{"id":16533,"date":"2024-11-01T05:00:09","date_gmt":"2024-11-01T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16533"},"modified":"2024-11-01T04:45:22","modified_gmt":"2024-11-01T03:45:22","slug":"el-salario-y-la-ideologia-en-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16533","title":{"rendered":"El salario y la ideolog\u00eda en la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>La forma concreta salario es un ejemplo del car\u00e1cter acentuadamente ideol\u00f3gico que han venido tomando tanto el conocimiento econ\u00f3mico (la teor\u00eda econ\u00f3mica) como la pr\u00e1ctica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Dividir\u00e9 esta colaboraci\u00f3n en dos partes. En la primera, recordaremos la cr\u00edtica de Karl Marx a la teor\u00eda sobre el salario de la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica (secci\u00f3n VI del libro I de <em>El Capital<\/em>). En la segunda, bas\u00e1ndonos en los desarrollos del profesor Juan I\u00f1igo Carrera<sup>1<\/sup>, mostraremos el objetivo ideol\u00f3gico que preside el comportamiento de una de las instituciones m\u00e1s \u00abt\u00e9cnicas\u00bb del estado capitalista, el banco central.<\/p>\n<p>Cuando Marx investiga la valorizaci\u00f3n del capital presenta, como punto de partida, la compraventa de la fuerza de trabajo, la relaci\u00f3n entre el capitalista que entrega dinero (salario) a cambio de la capacidad de trabajo del obrero.<\/p>\n<p>Hago un par\u00e9ntesis aclaratorio. All\u00ed, en la secci\u00f3n IV, nuestro autor nos dice que el salario es la forma fenom\u00e9nica del valor de la fuerza de trabajo. Recordemos que el valor, el trabajo abstracto socialmente necesario realizado de manera privada e independiente, aparece necesariamente bajo la forma valor de cambio. El valor de cambio de una mercanc\u00eda, o sea la cantidad de otra mercanc\u00eda por la que se cambia, en dinero es el precio. En nuestro caso, el salario (el precio de la fuerza de trabajo) es la forma en que se expresa el valor de la fuerza de trabajo. Esto ya lo sab\u00edamos, lo que Marx se propone investigar es por qu\u00e9 en la realidad econ\u00f3mica el salario, que es una forma del valor de la fuerza de trabajo como hemos visto mas arriba, se transmuta, o sea aparece como otra forma, en este caso el precio del trabajo.<\/p>\n<p>Esta compraventa de la mercanc\u00eda fuerza de trabajo, que es el contenido oculto, aparece en la superficie de la realidad econ\u00f3mica como una compraventa de trabajo; la fuerza de trabajo, la mercanc\u00eda comprada por el capitalista (y vendida por el obrero), aparece como trabajo; y, el salario, el dinero que paga el capitalista (y que cobra el obrero), aparece como precio del trabajo. As\u00ed, el precio del trabajo (forma) es la expresi\u00f3n del precio de la fuerza de trabajo o salario (contenido).<\/p>\n<p>As\u00ed, Marx se\u00f1ala el car\u00e1cter irracional de las expresiones \u00abvalor del trabajo\u00bb y \u00abprecio del trabajo\u00bb: primero, porque el trabajo no es una mercanc\u00eda sino una acci\u00f3n, la puesta en funcionamiento de la fuerza de trabajo; segundo, porque el trabajo no se puede vender antes de realizarse; tercero, porque el trabajo, que se realiza bajo las \u00f3rdenes del capitalista y en sus instalaciones, no pertenece al obrero sino al capitalista; y, cuarto, porque el trabajo crea valor pero no tiene valor.<\/p>\n<p>No obstante, estas expresiones no son una invenci\u00f3n arbitraria sino que surgen de la experiencia cotidiana, de las relaciones sociales tal y como se les presentan a las personas, y que la econom\u00eda pol\u00edtica las toma acr\u00edticamente, nos dir\u00e1 nuestro autor.