{"id":1638,"date":"2011-09-05T00:00:00","date_gmt":"2011-09-05T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1638"},"modified":"2020-02-21T12:16:07","modified_gmt":"2020-02-21T11:16:07","slug":"trasgrediendo-los-limites-de-la-capacidad-de-regeneracion-de-la-biosfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1638","title":{"rendered":"Trasgrediendo los l\u00edmites de la capacidad de regeneraci\u00f3n de la biosfera"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a del libro de Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, <em>El Antropoceno. La expansi\u00f3n del capitalismo global choca con la biosfera<\/em>. Virus editorial, Barcelona, 2011.<\/p>\n<p>Una dedicatoria abre el \u00faltimo libro, esta peque\u00f1a y cuidada joya de Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n (RFD). Dice as\u00ed: \u201cEste texto est\u00e1 dedicado a la poblaci\u00f3n de El SALTO, el n\u00facleo de la periferia metropolitana de Guadalajara (M\u00e9xico) que sufre diariamente la tremenda contaminaci\u00f3n del r\u00edo Santiago que la atraviesa. Antiguamente, El Salto era una localidad paradis\u00edaca con una cascada natural bell\u00edsima en torno a la cual se fue desarrollando este peque\u00f1o n\u00facleo urbano. Pero en la actualidad los efluentes sin tratar de la gran urbe, y sobre todo de distintos pol\u00edgonos industriales, la han convertido en un lugar infecto en donde sus habitantes malviven y sobreviven a duras penas. Pero a pesar de ello, sus vecinos y vecinas est\u00e1n dando un ejemplo de dignidad y de lucha, rebel\u00e1ndose contra esta situaci\u00f3n y reclamando que este tormento diario acabe cuanto antes. El Salto es una muestra concreta local de la crisis ecol\u00f3gica mundial. Y desde aqu\u00ed me solidarizo con su lucha y env\u00edo un recuerdo muy entra\u00f1able a Graciela y Enrique, dos de los dirigentes de esa rebeli\u00f3n vecinal con los que tuve la gran suerte de compartir su experiencia y visitar la zona en 2008, gracias a la colaboraci\u00f3n de Yessica\u201d.<\/p>\n<p>No logro pensar otro texto que sintetice mejor el esp\u00edritu y la cosmovisi\u00f3n de este maestro y amigo de tantos ciudadanos y ciudadanas llamado Rafael Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n: entra\u00f1able, sensible, comprometido, fraternal, internacionalista, ecologista insumiso, cr\u00edtico de las peores aristas, que no son pocas, de esta incivilizada civilizaci\u00f3n industrial en la que nos ha tocado vivir. Mejor imposible. \u201cA la gente buena se la conoce\/ en que resulta mejor cuando se la conoce\u201d.<\/p>\n<p>Una introducci\u00f3n, nueve cap\u00edtulos y una bibliograf\u00eda documentada donde algunas referencias son muestra clara de los anclajes intelectuales y pol\u00edticos del autor (Naredo es referencia destacada) componen El Antropoceno, parte de un libro del autor en elaboraci\u00f3n sobre la crisis del capitalismo global y el previsible colapso civilizatorio, \u201cvistos a partir de una amplia perspectiva hist\u00f3rica, en el que se hace una especial reflexi\u00f3n sobre la crisis energ\u00e9tica mundial\u201d. La tesis central del libro puede ser expuesta en los t\u00e9rminos siguientes: hemos pasado en el siglo XX de un mundo vac\u00edo a un mundo lleno. Estamos en una verdadera mutaci\u00f3n hist\u00f3rica, en una nueva era geol\u00f3gica, en Antropoceno. El Antropoceno ser\u00eda, en palabras de RFD, \u201cuna nueva \u00e9poca de la Tierra, consecuencia del despliegue del sistema urbano-agro-industrial escala global, que se da junto con un incremento poblacional mundial sin parang\u00f3n hist\u00f3rico\u201d (p. 9). Todo ha actuado, est\u00e1 actuando, como una verdadera y temible fuerza geol\u00f3gica con enormes y casi inconmensurables implicaciones ambientales. RDF toma pie en las reflexiones de la Sociedad Geol\u00f3gica de Londres, \u201cla de mayor historia y quiz\u00e1s la m\u00e1s prestigiosa del planeta\u201d. El Holoceno, la etapa hist\u00f3rica que se abre con la invenci\u00f3n de la agricultura, nuestros \u00faltimos 12.000 a\u00f1os, est\u00e1 tocando a su fin. El trecho interglacial que ha definido este per\u00edodo ha terminado y entramos ahora en una nueva era hist\u00f3rica que, a diferencia de las anteriores, estar\u00eda marcada por la decisiva influencia de la especie humana en el planeta.