{"id":16520,"date":"2024-10-29T05:00:42","date_gmt":"2024-10-29T04:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16520"},"modified":"2024-10-29T16:01:23","modified_gmt":"2024-10-29T15:01:23","slug":"porque-el-oeste-pierde-el-realismo-geopolitico-de-emmanuel-todd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16520","title":{"rendered":"Porqu\u00e9 Occidente pierde: el realismo geopol\u00edtico de Emmanuel Todd"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de <em>La sconfitta dell&#8217;Occidente<\/em> de Emmanuel Todd, Fazi, 2024. Publicado en espa\u00f1ol como <em>La derrota de Occidente<\/em>. La versi\u00f3n original francesa: <em>La D\u00e9faite de l\u2019Occident<\/em>, Galimard, 2024.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-16522\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1.jpg 880w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1-202x300.jpg 202w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1-691x1024.jpg 691w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/la-sconfitta-delloccidente-880x1304-1-768x1138.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>A medida que las guerras provocadas por el bloque occidental para apuntalar su creciente incapacidad hegem\u00f3nica resultan ser un remedio peor que la enfermedad, aumenta el n\u00famero de intelectuales liberal-dem\u00f3cratas que critican \u00abdesde dentro\u00bb las opciones de las \u00e9lites euroamericanas (m\u00e1s estadounidenses que europeas, dada la total sumisi\u00f3n de Europa a Estados Unidos, aun a costa de ser la primera v\u00edctima del dominio ultramarino). En general, son herederas del enfoque \u00abrealista\u00bb de los conflictos geopol\u00edticos que tiene un ilustre precursor en el autor de la teor\u00eda de la \u00abcontenci\u00f3n\u00bb: aquel George Kennan que instaba a Estados Unidos y a sus aliados a hacer frente a la amenaza sovi\u00e9tica mediante la confrontaci\u00f3n diplom\u00e1tica, evitando la confrontaci\u00f3n militar abierta. Esta estrategia implicaba, ante todo, un an\u00e1lisis minucioso y profundo del adversario (intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos, cultura y valores ideales, potencial industrial, cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, poder\u00edo militar, etc.) para prever sus movimientos e intenciones. El historiador, soci\u00f3logo y antrop\u00f3logo franc\u00e9s Emmanuel <span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Todd, autor de un libro, <i>La sconfitta del&#8217;Occidente,<\/i> reci\u00e9n publicado en italiano por Fazi, un texto que est\u00e1 recibiendo una sorprendente atenci\u00f3n por parte de los medios de comunicaci\u00f3n italianos, habitualmente sol\u00edcitos en silenciar cualquier cr\u00edtica, incluso moderada, contra la pol\u00edtica imperial de las barras y estrellas.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Es probable que lo que haya permitido al libro de Todd romper la \u00abespiral del silencio\u00bb<sup>1<\/sup>, sea, adem\u00e1s de la tendencia de la guerra, que hace cada vez m\u00e1s insostenible el tsunami de mentiras propagand\u00edsticas que ha invadido peri\u00f3dicos, televisi\u00f3n y medios sociales en los dos \u00faltimos a\u00f1os, el impecable curr\u00edculum occidentalista del autor, libre de sospechas de inclinaciones \u00abputinistas o, Dios no lo quiera, socialcomunistas, as\u00ed como de simpat\u00edas \u00abtercermundistas\u00bb hacia las naciones y pueblos que manifiestan la voluntad de romper con un espacio imperial hoy reducido a Estados Unidos, la UE, Jap\u00f3n y la \u00abanglosfera\u00bb (Inglaterra, Canad\u00e1, Australia y Nueva Zelanda).