{"id":16012,"date":"2024-08-09T06:51:30","date_gmt":"2024-08-09T05:51:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16012"},"modified":"2024-08-09T06:51:30","modified_gmt":"2024-08-09T05:51:30","slug":"jaume-torras-elias-1943-2024-in-memoriam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16012","title":{"rendered":"Jaume Torras Elias (1943-2024) \u00abIn Memoriam\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Esta ma\u00f1ana [d\u00eda 18] falleci\u00f3 en Barcelona Jaume Torras. El mejor profesor que he tenido. La frase la repetir\u00e1 m\u00e1s de un lector al enterarse de su muerte. Si un profesor \u00a0tiene que dar buenas clases, investigar y ayudar a la gesti\u00f3n, Jaume las cumpli\u00f3 todas eficientemente\u00a0 quiz\u00e1 por este orden. Aunque es\u00a0 muy dif\u00edcil graduar la importancia. Respecto a la gesti\u00f3n, demos cuenta al menos de su implicaci\u00f3n en el \u00a0rectorado de Enric Argullol, primer rector de la UPF. Fue vicerrector de Ordenaci\u00f3n Acad\u00e9mica (1994-1995), Ordenaci\u00f3n Acad\u00e9mica y Profesorado (1995-1996), Programaci\u00f3n y Evaluaci\u00f3n (1996-1997) y Adjunto al Rector (1997-2001).<\/p>\n<p>Hab\u00eda ense\u00f1ado historia econ\u00f3mica en las universidades de Valencia (profesor ayudante, 1968-1970), \u00a0\u00abun contracte que tenia de curi\u00f3s que no es cobrava res, encara que podies instal\u00b7lar-te i menjar al col\u00b7legi major de la universitat, el Llu\u00eds Vives, on vaig passar dos anys dels millors de la meva vida\u00bb. All\u00ed estaba Jordi Nadal de catedr\u00e1tico y llamado por \u00e9l se ir\u00eda luego a la Aut\u00f3noma de Barcelona (profesor adjunto, 1970-1980 y catedr\u00e1tico, 1982-1992) donde\u00a0 se encontr\u00f3 \u00a0con Ramon Garrabou; poco despu\u00e9s se incorpor\u00f3\u00a0 Jordi Maluquer y algo m\u00e1s tarde\u00a0 Ricardo Robledo. En Zaragoza (profesor agregado, 1980-1982) y Pompeu Fabra desde 1992, en la que fue director del Institut Universitari d\u2019Hist\u00f2ria Jaume Vicens Vives entre 2001 y 2007. Ser\u00e1 recordado por sus alumnos como un docente de excelencia. As\u00ed lo reconoci\u00f3 en 2008 la distinci\u00f3n J. Vicens Vives a la calidad docente universitaria del Departament d\u2019Innovaci\u00f3, Universitat i Empresa de la Generalitat.- y la AEHE que le otorg\u00f3 en 2011 el premio Docencia \u00abSantiago Zapata\u00bb de Historia Econ\u00f3mica. M\u00e1s tarde recibi\u00f3 el premio Trayectoria en 2017 de esta asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Liberalismo-y-rebeldia-campesina-cover.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16018\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Liberalismo-y-rebeldia-campesina-cover.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Liberalismo-y-rebeldia-campesina-cover.jpg 675w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Liberalismo-y-rebeldia-campesina-cover-189x300.jpg 189w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Liberalismo-y-rebeldia-campesina-cover-647x1024.jpg 647w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Jaume Torras Elias \u00a0se licenci\u00f3 en Historia en la Universidad de Barcelona (1966) y curs\u00f3 estudios de tercer ciclo en el Institut d\u2019Histoire \u00c9conomique et Sociale de la universidad de Par\u00eds-Sorbona (1966-1968). \u00abA mi el t\u00edtol m\u2019agradava perqu\u00e8 no era tancar-se en hist\u00f2ria econ\u00f2mica\u00bb, confesar\u00e1 a\u00f1os despu\u00e9s. Pierre Vilar acababa de sustituir a Labrousse que hab\u00eda creado el Institut. Se doctor\u00f3 en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona (1971). Extractos de su\u00a0 tesis\u00a0 se publicaron m\u00e1s tarde con el t\u00edtulo <em>Liberalismo y rebeld\u00eda campesina, 1820-1823<\/em> (Ariel, 1976). Parco en publicar, segu\u00eda el consejo de quien mucho