{"id":16862,"date":"2024-12-27T05:00:20","date_gmt":"2024-12-27T04:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16862"},"modified":"2024-12-27T17:13:01","modified_gmt":"2024-12-27T16:13:01","slug":"introduccion-biobibliografica-a-manuel-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16862","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n biobibliogr\u00e1fica a Manuel Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Nota edici\u00f3n (SLA)<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El pr\u00f3ximo 5 de septiembre de 2025 se cumplir\u00e1 el primer centenario del nacimiento de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (pocos d\u00edas antes, 27 de agosto, los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). Ser\u00e1n numerosos, as\u00ed lo esperamos, los encuentros, conferencias y congresos que se celebrar\u00e1n para recordar y homenajear a uno de los grandes fil\u00f3sofos espa\u00f1oles del siglo XX, a un verdadero y nunca olvidado maestro de ciudadanos y universitarios, a uno de nuestros pensadores marxistas m\u00e1s s\u00f3lidos, creativos e interesantes, fuertemente comprometido con una arriesgada praxis comunista democr\u00e1tica de la que fue militante (y en a\u00f1os dirigente) activo durante unos 30 a\u00f1os. Intentaremos falsar entre todos la brillante (y pesimista) ocurrencia borgiana sobre centenarios: \u00abnoventa y nueve a\u00f1os olvidadizos y uno de liviana atenci\u00f3n es lo que por centenario se entiende\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para contribuir al recuerdo y homenaje, el colectivo Espai Marx ha acordado publicar <i>semanalmente<\/i>, todos los viernes, a lo largo de 2025, trabajos del autor de <i>Panfletos y materiales<\/i>, intentando cubrir un amplio arco de reflexi\u00f3n, conocimiento, sugerencias y propuestas que abarcar\u00e1 desde sus primeros textos publicados en las revistas barceloneses <i>Qvadrante<\/i> y <i>Laye <\/i>hasta sus \u00faltimas cartas y su \u00faltimo escrito largo, la presentaci\u00f3n del und\u00e9cimo Cuaderno de Gramsci, traducido por su amigo y disc\u00edpulo Miguel Candel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En aras de abrir nuestro apetito lector, para irnos introduciendo en el recuerdo y homenaje, Espai Marx est\u00e1 publicando a lo largo de estas semanas de diciembre art\u00edculos de estudiosos y conocedores de su obra. En las tres entregas anteriores hemos editado sendos art\u00edculos de Francisco Fern\u00e1ndez Buey [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16750\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=16750<\/a>.], otro maestro no olvidado; del helenista Miguel Candel [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16792\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=16792<\/a>.] y del presidente de Espai Marx, Joaqu\u00edn Miras [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16829\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=16829<\/a>.] En esta ocasi\u00f3n, publicamos un art\u00edculo -editado anteriormente en julio de 2015 en la revista <i>Con-Ciencia Social<\/i>, n\u00ba 19-<i> <\/i>de Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Jos\u00e9 Sarri\u00f3n es Profesor Permanente Laboral en la Facultad de Filosof\u00eda de la Universidad de Salamanca, exdiputado y ex coordinador de Izquierda Unida en Castilla y Le\u00f3n, autor de la segunda tesis doctoral sobre la obra de Sacrist\u00e1n (\u00abLa noci\u00f3n de ciencia en la obra de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, 2014, publicada por la editorial Dykinson en 2017), y tambi\u00e9n autor de numerosos art\u00edculos de investigaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n sobre la obra del autor de <i>Papeles de filosof\u00eda<\/i>, al tiempo que coeditor de <i>Sobre Sartre<\/i> y <i>Filosof\u00eda y metodolog\u00eda de las ciencias sociales I y II, <\/i>tres obras p\u00f3stumas de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><b>RESUMEN<\/b><\/p>\n<p>Este art\u00edculo realiza un recorrido sobre la vida y tareas intelectuales y pol\u00edticas de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (Madrid, 1925-Barcelona, 1985), uno de los m\u00e1s destacados introductores de la l\u00f3gica contempor\u00e1nea y el marxismo en Espa\u00f1a. Se recorren algunos de los materiales y trabajos centrales durante su vida, tanto bajo la etapa franquista como tras la transici\u00f3n. El trabajo intelectual de Sacrist\u00e1n se caracteriza por su antidogmatismo y su defensa de la racionalidad, as\u00ed como por un gran bagaje epistemol\u00f3gico y cultural que le permiti\u00f3 adoptar posiciones nada comunes en el marxismo de su \u00e9poca, as\u00ed como comprender los nuevos problemas de la izquierda emergidos a partir de los a\u00f1os 70.<\/p>\n<p>Entre el amplio rango disponible, citar\u00e9 s\u00f3lo dos causas por las que no es tarea f\u00e1cil resumir en unas pocas p\u00e1ginas la aportaci\u00f3n intelectual y avatares biogr\u00e1ficos de Manuel Sacrist\u00e1n. En primer lugar, porque tengo serias dificultades para evitar que mis juicios respecto a Sacrist\u00e1n se vean alterados por mi expl\u00edcita admiraci\u00f3n intelectual y pol\u00edtica hacia el autor. Y creo que es de justicia se\u00f1alar esta circunstancia cuando tratamos un autor que precisamente destac\u00f3 por no realizar hagiograf\u00edas cuando trataba a otros autores. La segunda raz\u00f3n es que, como lo ha caracterizado Salvador L\u00f3pez Arnal en varias ocasiones, Manuel Sacrist\u00e1n es un pensador poli\u00e9drico, lo cual quiere decir, a un tiempo: multidisciplinar (profesor, fil\u00f3sofo, militante comunista, traductor, l\u00f3gico, activista antinuclear y pacifista, maestro de varias generaciones\u2026), y enormemente diverso en sus intereses. Los senderos por los que transita la obra de Manuel Sacrist\u00e1n discurren desde la gnoseolog\u00eda en Heidegger hasta consideraciones antropol\u00f3gicas sobre los indios apaches, desde el car\u00e1cter ceremonial colectivo de los recitales de Raimon hasta la presentaci\u00f3n del teorema de incompletitud de G\u00f6del desde una perspectiva filos\u00f3fica, desde el Informe sobre Educaci\u00f3n del Club de Roma hasta la formaci\u00f3n del idealismo juvenil en Gramsci, desde los planes editoriales de <i>mientras tanto<\/i> o el \u00faltimo congreso del PSUC hasta la teor\u00eda de los colores de Goethe o la falta de precisi\u00f3n de la noci\u00f3n de paradigma de Kuhn.