{"id":16572,"date":"2024-11-10T05:00:13","date_gmt":"2024-11-10T04:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16572"},"modified":"2024-11-10T08:55:19","modified_gmt":"2024-11-10T07:55:19","slug":"el-lenin-sin-ismos-de-francisco-fernandez-buey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16572","title":{"rendered":"El Lenin sin ismos de Francisco Fern\u00e1ndez Buey"},"content":{"rendered":"<p><em>Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Moral y Pol\u00edtica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autor de <\/em>Marx (sin ismos)<em>, comunista democr\u00e1tico, activista antifranquista desde los 18 a\u00f1os (su primera manifestaci\u00f3n fue en solidaridad con los mineros de Asturias; la segunda para protestar contra el asesinato de Juli\u00e1n Grimau) y militante del PSUC-PCE (posteriormente de IU), fue un excelente conocedor de los grandes cl\u00e1sicos de la tradici\u00f3n marxista.<\/em><\/p>\n<p><em>En 1977 public\u00f3 su primer libro, uno de los primeros ensayos editados en Espa\u00f1a sobre el revolucionario ruso tras la muerte del dictador golpista: <\/em>Conocer Lenin y su obra<em>. Dar cuenta de las principales tesis de este ensayo y de otras aproximaciones suyas a la vida, obra y praxis del revolucionario ruso es la finalidad de estas p\u00e1ginas.<\/em><\/p>\n<h4><strong> 1. Proyectos<\/strong><\/h4>\n<p>Fueron varios los libros que el profesor Francisco Fern\u00e1ndez Buey (FFB) tuvo en mente que no pudo escribir finalmente. <em>La pasi\u00f3n razonada. Ensayos de historia del pensamiento socialista<\/em> es uno de ellos. FFB nos ha dejado un \u00edndice detallado con indicaciones parciales sobre los materiales, ya elaborados por \u00e9l, que pensaba usar para escribirlo.<\/p>\n<p>Formaban el primer cap\u00edtulo \u2013\u00abContando Marx y Rusia\u00bb\u2013 nueve apartados: 1. Utop\u00eda y vocaci\u00f3n cient\u00edfica. A prop\u00f3sito de la revalorizaci\u00f3n marxista de la obra de Fourier<sup>1<\/sup>. 2. Utop\u00eda y vocaci\u00f3n cient\u00edfica en la revoluci\u00f3n socialista de la sociedad moderna. 3. La obra de Karl Marx y las ciencias sociales. 4. Marxismos e ideolog\u00edas. 5. Del romanticismo al clasicismo. 6. Marx y Rusia. 7. De la pol\u00e9mica al sistema. 8. Los herederos de Marx. 9. Marxismo en Espa\u00f1a<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Compon\u00edan el segundo cap\u00edtulo, sin t\u00edtulo, seis apartados: 1. Lenin. 2. La cuesti\u00f3n rusa. 3. El pez cornudo en el estanque helado. 4. Cr\u00edtica del bolchevismo. 5. La cuesti\u00f3n rusa y la autocr\u00edtica del leninismo. 6. Para la historia del movimiento consejista.<\/p>\n<p>El tercer cap\u00edtulo estaba dedicado a Gramsci y el cuarto, sin t\u00edtulo general, lo subdividi\u00f3 en dos apartados: 1. El viejo Luk\u00e1cs. 2. Togliatti<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Vlad\u00edmir Uly\u00e1nov estaba muy presente en el segundo cap\u00edtulo del libro.<\/p>\n<p>No fue <em>La pasi\u00f3n razonada<\/em> el \u00fanico caso. <em>Santos de mi devoci\u00f3n<\/em> es otro de los libros que proyect\u00f3 Fern\u00e1ndez Buey.<\/p>\n<p>El coautor de <em>Ni tribunos<\/em><sup>4<\/sup> nos dej\u00f3 tambi\u00e9n el \u00edndice provisional, sus veinticuatro santos y santas. Lenin es el decimoquinto: 1. Jes\u00fas de Nazaret. 2. Girolamo Savonarola. 3. Thomas More. 4. Nicol\u00e1s Maquiavelo. 5. Francesco Guicciardini. 6. Thomas Mu\u0308nzer. 7. Bartolom\u00e9 de las Casas. 8. John Milton. 9. Lessing. 10. Giacomo Leopardi. 11. Charles Fourier. 12. Friedrich Engels. 13. F. M. Dostoievski. 14. Rosa Luxemburg. 15. V. I. Lenin. 16. Antonio Gramsci. 17. Simone Weil. 18. Bertolt Brecht. 19. Albert Einstein. 20. Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs. 21. Ernesto Che Guevara. 22. Juan Carlos Mari\u00e1tegui. 23. Guy Debord. 24. Edward Said.<\/p>\n<p>Como en el caso de <em>La pasi\u00f3n razonada, <\/em>al lado de cada santo\/a FFB anot\u00f3 los materiales que pensaba usar para escribir cada apartado. En el caso de Rosa Luxemburg \u00abde apuntes curso Escuela de Sociolog\u00eda y otros\u00bb; en el de Simone Weil, \u00abde apuntes curso Etica y filosof\u00eda pol\u00edtica\u00bb<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>En el caso del revolucionario ruso: \u00abDel libro sobre Lenin.\u00bb Es decir, <em>Conocer Lenin y su obra<\/em>.<\/p>\n<h4><strong> 2. La colecci\u00f3n de Dopesa<\/strong><\/h4>\n<p><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/conocer-lenin-dopesa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-16574\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/conocer-lenin-dopesa.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"267\" \/><\/a>Conocer Lenin y su obra<\/em><sup>6<\/sup> se public\u00f3 en 1977 (el autor lo escribir\u00eda probablemente durante el segundo semestre de 1976), en la editorial Dopesa, colecci\u00f3n \u00abConocer\u00bb. FFB, palentino de padre gallego y madre castellana, residente en Barcelona desde 1961, ten\u00eda entonces 34 a\u00f1os, era profesor no numerario, hab\u00eda dejado su militancia el el PSUC en marzo de ese mismo a\u00f1o<sup>7<\/sup> y estaba comprometido en la elaboraci\u00f3n y difusi\u00f3n de <em>Materiales, <\/em>una de las revistas de los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n de cuyo consejo de redacci\u00f3n fue miembro.<\/p>\n<p>En la misma colecci\u00f3n de Dopesa se publicaron ensayos similares dedicados a Beckett, Freud, Borges, Descartes, Weber, Einstein, Hegel y muchos otros. Eran libros de introducci\u00f3n no b\u00e1sica, no propiamente de investigaci\u00f3n, con pocas notas al pie de p\u00e1gina, con fotograf\u00edas, ensayos formativos no triviales e interesantes, de tem\u00e1tica filos\u00f3fica, literaria, cient\u00edfica o pol\u00edtica, no muy extensos (unas 150 p\u00e1ginas, 144 en el caso de <em>Conocer Lenin<\/em>) que se iniciaban con una cronolog\u00eda, escritos en su mayor parte por j\u00f3venes pensadores (tiempo despu\u00e9s intelectuales de referencia en nuestro pa\u00eds) en un lenguaje conceptual asequible a un lector medio con deseos de estudio y saber. Junto con la Biblioteca de Divulgaci\u00f3n Tem\u00e1tica de la editorial Montesinos, <em>Conocer <\/em>fue una colecci\u00f3n extraordinariamente importante para la formaci\u00f3n cultural (en sentido amplio) de la generaci\u00f3n joven, no exclusivamente universitaria, de aquellos a\u00f1os<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Fue el primer libro de FFB. Una Introducci\u00f3n, una cronolog\u00eda muy trabajada, seis cap\u00edtulos (\u00abArrancar de nuestra aldea las flores imaginarias que la adornan\u00bb, \u00abHay que so\u00f1ar\u00bb, \u00abAprender las lecciones de una revoluci\u00f3n derrotada\u00bb, \u00abFin de una \u00e9poca\u00bb, \u00abEl doble poder de la par\u00e1lisis de los soviets\u00bb, \u00abLas cosas han salido de un modo muy distinto a como lo esperaban Marx y Engels\u00bb) y una bibliograf\u00eda comentada forman el \u00edndice del ensayo.<\/p>\n<p>Primer libro, pero no la primera vez en que FFB, recientemente incorporado a la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB como ayudante de Manuel Sacrist\u00e1n tras su expulsi\u00f3n de la universidad por su activa participaci\u00f3n en la larga y masiva huelga de los PNN (Profesores No Numerarios) del curso 1974-1975<sup>9<\/sup>, escrib\u00eda sobre el revolucionario ruso.<\/p>\n<h4><strong> 3. Observaciones bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/h4>\n<p>FFB observa en la bibliograf\u00eda del libro<sup>10<\/sup> que la literatura traducida en nuestro pa\u00eds sobre la obra y vida Lenin era ya entonces muy extensa, pero desigual: \u00abse han publicado, sobre todo en los \u00faltimos a\u00f1os, numerosos textos de interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de su pensamiento y escasas fuentes de informaci\u00f3n sobre su vida\u00bb. Desde un punto de vista biogr\u00e1fico eran de consulta obligada en su opini\u00f3n: Nadezhda Kr\u00fapskaya, <em>Mi vida con Lenin<\/em> (1977); Gerda y Hermann Weber, <em>Cr\u00f3nica de Lenin <\/em>(1975), y Gerald Walter, <em>Lenin<\/em> (1967), \u00abuna biograf\u00eda completa aunque desigual seg\u00fan los per\u00edodos\u00bb<sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p>Eran muchas m\u00e1s las valoraciones de la evoluci\u00f3n del pensamiento de Lenin. FFB citaba Christopher Hill, <em>La revoluci\u00f3n rusa<\/em> (1967) y E. H. Carr, <em>La revoluci\u00f3n bolchevique 1917-1923 <\/em>(1972)<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>Para la consideraci\u00f3n de determinados aspectos del pensamiento de Lenin o de algunas etapas del mismo, se pod\u00edan consultar tambi\u00e9n: Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, <em>Lenin (la coherencia de un pensamiento)<\/em>: \u00abEste libro de Luk\u00e1cs, escrito en 1924, es una de las primeras interpretaciones globales del pensamiento de Lenin y su lectura tiene un doble inter\u00e9s: el conocimiento de la evoluci\u00f3n de la obra de Lenin y la comprobaci\u00f3n de la madurez intelectual del joven Luk\u00e1cs\u00bb; Rudi Dutschke,<em> Lenin (tentativas de poner a Lenin sobre los pies)<\/em>: \u00abEste es un libro escrito desde las preocupaciones m\u00e1s apremiantes del marxismo occidental de hoy, <em>felizmente alejado de toda beater\u00eda leninista<\/em><sup>13<\/sup> y que, a pesar de perder en muchos momentos el hilo del discurso, adelanta sugerencias o hip\u00f3tesis de notable valor al reconstruir el pensamiento de Lenin sobre la revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Para los dos \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Lenin hab\u00eda que consultar el libro, excelente en su opini\u00f3n, de Moshe Lewin, <em>El \u00faltimo combate de Lenin. <\/em>A lo anterior, a\u00f1ad\u00eda un ensayo de Carmen Claud\u00edn, <em>L\u00e9nine et la r\u00e9volution culturelle,<\/em> de 1975, que iba a ser publicado en breve por la Editorial Anagrama.<\/p>\n<p>No se olvidaba FFB de un libro publicado en M\u00e9xico en 1970, el <em>Lenin<\/em> del entonces marxista Roger Garaudy: \u00abuna sencilla y aguda clarificaci\u00f3n de los varios momentos del hacer pol\u00edtico de Lenin en relaci\u00f3n con sus estudios filos\u00f3ficos\u00bb.<\/p>\n<p>La referencia y brev\u00edsima valoraci\u00f3n del ensayo de Garaudy nos da una pista para describir el m\u00e1s que probable marco filos\u00f3fico-cultural en el que FFB escribi\u00f3 su ensayo, un momento en el que, como se ha comentado anteriormente, estaba a punto de cesar su militancia en el PSUC (no en otras organizaciones comunistas democr\u00e1ticas) por desacuerdos con la l\u00ednea del partido.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, en 1969, su maestro Manuel Sacrist\u00e1n hab\u00eda publicado una rese\u00f1a sobre el libro de Garaudy en <em>Nous Horitzons<\/em>. Iniciaba el traductor de <em>El capital<\/em> su comentario sen\u0303alando que la publicacio\u0301n del libro en la serie de \u00abfilo\u0301sofos\u00bb de PUF era \u00abcomo un anticipo de la inmediata conmemoracio\u0301n de Lenin\u00bb, la celebraci\u00f3n del primer centenario de su nacimiento. La coleccio\u0301n en la que apareci\u0301a estaba destinada a su uso dida\u0301ctico en el bachillerato y en los primeros a\u00f1os de la formaci\u00f3n universitaria francesa.<\/p>\n<p>A pesar de su brevedad, el texto mereci\u0301a atencio\u0301n por proceder de un escritor marxista \u00abtan sincero y tan lei\u0301do\u00bb como era entonces Garaudy, quien, al igual que Sacrist\u00e1n (y que FFB), se habi\u0301a manifestado muy cri\u0301ticamente sobre la invasio\u0301n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia. La gravedad de los problemas con los que entonces se enfrentaba el movimiento comunista revelaba con tanta claridad la inutilidad de la literatura marxista inaute\u0301ntica \u00abde tantos tratados y manuales con todos los problemas del mundo resueltos\u00bb, que la lectura de escritores marxistas que verdaderamente pensaran \u2013gustase o no lo que pensaban\u2013 era incluso recomendable como ejercicio poli\u0301tico.<\/p>\n<p>Sin detenernos en el desarrollo de la rese\u00f1a, Sacrista\u0301n finalizaba su aproximaci\u00f3n con una recomendacio\u0301n a la altura de su concepcio\u0301n del filosofar sin dogmas de la tradicio\u0301n marxista: <em>Era necesario de una vez dejar vivir a los cla\u0301sicos<\/em>. No se ten\u00eda que ensen\u0303ar a citarlos, <em>sino a leerlos<\/em>. Leer creativamente, sin ceguera ni ideologismos, a Marx, Engels, Lenin, Luxemburg, Gramsci, Luk\u00e1cs o a tantos otros.<\/p>\n<p>Esa era la cuestio\u0301n, siempre lo fue para Sacrist\u00e1n. Tambi\u00e9n lo fue para su compa\u00f1ero de lucha en las duramente (y en ocasiones criminalmente) perseguidas filas del PSUC y de la oposici\u00f3n antifranquista.<\/p>\n<p>En el marco de esas coordenadas filos\u00f3ficas de estudio e interpretaci\u00f3n, FFB escribi\u00f3, en el 60\u00ba aniversario de la revoluci\u00f3n de octubre, su libro sobre el revolucionario ruso.<\/p>\n<h4><strong> 4. Antes de <em>Conocer Lenin y su obra<\/em><\/strong><\/h4>\n<p><em>Conocer Lenin y su obra<\/em> fue, como se indic\u00f3, el primer libro publicado por FFB, pero no la primera vez en la que escribi\u00f3 sobre Lenin. Fueron frecuentes sus referencias en escritos anteriores. Veamos algunos ejemplos:<\/p>\n<p>La conferencia en \u00abAmigos de la ONU\u00bb, en 1970, centenario del nacimiento de Lenin, con el t\u00edtulo \u00abPrincipales aportaciones de Lenin a la teor\u00eda y la praxis marxista\u00bb<sup>14<\/sup>, tiene, por supuesto, al revolucionario ruso como protagonista.<\/p>\n<p>Breves comentarios sobre el leninismo pueden verse en \u00abAcerca del oportunismo en los movimientos de masas\u00bb<sup>15<\/sup>. As\u00ed, por ejemplo: \u00abPor eso, el compa\u00f1ero que preconiza en una asamblea de estudiantes la discusi\u00f3n de la ley de educaci\u00f3n en las f\u00e1bricas no era un \u00abfrustrado peque\u00f1o burgu\u00e9s\u00bb como quieren los BR<sup>16<\/sup>, ni estaba introduciendo \u00abla pol\u00edtica burguesa\u00bb en el movimiento de masas\u00bb. Al contrario, con ello se alud\u00eda \u00aba la necesaria \u2013<em>y leninista\u2013<\/em> superaci\u00f3n de la consciencia meramente sindicalista\u00bb. La solidaridad mutua obreros-estudiantes era un factor importante en el desarrollo del movimiento revolucionario. \u00abPero hoy no podemos quedarnos solo en eso; hoy no basta con que los estudiantes se solidaricen con la clase obrera.\u00bb<\/p>\n<p>Son numerosas tambi\u00e9n las referencias a Lenin y al leninismo en su art\u00edculo de 1975 para <em>Zona abierta<\/em>: \u00abDella Volpe\/Luk\u00e1cs. Notas para situar una pol\u00e9mica del marxismo contempor\u00e1neo.\u00bb<sup>17<\/sup> Aunque no siempre se ten\u00eda suficientemente en cuenta, observaba FFB, \u00abhac\u00eda ya tiempo que la utilizaci\u00f3n sin adjetivar de la palabra \u00abmarxismo\u00bb constitu\u00eda un indicio de ambig\u00fcedad\u00bb. Que el asunto no era de aquel momento lo probaba \u00abel ya tradicional empleo de la denominaci\u00f3n \u00abmarxismo-leninismo\u00bb a la hora de establecer diferenciaciones\u00bb. Pero tal vez, a\u00f1ad\u00eda, debido a la presunta obviedad propagand\u00edstica y emocional de ese guion no se hab\u00eda reflexionado demasiado sobre los hechos hist\u00f3ricos que ocultaba.<\/p>\n<p>Aun reduciendo el problema de esa ambig\u00fcedad, que sin duda era m\u00e1s amplia, al tema de la relaci\u00f3n te\u00f3rica Marx\/Lenin (\u00abtem\u00e1tica que no es la \u00fanica importante al respecto, pero quiz\u00e1 s\u00ed la m\u00e1s significativa y decisiva para lo que suele llamarse marxismo occidental\u00bb), podr\u00eda afirmarse sin demasiado temor a caer en esquematismos que incluso la tradicional denominaci\u00f3n \u00abmarxismo-leninismo\u00bb, impuesta tras la muerte de Lenin, solo era apta ya \u00abpara las m\u00e1s simplificadas exposiciones catequ\u00edsticas o para los funcionarios que, con miras estrictamente represivas, establecen archivos polic\u00edacos en los m\u00e1s atrasados pa\u00edses capitalistas\u00bb. El medio siglo de existencia del r\u00f3tulo \u00abmarxismo-leninismo\u00bb hab\u00eda hecho, \u00abseguramente no por envejecimiento sino por acumulaci\u00f3n de dispares experiencias hist\u00f3ricas\u00bb, que en \u00e9l fueran incluidas expl\u00edcita o impl\u00edcitamente \u00abtesis debidas al joven Luk\u00e1cs, no estrictamente leninista, a Korsch, a Rosa Luxemburg, o a Bernstein, o a Kautsky, de acuerdo con el tenor subjetivo mediante el cual \u2013todos \u00abmarxistas-leninistas\u00bb\u2013 asumen los per\u00edodos de crisis abierta o de relativa estabilizaci\u00f3n del capitalismo imperialista.\u00bb<\/p>\n<p>En \u00abUn mundo en crisis\u00bb<sup>18<\/sup>, un pr\u00f3logo fechado en mayo de 1975, FFB reflexionaba esta vez sobre el equilibrio, sobre el necesario equilibrio entre ciencia y programa de acci\u00f3n, con varias referencias al revolucionario ruso.<\/p>\n<p>Val\u00eda la pena advertir, hablando de las \u00abdos almas\u00bb de la tradici\u00f3n, que \u00abser\u00eda igualmente un error considerar ese ideal y necesario equilibrio entre ciencia y programa de acci\u00f3n en el marxismo como un principio absoluto e intemporal\u00bb. M\u00e1s bien habr\u00eda que decir que se trataba de un equilibrio tendencial cuya concreci\u00f3n y articulaci\u00f3n variaba hist\u00f3ricamente en funci\u00f3n de la relativa normalidad o agudizaci\u00f3n de la lucha de clases, \u00abpues el desarrollo mismo de esta tiende a desplazar en uno u otro sentido el del equilibrio\u00bb. La ilustraci\u00f3n de FFB: parec\u00eda justo criticar la forma en que \u00abese equilibrio intent\u00f3 articularse en las organizaciones marxistas mayoritarias en el movimiento obrero occidental mediante una distribuci\u00f3n interna de funciones entre \u00abcient\u00edficos\u00bb y \u00abpol\u00edticos\u00bb, entre te\u00f3ricos o investigadores y activistas del aparato\u00bb, porque esa forma de articulaci\u00f3n reproduc\u00eda en la realidad una oposici\u00f3n que se declaraba superada en la doctrina, en la teor\u00eda: \u00abla oposici\u00f3n entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica que, en \u00faltima instancia, es un reflejo, parad\u00f3jico en este caso, de la divisi\u00f3n del trabajo caracter\u00edstica de la sociedad burguesa\u00bb. Sin embargo, esa cr\u00edtica no ten\u00eda por qu\u00e9 implicar \u00abla afirmaci\u00f3n paralela de que el problema del equilibrio entre objetividad y subjetividad estaba ya definitivamente resuelto en Marx, o Engels, o Lenin\u00bb, pues esa afirmaci\u00f3n contradec\u00eda un hecho obvio para cualquiera lectura no dogm\u00e1tica de su obra: \u00abel hecho de que en el esfuerzo de cada uno de ellos por articular teor\u00eda, an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta y programa revolucionario\u00bb hab\u00eda elementos problem\u00e1ticos y aun contradictorios que se explicaban, en definitiva, \u00abpor el car\u00e1cter din\u00e1mico que tienen tanto el principio de la realidad como el principio de la voluntad colectiva\u00bb.