{"id":16342,"date":"2024-09-30T05:00:18","date_gmt":"2024-09-30T04:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16342"},"modified":"2024-09-30T06:07:23","modified_gmt":"2024-09-30T05:07:23","slug":"si-dos-siglos-le-parececen-poco-la-historia-de-la-revolucion-segun-traverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16342","title":{"rendered":"Si dos siglos le parecen poco. La historia de la revoluci\u00f3n seg\u00fan Traverso"},"content":{"rendered":"<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"44\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"45\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"46\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">A modo de introducci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"47\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"48\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/revolucion-traverso.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-16344\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/revolucion-traverso.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/revolucion-traverso.jpg 646w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/revolucion-traverso-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>A veces ocurre que uno ve el t\u00edtulo de un libro que acaba de salir y se dice: \u00abTengo que leerlo\u00bb. Es lo que me ocurri\u00f3 con el libro de Enzo Traverso, <i data-dl-uid=\"49\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Rivoluzione 1789-1989. <\/i> <i data-dl-uid=\"49\" data-dl-translated=\"true\">Un&#8217;altra storia <\/i>(Feltrinelli) [Hay traducci\u00f3n espa\u00f1ola: <em>Revoluci\u00f3n: Una historia intelectual<\/em> (Akal, 2022)]. Despu\u00e9s, el acecho de otras prioridades de lectura, unido a una obra exigente cuya versi\u00f3n final estuve a punto de descartar (1), pero sobre todo la exhaustiva presentaci\u00f3n del ensayo de Traverso que pude consultar en el blog de mi amigo Alessandro Visalli (2), me hicieron aplazar la compra y luego olvidar la intenci\u00f3n de realizarla. Sin embargo, este verano, mientras traduc\u00eda el libro de Kevin Ochieng Okoth, <i data-dl-uid=\"50\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00c1frica Roja<\/i> (la edici\u00f3n italiana llegar\u00e1 a las librer\u00edas de la mano de Meltemi el pr\u00f3ximo mes de noviembre, con un ep\u00edlogo m\u00edo), me top\u00e9 con una cita de la edici\u00f3n inglesa del texto de Traverso, y mi inter\u00e9s se reaviv\u00f3, sobre todo porque la cita forma parte de una cr\u00edtica \u2013compartida por el escritor\u2013 a un movimiento comunista occidental que pr\u00e1cticamente ha ignorado la contribuci\u00f3n de las luchas de liberaci\u00f3n del Sur global a la renovaci\u00f3n del marxismo. Como creo recordar que Visalli tambi\u00e9n atribuye a Traverso interesantes reflexiones sobre el tema, me he resarcido de no haberlo comprado hace un par de a\u00f1os, y aqu\u00ed estoy para comentar la contribuci\u00f3n del autor al an\u00e1lisis de dos siglos de experiencias revolucionarias<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"51\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"78\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"79\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Antes de comenzar el discurso, har\u00e9 un par de observaciones preliminares para facilitar al lector la comprensi\u00f3n del punto de vista del escritor, as\u00ed como la decisi\u00f3n de comprar o no el libro. En primer lugar, debo confesar que me ha sorprendido gratamente que Traverso haya publicado una obra que (tambi\u00e9n) puede considerarse una profunda investigaci\u00f3n iconogr\u00e1fica sobre la producci\u00f3n de s\u00edmbolos, im\u00e1genes y figuras (pinturas, obras de arte, fotograf\u00edas, banderas, carteles, uniformes, etc.) asociados a los diversos acontecimientos revolucionarios de los siglos XVIII, XIX y XX. Un extraordinario repertorio visual que, en mi opini\u00f3n, vale por s\u00ed solo la compra del volumen. Pasando al an\u00e1lisis hist\u00f3rico, pol\u00edtico e ideol\u00f3gico, debo confesar, en cambio, que he encontrado cierta dificultad para organizar mis reflexiones cr\u00edticas, debido a que algunas de las ideas de Traverso que suscribo casi en su totalidad se entremezclan con valoraciones y juicios que considero insuficientes, o con los que discrepo. Esta coexistencia de impresiones positivas y cr\u00edticas ha influido en la estructura raps\u00f3dica del texto que van a leer, as\u00ed como en las repeticiones debidas a que los mismos temas se abordan desde distintos puntos de vista en diferentes partes.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"160\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"161\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"162\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfUn Marx constructivista?<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"163\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"164\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"165\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> <\/b>Creo que la aportaci\u00f3n m\u00e1s interesante de Traverso consiste en la distinci\u00f3n entre dos reg\u00edmenes discursivos distintos, si no incompatibles, que se encuentran en la obra de Marx. En particular, seg\u00fan Traverso, habr\u00eda un Marx \u00abdeterminista\u00bb, que surge sobre todo de los textos fundacionales de la Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, y un Marx \u00abconstructivista\u00bb, cuyas ideas se encuentran sobre todo en los escritos hist\u00f3rico-pol\u00edticos, como<i data-dl-uid=\"166\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">18 Brumario<\/i> y otras reflexiones sobre el ciclo de las luchas revolucionarias en la Francia del siglo XIX (3)<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"219\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"220\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En la tendencia determinista del fundador del comunismo, sostiene Traverso, influy\u00f3 el contexto hist\u00f3rico en el que se desarroll\u00f3 su an\u00e1lisis del capitalismo, caracterizado por el despegue del industrialismo del siglo XIX. La visi\u00f3n marxiana de la funci\u00f3n \u00abrevolucionaria\u00bb del desarrollo capitalista, como motor del progreso t\u00e9cnico, econ\u00f3mico, civil y cultural capaz de barrer los restos de las sociedades preburguesas (visi\u00f3n que emerge paradigm\u00e1ticamente en el <i data-dl-uid=\"221\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Manifiesto<\/i>), sostiene Traverso, es el reflejo, si no el producto, de la aceleraci\u00f3n del tiempo, la neutralizaci\u00f3n de las distancias geogr\u00e1ficas y la ruptura de las barreras geopol\u00edticas que posibilit\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial. La met\u00e1fora de la revoluci\u00f3n como \u00ablocomotora de la historia\u00bbrefleja el papel del desarrollo tumultuoso de las redes ferroviarias que devoran el espacio gracias a la aceleraci\u00f3n temporal (sin olvidar las nuevas tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n, empezando por el tel\u00e9grafo). La concepci\u00f3n casi salv\u00edfica del desarrollo de las fuerzas productivas que se encuentra en ciertos escritos de Marx, escribe Traverso, pertenece a la \u00e9poca de la f\u00edsica y la termodin\u00e1mica modernas, y funda una visi\u00f3n \u00abteleol\u00f3gica\u00bb de la historia como un largo camino lineal hacia el progreso. El punto de vista economicista\/determinista, inspirado en el dogma del papel central del desarrollo de las fuerzas productivas en la direcci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico, genera a su vez la creencia en la existencia de leyes hist\u00f3ricas \u00abobjetivas\u00bb, seg\u00fan las cuales la transici\u00f3n entre los modos de producci\u00f3n comunista primitivo, antiguo (o asi\u00e1tico), feudal, capitalista y socialista es interpretada por el \u00abmaterialismo hist\u00f3rico y dial\u00e9ctico\u00bb (la versi\u00f3n \u00abosificada\u00bb del m\u00e9todo marxista nacida de la ortodoxia) como el resultado de \u00abnecesidades\u00bb inmanentes a la historia<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"223\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"284\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"285\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esta reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre las tendencias deterministas de la teor\u00eda marxista, parcialmente legitimada por el propio Marx, no carece de precedentes. Cualquiera que haya frecuentado el debate ideol\u00f3gico en las \u00faltimas d\u00e9cadas sabe que posiciones similares han surgido en varias ocasiones. Entre otras, las defendidas en varias ocasiones (4) por m\u00ed mismo similares a las formuladas por Costanzo Preve en un libro de 1984 (5). Preve no se limit\u00f3, sin embargo, a identificar dos reg\u00edmenes discursivos en el corpus marxiano: enumer\u00f3 al menos tres que defini\u00f3, respectivamente, como gran narrativa, determinista-naturalista y ontol\u00f3gico-social. El primero identifica al proletariado industrial como el sujeto hist\u00f3rico \u00abobjetivamente\u00bb destinado a derribar el modo de producci\u00f3n capitalista; el segundo toma prestado<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"286\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> de <\/span> los modelos de la ciencia del siglo XIX el concepto de comunismo como resultado \u00abcient\u00edficamente previsible\u00bb de la contradicci\u00f3n entre las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n; el tercero, por el contrario, excluye la existencia de automatismos teleol\u00f3gicos inscritos en la historia.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"339\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"340\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dado que las dos primeras coinciden, a grandes rasgos, con la visi\u00f3n determinista descrita por Traverso, aunque hay que se\u00f1alar que no s\u00f3lo se encuentran en los trabajos \u00abcient\u00edficos\u00bb (seg\u00fan los criterios althusserianos) del Marx cr\u00edtico de la econom\u00eda pol\u00edtica, sino que tambi\u00e9n surgen ocasionalmente en los an\u00e1lisis de los acontecimientos hist\u00f3ricos contempor\u00e1neos a \u00e9l. Dado que la tercera \u2013ya presente en el pasaje de la <i data-dl-uid=\"341\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Sagrada <\/i> Familia (oportunamente citado por Traverso) en el que se dice que no es la historia la que utiliza al hombre como medio para poner en pr\u00e1ctica sus propios fines (la astucia hegeliana de la raz\u00f3n) sino que es la historia la que no es m\u00e1s que la actividad del hombre persiguiendo sus propios fines\u2013 encuentra su formulaci\u00f3n m\u00e1s admirable y lograda en la obra maestra del \u00faltimo Lukacs la <i data-dl-uid=\"342\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ontolog\u00eda del ser social (<\/i>6), donde el autor se\u00f1ala <i data-dl-uid=\"343\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">al trabajo<\/i> como modelo de toda acci\u00f3n intencional humana (volver\u00e9 sobre ello m\u00e1s adelante). El propio Lukacs muestra c\u00f3mo incluso en el an\u00e1lisis econ\u00f3mico marxiano hay trazas consistentes de \u00abconstructivismo\u00bb. Dicho todo esto, y al margen de las distinciones que se acaban de evocar, quisiera afirmar que, al menos hasta aqu\u00ed, estoy de acuerdo con las tesis de Traverso, especialmente en lo que se deduce 1) que la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo no tiene un car\u00e1cter espont\u00e1neo e ineluctable; 2) que<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"344\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> todas las <\/span>revoluciones trascienden sus causas \u00abobjetivas\u00bb y siguen din\u00e1micas particulares (contingentes) que cambian el curso \u00abnatural\u00bb de las cosas; y 3) que, por estas consideraciones, no es posible en modo alguno ignorar la autonom\u00eda de lo pol\u00edtico<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"345\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> ( <\/span>7) respecto de los factores \u00abestructurales\u00bb<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"346\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"347\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"348\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"349\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Notas al margen (1).