{"id":16728,"date":"2024-12-02T05:00:07","date_gmt":"2024-12-02T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16728"},"modified":"2024-12-02T03:31:20","modified_gmt":"2024-12-02T02:31:20","slug":"una-autocritica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16728","title":{"rendered":"Una autocr\u00edtica"},"content":{"rendered":"<div>\n<p class=\"yiv9388374257ydpf01a13d3subtitle\"><strong>Una autocr\u00edtica sobre mi trabajo, en una \u00e9poca en la que la m\u00e1scara liberal del violento sistema imperialista se desmorona en tiempo real. Para leer con la mente abierta.<\/strong><\/p>\n<div class=\"yiv9388374257ydpf01a13d3available-content\">\n<div class=\"yiv9388374257ydpf01a13d3body yiv9388374257ydpf01a13d3markup\">\n<p>La cr\u00edtica y la autocr\u00edtica son importantes mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas en la b\u00fasqueda de la verdad y la justicia. Escribo este texto con la intenci\u00f3n de ofrecer una autocr\u00edtica y aclarar mi posici\u00f3n actual sobre un conjunto de cuestiones, tras haber alcanzado nuevos conocimientos y realizaciones antes y despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n original de mi libro <em>The Kurdish Women&#8217;s Movement: History, Theory, Practice<\/em> [<i>El Movimiento de Mujeres Kurdas: Historia, Teor\u00eda, Pr\u00e1ctica<\/i>]. Espero que esta adici\u00f3n pueda ofrecer un contexto cr\u00edtico adicional a los lectores que deseen interesarse por el contenido.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/kurdish-women-movement.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-16729\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/kurdish-women-movement.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/kurdish-women-movement.jpg 628w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/kurdish-women-movement-188x300.jpg 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>El libro, publicado por primera vez en 2022 y escrito para un p\u00fablico internacional, es producto de una \u00e9poca llena de acontecimientos, caracterizada por grandes e hist\u00f3ricas batallas pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas y epist\u00e9micas. Expresa el compromiso pol\u00edtico de dar cuenta de una lucha organizada desde hace d\u00e9cadas en un mundo en el que la organizaci\u00f3n antisistema es reprimida, criminalizada y atacada. Como autor, nunca podr\u00eda hacer justicia a la magn\u00edfica resistencia y a los incontables sacrificios arraigados en la vida de millones de personas corrientes dentro y fuera del Kurdist\u00e1n.<\/p>\n<p>Aunque es importante escribir con empat\u00eda y solidaridad hacia los oprimidos y sus luchas, siempre hay que mantener un enfoque reflexivo y de principios. A continuaci\u00f3n abordar\u00e9 lo que considero problemas en mi trabajo. Contextualizo mi autocr\u00edtica con referencia a las tendencias en el \u00e1mbito de la producci\u00f3n de conocimiento pol\u00edtico en las condiciones contempor\u00e1neas. No es inconsecuente que en el momento de la finalizaci\u00f3n y publicaci\u00f3n del libro, yo ocupara un puesto fijo (y con ello, una cierta mentalidad) en la Universidad de Oxford, un lugar de generaci\u00f3n intelectual-ideol\u00f3gica y de reposici\u00f3n de la hegemon\u00eda cultural imperialista y colonial. Ahora escribo habiendo abandonado el mundo acad\u00e9mico. Adem\u00e1s, escribo en una \u00e9poca en la que la m\u00e1scara liberal del violento sistema imperialista se est\u00e1 desmoronando en tiempo real: un momento global de politizaci\u00f3n antisist\u00e9mica de la sociedad.<\/p>\n<p>Como se menciona en el libro, 2014 marc\u00f3 el a\u00f1o en que el pueblo kurdo, en el contexto de la lucha contra el llamado Estado Isl\u00e1mico (Daesh), entr\u00f3 por primera vez en la conciencia global a gran escala. En el periodo transcurrido desde entonces, las luchas kurdas y los contextos geopol\u00edticos en los que habitan han crecido r\u00e1pidamente y han cambiado de formas sin precedentes. Han surgido nuevas din\u00e1micas, muchas de las cuales son dif\u00edciles de comprender o asimilar incluso para quienes conocen bien este legado.<\/p>\n<p>En este contexto de guerra y caos \u2013no obstante, en una nueva era de medios digitales y de comunicaci\u00f3n de masas y en la que las preocupaciones morales, pol\u00edticas y filos\u00f3ficas dentro de la producci\u00f3n intelectual est\u00e1n cada vez m\u00e1s sujetas a los intereses del mercado\u2013, las implicaciones sociales e hist\u00f3ricas m\u00e1s amplias de las representaciones de la realidad pasaron a un segundo plano en todo el espectro ideol\u00f3gico. Por un lado, exist\u00eda un evidente esfuerzo estatista euroamericano concertado para dirigir y controlar la informaci\u00f3n sobre los acontecimientos que se desarrollaban en el Kurdist\u00e1n y en la regi\u00f3n en general en funci\u00f3n de intereses geopol\u00edticos. Por otro lado, el deseo com\u00fan de desestigmatizar las luchas kurdas etiquetadas como terroristas en un momento en el que se encontraban en el punto de mira mundial como protagonistas de la lucha contra Daesh, un grupo brutal que cambi\u00f3 la demograf\u00eda de la regi\u00f3n y cuya verdad sigue siendo oscura a d\u00eda de hoy, gener\u00f3 narrativas y discursos (especialmente en el \u00e1mbito angl\u00f3fono) que se alineaban con los marcos liberales imperialistas y militaristas euroamericanos, en lugar de desafiarlos. Muchas personas, entre las que me incluyo, pudieron construir o impulsar sus agendas pol\u00edticas o carreras personales en este nuevo mercado de la informaci\u00f3n, mientras las comunidades segu\u00edan sufriendo.