{"id":16581,"date":"2024-11-11T05:00:36","date_gmt":"2024-11-11T04:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16581"},"modified":"2024-11-11T13:56:55","modified_gmt":"2024-11-11T12:56:55","slug":"la-nueva-negacion-del-imperialismo-en-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16581","title":{"rendered":"La nueva negaci\u00f3n del imperialismo en la izquierda"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Es un signo de la profundidad de la crisis estructural del capital en nuestro tiempo que desde el inicio de la Primera Guerra Mundial y la disoluci\u00f3n de la Segunda Internacional \u2013durante la cual casi todos los partidos socialdem\u00f3cratas europeos se unieron a la guerra interimperialista en el bando de sus respectivos Estados-naci\u00f3n\u2013 la divisi\u00f3n sobre el imperialismo en la izquierda no haya adquirido dimensiones tan serias.<sup>1<\/sup> Aunque los sectores m\u00e1s euroc\u00e9ntricos del marxismo occidental han tratado durante mucho tiempo de atenuar la teor\u00eda del imperialismo de diversas maneras, la obra cl\u00e1sica de V. I. Lenin <i>El imperialismo:<\/i> <i>La fase superior del capitalismo<\/i> (escrita en enero-junio de 1916) ha conservado, no obstante, su posici\u00f3n central dentro de todos los debates sobre el imperialismo durante m\u00e1s de un siglo, debido no s\u00f3lo a su precisi\u00f3n a la hora de explicar la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, sino tambi\u00e9n a su utilidad para explicar el orden imperial posterior a la Segunda Guerra Mundial.<sup>2<\/sup> Sin embargo, lejos de mantenerse por s\u00ed solo, el an\u00e1lisis general de Lenin ha sido complementado y actualizado en diversas ocasiones por la teor\u00eda de la dependencia, la teor\u00eda del intercambio desigual, la teor\u00eda de los sistemas mundiales y el an\u00e1lisis de la cadena de valor global, teniendo en cuenta los nuevos desarrollos hist\u00f3ricos. A trav\u00e9s de todo esto, ha habido una unidad b\u00e1sica en la teor\u00eda marxista del imperialismo, que ha informado las luchas revolucionarias globales.<\/p>\n<p>Sin embargo, hoy en d\u00eda esta teor\u00eda marxista del imperialismo suele ser rechazada en gran parte, si no en su totalidad, por los autoproclamados socialistas de Occidente con un sesgo euroc\u00e9ntrico. De ah\u00ed que la brecha entre los puntos de vista sobre el imperialismo mantenidos por la izquierda occidental y los de los movimientos revolucionarios del Sur Global sea mayor que en cualquier otro momento del siglo pasado. Los fundamentos hist\u00f3ricos de esta divisi\u00f3n residen en el declive de la hegemon\u00eda estadounidense y en el debilitamiento relativo de todo el orden imperialista mundial centrado en la tr\u00edada de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n, frente al ascenso econ\u00f3mico de las antiguas colonias y semicolonias del Sur Global. El declive de la hegemon\u00eda estadounidense se ha unido al intento de Estados Unidos\/OTAN desde la desaparici\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1991 de crear un orden mundial unipolar dominado por Washington. En este contexto de polarizaci\u00f3n extrema, muchos en la izquierda niegan ahora la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la periferia por parte de los pa\u00edses imperialistas centrales. Adem\u00e1s, esto ha ido acompa\u00f1ado m\u00e1s recientemente de fuertes ataques a la izquierda antiimperialista.<\/p>\n<p>As\u00ed, ahora nos enfrentamos com\u00fanmente a proposiciones tan contradictorias, que emanan de la izquierda occidental, como: (1) una naci\u00f3n no puede explotar a otra; (2) no existe el capitalismo monopolista como base econ\u00f3mica del imperialismo; (3) la rivalidad imperialista y la explotaci\u00f3n entre naciones ha sido desplazada por las luchas de clases globales dentro de un capitalismo transnacional plenamente globalizado; (4) todas las grandes potencias actuales son naciones capitalistas enzarzadas en una lucha interimperialista; (5) las naciones imperialistas pueden juzgarse principalmente en funci\u00f3n de un espectro democr\u00e1tico-autoritario, por lo que no todos los imperialismos son iguales; (6) el imperialismo es simplemente una pol\u00edtica de agresi\u00f3n de un Estado contra otro; (7) el imperialismo humanitario destinado a proteger los derechos humanos est\u00e1 justificado; (8) las clases dominantes en el Sur Global ya no son antiimperialistas y tienen una orientaci\u00f3n transnacionalista o subimperialista; (9) la \u00abizquierda antiimperialista\u00bb es \u00abmaniquea\u00bb en su apoyo al Sur Global moralmente \u00abbueno\u00bb frente al Norte Global moralmente \u00abmalo\u00bb; (10) el imperialismo econ\u00f3mico se ha \u00abinvertido\u00bb ahora con el Este\/Sur Global explotando al Oeste\/Norte Global; (11) China y Estados Unidos encabezan bloques imperialistas rivales; y (12) Lenin fue principalmente un te\u00f3rico del interimperialismo, no del imperialismo del centro y la periferia. <sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Para comprender las complejas cuestiones te\u00f3ricas e hist\u00f3ricas que aqu\u00ed se plantean, es importante remontarse al an\u00e1lisis de Lenin sobre el imperialismo, concibi\u00e9ndolo no simplemente en t\u00e9rminos de <i>Imperialismo:<\/i> <i>La fase superior del capitalismo<\/i>, sino en relaci\u00f3n con todo su conjunto de escritos sobre el imperialismo de 1916-1920. Entonces ser\u00e1 posible percibir c\u00f3mo se desarroll\u00f3 la teor\u00eda del sistema imperialista mundial a lo largo del siglo pasado sobre la base del an\u00e1lisis de Lenin y de la primitiva Internacional Comunista (Comintern), seguida de nuevos refinamientos te\u00f3ricos despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial en la obra de los principales te\u00f3ricos de la dependencia, el intercambio desigual, el sistema-mundo capitalista y las cadenas globales de valor. Esta historia sentar\u00e1 las bases para criticar la actual negaci\u00f3n del imperialismo en gran parte de la izquierda.<\/p>\n<p><strong>La teor\u00eda general del imperialismo de Lenin<\/strong><\/p>\n<p>Es una indicaci\u00f3n del enorme poder del an\u00e1lisis de Lenin en <i>El imperialismo:<\/i> <i>La fase superior del capitalismo<\/i> que aquellos pensadores de izquierda que sostienen que el imperialismo ha sido superado se remitan, no obstante, a la obra cl\u00e1sica de Lenin. De ah\u00ed que la izquierda euroc\u00e9ntrica argumente hoy com\u00fanmente que Lenin no se centr\u00f3 en cuestiones de desigualdad entre pa\u00edses colonizadores y colonizados o entre centro y periferia. M\u00e1s bien, se nos dice que consideraba que su obra se ocupaba principalmente del conflicto horizontal entre las grandes potencias capitalistas.<sup>4<\/sup> As\u00ed, William I. Robinson, distinguido profesor de sociolog\u00eda de la Universidad de California, Santa B\u00e1rbara, y miembro de la junta ejecutiva de la Asociaci\u00f3n de Estudios Globales de Norteam\u00e9rica (GSA), llega a insistir en que la teor\u00eda del imperialismo de Lenin no ten\u00eda nada que ver con la explotaci\u00f3n de una naci\u00f3n por otra.<\/p>\n<p>La idea predominante entre los izquierdistas es que Lenin avanz\u00f3 una teor\u00eda del imperialismo basada en el Estado-naci\u00f3n o en el territorio. Esto es fundamentalmente err\u00f3neo. \u00c9l avanz\u00f3 una teor\u00eda <i>basada en las clases<\/i>. Una naci\u00f3n no puede explotar a otra naci\u00f3n: eso no es m\u00e1s que una cosificaci\u00f3n absurda. El imperialismo siempre ha sido una violenta relaci\u00f3n de clase, no entre pa\u00edses sino entre el capital global y el trabajo global&#8230;. La mayor\u00eda de la izquierda ve al explotador como una \u00abnaci\u00f3n imperialista\u00bb. Se trata de una cosificaci\u00f3n en la medida en que las naciones no son ni han sido nunca macroagentes. Una naci\u00f3n no puede explotar ni ser explotada.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, lejos de que la explotaci\u00f3n de una naci\u00f3n por otra se oponga fundamentalmente al marxismo, Karl Marx no mostr\u00f3 m\u00e1s que desprecio por aquellos que, seg\u00fan \u00e9l, no pod\u00edan ver \u00abc\u00f3mo una naci\u00f3n puede enriquecerse a expensas de otra\u00bb.<sup>6<\/sup> Del mismo modo, Lenin sostuvo expl\u00edcitamente en <i>El imperialismo:<\/i> <i>La fase superior del capitalismo<\/i> que la tendencia dominante del imperialismo era \u00abla explotaci\u00f3n de un n\u00famero creciente de naciones peque\u00f1as o d\u00e9biles por un grupo extremadamente peque\u00f1o de las naciones m\u00e1s ricas y poderosas\u00bb. M\u00e1s tarde, afirm\u00f3 que \u00abla explotaci\u00f3n de las naciones oprimidas&#8230; y especialmente la explotaci\u00f3n de las colonias por un pu\u00f1ado de Grandes Potencias\u00bb era la ra\u00edz econ\u00f3mica del imperialismo. Lenin dej\u00f3 absolutamente claro que referirse a la <i>explotaci\u00f3n<\/i> en este contexto significaba que una naci\u00f3n imperialista en el centro del sistema mundial capitalista \u00abobtiene beneficios excedentes de\u00bb una naci\u00f3n oprimida en el mundo colonial\/semicolonial\/dependiente.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, seg\u00fan Vivek Chibber, profesor de sociolog\u00eda en la Universidad de Nueva York y editor de <i>Catalyst<\/i>, toda la concepci\u00f3n de Lenin del imperialismo econ\u00f3mico como capitalismo monopolista era \u00aberr\u00f3nea\u00bb, al igual que las nociones de Lenin de que el imperialismo era econ\u00f3mico (y no simplemente pol\u00edtico) y de que exist\u00eda un estrato superior de la clase obrera (la aristocracia obrera) en los pa\u00edses capitalistas ricos que se beneficiaba del imperialismo. En todos estos aspectos, ha sugerido Chibber, el an\u00e1lisis de Lenin estaba equivocado, mientras que la importancia de su teor\u00eda se limitaba principalmente al \u00e1mbito de la competencia intercapitalista.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>Estos graves conceptos err\u00f3neos con respecto a la teor\u00eda de Lenin y su relevancia contempor\u00e1nea se deben en parte a una tendencia de los acad\u00e9micos radicales de Occidente a estudiar su <i>Imperialismo: la fase superior del capitalismo<\/i> haciendo abstracci\u00f3n de sus otros escritos importantes sobre el imperialismo. Estos incluyen seis piezas clave, escritas entre 1916-1920: \u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n (Tesis)\u00bb (escrita en enero-febrero de 1916); \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb (escrita en octubre de 1916); \u00abDiscurso ante el II Congreso Panruso de Organizaciones Comunistas de los Pueblos del Este\u00bb (noviembre de 1919); \u00abAnteproyecto de tesis sobre las cuestiones nacionales y coloniales\u00bb (para el II Congreso de la Internacional Comunista [junio de 1920]); \u00abPrefacio a las ediciones francesa y alemana\u00bb de su libro sobre el imperialismo (6 de julio de 1920); y \u00abEl informe de la Comisi\u00f3n sobre las cuestiones nacionales y coloniales\u00bb (26 de julio de 1920). <sup>9<\/sup> Estos escritos adicionales, en su mayor\u00eda posteriores, de Lenin sobre las cuestiones nacionales y coloniales complementan <i>Imperialismo:<\/i> <i>la fase superior del capitalismo<\/i>, centrados directamente en la cuesti\u00f3n de la explotaci\u00f3n de los pa\u00edses subdesarrollados por las principales potencias imperialistas, principalmente Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a, Francia, Alemania, Italia y Jap\u00f3n (que hoy, con la adici\u00f3n de Canad\u00e1, conforman el Grupo de los Siete, o G7).<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>\u00abSi fuera necesario dar una definici\u00f3n lo m\u00e1s breve posible del imperialismo\u00bb, escribi\u00f3 Lenin en <i>El imperialismo:<\/i> <i>la fase superior del capitalismo<\/i>, \u00abtendr\u00edamos que decir que el imperialismo es la fase monopolista del capitalismo\u00bb. El auge de la acumulaci\u00f3n monopolista hab\u00eda suplantado a la era de la libre competencia, creando una esfera de enormes beneficios excedentarios en relativamente pocas corporaciones, que llegaron a dominar la econom\u00eda.<sup>11<\/sup> En las cinco caracter\u00edsticas del imperialismo que Lenin enumer\u00f3 justo despu\u00e9s, destacaba la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital a escala nacional y mundial como la principal caracter\u00edstica del imperialismo. La segunda caracter\u00edstica era la fusi\u00f3n del capital industrial y bancario para formar el capital financiero y una oligarqu\u00eda financiera. La tercera fue la exportaci\u00f3n de capital a diferencia de la exportaci\u00f3n de mercanc\u00edas, es decir, el desplazamiento del capital a un campo de operaciones mundial. El cuarto, que resum\u00eda los tres anteriores, fue la dominaci\u00f3n del mundo por un n\u00famero relativamente peque\u00f1o de monopolios capitalistas internacionales. La quinta era la culminaci\u00f3n de \u00abla divisi\u00f3n territorial del mundo entre las grandes potencias capitalistas\u00bb<sup>.12<\/sup><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Lenin se opon\u00eda fuertemente al de Karl Kautsky, el principal te\u00f3rico del Partido Socialdem\u00f3crata Alem\u00e1n, que hab\u00eda sostenido que el imperialismo se convertir\u00eda en un \u00abultraimperialismo\u00bb, en el que los principales pa\u00edses capitalistas se unificar\u00edan a trav\u00e9s de una \u00abfederaci\u00f3n de los m\u00e1s fuertes\u00bb, una tesis que ser\u00eda refutada por la Primera y la Segunda Guerras Mundiales. Aunque despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial los principales Estados capitalistas s\u00ed constituyeron un frente imperialista m\u00e1s colectivo, fue el resultado de la hegemon\u00eda mundial de Estados Unidos, que redujo a los dem\u00e1s Estados capitalistas l\u00edderes a la condici\u00f3n de socios menores. En general, se ha demostrado que la visi\u00f3n de Kautsky del imperialismo como <i>pol\u00edtica<\/i> es inconmensurablemente m\u00e1s d\u00e9bil que la visi\u00f3n de Lenin como <i>sistema<\/i>.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p>Como ha se\u00f1alado la Unidad de Investigaci\u00f3n sobre Econom\u00eda Pol\u00edtica (RUPE, India), \u00abel enfoque de <i>El imperialismo<\/i> <i>:<\/i> <em>l<\/em><i>a fase superior del capitalismo<\/i> de Lenin se centr\u00f3 en desvelar el car\u00e1cter de la [Primera] guerra mundial y sus ra\u00edces en el propio capitalismo; por lo tanto, no explor\u00f3 en esa obra en particular el impacto del imperialismo en las colonias y semicolonias.\u00bb<sup>14<\/sup> Para llegar a esa parte de su an\u00e1lisis, es necesario examinar otros escritos de Lenin sobre el imperialismo, en su mayor\u00eda posteriores, en una \u00e9poca en la que se enfrent\u00f3 directamente a la lucha antiimperialista en las naciones de la periferia, particularmente en Asia, en el contexto de la formaci\u00f3n de la Comintern. Tras la Revoluci\u00f3n de Octubre, la Rusia sovi\u00e9tica se enfrent\u00f3 inmediatamente a las intervenciones militares de las potencias imperiales del lado de las fuerzas blancas en la Guerra Civil Rusa. Winston Churchill, observ\u00f3 Lenin, proclam\u00f3 alegremente que Rusia estaba siendo invadida en \u00abuna campa\u00f1a de catorce naciones\u00bb, principalmente las grandes potencias imperiales de Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a, Francia, Italia y Jap\u00f3n, que estaban unidas en su oposici\u00f3n a la Revoluci\u00f3n de Octubre.<sup>15<\/sup> Al mismo tiempo, la Revoluci\u00f3n Rusa inspir\u00f3 grandes insurgencias en Asia, como en el movimiento del Cuatro de Mayo de China (1919), la agitaci\u00f3n contra la Ley Rowlatt en la India (1919) y la Gran Revoluci\u00f3n Iraqu\u00ed (1920).<sup>16<\/sup><\/p>\n<p>Lenin, por supuesto, era un pensador pol\u00edtico demasiado h\u00e1bil como para no reconocer las implicaciones de estos nuevos movimientos revolucionarios. Por lo tanto, se centr\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en la explotaci\u00f3n de las econom\u00edas subdesarrolladas, que siempre hab\u00eda sido la contradicci\u00f3n hist\u00f3rica primordial subyacente a su an\u00e1lisis del imperialismo en su conjunto. La explotaci\u00f3n de las colonias, semicolonias y dependencias por parte de las potencias imperiales ya era visible en los escritos de Lenin en 1916. En \u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n\u00bb, argumentaba que era posible un cierto grado de autodeterminaci\u00f3n para algunas naciones colonizadas\/dependientes bajo el capitalismo, pero s\u00f3lo si las revoluciones lo propiciaban. Tales revoluciones en las periferias del sistema exig\u00edan en \u00faltima instancia revoluciones en las metr\u00f3polis. \u00abNinguna naci\u00f3n\u00bb, escribi\u00f3, refiri\u00e9ndose a una afirmaci\u00f3n anterior de Marx, \u00abpuede ser libre si oprime a otras naciones\u00bb.<sup>17<\/sup><\/p>\n<p>En \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, Lenin afirm\u00f3<\/p>\n<blockquote><p>Un pu\u00f1ado de pa\u00edses ricos \u2013s\u00f3lo hay cuatro, si nos referimos a una riqueza independiente, realmente gigantesca y \u00abmoderna\u00bb: Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Alemania\u2013 han desarrollado el monopolio hasta proporciones inmensas, obtienen superganancias que ascienden a cientos, si no miles, de millones, \u00abcabalgan sobre las espaldas\u00bb de cientos y cientos de millones de personas de otros pa\u00edses y luchan entre s\u00ed por el reparto del bot\u00edn particularmente rico, particularmente gordo y particularmente f\u00e1cil. Esto [la explotaci\u00f3n y el bot\u00edn que proporciona], de hecho, es la esencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica del imperialismo.<sup>18<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Lenin no s\u00f3lo argumentaba que el capital monopolista explotaba las colonias, semicolonias y dependencias, obteniendo por estos medios superganancias, sino que esto, como hab\u00eda insinuado Federico Engels, le permit\u00eda \u00ab<i>sobornar\u00bb <\/i>a un estrecho sector de la clase obrera (el estrato superior del trabajo), una proposici\u00f3n conocida como la tesis de la aristocracia obrera.<sup>19<\/sup> Reiterar\u00eda esto enf\u00e1ticamente en su prefacio de 1920 a <i>El imperialismo:<\/i> <i>la fase superior del capitalismo<\/i>.<sup>20<\/sup> Era esto, argumentaba, lo que explicaba la naturaleza m\u00e1s conservadora del movimiento obrero brit\u00e1nico, as\u00ed como el de todos los pa\u00edses imperialistas centrales. La respuesta aqu\u00ed, \u00absi queremos seguir siendo socialistas\u00bb, escribi\u00f3, es \u00abdescender <i>m\u00e1s bajo<\/i> y <i>m\u00e1s profundo<\/i>\u00bb, por debajo del estrecho estrato superior de la clase obrera, \u00abhasta las verdaderas masas; \u00e9ste es todo el significado y todo el prop\u00f3sito de la lucha contra [el] oportunismo\u00bb de la aristocracia obrera y la socialdemocracia.