<\/p>\n<p>Casi podr\u00eda decirse, desde ese punto de vista, que tambi\u00e9n en el marxismo de Marx, Engels y Lenin exist\u00edan como dos almas, \u00ablas cuales no siempre se complementan al hacer frente a los acontecimientos hist\u00f3ricos, sino que a veces se entrecruzan y tiran del carro de la historia hacia objetivos distintos y en sentidos opuestos\u00bb. Esas dos almas eran, utilizando un s\u00edmil del propio Lenin, \u00abel alma del \u00abcampesino\u00bb, que ateni\u00e9ndose al principio de la realidad sabe que los castillos son castillos y que las ventas son ventas, y el alma del \u00abhidalgo\u00bb, que ateni\u00e9ndose al principio de la voluntad y del deseo confunde a veces las ventas con castillos, aunque no por ello siempre yerre, pues en la din\u00e1mica hist\u00f3rica suele ocurrir en ocasiones que las ventas est\u00e1n a punto de transformarse en castillos&#8230;\u00bb<sup>19<\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en su presentaci\u00f3n de <em>Cr\u00edtica del bolchevismo<sup>20<\/sup><\/em>, un texto de 1976, pueden verse referencias a Lenin y al leninismo, a prop\u00f3sito de la formaci\u00f3n social de transici\u00f3n rusa tras la revoluci\u00f3n de octubre de 1917. Paul Mattick o Karl Korsch<sup>21<\/sup>, observaba FFB, sab\u00edan matizar, sab\u00edan que, a diferencia de lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de 1924 tras el fallecimiento de Lenin, el revolucionario ruso caracterizaba todav\u00eda la formaci\u00f3n social de transici\u00f3n que era la Rusia de aquellos a\u00f1os como \u00abcapitalismo de estado\u00bb, \u00abcomo una contradictoria y amalgamada superposici\u00f3n de intereses de clases diferentes conciliados por un aparato estatal bajo la direcci\u00f3n del proletariado\u00bb. Pero tampoco compart\u00edan, \u00ab\u00bfes necesario decir que razonablemente?\u00bb, las f\u00f3rmulas leninistas para caracterizar esa situaci\u00f3n, \u00abla definici\u00f3n del socialismo ruso como \u00absoviets + electrificaci\u00f3n\u00bb\u00bb, la aspiraci\u00f3n program\u00e1tica a integrar la \u00abmodernidad\u00bb capitalista del sistema productivo alem\u00e1n y americano de la \u00e9poca con el sistema de los soviets\u00bb. Y no lo compart\u00edan porque ve\u00edan en la concreci\u00f3n pol\u00edtica de aquella l\u00ednea, \u00abpor una parte, la degradaci\u00f3n de las funciones originarias del soviet y una delegaci\u00f3n de las mismas en el partido bolchevique (por consiguiente, la degradaci\u00f3n de la democracia obrera) y, por otra, que \u00abLenin solo vio los aspectos t\u00e9cnicos del problema de la socializaci\u00f3n, olvidando, en cambio, los aspectos proletarios y socialistas del mismo\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>No pod\u00eda descartarse, sin embargo, que la autocr\u00edtica del \u00faltimo Lenin, \u00abpr\u00e1cticamente desconocida en la d\u00e9cada de los treinta\u00bb, la propuesta leninista de revoluci\u00f3n cultural, \u00absu preocupaci\u00f3n por la burocratizaci\u00f3n del Estado&#8230;, su exigencia de modificar la composici\u00f3n del comit\u00e9 central del partido bolchevique y, en suma, su repetida declaraci\u00f3n de la necesidad de \u00abvolver a empezar de nuevo desde el principio\u00bb, fuera un comienzo de correcci\u00f3n de aquel olvido\u00bb. Pero, observaba FFB, dif\u00edcilmente podr\u00edan aceptar esa hip\u00f3tesis quienes, como Mattick, Korsch y Pannekoek, estaban convencidos de \u00abque el principio de la degeneraci\u00f3n del marxismo en Rusia proced\u00eda de las tesis de Lenin en 1902-1903 sobre el car\u00e1cter y la funci\u00f3n del partido del proletariado, de un partido al que consideraban jacobino y peque\u00f1oburgu\u00e9s\u00bb. Esa consideraci\u00f3n constitu\u00eda, por lo dem\u00e1s, \u00abla base de una tesis m\u00e1s general del extremismo cl\u00e1sico, la de la coincidencia en lo sustancial del kautskysmo te\u00f3rico y del leninismo pr\u00e1ctico\u00bb.<\/p>\n<h4><strong> 5. Los herederos<\/strong><\/h4>\n<p>Las referencias a Lenin son numerosas en uno de los art\u00edculos m\u00e1s influyentes de FFB en aquellos a\u00f1os: \u00abLos herederos de Marx\u00bb, publicado en el <em>El Viejo Topo<\/em><sup>22<\/sup>, n.\u00ba 1, noviembre de 1976<sup>23<\/sup>. La primera parte del art\u00edculo estaba dedicado a la herencia marxiana y sus albaceas; la segunda a Lenin y a Rosa Luxemburg.<\/p>\n<p>Cuando un autor declaraba, observaba FFB, que su aportaci\u00f3n al estudio de la sociedad hab\u00eda sido, entre otras cosas, la demostraci\u00f3n de que la lucha de clases conduc\u00eda necesariamente a la dictadura del proletariado; cuando luego ve\u00eda la materializaci\u00f3n de la dictadura del proletariado en el primer gobierno obrero, aunque ef\u00edmero, que ha existido en la historia (Comuna de Par\u00eds); cuando combatiendo al mismo tiempo contra la ilusi\u00f3n anarquista acerca del estado y contra la degradaci\u00f3n estatalista del propio marxismo, reafirmaba su concepci\u00f3n al respecto, \u00abponerse a contar cuantas veces sale el t\u00e9rmino en su obra era (y es) una tarea in\u00fatil, de eruditos acad\u00e9micos o de potenciales mixtificadores de la realidad existente\u00bb. Contra esa corriente de dilapidadores de la herencia de Marx, frente al \u00abmarxismo\u00bb de c\u00e1tedra y el reformismo, Rosa Luxemburg en Alemania y Lenin en Rusia hab\u00edan representado a principios del XX \u00abel aire sano de la recuperaci\u00f3n del marxismo vivo, concorde adem\u00e1s con la apreciaci\u00f3n realista de las cosas nuevas, de los movimientos nuevos.\u00bb<\/p>\n<p>En su recuperaci\u00f3n del pensamiento marxiano, Luxemburg y Lenin hab\u00edan tratado de dar, adem\u00e1s, una explicaci\u00f3n del hecho de la degradaci\u00f3n de la socialdemocracia alemana. La manipulaci\u00f3n de los textos de Engels o la tergiversaci\u00f3n de la herencia de Marx \u00abno pod\u00eda ser sino la manifestaci\u00f3n de una realidad m\u00e1s profunda, de una realidad que afectaba directamente a sectores no despreciables de la clase obrera europea (en especial inglesa y alemana): esa realidad nueva era el imperialismo y, con este, la potencial degradaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica de las capas superiores m\u00e1s favorecidas del propio proletariado en los pa\u00edses dominantes.\u00bb<\/p>\n<p>Ambos revolucionarios tambi\u00e9n vieron con rapidez y en profundidad el dilema entre reforma y revoluci\u00f3n que se abr\u00eda para la clase obrera, \u00abreafirm\u00e1ndose (frente a Bernstein y los \u00abrevisionistas\u00bb) en las tesis de Marx acerca de la anarqu\u00eda creciente de la producci\u00f3n capitalista, acerca de la tendencia hist\u00f3rica a la agudizaci\u00f3n de las contradicciones b\u00e1sicas de la sociedad burguesa as\u00ed como acerca del proceso de concentraci\u00f3n monopolista de empresas y capitales en tanto que factor objetivo que mina el sistema.\u00bb Por encima de las diferencias que les enfrentaron en cuestiones como la organizaci\u00f3n del partido de la clase obrera, el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n, el arranque de la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS o la interpretaci\u00f3n marxiana de las crisis en el capitalismo, \u00abLenin y Rosa restauraban de nuevo la concepci\u00f3n marxiana del per\u00edodo de transici\u00f3n sabiendo ver la distinci\u00f3n cualitativa existente entre la \u00abdemocracia\u00bb burguesa y la \u00abdemocracia\u00bb proletaria.\u00bb Quienes eran contrarios a la t\u00e1ctica exclusivamente parlamentaria hab\u00edan basado su argumentaci\u00f3n en la defensa de los principios marxistas y en la cr\u00edtica de reformismo como utop\u00eda derechista. \u00abPero cuando en 1905 estalla la revoluci\u00f3n rusa los m\u00e1s sensibles entre los revolucionarios europeos vuelven sus ojos hacia ella en busca de ense\u00f1anzas, de \u00ablecciones hist\u00f3ricas\u00bb aplicables tambi\u00e9n en sus respectivos pa\u00edses\u00bb. Rosa Luxemburg estuvo entre ellos, remarcaba FFB.<\/p>\n<p>Lenin, que no dio inicialmente gran importancia al hecho central del surgimiento de los soviets y que incluso vio en esos organismos obreros enojosos competidores, fue, en cambio, m\u00e1s lejos que Luxemburg en otro sentido. \u00abProbablemente sin conocer el texto completo del \u00abtestamento pol\u00edtico de Engels\u00bb, se fija, sin embargo, en el elemento central: los cambios t\u00e9cnico-militares producidos desde 1848\u00bb. Y ello porque Lenin ten\u00eda en cuenta tambi\u00e9n el elemento central de la revoluci\u00f3n de 1905: \u00abla derrota de la insurrecci\u00f3n (Rosa no habla de la derrota; solo reflexiona sobre los aspectos positivos de la experiencia rusa); no niega el car\u00e1cter espont\u00e1neo o semi-espont\u00e1neo de la huelga general y del arranque de la insurrecci\u00f3n. Pero eso es, justamente, lo que le parece insuficiente\u00bb. Y por ello conclu\u00eda lo contrario que Luxemburg: \u00abHoy debemos, en fin, reconocer p\u00fablicamente y proclamar bien alto la insuficiencia de las huelgas pol\u00edticas\u00bb. La reflexi\u00f3n de Lenin sobre la revoluci\u00f3n de 1905 empezaba precisamente en el punto en que terminaba la de Luxemburg: el car\u00e1cter de la insurrecci\u00f3n en el futuro, la lucha por ganarse al ej\u00e9rcito. Tal era el talante pol\u00edtico de Lenin, conclu\u00eda FFB.<\/p>\n<h4><strong> 6. La autocr\u00edtica del leninismo<\/strong><\/h4>\n<p>Por las fechas en que public\u00f3 <em>Conocer Lenin y su obra<\/em>, FFB imparti\u00f3 una conferencia<sup>24<\/sup> con el t\u00edtulo \u00abAutocr\u00edtica del leninismo y actualidad del comunismo. Tesis para un debate\u00bb. Se conserva el guion de su intervenci\u00f3n<sup>25<\/sup>: una premisa y seis apartados, con \u00e9nfasis en la autocr\u00edtica del \u00faltimo Lenin:<\/p>\n<p><strong>Premisa<\/strong>: Incumplimiento de las expectativas revolucionarias en el occidente capitalista: 1. Maduraci\u00f3n de las condiciones objetivas para la revoluci\u00f3n. 2. Derrota de la revoluci\u00f3n proletaria en occidente (1917-1923). 3. Fracaso de la l\u00ednea de la III Internacional en Europa occidental (matizaci\u00f3n positiva en cuanto a la l\u00ednea de repliegue).<\/p>\n<p>\u00abEl leninismo como sentido com\u00fan de la revoluci\u00f3n comunista\u00bb es el t\u00edtulo del primer apartado:<\/p>\n<ol>\n<li>El an\u00e1lisis leninista del estado y sus implicaciones. 2. El papel del imperialismo. 3. La autoconsciencia de las limitaciones de la revoluci\u00f3n rusa. 4. La forma de resoluci\u00f3n de la lucha de clases: dictadura proletaria. 5. El desplazamiento del centro de la revoluci\u00f3n hacia oriente.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abLa autocr\u00edtica del \u00faltimo Lenin como punto de partida\u00bb es el t\u00edtulo del segundo:<\/p>\n<ol>\n<li>Sobre la naturaleza del estado sovi\u00e9tico. 2. Sobre la relaci\u00f3n obreros\/especialistas burgueses\/campesinos. 3. Sobre el papel de la cultura y la revoluci\u00f3n cultural. 4. La estructura org\u00e1nica y la estrategia de los PPCC de la Europa occidental (el problema de la rusificaci\u00f3n).<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abLa autocr\u00edtica del leninismo y sus l\u00edneas de avance\u00bb da nombre al tercero:<\/p>\n<p>Algunas aportaciones indispensables. La cr\u00edtica de Trotski. La reconsideraci\u00f3n de Antonio Gramsci sobre el estado. Mao Tse-tung y los problemas del productivisimo. Palmiro Togliatti<sup>26<\/sup> y la cuesti\u00f3n del policentrismo. La autocr\u00edtica del leninismo en el PC checoslovaco (1968).<\/p>\n<p>\u00abAmbig\u00fcedades en la autocr\u00edtica del leninismo\u00bb es el t\u00edtulo del siguiente apartado:<\/p>\n<ol>\n<li>Una caracter\u00edstica com\u00fan: hacer de la necesidad virtud. 2. Errores varios: la conversi\u00f3n del comunismo en ideolog\u00eda; la exaltaci\u00f3n global del leninismo y la afirmaci\u00f3n acr\u00edtica de la inmediatez de la revoluci\u00f3n; la cr\u00edtica ideol\u00f3gica del productivismo; la degeneraci\u00f3n socialdemocr\u00e1tica: confundir el repliegue con una v\u00eda al socialismo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abEl fin del marxismo-leninismo\u00bb y \u00abElementos de una pol\u00edtica comunista\u00bb son los dos \u00faltimos apartados no desarrollados del esquema.<\/p>\n<p>Puntos centrales de la intervenci\u00f3n de FFB: la autocr\u00edtica leninista, sus l\u00edneas de avance, y los errores: la conversi\u00f3n del comunismo en ideolog\u00eda, la exaltaci\u00f3n global y sin matices del leninismo, la afirmaci\u00f3n acr\u00edtica de la inmediatez de la revoluci\u00f3n, la cr\u00edtica ideol\u00f3gica del productivismo.<\/p>\n<p>Vayamos ahora a <em>Conocer Lenin y su obra. <\/em><\/p>\n<h4><strong> 7. Desprenderse del talante laudatorio y embalsamatorio de los varios leninismos <\/strong><\/h4>\n<p>FFB abre su libro con una introducci\u00f3n en la que recoge y resume ideas centrales de su exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>La emancipaci\u00f3n de los trabajadores en la Rusia de principios del siglo XX, observa, exig\u00eda \u00abuna afirmaci\u00f3n de la voluntad colectiva de cambio mayor a\u00fan, si cabe, que en los pa\u00edses de la Europa occidental\u00bb. La vida y la obra de Lenin hab\u00eda sido, en gran medida, fruto de esa voluntad colectiva de transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen autocr\u00e1tico zarista y, al mismo tiempo, un elemento catalizador \u00abdel deseo para su conversi\u00f3n en una estrategia rectamente dirigida hacia el objetivo de la toma del poder pol\u00edtico por el proletariado industrial\u00bb.<\/p>\n<p>En la exclusiva dedicaci\u00f3n a la pol\u00edtica revolucionaria que fue la vida del revolucionario ruso desde 1894 hasta 1923, 30 de los 54 a\u00f1os que vivi\u00f3, hubo un eje esencial, una preocupaci\u00f3n central, \u00abuna verdadera pasi\u00f3n: elevar la consciencia de la clase m\u00e1s oprimida de aquella sociedad y organizar\u00eda\u00bb. Esa pasi\u00f3n, de nuevo esa pasi\u00f3n razonada, hab\u00eda tenido como era natural diferentes fases, \u00abconoci\u00f3 diversos giros y se enriqueci\u00f3 con el conocimiento no solo del movimiento obrero ruso sino tambi\u00e9n del de otras varias nacionalidades europeas.\u00bb<\/p>\n<p>A la extensi\u00f3n de esas fases y a la importancia de los diferentes giros en la vida del revolucionario ruso, cuyo pensamiento estaba muy lejos de ser una l\u00ednea recta (como todo verdadero pensamiento), se hac\u00eda referencia con detalle en los seis cap\u00edtulos en que hab\u00eda estructurado el libro.<\/p>\n<p>Empero, por encima del inter\u00e9s del an\u00e1lisis de esos giros y de los varios matices que en ellos era posible encontrar, tarea magn\u00edficamente resuelta que puede observarse y disfrutarse desde los primeros compases de la lectura del ensayo, FFB anunciaba que hab\u00eda puesto \u00e9nfasis en lo que consideraba el hilo conductor del pensamiento de Lenin: \u00abel an\u00e1lisis de la naturaleza de la revoluci\u00f3n rusa y la vinculaci\u00f3n de esta con las revoluciones europeas\u00bb. Para FFB, Lenin hab\u00eda sido uno de los revolucionarios marxistas \u00abque m\u00e1s en serio se hab\u00eda tomado la tantas veces repetida afirmaci\u00f3n marxiana de que los obreros no tienen patria\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el caso del compa\u00f1ero de Kr\u00fapskaya, remarcaba FFB, la preocupaci\u00f3n por vincular la revoluci\u00f3n rusa a las revoluciones de la Europa occidental no hab\u00eda sido \u00abcosmopolitismo intelectual de literato incapaz de comprender los sufrimientos y las necesidades de la clase obrera del pa\u00eds de origen, <em>sino verdadero internacionalismo.<\/em>\u00bb [el \u00e9nfasis es m\u00edo]. Por ello, sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de octubre, FFB consideraba que el estudio de la obra de Lenin segu\u00eda siendo obligado \u00abpara todo aquel que sienta la necesidad de la emancipaci\u00f3n de los trabajadores y que est\u00e9 dispuesto a luchar contra la explotaci\u00f3n de clase\u00bb. Y ello, a\u00f1ad\u00eda, \u00abpese a que la historia sigui\u00f3 un curso distinto en gran manera al que preve\u00eda el autor de <em>El estado y la revoluci\u00f3n<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>Para FFB, la combinaci\u00f3n de estos dos hechos \u2013las cosas se hab\u00edan desarrollado de manera distinta a lo prevista por la teor\u00eda despu\u00e9s de 1917 y la orientaci\u00f3n internacionalista de Lenin\u2013, daba a muchas p\u00e1ginas de la obra leninista una nueva actualidad en la Europa occidental de aquellos a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p>En cualquier caso, para recuperar a Lenin, para comprender lo que de universal hab\u00eda en su obra y en su praxis, y para valorar con verdad la actualidad de su pensamiento pol\u00edtico tambi\u00e9n en la Europa occidental, \u00abhab\u00eda que desprenderse al mismo tiempo del talante laudatorio y embalsamatorio de los varios \u00ableninismos\u00bb que se impusieron a su muerte\u00bb. Es decir, un Lenin sin ismos.<\/p>\n<p>Ello implicaba, punto central en la aproximaci\u00f3n de FFB, tener presente en todo momento que la obra de Lenin, \u00abincluida aquella parte de la misma escrita como presidente del consejo de los comisarios del pueblo de la rep\u00fablica sovi\u00e9tica\u00bb, hab\u00eda sido esencialmente una obra pol\u00e9mica, nada sistem\u00e1tica; una obra cuyo conjunto era complejo (como no pod\u00eda ser de otro modo) y \u00aben el que para conocer cada pieza es preciso saber la fecha en que fue redactada, el debate que la origin\u00f3 y hasta la personalidad del contradictor o de los contradictores del momento\u00bb, aristas estas que FFB no olvida nunca a lo largo de las p\u00e1ginas del libro.<\/p>\n<p>Desde el anterior punto de vista, recuperar a Lenin quer\u00eda decir sobre todo \u00aba\u00f1adir a la autocr\u00edtica del \u00faltimo Lenin, parcialmente distanciado del ejercicio del poder\u00bb, la autocr\u00edtica del leninismo, de los leninismos.<\/p>\n<h4><strong>8. Leer e interpetar con agudeza y criterios propios<\/strong><\/h4>\n<p>Son seis, como se\u00f1alamos, los cap\u00edtulos que forman <em>Conocer Lenin y su obra<\/em>. No pretendo resumir contenidos, pero s\u00ed indicar algunas caracter\u00edsticas destacables del ensayo, un estudio que muestra lo que ser\u00e1 una caracter\u00edstica ininterrumpida del filosofar del autor (y de su praxis pol\u00edtica): no rechazar influencias ni experiencias ajenas, enriquecerse con ellas, pero intentar pensar siempre con la propia cabeza y, si se me permite y no es un cursilada, sentir siempre con el propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>No deber\u00eda pasarse por alto o leer desatentamente la trabajada cronolog\u00eda que FFB elabor\u00f3 para su ensayo. Conviene leerla y releerla, retener si es posible los nudos m\u00e1s esenciales de la vida y el hacer pol\u00edtico de Lenin antes de empezar la lectura del libro propiamente.