{"id":16937,"date":"2025-01-07T05:00:31","date_gmt":"2025-01-07T04:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16937"},"modified":"2025-01-07T05:21:03","modified_gmt":"2025-01-07T04:21:03","slug":"el-ecologista-dialectico-richard-levins-y-la-ciencia-y-praxis-del-metabolismo-hombre-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16937","title":{"rendered":"El ecologista dial\u00e9ctico: Richard Levins y la ciencia y praxis del metabolismo hombre-naturaleza"},"content":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en <i>Socialism and Democracy<\/i> 37, n\u00ba 1-2 (2023): 14-34, y se reimprime aqu\u00ed en una forma ligeramente revisada con autorizaci\u00f3n. El n\u00famero de\u00a0<i>Socialism and Democracy<\/i> en el que apareci\u00f3 se dedic\u00f3 a celebrar a Richard Levins y sus contribuciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00bfSi la raz\u00f3n es una caracter\u00edstica natural del ser humano, \u00bfno lo es de la naturaleza?<br \/>\n-Yrj\u00f6 Haila y Richard Levins<sup id=\"nota1\">1<\/sup><\/p>\n<div>Richard Levins, como ha observado el c\u00e9lebre agroec\u00f3logo y ec\u00f3logo matem\u00e1tico John Vandermeer, \u00abfue y sigue siendo \u201clegendario\u201d en ecolog\u00eda\u00bb. Dentro de la propia ciencia ecol\u00f3gica, las contribuciones de Levins son vastas y cambian paradigmas. Una innovaci\u00f3n fundamental, a la que dedic\u00f3 gran parte de su vida laboral, fue el desarrollo de un m\u00e9todo llamado \u00aban\u00e1lisis de bucles, una t\u00e9cnica matem\u00e1tica que utiliza cierta comprensi\u00f3n cualitativa b\u00e1sica de la din\u00e1mica de las ecuaciones diferenciales para formular&#8230; c\u00f3mo las variables act\u00faan de forma efectiva para formar bucles sobre s\u00ed mismas (un depredador que se come en exceso a una presa, por ejemplo, crea un bucle negativo sobre s\u00ed mismo al reducir sus propios recursos clave).\u00bb A trav\u00e9s de esta investigaci\u00f3n, \u00abLevins demostr\u00f3 c\u00f3mo el an\u00e1lisis de bucles pod\u00eda aplicarse en todo tipo de situaciones ecol\u00f3gicas, creando efectivamente un nuevo modo de an\u00e1lisis de los sistemas ecol\u00f3gicos\u00bb.<sup>2<\/sup> Al mismo tiempo, las contribuciones de Levins a la ciencia y al pensamiento cr\u00edtico trascendieron con mucho sus incursiones en la ecolog\u00eda matem\u00e1tica, ya que se comprometi\u00f3 con la ecolog\u00eda en sus dimensiones m\u00e1s amplias, incluyendo la ecolog\u00eda de poblaciones, el an\u00e1lisis de sistemas ecol\u00f3gicos, los procesos evolutivos, la filosof\u00eda y la historia de la ciencia, la agroecolog\u00eda, el ecodesarrollo, la planificaci\u00f3n socioecol\u00f3gica, la historia medioambiental, la salud p\u00fablica, la teor\u00eda ecol\u00f3gica marxiana y el ecosocialismo, todo lo cual, para \u00e9l, en su conjunto, constitu\u00eda la verdad como un todo.<\/div>\n<p>En la ra\u00edz de todo el pensamiento de Levins, desde los d\u00edas de su juventud hasta su trabajo como cient\u00edfico ecol\u00f3gico maduro, hab\u00eda una concepci\u00f3n de la dial\u00e9ctica de la naturaleza y la sociedad extra\u00edda de pensadores como Karl Marx, Frederick Engels, V. I. Lenin, J. D. Bernal, J. B. S. Haldane, Joseph Needham, Christopher Caudwell, Marcel Prenant, Ivan Ivanovich Schmalhausen y C. H. Waddington.<sup>3<\/sup> Como observ\u00f3 convincentemente, \u00abtal vez la primera investigaci\u00f3n de un objeto complejo como sistema fue la obra maestra de Karl Marx, <i>Das Kapital<\/i>,\u00bb que explor\u00f3 tanto las bases econ\u00f3micas como ecol\u00f3gicas del capitalismo como sistema.<sup>4<\/sup> La dial\u00e9ctica materialista de Marx se extendi\u00f3 no s\u00f3lo a la cr\u00edtica pol\u00edtico-econ\u00f3mica del capitalismo y al argumento a favor del socialismo sobre esa base, sino que tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a un naturalismo dial\u00e9ctico que abarcaba las conexiones\/contradicciones ecol\u00f3gicas de la humanidad y la tierra, que requieren un cambio social.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, fue la dial\u00e9ctica materialista, tal y como hab\u00eda sido desarrollada por numerosos pensadores de la tradici\u00f3n marxista, en particular en las ciencias naturales, la que constituy\u00f3 el fundamento y el punto focal de todos los esfuerzos intelectuales de Levins desde el principio, constituyendo el m\u00e9todo y la l\u00f3gica fundamentales que rigieron su pensamiento. \u00abEl pensamiento dial\u00e9ctico\u00bb, escribi\u00f3, \u00abcon su \u00e9nfasis en la complejidad, el contexto, el cambio, la discontinuidad, la interpenetraci\u00f3n y las contradicciones era, y ha seguido siendo, algo hermoso para m\u00ed y el tema rector de mi investigaci\u00f3n cient\u00edfica y mi ense\u00f1anza pol\u00edtica en los grupos de estudio del Partido, las conferencias populares y los escritos&#8230;. Me encantaban la asimetr\u00eda y la complejidad, los efectos de umbral, la contradicci\u00f3n\u00bb.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Aunque el trabajo de Levins surgi\u00f3 del materialismo hist\u00f3rico, se encontr\u00f3 en profundo conflicto con gran parte de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica marxista occidental , que hab\u00eda intentado sistem\u00e1ticamente separarse ella misma, y al pensamiento dial\u00e9ctico, del mundo ecol\u00f3gico en su conjunto y junto con \u00e9l del mundo de la ciencia, mediante el rechazo de la noci\u00f3n de la dial\u00e9ctica de la naturaleza, fundamental para generaciones de pensadores marxistas.<sup>6<\/sup> Aunque cr\u00edtico con el dogmatismo sovi\u00e9tico que surgi\u00f3 a finales de la d\u00e9cada de 1930, Levins segu\u00eda convencido de que el materialismo dial\u00e9ctico era la clave para comprender la complejidad tanto de la naturaleza como de la sociedad y sus interacciones.<sup>7<\/sup> Escribiendo en \u00ab<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-038-03-1986-07_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">A Science of Our Own<\/a>\u00bb en <i>Monthly Review<\/i> en 1986, afirmaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En la b\u00fasqueda de respetabilidad, muchos marxistas de Europa Occidental, especialmente entre los eurocomunistas, intentan confinar el alcance del marxismo a la formulaci\u00f3n de un programa econ\u00f3mico progresista. Por lo tanto, rechazan como \u00abestalinismo\u00bb la noci\u00f3n de que el materialismo dial\u00e9ctico tenga algo que decir sobre la ciencia natural m\u00e1s all\u00e1 de una cr\u00edtica de su mal uso y monopolizaci\u00f3n&#8230; Tanto los cr\u00edticos eurocomunistas del materialismo dial\u00e9ctico como los dogm\u00e1ticos [los que reducen el materialismo dial\u00e9ctico a mero formalismo] aceptan una descripci\u00f3n idealizada de la ciencia.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>El marxismo occidental, aunque se inspir\u00f3 en el <i>primer fundamento<\/i> del pensamiento marxista, a menudo denominado materialismo hist\u00f3rico, rechaz\u00f3 su <i>segundo fundamento<\/i>, o naturalismo dial\u00e9ctico, asociado a la dial\u00e9ctica de la naturaleza tanto en la ciencia como en el arte. Si el primer fundamento ten\u00eda su fuente primaria en el pensamiento de Marx, el segundo se asocia a menudo con Engels, pero tambi\u00e9n englobaba a un amplio abanico de pensadores, algunos de ellos purgados en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, o sometidos al hostigamiento contra los rojos en Occidente. Entre ellos se encontraban destacados cient\u00edficos y fil\u00f3sofos de la ciencia de finales del siglo XX.<sup>9<\/sup> Levins, junto con sus estrechos colaboradores Richard Lewontin y Stephen Jay Gould \u2013los tres radicados en Harvard\u2013 se inspiraron en gran medida en el materialismo dial\u00e9ctico\/naturalismo dial\u00e9ctico, como demuestran obras como <i>El bi\u00f3logo dial\u00e9ctico<\/i> y <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/biology_under_the_influence\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><i>Biolog\u00eda bajo la influencia<\/i><\/a>, de Levins y Lewontin, y <i>La estructura de la teor\u00eda evolutiva<\/i>, de Gould .<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>\u00abLa verdad es el todo\u00bb, escribi\u00f3 G. W. F. Hegel en el prefacio a su <i>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/i>, y por tanto no puede entenderse sino en el proceso de su devenir, de su desarrollo.<sup>11<\/sup> Para comprender la naturaleza y el significado del pensamiento ecol\u00f3gico hol\u00edstico de Levins, es necesario verlo gen\u00e9ticamente, es decir, en t\u00e9rminos de su formaci\u00f3n y desarrollo. De este modo, podemos rastrear las revolucionarias perspectivas te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas que aport\u00f3 su an\u00e1lisis, ayud\u00e1ndonos a abordar la emergencia planetaria del presente siglo. El actual \u00abs\u00edndrome de angustia ecosocial\u00bb que subyace a la crisis de habitabilidad actual, argumentaron Lewontin y Levins, \u00abes m\u00e1s profundo que las crisis anteriores, alcanza mayor altura en la atm\u00f3sfera, mayor profundidad en la tierra, se extiende m\u00e1s por el espacio y es m\u00e1s duradero, penetrando en m\u00e1s rincones de nuestras vidas\u00bb.<sup>12<\/sup> Por tanto, como sosten\u00eda Levins, era absolutamente necesario comprender las ra\u00edces de la crisis socioecol\u00f3gica mediante un enfoque que permitiera comprender la complejidad del conjunto, las interacciones din\u00e1micas, lo incierto y lo posible.