{"id":169,"date":"2006-04-02T00:00:00","date_gmt":"2006-04-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=169"},"modified":"2020-02-12T13:11:28","modified_gmt":"2020-02-12T12:11:28","slug":"el-horizonte-de-la-lucha-de-clases-durante-el-proximo-decenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=169","title":{"rendered":"El horizonte de la lucha de clases durante el pr\u00f3ximo decenio"},"content":{"rendered":"<p>Multitud, movimiento, obrero social: \u00bfproceso sin sujeto?: \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00eda si, realmente, no existieran m\u00e1s empleos?, se preguntaba una tapa de la revista Newsweek. El desempleo en el mundo ha alcanzado en la actualidad su nivel m\u00e1s elevado desde la gran depresi\u00f3n de los a\u00f1os &#8217;30. M\u00e1s de mil millones de seres humanos componen hoy el ejercito industrial de reserva. En la d\u00e9cada del &#8217;50 en nivel de desempleo natural estuvo en el 4%; en los a\u00f1os &#8217;60 se situ\u00f3 en el 4,8%, en los setenta se elev\u00f3 hasta el 6%, mientras que en los &#8217;80 trep\u00f3 a un 7,3%. Sin embargo un problema es siempre algo para lo que existe, al menos, una soluci\u00f3n. Una encrucijada tiene su camino correcto, todo laberinto, por definici\u00f3n, tiene una salida. Vista de esta manera las cosas el \u00abdesempleo\u00bb no es un \u00abproblema\u00bb, sino una situaci\u00f3n con visos de fatalidad o de cat\u00e1strofe natural. El desempleo no es un problema porque la soluci\u00f3n de una \u00e9poca dorada de pleno empleo no es una soluci\u00f3n realista y, por lo tanto, algo que pueda fijarse responsablemente como un objetivo pol\u00edtico. Como sintetizaba el famoso gur\u00fa Peter Drucker, la desaparici\u00f3n del trabajo como factor clave de la producci\u00f3n se transform\u00f3 en el proceso inacabado de la sociedad capitalista. Previsiones de consultoras alemanas de inmaculado ADN liberal (son de 1999) dan el siguiente futuro para los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os: 25% de trabajadores permanentes, semicalificados, protegidos y sindicalizados; 25% de trabajadores perif\u00e9ricos, subcontratados, subcalificados, mal pagados y sin sindicalizaci\u00f3n; 50% desempleados o trabajadores marginales dedicados a empleos marginales, econom\u00edas sumergidas o empleos parciales con ayuda estatal.<\/p>\n<p>En Argentina estamos viviendo lo que se conoce como el \u00abJobless Growth\u00bb, el crecimiento sin empleo del posfordismo. Es un fen\u00f3meno internacional, un proceso que implica el inicio del fin de la sociedad salarial, tal como la conocemos desde la d\u00e9cada del &#8217;50. La evoluci\u00f3n del empleo se desvincula dram\u00e1ticamente de la din\u00e1mica de la econom\u00eda. Esto marca la r\u00eddiculez de volver a f\u00f3rmulas neokeynesianas de los a\u00f1os &#8217;40 o &#8217;50. Seg\u00fan Jean-Claude Paye, Secretario General de la OCDE, en los diez a\u00f1os venideros la industria europea no podr\u00eda emplear m\u00e1s que el 2% de la poblaci\u00f3n activa. La sociedad argentina es relativamente rica, pero le falta un mecanismo institucional adecuado que permita distribuir su propia riqueza en el conjunto de la comunidad. Para la mayor parte de los argentinos una cosa es cierta: s\u00f3lo aquel que tiene trabajo y que a trav\u00e9s del trabajo obtiene ingresos, bien por medio de la familia o de la seguridad social, tiene posibilidades de participar en la riqueza so cial y ser un ciudadano pleno. Pero la ciudadan\u00eda se ha separado definitivamente del trabajo asalariado. Se le llama con distintos nombres: toyotismo, re-engineering, gestiones ligeras (lean production and lean management), postfordismo, todas tienen un objetivo central: no s\u00f3lo reducen el n\u00famero de empleos, tambi\u00e9n modifican profundamente la situaci\u00f3n de los asalariados y las mismas condiciones de empleo.<\/p>\n<p>Y finalmente la forma estado. El fin del llamado crecimiento \u00abfordista\u00bb (en honor a Henry Ford) dej\u00f3 a las empresas con la tarea de crear trabajo que anulara trabajo. Un nivel elevado de informatizaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n con un nuevo modelo de organizaci\u00f3n que permite la m\u00e1xima flexibilidad de los efectivos, permite asegurar un mayor \u00edndice de producci\u00f3n con la mitad del capital y entre un 40 y un 80% menos de empleos. Ejemplos no faltan: de los 90 millones de empleos que suministra el sector privado de los EEUU, alrededor de 25 millones podr\u00edan ser suprimidos, seg\u00fan el insos pechado Wall Street Journal; cada a\u00f1o las empresas norteamericanas suprimen m\u00e1s de dos millones de empleos, seg\u00fan la estad\u00edstica de la revista Fortune; en Alemania, 9 millones de empleos, sobre un total de 33, desaparecer\u00e1n en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, seg\u00fan las cifras del Instituto de Estad\u00edstica McKinsey, con lo que la tasa de desempleo ser\u00eda de casi el 40%. En la escala mundial existen hoy entre 800 y 1000 millones de desempleados y que, en el plazo de aqu\u00ed al 2025, habr\u00eda que crear alrededor de 1.500 millones de empleos para aquellas personas que entrar\u00e1n, por primera vez, al mercado laboral, seg\u00fan datos del Banco Mundial. La sociedad salarial fordista tiene muy pocas promesas o esperanzas para estos problemas. En el caso particular argentino, si el sujeto es el movimiento, el movimiento es una totalidad sintetizada en la