escribe, mucho yerra, lo que no ha impedido que siga siendo un referente para estudiar la sociedad y econom\u00eda rural, las pautas de consumo y formas de comercializaci\u00f3n de bienes manufacturados y la organizaci\u00f3n del trabajo industrial antes de la f\u00e1brica moderna. Nadie mejor que \u00e9l, siguiendo a Pierre Vilar,\u00a0 ha explicado la especializaci\u00f3n vit\u00edcola y su relaci\u00f3n con el crecimiento de la econom\u00eda catalana en el Setecientos. O la conquista del mercado interior de la industria dispersa\u2026 \u00a0\u00abAguardiente y crisis rural. Sobre la coyuntura vit\u00edcola, 1793-1832\u00bb (1976), sigue siendo de obligada lectura.<\/p>\n<p>La obra de Torras sobre la manufactura, y la m\u00e1s reciente sobre el sector vitivin\u00edcola, complet\u00f3 y ampli\u00f3 la hip\u00f3tesis de Vilar cuando, en vez de la ciudad, \u00a0puso el campo en el centro del desarrollo del capitalismo en Catalu\u00f1a y perfil\u00f3 los sujetos que lo percib\u00edan como una amenaza a sus privilegios sociales (la clase feudal y la iglesia), los que tem\u00edan perder derechos comunes o individuales (el campesinado y en general las clases populares) y, finalmente, los nuevos estratos intermedios que impulsaban cambios productivos y ve\u00edan oportunidades diversas en el desmantelamiento del viejo orden. Los trabajos de Jaume Torras siguen siendo una gu\u00eda para la investigaci\u00f3n del pasado, no solamente en el \u00e1mbito hist\u00f3rico, sino en el te\u00f3rico y, por ello mismo, tambi\u00e9n pueden ayudarnos a pensar las complejidades de los conflictos actuales (G. Jover, <em>Investigaciones de H\u00aa Econ\u00f3mica,<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/ejemplar\/667472\">Vol. 20, N\u00ba. 2, 2024<\/a>)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Coberta.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-16017\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Coberta.webp\" alt=\"\" width=\"317\" height=\"487\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Coberta.webp 317w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Coberta-195x300.webp 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 317px) 100vw, 317px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin caer en paneg\u00edrico alguno Torras fue un maestro en utilizar la caja de herramientas precisas para no confundir los problemas derivados de cambios socioecon\u00f3micos de los que eran \u00abproblemas de la profesi\u00f3n\u00bb, es decir interpretaciones estrechamente ligadas a posiciones pol\u00edticas. As\u00ed ocurri\u00f3 con el debate de la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo planteado muy \u00abpor analog\u00eda a lo que uno imagina que debe ser la transici\u00f3n del capitalismo a otra cosa que nadie sabe exactamente lo que puede ser\u00bb, manifest\u00f3 en un debate con Amelang y otros historiadores en 1987. Alguno de sus trabajos lleva como t\u00edtulo \u00abUn esquema\u00bb, otro \u00abEspeculaciones\u00bb \u2026 A este respecto me ha parecido oportuno poner al final de este <em>In Memoriam<\/em> su intervenci\u00f3n en el Congreso <em>Or\u00edgenes del liberalismo,<\/em> celebrado en Salamanca en 2002, \u00a0en la que se advierte de las limitaciones de agregados convencionales de hoy d\u00eda (por ejemplo, producto interior bruto o la sustituibilidad general de trabajo urbano por trabajo rural) para sociedades en las que la producci\u00f3n de bienes y servicios para el mercado era minoritaria.<\/p>\n<p>Conviene subrayar la trayectoria internacional del profesor Torras, que estuvo presente desde sus inicios como hemos visto y se consolid\u00f3 posteriormente. Realiz\u00f3 \u00a0estancias como investigador visitante en el Max Planck Institut f\u00fcr Geschichte, G\u00f6ttingen (1986), el departamento de Historia Econ\u00f3mica de la London School of Economics and Political Science, Londres (1997), el departamento de Historia de la universidad de Durham, R.U. (2000) y fue Mellon Visiting Scholar en el Western Societies Program, Cornell University, Ithaca, N.Y. (1992).