<\/p>\n<p><strong>La formaci\u00f3n de un ecologista dial\u00e9ctico<\/strong><\/p>\n<p>Levins fue un \u00abbeb\u00e9 de pa\u00f1al rojo\u00bb, que creci\u00f3 en un hogar comunista, por lo que estaba imbuido de una herencia radical. Interesado desde muy joven por la ciencia, qued\u00f3 fascinado por la obra de Trofim Lysenko, que pretend\u00eda llevar a cabo una revoluci\u00f3n cient\u00edfica en la URSS para hacer frente a la corta temporada de cultivo, producto de la geograf\u00eda, con el fin de aumentar la producci\u00f3n agr\u00edcola. El lysenko\u00edsmo, que rechazaba la gen\u00e9tica mendeliana y se basaba en las nociones lamarckianas de la herencia de las caracter\u00edsticas adquiridas, pretend\u00eda promover el desarrollo agr\u00edcola alterando el metabolismo de los organismos y el medio ambiente mediante diversos tratamientos como la vernalizaci\u00f3n (enfriar la semilla durante la germinaci\u00f3n para acelerar su desarrollo posterior) y el injerto. Supon\u00eda, al modo lamarckiano, que los factores ambientales inducidos pod\u00edan alterar directamente los organismos, dando lugar a la herencia de las caracter\u00edsticas adquiridas. El lysenko\u00edsmo result\u00f3 ser un completo fracaso desde el punto de vista cient\u00edfico y retras\u00f3 la gen\u00e9tica sovi\u00e9tica una generaci\u00f3n. Sin embargo, estimul\u00f3 en muchos cient\u00edficos el inter\u00e9s por las complejas relaciones dial\u00e9cticas entre gen, organismo y medio ambiente.<\/p>\n<p>Entre las figuras que asumieron los retos planteados por el lysenko\u00edsmo de una forma m\u00e1s positiva, buscando respuestas m\u00e1s dial\u00e9cticas respecto a las relaciones del organismo con el medio ambiente que fueran, no obstante, coherentes con la gen\u00e9tica moderna, se encontraban el principal bi\u00f3logo sovi\u00e9tico y oponente de Lysenko, Schmalhausen, y el genetista rojo brit\u00e1nico Waddington, que ejercer\u00edan una inmensa influencia sobre Levins. La gran obra de Schmalhausen <i>Factores de la evoluci\u00f3n:<\/i> <i>La teor\u00eda de la selecci\u00f3n estabilizadora<\/i> se public\u00f3 por primera vez en la URSS en 1947 y se tradujo r\u00e1pidamente al ingl\u00e9s en 1949. Theodosius Dobzhansky, cuyas investigaciones en biolog\u00eda evolutiva contribuyeron a la \u00abs\u00edntesis moderna\u00bb, llam\u00f3 a Schmalhausen \u00abquiz\u00e1 el m\u00e1s distinguido entre los bi\u00f3logos vivos de la URSS\u00bb<sup>.13<\/sup><\/p>\n<p>Schmalhausen, al igual que Waddington, desarroll\u00f3 una teor\u00eda de la triple h\u00e9lice de gen, organismo y medio ambiente que proporcionaba una visi\u00f3n evolutiva y ecol\u00f3gica dial\u00e9ctica que constitu\u00eda una alternativa sofisticada al lysenko\u00edsmo con su base antigeneticista (o gen\u00e9tica antimendeliana). El enfoque dial\u00e9ctico de Schmalhausen era especialmente evidente en su noci\u00f3n de jerarqu\u00edas o niveles integradores que estructuraban la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, y en su explicaci\u00f3n de que los rasgos gen\u00e9ticos latentes y asimilados que se acumulaban durante largos periodos de selecci\u00f3n estabilizadora saldr\u00edan a la superficie s\u00f3lo cuando los organismos se enfrentaran a un estr\u00e9s medioambiental severo o se cruzaran ciertos umbrales, lo que dar\u00eda lugar a un proceso de cambio r\u00e1pido.<sup>14<\/sup> Lo que lleg\u00f3 a conocerse como \u00abLey de Schmalhausen\u00bb de la selecci\u00f3n estabilizadora, seg\u00fan los bi\u00f3logos dial\u00e9cticos Lewontin y Levins, era la noci\u00f3n de que \u00abcuando los organismos viven dentro de su rango normal de entorno, las perturbaciones en las condiciones de vida y la mayor\u00eda de las diferencias gen\u00e9ticas entre individuos tienen poco o ning\u00fan efecto sobre su fisiolog\u00eda y desarrollo manifiestos, pero en condiciones de estr\u00e9s general severo o inusual, incluso las peque\u00f1as diferencias ambientales y gen\u00e9ticas producen efectos importantes.\u00bb El resultado es que la evoluci\u00f3n normal de las especies se caracteriza por una estabilizaci\u00f3n puntuada por periodos de cambio r\u00e1pido, en los que los rasgos latentes se movilizan en relaci\u00f3n con el estr\u00e9s medioambiental.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p>Como explic\u00f3 Waddington, las verdaderas cuestiones relativas a la evoluci\u00f3n ten\u00edan que ver con el cambio cualitativo. Aunque las matem\u00e1ticas pod\u00edan servir para dilucidar algunos aspectos de este proceso, se\u00f1al\u00f3 que \u00ablas verdaderas tripas de la evoluci\u00f3n \u2013que es, c\u00f3mo se llega a tener caballos y tigres, y esas cosas\u2013 est\u00e1n fuera de la teor\u00eda matem\u00e1tica\u00bb<sup>.16<\/sup> La clave resid\u00eda m\u00e1s bien en entender el mundo como gobernado por procesos din\u00e1micos de contingencia, cambio, interconexi\u00f3n, contradicci\u00f3n y negaci\u00f3n, as\u00ed como por niveles integradores, o formas organizativas emergentes. Sin embargo, no deb\u00eda considerarse que la dial\u00e9ctica ofreciera una soluci\u00f3n prefabricada a los problemas, sino m\u00e1s bien un enfoque que abr\u00eda los an\u00e1lisis y desafiaba el cierre. Tratando de captar esto, Hegel hab\u00eda escrito audazmente: \u00abLa contradicci\u00f3n es el criterio de la verdad, la falta de contradicci\u00f3n, el criterio del error\u00bb.<sup>17<\/sup> Como observaron Levins y Lewontin: \u00abEl materialismo dial\u00e9ctico no es, ni ha sido nunca, un m\u00e9todo program\u00e1tico para resolver problemas f\u00edsicos particulares. M\u00e1s bien, el an\u00e1lisis dial\u00e9ctico proporciona una visi\u00f3n de conjunto y un conjunto de se\u00f1ales de advertencia contra formas particulares de dogmatismo y estrechez de pensamiento\u00bb.<sup>18<\/sup> Fue la constataci\u00f3n de esta apertura del punto de vista dial\u00e9ctico por parte de Levins lo que gui\u00f3 toda su carrera intelectual, as\u00ed como su concepci\u00f3n radical de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Levins estudi\u00f3 agricultura y matem\u00e1ticas como estudiante universitario en la Universidad de Cornell. Al enfrentarse a la lista negra anticomunista de McCarthy al graduarse, \u00e9l y su esposa, la escritora puertorrique\u00f1a Rosario Morales, se trasladaron a Puerto Rico, donde trabaj\u00f3 como agricultor y organizador rural, conociendo de primera mano las condiciones de subdesarrollo y dependencia. Se doctor\u00f3 en Columbia en 1956 y ense\u00f1\u00f3 en la Universidad de Puerto Rico de 1961 a 1967. Visit\u00f3 Cuba por primera vez en 1964, en lo que ser\u00eda una colaboraci\u00f3n de por vida con bi\u00f3logos y ecologistas cubanos. En 1967 se traslad\u00f3 a ense\u00f1ar a la Universidad de Chicago. All\u00ed, \u00e9l y Lewontin se convirtieron en estrechos colegas y colaboradores.<sup>19<\/sup> En 1975, Levins acept\u00f3 un puesto en Harvard, donde fue catedr\u00e1tico John Rock de Ciencias de la Poblaci\u00f3n en el Departamento de Poblaci\u00f3n y Salud Internacional y jefe del Programa de Ecolog\u00eda Humana. Elegido miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., declin\u00f3 en protesta por la postura de la Academia Nacional sobre la guerra de Vietnam. Se convirti\u00f3 en una figura destacada de <i>Science for the People<\/i> (tanto de la publicaci\u00f3n como del movimiento).<\/p>\n<p>En sus investigaciones sobre gen\u00e9tica de poblaciones Levins decidi\u00f3 explorar la herencia, la variaci\u00f3n y la evoluci\u00f3n de la<i> Drosophila<\/i> (mosca de la fruta) en la naturaleza y no s\u00f3lo en el laboratorio, comenzando en su vecindario y en el campo circundante en el Puerto Rico de la \u00e9poca. Sus hallazgos le condujeron a \u00ablos conceptos de selecci\u00f3n co-gradiente, en la que el impacto directo del entorno aumenta las diferencias gen\u00e9ticas entre poblaciones, y selecci\u00f3n contra-gradiente, en la que las diferencias gen\u00e9ticas contrarrestan el impacto directo del entorno\u00bb. \u00c9l<\/p>\n<blockquote><p>propuso que la \u00abvariaci\u00f3n ambiental\u00bb debe ser una respuesta a muchas preguntas de la ecolog\u00eda evolutiva y que los organismos se adaptan no s\u00f3lo a caracter\u00edsticas ambientales espec\u00edficas como las altas temperaturas o los suelos alcalinos, sino tambi\u00e9n al patr\u00f3n del medio ambiente: su variabilidad, su incertidumbre, la granularidad de su parcheado, las correlaciones entre los distintos aspectos del medio ambiente. Adem\u00e1s, estos patrones del entorno no son simplemente dados, externos al organismo: los organismos seleccionan, transforman y definen sus propios entornos.<sup>20<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Dial\u00e9ctica ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p>Levins se ocup\u00f3 de la dial\u00e9ctica ecol\u00f3gica a lo largo de toda su obra. Sin embargo, es su ensayo sobre \u00abDial\u00e9ctica y teor\u00eda de sistemas\u00bb, escrito en 2008, el que constituye el mejor punto de entrada a la unidad de su pensamiento a este respecto. En \u00e9l detallaba la integraci\u00f3n parcial de las concepciones dial\u00e9cticas en la teor\u00eda de sistemas, incluida la modelizaci\u00f3n del Sistema Tierra, y la distinci\u00f3n entre \u00e9sta y una perspectiva dial\u00e9ctica completa, destacando c\u00f3mo esta \u00faltima proporcionaba una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa de la constituci\u00f3n din\u00e1mica, abierta, integradora, contradictoria y transitoria de la naturaleza. El marxismo hab\u00eda desempe\u00f1ado un papel importante en el desarrollo de la teor\u00eda de sistemas. Como subraya Levins, \u00abEn cierto sentido, <i>El Capital<\/i> de Marx fue el primer intento de tratar un sistema completo&#8230;. Sus objetos iniciales de investigaci\u00f3n en el volumen 1, las mercanc\u00edas, no son bloques de construcci\u00f3n aut\u00f3nomos o \u00e1tomos de la vida econ\u00f3mica que luego se insertan en el capitalismo, sino que son \u201cc\u00e9lulas\u201d del capitalismo elegidas para su estudio precisamente porque revelan el funcionamiento del todo\u00bb.<sup>21<\/sup> Es importante entender que esto no se concibe como una relaci\u00f3n burda y mec\u00e1nica. M\u00e1s bien, la mercanc\u00eda como c\u00e9lula del capitalismo \u00abno era\u00bb, para Marx, \u00abun objeto fijo e inmutable que determina el todo\u00bb, como en versiones m\u00e1s mecanicistas y reduccionistas de la teor\u00eda de sistemas. M\u00e1s bien, la mercanc\u00eda en este sentido era vista \u00abcomo un punto de convergencia de todos los fen\u00f3menos econ\u00f3micos, al mismo tiempo determinado por el todo y determin\u00e1ndolo\u00bb.