{"id":16079,"date":"2024-08-18T05:00:51","date_gmt":"2024-08-18T04:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16079"},"modified":"2024-08-18T05:50:41","modified_gmt":"2024-08-18T04:50:41","slug":"entrevista-a-ricard-vinyes-ribas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16079","title":{"rendered":"Entrevista a Ricard Vinyes Ribas"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00abLa memoria no es el recuerdo de lo que hemos vivido, sino de lo que se nos ha transmitido tambi\u00e9n.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Ricard Vinyes Ribas es catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea de la Universidad de Barcelona y comisario de exposiciones. En 2004 obtuvo el Premio Nacional de Patrimonio Cultural y en 2011 fue nombrado ponente de la Comisi\u00f3n de Expertos para la Revisi\u00f3n del Valle de los Ca\u00eddos. Tambi\u00e9n ha presidido la Comisi\u00f3n Redactora del Proyecto del Memorial Democr\u00e1tico de la Generalitat de Catalunya y la Comisi\u00f3n del Proyecto de Creaci\u00f3n de un Centro de la Memoria para el Pa\u00eds Vasco. Entre 2015 y 2019 fue comisionado de Programas de Memoria en el gobierno municipal de Barcelona.<\/p>\n<p>Sus principales l\u00edneas de investigaci\u00f3n se han dirigido al estudio de las culturas pol\u00edticas de las clases subalternas, el estudio de la prisi\u00f3n pol\u00edtica femenina, al an\u00e1lisis de las pol\u00edticas p\u00fablicas de memoria en Europa y Am\u00e9rica y su narrativa museol\u00f3gica.<br \/>\nEntre diversas publicaciones ha dirigido el <i>Diccionario de la memoria colectiva <\/i>(2018). Su libro m\u00e1s reciente es <i>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n compasiva. Reconstrucci\u00f3n, transmisi\u00f3n y poder en la memoria del pasado <\/i>(2023)<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p><i><b><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/critica-de-la-razon-compasiva.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-16080\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/critica-de-la-razon-compasiva.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"322\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/critica-de-la-razon-compasiva.jpg 290w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/critica-de-la-razon-compasiva-186x300.jpg 186w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n compasiva<\/b><\/i><b> es el t\u00edtulo de su \u00faltimo libro. \u00bf<\/b><i><b>Cr\u00edtica<\/b><\/i><b> es un gui\u00f1o a Kant, a Marx? \u00bfQu\u00e9 tipo de cr\u00edtica es su cr\u00edtica? <\/b><\/p>\n<p><i>Cr\u00edtica<\/i> es un adjetivo que designa la propiedad de observar y analizar; no expresa hablar mal de algo o de alguien, se trata de examinar, estudiar cualquier cosa \u2013una conducta, un libro, una pol\u00edtica\u2013 de manera distanciada y mostrar las consecuencias que ha tenido o tiene. Kant y Marx pertenec\u00edan al gran movimiento cultural, pol\u00edtico, cr\u00edtico, diverso que fue la Ilustraci\u00f3n y cuyas consecuencias perduran hoy. Me siento c\u00f3modo con ambos, al fin y al cabo el <i>sapere aude<\/i> horaciano, fue tomado por Kant para resumir el n\u00facleo del movimiento ilustrado, y el conjunto de la obra de Marx us\u00f3 esa consigna que resume no a un autor del siglo I, ni del siglo XVIII, sino a una tradici\u00f3n intelectual que proviene del fondo de los siglos y perdura hoy.<\/p>\n<p><b>Por otra parte, \u00bfqu\u00e9 de malo tiene la raz\u00f3n compasiva? \u00bfAcaso no debemos tener empat\u00eda, y especial consideraci\u00f3n, con las personas m\u00e1s desfavorecidas?