{"id":16516,"date":"2024-10-28T05:00:40","date_gmt":"2024-10-28T04:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16516"},"modified":"2024-10-28T02:57:42","modified_gmt":"2024-10-28T01:57:42","slug":"el-librepensamiento-fuera-de-occidente-y-antes-de-la-modernidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16516","title":{"rendered":"El librepensamiento fuera de Occidente y antes de la modernidad"},"content":{"rendered":"<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s zonzas, pero no por eso menos perniciosas, que se le hace al librepensamiento de matriz irreligiosa es que constituye una manifestaci\u00f3n cultural exclusivamente occidental, un fen\u00f3meno espiritual que \u2013se aduce\u00a0<em>ad nauseam<\/em>\u2013 no est\u00e1 presente en otras civilizaciones del orbe. Este cuestionamiento, que como veremos carece de todo fundamento, se halla muy extendido en el campo intelectual, y ha dado p\u00e1bulo a la leyenda negra seg\u00fan la cual el escepticismo, el de\u00edsmo[1], el agnosticismo y el ate\u00edsmo ser\u00edan cosmovisiones euroc\u00e9ntricas, encorsetadas en la tradici\u00f3n grecolatina y la modernidad europea. Nada m\u00e1s lejos de la verdad.<\/p>\n<p>Tres obras me guiar\u00e1n en este breve periplo indagatorio:\u00a0<em>The alternative tradition: a study of unbelief in the Ancient World<\/em>, de James Thrower (La Haya, Mouton, 1980); \u00abAte\u00edsmo y religi\u00f3n: perfil hist\u00f3rico de un debate\u00bb (1997), de Gonzalo Puente Ojea, extenso ensayo incluido en su libro <em>Ate\u00edsmo y religiosidad: reflexiones sobre un debate<\/em>\u00a0(Madrid, Siglo XXI, 2001, 2\u00aa ed., pp. 97-255); y\u00a0<em>Freethinkers of Medieval Islam: Ibn Al-Raw\u0101nd\u012b, Ab\u016b Bakr Al-R\u0101z\u012b and Their Impact on Islamic Thought<\/em>, de Sarah Stroumsa (Leiden, Brill, 1999). Mi deuda historiogr\u00e1fica y filos\u00f3fica con estos tres textos es enorme. Dejo constancia de ella.<\/p>\n<p>Dice Puente Ojea en el precitado ensayo:<\/p>\n<p><em>\u00abLa impugnaci\u00f3n te\u00f3rica de los postulados de la creencia en la divinidad no es de ahora, sino que se remonta a un tiempo muy pret\u00e9rito, en el que individuos excepcionalmente dotados de gran car\u00e1cter y notable inteligencia pusieron en cuesti\u00f3n las tradiciones religiosas de su sociedad y debatieron con estimable rigor las ancestrales creencias en Dios o en dioses, dejando as\u00ed una profunda huella en la historia intelectual del ser humano. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>En las civilizaciones del Oriente fue emergiendo, aunque trabajosamente, una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre las especulaciones religiosas relativas al origen y gobierno del universo natural y social. Esta reflexi\u00f3n cr\u00edtica revisti\u00f3 diversas tonalidades en funci\u00f3n del car\u00e1cter de cada pueblo, partiendo frecuentemente de preocupaciones morales unas veces, o alimentadas otras veces por preocupaciones intelectivas de orden cosmol\u00f3gico. Los poderes dominantes en estas sociedades antiguas se mov\u00edan, en t\u00e9rminos generales, en una concepci\u00f3n del mundo inscrita en el eje de coordenadas que expresan dos ideas que se combinan o entretejen en la visi\u00f3n m\u00edtico-religiosa, a saber, la realeza de los dioses y la divinidad de los reyes, de tal manera que la reflexi\u00f3n cr\u00edtica de orientaci\u00f3n agn\u00f3stica o atea se ve\u00eda sometida a un mayor o menor grado de hostilidad \u2013seg\u00fan los lugares y los tiempos\u2013 de esos poderes dominantes. Pero, en ocasiones, \u00e9stos eran accesibles a especulaciones morales y cosmol\u00f3gicas que romp\u00edan hasta cierto punto la compacidad o coherencia de las tradiciones ideol\u00f3gicas heredadas\u00bb<\/em>[2].<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del eminente historiador y fil\u00f3sofo espa\u00f1ol \u2013opini\u00f3n que suscribo totalmente\u2013, es preciso rememorar y difundir los grandes hitos de la historia universal del librepensamiento irreligioso, aquello que Thrower ha denominado\u00a0<em>tradici\u00f3n alternativa.