{"id":16675,"date":"2024-11-23T05:00:54","date_gmt":"2024-11-23T04:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16675"},"modified":"2024-11-23T00:43:57","modified_gmt":"2024-11-22T23:43:57","slug":"cuando-el-fmi-y-el-banco-mundial-visitaron-a-mi-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16675","title":{"rendered":"Cuando el FMI y el Banco Mundial visitaron a mi padre"},"content":{"rendered":"<div class=\"yiv3135471948ydpe2c94c37pasted-link\">\n<p><em>En memoria de su padre, fallecido a principios de octubre, Yusuf Serunkuma ofrece una sentida reflexi\u00f3n pol\u00edtica sobre los sue\u00f1os incumplidos de su padre desde la independencia de Uganda en 1962. Al relatar la historia del despido de su padre de una f\u00e1brica textil a principios de la d\u00e9cada de 1990, ilustra el devastador impacto de las pol\u00edticas neoliberales de austeridad impuestas por el Banco Mundial y el FMI en la vida de los ugandeses de a pie. Estas intervenciones imperialistas desmantelaron el progreso material y las aspiraciones de la generaci\u00f3n que consigui\u00f3 la independencia, y siguen suprimiendo las esperanzas de las generaciones presentes y futuras.<\/em><\/p>\n<p>Cuando escrib\u00ed sobre mi padre hace unos dos a\u00f1os \u2013en el <a href=\"https:\/\/www.observer.ug\/viewpoint\/75966-when-the-world-bank-visited-my-father\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">peri\u00f3dico ugand\u00e9s, <\/a><em><a href=\"https:\/\/www.observer.ug\/viewpoint\/75966-when-the-world-bank-visited-my-father\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Observer<\/a>\u2013<\/em> pretend\u00eda comentar varios temas, pero en concreto, los sue\u00f1os aplazados de independencia \u2013la promesa de modernidad\u2013 y los ruinosos tambaleos del Ej\u00e9rcito\/Movimiento de Resistencia Nacional (NRA\/M) que tom\u00f3 el poder en 1986 y se ha mantenido desde entonces. Utilizando a mi padre como sin\u00e9cdoque, me di cuenta de que la historia de mi padre, que fue despedido de la Industria Textil de Nyanza (Nytil) a principios de los a\u00f1os 90, se hace eco de muchas otras en Buganda, Busoga y la mayor parte de Uganda central y oriental, y de muchas otras en el \u00c1frica subsahariana. Con el t\u00edtulo \u00ab<a href=\"https:\/\/observer.ug\/viewpoint\/75966-when-the-world-bank-visited-my-father\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Cuando el Banco Mundial visit\u00f3 a mi padre<\/a>\u00bb, subray\u00e9 que para todos aquellos ugandeses que hab\u00edan dejado de labrar la tierra para su sustento, para pasar a trabajar en f\u00e1bricas y en la industria de servicios \u2013ca. 1950-1995\u2013, concentrados principalmente en la ciudad de Jinja, a orillas del lago Victoria en su intersecci\u00f3n con el r\u00edo Nilo, y en algunas otras industrias en partes de la ciudad de Kampala, su historia fue de decepci\u00f3n y ruina cuando el Banco Mundial y el FMI insistieron en privatizar nuestras (entonces y ahora) econom\u00edas dirigidas por campesinos.<\/p>\n<p>Somos los hijos de estos hombres y mujeres. Al truncarse sus sue\u00f1os de forma repentina y permanente, sus hijos fueron v\u00edctimas directas. Llevamos sus sue\u00f1os aplazados en el alma, y <a href=\"https:\/\/roape.net\/2024\/05\/07\/lest-we-forget-against-forty-years-of-ugandan-neoliberalism\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">sus dolores y frustraciones siguen conformando nuestras realidades cotidianas<\/a>. Lamentablemente, con el FMI y el Banco Mundial \u2013y sus c\u00f3mplices nativos\u2013 todav\u00eda por aqu\u00ed, vivos y coleando, insistiendo en las mismas pol\u00edticas, transmitiremos estas frustraciones a nuestros hijos, los nietos de nuestros padres. Con sectores clave de la econom\u00eda de Uganda -energ\u00eda, telecomunicaciones, banca, miner\u00eda, exportaci\u00f3n de caf\u00e9, etc. &#8211; oficialmente en manos de monopolios extranjeros blancos de Euroam\u00e9rica y Sud\u00e1frica, casi no hay esperanza para la iniciativa empresarial y la innovaci\u00f3n aut\u00f3ctonas. Consid\u00e9rese, por ejemplo, que los tipos de inter\u00e9s bancarios oscilan entre el 15 y el 35% (<a href=\"https:\/\/x.com\/YusufSerunkuma\/status\/1827293907261997133\/video\/1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">a veces, el 40%<\/a>) y los ugandeses, con un distribuidor de electricidad extranjero monopolizado \u2013UMEME\u2013, presentan quejas sin cesar sobre <a href=\"https:\/\/www.observer.ug\/index.php\/viewpoint\/82326-umeme-s-disregard-for-consumers-must-not-go-unchallenged\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">la medici\u00f3n fraudulenta<\/a>. Adem\u00e1s, el sector de las telecomunicaciones est\u00e1 dominado por empresas extranjeras \u2013MTN y Airtel\u2013 y cobran las ondas como les da la gana. Las elevadas tarifas son una realidad en toda \u00c1frica, lo que hace que las telecomunicaciones \u2013tanto llamadas como datos\u2013 sean tres veces <a href=\"https:\/\/qz.com\/africa\/1878749\/how-much-do-africans-pay-for-voice-calls\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">m\u00e1s caras<\/a> que la media mundial.\u00a0 Ir\u00f3nicamente, todo esto ocurre bajo los auspicios del Banco Mundial y el FMI tras la privatizaci\u00f3n de los organismos p\u00fablicos que ofrec\u00edan estos servicios como bienes p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Lamentablemente, el presidente ugand\u00e9s, el general Yoweri Kaguta Museveni \u2013quiz\u00e1s el mejor ejemplo de un \u00abcuidador colonial\u00bb bajo la nueva maquinaria colonial despolitizada y tecnocr\u00e1tica\u2013 tiende a insultar a los ugandeses por perezosos para explicar los niveles de pobreza que muerden los huesos en todo el pa\u00eds. \u00a0No capta la iron\u00eda de haber sido presidente de este pa\u00eds durante los \u00faltimos 38 a\u00f1os. Pero lo dir\u00e9 una vez m\u00e1s: Los ugandeses no son ni vagos ni desafortunados. Ni mucho menos. No es cierto que carezcan de perspicacia para los negocios o de aptitudes empresariales, como tienden a caricaturizarnos los llamados \u00abdesarrollistas\u00bb mientras pregonan lecciones de \u00abcultura salvadora\u00bb. Pero la privatizaci\u00f3n\/ajuste estructural \u2013cuyas ruinas a\u00fan no hemos apreciado plenamente\u2013 visit\u00f3 Uganda cabalgando sobre las inseguridades y el complejo de inferioridad de los ANR\/M. Esto ha convertido a los nativos en indigentes y mendigos, que ahora huyen <em><a href=\"https:\/\/www.monitor.co.ug\/uganda\/business\/markets\/over-120-000-workers-left-uganda-in-search-of-jobs-in-just-two-years--4518800\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">en masa<\/a><\/em> a Oriente Medio en relaciones de absoluta esclavitud.<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese que all\u00ed donde el FMI y el Banco Mundial encontraban gente insegura y sin ideolog\u00eda en el gobierno \u2013como ocurri\u00f3 en Uganda\u2013 se desbocaban. Recuerde, muchos pa\u00edses, especialmente en el norte de \u00c1frica, Etiop\u00eda bajo Meles <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=F9KfR0tf7WQ\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Zenawi<\/a>, y casi toda Asia se negaron a aplicar las pol\u00edticas ego\u00edstas del FMI. L\u00edderes seguros de s\u00ed mismos en otras partes de \u00c1frica \u2013como Tanzania bajo Julius Nyerere\u2013 desafiaron con calma el acoso y las amenazas del FMI-BM, y encontraron formas de remodelar estas pol\u00edticas ego\u00edstas asegur\u00e1ndose de crear espacio, aunque fuera