{"id":1625,"date":"2011-07-28T00:00:00","date_gmt":"2011-07-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1625"},"modified":"2020-02-21T12:20:05","modified_gmt":"2020-02-21T11:20:05","slug":"los-riesgos-del-cesio-de-fukushima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1625","title":{"rendered":"Los riesgos del cesio de Fukushima"},"content":{"rendered":"<p>La radiactividad natural fue disminuyendo lentamente a lo largo del paso del tiempo pero ha ido aumentando desde 1942. Setenta a\u00f1os hace de ello. A trav\u00e9s de los procesos tecnol\u00f3gicos, de los reactores nucleares, los seres humanos hemos introducido en la biosfera elementos radiactivos, algunos de ellos muy similares a los elementos que fisiol\u00f3gicamente, de forma natural, utilizan nuestros organismos, ha se\u00f1alado Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 [1]. El estroncio 90, que es uno de los elementos m\u00e1s importantes de la contaminaci\u00f3n de Chern\u00f3bil, o el cesio 137, son radion\u00faclidos que se incorporan al organismo humano. El primero act\u00faa como el calcio y se incorpora a los huesos; el cesio 137 se incorpora a los m\u00fasculos, como el potasio; el iodo radiactivo se incorpora al tiroides. Consiguen incorporarse al cuerpo humano porque, conviene insistir, son equivalentes, o iguales como en el caso del iodo, a elementos no radiactivos, que existen en la naturaleza, que son necesarios para la vida. El ininterrumpido aumento del uso industrial, militar, cient\u00edfico y m\u00e9dico de la energ\u00eda at\u00f3mica, de los radion\u00faclidos y las ondas electromagn\u00e9ticas de alta frecuencia, rayos X y gamma, est\u00e1 incrementando fuertemente y de forma continua la exposici\u00f3n que sufre la especie humana a las radiaciones ionizantes.<\/p>\n<p>Dados los riesgos asociados a la contaminaci\u00f3n por iodo, estroncio o cesio, los mecanismos de su transferencia a la dieta son los mejor estudiados. Estos tres radion\u00faclidos se incorporan a los vegetales por penetraci\u00f3n foliar o absorci\u00f3n radicular. La fracci\u00f3n de actividad contaminante transferida, de nuevo ERF, \u201cdepende de la forma de deposici\u00f3n, del tipo de planta y de la naturaleza del suelo\u201d. El cesio, en general, se fija muy bien en el suelo (mientras que el estroncio y el iodo son m\u00e1s m\u00f3viles) y se absorbe y acumula f\u00e1cilmente. El producto primario puede contener cantidades importantes de radion\u00faclido y contaminar as\u00ed animales herb\u00edvoros. De ah\u00ed, el paso a la alimentaci\u00f3n humana m\u00e1s conocido es a trav\u00e9s del ganado bovino.<\/p>\n<p>La v\u00eda digestiva es la principal puerta de entrada de los radion\u00faclidos contaminantes, all\u00ed confluyen las cadenas alimenticias terrestres y acu\u00e1ticas. La absorci\u00f3n por esta v\u00eda es muy irregular y var\u00eda mucho seg\u00fan las caracter\u00edsticas de los radion\u00faclidos y de las mol\u00e9culas de las que forman parte. Los gases y las part\u00edculas ingresan en el organismo por v\u00eda respiratoria. En el caso de las part\u00edculas, en funci\u00f3n de su tama\u00f1o y de sus caracter\u00edsticas din\u00e1micas, penetran m\u00e1s o menos en el \u00e1rbol respiratorio pudiendo llegar hasta los alv\u00e9olos pulmonares. Una vez all\u00ed, se\u00f1ala ERF, \u201cseg\u00fan su solubilidad, pueden penetrar en el torrente circulatorio o quedarse en el pulm\u00f3n\u201d. En este segundo caso se pueden depositar de forma muy heterog\u00e9nea o bien pueden ser absorbidos por el sistema linf\u00e1tico. Si alcanzan el sistema circulatorio \uf0besea por v\u00eda digestiva o inhalatoria\uf0be, los radion\u00faclidos se distribuyen por el organismo y se acumulan en diversos \u00f3rganos seg\u00fan sus caracter\u00edsticas qu\u00edmicas. El estroncio se acumula en los huesos en competici\u00f3n con el calcio y el cesio compite en el m\u00fasculo con el potasio.