{"id":16953,"date":"2025-01-08T05:00:24","date_gmt":"2025-01-08T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16953"},"modified":"2025-01-08T07:19:58","modified_gmt":"2025-01-08T06:19:58","slug":"si-no-puedes-cambiar-el-mundo-cambiate-tu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=16953","title":{"rendered":"Si no puedes cambiar el mundo, c\u00e1mbiate t\u00fa"},"content":{"rendered":"<p>Existe una lectura contempor\u00e1nea de la filosof\u00eda estoica cl\u00e1sica que pretende interpretarla como un anticipo de lo que propongo llamar \u00abfilosof\u00eda de la autoayuda\u00bb. Nefasta corriente (pseudo)filos\u00f3fica que congenia perfectamente con la ideolog\u00eda neoliberal en una de sus vetas m\u00e1s reaccionarias, a saber: la tesis seg\u00fan la cual el \u00fanico culpable de los males que puedan afligir al individuo ser\u00e1 el individuo mismo; con su contrapartida positiva: los individuos que triunfan en la vida lo hacen exclusivamente por m\u00e9ritos propios. En ambos casos, sin que la estructura social tenga nada que ver en el asunto, ni en la desgracia de los perdedores ni en el triunfo de los triunfadores. Ejemplo t\u00edpico: \u00ablos que no tienen trabajo es porque son unos gandules\u00bb.<\/p>\n<p>Claro, \u00bfc\u00f3mo iba a influir la sociedad en el destino de cada individuo si \u00abla sociedad no existe\u00bb, tal como sentenci\u00f3 aquel parang\u00f3n de liberales reaccionarios (no es ox\u00edmoron) llamado Margaret Thatcher, aquella maruja <em>British style<\/em>, mujer a un bolso atada, que mand\u00f3 al paro a miles de mineros, tritur\u00f3 a los sindicatos e inici\u00f3 el desmontaje de todo lo que hab\u00eda creado, Clement Attlee y <em>Labour Party<\/em> mediante, el \u00abesp\u00edritu de 1945\u00bb al socaire del entusiasmo popular y las simpat\u00edas obreras hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tras la victoria sobre Hitler?<\/p>\n<p>Los (dolosamente) indocumentados que apelan al estoicismo para predicar el conformismo social (\u00absi no quieres morir y no puedes emigrar, ad\u00e1ptate, como las aves\u00bb) ignoran (voluntariamente, sin duda, al menos en sus escalafones m\u00e1s altos) que la invitaci\u00f3n estoica al individuo a refugiarse en la \u00abciudadela interior\u00bb es indisociable de la participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica, y no precisamente a escala provinciana: uno de los puntos m\u00e1s llamativos del ideario estoico cl\u00e1sico es el cosmopolitismo unido a un cierto igualitarismo, del que se hacen eco tard\u00edo las utop\u00edas de la primera Modernidad (More, Campanella, etc.). Mientras el epicure\u00edsmo (que, curiosamente, no parece haber despertado el inter\u00e9s de los modernos predicadores del ad\u00e1ptate-o-muere) s\u00ed aconseja expl\u00edcitamente el desentendimiento de la vida p\u00fablica (aunque ofrece a cambio un cierto tipo de vida en comunidad en el famoso \u00abjard\u00edn de Epicuro\u00bb), el estoicismo en modo alguno renuncia a la intervenci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Lo esencial del estoicismo no es el cultivo de un Yo encerrado en s\u00ed, sino la liberaci\u00f3n del Yo de las ataduras de las pasiones, condici\u00f3n indispensable para lograr el autodominio. El cual, a su vez, permite al ser humano intervenir en el mundo con confianza en s\u00ed mismo y sin dejarse amedrentar ni avasallar, cambiar las cosas sin que las cosas lo cambien. As\u00ed, por ejemplo, el estoico S\u00e9neca actu\u00f3 como consejero de Ner\u00f3n, actuaci\u00f3n que sin duda se reflej\u00f3 en los primeros a\u00f1os de buen gobierno de quien luego degener\u00f3, al parecer, en uno de los m\u00e1s notorios tiranos de la historia (aunque la mala fama de Ner\u00f3n se debe, en parte, a la negativa visi\u00f3n que de \u00e9l nos han transmitido autores de orientaci\u00f3n aristocr\u00e1tica que lo consideraban demasiado favorable a la plebe, la cual, por un tiempo al menos, lo tuvo en gran aprecio: de hecho, cuando el famoso incendio de Roma, cuya instigaci\u00f3n falsamente se le atribuye, abri\u00f3 sus palacios para acoger a la gente que se hab\u00eda quedado sin hogar y coste\u00f3 por cuenta propia su manutenci\u00f3n). La vocaci\u00f3n p\u00fablica de S\u00e9neca se manifiesta tambi\u00e9n en frases como \u00abconviene que vivas para otros si quieres vivir para ti\u00bb (de sus <em>Cartas a Lucilio<\/em>, personaje que, por cierto, ocupaba un cargo p\u00fablico en Sicilia).