\u00a0<\/em>Es necesario<\/p>\n<p><em>\u00ab\u2026romper, en el \u00e1mbito del gran p\u00fablico, con la inveterada convicci\u00f3n de que solamente las tradiciones religiosas han acompa\u00f1ado al proceso civilizador de la humanidad, y que hay que llegar pr\u00e1cticamente a la Europa del siglo XVIII para que la ilustraci\u00f3n de las mentes hubiera permitido a los hombres acceder a la radical puesta en cuesti\u00f3n de Dios y de la visi\u00f3n m\u00edtico-religiosa de la realidad. Las cabezas algo mejor informadas hab\u00edan o\u00eddo hablar del ate\u00edsmo de algunos pensadores griegos, pero los estereotipos asimilados en la escuela y el hogar les hac\u00edan dar por descontado que en el curso de la historia se hab\u00edan olvidado feliz y leg\u00edtimamente las fantas\u00edas irreligiosas de tales exc\u00e9ntricos, que incluso en reputados manuales universitarios s\u00f3lo disfrutaban de una breve cita. El estudio objetivo de la realidad hist\u00f3rica nos brinda el apasionante panorama de la temprana inquietud de los seres humanos m\u00e1s l\u00facidos por indagar, m\u00e1s all\u00e1 de los velos de los mitos religiosos, sobre la verdadera naturaleza del universo y su origen, sobre el ser humano y su destino, y sobre la sociedad.<\/em><\/p>\n<p><em>La especulaci\u00f3n teor\u00e9tica sobre estas grandes cuestiones no surgi\u00f3 de una simple curiosidad intelectual, sino que tambi\u00e9n fue estimulada por las complejas repercusiones psicol\u00f3gicas, cognitivas y morales generadas por transformaciones en la organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica en el seno de constelaciones culturales en las que la legitimaci\u00f3n de las estructuras de poder \u2013familiar, tribal, territorial, etc.\u2013 estaba \u00edntimamente vinculada a las concepciones religiosas del mundo que promov\u00edan las oligarqu\u00edas dominantes. Lo pol\u00edtico y lo cultual, y sus respectivos administradores, constitu\u00edan dos vertientes del mismo sistema de creencias y de dominaci\u00f3n, de tal modo que el cuestionamiento de la visi\u00f3n m\u00edtico-religiosa vigente amenazaba igualmente a los detentadores del poder pol\u00edtico y a los administradores del poder religioso.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando la vigencia social del sistema de creencias pierde peso o comienza a ser p\u00fablicamente cuestionado; es decir, cuando la adhesi\u00f3n sin fisuras a los fundamentos sobrenaturales o divinos de la organizaci\u00f3n social se debilita, empiezan a manifestarse p\u00fablicamente interrogantes y dudas sobre la validez ideol\u00f3gica de esos fundamentos, inici\u00e1ndose una revisi\u00f3n de las representaciones colectivas y de los soportes de la obediencia civil<\/em> <em>\u00bb<\/em>[3].<\/p>\n<p>A la luz de las evidencias hoy disponibles, al menos tres notables civilizaciones no occidentales produjeron intelectuales netamente irreligiosos: India, China y el mundo \u00e1rabe. Las dos primeras de manera totalmente aut\u00f3noma, end\u00f3gena, y el \u00faltimo bajo la influencia proficua de la antigua filosof\u00eda griega, sobre todo aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>En la India del siglo VII a.C., la escuela\u00a0<em>n\u00e1stika<\/em>\u00a0(heterodoxa) de Carvaka o Lokayata desarroll\u00f3 una concepci\u00f3n abiertamente racionalista y cr\u00edtica, materialista y atea, anticlerical y hedonista, haciendo caso omiso del principio de autoridad, los dogmas v\u00e9dicos y la tradici\u00f3n brahm\u00e1nica (neg\u00f3 la existencia de los dioses, del alma, etc.). Es cierto que el budismo y el jainismo primigenios tambi\u00e9n cuestionaron por entonces, o poco antes, la veracidad de los Vedas (textos sagrados del hinduismo) y la existencia de los\u00a0<em>devas<\/em>\u00a0(deidades), lo mismo que la legitimidad de los brahmanes. Pero, como contrapartida, absorbieron muchos elementos metaf\u00edsicos de la religi\u00f3n hinduista, como la rueda del\u00a0<em>samsara<\/em>\u00a0(reencarnaci\u00f3n) y el\u00a0<em>karma<\/em>. En cambio, la escuela filos\u00f3fica de Carvaka supo conjugar el antite\u00edsmo con la antimetaf\u00edsica. A los\u00a0<em>Brihaspati sutra<\/em>, los escritos fundamentales de esta corriente disidente, les cupo la misma suerte que al\u00a0<em>Peritheon<\/em>\u00a0del griego Prot\u00e1goras de Abdera: la hoguera de la intolerancia religiosa. Los pocos fragmentos que se conservan de ellos son citas apostrofadas que aparecen en tratados hostiles redactados por brahmanes. Reproduzco algunas, a t\u00edtulo ilustrativo:<\/p>\n<p><em>\u00abS\u00f3lo existe lo perceptible; lo no perceptible no existe, por la raz\u00f3n de que nunca ha sido percibido.