<\/p>\n<p>Con adecuada prudencia, FFB extrae conjeturas plausibles de los golpes sufridos por el revolucionario ruso durante la adolescencia: muerte del padre, en gran parte como consecuencia de una jubilaci\u00f3n forzada, inesperada y represiva; ejecuci\u00f3n (horca) de su hermano <em>Aleksandr<\/em> tras un atentado fallido contra el zar; su propia expulsi\u00f3n de la universidad acusado de actividades subversivas, apenas iniciados sus estudios de derecho,\u2026 Su cr\u00edtica, su odio a los liberales, observa FFB, \u00absu desprecio por los intelectuales acad\u00e9micos le vino probablemente de ah\u00ed, de la comprobaci\u00f3n del aislamiento en que los colegas y amistades del padre dejaron a su familia despu\u00e9s de la muerte de aquel y de la ejecuci\u00f3n de Aleksandr\u00bb.<\/p>\n<p>No se olvida FFB de Brecht<sup>27<\/sup> y de \u00abA los por nacer\u00bb, un poema traducido en varias ocasiones por Manuel Sacrist\u00e1n y por su amigo Antoni Dom\u00e8nech<sup>28<\/sup>. \u00abEn cualquier caso, y por lo que hace a ese rasgo del car\u00e1cter de Lenin \u2013la intransigencia hasta la exageraci\u00f3n\u2013 se\u00f1alado en los recuerdos de amigos y enemigos, parece conveniente seguir el consejo de Bertolt Brecht y pensar con indulgencia en quien no pudo ser amistoso de tanto luchar contra la bajeza y la injusticia social.\u00bb<\/p>\n<p>Son numerosas las referencias a Kr\u00fapskaya en el libro. Muchas de ellas muestran la sensibilidad feminista de FFB desde joven, antes de la irrupci\u00f3n del feminismo como movimiento pol\u00edtico en nuestro pa\u00eds, antes, mucho antes de los tres colores de <em>mientras tanto<\/em>. \u00abHay, finalmente, en tercer lugar, otro hecho ocurrido en ese per\u00edodo [1894-1900] y que habr\u00eda de tener trascendental importancia para la vida de Vlad\u00edimir Uly\u00e1nov; su uni\u00f3n con Nadezhda Kr\u00fapskaya, en julio de 1898, durante el destierro en la aldea de Shush\u00e9nskoie. Desde entonces, casi sin interrupci\u00f3n hasta 1924, Nadezhda ser\u00e1 la compa\u00f1era infatigable de Lenin\u2026 la amiga valiente que trata de defender la voluntad del compa\u00f1ero frente frente a las injerencias de Stalin y la precipitaci\u00f3n de los m\u00e9dicos cuando Lenin, paralizado, vive los \u00faltimos meses de vida.\u00bb<\/p>\n<p>Lenin no fue, otro importante subrayado de FFB<sup>29<\/sup>, un disc\u00edpulo que repite talm\u00fadicamente las ideas y sugerencias de otros, incluso de maestros admirados. \u00abEl m\u00e9todo de Lenin apenas tiene nada que ver con la actitud del disc\u00edpulo devoto que se queda en las palabras del maestro (sea este Marx o Kautsky) para cada caso\u00bb. Pocos revolucionarios marxistas, conservando lo esencial del marxismo, \u00abhan le\u00eddo a Marx de maneras tan diferentes en funci\u00f3n del desarrollo de los acontecimientos que estaban viviendo y de las contradicciones de la realidad que quer\u00edan transformar\u2026\u00bb La lectura de Marx por Lenin no era una lectura acad\u00e9mica o profesoral, \u00absino sustancialmente una lectura<em> instrumental<\/em> (con sus peligros, por supuesto) en funci\u00f3n de las vivencias pol\u00edticas correspondientes.\u00bb<sup>30<\/sup><\/p>\n<p>Como buen leninista sin ismos, FFB no justifica de Lenin lo que no puede ser justificado. No era posible justificar la relativa instrumentalizaci\u00f3n de las posiciones de los adversarios que hab\u00eda en la obra del revolucionario ruso durante los a\u00f1os 1910-1914 \u00abaduciendo que estaba defendiendo una pol\u00edtica de principios sin m\u00e1s o que estaba haciendo una defensa de la ciencia del marxismo<sup>31<\/sup> para la cual las cuestiones t\u00e1cticas son secundarias (como, por ejemplo, el oportunismo de Plej\u00e1nov)\u00bb, puesto que cuando Lenin hab\u00eda decidido escribir contra los bogdanovistas (<em>Materialismo y empiriocriticismo<\/em>) \u00abfue en <em>el momento justo<\/em> en que las diferencias filos\u00f3ficas entre estos y \u00e9l mismo se unieron las diferencias pol\u00edticas\u00bb. Como consecuencia de ese compromiso t\u00e1cito con el centrismo, el revisionismo de Bernstein fue para Lenin durante a\u00f1os \u00abuna especie de herramienta apta para para la utilizaci\u00f3n contra <em>todos sus oponentes<\/em>: en 1902, bersteinianos son los \u00abmarxistas legales\u00bb; en 1905, los mencheviques; en 1908, la izquierda bolchevique,\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Alejado de todo panpsicologismo, FFB no olvid\u00f3 la importancia pol\u00edtica de aspectos de la personalidad del revolucionario ruso. Para comprender plenamente la compleja evoluci\u00f3n intelectual de Lenin y dar cuenta as\u00ed de su grandeza pol\u00edtica, de aquello que le situaba por encima de tantos otros dirigentes revolucionarios contempor\u00e1neos suyos, se ten\u00eda que a\u00f1adir un rasgo de su personalidad, \u00abpatente en la obra de esos a\u00f1os, pero agudizado en gran forma por las circunstancias que motivaron su quehacer como estadista: la rapidez de una intuici\u00f3n pol\u00edtica que le permite captar en seguida lo sustancial de las situaciones nuevas y encontrar con igual celeridad la v\u00eda de salida de una encrucijada antes de haber hallado los conceptos adecuados para hacer esa intuici\u00f3n inteligible a los dem\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p>Como buen marxista sin ismos (Marx: \u00abYo no soy marxista\u00bb<sup>32<\/sup>) y como excelente conocedor de la filosof\u00eda y la historia de la ciencia contempor\u00e1neas, FFB no tuvo ning\u00fan temor en usar el t\u00e9rmino revisi\u00f3n \u2013palabra maldita durante d\u00e9cadas, asociada siempre al reformismo y a la claudicaci\u00f3n en la tradici\u00f3n comunista\u2013 en el caso de Lenin. En dos casos fundamentales: en el tema del partido y en el caso del campesinado. \u00abTambi\u00e9n este esta tema [partido], efectivamente, Lenin opta en 1905-1906 por la revisi\u00f3n. Y en este caso la revisi\u00f3n parece ser m\u00e1s profunda incluso que en el de la cuesti\u00f3n agraria.\u00bb<\/p>\n<p>FFB destaca tambi\u00e9n, desde los primeros compases del libro, el enorme arco de transformaci\u00f3n pol\u00edtico-cultural que va desde aquel joven Lenin que en casa del ingeniero Klasson, en la misma reuni\u00f3n en que conoce a Kr\u00fapskaya, exclama con iron\u00eda (y \u00abcon una risa fea que nunca m\u00e1s le o\u00ed\u00bb): \u00ab\u00a1Muy bien. Quien crea que la patria puede salvarse con comit\u00e9s contra el analfabetismo que empiece a trabajar en eso!\u00bb, hasta la obsesi\u00f3n del Lenin final, durante sus \u00faltimos a\u00f1os de vida, en la lucha contra el analfabetismo y en favor de la instrucci\u00f3n y de la revoluci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>Como ocurre con todo gran pensador (y todo activista pr\u00e1xico), FFB remarca correcciones importantes a lo largo de los a\u00f1os en nudos centrales del pensamiento de Lenin. Era de toda evidencia que la idea leniniana de los soviets implicaba una correcci\u00f3n nada desde\u00f1able de la forma de articular \u00abconsciencia y espontaneidad quince a\u00f1os antes, en la \u00e9poca de <em>Qu\u00e9 hacer,<\/em> puesto que, entre otras cosas, el partido no es visto ahora como una vanguardia externa al movimiento obrero\u00bb, sino como una parte del mismo movimiento obrero que se hace vanguardia \u00abal confrontar en \u00e9l sus orientaciones con otras l\u00edneas pol\u00edticas.\u00bb<\/p>\n<p>FFB se aleja siempre en su exposici\u00f3n de toda acr\u00edtica idealizaci\u00f3n de las tesis y posiciones de Lenin. \u00abPero si no se quiere idealizar la concepci\u00f3n de Lenin en este punto conviene a\u00f1adir que no de todos sus textos hasta 1921 se desprende una visi\u00f3n tan equilibrada de la propia historia.\u00bb<\/p>\n<p>No son menos importantes las oportunas y detalladas informaciones que nos brinda FFB para contextualizar, para comprender el entorno (siempre variable) de las batallas te\u00f3rico-pol\u00edticas de Lenin. Por ejemplo, con el populismo<sup>33<\/sup>. \u00abEn su pol\u00e9mica con los populistas, Vlad\u00edmir Uly\u00e1nov no niega en sustancia la realidad de las diferencias entre los marxistas occidentales y rusos o entre los mismos marxistas rusos\u00bb. Pero, pr\u00e1cticamente hasta 1900, prefiere velar y quitar hierro a esas diferencias por motivos de t\u00e1ctica pol\u00edtica, \u00abesto es, con la consideraci\u00f3n de que por entonces todav\u00eda era posible la unificaci\u00f3n de <em>todos<\/em> los marxistas rusos en un solo partido socialdem\u00f3crata\u00bb. En esas condiciones, siguiendo un m\u00e9todo que habr\u00eda de caracterizar toda su vida como polemista, Lenin \u00abdecide pasar al ataque y resaltar implacablemente todas y cada una de las contradicciones del populismo, tanto por lo que a la fundamentaci\u00f3n filos\u00f3fica del mismo como en lo que respecta a su interpretaci\u00f3n del desarrollo del capitalismo en Rusia.\u00bb<\/p>\n<p>Matiz es concepto y matizar (incluso matizar el matiz) es otra de las constantes de FFB en su ensayo. \u00abLas caracter\u00edsticas y la duraci\u00f3n de este enfrentamiento\u2026 sugiere en primer lugar la relativa parcialidad de la tesis que identifica izquierdismo pol\u00edtico con idealismo en lo filos\u00f3fico\u00bb. Bogd\u00e1nov y algunos de sus seguidores \u00abdefend\u00edan un tipo de criticismo de orientaci\u00f3n positivista en absoluto asimilable a un hegelianismo y solo reducible a un idealismo subjetivo con la \u00f3ptica inadecuada en este campo que utilizaba Lenin durante estos a\u00f1os\u00bb. Pero, pese a esto \u00faltimo, no pod\u00eda ocultarse que la cr\u00edtica posterior del Lenin estadista contra los comunistas defensores en 1908-1910 de la retirada de los parlamentos o de la abstenci\u00f3n de participar en los mismos \u00abutilizaba aquella pol\u00e9mica con Bogd\u00e1nov de una forma m\u00e1s bien unilateral, esto es, como si de la posici\u00f3n del grupo leninista entre 1907 y 1914 pudiera desprenderse el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n de octubre y, por consiguiente, el necesario fracaso de la opci\u00f3n en sus oponentes de aquellos a\u00f1os.\u00bb<\/p>\n<p>FFB describe con excelencia \u00abla marcha del pensamiento leninista\u00bb. En los siguientes t\u00e9rminos por ejemplo: \u00abEn ese punto el pensamiento de Lenin sigue el mismo movimiento que en los anteriores: de la realidad a la teor\u00eda y de la teor\u00eda a las propuestas program\u00e1ticas, corrigiendo de paso, en funci\u00f3n de los hechos nuevos, la teor\u00eda establecida\u00bb. Ese desarrollo se comprueba f\u00e1cilmente \u00absiguiendo la serie de art\u00edculos publicados en varios peri\u00f3dicos (sobre todo en <em>Proletarii<\/em>) desde junio de 1905 hasta agosto de 1906, es decir, desde el III Congreso del POSDR, al que asistieron solo bolcheviques, hasta despu\u00e9s de la derrota de los intentos insurreccionales de noviembre y diciembre de 1905\u00bb. De este modo, resume un poco m\u00e1s adelante FFB, \u00absi en 1902-1903 la tarea principal, seg\u00fan Vlad\u00edmir Uli\u00e1nov, era <em>ense\u00f1ar<\/em> a las masas, imprimir en ellas la consciencia socialdem\u00f3crata, ahora, en 1905-1906 se trata de <em>aprender<\/em> de las masas. Y aprender tanto en lo relativo al papel del partido con respecto a ellas como en las cuestiones militares.\u00bb<\/p>\n<p>La finura de la percepci\u00f3n que FFB atribuye a Lenin est\u00e1 tambi\u00e9n muy presente en \u00e9l, en su interpretaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n del pensamiento del revolucionario ruso. \u00abEn esa finura de percepci\u00f3n hay, sin duda, el desesperado bracear del hombre que est\u00e1 a punto de ahogarse y trata de salvar la vida\u00bb, pero tambi\u00e9n, al mismo tiempo, \u00abla reflexi\u00f3n te\u00f3rica del estratega que ha hecho un mal c\u00e1lculo sobre las fuerzas del enemigo y sabe corregir a tiempo, en la retirada, la evaluaci\u00f3n de las propias fuerzas y las del adversario\u00bb. Ya a principios de marzo de 1918 se encontraban en la obra de Lenin \u00abmuestras de ambas cosas cuando analiza el problema central de la revoluci\u00f3n rusa, su relaci\u00f3n con las revoluciones socialistas en la Europa del capitalismo maduro.\u00bb<\/p>\n<p>FFB critica agudamente (y con matiz complementario, arista importante de su estudio) el unilateralismo de Lenin en su valoraci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica. \u00abEl hecho de que aparezcan juntas, en un mismo texto, la teorizaci\u00f3n degradada de la dictadura del proletariado y la justificaci\u00f3n acr\u00edtica del capitalismo de estado no puede ser una casualidad\u00bb. Era la consecuencia directa del intento de construcci\u00f3n del socialismo en la miseria, en la ruina econ\u00f3mica. \u00abEn ello puede verse una muestra m\u00e1s de la valoraci\u00f3n unilateral por Lenin de la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica caracter\u00edstica de los pa\u00edses en los que, seg\u00fan la teor\u00eda, el socialismo <em>est\u00e1 maduro<\/em>.\u00bb Pero, por otra parte, dial\u00e9cticamente, hab\u00eda que ver tambi\u00e9n en esa coincidencia \u00abel esfuerzo del estadista, del pol\u00edtico pr\u00e1ctico, por encontrar la forma de sacar del hambre y de la miseria a miles de campesinos\u00bb. En cualquier caso, era err\u00f3neo sacar de ah\u00ed la impresi\u00f3n de que este fuera el modelo de transici\u00f3n al socialismo en que Lenin pens\u00f3 siempre.<\/p>\n<p>La importancia del an\u00e1lisis singular, del an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta, est\u00e1 tambi\u00e9n muy presente en <em>Conocer Lenin y su obra<\/em>. Lo esencial era indicar que, aun sin diferenciar demasiado bien en ese concepto de formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social entre el estudio de toda una civilizaci\u00f3n como la capitalista y el an\u00e1lisis particularizado de una sociedad determinada, \u00abVlad\u00edmir Uly\u00e1nov supo entrever ya a los 24 a\u00f1os que lo importante no era ponerse a discutir acerca de las minucias acad\u00e9micas sobre ese concepto, o acerca de los matices de una determinada carta de Marx sobre la comuna rural rusa escrita veinte a\u00f1os antes, sino investigar en qu\u00e9 situaci\u00f3n real, concreta se hallaba entonces la sociedad en que viv\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Muy destacable, e incluso sorprendente por su infrecuencia en aquellos a\u00f1os, es que FFB en \u00a11977!, en tiempos de extendida referencia al desarrollo aproblem\u00e1tico de las fuerzas productivas, haga referencia al cap\u00edtulo XIII del libro I de <em>El capital<\/em>, el de la maquinaria y la gran industria, desde la perspectiva en que lo hace<sup>34<\/sup>: \u00ab\u2026adem\u00e1s de utilizar t\u00e9rminos como <em>ruina f\u00edsica, innatural enajenaci\u00f3n, atrofia moral, esterilizaci\u00f3n intelectual, desmedida prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo<\/em> para caracterizar algunos de los efectos de la gran industria, dedicaba un apartado especial al tema gran industria y agricultura en el que est\u00e1n contenida precisamente las palabras m\u00e1s duras contra una concepci\u00f3n progresista estrecha de la t\u00e9cnica.\u00bb A lo que a\u00f1ade cr\u00edticamente, despu\u00e9s de citar varios pasajes de <em>El capital<\/em>: \u00abalgo bastante distinto, como se ve, de la ridiculizaci\u00f3n por el joven Lenin de los lloros populistas ante la acci\u00f3n destructora del capitalismo en el campo\u2026 una consideraci\u00f3n completamente olvidada por Lenin en su pol\u00e9mica con los populistas rusos asimilados a ep\u00edgonos de Sismondi.\u00bb<\/p>\n<p>FFB no oculta, desde luego, las \u00abdebilidades humanas\u00bb del revolucionario ruso. Lenin no solo fue un revolucionario que no sab\u00eda demasiado<sup>35<\/sup>, sino que tampoco fue un hombre de acero. \u00abUna vida, sin embargo, demasiado dura incluso para un hombre como Vlad\u00edmir Il\u00edch, el cual ya en 1903, a los treinta y tres a\u00f1os de edad, tuvo que afrontar la primera crisis nerviosa importante, como consecuencia del enorme desgaste al que estaba sometiendo su organismo aquel desenfrenado desvivirse. <em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em> es, en m\u00e1s de un sentido, el resumen de aquel pol\u00edtico desvivirse en la etapa de la redacci\u00f3n de<em> Iskra<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>En fin, FFB muestra a lo largo de las p\u00e1ginas de <em>Conocer Lenin y su obra<\/em> un pensar propio, un profundo conocimiento de la obra de Lenin: \u00a1hab\u00eda que leer, hab\u00eda que estudiar a los cl\u00e1sicos! Nunca habla y teoriza sin m\u00e1s, contextualiza siempre. Le anima una clara vocaci\u00f3n did\u00e1ctico-pol\u00edtica que no trivializa y tiene en cuenta, como no pod\u00eda ser menos, la realidad pol\u00edtica que \u00e9l mismo estaba viviendo. \u00abPor ejemplo, y sin ir m\u00e1s lejos, esa sencilla pero constantemente repetida y siempre irresuelta contraposici\u00f3n entre \u00abdemocracia\u00bb y \u00abconfianza plena y fraternal entre los revolucionarios\u00bb, entre la necesidad de operar con la disciplina de un cuerpo militar, dado que se trata de <em>lucha de clases,<\/em> y la necesidad de evitar la burocracia para que la confianza plena y fraternal no se convierta (como ocurri\u00f3 m\u00e1s de una vez en vida del propio Lenin) en compadreo sectario\u00bb. Una contraposici\u00f3n esta, a\u00f1ad\u00eda, que hab\u00eda operado y segu\u00eda operando en todo movimiento emancipatorio de verdad, no literario. Aunque no fuera m\u00e1s que por eso, se\u00f1alaba, \u00abconvendr\u00eda ser tambi\u00e9n un poco historiadores antes de echar alegremente por la borda <em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>FFB lo fue, siempre fue \u00abun poco historiador\u00bb en sus an\u00e1lisis y trabajos, uno de los fil\u00f3sofos espa\u00f1oles con m\u00e1s marcada perspectiva hist\u00f3rica y con muy amplios y profundos conocimientos hist\u00f3ricos<sup>36<\/sup>.<\/p>\n<h4><strong>9. La revoluci\u00f3n rusa como problema hist\u00f3rico<\/strong><\/h4>\n<p>No fue <em>Conocer Lenin y su obra <\/em>la \u00faltima vez en la que FFB escribi\u00f3 sobre el revolucionario ruso.<\/p>\n<p>En \u00abEurocomunismo: el \u00faltimo repligue\u00bb<sup>37<\/sup>, hay varios referencias a Lenin (\u00ab[&#8230;] cuando los partidos de la Europa central y oriental rectifican, siguiendo el ejemplo de la <em>perestroika<\/em> sovi\u00e9tica, acaban prefiriendo el social-liberalismo de la Internacional Socialista al reformismo fuerte de los restos del <em>eurocomunismo<\/em>. Lenin hablaba en estos casos de \u00abjusto castigo\u00bb. La cultura laica dir\u00e1: buen motivo para volver a empezar.\u00bb) y al leninismo (\u00abCasi todas las pol\u00e9micas principales a que dio lugar el <em>eurocomunismo<\/em> (el debate sobre la dictadura del proletariado en Francia, la controversia sobre el leninismo en Espa\u00f1a, la discusi\u00f3n sobre el compromiso hist\u00f3rico en Italia) se pueden interpretar como procesos de institucionalizaci\u00f3n a destiempo de lo que era desde hac\u00eda lustros pol\u00edtica efectiva de los partidos comunistas de Italia, Espa\u00f1a y Francia\u00bb).