<\/div>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\"><\/div>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Las cr\u00edticas de Todd \u2013como veremos muy duras, por no decir feroces\u2013 no son, pues, las de una serpiente en el seno sospechosa de desempe\u00f1ar el papel de quinta columna del enemigo, sino las de un amigo que trata de advertir a Occidente \u2013aunque admite tener poca confianza en la eficacia de sus advertencias\u2013 contra la continuaci\u00f3n de un camino que lo conduce al suicidio, casi una recreaci\u00f3n de la locura que llev\u00f3 a Hitler a invadir la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (la comparaci\u00f3n no es de Todd, pero me tomo la libertad de traducir as\u00ed sus repetidas citas del dicho \u00abDios ciega a quien quiere perder\u00bb). Pero veamos por qu\u00e9 el nuestro considera suicida la decisi\u00f3n de provocar una guerra contra Rusia, enviando al pueblo ucraniano al matadero.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/div>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Los argumentos del libro son muy articulados y no est\u00e1n exentos de repeticiones, por lo que evitar\u00e9 seguir su orden expositivo, agrup\u00e1ndolos m\u00e1s bien en dos \u00e1reas tem\u00e1ticas: por un lado, lo que Todd denomina las causas materiales que, en su opini\u00f3n, contribuyen a la inevitabilidad de la derrota de Occidente, y por otro, las causas ideales. Queriendo utilizar una distinci\u00f3n querida por los marxistas ortodoxos, podr\u00edamos denominarlas respectivamente factores estructurales y superestructurales, y, como veremos, Todd se inclina por estos \u00faltimos. <span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Parto de la lista de s\u00edntomas que el autor considera indicadores de la profunda crisis socioecon\u00f3mica que atraviesa Estados Unidos: menor esperanza de vida y mayores tasas de mortalidad infantil que en otros pa\u00edses avanzados; una elevada tasa de suicidios y homicidios masivos, as\u00ed como ciudadanos que padecen obesidad y enfermedades relacionadas; un menor nivel educativo; infraestructuras obsoletas; una poblaci\u00f3n reclusa superior a la de pa\u00edses \u00abtotalitarios\u00bb como China y Rusia; una ca\u00edda de la producci\u00f3n industrial enmascarada por un PIB \u00abinflado\u00bb por partidas relacionadas con los servicios personales, lo que confirma que el pa\u00eds produce menos de lo que consume y vive de los flujos de importaci\u00f3n financiados por la emisi\u00f3n de d\u00f3lares, lo que es posible gracias al \u00abse\u00f1oreaje\u00bb del d\u00f3lar como moneda que sirve de reserva mundial.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">En pocas palabras \u2013muy duras\u2013, Todd describe a Estados Unidos como un pa\u00eds de \u00abpar\u00e1sitos\u00bb a los que les resulta m\u00e1s f\u00e1cil producir moneda que bienes materiales y pueden hacerlo a costa del resto del mundo. Por \u00faltimo, se\u00f1ala con el dedo el asombroso aumento de la desigualdad que ha labrado un abismo de odio y desprecio mutuo entre una \u00e9lite supereducada del 30-40% (que incluye a una \u00ednfima minor\u00eda de superricos) y la masa del pueblo. Este \u00faltimo fen\u00f3meno ha transformado de hecho el sistema democr\u00e1tico en una oligarqu\u00eda del censo, barriendo los mitos de la meritocracia, la movilidad social y el \u00abderecho a la felicidad\u00bb. Todd tambi\u00e9n asocia estos fracasos a los procesos de globalizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda desencadenados por la revoluci\u00f3n neoliberal, aunque cree que son ante todo efectos de causas m\u00e1s profundas, culturales y antropol\u00f3gicas. Antes de entrar en estas \u00faltimas, sin embargo, menciono lo que Todd considera una de las mayores sorpresas, si no la mayor, que ha surgido de los acontecimientos de la guerra, a saber, la incre\u00edble resistencia mostrada por una Rusia que deber\u00eda haber sido puesta de rodillas por las sanciones econ\u00f3micas occidentales y la ayuda militar a Ucrania.