<\/p>\n<p>A esto hay que sumar, por si fuera poco, el car\u00e1cter intensamente fragmentario de su obra. Fragmentariedad que no s\u00f3lo se debe a la mencionada diversidad de intereses, sino a m\u00e1s causas. En primer lugar, porque por su propia concepci\u00f3n del trabajo intelectual, Sacrist\u00e1n desarroll\u00f3 un parte sustancial de su trabajo te\u00f3rico con intenciones de intervenci\u00f3n pol\u00edtica. En segundo lugar, porque su militancia en condiciones de clandestinidad le imped\u00eda dedicar el tiempo necesario para elaborar grandes libros (excepto su tesis de 1959 y su important\u00edsimo manual de l\u00f3gica \u2013<i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y el an\u00e1lisis formal<\/i>\u2013 de 1964). Y en tercer lugar, porque la represi\u00f3n acad\u00e9mica que sufri\u00f3 durante la dictadura, y que le llev\u00f3 a ser apartado de la Universidad, le oblig\u00f3 a ganarse la vida como traductor y prologuista. Aparte de los dos libros ya citados, el resto de su producci\u00f3n en este formato consiste en el libro de 1967 <i>Lecturas I. Heidegger y Goethe<\/i> en la editorial Ciencia Nueva (editorial vinculada al PCE y cerrada por Franco en 1970) y ya en 1983 y 1984 dos vol\u00famenes de <i>Panfletos y materiales<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, recopilaciones de su obra que titul\u00f3 respectivamente <i>Sobre Marx y marxismo y<\/i> <i>Papeles de filosof\u00eda. Intervenciones pol\u00edticas y Lecturas<\/i>, dedicado este \u00faltimo a la cr\u00edtica literaria y cultural, se publicaron despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p><b>Juventud: aproximaci\u00f3n a la filosof\u00eda y a la l\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n nace en 1925 en Madrid, en el seno de una familia de clase media. De padre falangista, Sacrist\u00e1n mantuvo v\u00ednculos con este entorno pol\u00edtico hasta que rompi\u00f3 con el mismo durante sus estudios universitarios, durante los cuales simultane\u00f3 los estudios de derecho y filosof\u00eda. En esta etapa universitaria comienza a participar en revistas del \u00e1mbito de Falange aunque con inquietudes sociales: <i>Estilo<\/i> y <i>Qvadrante<\/i>. Esta \u00faltima, de la que salieron cuatro n\u00fameros, estaba dirigida por Manuel Sacrist\u00e1n y Juan Carlos Garc\u00eda-Borr\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalizando sus estudios aparece <i>Laye<\/i>, una revista de mayor importancia y que no pasaba censura, de la que se editaron 24 n\u00fameros. Sacrist\u00e1n no era el director formal, pero ten\u00eda un peso muy destacado en dicha revista, desempe\u00f1ando una funci\u00f3n de cr\u00edtico literario, teatral e incluso musical. A\u00f1os m\u00e1s tarde llegar\u00eda a reconocer que esa tarea de cr\u00edtico es la actividad en la que se hab\u00eda sentido verdaderamente libre. Public\u00f3 incluso en esa \u00e9poca una obra de teatro de un solo acto, \u00abEl pasillo\u00bb, publicada en <i>Revista Espa\u00f1ola<\/i>, dirigida por Ignacio Aldecoa, Rafael S\u00e1nchez Ferlosio y Alfonso Sastre.<\/p>\n<p>Es en esta etapa cuando tambi\u00e9n comienza a escribir textos filos\u00f3ficos de alto inter\u00e9s como el art\u00edculo \u00abVerdad: desvelaci\u00f3n y ley\u00bb (Sacrist\u00e1n, 1953b), una aproximaci\u00f3n a Heidegger, autor sobre el que m\u00e1s tarde realizar\u00eda su tesis doctoral<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Otro autor muy influyente para \u00e9l en ese momento es Ortega, sobre el cual coordina un n\u00famero homenaje de <i>Laye<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. Otros autores que tienen para Sacrist\u00e1n un notable inter\u00e9s durante esta etapa son Simone Weil y Rafael S\u00e1nchez Ferlosio.<\/p>\n<p>Tras su experiencia en <i>Laye<\/i>, Sacrist\u00e1n obtiene una beca para estudiar L\u00f3gica en Alemania, en el Instituto de l\u00f3gica matem\u00e1tica e investigaci\u00f3n de fundamentos de la Universidad de M\u00fcnster, el centro de l\u00f3gica m\u00e1s importante de Europa de la \u00e9poca, dirigido por Heinrich Scholz, un te\u00f3logo y fil\u00f3sofo que desarroll\u00f3 una importante influencia en algunas de las concepciones l\u00f3gicas de Sacrist\u00e1n. De su estancia en Alemania, Sacrist\u00e1n volver\u00e1 a Espa\u00f1a con dos grandes transformaciones: la primera, la de haberse convertido en una de las escasas personas especialistas en l\u00f3gica en el \u00e1mbito acad\u00e9mico espa\u00f1ol; la segunda, la de haberse afiliado al Partido Comunista de Espa\u00f1a, llegando a Barcelona ya integrado en la estructura dirigente del PSUC.<\/p>\n<p>En cuanto a la primera etapa, existe un consenso absoluto acerca del important\u00edsimo papel que juega la <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/i> (Sacrist\u00e1n, 1973) en la reintroducci\u00f3n de la l\u00f3gica en Espa\u00f1a tras la Guerra Civil. Dicha obra, publicada en el a\u00f1o 1964, es seguramente el manual de l\u00f3gica m\u00e1s importante para la reintroducci\u00f3n de la l\u00f3gica en Espa\u00f1a (Manuel S\u00e1nchez-Mazas, el autor de <i>Fundamentos matem\u00e1ticos de la l\u00f3gica formal<\/i> publicado en Caracas, manual en el que desarrolla el punto de vista intensional, comenta en varias cartas a Sacrist\u00e1n su admiraci\u00f3n por el libro). Autores como Luis Vega Re\u00f1\u00f3n han considerado a Manuel Sacrist\u00e1n como uno de los responsables de la fase de \u00abrecepci\u00f3n fuerte\u00bb que inicia dicha ciencia en torno a 1950-60, debido al doble papel que juega en dicho proceso de implantaci\u00f3n: a) un papel de aclimataci\u00f3n cultural de la l\u00f3gica gracias a sus m\u00faltiples traducciones e intervenciones; y b) un papel de normalizaci\u00f3n de la l\u00f3gica a trav\u00e9s de sus cursos y especialmente gracias a la publicaci\u00f3n del citado manual (cfr. Vega Re\u00f1\u00f3n, 2005, pp. 29-30).<\/p>\n<p>De Helmult Scholz, Sacrist\u00e1n hereda no s\u00f3lo una formaci\u00f3n t\u00e9cnica en l\u00f3gica contempor\u00e1nea, sino tambi\u00e9n una serie de rasgos filos\u00f3ficos, como la importancia concedida a la sem\u00e1ntica, la consideraci\u00f3n de la l\u00f3gica como un \u00e1mbito de pensamiento estrechamente ligado a los objetivos de la filosof\u00eda cl\u00e1sica y diversas cr\u00edticas al neopositivismo y al convencionalismo. Estas \u00faltimas cr\u00edticas se encuentran en relaci\u00f3n con la noci\u00f3n de verdad, as\u00ed como con las interrelaciones entre ciencia, filosof\u00eda y l\u00f3gica, y parecen adelantar algunas de las concepciones epistemol\u00f3gicas que pueden verse en sus lecturas sobre Quine. Tambi\u00e9n podr\u00eda intuirse una influencia de Scholz y sus cr\u00edticas a las \u00abmetaf\u00edsicas deshonestas\u00bb en las cr\u00edticas gnoseol\u00f3gicas que Sacrist\u00e1n formula acerca de Heidegger en su tesis doctoral. Uno de los elementos comunes en los textos de Sacrist\u00e1n en esta etapa es la consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre l\u00f3gica y filosof\u00eda, frente a las concepciones \u00abafilos\u00f3ficas\u00bb de la l\u00f3gica, usuales en su \u00e9poca.<\/p>\n<p><b>Pensamiento y militancia de Manuel Sacrist\u00e1n bajo el franquismo<\/b><\/p>\n<p>En cuanto a la decisi\u00f3n de militar en el PCE, parece que estuvo influida por la relaci\u00f3n que desarroll\u00f3 con el l\u00f3gico comunista italiano Ettore Casari, militante del PCI. Es destacable que Sacrist\u00e1n entre en el marxismo \u00abpor la v\u00eda italiana\u00bb, habida cuenta de que, m\u00e1s tarde, en los a\u00f1os 60, se especializar\u00eda mucho en Gramsci, lo que dio lugar a la famosa antolog\u00eda, seleccionada y traducida por Sacrist\u00e1n (Gramsci, 1970), que a d\u00eda de hoy sigue teniendo una alta difusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de volver a Espa\u00f1a, Sacrist\u00e1n tiene una reuni\u00f3n en marzo del 56 en Par\u00eds con Carrillo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> y entra ya afiliado a Espa\u00f1a. Es tal su decisi\u00f3n de entregarse a la causa antifranquista y comunista que rechaza una plaza de profesor ayudante en M\u00fcnster. A su vuelta a Espa\u00f1a se convierte en PNN, profesor no numerario, con un salario insuficiente para vivir (lo que le lleva a complementar su sueldo con la labor de traductor), y empieza a hacer pol\u00edtica en la universidad, creando la primera c\u00e9lula del PSUC en la Universidad de Barcelona. Es profesor durante nueve a\u00f1os, en la Facultad de Filosof\u00eda y Econ\u00f3micas de La Central (la UB actual), entre el a\u00f1o 56 y el 65. Por sus clases pasan personas como Juan-Ram\u00f3n Capella, Francisco Fern\u00e1ndez Buey o Joaquim Sempere.