<\/p>\n<p>La mente colonizada a menudo construye el Norte global, especialmente una cara liberal percibida de \u00e9l, como la \u00abaudiencia internacional\u00bb a la que aspira ser escuchada. Como crec\u00ed teniendo que justificar la propia reivindicaci\u00f3n de una existencia cultural, escrib\u00ed con la preocupaci\u00f3n de hacer m\u00e1s visibles las historias de opresi\u00f3n y resistencia en el Kurdist\u00e1n, sobre todo despu\u00e9s de ver c\u00f3mo las din\u00e1micas radicales y militantes de las luchas kurdas \u2013aspectos que son fundamentales para su naturaleza y sus \u00e9xitos\u2013, se dejaban deliberadamente de lado en los relatos emergentes. A menudo desestimaba los escepticismos que -debido a sus ra\u00edces ideol\u00f3gicas liberales o a su posici\u00f3n de clase- me parec\u00edan de mala fe o ajenos a las realidades de penuria y contradicci\u00f3n a las que se enfrentan las luchas revolucionarias que operan en contextos de guerra y destrucci\u00f3n. Pero mientras tanto, de forma m\u00e1s cr\u00edtica: por diversas razones, me falt\u00f3 la voluntad, la capacidad o el coraje para comprender y abordar ciertas cuestiones en torno a la geopol\u00edtica y el poder y para criticar de forma significativa las contradicciones que surgen en los procesos pol\u00edticos en el Kurdist\u00e1n, en particular una proximidad cada vez mayor a los agentes e instituciones del neocolonialismo y el imperialismo. Hablo por m\u00ed, pero mi caso tambi\u00e9n forma parte de un fen\u00f3meno colectivo m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>En el libro, las secciones centradas en Rojava\/Noreste de Siria hacen hincapi\u00e9 en la pol\u00edtica popular, la ideolog\u00eda y la historia de lucha del movimiento por la libertad del Kurdist\u00e1n. Este legado emancipador de los pueblos, con todas sus complejidades, sigue siendo sin duda uno de los acontecimientos m\u00e1s significativos de la reciente historia regional y mundial. Los revolucionarios kurdos y las masas organizadas lograron \u2013sin ayuda de nadie y con grandes sacrificios\u2013 movilizarse para detener el avance de Daesh en distintos lugares de Irak y Siria antes de que los Estados hubieran siquiera pronunciado la existencia del grupo, mostrando uno de los casos m\u00e1s magn\u00edficos de resistencia popular y victoria contra el fascismo en la historia reciente. Sin las intervenciones militantes de los cuadros del Partido de los Trabajadores del Kurdist\u00e1n (PKK) en 2014, imprevistas en los c\u00e1lculos de la mayor\u00eda de los actores, Oriente Medio tendr\u00eda hoy un aspecto muy diferente. Sin embargo, dejando a un lado las historias de resistencia social reprimidas y la pr\u00e1ctica revolucionaria de base o de izquierdas, las condiciones geopol\u00edticas contribuyeron posteriormente de forma sustancial al desarrollo de Rojava\/Noreste de Siria hasta convertirse en una entidad relativamente estable en un pa\u00eds devastado por la guerra. Si no se tienen debidamente en cuenta, se corre el riesgo de tergiversar los acontecimientos hist\u00f3ricos mundiales, incluidos los factores que determinan los \u00e9xitos y fracasos de los movimientos en un contexto determinado. Si se omite el an\u00e1lisis geopol\u00edtico en profundidad, las descripciones parciales de las trayectorias pol\u00edticas resultan atractivas (y populares), pero, en \u00faltima instancia, no sirven a largo plazo a las b\u00fasquedas de la liberaci\u00f3n nacional y la unidad internacionalista contra las estructuras globales de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estados Unidos y sus aliados han mantenido durante d\u00e9cadas un programa estrat\u00e9gico para atacar Siria. Durante la \u00faltima d\u00e9cada y media, esto ha implicado una amplia campa\u00f1a de patrocinio de una insurgencia armada dirigida por islamistas y otras medidas clandestinas de guerra e inteligencia, en gran parte ocultas a la opini\u00f3n p\u00fablica, contra un pa\u00eds soberano. Aunque los relatos dominantes se han centrado en la violencia estatal, la presencia de violencia sectaria apoyada desde el exterior, m\u00e1s tarde con la creciente participaci\u00f3n de mercenarios no sirios, configur\u00f3 los acontecimientos (y la respuesta del Estado a los mismos) a partir de marzo de 2011, sembrando