figura del posfordismo, el obrero social. \u00bfqu\u00e9 obrero social en la Argentina? \u00bfqu\u00e9 composici\u00f3n de clase en el \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb? Organizaci\u00f3n y composici\u00f3n de clase son una misma dimensi\u00f3n, un mundo bifronte, decisivo para la estrategia y la t\u00e1ctica del movimiento. Con datos de octubre del 2001 (el benem\u00e9rito INDEC) tenemos para todos los aglomerados urbanos un 34% de ocupados, de los cuales un 72% son asalariados, de los cuales un 38% son aut\u00f3nomos, valga la paradoja. Si a esto se le suma un 18,3% de desocupaci\u00f3n oficial, m\u00e1s un 16,4% de subocupaci\u00f3n demandante y no demandante (lo que significa que casi un 35% fue o quiere ser asalariado) nos da un total de 79,3% de la fuerza de trabajo sobre la poblaci\u00f3n actual. La desagregaci\u00f3n nos da el siguiente resultado: 13,8% en la industria, 7% en la construcci\u00f3n, 23,7% en comercio, 46,9% en servicios y 7,9% en tra nsporte.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s: para una cantidad cada vez mayor de argentinos, la discusi\u00f3n sobre si conviene un sistema previsional de reparto o de capitalizaci\u00f3n es ociosa. Son quienes, m\u00e1s all\u00e1 del modelo que sea impulsado, no podr\u00e1n jubilarse ni alcanzar una magra pensi\u00f3n no contributiva. En s\u00f3lo siete a\u00f1os m\u00e1s, es decir, en 2010, cuatro de cada diez personas de 65 a\u00f1os o m\u00e1s no tendr\u00e1n acceso ni a una jubilaci\u00f3n ni a una pensi\u00f3n. De ellas, el 80% vivir\u00e1 en hogares pobres. Hoy la exclusi\u00f3n afecta al 34,5% de la poblaci\u00f3n que ya cumpli\u00f3 la edad del retiro laboral. El postfordismo es un estado de excedencia, de exclusi\u00f3n sist\u00e9mica: esto es lo que debe discutir una verdadera estrategia de izquierda. La estimaci\u00f3n surge de un trabajo de la consultora Equis. El estudio se\u00f1ala que mientras que hoy son 1.237.000 los mayores desprotegidos, en 2010 ser\u00e1n 1.600.000, si es que contin\u00faa el ritmo de crecimiento de la informalidad, y aun cuando haya leves ca\u00eddas de los \u00edndices de pobreza y de sempleo. As\u00ed, mientras que la poblaci\u00f3n total de 65 a\u00f1os o m\u00e1s crecer\u00eda un 11,5% hasta 2010, la cantidad de personas sin cobertura aumentar\u00eda un 29,3 por ciento. El informe aporta un dato que revela la fuerza del deterioro de la situaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os: en 1991, la falta de cobertura afectaba al 24,7% de los mayores, por lo que el \u00edndice creci\u00f3, en 10 a\u00f1os, un 39,6 por ciento. Los datos corresponden a los censos poblacionales realizados por el Indec. Si bien por un efecto l\u00f3gico de la distribuci\u00f3n poblacional el mayor n\u00famero de personas desprotegidas vive en la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe, las jurisdicciones con porcentajes m\u00e1s elevados de personas sin jubilaci\u00f3n son Formosa (55,9%), Misiones (54,6%), Chaco (51%) y Corrientes (50,9 por ciento). En el otro extremo se ubican la ciudad de Buenos Aires, con el 25,4% de sus habitantes mayores sin jubilaci\u00f3n ni pensi\u00f3n, y La Rioja, donde los que no tienen cobertura son el 2 7,3 por ciento. El trabajo de Equis analiza qu\u00e9 ocurre en la ra\u00edz del problema, definida como la falta de aportes durante la vida laboral, la otra cara de las relaciones de producci\u00f3n postfordistas. Entre 1990 y 2003, destaca, el trabajo informal pas\u00f3 del 25,3 al 45,1%, en tanto que el desempleo pas\u00f3 del 6 al 21,4% (si no se considera como ocupados a quienes reciben planes sociales), y el subempleo subi\u00f3 del 8,1 al 18,8 por ciento. La relaci\u00f3n entre las condiciones del mercado laboral postfordista y el acceso a un haber jubilatorio es indiscutible. Por eso, cuando los especialistas en la materia y los funcionarios del \u00abCapital- Parlamentarismo\u00bb afirman que una reforma previsional debe tender a ampliar la cobertura tambi\u00e9n advierten que dif\u00edcilmente ello pueda lograrse s\u00f3lo a partir de una nueva ley jubilatoria. Porque el derecho en el capitalismo sigue al mercado. Si bien se prev\u00e9 la conveniencia de otorgar prestaciones asistenciales, se se\u00f1ala que \u00e9sa no es la soluci\u00f3n real a un problema que tiene su ra\u00edz en la alta informalidad del mercado laboral. Las personas subsidiadas, como las que hoy cobran, por el plan Adultos Mayores, un ingreso mensual de $ 150, son, entre los pasivos, el equivalente a lo que representan en la poblaci\u00f3n activa los desocupados y los trabajadores que est\u00e1n en negro.<\/p>\n<p>El informe de Equis destina un cap\u00edtulo a analizar la relaci\u00f3n entre pobreza y falta de acceso a un haber previsional. Seg\u00fan los datos de la encuesta de hogares del Indec de mayo pasado, en la franja que agrupa al 40% m\u00e1s pobre de los trabajadores, m\u00e1s del 70% no realiza aportes jubilatorios, en tanto que en el grupo que re\u00fane al 20% que tiene mejores ingresos, el \u00edndice cae al 20,4 por ciento. Seg\u00fan los resultados de la encuesta, el 28,3% de los mayores (1.012.060 personas) es pobre, en tanto que en diciembre de 2001, antes de la devaluaci\u00f3n, el \u00edndice era del 15,6%. Si se cumple el pron\u00f3stico sobre poblaci\u00f3n no cubierta en 2010, el trabajo de Equis estima que la pobreza en este segmento de la poblaci\u00f3n se elevar\u00eda al 32,8%. El trabajo concluye tambi\u00e9n que el 60% de