<\/p>\n<p>A finales de los 50 se inicia la represi\u00f3n acad\u00e9mica, cuando el Arzobispado de Barcelona llega a solicitar al rector de la Universidad la expulsi\u00f3n de Sacrist\u00e1n debido a unas clases sobre Kant. El Decano de Filosof\u00eda decidi\u00f3 entonces trasladarlo a la Facultad de Econ\u00f3micas, donde imparti\u00f3 Fundamentos de filosof\u00eda y luego Metodolog\u00eda de las ciencias sociales.<\/p>\n<p>En 1959 presenta su tesis doctoral <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i>, editada en el mismo a\u00f1o en el CSIC, y reeditada muchos a\u00f1os despu\u00e9s con pr\u00f3logo de Francisco Fernandez Buey (Sacrist\u00e1n, 1995). Seg\u00fan declara en dicha tesis, su objetivo como autor racionalista es estudiar al fil\u00f3sofo m\u00e1s t\u00edpico del irracionalismo.<\/p>\n<p>Entre las tareas pol\u00edticas desarrolladas por Sacrist\u00e1n durante esta etapa, destaca la fundaci\u00f3n en 1966 del Sindicato Democr\u00e1tico de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB), un inmenso esfuerzo en condiciones de clandestinidad que fue capaz de vertebrar un aut\u00e9ntico sindicato alternativo al r\u00e9gimen, llegando a boicotear las elecciones a delegados de la Universidad y creando una estructura paralela de representaci\u00f3n. El acto fundacional del SDEUB, sitiado por la polic\u00eda, termin\u00f3 siendo un encierro en el Convento de los Capuchinos de Sarri\u00e0 (la llamada \u00abCapuchinada\u00bb), en el que se aprob\u00f3 el Manifiesto por una universidad democr\u00e1tica, elaborado por Sacrist\u00e1n (1966). De esta etapa es su famoso texto <i>Tres lecciones sobre la Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo <\/i>(Sacrist\u00e1n, 1977)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>, un escrito de intervenci\u00f3n pol\u00edtica que respond\u00eda a ciertos planteamientos izquierdistas sobre la \u00ababolici\u00f3n de la Universidad\u00bb que estaban por entonces en boga en una parte del movimiento estudiantil, en el cual combinaba una lectura cr\u00edtica de Ortega con ideas gramscianas para terminar en un an\u00e1lisis acerca del papel de la Universidad como instancia generadora de hegemon\u00eda, con especial hincapi\u00e9 en el papel ideol\u00f3gico del acceso socialmente jerarquizado a los distintos niveles educativos (instancia legitimadora de la divisi\u00f3n social del trabajo). Alud\u00eda tambi\u00e9n al potencial emancipador de una Universidad con acceso universal. Cabe destacar que, a mi juicio, algunas de las tesis finales de dicho texto han terminado siendo una aut\u00e9ntica premonici\u00f3n de las pol\u00edticas educativas del neoliberalismo:<\/p>\n<p>Pero, por el momento el poder capitalista parece preferir estrategias m\u00e1s flexibles para bloquear la crisis universitaria. Su intento principal se dirige a frenar las consecuencias sociol\u00f3gicamente cualitativas del aumento de la poblaci\u00f3n estudiantil. Los agentes m\u00e1s primitiva y groseramente burdos del capitalismo preferir\u00edan anular pura y simplemente el proceso.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, Fabi\u00e1n Estap\u00e9 propon\u00eda recientemente: \u00abEn la Universidad hay que ir poniendo, como en los bares el \u201cReservado el derecho de admisi\u00f3n\u201d\u00bb. Pero la t\u00e1ctica que se impondr\u00e1 no ser\u00e1 probablemente la de esa torpe zafiedad. Igual en los USA que en Francia o Espa\u00f1a, el poder capitalista se propone enfrentarse a la presi\u00f3n del pueblo hacia el conocimiento mediante un malthusianismo mucho m\u00e1s sutil. Se trata de recomponer la universidad tradicional introduciendo o reforzando barreras horizontales que produzcan a\u00fan m\u00e1s estratificaci\u00f3n, estamentalizaci\u00f3n intrauniversitaria: graduados de 1.\u00aa, de 2.\u00aa, de 3.\u00aa. Esa pol\u00edtica es inteligente: tiende a anular precisamente el sentido revolucionario de la masificaci\u00f3n de la universidad, a saber, que esa masificaci\u00f3n, al provocar subempleo o paro intelectual, y, consiguientemente, si el fen\u00f3meno se hace cr\u00f3nico, p\u00e9rdida de valor de cambio de los t\u00edtulos y del conocimiento, tiende a destruir la justificaci\u00f3n de la jerarqu\u00eda en la divisi\u00f3n del trabajo. La estrategia capitalista reacciona reforzando la jerarqu\u00eda ya en la misma titulaci\u00f3n, reforzando m\u00e1s el prestigio ideol\u00f3gico del principio jer\u00e1rquico. El modelo es el sistema norteamericano. (Sacrist\u00e1n, 1977, pp. 149-150).<\/p>\n<p>Tampoco es nada desde\u00f1able la nota que adjunt\u00f3 a la traducci\u00f3n de dicho texto al catal\u00e1n efectuada en 1976, y que repiti\u00f3 en la reedici\u00f3n de este trabajo en <i>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III<\/i> (Sacrist\u00e1n, 1985):<\/p>\n<p>En su \u00faltima fase, el sesentayochismo espa\u00f1ol fue una escol\u00e1stica congestionada, falsamente marxista, que hablaba constantemente de abolir all\u00ed mismo la Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo, mientras la tasa de crecimiento del P.N.B. espa\u00f1ol rebasaba ampliamente la media europea, el r\u00e9gimen alcanzaba sus puntas m\u00e1s altas de adhesi\u00f3n pasiva (la llamada \u00abdespolitizaci\u00f3n\u00bb popular) y la correlaci\u00f3n de fuerzas era tal que ni siquiera se pod\u00eda resistir medianamente a la represi\u00f3n fascista (\u2026). El verbalismo escol\u00e1stico de aquella vanguardia desaforada ten\u00eda, entre otras, la grave consecuencia de desacreditar ante un buen sector de la poblaci\u00f3n joven conceptos tan importantes como los de superaci\u00f3n de la Universidad y superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n clasista del trabajo. Con el material aqu\u00ed traducido al catal\u00e1n se intent\u00f3 contribuir a que la vanguardia estudiantil se diera cuenta de que ten\u00eda que fundamentar mejor sus motivaciones y a que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estudiantil viera que los temas involuntariamente ridiculizados por la vanguardia no son en s\u00ed mismos rid\u00edculos, sino importantes. Hoy una buena parte de la insensata vanguardia estudiantil de 1967-1972 se ha hecho tan est\u00e9rilmente ultrasensata que este viejo material ser\u00e1 quiz\u00e1s \u00fatil emple\u00e1ndolo al rev\u00e9s que en 1970. (Sacrist\u00e1n, 1977, p. 99, nota).