\u00a0 Anteriormente fue traductor de la ONU en Ginebra y Nueva York. Y si dej\u00f3 la Universidad temporalmente\u00a0 fue porque \u2013seg\u00fan la entrevista de A. L\u00f3pez Estudillo y Rosa Ros\u2013 \u00abno encontraba el est\u00edmulo que hab\u00eda hallado fuera, como en la Sorbona,\u00a0\u00a0\u00a0 donde la gente iba a interesarse por lo que hac\u00edan los otros\u00bb. Hubo sin duda desencanto por el mundo universitario en la toma de la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Fabricantes-sin-fabrica-cover.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16016\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Fabricantes-sin-fabrica-cover.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Fabricantes-sin-fabrica-cover.webp 690w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Fabricantes-sin-fabrica-cover-202x300.webp 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La biograf\u00eda de Jaume Torras transita por senderos comunes a los de otros \u00a0profesores de su entorno: trabajo en el el diccionario Larousse (Planeta), detenido por la polic\u00eda, <em>Caputxinada<\/em>, creaci\u00f3n de <em>Recerques (<\/em>Josep Fontana, Ernest Lluch, Joaquim Moles, Ramon Garrabou)\u00a0 \u2026 Una de las diferencias son los or\u00edgenes. Jaume, seg\u00fan cont\u00f3 en 2021, proced\u00eda de una familia barcelonesa menestral del barrio del Clot donde su abuelo hab\u00eda abierto un horno de pan en 1917. \u00a0\u00abA partir de los 14 a\u00f1os, me ense\u00f1aron a hacer pan, que es quiz\u00e1s el \u00fanico oficio que he aprendido\u00bb.<\/p>\n<p>Sintetizar\u00eda las cualidades intelectuales de Jaume como las de navaja de Ockam\u00a0 y mente anal\u00edtica. Pese a que el hombre sea indivisible, destacar\u00eda su generosidad (pero tambi\u00e9n su rigurosidad en la docencia) y la apariencia de un hombre tranquilo que no quiso darse importancia\u2026Aunque nunca fue acomodaticio y\u00a0 mantuvo un aire de rebeld\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-industria-antes-de-la-fabrica-cover.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16015\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-industria-antes-de-la-fabrica-cover.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-industria-antes-de-la-fabrica-cover.webp 696w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/La-industria-antes-de-la-fabrica-cover-212x300.webp 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Sus \u00faltimos libros:\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Fabricantes sin f\u00e1brica. En el camino de la industrializaci\u00f3n: los Torell\u00f3, 1691-1794 <\/em><em>. <\/em>Barcelona, Cr\u00edtica, 2018.<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/conversacionsobrehistoria.info\/2019\/11\/22\/la-industria-antes-de-la-fabrica\/\">La industria antes de la f\u00e1brica<\/a>. <\/em>Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 2019.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/conversacionsobrehistoria.info\/2021\/09\/25\/canvis-i-conflictes-en-el-mon-rural-catala-segles-xviii-xix\/\">Canvis i conflictes en el m\u00f3n rural catal\u00e0 (segles XVIII-XIX) : onze\u00a0estudis d\u2019hist\u00f2ria econ\u00f2mica i social<\/a><\/em> \u2013 Girona, Associaci\u00f3 d\u2019Hist\u00f2ria Rural : Centre de Recerca d\u2019Hist\u00f2ria Rural de la Universitat de Girona, 2021<\/p>\n<p>La \u00fanica entrevista que se conoce se public\u00f3 en <em>Mestall. Butllet\u00ed de l\u2019Associaci\u00f3 d\u2019Hist\u00f2ria Rural<\/em>, <a href=\"https:\/\/www.ddgi.cat\/historiarural\/mestall\/mestall50.pdf\">n\u00fam. 50<\/a>, desembre 2021. <a