<sup>22<\/sup> La clara naturaleza dial\u00e9ctica del an\u00e1lisis de Marx le permit\u00eda ir y venir f\u00e1cilmente entre trabajo\/producci\u00f3n y capital\/valorizaci\u00f3n en un complejo sistema din\u00e1mico de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, <i>El Capital<\/i> de Marx es notable no s\u00f3lo por su teor\u00eda de los sistemas econ\u00f3micos, como se\u00f1al\u00f3 Levins, sino tambi\u00e9n, como se ha reconocido m\u00e1s plenamente en los \u00faltimos a\u00f1os, por su temprana teor\u00eda de los sistemas ecol\u00f3gicos. Tanto las contradicciones econ\u00f3micas como las ecol\u00f3gicas, se\u00f1al\u00f3 Levins, est\u00e1n presentes en el capitalismo, constituyendo esta \u00faltima una \u00absegunda contradicci\u00f3n\u00bb.<sup>23<\/sup> Como escribieron Yrj\u00f6 Haila y Levins en <i>Humanity and Nature<\/i>, \u00ablos modelos de sistemas en ecolog\u00eda suelen concentrarse en el flujo de energ\u00eda y el reciclaje de nutrientes (minerales). \u00ab<sup>24<\/sup> De forma perspicaz, el ciclo de nutrientes y las transferencias de energ\u00eda a trav\u00e9s del metabolismo se integraron en <i>El Capital<\/i> de Marx y en la primera econom\u00eda ecol\u00f3gica socialista, bas\u00e1ndose en los trabajos anteriores de figuras como Roland Daniels y Justus von Liebig, formando la base del concepto de metabolismo social de Marx y su teor\u00eda de la brecha metab\u00f3lica.<sup>25<\/sup> Estos y otros desarrollos relacionados de la ciencia materialista influyeron en las concepciones de la crisis ecol\u00f3gica del legendario bi\u00f3logo brit\u00e1nico E. Ray Lankester, que fue protegido de Charles Darwin y Thomas Huxley, as\u00ed como amigo \u00edntimo de Marx.<sup>26<\/sup><\/p>\n<p>El alumno de Lankester, Arthur Tansley, introdujo el concepto de ecosistema, basado en la comprensi\u00f3n del ciclo de los nutrientes, el metabolismo y las transferencias de energ\u00eda en las interconexiones entre los sistemas inorg\u00e1nicos y org\u00e1nicos. La teor\u00eda del ecosistema de Tansley estuvo influida por la temprana teor\u00eda de sistemas del matem\u00e1tico y cient\u00edfico marxista Hyman Levy, que incorpor\u00f3 a su obra la noci\u00f3n de \u00abcambio de fase\u00bb para describir c\u00f3mo el cambio cuantitativo en determinados umbrales conduce a una transformaci\u00f3n cualitativa, un an\u00e1lisis profundamente arraigado en la <i>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/i> de Engels.<sup>27<\/sup><\/p>\n<p>Needham, uno de los cient\u00edficos socialistas m\u00e1s destacados de Gran Breta\u00f1a, introdujo la noci\u00f3n de \u00abniveles integradores\u00bb, como una forma de describir la emergencia y la realidad de que el mundo material consta de varios niveles organizativos, cualitativamente separados entre s\u00ed, teniendo cada nivel sus propias leyes de la naturaleza, pero no obstante interdependientes.<sup>28<\/sup> Los cient\u00edficos marxistas de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y Gran Breta\u00f1a en la d\u00e9cada de 1930, bas\u00e1ndose especialmente en la obra de Engels, desempe\u00f1aron un papel crucial a la hora de explicar c\u00f3mo la dial\u00e9ctica de la transformaci\u00f3n cualitativa conduc\u00eda a la formaci\u00f3n de nuevos niveles integradores y poderes emergentes. Esta comprensi\u00f3n gener\u00f3 un materialismo que trascend\u00eda tanto el intento <i>vitalista<\/i> de atribuir la vida y la conciencia a fuerzas vitales que eran adiciones irreductibles a la materia\/energ\u00eda, como el esfuerzo <i>mecanicista<\/i> de reducir todas las formas organizativas superiores a las inferiores.<sup>29<\/sup> Bernal explic\u00f3 c\u00f3mo los residuos de procesos de desarrollo pasados, aparentemente ausentes o latentes, resurgen con frecuencia en el presente, entrando en nuevas combinaciones de forma contingente, para afectar a la evoluci\u00f3n futura.<sup>30<\/sup><\/p>\n<p>Muchas de estas ideas de la dial\u00e9ctica materialista fueron absorbidas por la moderna teor\u00eda de sistemas. Reflexionando sobre ello, el estimado bi\u00f3logo evolutivo matem\u00e1tico y genetista John Maynard Smith escribi\u00f3 en una rese\u00f1a de <cite>El bi\u00f3logo dial\u00e9ctico<\/cite> que la dial\u00e9ctica estaba ahora \u00abobsoleta\u00bb debido al desarrollo de la teor\u00eda matem\u00e1tica de sistemas. Seg\u00fan Smith, la \u00abtransformaci\u00f3n de cantidad en calidad y viceversa\u00bb de Engels se sustituye por el \u00abcambio de fase\u00bb (o \u00abefectos de umbral\u00bb). Ambos conceptos fueron adoptados tempranamente por los cient\u00edficos rojos e incorporados al an\u00e1lisis dial\u00e9ctico-materialista. El intercambio de causa y efecto de Engels podr\u00eda considerarse captado por el concepto de retroalimentaci\u00f3n dentro de la teor\u00eda de sistemas. Como dijo Levins, Smith podr\u00eda haber a\u00f1adido que los \u00abniveles integrados\u00bb est\u00e1n ahora ampliamente aceptados en la teor\u00eda de la jerarqu\u00eda organizativa, en la que los dial\u00e9cticos marxistas tambi\u00e9n desempe\u00f1aron papeles pioneros. Smith indic\u00f3 su continuo escepticismo con respecto a las nociones de la interpenetraci\u00f3n de los opuestos y la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n. En general, su argumento era que la modelizaci\u00f3n de sistemas matem\u00e1ticos es ahora m\u00e1s din\u00e1mica y capaz de captar las relaciones jer\u00e1rquicas, por lo que la dial\u00e9ctica como tal no era necesaria.<sup>31<\/sup><\/p>\n<p>Con una comprensi\u00f3n hist\u00f3rica m\u00e1s amplia y filos\u00f3fica m\u00e1s profunda, Levins respondi\u00f3 que, como en el caso de Engels antes que \u00e9l, le complac\u00eda ver que la ciencia se volv\u00eda m\u00e1s dial\u00e9ctica.<sup>32<\/sup> No obstante, insisti\u00f3 en que la modelizaci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1ndar no alcanzaba el rango cr\u00edtico de la dial\u00e9ctica. La teor\u00eda de sistemas surgi\u00f3 en parte de la cr\u00edtica al reduccionismo y del estudio ingenieril de los sistemas autorregulados. La mayor\u00eda de los estudiosos de la teor\u00eda de sistemas a\u00fan se mueven entre la reducci\u00f3n mecanicista y un enfoque idealista desvinculado, qued\u00e1ndose cortos del \u00e9nfasis de una dial\u00e9ctica materialista centrada \u00aben la totalidad y la interpenetraci\u00f3n, la estructura del proceso m\u00e1s que las cosas, los niveles integrados, la historicidad y la contradicci\u00f3n\u00bb.<sup>33<\/sup> En relaci\u00f3n con la contradicci\u00f3n, que surge de la interpenetraci\u00f3n de los opuestos, Levins exclam\u00f3 en una ocasi\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienen de malo las contradicciones? \u00a1S\u00f3lo son oscilaciones en el estado de la red!\u00bb. Es decir, surgen del mero hecho del proceso y de que las entidades y sus relaciones nunca son est\u00e1ticas.<sup>34<\/sup> Como hab\u00eda escrito Bernal:<\/p>\n<blockquote><p>Es posible enunciar esta parte de la dial\u00e9ctica de una manera m\u00e1s o menos f\u00edsica y matem\u00e1tica&#8230;. Cualquier proceso, una vez puesto en marcha por un impulso inicial, contin\u00faa en ausencia de fuerzas externas hasta que, al pasar por su posici\u00f3n de equilibrio como resultado de su propio impulso, se detiene y se invierte. Pero en casos m\u00e1s complicados, en lugar de un mero movimiento oscilatorio de vaiv\u00e9n como el tipo de cambio c\u00edclico en todas partes, obtenemos como resultado de la oposici\u00f3n y la detenci\u00f3n de la actividad primaria una nueva cualitativamente diferente&#8230;. Transformaciones de este tipo se encuentran en todo el mundo inorg\u00e1nico y org\u00e1nico.<sup>35<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>\u00abEl logro m\u00e1s elevado [de la teor\u00eda matem\u00e1tica de sistemas]\u00bb, observ\u00f3 Levins, \u00abes el algoritmo, la regla de procedimiento que puede ser aplicada autom\u00e1ticamente por cualquiera a toda una clase de situaciones, sin ser tocada por las mentes humanas\u00bb, la historia y la contingencia. \u00abLos marxistas\u00bb, sin embargo, \u00abdefienden una relaci\u00f3n m\u00e1s compleja y no jer\u00e1rquica entre los enfoques cuantitativos y cualitativos del mundo\u00bb.<sup>36<\/sup> Aunque existen jerarqu\u00edas organizativas, no son unidireccionales, en el sentido de que no s\u00f3lo los niveles inferiores pueden afectar a los superiores (aunque los superiores no puedan reducirse a los inferiores), sino que tambi\u00e9n los superiores pueden afectar a los inferiores. La teor\u00eda de sistemas est\u00e1 orientada a la modelizaci\u00f3n. \u00abLa dial\u00e9ctica hace hincapi\u00e9 [tanto] en la naturaleza provisional del sistema como en la naturaleza transitoria del modelo de sistemas\u00bb<sup>.37<\/sup> Por lo tanto, la dial\u00e9ctica materialista no tiene como objetivo principal los estados est\u00e1ticos y de equilibrio, como tampoco acepta el dualismo, el monismo, el reduccionismo o el idealismo, sino las cuestiones de origen, oposici\u00f3n, contradicci\u00f3n, cambio y transformaci\u00f3n, dentro de una realidad que es \u00abinternamente heterog\u00e9nea\u00bb a todos los niveles.<sup>38<\/sup><\/p>\n<p>Las abstracciones han resultado a menudo cruciales en el desarrollo de una visi\u00f3n dial\u00e9ctica del mundo, y como forma de acercarse a lo que Levins y Lewontin llamaron el \u00ab<i>mundo alienado<\/i>.\u00bb Antes de la teor\u00eda de la selecci\u00f3n natural de Darwin, la teor\u00eda evolutiva hab\u00eda adoptado una forma \u00abtransformacional\u00bb directamente simple representada por la teor\u00eda de la herencia de las caracter\u00edsticas adquiridas de Jean-Baptiste Lamarck, seg\u00fan la cual los organismos, al luchar contra el medio ambiente, adquir\u00edan nuevas caracter\u00edsticas que luego heredaba su progenie. El genio de Darwin, seg\u00fan Levins y Lewontin, fue romper con este modelo \u00abtransformacional\u00bb al separar la variaci\u00f3n innata en los organismos individuales, por un lado, y la selecci\u00f3n natural, que implica las relaciones con las poblaciones y el medio ambiente, por otro. Al \u00abalienar\u00bb entre s\u00ed estos dos aspectos del proceso evolutivo, se aclar\u00f3 todo el proceso de la evoluci\u00f3n. As\u00ed, se hizo hincapi\u00e9 en el lento proceso de adaptaci\u00f3n de las especies a su entorno mediante la selecci\u00f3n natural a trav\u00e9s de la variaci\u00f3n innata. Sin embargo, esto cre\u00f3 un dualismo entre los rasgos gen\u00e9ticos heredados de los organismos, por un lado, y sus entornos, por otro \u2013junto con una posici\u00f3n adaptacionista unilateral\u2013 que iba a resultar finalmente insostenible. Se hizo poco hincapi\u00e9 en el papel mediador de los propios organismos en el cambio de sus entornos.