<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes de la Capuchinada, en el 65, Sacrist\u00e1n fue expulsado de la Universidad por el Rector Francisco Garc\u00eda Valdecasas. Tras dicha expulsi\u00f3n sigui\u00f3 militando en el PSUC, dedic\u00e1ndose a la traducci\u00f3n. No obstante, y desgraciadamente, la ausencia de tiempo derivada de dicha dependencia econ\u00f3mica de la traducci\u00f3n, as\u00ed como de su militancia, le impide seguir estudiando l\u00f3gica con la dedicaci\u00f3n que le habr\u00eda gustado. A pesar de ello, en el \u00e1mbito de su actividad traductora, no abandona la epistemolog\u00eda traduciendo autores como Russell, Carnap, Quine, Popper, Kuhn, Neurath o Stegm\u00fcller. Estas traducciones est\u00e1n llenas de anotaciones a mano de gran valor, estudiadas por Salvador L\u00f3pez Arnal en diversos escritos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Su labor como traductor ha sido fundamental para la filosof\u00eda y el pensamiento pol\u00edtico en Espa\u00f1a. Arroja un total de alrededor de 30.000 p\u00e1ginas distribuidas en unos 100 vol\u00famenes, de idiomas como el alem\u00e1n, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano, griego cl\u00e1sico, lat\u00edn y catal\u00e1n. Varios amigos personales han hablado de \u00abautoexplotaci\u00f3n\u00bb para referirse al car\u00e1cter del trabajo de Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>Ligado a la tarea de traductor se encuentra la funci\u00f3n de prologuista. Sus pr\u00f3logos son de los m\u00e1s profundos realizados por la izquierda en Espa\u00f1a. Un ejemplo de los m\u00e1s comentados, es el pr\u00f3logo que realiza al<i> Anti-D\u00fchring<\/i> de Engels (Sacrist\u00e1n, 1964), donde se realiza una exposici\u00f3n de la noci\u00f3n de \u00abdial\u00e9ctica\u00bb y ligada a una caracterizaci\u00f3n de la funci\u00f3n de la ciencia en la elaboraci\u00f3n de la concepci\u00f3n del mundo marxista. Contiene ideas de gran inter\u00e9s que superan con creces las exposiciones vulgares que de la dial\u00e9ctica se hac\u00edan por entonces en la manual\u00edstica sovi\u00e9tica del marxismo-leninismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En su op\u00fasculo <i>Sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores<\/i> (Sacrist\u00e1n, 1968), realiza una sugerente combinaci\u00f3n de ideas de Marx con aspectos de la filosof\u00eda anal\u00edtica, generando gran pol\u00e9mica en la comunidad filos\u00f3fica espa\u00f1ola. En dicha obra, se parte de la negaci\u00f3n de la existencia de un saber filos\u00f3fico sustantivo superior a los saberes positivos debido a la insusceptibilidad de contrastaci\u00f3n de los sistemas filos\u00f3ficos de contrastaci\u00f3n. Por otro lado y en cambio, se reconoce la existencia de una reflexi\u00f3n acerca de los fundamentos, m\u00e9todos y perspectivas del saber te\u00f3rico, la cual puede considerarse una reflexi\u00f3n de tipo filos\u00f3fico debido a su naturaleza metate\u00f3rica. En conclusi\u00f3n, Sacrist\u00e1n argumentaba la necesidad de suprimir las secciones de filosof\u00eda tal y como se conoc\u00edan en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, y convertir dicha materia en una especialidad a la que se accediera desde diversos campos del saber.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n dimite del PSUC en el a\u00f1o 70, inicialmente por diferencias con determinados dirigentes, aunque se producen tambi\u00e9n decepciones profundas con hechos hist\u00f3ricos, como la invasi\u00f3n de Praga, que para Sacrist\u00e1n pone fin a un intento leg\u00edtimo de regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica del socialismo. Durante esta etapa, Sacrist\u00e1n sufre una depresi\u00f3n que se deja notar en su producci\u00f3n intelectual, y de la cual emerge con unas concepciones pol\u00edtico-filos\u00f3ficas enormemente interesantes. Existe una reflexi\u00f3n autobiogr\u00e1fica de Manuel Sacrist\u00e1n en el Fons Sacrist\u00e1n de la biblioteca de la Facultad de Econom\u00eda y Empresa de la Universidad de Barcelona. Dicho texto fue editado por Salvador L\u00f3pez Arnal (Sacrist\u00e1n, 2003, pp. 57-61). Juan-Ram\u00f3n Capella, disc\u00edpulo y amigo de Manuel Sacrist\u00e1n, fecha el texto entre la primavera de 1969 y principios de 1970. Aunque la fecha no puede afirmarse con seguridad, el contenido y el tono de dicha reflexi\u00f3n ilustran dicho contexto de depresi\u00f3n, en el que Sacrist\u00e1n se muestra muy insatisfecho con su trabajo intelectual a partir de 1956, problema que adem\u00e1s considera un fen\u00f3meno de \u00e9poca entre los pensadores marxistas.<\/p>\n<p><b>Los nuevos problemas \u00abpost- lenininanos\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os 70, Sacrist\u00e1n emerge con un discurso ecologista y pacifista, en el que, sin renunciar al n\u00facleo \u00e9tico pol\u00edtico del comunismo, se afronta una tarea de reelaboraci\u00f3n de diversos elementos te\u00f3ricos del marxismo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el aspecto m\u00e1s conocido de esta etapa es el papel de Sacrist\u00e1n como uno de los primeros te\u00f3ricos espa\u00f1oles que comprende la cuesti\u00f3n ecologista desde la izquierda. Hasta entonces, la concepci\u00f3n marxista cl\u00e1sica part\u00eda de la idea del \u00abchoque\u00bb entre el desarrollo de las fuerzas productivas y el marco de relaciones de producci\u00f3n, el cual dificultaba el desarrollo de las primeras, debido a que las obligaba a desarrollarse de manera privativa. De dicho choque se deduc\u00eda una ruptura que se traducir\u00eda en una revoluci\u00f3n socialista. La idea latente era que el socialismo consistir\u00eda en una especie de sociedad de la abundancia donde cada persona recibir\u00eda en funci\u00f3n de sus necesidades. Para Sacrist\u00e1n, el nuevo paradigma ecologista, emergente tras la publicaci\u00f3n del Informe al Club de Roma sobre los l\u00edmites del crecimiento, no pon\u00eda en cuesti\u00f3n tanto la validez del esquema en cuanto a explicaci\u00f3n te\u00f3rica de la realidad, cuanto el desenlace progresista del mismo. Es decir, en este caso el problema no era tanto te\u00f3rico cuanto de tipo de cultura pol\u00edtica. Parte de esta tesis la toma Sacrist\u00e1n del pensador de la RDA, Wolfgang Harich, autor de <i>\u00bf<\/i><i>Comunismo sin crecimiento?.<\/i> Adem\u00e1s de esta cr\u00edtica a este \u00abprogresismo ingenuo de las fuerzas productivas\u00bb, el pensamiento ecologista de Sacrist\u00e1n se caracteriza tambi\u00e9n por un rechazo al ecologismo fundado en filosof\u00edas rom\u00e1nticas de la naturaleza.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Sacrist\u00e1n sobre el ecologismo lleva tambi\u00e9n a encontrar atisbos ecol\u00f3gicos en la obra de Marx, con el inter\u00e9s de mostrar que la necesaria revisi\u00f3n ecologista del comunismo no es contradictoria con el propio Marx (o al menos no con el sentido general de su obra completa, sino con determinados aspectos concretos que han sido primados sobre otros por la tradici\u00f3n comunista). No obstante, para Sacrist\u00e1n, el hecho de que s\u00f3lo se pueda rastrear una sensibilidad ecologista en algunos textos de Marx, no puede servir como argumento para que el movimiento comunista no ampl\u00ede su elenco de referentes pol\u00edtico-morales. Es la etapa en que Sacrist\u00e1n reivindica figuras poco habituales en el imaginario de la izquierda, como Gandhi (Sacrist\u00e1n, 1981) o el indio Ger\u00f3nimo, cuya biograf\u00eda traduce, presenta y anota (Sacrist\u00e1n, 2013).