<\/b><\/p>\n<p>El libro no trata de personas desfavorecidas por las que sentir compasi\u00f3n o rechazo, el libro presenta una cr\u00edtica, un an\u00e1lisis del proceso social y cultural en el que se ha generado un paradigma memorial que se sostiene y vertebra un imperativo \u00e9tico, el <i>deber de memoria<\/i>, desde la primera guerra mundial y a mayor velocidad a partir de la segunda posguerra, hasta hoy. El t\u00edtulo del libro <i>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n compasiva<\/i>, no es un recurso literario, ni la met\u00e1fora de alg\u00fan principio o cosa, es la expresi\u00f3n literal que re\u00fane el argumentario establecido por la teolog\u00eda cristiana contempor\u00e1nea para dar respuesta a una pregunta que comenz\u00f3 a preocupar a algunos te\u00f3logos en los a\u00f1os setenta: d\u00f3nde se halla Dios en Auschwitz. La respuesta ha sido crear una teodicea de Auschwitz, esto es, un instrumento intelectual de la teolog\u00eda natural que tiene por objetivo hallar evidencias de la conducta de Dios sin recorrer a ning\u00fan tipo de revelaci\u00f3n natural. El resultado consisti\u00f3 en situar el sufrimiento en el epicentro de su programa anamn\u00e9sico o recordatorio, y la \u00fanica posibilidad de redenci\u00f3n consiste en recordar compasivamente el sufrimiento acontecido y situar a la v\u00edctima en el centro de la autoridad moral universal, por lo que s\u00f3lo en la compasi\u00f3n puede haber redenci\u00f3n, de ah\u00ed el <i>deber<\/i> de memoria y las consecuencias de su aplicaci\u00f3n, entre ellas la despolitizaci\u00f3n de las biograf\u00edas y el an\u00e1lisis de los procesos sociales.<\/p>\n<p><b>El subt\u00edtulo del libro incluye el concepto de poder. \u00bfA qu\u00e9 tipo de poder hace referencia? \u00bfQu\u00e9 papel juega ese poder en la memoria del pasado?<\/b><\/p>\n<p>Me refiero al poder pol\u00edtico, que no es ejercido tan s\u00f3lo por los gobiernos sino tambi\u00e9n por todos los actores sociales debido a la necesidad de producir un relato \u00e9tico que expresa la superioridad y justicia de nuestras actuaciones, cuenta lo que es bueno y lo que debe ser rechazado. Relatos que pueden transcender una generaci\u00f3n, depende de lo que estemos hablando. La memoria, y la historia comparten un espacio de poder relevante: la gesti\u00f3n del pasado, deciden c\u00f3mo ser\u00e1 el pasado.<\/p>\n<p><b>La imagen de la portada: \u00abJoan Tom\u00e0s (sentado con libreta y l\u00e1piz) y Joan Amades (escribiendo a m\u00e1quina) recogiendo canciones en Balaguer de la cantante Adela Garrofer, 30\/VIII\/1929\u2026\u00bb \u00bfQu\u00e9 ha querido transmitir al lector con esta elecci\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Es una l\u00e1stima que la portada no haya recogido la totalidad de la fotograf\u00eda, cortando, precisamente, la imagen de Adela Garrofer, una mujer conocedora de canciones y leyendas que recogieron Joan Amades y el m\u00fasico Joan Tom\u00e0s. Esa fotograf\u00eda es para m\u00ed una espl\u00e9ndida imagen de la transmisi\u00f3n de la cultura subalterna, el traspaso de la oralidad a la escritura. Sin transmisi\u00f3n no hay memoria. La fotograf\u00eda expresa uno de esos momentos. Durante siglos esas canciones y leyendas han significado para las clases subalternas, el conocimiento del mundo y la forma de interpretar las relaciones sociales, de poder, y ello nos permite comprender hoy su noci\u00f3n del bien y el mal, y por tanto de su debilidad, sus l\u00edmites de cohesi\u00f3n cultural y su confinamiento en ellas. Podemos comprender mejor la necesidad de salir de ese confinamiento a trav\u00e9s del aprendizaje, la escolarizaci\u00f3n, y para ello crearon sus propias instituciones colectivas y democr\u00e1ticas: la asociaci\u00f3n, ateneos, centros sociales de aprendizaje, cooperativas&#8230; La cultura popular nos sirve a muchos para comprender.<\/p>\n<p><b>\u00bfDe qu\u00e9 debe alimentarse una memoria democr\u00e1tica desde el punto de vista de las clases subalternas, punto de vista que creo usted comparte y abona? <\/b><\/p>\n<p>La expresi\u00f3n memoria democr\u00e1tica es, hoy, polis\u00e9mica, y por tanto significa demasiadas cosas en el lenguaje administrativo y tambi\u00e9n popular. Ese concepto apareci\u00f3 por primera vez en el texto que redact\u00f3 la Comisi\u00f3n del Proyecto de memorial democr\u00e1tico en 2004, y no la definimos como la memoria de los dem\u00f3cratas, sino como el recuerdo de los esfuerzos que han contribuido a alcanzar unas cotas m\u00e1s altas de igualdad. Es decir valoraba buscar y construir una imagen del pasado que pon\u00eda en valor la construcci\u00f3n de proyectos igualitarios, sociales, culturales, pol\u00edticos, los cuales van acompa\u00f1ados de acciones represivas tremendas precisamente por el objetivo que se presente.