<\/p>\n<p>Marx expresar\u00e1 que para descubrir el contenido tras la forma salario se requiere la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<sup>2<\/sup>, que busca la esencia (contenido) tras la apariencia (forma); pero, particularmente en este caso, se requiere una ciencia que no se detenga ante la cr\u00edtica al capitalismo y no se subordine a su justificaci\u00f3n. Pondr\u00e1 el ejemplo de Adam Smith, padre de la ciencia econ\u00f3mica y uno de los representantes de la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica, que plante\u00f3 al trabajo como fundamento del valor. Pero, cuando lleg\u00f3 a su teor\u00eda de la distribuci\u00f3n se detuvo porque esto implicaba que el trabajador deb\u00eda ser el destinatario de la mayor parte del valor de la mercanc\u00eda poniendo en peligro la justificaci\u00f3n de la parte del capitalista (beneficio). Siendo as\u00ed la cosa que termina planteando que el valor es la suma del salario, el beneficio y la renta de la tierra, dando de lado a su primera teor\u00eda laboral del valor.<\/p>\n<p>Insisto, el planteamiento de Smith sigue vigente, adornado de un aparato matem\u00e1tico que pretende imprimirle car\u00e1cter objetivo, en las modernas teor\u00edas sobre la distribucion, particularmente sobre el salario.<\/p>\n<p>Como ejemplo de teor\u00eda econ\u00f3mica convencional sobre el salario no nos resistimos a presentar brevemente la versi\u00f3n neocl\u00e1sica mayoritaria en las universidades y ganadora de la mayor parte de los nobeles de economia.<\/p>\n<p>El obrero es, para la teor\u00eda neocl\u00e1sica, un individuo que persigue la m\u00e1xima utilidad (placer, felicidad). Dicha utilidad depende de dos cuestiones: tiempo de ocio que le reporta placer, e ingresos por salario resultado de trabajar (el trabajo quita placer pero genera ingresos para adquirir medios de consumo). Adem\u00e1s, en un d\u00eda el tiempo de placer y el tiempo de trabajo suman 24 horas.<\/p>\n<p>De esta manera, la elecci\u00f3n entre tiempo de placer y tiempo de trabajo que ha de realizar el obrero para fijar su jornada y llevarse un salario, adopta la forma de un problema matem\u00e1tico de maximizacion de la utilidad sujeto a restricci\u00f3n (el salario a ingresar es igual al salario por hora por la jornada). La soluci\u00f3n es que nuestro obrero trabaja hasta que el salario real por hora iguale las tasas marginales de sustitucion de ocio por salario. A ver si me explico: el obrero empieza a trabajar porque el ingreso que obtiene supera la perdida de utilidad que le supone el menor tiempo de ocio, hasta que llega un momento de la jornada laboral en que el obrero considera que el salario por hora que le dan ya no compensa la perdida de utilidad por el ocio sacrificado. En ese momento, como el obrero es libre para decidir cuanto tiempo trabaja, le dice al capitalista que hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Este es el fundamento de la oferta individual de trabajo que cuando se suman todos los obreros nos da la oferta de trabajo. Esta oferta de trabajo junto a la demanda de trabajo que hace la clase capitalista permitir\u00e1 calcular el salario y el empleo en el conjunto de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La forma salario no solo oculta su contenido (el valor de la fuerza de trabajo), sino que al aparecer como el precio del trabajo genera la ilusion de que el capitalista paga al obrero todo el trabajo que \u00e9ste realiza para el primero, por tanto oculta que una parte del trabajo realizado por el obrero no le es pagado, el plustrabajo, de donde sale la plusval\u00eda. Por tanto, la forma precio del trabajo oculta la explotaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Esta ocultaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista imprime el car\u00e1cter ideol\u00f3gico a la conciencia que se deriva de la forma precio del trabajo; sea esta conciencia resultado espontaneo de la experiencia cotidiana, sea el resultado de una elaboraci\u00f3n mental sobre aquella experiencia por mucho disfraz matem\u00e1tico, estad\u00edstico o econom\u00e9trico del que se recubra.