<\/p>\n<p>En \u00abApuntes para un debate sobre el ideario comunista\u00bb<sup>38<\/sup>, FFB remarca una idea-fuerza apuntada ya en <em>Conocer: \u00ab<\/em>En 1894 V.I. Lenin, que empezaba entonces su carrera pol\u00edtica, se neg\u00f3 a trabajar en los comit\u00e9s contra el analfabetismo por creer que eso iba contra los intereses generales del proletariado vistos desde el \u00e1ngulo marxista. \u201cY se burl\u00f3 \u2013dice Kr\u00fapskaya\u2013 con una risa fea\u201d\u00bb. Siendo ya estadista, como presidente del consejo de los comisarios del pueblo, V. I. Lenin hab\u00eda respondido a Gorki (que se lamentaba de los registros y detenciones de intelectuales de Petrogrado que en otro momento hab\u00edan ayudado a la revoluci\u00f3n) con las siguientes (realistas, peor muy feas) palabras: \u00abS\u00ed, es gente buena y valiente, pero precisamente por eso hay que registrar sus casas. Precisamente por eso, a veces hay que detenerlos, aunque sea con pesar. Porque son personas buenas y valientes, sus simpat\u00edas van siempre hacia los oprimidos y est\u00e1n siempre contra las persecuciones\u00bb. \u00bfY qu\u00e9 es lo que ve\u00edan entonces ante ellos? \u00abLos perseguidores son nuestra polic\u00eda pol\u00edtica; los oprimidos son los dem\u00f3cratas constitucionalistas y los socialistas revolucionarios que tratan de escaparse de aquella. Y, claro est\u00e1, el deber, tal como ellos lo entienden, les obliga a aliarse con estos contra nosotros. Pero nosotros tenemos que meter en cintura a los contrarrevolucionarios y anularlos. Lo dem\u00e1s es la mera evidencia\u00bb. Y, seg\u00fan cuenta en este caso Lunacharski, \u00abV. I. Lenin estall\u00f3 en una risotada<sup>39<\/sup>\u00bb. Otra \u00abrisa fea\u00bb, muy fea.<\/p>\n<p>En el Archivo FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella) se conserva el esquema de una intervenci\u00f3n suya en el ICEBS (Institut Cat\u00f2lic d&#8217;Estudis Socials de Barcelona) de diciembre de 1978 con el t\u00edtulo: \u00abSobre la teor\u00eda leninista del estado.\u00bb<sup>40<\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay referencias a Lenin en la presentaci\u00f3n de <em>El acorazado Potemkin<\/em>, un texto did\u00e1ctico, fechado el 6 de diciembre de 1978, que FFB prepar\u00f3 para el colectivo Drac M\u00e0gic como presentaci\u00f3n de la pel\u00edcula de Sergei M. Eisenstein<sup>41<\/sup>.<\/p>\n<p>Fueron varias tambi\u00e9n sus referencias al revolucionario ruso y a la revoluci\u00f3n de octubre en un art\u00edculo, al que el propio FFB dio mucha importancia, que public\u00f3 en <em>El Viejo Topo<\/em> extra n\u00ba 2, 1978, pp. 6-9, con el t\u00edtulo \u00abLa revoluci\u00f3n rusa como problema hist\u00f3rico.\u00bb<\/p>\n<p>En el apartado II del texto FFB apuntaba que los bolcheviques en general, y Lenin en primer lugar, \u00abhab\u00edan recogido una parte, solo una parte, del razonamiento marxiano sobre la comuna campesina y la revoluci\u00f3n rusas y obviaron la otra\u00bb. Consideraron que la revoluci\u00f3n rusa podr\u00eda realizarse, mantenerse y profundizarse \u00absiempre que tuviera lugar tambi\u00e9n la revoluci\u00f3n mundial, la revoluci\u00f3n europea, o al menos la revoluci\u00f3n socialista en el pa\u00eds en que parec\u00edan existir mayores posibilidades para el cambio (Alemania)\u00bb.<\/p>\n<p>Pero por otra parte, prosegu\u00eda, abandonaron la idea de que era posible pasar al comunismo moderno desde el comunitarismo primitivo de la comuna aldeana. \u00abAl abandono de esta idea contribuyeron sin duda varias razones que es dif\u00edcil resumir sin una referencia detallada a la evoluci\u00f3n del contexto hist\u00f3rico ruso y europeo desde 1880 hasta 1917\u00bb. As\u00ed y todo, y aun a sabiendas de que sin el detalle sobre esa evoluci\u00f3n hist\u00f3rica se corr\u00eda el peligro del esquematismo, pod\u00edan se\u00f1alarse algunas de esas razones. La m\u00e1s formal de ellas, tampoco despreciable, era que ninguno de los dirigentes bolcheviques \u00ablleg\u00f3 a conocer hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de octubre la totalidad del razonamiento de Marx sobre la comuna aldeana (se\u00f1aladamente no conocieron la carta a Vera Zas\u00falich y la importante primera redacci\u00f3n de la misma)\u00bb. Ese desconocimiento afectaba muy probablemente a las conclusiones de Lenin en <em>El desarrollo del capitalismo en<\/em> <em>Rusia<\/em> \u00aben el sentido de que la revoluci\u00f3n pendiente en el pa\u00eds era una revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa\u00bb. Si esa obra se le\u00eda no desde el conocimiento de lo que hab\u00eda pasado posteriormente sino desde el conocimiento de la situaci\u00f3n rusa en 1880\/1890 era \u00abdif\u00edcil sustraerse a la impresi\u00f3n (afirmada por varios estudios actuales del tema) de que Lenin hinch\u00f3 los datos relativos al desarrollo capitalista de Rusia en aquel momento, exagerando con ello la existencia de factores semejantes a los europeo-occidentales y que conduc\u00edan a la disoluci\u00f3n inevitable de la comuna aldeana.\u00bb<\/p>\n<p>Con todo, apuntaba FFB, m\u00e1s importante que la existencia de ese factor de desconocimiento de la obra de Marx al respecto era, para explicar el por qu\u00e9 del abandono bolchevique de la idea de la posibilidad del paso de la comuna rural al comunismo moderno, el mismo desarrollo material de Rusia hasta 1917. Sobre este punto no pod\u00eda caber ninguna duda: el avance del capitalismo y la disoluci\u00f3n de las relaciones precapitalistas agrarias fue un hecho. \u00ab\u00bfUna necesidad hist\u00f3rica? Efectivamente, una necesidad hist\u00f3rica si se entiende por tal el objetivo de la base material de aquella sociedad + la voluntad de una parte importante de la poblaci\u00f3n (por lo menos de la burgues\u00eda rusa, de sectores del campesinado y de la vanguardia pol\u00edtica del proletariado industrial) en el sentido de transformar a Rusia en un pa\u00eds lo m\u00e1s parecido posible a los de la Europa occidental. No har\u00e1 falta a\u00f1adir, sin embargo, que esa coincidencia bastante general no implica necesariamente coincidencia en los proyectos pol\u00edtico-sociales de los principales grupos que actuaban como portavoces de las varias clases en lucha\u00bb.<\/p>\n<p>Como argumento a favor de la bondad de la tesis de Lenin y contrario a las ideas del viejo Marx sol\u00eda citarse el \u00e9xito del proyecto pol\u00edtico bolchevique en octubre de 1917. Pero era un argumento muy poco s\u00f3lido en opini\u00f3n de FFB. Por las siguientes razones:<\/p>\n<p>En primer lugar \u00abporque oculta la escas\u00edsima realidad social del partido bolchevique (escas\u00edsima sobre todo en el campo, y en un pa\u00eds en el que la poblaci\u00f3n campesina segu\u00eda constituyendo el 80% de la poblaci\u00f3n) entre 1903 y febrero de 1917\u00bb, y porque olvidaba, adem\u00e1s, \u00abque el \u00e9xito bolchevique en octubre se debi\u00f3 sustancialmente a su buena captaci\u00f3n de las repercusiones de la guerra imperialista en las varias clases sociales rusas\u00bb.<\/p>\n<p>En segundo lugar, porque no consideraba el hecho evidente de que la proletarizaci\u00f3n acelerada del campesinado ruso en los a\u00f1os treinta de siglo XX era \u00abprecisamente la continuaci\u00f3n y consumaci\u00f3n de las medidas disolventes de la comuna aldeana tradicional adoptadas con anterioridad por varios ministros de la \u00e9poca zarista.\u00bb<\/p>\n<p>En esa <em>necesidad hist\u00f3rica <\/em>que refut\u00f3 la prognosis del viejo Marx sobre Rusia tuvo tambi\u00e9n su papel, m\u00e1s importante de lo que sol\u00eda decirse en su opini\u00f3n, \u00abla voluntad bolchevique de seguir en este aspecto el ejemplo de pa\u00edses como Inglaterra, Alemania y los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica\u00bb. En cualquier caso, lo cierto era que \u00abel desconocimiento, el olvido (o el hist\u00f3ricamente necesario abandono, como se prefiera) de la hip\u00f3tesis de Marx sobre la comuna aldeana\u00bb hab\u00eda obligado a Lenin a forzar \u00abla semejanza de la revoluci\u00f3n en curso en Rusia con las revoluciones democr\u00e1tico-burguesas de la Europa occidental.\u00bb<\/p>\n<p>Si se ten\u00eda en cuenta la fuerza con que Marx hab\u00eda acentuado la particularidad, la diferencia, de la formaci\u00f3n social rusa por comparaci\u00f3n con otras sociedades de la Europa occidental y si se pensaban las implicaciones sociales de su hip\u00f3tesis acerca del paso de la comuna aldeana tradicional al comunismo moderno, se comprend\u00eda que no empleara \u00abel t\u00e9rmino de revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa para definir la revoluci\u00f3n conservadora\/transformadora de la comuna rural\u00bb. Y se comprend\u00eda tambi\u00e9n que, al emplearlo, \u00abLenin se sintiera inmediatamente en una situaci\u00f3n bastante embarazosa\u00bb. En realidad una buena parte de la obra de Lenin entre 1905 y 1917 ven\u00eda a ser en lo esencial \u00abun dar vueltas en torno a la explicaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa rusa\u00bb. No pensaba FFB que fuera desmerecer el genio pol\u00edtico de Lenin \u00abafirmar que, pese a las muchas veces que se refiri\u00f3 a ese tema, no logr\u00f3 tampoco dar una definici\u00f3n satisfactoria de la naturaleza de esa revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa rusa\u00bb.<\/p>\n<h4><strong> 10. Leninismo sin ismos<\/strong><\/h4>\n<p>Ese mismo a\u00f1o de 1978, FFB public\u00f3 \u00ab\u00bfLeninismo?\u00bb<sup>42<\/sup>, un art\u00edculo con el que interven\u00eda en el debate del PCE y del PSUC sobre el abandono del t\u00e9rmino en la definici\u00f3n ideol\u00f3gica de ambas formaciones. Santiago Carrillo, entonces secretario general del PCE, lo hab\u00eda anunciado en tierras americanas, en la Universidad de Yale, en noviembre de 1977.<\/p>\n<p>\u00abParece que muy poca gente entiende qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando con el tema del leninismo en el PCE y en el PSUC durante las \u00faltimas semanas\u00bb, comentaba FFB con iron\u00eda. Era natural: la burgues\u00eda espa\u00f1ola apenas hab\u00eda tenido tiempo para otra cosa que para enriquecerse durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os y las clases trabajadoras bastante hab\u00eda hecho con resistir la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n. Leer a Lenin en Espa\u00f1a hasta aquel momento hab\u00eda sido un privilegio. \u00abY leer a Lenin ahora produce un cierto hast\u00edo, como si la mayor\u00eda de los miembros de las clases sociales en conflicto hubiera llegado a la conclusi\u00f3n inconfesada de que ya es demasiado tarde para eso.\u00bb<sup>43<\/sup><\/p>\n<p>Leninismo era, se repet\u00eda una y otra vez, an\u00e1lisis concreto de de la situaci\u00f3n concreta. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir esto? \u00abPues, sin duda, reflexi\u00f3n realista, lo m\u00e1s aproximativamente cient\u00edfica posible, acerca de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica en que se vive en un momento dado. Reflexi\u00f3n expresada, adem\u00e1s (se supone), con verdad, sin ocultar datos esenciales de esa realidad\u00bb. Si eso fuera as\u00ed, si el leninismo fuera solo o sustancialmente an\u00e1lisis concreto de la realidad concreta, nos encontrar\u00edamos sin embargo, observaba sarc\u00e1sticamente FFB, \u00abcon la conclusi\u00f3n parad\u00f3jica de que la m\u00e1s alta exposici\u00f3n del mismo en el pa\u00eds la representa el general Guti\u00e9rrez Mellado<sup>44<\/sup>. O, para poner un ejemplo contrario, la direcci\u00f3n de ETA militar. Pues uno y otra han subrayado recientemente el rasgo central de la situaci\u00f3n concreta: <em>el poder en la Espa\u00f1a de hoy es el ej\u00e9rcito<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>FFB no cre\u00eda que los que estaban entonces inmersos en el debate sobre el leninismo estuvieran dispuestos a aceptar una conclusi\u00f3n tan aparentemente parad\u00f3jica, \u00abpor lo que no cabe m\u00e1s remedio que terminar diciendo en este punto que, o bien el leninismo es <em>algo m\u00e1s<\/em> que an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u00bb, o bien que en el debate se estaba hablando de otra cosa que ten\u00eda escasamente que ver con las palabras que se pronunciaban.<\/p>\n<p>Para el autor de <em>Leyendo a Gramsci<\/em>, el leninismo era, desde finales de los a\u00f1os veinte o incluso desde antes, un cuerpo de doctrina compilado sustancialmente por Stalin: \u00abun partido de revolucionarios profesionales aguerridos basado en el centralismo democr\u00e1tico; un esquema de la revoluci\u00f3n como proceso que culmina en la destrucci\u00f3n del estado burgu\u00e9s y la sustituci\u00f3n de este por la dictadura del proletariado; una teor\u00eda del imperialismo considerado como \u00faltima etapa del capitalismo; una concepci\u00f3n de la construcci\u00f3n del socialismo mediante la amalgama del taylorismo, los soviets y la electrificaci\u00f3n\u00bb. Un cuerpo de doctrina que, de hecho, hab\u00eda nacido muerto, \u00abpuesto que cuando fue compilado en Rusia aquel partido de revolucionarios profesionales era ya un partido de masas con demasiados polic\u00edas, los soviets no exist\u00edan como tales, la dictadura del proletariado empezaba a ser dictadura sobre el proletariado, el imperialismo hab\u00eda superado la gran crisis de los a\u00f1os 1918-1921\u2026\u00bb<\/p>\n<p>Hab\u00eda habido entonces otros leninismos: el de Buj\u00e1rin, el de Trotski, el de Zin\u00f3viev. \u00abTodos ellos murieron asesinados en nombre del leninismo de Stalin, de la raz\u00f3n de estado\u00bb. Muchos a\u00f1os antes, Engels, refiri\u00e9ndose a la revoluci\u00f3n socialista y a los revolucionarios proletarios por comparaci\u00f3n con los revolucionarios burgueses, hab\u00eda llegado a escribir: \u00abTal vez nos pase a nosotros lo mismo\u00bb. Creyendo construir el comunismo se construir\u00eda de hecho otro sistema de dominaci\u00f3n. \u00abEngels tach\u00f3 aquella frase. Los investigadores la han restablecido y la historia ha hecho verdadero su presentimiento.\u00bb<\/p>\n<p>Para FFB, la autocr\u00edtica de ese leninismo, incluso del leninismo que siendo estalinista como el espa\u00f1ol ten\u00eda menos de qu\u00e9 arrepentirse que aquellos otros que recordaban machaconamente sus desmanes en 1936-1939, segu\u00eda siendo necesaria. Y no empezaba donde sol\u00edan decir entonces las cr\u00f3nicas al uso; \u00abempieza con un art\u00edculo de Manuel Sacrist\u00e1n acerca de la experiencia checoslovaca publicado en 1968<sup>45<\/sup> y criticado entonces por casi todos; por los que hoy se apuntan de manera oportunista a la liquidaci\u00f3n por derribo (y entonces manten\u00edan las tesis chinas contra los partidarios de <em>Dub\u010dek<\/em>) y por los que hoy se aferran al leninismo estalinista como una tabla de salvaci\u00f3n (y entonces ve\u00edan en la autocr\u00edtica del leninismo al monstruo trotskista)\u00bb.<\/p>\n<p>Ese leninismo no serv\u00eda porque hab\u00eda nacido muerto. Pero quedaba la obra de Lenin. Y en ella, un conjunto de ideas que la realidad y la evoluci\u00f3n hist\u00f3ricas no hab\u00edan invalidado: \u00absu concepto global del proceso revolucionario, su previsi\u00f3n del comportamiento de las clases sociales en lucha, su estimaci\u00f3n de la sustancia del estado capitalista, su afirmaci\u00f3n de la necesidad de una forma u otra de dictadura proletaria para llegar al autogobierno de los trabajadores, su idea de la relaci\u00f3n entre el aspecto nacional e internacional de las revoluciones\u00bb.<\/p>\n<p>En pocas palabras, conclu\u00eda FFB, quedada <em>el sentido com\u00fan revolucionario<\/em> de Lenin, confirmado una y otra vez por el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<h4><strong> 11. Entrevista sobre Lenin<\/strong><\/h4>\n<p>Siguieron siendo frecuentes, aunque menos ciertamente, sus referencias a Lenin y al leninismo en los art\u00edculos del autor de los a\u00f1os ochenta y en a\u00f1os posteriores. Por ejemplo, hay referencias a Lenin y a la forma leninista de Partido en su conferencia sobre \u00abCrisis de la forma partido\u00bb impartida en el CTD (Centre de Treball i Documentaci\u00f3) el 7 de junio de 1990<sup>46<\/sup>.<\/p>\n<p>Conviene aqu\u00ed recordar que en momentos de \u00ababandono generalizado\u00bb, FFB sigui\u00f3 vindicando la revoluci\u00f3n, la gran obra filos\u00f3fico-pr\u00e1ctica de Lenin. As\u00ed, en \u00ab1917 desde 1991\u00bb<sup>47<\/sup>. FFB citaba oportunamente a Alexis de Tocqueville: \u00abCuando se las mira de frente, las revoluciones deslumbran y solo vemos sombras. Para llegar a ver sus luces hay que mirar m\u00e1s all\u00e1: hay que saber qu\u00e9 hab\u00eda antes de que la revoluci\u00f3n llegara\u00bb. La advertencia del gran te\u00f3rico de la democracia moderna se refer\u00eda, obviamente, a la revoluci\u00f3n francesa, pero val\u00eda igual entonces para la valoraci\u00f3n rusa de 1917. Para FFB, \u00ablas luces de aquellos d\u00edas que conmovieron al mundo siguen resaltando sobre las sombras del terror y de la guerra civil cuando miramos con detenimiento el estado en que volv\u00edan de la Primera Guerra Mundial cientos de miles de campesinos hambrientos, \u00e1vidos no solo de pan sino tambi\u00e9n de una esperanza, de una palabra nueva\u00bb. Para muchos esa palabra nueva hab\u00eda sido <em>soviet<\/em>.<\/p>\n<p>En una conferencia sobre \u00abMarxismo y ecolog\u00eda\u00bb impartida en Valladolid en diciembre de 1992, FFB coment\u00f3 la \u00abinsuficiencia de los puntos de vista leninista y kautskyano para un tratamiento de la interrelaci\u00f3n entre los problemas medioambientales y los problemas sociales\u00bb<sup>48<\/sup>.<\/p>\n<p>FFB sigui\u00f3 impartiendo conferencias sobre \u00abLa revoluci\u00f3n rusa como problema hist\u00f3rico\u00bb y tem\u00e1ticas afines a lo largo de la d\u00e9cada de los noventa. Pero seguramente su intervenci\u00f3n m\u00e1s extensa y detallada sobre Lenin fue la entrevista que le hizo Marta Camps Calvet en mayo de 2003<sup>49<\/sup>. Selecciono los pasajes centrales de la conversaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Sobre las corrientes ideol\u00f3gicas que hab\u00edan influido directamente en Lenin, FFB observaba que la primera influencia hab\u00eda sido la de los populistas o nar\u00f3dniki, \u00abque hab\u00edan desempe\u00f1ado un papel importante en la Rusia de los a\u00f1os setenta-ochenta. Incluso por motivos familiares, porque su hermano estaba directamente vinculado a esa forma de resistencia ante el absolutismo zarista\u00bb. Esa fue la primera influencia e, inmediatamente despu\u00e9s, la lectura de Marx y de los marxistas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Sobre las aportaciones de Lenin, sobre todo lo que se refer\u00eda la idea de partido, FFB cre\u00eda que la aportaci\u00f3n principal hab\u00eda sido, en primer lugar, \u00abuna aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda econ\u00f3mica, como dec\u00eda Marx, de la ciencia econ\u00f3mica, al an\u00e1lisis de las condiciones econ\u00f3mico-sociales de la Rusia de comienzos de siglo\u00bb. El punto era importante porque probablemente la primera aportaci\u00f3n substancial de Lenin hab\u00eda sido \u00absu an\u00e1lisis del desarrollo del capitalismo en Rusia, y este an\u00e1lisis est\u00e1 muy inspirado en el punto de vista econ\u00f3mico de Marx. Y esto es anterior a cualquier juicio que hagamos sobre otras aportaciones\u00bb.