<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"350\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> Benjamin <\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"351\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"352\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El pensamiento \u00abher\u00e9tico\u00bb de Benjamin ejerce un fuerte impacto en la visi\u00f3n de Traverso, que parece fascinado por la cr\u00edtica radical de Benjamin a la idea ilustrado-burguesa de progreso en general y a su variante marxista en particular. En marcado contraste con la cultura de la II Internacional, hegemonizada por la socialdemocracia alemana, y la visi\u00f3n \u00abgradualista\u00bb de una transici\u00f3n al socialismo jalonada de reformas \u00abprogresistas\u00bb capaces de mejorar las condiciones materiales y el nivel sociocultural de la clase obrera, Benjamin consideraba estos \u00abpasos adelante\u00bb como otros tantos clavos en el ata\u00fad de cualquier perspectiva de cambio revolucionario. Al mismo tiempo, aunque apreciaba el giro revolucionario del XVII, Benjamin discrepaba del \u00abmodernismo\u00bb de sus dirigentes. Si Marx hab\u00eda visto la revoluci\u00f3n como la locomotora de la historia, y si Lenin afirmaba que el socialismo en Rusia nacer\u00eda de la combinaci\u00f3n de los soviets y la electrificaci\u00f3n, Benjamin invirti\u00f3 la met\u00e1fora, equiparando la revoluci\u00f3n con el freno de mano al que se aferra el pueblo para detener la carrera hacia el abismo de crisis y guerras provocadas por el \u00abprogreso\u00bb capitalista. El suyo, escribe Traverso, era un materialismo hist\u00f3rico antipositivista que aniquilaba la idea de progreso (8)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"353\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"382\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"383\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Refiri\u00e9ndose en particular a las \u00abTesis sobre la Historia\u00bb, Traverso insiste en el punto de vista de Benjamin que, contrariamente al historicismo, que liquida el pasado como un proceso irreversiblemente realizado (aunque hay que precisar que esta cr\u00edtica no es extensible a la cultura marxista en general), cree que se cierne en el presente (pi\u00e9nsese en la imagen del Angelus Novus) y puede resucitar, redimiendo a los vencidos y oprimidos de cada \u00e9poca y reintegrando sus historias en el acontecimiento revolucionario presente (de ah\u00ed la otra met\u00e1fora de la revoluci\u00f3n como un tigre que salta al pasado). Contra la cr\u00edtica que ve a Benjamin como un pensador idealista y conservador, Traverso objeta que, al formular su proyecto de \u00absalvar la historia\u00bb,<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"384\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> este <\/span>brillante hereje no pretend\u00eda en absoluto \u00abvolver atr\u00e1s y repetirla\u00bb, sino una forma de cambiar el presente que pudiera salvar el pasado<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"385\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"386\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"387\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"388\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La revoluci\u00f3n rusa: \u00bfmarxismo oriental frente a marxismo occidental<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"389\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">? <\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"390\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"391\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">A diferencia de Domenico Losurdo (9), Traverso parece convencido de que la cultura bolchevique, a partir de Lenin y Trotski, era indiscutiblemente occidentalista. El hecho de que la Revoluci\u00f3n de Octubre fuera, en palabras de Gramsci, \u00abuna revoluci\u00f3n contra <i data-dl-uid=\"392\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">el Capital<\/i>\u00bb<i data-dl-uid=\"392\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">,<\/i> en el sentido de que no respet\u00f3 el \u00abcanon\u00bb marxista formulado a finales del siglo XIX por Engels y Kautsky, que exclu\u00eda la posibilidad de realizar el socialismo en un contexto de atraso de las fuerzas productivas, como el ruso a principios del siglo XX, no parece socavar esta convicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"394\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"395\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Quiz\u00e1s por eso su simpat\u00eda parece ir m\u00e1s hacia Trotsky que hacia Lenin aunque,<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"396\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> por <\/span>lo que he le\u00eddo, no creo que se le pueda llamar trotskista (al menos en sentido estricto). Lo que le fascina de Trotsky parece ser, sobre todo, el concepto de revoluci\u00f3n permanente y el intento de identificar los factores \u00abobjetivos\u00bb que hicieron posible la revoluci\u00f3n con la copresencia de formaciones sociales en diferentes niveles de evoluci\u00f3n hist\u00f3rica (volver\u00e9 sobre este punto cuando hable de las revoluciones del Tercer Mundo). En cuanto a Lenin, Traverso parece apreciar sobre todo al Lenin \u00abantiautoritario\u00bb de <i data-dl-uid=\"397\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Estado y revoluci\u00f3n <\/i>(10), en la medida en que, siguiendo la estela de Marx, se\u00f1ala a la Comuna de Par\u00eds como el modelo de un poder popular \u00absin Estado\u00bb.<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"398\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> En efecto<\/span>, esa obra vuelve a proponer la visi\u00f3n decimon\u00f3nica \u2013compartida por marxistas y anarquistas\u2013 de una revoluci\u00f3n destinada a destruir la idea misma de un poder soberano, aunque la concepci\u00f3n marxiana, y m\u00e1s a\u00fan la engelsiana, prefiriera razonar<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"399\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> sobre la <\/span>extinci\u00f3n m\u00e1s que sobre la abolici\u00f3n del Estado. El libro de Traverso, por otra parte, carece de un estudio en profundidad del pensamiento posrevolucionario de Lenin (sorprende la ausencia de una reflexi\u00f3n sobre la experiencia de la NEP, decisiva para analizar las formas in\u00e9ditas de transici\u00f3n socialista actualmente en curso, empezando por la China posmao\u00edsta).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"400\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"401\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dicho esto, Traverso no cae en la trampa de los intelectuales postcomunistas que querr\u00edan ver en Lenin al precursor del \u00abtotalitarismo\u00bb comunista (por cierto, hay que alabarle su negativa tajante a aceptar la absurda asociaci\u00f3n entre fascismo y comunismo, de la que recientemente ha sido culpable el Parlamento Europeo, con la complicidad de la mayor\u00eda del mundo intelectual \u00abizquierdista\u00bb). Su atenci\u00f3n se centra m\u00e1s bien en la militarizaci\u00f3n de la lucha de clases asociada a la guerra civil de los a\u00f1os 18, 19 y 20 (militarizaci\u00f3n a la que Trotsky contribuy\u00f3 no menos que Lenin&#8230;) y a la concentraci\u00f3n del poder en manos del partido en detrimento de la democracia de los soviets. Y he aqu\u00ed una tesis que vuelve en todos los an\u00e1lisis que Traverso dedica a los procesos revolucionarios que considera. Tesis que puede resumirse en una afirmaci\u00f3n cuando menos \u00abfuerte\u00bb: la tradici\u00f3n revolucionaria es la contradicci\u00f3n <i data-dl-uid=\"402\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">insoluble <\/i>(subrayado m\u00edo) entre un momento ext\u00e1tico de autoliberaci\u00f3n y su <i data-dl-uid=\"403\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">inevitable <\/i>(\u00eddem como arriba) transformaci\u00f3n en acci\u00f3n organizada. Y de nuevo: la emergencia de los s\u00edmbolos y las instituciones de una nueva <i data-dl-uid=\"404\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">soberan\u00eda <\/i>se corresponde<i data-dl-uid=\"405\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> inevitablemente<\/i> con el reflujo y la invisibilidad de la<i data-dl-uid=\"406\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> multitud <\/i>a la que te\u00f3ricamente representan (de nuevo, la cursiva es m\u00eda)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"407\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"409\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"410\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Resumiendo: poniendo entre par\u00e9ntesis la sintom\u00e1tica referencia al concepto negro de multitud (11) , Traverso parece indicar en la prevalencia del momento organizativo y en la \u00abcondensaci\u00f3n\u00bb del poder popular en nueva soberan\u00eda estatal las causas fundamentales de la degradaci\u00f3n del proyecto<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"411\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> revolucionario<\/span>. Cuidado, sin embargo: en ninguna parte de su obra se asocia esta degradaci\u00f3n al concepto de contrarrevoluci\u00f3n. La l\u00ednea obrerista\/populista de Stalin, bien descrita por Rita di Leo (12), que pretend\u00eda sustituir a la vieja direcci\u00f3n bolchevique, de origen burgu\u00e9s e ideol\u00f3gicamente cosmopolita, por nuevos cuadros dirigentes de extracci\u00f3n obrera y campesina, siempre ha reunido el consenso de la mayor\u00eda del pueblo ruso, como confirm\u00f3 la gran movilizaci\u00f3n patri\u00f3tica contra el nazismo. La cuesti\u00f3n es que todo el an\u00e1lisis de Traverso sobre la revoluci\u00f3n bolchevique hasta su fracaso a finales del siglo XX adolece de una flagrante contradicci\u00f3n. Por un lado, se nos dice, en sinton\u00eda con la opci\u00f3n antideterminista recordada anteriormente, que la degradaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n del 17 no era ineluctable, no estaba \u00abescrita en las estrellas\u00bb, por otro lado, como acabamos de ver, se habla de la prevalencia inevitable del momento organizativo y del eclipse igualmente inevitable de la multitud por el nuevo poder soberano<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"412\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"413\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"414\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Intentar\u00e9 ampliar este punto m\u00e1s adelante, razonando sobre las revoluciones del Tercer Mundo. Por el momento, me gustar\u00eda retomar la cuesti\u00f3n sobre el marxismo de los bolcheviques: \u00bfoccidental u oriental? Sobre el occidentalismo de Trotsky no hay duda, su punto de vista, como reitera Traverso,<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"415\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> era <\/span>que el socialismo no era la negaci\u00f3n sino la superaci\u00f3n dial\u00e9ctica del capitalismo y su civilizaci\u00f3n. En otras palabras, su pensamiento era interno a la propia visi\u00f3n euroc\u00e9ntrica de Marx (superada en la \u00faltima d\u00e9cada de su vida), que hab\u00eda imaginado que la expansi\u00f3n capitalista salvar\u00eda a continentes enteros de la barbarie, el arca\u00edsmo y el estancamiento econ\u00f3mico. Incluso en Lenin no faltan elementos de occidentalismo, desde la consigna sobre los soviets a la electrificaci\u00f3n pasando por la exaltaci\u00f3n del taylorismo (compartida por Gramsci), sin embargo su teor\u00eda del imperialismo, que ampliaba el escenario de la lucha de clases a las luchas de liberaci\u00f3n nacional de los pueblos coloniales, iba en direcci\u00f3n contraria al desplazarel eje del conflicto mundial del polo noroeste al polo sudeste (la conferencia de los pueblos coloniales celebrada en Bak\u00fa por iniciativa del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico sembr\u00f3 las semillas del esp\u00edritu de Bandung que germinar\u00edan despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial).<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"416\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"417\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"418\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Notas al margen (2).