<\/p>\n<p>RFD, en absoluto cegado por ning\u00fan ecologismo globalizador que pierda matices y diferencias sociales e hist\u00f3ricas, no deja de se\u00f1alar inmediatamente que no es toda la especie humana, sin m\u00e1s matices, la que as\u00ed act\u00faa sino una parte \u201ccada vez m\u00e1s importante de la misma que se ve impulsada y condicionada por un sistema, el actual capitalismo global, fuertemente estratificado y con muy diferentes responsabilidades e impactos en de sus distintas sociedades e individuos, que ha logrado alterar por primea vez en la Historia el sistema ecol\u00f3gico y geomorfol\u00f3gico global\u201d (p. 10). Matiz, una vez m\u00e1s, es concepto y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo es, RFD no deja de insistir y argumentar sobre ello a lo largo del libro, el funcionamiento del clima, que tambi\u00e9n, o la complejidad y magnitud de la biodiversidad planetaria, sino el propio paisaje, el propio territorio: el sistema urbano-agro-industrial se ha convertido en la principal fuerza geomorfol\u00f3gica, \u201cuna tremenda fuerza de car\u00e1cter antropog\u00e9nico, activada y amplificad por un sistema que se basa en el crecimiento y acumulaci\u00f3n (dineraria) \u201csin fin\u201d. Y sus impactos durar\u00e1n siglos o milenios, y condicionar\u00e1n cualquier evoluci\u00f3n urbana\u201d (p. 10). El sistema urbano-agro-industrial, RDF lo documenta adecuadamente, pone anualmente en movimiento un tonelaje de materias primas muy superior al de cualquier fuerza geol\u00f3gica.<\/p>\n<p>A la expansi\u00f3n irresponsable de la industria qu\u00edmica dedicada RFD tambi\u00e9n p\u00e1ginas luminosas. No s\u00f3lo es el estallido de la producci\u00f3n de pl\u00e1sticos, dif\u00edciles de tratar y reciclar, sino la enorme variedad de sustancias sint\u00e9ticas de car\u00e1cter t\u00f3xico y persistente. En la actualidad, recuerda el autor, \u201ccirculan libremente por el mundo unas 140.000 sustancias qu\u00edmicas de car\u00e1cter m\u00e1s o menos nocivo, sustancias que se han sacado al mercado y se han comercializado sin ninguna, o m\u00ednimas, medidas de seguridad\u201d (p. 26). El principio de precauci\u00f3n, denuncia con raz\u00f3n RFD, sobre el que \u00e9l mismo apunta reflexiones de enorme inter\u00e9s y nada triviales, brilla por su ausencia.<\/p>\n<p>Por si faltara algo, RFD nos regala adem\u00e1s importantes hallazgos terminol\u00f3gicos y conceptuales que no s\u00f3lo son exquisiteces marginales sino que permiten pensar pol\u00edticamente, y de forma novedosa, lugares o situaciones m\u00e1s o menos conocidos. Un ejemplo: RFD habla, al comentar la perturbaci\u00f3n de la biosfera por este sistema infernal, este nuevo sujeto del Apocalipsis, de \u201cgolpe de Estado biol\u00f3gico\u201d. Un notable acierto. Otro m\u00e1s: no nos deber\u00eda ser dif\u00edcil imaginar la cantidad de materiales, sobre todo de car\u00e1cter estrat\u00e9gico, que los artefactos que rodean las acr\u00edticamente denominadas nuevas tecnolog\u00edas (iPods, MP3, playstations, iPads, kindles, c\u00e1maras electr\u00f3nicas), \u201caunque normalmente se oculte este lada oscuro de dichas tecnolog\u00edas\u201d (p. 89). Por si fuera preciso a\u00f1adir algo m\u00e1s, no deber\u00edamos olvidar \u201cla cacharrer\u00eda electr\u00f3nica sistem\u00e1ticamente infrautilizada y cada d\u00eda m\u00e1s obsolescente, requiriendo en general de pilas altamente contaminantes para su funcionamiento, cuya producci\u00f3n y reciclaje genera tambi\u00e9n serios problemas ambientales\u201d (p. 89).<\/p>\n<p>El Antropocenolevanta acta de la vertiginosa y suicida senda de destrucci\u00f3n en la que se ha sustentado este crecimiento desaforado y literalmente criminal del sistema agro-urbano-industrial globalizado. Una ilustraci\u00f3n que produce temblor y angustia, y ganas de rebeli\u00f3n, de la situaci\u00f3n denunciada: seg\u00fan diversos c\u00e1lculos, a la Tierra le costar\u00eda actualmente alrededor de 1,3 a\u00f1os reponer los recursos que principalmente los pa\u00edses del Norte y de las periferias emergentes consumen a lo largo de un a\u00f1o. Una de sus consecuencias: el colapso biol\u00f3gico de esta locura desarrollista que ha supuesto una p\u00e9rdida del 30% de la biodiversidad de la Tierra entre 1970 y 2005. Algunos estudiosos, razonablemente, han hablado de la sexta extinci\u00f3n en la historia del planeta.