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p>En su \u00abDiscurso ante el II Congreso Panruso de las Organizaciones Comunistas de los Pueblos de Oriente\u00bb, Lenin subray\u00f3 c\u00f3mo una \u00abinsignificante parte de la poblaci\u00f3n mundial\u00bb se hab\u00eda otorgado \u00abel derecho de explotar a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n del globo\u00bb. En estas circunstancias, la lucha contra el imperialismo lleg\u00f3 a tener prioridad sobre la lucha de clases, aunque segu\u00edan estando intr\u00ednsecamente ligadas. \u00abLa revoluci\u00f3n socialista no ser\u00e1 \u00fanicamente, ni principalmente, una lucha de los proletarios revolucionarios de cada pa\u00eds contra su burgues\u00eda; no, ser\u00e1 una lucha de todas las colonias y pa\u00edses oprimidos por el imperialismo, de todos los pa\u00edses dependientes, contra el imperialismo internacional&#8230;.\u00bb. La guerra civil de los trabajadores contra los imperialistas y explotadores en todos los pa\u00edses avanzados comienza a combinarse con guerras nacionales contra el imperialismo internacional \u00ab<sup>22<\/sup>.<\/p>\n<p>Lenin avanz\u00f3 m\u00e1s en esta posici\u00f3n en el \u00abAnteproyecto de tesis sobre las cuestiones nacionales y coloniales\u00bb. Traz\u00f3 una aguda distinci\u00f3n entre las \u00abnaciones oprimidas, dependientes y sometidas\u00bb y \u00ablas naciones opresoras, explotadoras y soberanas\u00bb. Aqu\u00ed dej\u00f3 claro que \u00abel internacionalismo proletario exige&#8230; que los intereses de la lucha proletaria en cualquier pa\u00eds se subordinen a la lucha a escala mundial\u00bb. El capitalismo, argumentaba, a menudo intentaba disfrazar el nivel de explotaci\u00f3n internacional mediante la creaci\u00f3n de estados que eran nominalmente soberanos, pero que en realidad depend\u00edan de los pa\u00edses imperiales \u00abecon\u00f3mica, financiera y militarmente\u00bb<sup>.23<\/sup><\/p>\n<p>El \u00abInforme de la Comisi\u00f3n sobre las Cuestiones Nacionales y Coloniales\u00bb de Lenin reiter\u00f3 estos puntos y concluy\u00f3 que en las actuales condiciones de subdesarrollo de las naciones oprimidas, \u00abcualquier movimiento nacional, s\u00f3lo puede ser un movimiento democr\u00e1tico-burgu\u00e9s\u00bb. Estas luchas \u00abnacional-revolucionarias\u00bb, a pesar de su car\u00e1cter predominantemente de clase, deb\u00edan ser apoyadas, pero s\u00f3lo mientras se tratara de luchas \u00abgenuinamente revolucionarias\u00bb. Rechaz\u00f3 en\u00e9rgicamente la opini\u00f3n de que tales revoluciones \u00abdeb\u00edan pasar inevitablemente por la etapa capitalista\u00bb, argumentando m\u00e1s bien que pod\u00edan, dada su composici\u00f3n antiimperialista y de clase compleja, y con el ejemplo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ante ellas, desarrollarse concebiblemente en movimientos genuinos hacia el socialismo que lograr\u00edan muchas de las tareas de desarrollo asociadas con el capitalismo en t\u00e9rminos no capitalistas.<sup>24<\/sup><\/p>\n<p>Al \u00abAnteproyecto de Tesis sobre la Cuesti\u00f3n Nacional y Colonial\u00bb de Lenin, cuando fue presentado al II Congreso de la Comintern, le siguieron, con el apoyo de Lenin, unas \u00abTesis Suplementarias sobre la Cuesti\u00f3n Nacional y Colonial\u00bb, escritas por el marxista indio M. N. Roy, que fueron adoptadas junto con el \u00abAnteproyecto de Tesis\u00bb de Lenin. La clave de estas \u00abTesis Suplementarias\u00bb era la declaraci\u00f3n expl\u00edcita de que el imperialismo hab\u00eda distorsionado el desarrollo econ\u00f3mico en las colonias, semicolonias y dependencias. Colonias como la India hab\u00edan sido desindustrializadas, bloqueando su progreso. Las potencias imperiales hab\u00edan extra\u00eddo superbeneficios de los \u00abpa\u00edses atrasados\u00bb econ\u00f3micamente y de las colonias:<\/p>\n<blockquote><p>La dominaci\u00f3n extranjera obstruye constantemente el libre desarrollo de la vida social; por lo tanto, el primer paso de la revoluci\u00f3n debe ser la eliminaci\u00f3n de esta dominaci\u00f3n extranjera. La lucha por derrocar la dominaci\u00f3n extranjera en las colonias no significa, por tanto, suscribir los objetivos nacionales de la burgues\u00eda nacional, sino mucho m\u00e1s bien allanar el camino hacia la liberaci\u00f3n del proletariado de las colonias&#8230;.. La fuerza real, la base del movimiento de liberaci\u00f3n, no se dejar\u00e1 forzar en el estrecho marco del nacionalismo democr\u00e1tico-burgu\u00e9s en las colonias. En la mayor parte de las colonias ya existen partidos revolucionarios organizados que trabajan en estrecho contacto con las masas trabajadoras.<sup>25<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en las \u00abTesis sobre la cuesti\u00f3n oriental\u00bb del IV Congreso de la Comintern de 1922, se introdujeron algunas de las nociones centrales asociadas a la teor\u00eda de la dependencia:<\/p>\n<blockquote><p>Es este debilitamiento [posterior a la Primera Guerra Mundial] de la presi\u00f3n imperialista en las colonias, junto con la rivalidad cada vez mayor entre las diferentes agrupaciones imperialistas, lo que ha facilitado el desarrollo del capitalismo aut\u00f3ctono en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, que se ha expandido y contin\u00faa expandi\u00e9ndose m\u00e1s all\u00e1 de los estrechos y restrictivos l\u00edmites del dominio imperialista de las grandes potencias. Anteriormente, el capitalismo de las grandes potencias pretend\u00eda aislar a los pa\u00edses atrasados del comercio econ\u00f3mico mundial, para de esta forma asegurar su estatus de monopolio y obtener superbeneficios de la explotaci\u00f3n comercial, industrial y fiscal de estos pa\u00edses. El ascenso de las fuerzas productivas aut\u00f3ctonas en las colonias est\u00e1 en contradicci\u00f3n irreconciliable con los intereses del imperialismo mundial, cuya esencia misma es aprovechar la variaci\u00f3n del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en los distintos \u00e1mbitos de la econom\u00eda mundial para lograr superbeneficios monopol\u00edsticos.<sup>26<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Las \u00abTesis sobre el movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias\u00bb del VI Congreso de la Comintern, en 1928, representaron un punto culminante en la teor\u00eda del imperialismo en el periodo de entreguerras. All\u00ed se afirmaba que \u00abToda la pol\u00edtica econ\u00f3mica del imperialismo en relaci\u00f3n con las colonias est\u00e1 determinada por su empe\u00f1o en preservar y aumentar su dependencia, profundizar su explotaci\u00f3n y, en la medida de lo posible, impedir su desarrollo independiente&#8230;.. La mayor parte de la plusval\u00eda arrancada a&#8230; la fuerza de trabajo barata\u00bb en las colonias y semicolonias se exporta al extranjero, lo que provoca una \u00absangr\u00eda de la riqueza nacional de los pa\u00edses coloniales \u00bb<sup>27<\/sup>.<\/p>\n<p>El problema te\u00f3rico y pr\u00e1ctico m\u00e1s dif\u00edcil era la base de clase de la revoluci\u00f3n antiimperialista en los pa\u00edses subdesarrollados. Lenin hab\u00eda subrayado que la revuelta contra el imperialismo tendr\u00eda que llevar a cabo los objetivos de desarrollo asociados habitualmente a la burgues\u00eda nacional, pero que la naturaleza de la lucha \u00abrevolucionaria nacional\u00bb no estar\u00eda determinada necesariamente por la burgues\u00eda nacional. Mao Zedong har\u00eda una importante contribuci\u00f3n a la lucha antiimperialista y a la revoluci\u00f3n socialista en su \u00abAn\u00e1lisis de las clases en la sociedad china\u00bb de 1926. Aqu\u00ed Mao argumentaba que la gran burgues\u00eda monopolista-capitalista, junto con la clase terrateniente, constitu\u00edan una formaci\u00f3n de clase <i>compradora<\/i> que serv\u00eda de ap\u00e9ndice del capital internacional. La peque\u00f1a burgues\u00eda nacional, por su parte, era demasiado d\u00e9bil y buscaba sobre todo convertirse en gran burgues\u00eda. As\u00ed pues, las fuerzas revolucionarias depend\u00edan de la peque\u00f1a burgues\u00eda, del semiproletariado, del proletariado y, en \u00faltima instancia, de los campesinos<sup> 28<\/sup>.<\/p>\n<p>Todos estos y la mayor\u00eda de los desarrollos posteriores de la teor\u00eda del imperialismo ten\u00edan sus ra\u00edces en Lenin. Como escribi\u00f3 Prabhat Patnaik<\/p>\n<blockquote><p>La importancia del <i>Imperialismo<\/i> de Lenin radica en que revolucion\u00f3 totalmente la percepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n. Marx y Engels ya hab\u00edan visualizado la posibilidad de que los pa\u00edses coloniales y dependientes tuvieran revoluciones propias incluso antes de la revoluci\u00f3n proletaria en la metr\u00f3poli, pero estos dos conjuntos de revoluciones se consideraban disjuntos; y tanto la trayectoria de la revoluci\u00f3n en la periferia como su relaci\u00f3n con la revoluci\u00f3n socialista en la metr\u00f3poli segu\u00edan sin estar claras. <i>El Imperialismo<\/i> de Lenin no s\u00f3lo vincul\u00f3 los dos conjuntos de revoluciones, sino que tambi\u00e9n hizo de la revoluci\u00f3n en los pa\u00edses perif\u00e9ricos una parte del proceso de avance de la humanidad hacia el socialismo. Por lo tanto, consideraba el proceso revolucionario como un todo integrado.<sup>29<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>La dependencia, el intercambio desigual, el sistema imperialista mundial y las cadenas de valor mundiales<\/strong><\/p>\n<p>Tras la Segunda Guerra Mundial, el sistema imperialista mundial hab\u00eda evolucionado hist\u00f3ricamente m\u00e1s all\u00e1 de las condiciones geopol\u00edticas de la \u00e9poca de Lenin. Estados Unidos era ahora la potencia hegem\u00f3nica incuestionable del sistema mundial capitalista e inmediatamente lanz\u00f3 una Guerra Fr\u00eda dedicada a \u00abcontener\u00bb a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica mientras reprim\u00eda la revoluci\u00f3n en todo el mundo. No obstante, una oleada revolucionaria descolonizadora, en gran parte inspirada por el marxismo, barri\u00f3 Asia y \u00c1frica tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n China en mayo de 1949.<\/p>\n<p>A diferencia de Asia y \u00c1frica, Am\u00e9rica del Sur y Central inclu\u00edan relativamente pocas colonias oficiales, debido a sus revueltas anticoloniales del siglo XIX contra Espa\u00f1a y Portugal, que condujeron a la formaci\u00f3n de Estados soberanos. Sin embargo, los Estados latinoamericanos llevaban mucho tiempo reducidos a dependencias econ\u00f3micas o neocolonias, primero de Gran Breta\u00f1a y luego de Estados Unidos. De ah\u00ed que el principal problema de la regi\u00f3n fuera superar la <i>dependencia<\/i> econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural impuesta por el imperialismo estadounidense. Puede decirse que la teor\u00eda marxista latinoamericana, en particular con respecto al imperialismo, tiene sus ra\u00edces en la obra del marxista peruano Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, que escribi\u00f3 en 1929: \u00abSomos antiimperialistas porque somos marxistas, porque somos revolucionarios, porque oponemos al capitalismo el socialismo&#8230; y porque en nuestra lucha contra el imperialismo extranjero cumplimos con nuestro deber de solidaridad con las masas revolucionarias de Europa. \u00ab<sup>30<\/sup> En la \u00e9poca en que Mari\u00e1tegui escrib\u00eda, la lucha de Augusto C\u00e9sar Sandino contra la intervenci\u00f3n estadounidense en Nicaragua estaba despertando la conciencia antiimperialista en toda Am\u00e9rica Latina. M\u00e1s tarde, la victoria de la Revoluci\u00f3n Cubana en 1959, inspirada en el antiimperialismo de Jos\u00e9 Mart\u00ed y que evolucion\u00f3 hacia una lucha por el socialismo, puso de nuevo en primer plano la revoluci\u00f3n contra el imperialismo en Am\u00e9rica Latina, que se uni\u00f3 a Asia y \u00c1frica en este sentido.<sup>31<\/sup><\/p>\n<p>Debido a la oleada revolucionaria en los tres continentes del Tercer Mundo en las primeras d\u00e9cadas del per\u00edodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, el an\u00e1lisis original de Lenin sobre el imperialismo se profundiz\u00f3 y ampli\u00f3, convirti\u00e9ndose en una rica tradici\u00f3n global que refleja muchas condiciones hist\u00f3ricas y lenguas vern\u00e1culas diferentes, pero siempre apuntando a la necesidad de la lucha revolucionaria.<\/p>\n<p>Una figura importante en el desarrollo tanto de la teor\u00eda del imperialismo como de la teor\u00eda de la dependencia despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial fue Paul A. Baran, autor de <i>La econom\u00eda pol\u00edtica del crecimiento<\/i> (1957).<sup>32<\/sup> Baran naci\u00f3 en Nikolaev, Ucrania, en el Imperio ruso zarista en 1910. Estudi\u00f3 econom\u00eda en el Instituto Plej\u00e1nov de Econom\u00eda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en la Universidad de Berl\u00edn, trabajando tambi\u00e9n como asistente econ\u00f3mico de Friedrich Pollock en el Instituto de Investigaci\u00f3n Social de Fr\u00e1ncfort. M\u00e1s tarde emigr\u00f3 a Estados Unidos y estudi\u00f3 econom\u00eda en la Universidad de Harvard durante la revoluci\u00f3n keynesiana. Durante la Segunda Guerra Mundial y en el per\u00edodo inmediatamente posterior, trabaj\u00f3 con el Estudio de Bombardeo Estrat\u00e9gico en Alemania y Jap\u00f3n. Tras la guerra, trabaj\u00f3 para la Junta de la Reserva Federal y luego obtuvo un puesto fijo como profesor de econom\u00eda en la Universidad de Stanford. Antes de la publicaci\u00f3n de <i>La econom\u00eda pol\u00edtica del crecimiento<\/i>, Baran present\u00f3 una serie de conferencias en la Universidad de Oxford, donde se prepar\u00f3 gran parte del libro, y fue empleado del Instituto de Estad\u00edstica de la India en Calcuta.<sup>33<\/sup> Fue un firme partidario de la Revoluci\u00f3n Cubana y ejerci\u00f3 una importante influencia sobre el Che Guevara. En 1966, Baran y Paul M. Sweezy escribieron <i>El capital monopolista:<\/i> <i>un ensayo sobre el orden social y econ\u00f3mico estadounidense<\/i>.<sup>34<\/sup><\/p>\n<p>Reflejo de este ampl\u00edsimo bagaje, Baran plasm\u00f3 en su obra no s\u00f3lo las teor\u00edas del imperialismo de Lenin, la Comintern y Mao, sino tambi\u00e9n las experiencias de la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica sovi\u00e9tica e india. Al mismo tiempo, integr\u00f3 todo ello con las nuevas condiciones del periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. Estaba bien situado, por tanto, para emerger como pensador fundacional de la teor\u00eda marxiana de la dependencia. Sostuvo que el imperialismo hab\u00eda \u00abdistorsionado inconmensurablemente\u00bb y bloqueado el desarrollo en todo el mundo subdesarrollado.<sup>35<\/sup> En 1830, los pa\u00edses de lo que se llamar\u00eda el \u00abtercer mundo\u00bb representaban el 60,9% del potencial industrial mundial. En 1953, esta cifra se hab\u00eda reducido al 6,5%.<sup>36<\/sup> Introduciendo su concepto de excedente econ\u00f3mico (en su forma m\u00e1s simple, \u00abla diferencia entre la producci\u00f3n actual real de la sociedad y su consumo actual real\u00bb), Baran explic\u00f3 que el problema de fondo que imped\u00eda el desarrollo de los pa\u00edses subdesarrollados era el desv\u00edo del excedente por parte de las principales potencias imperialistas, que luego invert\u00edan el excedente apropiado en sus propias econom\u00edas o bien en la periferia de forma que aumentara su explotaci\u00f3n a largo plazo de los pa\u00edses subdesarrollados.<sup>37<\/sup> Al igual que Engels y Lenin, Baran argumentaba que una capa superior de trabajadores de los pa\u00edses del centro imperial se beneficiaba indirectamente del imperialismo y formaba as\u00ed una \u00ab\u00abaristocracia obrera\u00bb que \u00abrecog\u00eda las migajas de la mesa monopolista\u00bb, en desacuerdo con el grueso de la clase obrera.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>Un componente importante de la teor\u00eda de la dependencia de Baran fue la comparaci\u00f3n de Jap\u00f3n con India. Jap\u00f3n representaba un caso singular de desarrollo econ\u00f3mico fuera de Europa o de las colonias de colonos blancos europeos. Las potencias imperialistas hab\u00edan concentrado sus esfuerzos en Asia Oriental en el siglo XIX principalmente en subyugar a China, por lo que no hab\u00edan colonizado Jap\u00f3n. Con la Restauraci\u00f3n Meiji en 1868, que tuvo lugar en respuesta a las crecientes amenazas militares y a la incipiente imposici\u00f3n de tratados desiguales por parte de Occidente, Jap\u00f3n pudo crear la base social interna para una r\u00e1pida industrializaci\u00f3n, facilitada por la apropiaci\u00f3n de los conocimientos tecnol\u00f3gicos occidentales. En 1905, la entrada de Jap\u00f3n en el estatus de gran potencia qued\u00f3 se\u00f1alada por su victoria en la guerra ruso-japonesa. Por el contrario, India, que hab\u00eda sido colonizada por los brit\u00e1nicos en el siglo XVIII, vio c\u00f3mo \u00e9stos destru\u00edan su industria y la colocaban en un estado permanente de subdesarrollo o de desarrollo dependiente.<sup>39<\/sup><\/p>\n<p>Siguiendo a Mao, Baran insisti\u00f3 en que una clase <i>compradora<\/i> o gran burgues\u00eda (aliada de los grandes terratenientes) en los pa\u00edses subdesarrollados estaba vinculada directamente al capital internacional y desempe\u00f1aba un papel parasitario en relaci\u00f3n con sus propias sociedades.<sup>40<\/sup> \u00abLa principal tarea del imperialismo en nuestro tiempo\u00bb, escribi\u00f3, era \u00abimpedir o, si eso es imposible, frenar y controlar el desarrollo econ\u00f3mico de los pa\u00edses subdesarrollados.\u00bb Explic\u00f3 que, \u00abaunque ha habido grandes diferencias entre los pa\u00edses subdesarrollados\u00bb, a este respecto, \u00abel mundo subdesarrollado en su conjunto ha enviado continuamente una gran parte de su excedente econ\u00f3mico a los pa\u00edses m\u00e1s avanzados a cuenta de intereses y dividendos. Sin embargo, lo peor de todo es que resulta muy dif\u00edcil decir qu\u00e9 ha sido el mayor mal en lo que respecta al desarrollo econ\u00f3mico de los pa\u00edses subdesarrollados: la eliminaci\u00f3n de su excedente econ\u00f3mico por parte del capital extranjero o su reinversi\u00f3n por parte de empresas extranjeras\u00bb.<sup>41<\/sup> En casi todos los aspectos, la econom\u00eda dependiente era un mero \u00abap\u00e9ndice del &#8216;mercado interior&#8217; del capitalismo occidental\u00bb.<sup>42<\/sup> El \u00fanico recurso, por tanto, era la revoluci\u00f3n contra el imperialismo y el establecimiento de una econom\u00eda planificada socialista. Aqu\u00ed Baran se\u00f1al\u00f3 el ejemplo de China, que, al salir \u00abde la \u00f3rbita del capitalismo mundial\u00bb, se hab\u00eda convertido en una fuente de \u00abest\u00edmulo e inspiraci\u00f3n para todos los dem\u00e1s pa\u00edses coloniales y dependientes\u00bb.<sup>43<\/sup><\/p>\n<p><i>La Econom\u00eda Pol\u00edtica del Crecimiento<\/i> se public\u00f3 s\u00f3lo dos a\u00f1os despu\u00e9s de la Conferencia de Bandung de 1955, que lanz\u00f3 el Movimiento de los No Alineados de Estados del Tercer Mundo, y result\u00f3 enormemente influyente.