conciergierie<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> y exclama con orgullosa seguridad de s\u00ed mismo: \u201cC\u2019est pourtant moi qui ai fait cela\u201d<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>. Este cartel, precisamente, proclamaba el derecho de un hombre que no puede ser el de la entidad comunitaria antigua, del mismo modo que sus relaciones econ\u00f3mico-pol\u00edticas e industriales no son las vigentes en la Antig\u00fcedad<\/p>\n<p>No es este el lugar adecuado para justificar hist\u00f3ricamente el espejismo padecido por los terroristas(&#8230;).<\/p>\n<p>(&#8230;)Bajo el gobierno del Directorio brota con \u00edmpetu la sociedad burguesa- la propia revoluci\u00f3n la hab\u00eda liberado de los v\u00ednculos feudales y reconocido oficialmente, por m\u00e1s que el terrorismo la hubiera querido sacrificar a una vida pol\u00edtica a la antigua- En arrolladoras correntadas de vidas. Periodo fermental y turbulento de especulaciones comerciales, de af\u00e1n de riquezas, de v\u00e9rtigo de la nueva vida burguesa, cuyo primer autodisfrute es todav\u00eda insolente, fr\u00edvolo, embriagador; despejamiento real del suelo franc\u00e9s, cuyo agrupamiento feudal hab\u00eda sido parcelado por el martillo de la revoluci\u00f3n y al que el primer ardor febril de los numerosos propietarios nuevos somet\u00eda ahora a un cultivo multilateral; primeros movimientos de la industria liberada; tales son algunos de los signos de vida de la sociedad burguesa reci\u00e9n formada. La sociedad burguesa es representada positivamente por la burgues\u00eda. La burgues\u00eda, pues inicia su dominaci\u00f3n. Los derechos humanos dejan de existir tan s\u00f3lo en la teor\u00eda (&#8230;)<\/p>\n<p><b>La Fiesta de las naciones en Londres<\/b><\/p>\n<p>(Extracto del discurso de Friedrich Engels, en ocasi\u00f3n de celebrarse la instauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Francesa, el 22 de setiembre de 1792). Los siguientes extractos se publican de acuerdo con la traducci\u00f3n de Le\u00f3n Mames para OME 6\/. Obras de Marx y Engels. Edici\u00f3n dirigida por Manuel Sacrist\u00e1n. Pags. 562-576.<\/p>\n<p>(&#8230;)La confraternizaci\u00f3n de las naciones bajo la bandera de la democracia moderna, tal como eman\u00f3 de la revoluci\u00f3n francesa y se desarroll\u00f3 en el comunismo franc\u00e9s y el cartismo ingl\u00e9s, demuestra que las masas y sus representantes saben mejor c\u00f3mo est\u00e1n las cosas que la teor\u00eda alemana (&#8230;)Para resumir la cuesti\u00f3n: cuando hoy en d\u00eda se habla de democracia, de confraternizaci\u00f3n de las naciones entre ingleses y franceses, y entre aquellos alemanes que participan en el movimiento pr\u00e1ctico, que no son te\u00f3ricos, no se debe pensar en absoluto solamente en lo pol\u00edtico. Esta clase de fantas\u00edas solo existen ya entre los te\u00f3ricos alemanes y algunos pocos extranjeros que no cuentan. En la realidad, esas palabras tienen un sentido social, en el cual se resuelve su significaci\u00f3n pol\u00edtica. Ya la revoluci\u00f3n era algo totalmente diferente que la lucha por tal o cual forma de estado, como a\u00fan es bastante frecuente que se imagine en Alemania. La vinculaci\u00f3n de la mayor parte de las insurrecciones de aquella \u00e9poca con una hambruna, la significaci\u00f3n que tiene, ya a partir de 1789, el aprovisionamiento de la capital y la distribuci\u00f3n de las reservas, el m\u00e1ximo, las leyes contra el acaparamiento de los alimentos, el grito de batalla de los ej\u00e9rcitos revolucionarios- \u201cGuerre aux palais, paix aux chaumi\u00e8res\u201d-<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn11\">[11]<\/a> el testimonio de la Carmagnole, seg\u00fan la cual el republicano, adem\u00e1s de du fer <a name=\"_ftnref12\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn12\">[12]<\/a> y du coeur<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn13\">[13]<\/a> tambi\u00e9n debe tener du pain<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn14\">[14]<\/a> y cien otros rasgos externos evidentes demuestran ya, al margen de cualquier investigaci\u00f3n m\u00e1s exacta de los hechos, hasta donde la democracia de entonces era algo totalmente diferente de una organizaci\u00f3n meramente pol\u00edtica. Ya de por s\u00ed, se sabe que la constituci\u00f3n de 1793 y el terrorismo emanaron del bando que se fund\u00f3 en el proletariado insurrecto, que la ca\u00edda de Robespierre marca el triunfo de la burgues\u00eda sobre el proletariado, que la conspiraci\u00f3n de Babeuf por la igualdad evidenci\u00f3 las \u00faltimas consecuencias de la democracia del 93, en tanto eran posibles por entonces. De principio a fin, la Revoluci\u00f3n Francesa fue un movimiento social y, despu\u00e9s de ella, una democracia puramente pol\u00edtica se ha convertido en un absurdo liso y llano.<\/p>\n<p>La democracia de hoy d\u00eda es el comunismo. Otra democracia s\u00f3lo puede existir ya en las mentes de los visionarios te\u00f3ricos, quienes no se preocupan por los acontecimientos reales, para quienes no son los hombres y las circunstancias quienes desarrollan los principios, sino que, para ellos, los principios se desarrollan por s\u00ed solos. La democracia se ha convertido en principio proletario, en principio de las masas. Es posible que las masas tengan mayor o menor claridad acerca de \u00e9ste, el \u00fanico significado correcto de la democracia, pero para todos radica en la democracia, cuando menos, la oscura sensaci\u00f3n de la igualdad de derechos sociales. Al calcular las huestes comunistas, se pueden contar tranquilamente las huestes democr\u00e1ticas. Y si los partidos proletarios de diversas naciones se unen, tendr\u00e1n toda la raz\u00f3n para inscribir la palabra \u201cdemocracia\u201d en sus banderas, ya que, con excepci\u00f3n de quienes no cuentan, en 1846 todos los dem\u00f3cratas europeos son comunistas con mayor o menor claridad.<\/p>\n<p>Asimismo, la celebraci\u00f3n de la Rep\u00fablica francesa, a pesar de que la misma pueda estar \u201csuperada\u201d, se halla completamente justificada para los comunistas de todos los pa\u00edses (&#8230;), realmente, en semejante \u00e9poca es necesario recordar a Marat y Danton, a Saint-Just y Babeuf, la alegr\u00eda del triunfo de Jemmappes y Fleurus (&#8230;).<\/p>\n<p><b>La critica moralizante y la moral critizante. Contribuci\u00f3n a la historia de la cultura alemana. Contra Karl Heinzen <\/b><\/p>\n<p>( Serie de art\u00edculos de Marx, publicados en el Deutsche-Br\u00fcsseler- Zeitung, num. 86, 87, 90, 92 y 94, correspondientes al 28 y 31 de octubre, 11, 18 y 25 de noviembre de 1847, respectivamente. Se recoge la traducci\u00f3n realizada por\u00a0 Editorial Progreso, Obras Escogidas de Marx y Engels en tres tomos, Mosc\u00fa, 1973)<\/p>\n<p>(&#8230;) Por lo dem\u00e1s,\u00a0 si la burgues\u00eda \u201cmantiene la injusticia en las relaciones de propiedad\u201d pol\u00edticamente, es decir, por medio del poder del estado, no quiere decir que lo cree. \u201dLa injusticia en las relaciones de propiedad\u201d condicionada por la moderna divisi\u00f3n del trabajo, por la forma moderna del cambio, por la competencia, la concentraci\u00f3n, etc. no brota, ni mucho menos, del poder pol\u00edtico de la clase burguesa, sino que, por el contrario, es el poder pol\u00edtico de clase burguesa el que brota de estas modernas relaciones de producci\u00f3n, que los economistas burgueses proclaman como leyes necesarias y eternas. Por tanto, si el proletariado derroca el poder pol\u00edtico de la burgues\u00eda, su victoria no pasar\u00eda de ser pasajera, ser\u00eda solamente un cambio al servicio de la misma revoluci\u00f3n burguesa \u00a0, como lo fue en el a\u00f1o 1794, mientras la historia misma, en su desarrollo, en su \u201cMovimiento\u201d no se encargue de crear las condiciones materiales que hagan necesaria la abolici\u00f3n del modo de producci\u00f3n burgu\u00e9s y, por tanto y a la par con ello, el derrocamiento definitivo del poder pol\u00edtico de la burgues\u00eda. De ah\u00ed que el r\u00e9gimen del Terror s\u00f3lo sirviese, en Francia, para echar por tierra con sus formidables mazazos las supervivencias feudales, borr\u00e1ndolas como por encanto del suelo franc\u00e9s. La medrosa y prudente burgues\u00eda francesa habr\u00eda necesitado d\u00e9cadas enteras para realizar esta labor. La acci\u00f3n sangrienta del pueblo no hizo m\u00e1s que allanarle el camino. Y tampoco el derrocamiento de la monarqu\u00eda absoluta habr\u00eda pasado de ser algo puramente moment\u00e1neo si las condiciones econ\u00f3micas no hubieran estado todav\u00eda maduras para la implantaci\u00f3n del poder de la burgues\u00eda. Los hombres no erigen un mundo nuevo a base de las \u201cbienes terrenales\u201d, como se empe\u00f1a en creer supersticiosamente el palurdo, sino partiendo de las conquistas hist\u00f3ricas del mundo que fenece. Necesitan, ante todo, producir ellos mismos, en el curso de su desarrollo, las condiciones materiales para una nueva sociedad, sin que haya intenci\u00f3n, por esforzada que ella sea, ni fuerza de voluntad capaces de eximirlos de esa necesidad.