profundas divisiones sociales y diezmando las capacidades econ\u00f3micas del pa\u00eds. El argumento de que las fuerzas islamistas radicales \u00absecuestraron la revoluci\u00f3n siria\u00bb m\u00e1s tarde oculta la magnitud de la destructiva y planificada pol\u00edtica y guerra euroamericana en la regi\u00f3n (entre otras cosas, planes premeditados de cambio de r\u00e9gimen y desintegraci\u00f3n territorial con apoyo extranjero), que, como en otros lugares, adem\u00e1s de la coerci\u00f3n directa, tambi\u00e9n implican medios de poder blando, como a trav\u00e9s del trabajo de la National Endowment for Democracy o NED, para la ingenier\u00eda o cooptaci\u00f3n de oposiciones y c\u00edrculos de la sociedad civil favorables a agendas pro-intervencionistas). De forma similar a su respaldo a los paramilitares contrarrevolucionarios anticomunistas en Am\u00e9rica Central y en otros lugares a lo largo del siglo XX, Estados Unidos, el Reino Unido y otras potencias occidentales, con la cooperaci\u00f3n de aliados regionales, han reclutado, financiado, entrenado y armado hist\u00f3ricamente a organizaciones reaccionarias, principalmente islamistas, desde Afganist\u00e1n hasta Libia, primero contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los movimientos de izquierda y anticoloniales durante la Guerra Fr\u00eda y m\u00e1s tarde contra Estados soberanos que no se encontraban bajo la esfera de influencia occidental. Los acontecimientos decisivos de junio de 2011 en Jisr al-Shughour, narrados de manera evasiva en mi libro, deben reconstruirse tras este tel\u00f3n de fondo. Dado que esta masacre de falsa bandera cometida contra (y, con complicidad period\u00edstica, falsamente atribuida a) las fuerzas del Estado sirio tuvo lugar en la frontera con Turqu\u00eda, un pa\u00eds de la OTAN, una operaci\u00f3n de permanencia al estilo Gladio para escalar es una posibilidad en este caso. La cara visible de la intervenci\u00f3n militar estadounidense en Siria (tras a\u00f1os de operaciones secretas dirigidas por la CIA para colapsar el Estado) se present\u00f3 al mundo como un resultado de la decisi\u00f3n de \u00abapoyar a los kurdos\u00bb como \u00abbotas sobre el terreno\u00bb contra Daesh, en s\u00ed mismo un producto y parte de la guerra contra el pa\u00eds. Hoy, mediante la imposici\u00f3n agresiva de sanciones y la confiscaci\u00f3n de petr\u00f3leo, justificada en parte por la cooperaci\u00f3n con las fuerzas kurdas, Estados Unidos y sus aliados contin\u00faan, en nombre de la \u00ablucha contra el terrorismo\u00bb, su viejo proyecto de desestabilizaci\u00f3n de Siria a toda costa, siendo Siria, como pa\u00eds, un frente militar y log\u00edstico en la resistencia regional a Israel, pilar del poder estadounidense en la regi\u00f3n. El caso de Siria, a su vez, debe entenderse junto con las agendas de intervenci\u00f3n a mayor escala en la regi\u00f3n de Oriente Medio y el Norte de \u00c1frica. Estas no son solo de naturaleza militar, sino que emplean cada vez m\u00e1s m\u00e9todos de guerra especial centrados en la poblaci\u00f3n para socavar la soberan\u00eda nacional y lograr un consenso mundial, en el que los servicios de inteligencia, la sociedad civil y la producci\u00f3n de conocimientos desempe\u00f1an papeles importantes e interrelacionados.<\/p>\n<p>Los pueblos de todo el mundo han luchado y siguen luchando para cambiar sus condiciones de muchas maneras diferentes. Dondequiera que haya opresi\u00f3n, la gente recurrir\u00e1 a diferentes medios para resistir. Al mismo tiempo, en las actuales condiciones globales \u2013marcadas entre otras cosas por la guerra cognitiva, facilitada por la inteligencia mediante la extracci\u00f3n masiva de datos, la vigilancia y otros m\u00e9todos enga\u00f1osos y clandestinos para obtener una visi\u00f3n agravada de nuestros corazones y mentes\u2013, la disidencia, la lucha y las contradicciones sociales existentes son tambi\u00e9n ocasiones para la intervenci\u00f3n extranjera. En otras palabras, los movimientos pol\u00edticos y las narrativas que los rodean constituyen el n\u00facleo de la guerra moderna actual. Estados Unidos y sus aliados (otros Estados, pero tambi\u00e9n corporaciones como las grandes empresas tecnol\u00f3gicas) dominan el \u00e1mbito de la informaci\u00f3n a escala mundial. Como se documenta tanto en las doctrinas militares como en los cables y correos electr\u00f3nicos filtrados, los medios de que disponen \u2013desde el poder y la influencia \u00abblandos\u00bb (por ejemplo, la \u00abpromoci\u00f3n de la democracia\u00bb, la financiaci\u00f3n de la sociedad civil, los marcos de derechos humanos y humanitarios, los medios de comunicaci\u00f3n, el mundo acad\u00e9mico, etc.) hasta la coerci\u00f3n econ\u00f3mica y el poder militar \u00abduro\u00bb (incluidas las operaciones encubiertas altamente secretas)\u2013 no s\u00f3lo pretenden influir en la naturaleza y la direcci\u00f3n de los movimientos, sino tambi\u00e9n cambiar el terreno y los