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s ideol\u00f3gico prevalece sobre el car\u00e1cter objetivo en la teor\u00eda econ\u00f3mica porque no somete a cr\u00edtica al modo de producci\u00f3n capitalista. A la vista de esto, se entiende la necesidad de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, por dos razones: por compromiso con la verdad, y para que la clase obrera adquiera una conciencia objetiva alejada de la mera apariencia como paso previo al ejercicio de su mision hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le cabe la duda a uno de qu\u00e9 otras ramas del saber necesitan de una critica tal para que dejen de justificar el capitalismo y sirvan para explicar la realidad. En la segunda parte veremos que tambi\u00e9n la gesti\u00f3n pr\u00e1ctica, sobre todo de las instituciones estatales, tienen muy en cuenta los objetivos ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En la primera parte del art\u00edculo ve\u00edamos, apoy\u00e1ndonos en Karl Marx, c\u00f3mo las teor\u00edas del salario de la moderna econom\u00eda tienen m\u00e1s de ideolog\u00eda que de ciencia. En esta parte, gracias a los desarrollos de Juan I\u00f1igo Carrera sobre la base de Marx, mostraremos que la pr\u00e1ctica de control monetario de los bancos centrales tambi\u00e9n tiene como una de sus finalidades la ocultaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista y el apaciguamiento del conflicto laboral.<\/p>\n<p>Marx expone que la fuerza de trabajo, la mercanc\u00eda que el obrero vende al capitalista, tiene su valor determinado por la cesta de medios de vida que consume la familia del obrero. Tambi\u00e9n demuestra que el capitalismo se caracteriza por el incesante desarrollo de las fuerzas productivas, una de cuyas expresiones es el crecimiento de la productividad. As\u00ed mismo, que el crecimiento de la productividad reduce el valor de las mercanc\u00edas. Particularmente, el aumento de la productividad de la cesta de mercanc\u00edas que determina el valor de la fuerza de trabajo provocar\u00e1 la reducci\u00f3n de \u00e9ste. Y con ello, manteniendo la jornada, aumentar\u00e1 el plusvalor.<\/p>\n<p>Esto lo ejemplifica Juan I\u00f1igo introduciendo adem\u00e1s el dinero, bajo su forma de signo de valor. Es decir, el papel moneda que emite el banco central, que no tiene valor pero lo representa (Marx <em>dixit<\/em>). As\u00ed los precios ser\u00edan las expresiones monetarias de los valores de las mercanc\u00edas. El valor que representa cada unidad monetaria depender\u00e1, dada la masa de valor necesaria para la circulaci\u00f3n de las mercanc\u00edas, de la cantidad de billetes o monedas (oferta monetaria). De tal manera que la duplicaci\u00f3n de la cantidad de dinero reduce a la mitad el valor que representa la unidad monetaria. Veamos un ejemplo para ilustrar lo que ocurre.<\/p>\n<p>Tengamos una cesta de medios de vida cuyo valor es de 4 horas. En la medida que responde al consumo diario de la familia obrera, determina el valor diario de la fuerza de trabajo (4 horas).<\/p>\n<p>Como la jornada de la obrera es de 8 horas, el plusvalor que se apropia el capitalista ser\u00e1n 4 horas (8 menos 4). Para expresar en unidades monetarias tenemos que la unidad monetaria representa un valor de 3 minutos, por tanto 20 euros representan el valor de 1 hora de trabajo. Por tanto, el valor diario de la fuerza de trabajo se expresar\u00e1 monetariamente como 80 euros y la plusval\u00eda otros 80.<\/p>\n<p>Si la productividad del trabajo se duplica. Tendremos que la misma cantidad de bienes se producen en la mitad de tiempo. En el caso que nos trae, la cesta diaria de bienes de consumo de la familia obrera reducir\u00eda su valor desde 4 hasta 2 horas; y con la cesta el valor de la fuerza de trabajo pasa a ser 2 horas. Como la jornada continua siendo de 8 horas, el plusvalor ser\u00e1 6 horas. Al no modificarse la cantidad de dinero, las expresiones monetarias respectivas, del valor de la fuerza de trabajo y del plusvalor, ser\u00e1n: 40 euros y 120 euros.