<\/p>\n<p>La segunda, la m\u00e1s importante para FFB, era su teor\u00eda pol\u00edtica. En Marx pod\u00edan verse muchos apuntes, muchas consideraciones interesantes para una teor\u00eda del partido, pero Marx no tuvo partido y este era un punto importante. \u00abConoci\u00f3 la Liga de los Comunistas, estuvo all\u00ed unos meses; conoci\u00f3 la Primera Internacional, pero esta tampoco era un partido en un sentido propio, y, por lo tanto, Lenin es probablemente de los primeros que se han planteado el asunto espec\u00edfico de lo que pod\u00eda ser un partido pol\u00edtico socialdem\u00f3crata, que era la palabra que se usaba inicialmente en 1903, en 1905\u00bb, posiciones muy adaptadas a las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de la situaci\u00f3n rusa de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Hubieron m\u00e1s aportaciones importantes a la teor\u00eda marxista del partido (la de Luxemburg, por ejemplo). Pero la de Lenin fue \u00abuna consideraci\u00f3n del partido espec\u00edficamente adaptada a las condiciones del absolutismo zarista de la \u00e9poca, a la necesidad de un partido clandestino y con una organizaci\u00f3n profesional muy espec\u00edfica\u00bb. Esto no estaba en la obra de Marx, hab\u00eda sido una novedad radical.<\/p>\n<p>Sobre los factores de la realidad con la que se hab\u00eda encontrado Lenin y le hab\u00edan llevado a hacer nuevos planteamientos, algunos contradictorios con la visi\u00f3n de Marx en opini\u00f3n de la entrevistadora, FFB matizaba. \u00abTanto como contradictorios con la visi\u00f3n de Marx yo no lo dir\u00eda. Aqu\u00ed har\u00eda una precisi\u00f3n que ser\u00eda la siguiente: se tendr\u00eda que distinguir entre el Lenin te\u00f3rico del partido y de la revoluci\u00f3n hasta 1917, y el Lenin estadista\u00bb. Si se consideraba el Lenin te\u00f3rico del partido, de la revoluci\u00f3n y del estado, no hab\u00eda contradicci\u00f3n con la visi\u00f3n de Marx \u00absino m\u00e1s bien una adaptaci\u00f3n de la visi\u00f3n marxiana sobre el capitalismo, sobre el estado y su funci\u00f3n en la sociedad capitalista, a condiciones nuevas que estar\u00edan caracterizadas por dos cosas\u00bb.<\/p>\n<p>La primera: Rusia era todav\u00eda un pa\u00eds relativamente atrasado en comparaci\u00f3n con la Europa central y occidental. \u00abLenin est\u00e1 pensando en una situaci\u00f3n considerablemente distinta de la que era la situaci\u00f3n en Alemania, en Francia, en Inglaterra\u00bb. La segunda: \u00abque es una cosa que Marx dif\u00edcilmente pod\u00eda pensar aunque ya en el <em>Manifiesto comunista<\/em> est\u00e1 la previsi\u00f3n, digamos, de una cierta globalizaci\u00f3n del capital y del capitalismo, pero que no pod\u00eda prever en la forma en que se produjo, que es el paso a una nueva fase del capitalismo, lo que Lenin y otros de su \u00e9poca llamaban <em>imperialismo<\/em>.\u00bb Esto \u00faltimo era muy importante, en opini\u00f3n de FFB, aunque tampoco estaba en contradicci\u00f3n con la visi\u00f3n de Marx. Era m\u00e1s bien una ampliaci\u00f3n importante.<\/p>\n<p>Exist\u00eda otro factor, nada secundario, que no pod\u00eda haber previsto Marx, \u00abque es lo que represent\u00f3 la Primera Guerra Mundial, del 14 al 18\u00bb. La consideraci\u00f3n de las consecuencias de la I Guerra Mundial hab\u00eda sido clave para la formaci\u00f3n de una teor\u00eda pol\u00edtica y de una filosof\u00eda social en Lenin.<\/p>\n<p>En resumen, observaba FFB: \u00abno hay contradicci\u00f3n, hay una ampliaci\u00f3n desde el punto de vista de Marx\u00bb. Se pod\u00edan ver aparentes contradicciones, por ejemplo, en su formulaci\u00f3n de la teor\u00eda del partido, pero no tanto porque Lenin entrara en contradicci\u00f3n con lo que Marx hab\u00eda sostenido \u00absino porque Marx dijo muy poca cosa sobre este tema\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre el supuesto desinter\u00e9s por la Revoluci\u00f3n de 1905, FFB apunt\u00f3 que no se pod\u00eda afirmar que Lenin no hab\u00eda mostrado inter\u00e9s. La Revoluci\u00f3n de 1905 sorprendi\u00f3 a Lenin como a mucha otra gente, tambi\u00e9n a Luxemburg por ejemplo. \u00ab\u00bfY por qu\u00e9? Pues porque la Revoluci\u00f3n de 1905 tiene un origen muy complicado, es una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter muy espont\u00e1neo que tiene sus ra\u00edces en la protesta en parte de los campesinos y en parte de los trabajadores contra el zarismo, pero que viene desencadenada por la participaci\u00f3n de persones como Gap\u00f3n y gente de estas caracter\u00edsticas que no ten\u00edan nada a ver con la resistencia social y pol\u00edtica de la \u00e9poca\u00bb.<\/p>\n<p>En este sentido se pod\u00eda decir que a Lenin le sorprendi\u00f3 la Revoluci\u00f3n de 1905, pero que mostr\u00f3 mucho inter\u00e9s por ella quedaba demostrado porque inmediatamente despu\u00e9s escribi\u00f3 mucho sobre esos acontecimientos. \u00abCaracteriz\u00f3 la Revoluci\u00f3n de 1905 como una revoluci\u00f3n inicialmente democr\u00e1tico-burguesa, antiabsolutista digamos, un poco haciendo la comparaci\u00f3n hist\u00f3rica con lo que fue la primera Revoluci\u00f3n Francesa, la revoluci\u00f3n de 1789\u00bb. Y consider\u00f3 que esta no era una revoluci\u00f3n socialista, una revoluci\u00f3n proletaria, en el sentido que no se pod\u00eda decir que la vanguardia de esta revoluci\u00f3n fuera el proletariado.<\/p>\n<p>Probablemente, a\u00f1ad\u00eda FFB, lo que Lenin no fue capaz de ver con toda la dimensi\u00f3n que ten\u00eda \u00abfue el car\u00e1cter de una de las instituciones claves de la Revoluci\u00f3n de 1905, que es el nacimiento de los soviets en una forma a\u00fan muy espont\u00e1nea\u00bb. Y como Lenin ten\u00eda una concepci\u00f3n \u00abmuy cerrada del partido pol\u00edtico como organizaci\u00f3n, ante esta forma abierta del soviet, que no era ni el sindicato caracter\u00edstico de les sociedades europeas occidentales ni el partido pol\u00edtico de profesionales en el que \u00e9l pensaba, s\u00ed que tuvo problemas para interpretar qu\u00e9 significaban los soviets en 1905.\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfPensaba, le pregunt\u00f3 a continuaci\u00f3n Camos Calvet, que la revoluci\u00f3n de octubre de 1917 hab\u00eda forzado la historia? Lo pensaba, respondi\u00f3, y cre\u00eda que Lenin tambi\u00e9n. La idea de que se pod\u00eda pasar, en el caso de Rusia, de una sociedad semifeudal a una sociedad socialista era una idea muy extendida en la Rusia de la \u00e9poca. \u00abCreo que se podr\u00eda decir que muy extendida desde los a\u00f1os ochenta del siglo XIX\u00bb. Era una idea que ten\u00edan ya los populistas rusos desde Chernichevski. El problema era aqu\u00ed que Marx ya de viejo lleg\u00f3 a pensarlo tambi\u00e9n en cierto modo. \u00abCuando Vera Saz\u00falich consulta a Marx si Rusia se podr\u00eda ahorrar los sufrimientos del capitalismo, Marx, en 1880, pens\u00f3 mucho c\u00f3mo contestar a esta pregunta. \u00bfPor qu\u00e9? Porque era una pregunta complicada para el mismo Marx, sobre todo era complicada porque hab\u00eda escrito en el libro I de <em>El capital<\/em> pasajes que parec\u00edan dar la idea que para llegar al socialismo era absolutamente necesario pasar por una etapa capitalista\u00bb. Marx, tambi\u00e9n Engels, hicieron la precisi\u00f3n hacia los a\u00f1os 80 del siglo XIX: \u00abera posible en Rusia pasar de una sociedad semifeudal a una sociedad socialista, siempre y cuando, y esta era la condici\u00f3n, la revoluci\u00f3n rusa coincidiese con la revoluci\u00f3n en la Europa occidental\u00bb. Los cl\u00e1sicos lo hab\u00edan dicho muy expl\u00edcitamente: si se produc\u00eda esa coincidencia, probablemente Rusia podr\u00eda ahorrarse los sufrimientos del capitalismo.<\/p>\n<p>Lenin la hab\u00eda heredado esta idea de Marx. Ahora bien, hacia 1917, Rusia no era ya solamente una sociedad semifeudal. \u00abRusia era dos cosas al mismo tiempo: en gran parte una sociedad semifeudal, pero en gran parte una sociedad con puntas de desarrollo capitalista importante. Y, pensando en ello, Lenin reconstruy\u00f3 la teor\u00eda, pensando en la posibilidad de que, en esta ambig\u00fcedad entre las dos cosas, se podr\u00eda llegar a una f\u00f3rmula que fuese intermedia entre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa y la revoluci\u00f3n socialista\u00bb. Por esta raz\u00f3n hablaba en t\u00e9rminos que en Europa occidental parec\u00edan contradictorios, \u00abesta idea de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y del campesinado, que, claro, en nuestro lenguaje, es una cosa un poco extra\u00f1a esto de <em>dictadura democr\u00e1tica<\/em>, que quer\u00eda decir una formaci\u00f3n social y econ\u00f3mica revolucionaria con una vanguardia proletaria sobre un oc\u00e9ano de campesinos, de <em>payeses <\/em>pobres\u00bb.<\/p>\n<p>De todas formas, prosegu\u00eda FFB, la verdad era que hacia 1914-15 Lenin no ten\u00eda demasiadas esperanzas en una revoluci\u00f3n inmediata en Rusia. \u00abCuando estall\u00f3 la Primera Guerra Mundial, lleg\u00f3 un momento en el que Lenin pens\u00f3, lo dijo expl\u00edcitamente, <em>yo ya soy viejo como para ver.<\/em>..\u00bb. Lo que hab\u00eda cambiado la situaci\u00f3n radicalmente fue la guerra, \u00abfue la inesperada cosa que los campesinos y los obreros durante la guerra, en un momento dado, dada la situaci\u00f3n en la que estaban, giraron las armas contra el zar y contra sus dirigentes\u00bb. En este sentido, cre\u00eda que s\u00ed, que se pod\u00eda decir que octubre de 1917 hab\u00eda forzado la historia. De hecho, todas las revoluciones hab\u00edan forzado la historia. \u00abNo solamente la rusa, tambi\u00e9n la Revoluci\u00f3n Francesa fue un forzamiento inesperado de la historia.\u00bb<\/p>\n<p>El hecho que la \u00abdictadura del proletariado\u00bb en la URSS no llevara a la extinci\u00f3n del estado (como defendi\u00f3 Lenin, <em>El estado y la revoluci\u00f3n<sup>50<\/sup><\/em>) y, en cambio, hubiera un crecimiento de la burocracia, un peligro que Lenin hab\u00eda denunciado en su testamento pol\u00edtico, \u00bfse pod\u00eda explicar solo por las causas externas? FFB cre\u00eda que hab\u00eda causas internas. La idea de la extinci\u00f3n del estado, que era una idea no solamente de Lenin sino tambi\u00e9n de Marx, corresponder\u00eda a la etapa superior del socialismo, al comunismo, y no hab\u00eda sido formulada ni por Marx ni por Lenin con demasiada precisi\u00f3n. \u00abDe hecho, cuando Lenin publica <em>El estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, las personas que se interesan m\u00e1s por este punto de vista son los anarcocomunistas, digamos, de la \u00e9poca. Hab\u00eda pocos socialistas en Europa que pensasen en la posibilidad de la extinci\u00f3n o desaparici\u00f3n del estado. En Alemania probablemente nadie.\u00bb La tradici\u00f3n m\u00e1s bien pensaba en la funci\u00f3n educativa y renovadora del estado alternativo, de \u00bbotro\u00bb estado, pero no pensaba en su extinci\u00f3n o desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte, <em>El estado y la revoluci\u00f3n<\/em> era, por as\u00ed decirlo, una declaraci\u00f3n de principios generales. Cuando despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, los bolcheviques se encontraron en una situaci\u00f3n \u00abque es, primero, de guerra civil y, despu\u00e9s, de cerco militar exterior, lo que hacen inmediatamente es reforzar el estado. Cambian muchas cosas, pero se encuentran en una situaci\u00f3n, c\u00f3mo decirlo, de necesidad\u00bb.<\/p>\n<p>Entre que hubo una situaci\u00f3n de necesidad, que ten\u00eda que ver con las causas externas, y que no hubo una teor\u00eda precisa sobre c\u00f3mo ten\u00eda que evolucionar el estado para llegar a la extinci\u00f3n, \u00abla verdad es que las dos cosas juntas lo que hicieron -sobre todo inmediatamente despu\u00e9s de la muerte de Lenin, que en el <em>Testamento<\/em> ya vio que las cosas no iban nada bien- es que fuera una prolongaci\u00f3n de lo que fue el estado zarista con una nueva forma. \u00bfPor qu\u00e9? Porque tuvieron que recurrir a funcionarios del viejo aparato del estado existente y ello condicion\u00f3 muy mucho la cosa. \u00ab<\/p>\n<p>Se podr\u00eda ir un poco m\u00e1s all\u00e1, apuntaba. \u00abQuiero decir: es probable que, ya en la discusi\u00f3n que tuvieron Marx y Bakunin sobre la dictadura del proletariado y la extinci\u00f3n o desaparici\u00f3n del estado, el mismo Marx ya \u00abno hilara muy fino\u00bb, y este \u00abno hilar muy fino\u00bb haya tenido su influencia tambi\u00e9n en la reflexi\u00f3n del Lenin estadista, no tanto del Lenin revolucionario de <em>El estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, sino del Lenin del 18 al 22\u00bb. La prueba era que el Lenin m\u00e1s viejo, no solamente el del <em>Testamento<\/em> sino el de los a\u00f1os 1921-1922, era un Lenin melanc\u00f3lico sobre estos problemas: \u00absiempre da much\u00edsima importancia a la educaci\u00f3n, a la formaci\u00f3n, a lo que \u00e9l llama la revoluci\u00f3n cultural, que es b\u00e1sicamente alfabetizaci\u00f3n del campesinado. No pod\u00eda ser otra cosa.\u00bb<\/p>\n<p>Hab\u00eda algo m\u00e1s.<\/p>\n<h4><strong> 12. A modo de conclusiones<\/strong><\/h4>\n<p>En la entrevista conentada, Camps Calvet pregunt\u00f3 a FFB si pod\u00eda explicar brevemente la importancia hist\u00f3rica de la figura de Lenin m\u00e1s all\u00e1 de los an\u00e1lisis de combate que se hac\u00edan de su figura. En coincidencia con lo expuesto en <em>Conocer Lenin y su obra<\/em> y en otros escritos, FFB segu\u00eda pensando que era muy dif\u00edcil al analizar la figura hist\u00f3rica del revolucionario ruso hacer abstracci\u00f3n de los an\u00e1lisis de combate. Lo era \u00abporque Lenin fue un hombre de partido y con una concepci\u00f3n del mundo de la pol\u00edtica muy expl\u00edcito, y no hay quien pueda escribir o tratar sobre la figura de Lenin que no se sienta desde el primer momento motivado por la simpat\u00eda o antipat\u00eda del personaje desde el punto de vista pol\u00edtico\u00bb. Lo mejor en estos casos, observaba FFB, era ver qu\u00e9 hab\u00edan dicho de \u00e9l sus contempor\u00e1neos y comparar qu\u00e9 dijeron.<\/p>\n<p>Y la verdad era que eran muchos los contempor\u00e1neos de Lenin, no estrictamente marxistas ni necesariamente marxistas, que reconocieron que hab\u00eda sido una figura hist\u00f3rica de primer orden. \u00abDecir despu\u00e9s que ya no es una figura de primer orden porque las cosas fueron de otra forma de la que pensaba Lenin es como decir que Napole\u00f3n no tuvo ning\u00fan tipo de importancia.\u00bb Para FFB, Lenin estar\u00eda desde un punto de vista pol\u00edtico entre las cinco o seis personas del siglo XX m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>En cuanto al papel que ten\u00edan en la izquierda actual las teor\u00edas de Lenin, FFB respondi\u00f3 con una broma: la izquierda actual, \u00bfqu\u00e9 era eso? Desde su punto de vista, \u00abla izquierda actual o ya no sabe qui\u00e9n era Lenin o, en general, no le interesa. Hay personas, individuos y peque\u00f1os grupos, y sobre todo no en Europa, en Am\u00e9rica Latina, que a\u00fan tienen inter\u00e9s por las teor\u00edas de Lenin\u00bb. Pero, en su opini\u00f3n, \u00absi por izquierda actual entendemos la izquierda entre comillas europea, el papel de las teor\u00edas de Lenin es 0,1\u00bb.<\/p>\n<p>De los partidos autodefinidos marxistas-leninistas pensaba lo mismo. Eran muy pocos los partidos autodefinidos as\u00ed en Europa; otra cosa era en otros continentes. Por ejemplo, el Partido Comunista colombiano segu\u00eda considerando que Lenin era el m\u00e1s grande pol\u00edtico revolucionario del siglo XX. \u00abPero la izquierda, as\u00ed, en general, creo que ya ha abandonado Lenin hace demasiado y que ya ni tan solo se le lee. O sea que, \u00bfc\u00f3mo pueden saber cu\u00e1les son las ideas de Lenin?\u00bb.<\/p>\n<p>FFB propon\u00eda una f\u00e1cil comprobaci\u00f3n. \u00abSi haces la prueba de ir a una librer\u00eda barcelonesa o madrile\u00f1a a comprar las obras de Lenin no las encontrar\u00e1s. Encontrar\u00e1s un par de biograf\u00edas m\u00e1s bien recientes, ya desde la consideraci\u00f3n del final del mundo comunista, pero no las obras de Lenin\u00bb. En cambio, hasta los a\u00f1os setenta del pasado siglo \u00abpod\u00edas encontrar en cualquier librer\u00eda de Barcelona las obras completas o una selecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Pod\u00eda ser de inter\u00e9s el voluntarismo ideol\u00f3gico propuesto por Lenin, pregunt\u00f3 Camps Calvet. FFB cre\u00eda que sin voluntad no hab\u00eda revoluci\u00f3n, no hab\u00eda transformaci\u00f3n social real. \u00abEso de que las contradicciones internas del capitalismo, sea globalizado o menos globalizado, puedan llevar a la revoluci\u00f3n y al socialismo no lo creo y creo que Marx tampoco.\u00bb Cuando Marx hablaba del \u00abviejo topo\u00bb, \u00abno pensaba solamente en las contradicciones internas del propio sistema, pensaba que la gente, proletarios y no solamente proletarios, se movilizar\u00edan. Eso tiene a ver directamente con la voluntad.\u00bb Por otra parte, una cosa era la voluntad y otra cosa el voluntarismo ideol\u00f3gico. \u00abAqu\u00ed la discusi\u00f3n estar\u00eda en saber cu\u00e1ndo pasamos de la afirmaci\u00f3n de la importancia de la voluntad y la subjetividad de los individuos al voluntarismo ideol\u00f3gico\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, FFB introduc\u00eda un nuevo matiz: no pensaba que Lenin fuera un voluntarista ideol\u00f3gico. Lenin hab\u00eda sido, sobre, \u00abtodo un gran analista pol\u00edtico muy poco ideol\u00f3gico, porque una cosa es la afirmaci\u00f3n constante de los principios, de las convicciones morales y pol\u00edticas, y otra es esto del voluntarismo ideol\u00f3gico\u00bb. De hecho, era muy probable que Lenin no fuera el principal dirigente comunista de la \u00e9poca en poner en primer plano la voluntad. \u00abMucho m\u00e1s voluntarista que Lenin era Gramsci<sup>51<\/sup>, por ejemplo, y otros\u00bb. En cualquier caso, \u00e9l no cre\u00eda que la actual etapa del neoliberalismo con la globalizaci\u00f3n apuntara \u00abhacia una crisis si por crisis se entiende exclusivamente una crisis econ\u00f3mica; si por crisis entendemos una crisis en un sentido m\u00e1s profundo, cultural o sociocultural, a veces s\u00ed lo creo\u00bb.<\/p>\n<p>Una nueva crisis del capitalismo globalizado sin voluntad de transformaci\u00f3n radical no conducir\u00eda \u00aba otra cosa que a una nueva forma de fascismo, como pas\u00f3 en los a\u00f1os veinte-treinta. Esto, digo, si no hay la voluntad expl\u00edcita de transformaci\u00f3n radical y revolucionaria en un sentido alternativo a la sociedad existente\u00bb. Desde este punto de vista, \u00abllam\u00e9mosle voluntad concreta o voluntarismo ideol\u00f3gico como dices t\u00fa, esto es necesario\u00bb. Sin ello, no se producir\u00edan cambios importantes.