<\/p>\n<p>Otra cosa es el uso que pueda darse a un concepto. Al fin y al cabo la calle es libre y con derecho a usar las palabras como quiere. No es ni bueno ni malo. Al fin y al cabo el esfuerzo por las relaciones democr\u00e1ticas conlleva mayor igualdad.<\/p>\n<p><b>Abre su libro con una cita de John Berger: \u00abEl otro d\u00eda Andrea me pregunt\u00f3 c\u00f3mo nos conocimos t\u00fa y yo. Y se lo cont\u00e9. Y ahora quiero cont\u00e1rtelo a ti. Pero si quieres podemos cambiarlo. El pasado es la \u00fanica cosa de la que no somos prisioneros. Podemos hacer con el pasado lo que nos d\u00e9 la gana. Lo que no podemos hacer es cambiar sus consecuencias\u00bb. \u00bfNo exageraba Berger con eso de que \u00abpodemos hacer con el pasado lo que nos d\u00e9 la gana\u00bb? \u00bfNo hay l\u00edmites objetivos, documentados, \u00abindiscutibles\u00bb, en ese hacer lo que nos d\u00e9 la gana?<\/b><\/p>\n<p>No exagera lo m\u00e1s m\u00ednimo. No est\u00e1 hablando de una disciplina, de ciencias sociales o humanidades, sino del pasado, y el pasado vemos hoy, en el d\u00eda a d\u00eda, c\u00f3mo es relatado seg\u00fan conviene a quien conviene. Y tambi\u00e9n en la esfera de lo privado la alteraci\u00f3n intencionada de nuestro relato familiar se altera; ah\u00ed est\u00e1n los libros de memorias y autobiograf\u00edas. El conocimiento del pasado es fr\u00e1gil en s\u00ed mismo, pero lo que produce es inamovible. No hay nada de arbitrario en esa afirmaci\u00f3n, m\u00e1s bien un realismo tremendo, junto a una modestia notable sobre los l\u00edmites de la veracidad del conocimiento, algo que no pocos cient\u00edficos sociales en busca de modelos deber\u00edan aprender.<\/p>\n<p>En cambio estoy seguro que la frase de Berger hubiera encantado a Ludwig Wittgenstein, al fin y al cabo su <i>Tractatus\u2026 <\/i>es de 1921.<\/p>\n<p><b>Su libro trata, as\u00ed lo indica en sus primeras l\u00edneas, de la construcci\u00f3n del pasado como memoria p\u00fablica, y establece una critica al principio del deber de memoria, n\u00facleo del paradigma memorial dominante desde la II Guerra Mundial. \u00bfQu\u00e9 debemos entender por memoria p\u00fablica?<\/b><\/p>\n<p>Debemos entender la imagen del pasado que se construye socialmente, con consumos culturales y experiencias diversas y numerosas.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, comprobamos que la memoria no es el recuerdo de lo que hemos vivido, sino de lo que se nos ha transmitido tambi\u00e9n. Yo no he vivido la guerra, ni siquiera la postguerra; sin embargo, tengo memoria de la guerra y de la posguerra que se ha formado, a trav\u00e9s de lo relatado por mis padres, familiares, los vecinos, las charlas en los comercios del barrio, las conversaciones con mis compa\u00f1eros de escuela, consumos culturales diversos, etc. Y esa memoria de la guerra y posguerra no tiene por que coincidir con lo que yo s\u00e9 de la guerra y posguerra como historiador.<\/p>\n<p>Insisto, la fotograf\u00eda de la que habl\u00e1bamos antes es la imagen de todo eso porque en el centro est\u00e1 la transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Sostiene usted que la memoria se identifica cada vez m\u00e1s con el terror y que esa tendencia es imparable. \u00bfPor qu\u00e9 es imparable? \u00bfNo es razonable, incluso \u00e9ticamente deseable, para que no habite el olvido, que una parte de la memoria de las sociedades humanas tenga muy en cuenta el enorme terror causado? <\/b><\/p>\n<p>El terror act\u00faa substituyendo la parte por el todo, es decir, los proyectos. Si hay terror y genocidio es porque antes hay proyectos y decisiones, no al rev\u00e9s. Recordar el proyecto, se haya alcanzado o no, es recordar una capacidad constructiva, y aprender que siempre va acompa\u00f1ada de impedimentos, a veces terribles que deben ser contados. Pero esos impedimentos son consecuencia, no est\u00edmulo.