la pobreza de los habitantes del pa\u00eds mayores de 65 a\u00f1os se explica por la falta de ingresos jubilatorios. Como la evasi\u00f3n previsional debe ser considerada un problema dentro de la evasi\u00f3n impositiva en general, \u00abaunque no existieran impuestos al trabajo y s\u00ed otras altas cargas impositivas, una empresa probablemente evitar\u00eda declarar trabajadores para ser consistente con la no declaraci\u00f3n (o subdeclaraci\u00f3n) de su actividad\u00bb. La afirmaci\u00f3n es parte de las conclusiones de un reciente trabajo del economista Ruffo, del Ieral. Seg\u00fan el informe, adem\u00e1s de la presi\u00f3n tributaria general, hay al menos otros dos factores que explican el alto \u00edndice de trabajo en negro y la consecuente baja tasa de cobertura de la seguridad social: las regulaciones laborales impuestas por viejos convenios y el costo diferencial que implica generar un puesto formal en relaci\u00f3n con uno informal (es decir: uno fordista versus uno postfordista). Respecto de este \u00faltimo aspecto, Ruffo se\u00f1ala que \u00abun puesto declarado implica un 70% m\u00e1s de costo frente a una relaci\u00f3n informal\u00bb. Pero agrega que estos costos, si bien constituyen un incentivo a no declarar, no explicar\u00edan el incremento de la informalidad, porque las contribuciones cayeron fuertemente entre 1993 y 2000. El diferencial de costos se ampl\u00eda, seg\u00fan el economista, en etapas recesivas: en esos momentos el sector formal provoca una expulsi\u00f3n neta de trabajadores y los desempleados se vuelcan al sector informal, lo que provoca, a su vez, que caigan los salarios en negro.<\/p>\n<p>El informe advierte que la decisi\u00f3n del Gobierno de incrementar los salarios del sector privado es una medida que, lejos de mejorar la distribuci\u00f3n del ingreso, la empeora, porque privilegia al sector formal por encima del informal. Tambi\u00e9n expone cuestionamientos al plan de controles del trabajo en negro, ya que, seg\u00fan se\u00f1ala, si no se acompa\u00f1a con medidas de incentivo a la formalidad se corre el riesgo de que algunas empresas no puedan subsistir \u00abo eviten tomar m\u00e1s trabajadores\u00bb. El trabajo del Ieral no s\u00f3lo hace referencia a la falta de cobertura futura de esos trabajadores. Hace hincapi\u00e9 en las falencias que se sufren en la etapa activa por estar al margen de beneficios como el de un plan de salud, el seguro de accidentes laborales y la posibilidad de cobrar el seguro de desempleo.<\/p>\n<p>El ascenso y triunfo del menemismo produjo la profundizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de tendencias propias de la gran industria: subordinaci\u00f3n creciente del factor subjetivo del proceso de producci\u00f3n al factor objetivo (del trabajo vivo al muerto), despotismo del capital en el proceso laboral, aumento de la productividad, homogeneizaci\u00f3n de la calificaci\u00f3n proletaria y descualificaci\u00f3n general. Si partimos de una caracterizaci\u00f3n esquem\u00e1tica del proceso de valorizaci\u00f3n capitalista, aquella se\u00f1alada por el viejo y poco le\u00eddo Marx (todo un tema para analizar el bajo contenido \u00abmarxista\u00bb de las organizaciones oficialmente \u00abmarxistas\u00bb) hablaremos que en Argentina, desde 1991, hubo una creciente subsunci\u00f3n real posfordista contrapuesta a la vieja subsunci\u00f3n formal del capitalismo fordista perif\u00e9rico. Para simplificar: hablamos de proceso de trabajo como el proceso de producci\u00f3n de valores de uso. El proceso de trabajo es el medio por el cual se realiza el proceso de producci\u00f3n real o proceso d e valorizaci\u00f3n capitalista. En \u00e9l el capital somete formalmente o realmente al proceso en el que se genera valores de uso. Esta sumisi\u00f3n pasa por el papel de los medios de producci\u00f3n (instrumentos m\u00e1s objetos de trabajo), en los que se encuentra objetivado el trabajo pasado (contablemente el capital fijo o trabajo muerto), pero que se ha metamorfoseado en el proceso de valorizaci\u00f3n, en los medios de existencia del propio capital. Son los medios de trabajo los que dominan y comandan al trabajo vivo, lo absorben y vampirizan. Por eso el proceso de trabajo es proceso de autovalorizaci\u00f3n perpetua del trabajo pasado, de plusvalor solidificado. En esta unidad de capital variable y fijo los medios de producci\u00f3n se convierten en medios de absorci\u00f3n y de explotaci\u00f3n del trabajo. Esta no es una mera afirmaci\u00f3n ideol\u00f3gica, ni ilustraci\u00f3n sociol\u00f3gica, sino una constataci\u00f3n material y emp\u00edrica de c\u00f3mo la lucha de clases ganada con la hiperinflaci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os del gobierno de Alf ons\u00edn (1983-1989) desemboc\u00f3 en una clara recomposici\u00f3n capitalista del movimiento.