<\/p>\n<p>FFB no pensaba que episodios como las revoluciones del siglo XX fueran hechos arqueol\u00f3gicos. \u00abAunque muchas veces se ha afirmado que se ha terminado para siempre la \u00e9poca de las revoluciones, despu\u00e9s han habido m\u00e1s\u00bb. No se atrev\u00eda a hacer afirmaciones as\u00ed. No se ten\u00edan que descartar. \u00abY es posible que hoy en d\u00eda, en algunos de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina todav\u00eda se producen situaciones revolucionarias que recuerdan otras del siglo XX; a\u00fan no sabemos bien qu\u00e9 pasar\u00e1 en Venezuela, qu\u00e9 pasar\u00e1 en Colombia, qu\u00e9 pasar\u00e1 en Per\u00fa, qu\u00e9 pasar\u00e1 en Uruguay o Paraguay, o en Ecuador, de aqu\u00ed a unos a\u00f1os\u00bb. En estos pa\u00edses hab\u00eda pasado de nuevo muy a primer plano lo que podr\u00eda llamarse lucha de clases y no estaban descartados episodios revolucionarios. \u00abAhora bien, tambi\u00e9n es verdad que las revoluciones no se repiten, la revoluci\u00f3n rusa no tuvo nada a ver con la revoluci\u00f3n francesa; despu\u00e9s, con posterioridad, se hace teor\u00eda comparativa, pero fueron muchas las diferencias.\u00bb Lo que s\u00ed pensaba era que modelos como el del Palacio de Invierno de octubre del 1917 no se producir\u00edan de nuevo, aunque no descartaba otros episodios revolucionarios.<\/p>\n<p>S\u00ed que descartaba que una estrategia como la bolchevique pudiera llevar al triunfo de la revoluci\u00f3n a d\u00eda de hoy. Probablemente ya no lo era en los a\u00f1os veinte-treinta del siglo XX en una parte importante del mundo. Ni la revoluci\u00f3n china ni la cubana hab\u00edan sido continuaci\u00f3n de la estrategia bolchevique. \u00abMao Tse-tung inicia una Larga Marcha que dicen que es m\u00e1s bien una retirada estrat\u00e9gica que tiene muy poco a ver con el proceso revolucionario en Rusia. Y lo que hicieron Fidel Castro y Guevara en Cuba, tampoco es comparable a lo que pas\u00f3 en la revoluci\u00f3n del 17\u00bb. Hab\u00edan sucedido demasiadas cosas como para pensar que una estrategia como la bolchevique pudiera llevar al triunfo de la revoluci\u00f3n en el siglo XXI.<\/p>\n<p>FFB no lo cre\u00eda, pero no renunci\u00f3 nunca en sus \u00faltimos a\u00f1os a la necesidad de cambios sustantivos, m\u00e1s urgentes que nunca dadas las dimensiones del desastre ecol\u00f3gico y social en el que viv\u00eda la gran mayor\u00eda de la Humanidad.<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n del libro de Memorias de Lucio Magri en la Facultad de Filosof\u00eda de la UB (18\/XI\/2010), FFB cerr\u00f3 su intervenci\u00f3n citando un paso de <em>El sastre de Ulm<\/em> de claro sabor leninista: \u00ab&#8230;los afiliados al partido [PCI], entre 1989 y 1990, disminuyeron en casi 400.000 [&#8230;] Y el \u00e9xodo lleg\u00f3. Alrededor de 800.000 personas se alejaron de la pol\u00edtica activa\u00bb. No era verdad que las clases subalternas permanecieran por naturaleza vinculadas a la izquierda \u00absino que, por el contrario, si no las convence y orienta una organizaci\u00f3n, quien las orienta es la televisi\u00f3n\u00bb. Un \u00e9xodo de tal magnitud y de esta clase era peor que la escisi\u00f3n, le abr\u00eda paso a la demagogia populista. La obra de Lenin, un Lenin sin ismos, pod\u00eda seguir ayudando a combatir senderos que conduc\u00edan al coraz\u00f3n de las tinieblas reaccionarias.<\/p>\n<h3><strong>Anexo I. Principales aportaciones de Lenin a la teor\u00eda y la praxis marxista<\/strong><\/h3>\n<p>Esquema charla \u00abAmigos de la ONU\u00bb (centenario de Lenin), 1970. Del Archivo FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella).<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El proletariado y sus aliados para la revoluci\u00f3n: el papel del campesinado.<\/strong><\/li>\n<li><strong> Las clases sociales en Rusia<\/strong>: 130.000.000 de habitantes (en 1914).<\/li>\n<\/ol>\n<p>La formaci\u00f3n del proletariado industrial: 1865: 706.000 obreros industriales<\/p>\n<p>1890: 2.000.000 obreros industriales.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El campo: la estructura y su composici\u00f3n social.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Desarrollo del capitalismo en Rusia<\/em> (1899)<\/p>\n<p>Divisi\u00f3n interna del capitalismo:<\/p>\n<ol>\n<li>Los campesinos ricos (kul\u00e1cs): 12%.<\/li>\n<li>Los campesinos medios o peque\u00f1os propietarios: 7%.<\/li>\n<li>Los campesinos pobres: 21% con solo el 35% de las tierras.<\/li>\n<li>Los grandes terratenientes: 0,002 de la poblaci\u00f3n rural con el 27% de las tierras.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Sobraban unos 20 millones de personas en el campo.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La formaci\u00f3n de la alianza de obreros y campesinos.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>1899: NUESTRO PROGRAMA: en la lucha por la conquista de la libertad pol\u00edtica. \u00abLa clase obrera de Rusia sabr\u00e1 conducir con \u00e9xito su lucha econ\u00f3mica y pol\u00edtica, incluso sola. Sin la ayuda de ninguna otra clase.\u00bb<\/p>\n<p>Pero en la lucha pol\u00edtica los obreros no est\u00e1n solos.<\/p>\n<p>Enumera: las nacionalidades, peque\u00f1os comerciantes, industriales.<\/p>\n<p>Campesinos \u2192 contra el zarismo autoritario y la falta de libertades.<\/p>\n<p>1902-1903: QU\u00c9 HACER. Lenin habla del trabajo de los obreros de vanguardia, de los social-dem\u00f3cratas, en todas las capas lesionadas de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1905: EL COMIENZO DE LA REVOLUCI\u00d3N EN RUSIA: sobre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica previa a la revoluci\u00f3n socialista y que abrir\u00e1 el camino hacia esta:<\/p>\n<p>\u00abAnte esa tarea se encuentra todo el pueblo, es decir, toda la masa de la peque\u00f1a burgues\u00eda y los campesinos.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abSi nosotros, el pueblo revolucionario, es decir, el proletariado y los campesinos, queremos \u2018golpear juntos\u2019 a la autocracia, tambi\u00e9n debemos rematarla juntos, debemos rechazar juntos los inevitables intentos de restauraci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>1905 (noviembre); NUESTRAS TAREAS Y EL SOVIET DE DIPUTADOS Y OBREROS.<\/p>\n<p>Sin la uni\u00f3n del proletariado y los campesinos, sin el acercamiento progresivo de la socialdemocracia y los dem\u00f3cratas revolucionarios es imposible el \u00e9xito completo de la gran revoluci\u00f3n rusa. <em>Ser\u00e1 una alianza provisional con fines pr\u00e1cticos y bien definidos\u2026<\/em><\/p>\n<p>LA DICTADURA DEMOCR\u00c1TICA REVOLUCIONARIA DEL PROLETARIADO Y DE LOS CAMPESINOS.<\/p>\n<p><strong>1917 (marzo)<\/strong>. Carta sobre la primera etapa de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son los aliados del proletariado en la revoluci\u00f3n presente?<\/p>\n<p>Dos: en primer lugar la amplia masa de los semiproletarios y, en parte, de los peque\u00f1os campesinos de Rusia, masa que constituye la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n \u2192 masa que sufrir\u00e1 inevitablemente cierta influencia de la burgues\u00eda y sobre todo de la peque\u00f1a burgues\u00eda (vacilante entre la burgues\u00eda y el proletariado) \u2192 Las duras lecciones de la guerra empujan a esta masa inevitablemente hacia el proletariado: <em>los soviets de diputados campesinos, los soviets de obreros agr\u00edcolas son una de nuestras tareas esenciales<\/em>. Nos esforzaremos porque los campesinos pobres e indigentes se organicen<em> separadamente<\/em> de los campesinos acomodados.<\/p>\n<p>Y en segundo lugar: el proletariado internacional.<\/p>\n<p><strong>1917 (tesis de abril): <\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>a) Paso del poder a manos del proletariado y<em> de los sectores pobres del campesinado a \u00e9l adheridos<\/em>: peculiaridad de la transici\u00f3n de la primera a la segunda etapa de la revoluci\u00f3n en Rusia.<\/li>\n<li>b) no una rep\u00fablica parlamentaria, sino <em>una rep\u00fablica de los soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el pa\u00eds<\/em>.<\/li>\n<li>c) La dictadura democr\u00e1tica revolucionaria del proletariado y de los campesinos \u2192 (ya realizada) \u2192 El soviet de Diputados obreros y soldados: \u00ab<em>en la realidad existen una al lado de otra, juntas, al mismo tiempo, tanto la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda como la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y el campesinado, que entrega voluntariamente el poder a la burgues\u00eda, que se convierte voluntariamente en ap\u00e9ndice suyo.<\/em>\u00bb<\/li>\n<li>d) <em>Sin escindir inmediatamente y obligatoriamente los Soviets de diputados campesinos, el partido del proletariado debe explicar la necesidad de organizar Soviets especiales de de diputados braceros y soviets especiales de diputados campesinos pobres (semiproletarios) para sustraerlos de la influencia burguesa y peque\u00f1o burguesa de los campesinos ricos y acomodados<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<ol>\n<li><strong> El imperialismo fase superior del capitalismo.<\/strong><\/li>\n<li><strong>a) An\u00e1lisis del imperialismo.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Estadio hist\u00f3rico particular del capitalismo caracterizado en 1898-1914 por: terminar de constituirse. 1. capitalismo monopolista. 2. capitalismo parasitarios y putrefacto. 3. capitalismo agonizante.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter monopolista en: a) concentraci\u00f3n de la producci\u00f3n que engendra cartels, truts y sindicatos. b) Las grandes bancas en situaci\u00f3n monopolista. c) acaparamiento de las fuentes de materias primas por los truts y la oligarqu\u00eda financiera (capital industrial monopol\u00edstico y funcionado con el capital bancario). d) comienzo del reparto econ\u00f3mico del mundo por los carteles internacionales. e) fin de reparto territorial del mundo (de las colonias).<\/p>\n<p>Consecuencias inmediatas: 1. Desaparici\u00f3n de la diferencia entre la burgues\u00eda democr\u00e1tico-republicana imperialista y mon\u00e1rquico-reaccionario. 2. Formaci\u00f3n de una amplia capa de capitalistas que viven de las rentas. 3. Exportaci\u00f3n de capitales. 4. Aumento de la corrupci\u00f3n en los pa\u00edses capitalistas. 5. Explotaci\u00f3n de las naciones oprimidas y explotaci\u00f3n de las colonias por un pu\u00f1ado de grandes potencias. 6. La capa privilegiada del proletariado de las potencias imperialistas vive en parte a expensas de los millones de seres humanos de los pueblos \u2018no civilizados\u2019.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>b) Las consecuencias en el movimiento obrero social-dem\u00f3crata (1914-1916)<\/strong><\/li>\n<li>El an\u00e1lisis de Marx y Engels sobre Inglaterra (1858-1892) como excepci\u00f3n imperialista (con algunos rasgos) en el siglo XIX: la victoria del oportunismo en el movimiento obrero ingl\u00e9s, debido a la formaci\u00f3n de una capa del proletariado considerablemente influido por la burgues\u00eda: <em>la \u2018aristocracia obrera\u2019.<\/em><\/li>\n<li>La situaci\u00f3n actual:<\/li>\n<\/ol>\n<p>Exceso de beneficio capitalista (sobrebeneficio o excedente) debido a los monopolios \u2192 permite comprar a las capas superiores del proletariado \u2192 formar un partido \u2018obrero burgu\u00e9s\u2019 (conciliaci\u00f3n de obreros y patrones) \u2192 generalizaci\u00f3n de todos los pa\u00edses imperialistas (diferencia con la \u00e9poca de Marx y Engels).<\/p>\n<p><em>PERO:<\/em><\/p>\n<p>La competencia imperialista hace que si el partido oportunista existe en todos esos pa\u00edses, sin embargo el n\u00famero de obreros que la burgues\u00eda puede comprar desciende y con ello las posibilidades de triunfo duradero de un partido en el movimiento obrero.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s la guerra imperialista (1\u00aa guerra mundial), guerra de rapi\u00f1a ha de jugar su papel fundamental en la toma de conciencia del proletariado en general y, sobre todo, de sus capas superiores.<\/p>\n<p>[en la revoluci\u00f3n rusa] [en la extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n a los pa\u00edses de Oriente]<\/p>\n<p>Lenin, <em>El imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo<\/em>, 1916.<\/p>\n<p><strong>III. El partido del proletariado.<\/strong><\/p>\n<p>Marx-Engels: <em>Manifiesto Comunista<\/em>: \u00bfcu\u00e1l es la posici\u00f3n de los comunistas con respecto a la totalidad del proletariado?<\/p>\n<p>Los comunistas <em>solo se distinguen de los otros partidos obreros<\/em> por: a) internacionalismo en las luchas nacionales contra la burgues\u00eda de cada pa\u00eds. b) conciencia general del movimiento obrero en su conjunto. c) noci\u00f3n m\u00e1s resuelta del proletariado.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Conciencia y espontaneidad en el movimiento obrero.<\/strong><\/li>\n<li>a) <em>conciencia espont\u00e1nea<\/em> de la clase obrera; sindicalismo, tradeunionismo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Debido a:<\/p>\n<p>&#8211; el proletariado alienado, excluido de la cultura.<\/p>\n<p>&#8211; defensa de sus intereses inmediatos.<\/p>\n<p>&#8211; falta de visi\u00f3n sobre la situaci\u00f3n de las otras capas de la sociedad.<\/p>\n<ol>\n<li>b) <em>La conciencia pol\u00edtica<\/em> socialdem\u00f3crata solo puede venir del exterior: no hay pr\u00e1ctica revolucionaria sin teor\u00eda revolucionaria. \u00abLa doctrina socialista ha nacido, etc.\u00bb<\/li>\n<li>c) Las masas obreras son incapaces de elaborar por s\u00ed mismas una ideolog\u00eda independiente en el curso del movimiento (<em>excepciones: obreros que act\u00faan como te\u00f3ricos del socialismo<\/em>).<\/li>\n<li><strong> Necesidad del partido del proletariado.<\/strong><\/li>\n<li>a) lucha ideol\u00f3gica para eliminar el economicismo, el sindicalismo y el ir a la zaga de las masas en el movimiento obrero.<\/li>\n<li>b) Los caracteres del partido de la clase obrera:<\/li>\n<\/ol>\n<p>. organizaci\u00f3n formada por revolucionarios profesionales.<\/p>\n<p>. sin distinci\u00f3n alguna entre obreros e intelectuales ni entre las distintas profesiones.<\/p>\n<p>. sin distinci\u00f3n apenas entre organizaci\u00f3n pol\u00edtica de profesionales y organizaciones sindicales (al estar prohibidas \u2192 al contrario que en los pa\u00edses de Europa occidental).<\/p>\n<p>. car\u00e1cter conspirativo y secreto.<\/p>\n<p>. contradicci\u00f3n de las funciones: cr\u00edtica del democratismo (sobre los estatutos).<\/p>\n<p>. caracter\u00edsticas de funcionamiento en parte militares.<\/p>\n<p>. la camarader\u00eda y responsabilidad individual y colectiva.<\/p>\n<p>. un \u00f3rgano period\u00edstico nacional para toda Rusia.<\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 hacer, <\/em>1902-1903.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>Los problemas pr\u00e1cticos en la organizaci\u00f3n del partido.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>. Los derechos de la minor\u00eda dentro del partido y el centralismo democr\u00e1tico: bolcheviques y mencheviques. El art\u00edculo 1 de los Estatutos.<\/p>\n<p>Lenin; restringir la militancia a los que \u00abparticipen personalmente en una de las organizaciones del Partido.\u00bb No se aprob\u00f3.<\/p>\n<p>Los acontecimientos revolucionarios y la reformulaci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre espontaneidad y consciencia: la tendencia objetiva de los obreros hacia el socialismo y la importancia de la iniciativa en la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> El Partido, las elecciones a la Asamblea Constituyente y la dictadura del proletariado.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Introducci\u00f3n: la cr\u00edtica del partido parlamentarista.<\/p>\n<p>An\u00e1lisis de las elecciones de noviembre de 1917:<\/p>\n<p>1) Resultados: partido del proletariado (bolchevique): 9.020.000 (25%)<\/p>\n<p>socialrevolucionarios\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..: 20.000.000 (58%)<\/p>\n<p>mencheviques\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..: 1.700.000 (4%)<\/p>\n<p>dem\u00f3cratas constitucionalistas\u2026\u2026&#8230;: 4.620.000 (13%)<\/p>\n<p>C\u00f3mo pudo el partido comunista (bolchevique) tomar el poder:<\/p>\n<ol>\n<li>a) Los bolcheviques eran el partido del proletariado (40% de los votos en el Norte, 44% en el Rusia Central Industrial, 44% en la Occidental), es decir, mayoritario en las zonas industriales.<\/li>\n<li>b) La importancia de la ciudad frente al campo (Mosc\u00fa 56% de votos bolcheviques; Petrogrado: 45%): \u00abLa ciudad lleva tras s\u00ed inevitablemente al campo. La ciudad ejerce la direcci\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<li>c) Una solid\u00edsima experiencia pol\u00edtica en la labor de reunir, concentrar, instruir, probar y templar los \u00abej\u00e9rcitos\u00bb bolcheviques, as\u00ed como en la de descomponer, debilitar, dividir y desmoralizar los \u2018ej\u00e9rcitos\u2019 del \u2018enemigo\u2019.<\/li>\n<li>d) La mitad del ej\u00e9rcito era bolchevique: 1.671.000 votos; \u00abpero adem\u00e1s superioridad aplastante en los frentes m\u00e1s pr\u00f3ximos a las capitales\u00bb.<\/li>\n<li>e) La conquista del poder pol\u00edtico y [ilegible] las masas campesinas a los social revolucionarios con su propio programa.<\/li>\n<li><strong> La \u00faltima batalla de Lenin en el Partido: contra la burocracia.<\/strong><\/li>\n<li>La ampliaci\u00f3n del C.C. del Partido: elementos obreros, 50 o 100 miembros.<\/li>\n<li>La inestabilidad del Partido al apoyarse <em>en dos<\/em> clases.<\/li>\n<li>Los peligros del aparato del Partido: TEXTO.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>. minor\u00eda-masa: institucionalizaci\u00f3n de las relaciones.<\/p>\n<p>. definici\u00f3n del imperialismo (\u2018toda la historia\u2019): el imperialismo no es un producto burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>. Subvalorar las funciones del campesinado<\/p>\n<p>. Defender el marxismo a escala internacional<\/p>\n<h3><strong>Anexo II: Sobre la teor\u00eda leninista del estado (esquema ICEBS)<\/strong><\/h3>\n<p>Esquema de la intervenci\u00f3n de FFB en el ICEBS (Institut Cat\u00f2lic d&#8217;Estudis Socials de Barcelona) de diciembre de 1978. Del Arxiu FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella):<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Temas principales de <em>El estado y la revoluci\u00f3n<\/em>:<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abLa cuesti\u00f3n de la actitud de la revoluci\u00f3n socialista del proletariado ante el Estado adquiere no solo una importancia pol\u00edtica pr\u00e1ctica, sino la importancia m\u00e1s candente y actual <em>como cuesti\u00f3n de explicar a las masas de lo que deber\u00e1m hacer para liberarse, en un porvenir inmediato, del yugo del capital<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo I: La sociedad de clases y el estado.<\/strong><\/p>\n<p>Restaurar la verdadera doctrina de M. acerca del estado, probar documentalmente y patentizar con toda claridad la tergiversaci\u00f3n de estas ideas por el kautskismo hoy imperante. De ah\u00ed las largas citas de M. y de E.:<\/p>\n<p>. momento y manifestaci\u00f3n del car\u00e1cter irreconciliable de las contradicciones de clase.<\/p>\n<p>. \u00f3rgano de dominaci\u00f3n, \u00f3rgano de opresi\u00f3n de una clase por otra.