peque\u00f1o, para sus empresarios e industrias nativos. En el caso de Uganda, como su amigo, el profesor Mahmood Mamdani ha <a href=\"https:\/\/www.fountainpublishers.co.ug\/book\/scholars-in-the-market-place\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">se\u00f1alado<\/a>, estos antiguos rebeldes del NRA\/M reci\u00e9n llegados del monte, simplemente vieron una oportunidad de comer y enriquecerse y as\u00ed subastaron el pa\u00eds sin ning\u00fan miramiento \u2013y as\u00ed han continuado hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p><strong>Los dolores de los recortados<\/strong><\/p>\n<p>Al contar la historia de mi padre, observ\u00e9 que mi viejo pas\u00f3 por malos momentos tras la privatizaci\u00f3n de Nyanza Textiles. Fue uno de los \u00abrecortados\u00bb, como eufem\u00edsticamente se llamaba el despido masivo de trabajadores. Como todos los dem\u00e1s despedidos, estos malos tiempos perjudicaron a su familia inmediata y extensa, y han continuado a lo largo de los a\u00f1os. El camarada Hassan Byekwaso Tibamanya, que as\u00ed se llamaba mi padre, antes de abandonar las ruinas de la ciudad de Jinja para trasladarse al campo tras el despido, intent\u00f3 ganarse la vida como vendedor de ca\u00f1a de az\u00facar cortada y pelada y, a veces, de ma\u00edz hervido. Pero se trataba de un hombre que, al cabo de 22 a\u00f1os \u2013entre 1973 y 1994\u2013, hab\u00eda alcanzado el rango de tejedor jefe de Nyanza Textiles. Antes, tras cinco a\u00f1os en Printpack, hab\u00eda recibido formaci\u00f3n en fabricaci\u00f3n industrial de papel. Ambas empresas hab\u00edan sido privatizadas, lo que a menudo significaba el cierre y la ruina. Ahora ten\u00eda que aprender a trabajar en la calle a los 50 a\u00f1os. Fue una haza\u00f1a dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Habiendo abandonado el campo en torno al lago Kyoga en 1964 \u2013dos a\u00f1os despu\u00e9s de la independencia\u2013, tras casi 30 a\u00f1os en la urbanizada e industrializada Jinja, ni labrar la tierra ni pescar le resultaban ya atractivos. En medio de la confusi\u00f3n, decidi\u00f3 seguir adelante con su vida en la ciudad. Pero sus sue\u00f1os hab\u00edan sufrido un duro golpe.<\/p>\n<p>A medida que Jinja iba perdiendo su brillo, mi padre, que hab\u00eda adquirido una gran sofisticaci\u00f3n y gusto \u2013era muy dandi y chic\u2013, tambi\u00e9n empez\u00f3 a perder todo su estilo. De pasar la tarde con compa\u00f1eros de trabajo con los que hab\u00eda trabajado durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, ahora la pasaba solo tras una larga jornada laboral por la ciudad de Jinja.\u00a0 Fue duro. Empezamos a cambiar de casa y acabamos en los barrios bajos de Mafubira, un peque\u00f1o suburbio a lo largo de la carretera Jinja-Kamuli. Nunca olvidar\u00e9 la imagen de aquel hombre que volv\u00eda de sus rutinas de venta, hambriento y cansado, y en cuanto dejaba caer sus cansados huesos sobre una silla y se inclinaba hacia atr\u00e1s, roncaba unos instantes despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s del despido, la escuela primaria de Main Street, construida por India y entonces bastante lujosa, donde estudiaban tres de sus hijos, entre ellos yo, se volvi\u00f3 inasequible. Si \u00e9l se las arreglaba para pagar la matr\u00edcula, comprar o reparar nuestros uniformes era dif\u00edcil. A\u00fan recuerdo el d\u00eda en que, en una asamblea de clase, un profesor me llam\u00f3 y se\u00f1al\u00f3 un peque\u00f1o agujero que estaba creciendo en la parte trasera de mis pantalones cortos. Una parte de mi trasero se ve\u00eda a trav\u00e9s del agujero. El profesor me aconsej\u00f3 tranquilamente que les dijera a mis padres que me lo cosieran. Los tiempos hab\u00edan golpeado muy duro a mi padre. De hecho, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de su despido, en 1996, se traslad\u00f3 de esta ciudad industrial, ahora moribunda, a las aldeas de Mukono, m\u00e1s cerca de Kampala. Por aquel entonces, se dedic\u00f3 a fre\u00edr tortitas y a venderlas en bicicleta. Entonces ya me daba m\u00e1s cuenta de las cosas y vi c\u00f3mo perd\u00eda la sonrisa y la elegancia, pero segu\u00eda adelante.