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay ning\u00fan cielo, ni liberaci\u00f3n final, ni alma alguna en otro mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Los brahmanes se han establecido aqu\u00ed solamente como un medio de vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Los tres Vedas son una estafa. (\u2026) Los tres autores de los Vedas eran bufones, bribones y demonios.<\/em><\/p>\n<p><em>La conciencia perteneciente a un cuerpo no puede decirse que sea la causa de la conciencia en otro cuerpo. (\u2026) Ninguna conciencia se traslada a la vida fetal. Un ni\u00f1o debe aprender fuera de s\u00ed mismo lo que sabe.<\/em><\/p>\n<p><em>Nadie ha observado jam\u00e1s la transferencia de conciencia de un cuerpo a otro. (\u2026) \u00bfQui\u00e9n ha visto el alma existiendo en un estado de separaci\u00f3n del cuerpo? \u00bfNo es la vida resultado de la configuraci\u00f3n \u00faltima de la materia?<\/em><\/p>\n<p><em>El \u00fanico fin de los hombres es el goce de los placeres sensuales. (\u2026) El dolor del infierno radica en las desgracias que surgen de los enemigos, las armas, las enfermedades (\u2026). Es insensato el que se agota en penas, ayunos, etc. La castidad y otros tales preceptos son impuestos por d\u00e9biles listos\u2026 El sabio debe gozar de los placeres de este mundo mediante los medios visibles apropiados, como la agricultura, la ganader\u00eda, el comercio, la administraci\u00f3n pol\u00edtica, etc.<\/em><\/p>\n<p><em>Estos est\u00fapidos son enga\u00f1ados por los mentirosos\u00a0<\/em>sastras<em>\u00a0[tratados religiosos] y alimentados por las seducciones de la esperanza. \u00bfPero pueden la mendicidad, el ayuno, la penitencia, la exposici\u00f3n al sol ardiente que depaupera el cuerpo, compararse con los arrebatadores abrazos de las mujeres de ojos grandes [\u2026]?\u00bb<\/em>[4]<\/p>\n<p>Se\u00f1ala el fil\u00f3sofo brit\u00e1nico James Thrower que el ate\u00edsmo materialista de Lokayata perdur\u00f3 en India, como escuela filos\u00f3fica, durante m\u00e1s de un milenio, hasta que \u00abvirtualmente se extinguiera hacia el siglo VII de nuestra era bajo la ascendente ola del idealismo religioso. No obstante, a\u00fan era digna de alusi\u00f3n en una \u00e9poca tan tard\u00eda como el siglo XIV, cuando Madhavacarya redactaba sus\u00a0<em>Sarva-darsana-sangraha<\/em>, una de nuestras fuentes principales para conocer el sistema de Carvaka<em>\u00bb<\/em>[5].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la China antigua hubo librepensadores de talante m\u00e1s o menos cr\u00edtico, fil\u00f3sofos que se atrevieron a dudar de la veracidad de las tradiciones y los mitos, y aun negarla de plano. E igual que en el caso de la India, su emergencia hist\u00f3rica\u00a0<em>nada<\/em>\u00a0le debi\u00f3 al influjo intelectual del helenismo. Tanto en la ortodoxia confuciana como en la heterodoxia tao\u00edsta \u2013subraya Thrower\u2013 encontramos numerosos ejemplos de planteos relativamente racionalistas, materialistas, esc\u00e9pticos y humanistas, los cuales revelan un progreso nada desde\u00f1able de la irreligiosidad: renuencia a las explicaciones causales providenciales o sobrenaturales, valoraci\u00f3n puramente pragm\u00e1tica de los rituales, cr\u00edtica sin concesiones a las supersticiones populares (magia, adivinaci\u00f3n, exorcismo), rechazo de la doctrina de la inmortalidad del alma, impugnaci\u00f3n del budismo por su creencia en el\u00a0<em>karma<\/em>\u00a0y la reencarnaci\u00f3n, ridiculizaci\u00f3n del culto dom\u00e9stico a los esp\u00edritus de los antepasados, despersonalizaci\u00f3n del Mandato del Cielo (<em>Tian Ming<\/em>), desacralizaci\u00f3n de la figura del emperador, etc.<\/p>\n<p>La cima del librepensamiento chino antiguo es Wang Chong. Vivi\u00f3 en el siglo I de nuestra era, en tiempos de la dinast\u00eda Han. Fue un racionalista convencido y militante. Defini\u00f3 la raz\u00f3n como \u00abodio a las ficciones y falsedades\u00bb<sup>[6]<\/sup>. Su ontolog\u00eda, con aciertos y errores, era desembozadamente materialista. Conceb\u00eda los fen\u00f3menos naturales como inmanentes y no intencionados, distanci\u00e1ndose as\u00ed de todo providencialismo y teleologismo. Prescind\u00eda del\u00a0<em>Tian Ming<\/em>\u00a0en sus indagaciones causales. La buena suerte y la desgracia eran, para \u00e9l, puramente casuales, fortuitas. A su entender, no hay vida despu\u00e9s de la muerte, pues el alma muere con el cuerpo.