<\/div>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Tras dos a\u00f1os de esta doble \u00abcura\u00bb, Rusia ha demostrado ser capaz de llevar a cabo una serie de reconversiones econ\u00f3micas (para las que, seg\u00fan sugiere Todd, evidentemente llevaba tiempo prepar\u00e1ndose) que le est\u00e1n permitiendo independizarse del mercado occidental, hasta el punto de que ahora puede presumir de un aumento del nivel de vida, bajas tasas de desempleo y el logro de la autosuficiencia alimentaria (en la medida en que puede permitirse exportar productos agr\u00edcolas). Pero sobre todo, desafiando las profec\u00edas de los medios de comunicaci\u00f3n occidentales sobre el atraso de sus tecnolog\u00edas militares y la incapacidad de su aparato industrial para hacer frente al esfuerzo b\u00e9lico, consigue hacer frente con relativa facilidad al enorme flujo de medios que EEUU, la OTAN y la UE ponen a disposici\u00f3n de Kiev, aunque s\u00f3lo comprometa una fracci\u00f3n de su propio potencial en t\u00e9rminos de hombres y medios. Dulcis in fundo: el apoyo popular al r\u00e9gimen de Putin parece inquebrantable (entre otras cosas porque, sugiere Todd, el l\u00edder ruso ha sabido aprovechar el poder de los oligarcas y prestar atenci\u00f3n a los intereses de los trabajadores).<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Surge as\u00ed una paradoja: un pa\u00eds que cuenta con 140 millones de habitantes frente a los 800 y m\u00e1s millones de los pa\u00edses occidentales, frente a los que se le calificaba de mucho m\u00e1s atrasado en t\u00e9rminos de capacidad tecnol\u00f3gica y de potencia industrial, se arriesga seriamente a ganar la guerra. En particular, Todd insiste en la dificultad del aparato estadounidense para alimentar un relanzamiento militar-industrial a la altura del desaf\u00edo, relacion\u00e1ndolo con la desmaterializaci\u00f3n de una econom\u00eda que desde hace d\u00e9cadas produce m\u00e1s dinero que m\u00e1quinas y un sistema educativo que, en consecuencia, premia los planes de estudios de ciencias econ\u00f3micas en detrimento de los de ciencias y tecnolog\u00eda (el 23% de los j\u00f3venes rusos estudian ingenier\u00eda frente al 7,2% de los estadounidenses, por no hablar del abismal desfase con China, que est\u00e1 a punto de superarles en el campo de las tecnolog\u00edas avanzadas).<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">\u00bfEs posible que Estados Unidos haya cometido el error tan clamoroso de subestimar el potencial del enemigo y sus propias dificultades internas? \u00bfY es posible que Europa se haya dejado implicar en un conflicto que no s\u00f3lo le est\u00e1 costando caro, sino que es descaradamente contrario a sus intereses geopol\u00edticos? \u00bfTiene raz\u00f3n Mearsheimer<sup>2<\/sup> al describir un Occidente enloquecido, incapaz de comprender al otro desde s\u00ed mismo \u2013cuando ni siquiera de admitir su existencia\u2013, obnubilado por la ilusi\u00f3n de que representa a la totalidad del mundo? Todd no adopta este punto de vista y, para explicar lo arcano, desplaza el discurso, como se anticip\u00f3 m\u00e1s arriba, al terreno del an\u00e1lisis antropol\u00f3gico.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Seg\u00fan Todd, la debacle occidental se explica esencialmente por la desaparici\u00f3n de la fe religiosa (y de esa versi\u00f3n secularizada de la misma que son las ideolog\u00edas pol\u00edticas). De hecho, siguiendo la lecci\u00f3n cl\u00e1sica de Max Weber<sup>3<\/sup>, sostiene que la supremac\u00eda industrial, tecnol\u00f3gica y comercial de Occidente se fund\u00f3 en la \u00e9tica protestante y sus versiones secularizadas. El protestantismo, junto con el juda\u00edsmo, no s\u00f3lo promovi\u00f3 la empresa industrial y comercial, sino que tambi\u00e9n estimul\u00f3 el estudio y foment\u00f3 un alto nivel intelectual de las \u00e9lites dirigentes. La otra cara de la moneda fue (y sigue siendo) la incapacidad de comprender y apreciar las culturas de las dem\u00e1s naciones del mundo: el protestantismo engendr\u00f3 pueblos, escribe Todd, que, a fuerza de leer demasiado la Biblia, acabaron crey\u00e9ndose elegidos por Dios. A medida que la fe se fue debilitando desde su vitalidad original hasta el conformismo con los valores secularizados, implosionando finalmente en el actual \u00abgrado cero\u00bb de la religi\u00f3n, este proceso ha generado cinismo, amoralidad y un descenso del nivel intelectual de las \u00e9lites, hasta el punto de que el imperio neoconservador de las barras y estrellas parece \u00abdesprovisto de centro y proyecto, un organismo esencialmente militar dirigido por un grupo sin cultura cuyos \u00fanicos valores son el poder y la violencia\u00bb.