t\u00e9rminos de la confrontaci\u00f3n. Aunque hay que tener cuidado de no tomar estas din\u00e1micas como una raz\u00f3n para descartar de forma general todas las causas y corrientes de oposici\u00f3n como marionetas extranjeras ileg\u00edtimas, el reconocimiento y la cr\u00edtica honestos de las realidades son cruciales para el an\u00e1lisis y la acci\u00f3n intelectual y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Volviendo al caso que nos ocupa: Comet\u00ed varios errores en este tema. En primer lugar, a pesar de las nuevas ideas, me abstuve de decir cosas significativamente cr\u00edticas sobre Siria y el episodio m\u00e1s amplio de la \u00abPrimavera \u00c1rabe\u00bb, en parte por confusi\u00f3n, pero tambi\u00e9n por temor a ser etiquetado como \u00abapologista del r\u00e9gimen\u00bb o \u00abcontrarrevolucionaria\u00bb. Personas con una visi\u00f3n cr\u00edtica y perspectivas v\u00e1lidas hab\u00edan sido difamadas o silenciadas por desafiar las narrativas dominantes. Esto, a su vez, enturbiaba a\u00fan m\u00e1s la comprensi\u00f3n. En segundo lugar, preocupada principalmente por la defensa de Rojava, la parte m\u00e1s peque\u00f1a de un Kurdist\u00e1n por liberar, un lugar que representa el trabajo y los sacrificios de d\u00e9cadas de revolucionarios de izquierdas y comunidades luchadoras ordinarias, me negu\u00e9 psicol\u00f3gicamente a aceptar o abordar toda la naturaleza, profundidad, significado e implicaci\u00f3n de las relaciones, ya de una d\u00e9cada, con Estados Unidos y sus aliados dentro de Siria. En el intento de centrar la lucha local contra la opresi\u00f3n, acab\u00e9 restando importancia al impacto material del imperialismo, un factor que afecta cada d\u00eda a millones de sirios y a otros pueblos de la regi\u00f3n. Siento las consecuencias de disculpar directa o indirectamente las pol\u00edticas del poder euroamericano en la regi\u00f3n con mayor dureza desde el comienzo de la guerra de Israel contra Gaza, un imperdonable genocidio de palestinos respaldado por Occidente, en curso en el momento de completar este texto.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, esta mentalidad err\u00f3nea y estrecha contribuy\u00f3 en \u00faltima instancia a que no planteara con sentido lo que creo que es una de las preguntas sin respuesta m\u00e1s importantes de nuestro tiempo: <em>\u00bfQu\u00e9 es realmente Daesh?<\/em><\/p>\n<p>Dado el trauma que Daesh infligi\u00f3 a nuestros pueblos, la prioridad de derrotar al grupo se hizo a costa de intentar comprender adecuadamente sus verdaderos or\u00edgenes y naturaleza. Al igual que en el caso m\u00e1s amplio de Siria, el an\u00e1lisis intelectual independiente sufri\u00f3 profundamente y fracas\u00f3 aqu\u00ed. El momento y la forma de la evoluci\u00f3n de Daesh se alinearon bien con las agendas para remodelar la regi\u00f3n. Ser\u00eda ingenuo creer que el grupo no se coordin\u00f3 con varios Estados. Sin embargo, incluso las especulaciones en torno a estos asuntos fueron silenciadas o marginadas en favor de narrativas apol\u00edticas desde el principio. En la actualidad, en los tribunales europeos se est\u00e1 escribiendo una historia oficial distorsionada que, aunque pretende hacer justicia a las v\u00edctimas, adapta la historia de Daesh a las agendas estatales. La verdad, sin embargo, es clave para cualquier posibilidad de justicia significativa.<\/p>\n<p>Al escribir en un territorio pol\u00edtico arriesgado y no siempre segura de mis conocimientos y comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica profunda, a menudo me mantuve (y en cierto modo sigo manteni\u00e9ndome) reticente. Por ejemplo, a falta de \u00abpruebas\u00bb completas y en medio de contundentes campa\u00f1as de enga\u00f1o, tuve que tener cuidado con las afirmaciones que pod\u00eda hacer sobre el papel completo del Partido Democr\u00e1tico del Kurdist\u00e1n (o PDK, un aliado regional de la OTAN) en el genocidio del Daesh contra los \u00cazid\u00ees. Exponer toda la verdad que hay detr\u00e1s de esta cat\u00e1strofe y de quienes trataron de encubrirla desde el principio est\u00e1 en la conciencia de la humanidad. Debe ser un esfuerzo colectivo (y organizado al margen de las econom\u00edas del conocimiento hegem\u00f3nicas y coloniales), ya que incluso tocar estos temas es peligroso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n, profundic\u00e9 en la historia de la simbiosis entre el imperialismo occidental y determinadas manifestaciones de islamismo pol\u00edtico violento y, desde entonces, he sentido la urgencia de cuestionar fundamentalmente las narrativas hegem\u00f3nicas en torno al fen\u00f3meno llamado \u00abDaesh\u00bb. Fijarse, como he hecho yo y otros, en el papel de Turqu\u00eda, Qatar y Arabia Saud\u00ed en el ascenso de grupos de la tradici\u00f3n de Al Qaeda en Siria no debe ocultar el papel y los intereses de actores como Estados Unidos, los pa\u00edses europeos e Israel.