<sup>44<\/sup> Aunque los pa\u00edses latinoamericanos no formaron parte de la Conferencia de Bandung, la nueva perspectiva del Tercer Mundo ayud\u00f3 a engendrar una explosi\u00f3n de trabajo en el marxismo y el an\u00e1lisis radical de la dependencia en Am\u00e9rica Latina, que se inspir\u00f3 mucho m\u00e1s concretamente en la Revoluci\u00f3n Cubana. Baran visit\u00f3 Cuba en 1960, junto con Leo Huberman y Sweezy, y conoci\u00f3 al Che, que era entonces presidente del Banco Nacional. El Che se asoci\u00f3 estrechamente con el an\u00e1lisis general de Baran sobre el subdesarrollo. Como declarar\u00eda el Che en 1965, \u00abDesde que el capital monopolista se apoder\u00f3 del mundo, ha mantenido a la mayor parte de la humanidad en la pobreza, repartiendo todos los beneficios entre el grupo de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos\u00bb. <sup>45<\/sup> Algunos de los principales contribuyentes al an\u00e1lisis de la dependencia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe fueron V\u00e2nia Bambirra, Theot\u00f4nio Dos Santos, Rodolfo Stavenhagen, Fernando Henrique Cardoso, Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, Ruy Mauro Marini, Walter Rodney (cuyo trabajo m\u00e1s conocido se centr\u00f3 en el subdesarrollo de \u00c1frica), Clive Thomas y Eduardo Galeano.<sup>46<\/sup> El economista germano-estadounidense Andr\u00e9 Gunder Frank tambi\u00e9n tuvo un profundo impacto a partir de la publicaci\u00f3n en 1967 de su obra <i>Capitalismo y subdesarrollo en Am\u00e9rica Latina<\/i>, que pon\u00eda de relieve \u00abel desarrollo del subdesarrollo\u00bb<sup>.47<\/sup><\/p>\n<p>En \u00c1frica, Samir Amin, un joven economista marxista egipcio-franc\u00e9s, introdujo una cr\u00edtica a gran escala del an\u00e1lisis del desarrollo dominante en su tesis doctoral de 1957 (terminada a los 26 a\u00f1os, el mismo a\u00f1o en que se public\u00f3 el libro de Baran), que posteriormente se public\u00f3 con el t\u00edtulo <i>Accumulation on a World Scale<\/i>. Posteriormente contribuy\u00f3 masivamente a la teor\u00eda de la dependencia, el intercambio desigual y los sistemas mundiales. Gran parte del an\u00e1lisis de Amin se centr\u00f3 en la distinci\u00f3n entre, por un lado, las econom\u00edas \u00abautoc\u00e9ntricas\u00bb del centro del sistema capitalista mundial, orientadas a sus propias l\u00f3gicas internas y a la reproducci\u00f3n ampliada, y, por otro, las econom\u00edas \u00abdesarticuladas\u00bb de la periferia, donde la producci\u00f3n se estructuraba en funci\u00f3n de las necesidades de las econom\u00edas imperiales. La naturaleza desarticulada de las econom\u00edas perif\u00e9ricas bajo el imperialismo dejaba como \u00fanica alternativa real una \u00abdesvinculaci\u00f3n\u00bb revolucionaria de la l\u00f3gica del orden imperialista mundial. Para Amin, sin embargo, la desvinculaci\u00f3n no consist\u00eda en una separaci\u00f3n absoluta de la econom\u00eda mundial o en una \u00abretirada aut\u00e1rquica\u00bb. M\u00e1s bien, significaba desvincularse del sistema mundial de valor-trabajo organizado en torno a un centro dominante y una periferia dominada, y la transici\u00f3n a un mundo m\u00e1s \u00abpolic\u00e9ntrico\u00bb.<sup>48<\/sup><\/p>\n<p>Una contribuci\u00f3n clave a la teor\u00eda del imperialismo fue la obra del economista marxista franc\u00e9s Arghiri Emmanuel, <i>Intercambio desigual:<\/i>\u00a0<em>ensayo sobre los antagonismos en las relaciones econ\u00f3micas internacionales<\/em> (1969).<sup>49<\/sup> Argumentando que en la era del neocolonialismo la relaci\u00f3n entre los pa\u00edses centrales y los de la periferia era de desigualdad en el intercambio, de forma que un pa\u00eds obten\u00eda m\u00e1s valor-trabajo que otro, debido a la movilidad global del capital unida a la inmovilidad global de la mano de obra, el trabajo de Emmanuel desencaden\u00f3 un largo debate. \u00c9ste fue zanjado esencialmente por Amin con su propuesta de que exist\u00eda un intercambio desigual cuando la diferencia de salarios entre el Norte Global y el Sur Global era mayor que la diferencia de sus productividades. Continu\u00f3 argumentando que la ley del valor operaba ahora a nivel mundial bajo el capital monopolista-financiero globalizado.<sup>50<\/sup><\/p>\n<p>La realidad de la clase dominante en el mundo subdesarrollado, seg\u00fan Amin, era de \u00abcompradorizaci\u00f3n y transnacionalizaci\u00f3n\u00bb, lo que requer\u00eda nuevas estrategias revolucionarias antiimperialistas, puesto que ya no exist\u00eda una burgues\u00eda nacional como tal. Una estrategia revolucionaria de desvinculaci\u00f3n en estas circunstancias depender\u00eda de la \u00abconstrucci\u00f3n de un bloque social anticomprador\u00bb con el objetivo de hacer posible un proyecto soberano, divorciado del control del sistema-mundo imperialista. Con respecto al imperialismo y la clase en los Estados capitalistas avanzados, Amin sugiri\u00f3 que la teor\u00eda de la aristocracia obrera de Lenin no iba lo suficientemente lejos como para abordar c\u00f3mo toda la \u00abdesigual divisi\u00f3n internacional del trabajo\u00bb creaba amplias estructuras de apoyo al imperialismo en el seno de los Estados imperialistas centrales que no pod\u00edan desaparecer sin m\u00e1s. Aqu\u00ed lo que se necesitaba era la \u00abconstrucci\u00f3n de un bloque antimonopolista\u00bb.<sup>51<\/sup><\/p>\n<p>Gran parte de la teor\u00eda marxista de la dependencia, a partir de la d\u00e9cada de 1970, se fusion\u00f3 con la teor\u00eda del sistema-mundo (m\u00e1s tarde, <i>sistemas-mundo<\/i>), de la que fueron pioneros Oliver Cox, Immanuel Wallerstein, Frank, Amin y Giovanni Arrighi.<sup>52<\/sup> La teor\u00eda del sistema-mundo super\u00f3 algunas de las limitaciones de la teor\u00eda de la dependencia al concebir los Estados-naci\u00f3n como parte de un sistema-mundo capitalista. El sistema-mundo se convirti\u00f3 as\u00ed en la principal unidad de an\u00e1lisis, considerado como dividido en centros y periferias (aunque tambi\u00e9n se contemplaban las semiperiferias y las zonas exteriores). Sin embargo, en algunas versiones de la teor\u00eda del sistema-mundo, sobre todo en la obra de Arrighi, se produjo una divergencia con respecto a la teor\u00eda del imperialismo, reduciendo las relaciones pol\u00edtico-econ\u00f3micas internacionales simplemente a hegemon\u00edas cambiantes, en l\u00ednea con la corriente principal de la econom\u00eda pol\u00edtica internacional<sup> 53<\/sup>.<\/p>\n<p>Ya en la d\u00e9cada de 1960, los economistas pol\u00edticos radicales se hab\u00edan centrado en la cr\u00edtica de las corporaciones multinacionales, consideradas como la forma global asumida por el capital monopolista y, por tanto, las principales correas de transmisi\u00f3n del imperialismo econ\u00f3mico. Aqu\u00ed, el an\u00e1lisis pionero eman\u00f3 de Stephen Hymer, que escribi\u00f3 su tesis pionera en 1960 sobre <i>The International Operations of National Firms:<\/i> <i>A Study of Direct Foreign Investment<\/i>, proporcionando una teor\u00eda de las \u00abcorporaciones multinacionales\u00bb, basada en la organizaci\u00f3n industrial y la teor\u00eda del monopolio, en el mismo a\u00f1o en que el t\u00e9rmino apareci\u00f3 por primera vez. Le siguieron el tratamiento del papel de las corporaciones multinacionales y el imperialismo en <i>El capital monopolista<\/i> de Baran y Sweezy y en \u00abNotas sobre la corporaci\u00f3n multinacional\u00bb de Harry Magdoff y Sweezy (1969). La trayectoria mundial de dichas corporaciones se convirti\u00f3 en un elemento central de toda la teor\u00eda del imperialismo, como en \u00ab <i>La era del imperialismo\u00bb de Magdoff:<\/i> <i>La econom\u00eda de la pol\u00edtica exterior estadounidense<\/i> (1969).<sup>54<\/sup><\/p>\n<p>En las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, gran parte de la investigaci\u00f3n en evoluci\u00f3n sobre el imperialismo pas\u00f3 del \u00e1mbito de la econom\u00eda pol\u00edtica al de la cultura. En l\u00ednea con la cr\u00edtica anterior de Joseph Needham al \u00abeuropocentrismo\u00bb en la d\u00e9cada de 1960, Amin present\u00f3 en 1989 su muy influyente cr\u00edtica del <i>eurocentrismo<\/i>, mientras que Edward Said produjo su <i>Orientalismo<\/i> (1978) y su <i>Cultura e imperialismo<\/i> (1993).<sup>55<\/sup> Con el auge del ecosocialismo, la cr\u00edtica del imperialismo se ampli\u00f3 tambi\u00e9n a la cuesti\u00f3n del imperialismo ecol\u00f3gico.<sup>56<\/sup><\/p>\n<p>En el siglo XXI, la mayor parte del an\u00e1lisis del imperialismo econ\u00f3mico se ha centrado en el arbitraje laboral global y en las cadenas de valor mundiales. Nunca antes se hab\u00eda demostrado tan exhaustivamente en estudios emp\u00edricos la extracci\u00f3n de excedentes por parte del Norte Global del Sur Global. Esto se deriva del hecho de que la explotaci\u00f3n internacional es ahora m\u00e1s sistem\u00e1tica que nunca: arraigada en las cadenas de valor del sistema global y plasmada en la exportaci\u00f3n de productos manufacturados de la periferia a la semiperiferia y al centro.<sup>57<\/sup> El resultado ha sido la creciente prominencia de las teor\u00edas de la \u00absuperexplotaci\u00f3n\u00bb (es decir, niveles de explotaci\u00f3n en el Sur Global que superan la media global y socavan las necesidades esenciales de subsistencia de los trabajadores del Sur), tal y como se desarrolla en la obra de pensadores como Marini, Amin, John Smith e Intan Suwandi.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p>Hoy sabemos, gracias a las investigaciones de Jason Hickel y sus colegas, que entre 1995 y 2021 el Norte Global pudo extraer del Sur Global 826.000 millones de horas de trabajo neto apropiado. Esto representa una captura de valor de 18,4 billones de d\u00f3lares en precios del Norte. Detr\u00e1s de esto est\u00e1 el hecho de que los trabajadores del Sur Global reciben salarios entre un 87% y un 95% m\u00e1s bajos por un trabajo equivalente con los mismos niveles de cualificaci\u00f3n. El mismo estudio conclu\u00eda que la brecha salarial entre el Norte Global y el Sur Global iba en aumento, con los salarios del Norte creciendo once veces m\u00e1s que los del Sur entre 1995 y 2021.<sup>59<\/sup> Esta investigaci\u00f3n sobre el arbitraje laboral global contempor\u00e1neo se une al reciente trabajo hist\u00f3rico de Utsa Patnaik y Prabhat Patnaik que ahora ha documentado la astron\u00f3mica fuga de riqueza durante el periodo del colonialismo brit\u00e1nico en la India. El valor estimado de esta fuga durante el periodo 1765-1900, acumulado hasta 1947 (en precios de 1947) a un inter\u00e9s del 5%, fue de 1,925 billones de d\u00f3lares; acumulado hasta 2020, asciende a 64,82 billones de d\u00f3lares.<sup>60<\/sup><\/p>\n<p>Cabe destacar que la fuga contempor\u00e1nea de excedentes econ\u00f3micos del Norte Global hacia el Sur Global, a trav\u00e9s del intercambio desigual de mano de obra plasmado en las exportaciones de este \u00faltimo, se <i>suma<\/i> al flujo neto normal de capital de los pa\u00edses en desarrollo hacia los desarrollados registrado en las cuentas nacionales. Esto incluye la balanza comercial de mercanc\u00edas (importaciones y exportaciones), los pagos netos a los inversores y bancos extranjeros, los pagos por fletes y seguros, y una amplia gama de otros pagos realizados al capital extranjero, como por ejemplo por derechos de autor y patentes. Seg\u00fan la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las transferencias netas de recursos financieros de los pa\u00edses en desarrollo a los pa\u00edses desarrollados s\u00f3lo en 2017 ascendieron a 496.000 millones de d\u00f3lares. En la econom\u00eda neocl\u00e1sica, esto se conoce como la paradoja del flujo inverso de capital, o del capital que fluye cuesta arriba, que intenta explicar ineficazmente mediante diversos factores contingentes, en lugar de reconocer la realidad del imperialismo econ\u00f3mico.<sup>61<\/sup><\/p>\n<p>Con respecto a la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica del imperialismo, este siglo se ha centrado en el continuo declive de la hegemon\u00eda estadounidense. El an\u00e1lisis se ha concentrado en los intentos de Washington, desde 1991, respaldado por Londres, Berl\u00edn, Par\u00eds y Tokio, de invertir esta tendencia. El objetivo es establecer la tr\u00edada de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n \u2013con la preeminencia de Washington\u2013 como la potencia mundial unipolar mediante un \u00abimperialismo m\u00e1s desnudo\u00bb. Esta din\u00e1mica contrarrevolucionaria condujo finalmente a la actual Nueva Guerra Fr\u00eda.<sup>62<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de todos los desarrollos de la teor\u00eda del imperialismo durante el \u00faltimo siglo, no es tanto la <i>teor\u00eda<\/i> del imperialismo como la <i>intensificaci\u00f3n real<\/i> de la explotaci\u00f3n del Norte Global sobre el Sur Global, unida a la resistencia de este \u00faltimo, lo que ha destacado. Como argument\u00f3 Sweezy en <i>El capitalismo moderno y otros ensayos<\/i> en 1972, el punto agudo de la resistencia proletaria se desplaz\u00f3 decisivamente en el siglo XX del Norte Global al Sur Global.<sup>63<\/sup> Casi todas las revoluciones desde 1917 han tenido lugar en la periferia del sistema capitalista mundial y han sido revoluciones contra el imperialismo. La gran mayor\u00eda de estas revoluciones se han producido bajo los auspicios del marxismo. Todas han sido objeto de acciones contrarrevolucionarias por parte de las grandes potencias imperiales. S\u00f3lo Estados Unidos ha intervenido militarmente en el extranjero cientos de veces desde la Segunda Guerra Mundial, principalmente en el Sur Global, provocando la muerte de millones de personas.<sup>64<\/sup> A finales del siglo XX y principios del XXI, las principales contradicciones del capitalismo han sido las del <i>imperialismo y la clase<\/i>.<\/p>\n<p><strong>La creciente negaci\u00f3n del imperialismo en la izquierda<\/strong><\/p>\n<p>La negaci\u00f3n total o parcial de la realidad del imperialismo tiene una larga historia en la izquierda euroc\u00e9ntrica occidental que comienza con el \u00absocialimperialismo\u00bb a ultranza de la Sociedad Fabiana en Gran Breta\u00f1a y se refleja en el chovinismo social de todos los principales partidos socialdem\u00f3cratas europeos en la \u00e9poca de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, con el resurgimiento de la izquierda occidental en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en los a\u00f1os 60 y 70, los socialistas occidentales adoptaron una postura fuertemente antiimperialista, apoyando las luchas de liberaci\u00f3n nacional en todo el mundo. Esto empez\u00f3 a desvanecerse con el debilitamiento del movimiento contra la guerra de Vietnam a principios de los 70.<sup>65<\/sup><\/p>\n<p>En 1973, Bill Warren introdujo en <i>New Left Review<\/i> la noci\u00f3n de que Marx, en \u00abLos futuros resultados del dominio brit\u00e1nico en la India\u00bb (1853), hab\u00eda visto el imperialismo como una fuerza progresista, una opini\u00f3n que, seg\u00fan declar\u00f3 Warren, fue posteriormente invertida err\u00f3neamente por Lenin.<sup>66<\/sup> La interpretaci\u00f3n que Warren hizo aqu\u00ed de Marx estaba en desacuerdo con el tratamiento mucho m\u00e1s exhaustivo que le dieron te\u00f3ricos de Estados Unidos, India y Jap\u00f3n a partir de la d\u00e9cada de 1960, que demostraron que Marx, desde principios de la d\u00e9cada de 1860, hab\u00eda reconocido la forma en que el colonialismo bloqueaba el desarrollo en las colonias.<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/#en67\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><sup>67<\/sup><\/a> Sin embargo, la noci\u00f3n de que Marx, e incluso Lenin, hab\u00edan adoptado el punto de vista del <i>imperialismo<\/i> [como el]<i> pionero del capitalismo<\/i>\u2013t\u00edtulo\/subt\u00edtulo del libro de Warren publicado p\u00f3stumamente en 1980\u2013 se convirti\u00f3 en un postulado com\u00fanmente aceptado en la izquierda.<sup>68<\/sup><\/p>\n<p>Subyacente a este an\u00e1lisis estaba el rechazo por parte de la izquierda euroc\u00e9ntrica de la conclusi\u00f3n de que los pa\u00edses del n\u00facleo capitalista explotaban a los de la periferia, a trav\u00e9s de mayores tasas de explotaci\u00f3n de los trabajadores de los pa\u00edses dependientes, y la consiguiente apropiaci\u00f3n de gran parte de este enorme excedente por parte de los pa\u00edses imperialistas del centro del sistema. Durante mucho tiempo, los socialistas euroc\u00e9ntricos han argumentado \u2013en contra del an\u00e1lisis de figuras como Lenin, Baran y Amin\u2013 que una mayor tasa de productividad en el Norte Global anulaba el diferencial salarial entre el Norte y el Sur hasta el punto de que el nivel de explotaci\u00f3n en el Norte era en realidad mayor que en el Sur<sup> 69<\/sup>. Sin embargo, esta tesis de una mayor tasa de explotaci\u00f3n en el Norte ha quedado ahora definitivamente desmentida como resultado de la investigaci\u00f3n emp\u00edrica sobre los costes laborales unitarios y el valor captado por el centro a partir de la mano de obra de la periferia (y la semiperiferia) a trav\u00e9s del intercambio desigual. Un estudio tras otro ha demostrado que incluso cuando se tienen en cuenta los niveles de productividad\/calificaci\u00f3n, que ahora son comparables en la fabricaci\u00f3n para la exportaci\u00f3n en el Sur Global y en el Norte Global (ya que se utiliza la misma tecnolog\u00eda, introducida por las corporaciones multinacionales), la tasa de explotaci\u00f3n es mucho mayor en el Sur Global, con sus costes laborales unitarios mucho m\u00e1s bajos. De hecho, la tendencia actual hacia la negaci\u00f3n rotunda de la teor\u00eda del imperialismo puede atribuirse en parte a un intento, ante esta creciente evidencia, de evitar la realidad de la superexplotaci\u00f3n de la periferia por parte del centro abandonando toda la cuesti\u00f3n del imperialismo.<\/p>\n<p>En la ra\u00edz de las cr\u00edticas al imperialismo econ\u00f3mico que emanan de los c\u00edrculos euroc\u00e9ntricos occidentales ha estado el rechazo de la tesis de la aristocracia obrera de Engels y Lenin. As\u00ed, toda la noci\u00f3n de que una parte de la clase obrera del n\u00facleo imperialista de la econom\u00eda mundial se beneficia del imperialismo se situ\u00f3 generalmente fuera de los l\u00edmites como pol\u00edticamente objetable. Sin embargo, la existencia de una aristocracia obrera a cierto nivel es dif\u00edcil de negar sobre una base realista. Una muestra de ello es que un estudio tras otro ha confirmado que la direcci\u00f3n sindical de la AFL-CIO en Estados Unidos se ha orientado hist\u00f3ricamente hacia el sindicalismo empresarial y est\u00e1 estrechamente vinculada al complejo militar-industrial. Por tanto, ha sido c\u00f3mplice del orden establecido. La direcci\u00f3n de la AFL-CIO ha colaborado con la CIA durante toda la \u00e9poca posterior a la Segunda Guerra Mundial para reprimir a los sindicatos progresistas en todo el Sur Global, respaldando a los reg\u00edmenes m\u00e1s explotadores. No cabe duda de que en estos y otros aspectos, el estrato superior del trabajo (o sus representantes) se ha opuesto de forma oportunista a las necesidades tanto de la mayor\u00eda de los trabajadores de Estados Unidos como del movimiento proletario mundial en su conjunto. La direcci\u00f3n obrera en Europa asociada a los partidos socialdem\u00f3cratas ha mostrado hist\u00f3ricamente propensiones similares. La abrumadora blancura de la direcci\u00f3n de la mayor\u00eda de los sindicatos de los pa\u00edses occidentales y el racismo tan evidente en ellos ayudan a\u00fan m\u00e1s a explicar el apoyo reaccionario a las pol\u00edticas imperialistas por parte de sus gobiernos.