{"id":16615,"date":"2024-11-17T05:00:03","date_gmt":"2024-11-17T04:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16615"},"modified":"2024-11-17T03:59:45","modified_gmt":"2024-11-17T02:59:45","slug":"entre-el-valle-del-deseo-y-el-valle-de-la-realidad-en-busca-de-un-mar-en-el-que-ambos-confluyan-manuel-sacristan-y-la-obra-politico-filosofica-de-v-i-lenin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16615","title":{"rendered":"Entre el valle del deseo y el valle de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan. (Manuel Sacrist\u00e1n y la obra pol\u00edtico-filos\u00f3fica de V. I. Lenin)"},"content":{"rendered":"<p><em>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), fil\u00f3sofo comunista y militante del PSUC-PCE, estudi\u00f3 y escribi\u00f3 sobre la obra y la praxis del revolucionario ruso desde su vinculaci\u00f3n a la tradici\u00f3n marxista a mediados de los a\u00f1os cincuenta del pasado siglo. La finalidad de este texto es dar cuenta de sus principales trabajos y tesis especialmente los centrados en la obra filos\u00f3fica de Lenin y en su noci\u00f3n de pr\u00e1ctica, aproximaci\u00f3n la suya muy distante de la lectura estalinista y de las creencias te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas de intelectuales y organizaciones comunistas de los a\u00f1os sesenta y setenta que se caracterizaban en muchas ocasiones por un marxismo-leninismo anquilosado, repetitivo, marcadamente escol\u00e1stico, poco amigo de cambios e interpretaciones enriquecedoras a la altura de los nuevos tiempos, de las nuevas circunstancias.<\/em><\/p>\n<p>En su conversaci\u00f3n con el fil\u00f3sofo ecologista alem\u00e1n Wolfgang Harich de mayo de 1979<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, el que ser\u00eda en pocos meses despu\u00e9s director de la revista <i>mientras tanto<\/i> observaba que \u00aba estas alturas del siglo XX, ateni\u00e9ndose a los pa\u00edses industriales, es decir, sin pretender incluir en estas consideraciones a los pueblos que soportan la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n imperialistas\u00bb, hab\u00eda sonado y hasta pasado ya la hora de reconocer que la capacidad revolucionaria, cualitativamente transformadora, de las tradiciones m\u00e1s robustas del movimiento obrero hab\u00eda resultado escasa\u00bb. Por decirlo un tanto provocativamente \u00abno se ve\u00eda que la III Internacional (ni la IV, para el caso) se haya acercado a sus objetivos doctrinales m\u00e1s que el gandhismo a los suyos\u00bb. Pero, adem\u00e1s, el aprovechamiento de experiencias de las que por abreviar estaba llamando gandhismo pod\u00eda servir \u00abpara dar forma a la necesaria revisi\u00f3n de las concepciones revolucionarias en un sentido que les a\u00f1ada consciencia de alternativa radical\u00bb. A la vista de los pobres y contradictorios resultados de una l\u00ednea de actuaci\u00f3n s\u00f3lo pol\u00edtica, puramente leninista, \u00abeso se puede decir hoy sin temor a hacerse sospechoso de enfermedad mental\u00bb. La cuesti\u00f3n de la credibilidad empezaba a ser muy importante: conseguir que organismos sindicales o afines cultivaran formas de vida cotidiana alternativas no ser\u00eda tanto ni solo una manera de sostener moralmente a grupos de activistas sino tambi\u00e9n un corolario del cambio que, en su opini\u00f3n, se impon\u00eda de conducta estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>L\u00edneas m\u00e1s adelante y a prop\u00f3sito del voluntarismo, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n que, efectivamente, hab\u00eda que aceptar bastante m\u00e1s voluntarismo que hasta ahora en el pensamiento revolucionario. Uno de los elementos m\u00e1s necesitados de revisi\u00f3n en el entonces tronco revolucionario mayoritario del pensamiento marxista era la confianza en el car\u00e1cter ben\u00e9fico de los procesos sociales objetivos, \u00abpor ejemplo, aquella inveros\u00edmil ingenuidad de Lenin seg\u00fan la cual la marcha de la historia -\u00a1vaya casualidad!- coincide con los deseos de los socialistas\u00bb. Mejor no fiarse e intentar alcanzar el proceso con la voluntad del movimiento. No pod\u00edamos olvidarnos que en 1883. el a\u00f1o del fallecimiento de Marx. \u00abera inimaginable el crecimiento luego experimentado por las fuerzas productivas en general y por las cient\u00edfico-t\u00e9cnicas en particular\u00bb.<\/p>\n<p>No fue con ocasi\u00f3n de este encuentro con W. Harich en el Centre de Treball i Documentaci\u00f3n (CTD) de Barcelona en 1979 la \u00fanica vez en que Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) se aproxim\u00f3 cr\u00edtica (y autocr\u00edticamente) a la tradici\u00f3n leninista y a la obra del revolucionario ruso.<\/p>\n<p><b>1. Primeros compases militantes<\/b><\/p>\n<p>Tras licenciarse en Derecho y Filosof\u00eda por la Universidad de Barcelona (doctor\u00e1ndose en esta \u00faltima disciplina en 1959 con una tesis sobre <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>) y finalizada su etapa de destacado y prol\u00edfico colaborador de las revistas barcelonesas <i>Qvadrante, los universitarios hablan<\/i> y <i>Laye<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>, Manuel Sacrist\u00e1n consigui\u00f3 una beca de DAAD (Deutscher Akademischer Austauschdienst)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> para proseguir estudios de posgrado entre 1954 y 1956 en el Instituto de L\u00f3gica y de Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster (Westfalia, entonces Rep\u00fablica Federal de Alemania), un instituto universitario de formaci\u00f3n e investigaci\u00f3n en los \u00e1mbitos de la l\u00f3gica, la historia y la filosof\u00eda de la ciencia dirigido por el te\u00f3logo, fil\u00f3sofo y l\u00f3gico alem\u00e1n Heinrich Scholz<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Fue en aquellos cuatro semestres cuando Sacrist\u00e1n entabl\u00f3 amistad con el l\u00f3gico pisano y militante del PCI, Ettore Casari<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>, y con Vicente Romano, militante del PCE. All\u00ed conoci\u00f3 tambi\u00e9n a Ulrike Meinhof<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a> y asisti\u00f3 a seminarios de formaci\u00f3n pol\u00edtica dirigidos por el obrero fresador y dirigente del Partido Comunista Alem\u00e1n de M\u00fcnster, Hans Schweins<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Al finalizar sus estudios de posgrado y vincularse organizativamente a la tradici\u00f3n comunista democr\u00e1tica espa\u00f1ola en la primavera de 1956<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>, Sacrist\u00e1n volvi\u00f3 a Barcelona, lugar de residencia de su familia desde 1939, y pas\u00f3 a militar en el PSUC, el Partido de los comunistas de Catalu\u00f1a. La obra de fil\u00f3sofos marxistas y revolucionarios socialistas fue objeto de su inter\u00e9s desde el primer momento. Sus escritos de aquellos a\u00f1os cincuenta y sesenta sobre Marx, Engels, Alberti, Labriola, Bernal, Gramsci, Luka\u0301cs, Mao o Guevara son testimonio de ello. As\u00ed, en un art\u00edculo para la Enciclopedia Espasa sobre la filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la II Guerra Mundial hasta 1958,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a> los autores comentados en la secci\u00f3n \u00abAlgunas personalidades destacadas\u00bb del apartado dedicado al marxismo fueron John D. Bernal<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>, Antonio Gramsci y Mao Tse-tung. Lenin, acaso previendo censura, no fue incluido<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>. El traductor de <i>El capital<\/i> no escribi\u00f3 aproximaciones desarrolladas a la obra del revolucionario ruso en sus escritos de estos primeros an\u0303os de militancia en el PSUC-PCE. B\u00e1sicamente, alusiones en art\u00edculos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>, informes, comunicaciones y documentos internos del Partido.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Empero, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, en sus \u00abCuatro notas a los documentos de abril del Partido Comunista de Checoslovaquia\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>, comentando el Programa de Acci\u00f3n, la que ser\u00eda en su opin\u00f3n la primera autocr\u00edtica del socialismo leninista, Sacrist\u00e1n observaba que cuando el informe <em>Dub\u010dek<\/em> defin\u00eda la tarea del partido como el esfuerzo por mantener en el nuevo proceso una posici\u00f3n hegem\u00f3nica, \u00absolo la ignorancia del pensamiento leninista \u2013y, en Europa occidental, gramsciano\u2013 acerca del problema de la hegemon\u00eda en la sociedad civil\u00bb, pod\u00edan explicar que dirigentes socialistas hubieran visto en esas formulaciones del PCCh una auto-reducci\u00f3n del partido a la condici\u00f3n de \u00abdirector espiritual\u00bb o \u00abconsejero moral\u00bb.\u00bb A lo que a\u00f1ad\u00eda l\u00edneas m\u00e1s adelante: \u00abLa teor\u00eda leninista no implicaba, desde luego, que el proletariado tuviera que delegar en el partido el ejercicio de la dictadura de clase. Pero la pr\u00e1ctica de los leninistas \u2013y muy frecuentemente tambi\u00e9n la sototeor\u00eda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a> ideol\u00f3gica destinada a justificarla\u2013 realiz\u00f3 esa implicaci\u00f3n.\u00bb Para el traductor del <i>Anti-D\u00fchring<\/i>, la regeneraci\u00f3n, la veracidad del PCCh<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a> era una autocr\u00edtica profundamente leninista: por su tem\u00e1tica y por su sentido enlazaba \u00abcon las preocupaciones del mismo Lenin en los \u00faltimos meses de su vida.\u00bb<\/p>\n<p>Pueden verse tambi\u00e9n diversas observaciones en la importante entrevista de 1969 sobre \u00abChecoslovaquia y la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>, editada inicialmente en la revista democristiana antifranquista <i>Cuadernos para el Di<\/i><i>\u00e1logo<\/i>. El traductor de <em>Dub\u010dek<\/em> trazaba aqu\u00ed un apunte sobre la acentuaci\u00f3n voluntarista del leninismo. La alternativa entre realizaci\u00f3n de socialismo o restauraci\u00f3n del capitalismo no era objeto de creencia. Primero porque la alternativa real no era esa: \u00abLa alternativa real me parece ser: socialismo o barbarie (degradaci\u00f3n general de la vida de la especie)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>\u00bb. Segundo, porque \u00abs\u00f3lo en los manuales teol\u00f3gicos a lo Konstantinov se dice metaf\u00edsicamente que \u00abel socialismo triunfar\u00e1 por la necesidad de las leyes hist\u00f3ricas\u00bb. <i>El leninismo no cree en un triunfo fatal de nada. \u00c9sta no es cuesti\u00f3n de creer, sino de querer<\/i>.\u00bb El \u00abno es cuesti\u00f3n de creer sino de querer\u00bb, el no creer \u00aben un triunfo fatal de nada\u00bb, acompa\u00f1ados de un informado realismo pol\u00edtico que nunca abandon\u00f3, fueron dos de las ideas-fuerza de Sacrist\u00e1n, de su marxismo pol\u00edtico no academicista. Tambi\u00e9n de su leninismo (sin ismos).<\/p>\n<p><b>2. Leer a los cl\u00e1sicos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a><\/b><\/p>\n<p>Fue a partir de una pol\u00e9mica resen\u0303a publicada en <i>Nous Horitzons<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a> <\/i>sobre un libro de Roger Garaudy (1913-2012) editado por Presses Universitaires de <em>France (<\/em>PUF) cuando Sacrist\u00e1n empezo\u0301 a escribir con mayor frecuencia y extensi\u00f3n sobre la obra y el pensamiento del revolucionario ruso.<\/p>\n<p>Iniciaba el entonces miembro del comit\u00e9 ejecutivo del PSUC su comentario del ensayo de Garaudy, fil\u00f3sofo marxista y dirigente del PCF en aquellos a\u00f1os, observando que su publicacio\u0301n en la serie de \u00abfilo\u0301sofos\u00bb de PUF era \u00abcomo un anticipo de la inmediata conmemoracio\u0301n de Lenin\u00bb, la celebraci\u00f3n en 1970 del primer centenario de su nacimiento. La coleccio\u0301n en la que apareci\u0301a estaba destinada a su uso dida\u0301ctico en el bachillerato y en la iniciacio\u0301n universitaria francesa. Por ello, \u00abseri\u0301a injusto esperar del libro detalle monogra\u0301fico o interpretacio\u0301n arriesgada que no tendri\u0301a mucho espacio para ser argumentada\u00bb. No era eso, no pod\u00eda ser eso.<\/p>\n<p>Empero, a pesar de su brevedad, el texto mereci\u0301a atencio\u0301n por proceder de un escritor (entonces) marxista \u00abtan sincero y tan lei\u0301do\u00bb como era entonces Garaudy, quien, al igual que Sacrist\u00e1n, se habi\u0301a manifestado cri\u0301ticamente sobre la invasio\u0301n de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>. La gravedad de los problemas con los que entonces se enfrentaba el movimiento comunista revelaba con tanta claridad la inutilidad de la literatura marxista inaute\u0301ntica \u00abde tantos tratados y manuales con todos los problemas del mundo resueltos\u00bb, que la lectura de escritores marxistas que \u00abverdaderamente piensan \u2013guste o no guste lo que piensen\u2013 es hoy recomendable incluso como ejercicio poli\u0301tico\u00bb.<\/p>\n<p>Garaudy pod\u00eda haber sucumbido en otros momentos, como Althusser<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a> lo confes\u00f3 de si\u0301 mismo, a la \u00abli\u0301nea imperativa\u00bb segu\u0301n la cual la filosofi\u0301a marxista no pod\u00eda elegir \u00absino entre el comentario y el silencio, una conviccio\u0301n iluminada o bien obligada y al mutismo del malestar\u00bb. Pero hab\u00eda mudos y mudos, y Garaudy, como su contrincante Althusser, \u00abperteneci\u0301a ya entonces a la clase de mudos que podi\u0301an hablar porque saben pensar\u00bb. Por esto val\u00eda la pena atender a su reciente ensayo sobre Lenin.<\/p>\n<p>Para Sacrist\u00e1n, el ensayo del fil\u00f3sofo franc\u00e9s teni\u0301a dos rasgos que era necesario destacar:<\/p>\n<p>En primer lugar, Garaudy no mostraba el excesivo respeto acade\u0301mico por las definiciones tradicionales que eran frecuentes en la literatura francesa, incluida la marxista. De este modo, caracterizaba el pensamiento de Lenin al margen de cualquier definicio\u0301n universitaria de la filosofi\u0301a: \u00abEl problema principal de su filosof\u00eda [la de Lenin] es el del militante: elaborar una metodologi\u0301a de la iniciativa histo\u0301rica\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo rasgo resaltado era la manera de construir los aspectos del pensamiento de Lenin que el marxista y comunista franc\u00e9s ofreci\u0301a al estudio del lector. Garaudy acentuaba la insistencia leninista en la importancia \u00abdel factor subjetivo en la historia y las ene\u0301rgicas tomas de posicio\u0301n antidogma\u0301ticas y antisectarias de diversos textos de Lenin\u00bb.<\/p>\n<p>No habi\u0301a duda que uno y otro aspecto eran elementos esenciales del pensamiento leninista, pero la redaccio\u0301n de su nota, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, no obedec\u00eda \u00absolamente al deseo de dar noticia del ensayo de Garaudy y de registrar elogiosamente estas caracteri\u0301sticas de su composicio\u0301n\u00bb, sino con la intenci\u00f3n de an\u0303adir alguna observacio\u0301n ma\u0301s.<\/p>\n<p>En las 66 pa\u0301ginas del ensayo quedaba muy claro que Garaudy lo hab\u00eda escrito con el fin de librar la cla\u0301sica batalla en dos frentes: \u00absubrayar la importancia del factor subjetivo en el pensamiento de Lenin (igual que en el de Marx, por otra parte) le es u\u0301til contra el derechismo de tipo tradicional\u00bb. Mostrar que Lenin quer\u00eda pensar siempre de manera antidogma\u0301tica y antisectaria le serv\u00eda contra el infantilismo o izquierdismo. Y ambas cosas le serv\u00edan, adema\u0301s, y muy eficazmente, contra el burocratismo y el estatalismo de la degeneracio\u0301n socialista, la cual presentaba al mismo tiempo \u00abel mecanicismo y la razo\u0301n de Estado y un sectarismo hipo\u0301critamente dogma\u0301tico que disfraza de teori\u0301a, desde los tiempos de Zdanov<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>, lo que es mera implicacio\u0301n del poder o de la lucha por e\u0301ste en tal o cual intriga momenta\u0301nea.\u00bb<\/p>\n<p>Los textos de Lenin recogidos por Garaudy en su ensayo eran muy eficaces para ilustrar todos aquellos puntos. El izquierdista reflexivo podr\u00eda aprender mucho de la so\u0301lida argumentaci\u00f3n de Garaudy de que Lenin hab\u00eda tomado prestados \u00ablos rasgos ma\u0301s autoritarios del <i>\u00bfQue\u0301 hacer? <\/i>(uno de los textos ma\u0301s cultivados por el extremismo) directamente del patriarca de la socialdemocracia, de Kautsky\u00bb. Pero aqui\u0301 justamente se planteaba la cuestio\u0301n en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n. No parec\u00eda que la mejor manera de oponerse al derechismo y el nuevo izquierdismo, \u00abal igual a que a la degeneracio\u0301n del poder socialista\u00bb, fuera continuar utilizando \u00ablos cla\u0301sicos del movimiento socialista convirtie\u0301ndolos en instrumentos de la disputa.\u00bb<\/p>\n<p>Parec\u00eda claro que Garaudy ten\u00eda razo\u0301n y apuntaba razones en su triple pole\u0301mica. Pero parec\u00eda dudoso que esa razo\u0301n fuera a triunfar <i>substancialmente <\/i>con los mismos procedimientos que hab\u00eda llevado \u00abal derechismo \u00abfilolo\u0301gico\u00bb de la vieja social-democracia (hecha de citas a pie de pa\u0301gina de algunos elementos de <i>El capital<\/i>), al infantilismo (hecho de citas a pie de pa\u0301gina del <i>\u00bfQue\u0301 hacer?, <\/i>etc) y a la degeneracio\u0301n burocra\u0301tica revestida con todas las citas, sean de donde sean, que vayan bien para expulsar a alguien, justificar tal ley o proclamar tal sentencia)\u00bb.<\/p>\n<p>El traductor y prologuista de Labriola<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a> finalizaba su aproximaci\u00f3n con una recomendacio\u0301n a la altura de su concepcio\u0301n del filosofar de la tradicio\u0301n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote26sym\" name=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a> y de su intervenci\u00f3n en ella: <i>Era necesario de una vez dejar vivir a los cla\u0301sicos<\/i>. Y no se ten\u00eda que ensen\u0303ar a citarlos, sino a leerlos.<i> <\/i>Leer creativa, consistentemente, sin ceguera ni ideologismos, a Marx, Engels, Lenin, Luxemburg u otros autores. Esa era la cuestio\u0301n, siempre lo fue para el entonces profesor expulsado de la Facultad de Econ\u00f3micas de la Universidad de Barcelona por motivos pol\u00edticos.<\/p>\n<p><b>3. Gramsci y el leninismo<\/b><\/p>\n<p>En su estudio sobre Gramsci, en su presentaci\u00f3n interrumpida de su influyente <i>Antolog\u00eda <\/i>gramsciana<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote27sym\" name=\"sdfootnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a> que su amigo, el profesor y fil\u00f3sofo Jacobo Mu\u00f1oz, salv\u00f3 de la papelera y que a\u00f1os m\u00e1s tarde edit\u00f3 el profesor Albert Domingo Curto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote28sym\" name=\"sdfootnote28anc\"><sup>28<\/sup><\/a><i>,<\/i> pueden verse tambi\u00e9n nudos b\u00e1sicos de su concepcio\u0301n del leninismo.<\/p>\n<p>Adema\u0301s, y a diferencia de la mayori\u0301a de los leninistas de su e\u0301poca y de la siguiente, observa Sacrist\u00e1n, Gramsci muestra un \u00abconocimiento cri\u0301tico de la naturaleza del leninismo, de <i>l\u2018opera di Lenin\u00bb<\/i>. El revolucionario sardo no hab\u00eda mostrado nunca la tendencia a interpretar a Lenin como sabio universal \u00abni probablemente habri\u0301a aprobado posteriores tendencias como la lectura de los cuadernos de extractos y apuntes filoso\u0301ficos de Lenin al modo de nuevos <i>Manuscritos <\/i>de 1844\u00bb.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote29sym\" name=\"sdfootnote29anc\"><sup>29<\/sup><\/a> El autor de los <i>Quaderni<\/i> hab\u00eda pensado siempre que la obra <i>pra\u0301ctica <\/i>de Lenin era la hazan\u0303a pol\u00edtico-filoso\u0301fica ma\u0301s grande de la e\u0301poca. Asi\u0301 lo hab\u00eda escrito. Pero lo pensaba precisamente, remarcaba Sacrist\u00e1n, de la obra <i>pol\u00edtica <\/i>de Lenin, no de su obra te\u00f3rica, no de <i>Cuadernos filos<\/i><i>\u00f3ficos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote30sym\" name=\"sdfootnote30anc\"><sup>30<\/sup><\/a><\/i> o <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>por ejemplo.<\/p>\n<p>Un borrador de 1923, conservado en los archivos Feltrinelli de Mila\u0301n, destinado a preparar una carta a Togliatti, conten\u00eda una formulacio\u0301n a la, que pese a su brevedad, hab\u00eda que dar suma importancia porque mostraba a la vez la madurez del pensamiento de Gramsci y su exacta comprensio\u0301n del leninismo, libre de toda escola\u0301stica especulativa. Hablaba en ella de \u00abel marxismo tal como se ha desarrollado en el leninismo, a saber, en un cuerpo orga\u0301nico y sistema\u0301tico de principios de organizacio\u0301n y de puntos de vista ta\u0301ctico [&#8230;]\u00bb. Esas pocas palabras indicaban la comprensio\u0301n del marxismo como praxeologi\u0301a<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote31sym\" name=\"sdfootnote31anc\"><sup>31<\/sup><\/a>, no como mero \u00abcanon\u00bb histo\u0301rico ni como sistema filoso\u0301fico, y formulaban la concepci\u00f3n gramsciana del leninismo como \u00abexplicitacio\u0301n y renovacio\u0301n de esa teori\u0301a de una determinada pra\u0301ctica.\u00bb<\/p>\n<p>Quedaba claro en el mismo arti\u0301culo cua\u0301l era ahora para Gramsci el \u00abpensamiento inmanente\u00bb de <i>El c<\/i><i>apital: <\/i>ese pensamiento no situaba nunca como factor ma\u0301ximo de la historia los hechos econo\u0301micos en bruto, sino \u00absiempre el hombre, la sociedad de los hombres, los hombres que se reu\u0301nen, se comprenden, desarrollan a trave\u0301s de esos contactos (cultura) una voluntad social colectiva, y entienden los hechos econo\u0301micos, los juzgan y los adaptan a su voluntad hasta que e\u0301sta se convierte en motor de la economi\u0301a\u00bb. Este paso, que prefiguraba los desarrollos gramscianos cla\u0301sicos acerca del concepto de hegemoni\u0301a, recordaba sin duda el escrito, poco posterior, de Luka\u0301cs acerca de la consciencia de clase<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote32sym\" name=\"sdfootnote32anc\"><sup>32<\/sup><\/a>. Pero recordaba sobre todo a Lenin, \u00abpues la tesis de que el pensamiento de Marx no pone nunca como \u00abfactor ma\u0301ximo de la historia los hechos econo\u0301micos brutos\u00bb, sino la totalidad concreta que es la sociedad, esos hombres que se reu\u0301nen y se comprenden en una cultura o consciencia, es la sustancia de la interpretacio\u0301n de Marx poli\u0301tica o praxeolo\u0301gica (no meramente cienti\u0301fica o teo\u0301rica) y diale\u0301ctica (no mecanicista o economicista) que se conoce con el nombre de <i>leninismo\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p>Sin que con ello quedasen enunciados todos los elementos de la relacio\u0301n del pensamiento de Gramsci con el de Lenin, \u00abla problema\u0301tica de e\u0301ste en 1917-1918 y las principales formulaciones de intere\u0301s&#8230; permiten ya ver una analogi\u0301a de posicio\u0301n y funcio\u0301n entre uno y otro\u00bb. El problema doctrinal de Gramsci hab\u00eda sido, desde su vinculacio\u0301n al movimiento obrero piamonte\u0301s, el mismo de Lenin: \u00abrecuperar un marxismo revolucionario frente a la visio\u0301n reformista del marxismo propia de la derecha socialdemo\u0301crata y frente a la visio\u0301n fatalista y pasiva de la izquierda.\u00bb<\/p>\n<p>Dos importantes escritos de 1970 ampliaban la aproximaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n a la obra de Lenin.<\/p>\n<p><b>4. Matiz es concepto <\/b><\/p>\n<p>\u00abLa insuficiencia t\u00e9cnica o profesional de los escritos filos\u00f3ficos de Lenin saltaba a la vista del lector. Para ignorarla hac\u00edan falta la premeditaci\u00f3n del demagogo o la oscuridad del devoto.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote33sym\" name=\"sdfootnote33anc\"><sup>33<\/sup><\/a> Con estas palabras, indicio claro de la libertad de su filosofar y de la ausencia de toda aproximaci\u00f3n devota, abr\u00eda Sacrist\u00e1n la transcripci\u00f3n su conferencia sobre \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote34sym\" name=\"sdfootnote34anc\"><sup>34<\/sup><\/a> el 23 de abril de 1970 en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote35sym\" name=\"sdfootnote35anc\"><sup>35<\/sup><\/a>. El desprecio de la diferencia o del matiz filos\u00f3fico era el defecto m\u00e1s caracter\u00edstico del filosofar de Lenin a\u00f1ad\u00eda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote36sym\" name=\"sdfootnote36anc\"><sup>36<\/sup><\/a>. Bastaba recordar las expeditivas identificaciones del pensamiento de Bogd\u00e1nov<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote37sym\" name=\"sdfootnote37anc\"><sup>37<\/sup><\/a> con el de Mach,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote38sym\" name=\"sdfootnote38anc\"><sup>38<\/sup><\/a> o de este \u00faltimo con Berkeley en <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote39sym\" name=\"sdfootnote39anc\"><sup>39<\/sup><\/a>. Todo ello<i> <\/i>agravado por las excesivas simplificaciones de Lenin, que \u00e9l mismo justificaba a veces agresivamente, cuando escrib\u00eda por ejemplo: \u00abLos fil\u00f3sofos profesionales son muy aficionados a llamar sistemas originales a las diminutas alteraciones que uno u otro de ellos introduce en la terminolog\u00eda o en la argumentaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El desprecio al matiz filos\u00f3fico, matiz es concepto recordaba Sacrist\u00e1n, llevaba al revolucionario ruso a anular m\u00e1s o menos conscientemente, reduci\u00e9ndolas a vanidad o a mala intenci\u00f3n, peculiaridades de l\u00e9xico que pod\u00edan tener importancia cient\u00edfica o acaso ideol\u00f3gica, \u00aben ambos casos de inter\u00e9s para la comprensi\u00f3n del reflejo sobrestructural de las luchas de clases\u00bb. La innovaci\u00f3n l\u00e9xica irritaba visiblemente a Lenin, hasta el punto de no ver en las formulaciones de los empiriocriticistas sino una \u00abmaleza de [&#8230;] terminolog\u00eda cuasi-cient\u00edfica, retorcida, premeditadamente oscurecedora de la cosa y hecha para alejar de la filosof\u00eda al gran p\u00fablico\u00bb (<i>ME<\/i> 63). El misone\u00edsmo consiguiente acarreaba a Lenin la ingenuidad de considerar \u00absentido humano\u00bb de los t\u00e9rminos filos\u00f3ficos el sentido acu\u00f1ado, generalmente con poca precisi\u00f3n, por las anteriores generaciones de fil\u00f3sofos.