\u201d (Deutsche-Br\u00fcsseler-Zeitung n\u00ba 90, 11 de noviembre de 1847. Pag. 213 de la mencionada edici\u00f3n).<\/p>\n<p><b>La burgues\u00eda y la contrarrevoluci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Extractos de art\u00edculos publicados en la Nueva Gazeta Renana\u00a0 entre el 10 al 31 de diciembre de 1848. Extraido de \u201cSur la R\u00e9volution Fran\u00e7aise. Ecrits de Marx et Engels\u201d. Antolog\u00eda publicada bajo la responsabilidad de Claude Mainfroy, .Messidor Editions Sociales, Paris 1985 ( 306 p\u00e1ginas)Pags. 120 121, 122.(Traducci\u00f3n del franc\u00e9s, JT).<\/p>\n<p>[&#8230;]\u201dNo hay que confundir la revoluci\u00f3n de marzo ni con la revoluci\u00f3n inglesa de 1648, ni con la revoluci\u00f3n francesa de 1789.<\/p>\n<p>En 1648 la burgues\u00eda se hab\u00eda aliado al pueblo contra la realeza y la potencia de l\u2019 Iglesia.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de 1789 no ten\u00eda otro modelo &#8211; al menos en Europa- que la revoluci\u00f3n de 1648, la revoluci\u00f3n de 1648 que el levantamiento de los Paises Bajos contra Espa\u00f1a. Las dos revoluciones hab\u00edan avanzado un siglo sobre sus modelos, no solamente en cuanto al tiempo, sino en cuanto al contenido.<\/p>\n<p>En las dos revoluciones la burgues\u00eda era la clase que se encontraba realmente a la cabeza del movimiento. En las ciudades, el proletariado y las otras categor\u00edas sociales no pertenecientes a la burgues\u00eda o bien no ten\u00edan intereses diferentes de los de la burgues\u00eda, o bien no formaban a\u00fan clases o fracciones de clase con una evoluci\u00f3n independiente. Por consiguiente, incluso cuando se opon\u00edan a la burgues\u00eda, como por ejemplo entre 1793 a 1794 en Francia, ellas no luchaban por otra cosa que por hacer triunfar los intereses de la burgues\u00eda, aunque fuera de maneras diferentes. Todo el Terror en Francia no fue otra cosa que un m\u00e9todo plebeyo de acabar con los enemigos de la burgues\u00eda, el absolutismo, el feudalismo y el esp\u00edritu peque\u00f1o-burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las revoluciones de 1648 y de 1789 no fueron revoluciones inglesa y francesa, eran revoluciones de estilo europeo. Ellas no fueron la victoria de una clase determinada de la sociedad sobre el antiguo sistema pol\u00edtico, sino la proclamaci\u00f3n de un sistema pol\u00edtico para la nueva sociedad europea. Ellas eran el triunfo de la burgues\u00eda, pero el triunfo de la burgues\u00eda era entonces el triunfo de un nuevo sistema social, la victoria de la propiedad burguesa sobre la propiedad feudal, del sentimiento nacional sobre el provincianismo, de la concurrencia sobre el corporativismo, de la partici\u00f3n sobre el mayorazgo, de la dominaci\u00f3n del propietario de la tierra sobre la dominaci\u00f3n del propietario que lo era gracias a la tierra, de las Luces sobre la superstici\u00f3n, de la familia sobre el nombre, de la industria sobre la pereza heroica, del derecho burgu\u00e9s sobre los privilegios medievales. pol\u00edtico para la nueva sociedad europea. Ellas eran el triunfo de la burgues\u00eda, pero el triunfo de la burgues\u00eda era entonces el triunfo de un nuevo sistema social, la victoria de la propiedad burguesa sobre la propiedad feudal, del sentimiento nacional sobre el provincianismo, de la concurrencia sobre el corporativismo, de la partici\u00f3n sobre el mayorazgo, de la dominaci\u00f3n del propietario de la tierra sobre la dominaci\u00f3n del propietario que lo era gracias a la tierra, de las Luces sobre la superstici\u00f3n, de la familia sobre el nombre, de la industria sobre la pereza heroica, del derecho burgu\u00e9s sobre los privilegios medievales. La revoluci\u00f3n de 1648 era el triunfo del siglo 17 sobre el 16, la revoluci\u00f3n de 1789, era la victoria del siglo 18 sobre el 17. Estas revoluciones expresaban m\u00e1s las necesidades de un mundo que las de las regiones del mundo donde ellas se produc\u00edan, Francia e Inglaterra. [&#8230;]\u201d<\/p>\n<p><b>Mensaje del Comit\u00e9 Central a la Liga de\u00a0 los Comunistas<\/b><\/p>\n<p>Escrito por Marx en Londres en marzo de 1850. Fue distribuido en forma de hoja volante. Fue publicado por Engels en una recopilaci\u00f3n de escritos de Marx\u00a0\u00a0 sobre el \u201cproceso de los comunistas\u201d, en 1885. Se publica con arreglo a la traducci\u00f3n de Editorial Progreso, Obras Escogidas de Marx i Engels en tres tomos, Mosc\u00fa\u00a0 1973<\/p>\n<p>[&#8230;] \u201c El primer punto que provocar\u00e1 el conflicto entre los dem\u00f3cratas burgueses y los obreros ser\u00e1 la abolici\u00f3n del feudalismo. Al igual que en la primera revoluci\u00f3n francesa, los peque\u00f1os burgueses entregar\u00e1n las tierras feudales a los campesinos en calidad de propiedad libre, es decir, tratar\u00e1n de conservar el proletariado agr\u00edcola y crear una clase campesina peque\u00f1oburguesa, la cual pasar\u00e1 por el mismo ciclo de empobrecimiento y endeudamiento en que se encuentra actualmente el campesinado franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Los obreros, tanto en inter\u00e9s del proletariado agr\u00edcola como en el suyo propio, deben oponerse a este plan y exigir que las propiedades feudales confiscadas se conviertan en propiedad del estado y se transformen en colonias obreras explotadas por el proletariado agr\u00edcola asociado, el cual aprovechar\u00e1 todas las ventajas de la gran explotaci\u00f3n agr\u00edcola. De este modo y en medio del resquebrajamiento de las relaciones burguesas de propiedad, el principio de la propiedad colectiva obtendr\u00e1 inmediatamente una base firme. Del mismo modo que los dem\u00f3cratas se unen con los campesinos, los obreros deben unirse con el proletariado agr\u00edcola. Adem\u00e1s, los dem\u00f3cratas trabajar\u00e1n directamente por una rep\u00fablica federal, o bien, en el caso de que no puedan evitar la formaci\u00f3n de una rep\u00fablica una e indivisible, tratar\u00e1n por lo menos de paralizar al Gobierno central concediendo la mayor autonom\u00eda e independencia posibles a los municipios y a las provincias. En oposici\u00f3n a este plan, los obreros no s\u00f3lo deber\u00e1n defender la Rep\u00fablica\u00a0 alemana \u00fanica e indivisible, sino luchar en esta Rep\u00fablica por la m\u00e1s resuelta centralizaci\u00f3n del poder en manos del estado. Los obreros no se deben dejar desorientar por la ch\u00e1chara democr\u00e1tica acerca del municipio libre, la autonom\u00eda local, etc. En un pa\u00eds como Alemania, donde hay tantas reminiscencias del medioevo que barrer y tanta terquedad local y provincial que romper, no se puede tolerar en modo alguno ni bajo ninguna circunstancia que cada aldea, ciudad o provincia pongan nuevos obst\u00e1culos a la actividad revolucionaria, que s\u00f3lo puede desarrollar toda su fuerza habiendo centralizaci\u00f3n.\u00a0 No se puede tolerar que vuelva a repetirse la situaci\u00f3n actual, en que los alemanes deben ir conquistando cada paso de avance ciudad por ciudad y provincia por provincia. Y menos que nada puede tolerarse que al amparo de la llamada libre autonom\u00eda local se perpet\u00fae la propiedad comunal &#8211; una forma de propiedad que incluso est\u00e1 por debajo de la moderna propiedad privada y que en todas partes se est\u00e1 descomponiendo y transformando en esta \u00faltima \u2013 y se perpet\u00faen los pleitos entre municipios ricos y pobres que esta propiedad comunal provoca, as\u00ed como el derecho civil municipal, con sus triqui\u00f1uelas contra los obreros, y que subsiste al lado del derecho civil del Estado. Lo mismo que en Francia en 1793, la centralizaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa debe ser hoy, en Alemania, la tarea del partido verdaderamente revolucionario\u201d[&#8230;]<\/p>\n<p>Engels coloc\u00f3 un Nota en la edici\u00f3n de 1885 que dice los siguiente: \u201cEn la actualidad, debemos hacer constar que \u00e9ste p\u00e1rrafo se basa en un mal entendido. Debido a las falsificaciones de los historiadores bonapartistas y liberales, se consideraba entonces como un hecho establecido que la m\u00e1quina centralizada de gobierno del estado franc\u00e9s hab\u00eda sido introducida por la gran revoluci\u00f3n y que la Convenci\u00f3n la utiliz\u00f3 como arma necesaria y decisiva para triunfar sobre la reacci\u00f3n mon\u00e1rquica y federal, as\u00ed como sobre el enemigo exterior. Pero hoy d\u00eda ya nadie ignora que durante toda la revoluci\u00f3n hasta el 18 de Brumario, toda la administraci\u00f3n de los departamentos, distritos y\u00a0 municipios era elegida por lo propios gobernados y gozaba de completa libertad dentro del marco de las leyes generales del estado; que esta autonom\u00eda provincial y local an\u00e1loga a la norteamericana, fue precisamente la palanca m\u00e1s poderosa en manos de la revoluci\u00f3n hasta el punto que inmediatamente despu\u00e9s de su golpe de estado de 18 de Brumario, Napole\u00f3n se apresur\u00f3 a sustituirla por la administraci\u00f3n de los prefectos, administraci\u00f3n que se conserva hasta ahora y que ha sido, por tanto, desde los primeros momentos, un aut\u00e9ntico instrumento de la reacci\u00f3n. Pero, por cuanto la autonom\u00eda local y provincial no se opone a la centralizaci\u00f3n pol\u00edtica y nacional, no hay por qu\u00e9 identificarlas con ese estrecho ego\u00edsmo cantonal o comunal, que con caracteres repulsivos nos ofrece Suiza, el mismo que los republicanos federales del sur de Alemania quisieron extender a todo el pa\u00eds en 1849\u201d\u00a0\u00a0 (pags. 187-188)<\/p>\n<p><b>El 18 de Brumario de Luis Bonaparte.