<sup>70<\/sup><\/p>\n<p>Ante tales contradicciones hist\u00f3ricas, se introdujo un nuevo enfoque de la negaci\u00f3n imperialista en la izquierda con la obra de Arrighi <i>Geometr\u00eda del imperialismo<\/i> (1978), que, a pesar de su t\u00edtulo, pretend\u00eda utilizar el concepto de hegemon\u00eda (parte de la teor\u00eda del imperialismo) para desplazar el concepto de imperialismo en su conjunto, reduci\u00e9ndolo a sus aspectos geopol\u00edticos y evitando la cuesti\u00f3n de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica internacional. Para Arrighi, las viejas teor\u00edas del imperialismo, empezando por Lenin, estaban \u00abobsoletas\u00bb. Lo que quedaba era un sistema-mundo formado por Estados-naci\u00f3n que pugnaban por la hegemon\u00eda. En <i>El largo siglo XX<\/i> (1994), Arrighi se abstuvo por completo de referirse al t\u00e9rmino \u00abimperialismo\u00bb en relaci\u00f3n con el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial; al tiempo que abandonaba el concepto de capital monopolista a trav\u00e9s de la teor\u00eda neocl\u00e1sica de los costes de transacci\u00f3n<sup> 71<\/sup>.<\/p>\n<p>Pero fueron los efectos combinados de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn en 1989, la posterior oleada de globalizaci\u00f3n y el agresivo impulso de Washington hacia un orden unipolar los que llevaron a una negaci\u00f3n mucho m\u00e1s abierta del imperialismo por parte de la izquierda. Ir\u00f3nicamente, en un momento en el que los liberales celebraban un nuevo imperialismo desnudo, gran parte de la izquierda global se deshizo de toda noci\u00f3n cr\u00edtica de la teor\u00eda del imperialismo, ofreciendo incluso, en algunos casos, su apoyo a la ideolog\u00eda del nuevo imperio.<sup>72<\/sup> En este caso, la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica ejercida por el capital sobre la izquierda occidental qued\u00f3 plenamente de manifiesto.<sup>73<\/sup> En su \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha sido del imperialismo?\u00bb de 1990, Prabhat Patnaik sugiri\u00f3 que el \u00absilencio ensordecedor\u00bb sobre la econom\u00eda pol\u00edtica del imperialismo entre los marxistas europeos y estadounidenses en los a\u00f1os ochenta y hasta los noventa, que constituy\u00f3 una brusca ruptura con los a\u00f1os sesenta y setenta, no era producto de un amplio debate te\u00f3rico dentro del marxismo. M\u00e1s bien, podr\u00eda atribuirse al \u00abpropio fortalecimiento y consolidaci\u00f3n del imperialismo\u00bb.<sup>74<\/sup><\/p>\n<p>Un ejemplo del retroceso de la izquierda occidental en la teor\u00eda del imperialismo fue <i>Imperio<\/i> de Michael Hardt y Antonio Negri, publicado por Harvard University Press en 2000, y elogiado en todos los medios de comunicaci\u00f3n dominantes en Estados Unidos, incluidos el <i>New York Times<\/i>, <i>Time<\/i> y <i>Foreign Affairs<\/i>. Adoptando una perspectiva expl\u00edcita de mundo plano no muy distinta de la que m\u00e1s tarde promovi\u00f3 el columnista <i>del New York Times<\/i> Thomas L. Friedman en su obra de 2005, <i>El mundo es plano<\/i>, Hardt y Negri sosten\u00edan que el imperialismo jer\u00e1rquico de anta\u00f1o hab\u00eda sido desplazado ahora por el \u00abespacio liso del mercado mundial capitalista\u00bb. Ya \u00abno era posible\u00bb, sentenciaban, \u00abdemarcar grandes zonas geogr\u00e1ficas como centro y periferia, Norte y Sur\u00bb. De hecho, \u00abel imperialismo\u00bb, llegaron a afirmar, \u00abcrea en realidad una camisa de fuerza para el capital\u00bb al interferir con las propensiones del capitalismo a un mundo plano. Hardt y Negri iban a dar a su noci\u00f3n de un orden global-constitucional basado en reglas, modelado en los Estados Unidos, que era al mismo tiempo descentrado y desterritorializado, el nombre de \u00abImperio\u00bb, para distinguirlo del imperialismo<sup> 75<\/sup>.<\/p>\n<p>El trabajo de Hardt y Negri ayud\u00f3 a inspirar el <i>Nuevo Imperialismo<\/i> del ge\u00f3grafo marxista David Harvey en 2003. Aqu\u00ed, Harvey desvi\u00f3 la teor\u00eda del imperialismo por la v\u00eda del concepto de Marx de \u00abexpropiaci\u00f3n originaria\u00bb (o \u00abla llamada acumulaci\u00f3n primitiva\u00bb), rebautiz\u00e1ndola como \u00abacumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n\u00bb.<sup>76<\/sup> <i>La expropiaci\u00f3n<\/i>, asociada al robo o al despojo, en lugar de la <i>explotaci\u00f3n<\/i> interna al proceso econ\u00f3mico, se convirti\u00f3 en la esencia del \u00abnuevo imperialismo\u00bb. El papel de la explotaci\u00f3n en la teor\u00eda del imperialismo de Lenin, que lo vinculaba directamente con el capitalismo monopolista, fue dejado de lado en el an\u00e1lisis de Harvey, lo que condujo a su fantas\u00eda de un \u00abimperialismo de nuevo cu\u00f1o\u00bb o de una renovada pol\u00edtica de buena vecindad como soluci\u00f3n al conflicto internacional. Este punto de vista no ve\u00eda el imperialismo como algo dial\u00e9cticamente conectado al capitalismo y tan b\u00e1sico para ese sistema como la propia b\u00fasqueda de beneficios.<sup>77<\/sup><\/p>\n<p>Aunque a menudo se le caracteriza como un importante te\u00f3rico del imperialismo, Harvey abandon\u00f3 expl\u00edcitamente el n\u00facleo de la teor\u00eda desarrollada por Lenin, Mao y los te\u00f3ricos de la dependencia, el intercambio desigual y el sistema-mundo, clasificando toda esta tradici\u00f3n de casi un siglo como la perspectiva de la \u00abizquierda tradicional\u00bb. En su lugar, present\u00f3 su propia perspectiva como af\u00edn a la de <i>Imperio<\/i>, de Hardt y Negri, que, seg\u00fan \u00e9l, hab\u00eda planteado \u00abuna configuraci\u00f3n descentrada del imperio que ten\u00eda muchas cualidades nuevas y posmodernas\u00bb.<sup>78<\/sup> En la medida en que todav\u00eda se basaba en la teor\u00eda marxista cl\u00e1sica del imperialismo, se basaba en la noci\u00f3n de Rosa Luxemburgo del imperialismo como la conquista y expropiaci\u00f3n de sectores no capitalistas, en particular en zonas exteriores, proporcionando as\u00ed nuevos mercados para apoyar la acumulaci\u00f3n, que luego eran absorbidos por el sistema capitalista general. El imperialismo, desde este punto de vista, constitu\u00eda una realidad autoaniquiladora. Aunque el renovado \u00e9nfasis en la expropiaci\u00f3n, en el an\u00e1lisis de Harvey, era importante, su introducci\u00f3n de tal forma que desplazara el papel de la explotaci\u00f3n internacional era un paso atr\u00e1s.<sup>79<\/sup><\/p>\n<p>En 2010, en su obra <i>El enigma del capital<\/i>, Harvey fue m\u00e1s all\u00e1, argumentando que se hab\u00eda producido un \u00abcambio sin precedentes\u00bb que hab\u00eda \u00abinvertido la prolongada fuga de riqueza desde el este, el sudeste y el sur de Asia hacia Europa y Norteam\u00e9rica que se viene produciendo desde el siglo XVIII \u2013una fuga que Adam Smith se\u00f1al\u00f3 con pesar en <i>La riqueza de las naciones<\/i>&#8230;.. [Esto] ha alterado el centro de gravedad del desarrollo capitalista\u00bb.<sup>80<\/sup> Su apoyo fue un informe de 2008 del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU. sobre <i>Tendencias Mundiales 2025<\/i>, que proyectaba un mundo m\u00e1s multipolar. Pero aunque ese informe preve\u00eda que las econom\u00edas asi\u00e1ticas seguir\u00edan creciendo relativamente m\u00e1s r\u00e1pido que las de Estados Unidos y Europa hasta 2025, en consonancia con el declive de la hegemon\u00eda estadounidense y la creciente multipolaridad, no apuntaba a lo que Harvey denomin\u00f3 una \u00abinversi\u00f3n\u00bb de los flujos de capital a escala mundial, y mucho menos a ninguna inversi\u00f3n de la hist\u00f3rica fuga de capitales del Este\/Sur hacia el Oeste\/Norte.<sup>81<\/sup><\/p>\n<p>La reciente estimaci\u00f3n, mencionada anteriormente, de Hickel y sus colegas, de 18,4 billones de d\u00f3lares en valor captado por el Norte Global del Sur Global en el proceso de intercambio desigual entre 1995 y 2021 \u2013m\u00e1s los cientos de miles de millones de d\u00f3lares en la transferencia de recursos financieros de los pa\u00edses en desarrollo a los desarrollados cada a\u00f1o (que ascienden, seg\u00fan la UNCTAD, a 977.000 millones de d\u00f3lares s\u00f3lo en 2012)\u2013 deja claro que la noci\u00f3n de Harvey de una \u00abinversi\u00f3n\u00bb en la fuga hist\u00f3rica de capital est\u00e1 mal fundamentada. Seg\u00fan un estudio de Mateo Crossa, la transferencia de valor a trav\u00e9s del intercambio desigual en el sector manufacturero de exportaci\u00f3n de M\u00e9xico a Estados Unidos s\u00f3lo en 2022 fue de 128.000 millones de d\u00f3lares.<sup>82<\/sup><\/p>\n<p>En 2014, Harvey no incluy\u00f3 el imperialismo en sus <i>Diecisiete contradicciones del capitalismo<\/i>. En 2017, anunci\u00f3 que el \u00abimperialismo\u00bb deb\u00eda verse como \u00abuna especie de met\u00e1fora, m\u00e1s que como algo real\u00bb<sup>.83<\/sup> Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, continu\u00f3 afirmando que prefer\u00eda el enfoque geom\u00e9trico del sistema mundial de Arrighi que \u00ababandona el concepto de imperialismo (o para el caso la r\u00edgida geograf\u00eda de n\u00facleo y periferia establecida en la teor\u00eda de los sistemas mundiales) en favor de un an\u00e1lisis m\u00e1s abierto y fluido de las hegemon\u00edas cambiantes dentro del sistema mundial.\u00bb<sup>84<\/sup> De este modo, el an\u00e1lisis del \u00abnuevo imperialismo\u00bb de Harvey, que desde el principio se dise\u00f1\u00f3 para abandonar la mayor parte de la teor\u00eda marxista cl\u00e1sica del imperialismo, se integr\u00f3 en el an\u00e1lisis geopol\u00edtico dominante, excluyendo las nociones de centro-periferia, Norte-Sur y cualquier concepci\u00f3n coherente del imperialismo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>El historiador y soci\u00f3logo canadiense Moishe Postone, m\u00e1s conocido hoy por su obra <i>Time, Labor and Social Domination<\/i> (1993), present\u00f3 en 2006 un an\u00e1lisis en el que criticaba duramente la teor\u00eda y la pol\u00edtica antiimperialistas. \u00abMuchos de los que se opusieron a las pol\u00edticas estadounidenses\u00bb en Oriente Pr\u00f3ximo y otros lugares, escribi\u00f3,<\/p>\n<blockquote><p>han recurrido a&#8230; marcos conceptuales y posturas pol\u00edticas \u00abantiimperialistas\u00bb inadecuados y anacr\u00f3nicos. En el coraz\u00f3n de este neo-antiimperialismo se encuentra una comprensi\u00f3n fetichista del desarrollo global, es decir, una comprensi\u00f3n concretista de los procesos hist\u00f3ricos abstractos en t\u00e9rminos pol\u00edticos y agentivos. La dominaci\u00f3n abstracta y din\u00e1mica del capital se ha fetichizado a nivel mundial como la de Estados Unidos o, en algunas variantes, como la de Estados Unidos e Israel&#8230;.. Se\u00f1ala la superposici\u00f3n de concepciones fetichizadas del mundo y sugiere que dichas concepciones tienen consecuencias muy negativas para la constituci\u00f3n de una pol\u00edtica antihegem\u00f3nica adecuada en la actualidad. Este manique\u00edsmo reavivado, que est\u00e1 en desacuerdo con otras formas de antiglobalizaci\u00f3n&#8230; no es adecuado para el mundo contempor\u00e1neo y, en algunos casos, puede incluso servir como ideolog\u00eda legitimadora de lo que hace cien a\u00f1os se habr\u00eda denominado rivalidades imperialistas.<sup>85<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Pero dado que Estados Unidos constituye incuestionablemente el centro hegem\u00f3nico del capital monopolista-financiero mundial, enzarzado ahora en una guerra permanente en el Sur Global, la afirmaci\u00f3n de Postone de que una perspectiva que se centre en esto es \u00abfetichista\u00bb desemboca en un laberinto de contradicciones del que no puede escapar.<sup>86<\/sup> La noci\u00f3n de que la pol\u00edtica antiimperialista debe ser desplazada por una pol\u00edtica antihegem\u00f3nica y antiglobalizaci\u00f3n se presta ella misma a la acusaci\u00f3n de que fetichiza una globalizaci\u00f3n abstracta, perdiendo de vista toda la realidad hist\u00f3rica del imperialismo hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Los desarrollos m\u00e1s recientes de la teor\u00eda de la negaci\u00f3n del imperialismo por parte de la izquierda euroc\u00e9ntrica occidental, extendidos ahora a las cr\u00edticas a la izquierda antiimperialista, han ido estrechamente paralelos a los cambios en el orden global asociados al declive de la hegemon\u00eda estadounidense. Tras la Gran Crisis Financiera de 2007-2009 y el continuo ascenso de China, Barack Obama instituy\u00f3 su \u00abPivote hacia Asia\u00bb. A esto le sigui\u00f3 la Nueva Guerra Fr\u00eda contra China iniciada por la administraci\u00f3n de Donald Trump, que fue continuada por la administraci\u00f3n de Joe Biden. Washington recurri\u00f3 a un mayor uso del poder financiero estadounidense para aplicar sanciones masivas a pa\u00edses considerados ajenos y desafiantes al poder de Estados Unidos. Esto se vio agravado por el inicio de la guerra Ucrania-Rusia (o guerra por poderes OTAN-Rusia) en 2022. Como resultado, las opiniones sobre el imperialismo de varios pensadores de izquierda se reconfiguraron radicalmente, conduciendo a un abandono m\u00e1s abierto de la cr\u00edtica tradicional del imperialismo.<\/p>\n<p>Es en este contexto hist\u00f3rico en el que Chibber, en una entrevista de 2022 en <i>Jacobin<\/i>, opt\u00f3 abiertamente por rechazar todos los elementos fundamentales de la teor\u00eda del imperialismo de Lenin. Comenz\u00f3 argumentando que \u00abel imperialismo debe distinguirse del capitalismo\u00bb. Adem\u00e1s, la noci\u00f3n de Lenin del imperialismo como capitalismo monopolista, declar\u00f3, era \u00aberr\u00f3nea\u00bb, ya que \u00aba finales del siglo XX y principios del XXI, no existe una tendencia al monopolio en todo el sistema\u00bb. Aqu\u00ed, el ataque de Chibber al concepto mismo de capital monopolista revelaba su ignorancia del enorme crecimiento en las \u00faltimas d\u00e9cadas de la concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital asociado a las sucesivas oleadas de fusiones, que conducen al continuo aumento del poder monopolista, junto con la centralizaci\u00f3n de las finanzas. En 2012, las doscientas empresas m\u00e1s importantes (todas corporaciones) de Estados Unidos \u2013de un total de 5,9 millones de corporaciones, 2 millones de sociedades, 17,7 millones de empresas individuales no agr\u00edcolas y 1,8 millones de empresas individuales agr\u00edcolas\u2013 representaban alrededor del 30% de los beneficios brutos de Estados Unidos, y esta cuota ha ido aumentando r\u00e1pidamente. Los ingresos de las quinientas corporaciones globales m\u00e1s importantes equivalen ahora a alrededor del 35-40 por ciento de la renta mundial total.<sup>87<\/sup> En 2020, las transacciones de la cadena de valor global (CVG) de las corporaciones multinacionales, representaron la mayor parte del comercio mundial. La \u00abintensificaci\u00f3n de la CVG\u00bb de un pa\u00eds, seg\u00fan el Banco Mundial, aumenta en la medida en que las exportaciones del pa\u00eds incorporan insumos importados de otros pa\u00edses. Como se explica en <i>El Informe sobre el Desarrollo Mundial 2020:<\/i> <i>El comercio para el desarrollo en la era de las cadenas de valor<\/i> mundiales , \u00ablos principales contribuyentes [mundiales] a la intensificaci\u00f3n de las CVG [en 1990-2015] fueron Alemania, Estados Unidos, Jap\u00f3n, Italia y Francia\u00bb, con el Reino Unido no muy por detr\u00e1s. Por lo tanto, en el centro de las cadenas de valor mundiales se encuentran las mismas grandes potencias imperiales (sede de empresas monopol\u00edsticas mundiales) que en la \u00e9poca de Lenin<sup> 88<\/sup>.<\/p>\n<p>Una vez descartada la noci\u00f3n de capital monopolista, Chibber puede acabar con cualquier noci\u00f3n coherente de explotaci\u00f3n internacional o imperialismo. \u00abLos flujos internacionales de capital no constituyen imperialismo\u00bb, escribe, \u00abeso es s\u00f3lo capitalismo\u00bb, como si el imperialismo estuviera totalmente divorciado de las leyes econ\u00f3micas del movimiento del capitalismo. La teor\u00eda de Lenin, se nos dice, era pol\u00edtica m\u00e1s que econ\u00f3mica, principalmente sobre la \u00abcompetencia interestatal\u00bb. Adem\u00e1s, el an\u00e1lisis de Lenin era fatalmente \u00abdefectuoso\u00bb tambi\u00e9n en otros aspectos. As\u00ed, el an\u00e1lisis de Lenin (junto con el de los leninistas posteriores), se nos informa, era lineal y etapista, con todos los pa\u00edses teniendo que pasar \u00abpor una etapa capitalista\u00bb \u2013una posici\u00f3n, sin embargo, que, como hemos visto, Lenin rechaz\u00f3 expl\u00edcitamente\u2013. Lo peor de todo es que la cr\u00edtica de Lenin al imperialismo inclu\u00eda la noci\u00f3n de la aristocracia obrera, que, seg\u00fan Chibber, \u00abno tiene ning\u00fan significado para un an\u00e1lisis general del Norte o del capitalismo global\u00bb.<sup>89<\/sup><\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Chibber, el \u00abantiimperialismo\u00bb puede definirse como cualquier \u00abacci\u00f3n colectiva en su [propio] pa\u00eds contra el militarismo y la agresi\u00f3n de su [propio] gobierno contra otros pa\u00edses\u00bb. Esto constituye una definici\u00f3n puramente nacional-pol\u00edtica, separada tanto del internacionalismo proletario como de cualquier resistencia directa a las leyes del movimiento del propio capitalismo en su etapa monopolista. De ello se deduce, seg\u00fan esta definici\u00f3n, que el antiimperialismo es una lucha nacional contra la <i>pol\u00edtica<\/i> agresiva y militarista , m\u00e1s que una oposici\u00f3n al imperialismo como <i>sistema<\/i>. En general, concluye Chibber, se ha pasado de \u00abun mundo leninista a un mundo kautskiano\u00bb. Por lo tanto, el imperialismo debe verse en t\u00e9rminos kautskianos como una mera pol\u00edtica nacional, que abarca la unidad de los pa\u00edses en el centro del sistema, y l\u00f3gicamente desconectada de la cuesti\u00f3n de la explotaci\u00f3n mundial.<sup>90<\/sup> No es de extra\u00f1ar, entonces, que en el libro de Chibber de 2022, <i>The Class Matrix<\/i>, centrado en la clase en la sociedad capitalista avanzada, no haya ning\u00fan tratamiento del imperialismo, el capitalismo monopolista o incluso el militarismo.