<\/p>\n<p><b>Le cito: \u00abUno de ellos, Joan Clos, arras\u00f3 sin continencia el espacio del Camp de la bota [de Barcelona] y los restos del muro donde fueron fusilados alrededor de 1706 personas entre 1939 y 1952\u00bb. Mi abuelo materno cenetista entre esas personas. \u00bfQu\u00e9 explicaci\u00f3n tiene que un alcalde socialista pueda tomar una decisi\u00f3n de estas caracter\u00edsticas, gobernando adem\u00e1s en aquellos momentos, si no ando errado, con ICV-EUiA? \u00bfInconsciencia? \u00bfAnular lugares de tensi\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n una mezcla de indiferencia junto a la convicci\u00f3n maragalliana heredada, y de tantos otros mandatarios de aquel momento, que era preciso desarmar todo lo que hacia referencia a rep\u00fablica o revoluci\u00f3n en la ciudad, que as\u00ed quedaba situado en el espacio de lo inmoralidad, es decir, de lo inapropiado, y que por tanto es mejor no conocer para no cuestionar la equiparaci\u00f3n entre todas las v\u00edctimas, memoria igual para todos. Esa fue la doctrina Maragall, y la de todo el socialismo de la \u00e9poca. Hubo una pol\u00edtica de memoria que dec\u00eda: \u00abLo \u00fanico que debes recordar es que no hay nada que recordar, pues en caso contrario habr\u00e1 un cataclismo social.\u00bb<\/p>\n<p>Debo decir que hasta la llegada de Ada Colau a la alcald\u00eda de Barcelona eso no cambi\u00f3. Fue su gobierno el primero que estableci\u00f3 una pol\u00edtica municipal de memoria y reivindic\u00f3 la tradici\u00f3n republicana e igualitaria de la ciudad. Fue su gobierno quien levant\u00f3 el actual memorial del Camp de la Bota.<\/p>\n<p><b>Distingue usted, en su cr\u00edtica a las posiciones defendidas por Reyes Mate, entre v\u00edctima y represaliado. Enrique Ruano, por ejemplo, ser\u00eda un represaliado, pero no una v\u00edctima. \u00bfQu\u00e9 l\u00ednea de demarcaci\u00f3n estable entre unos y otros? \u00bfLos luchadores antifranquistas represaliados por el franquismo, por ejemplo, no son, no fueron, al mismo tiempo v\u00edctimas?<\/b><\/p>\n<p>No veo raz\u00f3n para considerar v\u00edctimas a quienes combatieron, de un modo u otro, el fascismo puesto que v\u00edctima es quien padece da\u00f1o por una causa ajena o fortuita, y no es el caso. Represaliar significa impedir la obtenci\u00f3n de un prop\u00f3sito malvado o negativo, conseguir un objetivo. Quien actuaba para impedir la continuidad del franquismo tenia precisamente ese objetivo, sujeto a castigo, la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>El dolor y el sufrimiento igualan a todos, fascistas y antifascistas. Ese es el problema de no distinguir entre v\u00edctima y represaliado, altera y despolitiza las biograf\u00edas.<\/p>\n<p><b>Sostiene tambi\u00e9n que Salvador Puig Antich ha sido victimizado hasta la saciedad. \u00bfPor qu\u00e9? Y perd\u00f3n por la insistencia: \u00bfno fue acaso Puig Antich un militante del MIL asesinado por el franquismo y, por tanto, una v\u00edctima tambi\u00e9n de un sistema opresor y criminal?<\/b><\/p>\n<p>En ning\u00fan caso deber\u00eda considerarse a Puig Antich como v\u00edctima, fue un militante pol\u00edtico represaliado, le asesinaron por sus convicciones y decisiones pol\u00edticas. La victimizaci\u00f3n siempre recoge m\u00e1s solidaridades, adem\u00e1s de crear, como en este caso, una jerarqu\u00eda entre las v\u00edctimas.<\/p>\n<p><b>\u00bfUna jerarqu\u00eda entre las v\u00edctimas? \u00bfQu\u00e9 jerarqu\u00eda?<\/b><\/p>\n<p>Poner a una calle o plaza el nombre de una v\u00edctima, o erigirle un monumento es destacar a esa persona por encima de las dem\u00e1s, significa situarlo en un orden superior que tambi\u00e9n sufrieron da\u00f1o. \u00bfPor qu\u00e9 destacamos a uno y a otra no? La cuesti\u00f3n est\u00e1 en si el dolor y el sufrimiento es ejemplar. \u00bfLo es? Y si lo es, \u00bfdeber\u00eda serlo? En mi opini\u00f3n no hay ejemplaridad alguna en el dolor, nada que exaltar. La Legi\u00f3n exalta la muerte y al legionario sufriente, su novio. Las personas que han sufrido da\u00f1o pol\u00edtico fortuito, las v\u00edctimas, deben ser receptores de pol\u00edticas p\u00fablicas del Estado dirigidas a conseguir que superen su dolor y que su identidad ya no sea la de v\u00edctima; sin embargo con frecuencia sucede lo contrario: se act\u00faa de tal modo que la v\u00edctima lo sea para siempre y quede encerrada en su dolor, convertido en identidad. Isabel Piper ha llamado a ese proceso y situaci\u00f3n \u00absujeto-v\u00edctima\u00bb. El <i>Diccionario de la memoria colectiva <\/i>contiene un articulo donde la sic\u00f3loga chilena describe bien ese proceso. Las Stolpersteine, por ejemplo expresan la complejidad de ese proceso de jerarquizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Desde su punto de vista y disculpe mi insistencia: \u00bfErnest Lluch ser\u00eda una v\u00edctima del terrorismo? \u00bfY Santiago Brouard?