<\/p>\n<p>La dosis acumulativa se produce cuando lentamente, a lo largo del tiempo, vamos acumulando en nuestros huesos estroncio 90, cesio 137 en los m\u00fasculos, o cuando el uranio 238, el mal denominado \u201curanio empobrecido\u201d, se acumula por inhalaci\u00f3n en los pulmones, en los ganglios linf\u00e1ticos, en los huesos. Todo estos \u00f3rganos van acumulando la dosis de radiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus efectos: si una simple desintegraci\u00f3n altera un \u00e1cido nucleico, estaremos ante un efecto de todo o nada; si ha destruido el \u00e1cido nucleico va a originar una mutaci\u00f3n y no va a depender de la dosis sino del azar. La energ\u00eda puede romper el \u00e1cido nucleico y ah\u00ed ya se ha producido un efecto; puede suceder tambi\u00e9n que diez desintegraciones no toquen el \u00e1cido nucleico. Es cuesti\u00f3n probabil\u00edstica, se\u00f1ala ERF, es el grave problema de las dosis alfa y beta de las radiaciones. Cualquier cantidad es peligrosa si consideramos que el resultante es probabil\u00edstico. El efecto va a depender de una serie de variables: de la capacidad de la c\u00e9lula para reparar el da\u00f1o, de sus caracter\u00edsticas espec\u00edficas. No es lo mismo, una c\u00e9lula epitelial que una del pulm\u00f3n o una del est\u00f3mago. \u00c9sta es, en parte, la base de las fuertes discusiones que se originan sobre si una dosis es inocua o no .<\/p>\n<p>No existe un umbral de dosis por debajo del cual no pase nada y s\u00ed en cambio por encima, sostiene razonablemente ERF. Las reglas de las normativas reguladoras establecen unos umbrales. Por debajo de esas cantidades, se afirma, no ocurre nada; resulta muy dif\u00edcil de aceptar. \u201cDecir que 0,99 de radiaci\u00f3n no produce efectos nocivos y 1,01 s\u00ed, es conceptualmente normativo pero muy poco biol\u00f3gico. Depender\u00e1 de la vulnerabilidad de los sujetos, de si son ni\u00f1os, de si son mayores, si son adultos, de si es un feto, de multitud de factores\u201d. Estamos hablando de la diversidad humana. Hay toda una serie de aspectos de vulnerabilidad que no pueden olvidarse, pero, por otro lado, adem\u00e1s, \u201ctenemos el grave problema de si a diferencia de muchos otros compuestos, de los que s\u00ed podemos afirmar que por debajo de una determinada dosis no existen efectos nocivos, en las radiaciones y en algunos otros casos existen estos efectos estoc\u00e1sticos con lo que resultar\u00eda que no hay un umbral cero, que no hay ninguna dosis que no tenga efectos, que sea totalmente inocua\u201d. Ha existido en los \u00faltimos a\u00f1os un interesante cambio de perspectiva en estos an\u00e1lisis. E<\/p>\n<p>Es muy ilustrativo considerar la evoluci\u00f3n en el tiempo de estos l\u00edmites. Para el p\u00fablico en general, los l\u00edmites del ICRP, expresados en unidades actuales, eran en 1977 de 5 mSv\/a\u00f1o y en 1952 de 0,3 mSv\/semana, equivalentes a 15 mSv\/a\u00f1o. En el caso del personal profesionalmente expuesto los l\u00edmites establecidos eran en 1977 de 50 mSv\/a\u00f1o, en 1949 de 150 mSv\/a\u00f1o, en 1934 equival\u00edan a unos 576 mSv\/a\u00f1o (fundamentalmente procedentes de fuentes de rayos X) y en 1928 de 960 mSv\/a\u00f1o. En toda \u00e9poca pasada, hoy en d\u00eda puede afirmarse lo mismo de lo que nosotros pensamos, los l\u00edmites se consideraban seguros y sin efectos nocivos, pero, apunta agudamente ERF, \u201ccon el paso del tiempo la realidad mostraba que s\u00ed exist\u00edan consecuencias y que era necesario reducir las dosis consideradas admisibles. Y es previsible que en el futuro siga esta tendencia a la baja\u201d.