<\/p>\n<p>A lo largo de la d\u00e9cada de lo noventa se constata una constante aumento de la productividad del trabajo, medida por trabajador ocupado, desde un \u00edndice de 74,2% en 1990 hasta alcanzar a 99,3% en 1996, casi alcanzando la base de 1980 (=100), cuando se manten\u00eda la coacci\u00f3n extraecon\u00f3mica de la dictadura militar. Pero esta creciente subsunci\u00f3n real se ve acompa\u00f1ado de un proceso paralelo de extensi\u00f3n de la jornada laboral (extracci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta), o sea de procesos de subsunci\u00f3n formal. Si en 1989 el 33% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa se encontraba sobreocupada, en 1998 el porcentaje hab\u00eda subido a 42,5%, pero ya en el 2001 hab\u00eda bajado a 38,5%. Dos evidencias se deducen de esta evoluci\u00f3n de la \u00faltima d\u00e9cada. En primer lugar, la esfera de la producci\u00f3n emplea un volumen cada vez menor de trabajo para producir un volumen cada vez m\u00e1s creciente de riquezas: sumisi\u00f3n del trabajo vivo a l muerto. Tal esfera ya no est\u00e1 al alcance de una proporci\u00f3n creciente de los trabajadores, cualquiera que sea la cualificaci\u00f3n de estos, cualquiera sea su edad, titulaci\u00f3n u experiencia. En segundo lugar, por tanto, s\u00f3lo pueden crearse empleos suplementarios a trav\u00e9s de la redistribuci\u00f3n y el reparto de los empleos existentes, por una parte, y a trav\u00e9s del desarrollo, por otra, de actividades situadas fuera de la esfera de intercambio econ\u00f3mica y que no tengan como condici\u00f3n la valorizaci\u00f3n de un capital. Crece el papel de la forma estado en la reproducci\u00f3n in\u00fatil, para el capital, de este ejercito industrial de condenados. Con todos estos datos es imposible creer en un retorno m\u00e1s o menos retocado de la pol\u00edtica del \u00abpleno empleo\u00bb, al keynesianismo del estado-plan populista, es decir: una situaci\u00f3n rom\u00e1ntica natural en la que el 95% de la poblaci\u00f3n activa posea un empleo estable, a tiempo completo y durante casi toda su vida activa. Ese espejismo s\u00f3lo sobrevive en la arist ocracia de la burocracia estatal, nacional y municipal. Por otra parte veremos que el trabajo ya no est\u00e1: para la mayor\u00eda de las personas el empleo ha dejado de ser una fuente de identidad, de pertenencia, de sentido y de ciudadan\u00eda. Se ha perdido la vieja identidad fordista con y por el trabajo. Los viejos c\u00edrculos de identidad del movimiento fordista, desde la profesi\u00f3n y el gremio, que se prolongaba al barrio popular (el h\u00e1bitat o los barrios-dormitorios del trotskismo de los a\u00f1os &#8217;80) y al mundo vital de vida cotidiana (familia ampliada, caf\u00e9s, bares, clubes y sociedades de fomento) desapareci\u00f3. La coherencia de la identidad fordista se licu\u00f3 junto con los activos financieros. La subsunci\u00f3n formal, que era integradora en el sentido que el trabajo como ideolog\u00eda era un inductor que atravesaba transversalmente todos los campos vitales de la materialidad proletaria, se esfum\u00f3. El obrero social argentino tiene la identidad de la desafiliaci\u00f3n total y completa. La esfera de la publicidad proletaria, el centralismo obrero peronista-keynesiano y los sindicatos como columna vertebral de algo, han muerto. S\u00f3lo un 34% tiene una identidad salarial, de los cuales habr\u00eda que desagregar la \u00ednfima minor\u00eda sindicalizada. Pensemos en la categor\u00eda \u00abtrabajo en negro\u00bb, que en 1990 reun\u00eda a un 26,7% de la fuerza de trabajo, en 1998 al 36% y ahora, en el 2000, abarca a un 40%. Si se quiere re-establecer la cohesi\u00f3n social como ciudadano de pleno derecho, anular la tentaci\u00f3n de la econom\u00eda delictiva y la exclusi\u00f3n, es necesario reconocer que la vieja sociedad salarial fordista ha muerto.<\/p>\n<p>El obrero social es difuso, anti-institucional materialmente. El combate es contra el posfordismo, y es el rechazo a esta forma de trabajo genocida. El trabajo fordista es m\u00e1s que el mero trabajo y el no-trabajo posfordista es m\u00e1s que el mero desempleo. Se ha instalado entonces, desde hace una d\u00e9cada, un nuevo sistema que tiende masivamente a abolir el \u00abtrabajo\u00bb. Discutamos c\u00f3mo llamarlo, no importa. Fue un proceso ligado a la instauraci\u00f3n y consolidaci\u00f3n del \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb. Es m\u00e1s: su forma de dominio es el \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb. Un sistema en que las m\u00e1quinas y los robots (trabajo muerto) sustituyen a los seres humanos en los procesos de fabricaci\u00f3n, de venta, de creaci\u00f3n y de suministro de servicios. La \u00absociedad de trabajo\u00bb, tal como la conoc\u00edamos en Argentina, no existe m\u00e1s. Nuevamente datos del INDEC (1999) nos dicen lo siguiente: el \u00edndice de horas trabajada (IHT), tomando como base 100 el a\u00f1o 1993, fue de 88,3 en 1998 y de 82,5 en 1999; el \u00edndice de obreros ocupados, tomando igual base, fue de 88,5 en 1998 y de 86,4 en 1999; pero si comparamos esto con el llamado indicador de volumen f\u00edsico (IVF) nos llevamos una sorpresa: con igual base 100 en 1993, para 1998 estamos en 114,7 y en 104,8 en 1999. Sinte tizando: la econom\u00eda argentina creci\u00f3 entre 1993 y 1999 un 14,6% con una tasa anual de crecimiento del 2,76%; en ese mismo lapso el aumento de productividad por hora creci\u00f3 un 30%, con una tasa anual de 5.3%. Mientras tanto el \u00edndice de obreros ocupados cay\u00f3, entre el &#8217;93 y el &#8217;99, un 11,5%, con una tasa anual de descenso del empleo del 2,4%. La anatom\u00eda de esta nueva Argentina tambi\u00e9n nos dibuja un perfil social potencialmente explosivo: un n\u00facleo estable de \u00abpermanentes\u00bb, que no deja de reducirse, mientras que aumenta la proporci\u00f3n de personal temporal, precario y a tiempo parcial. En conclusi\u00f3n: se mantiene el salario, disminuye el \u00edndice de horas trabajadas, aumenta el volumen f\u00edsico de riquezas y se triplica la productividad por hora. Subsunci\u00f3n real del