<\/b><\/p>\n<p>Escrito por Marx en como el mismo explica en el pr\u00f3logo de la segunda edici\u00f3n entre enero y febrero de 1852, en ocasi\u00f3n del golpe de estado de aquel a quien Victor Hugo llam\u00f3 \u201cNapole\u00f3n del peque\u00f1o\u201d. En el mismo pr\u00f3logo, Marx\u00a0 explica la intenci\u00f3n de su escrito del siguiente modo: \u201c&#8230;muestro como la lucha de clases cre\u00f3 en Francia las circunstancias y las condiciones que permitieron a un personaje mediocre y grotesco representar el papel de h\u00e9roe\u201d. Los p\u00e1rrafos siguientes se publican de acuerdo con la traducci\u00f3n de O.P. Safont para la Editorial Ariel, Barcelona 1871.<\/p>\n<p>[&#8230;] \u201cFinalmente, conf\u00edo en que mi obra contribuir\u00e1 a eliminar ese t\u00f3pico del llamado cesarismo, tan corriente , sobretodo actualmente en Alemania. Esta superficial analog\u00eda hist\u00f3rica se olvida lo principal: en la antigua Roma, la lucha de clases s\u00f3lo se ventilaba entre una minor\u00eda privilegiada, entre los libres ricos y los libres pobres, mientras la gran masa productiva de la poblaci\u00f3n, los esclavos, formaban un pedestal puramente pasivo para aquellos luchadores. Se olvida la importante sentencia de Sismondi: el proletariado romano viv\u00eda a costa de la sociedad, mientras que la moderna sociedad vive a costa del proletariado. La diferencia de condiciones materiales, econ\u00f3micas, de la lucha de clases antigua y moderna es tan radical, que sus abortos pol\u00edticos respectivos ni pueden tener m\u00e1s semejanza los unos con los otros que el arzobispo de Canterbury y el sumo sacerdote Samuel\u201d ( del pr\u00f3logo de 1869)<\/p>\n<p>\u201cHegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dij\u00e9ramos, dos veces. Pero se olvid\u00f3 de agregar: una vez como tragedia y otra vez como farsa. Caussidi\u00e8re por Danton, Louis Blanc por Robespierre, la Monta\u00f1a de 1848 a 1851 por la Monta\u00f1a de 1793 a 1795, el sobrino por el t\u00edo. \u00a1 Y la misma caricatura en las circunstancias que acompa\u00f1an a la segunda edici\u00f3n del dieciocho de brumario!<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente dadas y heredadas del pasado. La tradici\u00f3n de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. As\u00ed, Lutero se disfraz\u00f3 de ap\u00f3stol Pablo, la revoluci\u00f3n de 1789-1814 se visti\u00f3 alternativamente con el ropaje de la rep\u00fablica Romana y del Imperio Romano, y la revoluci\u00f3n de 1848 no supo hacer nada mejor que parodiar aqu\u00ed al 1789 y all\u00e1 la traici\u00f3n revolucionaria de 1793 a 1795. Es como el principiante que ha aprendido un idioma nuevo: lo traduce siempre a su idioma nativo, pero s\u00f3lo se asimila el esp\u00edritu del nuevo idioma y s\u00f3lo es capaz de producir libremente en el cuando se mueve dentro de \u00e9l sin reminiscencias y olvida en \u00e9l su lengua natal.<\/p>\n<p>Si examinamos aquellas conjuraciones de los muertos en la historia universal, observamos en seguida una diferencia que salta a la vista. Camille Desmoulins, Danton, Robespierre, Saint-Just, Napole\u00f3n, lo mismo los h\u00e9roes que los partidos y la masa de la antigua revoluci\u00f3n francesa, cumplieron, bajo el ropaje romano y con frases romanas, la misi\u00f3n de su tiempo: es decir, la eclosi\u00f3n e instauraci\u00f3n de la sociedad burguesa moderna. Los primeros destrozaron la base del feudalismo y segaron las cabezas feudales que hab\u00edan brotado en ella. Napole\u00f3n cre\u00f3 en el interior de Francia las condiciones bajo las cuales pod\u00eda desarrollarse la libre concurrencia, explotarse la propiedad territorial parcelada, utilizarse las fuerzas productivas industriales de la naci\u00f3n, que hab\u00edan sido liberadas; mientras que del otro lado de las fronteras francesas barri\u00f3 por todas partes las formaciones feudales, en el grado en que esto era necesario para rodear a la sociedad burguesa de Francia en este continente europeo de un ambiente adecuado, acomodado a los tiempos. Una vez instaurada la nueva formaci\u00f3n social, desaparecieron los colosos antidiluvianos, y con ellos el romanismo resucitado: los Bruto, los Graco, los Publ\u00edcola, los tribunos, los senadores y hasta el mismo C\u00e9sar. Con su sobrio realismo, la sociedad burguesa se hab\u00eda creado sus verdaderos int\u00e9rpretes y portavoces en los Say, los Cousin, los Royer-Collard, los Benjamin Constant y los Guizot; sus verdaderos general\u00edsimos estaban en las oficinas comerciales, y la cabeza mantecosa de Luis XVIII era su cabeza pol\u00edtica. Completamente absorbida por la producci\u00f3n de la riqueza y por la lucha pac\u00edfica de la concurrencia, ya no se daba cuenta de que los espectros del tiempo de los romanos hab\u00edan velado su cuna. Pero, por muy poco heroica que la sociedad burguesa sea, para traerla al mundo hab\u00edan sido necesarios, sin embargo, el hero\u00edsmo, la abnegaci\u00f3n, el terror, la guerra civil y las batallas de los pueblos. Y sus gladiadores encontraron en las tradiciones cl\u00e1sicamente severas de la rep\u00fablica Romana los ideales y las formas art\u00edsticas, las ilusiones que necesitaban para ocultarse a s\u00ed mismos el contenido burguesamente limitado de sus luchas y mantener su pasi\u00f3n a la altura de la gran tragedia hist\u00f3rica. As\u00ed, en otra fase de su desarrollo, un siglo antes, Cromwell y el pueblo ingl\u00e9s hab\u00edan ido a buscar en el Antiguo Testamento el lenguaje, las pasiones y las ilusiones para su revoluci\u00f3n burguesa. Alcanzada la verdadera meta, realizada la transformaci\u00f3n burguesa de la sociedad inglesa, Locke desplaz\u00f3 a Habacuc<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>En aquellas revoluciones, la resurrecci\u00f3n de los muertos serv\u00eda, pues, para glorificar las nuevas luchas y no para parodiar las antiguas, para exagerar en la fantas\u00eda la misi\u00f3n trazada, y no para retroceder en la realidad ante su cumplimiento, para encontrar de nuevo el esp\u00edritu de la revoluci\u00f3n y no para hacer vagar otra vez su espectro(&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;)La revoluci\u00f3n social del siglo XIX no puede sacar su poes\u00eda del pasado, sino solamente del porvenir. No puede comenzar su propia tarea antes de despojarse de toda veneraci\u00f3n supersticiosa por el pasado. Las anteriores revoluciones necesitaban remontarse a los recuerdos de la historia universal o para aturdirse acerca de su propio contenido. La revoluci\u00f3n del siglo XIX debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido. All\u00ed la frase desbordaba el contenido; aqu\u00ed el contenido desbordaba a la frase.(&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;)Las revoluciones burguesas, como las del siglo XVIII, avanzan arrolladoramente de \u00e9xito en \u00e9xito, sus efectos dram\u00e1ticos se atropellan, los hombres y las cosas parecen iluminados por fuegos diamantinos, el \u00e9xtasis es el estado permanente de la sociedad; pero estas revoluciones son de corta vida, llegan en seguida a su apogeo y una larga depresi\u00f3n se apodera de la sociedad, antes de haber aprendido a asimilar serenamente los resultados de su periodo impetuoso y turbulento. En cambio, las revoluciones proletarias, como las del siglo XIX, se critican constantemente a s\u00ed mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que parec\u00eda terminado, para comenzarlo de nuevo desde el principio, se burlan concienzuda y cruelmente de la indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que s\u00f3lo derriban a su adversario para que \u00e9ste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse m\u00e1s gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la limitada inmensidad de sus propios fines, hasta que se crea una situaci\u00f3n que no permite volverse atr\u00e1s y las circunstancias mismas gritan: Hic Rhodus, hic salta! \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 Rodas, salta aqu\u00ed! [&#8230;]<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn17\">[17]<\/a><\/p>\n<p><b>La guerra civil en Francia<\/b>.