<\/p>\n<p>Otro elemento de inter\u00e9s acerca de dicha etapa es que Sacrist\u00e1n de ning\u00fan modo acepta la tesis (com\u00fan, por lo dem\u00e1s, en ciertos \u00e1mbitos ecologistas, como el caso del Partido Verde Alem\u00e1n de Rudolf Bahro) acerca de que la centralidad de la clase obrera como sujeto pol\u00edtico revolucionario pudiera ser desplazada a favor de otros grupos sociales como las capas medias intelectuales. Esto es debido al car\u00e1cter subalterno de dichas capas medias respecto a las clases dominantes, as\u00ed como a la funci\u00f3n productiva, generadora de vida, de la clase trabajadora. Esto no evita que Sacrist\u00e1n comprenda las dificultades derivadas de mantener esta concepci\u00f3n, y ser consciente del tremendo esfuerzo pol\u00edtico que supone emprender la transformaci\u00f3n cultural que precisa introducir el paradigma ecologista en el movimiento obrero real. Sacrist\u00e1n es muy consciente de que una clase obrera acostumbrada a la escasez y educada pol\u00edticamente para so\u00f1ar con un mayor consumo como parte de su emancipaci\u00f3n va a presentar resistencias ante un planteamiento ecologista. Sin embargo, esta tarea no es obviable. De hecho, Sacrist\u00e1n alerta sobre la tendencia que comienza a observar en la izquierda de apartarse de la mayor\u00eda social para recluirse en ateneos donde su discurso sea m\u00e1s c\u00f3modo. Por el contrario, defiende una acci\u00f3n capilar para introducir en los sindicatos y dem\u00e1s organizaciones obreras este planteamiento ecologista.<\/p>\n<p>Otro elemento de las ideas ecologistas de Sacrist\u00e1n es su concepci\u00f3n acerca de que los problemas de la ciencia no se encuentran predominantemente \u2013o urgentemente\u2013 en los aspectos epistemol\u00f3gicos, sino en los aspectos pr\u00e1cticos, pol\u00edticos de la misma. Esto le lleva a plantear que en el n\u00facleo de una filosof\u00eda de la ciencia debe encontrarse una \u00abpol\u00edtica de la ciencia\u00bb. Dicha reflexi\u00f3n ilustra una fuerte concepci\u00f3n autocr\u00edtica de la ciencia que alejan a Sacrist\u00e1n de los planteamientos positivistas en que ciertos cr\u00edticos han querido situarle.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, puede observarse que Sacrist\u00e1n observa en el punto de vista ecologista el rescate de algunos elementos centrales del marxismo en cuanto a cultura pol\u00edtica revolucionaria, relegados a un segundo plano por determinados desarrollos de los Partidos Comunistas durante el siglo XX. As\u00ed, el ecologismo recupera elementos como el internacionalismo, el anticapitalismo o la mirada cr\u00edtica respecto a las consecuencias de la tecnolog\u00eda capitalista, que sit\u00faan al pensamiento socialista de nuevo en un planteamiento revolucionario.<\/p>\n<p>Esta idea me parece muy relevante, teniendo en cuenta que son reflexiones elaboradas en un contexto de gran percepci\u00f3n cr\u00edtica de la praxis pol\u00edtica del PCE (no digamos de la URSS). Precisamente, en los escritos de Sacrist\u00e1n sobre Lenin y Gramsci, uno de los elementos que m\u00e1s valora de la aproximaci\u00f3n de ambos pensadores al marxismo es su esfuerzo por trabajar el pensamiento marxista desde una \u00f3ptica pr\u00e1ctica y revolucionaria, sea a trav\u00e9s de Croce o de Hegel, respectivamente.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n con el eurocomunismo del PCE fue cr\u00edtica: no vot\u00f3 la Constituci\u00f3n, fue muy cr\u00edtico con la aceptaci\u00f3n de la bandera mon\u00e1rquica y otras concesiones del eurocomunismo, y en distintos lugares hizo una lectura del eurocomunismo como una ilusi\u00f3n y un abandono de la tradici\u00f3n. En esta etapa inicia su militancia en el movimiento pacifista (AntiOTAN) y ecologista (fue fundador del Comit\u00e9 AntiNuclear de Catalu\u00f1a). Tuvo tambi\u00e9n un papel muy importante en la fundaci\u00f3n del Sindicato de Ense\u00f1anza de CC.OO. Tambi\u00e9n tiene una experiencia como maestro de personas adultas en compa\u00f1\u00eda de Neus Porta, Jaume Botey, Rafael Grasa y Francisco Fern\u00e1ndez Buey en la escuela de alfabetizaci\u00f3n de Can Serra en L\u2019Hospitalet de Llobregat, una ciudad obrera del extrarradio barcelon\u00e9s.<\/p>\n<p>La labor intelectual de Sacrist\u00e1n durante esta etapa se concreta en el impulso de dos revistas. La primera es <i>Materiales<\/i> (con Jacobo Mu\u00f1oz), en la que participa de manera decisiva, aunque no la dirige. Tras una ruptura en dicha publicaci\u00f3n, funda <i>mientras tanto<\/i>.<\/p>\n<p>En 1976, Sacrist\u00e1n volvi\u00f3 a la UB, impartiendo clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales en la Facultad de Econ\u00f3micas. De esta etapa data tambi\u00e9n su proyecto de traducci\u00f3n de las obras de Marx y Engels (OME): del centenar de vol\u00famenes proyectados se terminan publicando doce. En febrero de 1980 fallece su esposa Giulia Adinolfi, pensadora marxista y feminista fundadora tambi\u00e9n de <i>mientras tanto<\/i>.<\/p>\n<p>Durante el curso 1982-1983, Sacrist\u00e1n pas\u00f3 un curso acad\u00e9mico en M\u00e9xico, impartiendo dos seminarios de posgrado en la Facultad de Ciencias Sociales y Pol\u00edticas de la UNAM: \u00abInducci\u00f3n y dial\u00e9ctica\u00bb y \u00abKarl Marx como soci\u00f3logo de la ciencia\u00bb (Sacrist\u00e1n, 1984b y 1984c).<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n falleci\u00f3 el 27 de agosto de 1985, a los 59 a\u00f1os, consecuencia de un fallo card\u00edaco provocado por una insuficiencia renal, tras un largo periodo de mala salud. El a\u00f1o anterior, a finales de 1984, hab\u00eda sido nombrado catedr\u00e1tico extraordinario de la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>Desde su fallecimiento no han dejado de publicarse antolog\u00edas de sus textos, muchos de ellos in\u00e9ditos que han ido recuper\u00e1ndose por diferentes amigos y disc\u00edpulos.<\/p>\n<p><b>Algunas observaciones generales sobre el pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n<\/b><\/p>\n<p>Dada la imposibilidad de comentar uno a uno los escritos de Sacrist\u00e1n, debido al car\u00e1cter fragmentario que coment\u00e1bamos al principio de este texto, quisiera realizar algunas observaciones generales acerca del pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n, en torno a tres grandes bloques: su marxismo, sus reflexiones sobre filosof\u00eda de la ciencia y la relaci\u00f3n entre su pensamiento filos\u00f3fico y su pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En cuanto al marxismo de Manuel Sacrist\u00e1n, se trata de un marxismo cr\u00edtico y nada dogm\u00e1tico. No solamente a partir de sus nuevas concepciones a partir de los a\u00f1os 70, sino que en su textos de los 50 y 60 hay una voluntad de rigor y de antidogmatismo que, procedente de su estilo de trabajo con otros autores, aplica igualmente a sus escritos sobre autores marxistas. En t\u00e9rminos generales, me atrever\u00eda a decir que Sacrist\u00e1n se muestra cr\u00edtico con los aspectos m\u00e1s epist\u00e9micos o te\u00f3ricos del marxismo, mientras que es muy ortodoxo respecto al n\u00facleo \u00e9tico- pol\u00edtico del mismo. Un claro ejemplo de esta concepci\u00f3n se encontrar\u00eda en su tratamiento de la noci\u00f3n de dial\u00e9ctica, la cual salva en cuanto aspiraci\u00f3n al conocimiento de las totalidades concretas y complejas, pero no como m\u00e9todo de conocimiento en s\u00ed (como quer\u00edan algunos sovi\u00e9ticos). Su rechazo a la l\u00f3gica dial\u00e9ctica o a la idea de la existencia de una \u00abciencia marxista\u00bb en contraposici\u00f3n a una \u00abciencia burguesa\u00bb son ejemplos de ello.<\/p>\n<p>En segundo lugar, este car\u00e1cter antidogm\u00e1tico se vertebra a trav\u00e9s de un estilo de pensamiento basado en mantener di\u00e1logos con los cl\u00e1sicos del marxismo. Sus conocimientos en gnoseolog\u00eda y filosof\u00eda de la ciencia le permitieron entablar un di\u00e1logo con los autores marxistas m\u00e1s relevantes en torno a nociones centrales, como la citada noci\u00f3n de dial\u00e9ctica (es el caso de su lectura de Engels), la noci\u00f3n de ciencia (Marx), las posiciones filos\u00f3ficas y pol\u00edticas de Lenin, la importancia de la ideolog\u00eda (Gramsci), la noci\u00f3n de racionalidad (Luk\u00e1cs), el modo en que el marxismo contempor\u00e1neo se relaciona con la ciencia (Althusser) o el comunismo ecol\u00f3gico (Harich, de quien aprecia su lectura de la realidad pero critica la deriva autoritaria de su propuesta).