<\/p>\n<p>Por otro lado, Wang Chong se empe\u00f1\u00f3 a fondo en desarrollar una interpretaci\u00f3n determinista o mecanicista de la naturaleza, a trav\u00e9s de las categor\u00edas protocient\u00edficas del\u00a0<em>yin<\/em>\u00a0y el\u00a0<em>yang<\/em>. Con admirable perspicacia asever\u00f3: \u00abLabrar, escardar, sembrar son actos motivados, pero si la simiente crece y madura o no, depende del azar y de la acci\u00f3n espont\u00e1nea. \u00bfC\u00f3mo lo sabemos? Si el Cielo hubiera producido sus criaturas a prop\u00f3sito, deb\u00eda haberles ense\u00f1ado a amarse unas a otras\u00bb[7]. En su cosmovisi\u00f3n no hay lugar para ninguna divinidad creadora ni \u00abdise\u00f1o inteligente\u00bb.<\/p>\n<p>Su escepticismo era cosa seria. En una de sus obras escribi\u00f3: \u00ab\u00a1Cuan absurdo es imaginar (\u2026) que el Cielo o la Tierra puedan entender las palabras del hombre, o preocuparse de sus deseos!\u00bb. En otra se\u00f1al\u00f3: \u00abexorcizar es trabajo perdido, y ning\u00fan da\u00f1o causa su omisi\u00f3n\u00bb. Son las generaciones \u00abdecadentes\u00bb las que \u00abfomentan la creencia en esp\u00edritus. Hombres insensatos buscan alivio en el exorcismo\u00bb[8]. Negaba as\u00ed, sin pelos en la lengua, cualquier eficacia objetiva a las plegarias y las artes m\u00e1gicas.<\/p>\n<p>Wang Chong tampoco aceptaba la noci\u00f3n metaf\u00edsica de destino. A su juicio, la vida humana es una combinaci\u00f3n de idiosincrasia, voluntad y azar.<\/p>\n<p>La civilizaci\u00f3n \u00e1rabe, en su edad de oro, tambi\u00e9n vio florecer el librepensamiento, aunque no de manera end\u00f3gena, sino al calor del legado cultural griego, de modo an\u00e1logo a la antigua Roma y \u2013en menor medida\u2013 la Persia sas\u00e1nida. Empero, m\u00e1s all\u00e1 de esa ventaja inicial, la\u00a0<em>falsafa<\/em>\u00a0\u2013la filosof\u00eda isl\u00e1mica\u2013 alcanzar\u00eda un brillo propio, trascendiendo el umbral de la mera recepci\u00f3n pasiva del aristotelismo y neoplatonismo.<\/p>\n<p>\u00bfHubo pensadores ateos o agn\u00f3sticos en el Medioevo \u00e1rabe? Es dif\u00edcil saberlo con seguridad. Los t\u00e9rminos\u00a0<em>mulhid\u00a0<\/em>y<em>\u00a0zindiq\u00a0<\/em>sol\u00edan ser esgrimidos, desde la trinchera de la ortodoxia sunita, para descalificar tanto a librepensadores ganados al ate\u00edsmo o agnosticismo, como a te\u00f3logos musulmanes de ideas her\u00e9ticas (chiitas y jariy\u00edes, por ej.) o que hab\u00edan apostatado del islam, como as\u00ed tambi\u00e9n a los fil\u00f3sofos de\u00edstas que cre\u00edan en Al\u00e1 pero que recusaban al profeta Mahoma y la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica.<\/p>\n<p>Un caso particularmente notable, entre muchos otros, es el del librepensador persa Ibn al-Rawandi (827-911). Hijo de un erudito judeoconverso que hab\u00eda ayudado a los musulmanes a refutar el Talmud, se form\u00f3 y destac\u00f3 en la escuela mutazil\u00ed, que luego abandon\u00f3 para acercarse al chiismo, el juda\u00edsmo y el manique\u00edsmo, y acaso tambi\u00e9n al cristianismo. Fue disc\u00edpulo de Ibn al-Warraq, un pensador heterodoxo sumamente esc\u00e9ptico en relaci\u00f3n a la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica y el profetismo de Mahoma. No est\u00e1 claro si al-Rawandi fue un chiita muy heterodoxo af\u00edn al de\u00edsmo, o un ateo \u2013o agn\u00f3stico\u2013 que cort\u00f3 totalmente sus amarras con el islam, puesto que las fuentes primarias discrepan sobre este punto. Pero no hay dudas que cultiv\u00f3 un racionalismo cr\u00edtico de raigambre aristot\u00e9lica con altas dosis de irreligiosidad, gan\u00e1ndose as\u00ed el odio visceral del\u00a0<em>establishment<\/em>\u00a0ortodoxo. Su\u00a0<em>Libro de la Esmerada<\/em>, hoy perdido, fue duramente reprobado por consider\u00e1rselo blasfemo, igual que el resto de sus obras.<\/p>\n<p>Para esc\u00e1ndalo y furia de sus contempor\u00e1neos, al-Rawandi llev\u00f3 al banquillo de los acusados al mism\u00edsimo Mahoma, y con \u00e9l al sacrosanto Cor\u00e1n. Opuso \u2013o al menos antepuso\u2013 la raz\u00f3n a la fe, y neg\u00f3 de plano tanto el dogma de la predestinaci\u00f3n como el de la inmortalidad del alma. Asimismo, habr\u00eda rechazado la creencia seg\u00fan la cual el mundo es una creaci\u00f3n\u00a0<em>ex nihilo<\/em>\u00a0de Al\u00e1, postulando en vez de ello la eternidad del cosmos. Arremeti\u00f3 sin piedad contra las profec\u00edas y los milagros atribuidos a Mahoma, lo mismo que contra las pr\u00e1cticas devocionales que juzgaba irracionales: el rezo mirando hacia la alquibla, la peregrinaci\u00f3n a La Meca, el culto a la Kaaba, los tab\u00faes nutricionales\u2026<\/p>\n<p>Sus acaloradas pol\u00e9micas con los ulemas adquirieron gran notoriedad p\u00fablica. Hasta la plebe se entreten\u00eda con ellas. Tanto es as\u00ed que la tradici\u00f3n oral \u00e1rabe conserv\u00f3, durante muchos siglos, diversas leyendas atinentes al\u00a0<em>fil\u00f3sofo loco que discut\u00eda con Al\u00e1<\/em>.