trabajo en el capital. Con la subsunci\u00f3n real del trabajo se efectu\u00f3 una revoluci\u00f3n total en el modo de producci\u00f3n argentino, en la productividad del trabajo y en la relaci\u00f3n entre el capital y el trabajador. El \u00faltimo informe del Banco Mundial sobre el desarrollo en el mundo coloca a la Argentina en el puesto n\u00famero uno de toda Am\u00e9rica latina, en lo que se refiere a ingreso bruto per c\u00e1pita (7.460 d\u00f3lares). \u00abArgentina es uno de los pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo en desarrollo\u00bb, dijo el economista en jefe del organismo, Nick Stern. Cuando el \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb nos grita desaforadamente que Argentina est\u00e1 quebrada, sepamos traducir el sofisma pol\u00edtico: la corporaci\u00f3n quebr\u00f3 fiscalmente al estado, pero estamos nadando en riqueza escondida, licuada o en el exterior. El negocio del posfordismo del \u00faltimo decenio fue generar gancia del propio d\u00e9ficit fiscal del \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb.<\/p>\n<p>Estamos ante una nueva sociedad que directamente no tiene lugar para el 30 o 40% de su poblaci\u00f3n activa, su m\u00e1s preciado capital. Un proceso de casi doce a\u00f1os de duraci\u00f3n con puntos de cristalizaci\u00f3n precisos: la desestabilizaci\u00f3n de los trabajos estables; la instalaci\u00f3n legal y estable de la precariedad lab oral; y la conformaci\u00f3n fija del los supernumerarios, los in\u00fatiles sociales, el gran ejercito de desocupados fuera de toda \u00f3rbita social. El desarrollo r\u00e1pido del personal temporario y externalizado en los \u00faltimos cinco a\u00f1os significa que las fuerzas del mercado ha previsto anticipadamente las reducciones de las horas del trabajo, d\u00e1ndoles una forma que refuerza su poder: la de la flexibilidad de los horarios de los salarios y de los efectivos; dicho de otra manera: la del paro parcial no indemnizado. Nuevos miembros para la manipulaci\u00f3n neoconservadora del clientelismo, la ayuda social como control pol\u00edtico y los punteros del PJ. El ejercito de Working Poor, pobres ocupados, a tiempo y a salario parcial, sin futuro y sin esperanza. Los que entremos en esta categor\u00eda, lo debemos tener bien en claro, seremos inempleables por la eternidad en los par\u00e1metros posfordistas. Cuanto menos trabajo hay para todos, m\u00e1s tiende a aumentar la dureza del trabajo para cada uno. Esto ya pas\u00f3 en lugares cl\u00e1sicos del capitalismo posfordista, como McDonald&#8217;s, desde julio del 2001. El desempleo hace bajar el nivel de las remuneraciones, y la baja en los ingresos incita a los activos a trabajar m\u00e1s horas para compensar el congelamiento de sus sueldos, lo que tiene como efecto acentuar la baja de las remuneraciones.<\/p>\n<p>Todos precarios o el capitalismo de castas: Si las previsiones oficiales sobre el \u00edndice de inflaci\u00f3n se cumplen, en la medici\u00f3n de octubre habr\u00e1 en el pa\u00eds 20 millones de compatriotas pobres. La mitad de ellos ser\u00e1n indigentes, es decir que no podr\u00e1n pagar ni siquiera la dieta m\u00ednima imprescindible para sobrevivir. No importa, porque para el capital lo decisivo es la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo y ellos est\u00e1n fuera del proceso de valorizaci\u00f3n. La recesi\u00f3n, esa crisis de la tasa de ganancia, tambi\u00e9n prolonga los lapsos de desempleo haci\u00e9ndolos un oficio. En octubre del a\u00f1o pasado, uno de cada tres desocupados llevaba por lo menos seis meses sin conseguir trabajo, porcentaje que era casi del 40% entre los j\u00f3venes. M\u00e1s de un mill\u00f3n de muchachos de 15 a 24 a\u00f1os no estudiaban ni trabajaban. Esos porcentajes y cifras absolutas habr\u00e1n crecido en octubre de este a\u00f1o, 2003. Si en vez de acelerarse, como ya es evidente, el crecimiento del \u00edndice de precios se mantuviera al mis mo ritmo que en el primer trimestre, para todo el a\u00f1o ser\u00eda del 44%. El salario real promedio ser\u00eda entonces la cuarta parte de lo que era en 1975 y poco m\u00e1s de la mitad que en 1980. No es todo ya que la inflaci\u00f3n es discriminatoria, es profundamente clasista. Debemos comprender a la inflaci\u00f3n, bajo el capitalismo, como una forma espec\u00edfica de la crisis, tiene las caracter\u00edsticas de una crisis pero no se traduce en una ruptura de la circulaci\u00f3n mercantil, sino en un debilitamiento general de \u00e9sta. Lo que sucede es que los precios no son ya la expresi\u00f3n adecuada de los valores: ciertas mercanc\u00edas se venden por encima de su valor y una mercanc\u00eda en especial, la fuerza de trabajo, se vende siempre por debajo de su valor. Es lo que se llama un pseudo- validaci\u00f3n de los trabajos privados por la inflaci\u00f3n. Esta distorsi\u00f3n favorece en el corto plazo la valorizaci\u00f3n del capital. La inflaci\u00f3n capitalista es formalmente posible cuando, al funcionar la moneda como medio de pago, la cons tricci\u00f3n monetaria se efect\u00faa por intermedio de pr\u00e1cticas del estado vinculadas al curso forzoso. La inflaci\u00f3n supone una acci\u00f3n coercitiva e intervencionista del \u00abCapital- Parlamentarismo\u00bb. Es incre\u00edble, lo que habla de la exterioridad del obrero social al viejo obrero semiprofesional peronista sindicalizado, que la gloriosa CGT sea el \u00fanico sindicato del mundo capaz de defender una devaluaci\u00f3n, que significa la licuaci\u00f3n relativa y absoluta de los salarios. Basta recordar que por hablar de la necesidad de reducir las remuneraciones en \u00abapenas\u00bb 20% en 1999 L\u00f3pez Murphy no pudo ser el primer ministro de Econom\u00eda del gobierno de la Alianza. El previsto promedio del 44% implicar\u00e1 en realidad casi el 70% para los m\u00e1s pobres y s\u00f3lo el 30% para los m\u00e1s ricos, ya que los pobres gastan un mayor porcentaje de su ingreso en alimentos, reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo Marx dixit, cuyos precios se incrementan por encima del promedio.