<\/p>\n<p>La historia de mi padre es la de muchos obreros despedidos, gente del sector servicios, urbanitas y otros cosmopolitas. No pod\u00edan volver a la tierra \u2013si es que hab\u00eda alguna tierra a la que volver\u2013, pero tampoco sab\u00edan qu\u00e9 hacer con la tierra tras d\u00e9cadas de un estilo de vida y una \u00e9tica diferentes en la ciudad. As\u00ed que transmitieron este letargo, trauma y frustraci\u00f3n a su descendencia. Nosotros somos los hijos de esos hombres y mujeres e intentamos rehacer nuestro futuro entre las ruinas.<\/p>\n<p><strong>Ver a trav\u00e9s de Nytil<\/strong><\/p>\n<p>Hace unos dos a\u00f1os, mi padre se enter\u00f3 de un caso que sus antiguos compa\u00f1eros de trabajo de Nyanza Textile hab\u00edan <a href=\"https:\/\/www.monitor.co.ug\/uganda\/news\/national\/court-orders-govt-to-pay-ex-nytil-workers-shs6b-4371690\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ganado<\/a> por la denegaci\u00f3n de sus prestaciones de fin de contrato en la estafa de los despidos de los a\u00f1os noventa. Tras m\u00e1s de 25 a\u00f1os de negociaciones con los nuevos \u00abguardianes coloniales\u00bb de la NRA\/M, el Tribunal Superior de Jinja orden\u00f3 al gobierno que les pagara 6.200 millones de ush (unos 1,7 millones de d\u00f3lares). Mi padre no estaba entre los 3426 demandantes cuando se inici\u00f3 el caso. As\u00ed que me pidi\u00f3 que le acompa\u00f1ara a la ciudad de Jinja desde Kampala para ver si su nombre pod\u00eda a\u00f1adirse a la lista de beneficiarios. Me mostr\u00e9 reticente. Le expliqu\u00e9 que el coste de intentar incluir su nombre en la lista \u2013tanto la inversi\u00f3n emocional como el coste financiero\u2013 ser\u00eda mucho mayor que cualquier indemnizaci\u00f3n que pudiera llegar a su bolsillo.<\/p>\n<div>Les expliqu\u00e9 que si se reparten 6.200 millones de ush entre 3.426 personas, cada una recibir\u00e1 una peque\u00f1a e insatisfactoria parte: unos 1,8 millones de ush cada una (unos 482 d\u00f3lares). Esto es antes de que los abogados que defendieron este caso se repartieran unos 2.000 millones de ush (unos 500.000 d\u00f3lares) para s\u00ed mismos. O incluso m\u00e1s. Con la esperanza de que no hubiera manipuladores y arregladores de por medio que reclamaran un porcentaje para ellos tambi\u00e9n. Le dije a mi viejo que el mundo que hab\u00edan habitado de j\u00f3venes hab\u00eda cambiado enormemente bajo el orden neoliberal de Museveni: todo el mundo se hab\u00eda convertido en ladr\u00f3n. \u00a0Pero el \u00e1nimo del viejo segu\u00eda alto.<\/div>\n<p>Finalmente acced\u00ed a hacer el viaje a Jinja para satisfacci\u00f3n emocional de mi viejo. Pero este viaje result\u00f3 ser un viaje al pasado. Hablamos y discutimos mucho. Mi mente no pod\u00eda dejar de pensar en esos 3.500 hombres y mujeres cuyas carreras y vidas maravillosamente asentadas como trabajadores de f\u00e1brica \u2013al igual que mi padre\u2013 hab\u00edan sido arruinadas <a href=\"https:\/\/roape.net\/2024\/03\/07\/forty-years-of-neoliberalism-in-uganda-forty-years-of-pain\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">por agencias extranjeras que clamaban una reci\u00e9n descubierta benevolencia hacia los africanos<\/a>. Esto ocurr\u00eda apenas 30 a\u00f1os despu\u00e9s de la independencia. \u00bfNo hab\u00edamos echado a esos extranjeros saqueadores por matar y robar ego\u00edstamente nuestros recursos? \u00bfCon qu\u00e9 rapidez se hab\u00edan convertido en nuestros ben\u00e9volos amigos?