<\/p>\n<p>El auge de la gen\u00e9tica moderna condujo inicialmente a la famosa \u00abs\u00edntesis moderna\u00bb, en la que Haldane desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental, que supuso la fusi\u00f3n de la gen\u00e9tica mendeliana con la noci\u00f3n de Darwin de la variaci\u00f3n innata y la selecci\u00f3n natural. La s\u00edntesis moderna original ten\u00eda una orientaci\u00f3n relativamente hol\u00edstica, que abarcaba los genes, el organismo y el medio ambiente. Sin embargo, el r\u00e1pido crecimiento de la gen\u00e9tica hizo que en biolog\u00eda se pusiera cada vez m\u00e1s \u00e9nfasis en la variaci\u00f3n basada en \u00abgenes inmutables\u00bb, fomentando un determinismo gen\u00e9tico unilateral cada vez m\u00e1s reduccionista, que restaba importancia a las interacciones y desplazaba el nivel del organismo mediador entre genes y entorno. Como afirmaron c\u00e9lebremente Levins y Lewontin al final de <i>El bi\u00f3logo dial\u00e9ctico<\/i>:<\/p>\n<blockquote><p>Frente a la visi\u00f3n reduccionista, que ve a las totalidades como reducibles a colecciones de partes fundamentales, nosotros vemos los diversos niveles de organizaci\u00f3n como parcialmente aut\u00f3nomos y en interacci\u00f3n rec\u00edproca. Debemos rechazar la euforia molecular que ha llevado a muchas universidades a desplazar la biolog\u00eda hacia el estudio de las unidades m\u00e1s peque\u00f1as, descartando los estudios poblacionales, organ\u00edsmicos, evolutivos y ecol\u00f3gicos como formas de \u00abcoleccionismo de sellos\u00bb y permitiendo que se descuiden las colecciones de los museos. Pero una vez reconocida la legitimidad de estos estudios, instamos tambi\u00e9n al estudio de las relaciones verticales entre niveles, que operan en ambas direcciones [con los niveles superiores influyendo tambi\u00e9n en los inferiores].<sup>39<\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>En su argumentaci\u00f3n, el organismo era tanto \u00abel sujeto como el objeto de la evoluci\u00f3n\u00bb. En este caso, el organismo formaba parte de su entorno y depend\u00eda de \u00e9l, pero ninguno de los dos \u00abse determinaba completamente el uno al otro \u00bb<sup>40<\/sup>, sino que eran <i>codeterminantes<\/i>. Las actividades cotidianas de los organismos, como la obtenci\u00f3n del sustento, les obligaban a estar constantemente interactuando con su entorno e incluso construy\u00e9ndolo, transformando el mundo exterior tanto para ellos como para otras especies. Las especies vivas estaban dando forma hist\u00f3ricamente a la naturaleza, alterando las condiciones materiales de la vida.<sup>41<\/sup> Los niveles de gen, organismo y entorno formaban una \u00abtriple h\u00e9lice\u00bb, en la que el organismo desempe\u00f1aba un papel mediador activo. \u00abEs imposible evitar la conclusi\u00f3n de que los organismos construyen por s\u00ed mismos todos los aspectos de su entorno. No son los objetos pasivos de fuerzas externas, sino los creadores y moduladores de estas fuerzas\u00bb. As\u00ed pues, la adaptaci\u00f3n como met\u00e1fora deber\u00eda sustituirse por la construcci\u00f3n.<sup>42<\/sup> Este punto de vista, argumentaron Levins y Lewontin, no entraba en conflicto con la evoluci\u00f3n darwiniana. M\u00e1s bien, \u00abel darwinismo no puede llevarse a t\u00e9rmino a menos que el organismo se reintegre con las fuerzas internas y externas, de las que es a la vez sujeto y objeto\u00bb.<sup>43<\/sup><\/p>\n<p>Esta comprensi\u00f3n de la complejidad en la relaci\u00f3n entre organismo y entorno, revelada, por ejemplo, en las aportaciones de Levin a la teor\u00eda de los nichos, aliment\u00f3 una profunda perspectiva ecol\u00f3gica, incluido un agudo reconocimiento de la crisis ecol\u00f3gica actual.<sup>44<\/sup> <i>El Homo sapiens<\/i>, un organismo particularmente exitoso, que evolucionaba y se desarrollaba a trav\u00e9s de su organizaci\u00f3n social (modos de producci\u00f3n y \u00abperiodos ecohist\u00f3ricos\u00bb), y que perturbaba y cambiaba activamente el mundo que le rodeaba, estaba ahora socavando su propia existencia, as\u00ed como la de muchas otras especies, a trav\u00e9s de su creaci\u00f3n de un <i>mundo alienado<\/i>.<sup>45<\/sup> La respuesta, por tanto, resid\u00eda en transformar cualitativamente la base organizativa de la relaci\u00f3n humano-social con el mundo.<\/p>\n<p>Para Levins, las luchas duales por \u00abla supervivencia y la liberaci\u00f3n de la especie humana\u00bb eran en s\u00ed mismas codeterminantes, y s\u00f3lo pod\u00edan abordarse plenamente, como en la concepci\u00f3n fundamental de Marx, mediante una sociedad de los productores asociados que \u00abplanificara\u00bb racionalmente su metabolismo con la naturaleza a trav\u00e9s de la producci\u00f3n. \u00abEl objetivo de un nivel de vida creciente\u00bb, escribieron Haila y Levins, \u00bbno puede identificarse con el aumento del consumo de energ\u00eda y materias primas. M\u00e1s bien, tras la satisfacci\u00f3n de algunas necesidades b\u00e1sicas sobre las que la gente tendr\u00e1 que decidir, el progreso ulterior tendr\u00e1 que hacer hincapi\u00e9 en la mejora de la calidad de vida.\u00bb Esto \u00abimplicar\u00eda aumentar el esfuerzo y la reflexi\u00f3n dedicados al cuidado de las personas, de nuestra salud, educaci\u00f3n, vida cultural, oportunidades de trabajo creativo y saludable y de ocio\u00bb, as\u00ed como a \u00abla riqueza del mundo natural\u00bb que debe ser \u00abreconocido como un elemento importante en esa calidad de vida, no s\u00f3lo como recurso sino tambi\u00e9n como el medio en el que se desarrollan nuestras vidas\u00bb.<sup>46<\/sup><\/p>\n<p><strong>El capitalismo como enfermedad<\/strong><\/p>\n<p>Levins reconoci\u00f3 que era necesario trascender el sistema capitalista para mejorar la salud humana y establecer una relaci\u00f3n no alienada con la naturaleza. En su ensayo \u00ab\u00bfEs el capitalismo una enfermedad? La crisis de la Salud P\u00fablica\u00bb, plante\u00f3 un an\u00e1lisis dial\u00e9ctico-ecol\u00f3gico de c\u00f3mo el desarrollo hist\u00f3rico del capitalismo, en particular, estaba contribuyendo al \u00bbretorno de la malaria, el c\u00f3lera, la tuberculosis, el dengue y otras enfermedades cl\u00e1sicas\u00bb y \u00abla aparici\u00f3n de enfermedades infecciosas aparentemente nuevas\u00bb como \u00abla legionelosis, el virus del \u00c9bola, el s\u00edndrome de shock t\u00f3xico, la tuberculosis resistente a m\u00faltiples f\u00e1rmacos y muchas otras\u00bb, entre las que ahora se incluyen el H1N1, el H5N1, el MERS, el SARS y el COVID-19 (SARS-CoV-2). <sup>47<\/sup> Este problema, explic\u00f3, forma parte de la \u00abcrisis general\u00bb del \u00abcapitalismo mundial\u00bb, que se manifiesta como un \u00abs\u00edndrome de angustia ecosocial\u00bb. Levins indic\u00f3 que este s\u00edndrome se deb\u00eda a \u00abla omnipresente crisis multinivel de las relaciones disfuncionales dentro de nuestra especie y entre \u00e9sta y el resto de la naturaleza\u00bb, que \u00abincluye en una red de acciones y reacciones los patrones de enfermedad, las relaciones de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n, la demograf\u00eda, nuestro agotamiento y destrucci\u00f3n gratuita de los recursos naturales, el cambio en el uso de la tierra y los asentamientos, y el cambio clim\u00e1tico planetario\u00bb.<sup>48<\/sup> Con ello, se basaba en la tradici\u00f3n de la epidemiolog\u00eda social radical, a la que Marx y Engels hab\u00edan contribuido cl\u00e1sicamente, y la ampliaba.<\/p>\n<p>En el primer volumen de <i>El Capital<\/i>, Marx elogi\u00f3 el trabajo de Bernardino Ramazzini, un m\u00e9dico italiano que escribi\u00f3 <i>Enfermedades de los trabajadores<\/i>, que se public\u00f3 por primera vez en 1700, por su detallada investigaci\u00f3n en \u00abpatolog\u00eda industrial\u00bb, explorando una amplia gama de enfermedades profesionales.<sup>49<\/sup> Engels, en <i>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/i>, bas\u00e1ndose en relatos de primera mano e informes de salud p\u00fablica, detall\u00f3 la degradaci\u00f3n del medio ambiente y de la salud humana, ya que el capitalismo industrial estaba provocando amplios cambios en el uso de la tierra, contaminaci\u00f3n del aire y del agua, condiciones de trabajo peligrosas y circunstancias de vida empobrecidas. Influido por el libro de Engels, Rudolf Virchow, m\u00e9dico y pat\u00f3logo alem\u00e1n, ayud\u00f3 a ser pionero en el trabajo epidemiol\u00f3gico social, destacando c\u00f3mo las cambiantes condiciones sociales influ\u00edan en la aparici\u00f3n y propagaci\u00f3n del c\u00f3lera y el tifus. Marx y Engels incorporaron los resultados de las investigaciones de m\u00e9dicos radicales, como Peter Gaskell, Henry Julian Hunter, James Phillips Kay, Thomas Percival, John Simon y Southwood Smith, que documentaban la propagaci\u00f3n de enfermedades infecciosas y la falta de nutrici\u00f3n de la poblaci\u00f3n, especialmente entre los pobres, dada la falta de condiciones sanitarias y las desigualdades de clase que estaba generando el desarrollo capitalista. En <i>El Capital<\/i>, Marx detall\u00f3 c\u00f3mo el capitalismo estaba generando una brecha corporal en la morbilidad y la mortalidad humanas, como parte de la brecha metab\u00f3lica m\u00e1s amplia en la relaci\u00f3n alienada entre la humanidad y la naturaleza.<sup>50<\/sup><\/p>\n<p>Como parte de su investigaci\u00f3n, Lankester estudi\u00f3 los pat\u00f3genos parasitarios y el papel humano en la propagaci\u00f3n de las epidemias. Se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo las epidemias surgieron de las transformaciones ecol\u00f3gicas asociadas a la gran concentraci\u00f3n de seres humanos y animales domesticados en un mismo lugar, la expansi\u00f3n del monocultivo, la creaci\u00f3n de grandes cebaderos, la deforestaci\u00f3n y la integraci\u00f3n imperialista de la econom\u00eda global. La p\u00e9rdida de biodiversidad facilit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la propagaci\u00f3n de enfermedades. Este trabajo colectivo ayud\u00f3 a sentar las bases de lo que se ha dado en llamar el enfoque ecosocial de la epidemiolog\u00eda.