<\/b><\/p>\n<p>Ni Lluch ni Brouard deber\u00edan ser considerados como v\u00edctimas, para nada. Ambos fueron asesinados por sus convicciones pol\u00edticas, su ideario y sus actuaciones. No hay azar en su asesinato. En Lluch intervino ETA en una acci\u00f3n terrorista por que no soportaba su actuaci\u00f3n. Brouard , por las mismas razones, sufri\u00f3 la represi\u00f3n del Estado. Considerarlos v\u00edctimas es despolitizar su identidad y su biograf\u00eda, como dije antes.<\/p>\n<p>Las personas asesinadas en el atentado de ETA en Hipercor, o a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 2017, en La Rambla de Barcelona por militantes isl\u00e1micos, s\u00ed son v\u00edctimas.<\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merecen entonces las Asociaciones de V\u00edctimas del Terrorismo? <\/b><\/p>\n<p>Es positivo que las personas afectadas por atentados y desastres se unan para gestionar bien sus derechos y generar una ayuda mutua. Las asociaciones de v\u00edctimas son bien distintas, tienen objetivos distintos entre ellas, no hay un patr\u00f3n general. En algunos casos sus intervenciones tienen un sesgo ideol\u00f3gico y partidario dif\u00edcil de asumir, por ejemplo cuando hace a\u00f1os la AVT constituida por muchas v\u00edctimas y familiares de ETA convoc\u00f3 manifestaciones en contra del proyecto de Ley sobre la interrupci\u00f3n del embarazo, en nombre del \u00abderecho a la vida\u00bb. Otras, en cambio, han dedicado su actividad en conseguir mayor atenci\u00f3n de las Administraciones y conseguir mejoras destinadas a conseguir que el trauma sufrido condicione lo menos posible sus vidas. La naturaleza de las asociaciones de v\u00edctimas es distinta.<\/p>\n<p><b>Describe dos documentos cinematogr\u00e1ficos, <\/b><i><b>Memory of the Camps<\/b><\/i><b>, de Hitchcock y Bernstein, y <\/b><i><b>Shoah <\/b><\/i><b>de Claude Lanzman. Se decanta claramente por el primero. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 le aleja del discurso, de la reclamaci\u00f3n del silencio de Lanzman?<\/b><\/p>\n<p>Para m\u00ed el problema del discurso de Lanzman reside en que sit\u00faa la victima del Holocausto c\u00f3mo el \u00fanico sujeto que puede hablar, nada de lo sucedido puede ser dicho sino por la victima, ni siquiera el archivo puede hablar o responder. Me pregunto si estamos ante una suerte de biologismo memorial, seg\u00fan el cual la autoridad procede del da\u00f1o causado en la mente y el cuerpo, no de la raz\u00f3n. Lo sucedido es indecible, sostiene Lanzman. Sin embargo el ser humano, frente a lo calificado como indecible siempre se ha puesto a pensar para comprender y explicar, no se ha detenido. Eso es lo que hacen Bernstein y Hitchcok: ante la atrocidad de los Campos se acercan, interrogan, cuentan para que la ciudadan\u00eda juzgue. Lanzman al fin y al cabo propone establecer un misterio \u2013fundamento de cualquier religi\u00f3n monote\u00edsta\u2013, mientras que los autores de <i>Memory of the Camps<\/i> aproximan el dolor, el sufrimiento y a los culpables a la consideraci\u00f3n de la humanidad.<\/p>\n<p><b>Habla usted del <\/b><i><b>giro memorial<\/b><\/i><b> que ha emergido a principios de este siglo. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las principales novedades que representa este giro copernicano memor\u00edstico? \u00bfEst\u00e1 pr\u00f3ximo a \u00e9l?