<sup>91<\/sup><\/p>\n<p>En una l\u00ednea similar, el cap\u00edtulo de Robinson \u00abM\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00eda del imperialismo\u00bb en su libro de 2018 <i>Into the Tempest<\/i> afirma: \u00abLa imagen cl\u00e1sica del imperialismo como relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n externa ha quedado desfasada&#8230;.. El fin de la ampliaci\u00f3n extensiva del capitalismo es el fin de la era imperialista del capitalismo mundial. El sistema sigue conquistando el espacio, la naturaleza y a los seres humanos&#8230;.. Pero no es el imperialismo en el viejo sentido de capitales nacionales rivales o de conquista por los Estados centrales de regiones precapitalistas\u00bb lo que debe ser objeto de an\u00e1lisis hoy. En su lugar, lo que se necesita es una teor\u00eda del capitalismo global que desplace todo esto, centr\u00e1ndose principalmente en las cambiantes \u00abdin\u00e1micas espaciales\u00bb.<sup>92<\/sup><\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, en art\u00edculos con t\u00edtulos como \u00abEl insoportable manique\u00edsmo de la izquierda &#8216;antiimperialista&#8217;\u00bb y \u00abLa farsa del &#8216;antiimperialismo&#8217;\u00bb, Robinson ha intentado sustituir el imperialismo por su noci\u00f3n de un capitalismo totalmente globalizado gobernado por una clase capitalista transnacional. Apuntando a figuras como Vijay Prashad, del Instituto Tricontinental, Robinson censura cualquier noci\u00f3n de explotaci\u00f3n por parte del Norte Global del Sur Global o \u00abantiguo Tercer Mundo\u00bb. Una naci\u00f3n, argumenta, desafiando la teor\u00eda marxista del imperialismo en general, no puede explotar a otra naci\u00f3n.<sup>93<\/sup> \u00abPor imperialismo\u00bb, proclama Robinson, s\u00f3lo entendemos \u00abla violenta expansi\u00f3n del capital hacia el exterior con todos los mecanismos pol\u00edticos, militares e ideol\u00f3gicos que ello implica\u00bb. La teor\u00eda del imperialismo de Lenin, sostiene, ten\u00eda su \u00abesencia\u00bb en la \u00abrivalidad&#8230; de las clases capitalistas nacionales\u00bb y no en la lucha por la explotaci\u00f3n de las naciones de la periferia del mundo capitalista \u2013lo que el propio Lenin, contrariamente a Robinson, design\u00f3 como \u00abla esencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica del imperialismo\u00bb<sup>94<\/sup>\u2013.<\/p>\n<p>Para Robinson, las condiciones del capitalismo global se han alterado ahora tanto que no hay relaci\u00f3n con la \u00abestructura anterior en la que el capital colonial metropolitano simplemente [!] desviaba la plusval\u00eda de las colonias y la depositaba de nuevo en las arcas coloniales\u00bb. Es cierto que Estados Unidos realiza intervenciones militares en el mundo, \u00absi queremos llamar a esto imperialismo\u00bb, dice, entonces \u00abbien\u00bb, pero no debemos confundirlo con la teor\u00eda marxista tradicional del imperialismo como explotaci\u00f3n internacional.<sup>95<\/sup><\/p>\n<p>Asimismo, Gilbert Achcar, profesor de desarrollo en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres, public\u00f3 un art\u00edculo en <i>The Nation<\/i> en 2021 titulado \u00abC\u00f3mo evitar el antiimperialismo de los tontos\u00bb. En \u00e9l acusaba a toda la izquierda antiimperialista de \u00abcampismo\u00bb, es decir, de lealtad a un campo o bloque concreto, en la medida en que se opon\u00edan inequ\u00edvocamente al imperialismo h\u00edbrido (econ\u00f3mico, militar, financiero y pol\u00edtico) dirigido por Estados Unidos y sus aliados dentro de la tr\u00edada contra los pa\u00edses del Sur Global. Aquellos socialistas que se mantuvieron firmemente unidos a los pueblos de la periferia por principio y en contra de todas las intervenciones militares y sanciones econ\u00f3micas fueron acusados de hacer con ello \u00abapolog\u00eda pintada de rojo de los dictadores\u00bb. Al mismo tiempo, Achcar indic\u00f3 aqu\u00ed y en otros lugares que es muy apropiado, en su opini\u00f3n, que los \u00abantiimperialistas progresistas\u00bb apoyen la intervenci\u00f3n militar de las potencias imperialistas occidentales a favor del cambio de r\u00e9gimen, como en el caso de la intervenci\u00f3n de 2011 en Libia, si est\u00e1 destinada a ayudar a los movimientos putativamente progresistas, sobre el terreno <sup>96<\/sup>.<\/p>\n<p>Los izquierdistas occidentales, normalmente socialdem\u00f3cratas, han dirigido duras cr\u00edticas contra la Cuba posrevolucionaria y Venezuela por sus supuestos fallos morales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Tales acusaciones se hacen fuera de cualquier contexto pol\u00edtico significativo, bas\u00e1ndose principalmente en la aceptaci\u00f3n acr\u00edtica de informes propagand\u00edsticos de los medios de comunicaci\u00f3n estadounidenses y europeos, al tiempo que se ignoran en gran medida los enormes \u00e9xitos de estos Estados. Las cr\u00edticas restan importancia invariablemente al hecho de que ambas naciones est\u00e1n siendo sometidas actualmente a las formas m\u00e1s severas de guerra de asedio internacional jam\u00e1s desarrolladas. Los bloqueos econ\u00f3micos y las sanciones financieras est\u00e1n dise\u00f1ados para negar a estas sociedades incluso los alimentos y las medicinas m\u00e1s esenciales, a lo que se suman los intentos peri\u00f3dicos de golpe de Estado, todo ello urdido por la CIA y la Casa Blanca. Sin embargo, todo el alcance del papel de Estados Unidos es eludido por una izquierda que parece operar seg\u00fan las reglas de lo que la Instituci\u00f3n Hoover denomin\u00f3 \u00abimperialismo democr\u00e1tico\u00bb<sup>.97<\/sup><\/p>\n<p>Algunos cr\u00edticos de la izquierda antiimperialista se dirigen hoy contra Amin, argumentando que la desvinculaci\u00f3n del imperialismo no puede producirse en absoluto, ni siquiera en el sentido de Amin de la creaci\u00f3n de un \u00abmundo m\u00e1s polic\u00e9ntrico\u00bb que ya no est\u00e9 dominado por las metr\u00f3polis imperiales de la econom\u00eda mundial. No cabe duda de que hoy en d\u00eda est\u00e1 surgiendo un mundo m\u00e1s multipolar. Sin embargo, Jerry Harris, secretario de organizaci\u00f3n de la GSA, sostuvo en una entrevista realizada por Bill Fletcher, sindicalista de larga trayectoria y miembro de la junta ejecutiva de la GSA, que el avance hacia un mundo multipolar es imposible en el capitalismo actual, plenamente globalizado o transnacional, gobernado por una clase capitalista transnacional. Seg\u00fan este punto de vista, que es id\u00e9ntico al de Robinson, no hay forma de salir del orden mundial actual puesto que ya no existen divisiones imperialistas reales ni Estados-naci\u00f3n aut\u00f3nomos (salvo quiz\u00e1s algunos Estados renegados que quedan), y por lo tanto no hay posibilidad de nada fuera de la totalidad del capitalismo global.<sup>98<\/sup> Aqu\u00ed el an\u00e1lisis de los te\u00f3ricos del capital transnacional de izquierdas no comprende que el capital, por mucho que se globalice, es incapaz de constituir un Estado global. Por lo tanto, no puede haber una clase capitalista verdaderamente global ni un Estado capitalista transnacional. El sistema de capital, como observ\u00f3 Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, es intr\u00ednsecamente centr\u00edfugo y antag\u00f3nico a nivel global, dividido ineludiblemente en Estados-naci\u00f3n competidores. La naturaleza de esta contradicci\u00f3n se manifiesta hoy en el vano intento de Estados Unidos de crear un sistema unipolar a su alrededor, incluso cuando su hegemon\u00eda se desvanece, se\u00f1alando la fase m\u00e1s mort\u00edfera del imperialismo.<sup>99<\/sup><\/p>\n<p>Otro desarrollo te\u00f3rico caracter\u00edstico de la izquierda euroc\u00e9ntrica occidental ha sido la adopci\u00f3n despojada de la teor\u00eda del imperialismo de Lenin, vista como un mero modelo de conflicto interimperialista horizontal entre grandes potencias. Aqu\u00ed, China y Rusia son retratadas como constituyendo un \u00fanico bloque (aunque representando sistemas pol\u00edtico-econ\u00f3micos muy diferentes), comprometidas en una rivalidad imperialista con la tr\u00edada de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n.<sup>100<\/sup> Los pa\u00edses de nivel medio o semiperif\u00e9ricos del Sur Global entran en escena como potencias \u00absubimperialistas\u00bb, un concepto introducido por primera vez por Marini en el contexto de la teor\u00eda de la dependencia pero que ahora se utiliza de una forma muy diferente.<sup>101<\/sup> El imperialismo, en esta nueva visi\u00f3n, ya no se asocia principalmente con el papel explotador global de las grandes potencias imperiales, como Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a, Alemania, Francia, Italia y Jap\u00f3n, que, constituyendo el centro del sistema-mundo capitalista, han dominado la historia secular del imperialismo. M\u00e1s bien, la caracterizaci\u00f3n de los Estados imperialistas se ampl\u00eda a las econom\u00edas semiperif\u00e9ricas y emergentes, ahora clasificadas como imperialistas o subimperialistas, con el \u00e1nimo de ver el imperialismo principalmente en t\u00e9rminos horizontales y no verticales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ashley Smith, redactor jefe de la revista <i>Spectre<\/i>, que escribe para <i>Tempest<\/i>, Estados Unidos \u00abest\u00e1 atrapado en la competencia\u00bb, no s\u00f3lo con China y Rusia y sus aliados, sino tambi\u00e9n con \u00abEstados subimperiales como Israel, Ir\u00e1n, Arabia Saud\u00ed, India y Brasil\u00bb<sup>.102<\/sup> (\u00a1La idea de que Estados Unidos est\u00e9 en competencia con Israel sorprender\u00e1 sin duda a algunos!). Sin embargo, como ha afirmado convincentemente el economista marxista Michael Roberts<\/p>\n<blockquote><p>Dudo que el subimperialismo nos ayude a comprender el capitalismo contempor\u00e1neo. Debilita la delimitaci\u00f3n entre el n\u00facleo del bloque imperialista y la periferia de pa\u00edses dominados. Si todos los pa\u00edses son \u00abun poco imperialistas\u00bb&#8230; empieza a perder su validez como concepto \u00fatil. Los llamados pa\u00edses subimperialistas no tienen transferencias sostenidas y enormes de valor y recursos hacia ellos desde econom\u00edas m\u00e1s d\u00e9biles. En nuestro propio trabajo [Roberts y Guglielmo Carchedi] sobre el imperialismo y en el trabajo emp\u00edrico de otros, no se revela esta estructura jer\u00e1rquica de transferencia de valor. En realidad, India, China y Rusia transfieren cantidades mucho mayores de valor al bloque imperialista que Sudam\u00e9rica. Tomemos a los BRICS, los mejores candidatos a ser \u00absubimperialistas\u00bb. No hay pruebas de transferencias de valor significativamente grandes y duraderas hacia ellos desde econom\u00edas m\u00e1s d\u00e9biles\/y o vecinas.<sup>103<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>El argumento interimperialista actual depende de presentar a la Rep\u00fablica Popular China como una potencia imperialista (y directamente capitalista) en el mismo sentido que Estados Unidos, haciendo caso omiso del papel del \u00absocialismo con caracter\u00edsticas chinas\u00bb y de toda la v\u00eda china hacia el desarrollo, as\u00ed como de los procesos de intercambio desigual. Robinson va un paso m\u00e1s all\u00e1, no s\u00f3lo argumentando fervientemente que China es imperialista, sino tambi\u00e9n uni\u00e9ndose al <i>New York<\/i> Times para impugnar la integridad de algunos de los integrantes de la izquierda antiimperialista, como Prashad y el Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social, que expresan su solidaridad con China como pa\u00eds en desarrollo posrevolucionario alineado con el Sur Global contra el imperialismo <sup>104.<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, estos intentos de la izquierda euroc\u00e9ntrica occidental de designar a China como imperialista no pueden encontrar m\u00e1s base para ello que constatar el r\u00e1pido crecimiento econ\u00f3mico de China; la expansi\u00f3n de sus exportaciones de capital; sus medidas para mejorar su propia seguridad regional (frente al cerco de bases militares y alianzas estadounidenses); y su cuestionamiento del orden imperial basado en normas bajo el dominio de Estados Unidos y Occidente. Pierre Rousset, en <i>International Viewpoint<\/i>, declara que \u00abno existe ninguna gran potencia capitalista que no sea imperialista. China no es una excepci\u00f3n\u00bb. Pero su esfuerzo por dar ejemplos concretos de ello, con respecto a China, se reduce a la insignificancia cuando se sit\u00faa frente al sistema imperialista mundial comandado por Estados Unidos y la tr\u00edada en su conjunto. As\u00ed, se nos hace creer que China es imperialista, ya que \u00abocupa un espacio mar\u00edtimo significativo\u00bb en su regi\u00f3n; gobierna Hong Kong (que ya no es una colonia brit\u00e1nica, sino que ha sido devuelta a China); interfiere en otros pa\u00edses a trav\u00e9s de su Iniciativa Belt and Road destinada a promover el desarrollo econ\u00f3mico; y se sabe que en ocasiones ha utilizado la deuda como medio de influencia pol\u00edtico-econ\u00f3mica.<sup>105<\/sup><\/p>\n<p>M\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan para quienes tratan de caracterizar a China como imperialista en el sentido cl\u00e1sico es que, en lugar de tratar de unirse al orden imperial basado en normas dominado por Estados Unidos o de sustituirlo por lo que podr\u00eda considerarse un nuevo orden imperialista, la pol\u00edtica exterior china se ha orientado a promover la autodeterminaci\u00f3n de las naciones, al tiempo que se opone a la geopol\u00edtica de bloques y a las intervenciones militares. La triple Iniciativa de Seguridad Global, la Iniciativa de Desarrollo Global y la Iniciativa de Civilizaci\u00f3n Global de Pek\u00edn constituyen en conjunto las principales propuestas para la paz mundial en nuestra era.<sup>106<\/sup> La Rep\u00fablica Popular China tiene pocas bases militares en el extranjero, no ha llevado a cabo ninguna intervenci\u00f3n militar en el exterior y no ha participado en guerras en absoluto, excepto en relaci\u00f3n con la defensa de sus propias fronteras.<\/p>\n<p>Contrariamente a lo que sugiere Harvey, China no se ha apropiado de los excedentes econ\u00f3micos generados en Estados Unidos. M\u00e1s bien ocurre lo contrario. Los bajos costes laborales unitarios de los bienes producidos en el Sur Global han propiciado la ampliaci\u00f3n de los m\u00e1rgenes de beneficio bruto de las multinacionales del centro del sistema, cuyas mercanc\u00edas se producen en China y otros pa\u00edses en desarrollo y luego se exportan para ser consumidas en el Norte Global, donde el precio de venta final de los bienes es muchas veces superior al precio de exportaci\u00f3n de los productos en los pa\u00edses productores. Como ha demostrado Minqi Li, China experiment\u00f3 en 2017 una <i>p\u00e9rdida neta de mano de obra<\/i> en el comercio exterior (\u00abcalculada como el total de mano de obra incorporada en [sus] bienes y servicios exportados menos el total de mano de obra incorporada en [sus] bienes y servicios importados\u00bb), que fue igual a cuarenta y siete millones de a\u00f1os de trabajo; mientras que Estados Unidos experiment\u00f3 una <i>ganancia neta de mano de obra<\/i> en el mismo a\u00f1o de sesenta y tres millones de a\u00f1os de trabajo.<sup>107<\/sup> China se ha desarrollado r\u00e1pidamente en estas circunstancias de superexplotaci\u00f3n internacional debido a su apertura al mercado mundial, a la influencia de su poderoso sector estatal, a un enfoque relativamente planificado del desarrollo y a otros factores clave. Al mismo tiempo, gran parte del excedente generado en el sector manufacturero-exportador de su econom\u00eda ha sido drenado, llenando las arcas de las corporaciones multinacionales con sede en el centro de la econom\u00eda mundial. En la actualidad, la renta per c\u00e1pita de Estados Unidos es 6,5 veces superior a la de China. En este aspecto fundamental, China sigue siendo en gran medida un pa\u00eds en desarrollo.<sup>108<\/sup><\/p>\n<p>Todo esto no significa negar que China ha surgido como una gran potencia econ\u00f3mica que, en virtud de su gran tama\u00f1o y de su propia din\u00e1mica de crecimiento interno, amenaza la hegemon\u00eda mundial de Estados Unidos, sobre todo en lo que se refiere a la producci\u00f3n econ\u00f3mica real. No obstante, Estados Unidos y la tr\u00edada en su conjunto, las grandes potencias imperiales en el centro del sistema mundial capitalista, a\u00fan conservan (aunque disminuya r\u00e1pidamente) la hegemon\u00eda tecnol\u00f3gica, financiera y militar en todo el planeta y siguen dependiendo de la extracci\u00f3n neta del excedente econ\u00f3mico del Sur Global.<\/p>\n<p>En agudo contraste con China, Estados Unidos a lo largo de su historia ha intervenido militarmente en 101 pa\u00edses, algunos de ellos en m\u00faltiples ocasiones. Desde la Segunda Guerra Mundial, ha llevado a cabo cientos de guerras\/intervenciones militares\/golpes en los cinco continentes. Estas intervenciones se han acelerado desde la disoluci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y el final de la Guerra Fr\u00eda. Hoy, en el contexto de una Nueva Guerra Fr\u00eda, Washington est\u00e1 ampliando su cadena de alianzas militares con el objetivo expl\u00edcito de asegurar su preeminencia militar en todas las regiones del mundo. Estados Unidos tiene 902 bases militares en el extranjero (unas cuatrocientas de ellas rodean a la propia China). Por su parte, el Reino Unido, que act\u00faa como socio menor, cuenta con 145 bases militares en el extranjero.<sup>109<\/sup><\/p>\n<p>Un art\u00edculo de julio de 2024 titulado \u00abEl &#8216;mundo multipolar&#8217;: Un Eufemismo para Apoyar M\u00faltiples Imperialismos\u00bb, escrito por Frederick Thon \u00c1ngeles y sus colegas, publicado en la revista de los Socialistas Democr\u00e1ticos de Am\u00e9rica <i>The Call<\/i>, acusa a los antiimperialistas que expresan simpat\u00eda por China y el Sur Global de repetir los errores de la Segunda Internacional. Se nos dice que \u00abLa izquierda que apoya este nuevo \u00abmundo multipolar\u00bb, e incluso simpatiza con las nuevas potencias imperialistas (China, Rusia) o sus aliados [como Cuba y Venezuela], no hace m\u00e1s que repetir los errores de la derecha de la socialdemocracia en la \u00e9poca de las guerras mundiales y el imperialismo de la primera mitad del siglo XX\u00bb. Quienes apoyan un mundo polic\u00e9ntrico o multipolar \u00abdistorsionan los principios revolucionarios del marxismo de tal manera que los aleja [a la izquierda antiimperialista] de la lucha por el socialismo y abre el camino a la guerra y la destrucci\u00f3n\u00bb.<sup>110<\/sup><\/p>\n<p>Aqu\u00ed la historia ha dado un vuelco total. Ninguno de los partidos socialdem\u00f3cratas de la Segunda Internacional que se unieron a sus respectivos Estados en una guerra por el reparto del mundo, en particular por la explotaci\u00f3n de las colonias, simpatizaba con \u00ablos desdichados de la tierra\u00bb<sup>.111<\/sup> S\u00f3lo los bolcheviques en Rusia, as\u00ed como la peque\u00f1a Liga Espartaco formada por Luxemburg y Karl Liebknecht en Alemania, se opusieron a la Primera Guerra Mundial y se alinearon con el mundo subdesarrollado. Seguir a Lenin y Luxemburg no es repetir el error de los socialdem\u00f3cratas de la Segunda Internacional. M\u00e1s bien, el zapato est\u00e1 en el otro pie: ponerse del lado de las naciones imperialistas contra los pa\u00edses subdesarrollados es cometer una ofensa contra la humanidad similar a la del grueso de los partidos socialdem\u00f3cratas de la Segunda Internacional. Ponerse del lado del Sur Global no puede considerarse una distorsi\u00f3n de \u00ablos principios revolucionarios del marxismo\u00bb. El lugar de la revoluci\u00f3n durante m\u00e1s de un siglo ha sido la periferia, no el centro, del mundo capitalista.