<\/p>\n<p>En tercer lugar, Sacrist\u00e1n fue un pensador que supo distinguir lo que era estudio de los cl\u00e1sicos (\u00abestudio filol\u00f3gico\u00bb era la expresi\u00f3n que usaba) de lo que eran aportaciones para la continuaci\u00f3n de su tradici\u00f3n. As\u00ed, adem\u00e1s de sus copiosas aportaciones filos\u00f3ficas y pol\u00edticas para el presente, encontramos tambi\u00e9n un legado acerca de la noci\u00f3n de ciencia en Marx (\u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb, \u00abKarl Marx como soci\u00f3logo de la ciencia\u00bb y \u00abLa metodolog\u00eda de Marx\u00bb). Es conocida su aportaci\u00f3n acerca de las tres nociones de ciencia en Marx: <i>science<\/i>, <i>Wissenschaft<\/i> y <i>Kritik<\/i>. Su preocupaci\u00f3n por la lectura rigurosa de los cl\u00e1sicos tambi\u00e9n se expresa en su empe\u00f1o por ediciones limpias de notas, donde sea el autor quien predomina por encima de su int\u00e9rprete.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, el marxismo no fue para Sacrist\u00e1n una teor\u00eda ni una \u00abciencia\u00bb, como defendieron autores de los 60 y 70 (sus cr\u00edticas a Althusser y Colleti son muy expresivas en este aspecto), sino una tradici\u00f3n de pol\u00edtica revolucionaria, que usa la ciencia.<\/p>\n<p>El marxismo era un intento de vertebrar racionalmente un movimiento emancipatorio. Como anunciaba en el editorial del primer n\u00famero de mientras tanto, \u00e9sa era \u00abla tarea que habr\u00eda que proponerse para que tras esta noche oscura de la crisis de una civilizaci\u00f3n despuntara una humanidad m\u00e1s justa en una Tierra habitable, en vez de un inmenso reba\u00f1o de atontados ruidosos en un estercolero qu\u00edmico, farmac\u00e9utico y radiactivo\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a su pensamiento de filosof\u00eda de la ciencia, Sacrist\u00e1n destac\u00f3 por su esfuerzo por complementar conocimiento cient\u00edfico y acci\u00f3n pol\u00edtico-moral. Francisco Fern\u00e1n- dez Buey lo expres\u00f3 as\u00ed en una conferencia:<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n fue un marxista que en su obra trat\u00f3 siempre de complementar conocimiento cient\u00edfico y pasi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica. Esto tambi\u00e9n es raro entre los marxistas y comunistas de la \u00e9poca. Los ha habido muy cientificistas y los ha habido muy moralistas, pero que ha- yan complementado tan bien como Manolo Sacrist\u00e1n el inter\u00e9s por la ciencia y el conocimiento cient\u00edfico y la pasi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica, pocos (\u2026) As\u00ed, cuando en el marxismo que \u00e9l conoci\u00f3 en los a\u00f1os 60 faltaba ciencia y sobraba pasi\u00f3n o verbalismo o palabrer\u00eda o ret\u00f3rica, y estoy pensando fundamentalmente en el 68 y en lo que vino inmediatamente despu\u00e9s del 68, Manolo Sacrist\u00e1n puso el acento en la importancia de la l\u00f3gica, la argumentaci\u00f3n racional, la epistemolog\u00eda y la metodolog\u00eda. Y en cambio, cuando en el marxismo que conoci\u00f3 en los 70 y despu\u00e9s de los 70 sobraba cientificismo y faltaba pasi\u00f3n, y ahora estoy pensando en los Althusser, los Colletti, y en los disc\u00edpulos de los Althusser y los Colletti, entonces Manolo Sacrist\u00e1n puso el acento en la importancia de la pr\u00e1ctica revolucionaria y en la dimensi\u00f3n \u00e9tico-pol\u00edtica. Y por eso, desde los a\u00f1os 70, a Sacrist\u00e1n le gustaba m\u00e1s llamarse a s\u00ed mismo comunista que marxista. (Fern\u00e1ndez Buey, 2015).<\/p>\n<p>Por un lado, para Sacrist\u00e1n, y sin menosprecio de otros saberes y conocimientos menos teorizados, asociados a pr\u00e1cticas humanas directas, la ciencia es el m\u00e9todo de conocimiento m\u00e1s avanzado existente, y no puede ser obviado ni relativizado como pretenden las filosof\u00edas irracionalistas o rom\u00e1nticas (en esto coincide con el inter\u00e9s por la ciencia de otros marxistas espa\u00f1oles como Eloy Terr\u00f3n o \u2013en aquella \u00e9poca\u2013 Gustavo Bueno). Pero, por otro lado, las consecuencias del desarrollo cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico en el marco del capitalismo hacen pensar que los problemas de la filosof\u00eda de la ciencia no obedecen ya a cuestiones estrictamente epistemol\u00f3gicas, sino m\u00e1s bien a las consecuencias pr\u00e1cticas del mismo. En Sacrist\u00e1n podemos leer una doble cr\u00edtica al neopositivismo: por su concepci\u00f3n l\u00f3gica al margen de cuestiones filos\u00f3ficas, y por su pretensi\u00f3n de neutralidad valorativa de la ciencia. La segunda cr\u00edtica es la m\u00e1s urgente para el propio Sacrist\u00e1n: es preciso emprender una transformaci\u00f3n cultural, de corte revolucionario, para evitar la autodestrucci\u00f3n de la especie. Y para ello es preciso, como condici\u00f3n fundamental, emprender una transformaci\u00f3n cultural de la tradici\u00f3n socialista para que adopte una sensibilidad ante los \u00abnuevos problemas postleninianos\u00bb (la ecolog\u00eda entre ellos).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, querr\u00eda se\u00f1alar varios elementos en cuanto a la relaci\u00f3n entre su posici\u00f3n filos\u00f3fica y su posici\u00f3n pol\u00edtica. A mi juicio, el profundo conocimiento de Sacrist\u00e1n en cuestiones epistemol\u00f3gicas, as\u00ed como su gran respeto cr\u00edtico por la ciencia positiva, que contrasta con los prejuicios presentes en otros fil\u00f3sofos, se encuentra en estrecha relaci\u00f3n con su marxismo. Ya en el Pr\u00f3logo al <i>Anti-D\u00fchring<\/i> (Sacrist\u00e1n, 1964) sentaba que el materialismo en el marxismo conlleva el principio metodol\u00f3gico de vertebrar la concepci\u00f3n del mundo marxista sin hacer intervenir m\u00e1s elementos que los procedentes de las ciencias positivas. Por supuesto, esto no quiere decir que Sacrist\u00e1n considere la ciencia como la \u00fanica fuente de conocimiento. As\u00ed lo detallaba \u00e9l mismo en el citado pr\u00f3logo, donde explicaba las limitaciones propias del m\u00e9todo anal\u00edtico-reductivo, y la necesidad de aproximarse a las totalidades concretas y complejas como base necesaria para la acci\u00f3n pr\u00e1ctica. Para este fin, la ciencia no es suficiente: no s\u00f3lo esto, sino que para valorar como sociedad las consecuencias ecol\u00f3gicas del desarrollo tecno-cient\u00edfico es preciso una atenci\u00f3n al aspecto \u00e9tico-pol\u00edtico del mismo. Sacrist\u00e1n est\u00e1 lejos de ser un fil\u00f3sofo cientifista o positivista. Ahora bien: lo que desde luego no es, es un anticient\u00edfico, principalmente porque reconoce el enorme valor epistemol\u00f3gico de la ciencia: no hacerlo ser\u00eda una actitud anti-rracionalista y por tanto reaccionaria. La cr\u00edtica de Sacrist\u00e1n a la ciencia no transita s\u00f3lo por el lado epistemol\u00f3gico, sino principalmente por las consecuencias de su aplicaci\u00f3n en el marco de una sociedad capitalista. Eso es lo que permite, desde un punto de vista te\u00f3rico (pues desde un punto de vista pol\u00edtico-moral entrar\u00edan otros factores), la emergencia de su sensibilidad ecologista de manera tan clara y coherente.