<\/p>\n<p>En cualquier caso, las nefastas teor\u00edas propaladas hoy d\u00eda por todo tipo de santones y \u00abmaestros espirituales\u00bb (cuyo esp\u00edritu, no obstante, parece necesitar constantes sumas de dinero para seguir aleteando), bajo la aparente buena intenci\u00f3n de ayudar a construirse un refugio interior a la gente (sobre todo si carece de segunda residencia a la que escapar peri\u00f3dicamente del mundanal ruido, como pensar\u00eda sin duda el burgu\u00e9s biempensante de turno), no hace sino reforzar la visi\u00f3n thatcheriana de la humanidad como multitud de feroces ego\u00edstas enamorados de su ombligo que, como la tradicional pol\u00edtica exterior brit\u00e1nica, no tienen amigos, socios ni aliados, sino s\u00f3lo intereses. Los profetas de esa nueva biblia del egocentrismo recurren a veces a la frase de John F. Kennedy \u00aben vez de preguntar qu\u00e9 pueden hacer los Estados Unidos por ti, preg\u00fantate qu\u00e9 puedes hacer t\u00fa por los Estados Unidos\u00bb, pero alterando sustancialmente la segunda cl\u00e1usula as\u00ed: \u00abpreg\u00fantate qu\u00e9 puedes hacer por ti mismo\u00bb. En todo caso, lo del refugio o ciudadela interior, mientras no se convierta en un b\u00fanker cerrado a cualquier influencia o colaboraci\u00f3n con el exterior, no deja de ser \u00fatil y conveniente de cara a conservar la m\u00ednima presencia de \u00e1nimo imprescindible para no derrumbarse ante las adversidades.<\/p>\n<p>En esa forma de pensamiento que hemos llamado filosof\u00eda de la autoayuda se dan cita, no ciertamente el estoicismo cl\u00e1sico, pero s\u00ed todas las aberraciones filos\u00f3ficas subjetivistas que giran en torno a un hinchado Yo como centro (cuando no creador) del mundo. Expresiones como \u00abcreer es crear\u00bb (en las que, por supuesto, nadie con dos dedos de frente \u00abcree\u00bb sinceramente) dan la t\u00f3nica de la filosof\u00eda de la autoayuda, tan funcional como muleta barata de la ideolog\u00eda neoliberal.<\/p>\n<p>Es muy revelador el hecho de que en aquellos pa\u00edses y ambientes sociales en que ese individualismo parece m\u00e1s arraigado, donde \u00abLa rebeli\u00f3n de Atlas\u00bb de Ayn Rand se ha convertido en relato de culto, la adicci\u00f3n a las terapias de la psique est\u00e9 tan extendida, mientras que en las poblaciones donde el esp\u00edritu comunitario y el sentido com\u00fan popular est\u00e1n vivos el destino que espera a cualquiera que pretenda dedicarse a la psiquiatr\u00eda o a ejercer de maestro espiritual es poco menos que morirse de hambre. (Sin que esta constataci\u00f3n sea \u00f3bice para distinguir claramente entre la psiquiatr\u00eda, disciplina con base cient\u00edfica, y las monsergas de gur\u00fas y \u00absanadores\u00bb de todo tipo.)<\/p>\n<p>El cuadro que acabamos de pintar contiene, por supuesto, manchas. Por ejemplo, tambi\u00e9n entre el demos no disgregado por el culto al individuo han gozado secularmente de predicamento los confesores y \u00abdirectores espirituales\u00bb cristianos (sobre todo entre la poblaci\u00f3n femenina). Pero hay una diferencia fundamental entre este fen\u00f3meno y el descrito en el p\u00e1rrafo anterior. El culto al Yo hipertrofiado surgido (dig\u00e1moslo ya claramente) del capitalismo adora un gran cascar\u00f3n vac\u00edo, dentro del cual, por no haber, no hay ni siquiera aire: s\u00f3lo v\u00e9rtigo ante un pozo sin fondo. Porque, por supuesto, el relato del gu\u00eda espiritual cristiano es un mito tan carente de referente real como el del pseudo-m\u00edstico de la <em>New Age<\/em> o el experto \u00abcanalizador de energ\u00edas\u00bb. Pero tiene detr\u00e1s mucha m\u00e1s historia, una riqu\u00edsima tradici\u00f3n est\u00e9tica que llena los sentidos y una imponente arquitectura metaf\u00edsica racional\u2026 que no sostiene nada, ya que carece de \u00abtecho\u00bb porque se supone que el \u00abcielo\u00bb le sirve como tal. Pero repito: llena los sentidos y, hasta cierto punto, el intelecto.<\/p>\n<p>El objetivo real de todas las teor\u00edas centradas en el \u00abcuidado del Yo\u00bb, del \u00abYo capaz de crear lo que cree\u00bb, no es ayudarle a \u00e9l, sino ayudar al sistema socioecon\u00f3mico a liberarse de toda preocupaci\u00f3n por Yoes que no sean los de la \u00e9lite dirigente. Su misi\u00f3n es culpabilizar de su sufrimiento a los que sufren, a los marginados de su marginaci\u00f3n, a los pobres de su pobreza. Predican la autonom\u00eda mientras fomentan la servidumbre. Su b\u00e1lsamo de Fierabr\u00e1s para los que sufren la violaci\u00f3n de sus derechos es\u2026 la vaselina. As\u00ed, superando la creatividad de Esopo, pretenden convencer a la zorra, no ya de que las uvas est\u00e1n verdes, sino de que no hay m\u00e1s uvas que las que uno pinta en su imaginaci\u00f3n, las que \u00abcrea creyendo\u00bb en ellas.<\/p>\n<p>Fuente: Art\u00edculo en abierto de la <a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/revista\/el-viejo-topo-num-444\/\">Revista <em>El Viejo Topo<\/em>, n\u00ba444<\/a>, de enero de 2025 (<a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/salio-el-topo-de-enero-si-no-puedes-cambiar-el-mundo-cambiate-tu-articulo-en-abierto\/\">https:\/\/www.elviejotopo.com\/topoexpress\/salio-el-topo-de-enero-si-no-puedes-cambiar-el-mundo-cambiate-tu-articulo-en-abierto\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existe una lectura contempor\u00e1nea de la filosof\u00eda estoica cl\u00e1sica que pretende interpretarla como un anticipo de lo que propongo llamar<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16954,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-16953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16953"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16956,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16953\/revisions\/16956"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}