<sup>51<\/sup><\/p>\n<p>Por desgracia, como explic\u00f3 Levins, este enfoque dial\u00e9ctico que consideraba las complejas relaciones y condiciones de la enfermedad y la salud p\u00fablica fue dejado de lado. En su lugar, se impuso un modelo biom\u00e9dico reduccionista, con una concepci\u00f3n en gran medida est\u00e1tica de la naturaleza, por el que se asum\u00eda que las nuevas tecnolog\u00edas, los medicamentos y los diagn\u00f3sticos r\u00e1pidos pod\u00edan combatir eficazmente la enfermedad. Esto condujo a la teor\u00eda de la \u00abtransici\u00f3n epidemiol\u00f3gica\u00bb que sosten\u00eda que las enfermedades infecciosas eran esencialmente cosa del pasado en los pa\u00edses desarrollados. Adem\u00e1s, se propon\u00eda que el continuo desarrollo capitalista servir\u00eda como medio para \u00abeliminar la pobreza y producir la opulencia, haciendo que todas las nuevas tecnolog\u00edas estuvieran universalmente disponibles\u00bb para todos los pa\u00edses triunfando sobre las enfermedades en todo el mundo.<sup>52<\/sup><\/p>\n<p>Aunque la teor\u00eda de la transici\u00f3n epidemiol\u00f3gica persiste, los fracasos de este enfoque son f\u00e1cilmente evidentes, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Como explic\u00f3 Levins, esta postura no tuvo en cuenta la evoluci\u00f3n. A medida que se empleaban antibi\u00f3ticos en los cuerpos humanos (y en los animales domesticados dentro de la producci\u00f3n agroindustrial), los microbios objetivo respond\u00edan al desaf\u00edo, evolucionando y mutando, hasta acabar haci\u00e9ndose resistentes a los antibi\u00f3ticos. Parad\u00f3jicamente, se descubri\u00f3 que algunos de los microbios eran \u00abresistentes a los [nuevos] antibi\u00f3ticos\u00bb, incluso antes de su introducci\u00f3n. Esto se debi\u00f3 al uso de antibi\u00f3ticos anteriores que, a pesar de las diferencias en sus nombres comerciales, \u00abapenas se diferenciaban\u00bb de sus predecesores.<sup>53<\/sup> El enfoque de la transici\u00f3n epidemiol\u00f3gica tampoco tuvo en cuenta c\u00f3mo el capitalismo global estaba aumentando las desigualdades sanitarias, provocando transformaciones ecol\u00f3gicas masivas y contribuyendo a la propagaci\u00f3n de enfermedades que ya no se limitaban a las regiones tropicales del mundo. Prestaba poca o ninguna \u00abatenci\u00f3n a las enfermedades de la fauna salvaje o de los animales dom\u00e9sticos y las plantas\u00bb, lo que constitu\u00eda un grave error, dado que \u00abtodos los organismos son portadores de enfermedades\u00bb y que el creciente contacto entre especies rompe las barreras naturales previas.<sup>54<\/sup><\/p>\n<p>Levins abog\u00f3 por un enfoque ecol\u00f3gico que tuviera una larga comprensi\u00f3n hist\u00f3rica de las relaciones socioecol\u00f3gicas. Se\u00f1al\u00f3 que \u00ablas enfermedades aparecen y desaparecen cuando se producen cambios importantes en las relaciones sociales, la poblaci\u00f3n, los tipos de alimentos que comemos y el uso de la tierra. Cuando cambiamos nuestras relaciones con la naturaleza, tambi\u00e9n cambiamos la epidemiolog\u00eda y las oportunidades de infecci\u00f3n\u00bb<sup>55<\/sup>. Como ejemplo, explic\u00f3 c\u00f3mo la tala de bosques para aumentar la producci\u00f3n de grano en Sudam\u00e9rica promovi\u00f3 el contacto entre roedores y humanos. Las semillas y la hierba atrajeron a los roedores. Varios depredadores, como coyotes, b\u00fahos y serpientes disminuyeron por estos mismos procesos. Esto, a su vez, foment\u00f3 la expansi\u00f3n de las poblaciones de roedores. A medida que la comunidad de roedores se expand\u00eda, \u00e9stos buscaban lugares para anidar, como almacenes, cobertizos y \u00ablas casas de la gente, facilitando la transmisi\u00f3n de enfermedades\u00bb<sup>.56<\/sup> Se puede ver c\u00f3mo surge una din\u00e1mica similar con la construcci\u00f3n de presas y el regad\u00edo, que crean h\u00e1bitats que favorecen la \u00abcr\u00eda de caracoles, que transmiten la enfermedad de la fasciola hep\u00e1tica, y de mosquitos, que propagan la malaria, el dengue y la fiebre amarilla\u00bb. En cuanto a la demograf\u00eda, una alta densidad de poblaci\u00f3n, como la que puede encontrarse en las megaciudades mundiales y los barrios marginales que las acompa\u00f1an, crea \u00abnuevas oportunidades para las enfermedades\u00bb y aumenta su capacidad de propagaci\u00f3n. Una din\u00e1mica similar surge en los cebaderos y las f\u00e1bricas av\u00edcolas a gran escala, donde el hacinamiento de animales que viven en condiciones excepcionalmente deficientes facilita la aparici\u00f3n de \u00absuperbacterias\u00bb resistentes a los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica del capital era fundamental en el enfoque dial\u00e9ctico-ecosocial de Levins, por el que destacaba las contradicciones de la sanidad p\u00fablica contempor\u00e1nea. En el capitalismo, donde la atenci\u00f3n sanitaria se centra en la maximizaci\u00f3n del beneficio, la atenci\u00f3n real prestada no es necesariamente buena en sus propios t\u00e9rminos, ya que aqu\u00ed como en cualquier otro lugar este sistema econ\u00f3mico no est\u00e1 interesado principalmente en el valor de uso sino en el valor de cambio. El creciente dominio de la atenci\u00f3n sanitaria por parte de las corporaciones monopol\u00edsticas, y su capacidad para exprimir econ\u00f3micamente a los pacientes, cuya demanda de atenci\u00f3n sanitaria tiende a ser inel\u00e1stica, permite una enorme inflaci\u00f3n de los precios, convirti\u00e9ndola en uno de los sectores m\u00e1s rentables de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El capitalismo crea y se alimenta inherentemente de las desigualdades sociales; produce activamente una sociedad enferma. Sus operaciones cotidianas provocan una contaminaci\u00f3n, un estr\u00e9s y una enfermedad innecesarios y cada vez mayores. Dentro de la sociedad estratificada en clases, \u00abla tasa de mortalidad u otros resultados perjudiciales aumenta con el nivel de pobreza en enfermedades como las cardiopat\u00edas coronarias, el c\u00e1ncer en todas sus formas, la obesidad, el retraso del crecimiento en los ni\u00f1os, los embarazos no deseados y la mortalidad materna\u00bb.<sup>57<\/sup> Esta sociedad enferma exige \u00abun gasto cada vez mayor para reparar el da\u00f1o a la salud p\u00fablica que ella misma ha infligido\u00bb.<sup>58<\/sup><\/p>\n<p>Levins ilumin\u00f3 c\u00f3mo podr\u00edan ser diferentes las cosas, insistiendo en que una revisi\u00f3n integral implicaba centrarse en: (1) la salud del ecosistema para dar cuenta de las m\u00faltiples causas de estr\u00e9s y problemas; (2) la justicia medioambiental; (3) la determinaci\u00f3n social de la salud; (4) la atenci\u00f3n sanitaria para todos; y (5) la medicina alternativa como parte de un enfoque integral de la salud.<sup>59<\/sup> Las mejoras en el medio ambiente y la salud, argument\u00f3, \u00abson aspectos de la lucha de clases, no una alternativa a ella\u00bb.<sup>60<\/sup><\/p>\n<p><strong>Rojo y verde<\/strong><\/p>\n<p>Para Levins, la lucha contra la dominaci\u00f3n de clase y la lucha contra la dominaci\u00f3n despreocupada de la naturaleza necesitaban la una de la otra, y no pod\u00edan enfrentarse entre s\u00ed, como en el capitalismo, sin desembocar en un desastre total. Su papel como cient\u00edfico ecol\u00f3gico no estaba divorciado de su pr\u00e1ctica ecol\u00f3gica. De hecho, sus profundos conocimientos como cient\u00edfico se nutrieron de su \u00e9poca de agricultor cultivando hortalizas en Puerto Rico y de su trabajo en apoyo de la Revoluci\u00f3n Cubana, con sus esfuerzos por establecer \u00abuna agricultura ecol\u00f3gica y una v\u00eda ecol\u00f3gica de desarrollo econ\u00f3mico que fuera justa, igualitaria y sostenible\u00bb<sup>.61<\/sup> Cuando cultivaban en Puerto Rico, Morales y Levins redactaron el \u00abprograma agrario\u00bb, destacando el potencial de la producci\u00f3n agroecol\u00f3gica y colectiva.<sup>62<\/sup> Levins desarroll\u00f3 una cr\u00edtica incisiva de la agricultura capitalista moderna y sus consecuencias socioecol\u00f3gicas. Igualmente importante, tambi\u00e9n detall\u00f3 c\u00f3mo la planificaci\u00f3n socialista y las pr\u00e1cticas agroecol\u00f3gicas serv\u00edan de medio para transformar la relaci\u00f3n humana con la naturaleza.<\/p>\n<p>En el ensayo \u00abCiencia y progreso\u00bb, publicado originalmente en <i>Monthly Review<\/i> en 1986, Levins esboz\u00f3 un \u00abenfoque dial\u00e9ctico, pol\u00edtico y de base ecol\u00f3gica\u00bb de las pr\u00e1cticas y la tecnolog\u00eda agr\u00edcolas en contraste con la l\u00f3gica desarrollista moderna que se empleaba para justificar la estructura de la agricultura capitalista.<sup>63<\/sup> Abog\u00f3 por una agroecolog\u00eda basada en \u00abel conocimiento detallado de los procesos que afectan a la fertilidad social, la din\u00e1mica de poblaci\u00f3n de los insectos (tanto plagas como \u00fatiles) y la microclimatolog\u00eda\u00bb<sup>.64<\/sup> Esto inclu\u00eda determinar formas eficaces de reducir la labranza y de aflojar la estructura del suelo. El objetivo era emplear estrategias intensivas en conocimientos que influyeran en la combinaci\u00f3n de mano de obra y tecnolog\u00eda empleada en el cultivo de alimentos. Levins explic\u00f3 que \u00abel monocultivo crea inevitablemente nuevos y graves problemas de plagas, nos impide utilizar la variabilidad de los suelos y del clima en nuestro beneficio, agota el suelo y hace necesario el uso intensivo de insumos costosos.\u00bb En su lugar, es necesario trabajar dentro de los patrones de la diversidad. Un cintur\u00f3n de \u00e1rboles a lo largo de los campos agr\u00edcolas retiene el aire m\u00e1s fr\u00edo, facilitando el crecimiento de los cultivos que necesitan aire caliente. Una diversidad de cultivos \u2013como frutas que se recogen cuando est\u00e1n maduras frente a tub\u00e9rculos que pueden dejarse en el suelo hasta que se necesiten\u2013 ofrece m\u00e1s opciones y posibilidades dadas las incertidumbres de la naturaleza. Tambi\u00e9n ayuda a controlar las plagas. Levins promovi\u00f3 la planificaci\u00f3n social para determinar el \u00abtama\u00f1o \u00f3ptimo de la parcela\u00bb, que es \u00ablo suficientemente grande para hacer uso de la mecanizaci\u00f3n necesaria\u00bb y \u00ablo suficientemente peque\u00f1a para permitir el uso de los efectos de borde\u00bb<sup>.65<\/sup><\/p>\n<p>La planificaci\u00f3n agroecol\u00f3gica debe tener en cuenta cuestiones relacionadas con \u00abla hidrolog\u00eda, las migraciones de las plagas, la oferta de mano de obra y las necesidades de consumo\u00bb. Aqu\u00ed es probable que la unidad de producci\u00f3n sea m\u00e1s peque\u00f1a que la unidad de planificaci\u00f3n para mejorar la coordinaci\u00f3n colectiva y garantizar pr\u00e1cticas sostenibles. Dadas las inevitables variabilidades medioambientales, es importante tener en cuenta las tendencias de la temperatura y la humedad a lo largo de d\u00e9cadas. Cultivar juntas plantas con requisitos diferentes es \u00fatil para garantizar la producci\u00f3n de alimentos, en caso de que falle una variedad concreta<sup>66<\/sup>.