<\/p>\n<p>Posfordismo, obrero social, pobres trabajadores, inflaci\u00f3n y violencia de la moneda, tal el horizonte de la lucha de clases durante el pr\u00f3ximo decenio. El remedio a las patolog\u00edas sociales que ha engendrado la globalizaci\u00f3n del posfordismo no puede consistir en solamente crear empleo por todos los medios, ni en la consigna ingenua y desesperada de \u00abPan y Trabajo\u00bb. La cuesti\u00f3n es saber c\u00f3mo puede transformarse el ahorro del tiempo de trabajo condensado en la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en nuevas libertades individuales y colectivas. C\u00f3mo reapropiarse de este salto cualitativo del posfordismo en beneficio del movimiento popular. Como pensar la forma organizativa de este nueva figura social. En una palabra: la cuesti\u00f3n es esencialmente pol\u00edtica y s\u00f3lo puede recibir respuestas en el marco de un proyecto aut\u00f3nomo de transformaci\u00f3n social. Y este tendr\u00e1 que inscribirse en un nuevo proceso de autovalorizaci\u00f3n que se inscriba en la perspectiva de una superaci\u00f3n de la sociedad salarial, en un rechazo al trabajo tal como pretende imponer lo el \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb. Como ha demostrado Roger Sue: el tiempo de trabajo ya no es dominante m\u00e1s que en la medida en que se esfuerzan en hacernos creer que lo es todav\u00eda. Lo que se llama ideolog\u00eda dominante. Desde nosotros mismos, desde los agentes reales de esta formidable m\u00e1quina de la subsunci\u00f3n real, desde esta nueva subjetividad trabajadora, desafiliada de toda inclusi\u00f3n e instituci\u00f3n fordista, debemos construir el contrapoder. Ellos son los que coordinan ciclos de explotaci\u00f3n diversos, construyen una identidad no-salarial. Destruyen el fetiche capitalista de la identidad por el trabajo, dentro de la precariedad recogen y desarrollan las m\u00e1s diversas potencialidades productivas y reproductivas. Una inmensa mayor\u00eda matem\u00e1tica que deroga las viejas leyes de la valorizaci\u00f3n del \u00abCapital-Parlamentarismo\u00bb, deshacen y desquician las costumbres y los canales corporativos, hacen fluir valor liberado de entre las relaciones sociales de una sociedad corrupta. De eso nos hablan los piquetes y las asambleas, la autogesti\u00f3n de los lugares de producci\u00f3n, el sabotaje al dominio pol\u00edtico a trav\u00e9s de la abstenci\u00f3n y la erosi\u00f3n del bipartidismo. Reapropiar la pr\u00e1ctica en organizaci\u00f3n, anticipar en instituci\u00f3n el nuevo poder material que se expresa en calles, barrios y f\u00e1bricas.<\/p>\n<p>06\/10\/03<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Multitud, movimiento, obrero social: \u00bfproceso sin sujeto?: \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00eda si, realmente, no existieran m\u00e1s empleos?, se preguntaba una tapa de la revista Newsweek. El desempleo en el mundo ha alcanzado en la actualidad su nivel m\u00e1s elevado desde la gran depresi\u00f3n de los a\u00f1os &#8217;30. M\u00e1s de mil millones de seres humanos componen hoy el ejercito industrial de reserva. En la d\u00e9cada del &#8217;50 en nivel de desempleo natural estuvo en el 4%; en los a\u00f1os &#8217;60 se situ\u00f3 en el 4,8%, en los setenta se elev\u00f3 hasta el 6%, mientras que en los &#8217;80 trep\u00f3 a un 7,3%. Sin embargo un problema es siempre algo para lo que existe, al menos, una soluci\u00f3n. Una encrucijada tiene su camino correcto, todo laberinto, por definici\u00f3n, tiene una salida. Vista de esta manera las cosas el &quot;desempleo&quot; no es un &quot;problema&quot;, sino una situaci\u00f3n con visos de fatalidad o de cat\u00e1strofe natural. El desempleo no es un problema porque la soluci\u00f3n de una \u00e9poca dorada de pleno empleo no es una soluci\u00f3n realista y, por lo tanto, algo que pueda fijarse responsablemente como un objetivo pol\u00edtico. Como sintetizaba el famoso gur\u00fa Peter Drucker, la desaparici\u00f3n del trabajo como factor clave de la producci\u00f3n se transform\u00f3 en el proceso inacabado de la sociedad capitalista. Previsiones de consultoras alemanas de inmaculado ADN liberal (son de 1999) dan el siguiente futuro para los pr\u00f3ximos quince a\u00f1os: 25% de trabajadores permanentes, semicalificados, protegidos y sindicalizados; 25% de trabajadores perif\u00e9ricos, subcontratados, subcalificados, mal pagados y sin sindicalizaci\u00f3n; 50% desempleados o trabajadores marginales dedicados a empleos marginales, econom\u00edas sumergidas o empleos parciales con ayuda estatal.