href=\"https:\/\/www.ddgi.cat\/historiarural\/mestall\/mestall51.pdf\">n\u00fam, 51,<\/a> juny 2022<\/p>\n<hr \/>\n<h3><strong>Crecimiento Econ\u00f3mico en el primer tercio del siglo<\/strong> <strong>XIX<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Intervenci\u00f3n de J. Torras<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abEspeculaciones sobre crecimiento econ\u00f3mico, trabajo y mercado\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n del primer tercio del siglo XIX como un periodo negativo para la econom\u00eda espa\u00f1ola es lugar com\u00fan en gran parte de la historiograf\u00eda. No es extra\u00f1o. De la emancipaci\u00f3n de las colonias continentales de Am\u00e9rica, consumada entonces, se derivaba una p\u00e9rdida de mercados y de ocasiones de negocio para algunos sectores de la econom\u00eda que se contaban entre los m\u00e1s din\u00e1micos. Lo cual, combin\u00e1ndose con una coyuntura de profunda deflaci\u00f3n y con los da\u00f1os ocasionados por la guerra y con la volatilidad de la situaci\u00f3n pol\u00edtica, configura un escenario m\u00e1s bien sombr\u00edo.<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuanto se ha empezado a mirar el cuadro con la atenci\u00f3n puesta en los detalles m\u00e1s que en la impresi\u00f3n general, han ido descubri\u00e9ndose trazos francamente positivos para el arranque y asentamiento de un proceso sostenido de crecimiento econ\u00f3mico. Como ya se ha destacado en otras intervenciones, se caracteriz\u00f3 todo el periodo por un proceso de cambio estructural que liberaba un enorme potencial de crecimiento en un sector agrario hasta entonces aherrojado. Lo confirman y miden ya las estimaciones m\u00e1s recientes y fiables.<\/p>\n<p>Por otro lado, el impacto negativo que supuso la emancipaci\u00f3n de las colonias continentales de Am\u00e9rica debe matizarse. Fue negativo, por ejemplo, para la siderurgia vasca, y a\u00fan m\u00e1s para los sectores del comercio andaluz ligados al tr\u00e1fico colonial. Otra econom\u00eda regional muy din\u00e1mica en la segunda mitad del siglo XVIII, la catalana, que hab\u00eda aprovechado las oportunidades que entonces abri\u00f3 el libre comercio con Am\u00e9rica, no se vio tan afectada por la emancipaci\u00f3n de aquellas colonias. Su principal art\u00edculo de exportaci\u00f3n, vinos y aguardientes, hab\u00eda tenido siempre otros mercados tambi\u00e9n y la p\u00e9rdida de los americanos fue pronto compensada. Para los tejidos, la salida colonial hab\u00eda sido menos importante que la demanda metropolitana, precisamente la que ten\u00eda mayor potencial de ampliaci\u00f3n una vez terminada la guerra de la Independencia y despu\u00e9s de la erosi\u00f3n y finalmente la abolici\u00f3n de las trabas institucionales que el Antiguo R\u00e9gimen opon\u00eda al desarrollo agrario.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/yun-y-torras-cover-amazon.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16014\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/yun-y-torras-cover-amazon.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"580\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/yun-y-torras-cover-amazon.webp 696w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/yun-y-torras-cover-amazon-207x300.webp 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En Espa\u00f1a como en otras partes, la fabricaci\u00f3n de tejidos de algod\u00f3n era una de las producciones con mayor capacidad para transformar sus bases t\u00e9cnicas y organizativas y asumir el liderazgo de la innovaci\u00f3n <em>de procesos <\/em>en el sector manufacturero. Los vol\u00famenes de fibra que importaba la industria algodonera catalana, pr\u00e1cticamente equivalente a espa\u00f1ola por su concentraci\u00f3n regional, eran ya en el tercer decenio del siglo XIX claramente mayores que antes, y estaban