<\/p>\n<p>No pod\u00eda dejar de pensar en todos los trabajadores de las dem\u00e1s paraestatales, en una econom\u00eda dirigida por paraestatales y cooperativas. M\u00e1s de 140 paraestatales, empresas p\u00fablicas y cooperativas fueron objeto de liquidaci\u00f3n por \u00abinterferir\u00bb con las fuerzas del mercado de la demanda y la oferta, supuestamente por mala gesti\u00f3n y falta de rentabilidad. Era mentira. Pensemos, por ejemplo, en Uganda Electricity Board (UEB); Uganda Commercial Bank (UCB), Uganda Transport Company; Uganda Bus Company (UBC); Uganda Coffee Marketing Board (UCMB), Nytil Textiles; Dunlop Tyres, Uganda Breweries, Uganda Distillers Ltd, Uganda Dairy Cooperation (UDC); Uganda Fisheries Ltd; Uganda Hotels (UH); East Mengo Growers&#8217; Cooperative Union; Busoga Cooperative Union; Uganda Airlines Corporation; Uganda General Merchandise, Lake Victoria Bottling Company, por mencionar s\u00f3lo algunas. Cientos de miles de ugandeses trabajaban en estas empresas. Si tomamos una media de 2.000 empleados en cada una de estas unidades, ser\u00edan 280.000 personas sin trabajo. Recordemos que se trataba de un pa\u00eds estimado en algo m\u00e1s de 10 millones de personas. Dado que estos \u00abrecortados\u00bb representaban el n\u00facleo de funcionamiento del pa\u00eds \u2013la promesa de modernidad\u2013 coordinando las dem\u00e1s unidades, y sectores auxiliares, con el desmantelamiento de estas empresas y corporaciones y cooperativas, tienes todo un pa\u00eds devuelto con \u00e9xito a la edad de piedra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_16677\" aria-describedby=\"caption-attachment-16677\" style=\"width: 428px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/20241011_124723-scaled-1.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16677\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/20241011_124723-scaled-1.webp\" alt=\"\" width=\"428\" height=\"650\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/20241011_124723-scaled-1.webp 675w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/20241011_124723-scaled-1-198x300.webp 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 428px) 100vw, 428px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-16677\" class=\"wp-caption-text\">El padre de Serunkuma, el camarada Hassan Byekwaso Tibamanya, en su juventud<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Un mundo de l\u00e1grimas<\/strong><\/p>\n<p>En 2020, cuando por fin lleg\u00f3 la sentencia del Tribunal Superior, la mayor\u00eda de los trabajadores despedidos de Nyanza Textiles hab\u00edan muerto. Los que a\u00fan viv\u00edan eran demasiado mayores para hacer uso pleno y personal de su dinero, si es que alguna vez lo recib\u00edan. \u00bfPero c\u00f3mo hab\u00edan vivido durante todos estos a\u00f1os, sobre todo teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de ellos hab\u00edan sido despedidos a finales de los 40 y principios de los 50? Pensemos tambi\u00e9n que estas personas ten\u00edan familias y parientes a su cargo. Considerando una media de cinco personas a su cargo cada uno (280.000 x 5), se trata de 1,4 millones de personas. \u00bfC\u00f3mo se las arreglaban para mantener a sus familias?