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Ser\u00eda espont\u00e1neo objetar que el proceso en cuesti\u00f3n debe remontarse a su vez a las causas que lo provocaron, y en este sentido la evoluci\u00f3n del capitalismo tard\u00edo (neoliberalismo, globalizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n) y su impacto en las relaciones sociales son los primeros sospechosos. Pero Todd considera que ambos procesos \u2013socioecon\u00f3mico y cultural\u2013 son mutuamente aut\u00f3nomos y paralelos y, en ocasiones, invierte el nexo causal concediendo la primac\u00eda al segundo.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Por ejemplo, sostiene que la desaparici\u00f3n de la moral social y del sentimiento colectivo, unida a la extinci\u00f3n de la fe religiosa, son los factores que, m\u00e1s que ning\u00fan otro, han favorecido el debilitamiento de los Estados-naci\u00f3n, hasta el punto de transformar los pa\u00edses occidentales en un espacio tan desprovisto de connotaciones reconocibles como unificado por los principios y valores del neoliberalismo (aunque no subraya lo suficiente que esto se aplica a las \u00e9lites cosmopolitas occidentales, y no a sus respectivas poblaciones).<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Incluso al investigar el alineamiento europeo, tanto m\u00e1s parad\u00f3jico cuanto que la guerra ha intensificado la explotaci\u00f3n sist\u00e9mica de la periferia europea por el centro estadounidense (v\u00e9anse los efectos devastadores \u2013sobre todo para Alemania\u2013 del ataque al gasoducto del Mar B\u00e1ltico y el bloqueo del comercio con Rusia), Todd mezcla argumentos materiales y culturales, favoreciendo estos \u00faltimos. Por un lado, afirma que Europa, una vez colonizada por el mecanismo de la globalizaci\u00f3n financiera, ya no es capaz de desentenderse de las directrices de Washington; por otro, sostiene que el proyecto europeo, en la medida en que parece vaciado de sentido social e hist\u00f3rico (y aqu\u00ed tambi\u00e9n la causa fundamental ser\u00eda el debilitamiento de las creencias y los ideales religiosos), necesitaba un enemigo exterior para recomponerse. Luego habla de la toma del eje Londres-Varsovia-Kiev por el eje Berl\u00edn-Par\u00eds a la cabeza de una Europa militarizada, y aqu\u00ed tambi\u00e9n se centra en la \u00abrusofobia\u00bb que comparten Inglaterra y los pa\u00edses de Europa del Este. En el caso de Inglaterra, se tratar\u00eda de una reactualizaci\u00f3n imaginaria del antiguo conflicto imperial con Rusia, asociada a la eliminaci\u00f3n de su propia insignificancia econ\u00f3mica y militar, resultado de d\u00e9cadas de desindustrializaci\u00f3n, d\u00e9ficit comercial y privatizaciones. En el caso de los pa\u00edses de Europa del Este, Todd pone en cuesti\u00f3n la \u00abdeuda inconsciente y reprimida\u00bb que alimentar\u00eda el resentimiento de las clases medias que se desarrollaron precisamente a causa de la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica y la formaci\u00f3n de \u00e9lites educadas que se deriv\u00f3 de ella.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Por razones de espacio, omitir\u00e9 tanto el an\u00e1lisis de Todd sobre la conversi\u00f3n beligerante de los pa\u00edses escandinavos como su intento de explicar por qu\u00e9 Ucrania, en la fase inicial del conflicto, demostr\u00f3 ser m\u00e1s capaz de lo esperado de plantar cara a Rusia, lo que llev\u00f3 a Estados Unidos y a Europa a enga\u00f1arse<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span>sobre la posibilidad de lograr la victoria militar. En su lugar, acudo a su valoraci\u00f3n de las razones por las que el resto del mundo se puso de facto del lado de Rusia, permiti\u00e9ndole absorber el impacto de las sanciones.