<\/p>\n<p>. fuerza que brota de la sociedad, que se sit\u00faan por encima de ella y que se divorcia de ella cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>. sus instrumentos principales: ej\u00e9rcito permanente, polic\u00eda, burocracia. Otros: impuestos, deuda p\u00fablica, situaci\u00f3n privilegiada de los funcionarios.<\/p>\n<p>. hay distinci\u00f3n entre formas del estado. En este sentido: la rep\u00fablica democr\u00e1tica es la mejor envoltura pol\u00edtica de que puede revestirse el capitalismo y el sufragio universal, instrumento de dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abNosoros somos partidarios de la rep\u00fablica democr\u00e1tica como la mejor forma de Estado para el proletariado bajo el capitalismo, pero no tenemos ning\u00fan derecho a olvidar que la esclavitud asalariada es el destino del pueblo incluso bajo la rep\u00fablica burguesa m\u00e1s democr\u00e1tica\u00bb<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 2: La experiencia de los a\u00f1os 1848 a 1851.<\/strong><\/p>\n<p>Examinar lo que M. y E. dicen acerca del estado en la <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em> y en el <em>Manifiesto Comunista<\/em> para ver luego sus conclusiones posteriores a 1848. Aqu\u00ed se trata de los rasgos generales del estado alternativo:<\/p>\n<p>. concepto de dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>. proletariado organizado como clase dominante.<\/p>\n<p>. todas las revoluciones anteriores perfeccionaron la m\u00e1quina del estado: lo que hace falta es romperla, destruirla y particularmente la burocracia y el ej\u00e9rcito permanente.<\/p>\n<p>. el c\u00f3mo se ha explicado ya en el cap\u00edtulo I: \u00abLa sustituci\u00f3n del estado burgu\u00e9s por el estado proletario solo es posible por regla general por v\u00eda violenta.\u00bb<\/p>\n<p>. las observaciones que M. y E. tienen una validez general por encima de las diferencias de la \u00e9poca. Es verdad que algnos conceptos ha quedado anticuados, pero en general la moderna evoluci\u00f3n del estado capitalista ha ido por donde ellos pensaban:<\/p>\n<p>. formaci\u00f3n del poder parlamentario, lo mismo en los pa\u00edses republicanos que en los mon\u00e1rquicos.<\/p>\n<p>. lucha por el poder entre los partidos burgueses, peque\u00f1os burgueses.<\/p>\n<p>. perfeccionamiento y vigorizaci\u00f3n del \u00abpoder ejecutivo\u00bb, del aparato burocr\u00e1tico y policial.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo III: La experiencia de la Comuna de Par\u00eds de 1871.<\/strong><\/p>\n<p>Las l\u00edneas generales de esa experiencia son:<\/p>\n<p>. necesidad para el proletariado de romper la m\u00e1quina burocr\u00e1tico-militar del estado. Ampliaci\u00f3n del asunto \u2013por otras consideraciones hist\u00f3ricas\u2013 a Inglaterra y Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>. sustituirlo por \u00abuna democracia m\u00e1s completa: supresi\u00f3n del ej\u00e9rcito permanente y completa legibilidad y revocabilidad de todos los funcionarios\u2026 algo que ya no es un estado propiamente dicho.\u00bb<\/p>\n<p>. reducci\u00f3n de los sueldos de todos los funcionarios del estado hasta el nivel medio del salario de un obrero.<\/p>\n<p>. abolici\u00f3n del parlamentarismo, el cual se critica as\u00ed: \u00abdecidir una vez cada cierto n\u00famero de a\u00f1os qu\u00e9 miembros de la clase dominante han de oprimir y aplastar al pueblo en el parlamento: he aqu\u00ed la verdadera esencia del parlamentarismo burgu\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p>Cita p\u00e1gina 332.<\/p>\n<p>. las instituciones representativas continuan, pero desaparece el parlamentarismo como divisi\u00f3n del trabajo legislativo y ejecutivo, como situaci\u00f3n privilegiada para los diputados.<\/p>\n<p>Cita p\u00e1gina 335<\/p>\n<p>. centralismo democr\u00e1tico proletario, uni\u00f3n, frente a federalismo.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo IV. Las bases econ\u00f3micas de la extinci\u00f3n del estado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>. <\/strong>No puede ni hablarse de determinar el momento de la extinci\u00f3n futura.<\/p>\n<p>. Una etapa o fase especial de transici\u00f3n del capitalismo al comunismo: la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p>. Un estado de transici\u00f3n que no es ya un estado en sentido estricto.<\/p>\n<p>Cita p. 368<\/p>\n<p>. primera fase de la sociedad comunista.<\/p>\n<p>. segunda fase de la sociedad comunista.<\/p>\n<p>Una contradicci\u00f3n: \u00abSeg\u00fan Marx, el proletariado solo necesita un estado que se extingue, es decir, organizado de tal modo que <em>comience a extinguirse inmediatamente<\/em> y que no pueda por menos que extinguirse\u00bb<\/p>\n<p>pero tambi\u00e9n:<\/p>\n<p>\u00abla esencia de la teor\u00eda de Marx sobre el estado solo la asimila quien haya comprendido que la dictadura de una clase es necesaria no solo para toda la sociedad de clase en general, no solo para el proletariado despu\u00e9s de derrotar a la burgues\u00eda, sino tambi\u00e9n <em>para todo el per\u00edodo hist\u00f3rico<\/em> que separa el capitalismo de la sociedad sin clases, del comunismo.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo V: El envilecimiento del marxismo por los oportunistas.<\/strong><\/p>\n<h3><strong> Anexo 3: Crisis de forma partido (CTD: 7\/VI\/1990)<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li>Crisis del <em>comunismo<\/em> o crisis del <em>partido<\/em> comunista.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Entre las razones que inicialmente adujo AO [Achille Occhetto] para pasar de PCI a <em>cosa<\/em> no estaba (o estaba en un lugar secundario la crisis de la <em>forma<\/em> partido); AO insist\u00eda sobre todo en los cambios que se estaban produciendo en el Este de Europa, en el cambio de fase en el plano internacional, en la crisis del comunismo en general y en la singular situaci\u00f3n italiana en la que corrupci\u00f3n, mafia y democracia cristiana gobiernan desde hace cuarenta y cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde la crisis de la forma partido fue recogida y teorizada por las distintas corrientes del PCI.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Crisis del partido de matriz leninista.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Acuerdo pr\u00e1cticamente general en que el partido de matriz leninista fue desde su nacimiento inapropiado para la Europa central y occidental. Esta opini6n se basa en las declaraciones del propio Lenin en 1922.<\/p>\n<p>Se discute, en cambio, hasta qu\u00e9 punto por influencia de la III Internacional, entre 1921 y 1945, los partidos comunistas occidentales fueron propiamente leninistas.<\/p>\n<p>En cualquier caso, se reconoce que \u00e9ste es un problema hist\u00f3rico pues, en l\u00edneas generales, despu\u00e9s de la I guerra mundial apenas si ha habido partidos leninistas en sentido propio y con alguna implantaci\u00f3n de masas, m\u00e1s all\u00e1 de las declaraciones rituales a veces obligadas por la dependencia o la connivencia con el PCUS.<\/p>\n<p>Independientemente de c\u00f3mo se conteste al problema anterior, tambi\u00e9n tiende a considerarse que el <em>partito<\/em> <em>nuovo<\/em> de Togliatti no era ya un partido leninista (un partido esencialmente de cuadros) sino algo m\u00e1s amplio (un partido de clase pero de masas).<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>Debate sobre la direcci\u00f3n del <em>partito<\/em> <em>nuovo<\/em> en el plano organizativo:<\/li>\n<\/ol>\n<p>-El partido nuevo togliattiano como partido de masas precomunista, socialdemocr\u00e1tico a la alemana (Tronti)<\/p>\n<p>-El partido nuevo como partido popular democr\u00e1tico-radical (en comparaci\u00f3n con el Labour Party) (Rossanda) por su programa pol\u00edtico, pero estalinistaoresidualmenteestalinista porsuorganizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-El partido nuevo como partido democr\u00e1tico de masas en transici\u00f3n hacia una organizaci\u00f3n de nuevo tipo (<em>cosa<\/em>)<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>La doble crisis de la forma partido<\/li>\n<\/ol>\n<p>-Crisis del partido-vanguardia\/ cuadros profesionales<\/p>\n<p>-Crisis del partido de masas burocratizado criticado por los soci\u00f3logos de la organizsci\u00f3n (Weber\/Michels\/Mosca).<\/p>\n<p>Hay un acuerdo general en que la actual organizaci\u00f3n de los partidos comunistas es una mezcla, un h\u00edbrido, cuyo resultado, en cualquier caso, cae de lleno en las cr\u00edticas weberiano\/michelsianas: tendencias olig\u00e1rquicas, burocratizaci\u00f3n, priorizaci\u00f3n del liderazgo, imposici\u00f3n de la fracci\u00f3n parlamentaria sobre las otras organizaciones; etc.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s: se hace necesario un an\u00e1lisis de los cambios sociales y culturales recientes en que han madurado las crisis de los partidos en la actualidad: secularizaci\u00f3n, desideologizaci\u00f3n, rechazo del organicismo, tendencia a acercarse a la pol\u00edtica y a los partidos para fines espec\u00edficos y temas espec\u00edficos, crisis de la democracia.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>Qu\u00e9 cosa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>5.1. Los clubs: intelectuales y organizativos.<\/p>\n<p>5.2. La pantera: qu\u00e9 centro organizador en el final [ilegible]<\/p>\n<p>5.3. Las mujeres y la autonom\u00eda: las relaciones [ilegible]<\/p>\n<p>5.4. La experiencia verde: -program\u00e1tica y de reconsideraci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Discusi\u00f3n:<\/p>\n<p>La cosa como cruce de culturas emancipatorias articulada electoralmente<\/p>\n<p>La cosa como reorganizaci\u00f3n interna del PCI estimulando procesos federativos y de alianzas con otras fuerzas que conservan su autonom\u00eda<sup>52<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>\u00bf<\/strong><strong>Q<\/strong><strong>u\u00e9<\/strong> <strong>forma-partido<\/strong> <strong>en<\/strong> <strong>crisis?<\/strong><\/p>\n<p>Mario Tronti, en l\u00ednea con los recordatorios, ha escrito recientemente (<em>Rinascita<\/em>, 25\/II\/1990), que en nuestro lenguaje cuando hab\u00eda que referirse al partido comunista se dec\u00eda simplemente \u00abel partido\u00bb. Y esto no por una concepci\u00f3n totalizante o totalitaria, sino por el mero reconocimiento de que el partido comunista era la forma mejor organizada del partido pol\u00edtico, la m\u00e1s estructurada, como correspond\u00eda al hecho de que el movimiento obrero ascendente y las clases subalternas necesitaban organizarse al no ser Estado pero aspirar a serlo.<\/p>\n<p>Tronti, al referirse a la crisis del Este, considera que ve en ella m\u00e1s la crisis del partido que la crisis del comunismo. Y por lo que se refiere a Italia considera que el paso del partido leninista en sentido estricto al partido nuevo, de masas, togliattiano, innov\u00f3 menos en lo que concierne a la organizaci\u00f3n que alasideas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Su tesis es: \u00abCuanto m\u00e1s perd\u00edamos las connotaciones del partido r\u00edgidamente de clase tanto m\u00e1s \u00edbamos asumiendo los defectos del partido de masas pre-comunista, que tan bien fue analizado por la sociolog\u00eda de las organizaciones a comienzos de siglo. Se entiende mejor lo que han sido las organizaciones comunistas de los ultimos tiempos si en vez de referirse a los partidos comunistas en el poder se hace referencia a la teor\u00eda weberiano-michelsiana del partido pol\u00edtico modelado por la socialdemocracia alemana cl\u00e1sica, con sus tendencias olig\u00e1rquicas, con sus particulares relaciones entre l\u00edderes y componentes de la organizaci\u00f3n y entre \u00e9stos y las masas, etc.<\/p>\n<p><strong>Rossana Rossanda, Identit<\/strong><strong>\u00e0 conflittuale. Ecco il problema. <\/strong><em><strong>Rinascita<\/strong><\/em><strong>, 1,11 <\/strong><em><strong>II<\/strong><\/em><strong>1990<\/strong><\/p>\n<p>Recuerda Rossanda un hecho que conviene no perder de vista, a saber: que ni el partido comunista italiano ni en general los partidos comunistas europeos se han planteado nunca la revoluci\u00f3n de un modo de producci\u00f3n como objetivo relativamente pr\u00f3ximo. Se ha tratado siempre de comunistas sin revoluci\u00f3n, de revolucionarios sin revoluci\u00f3n, como se ha dicho.<\/p>\n<p>Tal vez con algunos momentos excepcionales (la fase final de la resistencia antifascista en el Norte de Italia, la guerra de Espa\u00f1a, alg\u00fan momento de la guerra civil en Grecia) antes de la segunda guerra mundial y al final de ella, eso ha sido realmente as\u00ed. La constituci\u00f3n de los partidos comunistas en la Europa central y occidental tiene lugar, en casi todas partes, cuando ha empezado o est\u00e1 a punto de empezar el per\u00edodo de restauraci\u00f3n o<em> c<\/em>ontrarrevoluci\u00f3n que sigui\u00f3 a la revoluci\u00f3n de octubre de 1917. En talia eso es a\u00fan m\u00e1s patente, puesto que el PC d&#8217;I naci\u00f3 muy pocos meses antes de la Marcha sobre Roma y, por tanto, los principios de su historia enlazan con la lucha antifascista.<\/p>\n<p>Hay que distinguir, de todas formas, entre la voluntad revolucionaria de los comunistas y la plausibilidad o la posibilidad de la revoluci\u00f3n durante esos a\u00f1os. Pero tiene raz\u00f3n Rossanda al afirnar que en Italia, Francia, Espa\u00f1a, Portugal \u00abser comunista ha querido decir <em>leer la sociedad en clave clasista, de derivaci<\/em><em>\u00f3n marxista<\/em>, renovar la tradici\u00f3n antiimperialista (en Am\u00e9rica Latina), etc\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es pertinente su pregunta acerca de qu\u00e9 le queda al PCI por dejar caer de su tradici\u00f3n y de su nombre. No la vinculaci\u00f3n a la forma partido de la III Internacional, ni la dependencia respecto de la URSS, ni el comportamiento en la pol\u00edtica pr\u00e1ctica respecto del Estado, pero s\u00ed dos cosas:<\/p>\n<ol>\n<li>l) Ser la fuerza que m\u00e1s consecuentemente y con m\u00e1s amplio respiro pol\u00edtico ha sido democr\u00e1tica por ser de clase: haber sido un gran partido popular, capaz de lograr la hegemon\u00eda en \u00e1reas <em>relevantes, representar<\/em> <em>una<\/em> <em>idea<\/em><em> con<\/em><em>flictual o<\/em> <em>conflictiva de<\/em> <em>la<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>2) Mantnener aquel tanto de marxismo que permite una cr\u00edtica de las supuestas verdades, hoy universalmente admitidas, que el capital es eterno que ya hay tantos capitalismos que no existe un modo de producci\u00f3n como tal, que vivimos en el mejor de los mundos posibles, etc, etc. O sea, la punta <em>anticapitalista.<\/em><\/p>\n<p><strong>Ernesto Balducci, <\/strong><em><strong>Il destino dell\u2019Europa <\/strong><\/em><em><strong>\u00e8<\/strong><\/em><em><strong> del Sud del mundo<\/strong><\/em><strong>. Ibid.<\/strong><\/p>\n<p>Recuperar algunas l\u00edneas que est\u00e1n en la base de su tradici\u00f3n:<\/p>\n<p>. el internacionalismo<\/p>\n<p>. la utop\u00eda de la democracia sin propiedad privada de los medios de producci\u00f3n<\/p>\n<p>. la idea de la austeridad en un sentido radicalmente ecol\u00f3gico<\/p>\n<p>. una alternativa cultural, de civilizaci\u00f3n, no una alternativa de gobierno.<\/p>\n<p><strong>I<\/strong><strong>TALIA.<\/strong> <strong>Tendencias<\/strong><strong> e<\/strong><strong>lecciones<\/strong> <strong>regionales<\/strong> <strong>y<\/strong> <strong>provinciales<\/strong> <strong>mayo 90<\/strong><\/p>\n<p>. degragaci\u00f3n, localismo, voto de protesta contra los partidos, aumento del abstencionismo de izquierdas.<\/p>\n<p>. Resultados principales: DC (33,1 \/ 31,6 = -2,3%); PC (23,6 \/ 23 = -6,4%), PS (15,4 \/ 15,7: +0,5%), MS (4,1 \/ 4,7)\u2026<\/p>\n<p>. Cae la junta rojiverde en Mil\u00e1n; gana el partido de la FIAT (liberales republicanos) en Torino, suben los verdes en Venecia (triplican los votos).<\/p>\n<p><strong>Las ideas<\/strong>, A.O.<\/p>\n<p>\u00abDar vida a la fase constituyente de una nueva formaci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb. La propuesta mejora ya en el cc [comit\u00e9 central] de noviembre del 89, como reconocieron los cr\u00edticos, y a\u00fan m\u00e1s en la formulaci\u00f3n de la moci\u00f3n presentada al congreso, que tiene pasos formalmente excelentes o, por lo menos, interesantes como an\u00e1lisis y como diagn\u00f3stico. Insistir en que lo que ha mejorado es la <em>forma<\/em> <em>de<\/em> <em>presentar<\/em> <em>la<\/em> <em>propuesta<\/em>, la forma de la <em>argumentaci<\/em><em>\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Tres motivos para el giro<strong>:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>l) Los cambios en la Europa del Este<\/li>\n<\/ol>\n<p>2) La crisis cultural y, en particular, los problemas relacionados con la posible antinomia modernidad \/ cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>3) La b\u00fasqueda de una alternativa de gobierno en Italia.<\/p>\n<p>. un nuevo sujeto, una nueva formaci\u00f3n democr\u00e1tica, popular, reformadora, abierta a las nuevas exigencias del movimiento de los j\u00f3venes, de las mujeres, del ambientalismo, del pacifismo, de la no-violencia, del feminismo\u2026 para un nuevoo proyecto de liberaci\u00f3n: humanismo moderno por contacto y contaminaci\u00f3n entre culturas, ideas, religiones diversas<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>. acabar no s\u00f3lo con la experiencia estalinista, sino tambi\u00e9n con la tradici\u00f3n \u00abtotalizante\u00bb del socialismo.<\/p>\n<p>. inspiraci6n aut\u00e9nticamente reformista (democr\u00e1tica)<\/p>\n<p>. conunprograma<em>fundamental<\/em>: l) la nueva realidad del trabajo\/valorizaci\u00f3n del mismo 2) la falta de control democr\u00e1tico de las funciones p\u00fablicas esenciales. 3) espacio social europeo\/profundizaci\u00f3n de la democracia econ\u00f3mica. 4) inscribir la diferencia sexual en las instituciones. 5) reconversi\u00f3n ecol\u00f3gica de la econom\u00eda. 6) nueva forma partido sin negar la funci\u00f3n aut\u00f3noma de los movimientos.<\/p>\n<h3><strong>Anexo 4. Marxismo y ecolog\u00eda (Valladolid, XII\/1992)<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li>Algunos atisbos ecol\u00f3gicos en la obra de K. Marx y F. Engels.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Insuficiencia de la aproximaci\u00f3n marxiana a los problemas medioambientales.<\/p>\n<p>Despreocupaci\u00f3n de los marxistas en lo tocante al problema ecol\u00f3gico en la \u00e9poca de la agudizaci\u00f3n de la lucha de clases en Europa (1914-1939): sus causas.<\/p>\n<p>Insuficiencia de los puntos de vista leninista y kautskyano pata un tratamiento de la interrelaci\u00f3n entre los problemas medioambientales y los problemas sociales.<\/p>\n<p>Algunas excepciones que hay que tener en cuenta: luchas obreras por mejorar el medio ambiente laboral y singularidades individuales.<\/p>\n<p>Anuncio de un cambio de orientaci\u00f3n: Walter Benjamin.<\/p>\n<p>Algunas aportaciones de socialistas marxistas al enfoque ecol\u00f3gico social a partir de los a\u00f1os setenta: Garaudy, Harich, Bahro, Sacrist\u00e1n, Paccino, Conti, Maldonado, Wolff, Antunes, Bookchin, etc.