<\/b><b data-dl-uid=\"418\" data-dl-translated=\"true\">Cultura revolucionaria<\/b> e <b data-dl-uid=\"419\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">imaginer\u00eda <\/b><span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"420\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> \u00ab<\/span><b data-dl-uid=\"419\" data-dl-translated=\"true\">sobrehumana\u00bb <\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"421\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"422\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Si hay una corriente de la cultura sovi\u00e9tica que pueda definirse con raz\u00f3n como occidentalista, es sin duda la de cierto tipo de vanguardia art\u00edstica y (pseudo) cient\u00edfica, as\u00ed como imbuida de un imaginario ut\u00f3pico que, por un lado, presenta un estrecho parentesco con el futurismo italiano y europeo y su exaltaci\u00f3n de la t\u00e9cnica y la velocidad, y por otro, anticipa el imaginario de la ciencia ficci\u00f3n angloamericana, hasta las corrientes m\u00e1s recientes del ciberpunk y los sue\u00f1os \u00abtranshumanistas\u00bb (13) de hibridaci\u00f3n hombre-m\u00e1quina; todo ello mezclado con esperanzas y expectativas apocal\u00edpticas y prof\u00e9ticas. Tanto es as\u00ed que, al analizar el fen\u00f3meno, Traverso cuestiona con raz\u00f3n el an\u00e1lisis de Koselleck (14) sobre el utopismo moderno como residuo secularizado de aspiraciones escatol\u00f3gicas. Traverso cita a este respecto, entre otros, al pionero de la ciencia ficci\u00f3n rusa Bogdanov (15) y a otros exponentes del grupo de los llamados \u00abconstructores de dioses\u00bb. Estos c\u00edrculos culturales anunciaban un futuro en el que la ciencia se convertir\u00eda en todopoderosa, hasta el punto de conceder la inmortalidad a nuestra especie. Incluso Trotsky, recuerda Traverso, presagiaba una \u00e9poca en la que \u00abel hombre se acostumbrar\u00e1 a ver el mundo como arcilla d\u00f3cil que debe ser moldeada en formas vitales cada vez m\u00e1s perfectas\u00bb<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"423\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"421\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"426\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Personalmente creo que este aflato prof\u00e9tico, claramente inspirado en temas judeocristianos y gn\u00f3sticos secularizados, alcanz\u00f3 su cima m\u00e1s significativa en un autor como Ernst Bloch, quien, en el monumental <i data-dl-uid=\"427\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Principio esperanza (<\/i>16), explota las escasas y reticentes alusiones marxianas a la realidad futura del socialismo forzando sus consonancias con los anuncios religiosos de un para\u00edso terrenal por venir. As\u00ed, como he mencionado en otro lugar (17), habla de \u00abun \u00fanico movimiento<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"428\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> hacia adelante <\/span>en el mundo transformable y que implica la felicidad\u00bb, \u00abde la quietud del fin de la historia\u00bb, de un futuro similar a la \u00abtierra donde fluyen real y simb\u00f3licamente la leche y la miel\u00bb anunciada por todas las religiones superiores, del devenir \u00abaut\u00e9nticamente humano\u00bb del individuo emancipado del individualismo burgu\u00e9s en una comunidad socialista sin Estado, para llegar finalmente a imaginar el borrado de la frontera entre el hombre y la naturaleza a la cabeza de un movimiento dial\u00e9ctico en el que esta \u00faltima cumplir\u00eda su propio fin inmanente (evocando sugerencias m\u00edsticas \u00e0 la Teilhard de Chardin) haci\u00e9ndolo todo posible, incluso la abolici\u00f3n de la muerte<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"429\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"430\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"431\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Qu\u00e9 decir de estas visiones, salvo que estaban destinadas a chocar con la realidad del proceso concreto de construcci\u00f3n de una sociedad socialista en las duras condiciones de la \u00e9poca (no es casualidad que Bloch, decepcionado por la realidad en cuesti\u00f3n, regresara a Occidente). Me parece que el divorcio entre el comunismo occidental y el oriental tambi\u00e9n tiene que ver con esta estridente diferencia, no menos que con la represi\u00f3n estalinista de la intelectualidad revolucionaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"432\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"433\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"434\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfLibertad positiva o libertad negativa<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"435\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">? <\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"436\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"437\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Hab\u00eda advertido al lector de que se encontrar\u00eda con alguna repetici\u00f3n, y de hecho debo reiterar inmediatamente la observaci\u00f3n hecha anteriormente: Traverso tiene el m\u00e9rito de dejar salir por la puerta el determinismo estructural (economicista), tras lo cual lo vuelve a dejar entrar por la ventana en forma de determinismo \u00absuperestructural\u00bb (el partido, el Estado, las instituciones y otras formas organizativas ahogan <i data-dl-uid=\"438\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">inevitablemente<\/i> la iniciativa aut\u00f3noma de las multitudes). Lo vimos en la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de la revoluci\u00f3n rusa, lo volvemos a ver en esta discusi\u00f3n sobre la cr\u00edtica de los reg\u00edmenes revolucionarios en la medida en que ahogan la democracia y la libertad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"440\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"441\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Por un lado, Traverso aborda el tema con simpat\u00eda: se niega a definir el r\u00e9gimen estalinista como una contrarrevoluci\u00f3n, a\u00f1adiendo que nunca apareci\u00f3 en el horizonte una alternativa \u00abde izquierdas\u00bb cre\u00edble a ese r\u00e9gimen, de modo que si los bolcheviques hubieran sido derrotados, habr\u00eda triunfado un r\u00e9gimen fascista. Es m\u00e1s: a\u00f1ade que la cr\u00edtica libertaria rara vez (ruego corregir: \u00a1nunca!) explica c\u00f3mo las revoluciones pueden preservar la libertad completa sin ser derrocadas. Pero si esto es cierto, Lenin ten\u00eda raz\u00f3n al contrarrestar la cr\u00edtica de Luxemburg \u2013que acusaba a los bolcheviques de fetichizar el momento revolucionario descuidando las reglas necesarias para establecer la libertad como un orden duradero\u2013 diciendo que si la hubieran escuchado los contrarrevolucionarios los habr\u00edan barrido<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"442\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"443\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"444\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Abro aqu\u00ed un par\u00e9ntesis sobre las revoluciones bolivarianas (Venezuela, Bolivia y Ecuador en particular), ya que confirman plenamente lo que se acaba de afirmar. Todos estos reg\u00edmenes revolucionarios llegaron al poder por medios legales (es decir, ganando elecciones) tras lo cual, habiendo mantenido las reglas de la democracia representativa (aunque las nuevas constituciones instituyeron formas in\u00e9ditas de democracia directa y participativa), se vieron expuestos a contraofensivas reaccionarias apoyadas por el imperialismo occidental (EE.UU. y UE) que, en el caso de Ecuador, lograron restaurar un r\u00e9gimen neoliberal (18), en Venezuela fracasaron s\u00f3lo gracias al apoyo de las fuerzas armadas dirigidas por oficiales progresistas, mientras que en Bolivia varios intentos de golpes militares se vieron frustrados por el amplio consenso de una poblaci\u00f3n con amplia mayor\u00eda de etnia ind\u00edgena<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"445\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"446\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"447\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Razonando sobre esta ola contrarrevolucionaria, el ex vicepresidente boliviano <span class=\"s1\" data-dl-uid=\"448\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00c1lvaro Garc\u00eda <\/span>Linera (19) destaca c\u00f3mo las \u00abizquierdas\u00bb libertarias, aunque incapaces \u2013v\u00e9ase m\u00e1s arriba\u2013 de se\u00f1alar alternativas pol\u00edticas a los reg\u00edmenes revolucionarios en el poder, se han puesto de hecho del lado de las oposiciones de derecha, en nombre de la \u00abrestauraci\u00f3n de la democracia\u00bb (que nunca ha sido formalmente cuestionada). Frente a estas posiciones, Linera las atribuye a una visi\u00f3n demonizadora del poder pol\u00edtico como tal, que ignora la necesidad de resolver el problema de su gesti\u00f3n si realmente se quieren cambiar las cosas. Traverso parece estar de acuerdo cuando afirma que durante las revoluciones \u00e1rabes la cuesti\u00f3n del poder result\u00f3 ineludible. Pero luego retrocede ante el espectro de la soberan\u00eda. En la medida en que las revoluciones son una violencia que destruye el derecho tradicional y constituye la premisa para el surgimiento de una nueva soberan\u00eda, argumenta, se crea un vac\u00edo: por un lado, el poder democr\u00e1tico y popular es difuso e irrepresentable, por otro, el poder de la organizaci\u00f3n revolucionaria (el partido y las nuevas instituciones pol\u00edticas) se concentra llenando este vac\u00edo y neutralizando\/descubriendo el poder popular<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"449\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"450\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"451\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Por cierto, este riesgo no s\u00f3lo inquieta a Traverso: autores no sospechosos de democratismo, como Costanzo Preve y Domenico Losurdo, expresan el mismo tormento, que el primero<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"452\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> exorciza <\/span>evocando la perspectiva de la comunidad de productores libres independientes (2), mientras que el segundo, tras rechazar la soluci\u00f3n marxista que contrapone la libertad<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"453\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> positiva <\/span>(la libertad de actuar, la libertad revolucionaria o, si se quiere, constituyente), a la libertad negativa (la libertad del individuo burgu\u00e9s frente a las coacciones exteriores, es decir, la libertad de mercado), parece retomar la cr\u00edtica de Bobbio a la falta de democracia de los reg\u00edmenes socialistas e invita a los comunistas a aprovechar los mejores aspectos de la cultura liberal (21)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"454\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"455\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"456\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Concluir\u00e9 este punto poniendo entre par\u00e9ntesis esta contradicci\u00f3n y reconociendo a Traverso el m\u00e9rito de haber criticado l\u00facidamente las ideas de dos monstruos sagrados como Foucault y Hannah Arendt en su reflexi\u00f3n sobre la libertad. Partiendo de<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"457\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> la <\/span>\u00abmicrof\u00edsica\u00bb del poder, y de la reconceptualizaci\u00f3n de la resistencia como el desarrollo de pr\u00e1cticas que no se oponen al poder sino que redirigen sus efectos desde dentro, Foucault acab\u00f3 aterrizando en las \u00abtecnolog\u00edas del yo\u00bb, expresando simpat\u00edas cada vez m\u00e1s claras por el individualismo y el neoliberalismo, sin haberse interesado nunca, por este camino, por las revoluciones, ni cl\u00e1sicas ni contempor\u00e1neas. En cuanto a Hannah Arendt, exaltada como cr\u00edtica del totalitarismo e inspiradora de aspiraciones de emancipaci\u00f3n individual, Traverso desenmascara sus ideas radicalmente conservadoras y elitistas. Su contraste entre la Revoluci\u00f3n Americana, que instituy\u00f3 la libertad republicana, y que la fil\u00f3sofa exalta glosando su indiferencia ante la esclavitud y su esp\u00edritu \u00edntimamente olig\u00e1rquico, y la Revoluci\u00f3n Francesa, cuyo supuesto fracaso se debi\u00f3 a su voluntad de aunar libertad y emancipaci\u00f3n social, refleja un profundo desprecio por las masas populares. La democracia radical de Rousseau, y m\u00e1s<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"458\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> a\u00fan <\/span>el igualitarismo social-comunista, son as\u00ed descartados como premisas del totalitarismo, mientras se afirma que la pol\u00edtica s\u00f3lo puede ejercer sus fines m\u00e1s nobles y elevados separ\u00e1ndose de la interferencia de las reivindicaciones y demandas sociales<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"459\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"460\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"461\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"462\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfPor qu\u00e9 el socialismo s\u00f3lo gana en el Sur? <\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"464\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"465\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><i data-dl-uid=\"468\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> <\/i>No es casualidad que<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"466\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> uno <\/span>de los escasos autores blancos, entre los cientos de estudiosos africanos, antillanos y afroamericanos, citados por Kevin Ochieng Okoth en <i data-dl-uid=\"467\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00c1frica Roja <\/i>(v\u00e9ase m\u00e1s arriba) sea Traverso. Aunque<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"469\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> su <\/span>libro trata principalmente de las revoluciones \u00abatl\u00e1nticas\u00bb, con la excepci\u00f3n de la rusa, Traverso tambi\u00e9n dedica muchas p\u00e1ginas interesantes a las revoluciones del Sur Global, empezando por las revoluciones mexicana y haitiana (que precedieron en casi dos siglos a las dem\u00e1s luchas por la liberaci\u00f3n nacional del dominio colonial). De nuevo, en sus an\u00e1lisis encontr\u00e9 muchas ideas compartibles junto con \u00abagujeros\u00bb que reflejan, en mi opini\u00f3n, la dificultad de liberarse completamente del legado euroc\u00e9ntrico. Empezar\u00e9 por lo primero.