<\/p>\n<p>La islam\u00f3loga israel\u00ed Sarah Stroumsa, en su libro ya citado, ha rescatado del olvido a otro gran librepensador persa del Islam medieval: el m\u00e9dico y fil\u00f3sofo Abu Bakr al-Razi (<em>c.\u00a0<\/em>865-925). Tambi\u00e9n en \u00e9l se advierte un\u00a0<em>ethos<\/em>\u00a0racionalista, heterodoxo y disidente, aunque m\u00e1s moderado que en al-Rawandi. Intelectual desprejuiciado, muy imbuido del esp\u00edritu cr\u00edtico de la\u00a0<em>falsafa<\/em>, habr\u00eda cuestionado la revelaci\u00f3n prof\u00e9tica como v\u00eda de conocimiento teol\u00f3gico, dudado de la sacralidad del Cor\u00e1n, y denegado todo valor probatorio a la milagrer\u00eda endilgada a Mahoma.<\/p>\n<p>De hecho, el impacto secularizador de la\u00a0<em>falsafa<\/em>\u00a0medieval lleg\u00f3 hasta el coraz\u00f3n mismo de la Cristiandad europea, lo que constituye una paradoja para aquellos creyentes occidentales proclives al orientalismo rom\u00e1ntico santurr\u00f3n: el estereotipo del Oriente como basti\u00f3n inmaculado de la fe, como manantial premoderno de la religiosidad, en cuyas aguas Occidente deber\u00eda regenerarse haciendo un ba\u00f1o de inmersi\u00f3n espiritual que limpie sus pecados de incredulidad. Sirva este bot\u00f3n de muestra, aunque a riesgo de incurrir en una digresi\u00f3n: el sacro emperador romano-germ\u00e1nico Federico II de Hohenstaufen (1194-1250), quien tambi\u00e9n fue rey de Sicilia y Jerusal\u00e9n (dos reinos mediterr\u00e1neos fuertemente influidos por la vecina civilizaci\u00f3n \u00e1rabe), mereci\u00f3 los apodos de\u00a0<em>stupor mundi<\/em>\u00a0y \u00abAnticristo\u00bb debido a sus heterodoxas ideas e inusuales costumbres, fuertemente permeadas por el escepticismo y el hedonismo, en un contexto de intensa interculturalidad y transculturalidad (dos apodos \u2013el de\u00a0<em>stupor mundi<\/em>\u00a0y el de \u00abAnticristo\u00bb\u2013 que de ning\u00fan modo son reductibles a la mera puja de poder con la Iglesia cat\u00f3lica y el rimbombante anecdotario de excomuniones papales). Dice al respecto el historiador ingl\u00e9s Piers Paul Read:<\/p>\n<p><em>\u00abA diferencia de los monarcas del norte de Europa, cuya educaci\u00f3n estaba limitada por el programa que fijaba la Iglesia cat\u00f3lica, Federico, gracias a su educaci\u00f3n en Palermo, estaba familiarizado con las ideas bizantinas y ar\u00e1bigas. Ambas estaban m\u00e1s evolucionadas que el pensamiento latino y lo llevaron a una tolerancia con sus seguidores que contrastaba marcadamente con los sentimientos de los partidarios de otros reyes cristianos. El trato indulgente de Federico para con los musulmanes de su reino escandalizaba a algunos de sus contempor\u00e1neos cat\u00f3licos, pero casi con toda seguridad proven\u00eda tanto de consideraciones pr\u00e1cticas como ideol\u00f3gicas (\u2026).<\/em><\/p>\n<p><em>Para Federico, el que sus s\u00fabditos musulmanes dependieran de su favor hac\u00eda que le inspiraran a\u00fan m\u00e1s confianza: ten\u00eda, por ejemplo, un guardaespaldas sarraceno. (\u2026) Aunque tambi\u00e9n, como en cualquier \u00e9poca, hab\u00eda una progresi\u00f3n natural de la tolerancia a la indiferencia, y de la indiferencia al abierto escepticismo, y algunos de los contempor\u00e1neos de Federico se preguntaban si \u00e9ste cre\u00eda o no en Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Por la oscura propaganda que le har\u00edan m\u00e1s tarde sus enemigos, es dif\u00edcil distinguir realidad de ficci\u00f3n: pero es significativo que incluso sus contempor\u00e1neos musulmanes, como el cronista damasceno Sibt Ibn al-Jawzi, pensaran que Federico era \u2018casi seguro un ateo\u2019. El cat\u00f3lico Salimbene escribi\u00f3 tambi\u00e9n que \u2018en cuanto a la fe en Dios, no ten\u00eda ninguna\u2019 y que \u2018si hubiera sido un buen cat\u00f3lico y amado a Dios y a su Iglesia, y a su propia alma, habr\u00eda tenido pocos pares entre los emperadores del mundo\u2019. Se dijo que Federico se mof\u00f3 de la Eucarist\u00eda \u2013\u2018\u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s durar\u00e1 ese enga\u00f1o?