<\/p>\n<p>En Argentina estamos viviendo lo que se conoce como el &quot;Jobless Growth&quot;, el crecimiento sin empleo del posfordismo. Es un fen\u00f3meno internacional, un proceso que implica el inicio del fin de la sociedad salarial, tal como la conocemos desde la d\u00e9cada del &#8217;50. La evoluci\u00f3n del empleo se desvincula dram\u00e1ticamente de la din\u00e1mica de la econom\u00eda. Esto marca la r\u00eddiculez de volver a f\u00f3rmulas neokeynesianas de los a\u00f1os &#8217;40 o &#8217;50. Seg\u00fan Jean-Claude Paye, Secretario General de la OCDE, en los diez a\u00f1os venideros la industria europea no podr\u00eda emplear m\u00e1s que el 2% de la poblaci\u00f3n activa. La sociedad argentina es relativamente rica, pero le falta un mecanismo institucional adecuado que permita distribuir su propia riqueza en el conjunto de la comunidad. Para la mayor parte de los argentinos una cosa es cierta: s\u00f3lo aquel que tiene trabajo y que a trav\u00e9s del trabajo obtiene ingresos, bien por medio de la familia o de la seguridad social, tiene posibilidades de participar en la riqueza so cial y ser un ciudadano pleno. Pero la ciudadan\u00eda se ha separado definitivamente del trabajo asalariado. Se le llama con distintos nombres: toyotismo, re-engineering, gestiones ligeras (lean production and lean management), postfordismo, todas tienen un objetivo central: no s\u00f3lo reducen el n\u00famero de empleos, tambi\u00e9n modifican profundamente la situaci\u00f3n de los asalariados y las mismas condiciones de empleo.<\/p>\n<p>Y finalmente la forma estado. El fin del llamado crecimiento &quot;fordista&quot; (en honor a Henry Ford) dej\u00f3 a las empresas con la tarea de crear trabajo que anulara trabajo. Un nivel elevado de informatizaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n con un nuevo modelo de organizaci\u00f3n que permite la m\u00e1xima flexibilidad de los efectivos, permite asegurar un mayor \u00edndice de producci\u00f3n con la mitad del capital y entre un 40 y un 80% menos de empleos. Ejemplos no faltan: de los 90 millones de empleos que suministra el sector privado de los EEUU, alrededor de 25 millones podr\u00edan ser suprimidos, seg\u00fan el insos pechado Wall Street Journal; cada a\u00f1o las empresas norteamericanas suprimen m\u00e1s de dos millones de empleos, seg\u00fan la estad\u00edstica de la revista Fortune; en Alemania, 9 millones de empleos, sobre un total de 33, desaparecer\u00e1n en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, seg\u00fan las cifras del Instituto de Estad\u00edstica McKinsey, con lo que la tasa de desempleo ser\u00eda de casi el 40%. En la escala mundial existen hoy entre 800 y 1000 millones de desempleados y que, en el plazo de aqu\u00ed al 2025, habr\u00eda que crear alrededor de 1.500 millones de empleos para aquellas personas que entrar\u00e1n, por primera vez, al mercado laboral, seg\u00fan datos del Banco Mundial. La sociedad salarial fordista tiene muy pocas promesas o esperanzas para estos problemas. En el caso particular argentino, si el sujeto es el movimiento, el movimiento es una totalidad sintetizada en la figura del posfordismo, el obrero social. \u00bfqu\u00e9 obrero social en la Argentina? \u00bfqu\u00e9 composici\u00f3n de clase en el &quot;Capital-Parlamentarismo&quot;? Organizaci\u00f3n y composici\u00f3n de clase son una misma dimensi\u00f3n, un mundo bifronte, decisivo para la estrategia y la t\u00e1ctica del movimiento. Con datos de octubre del 2001 (el benem\u00e9rito INDEC) tenemos para todos los aglomerados urbanos un 34% de ocupados, de los cuales un 72% son asalariados, de los cuales un 38% son aut\u00f3nomos, valga la paradoja. Si a esto se le suma un 18,3% de desocupaci\u00f3n oficial, m\u00e1s un 16,4% de subocupaci\u00f3n demandante y no demandante (lo que significa que casi un 35% fue o quiere ser asalariado) nos da un total de 79,3% de la fuerza de trabajo sobre la poblaci\u00f3n actual. La desagregaci\u00f3n nos da el siguiente resultado: 13,8% en la industria, 7% en la construcci\u00f3n, 23,7% en comercio, 46,9% en servicios y 7,9% en tra nsporte.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s: para una cantidad cada vez mayor de argentinos, la discusi\u00f3n sobre si conviene un sistema previsional de reparto o de capitalizaci\u00f3n es ociosa. Son quienes, m\u00e1s all\u00e1 del modelo que sea impulsado, no podr\u00e1n jubilarse ni alcanzar una magra pensi\u00f3n no contributiva. En s\u00f3lo siete a\u00f1os m\u00e1s, es decir, en 2010, cuatro de cada diez personas de 65 a\u00f1os o m\u00e1s no tendr\u00e1n acceso ni a una jubilaci\u00f3n ni a una pensi\u00f3n. De ellas, el 80% vivir\u00e1 en hogares pobres. Hoy la exclusi\u00f3n afecta al 34,5% de la poblaci\u00f3n que ya cumpli\u00f3 la edad del retiro laboral. El postfordismo es un estado de excedencia, de exclusi\u00f3n sist\u00e9mica: esto es lo que debe discutir una verdadera estrategia de izquierda. La estimaci\u00f3n surge de un trabajo de la consultora Equis. El estudio se\u00f1ala que mientras que hoy son 1.237.000 los mayores desprotegidos, en 2010 ser\u00e1n 1.600.000, si es que contin\u00faa el ritmo de crecimiento de la informalidad, y aun cuando haya leves ca\u00eddas de los \u00edndices de pobreza y de sempleo. As\u00ed, mientras que la poblaci\u00f3n total de 65 a\u00f1os o m\u00e1s crecer\u00eda un 11,5% hasta 2010, la cantidad de personas sin cobertura aumentar\u00eda un 29,3 por ciento. El informe aporta un dato que revela la fuerza del deterioro de la situaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os: en 1991, la falta de cobertura afectaba al 24,7% de los mayores, por lo que el \u00edndice creci\u00f3, en 10 a\u00f1os, un 39,6 por ciento. Los datos corresponden a los censos poblacionales realizados por el Indec. Si bien por un