<\/p>\n<p>La consecuencia m\u00e1s grave del vicio leninista de desprecio del matiz era la falsedad e incorrecci\u00f3n de la argumentaci\u00f3n, que se pod\u00eda producir por verbalismo o por provinciana ignorancia de las peculiaridades de \u00e1mbitos filos\u00f3ficos o culturales diferentes de aquel en que viv\u00eda o se hab\u00eda formado el escritor. Un ejemplo destacado e importante, por el peso que el revolucionario ruso atribu\u00eda a la lucha antirreligiosa, era la relaci\u00f3n que establec\u00eda entre positivismo y \u00abfide\u00edsmo\u00bb (pensamiento religioso). Para Lenin, formado en tradiciones culturales que apenas conoc\u00edan religiones como el catolicismo o el islamismo, la ra\u00edz \u00fanica del irracionalismo fide\u00edsta era el agnosticismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote40sym\" name=\"sdfootnote40anc\"><sup>40<\/sup><\/a> de los positivistas de todo cu\u00f1o: \u00ab\u00bfVa acaso a negar Bogd\u00e1nov que todos los partidarios consecuentes de Hume <i>hacen un<\/i> <i>lugar <\/i>a aquellas ideas [de Dios, libre albedr\u00edo metaf\u00edsico, etc.] precisamente por el procedimiento de negar toda cosa en s\u00ed?\u00bb \u00bfAcaso no hab\u00eda o\u00eddo Bogd\u00e1nov nada de los idealistas subjetivos, que negaban toda cosa en s\u00ed y daban de este modo lugar a aquellas ideas? <i>\u00ab<\/i><i>\u00danica y exclusivamente <\/i>una filosof\u00eda que ense\u00f1e que s\u00f3lo existe el ser sensible, que el mundo es materia en movimiento, que el mundo externo conocido por todos, el mundo f\u00edsico, es la \u00fanica realidad objetiva, o sea, s\u00f3lo la filosof\u00eda del materialismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote41sym\" name=\"sdfootnote41anc\"><sup>41<\/sup><\/a> carece de lugar alguno para aquellas ideas.\u00bb <i>(ME<\/i> 208\/209)<\/p>\n<p>Lo se\u00f1alado, observaba Sacrist\u00e1n, era interesante porque mostraba c\u00f3mo el desprecio de la diferencia filos\u00f3fica pod\u00eda generar malas consecuencias para lo que, sin ninguna duda, m\u00e1s importaba a Lenin al escribir: la acci\u00f3n, en el plano ideol\u00f3gico, de la lucha de clases. La tendencial equiparaci\u00f3n del pensamiento religioso con el agnosticismo positivista \u00abdesarmar\u00eda al polemista obrero que, viviendo en un ambiente cat\u00f3lico o pante\u00edsta, por ejemplo, se atuviera a ese esquema demasiado simple, ignorando as\u00ed que hay religiones realistas y hasta materialistas, no menos que positivismos ateos\u00bb.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s instructivo de la incorrecci\u00f3n argumentativa por reducci\u00f3n inconsciente de las diferencias a cuestiones de l\u00e9xico filos\u00f3fico era, probablemente, la alusi\u00f3n a Hermann von Helmholtz en<i> Materialismo y empiriocriticismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote42sym\" name=\"sdfootnote42anc\"><sup>42<\/sup><\/a>. <\/i>Lenin quer\u00eda caracterizar la inconsecuencia filos\u00f3fica que \u00e9l notaba en cient\u00edficos importantes citando un paso del f\u00edsico y m\u00e9dico alem\u00e1n que dec\u00eda: \u00abHe [&#8230; ] caracterizado las impresiones sensibles como <i>s\u00edmbolos <\/i>de las circunstancias del mundo externo, neg\u00e1ndoles cualquier clase de parecido o igualdad con lo que designan\u00bb. Lenin comenta: \u00abeso es agnosticismo\u00bb. Pero un poco m\u00e1s adelante \u00aben la misma p\u00e1gina, leemos: \u00abNuestras intuiciones y representaciones son <i>efectos <\/i>producidos por los objetos intuidos y representados en nuestro sistema nervioso y en nuestra consciencia\u00bb. Esto es materialismo.\u00bb (<i>ME<\/i> 223)<\/p>\n<p>El curioso nominalismo involuntario, en realidad \u00abverbalismo de consignas\u00bb apostillaba Sacrist\u00e1n, que aqu\u00ed practicaba Lenin pasaba por alto cosas tan obvias \u00abcomo que la naturaleza de efecto del vector de un signo no implica (salvo para un pensamiento m\u00e1gico) el parecido de ese signo con la causa significada\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del conocimiento del mundo, la ocupacio\u0301n con conceptos y teori\u0301as considerados en si\u0301 mismos y por si\u0301 mismos resulta formal y superficial. Lenin no hab\u00eda visto la novedad de estos problemas, en gran parte formales, de la estructura y del funcionamiento del lenguaje cienti\u0301fico, sino que hab\u00eda interpretado el trabajo de los empiriocriticistas como filosofi\u0301a en sentido tradicional, esto es, como enunciados directos sobre el mundo en general. Por eso, el trabajo de Mach le daba la impresio\u0301n de una superficialidad extrema. Acostumbrado a la proverbial y oscura \u00abprofundidad\u00bb de los idealistas alemanes, escrib\u00eda sobre Mach en <i>Materialismo y empiriocriticismo: <\/i>\u00ab\u00a1Y pensar que hay gentes que consideran verdaderamente profunda esta cha\u0301chara (&#8230;)!.\u00bb Pero precisamente, remarcaba Sacrist\u00e1n, la fecundidad del trabajo de Mach (o de Duhem, por ejemplo) resid\u00eda en la invencio\u0301n del \u00absuperficial\u00bb ana\u0301lisis de los conceptos que permita conocer los modos como e\u0301stos se organizan en hipo\u0301tesis, teori\u0301as, te\u0301cnicas de contrastacio\u0301n, etc<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote43sym\" name=\"sdfootnote43anc\"><sup>43<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> <b>Inconvenientes<\/b><\/p>\n<p>El mismo comentario sobre la inconsistencia acr\u00edtica del filosofar de Lenin que abri\u0301a esta conferencia de abril de 1970 en la UAB era recogido por Sacrist\u00e1n en el escrito que envio\u0301 a <i>El Correo de la UNESCO <\/i>a petici\u00f3n de la revista de la UNESCO y por mediaci\u00f3n de su amigo Francisco Fern\u00e1ndez Santos, texto que no fue publicado finalmente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote44sym\" name=\"sdfootnote44anc\"><sup>44<\/sup><\/a><i>. <\/i>Pero en ning\u00fan caso el filosofar de Lenin pod\u00eda reducirse a esa limitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El arti\u0301culo, \u00abLenin y la filosof\u00eda\u00bb, est\u00e1 estructurado en cinco apartados<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote45sym\" name=\"sdfootnote45anc\"><sup>45<\/sup><\/a>. En el primero, Sacrist\u00e1n se\u00f1ala las dificultades y antagonismos que la actitud y la situacio\u0301n del pensamiento de Lenin respecto a la filosofi\u0301a de la Academia produjeron en su tiempo y en e\u0301pocas posteriores. Los escritos leninistas conculcaban con frecuencia criterios de exactitud histo\u0301rica y precisio\u0301n. Lo que Lenin despreciaba, y a menudo ignoraba en la filosofi\u0301a universitaria, era la diferencia entre varias escuelas y varios autores que \u00aben las luchas de clases del pasado y, sobre todo, en las del presente representaban de modos varios el punto de vista general de las clases dominantes\u00bb. Ese punto de vista general era considerado por Lenin como tendente a destruir la creencia en la realidad objetiva del mundo fi\u0301sico y del mundo social. Ese descre\u0301dito de la realidad y la posible fe en la existencia de ultramundos, podi\u0301a apartar ma\u0301s fa\u0301cilmente de sus intereses a las clases dominadas. Sacrista\u0301n recordaba a este propo\u0301sito el argumento de Unamuno para justificar su abandono del socialismo: \u00ab\u00bfPara que\u0301 he de luchar por la emancipacio\u0301n de hombres que al morir van a la nada?\u00bb.<\/p>\n<p>Sin negar el inter\u00e9s global de la argumentacio\u0301n leninista, Sacrist\u00e1n destacaba algunos de sus mayores inconvenientes en l\u00ednea con su anterior aproximaci\u00f3n: despreciar sistema\u0301ticamente las innovaciones de le\u0301xico, como haci\u0301a el revolucionario ruso trata\u0301ndolas de nimiedades insustantivas, pod\u00eda mover a valorar como \u00abnatural\u00bb y \u00abhumano\u00bb un le\u0301xico que en realidad era la anterior y acu\u00f1ada terminologi\u0301a filoso\u0301fica. Adema\u0301s de ello, el desprecio de las diferencias de argumentacio\u0301n pod\u00eda en algunos casos \u00abimpedir la percepcio\u0301n de cosas importantes para el avance del conocimiento y, por lo tanto, indirectamente, para las luchas de clase\u00bb, que era el objetivo central de Lenin.<\/p>\n<p>En el segundo apartado, Sacrist\u00e1n centra su inter\u00e9s en el empiriocriticismo, una de las doctrinas que pod\u00edan detectarse entre las rai\u0301ces del neopositivismo del siglo XX y que tal vez fuera el producto de la cultura acade\u0301mica que ma\u0301s sufriera \u00ablas expeditivas soluciones de Lenin al juzgar las diferencias filoso\u0301ficas\u00bb. El autor del <i>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/i> no hab\u00eda visto la novedad de los problemas tratados por esta corriente filos\u00f3fico-epistemol\u00f3gica que teni\u0301a ya su antecedente en Kant<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote46sym\" name=\"sdfootnote46anc\"><sup>46<\/sup><\/a>. Sus asuntos no se referi\u0301an directamente al mundo material y social sino a las caracteri\u0301sticas de los instrumentos que nos son u\u0301tiles para su conocimiento, las teori\u0301as y conceptos cienti\u0301ficos concretamente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote47sym\" name=\"sdfootnote47anc\"><sup>47<\/sup><\/a>. Lenin no hab\u00eda visto la novedad de estos problemas formales sino que hab\u00eda considerado el trabajo teo\u0301rico de los empiriocriticistas como filosofi\u0301a tradicional, como <i>filosofemas directos sobre el mundo en general<\/i>. A Lenin, como tambi\u00e9n hab\u00eda indicado en la conferencia de la UAB, se le hab\u00eda escapado que precisamente la fecundidad del trabajo de Mach o Duhem resid\u00eda en la invencio\u0301n de ese supuesto superficial ana\u0301lisis de los conceptos que permiti\u0301a conocer \u00ablos modos como e\u0301stos se organizan en hipo\u0301tesis, teori\u0301as, te\u0301cnicas de contrastacio\u0301n, etc\u00bb. La derivada poli\u0301tica de la cuestio\u0301n habi\u0301a sido central: \u00abHa dado particular importancia a esta cuestio\u0301n el hecho de que los empiriocriticistas o neopositivistas con los que Lenin se enfrento\u0301 en 1908-1909, asi\u0301 como los que luego reanudaron la pugna con sus escritos, ya muerto Lenin, en los an\u0303os veinte y treinta, eran ellos mismos bolcheviques, comunistas (y en su mayori\u0301a extremistas, \u00abizquierdistas\u00bb, segu\u0301n el le\u0301xico de Lenin)\u00bb. La cri\u0301tica de los bolcheviques neopositivistas al pensamiento de Lenin ten\u00eda a su favor la incomprensio\u0301n de los aludidos problemas por \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero esa cri\u0301tica presentaba una debilidad decisiva:<i> los mismos neopositivistas hab\u00edan sido tambi\u00e9n incapaces de pensar y decir claramente lo que estaban haciendo<\/i>. Tambie\u0301n ellos presentaron su trabajo erro\u0301neamente en te\u0301rminos de proposiciones o\u0301nticas. Considerado asi\u0301, teni\u0301a razo\u0301n Lenin al pensar el neopositivismo como un neoidealismo. En cualquier caso, de ese neoidealismo, como del idealismo ochocentista, se podi\u0301a aprender algo muy importante: <i>el idealismo hegeliano habi\u0301a consagrado una percepcio\u0301n mejor de la historia; el de empiriocriticistas y neopositivistas habi\u0301a facilitado una mejor comprensio\u0301n de la estructura y el funcionamiento de las teori\u0301as cienti\u0301ficas<\/i>. No era poco. Sin embargo, nuevo matiz de Sacrist\u00e1n, cien an\u0303os despue\u0301s del nacimiento de Lenin, era frecuente dar con casos en los que la exclusiva atencio\u0301n a la estructura teo\u0301rica de la ciencia, sin mezcla de ambigu\u0308edades metafi\u0301sicas, resultaba <i>una re\u0301mora escola\u0301stica para la investigacio\u0301n real<\/i>, para lo que realmente importaba, para la misma pra\u0301ctica cienti\u0301fica.<\/p>\n<p>El anali\u0301tico reconstructor de teori\u0301as tend\u00eda a considerar como tarea suya el componer un edificio teo\u0301rico cerrado con los elementos a su disposicio\u0301n en cada caso. De este modo tend\u00eda a ignorar las lagunas del conocimiento, a declarar \u00abirresolubles o absurdos los problemas no resueltos\u00bb.<\/p>\n<p>Lenin habi\u0301a visto muy bien que el trabajo filoso\u0301fico empiriocriticista podi\u0301a a veces cerrar el camino a la investigacio\u0301n efectiva. Sin embargo, su incomprensio\u0301n del nuevo estilo filoso\u0301fico, incomprensi\u00f3n equiparable al de los propios partidarios, le haci\u0301a pagar ese acierto con una manifiesta ceguera para las aportaciones de la escuela \u2013por ejemplo, para algunas agudas reflexiones de Bogd\u00e1nov\u2013 que introduci\u0301an elementos marxistas en el ana\u0301lisis del lenguaje cienti\u0301fico. Lenin mismo habi\u0301a tenido consciencia parcial de las limitaciones que le imponi\u0301a su modo de trabajar en filosofi\u0301a. Era el tema desarrollado en el tercer apartado del art\u00edculo.<\/p>\n<p>Para Sacrist\u00e1n, la autocri\u0301tica leninista se habi\u0301a anticipado de hecho a sus cri\u0301ticos. Cuando Lenin profundizo\u0301 en su conocimiento de Hegel en los <i>Cuadernos filoso\u0301ficos<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote48sym\" name=\"sdfootnote48anc\"><sup>48<\/sup><\/a>, volumen que Sacrista\u0301n anoto\u0301 y coment\u00f3 con detalle<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote49sym\" name=\"sdfootnote49anc\"><sup>49<\/sup><\/a>, se formulo\u0301 la critica que veinte an\u0303os ma\u0301s tarde apuntari\u0301an Pannekoek y Korsch<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote50sym\" name=\"sdfootnote50anc\"><sup>50<\/sup><\/a>: el haber criticado al empiriocriticismo ma\u0301s desde un punto de vista del antiguo materialismo decimono\u0301nico que desde el punto de vista de la diale\u0301ctica materialista sugerida por Marx y Engels. Ya en 1908, con <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i>, Lenin sabi\u0301a que estaba realizando trabajo ba\u0301sico, elemental, \u00abuna divulgacio\u0301n combativa que consideraba necesaria en una e\u0301poca de ofensiva de las ideologi\u0301as irracionalistas, \u00abfideistas\u00bb, al servicio de las clases dominantes\u00bb.<\/p>\n<p>Au\u0301n ma\u0301s, el mismo \u00abgrosero\u00bb autor que identificaba a Mach con Berkeley, criticaba a Shulia\u0301tikov por su falta de percepcio\u0301n de las diferencias filoso\u0301ficas. Que\u0301 sentido ten\u00eda entonces, se preguntaba Sacrist\u00e1n, ese filosofar expeditivo de Lenin cuyas simplificaciones, sin duda excesivas, no podi\u0301an explicarse u\u0301nicamente por pole\u0301micas poli\u0301tico-ideolo\u0301gicas. El siguiente: para Lenin la filosofi\u0301a era el terreno de las concepciones del mundo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote51sym\" name=\"sdfootnote51anc\"><sup>51<\/sup><\/a>, el terreno de las actitudes, de las posiciones generales, las cuales no eran objeto de demostracio\u0301n sino de indicacio\u0301n \u00abde los frentes de lucha\u00bb. Es por ello que consideraba vaci\u0301a la filosofi\u0301a, la ociosa filosofi\u0301a de los profesores, cuando no directamente activa defensa de los intereses de los dominadores.<\/p>\n<p>Saber que\u0301 era la filosofi\u0301a para el autor de<i> El estado y la revoluci\u00f3n<\/i> era la tema\u0301tica del siguiente apartado del art\u00edculo.<\/p>\n<p><b>6. Qu\u00e9 es la filosof\u00eda para Lenin<\/b><\/p>\n<p>Para Lenin, en su acepci\u00f3n m\u00e1s frecuente, la filosofi\u0301a era ideologi\u0301a, \u00absobreestructura doctrinal de la pra\u0301ctica de las clases sociales\u00bb. El marxismo <i>teni\u0301a<\/i>, no era, un elemento filoso\u0301fico de concepcio\u0301n del mundo, y este elemento filoso\u0301fico, al que el marxismo no se reduci\u0301a, era el <i>materialismo<\/i> como filosofi\u0301a<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote52sym\" name=\"sdfootnote52anc\"><sup>52<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La tesis leninista era limitada, estrictamente limitada: trataba de situar el marxismo de modo general \u00aben el campo del reflejo ideolo\u0301gico de las grandes li\u0301neas de las luchas de clases\u00bb. Pero en <i>Materialismo y empiriocriticismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote53sym\" name=\"sdfootnote53anc\"><sup>53<\/sup><\/a> <\/i>se an\u0303adi\u0301a tambie\u0301n una nueva perspectiva: la filosofi\u0301a de Marx no era solo el materialismo filoso\u0301fico sino <i>materialismo filoso\u0301fico acabado<\/i> en el sentido de <i>consumado o perfecto<\/i>. Aclarar que\u0301 era ese \u00abmaterialismo acabado\u00bb era la pretensi\u00f3n de Sacrist\u00e1n en los u\u0301ltimos compases del art\u00edculo.<\/p>\n<p><i>Materialismo acabado<\/i> era materialismo que se desarrollaba hasta la comprensio\u0301n de la historia, complemento de la teori\u0301a general materialista del conocimiento con el materialismo histo\u0301rico. El aspecto ya habi\u0301a sido recordado anteriormente, pero, para Sacrist\u00e1n, la uni\u00f3n, la suma ten\u00eda una importante consecuencia no siempre considerada: el conocimiento histo\u0301rico es conocimiento de concreciones, de particulares formaciones singulares, de \u00abuniversales concretos\u00bb o de \u00abtotalidades concretas\u00bb por usar expresiones cla\u0301sicas. <i>Era el principio de concrecio\u0301n del materialismo consumado<\/i>. El conocimiento de lo concreto, esto es, de lo particular y singular, era decisivo para un revolucionario: su accio\u0301n \u00abha de ser coherente con el desarrollo histo\u0301rico general pero no se puede realizar sino en la singularidad de una situacio\u0301n concreta\u00bb. Desde que Lenin se convencio\u0301 de la pasio\u0301n conocedora de lo concreto, generalizo\u0301 el principio y obtuvo inferencias metodolo\u0301gicas no so\u0301lo en contextos filoso\u0301ficos.<\/p>\n<p>Los filo\u0301sofos idealistas alemanes<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote54sym\" name=\"sdfootnote54anc\"><sup>54<\/sup><\/a>, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, habi\u0301an sentido vivamente tambie\u0301n la necesidad del conocimiento de lo concreto. Schelling, por ejemplo, habi\u0301a intentado servir a la necesidad de conocer profundamente lo concreto y singular apelando de forma novedosa a una idea antigua, la idea de una \u00abintuicio\u0301n intelectual\u00bb, de una facultad de conocer <i>inmediatamente<\/i> la esencia de las cosas o su totalidad concreta. Sin necesidad de reflexio\u0301n. Pero esa facultad de intuicio\u0301n intelectual, de conocimiento esencial inmediato, no existi\u0301a realmente en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Por otra parte, Schelling y Hegel evidenciaban en sus respectivas doctrinas sobre este punto, de modos muy diferentes, una desconsideraci\u00f3n del pensamiento abstracto, el hegem\u00f3nico en las ciencias particulares, que no pod\u00eda ser compartido por un pensador materialista como Lenin, quien siempre tuvo presente, incluso cuando ma\u0301s hab\u00eda estudiado a Hegel, que el conocimiento era un proceso histo\u0301rico precisamente porque \u00abel hombre no puede captar-reflejar-reproducir la naturaleza por entero en cuanto todo, en su \u00abtotalidad inmediata\u00bb (o sea, en cuanto concrecio\u0301n); lo u\u0301nico que puede hacer es acercarse eternamente a ella, produciendo abstracciones, conceptos, leyes, un cuadro cienti\u0301fico del universo, etc.\u00bb<\/p>\n<p>El principio leninista de la concrecio\u0301n no se pod\u00eda realizar por medio de una facultad inexistente, la \u00abintuicio\u0301n\u00bb (Schelling), ni haciendo impli\u0301citamente del ser humano, como queri\u0301a Hegel, un potencial ser omnisciente, \u00abun dios vergonzante\u00bb. El conocimiento de lo concreto se deb\u00eda obtener mediante la interaccio\u0301n diale\u0301ctica de las varias noticias abstractas, generales, un nudo central de su propia concepcio\u0301n de la diale\u0301ctica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote55sym\" name=\"sdfootnote55anc\"><sup>55<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><b>7. El principio de la pr\u00e1ctica<\/b><\/p>\n<p>Esta perspectiva diale\u0301ctica exig\u00eda an\u0303adir a estos dos principios, los de abstraccio\u0301n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote56sym\" name=\"sdfootnote56anc\"><sup>56<\/sup><\/a> y concrecio\u0301n, un tercer elemento ma\u0301s, <i>el principio de la pra\u0301ctica<\/i>. Lenin deci\u0301a inspirarse en intervenciones de Marx y Engels, pero el estudio de sus apuntes y observaciones permit\u00eda ver que esta era precisamente su principal aportacio\u0301n filoso\u0301fica al marxismo, dejando aparte \u00abla trascendencia doctrinal de sus hechos revolucionarios\u00bb. Y era precisamente esta aportacio\u0301n suya la que pod\u00eda explicar su actitud despectiva a la filosofi\u0301a acade\u0301mica: la pra\u0301ctica no era so\u0301lo aplicacio\u0301n y verificacio\u0301n del conocimiento <i>sino su consumacio\u0301n<\/i>. Materialismo consumado era, pues<i>, materialismo ma\u0301s los principios de concrecio\u0301n y el de la pra\u0301ctica, y conocimiento consumado era conocimiento resuelto segu\u0301n estos dos principios<\/i>.<\/p>\n<p>En el pensamiento marxista, tal como lo hab\u00eda desarrollado Lenin partiendo de Marx y Engels, la pra\u0301ctica ten\u00eda la funcio\u0301n que el irracionalismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote57sym\" name=\"sdfootnote57anc\"><sup>57<\/sup><\/a>, no so\u0301lo el de los idealistas alemanes, confiaba a la intuicio\u0301n: superar la unilateralidad del conocimiento abstracto, del conocimiento por leyes cienti\u0301ficas y otras proposiciones universales. Lenin hab\u00eda redefinido esa funcio\u0301n. La pra\u0301ctica no pretendera\u0301, tampoco como consumacio\u0301n del conocimiento, una seguridad \u00abfidei\u0301sta\u00bb como la intuicio\u0301n del filosofar irracionalista. El \u00abcriterio de la pra\u0301ctica\u00bb, por su misma naturaleza, escribi\u0301a Lenin ya en 1908, no pod\u00eda nunca confirmar ni refutar \u00ab<i>completamente <\/i>ninguna representacio\u0301n humana (&#8230;) Ese criterio es lo suficientemente indeterminado para [impedir] que los conocimientos humanos se transformen en \u00ababsoluto\u00bb pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente determinado para dirigir una lucha implacable contra todas las variedades del idealismo y del agnosticismo.\u00bb<\/p>\n<p>De este modo, enriquecido por su dilatado giro diale\u0301ctico a trave\u0301s de los principios de la concrecio\u0301n y de la pra\u0301ctica, el pensamiento leninista volvi\u0301a \u00aba una de sus primeras y elementales convicciones: <i>filosofar es intervenir con una peculiar intencio\u0301n intelectual en la lucha de clases<\/i>\u00bb. \u00bfDo\u0301nde residi\u0301a la peculiaridad de esa intencio\u0301n? En que articulaba la accio\u0301n segu\u0301n concepciones generales por un lado y, por otro, consumaba esas concepciones en la pra\u0301ctica misma, y no so\u0301lo poli\u0301tica sino social en sentido amplio. De hecho, as\u00ed conclu\u00eda Sacrist\u00e1n su reflexi\u00f3n, \u00abel filosofar marxista se consuma conscientemente en la lucha de clases\u00bb.<\/p>\n<p>La concepcio\u0301n de la pra\u0301ctica de Sacrist\u00e1n bebio\u0301 de estas fuentes leninistas o, mejor acaso, su interpretacio\u0301n del filosofar de Lenin, alejado de cualquier signo o contagio estalinista, estuvo enriquecido por sus consideraciones sobre la especificidad de la aspiracio\u0301n diale\u0301ctica, del conocimiento de las totalidades concretas, singulares.<\/p>\n<p>Apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1971, en un obituario dedicado a Luka\u0301cs<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote58sym\" name=\"sdfootnote58anc\"><sup>58<\/sup><\/a>, Sacrista\u0301n resumi\u0301a los tres caminos de recuperacio\u0301n del Marx revolucionario y situaba en esa tri\u0301ada la interpretacio\u0301n leninista<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote59sym\" name=\"sdfootnote59anc\"><sup>59<\/sup><\/a>. \u00abDe esas nociones de Marx en que resuena el lenguaje de Hegel \u2013e interpreta\u0301ndolas en un sentido bastante idealista\u2013 va a partir Luka\u0301cs para recuperar su Marx revolucionario frente al Marx empi\u0301rico y mero teorizador de los autores de la II Internacional.\u00bb Se pod\u00eda decir que hab\u00edan sido tres los caminos de recuperacio\u0301n del Marx revolucionario en la crisis de la socialdemocracia: 1\u00ba. El equilibrado camino abierto por Lenin, que consist\u00eda en subrayar el factor subjetivo de la concepcio\u0301n marxista, \u00abpero sin dejarlo desbordarse en un idealismo\u00bb. 2\u00ba. El camino caracterizado por este desbordamiento idealista, \u00abla contraposicio\u0301n de un Marx idealista al marxismo limitadamente materialista y cientificista de la socialdemocracia, ignorante de la diale\u0301ctica\u00bb: el camino del joven Luka\u0301cs, del joven Gramsci, del joven Togliatti y de tantos otros jo\u0301venes intelectuales comunistas de los an\u0303os 20. 3\u00ba. Por u\u0301ltimo, el camino minoritario de los comunistas positivistas, Bogda\u0301nov, Pannekoek, Korsch, \u00ablos cuales recusan la dogma\u0301tica socialdemocra\u0301tica an\u0303adiendo la teori\u0301a machiana del conocimiento a la voluntad revolucionaria marxista.\u00bb<\/p>\n<p>Era notable, apuntaba agudamente Sacrist\u00e1n, que igual los positivistas que los idealistas dieran muchas veces en el extremismo pol\u00edtico. \u00abLenin, movido a la vez por eso y por el idealismo manifiesto de la obra maestra juvenil de Luka\u0301cs, la critico\u0301 duramente en su ataque al izquierdismo. Y Zin\u00f3viev<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote60sym\" name=\"sdfootnote60anc\"><sup>60<\/sup><\/a>, ya entonces obsesionado por el deseo de ser reconocido como \u00abel\u00bb disci\u0301pulo de Lenin, aun recargo\u0301 la medida de esa cri\u0301tica.\u00bb<\/p>\n<p><b>8. Conflictos en <\/b><i><b>Nous Horitzons<\/b><\/i><\/p>\n<p>Francesc Vallverdu\u0301,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote61sym\" name=\"sdfootnote61anc\"><sup>61<\/sup><\/a> responsable de las relaciones del comit\u00e9 de redacci\u00f3n interior de <i>Nous Horitzons<\/i> con la direccio\u0301n parisina de la publicaci\u00f3n, envi\u00f3 una nota sobre una equilibrada resen\u0303a de Sacrist\u00e1n sobre un libro del secretario general del PCF, Walden Rochet, en la que comentaba que \u00abhace cosa de 15 di\u0301as te envie\u0301 un arti\u0301culo de R. Bosc [Sacrista\u0301n] titulado: \u00abA propo\u0301sito del futuro del PC france\u0301s\u00bb. Como se trata de un arti\u0301culo muy importante, no deseari\u0301a que se extraviara.\u00bb No se hab\u00eda extraviado. La edicio\u0301n se habi\u0301a \u00abcongelado\u00bb, se habi\u0301a postergado.