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, la principal caracter\u00edstica del filosofar de Sacrist\u00e1n es que su vasta base de conocimientos en l\u00f3gica y epistemolog\u00eda le va a permitir acercarse a otros autores con una originalidad importante, desde las cr\u00edticas a la gnoseolog\u00eda de Heidegger en los 50 a sus escritos pol\u00edticos de los 80, sin olvidar numerosos desarrollos entre esos dos per\u00edodos. As\u00ed por ejemplo, su atenci\u00f3n a las ideas cient\u00edficas de Marx, relativas a las nociones de ciencia que \u00e9ste emplea y a sus ideas como soci\u00f3logo de la ciencia, presentan una notable calidad y originalidad filos\u00f3fica. Lo mismo podr\u00edamos decir de sus cr\u00edticas a Engels, su visi\u00f3n del idealismo juvenil de Gramsci (sin dejar de reconocer la importancia de este idealismo para superar las limitaciones que el positivismo imprim\u00eda al marxismo ortodoxo de la \u00e9poca), las duras cr\u00edticas a la epistemolog\u00eda de Lenin (observando al mismo tiempo el debate pol\u00edtico real que exist\u00eda detr\u00e1s de la misma), las cr\u00edticas y coincidencias con Wolfgang Harich o la visi\u00f3n acerca de la noci\u00f3n de racionalidad en Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, quisiera rese\u00f1ar dos elementos que me parecen fundamentales en el pensamiento de Sacrist\u00e1n. El primero ser\u00eda su noci\u00f3n de dial\u00e9ctica. Frente a las visiones esquem\u00e1ticas de la manual\u00edstica sovi\u00e9tica de la \u00e9poca, Sacrist\u00e1n maneja una noci\u00f3n de dial\u00e9ctica como una aspiraci\u00f3n, que no puede nunca sustituir al pensamiento cient\u00edfico ni pretender generar pensamiento sustantivo, opini\u00f3n que es caracter\u00edstica tambi\u00e9n de su noci\u00f3n de filosof\u00eda. En sus estudios sobre Marx, ve\u00edamos c\u00f3mo hablaba incluso de una \u00abredundancia\u00bb de la dial\u00e9ctica respecto al conocimiento cient\u00edfico-positivo de Marx. Tambi\u00e9n est\u00e1 atento a los posibles errores que la concepci\u00f3n dial\u00e9ctica parece crear en Marx. Y m\u00e1s importante a\u00fan, algunas nociones de la dial\u00e9ctica son peligrosas desde el punto de vista de la cultura pol\u00edtica: la noci\u00f3n hegeliana de avance hist\u00f3rico por el \u00ablado malo\u00bb. Sin embargo, esto no le da motivo para desecharla sin m\u00e1s. Seg\u00fan Sacrist\u00e1n, la dial\u00e9ctica permite a Marx superar errores m\u00e1s importantes, como el desprecio por la \u00abciencia normal\u00bb presente en su etapa juvenil y de origen cr\u00edtico-hegeliana; y, en otros casos, la dial\u00e9ctica ha permitido rescatar la fuerza revolucionaria del pensamiento marxista, como en los casos de Lenin y Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>El segundo elemento que me parece importante es una idea de praxis, latente en el pensamiento de Sacrist\u00e1n. Su an\u00e1lisis sobre el filosofar de Lenin pone de manifiesto el inter\u00e9s que tiene en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica: Lenin es un mal epistem\u00f3logo, pero es un buen pol\u00edtico; y esto es importante. La cuesti\u00f3n de la pr\u00e1ctica no es balad\u00ed. El propio Sacrist\u00e1n presenta una biograf\u00eda en la que la pr\u00e1ctica es determinante. No s\u00f3lo por su propia actividad militante (tanto en el PSUC como m\u00e1s adelante en el CANC y otros movimientos), sino porque en su filosof\u00eda existe una caracter\u00edstica moral constante: la de la honestidad intelectual dirigida a evitar cualquier falseamiento. La misma honestidad que le llev\u00f3 a rechazar un futuro acad\u00e9mico en Alemania para poder participar en la lucha anti-franquista; o que le llev\u00f3 a formular cr\u00edticas nada c\u00f3modas en el marco de la izquierda.<\/p>\n<p><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Como expresi\u00f3n de su comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y la epistemolog\u00eda sirva este fragmento de una entrevista en 1978:<\/p>\n<p>A m\u00ed el criterio de verdad de la tradici\u00f3n del sentido com\u00fan y de la filosof\u00eda me importa. Yo no estoy dispuesto a sustituir las palabras verdadero y falso por las palabras v\u00e1lido\/no v\u00e1lido, coherente\/incoherente, consistente\/ inconsistente; no. Para m\u00ed las palabras buenas son verdadero y falso, como en la lengua popular, como en la tradici\u00f3n de la ciencia. Igual en perogrullo y en nombre del pueblo que en Arist\u00f3teles. Los del v\u00e1lido\/ no v\u00e1lido son los intelectuales, los t\u00edos que no van en serio. (Sacrist\u00e1n, 1978, p. 103).<\/p>\n<p>Y como declaraci\u00f3n pol\u00edtica, esta conclusi\u00f3n de un texto de 1983:<\/p>\n<p>El asunto real que anda por detr\u00e1s de tanta lectura es la cuesti\u00f3n pol\u00edtica de si la naturaleza del socialismo es hacer lo mismo que el capitalismo, aunque mejor, o consiste en vivir otra cosa. (Sacrist\u00e1n, 1983b, pp. 128-129).<\/p>\n<p><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Fern\u00e1ndez Buey, F. (2015). <em>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n.<\/em> Barcelona: El Viejo Topo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Gramsci, A. (1970).<em>Antolog\u00eda.<\/em> Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n, cronolog\u00eda, notas y presentaci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n. M\u00e9xico: Siglo XXI.<\/p>\n<p align=\"justify\">Juncosa, X. (Realizador). (2006). <em>Integral Sacrist\u00e1n<\/em> [DVD]. Barcelona: El Viejo Topo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Manzanera, M. (1993). <em>La tesis doctoral sobre Heidegger.<\/em> En Manzanera, M., <em>Teor\u00eda y pr\u00e1ctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacrist\u00e1n<\/em> (Tesis Doctoral). Madrid: UNED. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=111877\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=111877<\/a>. (Consultado el 4 de julio de 2015).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1953a). <em>Homenaje a Ortega.<\/em> En <b>Sacrist\u00e1n, M.<\/b> (1984), <em>Papeles de filosof\u00eda. Panfletos y materiales II<\/em> (pp. 13-14). Barcelona: Icaria. (Publicado originalmente en <em>Laye,<\/em> abril-junio de 1953. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/ddd.uab.cat\/pub\/laye\/laye_a1953m4-6n23.pdf\">https:\/\/ddd.uab.cat\/pub\/laye\/laye_a1953m4-6n23.pdf<\/a>. Consultado el 4 de julio de 2015).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1953b). <em>Verdad: desvelaci\u00f3n y ley.<\/em> En Sacrist\u00e1n, M. (1984), <em>Papeles de filosof\u00eda. Panfletos y materiales II <\/em>(pp. 15-55). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1954). <em>El pasillo.<\/em> <em>Revista espa\u00f1ola. Publicaci\u00f3n bimestral de creaci\u00f3n y cr\u00edtica,<\/em> enero-febrero, 509-523. Reeditada en <em>mientras tanto,<\/em> (63), oto\u00f1o de 1995, 89-102.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1964). <em>La tarea de Engels en el Anti-D\u00fchring.<\/em> En <b>Sacrist\u00e1n, M.<\/b> (1983), <em>Sobre Marx y marxismo. Panfletos y materiales I<\/em> (pp. 24-51). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1966). <em>Manifiesto por una Universidad democr\u00e1tica.