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"470\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"471\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En primer lugar, Traverso es uno de los pocos estudiosos occidentales de formaci\u00f3n marxista que \u2013tras el giro anti&#8217;tercermundista&#8217; de los movimientos sociales que madur\u00f3 a finales de los a\u00f1os setenta y que fue provocado por el desencanto generado por los acontecimientos posrevolucionarios en Cuba, Vietnam y Argelia, y por el fracaso de la Revoluci\u00f3n Cultural china\u2013 sigui\u00f3 cuestionando las razones por las que las \u00fanicas revoluciones socialistas victoriosas se produjeron en el Sur global, mientras que las intentadas en los pa\u00edses capitalistas avanzados fueron abortadas. En el per\u00edodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, la cuesti\u00f3n fue abordada por autores como Baran y Sweezy, que hab\u00edan retomado \u2013aunque con otros argumentos\u2013 la tesis de Rosa Luxemburgo sobre la relaci\u00f3n entre acumulaci\u00f3n capitalista en los centros y subdesarrollo en las periferias. Posteriormente, autores como Samir Amin, Giovanni Arrighi, Gunder Frank e Immanuel Wallerstein, la \u00abbanda de los cuatro\u00bb, como la define Alessandro Visalli en <i data-dl-uid=\"472\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dependence (<\/i>22<i data-dl-uid=\"473\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">) <\/i>, dieron continuidad (en la sustancial indiferencia del marxismo \u00ab<em>mainstream<\/em>\u00bb)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"474\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"475\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"476\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Veamos c\u00f3mo trata Traverso el tema sucesivamente. Aunque no lo explicita ni profundiza lo suficiente, me parece que su punto de vista tiene en cuenta los l\u00edmites intr\u00ednsecos del estatus material y de la \u00abantropolog\u00eda\u00bb del proletariado occidental: demasiado \u00abrico\u00bb (tambi\u00e9n gracias a los m\u00e1rgenes creados por la dominaci\u00f3n imperial sobre el resto del mundo) y demasiado hibridizado con las costumbres y valores de una clase media que ha crecido desmesuradamente gracias a los procesos de terciarizaci\u00f3n productiva (fen\u00f3meno completamente imprevisto por el an\u00e1lisis marxista \u00abcl\u00e1sico\u00bb). Por ello, las revoluciones nunca han sido \u00abpuramente\u00bb proletarias, sino que han tenido como protagonistas a masas populares formadas por proletarios coaligados con otras clases (principalmente campesinos) y otros grupos sociales (intelectuales peque\u00f1oburgueses y peque\u00f1os empresarios)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"477\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"478\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"479\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esta verdad ya hab\u00eda surgido en el curso de la revoluci\u00f3n mexicana, que tuvo como columna vertebral a las comunidades comunistas basadas en la propiedad colectiva de la tierra \u2013v\u00e9anse las reflexiones del difunto Marx sobre la <em>obscina<\/em> rusa, no sorprendentemente citadas por muchos marxistas latinoamericanos (23)\u2013 y ha sido confirmada innumerables veces. Dado que los comunistas ortodoxos latinoamericanos han ignorado sistem\u00e1ticamente el potencial subversivo de los pueblos ind\u00edgenas, las revoluciones en el subcontinente han adquirido a menudo un car\u00e1cter \u00abpopulista\u00bb, dirigidas por l\u00edderes y partidos emergentes que, por el contrario, han sabido explotar ese potencial subversivo y ponerlo al servicio de amplias coaliciones antiimperialistas. Tambi\u00e9n gracias a la contribuci\u00f3n de intelectuales marxistas \u00abher\u00e9ticos\u00bb, empezando por el peruano Mari\u00e1tegui (24), que ya en la primera mitad del siglo XX hab\u00eda comprendido que el marxismo no deb\u00eda \u00abimportarse\u00bb de Occidente sino fundirse con la tradici\u00f3n ancestral del comunismo incaico. Y de nuevo con el boliviano <span class=\"s1\" data-dl-uid=\"480\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00c1lvaro<\/span>Garc\u00eda Linera (25) que describe a las comunidades ancestrales andinas como una clase revolucionaria <em>sui generis<\/em>,<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"481\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> \u00ab <\/span>antropol\u00f3gicamente\u00bb anticapitalista. O finalmente, para cambiar de continente, con el guineano <span class=\"s1\" data-dl-uid=\"482\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Am\u00edlcar Cabral, cuyo proyecto revolucionario preve\u00eda un proceso de transici\u00f3n al socialismo articulado en tres fases<\/span>: en la primera la lucha ser\u00eda dirigida por la clase-naci\u00f3n, en la segunda se pondr\u00edan de relieve los conflictos de clase dentro y fuera del frente antiimperialista, y en la tercera la construcci\u00f3n del socialismo tambi\u00e9n se llevar\u00eda a cabo gracias al &#8216;suicidio&#8217; de las vanguardias peque\u00f1oburguesas y su disoluci\u00f3n en las masas populares<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"483\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"485\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"486\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Pero Traverso destaca otro aspecto esencial de estas revoluciones \u00abher\u00e9ticas\u00bb (seg\u00fan el canon marxista ortodoxo): no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de composici\u00f3n de clase, es tambi\u00e9n (si no sobre todo) una cuesti\u00f3n de tradiciones culturales. En Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina, el marxismo s\u00f3lo pudo convertirse en una fuerza hegem\u00f3nica hibrid\u00e1ndose con las culturas ind\u00edgenas. Confucianismo, budismo y tao\u00edsmo en China, islamismo en Indonesia, diversas formas de indigenismo en \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina. Los comunistas chinos de la primera hora eran occidentalistas radicales y fieles al dogma de la revoluci\u00f3n proletaria (as\u00ed como a la l\u00ednea dictada por la Tercera Internacional estalinista), pero tras la derrota de los levantamientos obreros abrazaron la l\u00ednea \u00abcampesina\u00bb de Mao, que les llev\u00f3 a la victoria (y hoy, a\u00f1adir\u00eda yo, est\u00e1n cada vez m\u00e1s orgullosos de su herencia confuciana). Por eso el comunismo del tercer mundo se presenta, seg\u00fan la met\u00e1fora de Traverso, como un mosaico de comunismos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"487\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"488\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Aqu\u00ed termina la sinton\u00eda, porque las reflexiones de Traverso encallan en los bajos fondos de los prejuicios internacionalistas (l\u00e9ase cosmopolitas) y universalistas de la vanguardia intelectual occidental, no sin contradicciones que dan esperanzas para futuros replanteamientos cr\u00edticos: por un lado, Traverso escribe que, a pesar de su manifiesto universalismo y dimensi\u00f3n global, las revoluciones suelen (\u00a1yo dir\u00eda que siempre!) inscribirse en una herencia nacional, y argumenta que esta deriva \u00abnacionalista\u00bb, as\u00ed como el hecho de que en su mayor\u00eda fueran concebidas como guerras libradas por ej\u00e9rcitos de liberaci\u00f3n, es la causa fundamental de que acabaran dando lugar a dictaduras de partido; por otro lado, dice que el indigenismo revolucionario de Mari\u00e1tegui no estaba dictado por la nostalgia de un pasado arcaico, y admite que \u00aben determinadas circunstancias hist\u00f3ricas\u00bb (sin especificar cu\u00e1les) la idea de naci\u00f3n puede encarnar el esp\u00edritu de libertad. Por cierto, registr\u00e9 la misma incoherencia en el libro de Okoth, que por un lado reprocha a los cr\u00edticos de los movimientos de liberaci\u00f3n no saber indicar alternativas a la necesidad de constituirse como naci\u00f3n en un mundo de naciones, y por otro salva su alma &#8216;de izquierdas&#8217; citando la frase de Negri de que el Estado-naci\u00f3n es el &#8216;regalo envenenado&#8217; de las revoluciones de los pueblos coloniales.<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"489\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">.<\/span>.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"490\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"491\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"492\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfIntelectuales org\u00e1nicos o bohemios<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"493\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">? <\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"494\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"495\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esto nos lleva a la parte del libro de Traverso en la que siento mayor distancia. Me refiero al largo cap\u00edtulo sobre los intelectuales revolucionarios en el que, puede que me equivoque, pero me parece que el autor intenta redimir a esa capa de simpatizantes y\/o militantes de los movimientos revolucionarios que los intelectuales \u00aborg\u00e1nicos\u00bb (hablaremos de este t\u00e9rmino m\u00e1s adelante) han tachado a menudo de \u00abpeque\u00f1oburgueses\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"497\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"498\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Traverso describe una serie de figuras que desempe\u00f1aron papeles m\u00e1s o menos significativos en los movimientos revolucionarios de los casi dos siglos examinados por el libro, intentando de alguna manera extraer una especie de ideal-tipo, m\u00e1s o menos estable a lo largo del tiempo, hasta el punto de casi convertirlos en una (pseudo)clase social connotada por caracter\u00edsticas ideales m\u00e1s que sociales. Entre los rasgos m\u00e1s comunes destaca el alto porcentaje de miembros de la comunidad jud\u00eda de la di\u00e1spora, ajenos a las particularidades nacionales,<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"499\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> portadores <\/span>de una cultura cosmopolita e imbuidos de valores abstractos como la justicia, la igualdad y la libertad; grupos minoritarios de \u00abparias\u00bb (artistas y escritores de vanguardia, negros, feministas, bohemios), \u00abparias\u00bb por elecci\u00f3n y lumpenproletarios del pensamiento (autodidactas reacios a ser enjaulados por la instituci\u00f3n universitaria y las filas de la industria cultural). Todos ellos, obligados a menudo a desplazarse con frecuencia para escapar de la represi\u00f3n o ganarse la vida, son portadores de un esp\u00edritu cosmopolita y antinacionalista<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"500\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"501\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"502\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Me parece evidente que Traverso simpatiza mucho m\u00e1s con esta congregaci\u00f3n compuesta \u2013y hasta cierto punto imaginaria, ya que no tiene en cuenta las mutaciones hist\u00f3ricas y culturales que la han transformado de vez en cuando\u2013 que con la categor\u00eda gramsciana de intelectual org\u00e1nico. Probablemente porque Gramsci identificaba tal figura con un estrato intelectual \u00abautoproducido\u00bb por la vanguardia obrera pol\u00edticamente organizada, algo demasiado pr\u00f3ximo al \u00abrevolucionario profesional\u00bb teorizado por Lenin (a quien, como hemos visto, Traverso acusa de haber anulado la democracia de los consejos). Aunque, por poco que parezca amar a Gramsci, Traverso tiene el m\u00e9rito de denunciar los estragos que el PCI, empezando por Togliatti, hizo de conceptos como hegemon\u00eda, bloque hist\u00f3rico y guerra posicional, convirti\u00e9ndolos en una especie de manifiesto del gradualismo socialista (s\u00f3lo para deshacerse de ellos tras su transformaci\u00f3n en una fuerza liberal democr\u00e1tica y neoliberal)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"503\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"504\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"505\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Pero volvamos a la obra. Incluso en el discurso que Traverso desarrolla sobre estas cuestiones, no faltan contradicciones e incoherencias. Por ejemplo, propone tres tipos ideales de intelectuales revolucionarios: los cosmopolitas atrincherados (como Ho Chi Min, que tras pasar la mayor parte de su vida deambulando entre Francia, Rusia y otros lugares, ech\u00f3 ra\u00edces en su pa\u00eds de origen y lo llev\u00f3 a la victoria en la guerra antiimperialista), los revolucionarios tel\u00faricos (como Mao, que nunca abandon\u00f3 China y se convirti\u00f3 en l\u00edder indiscutible y fundador de la Rep\u00fablica Popular) y los internacionalistas desarraigados (aqu\u00ed podr\u00eda haber muchos ejemplos, aunque el m\u00e1s evidente es el Che Guevara). Pues bien, esta clasificaci\u00f3n deber\u00eda hacernos reflexionar sobre el hecho de que fueron los dos primeros los que triunfaron, mientras que el tercero fracas\u00f3 sistem\u00e1ticamente, por lo que, dado que este \u00faltimo es el que m\u00e1s se acerca al modelo que m\u00e1s parece gustar a Traverso, surge la duda de si el nuestro padece una fascinaci\u00f3n rom\u00e1ntica por la derrota.