<\/p>\n<p>La direccio\u0301n barcelonesa de la revista no recibio\u0301 con agrado este aplazamiento no justificado y, sobre todo, no estaba dispuesta a que fuera rechazado otro trabajo de Sacrista\u0301n, la conferencia de abril de 1970 sobre el filosofar de Lenin traducida al catala\u0301n como \u00abLenin, filo\u0300sof\u00bb. Asi\u0301 se expresaba Vallverdu\u0301 al respecto: \u00abEn lo que respecta al arti\u0301culo \u00abLenin, filo\u0300sof\u00bb, que es muy largo, os lo enviare\u0301 de aqui\u0301 a diez di\u0301as. Por cierto, el acuerdo una\u0301nime (de la redaccio\u0301n) es que aunque sea necesario aumentar excepcionalmente el nu\u0301mero de pa\u0301ginas, el arti\u0301culo debe publicarse completo en el nu\u0301mero 21 de <i>Nous Horitzons.<\/i>\u00bb Era la contribucio\u0301n ma\u0301s importante al centenario de Lenin, se\u00f1alaba. Si fuera necesario se podi\u0301a arreglar \u00abeligiendo un tipo de letra pequen\u0303o, etc.\u00bb.<\/p>\n<p>Vallverd\u00fa finalizaba su nota con un ruego: no nos defraude\u0301is, no nos volv\u00e1is a defraudar quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>Lamentablemente les defraudaron. A pesar de la insistencia, a pesar de lo mucho llovido ya entonces, a pesar de la unanimidad de la petici\u00f3n, el escrito de Sacrist\u00e1n fue finalmente rechazado. La redaccio\u0301n parisina acept\u00f3, finalmente, publicar el arti\u0301culo que Sacrist\u00e1n habi\u0301a preparado para <i>El Correo de la UNESCO. <\/i>Apareci\u00f3 en traduccio\u0301n catalana de Vallverdu\u0301, en el n\u00famero 21 de <i>Nous Horitzons,<\/i> 4\u00ba trimestre de 1970, pa\u0301ginas 8-16,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote62sym\" name=\"sdfootnote62anc\"><sup>62<\/sup><\/a> con el ti\u0301tulo: \u00abLenin i la filosofia\u00bb. En una nota al pie de p\u00e1gina se informaba a los lectores que el arti\u0301culo habi\u0301a sido escrito \u00abpor encargo de <i>El Correo de la UNESCO<\/i> para publicar en el nu\u0301mero de la revista dedicado al centenario de Lenin\u00bb pero que, a u\u0301ltima hora, la revista hab\u00eda dado marcha atra\u0301s.<\/p>\n<p>Cabe conjeturar que la decisio\u0301n tomada por la redaccio\u0301n parisina de <i>Nous Horitzons <\/i>fuera estrictamente te\u0301cnica. La publicacio\u0301n de \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb hubiera ocupado aproximadamente la mitad de la revista aunque se hubiera editado en letra pequen\u0303a. Pero no es impensable que, como ha apuntado el historiador Giaime Pala, la transcripci\u00f3n de la conferencia de Sacrista\u0301n, con expresiones y valoraciones pol\u00edticas muy directas desde sus primeros compases como hemos visto, con menos reservas en sus formulaciones que las contenidas en el art\u00edculo para <i>El Correo de Unesco<\/i>, hubiera podido enardecer los a\u0301nimos y el desencuentro con los sectores m\u00e1s ortodoxos a la vieja usanza del Partido y de la redaccio\u0301n exterior de la revista.<\/p>\n<p>De hecho, en aquel entonces, un sector de la organizacio\u0301n habi\u0301a acusado a Sacrista\u0301n de ser el m\u00e1ximo responsable del giro revisionista del Partido en un documento que llevaba por ti\u0301tulo \u00abFieles al marxismo-leninismo\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote63sym\" name=\"sdfootnote63anc\"><sup>63<\/sup><\/a>. Aduci\u0301an para ello un singular \u00abargumento\u00bb que apuntaba directamente a las aristas ma\u0301s negativas y obsoletas de la tradicio\u0301n comunista espa\u00f1ola: confundir la lectura, la interpretaci\u00f3n enriquecida y la creacio\u0301n cultural marxista con la cansina liturgia y la repeticio\u0301n <i>ad nauseam<\/i>: \u00abPasemos ahora a <i>Nous Horitzons <\/i>n\u00ba 11 en el que hay un arti\u0301culo de Manuel Sacrista\u0301n, titulado \u201cSobre el <i>Lenin <\/i>de Garaudy\u201d libro cuya aparicio\u0301n (dice el articulista) es como un anticipo de la inminente conmemoracio\u0301n de Lenin. Y leemos lo siguiente; \u00abEn las 66 pa\u0301ginas&#8230;.\u00bb<\/p>\n<p>Los \u00abfieles\u00bb al marxismo-leninismo reproduci\u0301an el escrito aqu\u00ed comentado, finalizando con una observacio\u0301n llena de prepotencia pol\u00edtica y de una alarmante incomprensio\u0301n lectora: \u00abNo es preciso hacer aqui\u0301 ningu\u0301n comentario. Lo copiado se basta por si\u0301 mismo\u00bb.<\/p>\n<p>La fidelidad al marxismo-leninismo, un tipo de fidelidad mal entendida, no innovadora del marxismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote64sym\" name=\"sdfootnote64anc\"><sup>64<\/sup><\/a> ni del leninismo, uno de los ismos ma\u0301s extendidos en aquellos a\u00f1os entre las organizaciones comunistas, era otra prueba de la inquietud poli\u0301tica y cultural (y de la falsa respuesta a un tiempo) que acechaba, extra\u00f1ados y alertados por los giros ideol\u00f3gicos, las chapucer\u00edas pol\u00edticas y los abandonos partidistas, a viejos militantes comunistas de larga (y admirable por muchos motivos) trayectoria vital, poli\u0301tica y social.<\/p>\n<p>Los tiempos y las respuestas no eran f\u00e1ciles; las confusiones pod\u00edan abonar graves amenazas.<\/p>\n<p><b>9. Una primera lecci\u00f3n leninista del marxismo<\/b><\/p>\n<p>Hay m\u00e1s referencias a Lenin en escritos y conferencias de Sacrist\u00e1n de esos a\u00f1os. Por ejemplo, en \u00abObservaciones al proyecto de Introducci\u00f3n\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote65sym\" name=\"sdfootnote65anc\"><sup>65<\/sup><\/a> hablaba de <i>Los problemas nuevos, post-leninianos, planteados por la supervivencia y el crecimiento del imperialismo<\/i>, como eran \u00ablas nuevas formas de colonialismo, la utilizaci\u00f3n del militarismo o armamentismo como un elemento motor importante del sistema econ\u00f3mico, la utilizaci\u00f3n privilegiada de los efectos multiplicadores de otras industrias amenazadoras para la supervivencia de la especie (autom\u00f3vil, fabricaci\u00f3n masiva de materiales no reminarizables por la naturaleza, etc)\u00bb. La definici\u00f3n de los objetivos \u00faltimos del Partido Comunista que deb\u00edan incluir la soluci\u00f3n de estos problemas nuevos, de aparici\u00f3n posterior a la muerte de Lenin, no conocidos tampoco en tiempos de Stalin y apenas rozados en algunos escritos de Mao Tse-tung, no era una tarea f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay referencias a Lenin en una conferencia sobre la dial\u00e9ctica impartida en la Facultad de Derecho de la UAB en 1973 y son numerosos sus comentarios a obras del revolucionario ruso en tres conferencias que imparti\u00f3 el traductor de Adorno y Marcuse sobre la Revoluci\u00f3n de Octubre los di\u0301as 8, 12 y 15 de noviembre de 1974.<\/p>\n<p>A modo de ilustraci\u00f3n, centramos nuestro inter\u00e9s en una intervenci\u00f3n de junio de 1972. Fue entonces cuando Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia, de la que solo nos queda su esquema desarrollado, en un seminario pol\u00edtico clandestino del PSUC con el t\u00edtulo: \u00abUna primera lecci\u00f3n leninista de marxismo o una primera lecci\u00f3n de marxismo leninista\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote66sym\" name=\"sdfootnote66anc\"><sup>66<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El primer apartado se abr\u00eda con estas palabras: \u00abSe suele decir, siguiendo a Engels y a Lenin, que el marxismo es el \u201cheredero natural\u201d de tres corrientes de pensamiento consideradas por ambos como \u201clo m\u00e1s valioso\u201d conseguido por la civilizaci\u00f3n de la Edad Moderna.\u00bb Las tres \u00abfuentes y partes integrantes del marxismo\u00bb eran:<\/p>\n<p>1.1.1. La filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana (dial\u00e9ctica), visi\u00f3n del cambio hist\u00f3rico como \u00abevoluci\u00f3n\u00bb (Lenin).<\/p>\n<p>1.1.2. La econom\u00eda pol\u00edtica inglesa (funcionamiento econ\u00f3mico de la vida moderna, en el que se encuentra la explicaci\u00f3n de las alienaciones de \u00e9sta y de la constituci\u00f3n del proletariado).<\/p>\n<p>1.1.3. El socialismo franc\u00e9s (primera consciencia de la perspectiva hist\u00f3rica de dicho proletariado).<\/p>\n<p>En la concepci\u00f3n de Lenin, el marxismo aparec\u00eda como una doctrina general:<\/p>\n<p>2.2. Pero dentro de ese amplio marco doctrinal Lenin subraya la doctrina econ\u00f3mica, \u00abcontenido principal del marxismo\u00bb, seg\u00fan dice en su art\u00edculo \u00abCarlos Marx\u00bb.<\/p>\n<p>2.3. La consiguiente tendencia -entender el marxismo sobre todo como teor\u00eda pura es la tradici\u00f3n de los grandes maestros de la II Internacional-, y tambi\u00e9n de algunas corrientes contempor\u00e1neas nuestras.<\/p>\n<p>2.3.1. Esa tendencia se explica por la organicidad muy robusta del marxismo.<\/p>\n<p>En el tercer apartado, Sacrist\u00e1n se\u00f1ala que incluso en sus aspectos m\u00e1s te\u00f3ricos el marxismo presenta una peculiaridad que lo diferencia de lo que se suele llamar teor\u00eda: su riqueza de temas, su complicaci\u00f3n, que se ha expresado de varios modos:<\/p>\n<p>3.1.1. \u00abMezcla\u00bb de ciencias.<\/p>\n<p>3.1.2. Visi\u00f3n del cambio hist\u00f3rico como novedad cualitativa y tema central.<\/p>\n<p>3.1.3. La visi\u00f3n global unitaria (Schumpeter)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote67sym\" name=\"sdfootnote67anc\"><sup>67<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>3.2. Esa novedad tiene su clave en una practicidad peculiar.<\/p>\n<p>3.2.1. Es verdad que toda teor\u00eda tiende a pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>3.2.2. Pero no toda teor\u00eda tiende a una pr\u00e1ctica transformadora de la base y el marco general de la realidad dada. Las pr\u00e1cticas de las teor\u00edas cient\u00edficas en sentido corriente son indiferentes al marco global y, por lo tanto, lo \u00abaceptan\u00bb impl\u00edcitamente. Las teor\u00edas tecnol\u00f3gicas tienden a pr\u00e1cticas en las que esa aceptaci\u00f3n es expl\u00edcita.<\/p>\n<p>El marxismo, tambi\u00e9n el leninismo como parte de la tradici\u00f3n, se caracterizaba porque su pr\u00e1ctica ten\u00eda ese objetivo transformador de la base y del marco general, ins\u00f3lito en las teor\u00edas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>3.2.3. Las \u00abtres fuentes y partes integrantes del marxismo\u00bb no dan por s\u00ed mismas esa globalidad pr\u00e1ctica, esa pr\u00e1ctica revolucionaria: otros las han cultivado antes.<\/p>\n<p>3.2.4. En el caso del marxismo se suma a la \u00abteor\u00eda\u00bb la intenci\u00f3n pr\u00e1ctica socialista. Eso provoca una problem\u00e1tica t\u00edpica del marxismo, la de la relaci\u00f3n entre el an\u00e1lisis y los objetivos pr\u00e1cticos, entre la teor\u00eda y la voluntad.<\/p>\n<p>En 3.2.4.1. Sacrist\u00e1n recordaba la presencia de ese tema (teor\u00eda y voluntad) en un curioso pero \u00abmuy correcto texto ingenuo de Lenin\u00bb dedicado al editor de los vol\u00famenes II y III de <i>El capital<\/i> (<i>Federico Engels<\/i>, 1895, vol. I (de 3), 13 ss):<\/p>\n<p>El desarrollo de las fuerzas productivas crea las relaciones sociales que se basan en la propiedad privada; pero vemos ahora tambi\u00e9n c\u00f3mo este mismo desarrollo de las fuerzas productivas despoja de la propiedad a la mayor\u00eda de los hombres para concentrarla en manos de una insignificante minor\u00eda; destruye la propiedad, base del r\u00e9gimen social contempor\u00e1neo, y tiende<i> al mismo fin<\/i> que se han planteado los socialistas.<\/p>\n<p>En el cuarto punto, Sacrist\u00e1n remarcaba que Marx hab\u00eda sido un revolucionario (dem\u00f3crata) antes de ser \u00abmarxista\u00bb. El marxismo de Marx hab\u00eda sido fruto de la b\u00fasqueda de un hombre que fue previamente partidario de la revoluci\u00f3n social. Esa no sol\u00eda ser la g\u00e9nesis de las teor\u00edas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>4.2. El paso de Marx del democraticismo al comunismo se ha producido:<\/p>\n<p>4.2.1. Por una interpretaci\u00f3n<i> filos\u00f3fica<\/i> de los males de la sociedad burguesa.<\/p>\n<p>4.2.2. Por el descubrimiento del agente potencial del futuro cambio hist\u00f3rico cualitativo (Descubrimiento <i>econ\u00f3mico<\/i> y <i>sociol\u00f3gico<\/i>)<\/p>\n<p>4.2.3. O sea, por unos conocimientos de tipo cient\u00edfico en sentido general.<\/p>\n<p>4.2.3.1. A diferencia del socialismo ut\u00f3pico anterior.<\/p>\n<p>En el resumen-conclusi\u00f3n, el quinto apartado de la conferencia, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba, en l\u00ednea con otras aproximaciones, que el marxismo era un conjunto de conocimientos y m\u00e9todos puestos al servicio de una previa intenci\u00f3n comunista y cuya b\u00fasqueda hab\u00eda sido orientada por esa intenci\u00f3n. \u00abEs la forma m\u00e1s depurada de la consciencia de la lucha de la clase revolucionaria bajo el capitalismo. Mucho m\u00e1s, pues, que teor\u00eda en sentido estricto, aunque tambi\u00e9n esto. O, si no se quiere valorar, algo muy diferente de una tal teor\u00eda, aunque la incluya (<i>las <\/i>incluya).\u00bb<\/p>\n<p>Lenin hab\u00eda propuesto en \u00abCarlos Marx\u00bb, observaba Sacrist\u00e1n en el sexto apartado, una sistematizaci\u00f3n de esos m\u00e9todos y conocimientos que constitu\u00edan el marxismo inicial, el marxismo de Marx:<\/p>\n<p>6.1.1. La doctrina (general) de Marx (su \u00abvisi\u00f3n\u00bb).<\/p>\n<p>6.1.1.1. El materialismo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>6.1.1.2. La dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>6.1.1.3. La concepci\u00f3n materialista de la historia.<\/p>\n<p>6.1.1.4. La tesis de la lucha de clases.<\/p>\n<p>6.1.2. La doctrina econ\u00f3mica de Marx.<\/p>\n<p>6.1.2.1. Concreci\u00f3n hist\u00f3rico-social del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>6.1.2.2. La tesis sobre el valor.<\/p>\n<p>6.1.2.3. La tesis sobre la plusval\u00eda.<\/p>\n<p>6.1.3. El socialismo.<\/p>\n<p>6.1.4. La t\u00e1ctica de la lucha de clases del proletariado.<\/p>\n<p>6.1.4.1. Lo cual rebasa inequ\u00edvocamente el \u00e1mbito te\u00f3rico.<\/p>\n<p>6.1.4.2. Con el concepto correcto de revoluci\u00f3n, que se pierde en el activismo oportunista.<\/p>\n<p>Ese esquema de Lenin bastante detallado, comentaba Sacrist\u00e1n en el 7\u00ba apartado, se pod\u00eda sintetizar como lo hab\u00eda hecho el propio Lenin en \u00abMarxismo y revisionismo\u00bb:<\/p>\n<p>7.1.1. Autonom\u00eda filos\u00f3fica del movimiento socialista.<\/p>\n<p>7.1.2. Tesis de las crisis y del valor (econom\u00eda pol\u00edtica).<\/p>\n<p>7.1.3. Tesis de la lucha de clases (pol\u00edtica).<\/p>\n<p>7.2. Se observar\u00e1 que eso coincide con los temas por los que Marx pas\u00f3 del democraticismo al socialismo o comunismo. Por eso podemos cifrar del modo m\u00e1s breve el marxismo en:<\/p>\n<p>7.2.1. An\u00e1lisis de la base <i>capitalista<\/i>, y no s\u00f3lo de la sobreestructura.<\/p>\n<p>7.2.2. Utilizaci\u00f3n de ese an\u00e1lisis<\/p>\n<p>7.2.2.1. Para entender el pasado: opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, lucha de clases.<\/p>\n<p>7.2.2.2. Y para fundamentar la marcha hacia un futuro en que las clases sean abolidas.<\/p>\n<p>Ese <i>futuro de clases abolidas <\/i>sigui\u00f3 siendo para Sacrist\u00e1n, hasta el final de sus d\u00edas (27 de agosto de 1985), la finalidad central del movimiento socialista transformador. En una carta de 7 de julio de 1980 dirigida a Joaqu\u00edn P\u00e9rez Mart\u00ednez<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote68sym\" name=\"sdfootnote68anc\"><sup>68<\/sup><\/a>, pueden verse las siguientes consideraciones sobre su concepci\u00f3n del marxismo (que incluye por supuesto las aportaciones leninistas:<\/p>\n<p>\u00abDesde hace un siglo tengo una carta de usted por contestar. Intente perdonarme la larga desidia, que se debe a causas verdaderamente abrumadoras. Su carta se refer\u00eda principalmente a tres puntos. Respecto del segundo y del tercero \u2013que eran la caracterizaci\u00f3n del marxismo como teor\u00eda de la transformaci\u00f3n social radical, de la revoluci\u00f3n, y el inter\u00e9s por la problem\u00e1tica nueva (ecolog\u00eda, vida cotidiana)\u2013 estoy completamente de acuerdo con usted. En cambio, no estoy seguro de comprender bien la cuesti\u00f3n que usted suscitaba en primer lugar. Escrib\u00eda usted que \u201cno es posible pretender nuevas lecturas\u201d de Marx o de los cl\u00e1sicos en general. Si (como supongo) eso significa que el intento de nuevas lecturas no es el camino que interesa para la teor\u00eda social de tradici\u00f3n marxista, estoy de acuerdo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero eso no quer\u00eda decir que no fuera posible una reconsideraci\u00f3n de los cl\u00e1sicos desde un punto de vista simplemente hist\u00f3rico.<\/p>\n<p><b>10. Leninismo y estalinismo<\/b><\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, tras la muerte del general golpista y criminal y su retorno en el curso 1976-1977<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote69sym\" name=\"sdfootnote69anc\"><sup>69<\/sup><\/a> a la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB, Sacrist\u00e1n, junto con Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n, particip\u00f3 el 23 de febrero de 1978 en una mesa redonda sobre el estalinismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote70sym\" name=\"sdfootnote70anc\"><sup>70<\/sup><\/a> celebrada en el sal\u00f3n de actos del convento de los padres Capuchinos de Sarri\u00e0 (Barcelona), el mismo lugar en el que en 1966 se hab\u00eda constituido el Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de Barcelona<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote71sym\" name=\"sdfootnote71anc\"><sup>71<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El entonces colaborador de <i>Materiales<\/i> abr\u00eda su intervenci\u00f3n se\u00f1alando que en el tiempo que pod\u00edan dedicar al tema cada uno de los conferenciantes era imposible intentar una caracterizaci\u00f3n completa de un hecho hist\u00f3rico tan complicado como hab\u00eda sido el estalinismo porque, aunque a menudo se o\u00eda hablar del estalinismo \u00abcomo si fuera un hecho f\u00e1cil de delimitar, f\u00e1cil de definir, del que se pudieran dar con exactitud o con aproximaci\u00f3n fechas, de todos modos a m\u00ed me parece que toda persona interesada de verdad en el tema sabe, a poco que se haya ocupado de \u00e9l, que las cosas no son as\u00ed\u00bb. Ni era f\u00e1cil una delimitaci\u00f3n del concepto de qu\u00e9 fue o qu\u00e9 era el estalinismo ni tampoco era f\u00e1cil dar fechas precisas.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda del ciclo de conferencias organizado ya hab\u00eda salido el tema a colaci\u00f3n. Un compa\u00f1ero hab\u00eda intervenido para recordar \u00abhechos desp\u00f3ticos, hechos digamos \u201cestalinistas\u201d, de los que se suelen calificar de estalinistas, bajo el gobierno directo de Lenin. Y se pueden recordar otros, incluso alguien de la mesa record\u00f3 algunos\u00bb. Los problemas con el movimiento de Majn\u00f3 los hab\u00eda recordado Josep Sol\u00e9 Barber\u00e0<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote72sym\" name=\"sdfootnote72anc\"><sup>72<\/sup><\/a>, \u00aby personas que estaban abajo recordaron hechos como el de Kronstadt y tambi\u00e9n, en cierto sentido, el X Congreso del partido bolchevique, es decir, la prohibici\u00f3n de la organizaci\u00f3n de fracciones y tendencias.\u00bb<\/p>\n<p>Val\u00eda la pena decir que los tres ejemplos que hab\u00edan salido en la sesi\u00f3n anterior, y que \u00e9l mismo hab\u00eda repetido, hab\u00edan ocurrido en un lapso de meses bastante corto, a lo largo de 1920 hasta la primavera de 1921. Por lo dem\u00e1s, no era dif\u00edcil buscar tambi\u00e9n m\u00e1s lejos. \u00abSe puede encontrar en la generaci\u00f3n anterior de cl\u00e1sicos del marxismo, con la c\u00e9lebre frase de Engels seg\u00fan la cual no hay nada m\u00e1s autoritario que una revoluci\u00f3n. Y lo que es m\u00e1s serio: uno encuentra los hechos que hay debajo de esta frase de Engels\u00bb. No s\u00f3lo era una frase, estaba bien documentada hist\u00f3ricamente por todas las revoluciones conocidas.<\/p>\n<p>Era verdad que ante todo el complejo de hechos que ca\u00edan bajo el gobierno directo de Lenin y del viejo equipo bolchevique y que reproduc\u00edan esa especie de s\u00edntesis hist\u00f3rica que pod\u00eda ser la frase de Engels, \u00abse pod\u00eda argumentar que de haber seguido Lenin y los viejos bolcheviques en el poder sovi\u00e9tico todo aquello habr\u00edan sido s\u00f3lo fen\u00f3menos de la \u00e9poca revolucionaria\u00bb. No se habr\u00edan eternizado, como se eternizaron hasta mucho tiempo despu\u00e9s bajo el gobierno de Stalin<\/p>\n<p>Pero de todos modos, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, el recuerdo que ya se hab\u00eda hecho de todos estos hechos de tipo desp\u00f3tico (y crueles en algunos casos), antes de lo que con cierto sentido com\u00fan se pod\u00eda llamar \u00abestalinismo\u00bb, deber\u00eda por lo menos ense\u00f1ar a no dibujar un cuadro ingenuo, contraponiendo <i>por un lado una cosa perversa que ser\u00eda el estalinismo y, por otro, una muy pura e inocente que ser\u00eda el leninismo hist\u00f3rico. <\/i>A lo que se ten\u00eda que a\u00f1adir inmediatamente \u00abque no faltan diferencias muy visibles entre el leninismo y el estalinismo hist\u00f3ricos\u00bb.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n concentraba las diferencias m\u00e1s visibles en los siguientes puntos:<\/p>\n<p>Por una parte, la cantidad de poder acumulado en el sistema estalinista. Cuando se consideraba que el sistema estalinista estaba ya cuajado, al final de los a\u00f1os treinta, poco antes de que estalle la II Guerra Mundial, \u00abel sistema estaliniano, visto socialmente, es como una econom\u00eda muy estatalizada, que al mismo tiempo est\u00e1 fundida indisolublemente con un aparato de Estado muy centralizado a su vez\u00bb.<\/p>\n<p>Para acabarlo de arreglar, ese aparato de Estado muy centralizado estaba, adem\u00e1s, pr\u00e1cticamente fundido con las instancias dirigentes del partido pol\u00edtico \u00fanico. La concentraci\u00f3n de poder que sal\u00eda de esa fusi\u00f3n, cuando la econom\u00eda ya estaba funcionando, era muy superior a lo que hab\u00eda conocido Lenin en su vida. En la \u00e9poca leninista, en sentido estricto, nunca se hab\u00eda concentrado en manos del poder central una cantidad de fuerza semejante.<\/p>\n<p>Ese era el primer rasgo diferenciador, de los muy visibles, de los que se apreciaban a primera vista: la diferente concentraci\u00f3n de poder.<\/p>\n<p>El segundo rasgo que Sacrist\u00e1n subray\u00f3 fue que \u00abaunque sin duda la Cheka se haya fundado bajo Lenin, aunque sin duda haya habido ya bajo Lenin, en el leninismo cl\u00e1sico, fen\u00f3menos tan dolorosos como el de Kronstadt por ejemplo, y muchos otros\u00bb, el terror en la \u00e9poca de Stalin se diferenciaba en que ten\u00eda como principal orientaci\u00f3n el ser un terror contra la vieja guardia bolchevique, contra el mismo partido. No se quer\u00eda decir, por supuesto que no, que hubiera que olvidarse de los millones de ciudadanos sovi\u00e9ticos que sufrieron ese terror y que hab\u00edan muerto en los campos de trabajo de la \u00e9poca estaliniana. No era eso. Lo que Sacrist\u00e1n s\u00ed quer\u00eda subrayar era que \u00ablo radicalmente nuevo del per\u00edodo estaliniano es que se puede apreciar claramente que todo ese terror tiene como punta m\u00e1s definida la liquidaci\u00f3n de la vieja guardia bolchevique.\u00bb<\/p>\n<p>Gente, mucha gente de aquella \u00e9poca lo vio muy bien. Militantes que sal\u00edan asustados de alguno de los partidos comunistas hab\u00edan dejado recuerdos e im\u00e1genes \u00abmuy impresionantes acerca de los nuevos funcionarios, de una temible joven guardia <i>con correajes de cuero nuevo&#8230;<\/i> cuya principal tarea en el seno del partido comunista ruso hab\u00eda sido el asesinato de los viejos bolcheviques, de los viejos bolcheviques o de la vieja direcci\u00f3n sovi\u00e9tica, incluido Trotsky naturalmente, y muy destacadamente.\u00bb<\/p>\n<p>Ese era el segundo rasgo diferenciador: la represi\u00f3n, hasta llegar al terror, se hab\u00eda ejercido contra el mismo partido y, se\u00f1aladamente, contra el equipo de los viejos bolcheviques.<\/p>\n<p>La tercera caracter\u00edstica era el apoyo del estalinismo en el nacionalismo ruso. Al mismo tiempo que en medio de una prolongada campa\u00f1a de desprestigio mor\u00edan bajo el estalinismo los miembros de la vieja guardia bolchevique, \u00abel r\u00e9gimen busca y obtiene un apoyo en un elemento hasta entonces inveros\u00edmil en un partido marxista; a saber, en el patriotismo, en el nacionalismo de las masas no comunistas.\u00bb<\/p>\n<p>Lo se\u00f1alado estaba relacionado con un \u00faltimo rasgo, muy diferente de cualesquiera que hubieran podido ser las durezas y violencias de la \u00e9poca del poder sovi\u00e9tico en vida de Lenin, un rasgo que se desprend\u00eda en parte de los anteriores: el cinismo ideol\u00f3gico, \u00abla completa despreocupaci\u00f3n del equipo director estaliniano respecto de las cosas que dice\u00bb. Para Stalin, la ideolog\u00eda<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote73sym\" name=\"sdfootnote73anc\"><sup>73<\/sup><\/a> y la teor\u00eda era una pura cobertura de cada momento de las necesidades pr\u00e1cticas \u00abcon un desprecio por la teor\u00eda que el equipo leninista jam\u00e1s hab\u00eda sentido\u00bb. Si en algo hab\u00eda pecado el equipo leninista era de todo lo contrario, de una costumbre, muy de intelectuales, \u00abde estarse siempre fijando en todos los detalles de la teor\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Se ten\u00eda que reconocer de todos modos, insist\u00eda Sacrist\u00e1n, que esos rasgos, propiamente estalinianos, ten\u00edan ra\u00edces y precedentes en el per\u00edodo anterior. \u00abNo s\u00f3lo precedentes zaristas, no s\u00f3lo precedentes orientales como dec\u00eda Lenin\u00bb. \u00c9l mismo hab\u00eda notado antes de morir, en su propio per\u00edodo de gobierno, \u00abhasta qu\u00e9 punto se parec\u00edan algunas conductas de los nuevos funcionarios a las conductas de los viejos funcionarios, de los funcionarios zaristas, hasta qu\u00e9 punto eran los mismos en gran parte y hasta qu\u00e9 punto se les parec\u00edan los que no eran los mismos.