<\/em> En <b>Sacrist\u00e1n, M.<\/b> (1984), <em>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III<\/em> (pp. 50-61). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1968). <em>Sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores.<\/em> Barcelona: Nova Terra. Reeditado en Sacrist\u00e1n, M. (1983), <em>Papeles de filosof\u00eda<\/em> (pp. 356-380). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1973). <em>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y <\/em><em><i>a<\/i><\/em><em>l an\u00e1lisis formal.<\/em> Barcelona: Ariel.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1977). <em>La Universidad y la divisi\u00f3n del trabajo.<\/em> En <b>Sacrist\u00e1n, M.<\/b>, <em>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III<\/em> (pp. 98-152). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1978). <em>Una conversaci\u00f3n con Manuel Sacrist\u00e1n.<\/em> (Por Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9). En L\u00f3pez Arnal, S. &amp; De la Fuente, P. (1996), <em>Acerca de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/em> Barcelona: Destino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1981). <em>La situaci\u00f3n pol\u00edtica y ecol\u00f3gica en Espa\u00f1a y la manera de acercarse cr\u00edticamente a esta situaci\u00f3n desde una posici\u00f3n de izquierdas.<\/em> En Sacrist\u00e1n, M. (1987), <em>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/em> (pp. 18-23). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1983a). <em>Nota previa.<\/em> En Sacrist\u00e1n, M., <em>Sobre Marx y marxismo. Panfletos y materiales I<\/em> (pp. 7-8). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1983b). <em>\u00bfQu\u00e9 Marx se leer\u00e1 en el siglo XXI?<\/em> En Sacrist\u00e1n, M., <em>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/em> (pp. 123-129). Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1984a). <em>Papeles de filosof\u00eda. Panfletos y materiales II.<\/em> Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1984b). <em>Inducci\u00f3n y dial\u00e9ctica.<\/em> En Sacrist\u00e1n, M. (2007), <em>Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea<\/em>(Ed. Albert Domingo Curto). Madrid: Trotta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1984c). <em>Karl Marx como soci\u00f3logo de la ciencia.<\/em> En Sacrist\u00e1n, M. (2007), <em>Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea<\/em>\u00a0(Ed. Albert Domingo Curto). Madrid: Trotta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1985). <em>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III.<\/em> Barcelona: Icaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (1995). <em>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger.<\/em>\u00a0Barcelona: Cr\u00edtica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (2003). <em>M.A.R.X. M\u00e1ximas, aforismos y reflexiones con algunas variables libres.<\/em> Ed. de Salvador L\u00f3pez Arnal, presentaci\u00f3n de Jorge Riechmann y ep\u00edlogo de Enric Tello. Barcelona: El Viejo Topo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrist\u00e1n, M. (2013). <em>Sobre Ger\u00f3nimo.<\/em> Ed., presentaci\u00f3n y notas de Salvador L\u00f3pez Arnal. Barcelona: El Viejo Topo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sarri\u00f3n, J. (2014). <em>La noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n<\/em> (Tesis Doctoral). Madrid: UNED.<\/p>\n<p align=\"justify\">Vega Re\u00f1\u00f3n, L. (2005). <em>El lugar de Sacrist\u00e1n en los estudios de l\u00f3gica en Espa\u00f1a.<\/em> En L\u00f3pez Arnal, S., Domingo Curto, A., De la Fuente Collell, P., Mir Garc\u00eda, J. &amp; Tauste, F. (Eds.), <em>Donde no habita el olvido. En el aniversario de la publicaci\u00f3n de Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/em> (pp. 19-49). Barcelona: Montesinos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> El propio Sacrist\u00e1n explica as\u00ed su concepci\u00f3n de los panfletos y los materiales: \u00abescrib\u00ed una advertencia en la que contaba al lector que aquel texto era lo que en el movimiento obrero de tradici\u00f3n marxista se llama o se llamaba un \u00abmaterial\u00bb. Un \u00abmaterial\u00bb en ese sentido es un escrito destinado a ser utilizado en el curso de una discusi\u00f3n determinada por gente a la que uno conoce, mejor o peor; o bien en una escuela de partido; en todo caso, por personas de un ambiente determinado y con las que el que escribe se comunica bastante f\u00e1cilmente, por obra de cierta afinidad. Materiales son casi todos los art\u00edculos y cursillos y casi todas las conferencias en que he trabajado durante muchos a\u00f1os; aparte de materiales, no he hecho m\u00e1s que trabajos acad\u00e9micos, cuando he estado en la universidad, y panfletos. No es dif\u00edcil distinguir entre un material y un panfleto, aunque traten de lo mismo. El panfleto no se escribe para la gente de uno, a diferencia del material, sino para llamar la atenci\u00f3n de otros c\u00edrculos que se considera interesantes\u00bb (Sacrist\u00e1n, 1983a, p. 7).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Para una aproximaci\u00f3n a esta tesis puede consultarse el cap\u00edtulo titulado \u00abLa tesis doctoral sobre Heidegger\u00bb, de la tesis doctoral de Miguel Manzanera (1993).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> El breve pero bello texto de introducci\u00f3n al n\u00famero (Sacrist\u00e1n, 1953a) fue reeditado en <i>Papeles de filosof\u00eda. Panfletos y materiales II<\/i> (Sacrist\u00e1n, 1984a).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> El propio Carrillo narra esta reuni\u00f3n en la serie de ocho documentales <i>Integral Sacrist\u00e1n<\/i> (Juncosa, 2006).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> El texto de esta conferencia fue editado clandestinamente en diversos formatos entre 1969 y 1970, pero la que se cita es la versi\u00f3n publicada en la revista Argumentos en 1977, reproducida en <i>Intervenciones pol\u00edticas. Panfletos y materiales III <\/i>(Sacrist\u00e1n, 1985).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Sobre los intereses epistemol\u00f3gicos de Sacrist\u00e1n trata, entre otros asuntos, mi tesis doctoral <i>La noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n<\/i> (Sarri\u00f3n, 2014).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"justify\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Probablemente la formaci\u00f3n orteguiana de Sacrist\u00e1n nos permita ver un cierto eco de la noci\u00f3n de Ortega acerca de que \u00ablas ideas se tienen, en las creencias se est\u00e1\u00bb. A mi juicio, investigar esta posible relaci\u00f3n ser\u00eda un tema de investigaci\u00f3n ulterior de inter\u00e9s.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota edici\u00f3n (SLA) El pr\u00f3ximo 5 de septiembre de 2025 se cumplir\u00e1 el primer centenario del nacimiento de Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16863,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[2198],"class_list":["post-16862","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-centenario-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16862"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16862\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16871,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16862\/revisions\/16871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}