<\/p>\n<p>Este texto de Marx, fue escrito como Manifiesto por encargo del Consejo General de la internacional recogemos de \u00e9l algunos p\u00e1rrafos tanto del Manifiesto como del pr\u00f3logo que escribi\u00f3 Engels en ocasi\u00f3n de su primera reedici\u00f3n\u00a0 en Londres en 1891, ocasi\u00f3n del vig\u00e9simo aniversario de la Comuna. En la edici\u00f3n del texto realizada por Ediciones de Cultura Popular , Barcelona 1968., la traducci\u00f3n corresponde a un misterioso I.M-L. ( cuyas siglas hoy son perfectamente comprensibles).<\/p>\n<p>Del pr\u00f3logo de Engels de 1891: \u201c (&#8230;) \u00bfY que hizo la Comuna, compuesta en su mayor\u00eda precisamente por blanquistas? En todas las proclamas dirigidas a los franceses de provincias, la Comuna les invita a crear una Federaci\u00f3n libre de todas las Comunas de Francia con Paris, una organizaci\u00f3n nacional que, por vez primera, iba a ser creada realmente por la misma naci\u00f3n. Precisamente el poder opresor del antiguo gobierno centralizado \u2013 el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda pol\u00edtica y la burocracia -, creado por Napole\u00f3n en 1789 y que desde entonces hab\u00eda sido heredado\u00a0 por todos los nuevos gobiernos como un instrumento grato, emple\u00e1ndolo contra sus enemigos, precisamente \u00e9ste deb\u00eda ser derrumbado en toda Francia, como hab\u00eda sido derrumbado ya en Par\u00eds.<\/p>\n<p>La Comuna tuvo que reconocer desde el primer momento que la clase obrera, al llegar al poder, no puede seguir gobernando con la vieja m\u00e1quina del Estado: que, para no perder de nuevo su dominaci\u00f3n reci\u00e9n conquistada, la clase obrera tiene, de una parte, que barrer toda la vieja m\u00e1quina represiva utilizada hasta entonces por ella, y, por otra parte, precaverse contra sus propios diputados y funcionarios declar\u00e1ndolos a todos sin excepci\u00f3n revocables en cualquier momento. \u00bf Cu\u00e1les eran las caracter\u00edsticas del Estado entonces? En un principio, por medio de la simple divisi\u00f3n del trabajo, la sociedad cre\u00f3 los \u00f3rganos especiales destinados a velar por sus intereses comunes. Pero, a la larga, estos \u00f3rganos, a la cabeza de los cuales figuraba el Poder estatal, persiguiendo sus propios fines espec\u00edficos, se convirtieron de servidores de la sociedad en se\u00f1ores de ella.(&#8230;)Contra esta transformaci\u00f3n del Estado y de los \u00f3rganos del Estado de servidores de la sociedad en se\u00f1ores de ella, transformaci\u00f3n inevitable en todos los Estados anteriores, emple\u00f3 la Comuna dos remedios infalibles. En primer lugar, cubri\u00f3 todos los cargos administrativos, judiciales y de ense\u00f1anza por elecci\u00f3n, mediante sufragio universal, concediendo a los electores el derecho de revocar en todo momento a sus elegidos. En segundo lugar, todos los funcionarios, altos y bajos, estan retribuidos como los dem\u00e1s trabajadores. El sueldo m\u00e1ximo abonado por la Comuna era de 6.000 francos. Con este sistema se pon\u00eda una barrera eficaz al arrivismo y a la caza de cargos, y esto sin contar con los mandatos imperativos que, por a\u00f1adidura, introdujo la Comuna para los diputados a los cuerpos representativos&#8230;En realidad, el estado no es m\u00e1s que una m\u00e1quina para la opresi\u00f3n de una clase por otra, lo mismo en al rep\u00fablica democr\u00e1tica que bajo la monarqu\u00eda; y en el mejor de los casos, un mal que se transmite hereditariamente al proletariado triunfante en su lucha por la dominaci\u00f3n de clase. El proletariado victorioso, lo mismo que hizo la Comuna, no podr\u00e1 por menos de amputar inmediatamente a los lados peores de este mal, entretanto que una generaci\u00f3n futura, educada en condiciones sociales nuevas y libres, pueda deshacerse de todo ese trasto viejo del Estado.<\/p>\n<p>Ultimamente, las palabras \u201cdictadura del proletariado\u201d han vuelto a sumir en santo horror al filisteo socialdem\u00f3crata. Pues bien caballeros, \u00bfquer\u00e9is saber qu\u00e9 faz presenta esta dictadura? Mirad a la Comuna de Par\u00eds: He ah\u00ed la dictadura del proletariado\u201d<\/p>\n<p>Del texto de Marx de 1870 ( Segundo Manifiesto del Consejo General de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores sobre la guerra Franco-prusiana): \u201c(&#8230;) Como ellos, celebramos el advenimiento de la rep\u00fablica en Francia, pero al mismo tiempo, nos atormentan dudas que confiamos ser\u00e1n infundadas. Esta rep\u00fablica no ha derribado el trono, sino que ha venido simplemente a ocupar su vacante. Ha sido proclamada, no como una conquista social, sino como una medida de defensa nacional. Se halla en manos de un gobierno provisional compuesto en parte por notorios orleanistas y en parte por republicanos burgueses, en algunos de los cuales dej\u00f3 su estigma indeleble la insurrecci\u00f3n de junio de 1848. El reparto de funciones entre los miembros de este gobierno no augura nada bueno. Los orleanistas se han adue\u00f1ado de los baluartes del ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, dejando a los que se proclaman republicanos los departamentos puramente ret\u00f3ricos. Algunos de sus primeros actos de gobierno bastan para revelar que no han heredado del Imperio solamente un mont\u00f3n de ruinas, sino tambi\u00e9n su miedo a la clase obrera. Y si hoy, en nombre de la rep\u00fablica y con fraseolog\u00eda desenfrenada se prometen cosas imposibles, \u00bf no ser\u00e1 acaso para preparar el clamor que exija un gobierno \u201cposible\u201d? \u00bf No estar\u00e1 la rep\u00fablica destinada, en la mente de algunos empresarios burgueses, a servir de sustituto temporal de la monarqu\u00eda y de puente para la restauraci\u00f3n orleanista ?<\/p>\n<p>Como vemos, la clase obrera de Francia tiene que hacer frente a condiciones dificil\u00edsimas. Cualquier intento de derribar el nuevo gobierno en el trance actual, con el enemigo llamando casi a las puertas de Par\u00eds, ser\u00eda una locura desesperada. Los Obreros franceses deben cumplir con su deber de ciudadanos; pero, al mismo tiempo, no deben dejarse llevar por los recuerdos nacionales de 1792, como los campesinos franceses se dejaron enga\u00f1ar por los recuerdos nacionales del Primer Imperio. Su misi\u00f3n no es repetir el pasado, sino construir el futuro. Que aprovechen serena y resueltamente las oportunidades que les brinda la libertad republicana para trabajar en la organizaci\u00f3n de su propia clase. Eso les infundir\u00e1 nuevas fuerzas herc\u00faleas para la regeneraci\u00f3n de Francia y para nuestra obra com\u00fan: la emancipaci\u00f3n del trabajo. De su energ\u00eda y de su prudencia depende la suerte de la Rep\u00fablica.(&#8230;)\u201d<\/p>\n<p>Del texto de Marx de 1871 ( Manifiesto del Consejo General de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores sobre la guerra civil en Francia en 1871): \u201cAl alborear el 18 de marzo de 1371, Par\u00eds se despert\u00f3 entre un clamor de gritos de \u00abVive la Commune!\u00bb \u00bfQu\u00e9 es la Comuna, esa esfinge que tanto atormenta a los esp\u00edritus burgueses? \u00abLos proletarios de Par\u00eds &#8211;dec\u00eda el Comit\u00e9 Central en su manifiesto de 18 de marzo , en medio de los fracasos y las traiciones de las clases dominantes, se han dado cuenta de que ha llegado la hora de salvar la situaci\u00f3n tomando en sus manos la direcci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos&#8230; Han comprendido que es su deber imperioso y su derecho indiscutible hacerse due\u00f1os de su propio destino indiscutible tomando el Poder\u201d. Pero la clase obrera no puede limitarse simplemente a tomar posesi\u00f3n de la m\u00e1quina del Estado tal y como est\u00e1 y servirse de ella para sus propios fines.