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Marxismo y ecologismo en los movmientos sociales de la actualidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Crisis del socialismo progresista\/desarrollista y pretensiones ecologistas en favor de un nuevo paradigma de una nueva cosmovisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Superaci\u00f3n del catecismo totalizador e insuficiencia de los movimientos de un solo asunto.<\/p>\n<p>Conveniencia de dejar a un lado las ideolog\u00edas y partir de lo que hay, de los grandes problemas ecol\u00f3gico-sociales de la Humanidad en el fin de siglo.<\/p>\n<p>De c\u00f3mo el repaso de estos grandes problemas muestra la conveniencia de un enfoque ecol\u00f3gico social.<\/p>\n<p>Algunos ejemplos actuales:<\/p>\n<ol>\n<li>a) Problemas globales: agujeros en la capaz de ozono, contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, residuos industriales urbanos, colapso circulatorio, residuos t\u00e9cnicoambientales en los oc\u00e9anos.<\/li>\n<li>b) Problemas locales.<\/li>\n<li>Qu\u00e9 podemos y qu\u00e9 no podemos cambiar: algunas ideas para un enfoque socialista ecol\u00f3gicamente fundamentado.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Fuente: <\/strong>Una versi\u00f3n inicial de este trabajo se public\u00f3 en el n\u00famero de <em>Nuestra Historia <\/em>dedicado a Lenin, segundo semestre de 2024.<\/p>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p>1 Probablemente el pr\u00f3logo de FFB a Charles Fourier <em>El extrav\u00edo de la raz\u00f3n demostrado por las ridiculeces de las ciencias inciertas<\/em>, pp. 5-34, 1974, volumen X de la colecci\u00f3n Hip\u00f3tesis de Grijalbo que codirigi\u00f3 con su maestro, camarada y amigo Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>2 Texto reelaborado de una comunicaci\u00f3n presentada al Encuentro italo-espa\u00f1ol de filosof\u00eda celebrado en N\u00e1poles en abril de 1984. Fue publicado en <em>Sistema<\/em>, n\u00ba 66, mayo de 1985, pp. 25-42.<\/p>\n<p>3 Uno de sus referentes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>4 Libro que escribi\u00f3 con su amigo y disc\u00edpulo Jorge Riechmann. Publicado por Siglo XXI en 1996. Una de las \u00faltimas conferencias impartidas por Sacrist\u00e1n lleva ese t\u00edtulo.<\/p>\n<p>5 V\u00e9ase FFB,<em> Sobre Simone Weil<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2020 (edici\u00f3n de Jordi Mir Garcia y Salvador L\u00f3pez Arnal).<\/p>\n<p>6 FFB dedic\u00f3 el libro a Neus Porta i Tallada, su esposa-compa\u00f1era, fallecida en septiembre de 2011.<\/p>\n<p>7 En un \u00abridiculum vitae\u00bb que FFB escribi\u00f3 en 2001 para su presentaci\u00f3n en un programa de radio dirigido por su amiga de Facultad (Filosof\u00eda y Letras) Guillermina Motta, observaba: \u00abEse mismo a\u00f1o [1977], poco antes de su legalizaci\u00f3n, me fui del PSUC, descubr\u00ed el ecologismo social y me afili\u00e9 al Comit\u00e9 Antinuclear de Catalunya (CANC). Ayud\u00e9 a convocar las primeras manifestaciones ecologistas en Barcelona.\u00bb<\/p>\n<p>8Eloy Fern\u00e1ndez Porta ha recordado que el lanzamiento de la colecci\u00f3n fue tan importante (y exitosa) que lleg\u00f3 a anunciarse en las vallas publicitarias\u2026 \u00a1del Camp Nou!<\/p>\n<p>9 Junto con su amigo Miguel Candel, profesor entonces de Filosof\u00eda Antigua en la UB. Fue FFB, que hab\u00eda iniciado la militancia en el Partido en 1963 (1963: \u00abMe met\u00ed en la organizaci\u00f3n universitaria del PSUC (con Josep Elies, Quim Sempere, el Cristo de Pasolini [o sea, Irazoqui], Parcerises y otros.\u00bb <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12503\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=12503<\/a>), quien dio entrada al autor de <em>Metaf\u00edsica de cercan\u00edas <\/em>en el partido. Fue su segunda expulsi\u00f3n. Nueve a\u00f1os antes, en 1966, tambi\u00e9n hab\u00eda sido expulsado de la UB por su destacada participaci\u00f3n en la fundaci\u00f3n del Sindicato Democr\u00e1tico de los Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB). Fue \u00e9l quien ley\u00f3 el Manifiesto del Sindicato Democr\u00e1tico escrito por Sacrist\u00e1n: \u00abPor una Universidad Democr\u00e1tica.\u00bb<\/p>\n<p>10 Con erratas en la edici\u00f3n original, corregidas en la nueva edici\u00f3n del El Viejo Topo de finales de 2023.<\/p>\n<p>11 Ensayo muy influyente en la joven generaci\u00f3n comunista de principios de los setenta. El autor de estas l\u00edneas es un ejemplo de \u00ablector deslumbrado\u00bb por el ensayo de Waler.<\/p>\n<p>12 Sobre el volumen III de la obra de E. H. Carr escribir\u00eda FFB la rese\u00f1a \u00abEl pez cornudo en el estanque helado. A prop\u00f3sito de la <em>Historia de la Rusia sovi\u00e9tica<\/em> de Edward H. Carr.\u00bb <em>El Pa\u00eds\/Libros<\/em> n\u00ba 288, 28\/IV\/1985. Para una versi\u00f3n completa del texto: FFB, <em>Discursos para insumisos discretos<\/em>, Madrid: Libertarias, 1993, pp. 255-260.<\/p>\n<p>13 Dicho en momentos en que estaba muy extendida la beater\u00eda leninista que FFB critica. Lenin era usado, en frecuentes ocasiones y de manera<em> natural<\/em>, como argumento de autoridad, como \u00abno se hable m\u00e1s\u00bb en discusiones pol\u00edticas, como lo \u00abha dicho Lenin; punto y aparte\u00bb.<\/p>\n<p>14 En el Archivo FFB (Universitat Pompeu Fabra, Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella) puede consultarse el \u00abesquema de la charla\u00bb. V\u00e9ase anexo I.<\/p>\n<p>15 Publicado (sin firma) en<em> Universitat<\/em>, \u00f3rgano del comit\u00e9 universitario del PSUC, extraordinario 1, abril de 1972.<\/p>\n<p>16 Bandera Roja fue un grupo de la izquierda antifranquista, algunos de cuyos dirigentes y militantes de aquellos a\u00f1os pasaron posteriormente a formar parte del PSUC. Entre ellos, Jordi Borja, Jordi Sol\u00e9 Tura y Eul\u00e0lia Vintr\u00f3.<\/p>\n<p>17 <em>Zona Abierta<\/em>, 5, 1975\/1976, pp. 17-43. FFB escribi\u00f3 su tesis doctoral sobre la obra de Gustavo della Volpe: <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica del marxismo cientificista<\/em>, Barcelona: Publicacions Edicions UB, 1984.<\/p>\n<p>18 Pr\u00f3logo a Antonio Gramci\/Amadeo Bordiga, <em>Debate sobre los consejos de f\u00e1brica. <\/em>Barcelona: Anagrama, 1975, pp. 9-54. Ahora en FFB, <em>1917. Variaciones sobre la Revoluci\u00f3n de Octubre, su historia y sus consecuencias<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2017, pp. 57-98.<\/p>\n<p>19 FFB a\u00f1ad\u00eda en magn\u00edfica nota al pie de p\u00e1gina: \u00abTergiversar\u00eda el pensamiento de V. I. Lenin si no a\u00f1adiera que cuando este empleaba, en 1918, la distinci\u00f3n entre \u00abcampesinos\u00bb e \u00abhidalgos\u00bb de la pol\u00edtica lo hac\u00eda en un sentido diferente, precisamente para combatir a los \u00abhidalgos\u00bb (en aquel caso al Buj\u00e1rin izquierdista). Pero a\u00fan as\u00ed creo que la met\u00e1fora sigue valiendo incluso para el conjunto de la obra de Lenin y sobre todo si se piensa \u2013como el que escribe\u2013 que algunos de los \u00abcastillos\u00bb que Buj\u00e1rin crey\u00f3 ver en lo que para Lenin y los \u00abcampesinos\u00bb no eran sino \u00abventas\u00bb iban a resultar, efectivamente, \u00abcastillos\u00bb, y no \u00abventas\u00bb, en el pr\u00f3ximo futuro.\u00bb<\/p>\n<p>20 Publicado por Anagrama, en la colecci\u00f3n Debates. Ahora en FFB, <em>1917. Variaciones sobre la Revoluci\u00f3n de Octubre, su historia y sus consecuencias<\/em>, ob. cit., pp. 99-114.<\/p>\n<p>21 En la bibliograf\u00eda de <em>Marx (sin ismos)<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 1998, p. 231, observaba FFB: \u00abEn general, la lectura de <em>Marx (sin ismos)<\/em> se inspira en: Karl Korsch [1938], <em>Karl Marx.<\/em> Traducci\u00f3n castellana de M. Sacrist\u00e1n, Barcelona, Ariel, 1978 y 1981; M. Rubel, <em>Marx critique du marxisme<\/em>, Par\u00eds, Payot, 1974, y M. Sacrist\u00e1n, <em>Sobre Marx y marxismo<\/em>, Barcelona, Icaria, 1983.\u00bb<\/p>\n<p>22 Una de las revistas que, junto a <em>mientas tanto<\/em> y<em> Papeles de relaciones ecosociales y del cambio global<\/em>, FFB m\u00e1s hizo suya.<\/p>\n<p>23 Fue reimpreso en su recuerdo tras su fallecimiento en el n.\u00ba 297, 2012, pp. 38-45.<\/p>\n<p>24 Probablemente noviembre de 1977. La faceta de conferenciante (rigurosa, rica, muy diversa, siempre de inter\u00e9s, apta siempre \u00abpara todos los p\u00fablicos\u00bb (tambi\u00e9n para especialistas), atendiendo a numerosas peticiones no solo acad\u00e9micas) es una de las grandes aportaciones de FFB a la cultura de izquierdas espa\u00f1ola, desde los a\u00f1os de la lucha antifranquista hasta el prematuro final de su vida.<\/p>\n<p>25 Entre la documentaci\u00f3n depositada en el Arxiu FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella<\/p>\n<p>26 V\u00e9ase FFB, \u00abLa iniciativa de Palmiro Togliatti en 1954 acerca del peligro de guerra nuclear\u00bb, en AA.VV., <em>El pensamiento pol\u00edtico de Palmiro Togliatti<\/em>, Madrid, FIM, 1986, pp. 111-120 (ahora en <u><a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/acerca-del-peligro-de-guerra-nuclear\/\">https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/acerca-del-peligro-de-guerra-nuclear\/<\/a><\/u>).<\/p>\n<p>27 FFB ha sido uno de los fil\u00f3sofos espa\u00f1oles con mayor sensibilidad po\u00e9tica: \u00ab<em>No un profesor de historia de las ideas que, adem\u00e1s, lee poes\u00eda, sino <\/em><em>un amante de la historia razonada de las ideas que busca ideas, e incluso anticipaciones ideales, en los poetas. Eso querr\u00eda ser yo<\/em><em>\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>28 B. Brecht, \u00abA los por nacer\u00bb. Nueva traducci\u00f3n de Antoni Dom\u00e8nech para sus amigos y amigas <a href=\"https:\/\/jaenciudadhabitable.org\/a-los-por-nacer-bertolt-brecht\/\">https:\/\/jaenciudadhabitable.org\/a-los-por-nacer-bertolt-brecht\/<\/a>.<\/p>\n<p>29 Tampoco FFB fue un disc\u00edpulo devoto, pero s\u00ed un alumno\/disc\u00edpulo agradecido que no olvid\u00f3 a sus maestros, empezando por sus profesores de secundaria. V\u00e9ase a este respecto uno de sus art\u00edculos m\u00e1s conmovedores: \u00abMi recuerdo de Xes\u00fas Alonso Montero\u00bb <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12668\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=12668<\/a>. Sobre sus otros maestros: \u00abElogio de la historia en la consideraci\u00f3n te\u00f3rica de la ciencia\u00bb, en M. Cruz, M. A. Granada y A. Papiol (editores), <em>Homenaje a Emilio Lled\u00f3<\/em>. Barcelona: Cr\u00edtica, 1989; FFB, <em>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2015 y, sobre J. M.\u00aa Valverde, FFB, <em>Sobre la izquierda alternativa y cristianismo emancipador<\/em>, Madrid: Trotta, 2021 (edici\u00f3n de Rafael D\u00edaz-Salazar).<\/p>\n<p>30 Sobre asuntos metodol\u00f3gicos recordemos por ejemplo: FFB, <em>La ilusi\u00f3n del m\u00e9todo. Por un racionalismo bien temperado<\/em> (Barcelona: Cr\u00edtica, 1991).<\/p>\n<p>31 No fue el marxismo una ciencia para FFB sino una tradici\u00f3n con aspiraciones emancipatorias (nudo poli\u00e9tico) con aportaciones cient\u00edficas (revisables, como cualquier teor\u00eda o hip\u00f3tesis cient\u00edfica).<\/p>\n<p>32 Una declaraci\u00f3n metodol\u00f3gica marxiana a la que FFB (como Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n) dio siempre mucha importancia.<\/p>\n<p>33 Para la evoluci\u00f3n del populismo ruso, FFB recomendar\u00e1 el estudio, excelente en su opini\u00f3n, de F. Venturi, <em>Il populismo russo<\/em>, Tur\u00edn, Einaudi, 1952 (<em>El populismo ruso<\/em>, Madrid: Alianza, 1981). Tambi\u00e9n T. Shanin, <em>El Marx tard\u00edo y la v\u00eda rusa<\/em>. Madrid: Editorial Revoluci\u00f3n, 1990.<\/p>\n<p>34 Muy af\u00edn a una conferencia de oto\u00f1o de 1983 de Manuel Sacrist\u00e1n: \u00abAlgunos atisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gicos de Marx\u00bb. En <em>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/em>, Barcelona: Icaria, 1987, pp. 139-150.<\/p>\n<p>35 V\u00e9ase la Antolog\u00eda de Lenin editada por Constantino B\u00e9rtolo (\u00abEl revolucionario que no sab\u00eda demasiado\u00bb) en Cl\u00e1sicos del Pensamiento Cr\u00edtico de los Libros de la Catarata, una colecci\u00f3n que fundaron FFB y su amigo y disc\u00edpulo Jorge Riechmann.<\/p>\n<p>36 Por ejemplo, \u00abSobre historia: cuatro aproximaciones y un anexo.\u00bb <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13638\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=13638<\/a><\/p>\n<p>37 Texto no fechado. No he sabido averiguar d\u00f3nde fue publicado.<\/p>\n<p>38 <em>El Viejo Topo<\/em>, 28 (noviembre de 1976). Ahora en FFB, <em>Discursos sobre insumisos discretos<\/em>, op. cit., 1993, pp. 39-52.<\/p>\n<p>39 A lo que a\u00f1ad\u00eda FFB: \u00ab[&#8230;] \u00bfpuede seguir actuando un comunista hoy con esa consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre medios y fines? Evidentemente, no. Y, sin embargo, todo hace sospechar que aquel \u00abseguir enga\u00f1\u00e1ndose y atorment\u00e1ndose a s\u00ed mismos\u00bb, aquel \u00abestimar solo lo imaginado por ellos mismos\u00bb, de que hablaba T\u00f3lstoi, continuar\u00e1 exigiendo la violencia y el autoritarismo, incluso para mejorar. O sea, la persistencia del viejo problema que solo resuelven los poetas [Brecht]: \u00abA la buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce&#8230; Cometen errores y re\u00edmos, pues si ponen una piedra en lugar equivocado, vemos, al mirarla, el lugar verdadero\u00bb.\u00bb<\/p>\n<p>40 V\u00e9ase Anexo 2.<\/p>\n<p>41Era una actividad cultural en la que sol\u00edan participar numerosos estudiantes de bachillerato de aquellos a\u00f1os. Otra caracter\u00edstica de FFB: sus frecuentes intervenciones, conferencias o participaci\u00f3n en mesas en institutos de educaci\u00f3n secundaria. Por ejemplo, en el Instituto Balmes de Barcelona, en 1983, el a\u00f1o del primer centenario del nacimiento de Marx.<\/p>\n<p>42 Publicado en <em>El Correo Catal\u00e1n<\/em>, 5\/IV\/1978. Partidos comunistas vinculados a la historia de la III Internacional y partidos comunistas de extrema izquierda, aunque no solo ellos, sol\u00edan definirse como organizaciones marxistas-leninistas (con a\u00f1adidos en el caso de los segundos; pensamiento Mao Tse-Tung, por ejemplo). La otra cara de la moneda: tambi\u00e9n la reacci\u00f3n us\u00f3 esa expresi\u00f3n para referirse a partidos o gobiernos de izquierdas, lo fueran o no. As\u00ed, Henry Kissinger, criminal de guerra recientemente fallecido y consejero de Seguridad Nacional de Nixon, declar\u00f3 en 1970, poco d\u00edas despu\u00e9s del triunfo de la Unidad Popular: \u00abChile vot\u00f3 con calma para tener un Estado marxista-leninista, la primera naci\u00f3n del mundo en hacer esta elecci\u00f3n libremente y con conocimiento&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>43 No erraba FFB en este punto. Lenin dej\u00f3 de estudiarse no solo en facultades o instituciones universitarias sino entre la militancia comunista (incluida una buena parte de la izquierda comunista).<\/p>\n<p>44 Vicepresidente primero del gobierno para asuntos de Defensa y Ministro de Defensa durante la Transici\u00f3n en gobiernos de Adolfo Su\u00e1rez. Se enfrent\u00f3 a Tejero el 23F.<\/p>\n<p>45 M. Sacrist\u00e1n, \u00abCuatro notas a los documentos de abril del Partido Comunista de Checoslovaquia\u00bb. <em>Intervenciones pol\u00edticas<\/em>, op. cit., pp. 78-97.<\/p>\n<p>46 V\u00e9ase anexo 3.<\/p>\n<p><strong>47<\/strong> Publicado en<em> mientras tanto<\/em>, n\u00ba 47, noviembre-diciembre de 1991.<\/p>\n<p>48 V\u00e9ase el esquema de la conferencia en el anexo 4.<\/p>\n<p>49 <em>mientras tanto<\/em> la reedit\u00f3 unos diez a\u00f1os despu\u00e9s con la siguiente nota: \u00ab<em>Recuperamos para el bolet\u00edn de <\/em><em>mt.e<\/em><em> de este mes una interesante entrevista que Francisco Fern\u00e1ndez Buey concedi\u00f3 hace un decenio en torno a la figura de V.I. Lenin. El texto puede ser considerado un complemento del n.\u00ba 119 de la revista <\/em><em>mientras tanto<\/em><em>, el monogr\u00e1fico en homenaje a PFB\u00bb. <a href=\"http:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-112\/ensayo\/entrevista-a-francisco-fernandez-buey\">http:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-112\/ensayo\/entrevista-a-francisco-fernandez-buey<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>50 En una conversaci\u00f3n con el profesor Sebasti\u00e1n Mart\u00ednez de diciembre de 1997, se\u00f1alaba FFB: \u00abDe todos los marxistas y comunistas que en el mundo han sido, Gramsci y Guevara son quienes mejor representan el concepto de la pol\u00edtica como \u00e9tica de lo colectivo. Lo que hoy se aprecia universalmente en Gramsci y en Guevara es <em>la coherencia entre su decir y su hacer<\/em><u>,<\/u> el que siendo, como eran dirigentes, se comportaran como uno m\u00e1s en el marco de movimientos y partidos de la liberaci\u00f3n humana. Lo mejor de Guevara est\u00e1 en su vida y en \u00abEl socialismo y el hombre en Cuba\u00bb. Lo mejor de Gramsci est\u00e1 en su vida y en su propuesta de reforma moral e intelectual. Gramsci y Guevara honran el ideal comunista moderno, tal como lo teoriz\u00f3 Marx. El juicio sobre Lenin es hoy m\u00e1s ambivalente. Lenin ha sido el mejor de los analistas pol\u00edticos de formaci\u00f3n marxista del siglo XX, pero tuvo, sobre todo como estadista, una concepci\u00f3n demasiado instrumental y exclusivista del quehacer pol\u00edtico. Lo mejor de Lenin est\u00e1 en <em>El estado y la revoluci\u00f3n.\u00bb (<\/em>Archivo FFB (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella)).<\/p>\n<p>51 Junto con Weil y Guevara, los tres grandes cl\u00e1sicos del siglo XX que, probablemente, m\u00e1s conmovieron a FFB.<\/p>\n<p>52 Notas manuscritas de FFB:<\/p>\n<p>V\u00edctor [R\u00edos]: &#8211; experiencia de resistencia. -sindicalismo aut\u00f3nomo<\/p>\n<p>J.A [tal vez: Julio Anguita]: \u00bfC\u00f3mo conciliar dos tradiciones organizativas con fundamentos filos\u00f3ficos diversos? \u00bfHata qu\u00e9 punto se trata de una nueva forma del debate entre comunismo cl\u00e1sico y libertarismo?)<\/p>\n<p>PS. Una parte no menor de las informaciones, ideas y argumentos expuestos en este texto toman pie en mi pr\u00f3logo a la reciente reedici\u00f3n por El Viejo Topo de<a href=\"https:\/\/tienda.elviejotopo.com\/teoria-politica\/3725-conocer-lenin-y-su-obra.html\"><i> Conocer Lenin y su obra<\/i> de Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Moral y Pol\u00edtica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autor de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16573,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1948,2023],"tags":[],"class_list":["post-16572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-fernandez-buey","category-lenin"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16572"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16580,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16572\/revisions\/16580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}