<\/p>\n<p>Adoptar una postura antiimperialista no significa, naturalmente, abandonar la lucha de clases en las propias naciones capitalistas centrales, sino todo lo contrario. Como argument\u00f3 Lenin, dada la realidad ineludible de una aristocracia obrera que constituye el estrato superior del movimiento obrero en los pa\u00edses imperialistas, es necesario <i>profundizar<\/i>, ver la lucha precisamente en los t\u00e9rminos de los m\u00e1s oprimidos por el capitalismo y el colonialismo. No es casualidad que el movimiento antiimperialista en Estados Unidos haya tenido siempre sus ra\u00edces m\u00e1s profundas en la tradici\u00f3n radical negra, ejemplificada a principios del siglo XX por W. E. B. Du Bois, y representada hoy por la Alianza Negra por la Paz. El racismo y el imperialismo siempre han estado intr\u00ednsecamente unidos, con el resultado de que cualquier movimiento antiimperialista genuino es un movimiento contra el capitalismo racial<sup> 112<\/sup>.<\/p>\n<p>Conmemorando a Lenin en el centenario de su muerte, Ruth Wilson Gilmore se\u00f1al\u00f3 lo crucial que ha sido hist\u00f3ricamente la cr\u00edtica de Lenin al imperialismo para la lucha radical negra en Estados Unidos. \u00abUniversal e internacionalista en su ambici\u00f3n, este movimiento [radical negro] se vincul\u00f3 y comparti\u00f3 inspiraci\u00f3n y an\u00e1lisis con los movimientos de liberaci\u00f3n antiimperialistas mundiales&#8230;.. La violencia organizada del imperialismo sigue acechando la tierra en forma de sus restos carnosos y fantasmales -el subdesarrollo acumulado- y visceralmente en las relaciones de poder desiguales contempor\u00e1neas que precipitan el valor hacia arriba, a trav\u00e9s de las \u00e9lites, hacia el &#8216;norte econ\u00f3mico&#8217;, dondequiera que residan los propietarios\u00bb. Las poblaciones ind\u00edgenas de todo el mundo han estado invariablemente en primera l\u00ednea en la oposici\u00f3n al colonialismo\/imperialismo. Como explic\u00f3 Roxanne Dunbar-Ortiz en <i>An Indigenous Peoples&#8217; History of the United States<\/i>, las guerras coloniales genocidas contra los pueblos ind\u00edgenas de Estados Unidos simplemente se fusionaron con el imperialismo de ultramar estadounidense<sup> 113<\/sup>.<\/p>\n<p>En la actualidad, el sistema imperialista mundial est\u00e1 intensificando la explotaci\u00f3n mundial y, al mismo tiempo, nos est\u00e1 llevando al borde de la aniquilaci\u00f3n global a trav\u00e9s de una emergencia ecol\u00f3gica planetaria y de la creciente probabilidad de una guerra termonuclear sin l\u00edmites. Para los pensadores de izquierda, en estas circunstancias, sostener que el antiimperialismo es el enemigo es votar a favor del imperialismo, la barbarie y el exterminio. Como dijo Mari\u00e1tegui: \u00abSomos antiimperialistas porque somos marxistas, porque somos revolucionarios, porque oponemos al capitalismo el socialismo\u00bb, y porque defendemos a la humanidad mundial en su conjunto.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>La oposici\u00f3n a la Primera Guerra Mundial inclu\u00eda al Partido Socialista Italiano y al Partido Socialista de Am\u00e9rica, junto con el Partido Bolchevique de V. I. Lenin y la Liga Espartaco de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht. Sobre la relaci\u00f3n de la disoluci\u00f3n de la II Internacional con las controversias actuales, v\u00e9ase Zhun Xu, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-10-2021-03_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Ideology of Late Imperialism: The Return of the Geopolitics of the Second International<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 72, n\u00ba 10 (marzo de 2021): 1-20.<\/li>\n<li>V. I. Lenin, <cite>El imperialismo:<\/cite> <cite>la fase superior del capitalismo<\/cite> (Nueva York: International Publishers, 1939). Al emplear <cite>La etapa superior<\/cite> en su subt\u00edtulo, Lenin no negaba la existencia de formas de imperialismo anteriores a esta etapa hist\u00f3rica. M\u00e1s bien, subrayaba el hecho de que en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIX hab\u00eda surgido toda una nueva etapa <cite>monopolista<\/cite> o <cite>imperialista<\/cite> del capitalismo, que representaba una transformaci\u00f3n cualitativa de la producci\u00f3n capitalista. Emple\u00f3 el t\u00e9rmino <cite>imperialismo<\/cite> para referirse simult\u00e1neamente a un fen\u00f3meno gen\u00e9rico presente a lo largo de toda la historia del capitalismo y como una etapa hist\u00f3ricamente espec\u00edfica. V\u00e9ase Lenin, <cite>Imperialismo<\/cite>, 81-82. El libro de Lenin se subtitul\u00f3 primero <cite>La \u00faltima etapa del capitalismo<\/cite> y m\u00e1s tarde se cambi\u00f3 a <cite>La etapa superior del capitalismo<\/cite>, en consonancia con lo que parece haber sido su intenci\u00f3n todo el tiempo. Ambos subt\u00edtulos, <cite>\u00daltimo<\/cite> y <cite>Alt\u00edsimo<\/cite>, dejaban espacio para el surgimiento hist\u00f3rico de fases de transici\u00f3n m\u00e1s degeneradas del capitalismo durante su larga decadencia y ca\u00edda, una decadencia que Lenin cre\u00eda que ya hab\u00eda comenzado. Aunque Victor Kiernan argument\u00f3 que la referencia a la <cite>Etapa<\/cite> Superior pod\u00eda verse como \u00abimplicando\u00bb que \u00e9sta era la \u00abetapa <cite>final<\/cite> \u00bb, tambi\u00e9n estaba abierta a una interpretaci\u00f3n m\u00e1s hist\u00f3ricamente contingente. V. I. Lenin, <cite>Obras Completas<\/cite> (Mosc\u00fa: Editorial Progress, s.f.), imagen de la cubierta original, 192-93; Victor Kiernan, <cite>Marxism and Imperialism<\/cite> (Londres: Edward Arnold, 1974), 39.<\/li>\n<li>Entre las obras representativas que avanzan uno o m\u00e1s de estos puntos de vista se incluyen: William I. Robinson entrevistado por Frederico Fuentes, \u00abCapitalist Globalization, Transnational Class Exploitation and the Global Police State\u00bb, <cite>Links<\/cite>, 19 de octubre de 2023; William I. Robinson, \u00abThe Unbearable Manicheanism of the \u2018Anti-Imperialist Left&#8217;\u00bb, <em>The Philosophical Salon<\/em>, 7 de agosto de 2023; William I. Robinson, \u00abThe Travesty of &#8216;Anti-Imperialism&#8217;\u00bb, <cite>Journal of World-Systems Research<\/cite> 29, no. 2 (2023), 587-601; William I. Robinson, <cite>Into the Tempest<\/cite> (Chicago: Haymarket, 2018), 99-121; Vivek Chibber entrevistado por Alexander Brentler, \u00abTo Fight Imperialism Abroad, Build Class Struggle at Home,\u00bb <cite>Jacobin<\/cite>, 16 de octubre de 2022; Gilbert Achcar, \u00abHow to Avoid the Anti-Imperialism of Fools,\u00bb <cite>The Nation<\/cite>, 6 de abril de 2021; Jerry Harris entrevistado por Bill Fletcher, \u00abWhy Doesn&#8217;t the World Make Sense Any More? \u00bb, <em>Znetwork.org<\/em>, 1 de mayo de 2024; Jerry Harris, \u00bbMultipolaridad: \u00bfA New Realignment?\u00bb, <cite>Against the Current<\/cite>, julio-agosto de 2024; Ashley Smith, \u00abAs US-China Tensions Mount We Must Resist the Push Toward Interimperialist War\u00bb, <em>Truthout<\/em>, 4 de mayo de 2023; David Harvey, \u00abA Commentary on <cite>A Theory of Imperialism<\/cite>,\u00bb in Utsa Patnaik and Prabhat Patnaik, <cite>A Theory of Imperialism<\/cite> (New York: Columbia University Press, 2017), 169, 171; Ho-fung Hung, <cite>Clash of Empires:<\/cite> <cite>From \u00abChimerica\u00bb to the \u00abNew Cold War<\/cite> \u00ab (Cambridge: Cambridge University Press, 2022); Ho-fung Hung, \u00bbRereading Lenin&#8217;s <cite>Imperialism<\/cite> at the Time of US-China Rivalry\u00bb, <cite>Spectre<\/cite>, 10 de diciembre de 2021, <a href=\"http:\/\/spectrejournal.com\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">spectrejournal.com<\/a>.<\/li>\n<li>Hung, \u00abRereading Lenin&#8217;s <cite>Imperialism<\/cite> at the Time of US-China Rivalry\u00bb; Hung, <cite>Clash of Empires<\/cite>, 62, 65.<\/li>\n<li>Robinson, \u00abCapitalist Globalization, Transnational Exploitation and the Global Police State\u00bb.<\/li>\n<li>Karl Marx, \u00abSobre la cuesti\u00f3n del libre comercio\u00bb, en Karl Marx, <cite>La pobreza de la filosof\u00eda<\/cite> (Nueva York: International Publishers, 1963), 223.<\/li>\n<li>V. I. Lenin, <cite>El imperialismo<\/cite>, 107-8, 124; V. I. Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, <cite>Obras Completas<\/cite>, vol. 23, 106-7.<\/li>\n<li>Chibber, \u00abTo Fight Imperialism Abroad, Build Class Struggle at Home.\u00bb.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n en el socialismo\u00bb; V. I. Lenin, \u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n (Tesis)\u00bb, Obras <cite>Completas<\/cite>, vol. 22, 143-56; V. I. Lenin, \u00abDiscurso ante el II Congreso Panruso de las Organizaciones Comunistas de los Pueblos del Este\u00bb, <cite>Obras Completas<\/cite>, vol. 23, 151-62. 30, 151-62; V. I. Lenin, \u00abAnteproyecto de tesis sobre las cuestiones nacional y colonial\u00bb, Obras <cite>Completas<\/cite>, vol. 31, 144-51; V. I. Lenin, \u00abInforme de la Comisi\u00f3n sobre las cuestiones nacional y colonial\u00bb, <cite>Obras Completas<\/cite>, vol. 31, 240-45. Un \u00fatil folleto publicado en China incluye el segundo, cuarto y quinto de estos ensayos: V. I. Lenin, <cite>Lenin sobre las cuestiones nacional y colonial:<\/cite> <cite>Tres art\u00edculos<\/cite> (Pek\u00edn: Prensa de Lenguas Extranjeras, 1975). <cite>El imperialismo<\/cite> de Lenin <cite>:<\/cite> <cite>La fase superior del capitalismo<\/cite>, como explica Prabhat Patnaik, debe leerse junto a los escritos anteriores \u00abpara cualquier apreciaci\u00f3n global de su teor\u00eda del imperialismo\u00bb (Prabhat Patnaik, <cite>Whatever Happened to Imperialism and Other Essays<\/cite> [Nueva Delhi: Tulika, 1995], 80).<\/li>\n<li>Para un breve an\u00e1lisis que tiene en cuenta esta parte de la teor\u00eda general de Lenin y destaca su relaci\u00f3n con el desarrollo de la teor\u00eda de la dependencia, v\u00e9ase Claudio Katz, <cite>Dependency Theory After Fifty Years:<\/cite> <cite>The Continuing Relevance of Latin American Critical Thought<\/cite> (Boston: Brill, 2022), 26-29.<\/li>\n<li>Lenin, <cite>El imperialismo<\/cite>, 88; Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, 105.<\/li>\n<li>Lenin, <cite>El imperialismo:<\/cite> <cite>la fase superior del capitalismo<\/cite>, 89-90. Un error economicista com\u00fan avanzado principalmente por los te\u00f3ricos marxistas occidentales ha sido sugerir, sin ning\u00fan respaldo real, que Lenin ve\u00eda el imperialismo como un producto de la exportaci\u00f3n de capital, o que ten\u00eda su causa en la teor\u00eda de la crisis econ\u00f3mica de alg\u00fan tipo, ya fuera el subconsumo o la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia. Por el contrario, el propio Lenin, de hecho, sosten\u00eda que el imperialismo era la fase monopolista del capitalismo y que, por tanto, era tan b\u00e1sico para el sistema como la b\u00fasqueda de beneficios. Por tanto, no necesitaba ninguna explicaci\u00f3n econ\u00f3mica especial. Como escribi\u00f3 Oskar Lange: \u00abLa b\u00fasqueda de beneficios monopolistas excedentarios [por parte del capital monopolista] basta para explicar la naturaleza imperialista del capitalismo actual\u00bb. En consecuencia, las teor\u00edas especiales del imperialismo, que recurren a construcciones artificiales, como la teor\u00eda de Rosa Luxemburgo&#8230; son totalmente innecesarias\u00bb (Oskar Lange, citado en Harry Magdoff, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Imperialism:<\/cite><\/a> <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>From the Colonial Age to the Present<\/cite><\/a> [Nueva York: Monthly Review Press, 1978], 279). Para una cr\u00edtica de la estrecha visi\u00f3n economicista de la obra de Lenin sobre el imperialismo, v\u00e9ase Prabhat Patnaik, <cite>Whatever Happened to Imperialism and Other Essays<\/cite>, 80-101.<\/li>\n<li>Lenin, <cite>Imperialismo<\/cite>, 88-89, 94-95; Karl Kautsky, \u00abUltraimperialism\u00bb, <cite>New Left Review<\/cite> 1\/59 (enero-febrero de 1970): 41-46; Paul A. Baran, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/political_economy_of_growth\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The Political Economy of Growth<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1957), vii.<\/li>\n<li>Research Unit for Political Economy (RUPE), \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-059-07-2007-11_4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">On the History of Imperialism Theory<\/a>,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Monthly Review<\/cite> 59, no. 7 (December 2007): 50.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abDiscurso ante el II Congreso Panruso de las Organizaciones Comunistas de los Pueblos del Este\u00bb, 151, 158.<\/li>\n<li>RUPE, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-059-07-2007-11_4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">On the History of Imperialism Theory<\/a>\u00bb, 43.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abLa revoluci\u00f3n socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminaci\u00f3n (Tesis)\u00bb, 149; Tom Lewis, \u00ab<a href=\"https:\/\/isreview.org\/issues\/13\/marxism_nationalism_part1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marxism and Nationalism, Part 1<\/a>\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">International Socialist Review<\/cite> 14 (October\u2013November, 2000), isreview.org.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, 115.<\/li>\n<li>V\u00e9ase Eric Hobsbawm, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-021-11-1970-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lenin and the \u2018Aristocracy of Labor<\/a>&#8216;\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 21, n\u00ba 11 (abril de 1970): 47-56.<\/li>\n<li>Lenin, <cite>El imperialismo<\/cite>, 13-14.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, 120.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abDiscurso ante el II Congreso Panruso de las Organizaciones Comunistas de los Pueblos del Este\u00bb, 151, 158-60.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abAnteproyecto de tesis sobre las cuestiones nacional y colonial\u00bb, 145, 148, 150.<\/li>\n<li>Lenin, \u00abInforme de la Comisi\u00f3n sobre las cuestiones nacional y colonial\u00bb, 240-45; V. I. Lenin, \u00abComentarios al II Congreso de la Internacional Comunista sobre la cuesti\u00f3n nacional y colonial\u00bb, Actas del II Congreso de la Internacional Comunista, cuarta sesi\u00f3n, 25 de julio de 1920, Marxists Internet Archive, <a href=\"http:\/\/marxists.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">marxists.org<\/a>.<\/li>\n<li>M. N. Roy, \u00abTesis suplementarias sobre la cuesti\u00f3n nacional y colonial\u00bb, Actas del II Congreso de la Internacional Comunista, 25 de julio de 1920, Marxists Internet Archive; RUPE, \u00abSobre la teor\u00eda de la historia del imperialismo\u00bb, 44.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/#en26backlink\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">\u00ab<\/a><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/history\/international\/comintern\/4th-congress\/thesis-on-eastern-question.htm\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Tesis sobre la cuesti\u00f3n oriental<\/a>\u00bb, Resoluciones de 1922, IV Congreso de la Internacional Comunista, 1922.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/#en27backlink\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">\u00ab<\/a><a href=\"https:\/\/www.revolutionarydemocracy.org\/archive\/ColNatQ6.htm\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Tesis sobre el movimiento revolucionario en las colonias y semicolonias<\/a>\u00bb, Sexto Congreso de la Internacional Comunista, 1928, <a href=\"http:\/\/revolutionarydemocracy.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">revolutionarydemocracy.org<\/a>.<\/li>\n<li>Mao Zedong, \u00abAn\u00e1lisis de las clases en la sociedad china\u00bb, marzo de 1926, Marxists Internet Archive; RUPE, \u00abSobre la teor\u00eda de la historia del imperialismo\u00bb, 46-50.<\/li>\n<li>Prabhat Patnaik, \u00ab<a href=\"https:\/\/peoplesdemocracy.in\/2024\/0121_pd\/theoretical-significance-lenin%E2%80%99s-imperialism\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Theoretical Significance of Lenin\u2019s <i>Imperialism<\/i><\/a>,\u00bb <em>People\u2019s Democracy<\/em>, January 21, 2024.<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, \u00abPunto de vista antiimperialista\u00bb, Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, junio de 1929, Marxists Internet Archive; Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/jose_carlos_mariategui\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">An Anthology<\/a>, Harry E. Vanden y Marc Becker, eds. (Nueva York: Monthly Review Press, 2011).<\/li>\n<li>V\u00e9ase Jos\u00e9 Mart\u00ed, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/our_america\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Nuestra Am\u00e9rica<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1977).<\/li>\n<li>Baran, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/political_economy_of_growth\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>La econom\u00eda pol\u00edtica del crecimiento<\/cite><\/a>.<\/li>\n<li>Sobre la vida y la obra de Baran, v\u00e9ase John Bellamy Foster, introducci\u00f3n a Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/age_of_monopoly_capital\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The Age of Monopoly Capital:<\/cite><\/a> <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/age_of_monopoly_capital\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Selected Correspondence, 1949-1964<\/cite><\/a>, Nicholas Baran y John Bellamy Foster, eds. (Nueva York: Monthly Review Press, 2017), 13-48.<\/li>\n<li>Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, <cite><cite class=\"journal\u2212book\">Monopoly Capital <\/cite>:<\/cite> <cite>An Essay on the American Social and Economic Order <\/cite>(Nueva York: Monthly Review Press, 1966).<\/li>\n<li>Baran, <em>T<\/em><cite class=\"journal\u2212book\">he Political Economy of Growth<\/cite>, 162.<\/li>\n<li>David Christian, <cite>Maps of Time <\/cite>(Berkeley: University of California Press, 2004), 406-9, 435; Paul Bairoch, \u00abThe Main Trends in National Economic Disparities since the Industrial Revolution\u00bb, en Bairoch y Maurice L\u00e9vy-Leboyer, eds., <cite>Disparities in Economic Development since the Industrial Revolution <\/cite>(Nueva York: St. Martin&#8217;s Press, 1981), 7-8.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 22-43.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 119.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 140-61; Jon Halliday, <cite>A Political History of Japanese Capitalism<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1975), 17-18.