<\/p>\n<p>No hay en todo caso condena o leyes inexorables que nos conduzcan a la destrucci\u00f3n anunciada. RFD cierra su libro hablando de escenarios posibles que se abren a corto, medio y largo plazo. Estos escenarios dependen de m\u00faltiples factores. Entre ellos, \u201cde la capacidad de resistencia y transformaci\u00f3n social de las distintas sociedades humanas, frente a unas estructuras de poder que sucumbir\u00e1n muy probablemente tambi\u00e9n en el medio y largo plazo como parte de una civilizaci\u00f3n que se agota\u201d (p. 100). Estos procesos no son lineales: pueden alumbrar barbaries y regresiones sociales sin precedentes, pero tambi\u00e9n pueden dar pie a nuevas construcciones sociopol\u00edticas y culturales que \u201cdeber\u00e1n establecer forzosamente nuevas relaciones con el entorno y en el interior de si mismas, si es que pretende subsistir\u201d. Nos va la vida en ello. RFD no se equivoca cuando se\u00f1ala que los dinosaurios peor adoptados para subsistir en los nuevos escenarios qu se est\u00e1n abriendo ante nuestros ojos ser\u00e1n las megal\u00f3polis mundiales, esos sistemas de miseria y desigualdad de las que nos ha hablado tan documentadamente Mike Davis, esos organismos ca\u00f3ticos e inhumanos que hoy, puerilmente, nos deslumbran con su aparente poder\u00edo y fulgor.<\/p>\n<p>En 1979, Manuel Sacrist\u00e1n, otro enorme ecologista avant la leerte, habl\u00f3 de la tarea que habr\u00eda que proponerse para que \u201ctras esta noche oscura de la crisis de una civilizaci\u00f3n despuntara una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados ruidosos en un estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo\u201d. Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n lleva d\u00e9cadas, cuando tantos han desistido, empe\u00f1ado incansablemente en esa ingente tarea, en el necesario esfuerzo por alumbrar una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable. Con un excelente y contagioso sentido del humor, uno de nuestros ecologistas y activistas m\u00e1s admirables y queridos ha ido en serio, sigue yendo en serio. El Antropocenoes un ejemplo de ello. \u00bfA qu\u00e9 esperan para sumergirse en \u00e9l?<\/p>\n<p>Me olvidaba: no se pierdan las magn\u00edficas y sugerentes ilustraciones de Isabel V\u00e1zquez.<\/p>\n<p>PS: RFD abre su libro con cuatro citas. Una de ellas es ejemplo del irracionalismo f\u00e1ustico que dirige la acci\u00f3n de muchas acciones y empresas, de esta apuesta inamovible y suicida por el \u201cm\u00e1s y m\u00e1s madera\u201d: \u201cEl mundo puede continuar de hecho sin recursos naturales, de manera que el agotamiento de recursos es una de aquellas cosas que pasan, pero que no es una cat\u00e1strofe\u201d (R. Solow). Otra, en cambio, la cuarta, es ejemplo de la sabidur\u00eda que abona la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n de personas como el autor: \u201cLa pretensi\u00f3n de avanzar hacia un mundo social y ecol\u00f3gicamente m\u00e1s equilibrado y estable sin cuestionar las actuales tendencias expansivas de los activos financieros, los agregados monetarios y la mercantilizaci\u00f3n de la vida en general es algo tan ingenuo que roza la estupidez\u201d (J. M. Naredo, Ra\u00edces econ\u00f3micas del deterioro ecol\u00f3gico y social. M\u00e1s all\u00e1 de los dogmas). Entre maestros anda el juego.<\/p>\n<p>Me permito a\u00f1adir otra. Los versos finales de aquel grandioso poema de Luis Cernuda, \u201c1936\u201d, que fue escrito para personas como Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>[\u2026]<\/p>\n<p>Que aquella causa aparezca perdida,<\/p>\n<p>nada importa;<\/p>\n<p>Que tantos otros, pretendiendo fe en ella<\/p>\n<p>s\u00f3lo atendieran a ellos mismos,<\/p>\n<p>importa menos.<\/p>\n<p>Lo que importa y nos basta es la fe de uno.<\/p>\n<p>Por eso otra vez hoy la causa te aparece<\/p>\n<p>como en aquellos d\u00edas:<\/p>\n<p>noble y tan digna de luchar por ella.<\/p>\n<p>Y su fe, la fe aquella, \u00e9l la ha mantenido<\/p>\n<p>a trav\u00e9s de los a\u00f1os, la derrota,<\/p>\n<p>cuando todo parece traicionarla.<\/p>\n<p>Mas esa fe, te dices, es lo que s\u00f3lo importa.<\/p>\n<p>Gracias, compa\u00f1ero, gracias<\/p>\n<p>por el ejemplo. Gracias por que me dices<\/p>\n<p>que el hombre es noble.<\/p>\n<p>Nada importa que tan pocos lo sean:<\/p>\n<p>Uno, uno tan s\u00f3lo basta<\/p>\n<p>como testigo irrefutable<\/p>\n<p>de toda la nobleza humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a del libro de Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, El Antropoceno. La expansi\u00f3n del capitalismo global choca con la biosfera. 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