<\/p>\n<p>No se puede determinar, es la tesis de ERF, ning\u00fan umbral de seguridad por debajo del cual no se lleguen a desencadenar riesgos de padecer c\u00e1nceres. Existen, por otra parte, diversos efectos biol\u00f3gicos que explican el c\u00e1ncer inducido por radiaciones. Por ejemplo: alteraciones de los mecanismos de protecci\u00f3n y reparaci\u00f3n, del sistema inmune y la presencia de efectos \u201cclastog\u00e9nicos\u201d que afectan a c\u00e9lulas circundantes no afectadas directamente por la exposici\u00f3n. La leucemia fue el primer tipo de c\u00e1ncer que se asoci\u00f3 con la exposici\u00f3n a diversas dosis de radiaci\u00f3n -Hiroshima y Nagasaki-, aunque tambi\u00e9n se evidenci\u00f3 un riesgo elevado de padecer c\u00e1ncer de est\u00f3mago, colon, h\u00edgado, pulm\u00f3n, mama en las mujeres y tiroides, entre los m\u00e1s frecuentes. Ya antes, recuerda ERF, se hab\u00edan observado casos de leucemia en personas que trabajaban con agentes radiactivos, pero no exist\u00eda una adecuada dosimetr\u00eda; el caso m\u00e1s conocido fue el de la dos veces N\u00f3bel, conocida por el uso patriarcal, como Madame Curie.<\/p>\n<p>Viene todo esto a cuento de la informaci\u00f3n de Andr\u00e9s P\u00e9rez sobre Fukushima que aparece en P\u00fablico de 8 de julio de 2011: \u201cExpertos galos observan \u201criesgo\u201d en Fukushima\u201d [2]. Los dep\u00f3sitos de cesio radiactivo de la central nipona en las tierras japonesas, se\u00f1ala el excelente corresponsal de P\u00fablico, son muy superiores a lo que se ha reconocido oficialmente. Tal como leen, otro nudo m\u00e1s de las ocultaciones que siguen rodeando a lo sucedido.<\/p>\n<p>Una organizaci\u00f3n no gubernamental francesa especializada en la toma y an\u00e1lisis de muestras radiactivas acaba de completar un an\u00e1lisis sobre un peque\u00f1o grupo de ni\u00f1os que viven en Fukushima. Lo m\u00e1s preocupante: los ni\u00f1os fueron oportunamente evacuados en el periodo posterior al accidente y permanecieron fuera de la zona de seguridad fijada por las autoridades de unos 30 kil\u00f3metros alrededor de la zona de los reactores da\u00f1ados. Ya se habl\u00f3 en su momento de las otras medidas de seguridad, mucho m\u00e1s restrictivas, tomadas por las autoridades usamericanas.<\/p>\n<p>Las mediciones realizadas sobre la orina de este grupo de diez ni\u00f1os y j\u00f3venes de entre 6 y 16 a\u00f1os mostraron la presencia de dos is\u00f3topos radiactivos, asociados a las explosiones que ocurrieron durante el pasado mes de marzo en el complejo Fukushima Daiichi. Se han encontrado trazas de cesio 134 y cesio 137, dos subproductos de las reacciones nucleares que ocurrieron en los rectores cuando se quedaron sin refrigeraci\u00f3n por el accidente [3].<\/p>\n<p>&#8216;En ausencia de medidas de protecci\u00f3n, varios millones de personas van a recibir dosis de radiaci\u00f3n muy superiores al l\u00edmite de 1 milisievert [4] por a\u00f1o&#8217;, indic\u00f3 el comunicado de Criirad el mi\u00e9rcoles 6 de julio de 2011. Los cient\u00edficos de Criirad, una asociaci\u00f3n, informa Andr\u00e9s P\u00e9rez, de expertos fundada tras Chern\u00f3bil en 1986, presentaron las conclusiones de su estudio, realizado en el mismo Jap\u00f3n, entre el 24 de mayo y el 3 de junio. Tras los primeros resultados de los an\u00e1lisis, est\u00e1n en posici\u00f3n de afirmar que &#8216;la irradiaci\u00f3n externa de los suelos conduce a un riesgo inaceptable&#8217;. Las mediciones de terreno y an\u00e1lisis de suelo efectuados por el laboratorio franc\u00e9s en la ciudad de Fukushima, a una distancia entre 60 y 65 kil\u00f3metros de la central, indican que \u201clos posos de cesio radiactivos son de varios cientos de miles de bequerelios por metro cuadrado&#8217;. Esta radiaci\u00f3n disminuye muy lentamente. Se puede estimar que, en los 12 pr\u00f3ximos meses, la radiactividad del cesio 134 bajar\u00e1 s\u00f3lo un 30%, y la del cesio 137, s\u00f3lo un 3%. La vida media [5] del cesio 134 