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"507\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"508\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Dejando a un lado las digresiones pseudopsicol\u00f3gicas (por las que me considerar\u00e9 perdonado) vuelvo a las contradicciones. Traverso es l\u00facidamente consciente de la cat\u00e1strofe que ha aniquilado todas las ambiciones revolucionarias en Occidente. En particular, es consciente de que: 1) que el capital ha vencido \u00abporque ha logrado modelar nuestro <em>habitus<\/em> mental e imponerse como modelo antropol\u00f3gico\u00bb (26); 2) que el pensamiento cr\u00edtico ha sido esterilizado en su origen confin\u00e1ndolo a los recintos universitarios; 3) que la lecci\u00f3n de Marcuse (27) sobre las \u00abcontraculturas\u00bb americanas de hace unas d\u00e9cadas, donde pon\u00eda de relieve su manipulabilidad por las estrategias de desublimaci\u00f3n y tolerancia represiva, sigue plenamente vigente; 4) que el objetivo de las revueltas post-sesenta y ocho no es deponer un r\u00e9gimen pol\u00edtico sino cambiar a sus representantes (28). A pesar de todo esto, sale con la afirmaci\u00f3n de que no-global, primaveras \u00e1rabes, OWS, Black Lives Matter, Indignados, Syriza, chalecos amarillos, Lgbtq \u00abson todos momentos de construcci\u00f3n de un nuevo imaginario subversivo (<i data-dl-uid=\"509\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">sic<\/i>)\u00bb. S\u00f3lo los paraguas de Hong Kong, agitados por los nietos de la burgues\u00eda compradora a sueldo del imperialismo brit\u00e1nico, faltan en esta lista, junto con la <em>Star Spangled Banner<\/em> y la <em>Union Jack<\/em>. \u00bfC\u00f3mo no darse cuenta de que estos fen\u00f3menos son parte integrante del modelo antropol\u00f3gico mencionado, asimilado por el ala <em>woke<\/em> del capitalismo occidental? <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"511\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"512\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Quienes me leen habitualmente saben que no me gustan las conclusiones. Por otra parte, en las p\u00e1ginas precedentes parece que he aclarado exhaustivamente tanto mis razones para estar de acuerdo como para discrepar de la obra de Traverso, que considero una de las m\u00e1s estimulantes que he le\u00eddo en los \u00faltimos tiempos. Podr\u00eda, pues, concluir aqu\u00ed deseando que los nuestros logren cuanto antes deshacerse de ciertos restos de pensamiento cr\u00edtico \u00abalternativo\u00bb (tarea ardua, como puedo atestiguar personalmente, aunque goce de la dudosa ventaja de haber acumulado de diez a quince a\u00f1os m\u00e1s para enriquecer mi dote con razones para el desencanto). Sin embargo, sabiendo que a menudo se me acusa de adoptar un enfoque cr\u00edtico destructivo, sin indicar soluciones alternativas (el fat\u00eddico \u00abqu\u00e9 hacer\u00bb) me pareci\u00f3 oportuno a\u00f1adir, en lugar de una conclusi\u00f3n, el Ap\u00e9ndice que figura a continuaci\u00f3n, en el que resumo lo que pienso sobre el caso chino. Por dos razones primero porque Traverso me pareci\u00f3 incapaz, como la mayor\u00eda de los marxistas occidentales, de ver la verdadera naturaleza de ese extraordinario experimento hist\u00f3rico; en segundo lugar, porque quien esto escribe, aunque ha desarrollado un profundo escepticismo ante las pretensiones universalistas de <i data-dl-uid=\"513\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">todas las<\/i> teor\u00edas revolucionarias y de <i data-dl-uid=\"514\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">todos los<\/i> intentos de llevarlas a la pr\u00e1ctica, est\u00e1 convencido de que los actuales \u00absocialismos imperfectos\u00bb (29), aunque no representan modelos, encarnan la posibilidad de transitar un estrecho pasaje entre la rendici\u00f3n a la contrarrevoluci\u00f3n neoliberal y la repetici\u00f3n de los muchos errores cometidos por quienes hasta ahora han intentado cambiar el mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"515\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"516\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"517\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ap\u00e9ndice. China, o el elefante invisible en la cacharrer\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"518\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"519\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">China es el elefante que ha irrumpido en la cacharrer\u00eda del equilibrio geopol\u00edtico mundial, desbaratando el proyecto estadounidense de dominaci\u00f3n unipolar. Como tal, tanto los occidentales de derechas como los de izquierdas lo ven (y lo temen). Pero mientras que los de derechas ven la verdadera naturaleza del peligro, es decir, el hecho de que el crecimiento econ\u00f3mico de China no haya ido acompa\u00f1ado de un cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico, para los de izquierdas esta naturaleza permanece invisible, ya que eliminan la contradicci\u00f3n al considerar a China un pa\u00eds capitalista e imperialista similar a sus hom\u00f3logos occidentales<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"520\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"521\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"522\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">No es el caso de Traverso que, sin embargo, no comprende a su vez la naturaleza del problema. Por un lado, reconoce que no puede haber libertad sin liberaci\u00f3n de la necesidad, consideraci\u00f3n que comparte con un marxista poco tierno con el r\u00e9gimen chino como David Harvey, quien reconoce (30) que haber redimido a ochocientos millones de personas de la pobreza absoluta en un corto periodo de tiempo fue una haza\u00f1a milagrosa inexplicable seg\u00fan los paradigmas econ\u00f3micos occidentales. Por otra parte, afirma que la revoluci\u00f3n china no fue, a diferencia de la sovi\u00e9tica, una verdadera cesura social y pol\u00edtica, juicio refutado, como veremos enseguida, por Giovanni Arrighi. Es m\u00e1s, repite el t\u00f3pico de que el auge econ\u00f3mico de pa\u00edses como Vietnam y China confirma que el mundo est\u00e1 ahora homogeneizado por el proceso de mercantilizaci\u00f3n global (tesis refutada tanto por la actual crisis de la globalizaci\u00f3n como por las causas que la provocaron). Por \u00faltimo, reaviva la tesis (muy querida por Negri y sus disc\u00edpulos y de sabor exquisitamente occidentalista) de que \u2013dado el actual nivel de desarrollo de las fuerzas productivas\u2013 el objetivo ya no puede ser la liberaci\u00f3n <i data-dl-uid=\"523\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">del<\/i> [&#8216;del&#8217; en italiano] trabajo sino la liberaci\u00f3n <i data-dl-uid=\"524\" data-dl-translated=\"true\">del<\/i> [&#8216;dal&#8217; en italiano] trabajo, de modo que el \u00fanico par\u00e1metro de juicio para evaluar el car\u00e1cter socialista de un pa\u00eds es la cantidad de tiempo libre que ofrece a sus ciudadanos. En este ap\u00e9ndice explicar\u00e9 por qu\u00e9 no estoy de acuerdo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"525\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"526\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"527\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">1. Para empezar: bibliograf\u00eda m\u00ednima para parciales y desinformados<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"528\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"529\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">G. Gabellini,<i> Krisis. Genesi, formazione e sgretolamento dell\u2019ordine economico statunitense,<\/i> Mimesis, Milano-Udine 2021; F. M. Parenti, <i>La via cinese, <\/i>Meltemi, Milano 2021; V. Giacch\u00e9, <i>L\u2019economia e la propriet\u00e0. Stato e mercato nella Cina contemporanea, <\/i>In AAVV, <i>Pi\u00f9 vicina. La Cina del XXI secolo, <\/i>Roma 2020;<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>V. Giacch\u00e9 (a cura di) <i>Economia della rivoluzione <\/i>(raccolta di testi di Lenin)<i>, il Saggiatore, Milano 2017; <\/i>D. A. Bertozzi, <i>Cina popolare. Origini e percorsi del socialismo con caratteristiche cinesi, <\/i>L\u2019Antidiplomatico 2021; D. Bell, <i>Il modello Cina. Meritocrazia politica e limiti della democrazia,<\/i> Luiss, Roma 2019; R. Sciortino, <i>I dieci anni che sconvolsero il mondo, <\/i>Asterios, Trieste 2019; R. Herrera, Z. Long, <i>La Cina \u00e8 capitalista?, <\/i>Marx 21, Bari 2012; A. Gabriele, <i>Enterprises, Industry and Innovation in the People\u2019s Republic of China, <\/i>Springer, Berlino 2020; Z. Boyng, <i>Il socialismo con caratteristiche cinesi. Perch\u00e9 funziona? <\/i>Marx 21, Bari 2019.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"543\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"544\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"545\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"546\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> 2 <\/span>. La lecci\u00f3n de Giovanni Arrighi<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"548\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"549\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfPodemos definir a China como un pa\u00eds que, habiendo realizado una revoluci\u00f3n antiimperialista, ha iniciado el proceso de transici\u00f3n al socialismo? Empecemos por una serie de hechos. En particular: incluso despu\u00e9s de las reformas de los a\u00f1os 70, los sectores estrat\u00e9gicos de la econom\u00eda siguieron bajo el control del Estado\/partido; la agricultura se liberaliz\u00f3 (parcialmente), pero no se privatiz\u00f3; las inversiones extranjeras se utilizan para acelerar el desarrollo tecnol\u00f3gico, cient\u00edfico y econ\u00f3mico, sin afectar a los equilibrios generales del sistema; las inversiones extranjeras directas se orientan a promover el desarrollo de los pa\u00edses beneficiarios y no a enjaularlos en la econom\u00eda de la deuda; los intentos de la burgues\u00eda nacional de transformar su poder econ\u00f3mico en poder pol\u00edtico fueron puntualmente aplastados; el extraordinario \u00e9xito econ\u00f3mico impuso fuertes sacrificios a las clases trabajadoras, pero luego fue utilizado para redimir a cientos de millones de ciudadanos de la pobreza absoluta, elevar los salarios de los trabajadores y los ingresos de los campesinos, mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las masas y desplazar el motor del desarrollo de las exportaciones al consumo interno; por \u00faltimo, este r\u00e1pido proceso de transformaci\u00f3n socioecon\u00f3mica no favoreci\u00f3 una evoluci\u00f3n en la direcci\u00f3n liberal-democr\u00e1tica del sistema pol\u00edtico<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"550\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"551\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"552\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Esto por s\u00ed solo no bastar\u00eda para justificar mi valoraci\u00f3n de la naturaleza del experimento chino, que se basa m\u00e1s bien en la obra maestra de Giovanni Arrighi,<i data-dl-uid=\"553\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> Adam Smith en Pek\u00edn <\/i>(31).