<\/p>\n<p>Las historias son dolorosas: un amigo m\u00edo, cuyo padre trabajaba en el Uganda Commercial Bank (UCB), recordaba c\u00f3mo su padre no volvi\u00f3 a encontrar su rumbo. Retirado a los 47 a\u00f1os, falleci\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s, angustiado y frustrado. Estos tiempos de recortes masivos coincidieron con la pandemia de VIH\/SIDA en el continente, por lo que estas personas angustiadas estaban desaprovechadas. No es de extra\u00f1ar que el VIH\/SIDA hiciera estragos en comunidades enteras. Lamentablemente, como nos ha contado el profesor Peter Mugyenyi, las farmac\u00e9uticas europeas y estadounidenses, \u00e1vidas de ping\u00fces beneficios, negaron a los africanos medicamentos que podr\u00edan salvarles la vida. En las unidades de trabajo, un hijo de los despedidos, Andrew Lubega, que ahora tiene 52 a\u00f1os, me cont\u00f3 que hab\u00eda un aut\u00e9ntico pandem\u00f3nium y confusi\u00f3n. Casi todos los organismos p\u00fablicos ten\u00edan viviendas para sus trabajadores. En Kyambogo Estates, Nsambya Estates y Naguru Estates, entre otros lugares. De repente, un padre de cinco hijos se encontr\u00f3 sin trabajo, y no pod\u00eda seguir viviendo en la unidad de trabajo que le hab\u00edan asignado. Y sin indemnizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El buscavidas duerme<\/strong><\/p>\n<p>Ya mayor, anal\u00edtico y m\u00e1s reflexivo, volviendo de Jinja a Kampala, le cont\u00e9 a mi padre c\u00f3mo sus gustos, y sus sue\u00f1os se hab\u00edan convertido en los m\u00edos, y c\u00f3mo hoy era capaz de situarlo en un contexto nacional\/continental convulso. Le cont\u00e9 c\u00f3mo \u00e9l y sus contempor\u00e1neos se hab\u00edan transformado tanto en comparaci\u00f3n con sus compatriotas que se hab\u00edan quedado en el campo, y c\u00f3mo su vida hab\u00eda sido transformada por la promesa de una modernidad colonial y la violencia del BM-FMI de los a\u00f1os 90. Era todo o\u00eddos, todo esto ten\u00eda mucho sentido para \u00e9l. Como muchos de los primeros urbanitas, este graduado de Junior II adoraba la lectura y, de hecho, le\u00eda conmigo todas las noches. Sin embargo, cuando llegaron el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, este ritmo decay\u00f3. Mi viejo se hab\u00eda vuelto algo m\u00e1s enfadado y callado. Pero sigui\u00f3 adelante. Mientras conduc\u00edamos, le pregunt\u00e9 por la vida de sus compa\u00f1eros de trabajo en Nytil, con los que hab\u00eda mantenido el contacto. Mir\u00f3 por la ventanilla, sin habla. Luego dijo, sombr\u00edo, pensativo: \u00ab<em>\u00a1ffena tugenda kufa<\/em>!\u00bb. (Todos vamos a morir). Se atragant\u00f3. Yo solt\u00e9 una carcajada para distraerle&#8230; Pero se qued\u00f3 pensativo. Entonces le pregunt\u00e9 c\u00f3mo hab\u00eda conocido a mi madre y qui\u00e9nes eran sus otras amantes. Se ilumin\u00f3 y me toc\u00f3 a m\u00ed responder a algunas de sus preguntas, casi sobre los mismos temas.<\/p>\n<p>Querido lector, este hombre, mi padre, falleci\u00f3 el 4 de octubre de 2024. Ten\u00eda 80 a\u00f1os, y el chiste que contaba a menudo era que era tan viejo como el presidente ugand\u00e9s, Yoweri Museveni, pero no quer\u00eda vivir demasiado y convertirse en una carga para la vida de la gente. Es dif\u00edcil decir con certeza de qu\u00e9 muri\u00f3 mi viejo. He decidido castigarme con el pensamiento de que \u00abla vejez\u00bb. \u00c9l tambi\u00e9n estar\u00eda de acuerdo conmigo. Pero una breve historia de su salud sit\u00faa el comienzo de sus problemas en la pandemia de COVID-19. No la gripe, sino la vacuna. S\u00ed, yo tambi\u00e9n estoy vacunado. El camarada Hassan Byekwaso era muy atl\u00e9tico y pas\u00f3 la mayor parte de sus \u00faltimos 15 a\u00f1os en bicicleta vendiendo verduras en un radio de 10 km, todos los d\u00edas, hasta el momento de su muerte (incluso en el mes de Ramad\u00e1n, que insist\u00eda en no perderse nunca a pesar de las claras exenciones debidas a su edad).