\u2019\u2013 y del alumbramiento virginal de Jes\u00fas: \u2018Los que creen que Dios pudo haber nacido de una virgen son absolutamente tontos\u2026 no se puede dar a luz a nadie cuya concepci\u00f3n no haya estado precedida del coito entre un hombre y una mujer\u2019. El alumbramiento virginal de Jes\u00fas, sin embargo, tambi\u00e9n es un dogma de la creencia isl\u00e1mica; y, a pesar de su amistad con los musulmanes, Federico no mostraba por Mahoma mayor respeto que por Cristo, al considerarlo junto a Mois\u00e9s, uno de los \u2018tres impostores o embusteros del mundo\u2019.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque estas observaciones quiz\u00e1s hayan sido exageradas por sus enemigos papistas, son coherentes con la impresi\u00f3n de sus amigos musulmanes. En otras palabras, Federico no sintonizaba con su \u00e9poca. Exhib\u00eda un esp\u00edritu cient\u00edfico m\u00e1s moderno que medieval: en el prefacio de un tratado sobre cetrer\u00eda,\u00a0<\/em>De arte Venandi<em>, escribi\u00f3: \u2018Nuestra intenci\u00f3n en este libro es exponer (\u2026) esas cosas que son como son\u2019; e insisti\u00f3, en otro contexto: \u2018No se debe creer nada, salvo aquello que pueda ser probado por la naturaleza y la fuerza de la raz\u00f3n\u2019\u00bb<\/em><sup>[9]<\/sup><em>.<\/em><\/p>\n<p>A todas luces, esa \u00abanomal\u00eda\u00bb que represent\u00f3 el humanismo de Federico II en el Occidente cristiano medieval tuvo su humus germinal en la\u00a0<em>falsafa<\/em>\u00a0sarracena. Estadista extremadamente culto, curioso e inteligente, hablaba el \u00e1rabe, el griego y el lat\u00edn con fluidez; y le\u00eda con voracidad obras filos\u00f3ficas, cient\u00edficas, t\u00e9cnicas y literarias escritas en dichos idiomas. En resumidas cuentas, un occidental secularizado por el Oriente (y no al rev\u00e9s).<\/p>\n<p>Pero volvamos a nuestro hilo conductor. \u00bfHubo otras civilizaciones no occidentales con expresiones de irreligiosidad? A la luz de las evidencias disponibles, debemos presumir que no. Sin embargo, esta conclusi\u00f3n debe ser matizada. La historia universal nos brinda varios ejemplos de culturas donde, si bien no hubo manifestaciones ateas, ni agn\u00f3sticas, ni tampoco de\u00edstas, hubo al menos\u00a0<em>atisbos<\/em>\u00a0de un escepticismo religioso embrionario. En el Egipto fara\u00f3nico, como bien ha resaltado Thrower, tenemos un testimonio tan sorprendente como\u00a0<em>Disputa entre un hombre y su ba<\/em>, un poema sapiencial de tono meditabundo en el que un hombre agobiado por los problemas e infortunios de la vida, presa de la desesperaci\u00f3n existencial, dialoga con su propia alma en busca de sentido. Cierto hedonismo de\u00a0<em>carpe diem<\/em>\u00a0se avizora en este coloquio. Su tono profano no llega a ser sacr\u00edlego, ni mucho menos, pero no encaja del todo en el molde conformista de la piedad tradicional. Hay zozobra, inquietud, duda, pesimismo\u2026 La\u00a0<em>crisis de<\/em>\u00a0fe no pasa a mayores, y al final se disipa. Pero se evidencian en ella algunas grietas.<\/p>\n<p>Lo dicho sobre la civilizaci\u00f3n egipcia puede ser extrapolado a Mesopotamia. Tambi\u00e9n all\u00ed hallamos antiqu\u00edsimos textos sapienciales con resonancias esc\u00e9pticas, como el\u00a0<em>Di\u00e1logo del pesimismo<\/em>. Un amo y su siervo platican con acritud y desencanto de la absurdidad del mundo, y lo hacen con un nivel de des\u00e1nimo y nihilismo que hace palidecer a la\u00a0<em>Disputa entre un hombre y su ba<\/em>. El final del\u00a0<em>Di\u00e1logo del pesimismo<\/em>\u00a0no puede ser m\u00e1s revelador:<\/p>\n<p><em>SIERVO.\u2014 Quien hace una obra de beneficencia en favor de su pa\u00eds<\/em><br \/>\n<em>pone en el anillo de Marduk [el dios babilonio] su buena acci\u00f3n.<\/em><br \/>\n<em>AMO.\u2014 No, siervo, no har\u00e9 por mi pa\u00eds ninguna obra de beneficencia. (\u2026)<\/em><br \/>\n<em>SIERVO.\u2014 Entonces, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 bueno hacer?<\/em><br \/>\n<em>AMO.\u2014 Que nos corten el cuello a ti y a m\u00ed.<\/em><br \/>\n<em>Y que nos arrojen al r\u00edo. \u00a1Eso es bueno!<\/em><br \/>\n<em>SIERVO.\u2014 \u00bfQui\u00e9n es tan alto para ascender a los cielos<\/em><br \/>\n<em>y qui\u00e9n tan ancho para abarcar la tierra?<\/em><br \/>\n<em>AMO.\u2014 No, siervo, a ti te matar\u00e9 primero para que me precedas.<\/em><br \/>\n<em>SIERVO.\u2014 Y mi se\u00f1or de seguro no me sobrevivir\u00e1 tres d\u00edas.