<\/b><\/p>\n<p>El giro memorial aparece a principios del cambio de siglo, en efecto, y expresa la tendencia a separarse de la ilusi\u00f3n que concibe la memoria como un imperativo pedag\u00f3gico que debe protegernos del mal o el da\u00f1o. Por el contrario, el giro memorial <b>considera la memoria como adquisici\u00f3n de criterios para posicionamientos \u00e9ticos respecto al pasado, en lugar de presentarla como una ense\u00f1anza protectora ante las atrocidades. <\/b><\/p>\n<p>Pero asume algo m\u00e1s: conlleva considerar que la memoria siempre es contempor\u00e1nea porque la construimos desde el presente, puesto que hemos comprobado que la memoria no es el recuerdo de una experiencia vivida, sino la recepci\u00f3n del relato transmitido, con lo cual la memoria no tiene ning\u00fan l\u00edmite cronol\u00f3gico en la medida que no requiere haber vivido una situaci\u00f3n para tener memoria de ella. De ah\u00ed la importancia de la gesti\u00f3n del pasado. Por todo ello, el giro memorial concluye que una pol\u00edtica p\u00fablica de memoria deber\u00eda ser considerada como un derecho civil que el estado debe garantizar y estimular.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo estoy pr\u00f3ximo a esos planteamientos, yo mismo he consolidado esa expresi\u00f3n, este libro es un ejemplo.<\/p>\n<p><b>De acuerdo, gracias por su observaci\u00f3n. Introduce un anexo con los juramentos de Buchenwald y Mauthausen. \u00bfD\u00f3nde reside la importancia de esos documentos?<\/b><\/p>\n<p>En que son la prueba emp\u00edrica que no es correcto sostener la afirmaci\u00f3n de Reyes Mate seg\u00fan la cual los supervivientes de ambos campos, cuando les liberan, exclaman <i>\u00a1Nunca m\u00e1s! Y para que eso no se repita, \u00a1memoria!<\/i> Y sostiene que es ah\u00ed donde nace el deber de memoria. No es correcto. No ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>He puesto el anexo para documentar la incorrecci\u00f3n emp\u00edrica de esa afirmaci\u00f3n que contribuye a la teodicea de la memoria que sit\u00faa al sufrimiento y a la v\u00edctima en el centro de su programa recordatorio.<\/p>\n<p><b>Describe detalladamente (y muy cr\u00edticamente) los avatares represivos contra <\/b><i><b>Roc\u00edo<\/b><\/i><b>, el documento de Fernando Ruiz Vergara y Ana Vila. \u00bfD\u00f3nde reside su importancia? \u00bfNo fue un caso m\u00e1s entre muchos otros en una transici\u00f3n que solo cabe adjetivar de mod\u00e9lica desde un punto de vista muy olvidadizo y acr\u00edtico?<\/b><\/p>\n<p>No, <i>Roc\u00edo <\/i>no es \u00abun caso m\u00e1s entre muchos. En primer lugar, no hubo \u00abmuchos\u00bb casos <i>Roc\u00edo.<\/i> Las singularidades de <i>Roc\u00edo<\/i> residen en qu\u00e9 fue el primer acto de censura y condena jur\u00eddica sobre un discurso hist\u00f3rico relativo a la implicaci\u00f3n de la clase dominante franquista en los asesinatos perpetrados en territorio ocupado por el ej\u00e9rcito rebelde tras ser aprobada la constituci\u00f3n en 1978 \u2013creo recordar que la sentencia final es de 1982. Por otra parte el contenido de la sentencia del juez Luis Vivas Marzal es hist\u00f3rica y conceptualmente relevante pues expresa lo que ser\u00e1 la pol\u00edtica memorial en Espa\u00f1a en la d\u00e9cada de los ochenta y noventa, hasta el cambio de siglo, y a la que antes me he referido: \u00ab<i>es indispensable inhumar y olvidar si se quiere que los sobrevivientes y las generaciones posteriores a la contienda convivan pac\u00edfica, arm\u00f3nica y conciliadamente, no siendo atinado avivar los rescoldos de esa lucha para despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo<\/i>\u00bb Es decir, lo \u00fanico que es preciso recordar es que nada debe ser recordado, pues en caso contrario habr\u00e1 un cataclismo social.<\/p>\n<p>Y a\u00fan podr\u00edan hacerse otras consideraciones.<\/p>\n<p>Y algo m\u00e1s: esa actitud ante el pasado no fue causada por la Transici\u00f3n, sino por la democracia, por la gesti\u00f3n del pasado realizada en democracia en las dos d\u00e9cadas siguientes.<\/p>\n<p><b>La ley de amnist\u00eda de 1977, que la izquierda antifranquista hizo muy suya, \u00bfayud\u00f3 a la desmemoria p\u00fablica? M\u00e1s a\u00fan y a riesgo de que me acuse de disparatado: \u00bfla pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n nacional del PCE no conllevaba, inevitablemente, secuelas de olvido, de desmemoria de la causa republicana, de \u00abno volver a las andadas\u00bb, m\u00e1s all\u00e1 de lo que la Academia, la Universidad, pudiera ir investigando, discutiendo y publicando?