<\/p>\n<p>La conformidad kurda con la historiograf\u00eda dominante en torno a Daesh es una tragedia en s\u00ed misma. El discurso del movimiento kurdo sobre Daesh y Siria cambi\u00f3 en cierto modo despu\u00e9s de 2014 al entrar en relaci\u00f3n con Estados Unidos y sus aliados. Anteriormente, se hac\u00eda m\u00e1s hincapi\u00e9 en c\u00f3mo las potencias de la OTAN y sus aliados regionales empoderan a grupos como los Hermanos Musulmanes y Al Qaeda para atacar la regi\u00f3n. Con el tiempo, incluso mientras las poblaciones kurdas segu\u00edan siendo atacadas por la OTAN, algunas clases pol\u00edticas y militares que surg\u00edan en Rojava y el noreste de Siria y sus alrededores, en desacuerdo con l\u00edneas ideol\u00f3gicas por lo dem\u00e1s arraigadas y proclamadas, cocrearon activamente narrativas que normalizan la presencia y las acciones de las fuerzas coloniales e imperialistas en la regi\u00f3n, al tiempo que afirman proteger a la regi\u00f3n y a sus pueblos. Movilizados por la urgencia de derrotar a Daesh, los c\u00edrculos de la di\u00e1spora y de solidaridad (entre los que me incluyo) se hicieron eco de ellas sin previsi\u00f3n (y en algunos casos, la gente tom\u00f3 selectivamente aspectos del reci\u00e9n descubierto contexto kurdo como ocasiones para legitimar posturas criptoimperialistas, a menudo impulsadas por agendas islam\u00f3fobas, anti\u00e1rabes e incluso sionistas. Esto tambi\u00e9n cre\u00f3 patrones oportunistas entre los organizadores kurdos y dio poder a los nacionalistas de derechas y conservadores que parasitaron los esfuerzos y sacrificios de los militantes de izquierdas en el Kurdist\u00e1n, a los que en Occidente se califica de terroristas y, por tanto, se considera tab\u00fa incluso entre algunos activistas. No es de extra\u00f1ar que, dados los niveles de borrado de la rica y sacrificada historia revolucionaria del Kurdist\u00e1n en favor de un discurso prokurdo apol\u00edtico liberal o ideol\u00f3gicamente confuso, enmarcado principalmente para el mundo occidental, toda la lucha kurda se vea hoy con recelo entre algunos antiimperialistas. Convenientemente, las cr\u00edticas v\u00e1lidas suelen estar contaminadas por el derrotismo y el chovinismo antikurdo existente, pero este debate queda fuera del alcance de este texto).<\/p>\n<p>Las actuales campa\u00f1as y ocupaciones militares turcas en Rojava\/Norte de Siria (y Kurdist\u00e1n septentrional y meridional) plantean una verdadera pregunta: \u00bfqu\u00e9 otra cosa se deber\u00eda haber hecho? Los pueblos que luchan por sobrevivir, rodeados de fuerzas hostiles, no pueden permitirse el lujo de elegir a sus aliados en este mundo. No tengo una respuesta clara a esto. Sin embargo, hay aqu\u00ed un punto moral-filos\u00f3fico m\u00e1s profundo relacionado con la verdad, el poder y la conciencia hist\u00f3rica. Sin estar en la posici\u00f3n de tener que decidir sobre el destino de millones de personas bajo el fuego, las personas que pretenden ser productoras de conocimiento s\u00ed tienen una responsabilidad intelectual. Incluso las personas bienintencionadas que est\u00e1n profundamente afectadas por las masacres en la regi\u00f3n y han perdido a compa\u00f1eros y seres queridos a causa de los ataques del Estado turco y Daesh deben reconocer las consecuencias \u00faltimas de ciertos discursos y relaciones materiales. Las narrativas crean percepciones de la verdad, con repercusiones en la vida real de las poblaciones mucho m\u00e1s all\u00e1 de la comunidad y el tiempo inmediatos de cada uno; de hecho, afectan a la capacidad de las personas para actuar pol\u00edticamente. Hacen el mundo.<\/p>\n<p>Mis propios apegos emocionales, pol\u00edticos y profesionales me impidieron realizar un an\u00e1lisis m\u00e1s valiente y basado en principios (incluyendo, entre otras cosas, cuestiones sobre las contradicciones de luchar por la liberaci\u00f3n no estatal en un contexto de agresi\u00f3n imperialista y capitalista a gran escala contra la soberan\u00eda nacional en la regi\u00f3n). Sol\u00eda ver la \u00abcooptaci\u00f3n\u00bb de la imagen de las luchadoras kurdas, algo que critico desde 2014, como una mezcla de orientalismo y gesti\u00f3n de la percepci\u00f3n para borrar el legado emancipador del movimiento por la libertad del Kurdist\u00e1n. Sin embargo, dejando esto a un lado, una funci\u00f3n m\u00e1s profunda y el objetivo de esta t\u00e1ctica pol\u00edtica de los medios de comunicaci\u00f3n era revivir la idea muerta de los EE.UU. como un actor ben\u00e9volo en la regi\u00f3n despu\u00e9s de las guerras asesinas en Irak, Afganist\u00e1n y Libia, y desviar la atenci\u00f3n de las profundas y antiguas relaciones que los pa\u00edses europeos, los EE.UU. y otros aliados de la OTAN mantuvieron hist\u00f3ricamente con grupos fascistas y reaccionarios y reg\u00edmenes opresivos como activos. En la precaria b\u00fasqueda de la estabilidad a corto plazo, poco se hizo de forma significativa para proteger el legado de las mujeres guerrilleras de tales niveles de mercantilizaci\u00f3n. En un