<\/em><sup>[10]<\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la Am\u00e9rica precolombina hay indicios leves, sutiles, de una fe religiosa expuesta al desasosiego y las hesitaciones del pensamiento racional. Los\u00a0<em>tlamatinime<\/em>, los sabios nahuas de Mesoam\u00e9rica \u2013que, vale destacar, no eran sacerdotes\u2013, cultivaron un tipo de reflexi\u00f3n cosmol\u00f3gica y antropol\u00f3gica con algunos barruntos de escepticismo frente a las tradiciones m\u00edticas ancestrales (no as\u00ed, al parecer, los\u00a0<em>amautas<\/em>\u00a0del Per\u00fa prehisp\u00e1nico, aunque el car\u00e1cter \u00e1grafo, eminentemente oral, de la cultura incaica torna temerario cualquier juicio concluyente en este sentido). El erudito mexicano Miguel Le\u00f3n Portilla, en su cl\u00e1sico ensayo\u00a0<em>La filosof\u00eda nahu\u00e1tl, estudiada en sus fuentes\u00a0<\/em>(M\u00e9xico, UNAM, 1956), hizo, a mi modesto entender, una interpretaci\u00f3n excesivamente especulativa y optimista de dichos barruntos, pero la existencia de los mismos no admite discusi\u00f3n seria.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, nuestro compendio de la historia del librepensamiento irreligioso fuera de Occidente, antes de la modernidad. Hago m\u00edo, a modo de balance, el siguiente comentario de Puente Ojea:<\/p>\n<p><em>\u00abEste esquem\u00e1tico panorama de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica alternativa frente a la concepci\u00f3n m\u00edtico-religiosa de la realidad (\u2026) destruye la err\u00f3nea convicci\u00f3n de que la religiosidad es connatural e indisociable de la conciencia humana. El insuprimible hilo de la duda corre paralelo a la emergencia de las creencias religiosas, y va adquiriendo creciente firmeza en la direcci\u00f3n de una radical desacralizaci\u00f3n del mundo. La duda razonada, la reflexi\u00f3n serena y sincera, han ido diluyendo las falsas conjeturas que llevaron a los seres humanos a las ilusiones del animismo, en su fecunda proliferaci\u00f3n de almas y esp\u00edritus, como umbral de la aparici\u00f3n de creencias religiosas en el sentido propio del t\u00e9rmino. El ate\u00edsmo, el agnosticismo, el escepticismo son otras tantas expresiones para designar una actitud que despoja estas creencias de los fundamentos epistemol\u00f3gicos de sus pretensiones de verdad. En cualquiera de las tres formas de esta actitud cr\u00edtica desaparece la fe religiosa y se asume una pr\u00e1ctica que prescinde de toda referencia a entes divinos. Se trata de una actitud que debe suponerse con or\u00edgenes remot\u00edsimos en el tiempo, no desconocida en el seno de sociedades \u00e1grafas muy alejadas cronol\u00f3gicamente de las primeras culturas hist\u00f3ricas.\u00bb<\/em><sup>[11]<\/sup><\/p>\n<p>Dejando de lado la civilizaci\u00f3n grecolatina, al menos India, China y el mundo \u00e1rabe asistieron, desde tiempos muy pret\u00e9ritos, al fen\u00f3meno del librepensamiento irreligioso\u00a0<em>stricto sensu<\/em>. Ser\u00eda desde luego en la Europa moderna \u2013sobre todo a partir del siglo de las Luces\u2013 donde el humanismo secular, a ra\u00edz de diversos factores hist\u00f3ricos (y no por razones esencialistas), alcanzar\u00eda mayor desarrollo intelectual y radicalidad cr\u00edtica. Pero eso de ning\u00fan modo significa que el ate\u00edsmo, el agnosticismo y el de\u00edsmo sean concepciones exclusivas de Occidente. La escuela\u00a0<em>n\u00e1stika\u00a0<\/em>de Carvaka, el fil\u00f3sofo heterodoxo Wang Chong y los sabios\u00a0<em>mulahida<\/em>\u00a0del Islam medieval lo demuestran con creces. Solo desde la maledicencia interesada, o la ignorancia supina, se puede plantear algo tan falso, infundado, como la ecuaci\u00f3n\u00a0<em>racionalismo irreligioso = ideolog\u00eda euroc\u00e9ntrica<\/em>. La moda del pensamiento decolonial ha sido el gran caldo de cultivo de este sofisma, lamentablemente muy difundido en el campo intelectual.<\/p>\n<p>Si el materialismo ateo o agn\u00f3stico, si el racionalismo de\u00edsta o esc\u00e9ptico, son \u00abvicios europeos\u00bb, \u00bfc\u00f3mo se explica que hayan emergido en civilizaciones del Oriente (India y China) que a\u00fan no hab\u00edan tenido ning\u00fan contacto cultural con el helenismo, con la ciencia y la filosof\u00eda griegas? \u00bfC\u00f3mo se entiende que hayan florecido tanto en los intersticios disidentes del Islam medieval? Definitivamente, el librepensamiento no es \u00abeuroc\u00e9ntrico\u00bb, como algunos quieren hacernos creer. Y aunque no pueda ser definido como un fen\u00f3meno universal (m\u00e1s por ausencia de evidencias favorables que por presencia de evidencias contrarias), resulta lo suficientemente\u00a0<em>polic\u00e9ntrico<\/em>\u00a0como para no merecer el reproche simpl\u00f3n de \u00aboccidentalismo\u00bb que tan a menudo se le hace.