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span>Los argumentos de Todd no siempre son coherentes y lineales, sin embargo creo que se puede extraer un n\u00facleo esencial en tres puntos.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Uno. Rusia, China y el grupo BRICS se han comprometido a construir una alternativa productiva, financiera, comercial y prospectivamente monetaria a la zona del d\u00f3lar. Varios factores contribuyen al atractivo de esta alternativa para muchas otras naciones del Este y del Sur, pero Todd insiste especialmente en el hecho de que todos los pa\u00edses en cuesti\u00f3n son, a diferencia de los del bloque occidental, Estados-naci\u00f3n, lo que les hace pensar en t\u00e9rminos de realismo estrat\u00e9gico y no compartir la mentalidad \u00abpost-imperial\u00bb euroamericana. En consecuencia, habiendo tomado nota del evidente debilitamiento hegem\u00f3nico estadounidense, tienden a reposicionarse en el nuevo contexto multipolar para explotar sus oportunidades econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Dos. Rusia (y prospectivamente China) comparten con el mundo poscolonial una serie de elementos culturales que los occidentales consideran \u00abatrasados\u00bb, ni toleran la pretensi\u00f3n de Occidente de exportar sus principios supuestamente \u00abuniversales\u00bb, como los valores \u00abpol\u00edticamente correctos\u00bb sobre la homosexualidad, el feminismo, el laicismo del Estado, etc. En particular, dado que sus confesiones religiosas no han sufrido procesos de aniquilaci\u00f3n total similares a los ocurridos en Occidente, reivindican estos espacios de diversidad cultural (Todd cita el ejemplo del Islam, que no s\u00f3lo enfrenta a Occidente con los pa\u00edses musulmanes, sino tambi\u00e9n con el resto del mundo, donde la islamofobia est\u00e1 menos extendida o ausente).<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Tres. El tercer tema es, en mi opini\u00f3n, el m\u00e1s interesante (volver\u00e9 sobre \u00e9l en breve). Todos nos hemos preguntado por las razones de las similitudes entre el anticomunismo posterior a la Segunda Guerra Mundial y la rusofobia actual, ahora desprovista de justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica (la de la defensa de la democracia, escribe Todd, aunque explotada propagand\u00edsticamente, parece vac\u00eda de sentido, ya que Occidente es m\u00e1s olig\u00e1rquico que la \u00abdemocracia autoritaria\u00bb rusa). Pues bien, Todd sostiene que la continuidad del antagonismo entre Oriente y Occidente (pero tambi\u00e9n entre el Sur y el Norte globales) consiste en que s\u00f3lo en nuestros pa\u00edses se han disuelto completamente los lazos comunitarios por los procesos de atomizaci\u00f3n individualista desencadenados por el desarrollo capitalista. Por el contrario, el comunitarismo de origen campesino que hab\u00eda favorecido el auge del comunismo en Rusia<sup>4<\/sup> (por no hablar de China) sobrevivi\u00f3 de alg\u00fan modo al hundimiento del sistema sovi\u00e9tico gracias a la diversidad de las estructuras familiares en comparaci\u00f3n con las occidentales. Esta oposici\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s v\u00e1lida para la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses del Sur global, al igual que la anotaci\u00f3n de Todd de que los intereses populares occidentales divergen de los de las respectivas \u00e9lites y convergen objetivamente con los intereses estrat\u00e9gicos de Rusia (de forma an\u00e1loga a cuando Rusia era socialista).