tr\u00e1gico giro de la historia, y en contradicci\u00f3n con los principios con los que muchos m\u00e1rtires emprendieron la lucha, el s\u00edmbolo m\u00e1s poderoso y significativo en la lucha contra el fascismo de Daesh se convirti\u00f3 en la tapadera m\u00e1s atractiva para las ra\u00edces de este \u00faltimo en manos de los escritores de historia dominantes. La entrega de la cuesti\u00f3n hist\u00f3rica de la aparici\u00f3n, el ascenso y la verdadera naturaleza de Daesh al mundo de los Estados, los servicios de inteligencia, los medios de comunicaci\u00f3n dominantes y los grupos de reflexi\u00f3n financiados por la OTAN y los Estados del Golfo, y la ret\u00f3rica comprometida de las Fuerzas Democr\u00e1ticas Sirias dirigidas por los kurdos en torno a la \u00ablucha contra el terrorismo global en nombre de la humanidad junto con nuestros aliados\u00ab son una injusticia para las personas, que sufren y mueren luchando contra Daesh y grupos similares y en las numerosas guerras y ocupaciones que asolan la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tal colapso de las referencias de significado, valor y prop\u00f3sito es un desastre hist\u00f3rico a nivel moral y espiritual. Adem\u00e1s, la pereza o la complicidad intelectual por motivos pol\u00edticos, aunque est\u00e9n motivadas por el deseo de apoyar determinadas causas o crear esperanza y solidaridad, afectan de forma m\u00e1s general a nuestro conocimiento y conciencia sobre acontecimientos y desarrollos clave, y con ello a nuestra capacidad de actuar en el mundo con una conciencia pol\u00edtica informada. Por ejemplo, el hecho de que las principales descripciones medi\u00e1ticas y acad\u00e9micas del conjunto de acontecimientos y din\u00e1micas enmarcadas como la \u00abPrimavera \u00c1rabe\u00bb no tuvieran en cuenta los profundos intereses geoestrat\u00e9gicos de las potencias hegem\u00f3nicas y sus intervenciones en Asia Occidental y el Norte de \u00c1frica refleja una tendencia m\u00e1s amplia en las representaciones y debates en el mundo angl\u00f3fono en torno a las movilizaciones populares, por muy ef\u00edmeras o tenues que sean (especialmente en los pa\u00edses de inter\u00e9s para la hegemon\u00eda occidental): la sobreamplificaci\u00f3n febril de instancias transitorias de poder popular \u2013a menudo marcada por la atribuci\u00f3n a im\u00e1genes fotog\u00e9nicas y momentos simb\u00f3licos de inmensa agencia, profundo significado y rom\u00e1ntica significaci\u00f3n hist\u00f3rica\u2013, por encima de niveles y actores m\u00e1s profundos de la pol\u00edtica y la historia. La priorizaci\u00f3n del discurso y la est\u00e9tica sobre el an\u00e1lisis material (y, desde el punto de vista pol\u00edtico, de la visibilidad sobre la capacidad y la organizaci\u00f3n reales) contribuye en gran medida a la contaminaci\u00f3n de la percepci\u00f3n a trav\u00e9s del exceso de informaci\u00f3n al que est\u00e1 sometida la sociedad en la era de la comunicaci\u00f3n de masas. Es necesaria una comprensi\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica de c\u00f3mo las protestas, los levantamientos, los movimientos sociales y las revoluciones (la inversi\u00f3n en caracterizaciones sesgadas de movilizaciones ef\u00edmeras prematura y distorsionadamente como \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb o \u00abrevolucionario\u00bb no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n anal\u00edtica o un debate te\u00f3rico) son representados para obtener beneficios geopol\u00edticos por Estados externos (que a su vez reprimen la disidencia interna) e instituciones cercanas a ellos (especialmente los medios de comunicaci\u00f3n, el mundo acad\u00e9mico y los grupos de reflexi\u00f3n), especialmente a medida que las formas sofisticadas y centradas en la poblaci\u00f3n de la guerra especial, incluidas las operaciones psicol\u00f3gicas, se vuelven m\u00e1s eficaces y peligrosas con nuevas tecnolog\u00edas como la inteligencia artificial. En cualquier caso, un an\u00e1lisis honesto y sobrio es necesario para quienes creen en un aut\u00e9ntico cambio liberacionista a trav\u00e9s de principios y una organizaci\u00f3n seria. La transformaci\u00f3n significativa en el sentido de cambio de sistema no se produce s\u00f3lo porque la gente se ponga en plataforma para construir y hacer circular fantas\u00edas excitantes que no se ajustan a la realidad. Distorsionar la verdad no puede ayudar a la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n original de este libro, estallaron protestas y revueltas en Rojhelat (Kurdist\u00e1n oriental) e Ir\u00e1n tras la muerte de J\u00eena Am\u00een\u00ee, una joven kurda que hab\u00eda sido detenida por la \u00abpolic\u00eda de la moral\u00bb por no cumplir el c\u00f3digo de vestimenta patriarcal impuesto por el r\u00e9gimen isl\u00e1mico. Pronto, el lema del movimiento revolucionario de mujeres kurdas \u00abJin, Jiyan, Azad\u00ee\u00bb, coreado durante su funeral, dio la vuelta al mundo. Muy