creciendo. La apuesta de los fabricantes por la mecanizaci\u00f3n de la hilatura, que\u00a0 implicaba inmovilizar m\u00e1s recursos en el sector, es expresiva de la confianza con que contemplaban el desarrollo futuro de la demanda (interna, por supuesto) de bienes de consumo. \u00a0Dicha demanda ten\u00eda que aumentar con el crecimiento agrario y con el desplazamiento de producciones locales que no soportar\u00edan la competencia en un mercado interior cuya integraci\u00f3n requer\u00eda disposiciones legales sobre la libre circulaci\u00f3n de unos bienes cuya producci\u00f3n, por otra parte, deb\u00eda alcanzar determinado umbral para que fuesen soportables los costos del intercambio. Que de un modo u otro esta integraci\u00f3n iba progresando lo muestra, entre otras cosas, la presencia de tejidos de algod\u00f3n en inventarios <em>post mortem<\/em> de zonas rurales del interior de Espa\u00f1a, una presencia que ya no era meramente testimonial en ese primer tercio del siglo XIX al que se refiere el debate.<\/p>\n<p>Lo que denominamos \u00abcrecimiento econ\u00f3mico moderno\u00bb, y lo que con mayor o menor precisi\u00f3n la historia econ\u00f3mica alcanza a medir, expres\u00e1ndolo inevitablemente en t\u00e9rminos monetarios, tiene tambi\u00e9n otra dimensi\u00f3n. El crecimiento econ\u00f3mico de que se habla en historia econ\u00f3mica no es otra cosa que la evoluci\u00f3n a lo largo del tiempo de la capacidad de los individuos para satisfacer sus necesidades o sus caprichos mediante bienes y servicios cuya disponibilidad pueda expresarse en dinero. Esto es, que circulen por el mercado, o que puedan hacerlo. Mercanc\u00edas efectivas o potenciales, en definitiva. En la Espa\u00f1a de principios del siglo XIX, la actividad humana que no se encaminaba a la producci\u00f3n de bienes o servicios para el mercado era enorme, y constitu\u00eda un riqu\u00edsimo venero de \u2018crecimiento econ\u00f3mico\u2019 as\u00ed entendido. El afloramiento de este potencial no puede explicarse s\u00f3lo mediante los instrumentos que sirven para el an\u00e1lisis de los mercados sin correr un riesgo cierto de sobrevaloraci\u00f3n de alguna o algunas de las variables que se manejan en dicho an\u00e1lisis. Ignorar esta dimensi\u00f3n lleva tambi\u00e9n a distorsionar las comparaciones entre periodos, por la sobrevaloraci\u00f3n del crecimiento medido en aqu\u00e9llos en que haya sido m\u00e1s intensa la conversi\u00f3n de <em>tiempo<\/em> en <em>tiempo de trabajo para el mercado<\/em>.<\/p>\n<p>Tal vez un ejemplo que no tiene nada de excepcional me ayude a precisar lo que quiero decir. Seg\u00fan se lee en el tomo XX de sus <em>Memorias pol\u00edticas y econ\u00f3micas<\/em>, Eugenio Larruga encontraba entonces, a fines del siglo XVIII, que los labriegos de algunos pueblos de Soria eran \u00ab<em>desidiosos en adelantar sus conveniencias en el exercicio que tienen, que es el de la labor por lo general. Se acomodan a vivir con las producciones escasas del pa\u00eds, sin envidiar ni buscar en las de otros, las que les falta<\/em>[n]\u00bb. O sea, sin buscar la integraci\u00f3n en un marco mayor de divisi\u00f3n del trabajo. Podr\u00edan \u00ab<em>vivir con m\u00e1s comodidad, si se aplicaran m\u00e1s a la labor, y a sembrar semillas proporcionadas al clima<\/em>\u00bb. Es decir, siendo m\u00e1s competitivos, dedic\u00e1ndose m\u00e1s a producir para vender \u2013y a vender para comprar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/origenes-del-liberalismo-cover.