<\/p>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Todos estos factores se combinan para debilitar el dominio imperial de Occidente y, sin embargo, nuestras \u00e9lites parecen ignorarlos (en el sentido de que ignoran literalmente su existencia). Tanto es as\u00ed que parecen convencidas de que, aunque s\u00f3lo sea para<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0 <\/span>defender lo que queda del imperio, la guerra contra Rusia debe prolongarse hasta lograr una victoria imposible. Para los dirigentes occidentales, escribe Todd, la posibilidad de la paz parece una amenaza mayor que la guerra at\u00f3mica. As\u00ed, llegan a proporcionar a Ucrania medios de ataque de largo alcance sin darse cuenta de que as\u00ed empujan a Rusia a ampliar las conquistas territoriales para mantener a raya la amenaza, pero sobre todo sin comprender \u2013o ignorando irresponsablemente\u2013 la posibilidad de que Rusia, si percibe una amenaza directa a su propia seguridad, recurra, como ya ha advertido varias veces, al uso de bombas at\u00f3micas t\u00e1cticas. Detr\u00e1s de esta aparente locura, Todd identifica una motivaci\u00f3n \u00abracional\u00bb que no tiene que ver con la geopol\u00edtica sino con la psicolog\u00eda: para EEUU, escribe, la derrota significar\u00eda caer en el rid\u00edculo, por lo que se percibe como una amenaza mortal. Sin embargo, s\u00f3lo una buena dosis de realismo podr\u00eda evitar que la derrota adquiriera proporciones tr\u00e1gicas o, peor a\u00fan, que el conflicto degenerara en una guerra nuclear.<\/div>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\"><\/div>\n<div class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Voy a concluir. Creo que la importancia del libro de Todd consiste sobre todo en demostrar c\u00f3mo la actual pol\u00edtica euroamericana no s\u00f3lo es arriesgada para la supervivencia de la especie,<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0 <\/span>sino tambi\u00e9n insensata desde el punto de vista de los propios intereses a largo plazo de Occidente (desde el punto de vista, es decir, de la preservaci\u00f3n de lo que queda de su hegemon\u00eda). Tras lo cual reitero que la atenci\u00f3n que est\u00e1 recibiendo de un sistema medi\u00e1tico, aunque blindado en posiciones belicistas y rus\u00f3fobas, se explica por el hecho de que su enfoque, aunque cr\u00edtico, pertenece, como la l\u00ednea editorial de la revista <em>Limes<\/em><sup>5<\/sup>, a la tradici\u00f3n de un cierto realismo geopol\u00edtico (de Kennan a Kissinger), y tambi\u00e9n<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0 <\/span>con el hecho de que sus argumentos se ajustan a los c\u00e1nones de la raz\u00f3n liberal, como voy a demostrar.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/div>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">En primer lugar \u2013incluso sin abrazar la r\u00edgida distinci\u00f3n entre factores estructurales (econ\u00f3micos) y superestructurales (culturales) querida por el marxismo ortodoxo, e incluso reconociendo, con Gramsci y Luk\u00e1cs<sup>6<\/sup>, el peso \u00abmaterial\u00bb de las ideolog\u00edas en la determinaci\u00f3n de los acontecimientos hist\u00f3ricos\u2013 su punto de vista parece radicalmente idealista: baste mencionar las absurdas afirmaciones \u00abpsicologistas\u00bb citadas anteriormente, desde aquella seg\u00fan la cual la rusofobia de los pa\u00edses de Europa del Este era el resultado de la \u00abdeuda inconsciente y reprimida\u00bb de sus clases medias hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, hasta aquella seg\u00fan la cual el vano belicismo brit\u00e1nico nac\u00eda de sentimientos de nostalgia imperial. La relaci\u00f3n causal entre todos los fen\u00f3menos analizados por Todd \u2013desde la degradaci\u00f3n sociocultural estadounidense hasta el vaciamiento de sentido del proyecto europeo\u2013 y los cambios econ\u00f3micos del \u00faltimo medio siglo queda demostrada, como \u00e9l mismo admite, por el hecho de que estos fen\u00f3menos se produjeron en un lapso temporal -desde la crisis de los setenta hasta la de principios de los 2000- que coincide con los procesos de globalizaci\u00f3n, terciarizaci\u00f3n y financiarizaci\u00f3n asociados al giro neoliberal. Esto no significa que las causas culturales fueran marginales, sino que deben analizarse como contribuciones sin\u00e9rgicas<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span>a las mutaciones socioecon\u00f3micas.