\u00bb<\/p>\n<p>Los precedentes de esos rasgos estalinistas no ven\u00edan, para Sacrist\u00e1n, de la Rusia zarista sino que hab\u00edan nacido bajo el gobierno de Lenin. Aunque antes hab\u00eda dado como rasgo diferencial del estalinismo la enorme concentraci\u00f3n de poder por comparaci\u00f3n a lo que hab\u00eda ocurrido en la \u00e9poca leninista, no se pod\u00eda olvidar \u00abque la gran concentraci\u00f3n de poder ven\u00eda ya un poco predeterminada por la guerra civil y por la intervenci\u00f3n extranjera\u00bb. Un r\u00e9gimen pol\u00edtico que nac\u00eda en esas condiciones ten\u00eda inevitablemente un predominio del aspecto militar del gobierno. Y ese aspecto militar por otra parte, siempre hab\u00eda sido predominante en cualquier revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo apuntado, como hab\u00eda indicado, hab\u00eda hecho que ya desde el primer momento hubiera habido una concentraci\u00f3n de poder casi desconocida hasta entonces en las sociedades del Imperio ruso. Pero incluso la tendencia a la deformaci\u00f3n ideol\u00f3gica, lo que hab\u00eda llamado cinismo ideol\u00f3gico, \u00abya ten\u00eda sino precedentes en Lenin; creo que precedentes no, s\u00ed <i>ra\u00edces<\/i> en la situaci\u00f3n de Lenin\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9? Porque lo que los bolcheviques rusos, y luego todos los comunistas en la III Internacional, hab\u00edan vivido como revoluci\u00f3n socialista \u00abno era en absoluto lo que hasta poco antes hab\u00edan imaginado y pensado como revoluci\u00f3n socialista.\u00bb<\/p>\n<p>Era verdad que en Marx mismo, en algunos escritos de la \u00faltima \u00e9poca de su vida, hab\u00eda apuntado otra posibilidad de entender la revoluci\u00f3n socialista<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote74sym\" name=\"sdfootnote74anc\"><sup>74<\/sup><\/a> pero, curiosamente, esos textos no se hab\u00edan conocido hasta ya entrados los a\u00f1os veinte del siglo XX. Los bolcheviques de la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n no hab\u00edan conocido los escritos de Marx que contemplaban otra posibilidad de paso al socialismo. \u00abHan vivido en la incomodidad de estar llamando revoluci\u00f3n socialista a algo que en su formaci\u00f3n intelectual y en su juego de conceptos <i>no era<\/i> una revoluci\u00f3n socialista.\u00bb<\/p>\n<p>Lo se\u00f1alado lo hab\u00edan expresado bastantes estudiosos, y lo hab\u00edan mantenido ya muchos dirigentes y militantes en aquellos a\u00f1os. Lo hab\u00edan sostenido no s\u00f3lo los miembros de una sola tendencia sino activistas y militantes de muchas corrientes. Estaba, por una parte, la tendencia socialdem\u00f3crata. \u00abKautsky y los socialdem\u00f3cratas alemanes, que al no ver que se den en Rusia las condiciones que ellos conoc\u00edan del Marx cl\u00e1sico, del Marx de <i>El capital<\/i>, consideran que esa revoluci\u00f3n no se ten\u00eda que haber hecho.\u00bb Estaban luego los comunistas m\u00e1s de izquierda, se\u00f1aladamente Gramsci, que pens\u00f3, como hab\u00eda escrito en un art\u00edculo c\u00e9lebre<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote75sym\" name=\"sdfootnote75anc\"><sup>75<\/sup><\/a>, que la revoluci\u00f3n bolchevique hab\u00eda sido una <i>revoluci\u00f3n contra <\/i>El capital.<i> <\/i>Pero pensaron que eso no importaba. No hab\u00eda que olvidar que \u00abellos tienen una formaci\u00f3n mucho m\u00e1s idealista que la de Marx, con un esfuerzo de voluntad y de cultura eso se puede arreglar.\u00bb<\/p>\n<p>Hab\u00eda existido tambi\u00e9n una tercera tendencia que pensaba que la revoluci\u00f3n rusa era an\u00f3mala o que se entend\u00eda mal. Eran las tesis de la extrema izquierda de la Internacional Comunista, lo que se llam\u00f3 tiempo despu\u00e9s la izquierda consejista. \u00abPero no s\u00f3lo la izquierda consejista. Pannekoek, Korsch, autores as\u00ed, de extrema izquierda, a los que Lenin consideraba izquierdistas\u00bb. Lo que estos autores pensaban era que Lenin y los bolcheviques rusos hab\u00edan hecho una revoluci\u00f3n burguesa y que lo que ten\u00edan que haber hecho era reconocerla como tal, como revoluci\u00f3n burguesa. Por tanto, \u00aborganizar el poder y todo desde ese punto de vista, aunque con una posibilidad de cambio social pero muy a la larga, dimanante de la naturaleza revolucionaria del poder pol\u00edtico que seguramente acarrear\u00e1 problemas muy nuevos.\u00bb<\/p>\n<p>La diferencia entre la teor\u00eda previa y lo que hab\u00eda ocurrido, lo que se cre\u00eda que hab\u00eda sido una revoluci\u00f3n socialista en Rusia y la teorizaci\u00f3n posterior, dar\u00eda pie posteriormente, en el estalinismo, a lo que \u00e9l mismo hab\u00eda llamado \u00abel cinismo ideol\u00f3gico\u00bb, la falsificaci\u00f3n abierta de la teor\u00eda y su utilizaci\u00f3n para justificar cualquier pr\u00e1ctica \u00abincluido, vamos a llamar a las cosas por su nombre trat\u00e1ndose del per\u00edodo estalinista, cualquier asesinato\u00bb.<\/p>\n<p>En este punto, aunque all\u00ed estuviera <i>la ra\u00edz<\/i> del vicio estalinista, hab\u00eda una diferencia importante con Lenin. Lenin supo muy bien desde el primer momento que la revoluci\u00f3n que hab\u00eda dirigido no cumpl\u00eda el esquema tradicional del marxismo de la Segunda Internacional, \u00abdel marxismo procedente de una interpretaci\u00f3n directa de <i>El capital<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote76sym\" name=\"sdfootnote76anc\"><sup>76<\/sup><\/a>, <\/i>y est\u00e1 esperando la intervenci\u00f3n de un movimiento revolucionario mundial, o por lo menos europeo, al final, por lo menos centroeuropeo\u00bb. Al no producirse, hay un momento en el que que hab\u00eda que registrar en Lenin \u00abun tipo de ilusi\u00f3n que luego es caracter\u00edstico del estalinismo: la ilusi\u00f3n que se puede cifrar en la c\u00e9lebre figura o frase ret\u00f3rica de que el comunismo ser\u00edan los soviets m\u00e1s la electrificaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Esa ilusi\u00f3n, conjeturaba Sacrist\u00e1n, no hab\u00eda debido durar demasiado tiempo. En los \u00faltimos tiempos de la vida de Lenin, con muchas dificultades de salud (\u00aben esa curiosa enfermedad que los psicoanalistas de izquierda deber\u00edan analizar un poco: \u00bfpor qu\u00e9 tuvo entre sus consecuencias esa enfermedad final de Lenin la imposibilidad de comunicarse?, \u00bfpor qu\u00e9 se hundi\u00f3 as\u00ed en la enfermedad? No hago m\u00e1s que plantearlo, no puede uno atreverse en tan pocos minutos a decir nada sobre ello\u00bb), intent\u00f3 un replanteamiento. \u00abHay especialistas \u2013no soy un historiador y no puedo atreverme a tener opini\u00f3n al respecto, s\u00f3lo lo digo como informaci\u00f3n\u2013 que piensan que, efectivamente, Buj\u00e1rin<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote77sym\" name=\"sdfootnote77anc\"><sup>77<\/sup><\/a> ten\u00eda muchos elementos del desarrollo que Lenin pod\u00eda pensar ajustar.\u00bb<\/p>\n<p>En cualquier caso, lo que no hab\u00eda habido en la fase final de Lenin hab\u00eda sido la glorificaci\u00f3n del estado de cosas, como si ese estado de cosas fuera lo que se hab\u00eda buscado. M\u00e1s bien hubo una larga situaci\u00f3n de crisis, por insuficiente que fuera. Sacrist\u00e1n no iba a entrar en detalle sobre si la autocr\u00edtica final de Lenin era suficiente o no lo es. En cualquier caso, la gran diferencia, desde su punto de vista, era \u00abque en vez de tener esa consciencia final problem\u00e1tica, autocr\u00edtica de Lenin, el estalinismo consiste en <i>canonizar como teor\u00eda justa <\/i>lo que no es m\u00e1s que el estado de necesidad, el estado de necesidad del hambre, de la escasez, de la necesidad de represi\u00f3n, etc.\u00bb Por ejemplo: el intento de presentar la dram\u00e1tica situaci\u00f3n del antiguo Imperio ruso como si fuera la realizaci\u00f3n del socialismo. \u00abLuego incluso, como veremos, del comunismo. El aparato de propaganda estalinista va forzando los viejos conceptos, las viejas ideas, hasta extremos a veces grotescos.\u00bb<\/p>\n<p>Otras veces eran hip\u00f3tesis m\u00e1s o menos discutibles, seguramente con un elemento de realidad. \u00abPor ejemplo, la c\u00e9lebre y central tesis estaliniana \u2013nunca he cre\u00eddo que fuera del todo falsa\u2013 seg\u00fan la cual a medida que avanza la construcci\u00f3n del socialismo se agudiza la lucha de clases\u00bb. Tampoco es que \u00e9l creyera esa tesis a pie juntillas, pero por lo menos, por lo que hac\u00eda a la lucha de clases a escala mundial, le parec\u00eda que ten\u00eda cierta justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en cambio, en otras ocasiones, la construcci\u00f3n te\u00f3rica para justificar la pr\u00e1ctica, \u00aben este caso era claro que justificaba la pr\u00e1ctica represiva interior\u00bb, llegaba a ser casi de chiste. \u00abSi no hac\u00eda el chiste Stalin, se lo hac\u00edan sus colegas m\u00e1s directos. Por ejemplo, la idea del socialismo en un solo pa\u00eds, completamente ajena a la tradici\u00f3n marxista, luego llega a ser sustituida incluso por la frase incre\u00edble de comunismo en un solo pa\u00eds, la cual ya no se entiende lo que quiere decir\u00bb. Era absolutamente incomprensible y parec\u00eda mentira que hubiera aguantado durante a\u00f1os en la propaganda estalinista. \u00abZinoviev, que no sab\u00eda todav\u00eda lo que pod\u00eda costar una cosa as\u00ed, le hac\u00eda el chiste a Stalin de hablarle del comunismo en una sola calle, en una \u00e9poca en la que todav\u00eda no se sab\u00eda que esas cosas bajo Stalin se pagaban con la vida.\u00bb Como lo hab\u00eda pagado Zinoviev.<\/p>\n<p>No menos incre\u00edble era la idea, que no era propiamente una idea, del socialfascismo. \u00abMe he tra\u00eddo copiada la afirmaci\u00f3n central de Stalin sobre el socialfascismo \u2013esto es, la hip\u00f3tesis de que los partidos socialdem\u00f3cratas son partidos fascistas, son fascismo\u2013 porque le\u00edda hoy parece incre\u00edble. Pero esas afirmaciones hab\u00edan sido doctrina oficial. El pasaje central, escrito por Stalin en la \u00e9poca del VI Congreso de la III Internacional, dec\u00eda as\u00ed: \u201cNo es verdad que el fascismo sea la organizaci\u00f3n militante de la burgues\u00eda sola. Es la organizaci\u00f3n militante de la burgues\u00eda basada en el apoyo activo de la socialdemocracia\u201d. El fascismo era la estructura pol\u00edtica com\u00fan \u201ca esos dos organismos fundamentales: la socialdemocracia y la burgues\u00eda. No son opuestos, sino gemelos\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>Si se ten\u00eda presente que los militantes de la socialdemocracia asesinados por el nazismo, sin llegar probablemente a la cifra de comunistas exterminados, deb\u00eda rozar, seg\u00fan los c\u00e1lculos m\u00e1s veros\u00edmiles en aquellos a\u00f1os, los 250.000, verdaderamente hab\u00eda motivo para que a uno se le pusieran \u00ablos pelos de punta\u00bb. \u00abAparte de que tambi\u00e9n pone los pelos de punta que entre marxistas se haya podido tolerar que el nombre de un partido, el socialdemocracia, y el nombre de una clase social, la burgues\u00eda, aparezcan en el mismo plano de an\u00e1lisis como organismos fundamentales ambos.\u00bb Era en verdad un insulto para el cerebro de los marxistas de la \u00e9poca. Pero era evidente, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n, que encajaron el insulto.<\/p>\n<p>Incluso la noci\u00f3n de socialismo hab\u00eda quedado falseada. En la tradici\u00f3n socialista se llamaba socialismo a una determinada forma de vida. \u00abA partir del estalinismo, y durante muchos a\u00f1os, muchos, yo tambi\u00e9n recuerdo cuando lo hac\u00eda, hemos usado \u00absocialismo\u00bb para significar s\u00f3lo la obtenci\u00f3n de algunos instrumentos de lo que cre\u00edamos que era el socialismo. Por ejemplo, estatalizaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00bb. La misma palabra \u00absocialismo\u00bb, el concepto, hab\u00eda quedado pr\u00e1cticamente afectada en ese per\u00edodo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote78sym\" name=\"sdfootnote78anc\"><sup>78<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En sustancia, la gran diferencia entre todas las durezas que pudo tener el per\u00edodo de Lenin y lo que fue el sistema estalinista era este pragmatismo, esta completa violaci\u00f3n de las ideas, \u00abde los conceptos, usados para justificar cualquier pr\u00e1ctica, incluso la m\u00e1s macabra\u00bb. Ese pragmatismo ideol\u00f3gico explicaba tambi\u00e9n \u00abla diferencia de crueldad, la diferencia que hay entre la dureza pol\u00edtica de Lenin y el asesinato de toda la vieja guardia bolchevique.\u00bb<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n no quiso finalizar su intervenci\u00f3n sin tocar dos puntos complementarios m\u00e1s, aunque fuera muy brevemente. \u00abDespu\u00e9s de hacer dicho que lo que me parece esencial es ese pragmatismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote79sym\" name=\"sdfootnote79anc\"><sup>79<\/sup><\/a>, como esencia diferenciadora respecto del leninismo, querr\u00eda gastar cinco minutos sobre las ra\u00edces del estalinismo y otros cinco o menos sobre posible actualidad del estalinismo.\u00bb<\/p>\n<p>Sobre lo primero: el intento m\u00e1s serio de entender lo que estaba pasando en el antiguo Imperio ruso por parte de un viejo dirigente bolchevique fue, en su opini\u00f3n, la tesis de Preobrashenski de la acumulaci\u00f3n originaria socialista: \u00abla primera tarea de aquel poder era obtener una acumulaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n como la que la burgues\u00eda hab\u00eda conseguido en la Inglaterra de los siglos XVII, XVIII y XIX\u00bb. Esta acumulaci\u00f3n originaria en Inglaterra, hab\u00eda acarreado a la poblaci\u00f3n, principalmente a las clases trabajadoras, una suma de dolores y de sufrimientos que \u00absi se pudieran sumar los sufrimientos, seguramente no ser\u00eda inferior, quiz\u00e1 todo lo contrario, a la suma de sufrimientos ocurrida en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica durante esa acumulaci\u00f3n originaria socialista.\u00bb<\/p>\n<p>Esa tesis de Preobrashenski, la acumulaci\u00f3n originaria socialista, no hab\u00eda que verla como acumulaci\u00f3n socialista. \u00bfPor qu\u00e9 socialista? Lo conseguido era en gran parte \u00ablo mismo que consigui\u00f3 la acumulaci\u00f3n originaria burguesa, a saber, una civilizaci\u00f3n industrial\u00bb. En esto, arriesgando su propia opini\u00f3n, cre\u00eda \u00abque llevaba raz\u00f3n la extrema izquierda de los a\u00f1os veinte, los que Lenin criticaba por izquierdistas\u00bb. Cuando Pannekoek dec\u00eda que lo que \u00abse estaba haciendo all\u00ed <i>era lo mismo<\/i> que en la revoluci\u00f3n burguesa inglesa llevaba raz\u00f3n: una acumulaci\u00f3n originaria de capital.\u00bb Esa acumulaci\u00f3n originaria se hab\u00eda producido en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no bajo el dominio de la vieja clase dominante sino bajo el dominio de una nueva clase, de un nuevo grupo, de una nueva agrupaci\u00f3n de personas: los funcionarios del partido y del Estado, cosa en la cual no llevaban raz\u00f3n los llamados \u00abizquierdistas\u00bb de los a\u00f1os veinte.<\/p>\n<p>Esta nueva acumulaci\u00f3n no produc\u00eda exactamente una acumulaci\u00f3n burguesa de capital al modo cl\u00e1sico estudiado por Marx. \u00abEs un nuevo grupo social, el de la direcci\u00f3n del Estado y del partido, el que domina esa acumulaci\u00f3n, el que la dirige, como han puesto de manifiesto varios soci\u00f3logos contempor\u00e1neos. Este es un tema que, como seguramente es conocido por todos, est\u00e1 siendo objeto de mucho estudio actualmente.\u00bb Por falta de tiempo, no pod\u00eda dedicarse a recordar los precedentes de este an\u00e1lisis \u00aben el que ahora est\u00e1n empe\u00f1ados soci\u00f3logos contempor\u00e1neos y cuyo primer origen est\u00e1 en la extrema izquierda de los a\u00f1os veinte y cuyo segundo eslab\u00f3n te\u00f3rico important\u00edsimo es, como es sabido, Trotsky.\u00bb<\/p>\n<p>Se sol\u00eda decir tambi\u00e9n, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n adentr\u00e1ndose en los compases finales de su intervenci\u00f3n, que el estalinismo era un fen\u00f3meno muy delimitado en el tiempo, cosa del pasado y que en aquel entonces ya no hab\u00eda estalinismo. \u00c9l no lo ve\u00eda as\u00ed y quer\u00eda sugerir un par de l\u00edneas de an\u00e1lisis \u00absin profundizar en ellas, acerca del estalinismo contempor\u00e1neo\u00bb.<\/p>\n<p>Una de estas l\u00edneas se deb\u00eda a un pol\u00edtico, soci\u00f3logo y polit\u00f3logo franc\u00e9s muy capaz, Gilles Martinet, que hab\u00eda sido miembro de la III Internacional, de los pocos que hab\u00edan visto muy pronto que aquellas historias de los a\u00f1os treinta ten\u00edan que ser falsas. \u00abMartinet ha hecho un an\u00e1lisis sociol\u00f3gico de mucho inter\u00e9s: el estalinismo, el de Stalin quiere decir, el que existi\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se parece mucho a estos reg\u00edmenes que se est\u00e1n produciendo hoy d\u00eda [1978] en el Tercer Mundo: una cierta industrializaci\u00f3n, una cierta acumulaci\u00f3n de capital, no dominada por la vieja clase dominante, que era una clase colonial, que era un imperio (por ejemplo Argelia; por ejemplo Somalia estos d\u00edas)\u00bb, sino dominada por una nueva \u00e9lite, una nueva vanguardia, \u00abun nuevo equipo de t\u00e9cnicos y pol\u00edticos que sin toda la ortodoxia estaliniana est\u00e1n recogiendo algunos elementos de esa tradici\u00f3n estaliniana: industrializar sobre la base de un r\u00e9gimen muy autoritario, apelando a lo que llaman, muy ideol\u00f3gicamente, \u00abel socialismo cient\u00edfico\u00bb.<\/p>\n<p>El considerado \u00absocialismo cient\u00edfico\u00bb de Barre, de Nasser, o el socialismo argelino eran tan pretenciosamente ideol\u00f3gicos como lo hab\u00eda sido el de Stalin. Y se le parec\u00edan bastante socialmente. \u00abEl punto quiz\u00e1 algo d\u00e9bil del an\u00e1lisis de Martinet para considerar todo lo se\u00f1alado como estalinismo contempor\u00e1neo era, tal vez, que la estatalizaci\u00f3n no sol\u00eda ser en estos estados tan intensa como en el caso del estado sovi\u00e9tico. Pero, desde luego, s\u00ed que es tan intensa como en algunas democracias populares de Europa del Este, al menos en sus fases iniciales.\u00bb<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n cre\u00eda que tambi\u00e9n se pod\u00eda hablar de persistencia del estalinismo en los pa\u00edses occidentales. Lo estaba, por una parte, en el <i>dogmatismo alucinado<\/i> de algunas activistas, poco capaz de comprender la realidad. Pero lo estaba tambi\u00e9n en el otro lado, lo estaba tambi\u00e9n en el pragmatismo de muchos partidos obreros porque, por decirlo brevemente y ahorrando tiempo, a \u00e9l le resultaba tan pseudoteor\u00eda pragm\u00e1tica para falsificar una pr\u00e1ctica del d\u00eda \u00ablo de que se puede hacer el comunismo en un s\u00f3lo pa\u00eds o de que el pan va a dejar de ser mercanc\u00eda como llevaban los soldados sovi\u00e9ticos muertos en el bolsillo, una octavilla que dec\u00eda eso durante la guerra mundial fue capturada por los alemanes y fue exhibida por todo el mundo\u00bb como sostener que era posible \u00abestablecer el comunismo en un s\u00f3lo pa\u00eds como decir que es posible el comunismo o el socialismo sin choque revolucionario violento con la clase dominante actual.\u00bb Tan ideol\u00f3gico le parec\u00eda una tesis domo la otra y tan pragmatista. En un caso pod\u00eda ser una pr\u00e1ctica muy violenta, en otro caso pod\u00eda ser una pr\u00e1ctica parlamentaria. En los dos casos, en su opini\u00f3n, era una pr\u00e1ctica muy poco revolucionaria. Stalin siempre tuvo mucho cuidado de presentarse pol\u00edticamente como el centro, nunca quiso jugar a izquierda, observaba Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>No quer\u00eda terminar, a\u00f1ad\u00eda finalmente, con una nota de tan poco optimismo. Lo que resultaba esperanzador para \u00e9l era el que muchos militantes, despu\u00e9s de toda la larga experiencia, sin olvidar lo que hab\u00eda sido la realidad de consciencia de clase el estalinismo, ideol\u00f3gica sin duda, sin duda falsa consciencia, \u00absin duda autoenga\u00f1o involuntario, pero tremenda consciencia de clase\u00bb, despu\u00e9s de haber pasado por todo ello \u00abtal vez signifique que la crisis en serio del estalinismo, la crisis un poco definitiva, puede ser el comienzo de una recuperaci\u00f3n del pensamiento revolucionario no ideol\u00f3gico, no autoenga\u00f1ado ni por ilusiones pseudorrevolucionarias alucinadas, como he dicho antes, ni por ilusiones de tipo parlamentarista, reformista, que son en Occidente, en este momento, las dominantes.\u00bb<\/p>\n<p>Ese pasado de consciencia de clase que estaba presente en la clase obrera estalinista, \u00abesto los que no han sido estalinistas ni han estado en partidos estalinistas tendr\u00e1n que creerlo bajo palabra, pero los que s\u00ed han estado saben que es verdad\u00bb, se traduc\u00eda en reacciones seguramente muy primarias y, como hab\u00eda reconocido y subrayado, reacciones ideol\u00f3gicamente falsas, de falsa consciencia. Pero muy aut\u00e9nticas. \u00abPor ejemplo, son historia las alusiones, las exclamaciones, el folklore obrero por el cual ante una injusticia, en alg\u00fan pa\u00eds mediterr\u00e1neo, en el sur de Italia concretamente, el hombre oprimido reaccionaba con la frase: \u00ab\u00a1Ya vendr\u00e1 el bigotudo!\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote80sym\" name=\"sdfootnote80anc\"><sup>80<\/sup><\/a>, como expresi\u00f3n de su furia, su odio, su reacci\u00f3n de clase ante la injusticia sufrida.\u00bb<\/p>\n<p>Hasta qu\u00e9 punto el estalinismo fue portador, con falsa consciencia, de la consciencia de clase lo sab\u00edan todos los que hab\u00edan tenido que explicar a militantes comunistas que era verdad, que finalmente resultaba verdad lo que la prensa burguesa hab\u00eda dicho durante mucho tiempo, a saber, \u00abque el gobierno estalinista hab\u00eda asesinado a la vieja guardia bolchevique\u00bb. Los que hab\u00edan tenido que encajar todo eso y contarlo, \u00aby hemos visto a los militantes llorar al o\u00edrlo, cuando no ten\u00edan m\u00e1s remedio que cre\u00e9rselo porque les d\u00e1bamos los datos y les dec\u00edamos esto viene de aqu\u00ed, esto pas\u00f3 as\u00ed y esto otro pas\u00f3 as\u00ed\u00bb, sab\u00edan muy bien que bajo aquella falsa consciencia hab\u00eda habido aut\u00e9ntica consciencia de clase, lucha de clase.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote81sym\" name=\"sdfootnote81anc\"><sup>81<\/sup><\/a><\/p>\n<p>De lo que hab\u00eda que precaverse era de que el resto ideol\u00f3gico, parlamentarista reformista, de pragmatismo, de estalinismo de extrema derecha por as\u00ed decirlo, bajo el que entonces viv\u00eda una gran parte del movimiento obrero, no perdiera \u00abadem\u00e1s de la consciencia real, como perdi\u00f3 el viejo estalinismo, incluso la ilusoria, pero al menos existente, consciencia de clase.\u00bb<\/p>\n<p><b>11. Ni tribunos<\/b><\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, el 11 de marzo de 1978, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 otra conferencia, con el ti\u0301tulo de \u00abNi tribunos\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote82sym\" name=\"sdfootnote82anc\"><sup>82<\/sup><\/a> en la ciudad trabajadora de Sabadell. Por aquellas fechas se discuti\u0301a en el interior del PSUC-PCE, y en a\u0301mbitos pro\u0301ximos afines y no tan afines, la eliminaci\u00f3n, sentida como abandono y p\u00e9rdida de esp\u00edritu revolucionario, del t\u00e9rmino \u00ableninismo\u00bb en la caracterizacio\u0301n ideol\u00f3gica del partido. Santiago Carrillo habi\u0301a sugerido dejar atr\u00e1s la categor\u00eda desde tierras y universidades americanas. El esquema de su conferencia, lo \u00fanico que se conserva de aquella intervenci\u00f3n, se abr\u00eda con un primer apartado que era una llamada a la prudencia y a la reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p>1.1. Hoy hablamos aqui\u0301 de leninismo porque es asunto poli\u0301tico urgente.<\/p>\n<p>1.2. Sin embargo, hay que toma\u0301rselo con calma,<\/p>\n<p>1.2.1. porque, si no, se adoptan posiciones insostenibles<\/p>\n<p>1.2.1.1. Salvo con farisei\u0301smo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote83sym\" name=\"sdfootnote83anc\"><sup>83<\/sup><\/a>:<\/p>\n<p>1.2.1.1.1. Los \u00abantileninistas\u00bb mantienen la organizacio\u0301n<\/p>\n<p>1.2.1.1.2 . Los \u00ableninistas\u00bb \u00bfmantendri\u0301an la poli\u0301tica sin proletariado?<\/p>\n<p>El segundo punto \u2013\u00abAsi\u0301 que: a profundizar\u00bb\u2013 se centraba en el estudio de los cl\u00e1sicos:<\/p>\n<p>2.1. Tipos de cla\u0301sicos.<\/p>\n<p>2.1.1. Arti\u0301sticos: modelos de lo hoy no decisorio. Consecuencias.<\/p>\n<p>2.1.2. Cienti\u0301ficos: modelos de me\u0301todo. Definidores de objetos formales. Contenidos iniciales.<\/p>\n<p>2.1.3. Filoso\u0301fico-religiosos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote84sym\" name=\"sdfootnote84anc\"><sup>84<\/sup><\/a>, incluidos textos sagrados: modelos de fin y conducta.<\/p>\n<p>2.2. Un cla\u0301sico poli\u0301tico como Lenin<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote85sym\" name=\"sdfootnote85anc\"><sup>85<\/sup><\/a> puede ser las tres cosas, ma\u0301s 2 que 1 [cienti\u0301fico que arti\u0301stico] y ma\u0301s 3 que 2 [ma\u0301s filoso\u0301fico-religioso que cienti\u0301fico]<\/p>\n<p>En el tercer punto se desarrollaba \u00abEl caso de Lenin\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote86sym\" name=\"sdfootnote86anc\"><sup>86<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>3.1 Su repertorio esta\u0301 bastante superado<\/p>\n<p>3.1.1. Por e\u0301l mismo.<\/p>\n<p>3.1.2. Positivamente.<\/p>\n<p>3.1.3. Cri\u0301ticamente.<\/p>\n<p>3.2. Su me\u0301todo es muy importante: la concrecio\u0301n pra\u0301ctica.<\/p>\n<p>3.2.1. Con un punto cri\u0301tico: el sentido de la importancia del poder.<\/p>\n<p>3.3. Su posicio\u0301n de fines es identificadora<\/p>\n<p>3.3.1. Frente al reformismo.<\/p>\n<p>3.3.2. Frente a ignorancia uto\u0301pica.<\/p>\n<p>Recordemos que sobre el concepto de pr\u00e1ctica en Lenin, Sacrist\u00e1n hab\u00eda se\u00f1alado en su conferencia de abril de 1970 sobre \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote87sym\" name=\"sdfootnote87anc\"><sup>87<\/sup><\/a> que el conocimiento de lo concreto se ten\u00eda que conseguir mediante la interacci\u00f3n dial\u00e9ctica de \u00ablas varias noticias abstractas, generales; tiene que recurrir a abstracciones para ir cercando lo singular, porque no hay capacidad de intuici\u00f3n intelectual: \u00abEl movimiento del conocimiento hacia el objeto no puede proceder sino dial\u00e9cticamente. Retroceder para saltar mejor (saber)\u00bb (C 232).\u00bb Pero hab\u00eda efectivamente un <i>salto <\/i>cualitativo, remarcaba, pues la suma de abstracciones que dar\u00eda lo concreto es infinita.