<\/b><\/p>\n<p>Bueno, no es que el antifranquismo, la izquierda antifranquista, hiciera suya la Ley de amnist\u00eda, es que <i>es<\/i> suya, y sin duda fue, desde su formulaci\u00f3n por los comunistas en 1959, con Jorge Sempr\u00fan al frente del texto, fue, dec\u00eda, un torpedo a la l\u00ednea de flotaci\u00f3n del relato franquista que, hasta 1977, segu\u00eda diciendo que el pa\u00eds estaba dividido entre vencedores y vencidos porque ese era el proyecto de la Victoria. La propuesta comunista, asumida por casi todo el espacio antifranquista, permiti\u00f3 el crecimiento unitario de la oposici\u00f3n en todos los espacios pol\u00edticos de los grandes centros urbanos.<\/p>\n<p>Yo no tengo duda de que el art\u00edculo 2 de la Ley, en sus puntos e y f, son un \u00abpunto y final\u00bb para los responsables de la dictadura y el ejercicio de la represi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la muerte del dictador. Pero esa realidad jur\u00eddica no ten\u00eda nada que ver con la ocultaci\u00f3n o protecci\u00f3n cultural sobre franquistas y sobre el franquismo hasta el punto de equiparar a falangistas con resistentes, o alzar monumentos a todos los ca\u00eddos en el d\u00e9cimo aniversario de la coronaci\u00f3n del monarca, en 1985. Nada de eso tiene por responsable directa a la Ley de amnist\u00eda; la responsabilidad reside en la gesti\u00f3n pol\u00edtica y cultural que de ella se hizo en la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta , y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Y hay que tener en cuenta, muy en cuenta, que el nuevo estado democr\u00e1tico no se construy\u00f3 sobre los principios del antifascismo, sino de la naci\u00f3n, y es la apelaci\u00f3n la \u00abmemoria nacional de todos\u00bb en lo que se funda la equiparaci\u00f3n entre golpistas y republicanos.<\/p>\n<p><b>Sostiene usted que al ocultar y prescindir del patrimonio acumulado de valores \u00e9ticos y reducir su acci\u00f3n pol\u00edtica a la heroicidad y al dolor, el antifranquismo ha contribuido al paulatino declive cultural de la izquierda en la sociedad. Pero, \u00bfera posible otra pol\u00edtica? \u00bfEs realista pensar que otra estrategia hubiera sido posible en aquellos a\u00f1os? Yo mismo he sido testigo (\u00bf1978? \u00bf1979?), probablemente usted tambi\u00e9n, en una fiesta del <\/b><i><b>Treball,<\/b><\/i><b> como militantes comunistas persegu\u00edan y reprim\u00edan a otros militantes comunistas que exhib\u00edan banderas republicanas.<\/b><\/p>\n<p>El \u00ab<i>si<\/i>\u00bb condicional no existe en historia, en cuanto disciplina. Pero las decisiones que se toman para enfrentar retos, tanto en la sociedad como en la ciencia, nunca son las \u00fanicas posibles. Ni siquiera acertar conlleva que esa sea la \u00fanica posibilidad de acierto, es una m\u00e1s entre otras.<\/p>\n<p>Y s\u00ed, yo he sido testigo de c\u00f3mo diversas organizaciones comunistas persegu\u00edan, arrebataban o forcejeaban con quienes llevaban banderas republicanas, no s\u00f3lo en la Festa de Treball, tambi\u00e9n en manifestaciones y m\u00edtines. Creo que el libro cuenta esas situaciones. Por su parte el anarquismo no quer\u00eda ni ver la bandera republicana, no era lo suyo, al fin y al cabo no eran republicanos.<\/p>\n<p>Pero cuidado con las conclusiones. La bandera tricolor era un s\u00edmbolo que las direcciones pol\u00edticas de la mayor\u00eda de las organizaciones antifranquistas consideraban inoportuna, significaba \u00abvejez\u00bb \u00abantig\u00fcedad\u00bb. Julio Feo, jefe de las campa\u00f1as electorales de Felipe Gonz\u00e1lez, relata en sus memorias muy bien esa situaci\u00f3n. Por otra parte era m\u00e1s sencillo reivindicar la guerra y el dolor, la heroicidad o el sufrimiento que un proyecto constructivo como la Segunda Rep\u00fablica. Los s\u00edmbolos forman parte, siempre, de un relato y la tricolor no formaba parte del relato del momento. En las mentes quedaba lo doloroso de la Rep\u00fablica, su final, una guerra, m\u00e1s que una derrota.<\/p>\n<p><b>Habla usted elogiosamente de una serie, una serie de televisi\u00f3n, <\/b><i><b>Holocaust,<\/b><\/i><b> que como usted tambi\u00e9n recuerda, recibi\u00f3 duras cr\u00edticas desde sectores de izquierda. \u00bfD\u00f3nde residi\u00f3 su importancia? \u00bfNo era, como algunos dijeron demasiado \u00abmade in Hollywood\u00bb? \u00bfHay series as\u00ed en la actualidad? \u00bfPodr\u00edan jugar un papel positivo?