<\/p>\n<p>Por lo tanto, para Levins, la planificaci\u00f3n desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en el establecimiento de un sistema justo y sostenible de producci\u00f3n de alimentos. Era una parte crucial de la creaci\u00f3n de \u00abun tipo diferente de ciencia\u00bb que \u00abrequiere la combinaci\u00f3n de la comprensi\u00f3n detallada, \u00edntima, local y particular que la gente tiene de sus propias circunstancias con el conocimiento m\u00e1s general, te\u00f3rico pero abstracto que la ciencia adquiere s\u00f3lo distanci\u00e1ndose de lo particular\u00bb<sup>.67<\/sup> Esto requer\u00eda la apreciaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n entre el conocimiento popular y el cient\u00edfico. Aqu\u00ed el conocimiento era social y deb\u00eda compartirse, en lugar de privatizarse para obtener beneficios. Un enfoque as\u00ed exig\u00eda plantearse preguntas m\u00e1s amplias y analizar la complejidad de todos los sistemas para evitar la hiperespecializaci\u00f3n y el reduccionismo. Esta forma de planificaci\u00f3n era abierta, colectiva y necesaria para reorganizar las relaciones metab\u00f3licas sociales de los humanos con la tierra.<\/p>\n<p>Dada su experiencia de primera mano trabajando y colaborando con camaradas en Cuba, Levins vio c\u00f3mo estos desarrollos ecol\u00f3gicos incipientes echaban ra\u00edces y surg\u00edan como parte de un florecimiento a gran escala de la planificaci\u00f3n social coordinada a medida que el pa\u00eds persegu\u00eda \u00abuna v\u00eda ecol\u00f3gica de desarrollo que combina objetivos de sostenibilidad, equidad y calidad de vida \u00bb<sup>68<\/sup>. Levins celebr\u00f3 los notables logros de la ciencia cubana. Se\u00f1al\u00f3 que la ciencia en Cuba es de titularidad p\u00fablica, lo que permite una coordinaci\u00f3n dentro y entre los campos de estudio y el desarrollo de planes y objetivos nacionales. El conocimiento est\u00e1 orientado al servicio de la humanidad, en lugar de ser una mercanc\u00eda. La concepci\u00f3n de la propia ciencia es m\u00e1s amplia, permitiendo la integraci\u00f3n de los conocimientos de la sociedad en su conjunto. Esto ha desempe\u00f1ado un papel crucial en lo que respecta al desarrollo de la agricultura org\u00e1nica, dado el conocimiento local de los microclimas, el suelo, las plantas y las plagas.<sup>69<\/sup><\/p>\n<p>\u00abCada tipo de sociedad\u00bb, reconoci\u00f3 Levins, \u00abdesarrolla sus propias relaciones con el resto de la naturaleza\u00bb. Sostuvo \u00abque una v\u00eda ecol\u00f3gica de desarrollo est\u00e1 al menos latente en el desarrollo socialista, en pie de igualdad con la equidad y la participaci\u00f3n. A pesar de todos los zigzags, vacilaciones y disputas, emerge como una caracter\u00edstica cada vez m\u00e1s central. Y esto es imperativo, ya que el socialismo no puede tener \u00e9xito sin comprometerse con una v\u00eda ecol\u00f3gica\u00bb.<sup>70<\/sup> Tras la revoluci\u00f3n, los dirigentes cubanos tuvieron que abordar toda una serie de preocupaciones sociales, como la pobreza, el saneamiento, el acceso al agua, la escasez de viviendas y el analfabetismo. Pero tambi\u00e9n dirigieron su atenci\u00f3n a abordar las consecuencias de la deforestaci\u00f3n, la erosi\u00f3n y el monocultivo que estaban asociadas a la econom\u00eda de la ca\u00f1a de az\u00facar. Estos esfuerzos incluyeron la creaci\u00f3n de jardines bot\u00e1nicos, programas de reforestaci\u00f3n, microestanques y pastoreo rotativo. Levins indic\u00f3 que el alejamiento de la ciencia colonial fue una parte crucial del establecimiento de una nueva relaci\u00f3n con la naturaleza. El desarrollo se diferenci\u00f3 del crecimiento, ayudando a establecer \u00abun objetivo de desarrollo armonioso de la econom\u00eda y de las relaciones sociales con la naturaleza\u00bb.<sup>71<\/sup><\/p>\n<p>La producci\u00f3n agr\u00edcola en su conjunto se reorganiz\u00f3 progresivamente para establecer ciclos y procesos nutritivos restauradores, mejorar la biodiversidad, minimizar el uso de pesticidas, proporcionar alimentos nutritivos y proteger a los trabajadores agr\u00edcolas. La producci\u00f3n diversificada de plantas y animales \u00abpermite el reciclaje dentro de la explotaci\u00f3n\u00bb. \u00abLa fertilidad del suelo se mantiene mediante el compostaje, la rotaci\u00f3n de cultivos, el uso de bacterias fijadoras del nitr\u00f3geno, hongos que movilizan el potasio y el f\u00f3sforo y otros minerales, as\u00ed como el cultivo de lombrices de tierra\u00bb.<sup>72<\/sup> En lo que respecta a las lombrices de tierra, se ha hecho com\u00fan la lombricultura, mediante la cual las lombrices convierten la materia org\u00e1nica vegetal en compost rico en nutrientes para su uso en los campos. La agricultura urbana org\u00e1nica se ha hecho com\u00fan en toda Cuba. La transformaci\u00f3n revolucionaria de la relaci\u00f3n humana con la naturaleza en Cuba pasa por implantar lo que Fred Magdoff ha denominado \u00abuna econom\u00eda ecol\u00f3gicamente s\u00f3lida y socialmente justa\u00bb que pueda ayudar a reparar \u00abla grieta de carbono del suelo \u00bb<sup>73<\/sup>.<\/p>\n<p>Como ecologista dial\u00e9ctico, Levins propuso que nos hici\u00e9ramos las grandes preguntas, como parte de la comprensi\u00f3n de por qu\u00e9 el mundo lleg\u00f3 a organizarse de una manera particular, y c\u00f3mo podr\u00eda ser diferente. Junto con Lewontin, insisti\u00f3 en que \u00abdebemos unirnos a la lucha para influir en lo que sucede\u00bb.<sup>74<\/sup> La obra de Haila y Levins, <i>Humanidad y naturaleza<\/i>, conclu\u00eda: \u00abNuestra ciencia debe identificar los procesos contradictorios que mueven a la sociedad-naturaleza en su curso o la desplazan de \u00e9l, y proyectar posibles alternativas entre las que podamos elegir con conocimiento de causa. <i>Un futuro que no est\u00e1 determinado es una llamada al ejercicio de la libertad<\/i>. \u00ab<sup>75<\/sup><\/p>\n<div class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dpasted-link\">\n<p class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dmr-heading\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li id=\"#1\">Yrj\u00f6 Haila y Richard Levins, <cite>Humanity and Nature<\/cite> (London: Pluto, 1992), 11.<a id=\"#1\" href=\"nota1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><\/a><\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den2\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Vandermeer, \u201cObjects of Intellectual Interest Have Real Life Impacts: The Ecology (and More) of Richard Levins,\u201d in <cite>The Truth Is the Whole: Essays in Honor of Richard Levins<\/cite>, Tamara Awerbuch, Maynard S. Clark, y Peter J. Taylor, eds. (Arlington, Massachusetts: The Pumping Station, 2018), 1\u20137.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den3\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Richard Levins, \u201cTouch Red,\u201d en <cite>Red Diapers: Growing Up in the Communist Left<\/cite>, Judy Kaplan and Linn Shapiro, eds. (Urbana: University of Illinois Press, 1998), 264; Richard Lewontin y Richard Levins, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/biology_under_the_influence\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Biology Under the Influence<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2007), 367.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den4\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 185. Este libro incluye ensayos que Lewontin y Levins escribieron juntos, as\u00ed como individualmente.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den5\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins, \u201cTouch Red,\u201d 264.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den6\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">V\u00e9ase John Bellamy Foster, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-dialectics-of-ecology\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>The Dialectics of Ecology<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2024).<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den7\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Como explic\u00f3 Levins, \u00abel t\u00e9rmino \u201cmaterialismo dial\u00e9ctico\u201d se asocia a menudo con la r\u00edgida exposici\u00f3n particular que de \u00e9l hizo Stalin y sus aplicaciones dogm\u00e1ticas en la apolog\u00e9tica sovi\u00e9tica, mientras que \u201cdial\u00e9ctico\u201d por s\u00ed mismo es un t\u00e9rmino acad\u00e9mico respetable. En un momento en que el retroceso del materialismo ha alcanzado proporciones epid\u00e9micas, merece la pena insistir en la unidad del materialismo y la dial\u00e9ctica, y recuperar toda la vitalidad de este enfoque para comprender el mundo y actuar sobre \u00e9l. Aqu\u00ed utilizo indistintamente dial\u00e9ctica materialista y materialismo dial\u00e9ctico\u00bb (Lewontin and Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 377).<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den8\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Richard Levins, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-038-03-1986-07_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">A Science of Our Own: Marxism and Nature<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 38, no. 3 (July\u2013August 1986): 5\u20136.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den9\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Bellamy Foster, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-075-02-2023-06_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Engels and the Second Foundation of Marxism,<\/a>\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 75, no. 2 (June 2023): 1\u201318.