<\/p>\n<p>La dial\u00e9ctica del conocimiento de lo concreto requer\u00eda un elemento m\u00e1s, otro principio que a\u00f1adir a los de abstracci\u00f3n y concreci\u00f3n. \u00abEse principio nuevo tiene (a\u00f1adiendo una met\u00e1fora m\u00e1s a las de Engels y Lenin) una funci\u00f3n de catalizador, promotor del salto cualitativo. Tiene que hacer reaccionar las varias (no infinitas, por m\u00e1s que numerosas) abstracciones ya conseguidas para que cristalice el conocimiento de lo concreto\u00bb. El nuevo y \u00faltimo principio de la concepci\u00f3n leniniana del conocimiento, recordemos, era el principio de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El propio Lenin lo hab\u00eda introducido con una met\u00e1fora parecida a la del catalizador. \u00abEn los apuntes reci\u00e9n citados, Lenin describe la aproximaci\u00f3n dial\u00e9ctica al objeto imaginando una serie de \u00abl\u00edneas que se cruzan y se separan, c\u00edrculos que se tocan\u00bb. Y en esa red de aproximaci\u00f3n hay \u00abpuntos nodales\u00bb, nudos que la articulan y la sostienen: \u00abKnotenpunkt [punto nodal]= pr\u00e1ctica del hombre y de la historia humana\u00bb (C 232)\u00bb<\/p>\n<p>No hab\u00eda que aferrarse al repertorio leniniano, era el t\u00edtulo y contenido de siguiente apartado de la conferencia:<\/p>\n<p>4.1. Ni hay que aceptar <i>este <\/i>antileninismo.<\/p>\n<p>4.1.1. Porque se aferra al peor repertorio: organizacio\u0301n, etc.<\/p>\n<p>4.1.2. Y al punto ma\u0301s dudoso del me\u0301todo: el poder.<\/p>\n<p>4.1.2.1. Encima, desnaturaliza\u0301ndolo. El actual antileninismo eurocomunista es la aceptacio\u0301n no ya del riesgo del poder revolucionario, sino del riesgo del poder burgue\u0301s.<\/p>\n<p>En suma, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n, ni tribunos, como dec\u00eda el verso de la Internacional, y con el espi\u0301ritu de este himno \u00e9tico-pol\u00edtico y filos\u00f3fico de los trabajadores: no se pod\u00eda lapidar \u00abal tribuno de uno mismo mientras se ayuda a entronizar al rey de los dema\u0301s\u00bb.<\/p>\n<p><b>12. A modo de conclusiones<\/b><\/p>\n<p>Hay sin duda un interesante hilo conductor en las diversas aproximaciones de Manuel Sacrist\u00e1n a la obra filos\u00f3fica y pol\u00edtica de Lenin que ya apunt\u00f3 en su rese\u00f1a del <i>Lenin<\/i> de Garaudy publicada en <i>Nous Horitzon<\/i>s: es necesario dejar vivir a los cl\u00e1sicos de la tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica como era el marxismo (incluido el leninismo). Se trataba de leerlos, no de citarlos, de estudiarlos y de llevarlos a la pr\u00e1ctica creativamente, con una finalidad central, con una idea regulativa que daba sentido a las acciones de una tradici\u00f3n emancipatoria: la transformaci\u00f3n socialista de la sociedad.<\/p>\n<p>No se trataba de canonizar a nadie, como hab\u00eda intentado el estalinismo en <i>Cuestiones de leninismo<\/i>. Se trataba de inspirarse (an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta) en la obra de revolucionarios como Lenin, Gramsci, Luxemburg o Guevara para avanzar en otras circunstancias sociales y pol\u00edticas, aprendiendo de errores y revisando aristas o procedimientos falsados por la pr\u00e1ctica, fracasos incluidos, del movimiento obrero y popular.<\/p>\n<p>En una anotaci\u00f3n de lectura<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote88sym\" name=\"sdfootnote88anc\"><sup>88<\/sup><\/a> no fechada comentando un texto de Lucio Colletti, ya en plena transici\u00f3n hacia el berlusconismo, observaba Sacrist\u00e1n cernudianamente: \u00abNo se debe <i>ser<\/i> marxista (Marx)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote89sym\" name=\"sdfootnote89anc\"><sup>89<\/sup><\/a>; lo \u00fanico que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb<\/p>\n<p>Esa confluencia, ese avanzar con realismo pol\u00edtico y con voluntad transformadora a un tiempo por la cresta entre el valle del deseo y el intrincado valle de la realidad, era el punto central, el rovell de l\u2019ou. A lo que el propio Sacrist\u00e1n a\u00f1ad\u00eda en otra observaci\u00f3n de lectura: \u00abPues, \u00bfqu\u00e9 es una tradici\u00f3n sino la consciencia de la posibilidad de aprovechar bienes pre-existentes?\u00bb<\/p>\n<p>Lenin, la obra del revolucionario ruso, la te\u00f3rica y la pr\u00e1ctica, era, sin duda, un bien preexistente de la tradici\u00f3n que era necesario estudiar sin ceguera, aprovechar y enriquecer creativamente.<\/p>\n<p>La idea de una tradici\u00f3n m\u00e1s \u00abobjetiva\u00bb que eso ser\u00eda determinista o idealista, a\u00f1ad\u00eda, en ambos casos metaf\u00edsica especulativa, en ning\u00fan caso el materialismo creativo, pensado, teorizado y practicado por uno de los grandes pol\u00edticos revolucionarios comunistas del siglo XX<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote90sym\" name=\"sdfootnote90anc\"><sup>90<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h3><b>Anexo 1: Anotaciones de lectura de Sacrist\u00e1n sobre: Lenin, <\/b><i><b>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Anotaciones de Sacrist\u00e1n sobre diversas secciones de los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i> de Lenin. El autor de <i>Panfletos y Materiales<\/i> cita por la edici\u00f3n francesa; aqu\u00ed se sigue la versi\u00f3n castellana de Editorial Ayuso de 1974.<\/p>\n<h4><b>A. Resumen de las <i>Lecciones sobre la esencia de la religi\u00f3n<\/i> de Feuerbach, pp. 49-71 <\/b><\/h4>\n<p>1. Est\u00e1 extractando Feuerbach, VIII p\u00e1gs. 192-193 [Lecci\u00f3n 5\u00aa]: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde ha salido el esp\u00edritu (Geist)?, preguntan los te\u00edstas al ateo. Se forman de la naturaleza una opini\u00f3n demasiado despectiva (despektierkiche:196), mientras que del esp\u00edritu tienen \u00abuna idea\u00bb demasiado elevada\u00bb<\/p>\n<p>Y acota: \u00abN.B. (Cfr. Dietzgen)\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo tanto, al menos en 1914, Lenin conoc\u00eda Dietzgen, contra lo que luego presupuso Pannekoek.<\/p>\n<p>2. Important\u00edsimo para el realismo de Lenin. Cita a Feuerbach, misma lecci\u00f3n, p\u00e1g. 324: \u00abHagamos que nuestro ideal no sea un ente castrado, incorp\u00f3reo, abstracto, sino el hombre total, real, multilateral, perfecto y desarrollado\u00bb<\/p>\n<p>Y acota algo incompatible con las versiones rom\u00e1nticas de los <i>Manuscritos<\/i> de 1844: \u00abEl <i>ideal de Mijailovski<\/i> es simplemente una repetici\u00f3n vulgarizada de este ideal de la democracia burguesa avanzada o de la democracia burguesa revolucionaria\u00bb (p. 64)<\/p>\n<h4><b>B. Resumen de la <i>Ciencia de la l\u00f3gica<\/i> de Hegel, pp. 73 ss.<\/b><\/h4>\n<p><b>1. Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n <\/b><\/p>\n<p>Recuadro:<\/p>\n<p>Invertir los t\u00e9rminos: la l\u00f3gica y la teor\u00eda del conocimiento deben derivarse del \u00abdesarrollo de toda la vida natural y espiritual\u00bb (p. 78).<\/p>\n<p>Hegel, en cambio, basa ese desarrollo en la <i>Natur der reinen<\/i>&#8230; que forman el contenido de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>2. Pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n <\/b><\/p>\n<p>a. Interpretaciones de textos de Hegel desmetafisic\u00e1ndolos y despoj\u00e1ndolos de pseudoproblemas especulativos y conceptos absolutos (p. 75)<\/p>\n<p>b. Extracta, acotando doblemente, el paso: \u00abAl introducir de este modo el contenido en la consideraci\u00f3n l\u00f3gica\u00bb, el objeto final no son ya las <i>Dinge<\/i>, sino <i>Die Sache<\/i>, <i>der Begriff der Dinge<\/i>\u00ab (p. 84).<\/p>\n<p>A\u00f1ade dos veces N.B. y comenta, en recuadro: \u00abno las cosas, sino las leyes de su movimiento, en sentido materialista\u00bb (p. 77).<\/p>\n<p>Tiene inter\u00e9s para su concepto de consideraci\u00f3n materialista, evidentemente anti-contemplativa y anti-especulativa.<\/p>\n<p><b>3. Introducci\u00f3n: concepto general de la l\u00f3gica <\/b><\/p>\n<p>a. Los extractos muestran que para Lenin son muy importantes en Hegel la concreci\u00f3n y el (derivado de ello) peliagudo concepto hegeliano de m\u00e9todo. As\u00ed, por ejemplo, acota comentando: \u00abEn efecto, el m\u00e9todo es la conciencia de la forma adoptada por el automovimiento interior de su contenido\u00bb, y m\u00e1s adelante, en toda la p\u00e1g. 41, una buena explicaci\u00f3n de lo que es la dial\u00e9ctica (p. 86)<\/p>\n<p>Como en todos los escritores serios, tambi\u00e9n en Hegel aparece, como en Arist\u00f3teles el <i>anima est quodammodo omnia<\/i> [El alma es en cierto sentido todas las cosas]. Pues s\u00f3lo as\u00ed puede el conocimiento proceder seg\u00fan la dial\u00e9ctica inherente a, impulsora del proceso estudiado. Pero hay que observar que se trata de dos procesos: el de lo conocido y el del conocedor. Y aunque su ra\u00edz ser\u00e1 la misma en \u00faltimo t\u00e9rmino <i>quodammodo<\/i>, eso no resuelve el problema central <i>marxista<\/i> (no kantiano), o sea, el que consiste en justificar el valor de reproducci\u00f3n del trabajo cognoscitivo.<\/p>\n<p>b. Al final de sus notas sobre la introducci\u00f3n se manifiesta muy interesantemente su adhesi\u00f3n al principio de lo concreto, tambi\u00e9n su fuente de inspiraci\u00f3n al respecto. En mi opini\u00f3n, los siguientes textos dejan fuera de duda que Lenin ha aprendido esto en comentarios del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> sobre <i>El Capital<\/i>. Lenin cita a Hegel cuando \u00e9ste dice que la l\u00f3gica \u00abno es el universal abstracto, sino el universal que encierra la riqueza de los particulares\u00bb, y anota breve, pero significativamente: \u00abCf. <i>El Capital <\/i>\u00bb. A rengl\u00f3n seguido escribe, recuadrando: \u00abMagn\u00edfica f\u00f3rmula: \u00a1\u00a1\u00bbNo s\u00f3lo lo universal abstracto, sino un universal que encierra la riqueza de lo particular, de lo individual y de lo singular!! (\u00a1toda la riqueza de lo particular y lo singular!)!! Tr\u00e8s bien!.\u00bb (p. 89).<\/p>\n<p>c. Interpreta a Kant como salvador de la fe: \u00abKant: delimitar la \u00abraz\u00f3n\u00bb y fortalecer la fe\u00bb (p. 90).<\/p>\n<p><b>4. Libro primero: La teor\u00eda del ser <\/b><\/p>\n<p>a. \u00abTodo es <em>vermittelt<\/em> = mediado, enlazado en unidad, unido por medio de transiciones. Fuera el cielo -concatenaci\u00f3n sujeta a ley del <i>todo<\/i> (el <i>proceso<\/i>) del universo\u00bb (p. 93)<\/p>\n<p>Uno de los textos que m\u00e1s f\u00e1cilmente permiten ver la deformaci\u00f3n marxista del conceptos b\u00e1sicos de Hegel. El marxista (ya el mismo Marx) se aferra a esos conceptos para evitar la postulaci\u00f3n de lo Absoluto, que es, en cambio, el concepto inspirador de Hegel. Por eso el marxista est\u00e1 presuponiendo entes m\u00faltiples en n\u00famero. Hegel no.<\/p>\n<p><strong>5. Primera secci\u00f3n: La determinaci\u00f3n (cualidad).<\/strong><\/p>\n<p>a. Acota insistentemente sobre el mismo tema de la mediaci\u00f3n, sobre la concreci\u00f3n, sobre la dial\u00e9ctica (p. 95, p. 96). Se van acumulando esas notas y acotaciones, que pronto presenta repentinamente con r\u00f3tulo: \u00abPensamientos sobre la dial\u00e9ctica <i>en lisant<\/i> Hegel\u00bb (p. 100, por primera vez). Ese r\u00f3tulo me hace pensar \u2013junto con la nota sobre dial\u00e9ctica\u2013 que Lenin pudiera escribir un ensayo sobre el tema. La primera vez que aparece el r\u00f3tulo, acota un comentario suyo, con los dos temas: a) dial\u00e9ctica\/sof\u00edstica; b) el concreto universal: \u00ab[&#8230;] Multifac\u00e9tica y universal elasticidad de los conceptos, que llega hasta la identidad de los contrarios: en eso reside la esencia del asunto. Esta elasticidad, subjetivamente aplicada: eclecticismo y sofister\u00eda. Si se aplica <i>objetivamente<\/i>, es decir, si refleja la multilateralidad del proceso material y su<i> unidad<\/i>, tenemos la dial\u00e9ctica, el reflejo correcto del eterno desarrollo del mundo\u00bb (p. 101) [segunda cursiva MSL].<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado<\/p>\n<p>b. En esta secci\u00f3n aparecen las primeras (que yo conozca) manifestaciones de consciencia de lo que ser\u00eda la principal peculiaridad de su aportaci\u00f3n. El apunte siguiente est\u00e1 recuadrado: \u00abEl pensamiento de la transformaci\u00f3n de lo ideal es un pensamiento <i>profundo: muy importante para la historia<\/i>. Pero tambi\u00e9n en la vida personal del hombre se ve cuanta verdad encierra esto. Contra el materialismo vulgar. NB La distinci\u00f3n entre lo ideal y lo material es tambi\u00e9n no incondicional, no <i>\u00fcberschwenglich <\/i>[desmesurada]\u00bb (p. 104). [cursiva de MSL].<\/p>\n<p>El \u00faltimo N.B es un paso grande.<\/p>\n<p><strong>6. Tercera secci\u00f3n. La medida.<\/strong><\/p>\n<p>a) Lenin acota con exclamaci\u00f3n cada vez que Hegel habla de salto, y acota con nada menos que 10 trazos la expresi\u00f3n <i>ruptura de la progresividad <\/i>(p. 113).<\/p>\n<p><strong>7. Libro segundo. Primera secci\u00f3n: La esencia.<\/strong><\/p>\n<p>a) Lenin da siempre mucha importancia al <i>proceso hist\u00f3rico<\/i> del conocimiento. Ejemplo aqu\u00ed: p.117.<\/p>\n<p>b) Superficial tendencia a reducir Mach a Kant (p. 120).<\/p>\n<p>c) Tambi\u00e9n la insistencia con que acota la tesis hegeliana de la realidad del Schein [apariencia] tiene que ver con el principio de concreci\u00f3n (p. 119).<\/p>\n<p>d. Al final de sus apuntes sobre esta secci\u00f3n hay una nota recuadrada, acotada por otra m\u00e1s breve, tambi\u00e9n recuadrada. La expresi\u00f3n de ambas es m\u00e1s bien floja y vulgar, pero para \u00e9l la cosa era de mucha m\u00e1s importancia, a juzgar por el modo de anotaci\u00f3n. Por lo tanto, vale la pena buscar por debajo de la trivialidad aparente, la nota grande recuadrada: \u00ab<i>If I\u00b4m not mistake there is much mysticism and leeres<\/i> [Si no me equivoco, hay mucho misticismo y vac\u00eda] pedanter\u00eda en estas conclusiones de Hegel, pero la idea fundamental es genial: la idea del v\u00ednculo universal, multilateral<i>, vital<\/i>, de todo con todo, del reflejo de ese vinculo \u2013<i>materialistisch auf den Kopf gestellter Hegel <\/i>[Hegel vuelto cabeza abajo en forma materialista]\u2013 en los conceptos humanos, que tambi\u00e9n deben ser tallados, trabajados, flexibles, m\u00f3viles, relativos, relacionados entre s\u00ed, unidos en oposiciones, a fin de abarcar el mundo. La continuaci\u00f3n de la obra de Hegel y de Marx debe consistir en la elaboraci\u00f3n <i>dial\u00e9ctica<\/i> de la historia del pensamiento humano, de la ciencia y de la t\u00e9cnica\u00bb (p. 134).<\/p>\n<p>Tal vez llega a esa conclusi\u00f3n porque piensa que esa elaboraci\u00f3n sea necesaria para que los conceptos sean flexibles, etc. La nota breve, tambi\u00e9n recuadrada, que acota la anterior dice: \u00ab\u00bfY elaboraci\u00f3n puramente l\u00f3gica? <i>Das f\u00e4llt zusammen<\/i>. Debe coincidir, como la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n en <i>El Capital\u00bb<\/i> (p. 134).<\/p>\n<p>Esta breve observaci\u00f3n ha tenido mucha importancia, para \u00e9l y para otros. Es la primera formulaci\u00f3n de la idea de m\u00e9todo l\u00f3gico-gen\u00e9tico. Es una idea con problemas, por supuesto (por ejemplo, cuando se presenta con la ingenuidad de Luk\u00e1cs). Ante todo, su caso ha de ser muy especial en ciencias de la validez formal (l\u00f3gica formal, matem\u00e1ticas). Pero Lenin la formula muy bien como idea reguladora del pensar marxista.<\/p>\n<p><b>8. Secci\u00f3n segunda: El fen\u00f3meno <\/b><\/p>\n<p>a. \u00abN.B. (La ley es el reflejo de lo esencial en el movimiento del universo\u00bb, \u00bb(Fen\u00f3meno, totalidad) ((la ley = una parte)) (El fen\u00f3meno es m\u00e1s <i>rico <\/i>que la ley)\u00bb (p. 139).<\/p>\n<p>La medida en que este tema esencial de la dial\u00e9ctica leninista se separe de Hegel (a pesar de su inspiraci\u00f3n en \u00e9l) est\u00e1 determinada por la medida en la cual lo concreto (incluso el todo concreto) no sea lo Absoluto. Destrucci\u00f3n de la categor\u00eda de absoluto. Concreci\u00f3n nunca definitivamente total, sino para <i>intervenir<\/i>. De eso se desprende el elemento <i>procesual real, con tiempo real, <\/i>no hegeliano, y el consiguiente posible criticismo (negado a Hegel): \u00abLo esencial aqu\u00ed es que tanto el mundo de las apariencias como el mundo en s\u00ed son <i>momentos<\/i> del conocimiento de la naturaleza por el hombre, etapas, <i>alteraciones<\/i> <i>o ahondamientos<\/i> (del conocimiento). El desplazamiento del mundo en s\u00ed cada vez m\u00e1s lejos <i>del<\/i> mundo de las apariencias \u2013eso es lo que hasta ahora no se ve en Hegel\u2013. NB. Los \u00abmomentos\u00bb del concepto de Hegel \u00bfno tienen la significaci\u00f3n de \u00abmomentos\u00bb de transici\u00f3n? (p. 141).<\/p>\n<p><b>9. Tercera secci\u00f3n: La realidad<\/b><\/p>\n<p>a. A prop\u00f3sito de dial\u00e9ctica, Lenin da a veces un sesgo epistemol\u00f3gico o gnoseol\u00f3gico a textos de Hegel que son metaf\u00edsicos. Ejemplo. Lenin cita: \u00ab<i>La totalidad, el conjunto de los momentos de realidad<\/i> que en su <i>desarrollo<\/i> resultan ser la necesidad\u00bb (p.145).<\/p>\n<p>b. Y, dentro de ese mismo recuadro con ese texto (tan espl\u00e9ndidamente no absolutista, por cierto), comenta: \u00abEl desarrollo de la totalidad de los momentos de realidad. NB = la esencia del conocimiento dial\u00e9ctico\u00bb (p. 145).<\/p>\n<p>c. En el mismo contexto, Lenin trae la siguiente frase de la Enciclopedia: \u00abLa sustancia es una <i>etapa<\/i> esencial <i>en el proceso del desarrollo<\/i> de la idea&#8230;\u00bb, y comenta en un recuadro: \u00abL\u00e9ase: una etapa importante en el proceso de desarrollo del conocimiento humano de la naturaleza y la materia\u00bb (p. 146). Dicho sea de paso, el enderezamiento de Hegel pasa para Lenin por idea=conocimiento humano.<\/p>\n<p>d. \u00abLa causalidad, como en general la entendemos es s\u00f3lo una peque\u00f1a part\u00edcula de la interconexi\u00f3n universal&#8230;\u00bb (p.148). Recuadrado. \u00abEstructuralismo\u00bb del dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><b>10. Libro tercero. Ciencia de la l\u00f3gica subjetiva<\/b><\/p>\n<p>a. Alguna manifestaci\u00f3n de evolucionismo ingenuo en el \u00abenderezamiento\u00ab de Hegel.<\/p>\n<p>\u00abInvertir: los conceptos son los productos m\u00e1s elevados del cerebro, el producto m\u00e1s elevado de la materia\u00bb (p.155).<\/p>\n<p>b. \u00ab<i>En esencia<\/i>, Hegel tiene toda la raz\u00f3n frente a Kant. El pensamiento que se lleva de lo concreto a lo abstracto \u2013siempre que sea <i>correcto<\/i> (NB) (y Kant, como todos los fil\u00f3sofos, habla del pensamiento concreto)\u2013 no se aleja <i>de<\/i> la verdad, sino que se acerca a ella. La abstracci\u00f3n de<i> la materia<\/i>, de una <i>ley<\/i> de la naturaleza, la abstracci\u00f3n del <i>valor<\/i>, etc.; en una palabra, <i>todas<\/i> las abstracciones cient\u00edficas (correctas, serias, no absurdas) reflejan la naturaleza en forma m\u00e1s profunda, veraz y <i>completa<\/i>. De la percepci\u00f3n viva al pensamiento abstracto, <i>y de \u00e9ste a la pr\u00e1ctica<\/i>. Tal es el camino dial\u00e9ctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva [&#8230;]\u00bb (p. 159)<\/p>\n<p>Recuadrado. Este important\u00edsimo texto empieza con una primera afirmaci\u00f3n que parece contradictoria del principio del conocimiento de lo concreto. Pero luego, en vez de afirmar la mera, esencial, sustantividad de la idea, se pasa a la pr\u00e1ctica, en busca de una concreci\u00f3n no hegeliana. Ese paso <i>presupone y <\/i><i><u>consuma<\/u><\/i> el conocimiento de la realidad concreta.<\/p>\n<p><b>11. Primera secci\u00f3n: La subjetividad <\/b><\/p>\n<p>a. Un texto recuadrado y comentado a su vez en su primer punto, prueba que Lenin se hac\u00eda ya en 1914 la cr\u00edtica que luego le dirigir\u00e1 Pannekoek:<\/p>\n<p>\u00ab1. Dos aforismos:<\/p>\n<p>1. Plej\u00e1nov critica el kantismo (y el agnosticismo en general), m\u00e1s desde un punto de vista materialista vulgar que desde un punto de vista dial\u00e9ctico materialista, <i>en la medida en que<\/i> no hace m\u00e1s que <i>rechazar<\/i> sus razonamientos <i>a limine<\/i> [desde el umbral] en lugar de <i>corregirlos<\/i> (como Hegel corrigi\u00f3 a Kant), profundizarlos, generalizarlos, demostrando las <i>conexiones<\/i> y las <i>transiciones<\/i> de todos y cada uno de los conceptos\u00bb (p. 167).<\/p>\n<p>[Acotaci\u00f3n a este punto 1\u00ba]: \u00abAcerca del problema de la cr\u00edtica del kantismo contempor\u00e1neo, del machismo, etc.<\/p>\n<p>2\u00ba. \u00ab<i>Los<\/i> marxistas criticaron (a principios del siglo XX) a los kantismos y a los disc\u00edpulos de Hume, m\u00e1s bien a la manera de Feuerbach (y de B\u00fcchner) que de Hegel\u00bb (p. 168)<\/p>\n<p>La alusi\u00f3n a s\u00ed mismo es inconfundible.<\/p>\n<p>b. \u00abAforismo. Es completamente imposible entender <i>El Capital<\/i> de Marx y en especial su primer cap\u00edtulo, sin haber estudiado y entendido a fondo<i> toda<\/i> la <i>L\u00f3gica<\/i> de Hegel. \u00a1\u00a1Por consiguiente, hace medio siglo ninguno de los marxistas entendi\u00f3 a Marx!!\u00bb (p.168).<\/p>\n<p>c. Al final de una larga nota recuadrada, el eslab\u00f3n mediador de la contradicci\u00f3n entre las dos motivaciones gnoseol\u00f3gicas-epistemol\u00f3gicas de Lenin. O quiz\u00e1 no mediador: mediador es quiz\u00e1s la pr\u00e1ctica. Esta \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda? El determinante de la contradicci\u00f3n. Se pone (a) el principio de lo concreto, por anti-idealismo, anti-hip\u00f3stasis, etc. Se comprueba imposibilidad directa. En el choque con la realidad se produce (b), la abstracci\u00f3n, no-A, real mediaci\u00f3n. La vuelta del conocimiento abstracto a la realidad es la pr\u00e1ctica, \u00abnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb, consumaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n (c). El texto dice: \u00abEl hombre no puede captar = reflejar = reproducir la naturaleza <i>como un todo<\/i>, en su totalidad, su \u00abtotalidad inmediata\u00bb; s\u00f3lo puede acercarse <i>eternamente<\/i> a ello, creando abstracciones, conceptos, leyes, una imagen cient\u00edfica del mundo, etc. etc.\u00bb (p. 170).<\/p>\n<p>En realidad, el mismo Lenin ense\u00f1a que puede m\u00e1s que eso: puede, mediante la pr\u00e1ctica, tocar la realidad, m\u00e1s o menos l\u00facidamente, en cada momento.<\/p>\n<p><strong>12. Segunda secci\u00f3n: la objetividad. Descripci\u00f3n de sentido com\u00fan de la \u00abdial\u00e9ctica materialista\u00bb, en paralelismo de contraposici\u00f3n con Hegel (pp. 175-176).<\/strong><\/p>\n<p><strong>13. Tercera secci\u00f3n: la idea.<\/strong><\/p>\n<p>a. A veces la reducci\u00f3n es tal que se puede poner en duda que quede algo aut\u00e9nticamente hegeliano. En el caso siguiente reduce Hegel a mero buen sentido aristot\u00e9lico-escol\u00e1stico: \u00ab[la idea] es [&#8230;] verdad simple, identidad del concepto y de la objetividad, en tanto que generalidad\u00bb [Hegel]. La Idea (l\u00e9ase: el conocimiento del hombre) es la coincidencia (correspondencia ) del concepto y de la objetividad (lo \u00abuniversal\u00bb)\u00bb (p.181).<\/p>\n<p>b. \u00abLa Idea es conocimiento y aspiraci\u00f3n (volici\u00f3n [del hombre])&#8230;El proceso de conocimiento (transitorio, finito, limitado) y ACCION convierte los conceptos abstractos en objetividad perfeccionada\u00bb (p. 182).<\/p>\n<p>Es comentario a un paso de Hegel en el que \u00e9ste introduce la \u00abactividad\u00bb porque la Idea lo es del Verum y del Bonum. Da la impresi\u00f3n de que para Lenin la formulaci\u00f3n general de la que se desprende todo a este respecto se encuentra en <i>Enciclopedia<\/i>, 213, que acota doblemente del siguiente modo. Primero escribe entre l\u00edneas: \u00ab<i>La totalidad de todos<\/i> los aspectos del fen\u00f3meno, de la realidad y de sus <i>relaciones<\/i> (rec\u00edprocas) \u2013de eso est\u00e1 compuesta la verdad\u2013. Las relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos = el contenido principal de la l\u00f3gica, <i>y<\/i> estos conceptos (y sus relaciones transiciones, contradicciones) son mostrados como reflejos del mundo objetivo. La dial\u00e9ctica de <i>las cosas<\/i> produce la dial\u00e9ctica de las<i> ideas<\/i>, y no a la inversa\u00bb (p. 183).<\/p>\n<p>y ese comentario es a su vez comentado as\u00ed: \u00abHegel <i>adivin\u00f3<\/i> en forma brillante la dial\u00e9ctica de las cosas (de los fen\u00f3menos, del mundo, de la <i>naturaleza<\/i>) en la dial\u00e9ctica de los conceptos\u00bb (p. 183)<\/p>\n<p>c. Es curioso que en estas p\u00e1ginas de apariencia tan segura se repita la pregunta: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 consiste la dial\u00e9ctica?\u00bb (p. 184).<\/p>\n<p>d. \u00abLos momentos del conocimiento (=de la \u00abidea\u00bb) de la naturaleza por el hombre \u2013\u00e9stas son las categor\u00edas de la l\u00f3gica\u2013\u00bb (p.185)<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado. Es una reducci\u00f3n mucho m\u00e1s dr\u00e1stica que la interpretaci\u00f3n luk\u00e1csiana.<\/p>\n<p>e. Resume un texto de la <i>Peque\u00f1a L\u00f3gica<\/i>, 213: \u00abLa idea, es \u00abverdad\u00bb [&#8230;] La idea, es decir, la verdad como proceso \u2013porque la verdad es un<i> proceso<\/i>\u2013 pasa en su <i>desarrollo<\/i> por tres etapas: 1\u00aa la vida; 2\u00aa el proceso de conocimiento, que incluye la <i>pr\u00e1ctica<\/i> humana y la<i> t\u00e9cnica<\/i> (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), 3\u00aa la etapa de la idea abstracta (es decir, de la verdad completa). La vida da nacimiento al cerebro. La naturaleza se refleja en el cerebro humano. Mediante la verificaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de la exactitud de esos reflejos en su pr\u00e1ctica y su t\u00e9cnica, el hombre llega a la verdad objetiva\u00bb (p. 187)<\/p>\n<p>Resumen y comentario entre recuadros, y luego acotados por el siguiente comentario m\u00e1s breve: \u00abLa verdad es un proceso. De la idea subjetiva, el hombre avanza hacia la verdad objetiva <i>a trav\u00e9s<\/i> de la \u00abpr\u00e1ctica\u00bb (y la t\u00e9cnica)\u00bb (p. 187)<\/p>\n<p>Pese a su sencillez el texto es intrincado. El primer comentario, reacci\u00f3n primera al texto de Hegel, es predominantemente materialista, hasta trivialmente. El segundo es principalmente dial\u00e9ctico, praxeol\u00f3gico. Puede valer la pena comparar el texto de Hegel que le motiva el resumen y el comentario. \u00c9l lo cita as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abLa idea como proceso atraviesa tres etapas en su desarrollo. La primera forma parte de la idea es la <i>Vida<\/i> [&#8230;] La segunda forma es [&#8230;] la idea en forma de <i>conocimiento<\/i>, que aparece con el doble aspecto de la idea <i>te\u00f3rica<\/i> y la idea <i>pr\u00e1ctica<\/i>. El proceso del conocimiento tiene como resultado el restablecimiento de la unidad enriquecida por la diferencia, y esto da la tercera forma, la de la Idea Absoluta\u00bb (p.187)<\/p>\n<p>f. Tambi\u00e9n Lenin ve ridiculez en Hegel: \u00abO todav\u00eda: reproducci\u00f3n del hombre&#8230;\u00bbes su [de los dos individuos de distinto sexo] identidad realizada, es la unidad negativa de la especie que parte de su divisi\u00f3n para reflejarse en s\u00ed misma&#8230;\u00bb Lo c\u00f3mico en Hegel\u00bb (p.190).