<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"554\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> Siguiendo <\/span>los pasos de Fernand Braudel y Karl Polanyi, Arrighi desplaza el an\u00e1lisis del plano puramente econ\u00f3mico al sociol\u00f3gico, hist\u00f3rico y antropol\u00f3gico. En particular, parte de una lectura \u00ablateral\u00bb de algunos aspectos de la obra de Adam Smith, quien, recuerda Arrighi, sosten\u00eda que China era m\u00e1s rica que cualquier pa\u00eds europeo gracias al car\u00e1cter \u00abestacionario\u00bb de su econom\u00eda, es decir, gracias a que, aunque no estaba impulsada por el empuje occidental de acumulaci\u00f3n ilimitada, hab\u00eda alcanzado la plenitud de riqueza que le permit\u00edan la naturaleza del suelo, el clima y la posici\u00f3n geogr\u00e1fica. Smith calific\u00f3 este tipo de desarrollo, basado en la agricultura y el comercio interior, de \u00abnatural\u00bb, contraponi\u00e9ndolo al desarrollo \u00abantinatural\u00bb de las econom\u00edas europeas, basado en el comercio exterior<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"555\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"556\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"557\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Partiendo de esta yuxtaposici\u00f3n, Arrighi critica la tesis marxiana que ve en el desarrollo capitalista la etapa por la que todo el mundo tendr\u00e1 que pasar antes de poder liberarse de \u00e9l. Para Marx, el desarrollo que Smith llama \u00abnatural\u00bb no pod\u00eda sobrevivir en un mundo<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"558\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> en el <\/span>que se hab\u00eda extendido el desarrollo \u00abantinatural\u00bb del capitalismo. Marx estaba convencido de que cualquier otra formaci\u00f3n social se derrumbar\u00eda en cuanto entrara en contacto con el mercado capitalista. Sin embargo, sostiene Arrighi, el aplanamiento \u00abglobalista\u00bb previsto por Marx no se ha hecho realidad: hay culturas, tradiciones, modelos de relaciones sociales y formas de vida que no s\u00f3lo han resistido, sino que han generado modelos de desarrollo alternativos al dominante, algunos de los cuales se basan en el mercado pero no son capitalistas, siendo China el ejemplo m\u00e1s significativo<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"559\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"560\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"561\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Arrighi comienza evocando ciertas constantes que han caracterizado la historia milenaria de China. En particular, recuerda que la revoluci\u00f3n industrial occidental s\u00f3lo consigui\u00f3 imponerse a la \u00abrevoluci\u00f3n industriosa\u00bb oriental en el siglo XIX, concepto con el que se refiere a la estructura institucional dominante en Asia que, aunque carec\u00eda de innovaciones a gran escala, inversi\u00f3n de capital fijo y comercio a larga distancia, favorec\u00eda las tecnolog\u00edas intensivas en mano de obra, privilegiando los recursos humanos sobre los materiales. Arrighi se\u00f1ala a continuaci\u00f3n que China<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"562\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> nunca <\/span>libr\u00f3 guerras a gran escala ni intent\u00f3 construir imperios de ultramar en los siglos en que el escenario europeo se caracteriz\u00f3 por la feroz competencia militar entre naciones y las conquistas imperiales. En el siglo XVIII, el Estado naci\u00f3n chino exist\u00eda desde tiempos inmemoriales y hab\u00eda desarrollado un inmenso mercado interior. Las dinast\u00edas Ming y Qing dedicaron todos sus recursos a consolidar unas relaciones pac\u00edficas con sus vecinos y una econom\u00eda nacional basada en la agricultura. Estas pol\u00edticas generaron prosperidad y crecimiento demogr\u00e1fico, pero China estaba ciega ante el peligro que acechaba desde Occidente. Sin embargo, no fue la supuesta superioridad econ\u00f3mica del modelo occidental lo que la puso de rodillas: desafiando la predicci\u00f3n de Marx y Engels de que los productos occidentales baratos ser\u00edan \u00abla artiller\u00eda pesada con la que la burgues\u00eda europea derribar\u00eda las murallas chinas\u00bb, los comerciantes brit\u00e1nicos descubrieron que no pod\u00edan vencer la competencia de los comerciantes chinos. Para subyugar a China, los occidentales tuvieron que desencadenar las Guerras del Opio, a las que sigui\u00f3 un siglo de humillaciones y acoso por parte de los \u00abb\u00e1rbaros\u00bb occidentales y de Jap\u00f3n, hasta la invasi\u00f3n de este \u00faltimo en<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"563\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> previsi\u00f3n de <\/span>la Segunda Guerra Mundial. <\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"565\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"566\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfQu\u00e9 permiti\u00f3 a China, tras liberarse con la revoluci\u00f3n de 1949, aumentar su poder hasta el punto de asumir el papel de competidor del imperio estadounidense? Arrighi sit\u00faa el inicio del proceso en la \u00e9poca del gran levantamiento de los pueblos asi\u00e1ticos y africanos contra Occidente en la d\u00e9cada de 1950, cuando un amplio frente de antiguas naciones coloniales \u2013el movimiento de los \u00abno alineados\u00bb\u2013 se uni\u00f3 para exigir un nuevo orden econ\u00f3mico internacional. Aunque derrotado, aquel levantamiento no dej\u00f3 las cosas como estaban. En particular, sent\u00f3 las bases para el ascenso del poder colectivo de un archipi\u00e9lago asi\u00e1tico que se propuso r\u00e1pidamente como \u00abtaller del mundo\u00bb y fuente de enormes reservas de liquidez. Y China, aunque lleg\u00f3 la \u00faltima a este concierto, se convirti\u00f3 en el l\u00edder de este desaf\u00edo a Occidente<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"567\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"568\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"569\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">A quienes ven en este \u00abmilagro\u00bb el producto de la conversi\u00f3n del Estado\/partido comunista al credo neoliberal, Arrighi ofrece otra explicaci\u00f3n: fue el hecho de que, rechazando las <i data-dl-uid=\"570\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">terapias de choque<\/i> empaquetadas por el Consenso de Washington para \u00abrehabilitar\u00bb las econom\u00edas de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y sus sat\u00e9lites<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"571\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">, <\/span>Deng tomara una v\u00eda reformista inspirada en el gradualismo estricto. Lo que hizo despegar la econom\u00eda fue la decisi\u00f3n de obligar a las empresas estatales a competir entre s\u00ed y aceptar la competencia de las empresas extranjeras y de las nuevas empresas privadas. Tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n del enorme mercado interior chino la decisi\u00f3n de permitir a los residentes de las zonas rurales la oportunidad de participar en actividades de transporte y comercio incluso a larga distancia. Por \u00faltimo, Arrighi desmiente dos mitos: no fue el bajo coste de la mano de obra lo que favoreci\u00f3 el enorme flujo de inversi\u00f3n extranjera en las Zonas Especiales creadas tras las reformas de 1978, sino la alta calidad de la mano de obra en t\u00e9rminos de sanidad, nivel educativo y amplios m\u00e1rgenes de autonom\u00eda, tres caracter\u00edsticas heredadas de la \u00e9poca mao\u00edsta; en cuanto a la inversi\u00f3n extranjera: m\u00e1s que las multinacionales occidentales, fueron las empresas de la di\u00e1spora china las que la impulsaron. Por \u00faltimo, las inversiones occidentales tuvieron que ser mediadas por \u00abcasamenteros\u00bb locales, por lo que la lengua, las costumbres y las redes sociales contribuyeron a proteger la econom\u00eda china de los excesivos condicionamientos del capital extranjero<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"572\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"573\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"574\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Todo ello, argumenta Arrighi, favoreci\u00f3 un desarrollo de mercado no capitalista (lo que los chinos llaman socialismo con caracter\u00edsticas chinas o socialismo de mercado). Para los marxistas ortodoxos, esto es una herej\u00eda. Cierto, pero la cuesti\u00f3n es que Arrighi evoca un cambio de paradigma: abandonando la perspectiva globalista de un mundo nivelado por el proceso de acumulaci\u00f3n capitalista, destaca la novedad de un pa\u00eds de mil quinientos millones de habitantes que ha hibridado tres factores aparentemente incompatibles: una tradici\u00f3n milenaria capaz de generar riqueza basada en la estabilidad social y la atenci\u00f3n al bien com\u00fan; el empuje innovador de una revoluci\u00f3n de liberaci\u00f3n nacional dirigida por un partido marxista-leninista; y un uso del mercado tan poco escrupuloso como sometido al f\u00e9rreo control del partido-Estado<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"575\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"576\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"577\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Puede que el libro de Arrighi no resuelva todas las dudas sobre la naturaleza de la sociedad china, pero es suficiente para descartar las etiquetas de capitalismo de Estado y potencia imperialista emergente como un sinsentido. El dilema persiste: \u00bfse trata de un pa\u00eds socialista o de una formaci\u00f3n social de nuevo tipo? Vladimiro Giacch\u00e9 se\u00f1ala (32) las diferencias entre el socialismo al estilo chino y la visi\u00f3n marxista \u00abcl\u00e1sica\u00bb (tomada de la <i data-dl-uid=\"578\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Cr\u00edtica del Programa de Gotha <\/i>de Marx y del <i data-dl-uid=\"579\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Anti Duhring <\/i>de Engels). Seg\u00fan la versi\u00f3n \u00abcan\u00f3nica\u00bb, el socialismo se caracteriza no s\u00f3lo por la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el fin de la producci\u00f3n mercantil y de las relaciones monetarias. Un dogma que no ser\u00eda cuestionado ni siquiera por los bolcheviques en los primeros a\u00f1os que siguieron a la Revoluci\u00f3n de 1917, pero a partir de 1921-23, Lenin critic\u00f3 a quienes sosten\u00edan que era posible pasar directamente al socialismo sin pasar por una fase de transici\u00f3n, y argument\u00f3 que esta fase ser\u00eda larga y se caracterizar\u00eda por la persistencia de las relaciones mercantiles y monetarias<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"580\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"581\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"582\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Pues tiene raz\u00f3n al afirmar que \u00absi se toma la desaparici\u00f3n de la producci\u00f3n mercantil como \u00fanico par\u00e1metro del car\u00e1cter socialista de una sociedad, ni la China de Mao ni la de Deng y sus sucesores pueden considerarse como tales\u00bb. Recordemos, sin embargo, que Lenin dijo en 1918: \u00abEstamos lejos del final del per\u00edodo de transici\u00f3n del capitalismo al socialismo (&#8230;). Sabemos lo dif\u00edcil que es el camino del capitalismo al socialismo, pero tenemos el deber de decir que nuestra rep\u00fablica sovi\u00e9tica es socialista, porque hemos emprendido este camino. Por tanto, tenemos derecho a decir que nuestro Estado es una rep\u00fablica sovi\u00e9tica socialista\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 negar a los comunistas chinos el derecho a reivindicar el car\u00e1cter socialista de la Rep\u00fablica Popular? La cuesti\u00f3n sigue siendo si China es un pa\u00eds en transici\u00f3n hacia el socialismo o hacia un modelo de formaci\u00f3n social sin precedentes. Los marxistas ortodoxos podr\u00edan replicar que reconocer el car\u00e1cter socialista de China es un acto de fe basado en argumentos ideol\u00f3gico-pol\u00edticos pero insostenible en el plano socioecon\u00f3mico a menos que reformulen algunas categor\u00edas fundamentales del marxismo. Esto es precisamente lo que intentan hacer Alberto Gabriele y Elias Jabbour en un libro (33) que comentar\u00e9 en la siguiente secci\u00f3n<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"583\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"584\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"585\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"586\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">3.