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>,170, 195-98, 205, 214-58.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 184, 197.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 174.<\/li>\n<li>Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>, 10.<\/li>\n<li>Vijay Prashad,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">The Darker Nations<\/cite> (Nueva York: New Press, 2007), 31-50. Partes de este p\u00e1rrafo y de los siguientes se basan en John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-059-01-2007-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">The Imperialist World System:<\/a> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-059-01-2007-05_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Paul Baran&#8217;s <cite>The Political Economy of Growth<\/cite> After Fifty Years<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 59, n\u00ba 1 (mayo de 2007): 1-16.<\/li>\n<li>Che Guevara, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/archive\/guevara\/1965\/02\/24.htm\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Discurso en la Conferencia Afroasi\u00e1tica en Argelia<\/a>\u00bb, 24 de febrero de 1965, Marxists Internet Archive; \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-016-11-1965-03\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Statement on Paul A. Baran<\/a>\u00bb, <cite>Monthly <\/cite>Review 16, n\u00ba 11 (marzo de 1965): 107-8.<\/li>\n<li>V\u00e9ase especialmente Eduardo Galeano, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/open_veins_of_latin_america\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Open Veins of Latin America<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1973); Walter Rodney, <cite>How Europe Underdeveloped Africa<\/cite> (Washington, DC: Howard University Press, 1981; publicado originalmente en 1972); K. T. Fann y Donald Hodges, eds., <cite>Readings in U.S. Imperialism<\/cite> (Boston: Porter Sargent, 1971); Ruy Mauro Marini, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-dialectics-of-dependency\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The Dialectics of Dependency<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2022, edici\u00f3n original de 1973).<\/li>\n<li>Andre Gunder Frank, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/capitalism_and_underdevelopment_in_latin_america\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Capitalism and Underdevelopment in Latin America<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1967).<\/li>\n<li>Samir Amin, <cite>Delinking:<\/cite> <cite>Toward a Polycentric World<\/cite> (Londres: Zed Books, 1990), vii, xii, 62-66; Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/accumulation_on_a_world_scale\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Accumulation on a World Scale<\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1974); Samir Amin, <cite>Unequal Development<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1976); \u00abSamir Amin (Nacido en 1931)\u00bb, en <cite>A Biographical Dictionary of Dissenting Economists<\/cite>, Philip Arestis y Malcolm Sawyer, eds. (Cheltenham: Edward Elgar, 2000), 1.<\/li>\n<li>Arghiri Emmanuel, <cite><cite class=\"journal\u2212book\">Unequal Exchange<\/cite>:<\/cite> <cite>A Study of the Imperialism of Trade<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1972). Emmanuel tambi\u00e9n es conocido por su art\u00edculo de 1972, \u00abWhite-Settler Colonialism and the Myth of Investment Imperialism\u00bb. El colonialismo de colonos fue originalmente un concepto marxista, desarrollado en la l\u00ednea de Marx, Baran, Maxime Rodinson y otros. Arghiri Emmanuel, \u00abWhite-Settler Colonialism and the Myth of Settler Colonialism\u00bb, <cite>New Left Review<\/cite> 1\/73 (mayo-junio de 1972): 35-57; Maxime Rodinson, <cite>Israel:<\/cite>\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">A Colonial Settler-State?<\/cite> (Nueva York: Monad Press, 1973). Sobre Marx y el colonialismo de colonos, v\u00e9ase Editors, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-08-2024-01_0\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Notes from the Editors<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 75, n\u00ba 8 (enero de 2024). Para el tratamiento que hace Baran del colonialismo de los colonos blancos, v\u00e9ase Baran, <cite>The Political Economy of Growth<\/cite>.<\/li>\n<li>Samir Amin, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-029-03-1977-07_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Self-Reliance and the New Economic Order<\/a>,\u00bb Monthly <cite>Review <\/cite>29, no. 3 (julio-agosto de 1977): 6; Samir Amin, <cite>Imperialism and Unequal Development<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1977), 215-217; Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/modern_imperialism_monopoly_finance_capital_and_marxs_law_of_value\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx&#8217;s Law of Value<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2018).<\/li>\n<li>Amin, <cite>Delinking<\/cite>, 33, 90-91, 157-58; Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-long-revolution-of-the-global-south\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The Long Revolution of the Global South<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2019), 401-2; Aijaz Ahmad, introducci\u00f3n a Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/only-people-make-their-own-history\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Only People Make Their Own History<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2019), 27-28.<\/li>\n<li>V\u00e9ase especialmente Oliver Cox, <cite>Capitalism as a System<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1964); Immanuel Wallerstein, <cite>The Modern World-System<\/cite> (Orlando, Florida: Academic Press Inc., 1974), 2-13, 347-57; Immanuel Wallerstein, <cite>The Capitalist World-Economy<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 1979); Samir Amin, Giovanni Arrighi, Andre Gunder Frank e Immanuel Wallerstein, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/dynamics_of_global_crisis\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Dynamics of Global Crisis<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1982).<\/li>\n<li>Giovanni Arrighi,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">The Geometry of Imperialism<\/cite> (Londres: Verso, 1983), 171-73.<\/li>\n<li>Stephen Herbert Hymer, <cite>The International Operation of National Firms<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 1976); Stephen Herbert Hymer, <cite>The Multinational Corporation:<\/cite> <cite>A Radical Approach<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 1979); Harry Magdoff y Paul M. Sweezy, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-021-05-1969-09_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Notes on The Multinational Corporation, Part I<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 21, no. 5 (octubre de 1969): 1-13; Harry Magdoff y Paul M. Sweezy, \u00abNotes on The <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-021-06-1969-10_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Multinational<\/a> Corporation, Part II ,\u00bb <cite>Monthly<\/cite> Review (noviembre de 1969): 1-13.<\/li>\n<li>Joseph Needham, <cite>Within Four Seas: The Dialogue of East and West <\/cite>(Toronto: University of Toronto Press, 1969); Samir Amin, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/eurocentrism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Eurocentrism<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1989, 2009); Edward Said, <cite>Orientalism<\/cite> (Nueva York: Pantheon, 1978); Edward Said, <cite>Culture and Imperialism<\/cite> (Nueva York: Vintage, 1993). La cuesti\u00f3n del eurocentrismo en la teor\u00eda marxista se abord\u00f3 en Mari\u00e1tegui, \u00abPunto de vista antiimperialista\u00bb, en 1929.<\/li>\n<li>V\u00e9ase, por ejemplo, John Bellamy Foster y Brett Clark, \u00abEcological Imperialism: The Curse of Capitalism\u00bb, en <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/socialist_register_2004\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Socialist Register 2004:<\/cite><\/a> <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/socialist_register_2004\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The New Imperial Challenge<\/cite><\/a>, Leo Panitch y Colin Leys, eds. (Nueva York: Monthly Review Press, 2003), 186-201.<\/li>\n<li>John Smith, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/imperialism_in_the_twenty-first_century\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Imperialism in the Twenty-First<\/cite><\/a> Century (Nueva York: Monthly Review Press, 2016); Intan Suwandi, John Bellamy Foster y R. Jamil Jonna, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-070-10-2019-03_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Global Commodity Chains and the New Imperialism<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 70, n\u00ba 10 (marzo de 2019): 1-24; Intan Suwandi, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/value-chains\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Value Chains<\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2019), 1-24; Jason Hickel, Morena Hanbury Lemos y Felix Barbour, \u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, <cite>Nature Communications<\/cite> 15 (2024); Jason Hickel, Christian Dorninger, Hanspeter Wieland e Intan Suwandi, \u00abImperialist Appropriation in the World Economy: Drain from the Global South through Unequal Exchange, 1990-2019\u00bb, <cite>Global Environmental Change<\/cite> 72 (marzo de 2022): 1-13; Zak Cope, <cite>Divided World Divided Class<\/cite> (Montreal: Kersplebedeb, 2015); Mateo Crossa, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-05-2023-09_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Unequal Value Transfer from Mexico to the United States<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 75, no. 5 (octubre de 2023): 42-53; Michael Roberts, \u00ab<a href=\"https:\/\/thenextrecession.wordpress.com\/2024\/04\/23\/further-thoughts-on-the-economics-of-imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Further Thoughts on the Economics of Imperialism\u00bb,<\/a>The Next Recession, 23 de abril de 2024; John Bellamy Foster y Robert W. McChesney, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/endless_crisis\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>The Endless Crisis<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2012).<\/li>\n<li>Marini, <cite>La dial\u00e9ctica de la dependencia<\/cite>, 130-36; Smith, <cite>El imperialismo en el siglo XXI<\/cite>, 219-23.<\/li>\n<li>Hickel, Lemos y Barbour, \u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb; Phie Jacobs, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.science.org\/content\/article\/rich-countries-drain-shocking-amount-labor-global-south\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Rich Countries Drain \u00abShocking\u00bb Amount of Labor from the Global South<\/a>\u00bb, <cite>Science<\/cite>, 6 de agosto de 2024.<\/li>\n<li>Utsa Patnaik y Prabhat Patnaik, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-09-2021-02_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Drain of Wealth<\/a><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-09-2021-02_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">:<\/a> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-09-2021-02_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Colonialism Before the First World War<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 72, n\u00ba 9 (febrero de 2021): 15.<\/li>\n<li>Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), \u00abTopsy-Turvy World: Net Transfer of Resources from Poor to Rich Countries\u00bb, Policy Brief n\u00ba 78 (mayo de 2020); Harry Magdoff, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-033-11-1982-04_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">International Economic Distress and the Third World\u00bb,<\/a> <cite>Monthly Review<\/cite> 33, n\u00ba 11 (abril de 1982) 8-13; Robert Lucas, \u00abWhy Doesn&#8217;t Capital Flow from Rich to Poor Countries?\u00bb, <cite>American Economic Review <\/cite>80, n\u00ba 2 (mayo de 1990): 92-96.<\/li>\n<li>John Bellamy Foster, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/naked_imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Naked Imperialism<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2006); John Bellamy Foster, John Ross, Deborah Veneziale y Vijay Prashad, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/waging-a-new-cold-war\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Washington&#8217;s New Cold War: A Socialist Perspective<\/cite><\/a> ( <cite>Nueva<\/cite> York: Monthly Review Press, 2022); John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-073-03-2021-07_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">The New Cold War on China<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 73, no. 3 (julio-agosto de 2021): 1-20.<\/li>\n<li>Paul M. Sweezy, <cite><\/cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/modern_capitalism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><cite class=\"journal\u2212book\">Modern Capitalism and Other Essays<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1972), 147-65.<\/li>\n<li>U.S. Congressional Research Services, <cite>Instances of Use of United States Armed Forces Abroad, 1798-2023<\/cite>, 7 de junio de 2023; David Michael Smith, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/endless-holocausts\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Endless Holocausts<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2023).<\/li>\n<li>Bernard Semmel, <cite>Imperialism and Social Reform<\/cite> (Garden City, Nueva York: Doubleday, 1960).<\/li>\n<li>Bill Warren, \u00abImperialism and Capitalist Industrialization\u00bb, <cite>New Left Review <\/cite>181 (1973): 4, 43, 48, 82, Karl Marx y Federico Engels, <cite>Sobre el colonialismo<\/cite> (Nueva York: International Publishers, 1972), 81-87.<\/li>\n<li>Horace B. Davis,\u00a0<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/nationalism_and_socialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nationalism and Socialism<\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1967), 59-73; Kenzo Mohri, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-030-11-1979-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Marx and \u2018Underdevelopment<\/a>&#8216;\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 30, n\u00ba 11 (abril de 1979): 32-43; Sunti Kumar Ghosh, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-035-08-1984-01_5\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Marx on India<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 35, n\u00ba 8 (enero de 1984): 39-53.<\/li>\n<li>Bill Warren, <cite>Imperialism:<\/cite>\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">Pioneer of Capitalism<\/cite> (Londres: Verso, 1980): 97-98. La idea err\u00f3nea de que tambi\u00e9n Lenin ve\u00eda el imperialismo como el pionero del desarrollo puede encontrarse en Albert Szymanski, <cite>The Logic of Imperialism<\/cite> (Nueva York: Praeger, 1983), 40.<\/li>\n<li>Por ejemplo, Geoffrey Kay, entonces profesor de econom\u00eda en la Universidad de Londres, escribi\u00f3 que, bas\u00e1ndose en su mayor productividad (y haciendo hincapi\u00e9 en la plusval\u00eda relativa), \u00abla tasa de explotaci\u00f3n en los pa\u00edses avanzados es, en t\u00e9rminos generales, superior a la del mundo subdesarrollado.\u00bb Geoffrey Kay, <cite>The Economic Theory of the Working Class<\/cite> (Nueva York: St. Martin&#8217;s Press, 1979), 52. V\u00e9ase tambi\u00e9n Ernest Mandel,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">Late Capitalism<\/cite> (Londres: Verso, 1975), 354; Charles Bettelheim, \u00abAppendix I: Theoretical Comments\u00bb, en Arghiri Emmanuel, <cite>Unequal Exchange<\/cite>, 302-4; Alex Callinicos, <cite>Imperialism and Global Political Economy<\/cite> (Londres: Polity, 2009), 179-81; y Joseph Choonara, <cite>Unraveling Capitalism<\/cite> (Londres: Bookmarks, 2009), 34-35. Para una refutaci\u00f3n general de tales opiniones, v\u00e9ase Smith, <cite>Imperialism in the Twenty-First<\/cite> Century .<\/li>\n<li>Jeff Schuhrke, <cite>Blue-Collar Empire:<\/cite> <cite>The Untold Story of Labor&#8217;s Global Anticommunist Crusade<\/cite> (Londres: Verso, 2024); Kim Scipes, <cite>The AFL-CIO&#8217;s Secret War Against Developing Country Workers<\/cite> (Lanham, Maryland: Lexington Books, 2011); Paul Buhle, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/taking_care_of_business\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Taking Care of Business:<\/cite><\/a> <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/taking_care_of_business\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Samuel Gompers, George Meany, Lane Kirkland, and the Tragedy of American Labor<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 1999).<\/li>\n<li>Arrighi, <cite>The Geometry of Imperialism<\/cite>, 171-73; Giovanni Arrighi, <cite>The Long Twentieth Century<\/cite> (Londres: Verso, 1994). Para una cr\u00edtica de la teor\u00eda de los costes de transacci\u00f3n en este contexto, v\u00e9ase John Bellamy Foster, Robert W. McChesney y R. Jamil Jonna, \u00abMonopoly and Competition in Twenty-First Century Capitalism\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 62, n\u00ba 11 (abril de 2011): 27-31.<\/li>\n<li>Para una cr\u00edtica del imperialismo humanitario, v\u00e9ase Jean Bricmont, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/humanitarian_imperialism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Humanitarian Imperialism<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2006).<\/li>\n<li>Sobre la naturaleza de la sumisi\u00f3n de la izquierda a la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica del capital en lo que respecta al imperialismo, v\u00e9ase Domenico Losurdo, <cite>Western Marxism: <\/cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/western-marxism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>How It Was Born, How It Died, and How It Can Be Reborn<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2024), 75-77, 188-89, 209-10, 227.<\/li>\n<li>Prabhat Patnaik, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-042-06-1990-10_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Whatever Happened to Imperialism?<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 42, n\u00ba 6 (noviembre de 1990): 4.