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-16013\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/origenes-del-liberalismo-cover.webp\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"605\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/origenes-del-liberalismo-cover.webp 677w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/origenes-del-liberalismo-cover-198x300.webp 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El resultado de lo que Larruga llama \u00abdesidia\u00bb era un consumo baj\u00edsimo. Por ejemplo, prosigue el mismo autor, \u00ab<em>no gastan s\u00e1banas en la cama algunas gentes, y muchas personas ni a\u00fan camisas <\/em>(\u2026) <em>hacen algunos pa\u00f1os con las lanas del pa\u00eds, y las hilan en lugar de uso <\/em>(sic), <em>con una ca\u00f1a y un palo que le atraviesan, dando a sus extremos para que tuerza<\/em>\u00bb. Pero hac\u00edan otros \u00abconsumos\u00bb, los hombres sobre todo (pues las mujeres eran \u00ab<em>unas esclavas<\/em>\u00bb). Siempre seg\u00fan Larruga, \u00ab<em>se ve con demasiada freq\u00fcencia, en algunos pueblos, los hombres enteramente ociosos, particularmente en las estaciones del oto\u00f1o, e invierno: las quales emplean \u00fanicamente en divertirse en las cocinas, y en gastar lo que han grangeado <\/em>(sic)<em> en el verano: Uno de los juegos en que malgastan el tiempo en algunos lugares es el del dardo, haciendo algunas apuestas al que mejor lo arroja\u00bb. <\/em><\/p>\n<p>No se trataba, desde luego, de una ociosidad innata en estos hombres, quienes eran\u00a0 \u00ab<em>generalmente afables, sobrios en el beber y comer, sufridos en los trabajos, de ingenios despejados<\/em>\u00ab. Lo que faltaba era \u00ab<em>mucha educaci\u00f3n<\/em>\u00bb, ya que si la tuvieran no dudar\u00edan en cambiar su comportamiento. Por ejemplo, convirtiendo tiempo \u00abmalgastado\u00bb en el juego de dardos en tiempo de trabajo, de trabajo para el mercado.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sobre crecimiento econ\u00f3mico en el primer tercio del siglo XIX\u00a0 deber\u00eda incluir en la lista de cuestiones pendientes la consideraci\u00f3n de que ocurriesen entonces cambios en esta esfera. No s\u00f3lo en Soria, claro. En realidad, en toda Espa\u00f1a exist\u00edan vastas reservas de trabajo potencial para el mercado que, movilizadas de grado o por fuerza, o por ambos en combinaci\u00f3n inextricable, pod\u00edan dar lugar a aumentos de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. A \u00abcrecimiento econ\u00f3mico\u00bb mensurable, por lo tanto. Las sacudidas que en este periodo padeci\u00f3 la sociedad espa\u00f1ola \u00bffavorecieron el afloramiento de dicho potencial de trabajo? Perm\u00edtaseme concluir con una pregunta, a la que s\u00f3lo puede darse respuesta, sospecho, mediante una reflexi\u00f3n que deber\u00edan plantearse historiadores de variada procedencia en cuanto a su formaci\u00f3n y equipados, por consiguiente, con cuestionarios de investigaci\u00f3n asimismo variados.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/autor?codigo=220915\">Ricardo Robledo <\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/autor?codigo=143588\">Irene Castells <\/a>,\u00a0Mar\u00eda Cruz Romeo, <em><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/libro?codigo=3379\">Or\u00edgenes del liberalismo<\/a>,<\/em> Ediciones Universidad de Salamanca, 2003, pp. 331-333<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente<\/strong>: Conversaci\u00f3n sobre la historia<\/p>\n<p><strong>Portada:<\/strong> presentaci\u00f3n de los libros <em>Fabricantes sin f\u00e1brica. En el camino de la industrializaci\u00f3n: los Torell\u00f3, 1691-1794<\/em>, y<em> La industria antes de la f\u00e1brica <\/em>en la Universitat Pompeu Fabra el 10 de mayo de 2019. De izquierda a derecha, Ricardo Robledo, Jaume Torras, Jaume Casals, Josep M. Delgado y Stephen Jacobson (foto de la web de la UPF)<\/p>\n<p><strong>Ilustraciones:<\/strong> Conversaci\u00f3n sobre la historia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta ma\u00f1ana [d\u00eda 18] falleci\u00f3 en Barcelona Jaume Torras. El mejor profesor que he tenido. 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