<\/b><b data-dl-uid=\"586\" data-dl-translated=\"true\">Ley del valor y<\/b><strong><span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"587\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> socialismo <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"588\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"589\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Seg\u00fan Gabriele y Jabbour, en la actualidad no existen pa\u00edses que reflejen modelos de socialismo \u00abpuro\u00bb, sino pa\u00edses que pueden definirse como \u00absocialistas\u00bb u \u00aborientados al socialismo\u00bb si cumplen dos condiciones: a) est\u00e1n gobernados por fuerzas pol\u00edticas que afirman de forma oficial y cre\u00edble estar comprometidas con el desarrollo de un sistema socialista; b) han avanzado en un grado apreciable en la direcci\u00f3n de la construcci\u00f3n del socialismo. El grado de orientaci\u00f3n socialista est\u00e1 correlacionado con objetivos como la reducci\u00f3n de las desigualdades, la satisfacci\u00f3n universal de las necesidades b\u00e1sicas, la sostenibilidad medioambiental, etc. Como puede verse, la propiedad de \u00abser socialista\u00bb se define aqu\u00ed en un sentido \u00abd\u00e9bil\u00bb. Por ejemplo, en otro pasaje aluden a formas de distribuci\u00f3n de la renta y la riqueza claramente m\u00e1s igualitarias que las en boga en los pa\u00edses capitalistas (una econom\u00eda mixta como la de Italia en los a\u00f1os sesenta no estaba tan lejos de cumplir este requisito). Por \u00faltimo, Gabriele y Jabbour afirman que el socialismo como modo de producci\u00f3n s\u00f3lo est\u00e1 arraigado en determinadas zonas del Sur y se encuentra a\u00fan en sus inicios (de hecho, s\u00f3lo consideran \u00abde orientaci\u00f3n socialista\u00bb a China, Vietnam y Laos, mientras que guardan silencio sobre los socialismos latinoamericanos)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"592\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"593\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"594\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">\u00bfEn qu\u00e9 medida puede utilizarse el concepto de modo de producci\u00f3n en este contexto? La categor\u00eda marxiana de modo de producci\u00f3n presupone la existencia de una serie de factores muy espec\u00edficos (el modo de producci\u00f3n capitalista no s\u00f3lo se define por la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, sino tambi\u00e9n por figuras sociales precisas \u2013burgues\u00eda y proletariado\u2013 y las relaciones de producci\u00f3n e intercambio que las interconectan, etc.). En el sentido m\u00e1s abstracto, el modo de producci\u00f3n es un <i data-dl-uid=\"595\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">sistema<\/i> dotado de coherencia interna y de leyes de autoconservaci\u00f3n y movimiento (Gabriele y Jabbour se\u00f1alan que el concepto es compatible con el de sistema elaborado por la teor\u00eda de sistemas, y yo a\u00f1adir\u00eda con el de estructura). Sin embargo, se trata precisamente de un modelo abstracto, al que las formaciones socioecon\u00f3micas concretas, hist\u00f3rica y geogr\u00e1ficamente determinadas, pueden adherirse en grados significativamente diferentes (con el t\u00e9rmino formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, Gabriele y Jabbour definen un sistema dotado de cierto grado de consistencia interna y estabilidad que prevalece hist\u00f3ricamente en un lugar dado identificado por coordenadas espaciotemporales). Mientras que Marx supon\u00eda que el modo de producci\u00f3n capitalista estaba destinado a extenderse por todo el mundo hasta suplantar a todos los dem\u00e1s (a menos que fuera derrocado por una revoluci\u00f3n socialista), Gabriele y Jabbour sostienen que, incluso en el contexto actual del capitalismo \u00abglobalizado\u00bb tard\u00edo, su primac\u00eda puede ser, en diferentes contextos hist\u00f3rico-geogr\u00e1ficos, absoluta o relativa. Estados Unidos es un claro ejemplo de la supremac\u00eda absoluta del modo de producci\u00f3n capitalista, pero en otras formaciones socioecon\u00f3micas pueden coexistir dos o m\u00e1s modos de producci\u00f3n en contextos que presentan relaciones de rivalidad y\/o simbiosis, del mismo modo que pueden darse situaciones de transici\u00f3n de un modo de producci\u00f3n a otro<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"596\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"597\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"598\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Este pluralismo de modos de producci\u00f3n \u2013especialmente en el Sur global, donde coexisten con el capitalismo tanto formaciones socioecon\u00f3micas de orientaci\u00f3n socialista como relaciones sociales precapitalistas\u2013 no impide reconocer que el modo de producci\u00f3n dominante en todo el mundo sigue siendo el capitalismo, pero, al mismo tiempo, no proh\u00edbe afirmar que, all\u00ed donde coexiste con otros modos de producci\u00f3n, a menos que adoptemos una visi\u00f3n teleol\u00f3gica de la historia, no es posible establecer a priori qu\u00e9 modo de producci\u00f3n prevalecer\u00e1 a largo plazo. En particular, hay que reconocer que el modo de producci\u00f3n capitalista, aunque dominante, lo es menos que en el pasado, ya que el proceso de globalizaci\u00f3n ha ofrecido a los pa\u00edses de orientaci\u00f3n socialista la oportunidad de integrarse en la econom\u00eda mundial y competir con los pa\u00edses capitalistas sin renunciar a su propio proyecto de transici\u00f3n al socialismo. Por \u00faltimo, Gabriele y Jabbour definen el Meta Modo de Producci\u00f3n como el<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"599\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> sistema <\/span>mundial actual, que se define por las siguientes caracter\u00edsticas: la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y las relaciones de producci\u00f3n e intercambio, la fuerza de la ley del valor y el proceso de extracci\u00f3n de la plusval\u00eda, la coexistencia de un macrosector productivo y un macrosector improductivo<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"600\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"601\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"602\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">La tesis m\u00e1s radical de Gabriele y Jabbour es que la existencia de plusval\u00eda no es en s\u00ed misma un indicio de explotaci\u00f3n de clase, ni determina el grado de justicia en una sociedad dada. Como relaci\u00f3n social, escriben, la explotaci\u00f3n debe considerarse una categor\u00eda sociol\u00f3gica que implica un juicio \u00e9tico-pol\u00edtico, en la medida en que es fruto de <i data-dl-uid=\"603\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">la asimetr\u00eda de poder<\/i> entre capitalistas y trabajadores. La apropiaci\u00f3n privada del excedente social, argumentan, no es un mero hecho econ\u00f3mico, sino que debe reinterpretarse como un <i data-dl-uid=\"604\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">fen\u00f3meno social hol\u00edstico <\/i>producido por la extrema disparidad entre individuos pertenecientes a distintas clases sociales. En cierto sentido, esto equivale a decir que no es la apropiaci\u00f3n privada del excedente la que produce la desigualdad de clases, sino que es la desigualdad de poder entre clases la que genera las condiciones para la apropiaci\u00f3n privada. Ahora bien, si la ley del valor y las interacciones del mercado mantienen su papel en una formaci\u00f3n social en transici\u00f3n hacia el socialismo, es evidente que este \u00faltimo debe ser un contexto en el que las categor\u00edas en cuesti\u00f3n experimenten un debilitamiento progresivo. Dejando de lado la tesis com\u00fan a Trotsky y a otros te\u00f3ricos marxistas que niegan la posibilidad de la construcci\u00f3n del socialismo en un solo pa\u00eds, es evidente que el concepto de transici\u00f3n al socialismo debe formularse en t\u00e9rminos menos ambiciosos y describirse como un proceso a largo plazo en el que persisten los conflictos sociales<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"605\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"606\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"607\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Seg\u00fan la visi\u00f3n presentada hasta ahora, el reto del socialismo como modo de producci\u00f3n sui generis es conseguir imponer las razones de la pol\u00edtica sobre las razones de la econom\u00eda. Para lograrlo se han seguido dos caminos: el sovi\u00e9tico, caracterizado por la planificaci\u00f3n centralizada de la econom\u00eda, y el de las econom\u00edas socialistas de mercado como China, Vietnam y Laos (personalmente a\u00f1adir\u00eda a la lista algunos pa\u00edses latinoamericanos).<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"608\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> Estas \u00faltimas <\/span>se caracterizan: a) por el hecho de que el mecanismo de precios de mercado y la ley del valor son la forma de regulaci\u00f3n predominante (al menos a corto y medio plazo); b) por el hecho de que el papel directo e indirecto del Estado y su control sobre la econom\u00eda son cualitativa y cuantitativamente mucho mayores que en los pa\u00edses capitalistas; c) por el hecho de que el gobierno reivindica como objetivo a largo plazo la consecuci\u00f3n del socialismo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"610\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><b data-dl-uid=\"611\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"612\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">4. Sobre las reformas chinas<\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"613\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"614\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En los a\u00f1os 50 y principios de los 60 (al menos hasta la ruptura con la URSS), China hab\u00eda intentado imitar el modelo sovi\u00e9tico: colectivizaci\u00f3n del campo mediante la creaci\u00f3n de comunas agr\u00edcolas, concentraci\u00f3n de recursos en el sector de la industria pesada e intento de construir un sistema de planificaci\u00f3n centralizado. Aunque con la oposici\u00f3n de una parte del partido, Mao insisti\u00f3 en este camino lanzando primero el Gran Salto Adelante y, tras su fracaso, la Revoluci\u00f3n Cultural contra la direcci\u00f3n del PCCh que exig\u00eda un cambio. Tras la muerte de Mao, comenzaron las reformas en el sector agr\u00edcola, donde se aplic\u00f3 el principio de liberalizaci\u00f3n sin privatizaci\u00f3n. Mientras que la l\u00ednea anterior obligaba a los campesinos a soportar la carga de la acumulaci\u00f3n forzosa del sector industrial, el desmantelamiento de las comunas y la vuelta a la empresa individual como unidad productiva b\u00e1sica reaviv\u00f3 la alianza entre obreros y campesinos. La intuici\u00f3n de Deng es que estos \u00faltimos pueden ser un factor estrat\u00e9gico para las nuevas estrategias de desarrollo. Con el nuevo sistema, se establecen contratos entre el Estado y los campesinos, que deben pagar una parte del excedente al primero, pero pueden vender el resto en los mercados locales (en una fase posterior tambi\u00e9n en mercados lejanos). Al mismo tiempo, se realizan inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo que fomentan un r\u00e1pido progreso tecnol\u00f3gico en el sector. La combinaci\u00f3n de estas innovaciones conduce a un formidable aumento de la producci\u00f3n agr\u00edcola, que constituye un poderoso motor para el desarrollo de toda la econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"616\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"617\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">En la primera fase de las reformas, el desmantelamiento de las comunas tambi\u00e9n contribuy\u00f3 de forma importante al despegue desde otro punto de vista. En tiempos de Mao, las comunas hab\u00edan desarrollado una serie de infraestructuras industriales para hacerse aut\u00f3nomas y actuar como islas de resistencia econ\u00f3mica, adem\u00e1s de pol\u00edtico-militar, en caso de invasi\u00f3n. Estas infraestructuras fueron heredadas por las peque\u00f1as y medianas empresas de los pueblos (cooperativas, municipales, en algunos casos privadas), que desencadenaron un auge en los a\u00f1os ochenta y noventa, antes de verse socavadas por el crecimiento del sector privado o integradas en el sector estatal<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"618\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"619\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"620\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Si pasamos al nivel de las grandes empresas industriales y las finanzas, vemos c\u00f3mo los medios de comunicaci\u00f3n y los \u00abexpertos\u00bb occidentales entonan un coro un\u00e1nime: el \u00abmilagro\u00bb chino se explica por el hecho de que el pa\u00eds se ha convertido al capitalismo permaneciendo bajo el dominio totalitario del Estado\/partido, ergo es<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"621\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> cuesti\u00f3n de <\/span>tiempo que estallen crisis industriales y financieras similares a las de los mercados occidentales y que el r\u00e9gimen comunista se derrumbe, allanando el camino para la transformaci\u00f3n del pa\u00eds en una direcci\u00f3n liberal-democr\u00e1tica. Pero las cosas no han ido, y es poco probable que vayan, por ese camino en el futuro. De hecho, el abandono del modelo sovi\u00e9tico de planificaci\u00f3n centralizada no coincidi\u00f3 con el <i data-dl-uid=\"622\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">fin de la<\/i> planificaci\u00f3n. El auge del mercado como mecanismo regulador del sistema econ\u00f3mico no ha ido asociado a procesos de desregulaci\u00f3n al estilo occidental, sino todo lo contrario: el propio mercado est\u00e1 configurado en gran medida por el Estado, y la planificaci\u00f3n no ha muerto, sino que se ha flexibilizado, articul\u00e1ndose por sectores y proyectos. Las directrices que rigen la acci\u00f3n del Estado y de los partidos exigen que se respete el principio de prevalencia de la propiedad estatal y que se rechace la ideolog\u00eda \u00abmercantilista\u00bb occidental: Mao ha muerto, pero el lema \u00abla pol\u00edtica debe dirigirlo todo\u00bb no ha muerto. As\u00ed, si bien es cierto que las empresas estatales son hoy menos numerosas que