<\/p>\n<p>g. \u00abMuy bueno, es el 225 de la <i>Enciclopedia<\/i> donde el \u00abconocimiento\u00bb (\u00abte\u00f3rico\u00bb) y la \u00abvoluntad\u00bb, la \u00abactividad pr\u00e1ctica\u00bb, son descritos como dos aspectos, dos m\u00e9todos, dos medios de abolir la \u00abunilateralidad\u00bb de la subjetividad y la objetividad\u00bb (p.194).<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado doblemente y tiene obvia importancia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>h. Cuatros recuadros, con dos acotaciones, muestran una reflexi\u00f3n de importancia central para el pensamiento de Lenin. Primer recuadro: \u00abEl conocimiento te\u00f3rico deber\u00eda dar el objeto en su necesidad, en sus relaciones multilaterales, en sus movimientos contradictorios, <i>an-und f\u00fcr sich<\/i> [en y para s\u00ed]. Pero el concepto humano aprehende definitivamente esa verdad objetiva del conocimiento, se apodera de ella y la domina, s\u00f3lo cuando el concepto se convierte en \u00abser para s\u00ed\u00bb en el sentido de la pr\u00e1ctica. O sea, que la pr\u00e1ctica del hombre y de la humanidad es la prueba, el criterio de la objetividad del conocimiento. \u00bfEs esa la idea de Hegel? Es necesario volver a esto\u00bb (p. 197).<\/p>\n<p>Este primer recuadro lleva la acotaci\u00f3n siguiente: \u00abHegel sobre la pr\u00e1ctica y la objetividad del conocimiento\u00bb (p. 197).<\/p>\n<p>El segundo recuadro es trivial y traduce la ignorancia de Lenin: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 la transici\u00f3n de la pr\u00e1ctica, de la acci\u00f3n, es s\u00f3lo hacia el \u00abbien\u00bb, <i>das Gute<\/i>? \u00a1Esto es estrecho, unilateral! \u00bfY lo <i>\u00fatil<\/i>? No cabe duda de que lo \u00fatil tambi\u00e9n cabe aqu\u00ed. \u00bfO seg\u00fan Hegel esto tambi\u00e9n es <i>das Gute<\/i>?\u00bb (p.198)<\/p>\n<p>Tercer recuadro: \u00abTodo esto en el cap\u00edtulo \u00abLa Idea del Conocimiento\u00bb (cap\u00edtulo II) -en la transici\u00f3n a la \u00abIdea Absoluta\u00bb (Cap\u00edtulo III), es decir, sin duda, en Hegel la pr\u00e1ctica sirve como eslab\u00f3n en el an\u00e1lisis del proceso del conocimiento, y por cierto que como transici\u00f3n hacia la verdad objetiva (\u00ababsoluta\u00bb, seg\u00fan Hegel). Por consiguiente, Marx se ubica claramente al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento: v\u00e9ase <i>Tesis sobre Feuerbach<\/i>\u00bb (p. 198).<\/p>\n<p>Este texto es importante por dos razones: para la comprensi\u00f3n del pensamiento de Lenin y para establecer su interpretaci\u00f3n de Marx.<\/p>\n<p>Cuarto recuadro, de gran importancia pol\u00edtica: \u00abAlias: La conciencia del hombre no s\u00f3lo refleja el mundo objetivo, sino que lo crea\u00bb (p.198).<\/p>\n<p>Lleva la acotaci\u00f3n: \u00abLa pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento\u00bb (p.198).<\/p>\n<p>i. El desarrollo culmina unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante. Lenin est\u00e1 leyendo lo que Hegel dice sobre la idea de Bien. Lo resume as\u00ed: \u00abEsta idea es <i>superior a la idea del conocimiento, que ya ha sido considerada<\/i> porque posee, no s\u00f3lo la dignidad de lo universal, sino tambi\u00e9n de lo <i>simplemente real.<\/i>..\u00bb (pp. 199-200).<\/p>\n<p>Acota y comenta: \u00ab<i>La pr\u00e1ctica es superior al conocimiento (te\u00f3rico),<\/i> porque posee, no s\u00f3lo la dignidad de la universalidad, sino tambi\u00e9n la de la realidad inmediata\u00bb (p. 200).<\/p>\n<p>j. Con la misma intenci\u00f3n filos\u00f3fica hay algunas observaciones m\u00e1s. La siguiente (recuadrada) es particularmente acertada: \u00abLa unidad de la idea te\u00f3rica (del conocimiento) y de la pr\u00e1ctica \u2013esto NB\u2013, y esta unidad precisamente en la teor\u00eda del conocimiento, que, como resultado se obtiene \u00abla idea absoluta\u00bb (y la idea = \u00ab<em>das objektive Wahre<\/em>\u00bb [la verdad objetiva])\u00bb (p. 205).<\/p>\n<p>k. Que la negaci\u00f3n es determinada (p. 206).<\/p>\n<p><strong>14. En los <i>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/i> sale la cosa esa de que en la frase \u00abJuan es un hombre\u00bb est\u00e1 ya la contradicci\u00f3n de lo singular y lo universal. Se liquida por an\u00e1lisis de la c\u00f3pula. Tambi\u00e9n en los <i>Cuadernos<\/i> la mala herencia de Hegel en la frase \u00ab\u00bfHace falta cronolog\u00eda? \u00a1No!\u00bb.<\/strong><\/p>\n<h4><b>C. Resumen de las <i>Lecciones de la Historia de la Filosof\u00eda<\/i> de Hegel, p\u00e1gs. 231 ss.<\/b><\/h4>\n<p>1. Cita de Hegel: \u00abSi de verdad es abstracta, no es verdadera. La sana raz\u00f3n humana tiende hacia lo concreto [&#8230;]. La filosof\u00eda es lo m\u00e1s antag\u00f3nico a la abstracci\u00f3n, conduce a lo concreto&#8230;\u00bb (p. 233).<\/p>\n<p>2. Aplaude lo de que el movimiento es esto y no esto al mismo tiempo, etc. \u00bfC\u00f3mo es que los hegelianos no se dan cuenta de su problema de lenguaje, de que para pensar claramente su idea han de empezar por relativizar \u2013o abandonar, en contexto t\u00e9cnico\u2013 el verbo \u00abestin\u00bb? (p. 243)<\/p>\n<p>3. Mach es \u00abmal idealismo\u00bb. Ten\u00eda ya otra justificaci\u00f3n para <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i>, a saber, el subjetivismo de lo que Hegel llama \u00abmal idealismo\u00bb.<\/p>\n<p>4. Recuadro triple, a prop\u00f3sito de los sofismas antiguos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no puede nombrarse lo particular? Uno de los objetos de determinado tipo (mesas) se distingue del resto por algo\u00bb (p. 263)<\/p>\n<p>5. Identificaci\u00f3n de filosof\u00eda y dial\u00e9ctica (entre par\u00e9ntesis) (p. 265)<\/p>\n<p>6. Otra serie de notas sobre el conocimiento de lo concreto, a prop\u00f3sito de Plat\u00f3n. Son tres recuadros, bajo el r\u00f3tulo (tambi\u00e9n en recuadro) N.B. \u00abDial\u00e9ctica del conocimiento\u00bb N.B.<\/p>\n<p>7. Habr\u00e1 que tomarse en serio la insistente acusaci\u00f3n de cobard\u00eda a Hegel \u2013y a otros fil\u00f3sofos\u2013 por sustraerse a conclusiones materialistas que son, en el caso de Lenin, la aceptaci\u00f3n de la alteridad radical del mundo externo. Ejemplo: \u00ab\u00a1\u00a1\u00a1 Pero deja a un lado el problema del Ser <i>fuera<\/i> del hombre!!! \u00a1\u00a1\u00a1Una treta sof\u00edstica para escaparse <i>del <\/i>materialismo!!! [&#8230;] (\u00a1\u00a1y se oculta el problema del Ser <i>independiente<\/i> del esp\u00edritu y del hombre!!).<\/p>\n<p>A lo que anota: \u00ab\u00a1\u00a1ja, ja!! \u00a1\u00a1tiene miedo!! (p. 275). Tiene que haber aqu\u00ed una cuesti\u00f3n de sensibilidad y moral. Relacionar con su afici\u00f3n monta\u00f1esca.<\/p>\n<p>8. Es curios\u00edsima la furia b\u00e9lica materialista que le sacude cuando lee el (mal) tratamiento de Epicuro por Hegel. Por ejemplo: \u00abEl alma, seg\u00fan Epicuro, es \u00abcierta\u00bb disposici\u00f3n de los \u00e1tomos. \u00abEsto es lo que tambi\u00e9n [!!!] dijo Locke [&#8230;] Son palabras vac\u00edas&#8230;\u00bb ((No, son conjeturas geniales e <i>indicaciones de los caminos que debe seguir la ciencia<\/i>, no el oscurantismo))\u00ab (p. 280).<\/p>\n<p>La entusiasta defensa de Epicuro llega al rid\u00edculo de ver en el movimiento de los electrones \u2013que Lenin ve circularmente como en el modelo de Rutherford\u2013 una documentaci\u00f3n del clinamen, entendido como movimiento curvil\u00edneo (p. 280).<\/p>\n<p>De todos modos, en un recuadro es m\u00e1s cauto, al se\u00f1alar as\u00ed sobre Hegel: \u00abS\u00f3lo es correcta la referencia a la ignorancia de la dial\u00e9ctica en general de la dial\u00e9ctica de los conceptos. Pero la cr\u00edtica del materialismo es d\u00e9bil\u00bb (p. 281)<\/p>\n<p>Esto expresa quiz\u00e1s del modo m\u00e1s fiel el resultado final de su primer materialismo m\u00e1s el estudio de Hegel.<\/p>\n<p>Por cierto, habr\u00eda que fechar la relaci\u00f3n entre hegelismo de Lenin y principio subjetivo de la pr\u00e1ctica. Creo que \u00e9ste es anterior, acaso por narodniki.<\/p>\n<h4><strong>D. Plan de la Dial\u00e9ctica de Hegel (L\u00f3gica). \u00cdndice de la Peque\u00f1a L\u00f3gica (Enciclopedia), p\u00e1gs. 303-307.<\/strong><\/h4>\n<p>1. En estas pocas p\u00e1ginas Lenin est\u00e1 absorbido por el problema L\u00f3gica\/Historia que ser\u00e1 el tema de Luk\u00e1cs. Est\u00e1 muy hegelianizado en la afirmaci\u00f3n: \u00ab[&#8230;] En la l\u00f3gica, la historia del pensamiento <i>debe<\/i>, en general, coincidir con las leyes del pensamiento\u00bb (p. 304).<\/p>\n<p>\u00bfHa pensado en las implicaciones de eso? \u00bfEn qu\u00e9 habr\u00eda leyes del pensamiento de aparici\u00f3n (no ya descubrimiento) posterior a la de otras? M\u00e1s probable es que haya pensado con mistificaci\u00f3n hegeliana. Un texto posterior permite aclarar. Pero antes est\u00e1 el c\u00e9lebre paso sobre <i>El Capital<\/i> (p. 305): \u00abSi Marx no nos dej\u00f3 una \u00abL\u00f3gica\u00bb (con may\u00fascula), dej\u00f3 en cambio la l\u00f3gica del <i>Capital<\/i>, que en este problema tiene que ser utilizada a fondo. En <i>El Capital<\/i>, Marx aplic\u00f3 a una sola ciencia la l\u00f3gica, la dial\u00e9ctica y la teor\u00eda del conocimiento del materialismo [no hacen faltan tres palabras: es una y la misma cosa], que tom\u00f3 todo lo que hab\u00eda de valioso en Hegel y lo desarroll\u00f3\u00bb (p. 305).<\/p>\n<p>2. Luego hay un semi-cuadro bastante instructivo:\u00abLa historia del capitalismo y el an\u00e1lisis de los <i>conceptos<\/i> que la resumen\u00bb (p. 305).<\/p>\n<p>y a rengl\u00f3n seguido el paso antes aludido, que es quiz\u00e1s el m\u00e1s aclaratorio de lo anterior, e importante vaguedad hegeliana: \u00abEl comienzo -el \u00abSer\u00bb m\u00e1s simple, com\u00fan, inmediato, de masas: la mercanc\u00eda singular (el \u00ab<em>Sein<\/em>\u00bb [Ser] en econom\u00eda pol\u00edtica). Su an\u00e1lisis como relaci\u00f3n social. Un <i>doble<\/i> an\u00e1lisis deductivo e inductivo -l\u00f3gico e hist\u00f3rico (las formas de valor)\u00bb (p. 306).<\/p>\n<p>El riesgo de que esto, sin m\u00e1s, determine pensamiento sof\u00edstico es evidente. Para evitarlo, hay que empezar por pensar que no se trata de hablar primero de g\u00e9nesis de la validez, sino de g\u00e9nesis de estructuras. Una<i> vez<\/i> engendrada una estructura, est\u00e1 necesariamente dada su racionalidad interna, o sea, sus criterios de validez. Esto vale sin problemas para cualquier formaci\u00f3n hist\u00f3rica. El problema se presenta en otros dos campos, para las estructuras te\u00f3ricas \u2013se\u00f1aladamente las formales\u2013 y para la estructura incoada en referencia a la axial negamos racionalidad a una estructura dada. Para este segundo caso, el problema es m\u00e1s resoluble: las estructuras ya impulsadas no tienen racionalidad interna perfecta, son autocontradictorias: por eso sugieren ideas de otra estructura. Para el primer caso, la dificultad es m\u00e1s seria -e inversa-. Se trata de estructuras de racionalidad interna perfecta. Por eso no pueden sino ampliarse o abandonarse, no transformarse (s\u00f3lo sus materiales se pueden conservar, los hechos recogidos). Para la l\u00f3gica y la matem\u00e1tica b\u00e1sica, habr\u00e1 que pensar en que la g\u00e9nesis ha sido cosmol\u00f3gica (tal modo como, en alguna fase, Russell la crey\u00f3 biol\u00f3gica). No se trata, naturalmente, de los sistemas particulares, sino de la teor\u00eda de sistemas.<\/p>\n<h3><b>Anexo 2. Esquema de Francisco Fern\u00e1ndez Buey para la intervenci\u00f3n en una mesa redonda sobre la izquierda y el movimiento por la paz en homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n<\/b><\/h3>\n<p>Sobre la discusiones y posiciones de Sacrist\u00e1n y del colectivo <i>mientras tanto <\/i>en torno a temas pacifistas y antimilitaristas, y sobre el pensamiento leninista sobre la guerra, es de inter\u00e9s este esquema de Francisco Fern\u00e1ndez Buey fechado el 20\/XI\/1985 (Arxiu FFB, (Universitat Pompeu Fabra. Biblioteca\/CRAI de la Ciutadella)<\/p>\n<p><b>Premisa:<\/b> Puesto que este encuentro se ha planteado como un debate sobre la izquierda y el movimiento por la paz en homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n, estar\u00e1 justificado, creo, el que mi intervenci\u00f3n se centre en la evoluci\u00f3n acerca de los problemas de la paz y el movimiento por la paz en la revista <i>mientras tanto<\/i>, como sab\u00e9is inspirado desde sus comienzos por MSL. Quisiera decir en seguida que el punto de vista de MSL a este respecto era una posici\u00f3n abierta y que eran y son varias las cuestiones motivo de reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n en el colectivo de <i>mientras tanto<\/i>. Probablemente en este tema m\u00e1s que en ning\u00fan otro de los abordados habitualmente por la revista hemos tenido discrepancias con las organizaciones marxistas existentes, con el PCE, con el PCC, con el MC y con la LCR principalmente. Aunque esas diferencias se han mantenido siempre en el marco m\u00e1s general de una coincidencia en la lucha, no quiere ocultarlas, y este me parece, adem\u00e1s, un buen momento para iniciar un di\u00e1logo, que ser\u00e1 tambi\u00e9n una controversia.<\/p>\n<p>Para empezar quisiera declarar dos cosas con toda franqueza: 1) que en este punto la revista como colectivo se ha ido alejando progresivamente de la doctrina marxista acerca de la fuerza y la paz, y 2) que, precisamente, por eso la profundidad de la revisi\u00f3n que hemos iniciado era incoativa en el momento de la muerte de MSL y el colectivo de redacci\u00f3n no tiene una opini\u00f3n un\u00e1nime. O para decirlo con m\u00e1s precisi\u00f3n: en el colectivo de redacci\u00f3n de la revista hay distintas opiniones acerca de los puntos de esa revisi\u00f3n y acerca de los planos en que debe hacerse. Como <i>mientras tanto<\/i> no es sino un proyecto pol\u00edtico-cultural comunista abierto, tenemos la intenci\u00f3n de ir publicando los resultados de esa reflexi\u00f3n que, por lo dem\u00e1s, consideramos muy vinculada a los debates actualmente en curso en el movimiento por a paz:<\/p>\n<p>a) Gandhismo como provocaci\u00f3n: 1979, en el debate con Harich.<\/p>\n<p>b) Cr\u00edtica del leninismo en el tema de la fuerza.<\/p>\n<p>c) Adopci\u00f3n de un punto devista antimilitarista. Influencias: E. P. Thompson<\/p>\n<p>d) Desarrollo de los dos puntos de vista implicados en a):<\/p>\n<p>&#8211; recoger las diferencias de lo cl\u00e1sicos para la problem\u00e1tica actual.<\/p>\n<p>&#8211; partir de los problemas nuevos y aceptar las sugerencias complementarias de otros pensamientos (antimilitarismo, pacifismo no marxista, etc)<\/p>\n<p>e) Cr\u00edtica del fundamentalismo: no, mi comandante. Cr\u00edtica del peligro reformista o irracionalista anti-marxtsa.<\/p>\n<p>[Nota: Respecto del PCE: exhibicionismo autodestructivo. \u00abIncluso me atrever\u00eda a decir que la m\u00e1s grave de todas las torpezas del PCE no ha sido ninguna de aquellas por las que yo le dej\u00e9 sino la extra\u00f1a pasi\u00f3n autocr\u00edtica sin salida, neur\u00f3tica, por una explosi\u00f3n de exhibicionismo autodestructivo\u00bb. Entrevista, febrero de 1985]<\/p>\n<p>Hay algunos puntos en los que el colectivo de redacci\u00f3n de <i>mientras tanto<\/i> disiente de la mayor parte de las organizaciones de la izquierda revolucionaria:<\/p>\n<p>1) La estimaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n de la derrota de la clase obrera en Espa\u00f1a en estos \u00faltimos a\u00f1os, y sus consecuencias psicosociales.<\/p>\n<p>2) La estimaci\u00f3n de las posibilidades de tercera fuerza mundial, con todo lo que eso supone para un pensamiento emancipatorio que lo sea a la vez de clase y de especie.<\/p>\n<p>3) La estimaci\u00f3n de la revisi\u00f3n del marxismo que es necesaria para explicar los problemas nuevos y actuar en consecuencia hoy.<\/p>\n<p>4) La estimaci\u00f3n del papel actual de los nacionalismos en Europa y m\u00e1s particularmente en el estado espa\u00f1ol, sobre todo de los nacionalismos radicales, autodefinidos de izquierda, y en consecuencia la funci\u00f3n que eso tiene en la resistenci a de hoy y en la posible alianza de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>5) La forma de entender las relaciones entre los movimientos y las organizaciones pol\u00edticas revolucionarias. En esto el colectivo de <i>mientras tanto<\/i> es radicalmente marxista: Manifiesto Comunista, no leninista.<\/p>\n<p>[En letra manuscrita, en el margen: Ejes para di\u00e1logo con los nacionalistas como perspectiva. Tensi\u00f3n moral\/seguidismo nacionalista y oportunista].<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1Texto pendiente!!<b> <\/b><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> V\u00e9ase \u00abUna conversaci\u00f3n con Wolfgang Harich y Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb. En S. L\u00f3pez Arnal y P. de la Fuente, <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Barcelona: Destino, 1996, pp. 131-152.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Reeditada por Cr\u00edtica en 1995 con presentaci\u00f3n (imprescindible) de Francisco Fern\u00e1ndez Buey.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Una parte de sus aportaciones pueden verse en M. Sacrist\u00e1n, <i>Lecturas<\/i>, Barcelona: Icaria, 1985.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Servicio alem\u00e1n de intercambio acad\u00e9mico.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Fallecido en enero de 1957, Sacrist\u00e1n le dedic\u00f3 una sentida necrol\u00f3gica que public\u00f3 en la revista de la Facultad de Filosof\u00eda <i>Convivium<\/i>, a\u00f1o II, n\u00famero 1, 1957. Puede verse ahora en M. Sacrist\u00e1n, <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, Barcelona: Icaria, 1984, pp. 56-89. Sobre el Instituto de l\u00f3gica, \u00abEntrevista con Jes\u00fas Moster\u00edn\u00bb. En S. L\u00f3pez Arnal y Pere de la Fuente, <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, Barcelona: Destino, 1996, pp. 631-668.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> V\u00e9anse sus declaraciones para los documentales dirigidos por Xavier Juncosa, <i>Integral Sacrist\u00e1n<\/i>, El Viejo Topo, 2006. Junto con Giulia Adinolfi, su primera esposa, a la que conoci\u00f3 en 1957, el l\u00f3gico pisano fue decisivo en su aproximaci\u00f3n a Gramsci.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> V\u00e9anse \u00abCuando empieza la vista\u00bb y \u00abNota a la <i>Peque\u00f1a Antolog\u00eda <\/i>de Ulrike Mar\u00eda Meinhof\u00bb en M. Sacrist\u00e1n, <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, Barcelona: Icaria, 1985, pp. 158-177 y 178-185 (respectivamente).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> V\u00e9ase \u00abEntrevista con Vicente Romano.\u00bb En S. L\u00f3pez Arnal y P. de la Fuente, <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, op. cit., pp. 324-338.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Se ofreci\u00f3 a Sacrist\u00e1n la posibilidad de ser profesor contratado en el Instituto de L\u00f3gica. La rechaz\u00f3, no ser\u00eda una decisi\u00f3n f\u00e1cil dada su vocaci\u00f3n did\u00e1ctica y su profunda adicci\u00f3n a la l\u00f3gica (expresi\u00f3n suya de 1983 en carta a su amigo y disc\u00edpulo Antoni Dom\u00e8nech), para formar parte de la lucha antifranquista en Espa\u00f1a, en el interior. Para su vinculaci\u00f3n al PCE, se entrevist\u00f3 con Santiago Carrillo en Par\u00eds, en casa de Carlos Sempr\u00fan. Tom\u00f3 una posici\u00f3n id\u00e9ntica cuando fue expulsado de la Facultad de Econ\u00f3micas de la Universidad de Barcelona, v\u00eda no renovaci\u00f3n de su contrato laboral, en 1965 y recibi\u00f3 ofertas para dar clases en universidades extranjeras.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> M. Sacrist\u00e1n, <i>Papales de filosof\u00eda<\/i>, op. cit., 90-219.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Sobre Johnn D Bernal, comentaba Sacrist\u00e1n en su trabajo sobre la filosof\u00eda hasta 1958 (<i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, ob. cit, pp. 185-186): \u00abTanto su cr\u00edtica de la \u00abfobosof\u00eda\u00bb positivista como sus estudios de historia de la ciencia y de las ideas\u2026 confluyen en el programa de humanismo racional del fil\u00f3sofo ingl\u00e9s. Ese humanismo parte de la consideraci\u00f3n cr\u00edtica de la supervivencia de esquemas mentales periclitados en la interpretaci\u00f3n de la vida humana. \u00abNo ser\u00edamos capaces de adoptar las ideas de los campesinos mesopot\u00e1micos para aplicarlas al dise\u00f1o de aviones o a la teor\u00eda cu\u00e1ntica, pero el hecho es que tales ideas son todav\u00eda hoy la base oficial de las relaciones familiares y del manejo de los asuntos p\u00fablicos\u00bb. Esa persistencia de ideas arcaicas es un obst\u00e1culo a la libertad, pues \u00abla libertad ha de medirse por el conocimiento\u00bb. La ignorancia en la libertad formal es base de la moral \u00abmesopot\u00e1mica\u00bb, o de las prohibiciones, que es a\u00fan la de la sociedad burguesa, y que dice: \u00abDebes evitar ciertas cosas, y hacer lo que te plazca en todo lo dem\u00e1s\u00bb. Una moral integral y positiva, en cambio, dice: \u00abHay que hacer ciertas cosas, y debes evitar todo lo que impida hacer esas cosas\u00bb. La libertad positiva no se consigue, como se define la formal, por mera negaci\u00f3n \u2013esto es, por los \u00abhuecos\u00bb que existen en un cuadro de prohibiciones\u2013, sino por el ejercicio. La verdadera libertad, positiva o creadora, se da siempre en el hombre, aunque hoy est\u00e9 coartada y la sociedad no la reconozca. Y ella funda racionalmente \u2013no s\u00f3lo emocionalmente\u2013 la dignidad de la persona\u2026\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Empero, las apenas dos p\u00e1ginas dedicadas a Mao y a su noci\u00f3n de dial\u00e9ctica se abren con una brev\u00edsima referencia a Lenin: \u00abDesde un punto de vista estrictamente t\u00e9cnico-filos\u00f3fico, la obra de Mao-Tse-tung es de menor calidad que la de Gramsci, por ejemplo. Pero, por ser el marxismo una \u00abfilosof\u00eda de la praxis\u00bb, la obra del pol\u00edtico y te\u00f3rico chino es sumamente relevante para el desarrollo del marxismo en el siglo XX. La noci\u00f3n gramsciana de filosof\u00eda, inspirada por la obra material de Lenin en Rusia, se centra en la tesis de que la construcci\u00f3n de una sociedad y una cultura es un hecho \u00abmucho m\u00e1s filos\u00f3fico\u00bb que el descubrimiento de alguna irrelevante \u00aboriginalidad\u00bb. De acuerdo con ello, la obra de Mao contendr\u00eda la experiencia filos\u00f3fica m\u00e1s importante del marxismo al filo de la segunda mitad del siglo XX,\u00bb (Ibidem, pp. 192-193)<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Incluyendo su pr\u00f3logo de 1964 al <i>Anti-D\u00fchring<\/i>, un aut\u00e9ntico cl\u00e1sico del marxismo hisp\u00e1nico (\u00abConcreciones o totalidades son, en este sentido dial\u00e9ctico, ante todo los individuos vivientes, y las particulares formaciones hist\u00f3ricas, las \u00absituaciones concretas\u00bb de que habla Lenin, es decir, los presentes hist\u00f3ricos localmente delimitados, etc.\u00bb), su art\u00edculo \u00abJesuitas y dial\u00e9ctica\u00bb, <i>Nuestras ideas<\/i>, n\u00ba 8, julio 1960, pp. 64-69 (\u00abLos mismos postulados epistemol\u00f3gicos \u2013la teor\u00eda del reflejo cognoscitivo de Lenin, por ejemplo\u2013 necesariamente supuestos por toda actividad del conocimiento, tienen como \u00abverdades eternas\u00bb un valor formal para el marxismo, pues no ser\u00eda compatible con \u00e9ste la afirmaci\u00f3n de que el reflejo de la realidad extramental en la conciencia humana est\u00e1 sustra\u00eddo a la historia\u00bb) o \u00abTres notas sobre la alianza imp\u00eda\u00bb, <i>Horitzons<\/i> n\u00ba 2, pp. 14-23, primer trimestre de 1961 (\u00abEs bueno recordar \u2013para no leer mal a Lenin, por ejemplo\u2013 que esta formulaci\u00f3n de la dialecticidad del hecho no es falsa <i>en s\u00ed<\/i>, sino s\u00f3lo en su elevaci\u00f3n a teor\u00eda total\u00bb).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote14\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> V\u00e9ase uno de los anexos de la tesis doctoral de Miguel Manzanera Salavert: \u00abTeori\u0301a y pra\u0301ctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacrista\u0301n\u00bb (UNED, 1993). <u><a href=\"http:\/\/e-spacio.uned.es\/fez\/view.php?pid=tesisuned:Filosofia-Mmanzanera\">http:\/\/e-spacio.uned.es\/fez\/view.php?pid=tesisuned:Filosofia-Mmanzanera<\/a><\/u><\/div>\n<div id=\"sdfootnote15\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Noviembre de 1968, presentaci\u00f3n de Alexander Dubcek, <i>La v\u00eda checoslovaca al socialismo<\/i>, Barcelona, Ariel, 1968. Ahora en M. Sacrist\u00e1n, <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, Barcelona: Icaria, 1985, pp. 78-97.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote16\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> No fue la \u00fanica palabra que acu\u00f1\u00f3 Sacrist\u00e1n. De Adorno tradujo para la editorial Ariel <i>Prismas<\/i> y <i>Notas de literatura. <\/i>Aqu\u00ed hab\u00eda introducido tambi\u00e9n una palabra, <i>tontiastuto<\/i>, que usar\u00eda tambi\u00e9n su amigo Rafael S\u00e1nchez Ferlosio. Otros neologismos: remurimiento, liporiosa, protofuncionario, letrateniente, is\u00f3ntico, polih\u00edstor, senciar.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote17\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en una entrevista con la Juventud comunista de Catalu\u00f1a sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica de Checoslovaquia (<i>Intervenciones pol<\/i><i>\u00edticas<\/i>, Barcelona:Icaria, 1985, pp. 275-280), observaba: \u00abEn cuanto a los rasgos caracter\u00edsticos de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica checoslovaca de 1968, los dos principales son en mi opini\u00f3n <i>la devoluci\u00f3n de la libertad pol\u00edtica a la gente y la recuperaci\u00f3n de la veracidad por el PC<\/i>; lo que le permiti\u00f3 una autocr\u00edtica aut\u00e9ntica del r\u00e9gimen burocr\u00e1tico, as\u00ed como plantear sinceramente la situaci\u00f3n de la teor\u00eda pol\u00edtica socialista a la vista de las luces y las sombras de la experiencia empezada en 1917 en Rusia\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote18\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> Ibidem, pp. 239-260.