<\/p>\n<p>El poder estatal Centralizado, con sus \u00f3rganos omnipotentes: el ej\u00e9rcito permanente, la polic\u00eda, la burocracia, el clero y la magistratura &#8211; \u00f3rganos creados con arreglo a un plan de divisi\u00f3n sistem\u00e1tica y jer\u00e1rquica del trabajo, procede de los tiempos de la monarqu\u00eda absoluta y sirvi\u00f3 a la naciente sociedad burguesa como una arma poderosa en sus luchas contra\u00a0 el feudalismo. Sin embargo su desarrollo se ve\u00eda entorpecido por toda la basura medieval: derechos se\u00f1oriales, c\u00f3digos provinciales. La escoba gigantesca de la revoluci\u00f3n francesa del siglo XVIII barri\u00f3 estas reliquias de tiempos pasados, limpiando as\u00ed al mismo tiempo, el suelo de la sociedad de los \u00faltimos obst\u00e1culos que se alzaban ante la superestructura del edificio del Estado moderno, erigido bajo Primer Imperio, que, a su vez, era el fruto de las guerras de coalici\u00f3n de la vieja Europa semifeudal contra la moderna Francia. Durante los reg\u00edmenes siguientes, el gobierno, colocado bajo el control del parlamento &#8211; es decir, bajo el control directo de las clases poseedoras -, no s\u00f3lo se convirti\u00f3 en un vivero enormes deudas nacionales y de impuestos agobiadores, sino que, con la seducci\u00f3n irresistible de cargos, momios y empleos, acab\u00f3 siendo la manzana de la discordia entre las fracciones rivales y los aventureros de las clases dominantes; por otra parte, su car\u00e1cter pol\u00edtico cambiaba simult\u00e1neamente con los cambios econ\u00f3micos operados en la sociedad. Al paso que los progresos de la moderna industria desarrollaban, ensanchaban y profundizaban el antagonismo de clase entre el capital y el trabajo, el Poder del Estado fue adquiriendo cada vez m\u00e1s destacado el car\u00e1cter puramente represivo del Poder del Estado. La revoluci\u00f3n de 1830, al traducirse en el paso del gobierno de manos de los terratenientes a manos de los capitalistas, lo que hizo fue transferirlo de los enemigos m\u00e1s remotos a los enemigos m\u00e1s directos de la clase obrera. Los republicanos burgueses, que se adue\u00f1aron del poder del estado en nombre de la revoluci\u00f3n de febrero, lo usaron para las matanzas de junio, para probar a la clase obrera de que la rep\u00fablica \u201csocial\u201d es la rep\u00fablica que asegura su sumisi\u00f3n social y para convencer a la masa mon\u00e1rquica de los burgueses y terratenientes de que pueden dejar sin peligros los cuidados y los gajes del gobierno a los \u201crepublicanos\u201d burgueses. Sin embargo, despu\u00e9s de su primera y heroica haza\u00f1a de Junio, los republicanos burgueses tuvieron que pasar de la cabeza a la cola del \u201cpartido del orden\u201d, coalici\u00f3n formada por todas las fracciones y facciones rivales de la clase apropiadora, en su antagonismo, ahora franco y manifiesto, contra las clases productoras. La forma m\u00e1s adecuada para este gobierno por acciones era la rep\u00fablica parlamentaria , con Luis Bonaparte por presidente. Fue \u00e9ste un r\u00e9gimen de franco terrorismo de clase y de insulto deliberado contra la \u201cvile multitude\u201d\u00a0 ( vil muchedumbre). Si la rep\u00fablica parlamentaria, como dec\u00eda M. Thiers, era \u201cla que menos les divid\u00eda\u201d ( a las diversas fracciones de la clase dominante), en cambio abr\u00eda un abismo entre esta clase y el conjunto de la sociedad situados fuera de sus escasas filas. Su uni\u00f3n venia a eliminar las restricciones que sus discordias impon\u00edan al Poder del Estado bajo reg\u00edmenes anteriores, y, ante la amenaza de un alzamiento del proletariado, se sirvieron del Poder del estado, sin piedad y con ostentaci\u00f3n, como de una m\u00e1quina nacional de guerra del capital contra el trabajo. Pero esta cruzada ininterrumpida contra las masas productoras les obligaba, no solo a revestir al Poder ejecutivo de facultades de represi\u00f3n cada vez mayores, sino, al mismo tiempo a despojar a su propio baluarte parlamentario- La Asamblea Nacional -, uno por uno, de todos los medios de defensa contra el Poder ejecutivo. Hasta que \u00e9ste, en la persona de Luis Bonaparte, les dio un puntapi\u00e9. El fruto natural de la rep\u00fablica del \u201cpartido del orden\u201d fue el Segundo Imperio. (&#8230;) [El segundo Imperio] En realidad, era la \u00fanica forma de gobierno posible, en un momento en que la burgues\u00eda hab\u00eda perdido ya la facultad de gobernar el pa\u00eds y la clase obrera no la hab\u00eda adquirido a\u00fan.(&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;) La ant\u00edtesis directa del Imperio era la Comuna. El grito de \u201crep\u00fablica social\u201d, con que la revoluci\u00f3n de Febrero fue anunciada por el proletariado de Par\u00eds, no expresaba m\u00e1s que el vago anhelo de la dominaci\u00f3n de clase, sino con la propia dominaci\u00f3n de clase. La Comuna era la forma positiva de esta rep\u00fablica.(&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;) La Comuna estaba formada por los consejeros municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad. Eran responsables y revocables en todo momento.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de sus miembros eran, naturalmente, obreros o representantes reconocidos de la clase obrera. La Comuna no hab\u00eda de ser un organismo parlamentario, sino una corporaci\u00f3n de trabajo ejecutiva y legislativa al mismo tiempo. En vez de continuar siendo un instrumento del gobierno central, la polic\u00eda fue despojada inmediatamente de sus atributos pol\u00edticos y convertida en instrumento de la Comuna, responsable ante ella y revocable en todo momento. (&#8230;)<\/p>\n<p>(&#8230;)Como es l\u00f3gico,\u00a0 la Comuna de Par\u00eds hab\u00eda de servir como modelo a todos los grandes centros industriales de Francia. Una vez establecido el r\u00e9gimen comunal, el antiguo gobierno centralizado tendr\u00eda que dejar paso tambi\u00e9n en provincias al gobierno de los productores por los productores. En el breve esbozo de organizaci\u00f3n nacional que la Comuna no tuvo tiempo de desarrollar, se dice claramente que la Comuna habr\u00eda de ser la forma pol\u00edtica que revistiese hasta la aldea m\u00e1s peque\u00f1a del pa\u00eds y que en los distritos rurales el ej\u00e9rcito permanente habr\u00eda de ser reemplazado por una milicia popular, con un plazo de servicio extraordinariamente corto. Las comunas rurales administrar\u00edan sus asuntos colectivos por medio de una asamblea de delegados en la capital del distrito correspondiente y estas asambleas, a su vez, enviar\u00edan diputados a la Asamblea Nacional de delegados\u00a0 de Par\u00eds, entendi\u00e9ndose que todos los delegados ser\u00edan revocables en todo momento y se hallar\u00edan obligados por el mandato imperativo (instrucciones) de sus electores. Las pocas pero importantes funciones que a\u00fan quedar\u00edan para un gobierno central no se suprimir\u00edan, como se ha dicho, falseando de intento la verdad, sino que ser\u00edan desempe\u00f1adas por agentes comunales y, por tanto, estrictamente responsables. No se trataba de destruir la unidad de la naci\u00f3n, sino por el contrario, de organizarla mediante un r\u00e9gimen comunal, convirti\u00e9ndola en una realidad al destruir el Poder del Estado, que pretend\u00eda ser la encarnaci\u00f3n de aquella unidad, independiente y situado por encima de la naci\u00f3n misma, en cuyo cuerpo no era m\u00e1s que un excrecencia parasitaria. Mientras que los \u00f3rganos puramente represivos del viejo Poder estatal hab\u00edan de ser amputados, sus funciones leg\u00edtimas hab\u00edan de ser arrancadas a una autoridad que usurpaba una posici\u00f3n preeminente sobre la sociedad misma, para restituirla a los servidores responsables de esta sociedad. En vez de decidir una vez cada tres o seis a\u00f1os qu\u00e9 miembros de la clase dominante han de representar y aplastar al pueblo en el parlamento, el sufragio universal habr\u00eda de servir al pueblo organizado en comunas, como el sufragio individual sirve a los patronos que buscan obreros y administradores para sus negocios. Y es bien sabido que lo mismo las compa\u00f1\u00edas que los particulares, cuando se trata de negocios saben generalmente colocar a cada hombre en el puesto que le corresponde y, si alguna vez se equivocan, reparan su error con presteza. Por otra parte, nada podr\u00eda ser m\u00e1s ajeno al esp\u00edritu de la Comuna que sustituir el sufragio universal por una investidura jer\u00e1rquica.