pronto, sin embargo, estas palabras \u2013producto de la experiencia de resistencia de miles de guerrilleros etiquetados como terroristas, presos pol\u00edticos y organizadores revolucionarios, muchos de los cuales hab\u00edan muerto en la lucha contra el segundo ej\u00e9rcito m\u00e1s grande de la OTAN\u2013 se utilizaron como se\u00f1uelo en manos de los mon\u00e1rquicos persas y otras \u00e9lites y Estados de la OTAN y aliados regionales a los que no pod\u00edan importarles menos las luchas de la gente corriente, sino que persiguen, como en todas partes, estrategias de cambio de r\u00e9gimen a toda costa, incluso jugando con el colapso de los pa\u00edses, la guerra civil y el caos regional. El flagrante vaciamiento de la filosof\u00eda anticolonial, anticapitalista y antisist\u00e9mica y de la pr\u00e1ctica colectiva incrustada en el legado del eslogan se elabor\u00f3 y dirigi\u00f3 deliberadamente a escala internacional. Algunas de las figuras del <em>establishment<\/em> euroamericano que derraman l\u00e1grimas de cocodrilo por las mujeres en Ir\u00e1n se encuentran entre los m\u00e1s feroces defensores del genocidio de Israel, que tambi\u00e9n es feminicida.<\/p>\n<p>Estas din\u00e1micas demuestran la necesidad de vigilancia ideol\u00f3gica, claridad y autodefensa en un esp\u00edritu de internacionalismo. Nada de esto menosprecia a las innumerables personas de la regi\u00f3n y de todo el mundo que, a diario, arriesgan sus vidas para luchar por la justicia y la liberaci\u00f3n. Al contrario, la honestidad en torno a las cuestiones mencionadas es un deber pol\u00edtico y moral, ya que la gente busca y construye la unidad de las luchas en todo el mundo. No cabe duda de que es necesario un cambio radical frente a la opresi\u00f3n, pero \u00bfc\u00f3mo y en qu\u00e9 t\u00e9rminos? La amplificaci\u00f3n de determinadas luchas \u2013independientemente de su naturaleza, integridad moral o capacidad\u2013 en determinados momentos por parte de las potencias mundiales nunca es gratuita. Las decisiones quir\u00fargicas, temporales y t\u00e1cticas tomadas desde arriba por el n\u00facleo imperial en relaci\u00f3n con los contextos locales siempre se producen a expensas de la posibilidad de una liberaci\u00f3n m\u00e1s amplia del sistema capitalista dominante a escala mundial. Es m\u00e1s, adem\u00e1s de la dependencia de actores extranjeros, a menudo crean profundas y vulgares divisiones entre los pueblos a costa de la perspectiva de soluciones independientes o sostenibles, desde la lucha aut\u00f3noma ind\u00edgena hasta la solidaridad o el di\u00e1logo regionales. En una \u00e9poca en la que se normaliza como activismo pol\u00edtico la presi\u00f3n temeraria a favor de un cambio de r\u00e9gimen patrocinado desde el extranjero, aun a riesgo de guerra y destrucci\u00f3n, es importante luchar contra la discordia impulsada por el derrotismo e insistir en procesos y perspectivas basados en principios que defiendan la idea de que, en \u00faltima instancia, las personas deben poder convivir en paz y justicia y mirarse a los ojos todav\u00eda \u2013por supuesto, sobre la base de la libertad para todos\u2013.<\/p>\n<p>En este sentido, espero que los lectores no idealicen el Kurdist\u00e1n \u2013o cualquier otro lugar\u2013 como una zona ya liberada o un \u00abcaso\u00bb con el que solidarizarse, sino que lo aborden con complejidad, como uno de los muchos lugares de lucha enmara\u00f1ados del mundo, un lugar con contradicciones. La liberaci\u00f3n, como subrayan a menudo los revolucionarios kurdos, se basa en la lucha permanente, incluso dentro de la lucha, incluso dentro de uno mismo. Nuestra capacidad para creer de verdad y comprometernos con la idea de que es posible transformar las condiciones del mundo depende de nuestra capacidad y voluntad para comprender plena y seriamente la violencia y los enga\u00f1os que organizan el mundo. Esto significa luchar contra las actitudes falsas entre nosotros. Es un deber para con todos los que han ca\u00eddo en el camino de la resistencia. Por la presente asumo la responsabilidad de mis propios errores a este respecto.<\/p>\n<p>Ahora, un \u00faltimo punto sobre la pol\u00edtica y la moralidad de la producci\u00f3n de conocimiento dado el mundo actual y el venidero:<\/p>\n<p>Idealista sobre el poder de la educaci\u00f3n y la investigaci\u00f3n, durante mucho tiempo he sido realmente inconsciente de hasta qu\u00e9 punto los conceptos de contrainsurgencia penetran en el tejido de la producci\u00f3n de informaci\u00f3n con el objetivo de la pacificaci\u00f3n social y pol\u00edtica. Como veo m\u00e1s claramente ahora, las descripciones honestas de la realidad son imposibles bajo la sombra y la influencia de la propaganda estatal imperialista \u2013inevitable especialmente en lugares como Oxford y otras instituciones que est\u00e1n invertidas en la industria armament\u00edstica y enredadas con el gobierno, el ej\u00e9rcito, la inteligencia y la acumulaci\u00f3n capitalista\u2013. La llamada \u00abliteratura acad\u00e9mica\u00bb, es decir, el corpus de trabajos escritos revisados, desarrollados principalmente por liberales de clase media investidos en las estructuras de poder occidentales, a menudo crea m\u00e1s confusi\u00f3n que claridad. La inversi\u00f3n excesiva en ella, junto con el rechazo ideol\u00f3gico a comprometerse con las teor\u00edas populares antisist\u00e9micas desarrolladas en la resistencia contra las fuerzas de opresi\u00f3n, refuerza inevitablemente las visiones del mundo (y los estilos de vida) pasivos y liberales, incluso entre los acad\u00e9micos que se consideran cr\u00edticos. Adem\u00e1s, como a los acad\u00e9micos les gusta considerarse pensadores cr\u00edticos y complejos, a menudo son menos propensos a aceptar la influencia de la guerra total de la informaci\u00f3n en su comprensi\u00f3n del mundo. Las cuestiones serias y delicadas en torno a la pol\u00edtica del Estado profundo suelen evitarse con ansiedad, ridiculizarse o barrerse bajo la alfombra. Un examen m\u00e1s riguroso de las formas en que est\u00e1 organizado el mundo sacudir\u00eda profundamente los cimientos de la academia occidental, por lo que aferrarse psicol\u00f3gicamente a los argumentos y discursos convencionales es la opci\u00f3n m\u00e1s segura para la propia carrera individual. Lamento haber sido testigo de un periodo de asimilaci\u00f3n y pacificaci\u00f3n ideol\u00f3gica dentro de m\u00ed mismo; encantado y distra\u00eddo por acrobacias de palabras est\u00e9ticamente agradables, renunci\u00e9 parcialmente a mi percepci\u00f3n del mundo, bloqueando nuevas percepciones y confiando cada vez menos en mis perspectivas antisist\u00e9micas preexistentes, m\u00e1s s\u00f3lidas, que debo a diferentes luchas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Aunque tratar de poner de relieve una cultura de resistencia invisibilizada escribiendo sobre su existencia en la corriente dominante parec\u00eda una opci\u00f3n leg\u00edtima en una \u00e9poca en la que la construcci\u00f3n nacional y la atenci\u00f3n internacional estaban dram\u00e1ticamente entrelazadas en las narrativas p\u00fablicas, ya no me dedico a las culturas del conocimiento que reproducen la modernidad capitalista al servicio del poder, en guerra con la verdad. En cualquier caso, los significados m\u00e1s importantes de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica antisistema corren el riesgo de perderse cuando se incorporan a los registros del sistema dominante. Las luchas de los pueblos no necesitan esa validaci\u00f3n para ser leg\u00edtimas. Ya lo son, a los ojos de millones de personas. Ya no quiero formar parte de una clase intelectual que, consciente o inconscientemente, se alinea con agendas coloniales e imperialistas mientras afirma producir una cr\u00edtica anticapitalista (materialmente intrascendente). Para empezar, deber\u00eda haberlo sabido. Como proponen los revolucionarios del Kurdist\u00e1n y de otros lugares, la producci\u00f3n de conocimiento liberacionista no debe servir para apelar o apaciguar a los sistemas de poder. Debe iluminar, galvanizar y activar a la gente, no pacificarla. Y en cualquier caso, se genera dentro de la lucha activa, no meramente de forma pasiva en torres de marfil. Ahora m\u00e1s que nunca, es importante construir investigaci\u00f3n y educaci\u00f3n aut\u00f3nomas, fuera del sistema, adem\u00e1s de infraestructuras universitarias soberanas en el Sur global.<\/p>\n<p>En este esp\u00edritu, con un compromiso renovado con el conocimiento y la verdad, conmemoro a mi inmortal camarada Nagihan Akarsel (Z\u00eelan), educadora y militante popular revolucionaria, asesinada por orden de la inteligencia turca en Sil\u00eaman\u00ee el 4 de octubre de 2022. Su luz, su coraje, su postura y su devoci\u00f3n por transformar radicalmente el mundo son semillas para la lucha por la libertad en nuestra vida.<\/p>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n<p>Gracias a quienes han contribuido a este texto con sus perspectivas y comentarios.<\/p>\n<p>Fuente: Substack de la autora, 22 de noviembre de 2024 (<a href=\"https:\/\/dilardirik.substack.com\/p\/a-self-critique\">https:\/\/dilardirik.substack.com\/p\/a-self-critique<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una autocr\u00edtica sobre mi trabajo, en una \u00e9poca en la que la m\u00e1scara liberal del violento sistema imperialista se desmorona<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16730,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2194],"tags":[],"class_list":["post-16728","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kurdistan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16728"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16728\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16731,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16728\/revisions\/16731"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16730"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}