efecto l\u00f3gico de la distribuci\u00f3n poblacional el mayor n\u00famero de personas desprotegidas vive en la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe, las jurisdicciones con porcentajes m\u00e1s elevados de personas sin jubilaci\u00f3n son Formosa (55,9%), Misiones (54,6%), Chaco (51%) y Corrientes (50,9 por ciento). En el otro extremo se ubican la ciudad de Buenos Aires, con el 25,4% de sus habitantes mayores sin jubilaci\u00f3n ni pensi\u00f3n, y La Rioja, donde los que no tienen cobertura son el 2 7,3 por ciento. El trabajo de Equis analiza qu\u00e9 ocurre en la ra\u00edz del problema, definida como la falta de aportes durante la vida laboral, la otra cara de las relaciones de producci\u00f3n postfordistas. Entre 1990 y 2003, destaca, el trabajo informal pas\u00f3 del 25,3 al 45,1%, en tanto que el desempleo pas\u00f3 del 6 al 21,4% (si no se considera como ocupados a quienes reciben planes sociales), y el subempleo subi\u00f3 del 8,1 al 18,8 por ciento. La relaci\u00f3n entre las condiciones del mercado laboral postfordista y el acceso a un haber jubilatorio es indiscutible. Por eso, cuando los especialistas en la materia y los funcionarios del &quot;Capital- Parlamentarismo&quot; afirman que una reforma previsional debe tender a ampliar la cobertura tambi\u00e9n advierten que dif\u00edcilmente ello pueda lograrse s\u00f3lo a partir de una nueva ley jubilatoria. Porque el derecho en el capitalismo sigue al mercado. Si bien se prev\u00e9 la conveniencia de otorgar prestaciones asistenciales, se se\u00f1ala que \u00e9sa no es la soluci\u00f3n real a un problema que tiene su ra\u00edz en la alta informalidad del mercado laboral. Las personas subsidiadas, como las que hoy cobran, por el plan Adultos Mayores, un ingreso mensual de $ 150, son, entre los pasivos, el equivalente a lo que representan en la poblaci\u00f3n activa los desocupados y los trabajadores que est\u00e1n en negro.<\/p>\n<p>El informe de Equis destina un cap\u00edtulo a analizar la relaci\u00f3n entre pobreza y falta de acceso a un haber previsional. Seg\u00fan los datos de la encuesta de hogares del Indec de mayo pasado, en la franja que agrupa al 40% m\u00e1s pobre de los trabajadores, m\u00e1s del 70% no realiza aportes jubilatorios, en tanto que en el grupo que re\u00fane al 20% que tiene mejores ingresos, el \u00edndice cae al 20,4 por ciento. Seg\u00fan los resultados de la encuesta, el 28,3% de los mayores (1.012.060 personas) es pobre, en tanto que en diciembre de 2001, antes de la devaluaci\u00f3n, el \u00edndice era del 15,6%. Si se cumple el pron\u00f3stico sobre poblaci\u00f3n no cubierta en 2010, el trabajo de Equis estima que la pobreza en este segmento de la poblaci\u00f3n se elevar\u00eda al 32,8%. El trabajo concluye tambi\u00e9n que el 60% de la pobreza de los habitantes del pa\u00eds mayores de 65 a\u00f1os se explica por la falta de ingresos jubilatorios. Como la evasi\u00f3n previsional debe ser considerada un problema dentro de la evasi\u00f3n impositiva en general, &quot;aunque no existieran impuestos al trabajo y s\u00ed otras altas cargas impositivas, una empresa probablemente evitar\u00eda declarar trabajadores para ser consistente con la no declaraci\u00f3n (o subdeclaraci\u00f3n) de su actividad&quot;. La afirmaci\u00f3n es parte de las conclusiones de un reciente trabajo del economista Ruffo, del Ieral. Seg\u00fan el informe, adem\u00e1s de la presi\u00f3n tributaria general, hay al menos otros dos factores que explican el alto \u00edndice de trabajo en negro y la consecuente baja tasa de cobertura de la seguridad social: las regulaciones laborales impuestas por viejos convenios y el costo diferencial que implica generar un puesto formal en relaci\u00f3n con uno informal (es decir: uno fordista versus uno postfordista). Respecto de este \u00faltimo aspecto, Ruffo se\u00f1ala que &quot;un puesto declarado implica un 70% m\u00e1s de costo frente a una relaci\u00f3n informal&quot;. Pero agrega que estos costos, si bien constituyen un incentivo a no declarar, no explicar\u00edan el incremento de la informalidad, porque las contribuciones cayeron fuertemente entre 1993 y 2000. El diferencial de costos se ampl\u00eda, seg\u00fan el economista, en etapas recesivas: en esos momentos el sector formal provoca una expulsi\u00f3n neta de trabajadores y los desempleados se vuelcan al sector informal, lo que provoca, a su vez, que caigan los salarios en negro.<\/p>\n<p>El informe advierte que la decisi\u00f3n del Gobierno de incrementar los salarios del sector privado es una medida que, lejos de mejorar la distribuci\u00f3n del ingreso, la empeora, porque privilegia al sector formal por encima del informal. Tambi\u00e9n expone cuestionamientos al plan de controles del trabajo en negro, ya que, seg\u00fan se\u00f1ala, si no se acompa\u00f1a con medidas de incentivo a la formalidad se corre el riesgo de que algunas empresas no puedan subsistir &quot;o eviten tomar m\u00e1s trabajadores&quot;. El trabajo del Ieral no s\u00f3lo hace referencia a la falta de cobertura futura de esos trabajadores. Hace hincapi\u00e9 en las falencias que se sufren en la etapa activa por estar al margen de beneficios como el de un plan de salud, el seguro de accidentes laborales y la posibilidad de cobrar el seguro de desempleo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":["post-169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-proletariado-demos-multidud"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}