<\/p>\n<p>Generalmente, las creaciones hist\u00f3ricas completamente nuevas est\u00e1n destinadas a que se las tome por una reproducci\u00f3n de formas viejas e incluso difuntas de la vida social, con las cuales pueden presentar cierta semejanza. As\u00ed, esta nueva Comuna que viene a destruir el poder estatal moderno, se ha\u00a0 confundido con una reproducci\u00f3n de las comunas medievales, que primero precedieron a ese mismo Estado y luego le sirvieron de base. \u00c9l r\u00e9gimen comunal se ha tomado err\u00f3neamente por un intento de fraccionar en una federaci\u00f3n de peque\u00f1os Estados, como la so\u00f1aban Montesquieu y los girondinos, aquella unidad de las grandes naciones que si en sus or\u00edgenes fue instaurada por la violencia, hoy se ha convertido en un factor poderoso de la reproducci\u00f3n social. El antagonismo entre la Comuna y el Poder del estado se ha presentado equivocadamente como un forma exagerada de la vieja lucha contra el excesivo centralismo. Circunstancias hist\u00f3ricas peculiares pueden en otros pa\u00edses haber impedido el desarrollo cl\u00e1sico de la forma burguesa de gobierno al modo franc\u00e9s y haber permitido, como en Inglaterra, completar en la ciudad los grandes \u00f3rganos centrales del Estado con asambleas parroquiales ( vestries ) corrompidas, concejales concusionarios y feroces administradores de la beneficencia, y, en el campo, con jueces virtualmente hereditarios. El r\u00e9gimen comunal habr\u00eda devuelto al organismo social todas las fuerzas que hasta entonces ven\u00eda absorbiendo el estado Par\u00e1sito, que se nutre a expensas de la sociedad y entorpece su libre movimiento. (&#8230;) S\u00f3lo en la cabeza de un Bismarck, que, cuando est\u00e1 metido en sus intrigas de sangre y hierro, gusta de volver a su antigua ocupaci\u00f3n, que tan bien cuadra a su calibre mental, de colaborador del Kladderadatsch (el Punch de Berl\u00edn )<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>, s\u00f3lo en una cabeza como \u00e9sa pod\u00eda caber el achacar a la Comuna de Par\u00eds la aspiraci\u00f3n de reproducir aquella caricatura de la organizaci\u00f3n municipal francesa de 1791 que es la organizaci\u00f3n municipal de Prusia, donde la administraci\u00f3n de las ciudades queda rebajada al papel de simple engranaje secundario de la maquinaria polic\u00edaca del estado prusiano. La Comuna convirti\u00f3 en una realidad ese t\u00f3pico de todas las revoluciones burguesas que es \u201cun gobierno barato\u201d, al destruir las dos grandes fuentes de gastos: el ej\u00e9rcito permanente y la burocracia del Estado. Su sola existencia presupon\u00eda la no existencia de la monarqu\u00eda que, en Europa al menos, es el lastre normal y el disfraz indispensable de la dominaci\u00f3n de clase. La Comuna dot\u00f3 a la rep\u00fablica de una base de instituciones realmente democr\u00e1ticas. Pero, ni el gobierno barato, ni la \u201cverdadera rep\u00fablica\u201d constitu\u00edan su metal final; no eran m\u00e1s que fen\u00f3menos concomitantes.<\/p>\n<p>(&#8230;)He aqu\u00ed su verdadero secreto. La Comuna era, esencialmente, un gobierno de la clase obrera, fruto de la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora, la forma pol\u00edtica al fin descubierto para llevar a cabo dentro de ella la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo.<\/p>\n<p>(&#8230;) Cuando la Comuna de Par\u00eds tom\u00f3 en sus propias manos la direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n; cuando, por primera vez en la historia, los simples obreros se atrevieron a violar el monopolio de gobierno de sus \u201csuperiores naturales\u201d, y, en circunstancias de una dificultad sin precedentes, realizaron su labor de un modo modesto, concienzudo y eficaz, con sueldos el m\u00e1s alto de los cuales apenas representaba una quinta parte de la suma que seg\u00fan una alta autoridad cient\u00edfica <a name=\"_ftnref19\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn19\">[19]<\/a> es el sueldo m\u00ednimo del secretario de un consejo escolar de Londres, el viejo mundo se retorci\u00f3 en convulsiones de rabia ante el espect\u00e1culo de la Bandera Roja, s\u00edmbolo de la Rep\u00fablica del Trabajo, ondeando sobre el H\u00f4tel de Ville.(&#8230;)\u201d<\/p>\n<p><b>El papel de la violencia en la historia<\/b><\/p>\n<p>Escrito entre diciembre de 1887 i marzo de 1888. Este texto p\u00f3stumo de Engels desarrollaba algunos aspectos del principio de la primera parte del AntiD\u00fcrhing . Publicado por primera vez\u00a0 en Die Neue Zeit , n\u00fameros 22 a 26 entre 1895 y 1896. Traducci\u00f3n de Editorial Progreso, obras escogidas de Marx y Engels, Mosc\u00fa, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0.<\/p>\n<p>[&#8230;] Pero sobreviene la revoluci\u00f3n francesa. Lo que Alsacia y Lorena no se hab\u00edan atrevido a esperar de Alemania les regal\u00f3 F\u00a0 rancia. Las trabas feudales fueron rotas. El campesino siervo sujeto a la corvea devino hombre libre, en mucho casos propietario libre de su finca y de su campo. En las ciudades desaparecieron el poder de los patricios y los privilegios gremiales. Se expuls\u00f3 a la nobleza y, en las posesiones de los peque\u00f1os pr\u00edncipes y se\u00f1ores, los campesinos siguieron el ejemplo de sus vecinos; echaron a los dinastas, las c\u00e1maras del gobierno y la nobleza y se proclamaron ciudadanos franceses libres. En ninguna parte de Francia, el pueblo se adhiri\u00f3 con mayor entusiasmo a la revoluci\u00f3n que en las regiones de habla alemana. Y cuando el Imperio germ\u00e1nico declar\u00f3 la guerra a la revoluci\u00f3n, cuando se vio a los alemanes, adem\u00e1s de soportar a\u00fan obedientes sus cadenas, se dejaban utilizar para volver a imponer a los franceses su antigua servidumbre y, a los campesinos de Alsacia, los se\u00f1ores feudales que acababan de ser expulsados, se acab\u00f3 el germanismo de Alsacia y Lorena, cuyos habitantes aprendieron a odiar y despreciar a los alemanes. Entonces se compuso en Estrasburgo la Marsellesa\u00a0 y fueron los alsacianos los primeros en cantarla; los franceses alemanes, a despecho del idioma y del pasado, en los campos de centenares de batallas en la lucha por la revoluci\u00f3n, se unieron a los franceses nacionales para formar un mismo pueblo.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso la gran revoluci\u00f3n no hab\u00eda hecho el mismo milagro con los flamencos de Dunkerque, con los celtas de Breta\u00f1a y con los italianos de C\u00f3rcega? Y cuando nos quejamos de que lo mismo haya ocurrido a los alemanes, \u00bfno nos habremos olvidado que toda la orilla izquierda del Rin, aun habiendo tenido una participaci\u00f3n pasiva en la revoluci\u00f3n estuvo a favor de los franceses cuando los alemanes volvieron a entrar en esas tierras en 1814 y sigui\u00f3 as\u00ed hasta 1848, cuando la revoluci\u00f3n rehabilit\u00f3 a los alemanes a los ojos\u00a0 de la poblaci\u00f3n de las regiones renanas? \u00bf Acaso nos olvidamos de que el entusiasmo de Heine por los franceses y hasta su bonapartismo no eran otra cosa que el eco del estado de esp\u00edritu de todo el pueblo de la orilla izquierda del Rin?<\/p>\n<p>Cuando los aliados entraron en Francia en 1814, precisamente en Alsacia y Lorena tropezaron con los enemigos m\u00e1s decididos, con la resistencia m\u00e1s fuerte por parte del propio pueblo, ya que se sent\u00eda el peligro de que habr\u00eda que volver a pertenecer a Alemania. Mientras tanto, en Alsacia y Lorena se hablaba a\u00fan exclusivamente en alem\u00e1n. Pero, cuando ya no hab\u00eda peligro de que se le apartase de Francia, cuando se puso fin a los apetitos anexionistas de los chovinistas rom\u00e1nticos alemanes, se comprendi\u00f3 que era necesario unirse m\u00e1s estrechamente a Francia incluso desde el punto de vista del idioma; a partir de ese momento se hizo lo mismo que en Luxemburgo, se procedi\u00f3 voluntariamente al paso de las escuelas a la ense\u00f1anza en franc\u00e9s. No obstante, el proceso de transformaci\u00f3n era muy lento; s\u00f3lo la actual generaci\u00f3n de la burgues\u00eda se ha afrancesado afectivamente mientras que los campesinos y los obreros siguen hablando el alem\u00e1n. La situaci\u00f3n es aproximadamente la misma que en Luxemburgo; el alem\u00e1n literario cede lugar al franc\u00e9s ( excepto parcialmente en el p\u00falpito), pero el dialecto popular alem\u00e1n ha perdido terreno s\u00f3lo en la frontera ling\u00fc\u00edstica, siendo de uso familiar m\u00e1s com\u00fan que en la mayor parte de Alemania.<\/p>\n<p>Tal es el pa\u00eds que Bismark y los junkers prusianos, sostenidos, al parecer por la reminiscencia de un romanticismo chovinista inseparable de todas las iniciativas alemanas, se propusieron volverlo a convertir en pa\u00eds alem\u00e1n. El prop\u00f3sito de convertir Estrasburgo, la patria de la Marsellesa , en ciudad alemana fue tan absurdo como el deseo de hacer de Niza, la patria de Garibaldi, una ciudad francesa&#8230;(pags. 432 y 433)<\/p>\n<p>\u201c[&#8230;]El jurista ingl\u00e9s se apoya en un pasado jur\u00eddico que ha salvado, a trav\u00e9s de la Edad Media, una buena parte de la antigua libertad germ\u00e1nica, que ignora el estado polic\u00edaco, estrangulado ya en su embri\u00f3n por las dos revoluciones del siglo XVII, y ha alcanzado su apogeo en dos siglos de desarrollo continuo de la libertad civil. El jurista franc\u00e9s se apoya en la gran revoluci\u00f3n que, despu\u00e9s de acabar con el feudalismo y la arbitrariedad polic\u00edaca absolutista tradujo las condiciones de vida econ\u00f3mica de la sociedad moderna reci\u00e9n nacida al lenguaje de las normas jur\u00eddicas en su cl\u00e1sico c\u00f3digo proclamado por Napole\u00f3n. Y \u00bf cu\u00e1l es, pues, la base hist\u00f3rica en que se apoyan nuestros juristas alemanes? Nada m\u00e1s que el proceso de descomposici\u00f3n secular y pasivo de los vestigios de la Edad Media, acelerado en su mayor parte por golpes desde fuera y que, todav\u00eda hoy, no ha terminado; una sociedad econ\u00f3micamente atrasada, en la que el junker feudal y el maestro de un gremio andan como fantasmas en busca de un nuevo cuerpo para encarnarse; una situaci\u00f3n jur\u00eddica, en que la arbitrariedad polic\u00edaca &#8211; habiendo desaparecido en 1848 la justicia secreta de los pr\u00edncipes abre todav\u00eda una hendedura tras otra[&#8230;]\u201d<\/p>\n<p><b>Carta de Engels a Adler. Londres, 4 de diciembre de 1889<\/b><\/p>\n<p>Le recomiendo que revise el Cloots de Avenel<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn20\">[20]<\/a> por las siguientes razones: en mi opini\u00f3n ( y en la de Marx) el libro contiene la primera exposici\u00f3n espec\u00edfica y correcta, fundada en un estudio de los archivos, del per\u00edodo cr\u00edtico de la Revoluci\u00f3n Francesa, esto es, del 10 de agosto al 9 de termidor.