<\/p>\n<p>Nunca hab\u00eda visto a este hombre en el hospital, salvo por complicaciones dentales y auditivas. Pero meses despu\u00e9s de recuperarse totalmente de la gripe COVID-19, tras una intensa publicidad, el hombre acudi\u00f3 a vacunarse. Pero entonces, a sus 77 a\u00f1os, enferm\u00f3 m\u00e1s que durante la gripe. Su tos se hizo intensa y cr\u00f3nica. No hab\u00eda tuberculosis. Surgieron m\u00e1s complicaciones relacionadas con su coraz\u00f3n, que se hab\u00eda vuelto \u00abmusical\u00bb, como dijo un m\u00e9dico. Un par de semanas antes de su fallecimiento, sufri\u00f3 un derrame cerebral que le postr\u00f3 en una silla de ruedas durante varios d\u00edas. Luego falleci\u00f3 repentinamente en su cama. En efecto, a los 80 a\u00f1os, muchas cosas son posibles \u2013y nuestro Creador sabe mejor. Y como decimos en la tradici\u00f3n isl\u00e1mica, <em>Inna Lillahi wa inna ilayhi raji&#8217;un<\/em>. (En verdad, pertenecemos a Allah, y en verdad, a \u00c9l volvemos).<\/p>\n<p>Querido lector, cuento la historia de mi padre en parte para celebrar su vida, pero tambi\u00e9n para llorarle. (Me escondo activamente al escribir sobre \u00e9l para no sentir la profundidad del vac\u00edo, ya que escribir era uno de sus sue\u00f1os para sus hijos, que ha perdurado). Parte de mi intenci\u00f3n es recordar las frustraciones y los dolores con los que nuestros padres y nuestra generaci\u00f3n han tenido que lidiar, y con los que las generaciones posteriores tendr\u00e1n que lidiar. Y mientras mi padre, sus antiguos colegas y otras v\u00edctimas del llamado \u00abrecorte\u00bb pueden estar muertos o envejecidos, sus asesinos (el FMI y el Banco Mundial) siguen aqu\u00ed, aferrados a las mismas pol\u00edticas de siempre, silenciosamente, t\u00e9cnicamente matando sue\u00f1os y destrozando vidas violentamente, en beneficio de las corporaciones occidentales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este art\u00edculo es una versi\u00f3n ampliada de dos art\u00edculos publicados por primera vez en el <a href=\"https:\/\/www.observer.ug\/index.php\/viewpoint\/82641-my-father-s-differed-dreams-of-1962\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">peri\u00f3dico ugand\u00e9s <em>Observer<\/em><\/a> el 9 de octubre de 2024.<\/p>\n<p>Yusuf Serunkuma es columnista en el peri\u00f3dico ugand\u00e9s <em>The Observer<\/em> y acad\u00e9mico en la KU Leuven y la Universidad de Makerere. Es autor de\u00a0<em>The Snake Farmers<\/em>\u00a0una obra de teatro, que se lee como libro de texto en los institutos de Ruanda y Uganda. Yusuf imparte clases sobre estudios decoloniales y el nuevo colonialismo, y escribe con regularidad para\u00a0<a href=\"https:\/\/roape.net\/?s=Yusuf+Serunkuma+%5D\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">ROAPE<\/a>, y la Pan-African Review de Ruanda.Su pr\u00f3ximo libro, *<em>Surrounded: Democracy, Free Markets and Other Entrapments of New Colonialism<\/em>* ser\u00e1 publicado en diciembre de 2024 por Editor House Facility en Kampala.<\/p>\n<p>Fuente: <em>ROAPE<\/em>, <span class=\"yiv3135471948ydpe2c94c37td-post-date\">6 de noviembre de 2024 (<a href=\"https:\/\/roape.net\/2024\/11\/06\/when-the-imf-and-world-bank-visited-my-father\/\">https:\/\/roape.net\/2024\/11\/06\/when-the-imf-and-world-bank-visited-my-father\/<\/a>)<br \/>\n<\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En memoria de su padre, fallecido a principios de octubre, Yusuf Serunkuma ofrece una sentida reflexi\u00f3n pol\u00edtica sobre los sue\u00f1os<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16676,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2189,1558,16,2188],"tags":[],"class_list":["post-16675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colonialismo","category-condiciones-de-vida-sociedad","category-imperio-imperialismo","category-uganda"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16675"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16679,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16675\/revisions\/16679"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}