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den10\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Richard Levins y Richard Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 1985); Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>; Stephen Jay Gould, <cite>The Structure of Evolutionary Theory<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2002). Como ha escrito Sahotra Sarkar, \u00abcon Engels [Levins, Lewontin y Gould] sugirieron impl\u00edcitamente que tambi\u00e9n eran materialistas dial\u00e9cticos comprometidos casi en el anticuado sentido doctrinario sovi\u00e9tico. Pero un examen minucioso de su obra revela algo m\u00e1s sutil&#8230;.. Las tres figuras fueron expl\u00edcitas en su deuda con Engels\u00bb. (Sahotra Sarkar, \u201cLewontin\u2019s Legacy and the Influence of Engels,\u201d <cite>Marxism and Sciences<\/cite> 1, no. 1 [Winter 2022]: 10). V\u00e9ase tambi\u00e9n Brett Clark y Richard York, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-057-01-2005-05_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Dialectical Nature: Reflections in Honor of the Twentieth Anniversary of Levins and Lewontin\u2019s The Dialectical Biologist<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 57, no. 1 (May 2005): 13\u201322.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den11\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">W. F. Hegel, <cite>The Phenomenology of Mind<\/cite> (New York: Harper and Row, 1967), 80\u201381; Lewontin and Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 186\u201387.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den12\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 370.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den13\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Theodosius Dobzhansky, Foreword (1949), in I. I. Schmalhausen, <cite>Factors of Evolution: The Theory of Stabilizing Selection<\/cite> (Chicago: University of Chicago Press, 1986), xv\u2013xvii.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den14\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">David B. Wade, Foreword (1986), en Schmalhausen, <cite>Factors of Evolution<\/cite>, v\u2013xii; Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 75\u201380. El t\u00e9rmino \u00abtriple h\u00e9lice\u00bb est\u00e1 tomado del famoso libro de Lewontin, Richard Lewontin, <cite>The Triple Helix: Gene, Organism and Environment<\/cite> (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 2000).<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den15\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 77; \u201cMacroevolution,\u201d New World Encyclopedia; Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 169.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den16\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Waddington citado en Gould, <cite>The Structure of Evolutionary Theory<\/cite>, 584.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den17\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Hegel citado en Evald Ilyenkov, <cite>Intelligent Materialism<\/cite> (Chicago: Haymarket, 2020), 26.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den18\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 191.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den19\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Tan unidos estaban que a la muerte de Levins, Lewontin dijo a uno de nosotros que siempre hab\u00eda considerado a Levins como su \u00abhermano\u00bb.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den20\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 368\u201369.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den21\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 110.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den22\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 185\u201386.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den23\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins tom\u00f3 el t\u00e9rmino \u00absegunda contradicci\u00f3n\u00bb de James O&#8217;Connor. Pero en el propio an\u00e1lisis de Levins, esto se refer\u00eda directamente a una contradicci\u00f3n ecol\u00f3gica, por oposici\u00f3n a econ\u00f3mica, del capitalismo. Por tanto, no se refer\u00eda, como en O&#8217;Connor, a una crisis econ\u00f3mica del lado de la oferta, por oposici\u00f3n al lado de la demanda, provocada por los elevados costes de los recursos y la contaminaci\u00f3n (el socavamiento de las condiciones de producci\u00f3n). En la noci\u00f3n de \u00absegunda contradicci\u00f3n\u00bb de O&#8217;Connor, no exist\u00eda una crisis ecol\u00f3gica como tal, sino simplemente una forma diferente de crisis econ\u00f3mica. Richard Levins, \u201cRearming the Revolution,\u201d <cite>Socialism and Democracy<\/cite> 12, no. 1 (1998): 65; John Bellamy Foster, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-054-04-2002-08_2\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"> Capitalism and Ecology: The Nature of the Contradiction<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 54, no. 4 (September 2002): 6\u201316.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den24\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Haila y Levins, <cite>Humanity and Nature<\/cite>, 48.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den25\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Bellamy Foster, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/marxs_ecology\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Marx\u2019s Ecology<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2000); John Bellamy Foster y Brett Clark, <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-robbery-of-nature\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>The Robbery of Nature<\/cite><\/a> (New York: Monthly Review Press, 2020), 18\u201323, 206\u201311.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den26\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Bellamy Foster, <cite><a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/the-return-of-nature\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Return of Nature<\/a><\/cite> (New York: Monthly Review Press, 2020), 24\u201372.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den27\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Foster, <cite>The Return of Nature<\/cite>, 348\u201357, 390, 475.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den28\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Foster, <cite>The Return of Nature<\/cite>, 405\u20139.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den29\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 103.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den30\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">D. Bernal, \u201cDialectical Materialism,\u201d en <cite>Aspects of Dialectical Materialism<\/cite>, Hyman Levy et al., eds. (London: Watts and Co., 1934), 103\u20136, 112; Foster, <cite>The Return of Nature<\/cite>, 378\u201379; Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 121.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den31\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Maynard Smith, \u201c<a href=\"https:\/\/www.lrb.co.uk\/the-paper\/v08\/n02\/john-maynardsmith\/molecules-are-not-enough\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Molecules Are Not Enough<\/a>,\u201d <cite>London Review of Books<\/cite> 8, no. 2 (February 6, 1986); Lewontin y\u00a0 Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 101\u20132; Richard Lewontin, \u201cIn Memory of John Maynard Smith (1920\u20132004),\u201d <cite>Science<\/cite> 304 (May 14, 2004): 979. Sobre cambios de fase y emergencia, v\u00e9ase Hyman Levy, <cite>A Philosophy for a Modern Man<\/cite> (New York: Alfred A. Knopf, 1938), 88\u2013125; Hyman Levy, <cite>The Universe of Science<\/cite> (London: Watts and Co., 1932), 75.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den32\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 102.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den33\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 103.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den34\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins citado en William Wimsatt, \u201cRichard Levins as a Philosophical Revolutionary,\u201d <cite>Biology and Philosophy<\/cite> 16 (January 2001): 107.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den35\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Bernal, \u201cDialectical Materialism,\u201d 103\u20136.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den36\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 115.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den37\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 110, 120.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den38\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 278. Levins y Lewontin no s\u00f3lo sosten\u00edan que \u00ablos objetos son internamente heterog\u00e9neos\u00bb a todos los niveles, sino tambi\u00e9n que \u00abno hab\u00eda s\u00f3tano\u00bb, es decir, que no exist\u00edan unidades fundamentales discernibles en la base de la existencia material de las que pudiera derivarse todo lo dem\u00e1s.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den39\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 288.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den40\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 136.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den41\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 89\u2013106.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den42\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 85, 89, 104\u20135; Lewontin, <cite>The Triple Helix<\/cite>.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den43\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 105\u20136. Levins and Lewontin held not only that \u201cobjects are internally heterogeneous\u201d at all levels, but also that \u201cthere was no basement,\u201d i.e., that there were no discernible fundamental units at the base of material existence from which everything else could be derived. V\u00e9ase Rasmus Gr\u00f8ndfeldt Winther, \u201c<a href=\"https:\/\/magazine.scienceforthepeople.org\/lewontin-special-issue\/lewontin-as-master-dialectician\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Richard Lewontin as Master Dialectician<\/a>,\u201d <cite>Science for the People<\/cite>, November 23, 2021.