es de 24 meses y la del cesio 137 es mucho mayor, 15 veces m\u00e1s, 30 a\u00f1os<\/p>\n<p>El equipo del ingeniero Bruno Chareyron, profesor en varios centros universitarios de la energ\u00eda at\u00f3mica gala, ha destacado que &#8216;si no se hace nada, los habitantes de la ciudad de Fukushima podr\u00edan sufrir una irradiaci\u00f3n externa de varios milisieverts, cuando la dosis juzgada l\u00edmite inaceptable es de 1 milisievert por a\u00f1o&#8217;. \u00a1L\u00edmite inaceptable: 1 milisievert anual! Por todo ello, finaliza Andr\u00e9s P\u00e9rez su nota, la Criirad pide a los ciudadanos japoneses que exijan \u201cla publicaci\u00f3n de mapas detallados sobre la contaminaci\u00f3n&#8217;. \u00a1Contra la ocultaci\u00f3n deliberada! \u00a1Seamos activos hoy, para no ser ma\u00f1ana radiactivos! \u00a1Recordemos el sue\u00f1o premonitorio de Kurosawa!<\/p>\n<p>Por cierto, \u00bfalguien sostuvo alguna vez que la ciencia y los colectivos cient\u00edficos concernidos no pueden ser aliados de la ciudadan\u00eda cr\u00edtica y que son siempre meros agentes de los grandes poderes y del capitalismo ecosuicida? \u00bfLa ciencia es un nudo m\u00e1s, como tantos otros, como \u201cCoca cola es la chispa de la vida\u201d, de la ideolog\u00eda dominante que es siempre la cosmovisi\u00f3n de la clase dominante y hegem\u00f3nica? \u00bfSe puede seguir afirmando un disparate as\u00ed? \u00bfNo hay una clara y decisiva ambivalencia en este caso?<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Informaci\u00f3n extra\u00edda de Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9 y Salvador L\u00f3pez Arnal, Casi todo lo que usted deseaba saber alg\u00fan d\u00eda sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente. El Viejo Topo, Barcelona, 2008.<\/p>\n<p>[2] A. P\u00e9rez, P\u00fablico, 8 de julio de 2011, p. 35: <a href=\"http:\/\/www.publico.es\/ciencias\/385947\/expertos-galos-observan-riesgo-en-fukushima\">http:\/\/www.publico.es\/ciencias\/385947\/expertos-galos-observan-riesgo-en-fukushima<\/a> Tambi\u00e9n: \u201cDetectan rastros de radiaci\u00f3n en chicos de la ciudad de Fukushima\u201d <a href=\"http:\/\/es-us.noticias.yahoo.com\/detectan-rastros-radiaci\u00f3n-chicos-ciudad-fukushima-121500199.html\">http:\/\/es-us.noticias.yahoo.com\/detectan-rastros-radiaci%C3%B3n-chicos-ciudad-fukushima-121500199.html<\/a><\/p>\n<p>[3] La fusi\u00f3n parcial de sus n\u00facleos radiactivos generaron unos elementos que, luego, fueron liberados a la atm\u00f3sfera durante las explosiones y liberaciones de presi\u00f3n de los contenedores.<\/p>\n<p>[4] El sievert es la unidad de dosis equivalente y de dosis efectiva. Corresponde a 100 rem y tambi\u00e9n se expresa en J\/kg. Un milisievert es la mil\u00e9sima parte de 1 sievert.<\/p>\n<p>[5] La vida media de un elemento radioactivo, denominada tambi\u00e9n per\u00edodo de semidesintegraci\u00f3n, es un concepto f\u00edsico que se simboliza por T1\u20442. Es la cantidad de tiempo necesaria para que se desintegren la mitad de los \u00e1tomos de un elemento dado. La vida media de un determinado is\u00f3topo es siempre la misma, no depende, por ejemplo, de cu\u00e1ntos \u00e1tomos tengamos o de cu\u00e1nto tiempo hayan estado all\u00ed. La vida media del uranio 238, por ejemplo, es de 4.510 millones de a\u00f1os. Esta clase de uranio tarda 4.510 millones de a\u00f1os no en desaparecer sino en quedarse reducido a la mitad de su masa. El uranio 235, que es el 0,72% del total de uranio existente, tiene una vida media de 713 millones de a\u00f1os, y el 234, que est\u00e1 en una proporci\u00f3n del 0,006%, tiene una vida media de 247.000 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La radiactividad natural fue disminuyendo lentamente a lo largo del paso del tiempo pero ha ido aumentando desde 1942. 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