{"id":1606,"date":"2011-06-22T00:00:00","date_gmt":"2011-06-22T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1606"},"modified":"2020-02-21T12:44:16","modified_gmt":"2020-02-21T11:44:16","slug":"la-histeria-va-con-en-el-precio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1606","title":{"rendered":"La histeria va con en el precio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Recapitulando.<\/strong> En septiembre se cumplir\u00e1n tres a\u00f1os de la quiebra financiera de 2008. El motivo de la crisis fue el hundimiento del gran festival especulativo que elimin\u00f3 las fronteras entre la actividad financiera y la simple y pura delincuencia. El dinero p\u00fablico se utiliz\u00f3 para cubrir las p\u00e9rdidas y proteger las fortunas de los agentes del gran casino, en lo que fue la mayor transferencia de capital de la historia desde la gente com\u00fan hacia los ricos. Ninguno de los problemas que entonces se pusieron de manifiesto se han solucionado, pero se han creado otros encadenados. Por ejemplo: el brusco aumento de deuda p\u00fablica que el rescate bancario provoc\u00f3, empeor\u00f3, a su vez, la solvencia general, incluida la de los propios bancos, pues el valor de la deuda p\u00fablica se desplom\u00f3 y en gran parte est\u00e1 en manos de bancos e inversores en forma de bonos del tesoro. Ah\u00ed est\u00e1 la g\u00e9nesis de la actual \u201ceuro-crisis\u201d.<\/p>\n<p><strong>La alternativa a la contestaci\u00f3n<\/strong>. Las peculiaridades de la Uni\u00f3n Europea \u2013una uni\u00f3n monetaria sin fiscalidad ni gobernanza com\u00fan, con grandes desequilibrios entre sus miembros- pusieron en el centro esa \u201ccrisis de endeudamiento\u201d, que, torpemente gobernada por Alemania, lastra ahora el viejo continente y despierta sus ancestrales taras culturales de tan mort\u00edfero recuerdo. La soluci\u00f3n anticrisis propuesta es una contrarevoluci\u00f3n social: desmontar derechos sociales y garant\u00edas econ\u00f3micas, lo que arrasa el consenso social, fomenta ideolog\u00edas antidemocr\u00e1ticas, racistas o xen\u00f3fobas, que ofrecen f\u00e1ciles chivos expiatorios -como ocurri\u00f3 en el pasado con el antisemitismo- y favorecen la guerra, tal como pas\u00f3 en la \u00faltima gran crisis del capitalismo en 1929. Europa ya estaba metida de pleno en una guerra antes de Lehman Brothers, Afganist\u00e1n, algunas de sus naciones apoyaban otra, Irak, y en plena crisis se ha metido en una tercera, Libia, un mal signo. Cada semana la OTAN y las potencias europeas son responsables de lo equivalente a atentados terroristas con decenas de v\u00edctimas civiles inocentes en Libia y Afganist\u00e1n, aunque se llamen \u201cerrores\u201d y \u201cda\u00f1os colaterales\u201d. La guerra como tel\u00f3n de fondo de la eurocrisis es un dato crucial de la actual situaci\u00f3n. Avisa de cual es la alternativa a la contestaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n<p><strong>El nexo de todo el asunto<\/strong>. El programa de regreso al siglo XIX andaba m\u00e1s o menos como la seda, hasta que apareci\u00f3 la ciudadan\u00eda. Primero en Grecia, luego en Wisconsin (Estados Unidos, un movimiento informativamente ignorado, tanto en Alemania como en Espa\u00f1a), en el norte de \u00c1frica, y ahora en Europa, pues el refer\u00e9ndum italiano, la jornada sindical contra el pacto del euro y la pr\u00f3xima huelga brit\u00e1nica forman parte de un mismo paquete. Hasta de China llegan noticias de la preocupaci\u00f3n oficial y de las medidas preventivas ante un eventual contagio. Pero, \u00bfde qu\u00e9 se trata?, \u00bfcual es el nexo de uni\u00f3n entre todas estas contestaciones? Se trata de la revuelta contra las oligarqu\u00edas.<\/p>\n<p>El diccionario define las oligarqu\u00edas con tres brochazos; \u201cGobierno de pocos\u201d, \u201cForma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social\u201d, y \u201cConjunto de algunos poderosos negociantes que se a\u00fanan para que todos los negocios dependan de su arbitrio\u201d. Sea como fuera, podemos acordar que el mundo actual est\u00e1 gobernado por oligarqu\u00edas.<\/p>\n<p>En Europa, Estados Unidos y Jap\u00f3n, la tr\u00edada central del sistema mundial, las oligarqu\u00edas financieras dominan la econom\u00eda e incluso la pol\u00edtica. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses \u00e1rabes se trata de oligarqu\u00edas, petroleras o no, que son subsidiarias de las anteriores. En Rusia hay una nueva oligarqu\u00eda privada que se inspira en las occidentales y que mantiene cierta tensi\u00f3n con el Estado ruso, heredero de la Estadocracia sovi\u00e9tica, que fue la modalidad de oligarqu\u00eda en la que degener\u00f3 el llamado socialismo real. Ese Estado compite y a la vez se imbrica con la nueva oligarqu\u00eda rusa. En China la relaci\u00f3n es inversa: all\u00ed es la Estadocracia la que domina sobre las oligarqu\u00edas privadas, que, aunque poderosas, est\u00e1n sometidas e integradas en la constelaci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p><strong>Globalizaci\u00f3n ciudadana<\/strong>. La diferencia \u00faltima no es entre \u201cdemocracia\u201d y \u201cno democracia\u201d, como insiste el discurso oficial, sino entre el gobierno de diversos tipos de oligarqu\u00eda. No es la divisoria, sino la similitud lo que retrata mejor la situaci\u00f3n. Algunas oligarqu\u00edas, en sociedades m\u00e1s opulentas, dan lugar a sistemas mucho m\u00e1s holgados y permisivos desde el punto de vista de los derechos y las libertades. Otras s\u00f3lo dan para \u201cdemocracias de baja intensidad\u201d, o pseudodemocracias, como la rusa, en la que el partido del poder ni siquiera practica la rotaci\u00f3n con una oposci\u00f3n, sino que nombra a un sucesor de su propio partido que luego es refrendado en las urnas. Otras se permiten elecciones bastante libres a nivel local, como en China, pero no en el nivel general, y otras, en fin, no permiten ning\u00fan tipo de elecci\u00f3n\u2026. Es decir, hay distintos tipos de oligarqu\u00edas, pero todas ellas tienen poco que ver con el \u201cpoder del pueblo\u201d, la democracia. En condiciones normales, el voto no decide gran cosa porque no cambia nada esencial.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 ocurriendo ahora en el mundo, en todas esas zonas se\u00f1aladas, es un despertar ciudadano contra la administraci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n que llevan a cabo todas esas oligarqu\u00edas. Un impulso en favor de una globalizaci\u00f3n en clave ciudadana, no empresarial. Cuando la poblaci\u00f3n toma la palabra y se convierte en sociedad, las cosas no pueden seguir igual. As\u00ed se escribe la historia.<\/p>\n<p><strong>Sobre camellos y barretinas<\/strong>. Hac\u00eda muchos a\u00f1os que algo as\u00ed no ocurr\u00eda y el establishment ya se hab\u00eda olvidado de ese factor. De ah\u00ed el desconcierto y el nerviosismo con que la clase pol\u00edtica acoge el fen\u00f3meno por todas partes. El apaleamiento de ciudadanos en la Plaza de Catalunya fue la versi\u00f3n local de la entrada de los camellos de Mubarak en la Plaza Tahrir el 2 de febrero. Fruto de la misma miop\u00eda, luego profundizada\u00a0 por prensa e instituciones entre histerias guerracivilistas, con listas de \u201cculpables\u201d y \u201cresponsables intelectuales\u201d casi en la periferia del terrorismo (\u201ckale borroka\u201d), que conducen a la t\u00edpica pregunta rusa sobre este tipo de situaciones: \u201c\u00bfse trata de una provocaci\u00f3n, o de una estupidez?\u201d. La respuesta es que parece una mezcla de ambas cosas\u2026.\u00a0 Pero aqu\u00ed no hay ninguna novedad. Estamos ante un cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Cuando en Alemania arrancaba en los setenta el movimiento antinuclear, el establishment hac\u00eda afirmaciones y acusaciones disparatadas del mismo tenor. El Presidente de Baden-W\u00fcrttemberg, Hans Filbinger, dec\u00eda que sin la contestada central nuclear de Wyhl, \u201clas luces de nuestra regi\u00f3n comenzar\u00e1n a apagarse a finales de la d\u00e9cada\u201d. Antes de esa fecha, en 1978, Filbinger, un antiguo juez nazi, tuvo que dimitir al conocerse su participaci\u00f3n en sentencias de muerte del r\u00e9gimen anterior. El movimiento ciudadano era criminalizado sin complejos. \u201cSu n\u00facleo lo forman puros terroristas, meros delincuentes\u201d, dec\u00eda el democristiano Gerhard Stoltenberg, presidente de Schleswig-Holstein. \u201cHay que hablar no tanto de alborotadores como de terroristas\u201d, dec\u00eda el ministro de justicia, el socialdem\u00f3crata Hans-Jochen Vogel. M\u00e1s tarde, en enero de 1980, cuando se fund\u00f3 el Partido Verde, el ide\u00f3logo del SPD, Egon Bahr, anunciaba el nacimiento de un \u201cpeligro para la democracia\u201d, mientras su colega Erhard Eppler comparaba la presi\u00f3n de las manifestaciones antinucleares con las marchas callejeras de las escuadras nazis de la S.A.<\/p>\n<p>Todo esto debe ser recordado hoy, cuando, despu\u00e9s de Chernobyl y Fukushima, Alemania pone fecha al fin de la energ\u00eda nuclear. Se ofrece as\u00ed un poco de perspectiva sobre lo que le espera a una ciudadan\u00eda que ahora toma la palabra. Cualquiera que hoy hable en Europa de propuestas de cambio tan razonables como nacionalizar la banca, o prohibir el uso de las fuerzas armadas fuera de las fronteras sin expreso referendo popular, merece ese tipo de histeria. Que a lomos del camello haya un truh\u00e1n cairota con turbante o un conseller inepto con barretina, cambia poco el asunto: la histeria va incluida en el precio de cuestionar la oligarqu\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recapitulando. En septiembre se cumplir\u00e1n tres a\u00f1os de la quiebra financiera de 2008. 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