<\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos aqu\u00ed. El crecimiento de la productividad ha provocado una bajada del salario nominal, de 80 a 40 euros, sin que se modifique la cesta de bienes que consume la familia obrera (salario real). La plusval\u00eda por su parte ha pasado de 80 a 120 euros. Pero, para que se d\u00e9 esta bajada del salario nominal, y el consecuente aumento de la plusval\u00eda, el capitalista ha de llamar al obrero y notificarle la mencionada reducci\u00f3n salarial. Ni que decir que al obrero no le va a hacer ni chispa de gracia y protestar\u00e1.<\/p>\n<p>Cada vez que el capitalista introduzca una innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica que reduzca el valor de los medios de vida que determinan el valor de la fuerza de trabajo, para hacer efectivo el aumento de beneficios el capitalista, habr\u00e1 de llamar a cap\u00edtulo a los obreros para reducirles el salario. Abri\u00e9ndose otro per\u00edodo conflictivo.<\/p>\n<p>Pero, el capital ha encontrado la manera de esquivar esta amenaza a la estabilidad del modo de producci\u00f3n capitalista: la inflaci\u00f3n moderada o rampante resultado de la constante emisi\u00f3n de moneda por encima de los crecimientos de productividad.<\/p>\n<p>Veamos el mismo movimiento, pero adem\u00e1s de duplicarse la productividad tenemos que el banco emisor cuadruplica la oferta monetaria.<\/p>\n<p>Por un lado, el doble de productividad reduce el valor de los medios de vida a la mitad, por tanto desciende el valor de la fuerza de trabajo a 2 horas y el plusvalor a 6 horas, como ya ve\u00edamos.<\/p>\n<p>Miremos c\u00f3mo se expresan monetariamente ambas categor\u00edas teniendo en cuenta que la cantidad de dinero se cuadruplica. Esto \u00faltimo significa que cada euro de antes se representa ahora por una cuarta parte. As\u00ed antes 20 euros representaban el valor de una hora de trabajo, ahora se requieren 80 euros. El salario ascender\u00e1 a 160 euros (2 horas por 80 euros la hora) y la plusval\u00eda 480 euros.<\/p>\n<p>En este caso, aumento de productividad y de oferta monetaria, el salario nominal pasa de 80 a 160 mientras la plusval\u00eda pasa de 80 a 480 euros. Ahora el capitalista no tiene tanto inter\u00e9s en llamar al obrero para actualizar el salario. Pero, para los trabajadores es vital porque si no la p\u00e9rdida de poder adquisitivo y con ello el propio salario real est\u00e1 garantizado.<\/p>\n<p>Este planteo tiene diversos aspectos en los que no nos detenemos para no alargarnos (papel de las organizaciones de solidaridad de la clase obrera, negociaci\u00f3n colectiva, protecci\u00f3n legal e institucional de los mismos, entre otros).<\/p>\n<p>No solo la teor\u00eda salarial, tambi\u00e9n la pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, el control de la pol\u00edtica monetaria, sirven para ocultar la explotaci\u00f3n capitalista y para apaciguar la lucha de clases, o sea defender el orden capitalista. Q.E.D.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\">1 Taller sobre El Capital organizado por el CICP, <a href=\"http:\/\/cicpint.org\/es\">http:\/\/cicpint.org\/es<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\">2 Para una introducci\u00f3n sobre el m\u00e9todo, ver mi blog criticonomia en <a href=\"https:\/\/criticonomia.blogspot.com\">https:\/\/criticonomia.blogspot.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La forma concreta salario es un ejemplo del car\u00e1cter acentuadamente ideol\u00f3gico que han venido tomando tanto el conocimiento econ\u00f3mico (la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14394,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,1552,1560],"tags":[],"class_list":["post-16533","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-marxismo","category-trabajo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16533"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16536,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16533\/revisions\/16536"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}