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote19\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Una de las primeras \u00abobservaciones\u00bb ecologistas del autor. Sobre sus reflexiones y aprtaciones ecologistas, M. Sarist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, Barcelona: P\u00fablico-Icaria, 2009, y M. Sacrist\u00e1n, <i>Ecolog\u00eda y ciencias sociales. Reflexiones ecologistas sobre la crisis de la sociedad industrial<\/i>, Irrecuperables, 2021 (edici\u00f3n de Miguel Manzanera).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote20\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> En su conversaci\u00f3n con Wolfgang Harich de mayo de 1979 (S. L\u00f3pez Arnal y P, de la Fuente, <i>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n<\/i>, op. cit., p. 149) observaba: \u00abMi punto de vista sobre c\u00f3mo trabajar con los cl\u00e1sicos a prop\u00f3sito de nuestros problemas presentes se compone de estas dos consideraciones: por un lado que, efectivamente, todo eso est\u00e1 en los cl\u00e1sicos; por otro, que se puede apostar a que la mayor\u00eda de lectores del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> aqu\u00ed presentes no recordaban ese paso sobre las grandes ciudades. \u00bfPor qu\u00e9? Porque una tradici\u00f3n tiene tambi\u00e9n sus componentes verbales y emocionales, y en la tradici\u00f3n del movimiento marxista, o de los movimientos marxistas, ese elemento de la visi\u00f3n ejemplificable con la anterior cita del<i> Anti-D\u00fchring<\/i> ha quedado muy enterrado\u00bb. De esas dos consideraciones compon\u00eda Sacrist\u00e1n lo que le parec\u00eda una buena pol\u00edtica cultural para el movimiento.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote21\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> \u00abSobre el <i>Lenin<\/i> de Garaudy\u00bb, <i>Nous Horitzons, <\/i>1969, 17, pp. 53-54. <i>Nous Horitzons<\/i> era la revista te\u00f3rica (y clandestina) del PSUC que \u00e9l mismo dirigi\u00f3 en aquellos a\u00f1os, segunda mitad de los 70. V\u00e9ase \u00abEntrevista con <i>Nous Horitzons<\/i>\u00bb, <i>Intervenciones pol\u00edticas<\/i>, op. cit., pp. 280-283.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote22\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Apenas cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la invasi\u00f3n, 25\/VIII\/1968 Sacrist\u00e1n escrib\u00eda desde Puigcerd\u00e0 al entonces compa\u00f1ero de militancia Xavier Folch (1938-2021), mostrando un profundo alejamiento de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica:<\/p>\n<p class=\"western\">\u00abXavier: Tengo que bajar a Barcelona el jueves d\u00eda 29. Pasar\u00e9 por tu casa antes de que est\u00e9 cerrado el portal.<\/p>\n<p>Tal vez porque yo, a diferencia de lo que dices de ti, no esperaba los acontecimientos, la palabra \u00abindignaci\u00f3n\u00bb me dice poco. El asunto me parece lo m\u00e1s grave ocurrido en muchos a\u00f1os, tanto por su significaci\u00f3n hacia el futuro cuanto por la que tiene respecto de cosas pasadas. Por lo que hace al futuro, me parece s\u00edntoma de incapacidad de aprender. Por lo que hace al pasado, me parece confirmaci\u00f3n de las peores hip\u00f3tesis acerca de esa gentuza, confirmaci\u00f3n de las hip\u00f3tesis que siempre me resist\u00ed a considerar. La cosa, en suma, me parece final de acto, si no ya final de tragedia. Hasta el jueves.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote23\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> V\u00e9ase el magn\u00edfico (y poco conocido en Espa\u00f1a) estudio de Ariel Petruccelli y Juan Dal Maso, <i>Althusser y Sacrist\u00e1n. Itinerarios de dos comunistas cr\u00edticos<\/i>, Buenos Aires: Ediciones IPS, 2020.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote24\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> \u00abEn la edici\u00f3n castellana del libro de Wolfgang Harich \u00bf<i>Comunismo sin crecimient<\/i>o?\u00bb (<i>Intervenciones pol<\/i><i>\u00edticas,<\/i> op. cit., p. 215), observaba Sacrist\u00e1n, prologuista del libro: \u00abEl \u00faltimo Stalin \u2013esto es, la pol\u00edtica cultural zdanovista\u2013 hab\u00eda roto con la muy hegeliana tradici\u00f3n de Lenin maduro \u2013el de los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos\u2013<\/i> pronunciando una condena expl\u00edcita de Hegel e insistiendo en la vaciedad \u2013heredada del peor Lenin filosofante, el de <i>Materialismo y empiriocriticismo\u2013<\/i> de que la historia de la filosof\u00eda se reduce a la \u00ablucha entre el materialismo y el idealismo\u00bb.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote25\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> V\u00e9ase \u00abPor qu\u00e9 leer a Labriola\u00bb. En M. Sacrist\u00e1n, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, Barcelona: Icaria, 1983, pp. 115-132.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote26\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote26anc\" name=\"sdfootnote26sym\">26<\/a> Tradici\u00f3n que Sacrist\u00e1n entend\u00eda en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abEl autor de este art\u00edculo, por su parte, ha negado que pueda hablarse de filosof\u00eda marxista en el sentido sistem\u00e1tico tradicional de filosof\u00eda, sosteniendo que el marxismo debe entenderse como otro tipo de hacer intelectual, a saber, <i>como la conciencia cr\u00edtica del esfuerzo por crear un nuevo mundo humano.<\/i>\u00bb (el \u00e9nfasis es m\u00edo; M. Sacrist\u00e1n, <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, op. cit., p. 396).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote27\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote27anc\" name=\"sdfootnote27sym\">27<\/a> Reeditada por Akal en 2013.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote28\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote28anc\" name=\"sdfootnote28sym\">28<\/a> M. Sacrist\u00e1n, <i>El Orden y el Tiempo<\/i>, Madrid: Trotta, 1998, edici\u00f3n, presentaci\u00f3n y notas de Albert Domingo Curto.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote29\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote29anc\" name=\"sdfootnote29sym\">29<\/a> Ibidem, p. 164.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote30\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote30anc\" name=\"sdfootnote30sym\">30<\/a> Anotaciones de lectura de Sacrist\u00e1n sobre la obra de Lenin en anexo 1.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote31\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote31anc\" name=\"sdfootnote31sym\">31<\/a> En \u00ab\u00bfA qu\u00e9 g\u00e9nero literario pertenece <i>El Capital<\/i> de Marx?\u00bb, <i>mientras tanto<\/i> 66, pp. 35-36 (ahora en <i>Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea<\/i>, Madrid: Trotta, 2007, edici\u00f3n de Albert Domingo Curto), se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n: \u00abEl \u00abg\u00e9nero literario\u00bb del Marx maduro no es la teor\u00eda en el sentido fuerte o formal que hoy tiene esa palabra. Pero tampoco es \u2013como quer\u00eda Croce\u2013 el g\u00e9nero literario de Ricardo. Y ello porque Ricardo no se ha propuesto lo que esencialmente se propone Marx: <i>fundamentar y formular racionalmente un proyecto de transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/i> Esta especial ocupaci\u00f3n \u2013que acaso pudiera llamarse \u00abpraxeolog\u00eda, de fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica de una pr\u00e1ctica\u2013 es el \u00abg\u00e9nero literario\u00bb bajo el cual caen todas las obras de madurez de Marx, y hasta una gran parte de su epistolario\u00bb. Por ello era in\u00fatil, en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, leer las obras de Marx, acaso tambi\u00e9n las de Lenin, \u00abcomo teor\u00eda pura en el sentido formal de la sistem\u00e1tica universitaria, y es in\u00fatil leerlas como si fueran puros programas de acci\u00f3n pol\u00edtica. Ni tampoco son las dos cosas \u00aba la vez\u00bb, sumadas, por as\u00ed decirlo: sino que son un discurso continuo, no cortado, que va constantemente del programa a la fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica, y viceversa.\u00bb Era obvio, y desconocerlo ser\u00eda confundir la \u00abpraxeolog\u00eda\u00bb marxiana con un pragmatismo, que la ocupaci\u00f3n intelectual hab\u00eda obligado a Marx a dominar y esclarecer cient\u00edficamente la mayor cantidad de material posible y, por lo tanto, \u00abque siempre ser\u00e1 una operaci\u00f3n admisible y con sentido la cr\u00edtica meramente cient\u00edfica de los elementos meramente te\u00f3ricos de la obra de Marx\u00bb. Lo \u00fanico realmente est\u00e9ril, en su opini\u00f3n, era hacer de la obra de Marx \u00abalgo que tenga por fuerza que encasillarse en la sistem\u00e1tica intelectual acad\u00e9mica: forzar su discurso en el de la pura teor\u00eda, como hizo la interpretaci\u00f3n socialdem\u00f3crata y hacen hoy los althusserianos, o forzarlo en la pura filosof\u00eda, en la mera postulaci\u00f3n de ideales, como hacen hoy numerosos intelectuales cat\u00f3licos tan bien intencionados como unilaterales en su lectura de Marx.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote32\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote32anc\" name=\"sdfootnote32sym\">32<\/a> V\u00e9ase Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, <i>Historia y conciencia de clase. Estudios sobre dial\u00e9ctica marxista<\/i>, Madrid: Siglo XXI, 2021, traducci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote33\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote33anc\" name=\"sdfootnote33sym\">33<\/a> Gregorio Mora\u0301n observa en <i>Miseria, grandeza y agon\u00eda del Partido Comunista de Espa\u00f1a <\/i><i>1939-1985,<\/i> Madrid: Akal, 2017, p. 483 que \u00abSantiago [Carillo] y los funcionarios formados en la escuela estaliniana quedaron desolados ante aquel comienzo\u00bb. El cara\u0301cter superficial de la ruptura con la ortodoxia sovie\u0301tica del PCE se transparentaba \u00aben el esca\u0301ndalo que causo\u0301 este articulo entre los dirigentes poli\u0301ticos formados en otra e\u0301poca: un ortodoxo riguroso como Sacrista\u0301n escandalizaba a los que habi\u0301an denunciado el socialismo burocra\u0301tico\u00bb. En el fondo, en opini\u00f3n de Mor\u00e1n, lo que ma\u0301s decepciono\u0301 a Sacrista\u0301n quiza\u0301 fuera \u00abdescubrir que se trataba sencillamente de unos perillanes que no teni\u0301an a mano ma\u0301s que la ideologi\u0301a para chalanear, una cosa que e\u0301l se tomaba muy en serio.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote34\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote34anc\" name=\"sdfootnote34sym\">34<\/a> Texto, la transcripci\u00f3n de la conferencia, que puede leerse en di\u00e1logo cr\u00edtico con Louis Althusser y su <i>Lenin y la filosof\u00eda,<\/i> al que cita en numerosas ocasiones. Por ejemplo: \u00abLenin no ha llegado, sin embargo, a generalizar el concepto de pr\u00e1ctica para el punto en que m\u00e1s claramente presentan una insuficiencia los escritos filos\u00f3ficos de Engels: los problemas de la pr\u00e1ctica te\u00f3rica o intelectual, que Bogd\u00e1nov y sus amigos parecen haber captado, en cambio, m\u00e1s o menos claramente. (No sabiendo ruso, no me es posible juzgar de ello m\u00e1s que por las citas que hace Lenin). Esta deficiencia es la principal dificultad con que tropieza la lectura de Lenin por Althusser, a causa de la sensibilidad del fil\u00f3sofo franc\u00e9s por estos problemas que Lenin apenas ha conocido (A esa sensibilidad se deben, seguramente, las m\u00e1s de las cosas que hay que agradecer a Althusser)\u00bb (<i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit., p. 171).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote35\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote35anc\" name=\"sdfootnote35sym\">35<\/a> Publicada en 1974 como pr\u00f3logo de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <i>Materialismo y empiriocrticismo <\/i>por la editorial Fundamentos<i>. <\/i>Reeditado recientemente en la revista te\u00f3rica del PCE <i>Nuestra Bandera,<\/i> n\u00fam 264, tercer trimestre 2024, pp. 165-192, con imprescindible estudio introductorio de Miguel Candel: \u00ab\u00bfEs posible filosofar sin hacer filosof\u00eda? Acerca de <i>El filosofar de Lenin<\/i>, de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, pp. 159-164.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote36\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote36anc\" name=\"sdfootnote36sym\">36<\/a> En \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb, <i>Sobre Marx y marxismo,<\/i> op. cit, pp. 134-135. Empero, Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n se\u00f1alaba: \u00abEl estudio de la insuficiencia acad\u00e9mica de los escritos de Lenin, la decisi\u00f3n de tom\u00e1rsela en serio, <i>abre un camino hacia la comprensi\u00f3n de su modo de trabajar intelectualmente e incluso de algunas de sus concepciones te\u00f3ricas m\u00e1s generales.<\/i>\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote37\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote37anc\" name=\"sdfootnote37sym\">37<\/a> En su entrevista de 1983 con la revista mexicana <i>Dial<\/i><i>\u00e9ctica<\/i>, admit\u00eda Sacrist\u00e1n: \u00abNunca me gust\u00f3 la epistemolog\u00eda predominante en la tradici\u00f3n marxista. Siempre me pareci\u00f3 que en este campo eran mejores las escuelas marxistas minoritarias. Por ejemplo, que entre Bogd\u00e1nov y Lenin el que llevaba la raz\u00f3n era Bogd\u00e1nov, en el terreno epistemol\u00f3gico se entiende, no en el pol\u00edtico, en el que seguramente era m\u00e1s realista Lenin\u00bb (M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, ob. cit., p. 129).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote38\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote38anc\" name=\"sdfootnote38sym\">38<\/a> En su traducci\u00f3n del <i>Diccionario de Filosof\u00eda<\/i> coordinado por Dagobert D. Runes (Barcelona-M\u00e9xico: Grijalbo, 1978, p. 242), Sacrist\u00e1n incluy\u00f3 la siguiente entrada sobre Ernst Mach: \u00abProfesor de f\u00edsica y de filosof\u00eda en Viena de 1895 a 1901. Profes\u00f3 en teor\u00eda del conocimiento tesis sensistas y fenomenistas. En teor\u00eda de la ciencia, Mach ha contribuido considerablemente al renacimiento del positivismo en el siglo XX. Para Mach las leyes cient\u00edficas no son explicaciones causales ni gen\u00e9ticas, sino descripciones condensadas y \u00fatiles de los fen\u00f3menos, de acuerdo con un principio de \u00abeconom\u00eda de pensamiento\u00bb y cuya justificaci\u00f3n es pragm\u00e1tica. Con ese punto de vista, y como fruto de sus importantes investigaciones de historia de la ciencia, Mach ha aportado criterios para la comprensi\u00f3n de la estructura de las teor\u00edas cient\u00edficas. Entre los grupos iniciadores del C\u00edrculo de Viena se encontraba el Verein Ernst Mach [Asociaci\u00f3n E.M.], inspirado por su obra. <i>Die Geschichte und die Wurzel des Satzes von der Erhaltung der Arbeit <\/i>[La historia y la ra\u00edz del principio de conservaci\u00f3n del trabajo]<i>,<\/i> 1872; <i>Die Mechanik in ihrer Entwicklung historisch-kritisch dargestellt <\/i>[Exposici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de la evoluci\u00f3n de la mec\u00e1nica]<i>,<\/i> 1883; <i>Die<\/i><i><b> <\/b><\/i><i>Principien der W\u00e4rmelehre, historisch-kritisch entwickelt<\/i> Exposici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de los principios de la termodin\u00e1mica]<i>,<\/i> 1896; <i>Die Analyse der Empfindungen,<\/i>1900 (<i>An\u00e1lisis de las sensaciones,<\/i> 1925);<i><b> <\/b><\/i><i>Erkenntnis und Irrtum,<\/i> 1905 (<i>Conocimiento y error, <\/i>1940).\u00bb V\u00e9ase sobre Ernst Mach, Karl Sigmund, <i>El sue\u00f1o del C\u00edrculo de Viena,<\/i> Barcelona: Shackleton books, 2023.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote39\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote39anc\" name=\"sdfootnote39sym\">39<\/a> Sacrist\u00e1n cita a lo largo del texto por la edici\u00f3n alemana. En una nota al pie de p\u00e1gina (p. 134), explicaba las razones: \u00abLos textos de Lenin se toman de una revuelta heterogeneidad de ediciones que el lector podr\u00e1 disculpar si tiene en cuenta c\u00f3mo se forma una biblioteca marxista en Espa\u00f1a, o, al menos, c\u00f3mo se formaba una biblioteca marxista en Espa\u00f1a entre 1950 y 1962\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote40\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote40anc\" name=\"sdfootnote40sym\">40<\/a> En \u00bbLa militancia de cristianos en el partido comunista\u00bb,<i> Materiales<\/i> n\u00fam 1, 1977, pp. 106-107, observaba Sacrist\u00e1n: \u00abAgn\u00f3stico en materia religiosa es el que no afirma ni niega la existencia de Dios, sino que se limita a sostener que de eso no se puede saber nada. Ateo, en cambio, es el que niega que exista lo que los cristianos y te\u00edstas en general llaman \u00abDios\u00bb, o incuso que esa palabra quiera decir algo. Al sustituir \u00abateo\u00bb por \u00abagn\u00f3stico\u00bb se tiende a erosionar la creencia atea de los contrincantes \u2013que son la mayor\u00eda de los militantes comunistas\u2013 sin correr el riesgo de una discusi\u00f3n abierta con ellos. Se intenta condicionar a esos militantes a creer que ellos son agn\u00f3sticos, no ateos. (Ocurre, sin embargo, que, por una tradici\u00f3n bastante arraigada en el movimiento obrero, el agnosticismo se suele encontrar entre socialdem\u00f3cratas y anarquistas, no entre marxistas con tradici\u00f3n leninista.)\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote41\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote41anc\" name=\"sdfootnote41sym\">41<\/a> Para una aproximaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n a esta polis\u00e9mica noci\u00f3n filos\u00f3fica, v\u00e9ase \u00abMaterialismo\u00bb (1967). <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, ob. cit., pp. 294-301.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote42\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote42anc\" name=\"sdfootnote42sym\">42<\/a> Detalladas anotaciones de lectura sobre esta obra de Lenin pueden verse entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB. Por ejemplo: Lenin: \u00abLa palabra \u00abelemento\u00bb considerada por muchos ingenuos (seg\u00fan veremos m\u00e1s tarde) como algo nuevo, como un nuevo descubrimiento, no hace en realidad, sino confundir la cuesti\u00f3n por obra de un t\u00e9rmino que no dice nada, y de la falsa apariencia de una soluci\u00f3n o progreso (&#8230;) El materialismo plantea claramente la cuesti\u00f3n a\u00fan no resuelta, con lo cual empuja hacia su resoluci\u00f3n y promueve ulteriores investigaciones emp\u00edricas. El machismo, que es una clase de idealismo confuso, confunde la cuesti\u00f3n y la aparta del camino recto mediante una huera escapatoria, la palabra \u2018elemento\u2019.\u00bb (ME 35). MSL: La palabra \u2018elemento\u2019 es, en efecto, expresi\u00f3n de la gran novedad o invenci\u00f3n del an\u00e1lisis filos\u00f3fico-formal o ling\u00fc\u00edstico, sem\u00e1ntico y sint\u00e1ctico, como reconstrucci\u00f3n o \u00abconstituci\u00f3n\u00bb (Carnap). Lenin no puede ver esa novedad: \u00e9l no filosofa t\u00e9cnicamente sino t\u00e9ticamente, no formal, sino materialmente. Por eso lleva raz\u00f3n en su segunda afirmaci\u00f3n, sobre progresividad general. La lleva no solo por razones ideol\u00f3gicas, sino incluso por razones cient\u00edficas (cr\u00edtica interna del analitismo): pues la confusi\u00f3n inversa a la de Lenin (la comprensi\u00f3n de la instrumentalidad anal\u00edtica como sustancia filos\u00f3fica) es solo organizaci\u00f3n de lo ya adquirido, precisamente por el rigor detallado de la reconstrucci\u00f3n.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote43\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote43anc\" name=\"sdfootnote43sym\">43<\/a> Para las consideraciones metacient\u00edficas de Sacrist\u00e1n v\u00e9ase: <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales<\/i>, Vilassar de Dalt: Montesinos, 2022.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote44\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote44anc\" name=\"sdfootnote44sym\">44<\/a> M. Sacrist\u00e1n, \u00abLenin y la filosof\u00eda\u00bb. En <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit., pp. 176-190. Sobre el asunto de la no edici\u00f3n, v\u00e9ase: Salvador L\u00f3pez Arnal,<i> En tiempos de fraternidad y resistencia. Sobre la correspondencia entre Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n y Francisco Fern\u00e1ndez Santos<\/i>, Andaluc\u00eda: Atrapasue\u00f1os, 2024.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote45\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote45anc\" name=\"sdfootnote45sym\">45<\/a> Sobre los dos escritos de Sacrist\u00e1n sobre Lenin, v\u00e9ase Juan-Ram\u00f3n Capella, <i>La pr<\/i><i>\u00e1ctica de Manuel Sacrist\u00e1n. Una biograf\u00eda pol\u00edtica<\/i>, Madrid: Editorial Trotta, 2005, pp. 130 y ss. Una de sus consideraciones: \u00abLa aportacio\u0301n cri\u0301tica de Sacrista\u0301n se materializo\u0301 en dos trabajos importantes de desigual intere\u0301s: el primero, \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb, elabora una importante conferencia dada en la UAB el 23 de abril de 1970 a peticio\u0301n de estudiantes comunistas, mientas que el segundo, \u00abLenin y la filosofi\u0301a\u00bb, no pasa de ser una versio\u0301n abreviada del anterior originada por una solicitacio\u0301n ma\u0301s circunstancial\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote46\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote46anc\" name=\"sdfootnote46sym\">46<\/a> En sus clases de Fundamentos de Filosof\u00eda de 1956-1957, comentaba Sacrist\u00e1n: \u00abEn la tradici\u00f3n kantiana, especialmente en el neokantismo de la llamada Escuela de Marburgo (finales del siglo XIX y principios del XX), es donde la concepci\u00f3n de la filosof\u00eda como teor\u00eda del conocimiento aparece m\u00e1s tajantemente. Para el criticismo, pues, hay un objeto propiamente filos\u00f3fico: el conocimiento en general. Pero este objeto no lo es tanto de tratamiento sistem\u00e1tico (excepto en Kant, que le dedica un tratado), cuando de actividad cr\u00edtica: m\u00e1s que el tema para una ciencia sistem\u00e1tica, lo que el criticismo establece es el objeto de una actividad intelectual. Esto se manifiesta ya en el neokantismo, pero no alcanza una consecuente formulaci\u00f3n sino en el neopositivismo.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote47\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote47anc\" name=\"sdfootnote47sym\">47<\/a> Para una actualizada introducci\u00f3n a estas tem\u00e1ticas: Antonio Di\u00e9guez Lucena, <i>Filosof\u00eda de la ciencia. Ciencia, racionalidad y realidad<\/i>, M\u00e1laga: UMAeditorial, 2020.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote48\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote48anc\" name=\"sdfootnote48sym\">48<\/a> Sobre los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos <\/i>(\u00abEl filosofar de Lenin\u00bb,<i> Sobre Marx y marxismo, op. cit.,<\/i> pp 161-163) se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n<i>: \u00ab<\/i>En sus lecturas de Hegel Lenin acota repetidamente la aparici\u00f3n de este \u00abprincipio de la concreci\u00f3n\u00bb del materialismo consumado, que le diferencia de la abstracci\u00f3n del materialismo filos\u00f3fico, del materialismo del siglo XVIII\u00bb. La insistencia con que Lenin acotaba la tesis hegeliana de la realidad de la apariencia ten\u00eda que ver tambi\u00e9n con este principio de la concreci\u00f3n. \u00abPrincipio de concreci\u00f3n es tambi\u00e9n principio de totalidad, mientras que lo caracter\u00edstico de la abstracci\u00f3n es la fragmentariedad. Estudiando la <i>l\u00f3gica <\/i>de Hegel anota Lenin. <i>\u00abEl conjunto de todos<\/i> los aspectos del fen\u00f3meno, de lo real, y sus<i> relaciones<\/i> (rec\u00edprocas), eso es lo que compone la verdad\u00bb (<i>C<\/i> 162).\u00bb Los <i>Cuadernos<\/i> documentaban que hab\u00eda sido el estudio de Hegel lo que hab\u00eda permitido a Lenin formularse definitivamente ese pensamiento<\/div>\n<div id=\"sdfootnote49\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote49anc\" name=\"sdfootnote49sym\">49<\/a> Pueden verse sus anotaciones de lectura entre la documentaci\u00f3n depositada en la Biblioteca de la Facultad de Econom\u00eda y empresa de la Universidad de Barcelona (BFEEUB a partir de ahora).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote50\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote50anc\" name=\"sdfootnote50sym\">50<\/a> En una nota al pie de p\u00e1gina de \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb (<i>Sobre Marx y marxismo, <\/i>op. cit. 141), recordaba Sacrist\u00e1n: \u00abCuando se habla del izquierdismo comunista de los a\u00f1os 20 se suele pensar en el pensamiento de ra\u00edz especulativa hegeliana caracter\u00edsticamente representado por el joven Luk\u00e1cs de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (1923). Pero la identificaci\u00f3n de las tendencias positivistas o criticistas con la derecha y de las hegelianizantes con la izquierda en el seno del movimiento comunista es un prejuicio\u00bb. En el extremismo de aquellos a\u00f1os hab\u00eda predomino de positivistas m\u00e1s o menos estrictos, como Korsch o Pannekoek, pero tambi\u00e9n de mecanicistas de lo m\u00e1s elemental. Amadeo Bordiga era un ejemplo de estos \u00faltimos.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote51\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote51anc\" name=\"sdfootnote51sym\">51<\/a> V\u00e9ase \u00abQu\u00e9 es una concepci\u00f3n del mundo\u00bb. En \u00abLa tarea de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>\u00bb (M. Sacrist\u00e1n, <i>Sobre dial<\/i><i>\u00e9ctica<\/i>, Vilassar de Dalt: Montesinos, 2009, pp. 76-79).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote52\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote52anc\" name=\"sdfootnote52sym\">52<\/a> Para la concepci\u00f3n de la filosof\u00eda en Sacrist\u00e1n v\u00e9anse \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb, <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, op. cit., p. 356-380 y S. L\u00f3pez Arnal, \u00abSe despert\u00f3 y el buen filosofar segu\u00eda all\u00ed.\u00bb <a href=\"https:\/\/kalewche.com\/cr2\/\">https:\/\/kalewche.com\/cr2\/<\/a><u>.