<\/p>\n<p>Cloots y la Comuna de Par\u00eds defend\u00edan la guerra propagandista como \u00fanica forma de salvaci\u00f3n, mientras que los del Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica actuaron como buenos estadistas ; se asustaron de la coalici\u00f3n europea y trataron de conseguir la paz dividiendo a las potencias aliadas. Danton quer\u00eda la paz con Inglaterra, esto es, con Fox y con la oposici\u00f3n inglesa, quienes deseaban llegar al poder\u00a0 en las elecciones; Robespierre intrig\u00f3 en Basilea con Austria Y Prusia con la esperanza de llegar a un entendimiento con ellas . Ambos se unieron contra la Comuna para derrotar ante todo, al pueblo que quer\u00eda la guerra propagandista y la republicanizaci\u00f3n de Europa. Tuvieron \u00e9xito, la Comuna ( Hebert, Cloots, etc.), fue decapitada. Pero a partir de ese momento fue imposible el acuerdo entre los que quer\u00edan concluir la paz solamente con Inglaterra, y los que quer\u00edan concluirla \u00fanicamente con las potencias alemanas. Las elecciones inglesas fueron favorables a Pitt, Fox qued\u00f3 fuera del gobierno durante a\u00f1os, lo que arruin\u00f3 la posici\u00f3n de Danton, y Robespierre gan\u00f3, decapit\u00e1ndolo. Pero- y Avenel no lo ha subrayado suficientemente \u2013mientras el reino del terror se fue intensificando hasta alcanzar la c\u00faspide de la insan\u00eda \u2013 porque era necesario para mantener en el poder a Robespierre en las condiciones internas existentes -, se volvi\u00f3 enteramente superfluo con la victoria de Fleurus del 24 de junio de 1794, que no s\u00f3lo despej\u00f3 las fronteras sino que libert\u00f3 a B\u00e9lgica, d\u00e1ndole a Francia la margen izquierda del Rin. As\u00ed fue c\u00f3mo tambi\u00e9n Robespierre se hizo innecesario y cay\u00f3 el 24 de julio.<\/p>\n<p>Toda la revoluci\u00f3n francesa est\u00e1 dominada por la guerra de coalici\u00f3n, todas sus pulsaciones depend\u00edan de ella. Si el ej\u00e9rcito aliado penetra en Francia, hay actividad predominante del nervio vago, violentos latidos, crisis revolucionarias. Si es rechazado, predomina el nervio simp\u00e1tico, los latidos se apaciguan, los elementos reaccionarios aparecen en primer plano, y los plebeyos \u2013 comienzo de lo que m\u00e1s tarde ser\u00e1 el proletariado, y cuya sola energ\u00eda ha salvado la revoluci\u00f3n \u2013 son puestos en raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo tr\u00e1gico es que el partido de la guerra a ultranza, de la guerra por la liberaci\u00f3n de los pueblos ha mostrado, finalmente, estar en lo cierto y que la rep\u00fablica ha prevalecido en toda Europa, pero s\u00f3lo despu\u00e9s que este partido hab\u00eda sido decapitado hace ya mucho tiempo; y en lugar de una guerra de propaganda, se ha tenido la paz de Basilea y la org\u00eda burguesa del Directorio.<\/p>\n<p>Es preciso revisar totalmente y abreviar el libro: sacarle la ret\u00f3rica, completar y subrayar claramente los hechos tomados de las historias corrientes. Poniendo a Cloots en segundo plano, insertando las cosas m\u00e1s importantes de Lundis revolut <a name=\"_ftnref21\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn21\">[21]<\/a> , y tendremos una obra sobre la revoluci\u00f3n tal como no la hemos tenido nunca hasta ahora.<\/p>\n<p><b>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica del proyecto de programa socialdem\u00f3crata de 1891<\/b><a name=\"_ftnref22\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica del programa de Erfurt escrita por Engels en junio de 1891 tuvo poca fortuna pol\u00edtica no s\u00f3lo no fue tenida en cuenta por el congreso, sino que adem\u00e1s no fue publicada sino diez a\u00f1os m\u00e1s tarde de haber sido formulada. Las deformaciones sobre el car\u00e0cter del estado contenidas en el documento habt\u00edan de influir no s\u00f3lo sobre el partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n sino sobre el conjunto de la socialdemocracia. Se publica aqu\u00ed con arreglo a la traducci\u00f3n espa\u00f1ola de editorial Progreso de Mosc\u00fa para las Obras Escogidas de Marx y Engels en tres tomos.(Mosc\u00fa, 1976)<\/p>\n<p><b>\u201c [&#8230;]II. Reivindicaciones pol\u00edticas<\/b><\/p>\n<p>[&#8230;]Primero. Est\u00e1 absolutamente fuera de duda que nuestro partido y la clase obrera s\u00f3lo pueden llegar a la dominaci\u00f3n bajo la forma de rep\u00fablica democr\u00e1tica. Esta \u00faltima es incluso la forma espec\u00edfica de la dictadura del proletariado, como lo ha mostrado ya la Gran Revoluci\u00f3n francesa. Es de todo punto inconcebible que nuestros mejores hombres lleguen a ser ministros con un emperador, como, por ejemplo, Miquel. Cierto es que, desde el punto de vista de las leyes, parece que no se permite poner directamente en el programa la reivindicaci\u00f3n de la rep\u00fablica, aunque en Francia eso no era posible bajo Luis Felipe, y en Italia lo es incluso ahora. Pero el hecho de que, en Alemania, no se permite siquiera presentar un programa de partido abiertamente republicano prueba hasta qu\u00e9 punto es profunda la ilusi\u00f3n de que en ese pa\u00eds se pueda instaurar por v\u00eda id\u00edlicamente pac\u00edfica la rep\u00fablica, y no s\u00f3lo la rep\u00fablica, sino hasta la sociedad comunista.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, se puede incluso, en caso extremo, esquivar el problema de la rep\u00fablica. Ahora bien, lo que a mi juicio, deber\u00eda y podr\u00eda figurar en el programa es la reivindicaci\u00f3n de la concentraci\u00f3n de todo el poder pol\u00edtico en manos de la representaci\u00f3n del pueblo. Y ser\u00eda, por el momento, suficiente, ya que no se puede ir m\u00e1s all\u00e1 [&#8230;](Pags. 456 y 457)<\/p>\n<p>\u201c[&#8230;]As\u00ed pues, rep\u00fablica unitaria. Pero no en el sentido de la presente Rep\u00fablica francesa, que no es otra cosa que el Imperio sin emperador <a name=\"_ftnref23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftn23\">[23]<\/a> fundado en 1798. De 1792 a 1798, cada departamento franc\u00e9s, cada comunidad pose\u00edan su completa autonom\u00eda administrativa, seg\u00fan el modelo norteamericano, y eso debemos tener tambi\u00e9n nosotros. Norteam\u00e9rica Y la primera rep\u00fablica francesa nos han mostrado y probado c\u00f3mo se debe organizar esta autonom\u00eda y c\u00f3mo se puede prescindir de la burocracia, y ahora lo muestran Australia, el Canada y las otras colonias inglesas. Semejante autonom\u00eda provincial y comunal es mucho m\u00e1s libre que el federalismo suizo, por ejemplo, donde el cant\u00f3n es, por cierto, muy independiente respecto de la Confederaci\u00f3n, pero lo es tambi\u00e9n respecto del distrito [Berzik] y de la comunidad. Los gobiernos cantonales nombran a los gobernadores de distritos [ Berzik-statthalter ] y los alcaldes, lo que no ocurre en absoluto en los pa\u00edses de habla inglesa y lo que nosotros debemos suprimir con la misma energ\u00eda que a los consejeros provinciales y gubernamentales [ Landrath y Regierungsrat ] prusianos.