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den44\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Levins consideraba su enfoque pionero de la teor\u00eda de los nichos como un ejercicio de aplicaci\u00f3n de la interpenetraci\u00f3n de los opuestos. Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 372; Richard Levins, <cite>Evolution in Changing Environments<\/cite> (Princeton: Princeton University Press, 1986), 39\u201365.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den45\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Haila y Levins, <cite>Humanity and Nature<\/cite>, 190\u201399; Levins y Lewontin, <cite>The Dialectical Biologist<\/cite>, 269.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den46\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Haila y Levins, <cite>Humanity and Nature<\/cite>, 248\u201350; Richard Levins, \u201cEulogy Beside an Empty Grave,\u201d en <cite>Socialist Register 1990<\/cite> (New York: Monthly Review Press, 1990), 330.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den47\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 298.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den48\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 370.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den49\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Marx, <cite>Capital<\/cite>, vol. 1 (London: Penguin, 1976), 484\u201385; Bernardino Ramazzini, <cite>Diseases of Workers<\/cite> (Thunder Bay, Ontario: OH&amp;S Press, 1993).<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den50\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">John Bellamy Foster, Brett Clark, y Hannah Holleman, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-073-02-2021-06_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Capital and the Ecology of Disease<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 73, no. 2 (June 2021): 1\u201323; Howard Waitzkin, <cite>The Second Sickness<\/cite> (New York: Free Press, 1983); Brett Clark y John Bellamy Foster, \u201cThe Environmental Conditions of the Working Class: An Introduction to Selections from Frederick Engels\u2019s <cite>The Condition of the Working Class in England in 1844<\/cite>,\u201d <cite>Organization &amp; Environment<\/cite> 19, no. 3 (September 2006): 375\u201488.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den51\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Ray Lankester, <cite>The Kingdom of Man<\/cite> (New York: Henry Holt and Co., 1911), 31\u201333, 185\u201387; E. Ray Lankester, <cite>Science from an Easy Chair: Second Series<\/cite> (London: Methuen and Co., 2015); Foster, Clark, y Holleman, \u201cCapital and the Ecology of Disease\u201d; Nancy Krieger, <cite>Epidemiology and the People\u2019s Health<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 2011).<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den52\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 298.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den53\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 302\u20133.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den54\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 301.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den55\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 299.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den56\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 300\u20132.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den57\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 307.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den58\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 305\u20136.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den59\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 306\u201310.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den60\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 319.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den61\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 306\u20137.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den62\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 366.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den63\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">En su ensayo, Levins ofreci\u00f3 una cr\u00edtica perspicaz del desarrollismo. Generalmente, el desarrollismo, que sustenta los programas de desarrollo econ\u00f3mico capitalistas, supone que los pa\u00edses menos desarrollados \u00abprogresar\u00e1n\u00bb a lo largo de un mismo eje siguiendo a los pa\u00edses desarrollados. Advirti\u00f3 que con demasiada frecuencia las sociedades \u00abrevolucionarias\u00bb siguen la misma l\u00f3gica, asumiendo que deben avanzar a lo largo de este mismo eje para alcanzar y finalmente superar a las naciones capitalistas. Esta l\u00f3gica contribuy\u00f3 a la aplicaci\u00f3n de pr\u00e1cticas agr\u00edcolas alienadas que sirvieron a la acumulaci\u00f3n de capital y provocaron la degradaci\u00f3n del medio ambiente.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den64\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 322.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den65\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 323.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den66\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 323\u201324.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den67\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 325\u201327.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den68\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 343.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den69\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 346\u201353.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den70\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 344.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den71\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 356.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den72\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 358\u201362; Mauricio Betancourt, \u201cThe Effect of Cuban Agroecology in Mitigating the Metabolic Rift,\u201d <cite>Global Environmental Change<\/cite> 63 (July 2020): 1\u201310; Rebecca Clausen, Brett Clark, y\u00a0 Stefano B. Longo, \u201cMetabolic Rifts and Restoration: Agricultural Crises and the Potential of Cuba\u2019s Organic, Socialist Approach to Food Production,\u201d <cite>World Review of Political Economy<\/cite> 6, no. 1 (Spring 2015): 4\u201332; Christina Ergas, <cite>Surviving Collapse<\/cite> (Oxford: Oxford University Press, 2021); Sinan Koont, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-060-08-2009-01_5\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">The Urban Agriculture of Havana<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 60, no. 8 (January 2009): 44\u201363; Sinan Koont, <cite>Sustainable Urban Agriculture in Cuba<\/cite> (Gainesville, Florida: University Press of Florida, 2011); Peter Rosset, \u201cCuba: A Successful Case Study of Sustainable Agriculture,\u201d en <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/hungry_for_profit\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\"><cite>Hungry for Profit<\/cite><\/a>, Fred Magdoff, John Bellamy Foster, y Frederick Buttel, eds. (New York: Monthly Review Press, 2000), 203\u201313; Peter Rosset, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-061-03-2009-07_9\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Fixing Our Global Food System: Food Sovereignty and Redistributive Land Reform<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 61, no. 3 (July\u2013August 2009): 114\u201328; Miguel A. Altieri, \u201cThe Principles and Strategies of Agroecology in Cuba,\u201d en <cite>Sustainable Agriculture and Resistance<\/cite>, F. Funes, L. Garcia, M. Bourque, N. Perez, y P. Rosset, eds. (Oakland: Food First Books, 2002), xi\u2013xiii.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den73\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Fred Magdoff, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-066-04-2014-08_3\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">An Ecologically Sound and Socially Just Economy<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 66, no. 4 (September 2014): 23\u201334; Fred Magdoff, \u201c<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14452\/MR-072-11-2021-04_1\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\">Repairing the Soil Carbon Rift<\/a>,\u201d <cite>Monthly Review<\/cite> 72, no. 11 (May 2021): 1\u201319.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den74\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Lewontin y Levins, <cite>Biology Under the Influence<\/cite>, 217.<\/li>\n<li id=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9den75\" class=\"yiv1639854779ydp8f5d8b9dendnote yiv1639854779ydp8f5d8b9dhovernote\">Haila y Levins, <cite>Humanity and Nature<\/cite>, 252, enfasis a\u00f1adido.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Fuente: <em>Monthly Review<\/em>, 2025, Volume 76, Issue 08 (January 2025) (<a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/2025\/01\/01\/the-dialectical-ecologist-richard-levins-and-the-science-and-praxis-of-the-human-nature-metabolism\/\">https:\/\/monthlyreview.org\/2025\/01\/01\/the-dialectical-ecologist-richard-levins-and-the-science-and-praxis-of-the-human-nature-metabolism<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en Socialism and Democracy 37, n\u00ba 1-2 (2023): 14-34, y se reimprime aqu\u00ed en una forma<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16948,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8],"tags":[],"class_list":["post-16937","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16937"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16950,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16937\/revisions\/16950"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}