<\/li>\n<li>Michael Hardt y Antonio Negri, <cite class=\"journal\u2212book\">Empire<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2000), 178, 234, 332-35; John Bellamy Foster, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-053-07-2001-11_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Imperialism and &#8216;Empire&#8217;,<\/a>\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 53, n\u00ba 7 (diciembre de 2001): 1-9; Atilio A. Boron,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">\u2018Empire\u2019 and Imperialism: A Critical Reading of Michael Hardt and Antonio Negri<\/cite> (Londres: Zed, 2005); Losurdo, <cite class=\"journal\u2212book\">Western Marxism<\/cite>, 184, 209-11, 230, 255. La hip\u00f3tesis del mundo plano fue ampliada por Friedman, quien afirm\u00f3 enga\u00f1osamente que esto tambi\u00e9n estaba de acuerdo con Marx y Engels. Thomas Friedman,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">The World Is Flat<\/cite> (Nueva York: Farar, Strauss y Giroux, 2005).<\/li>\n<li>David Harvey, <cite>E<cite class=\"journal\u2212book\">The New Imperialism<\/cite><\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 2003), 137-82. Sobre la preferencia de Marx por la expresi\u00f3n \u00abexpropiaci\u00f3n originaria\u00bb frente a la \u00abdenominada acumulaci\u00f3n<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-074-11-2023-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"> primitiva <\/a>[originaria]\u00bb de la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sico-liberal, v\u00e9ase Ian Angus, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-074-11-2023-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">The Meaning of \u00abSo-Called Primitive Accumulation<\/a>\u00bb\u00bb<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-074-11-2023-04_4\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">,<\/a> <cite>Monthly Review<\/cite> 74, n\u00ba 11 (abril de 2023): 54-58.<\/li>\n<li>Harvey, <cite class=\"journal\u2212book\">The New Imperialism<\/cite>, 209.<\/li>\n<li>Harvey, <cite class=\"journal\u2212book\">The New Imperialism<\/cite>, 6-7, 137-40, 137-49; David Harvey, <cite class=\"journal\u2212book\">The Limits to Capital<\/cite> (Londres: Verso, 2006), 427-45; Rosa Luxemburg, <cite class=\"journal\u2212book\">The Accumulation of Capital<\/cite> (Nueva York: Monthly Review Press, 1968).<\/li>\n<li>La teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n de Luxemburg se basaba en la noci\u00f3n de que el capitalismo no pod\u00eda existir como un sistema autocontenido y necesitaba conquistar \u00abterceros mercados\u00bb para reproducirse. Harvey, <cite class=\"journal\u2212book\">The New Imperialism<\/cite>, 6-7,137-40, 137-49, 299; Harvey, <cite class=\"journal\u2212book\">The Limits to Capital<\/cite>, 427-45; Luxemburg, <cite class=\"journal\u2212book\">The Accumulation of Capital<\/cite>. Sobre las diferencias entre las teor\u00edas del imperialismo de Lenin y Luxemburg, v\u00e9ase Magdoff, <cite>Imperialism:<\/cite> <cite>From the Colonial Age to the<\/cite> <em>Present<\/em> , 263-73.<\/li>\n<li>David Harvey,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">The Enigma of Capital<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 2010), 34-35; David Harvey, \u00abA Commentary on <cite>A Theory of Imperialism<\/cite>,\u00bb 169-71.<\/li>\n<li>U.S. National Intelligence Council, <cite class=\"journal\u2212book\">Global Trends 2025<\/cite> (Washington, DC: Imprenta del Gobierno de EE.UU., noviembre de 2008): 4.<\/li>\n<li>Hickel, Lemos y Barbour, \u00abUnequal Exchange of Labour in the World Economy\u00bb, 15-17; Crossa, \u00abUnequal Value Transfer from Mexico to the United States\u00bb, 50; UNCTAD, \u00abThe Topsy-Turvy World\u00bb.<\/li>\n<li>David Harvey citado en Salar Mohandesi, \u00abThe Specificity of Imperialism\u00bb, <cite>Viewpoint<\/cite>, 1 de febrero de 2018.<\/li>\n<li>David Harvey, \u00abRealities on the Ground: David Harvey Replies to John Smith,\u00bb <cite>Review of African Political Economy<\/cite>, 5 de febrero de 2018, <a href=\"http:\/\/roape.net\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">roape.net<\/a>.<\/li>\n<li>Moishe Postone, \u00abHistory and Helplessness: Mass Mobilization and Contemporary Forms of Anticapitalism\u00bb,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">Public Culture<\/cite> 18, n\u00ba 1 (2006): 96-97; Moishe Postone,\u00a0<cite class=\"journal\u2212book\">Time, Labor, and Social Domination: A Reinterpretation of Marx\u2019s Critical Theory<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 1996).<\/li>\n<li>El argumento de Postone se\u00f1alaba a Noam Chomsky y Naomi Klein para criticarlos, centr\u00e1ndose en sus explicaciones sobre el papel de EE.UU. e Israel en Oriente Pr\u00f3ximo.<\/li>\n<li>Foster, McChesney, and Jonna, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-062-11-2011-04_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00abMonopoly and Competition in Twenty-First Century Capitalism<\/a>.\u00bb<\/li>\n<li>World Bank, <cite class=\"journal\u2212book\">World Development Report 2020: Trading for Development in the Age of Global Value Chains<\/cite> (Washington, DC: Banco Internacional de Reconstrucci\u00f3n y Fomento, 2020), 15, 19, 26; Benjamin Selwyn y Dara Leyden, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-073-06-2021-10_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">World Development under Monopoly Capitalism<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 73, n\u00ba 6 (noviembre de 2021): 21-24.<\/li>\n<li>Chibber, \u00abTo Fight Imperialism Abroad, Build Class Struggle at Home\u00bb.<\/li>\n<li>Chibber, \u00abTo Fight Imperialism Abroad, Build Class Struggle at Home\u00bb. El an\u00e1lisis de Chibber sigue la teor\u00eda del ultraimperialismo de Kautsky, que separaba el concepto de imperialismo del de explotaci\u00f3n mundial. V\u00e9ase Anthony Brewer, <cite>Marxist Theories of Imperialism<\/cite> (Londres: Routledge, 1990), 130.<\/li>\n<li>Vivek Chibber, <cite>The Class Matrix<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2022).<\/li>\n<li>Robinson, <cite>Into the Tempest<\/cite>, 99-121. Sobre las debilidades emp\u00edricas de la tesis del capital transnacional, v\u00e9ase Samir Amin, \u00abTransnational Capitalism or Collective Imperialism?\u00bb, <cite>Pambazuka News<\/cite>, 23 de marzo de 2011; Ha-Joon Chang, <cite>Things They Don&#8217;t Tell You About Capitalism<\/cite> (Nueva York: Bloomsbury, 2010), 74-87; Ernesto Screpanti, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/global_imperialism_and_the_great_crisis\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\"><cite>Global Imperialism and the Great Crisis<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2014), 57-58.<\/li>\n<li>Robinson, \u00abThe Unbearable Manicheanism of the \u2018Anti-Imperialist\u2019 Left\u00bb; Robinson, \u00abCapitalist Globalization, Transnational Class Exploitation, and the Global Police State\u00bb; Robinson, \u00abThe Travesty of \u2018Anti-Imperialism,&#8217;\u00bb, 592.<\/li>\n<li>William I. Robinson, <cite class=\"journal\u2212book\">Global Capitalism and the Crisis of Humanity<\/cite> (Cambridge: Cambridge University Press, 2014), 126; Lenin, \u00abEl imperialismo y la escisi\u00f3n del socialismo\u00bb, 115.<\/li>\n<li>Robinson, \u00abCapitalist Globalization, Transnational Class Exploitation, and the Global Police State\u00bb.<\/li>\n<li>Gilbert Achcar, \u00abHow to Avoid the Anti-Imperialism of Fools\u00bb, <cite>The Nation<\/cite>, 6 de abril de 2021; Roger D. Harris, \u00abAnti-Anti-Imperialism: Gilbert Achcar\u2019s Leftist Imperialism with Caveats\u00bb <em>Mint Press<\/em>, 1 de junio de 2021; Gilbert Achcar, \u00abReflections of an Anti-Imperialist After Ten Years of Debate,\u00bb <cite>New Politics<\/cite>, septiembre de 2021, <a href=\"http:\/\/newpol.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">newpol.org<\/a>; Gilbert Achcar, \u00abLibya: A Legitimate and Necessary Debate from an Anti-Imperialist Perspective\u00bb, <cite>Le Monde diplomatique<\/cite>, 28 de marzo de 2011, mondediplocom.<\/li>\n<li>Gabriel Hetland, \u00abWhy Is Venezuela Spiraling Out of Control?\u00bb\u00bb <cite>NACLA<\/cite>, 15 de abril de 2017, <a href=\"http:\/\/nacla.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">nacla.org<\/a>; Jordan Woll, \u00ab<cite>Jacobin<\/cite> Magazine Attacks Venezuela, Cuba, and TeleSur\u00bb, Liberation News, 12 de junio de 2017, <a href=\"http:\/\/liberationnews.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">liberationnews.org<\/a>. En un art\u00edculo reciente en <cite>Sidecar<\/cite>, una publicaci\u00f3n en l\u00ednea, asociada a <cite>New Left Review<\/cite>, Gabriel Hetland no s\u00f3lo repite las cr\u00edticas extremadamente distorsionadas del sistema medi\u00e1tico imperial sobre las elecciones de Venezuela de 2024, sino que deja claro que la principal preocupaci\u00f3n es \u00abque las pol\u00edticas socialdem\u00f3cratas\u00bb se consideren \u00abinsostenibles en el siglo XXI\u00bb. As\u00ed pues, hay que abandonar cualquier apoyo a Venezuela en aras de la pol\u00edtica socialdem\u00f3crata, aunque se reconozcan las sanciones extremas de Estados Unidos y los intentos de golpe de Estado. Gabriel Hetland, \u00abFraud Foretold?\u00bb, <cite>Sidecar<\/cite>, 21 de agosto de 2024. Para una visi\u00f3n alternativa, v\u00e9ase Drago Bosnic, \u00abVenezuelan Presidential Election from a Serbian Observer&#8217;s Perspective-Interview\u00bb, Portal BRICS, 26 de agosto de 2024. Sobre el \u00abimperialismo democr\u00e1tico\u00bb, v\u00e9ase Stanley Kurtz, \u00abDemocratic Imperialism: A Blueprint\u00bb, Hoover Institution, 1 de abril de 2003.<\/li>\n<li>Harris, \u00abWhy Doesn&#8217;t the World Make Sense Any More?\u00bb; Alessandro Borin, Michelle Mancini y Daria Taglioni, \u00ab<a href=\"https:\/\/blogs.worldbank.org\/en\/developmenttalk\/measuring-countries-and-sectors-gvcs\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">Measuring Countries and Sectors in GVC<\/a>,\u00bb World Bank Blogs, 22 de noviembre de 2021, <a href=\"http:\/\/worldbank.org\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">worldbank.org<\/a><\/li>\n<li>Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-049-09-1998-02_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" shape=\"rect\">The Uncontrollability of Global Capital<\/a>,\u00bb <cite>Monthly Review<\/cite> 49, n\u00ba 9 (febrero de 1998): 32; Istv\u00e1n M\u00e9sz\u00e1ros, <cite><\/cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/socialism_or_barbarism\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><cite class=\"journal\u2212book\">Socialism or Barbarism<\/cite><\/a> (Nueva York: Monthly Review Press, 2001), 28-29. Robinson abandona por completo el \u00e1mbito de la realidad en su teor\u00eda del \u00abEstado capitalista transnacional emergente\u00bb. Robinson, <cite class=\"journal\u2212book\">Global Capitalism and the Crisis of Humanity<\/cite>, 65-69.<\/li>\n<li>Hung, \u00abRereading Lenin\u2019s <cite class=\"journal\u2212book\">Imperialism<\/cite> at the Time of U.S.-China Rivalry\u00bb; Hung, <cite>Clash of Empires<\/cite>, 62, 65.<\/li>\n<li>Ruy Mauro Marini, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-023-09-1972-02_2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Brazilian Sub-Imperialism<\/a>\u00bb, <cite>Monthly Review<\/cite> 23, n\u00ba 9 (febrero de 1972): 14-24.<\/li>\n<li>Ilya Matveev, \u00abWe Live in a World of Growing Interimperialist Rivalries\u00bb, <cite>Jacobin<\/cite>, mayo de 2024; Ashley Smith, \u00abImperialism and Anti-Imperialism Today\u00bb, <cite>Tempest<\/cite>, 24 de mayo de 2024.<\/li>\n<li id=\"en103\" class=\"endnote hovernote\">Michael Roberts, \u00ab<a href=\"https:\/\/thenextrecession.wordpress.com\/2023\/11\/04\/50-years-of-dependency-theory\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">50 Years of Dependency Theory<\/a>,\u00bb <em>The Next Recession<\/em>, November 4, 2023; Guglielmo Carchedi and Michael Roberts, \u00abThe Economics of Modern Imperialism,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Historical Materialism<\/cite> 29, no. 4 (2021): 23\u201369; Andrea Ricci, \u00abUnequal Exchange in the Age of Globalization,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Review of Radical Political Economics<\/cite> 51, no. 2 (2019).<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/#en104backlink\">\u21a9<\/a><\/li>\n<li>En su art\u00edculo \u00abThe Travesty of \u201cAnti-Imperialism\u201d\u00bb en <cite>The Journal of World-Systems Research<\/cite>, Robinson repite las calumnias contra Prashad vertidas por los medios de comunicaci\u00f3n del establishment, como <cite>The Daily Beast<\/cite> y <cite>New Lines Magazine<\/cite> (y m\u00e1s recientemente, desde que se public\u00f3 por primera vez el art\u00edculo de Robinson, por el <cite>New York Times<\/cite>), en relaci\u00f3n con cuantiosas donaciones econ\u00f3micas al Instituto Tricontinental de Investigaci\u00f3n Social, del que Prashad es director ejecutivo. Las donaciones en cuesti\u00f3n proceden de Roy Singham, presidente del consejo asesor internacional de Tricontinental y una figura notable con un largo historial de activismo antirracial-capitalista, antiimperialista y socialista en Estados Unidos y en todo el mundo, que hizo una fortuna en el desarrollo de software. Apoy\u00e1ndose en los ataques al estilo McCarthy de la Nueva Guerra Fr\u00eda por parte de los medios corporativos, a Singham por sus simpat\u00edas por el socialismo con caracter\u00edsticas chinas, as\u00ed como en su apoyo financiero a Tricontinental y a otras organizaciones de izquierda de todo el mundo, Robinson afirma que Prashad \u00abparece estar pol\u00edticamente comprometido\u00bb debido a que Tricontinental acepta donaciones de Singham. Es cierto que, vistas desde el <cite>punto de vista imperialista<\/cite>, tales donaciones son ileg\u00edtimas en la medida en que entran en conflicto con los objetivos de la Nueva Guerra Fr\u00eda de Washington. Sin embargo, la acusaci\u00f3n de Robinson de que Prashad est\u00e1 por ello \u00abpol\u00edticamente comprometido\u00bb no tiene sentido desde un <cite>punto de vista antiimperialista<\/cite>, en el que la aceptaci\u00f3n de esa financiaci\u00f3n est\u00e1 totalmente de acuerdo con una cr\u00edtica fundamental del sistema imperialista mundial. Robinson, \u00abThe Travesty of \u201cAnti-Imperialism\u201d\u00bb, 592; \u00abA Global Web of Chinese Propaganda Leads to a U.S. Tech Mogul\u00bb, <cite>New York Times<\/cite>, 10 de agosto de 2023; Vijay Prashad, \u00abMy Friends Prabir and Amit and in Jail in India for their Work in the Media\u00bb, <em>Counterpunch<\/em>, 4 de octubre de 2023.<\/li>\n<li id=\"en105\" class=\"endnote hovernote\">Pierre Rousset, \u00abChina: A New Imperialism Emerges,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">International Viewpoint<\/cite>, November 18, 2021.<\/li>\n<li id=\"en106\" class=\"endnote hovernote\">V\u00e9ase Editors, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-06-2023-10_0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Notes from the Editors<\/a>,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Monthly Review<\/cite> 75, no. 6 (November 2023).<\/li>\n<li id=\"en107\" class=\"endnote hovernote\">Minqi Li, \u00abChina: Imperialism or Semi-Periphery?,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Monthly Review<\/cite> 73, no. 3 (July\u2013August 2021): 57. Un error en el texto original se refer\u00eda a los c\u00e1lculos de la p\u00e9rdida neta de mano de obra de China para incluir \u00abno s\u00f3lo la transferencia neta de mano de obra que resulta de la desfavorable relaci\u00f3n de intercambio laboral de China, sino tambi\u00e9n la mano de obra incorporada en los \u201cexcedentes comerciales\u201d de China\u00bb (Li, \u00abChina: Imperialism or Semi-Periphery?,\u00bb 56). Sobre la metodolog\u00eda, v\u00e9ase Minqi Li, <cite class=\"journal\u2212book\">China in the 21st Century<\/cite> (London: Pluto, 2015): 200\u20132. V\u00e9ase tambi\u00e9n Foster and McChesney, <cite class=\"journal\u2212book\">The Endless Crisis<\/cite>, 165\u201374; Suwandi, Jonna, and Foster, \u00abGlobal Commodity Chains and the New Imperialism.\u00bb<\/li>\n<li id=\"en108\" class=\"endnote hovernote\">\u00abComparing United States and China by Economy,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Statistics Times<\/cite>, August 29, 2024.<\/li>\n<li id=\"en109\" class=\"endnote hovernote\">\u00abHyper-Imperialism: A Decadent New Stage,\u00bb Tricontinental Institute, January 23, 2024; U.S. Congressional Research Service, <cite class=\"journal\u2212book\">Instances of Use of United States Armed Forces Abroad, 1798\u20132023<\/cite>, June 7, 2023; John Pilger, \u00ab<a href=\"https:\/\/braveneweurope.com\/john-pilger-there-is-a-war-coming-shrouded-in-propaganda\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">There Is a War Coming Shrouded in Propaganda<\/a>,\u00bb John Pilger (blog), May 1, 2023, braveneweurope.com.<\/li>\n<li id=\"en110\" class=\"endnote hovernote\">Frederick Thon, Manuel Rodr\u00edguez Banchs, and Jorge Lefevre Tav\u00e1rez, \u00abThe \u2018Multipolar World\u2019: A Euphemism for Multiple Imperialisms,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">The Call<\/cite>, July 6, 2024, socialistcall.com.<\/li>\n<li id=\"en111\" class=\"endnote hovernote\">Frantz Fanon, <cite class=\"journal\u2212book\">The Wretched of the Earth<\/cite> (New York: Grove Press, 1963).<\/li>\n<li id=\"en112\" class=\"endnote hovernote\">\u00ab<a href=\"https:\/\/blackallianceforpeace.com\/principles-of-unity\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Principles of Unity<\/a>,\u00bb Black Alliance for Peace, blackallianceforpeace.com. Para consultar los ensayos antiimperialistas de Du Bois durante la Primera Guerra Mundial y despu\u00e9s, notables como cr\u00edticas al capitalismo racial y al imperialismo, v\u00e9ase W. E. B. Du Bois, <cite class=\"journal\u2212book\">Darkwater<\/cite> (Mineola, New York: Dover, 1999): Charisse Burden-Stelly, \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-03-2020-07_2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Modern U.S. Racial Capitalism: Some Theoretical Insights<\/a>,\u00bb <cite class=\"journal\u2212book\">Monthly Review<\/cite> 72, no. 3 (July\u2013August 2020): 8\u201320.<\/li>\n<li id=\"en113\" class=\"endnote hovernote\">Ruth Wilson Gilmore, \u00abOn the Centenary of Lenin\u2019s Death,\u00bb Verso (blog), January 25, 2024; Roxanne Dunbar-Ortiz, <cite class=\"journal\u2212book\">An Indigenous Peoples\u2019 History of the United States<\/cite> (Boston: Beacon, 2014), 162\u201377.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fuente: <em>Monthly Review<\/em>, 2024, Volume 76, Number 06 (November 2024) (<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/\">https:\/\/monthlyreview.org\/2024\/11\/01\/the-new-denial-of-imperialism-on-the-left\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un signo de la profundidad de la crisis estructural del capital en nuestro tiempo que desde el inicio de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16582,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-16581","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperio-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16581"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16581\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16586,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16581\/revisions\/16586"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}