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Un discurso aparte merece la cuesti\u00f3n de la desaparici\u00f3n de las confesiones religiosas, que Todd se\u00f1ala como la raz\u00f3n principal de la decadencia occidental. Es evidente que el proceso de secularizaci\u00f3n se inicia mucho antes de los fen\u00f3menos que aqu\u00ed comentamos, pero ello no significa que deba conced\u00e9rsele una prioridad l\u00f3gica sobre otros v\u00ednculos causales. Todd es un weberiano \u00abortodoxo\u00bb, en el sentido de que acepta sin reservas \u2013es decir, sin tener en cuenta las cr\u00edticas que se le hacen\u2013 la tesis de Weber que asocia la \u00e9tica protestante al esp\u00edritu del capitalismo, por lo que es comprensible que pueda afirmar que, una vez alcanzado lo que \u00e9l llama el \u00abgrado cero\u00bb de la religi\u00f3n, las \u00e9lites capitalistas posmodernas se han vuelto incapaces de concebir una estrategia coherente. Sin embargo, este punto de vista refleja una visi\u00f3n unidireccional de la historia, que avanzar\u00eda<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span>irreversiblemente hacia una secularizaci\u00f3n autodestructiva, en el sentido de que primero reducir\u00eda los valores y principios religiosos a meros residuos y luego los eliminar\u00eda por completo.<span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Esta mitolog\u00eda \u00abprogresista\u00bb t\u00edpica de la Ilustraci\u00f3n burguesa (compartida tanto por quienes ven el progreso, desde la derecha, como una cat\u00e1strofe, como por quienes desear\u00edan, desde la izquierda, acelerar su curso, y por quienes, como Todd, lo ven como un fen\u00f3meno \u00abobjetivo\u00bb) impide captar no s\u00f3lo las contratendencias que operan en el proceso hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n y sobre todo el hecho de que la secularizaci\u00f3n es un agente transformador: no aniquila los valores religiosos, sino que los preserva super\u00e1ndolos (v\u00e9ase el concepto hegeliano de <i>aufhebung<\/i>). La ideolog\u00eda neocon es un ejemplo muy claro de ello: vimos m\u00e1s arriba c\u00f3mo Todd habla de \u00abpueblos que, a fuerza de leer la Biblia, han llegado a creerse elegidos por Dios\u00bb; pues bien, \u00e9ste es exactamente el caso de esa mezcla de mitolog\u00eda protestante y jud\u00eda en la que se basa la narrativa del excepcionalismo estadounidense y su misi\u00f3n de \u00abconvertir\u00bb al resto del mundo. Las confesiones religiosas que alimentan este delirio no est\u00e1n muertas, puestas a cero, sino que han mutado en el dispositivo ideol\u00f3gico que alimenta el sue\u00f1o imperial m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 del agotamiento de su capacidad hegem\u00f3nica. Al fin y al cabo, nada de esto explica por s\u00ed solo la voluntad estadounidense de continuar la guerra contra cualquier esperanza razonable de victoria: la cuesti\u00f3n no es tanto, como escribe Todd, el miedo al rid\u00edculo que supondr\u00eda la derrota (un rid\u00edculo que EEUU ya ha experimentado en Vietnam, Irak y Afganist\u00e1n), sino el hecho de que Occidente se vea obligado a defender desesperadamente la hegemon\u00eda que le permite seguir viviendo a costa de las naciones que le han arrebatado el monopolio de la producci\u00f3n de riqueza material. <span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">Por \u00faltimo: antes promet\u00ed que volver\u00eda sobre la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n que Todd establece entre el comunismo y las tradiciones comunitarias, tradiciones que implican una copresencia del igualitarismo y la aceptaci\u00f3n de una autoridad central que encarna simb\u00f3licamente la comunidad, y que ser\u00edan a su