en el pasado y contribuyen menos al producto global, tambi\u00e9n lo es que son m\u00e1s grandes y m\u00e1s avanzadas tecnol\u00f3gicamente y que sus resultados en t\u00e9rminos de eficacia y rentabilidad son superiores a los de las empresas privadas. Esto se ha conseguido aplicando el principio de \u00abmantener lo grande manteniendo lo peque\u00f1o\u00bb; dando mayor autonom\u00eda a los gestores; permitiendo que los productos se vendan a precios superiores a los fijados por el plan; y exponiendo progresivamente a las empresas p\u00fablicas a la competencia, tanto nacional como internacional<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"623\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"624\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"625\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El recurso de China a la globalizaci\u00f3n (hasta que Estados Unidos se dio cuenta de que estaba resultando un bumer\u00e1n<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"626\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> y <\/span>emprendi\u00f3 una estrategia de \u00abdesvinculaci\u00f3n\u00bb del mercado chino y medidas proteccionistas) le ha permitido integrar el pa\u00eds en las redes mundiales del comercio y las finanzas sin ceder a los fundamentalistas del mercado. Esto ha sido posible gracias al control pol\u00edtico de las finanzas y al consiguiente mantenimiento de una relativa autonom\u00eda frente al d\u00f3lar. Por supuesto, China a\u00fan no disfruta de una soberan\u00eda monetaria total, pero gracias al enorme tama\u00f1o de su econom\u00eda, al cambio gradual del motor del desarrollo de las exportaciones al consumo interno y al control pol\u00edtico sobre el sistema financiero, fue posible contener el impacto de la crisis de los tigres asi\u00e1ticos de 1997 y de la crisis financiera mundial de 2007-2008<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"627\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"628\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"629\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">El proceso de reforma se ha desarrollado durante mucho tiempo de forma relativamente ca\u00f3tica, a base de ensayo y error, pero ahora<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"630\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> est\u00e1 <\/span>adoptando formas, principios y valores cada vez m\u00e1s definidos y consolidados, y el liderazgo de Xi Jinping ha coincidido con el relanzamiento de las ambiciones de transformaci\u00f3n en una direcci\u00f3n socialista, sancionada por el refuerzo del control capilar del Partido sobre las empresas (tanto p\u00fablicas como privadas) y las instituciones econ\u00f3micas y el lanzamiento de pol\u00edticas redistributivas en favor de las clases trabajadoras, financiadas mediante el endurecimiento de los grav\u00e1menes fiscales sobre los beneficios. Dicho esto, el proceso chino est\u00e1 asociado a factores hist\u00f3ricos, geogr\u00e1ficos y culturales \u00fanicos, por lo que no puede tomarse como un modelo exportable a otros contextos. Sin embargo, no cabe duda de que contiene una lecci\u00f3n general: para Marx y Engels, el comunismo era un objetivo alcanzable ya en su tiempo hist\u00f3rico, coronando un corto proceso de transici\u00f3n socialista; Lenin, enfrentado a las<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"631\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> dificultades de la <\/span>transici\u00f3n, lanz\u00f3 la NEP contra las exigencias de la izquierda bolchevique que reclamaba la abolici\u00f3n inmediata de las relaciones de intercambio monetario; De la experiencia china heredamos en cambio la conciencia de que la transici\u00f3n de la regulaci\u00f3n mercantil de la econom\u00eda a formas avanzadas de planificaci\u00f3n es inevitablemente un proceso muy lento y complejo, y s\u00f3lo puede tener lugar cuando el proceso de transformaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n ha alcanzado un nivel muy avanzado (sin olvidar que la persistencia de diferencias y conflictos de clase podr\u00eda decretar su fracaso, como ocurri\u00f3 en Rusia, aunque en un contexto diferente)<span class=\"Apple-converted-space\" data-dl-uid=\"632\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"p2\" data-dl-uid=\"633\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><span data-dl-uid=\"634\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><i data-dl-uid=\"638\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"> <\/i>Concluir\u00e9 con una nota sobre la distinci\u00f3n entre <i data-dl-uid=\"635\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">la<\/i> emancipaci\u00f3n del trabajo y la emancipaci\u00f3n <i data-dl-uid=\"636\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">del<\/i> trabajo, objetivo reivindicado, entre otros, por los \u00abconstructores de dioses\u00bb (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), por el Bloch del <i data-dl-uid=\"637\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">principio de esperanza, <\/i>por los te\u00f3ricos del post-trabajo como Negri, Gorz y, me parece, por el propio Traverso. A esta visi\u00f3n, que corre el riesgo de quedar reducida a una especie de apolog\u00eda del consumo (cf. la reivindicaci\u00f3n de una renta universal incondicional con independencia de la realizaci\u00f3n de cualquier actividad laboral), prefiero oponer la de Lukacs que, en la <i data-dl-uid=\"639\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Ontolog\u00eda del ser social<\/i>, considera el trabajo como un intercambio org\u00e1nico hombre-naturaleza como <i data-dl-uid=\"640\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">el modelo de toda praxis social<\/i> y el <i data-dl-uid=\"641\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">fundamento de toda visi\u00f3n materialista del ser social, <\/i>es decir, algo de lo que no tiene sentido \u00abemanciparse\u00bb: dado que s\u00f3lo la sociedad capitalista oculta el fundamento concreto-ontol\u00f3gico del trabajo para reducirlo a mercanc\u00eda fuerza de trabajo y fuente de valor de cambio, la emancipaci\u00f3n <i data-dl-uid=\"642\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">del<\/i> trabajo significa emanciparse de esta aberraci\u00f3n y no emanciparse <i data-dl-uid=\"643\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">del<\/i> trabajo, sino reconducirlo a su naturaleza de intercambio org\u00e1nico hombre-naturaleza.<\/span><\/p>\n<p data-dl-uid=\"633\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p class=\"p3\">(1) Cfr. C. Formenti, <i>Guerra e rivoluzione, <\/i>2 voll., Meltemi, Milano 2023.<\/p>\n<p class=\"p3\">(2) <a href=\"https:\/\/tempofertile.blogspot.com\/2022\/09\/enzo-traverso-rivoluzione.html?q=traverso\">https:\/\/tempofertile.blogspot.com\/2022\/09\/enzo-traverso-rivoluzione.html?q=traverso<\/a><\/p>\n<p class=\"p3\">(3) Cfr. K. Marx, <i>Il 18 Brumaio di Luigi Bonaparte<\/i>, Editori Riuniti, Roma 2022; v\u00e9ase tambi\u00e9n <i>Le lotte di classe in Francia dal 1848 al 1850, <\/i>Editori Riuniti.<\/p>\n<p class=\"p3\">(4) Cfr. en particular, <i>Guerra e rivoluzione<\/i>, op. cit., vol. I cap. I.<\/p>\n<p class=\"p3\">(5) C. Preve, <i>La filosofia imperfetta, <\/i>Franco Angeli, Milano 1984.<\/p>\n<p class=\"p3\">(6) G. Lukacs, <i>Ontologia dell\u2019essere sociale<\/i>, 4 voll., Meltemi, Milano 2023.<\/p>\n<p class=\"p3\">(7) El fil\u00f3sofo italiano que ha tratado con mayor profundidad y convicci\u00f3n el concepto de autonom\u00eda de lo pol\u00edtico es Mario Tronti.<\/p>\n<p class=\"p3\">(8) Cfr. W Benjamin, <i>Angelus Novus, <\/i>Einaudi, Torino 1962.<\/p>\n<p class=\"p3\">(9) Cfr. D. Losurdo, <i>Il marxismo occidentale, <\/i>Laterza, Roma-Bari 2017.<\/p>\n<p class=\"p3\">(10) V. I. Lenin, <i>Stato e rivoluzione, <\/i>Edizioni clandestine, Massa 2017.<\/p>\n<p class=\"p3\">(11) Cfr. M. Hardt, A. Negri, <i>Impero<\/i>, Rizzoli, Milano 2001.<\/p>\n<p class=\"p3\">(12) V\u00e9ase en particular, R. di Leo, <i>L\u2019esperimento profano, <\/i>Futura, Roma 2011.<\/p>\n<p class=\"p3\">(13)\u00a0Me he ocupado del transhumanismo y de las otras utop\u00edas de las ciberculturas californianas en <i>Incantati dalla Rete, <\/i>Cortina, Milano 2000.<\/p>\n<p class=\"p3\">(14) Cfr. R. Koselleck, <i>Futuro passato, <\/i>Hoepli, Milano 2007.<\/p>\n<p class=\"p3\">(15) La novela de ciencia ficci\u00f3n m\u00e1s conocida de Bogdanov es <i>Stella Rossa <\/i>(Alcatraz 2019, con presentaci\u00f3n de Wu Ming)<\/p>\n<p class=\"p3\">(16) Cfr. E. Block, <i>Il principio speranza, <\/i>3 voll. , Mimesis, Milano-Udine 2019.<\/p>\n<p class=\"p3\">(17) V\u00e9ase <i>Guerra e rivoluzione<\/i>, op. cit. vol. I, cap. I.<\/p>\n<p class=\"p3\">(18)<\/p>\n<p>Pude estudiar Revoluci\u00f3n Ciudadana de Rafael Correa durante el verano de 2012, que pas\u00e9 en Quito. Como he argumentado en<i> Magia bianca magia nera <\/i> (Jaka Book, Mil\u00e1n 2013), las contradicciones (en particular el conflicto entre el gobierno y las asociaciones de la minor\u00eda de origen indio) que permitir\u00edan a la derecha neoliberal recuperar el poder ya eran evidentes entonces.<\/p>\n<p class=\"p3\">(19) V\u00e9ase A. G. Linera, <i>Democrazia, stato, rivoluzione, <\/i>Meltemi, Milano 2020.<\/p>\n<p class=\"p3\">(20) Cfr. C. Preve, Opere, vol. II,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span><i>Manifesto filosofico del comunismo comunitario, <\/i>Inschibbolleth edizioni.<\/p>\n<p class=\"p3\">(21) Cfr. D. Losurdo,<i> La questione comunista, <\/i>Carocci, Roma 2021.<\/p>\n<p class=\"p3\">(22) A. Visalli, <i>Dipendenza, <\/i>Meltemi, Milano 2020.<\/p>\n<p class=\"p3\">(23) V\u00e9ase la carta de Marx a Vera Zasulic, en K. Marx, F. Engels, <i>India Cina Russia, <\/i>il Saggiatore, Milano 1960; v\u00e9ase tambi\u00e9n E. Dussel, <i>L\u2019ultimo Marx, <\/i>Manifestolibri, Roma 2009<i>,<\/i> v\u00e9ase, por \u00faltimo, P. P. Poggio, <i>L\u2019obscina. Comune contadina e rivoluzione in Russia<\/i>, Jaka Book, Milano 1976.<\/p>\n<p class=\"p3\">(24) J. C. Mariategui, <i>Sette saggi sulla realt\u00e0 peruviana,<\/i> Einaudi, Torino 1972.<\/p>\n<p class=\"p3\">(25) A. G. Linera, <i>Forma valor y forma comunidad, <\/i>Traficantes de sue\u00f1os, Quito 2015.<\/p>\n<p class=\"p3\">(26) Considero\u00a0<i>La nuova ragione del mondo\u00a0<\/i>di P. Dardot e C. Laval (DeriveApprodi, Roma 2013) el mejor an\u00e1lisis de esta contrarrevoluci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p class=\"p3\">(27) Cfr. H. Marcuse,<i> Eros e civilt\u00e0,<\/i> Einaudi, Torino 2001. Para un an\u00e1lisis actualizado sobre la compatibilidad sustancial entre la cultura de la nueva izquierda libertaria y el sistema neoliberal, v\u00e9ase L. Boltanski e E. Chiapello, <i>Il nuovo spirito del capitalismo,<\/i>\u00a0Mimesis, Milano-Udine 2014.<\/p>\n<p class=\"p5\">(28) Sull\u2019abdicazione dei nuovi movimenti rispetto nei confronti di qualsiasi progetto di conquista del potere cfr. P. Rosanvallon, <i>Controdemocrazia, <\/i>Castelvecchi<i>, <\/i>Roma 2012.<\/p>\n<p class=\"p5\">(29) Definisco cos\u00ec i regimi di Cina, Vietnam, Cuba, Venezuela, Bolivia ecc. nel secondo volume di <i>Guerra e rivoluzione<\/i>, op. cit.<\/p>\n<p class=\"p3\">(30) Cfr. D. Harvey, <i>The Anti-capitalist Chronicles,<\/i> Pluto Press, London 2020.<\/p>\n<p class=\"p3\">(31) G. Arrighi, <i>Adam Smith a Pechino,<\/i> Feltrinelli, Milano 2007 (nuova edizione in Mimesis).<\/p>\n<p class=\"p5\">(32) Cfr. V. Giacch\u00e9, <i>L\u2019economia e la propriet\u00e0. Stato e mercato nella Cina contemporanea, <\/i>In AAVV, <i>Pi\u00f9 vicina. La Cina del XXI secolo, <\/i>Roma 2020;<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>V. Giacch\u00e9 (a cura di) <i>Economia della rivoluzione <\/i>(raccolta di testi di Lenin)<i>, il Saggiatore, Milano 2017<\/i><\/p>\n<p class=\"p3\">(33)<i> <\/i>A. Gabriele, E. Jabbour,<i> Socialist Economic Development in the 21st Century. A Century after the Bolshevik Revolution, <\/i>Routlege, London- New York 2022.<\/p>\n<p data-dl-uid=\"633\" data-dl-original=\"true\" data-dl-translated=\"true\">Fuente: blog del autor, <em>Per un socialismo del secolo XXI<\/em>, 15 de septiembre de 2024 (<a href=\"https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2024\/09\/se-due-secoli-vi-sembran-pochi-la.html\">https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2024\/09\/se-due-secoli-vi-sembran-pochi-la.html<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A modo de introducci\u00f3n A veces ocurre que uno ve el t\u00edtulo de un libro que acaba de salir y<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16345,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,1548],"tags":[2169,917,2170],"class_list":["post-16342","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-politica","tag-enzo-traverso","tag-resenas","tag-revolucion-una-historia-intelectual"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16342"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16342\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16348,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16342\/revisions\/16348"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}