[&#8230;]<\/p>\n<p>\u201c[&#8230;]Sin embargo, lo que se puede incluir en el programa y que puede servir de alusi\u00f3n, aunque indirecta, a lo que no se puede decir directamente, es la siguiente reivindicaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cAdministraci\u00f3n aut\u00f3noma completa en la provincia, el distrito y la comunidad a trav\u00e9s de funcionarios elegidos sobre la base del sufragio universal. Supresi\u00f3n de todas las autoridades locales y provinciales nombradas por el Estado\u201d [&#8230;]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <a name=\"_ftn1\"><\/a>V\u00e9anse los art\u00edculos de Jacques Texier \u201cMarx y la democracia (primer recorrido)\u201d en Realitat n\u00ba 37, \u201cLas innovaciones de Engels, 1885, 1891, 1895\u201d\u00a0 en Realitat n\u00ba 44, y \u201cA 150 a\u00f1os del manifiesto Comunista\u201d en Realitat n\u00ba 50, as\u00ed como \u201cRevoluci\u00f3n y democracia en el pensamiento pol\u00edtico de Marx y Engels\u201d en Realitat n\u00ba 53-54. V\u00e9anse tambi\u00e9n los art\u00edculos de Joaqu\u00edn Miras : \u201cLa democracia, fundamento organizador de la cultura emancipatoria\u201d en Realitat n\u00ba 37,\u00a0 \u201dLas facultades antropol\u00f3gicas que fundamentan la democracia\u201d en Realitat n\u00ba 48,\u00a0 y \u201c La democracia en la constituci\u00f3n del proletariado como clase\u201d en Realitat n\u00ba 53-54. Para una lectura que intenta sacar consecuencias pol\u00edticas concretas de esta problem\u00e1tica abierta por ambos autores, v\u00e9ase tambi\u00e9n el art\u00edculo \u201cDemocracia, Pol\u00edtica, Revoluci\u00f3n\u201d\u00a0 de Joan Tafalla, en el n\u00ba 53-54.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a> 2. De la \u201cNota editorial sobre OME 6 firmada por Joaquim Sempere.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a> 3 Aqu\u00ed Marx cita a Bruno Bauer.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a> 4. Organizaci\u00f3n democr\u00e1tica que existi\u00f3 durante el primer a\u00f1o de la Revoluci\u00f3n Francesa. Su ide\u00f3logo Claude Faucher propugnaba un reparto igualitario de la tierra, la limitaci\u00f3n de los grandes patrimonios y la obligaci\u00f3n de trabajar para todos los ciudadanos aptos. La cr\u00edtica de Faucher a la igualdad puramente formal proclamada por la revoluci\u00f3n burguesa fue recogida por Jacques Roux, uno de los dirigentes de los \u201cenrag\u00e9s\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a> 5. Marx contin\u00faa citando a Bauer.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a> 6. Sigue citando a Bauer.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a> 7. Pueblos libres.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a> 8. \u201dQue los revolucionarios sean romanos\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a> 9. C\u00e1rcel de Paris, contigua al Palacio de Justicia, donde se alojaba a los condenados a muerte.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a> 10. \u201dSoy yo, sin embargo, quien ha hecho esto\u201d<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a> 11.Guerra a los palacios, paz a las chozas\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a> 12.Armas<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a> 13.Valor<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a> 14.Pan.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a> 4. Dieciocho de Brumario ( 9 de noviembre de 1799): golpe de estado que coron\u00f3 el proceso de la contrarrevoluci\u00f3n burguesa y tuvo como resultado la instauraci\u00f3n de la dictadura militar de Napole\u00f3n Bonaparte.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a> 5. Uno de los doce profetas menores de Israel. Al denunciar la tiran\u00eda reinante en su \u00e9poca, predijo la sumisi\u00f3n del pueblo jud\u00edo a los caldeos y su liberaci\u00f3n posterior, la cual anunci\u00f3 como la victoria definitiva del bien sobre el mal. Habacuc vivi\u00f3 probablemente en el siglo VII a. De C. (Nota del traductor).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a> 16. Frase tomada de una f\u00e1bula de Esopo, en la que se habla de un fanfarr\u00f3n que, invocando testigos, afirmaba que en Rodas hab\u00eda dado un salto prodigioso. Quienes le escuchaban, contestaron: \u201c\u00bfPara que necesitamos testigos? \u00a1 Aqu\u00ed est\u00e1 Rodas, salta aqu\u00ed!\u201d. En otras palabras. Demuestra con hechos lo que eres capaz de hacer. (Nota del traductor).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a> 17 <i>Kladderadatsch, <\/i>revista sat\u00edrica alemana, fundada en Berl\u00edn en 1848<i>. Punch <\/i>, revista sat\u00edrica inglesa que empez\u00f3 a publicarse en Londres en 1841.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a> 18 Se refiere al profesor Huxley (Nota de la edici\u00f3n alemana de 1871).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a> 19. Georges Avenel, <i>Anacharsis Cloots, l\u2019orateur du genre humain <\/i>( Paris, 1865)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a> 20. George Avenel, <i>Lundis revolutionaires <\/i>( 1871-74). (Ed. Cartago).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a> 21. El trabajo \u201cContribuci\u00f3n a la cr\u00edtica del programa socialdem\u00f3crata de 1891\u201d\u00a0 resume las aportaciones a la discusi\u00f3n del programa aprobado en el Congreso del partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n que se celebr\u00f3 en Erfurt del 14 al 21 de octubre de 1891. Paralelamente a estas observaciones, que s\u00f3lo fueron publicadas por la direcci\u00f3n socialdem\u00f3crata diez a\u00f1os m\u00e1s tarde en la revista Neue Zeit, Engels logr\u00f3 que se publicase la cr\u00edtica al programa de Gotha escrita por Marx en ocasi\u00f3n de la discusi\u00f3n del programa de unificaci\u00f3n socialista de 1875 y que hasta los proleg\u00f3menos del congreso de Erfurt no fue publicado.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><a title=\"\" href=\"#_ftnref23\"> [23]<\/a> Se trata de la dictadura de Napole\u00f3n Bonaparte, que se proclam\u00f3 primer c\u00f3nsul a ra\u00edz del golpe de Estado del 18 de Brumario ( el 9 de noviembre) de 1799. Este r\u00e9gimen sustituy\u00f3 al republicano establecido en Francia el 10 de agosto de 1792. En 1804, en Francia fue establecido oficialmente el Imperio y Napole\u00f3n fue proclamado emperador. (Nota de Editorial Progreso).<\/p>\n<p>\u00a9EspaiMarx 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n francesa est\u00e1 presente a lo largo y ancho de la obra de Marx y Engels. Fue para ellos un motivo de fecunda inspiraci\u00f3n y de impulso te\u00f3rico. En numerosas ocasiones, fue para ellos un modelo sobre el que reflexionar. Digamos, para emplear la expresi\u00f3n de Hobsbawn, que &#8220;La Marsellesa&#8221; tuvo en Marx y Engels, en su obra y en su acci\u00f3n revolucionaria, un eco fecundo. En \u00e9ste n\u00famero de Realitat tan s\u00f3lo se pretende traer a colaci\u00f3n algunos escritos integrantes de un largo recorrido te\u00f3rico con la doble intenci\u00f3n de resaltar algunos de los pasos m\u00e1s relevantes del mismo, as\u00ed como  tambi\u00e9n de resaltar la clara evoluci\u00f3n entre las posiciones iniciales de Marx y Engels sobre la Revoluci\u00f3n Francesa,  en los a\u00f1o 40 y las que adoptaron al final de su vida. <\/p>\n<p>Puede consultarse una buena selecci\u00f3n de los escritos de Marx y Engels (probablemente completa) en &#8220;Sur la R\u00e9volution Fran\u00e7aise. Ecrits de Marx et Engels&#8221;. Antolog\u00eda publicada bajo la responsabilidad de Claude Mainfroy, .Messidor Editions Sociales, Paris 1985 ( 306 p\u00e1ginas). La presente selecci\u00f3n de textos (adecuada en su tama\u00f1o a su publicaci\u00f3n en Realitat) se ha realizado con la ayuda de dicho libro y siguiendo la investigaci\u00f3n realizada en paralelo, por Joaqu\u00edn Miras y por Jacques Texier en relaci\u00f3n a la importancia del concepto de democracia en la obra de Marx i de Engels [1].  Los textos se publican con arreglo a las diversas traducciones espa\u00f1olas que se indican al inicio de cada uno de los textos. <\/p>\n<p>Como selecci\u00f3n que es, no aspira a la neutralidad, ni a la objetividad. Sin embargo, es preciso resaltar que se ha tratado de dar una imagen de la mencionada evoluci\u00f3n y de la problem\u00e1tica de la relaci\u00f3n entre nuestros autores y la revoluci\u00f3n francesa. Entendemos el proceso revolucionario franc\u00e9s como un proceso que no se detiene en  1795 o en 1814, sino que prosigue para intentar realizar sus tareas pendientes en 1830, 1848 y 1871. As\u00ed lo entend\u00edan Marx i Engels y es por ello que nuestros lectores encontrar\u00e1n aqu\u00ed, textos que comentan o analizan aspectos de estas diversas revoluciones. <\/p>\n<p>Insistimos en que una selecci\u00f3n de citas no podr\u00eda substituir la lectura de los textos referenciados completos, estudiados tambien, para su correcta comprensi\u00f3n en el marco hist\u00f3rico en que fueron producidos<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/p>\n<p>(El texto con este t\u00edtulo fue escrito por Marx entre agosto y diciembre de 1843,  apareci\u00f3 publicado en los Anuarios franco-alemanes en 1844. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda en  OME\/5 Obras de Marx y Engels Cr\u00edtica. Editorial Grijalbo, Barcelona, Buenos Aires, M\u00e9xico, 1978)<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[868],"class_list":["post-16","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jacobinismo","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}