<\/b><\/p>\n<p>No es lo mismo emitir por primera vez una serie televisiva sobre el Holocausto en 1978 que emitir una serie sobre el mismo tema hoy, 44 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>A mi no me interesa la correcci\u00f3n sentimental de la serie, sino los efectos culturales que tuvo, y considero que fueron muy positivos, a pesar de las quejas que obtuvo. <i>Holocaust<\/i> abri\u00f3 el genocidio a la cultura de masas y tuvo consecuencias en todos los \u00e1mbitos: pol\u00edtico, acad\u00e9mico social, memorial e institucional. \u00bfDemasiado <i>made in<\/i> Hollywood? No s\u00e9. Tampoco me importa. Me interesa el efecto revulsivo que tuvo a favor de la divulgaci\u00f3n de aquel genocidio.<\/p>\n<p><b>Cita usted un hermoso verso de Ren\u00e9 Char: \u00abnuestra herencia no procede de ning\u00fan testamento\u00bb. Y a\u00f1ade: c\u00f3mo ser\u00e1 el pasado en ese caso. \u00abDecidir el pasado que queremos es el reto y el conflicto\u00bb. \u00bfNo hay riesgo entonces de subjetividad y arbitrariedad? \u00bfQui\u00e9nes deben decidir nuestro pasado?<\/b><\/p>\n<p>Lo atractivo del verso de Ren\u00e9 Char es que no nos dice que nada est\u00e1 predeterminado y podemos escoger lo que consideramos que nos conviene. Es parecido a la cita de John Berger con la que comienza el libro y que antes hemos comentado. Buscamos lo que deseamos escoger de nuestro patrimonio. Es as\u00ed y negarlo nos lleva a fantas\u00edas absolutas sobre la verdad y la raz\u00f3n. Subjetividad no es lo mismo que arbitrariedad. La subjetividad forma parte de los procesos de conocimiento y no deber\u00eda asustarnos, al menos desde los a\u00f1os veinte del siglo pasado. La arbitrariedad es caos, no forma parte de ning\u00fan proceso de conocimiento. Hay que tener en cuenta que la memoria es tambi\u00e9n una estructuraci\u00f3n del olvido. Nuestro pasado lo decide el conjunto de la sociedad en que vivimos, o deber\u00eda ser as\u00ed, por eso aparecen diversos pasados. El papel de la Administraci\u00f3n deber\u00eda consistir en garantizar el acceso a los mecanismos de construcci\u00f3n, elecci\u00f3n del pasado que deseamos tomar para fundamentar proyectos y \u00e9ticas. Por esa raz\u00f3n el giro memorial apuesta por considerar la memoria como un derecho civil, no como un deber.<\/p>\n<p><b>Desde siglos de conflictos, enfrentamientos y muertes, \u00bfpuede existir una memoria democr\u00e1tica europea compartida? \u00bfQu\u00e9 papel puede jugar de esa construcci\u00f3n la Casa de la Historia Europea?<\/b><\/p>\n<p>Eso seria pretender constituir una sola versi\u00f3n del pasado, algo as\u00ed como las leyes memoriales francesas, pero en versi\u00f3n narrativa. Espero que no suceda, aunque sea la memoria con la que yo me identifique. Esa es la raz\u00f3n de haber creado la Casa de la Historia Europea, un solo relato. La pregunta es para qu\u00e9 si no corresponde a la realidad. La memoria es, por naturaleza conflicto, y el conflicto no debe ocultarse, debe gestionarse.<\/p>\n<p><b>No abuso m\u00e1s de su tiempo y de su generosidad. Enhorabuena por el libro y gracias por sus respuestas.<\/b><\/p>\n<p><b>Fuente: <i>El Viejo Topo<\/i>, junio de 2024. <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa memoria no es el recuerdo de lo que hemos vivido, sino de lo que se nos ha transmitido tambi\u00e9n.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16081,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,17,46],"tags":[2153,920,2155,2154],"class_list":["post-16079","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-historia","category-memoria-historica","tag-critica-de-la-razon-compasiva-reconstruccion","tag-entrevista-a-autor","tag-ricard-vinyes","tag-transmision-y-poder-en-la-memoria-del-pasado"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16079"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16084,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16079\/revisions\/16084"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}