<\/u> En el citado art\u00edculo, p. 362, apuntaba Sacrist\u00e1n una idea-fuerza: \u00abHace ya m\u00e1s de treinta a\u00f1os que un cient\u00edfico y fil\u00f3sofo ingl\u00e9s, procedente de dos de esas tradiciones cr\u00edticas [el marxismo y la filosof\u00eda anal\u00edtica] J. D. Bernal describi\u00f3 con pocas palabras lo que imponen de derecho a una cultura universitaria sin trampas premeditadas los resultados de esos doscientos a\u00f1os de cr\u00edtica. Modernizando su formulaci\u00f3n puede hoy decirse: hay que aprender a vivir intelectual y moralmente sin una imagen o \u00abconcepci\u00f3n \u00ab redonda y completa del \u00abmundo\u00bb, o del \u00abser\u00bb, o del \u00abSer\u00bb. O del \u00abSer\u00bb tachado.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote53\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote53anc\" name=\"sdfootnote53sym\">53<\/a> Detalladas anotaciones de lectura del autor sobre esta obra de Lenin entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote54\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote54anc\" name=\"sdfootnote54sym\">54<\/a> V\u00e9ase \u00abAl pie del Sina\u00ed rom\u00e1ntico\u00bb (1968). En<i> Papeles de filosof<\/i><i>\u00eda<\/i>, op. cit., pp. 338-350.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote55\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote55anc\" name=\"sdfootnote55sym\">55<\/a> V\u00e9ase la transcripci\u00f3n de su conferencia de 1973: \u00abDe la dial\u00e9ctica\u00bb. En M. Sacrist\u00e1n, <i>Sobre dial\u00e9ctica<\/i>, op. cit., pp. 101-130.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote56\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote56anc\" name=\"sdfootnote56sym\">56<\/a> En <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal, <\/i>Barcelona: C\u00edrculo de Lectores, 1990, pp. 23-24), Sacrist\u00e1n defin\u00eda as\u00ed la noci\u00f3n: \u00abAbstraer significa aislar mentalmente. Todos los datos aparentemente simples que recibimos en la consciencia resultan complejos para la posterior reflexi\u00f3n: nunca tenemos, por ejemplo, una pura sensaci\u00f3n de color, sino que toda percepci\u00f3n de color \u00abcontiene\u00bb al mismo tiempo, y por lo menos, datos de extensi\u00f3n y de duraci\u00f3n, de espacio y de tiempo. Abstraer es tomar alguno o algunos de los elementos del dato (por ejemplo, el color), prescindiendo mentalmente de los dem\u00e1s. Se habla propiamente de abstracci\u00f3n cuando la operaci\u00f3n de tomar algo del dato y prescindir del resto se realiza a un nivel mental lo suficientemente elevado como para que el acto sea consciente y pueda ser voluntario. Pero la base de esa operaci\u00f3n, la selecci\u00f3n de noticias del mundo, es un hecho fundamental de la situaci\u00f3n del hombre en la realidad. Ya nuestros sentidos operan con sus umbrales de percepci\u00f3n una selecci\u00f3n que define la gama de los est\u00edmulos y cuyo resultado es el aspecto cotidiano com\u00fan del mundo, el cual, por ejemplo, no tiene radiaci\u00f3n ultravioleta. Por eso se ha dicho a veces, usando de un modo amplio la idea de abstracci\u00f3n, que ya nuestros sentidos abstraen. Lo cierto, en todo caso, es que ya por nuestros sentidos nos encontramos sometidos a la necesidad de conocer el mundo del \u00fanico modo como puede reflejarlo algo limitado como es nuestra capacidad de conocer, a saber: fragmentaria y simplificadoramente, sin tener consciencia concreta total pr\u00e1cticamente de nada, sino generalmente s\u00f3lo noticia abstracta.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote57\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote57anc\" name=\"sdfootnote57sym\">57<\/a> Sobre el irracionalismo contempor\u00e1neo v\u00e9ase la Introducci\u00f3n de su tesis doctoral de 1959: <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i>, op. cit., pp. 23-27. Abr\u00eda Sacrist\u00e1n con estas palabras: \u00abQuiz\u00e1 sea excesivo afirmar que en ninguna otra \u00e9poca de la historia de Occidente la raz\u00f3n se haya visto tan urgida por los acontecimientos y al mismo tiempo tan acosada por sus oponentes como lo est\u00e1 en estos a\u00f1os centrales del siglo XX. Otras \u00e9pocas de esa historia pueden haber sido en efecto para ella tan dif\u00edciles como esta. Pero en ninguna de las grandes crisis por las que atravesado la cultura europea ten\u00edan la desesperaci\u00f3n y el pesimismo frente a s\u00ed, como blanco de sus intemperencias, una raz\u00f3n institucionalizada en ciencias y en otros productos del progreso humano, como es el caso desde el siglo XVIII. Tal vez por eso el irracionalismo del siglo XX es propiamente un antirracionalismo, es decir, llega frecuentemente a formularse como ataque a la raz\u00f3n, mientras los de otras \u00e9pocas cristalizaron generalmente en la oferta de una vida irracional o \u00absuprarracional\u00bb al esp\u00edritu. Y as\u00ed vine a quedar pr\u00e1cticamente justificada aquella afirmaci\u00f3n excesiva.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote58\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote58anc\" name=\"sdfootnote58sym\">58<\/a> M. Sacrist\u00e1n, \u00abNota necrol\u00f3gica sobre Luk\u00e1cs\u00bb, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit, pp. 229-231. Sacrist\u00e1n cerraba con estas palabras: \u00abEste Arist\u00f3teles marxista, que ha sido tambi\u00e9n \u00e9l un polih\u00edstor, ha tendido no simplemente a un blanco cualquiera, sino al de adecuarse al sentido en que \u00e9l ve\u00eda discurrir las cosas a escala hist\u00f3rico-universal, por usar un adjetivo que le era querido. Este es probablemente el secreto de su serenidad inveros\u00edmil, de la alegre fuerza nestoriana del \u00faltimo Luk\u00e1cs.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote59\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote59anc\" name=\"sdfootnote59sym\">59<\/a> V\u00e9ase \u00abSobre el \u00abmarxismo ortodoxo\u00bb. En<i> Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit., 235.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote60\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote60anc\" name=\"sdfootnote60sym\">60<\/a> Hay varias referencias a Zin\u00f3viev (1883-1936) en <i>El orden y el tiempo<\/i>, op. cit. La siguiente por ejemplo: \u00abEra \u00e9sta [la pol\u00edtica decidida por los congresos III y IV de la IC, 1921 y 1922] una dif\u00edcil pol\u00edtica de uni\u00f3n con la socialdemocracia contra la perceptible amenaza reaccionaria que estaba a punto de cristalizar en el fascismo. Para el caso italiano, Zinoviev \u2013bas\u00e1ndose equivocadamente en la presunta mayor\u00eda tercio-internacionalista (comunista) del Partido Socialista Italiano\u2013 la propuso como pol\u00edtica de fusi\u00f3n con \u00e9ste previa expulsi\u00f3n de la derecha, o sea, como pol\u00edtica de fusi\u00f3n con los \u00abcomunistas unitarios\u00bb del PSI. Por lo dem\u00e1s, Zinoviev hab\u00eda sido claro hasta la brutalidad en la exposici\u00f3n de esa pol\u00edtica de \u00abfrente \u00fanico\u00bb, al atribuirla a la derrota del Ej\u00e9rcito Rojo ante Varsovia. Estaban presentes Tasca, Gramsci y Bordiga (adem\u00e1s de Serratti, Tonetti, etc). Tasca acogi\u00f3 literalmente la pol\u00edtica de fusi\u00f3n en el sentido de liquidaci\u00f3n del PCdI. Gramsci hizo causa com\u00fan con Bordiga en contra de esa interpretaci\u00f3n y desarroll\u00f3 la parte principal de la pol\u00e9mica contra Zinoviev. Pero cuando en la crisis del 24 de noviembre Lenin y Trotski (con Radek y Bujarin) se inclinan resueltamente por la la pol\u00edtica de fusi\u00f3n en Italia, se manifest\u00f3 enseguida la diferencia entre la visi\u00f3n izquierdista de la sustantividad del partido como secta cerrada y pasiva y la visi\u00f3n dial\u00e9ctica de Gramsci\u2026\u00bb (p. 155)<\/div>\n<div id=\"sdfootnote61\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote61anc\" name=\"sdfootnote61sym\">61<\/a> Francesc Vallverd\u00fa tradujo al catal\u00e1n para <i>Nous Horitzons<\/i> los escritos de Sacrist\u00e1n publicados en la revista. Con \u00e9l, y con Fontana, consult\u00f3 Sacrist\u00e1n sus respuestas a la entrevista de Jos\u00e9 M\u00aa Mohedano para <i>Cuadernos para el Di\u00e1logo <\/i>sobre la invasi\u00f3n de Praga. V\u00e9ase S. L\u00f3pez Arnal, <i>La destrucci<\/i><i>\u00f3n de una esperanza. Manuel Sacrist\u00e1n y la primavera de Praga<\/i>, Madrid: Akal, 2010.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote62\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote62anc\" name=\"sdfootnote62sym\">62<\/a> En el mismo nu\u0301mero de la revista, se daba cuenta del fallecimiento del gran presidente mexicano La\u0301zaro Ca\u0301rdenas, ejemplo de solidaridad efectiva, no muy extendida, con el exilio republicano espa\u00f1ol (incluida una parte de la familia de Sacrist\u00e1n, la del hermano de su padre).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote63\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote63anc\" name=\"sdfootnote63sym\">63<\/a> Entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote64\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote64anc\" name=\"sdfootnote64sym\">64<\/a> Recordemos que Francisco Ferna\u0301ndez Buey escribir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s su <i>Marx (sin ismos), <\/i>Vilassar de Dalt:<i> <\/i>El Viejo Topo, 1998. El autor destacaba sus tres grandes influencias en su concepci\u00f3n del marxismo: Rubel, Korsch y Sacrist\u00e1n.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote65\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote65anc\" name=\"sdfootnote65sym\">65<\/a> Texto no publicado, entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB. V\u00e9ase Francisco Fern\u00e1ndez Buey, \u00abSu aventura no fue de \u00ednsulas, sino de encrucijadas\u00bb (1987), en<i> Sobre Manuel Sacrist\u00e1n,<\/i> Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 201, pp. 37-70.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote66\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote66anc\" name=\"sdfootnote66sym\">66<\/a> Entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote67\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote67anc\" name=\"sdfootnote67sym\">67<\/a> Sacrist\u00e1n tradujo su monumental <i>Historia del an\u00e1lisis econ\u00f3mico <\/i>[1954], Barcelona, Ariel, 1971 (1.377 p\u00e1ginas en la edici\u00f3n espa\u00f1ola), un cl\u00e1sico de referencia en el campo de la historia del pensamiento econ\u00f3mico<\/div>\n<div id=\"sdfootnote68\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote68anc\" name=\"sdfootnote68sym\">68<\/a> Entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote69\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote69anc\" name=\"sdfootnote69sym\">69<\/a> V\u00e9ase cap\u00edtulo II de <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales<\/i>, op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote70\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote70anc\" name=\"sdfootnote70sym\">70<\/a> V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Seis conferencias,<\/i> Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2005, pp. 27-54, pr\u00f3logo de F. Fern\u00e1ndez Buey, ep\u00edlogo de Manolo Monereo, edici\u00f3n de S. L\u00f3pez Arnal.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote71\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote71anc\" name=\"sdfootnote71sym\">71<\/a> V\u00e9ase S. L\u00f3pez Arnal (editor), <i>Universidad y democracia. La lucha estudiantil contra el franquismo<\/i>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2016 (para el \u00abManifiesto por una Universidad democr\u00e1tica\u00bb redactado por Sacrist\u00e1n, pp. 157-174. Igualmente, Francisco Fern\u00e1ndez Buey, <i>Por una universidad democr\u00e1tica<\/i>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2009.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote72\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote72anc\" name=\"sdfootnote72sym\">72<\/a> V\u00e9ase Andreu Mayayo,<i> La veu del PSUC. Josep Sol\u00e9 Barber\u00e0<\/i>, advocat. Barcelona: L\u2019Aven\u00e7, 2007.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote73\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote73anc\" name=\"sdfootnote73sym\">73<\/a> Para Sacrist\u00e1n, en general, aunque no siempre, ideolog\u00eda equivale a falsa conciencia.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote74\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote74anc\" name=\"sdfootnote74sym\">74<\/a> V\u00e9ase \u00abEl Marx tard\u00edo\u00bb. En M. Sacrist\u00e1n, <i>Escritos sobre El capital y textos afines<\/i>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2004, pp. 332-359 (pr\u00f3logo de Alfons Barcel\u00f3, ep\u00edlogo de \u00d3scar Carpintero, edici\u00f3n de S. L\u00f3pez Arnal).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote75\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote75anc\" name=\"sdfootnote75sym\">75<\/a> Anotado por Sacrist\u00e1n. Entre su documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote76\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote76anc\" name=\"sdfootnote76sym\">76<\/a> Sacrist\u00e1n prepar\u00f3 para Grijalbo la edici\u00f3n de las OME, Obras de Marx y Engels. Tradujo los libros I y II de<i> El Capital<\/i> (OME 40,41 y 42) y dej\u00f3 a medias la traducci\u00f3n del libro III. De los 68 libros proyectados, se editaron finalmente 12 de ellos. El mercado, la falta de ventas, fue la causa de la interrupci\u00f3n.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote77\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote77anc\" name=\"sdfootnote77sym\">77<\/a> V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, \u00abSobre el comunismo de Buj\u00e1rin\u00bb, <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit., pp.263-275. En \u00abLa formaci\u00f3n del marxismo en Gramsci\u00bb (Ibidem, p. 69, nota 6), observaba: \u00abLa pugna contra el mecanicismo en el pensamiento socialista es una constante de la actividad intelectual de Gramsci: cuando la socialdemocracia deje de ser la principal fuente de deformaci\u00f3n economicista de Marx, Gramsci, ya en la c\u00e1rcel, no dejar\u00e1 de escribir contra el mecanicismo, en el seno mismo de la III Internacional, particularmente contra Buj\u00e1rin.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote78\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote78anc\" name=\"sdfootnote78sym\">78<\/a> En \u00abAlgunos atisbos ecol\u00f3gico-pol\u00edticos en Marx\u00bb <i>(Pacifismo, ecologismo y pol<\/i><i>\u00edtica alternativa<\/i>, op. cit, pp. 146-147), observaba Sacrist\u00e1n: \u00abMarx parte de la convicci\u00f3n muy pesimista, a saber, que en el momento de construir una sociedad socialista el capitalismo habr\u00e1 destruido completamente la relaci\u00f3n correcta de la especie humana con el resto de la naturaleza (entendiendo por \u00abcorrecta\u00bb, pragm\u00e1ticamente, la relaci\u00f3n adecuada para el sostenimiento de la especie). Y entonces asigna a la nueva sociedad la tarea \u2013dice literalmente\u2013 de \u00abproducir sistem\u00e1ticamente\u00bb este intercambio entre la especie humana y el resto de la naturaleza, entendiendo como b\u00e1sica ley reguladora de la producci\u00f3n en una forma adecuada a lo que llama (con un ideologismo muy de \u00e9poca, que todav\u00eda hoy perdura en giros como \u00abpsicolog\u00eda evolutiva\u00bb etc) \u00abpleno desarrollo humano\u00bb. La sociedad socialista queda as\u00ed caracterizada como aquella que establece la viabilidad ecol\u00f3gica de la especie. El desarrollo es muy breve; toda esta secci\u00f3n X del cap\u00edtulo XIII del libro I de <i>El Capital <\/i>es corta&#8230; Pero su contenido es de mucho inter\u00e9s. \u00bfPor qu\u00e9 no ha tenido continuaci\u00f3n un texto tan categ\u00f3rico y preocupante pero que expresa la hip\u00f3tesis de que el capitalismo no se extinguir\u00e1 hasta haber destruido antes totalmente el metabolismo duradero entre la especie humana y la naturaleza?.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote79\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote79anc\" name=\"sdfootnote79sym\">79<\/a> En sus clases de Fundamentos de Filosof\u00eda de 1959-1960, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n: \u00abEl pragmatismo es la doctrina que define la aceptabilidad de un conocimiento o contenido mental por el \u00e9xito que acompa\u00f1a su aplicaci\u00f3n, eludiendo toda declaraci\u00f3n sobre si ese \u00e9xito revela o no la naturaleza de la realidad&#8230; El \u00e9xito se transforma as\u00ed en la \u00abmedida\u00bb de la realidad \u2013en vez de ser la realidad la \u00abmedida\u00bb del \u00e9xito\u2013. De aqu\u00ed que el pragmatismo pueda ser considerado como un relativismo en el sentido de Prot\u00e1goras, cosa expresamente afirmada por algunos pragmatistas del s. XIX, como el ingl\u00e9s F. C. S. Schiller.\u00bb Igualmente, en \u00abCorrientes principales del pensamiento filos\u00f3fico\u00bb,<i> Papeles de filosof\u00eda, <\/i>ob. <i>cit.<\/i>, p. 402, comentaba: \u00abEsta filosof\u00eda \u2013pragmaticismo era la expresi\u00f3n preferida por C. S. Peirce (1839-1914)\u2013 no puede considerarse como una escuela hoy m\u00ednimamente org\u00e1nica. Pero uno de sus principios esenciales \u2013que el criterio de verdad es de naturaleza pragm\u00e1tica\u2013 se encuentra incorporado de un modo u otro a la teor\u00eda de la ciencia, se\u00f1aladamente en el operativismo u operacionalismo de P. W. Bridgman, para el cual s\u00f3lo tienen sentido cient\u00edfico los conceptos que pueden interpretarse por medio de alguna operaci\u00f3n cient\u00edfica, como la medici\u00f3n, ejemplo destacado. Pero cualquier especialista en teor\u00eda de la ciencia y no s\u00f3lo los operacionalistas, ha de tener de alg\u00fan modo en cuenta esta motivaci\u00f3n. Ya en algunos de los primeros pragmatistas, como el americano Peirce y el italiano Vailati (1863-1909), se hab\u00eda dado la tendencia a interpretar la pr\u00e1ctica en el sentido de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica. Es de registrar tambi\u00e9n \u2013aunque a\u00fan no haya tenido una influencia en la cultura contempor\u00e1nea\u2013 el parentesco entre el principio pragmatista-operativista y el principio marxista de la pr\u00e1ctica (social en general) como criterio del sentido hist\u00f3rico, y la fecundidad cognoscitiva de las formaciones culturales\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote80\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote80anc\" name=\"sdfootnote80sym\">80<\/a> Tambi\u00e9n aqu\u00ed en Espa\u00f1a, en familias obreras perdedores de la guerra civil.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote81\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote81anc\" name=\"sdfootnote81sym\">81<\/a> Esteban Pinilla de las Heras recoge en <i>En menos de la libertad. Dimensiones pol<\/i><i>\u00edticas del grupo Laye en Barcelona y en Espa\u00f1a <\/i>(Barcelona: Anthropos, 1989, p. 398) el siguiente testimonio de Manuel Sacrist\u00e1n: \u00abManolo Sacrist\u00e1n me cont\u00f3 en 1956 que hab\u00eda visto llorar a obreros de \u00abLa Espa\u00f1a industrial\u00bb.. cuando se les explicaba que el llamado informe secreto de Krushchev al XX Congreso del PCUS (febrero de 1956) no eran una invenci\u00f3n de la propaganda capitalista, sino un hecho que hab\u00eda tenido realmente lugar, y que algunas de las cosas que all\u00ed se dec\u00edan contra la persona de Stalin eran aut\u00e9nticas.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote82\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote82anc\" name=\"sdfootnote82sym\">82<\/a> A\u00f1os despu\u00e9s, en 1996, Francisco Fernandez Buey y Jorge Riechmann publicar\u00edan un libro en Siglos XXI con ese mismo t\u00edtulo: <i>Ni tribunos. Ideas y materiales para un programa ecosocialista.<\/i><\/div>\n<div id=\"sdfootnote83\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote83anc\" name=\"sdfootnote83sym\">83<\/a> V\u00e9ase Antoni Dom\u00e8nech, \u00abManuel Sacrist\u00e1n: el antifiliste\u00edsmo en acci\u00f3n\u00bb (2005). <u><a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/manuel-sacristn-el-antifilistesmo-en-accin\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/manuel-sacristn-el-antifilistesmo-en-accin<\/a><\/u>.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote84\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote84anc\" name=\"sdfootnote84sym\">84<\/a> En \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb (<i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, op. cit. pp. 333-334), sosten\u00eda Sacrist\u00e1n: \u00abSi de verdad se despoja uno de todo respeto reverencial por los cl\u00e1sicos (sin dar en la mezquindad de dejar de admirarlos y de aprender de ellos, y sin olvidar la advertencia de Eugenio D&#8217;Ors seg\u00fan la cual todo lo que no es tradici\u00f3n es plagio), se puede apreciar que toda esta cuesti\u00f3n de lo l\u00f3gico y lo hist\u00f3rico, sin duda importante y de mucho inter\u00e9s, como todas las cuestiones metaf\u00edsicas aut\u00e9nticas, puede dar f\u00e1cilmente en extravagancia est\u00e9ril cuando se entiende como asunto de metodolog\u00eda cient\u00edfica. En este campo suele acarrear los vicios hegelianos de insuficiencia de la abstracci\u00f3n l\u00f3gica para que lo cuasi-l\u00f3gico se pegue bien a lo hist\u00f3rico (mala l\u00f3gica) y excesiva logificaci\u00f3n o racionalizaci\u00f3n de la experiencia para que \u00e9sta resulte l\u00f3gicamente necesaria (mala empiria). Tambi\u00e9n en la obra de Marx esta cuesti\u00f3n es el marco en el que con m\u00e1s frecuencia aparecen paralogismos, armon\u00edas preestablecidas entre desarrollos supuestamente l\u00f3gicos (dial\u00e9cticos) y presuntos procesos hist\u00f3ricos. Entre esos paralogismos o razonamientos inconcluyentes hay que incluir los que se refieren a correlaciones a primera vista sincr\u00f3nicas \u2013entre base y sobrestructura, por ejemplo\u2013, las cuales tiene siempre para Marx un lado diacr\u00f3nico, a saber, el de su \u00abdesarrollo\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote85\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote85anc\" name=\"sdfootnote85sym\">85<\/a> En el pr\u00f3logo de 1964 para su traducci\u00f3n castellana de el <i>Anti-D\u00fchring <\/i>(<i>Sobre Marx y marximo, <\/i>ob. cit, pp. 46-47)<i>, <\/i> observaba Sacrist\u00e1n: \u00abPor regla general, un cl\u00e1sico \u2013por ejemplo, Euclides\u2013 no es, para los hombres que cultivan su misma ciencia, m\u00e1s que una fuente de inspiraci\u00f3n que define, con mayor o menor claridad, las motivaciones b\u00e1sicas de su pensamiento. Pero los cl\u00e1sicos del movimiento obrero han definido, adem\u00e1s de unas motivaciones intelectuales b\u00e1sicas, los fundamentos de la pr\u00e1ctica de aquel movimiento, sus objetivos generales\u00bb. Los cl\u00e1sicos del marxismo eran cl\u00e1sicos de una concepci\u00f3n del mundo, no de una teor\u00eda cient\u00edfico-positiva especial. \u00abEsto tiene como consecuencia una relaci\u00f3n de adhesi\u00f3n militante entre el movimiento obrero y sus cl\u00e1sicos. Dada esta relaci\u00f3n necesaria, es bastante natural que la perezosa tendencia a no ser cr\u00edtico, a no preocuparse m\u00e1s que de la propia seguridad moral, pr\u00e1ctica, se imponga frecuentemente en la lectura de estos cl\u00e1sicos, consagrando injustamente cualquier estado hist\u00f3rico de su teor\u00eda con la misma intangibilidad que tienen para un movimiento pol\u00edtico-social los objetivos program\u00e1ticos que lo definen. Si a esto se suma que la lucha contra el marxismo \u2013desde afuera y desde dentro del movimiento obrero, por lo que suele llamarse \u00abrevisionismo\u00bb\u2013 mezcla a su vez, por razones muy f\u00e1ciles de entender, la cr\u00edtica de desarrollos te\u00f3ricos m\u00e1s o menos caducados con la traici\u00f3n a los objetivos del movimiento, se comprende sin m\u00e1s por qu\u00e9 una lectura perezosa y dogm\u00e1tica de los cl\u00e1sicos del marxismo ha tenido hasta ahora la partida f\u00e1cil\u00bb. Y la partida f\u00e1cil se hab\u00eda convertido en partida ganada \u00abpor la simult\u00e1nea coincidencia de las necesidades de divulgaci\u00f3n \u2013siempre simplificadora\u2013 con el estrecho aparato montado por Jdhanov y Stalin para la organizaci\u00f3n de la cultura marxista.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote86\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote86anc\" name=\"sdfootnote86sym\">86<\/a> Algunas de las ideas expuestas por Sacrist\u00e1n en esta conferencia fueron recogidas y ampliadas por Fern\u00e1ndez Buey en \u00abEntrevista sobre Lenin\u00bb (2003). En <i>1917. Variaciones sobre la Revoluci\u00f3n de \u00aaOctubre, su historia y sus consecuencias<\/i>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2017, pp. 239-252. (edici\u00f3n de S. L\u00f3pez Arnal y J. Mir Garcia).<\/div>\n<div id=\"sdfootnote87\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote87anc\" name=\"sdfootnote87sym\">87<\/a> M. Sacrist\u00e1n, \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb. <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, ob. cit., pp. 165-166.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote88\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote88anc\" name=\"sdfootnote88sym\">88<\/a> Entre la documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote89\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote89anc\" name=\"sdfootnote89sym\">89<\/a> O no se debe ser leninista.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote90\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote90anc\" name=\"sdfootnote90sym\">90<\/a> Sobre las posiciones, dudas y discusiones del \u00faltimo Sacrist\u00e1n sobre temas de militarismo y pacifismo y las concepciones leninistas sobre la guerra v\u00e9ase el anexo 2.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>Una versi<\/b><b>\u00f3n inicial de este art\u00edculo se public\u00f3 en la revista <\/b><i><b>Nuestra historia<\/b><\/i><b>, 2\u00ba semestre de 2024.<\/b><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), fil\u00f3sofo comunista y militante del PSUC-PCE, estudi\u00f3 y escribi\u00f3 sobre la obra y la praxis del<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16616,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2023,10],"tags":[],"class_list":["post-16615","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lenin","category-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16615"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16615\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16620,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16615\/revisions\/16620"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}