juicio el rasgo de uni\u00f3n entre Rusia, China y los dem\u00e1s pa\u00edses del frente mundial que se est\u00e1 configurando contra la dominaci\u00f3n occidental. Tambi\u00e9n en este caso, el riesgo consiste en considerar estas realidades antropol\u00f3gicas (es decir, culturales en sentido fuerte, en el sentido de que determinan significativamente las relaciones socioecon\u00f3micas y las ideolog\u00edas pol\u00edticas, y no s\u00f3lo los valores colectivos e individuales) como \u00abresiduales\u00bb. Se trata de un error en el que ha tropezado incluso el marxismo dogm\u00e1tico, al no poder explicar el hecho de que la revoluci\u00f3n socialista s\u00f3lo triunfara en los pa\u00edses \u00abatrasados\u00bb (v\u00e9ase lo que he escrito en otro lugar sobre este tema<sup>7<\/sup>). Por eso considero que \u00e9sta es la idea m\u00e1s importante contenida en el libro de Todd. Y por la misma raz\u00f3n creo que la formaci\u00f3n de una amplia \u00e1rea mundial de pueblos y naciones unidos por una serie de tradiciones que escapan a la homologaci\u00f3n por parte de la cultura occidental representa, independientemente de las diferencias ideol\u00f3gicas que la rayan, una formidable oportunidad para el nacimiento de un frente antiimperialista que en el futuro podr\u00eda asumir valores anticapitalistas (es decir, la apuesta del congreso de Bak\u00fa de 1920 y la conferencia de Bandung de 1955 se vuelve a presentar en condiciones hist\u00f3ricamente m\u00e1s favorables).<br \/>\nEl libro trata tambi\u00e9n de la creaci\u00f3n de una nueva \u00e1rea mundial de pueblos y naciones no homologados por la cultura occidental.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\"><span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\"><b>Notas<\/b><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\"><span class=\"yiv6506813002ydp629517eApple-converted-space\">(1) La soci\u00f3loga alemana Elisabeth Noelle-Neumann define as\u00ed la situaci\u00f3n que se produce cuando la inmensa mayor\u00eda de la opini\u00f3n p\u00fablica comparte una determinada idea, por lo que quienes no la comparten tienden a no expresarla p\u00fablicamente para evitar la condena moral. Cf. E.\u00a0<\/span>Noelle-Neumann, <i>La spirale del silenzio, <\/i>Meltemi.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(2) Cf. G. Mearsheimer, <i>La grande illusione, <\/i>Luiss University Press, Roma 2019.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(3) Cf. M. Weber, <i>Sociologia della religione, <\/i>Volumen I, Primera parte, Edizioni di Comunit\u00e0, Mil\u00e1n 1982.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(4) Cf. P. Poggio, <i>L&#8217;obscina. Comune contadina e rivoluzione in Russia,\u00a0 <\/i>Jaka Book, Mil\u00e1n 1976.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(5) V\u00e9ase en particular <em>Limes<\/em> 2024, n\u00ba 4, \u00abFin de la guerra\u00bb.<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(6) V\u00e9ase en particular G. Lukacs, <i>Ontologia dell&#8217;essere sociale, <\/i>4 vols., Meltemi, Mil\u00e1n 2023. He tratado el concepto de ideolog\u00eda como poder material que Lukacs expone en esta obra, y su relaci\u00f3n con el concepto gramsciano an\u00e1logo, tanto en el Prefacio a la edici\u00f3n de Meltemi que acabamos de citar como en el ensayo <i>Ombre rosse, <\/i>Meltemi, Milano 2022;<\/p>\n<p class=\"yiv6506813002ydp629517ep1\">(7) V\u00e9ase C. Formenti, <i>Guerra e rivoluzione, <\/i>Vol I, Cap. I, <i>La cassetta degli attrezzi, <\/i>Meltemi, Mil\u00e1n 2023.<\/p>\n<p>Fuente: blog del autor, <em>Per un socialismo del secolo XXI<\/em> (<a href=\"https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2024_10_06_archive.html\">https:\/\/socialismodelsecoloxxi.blogspot.com\/2024_10_06_archive.html<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de La sconfitta dell&#8217;Occidente de Emmanuel Todd, Fazi, 2024. Publicado en espa\u00f1ol como La derrota de Occidente. 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