<\/p>\n<p>India, China, Grecia y el mundo \u00e1rabe. Tambi\u00e9n Roma y la Persia sas\u00e1nida. Nada de sorprendente hay en este\u00a0<em>policentrismo hist\u00f3rico de la irreligiosidad<\/em>. \u00bfNo es acaso el raciocinio un atributo \u00ednsito a la especie\u00a0<em>homo sapiens<\/em>? \u00bfNo es la raz\u00f3n una facultad com\u00fan a toda la humanidad? El pensamiento cr\u00edtico, como actualidad o potencialidad, existe en todas las culturas y en todas las \u00e9pocas. Y cada vez que ha despertado, la fe religiosa se ha visto cuestionada, amenazada. El librepensamiento siempre ha sido blasfemo y subversivo.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Doctrina metaf\u00edsica que acepta la existencia de Dios como creador del mundo, primer motor inm\u00f3vil o Gran Arquitecto del Universo, pero que rechaza \u2013por supersticiosas o irracionales\u2013 las religiones m\u00edticas y \u00abreveladas\u00bb de cu\u00f1o tradicional, tanto polite\u00edstas como monote\u00edstas: paganismo grecolatino, hinduismo, cristianismo, juda\u00edsmo, islam, etc. El de\u00edsmo se opone al providencialismo. Considera falsa la creencia en la intervenci\u00f3n sobrenatural o milagrosa de la divinidad, en la cual solo ve un principio fundante y ordenador del cosmos. Ejemplos de pensadores de\u00edstas son Arist\u00f3teles, Epicuro, Newton, Voltaire, Rousseau, Kant y Franklin.<\/p>\n<p>[2] Gonzalo Puente Ojea, \u00abAte\u00edsmo y religi\u00f3n: perfil hist\u00f3rico de un debate\u00bb, en\u00a0<em>Ate\u00edsmo y religiosidad: reflexiones sobre un debate<\/em>, Madrid, Siglo XXI, 2001 (1997), pp. 99-100.<\/p>\n<p>[3] <em>Ibid.<\/em>, pp. 105-106. Las cursivas son del original. Otro tanto en las pr\u00f3ximas citas.<\/p>\n<p>[4] Cit. en Puente Ojea,\u00a0<em>op. cit.<\/em>, pp. 134-137.<\/p>\n<p>[5] James A. Thrower,\u00a0<em>The alternative tradition: a study of unbelief in the Ancient World de James Thrower<\/em>, La Haya, Mouton, 1980, p. 36.<\/p>\n<p>[6] Cit. en Puente Ojea, p. 166.<\/p>\n<p>[7] <em>Ibid.<\/em><\/p>\n<p>[8] <em>Ibid.<\/em>, p. 167.<\/p>\n<p>[9] Piers Paul Read, \u00abFederico de Hohenstaufen\u00bb, en\u00a0<em>Los templarios: monjes y guerreros<\/em>, Bs. As., BSA, 2004 (1999), pp. 295-297.<\/p>\n<p>[10] Jorge Silva Castillo, \u00abEl di\u00e1logo del pesimismo\u00bb. En\u00a0<em>Estudios Orientales<\/em>, vol. 6, n\u00b0 1 (15). El Colegio De M\u00e9xico, 1971, p. 89.<\/p>\n<p>[11] Puente Ojea, p. 227.<\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n<p><strong><em>El presente ensayo de nuestro compa\u00f1ero Federico Mare, que viene a engrosar la secci\u00f3n hist\u00f3rica Clionautas, es una versi\u00f3n corregida y aumentada del que publicara \u2013bajo el mismo t\u00edtulo\u2013 en su libro\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/kalewche.com\/la-levadura-del-hombre-rebelde-notas-acerca-de-godlauss-ateismo-librepensamiento-y-existencialismo-de-federico-mare\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Go\u0111lauss. Ate\u00edsmo, librepensamiento y existencialismo<\/em><\/a><em>\u00a0(Mendoza, Grito Manso, 2022).<\/em> <\/strong><\/p>\n<p>Imagen de portada: S\u00f3crates ense\u00f1ando filosof\u00eda a dos disc\u00edpulos. Cr\u00e9ditos: Manuscrito \u00e1rabe del siglo XIII, Palacio de Topkap\u0131 (Estambul), tomado de la Wikipedia]<br \/>\nFuente: <a href=\"https:\/\/kalewche.com\/el-librepensamiento-fuera-de-occidente-y-antes-de-la-modernidad\/\">https:\/\/kalewche.com\/el-librepensamiento-fuera-de-occidente-y-antes-de-la-modernidad\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las cr\u00edticas m\u00e1s zonzas, pero no por eso menos perniciosas, que se le hace al librepensamiento de matriz<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16517,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-16516","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16516"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16518,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16516\/revisions\/16518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16517"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}